La conjunción planetaria

Los aficionados a repetir que el siglo XX fue un “siglo corto” –de guerra del 14 a caída de muro divisorio en el 89-, deberían estar alerta a amarrar su nuevo tópico, porque quizás el XXI finiquita apenas alumbrado o ha habido un período de transición en limbo para empezar realmente ahora. Es lo que tiene sujetar el pensamiento a las plantillas preconcebidas. Lo cierto es que el mundo se haya inmerso en un profundo cambio.

Atendamos a un ejemplo particular y que nos es muy querido o/y odiado: España. Conocido por su buena suerte, Zapatero se topa en su segundo mandato con una crisis económica mundial, pequeños cataclismos tan anunciados como éste, de mucha mayor envergadura como el agujero en la insostenible burbuja inmobiliaria y, por si faltara poco, el estallido de la sociedad en red. Y aparentemente le noquea. Tampoco se advierten muchas luces en los poderes oficiales a lo largo y ancho del planeta.

La crisis económica era inevitable en un sistema basado en la injusticia, en el lucro de unos pocos, y en decisiones que afectan a toda la Humanidad gestionadas desde Consejos de Administración privados a quienes la Humanidad les importa lo que una pavesa y sí engrosas sus “cuentas de resultados”, ése precioso eufemismo que, como muchos otros, enmascara la realidad. ¿Era imprevisible? Tanto como el derrumbe del Muro de Berlín. ¿”Remontamos” la crisis? Le hemos puesto un parche hasta la próxima.

Los gobiernos –que de alguna forma hicieron dejación de sus obligaciones para con la sociedad- no se enteran o lo hacen demasiado alentando la pervivencia del moribundo, en algún caso lucrándose y favoreciendo a los suyos. Tenemos ejemplos evidentes en administraciones locales o autonómicas. Que el hartazgo por lo que Zapatero no afronta deposite en esas manos nuestro futuro, resulta cuando menos paradójico. ¿No hay nadie más por ahí? Creo que sí: la sociedad.

En 2007, todos cuantos hoy deploran nuestra política económica hablaban de “el milagro económico español”. “ Todos quieren hacer como España», decían en Bruselas, en el londinense The Economist y en medio mundo. Basado en la especulación inmobiliaria y en numeras corrupciones, estalló. Y también se le atribuyó al Presidente del gobierno. ¿Una bola de aire instantánea? ¿Nadie más sopló dentro? 

El planeta se nos cae a pedazos por el cambio climático. Nos avisan de que España va a ser una de las más perjudicadas. Cultivarán tomates en los fiordos noruegos y elaborarán vinos de crianza en el Ártico, mientras nuestro país se seca y llega a ver cómo no viene nadie de turismo a cocerse en nuestras playas. Cuando eso ocurra nos llevaremos –o se llevarán las autoridades- una sorpresa. Vivimos de sorpresa en sorpresa por no analizar los datos ni el conjunto

Aminetu Haidar, la activista saharaui, agoniza por valentía y coherencia. Sólo lleva ¡cerca de cuatro décadas! la antigua colonia española aguardando una solución. Terribles juegos de poderes se libran más allá de su caso. Ceguera de cualquier forma. Ya lo dije: la realidad –investida de monstruosidad o de esperanza- no desaparece por cerrar los ojos. Haidar -y los errores políticos ¿es de recibo que el Rey de Marruecos la admita «si pide perdón»?-  ha logrado que la olvidada causa saharaui tenga una gran repercusión internacional. A un precio muy caro. Algo más se podía haber hecho. Ay, pero es que nos pidieron que recortáramos las competencias en justicia universal, y ya carecemos de instrumentos drásticos -porque drástico es en estos tiempos la defensa de los derechos humanos-. No sé si miembros del PP aconsejarán invadir Marruecos –que no creo- el Sahara tras el muro –que lo hay- o, mejor, el aeropuerto de Lanzarote.

En el mundo globalizado, resulta que nos preocupa si un territorio –poblado de personas con opinión y sentimientos, no lo olvidemos- decide llamarse “Nación”. Y permanecer como una piña con el Estado, también debemos recordarlo. El PP presenta un recurso de inconstitucionalidad. Su tortuosa tramitación reaviva el soberanismo por reacción. El PP puede conseguir lo que tanto dice temer: romper España. Pero saca réditos: mayor intención de voto. Asombroso.

Enterarnos hoy –que es tan agobiante la información diaria que uno no llega a todo- que la poderosa Iglesia católica española, controla, entre otros bancos, Caja Sur y que además haya participado en “demasiados negocios inmobiliarios bajo sospecha”, ya me sobrepasa.

Y, finalmente –pero sólo por no abrumar con un texto aún más largo-, la Red se rebela, por una decisión arbitraria y errónea. Que el PP votante en Bruselas de restricciones a Internet trate de beneficiarse de este incidente, es desconcertante, por no calificarlo con palabras más gruesas. Mofas y vendas sobre los ojos, no cambian este otro hecho cierto: la sociedad está descontenta con el mundo en el que vive, la sociedad no se siente representada por emporios que parecen vivir en el Olimpo, a la sociedad sí le preocupa la crisis o el cambio climático porque los sufren, la sociedad comunicada más que nunca en la Historia por este sencillo objeto –el ordenador- en el que tecleamos y leemos, reacciona. En España y en todo el mundo a no tardar. Los comentarios en este blog a lo sucedido estos días con el manifiesto han reflejado alivio, una brecha abierta en la losa que nos angustiaba. Nadie podrá reprimirlo, no a la larga. Quien se niegue a verlo despertará en la noche y verá que el lobo sí estaba bajo la cama y que durante años lo alimentó sin darse cuenta, por acción u omisión. El problema es que no viven en el mundo real y, paradójicamente, a algunos de ellos (otros se han arrogado esta competencia porque sí) les hemos encomendado la toma de decisiones que nos afectan a todos. ¿Una conjunción planetaria? No. El desarrollo lógico de los acontecimientos.

Por la libertad, la información y la coherecia

Entremeses de fin de semana:

 Buenas noches y buena suerte.

La «sorprendente» revolución de la red

El mundo se mueve y lo hace aunque algunos, muchos, lo ignoren. Cerrar los ojos nunca fue un sistema efectivo para ahuyentar al monstruo. Aferrarse al suelo para frenar los giros, las turbulencias o la vida que palpitan en otras direcciones, no produce más que vértigo y desconcierto propios. Acaban de cumplirse 40 años del día en el que el doctor Kleinrock, de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), logró por primera vez hacer «hablar» a un equipo de su centro con otro en Stanford. Había nacido Internet. En los 80 comenzó la que iba a ser una difusión masiva hasta llegar a hoy que goza de salud tan excelente como para ver brotar espora sobre espora de cada planta. Y todavía hay quien las llama “las nuevas tecnologías”.

Desde los 80 precisamente muchas voces empezaron a alertar de los cambios que este sistema de comunicación iba a producir. Ya lo ha hecho y mirar para otro lado o reprimir no va a detener la marea. Es de ésas que el tópico llama… incontenibles.

Conozco a mucha gente de mi edad que ignora lo que es un blog, una web, u otros conceptos elementales. Hasta presumen de que sea así. Avezadas autoridades se lanzan a usar la terminología, decir simplemente “blog”, atorando sus cuerdas vocales por el esfuerzo. De ahí, que se menosprecie lo que no se entiende, como si con eso fuera a desaparecer, tal como nos decía mamá de niños. De ahí, que llamen despectivamente «blogueros» a personas con una brillante carrera profesional en el periodismo.

Lo decía hace bien poco: Probablemente poetas y juglares acudieron a las “autoridades competentes” cuando surgió la imprenta, porque el gran medio iba a anularles o modificar su modo de hacer largamente establecido. Nadie discute hoy el avance que supuso la estampación de los textos y cómo agilizó su difusión entre los ciudadanos. Pues está revolución consolidada, la virtual, tiene aún mayor amplitud e implantación.

Hemos visto consumirse en las últimas décadas –y cada vez con mayor rapidez- el magnetófono de anchas cintas, el cassette, el video betamax, el VHS… cuando nos enteramos de que existe un MP3, ya vamos por el MP4. Pues bien, el CD también ha muerto. Y a él se aferran los músicos sin ver, como dicen algunos colegas, que por el contrario la Música goza de la mejor salud y los conciertos se llenan.

La revolución de la Red ha pillado a muchos desprevenidos. Las interpretaciones habituales no sirven. Se gestó en apenas 8 horas. Unió en propósito común a personas de lo más heterodoxo, porque de alguna manera había una infraestructura, había simplemente… comunicación. Juntos en la queja, de forma anónima, generosa, masiva. Ése ha sido su éxito. Ya se ha perdido la cuenta, se habló de 150.000 blogs reproduciendo el manifiesto, de más de dos millones de referencias, incluso internacionales y en otros idiomas. Lo cierto es que, con inusitada rapidez, se ha colado en portadas y editoriales. El Presidente del Gobierno comparece para calmar los ánimos. Y hasta llegan los insultos y descalificaciones.

Hay varios puntos muy serios en la ley que ¿tramitaba? el Ministerio de Cultura. Sustituir a los jueces por una comisión de “expertos” –ay, qué miedo dan- para ordenar el cierre de una página. Primar los derechos de autor sobre la libertad de expresión. Considerar infracción -de tan drástica pena- hasta el enlace a otras páginas con informaciones. Siempre hemos usado antecedentes. Antes incluíamos el resumen tecleando en nuestra vieja máquina de escribir –también finiquitada-, el enlace es más real, y más rápido. De publicarse en el extranjero, como se dijo en la reunión con expertos de Internet convocados por el Ministerio de Cultura, los “expertos” ordenarían vedar su acceso, del mismo modo que hacen China o Cuba cuando algo les molesta.

Nadie niega los derechos de autor y su pago por un tiempo razonable. Transcurrido éste, pasa a ser patrimonio común, como lo es la música de Mozart o los textos de Calderón. Los creadores –y modestamente creo que yo y otros muchos “agitadores” lo somos- han de explorar nuevas vías. Y sobre todo no cerrar los ojos a la realidad.

Con todo, el manifiesto de Internet que tanto alboroto ha causado, tiene un significado mucho más profundo. En un mundo de emporios inamovibles, de políticos y centros de poder tan alejados de la ciudadanía que les sustenta, ha sido la demostración de que la sociedad también tiene voz, y que por el “atado y bien atado” hay –como debe ser en democracia- rendijas por las que el caudal se escapa y hasta puede envolverles. Al menos, obligar a cambios que pide la mayoría sin voz oficial. No tolerar arbitrariedades sobre todo. Un lobby contra los lobbys.

El potencial de este movimiento está por ver. Observo en él leves atisbos de los viejos métodos. Entre ellos, volver a llamar a las devaluadas manifestaciones callejeras, convocadas al calor –pero fuera- de la acción inicial. Y además en la víspera del puente paralizante.

¿A alguien le extraña lo sucedido? ¿No debería ser pauta ante las innumerables disfunciones que nos aquejan? Lo cierto es que a muchos el mundo no nos gusta como está. Demasiadas injusticias, demasiados atropellos, demasiada aristocracia. Pero algo se mueve, ojalá la inercia de la polilla y la caspa, no lo engulla.

Manifiesto «En defensa de los derechos fundamentales en Internet»

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

(Suscribo este manifiesto elaborado y suscrito por un gran número de periodistas y creadores de Internet. Probablemente poetas y juglares acudieron a las «autoridades competentes» cuando surgió la imprenta, porque el gran medio iba a anularles o modificar su modo de hacer largamente establecido. Nadie discute hoy el avance que supuso la estampación de los textos y cómo agilizó su difusión entre los ciudadanos. La ceguera de no querer ver la innovación, lo que se impone por su propio peso al incluir mejoras y mayor implantación social, se extiende sobrepasado el siglo XX de los grandes hallazgos. Pero así es la vida. Y la condición humana. Y los privilegios adquiridos).

Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Si quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.

Asco

De ser cierto lo que publica El mundo, a Diego Pastrana, el joven falsamente acusado de la muerte de su hijastra de 3 años en Tenerife, la policía le enseñó una foto de la niña tras la autopsia ¿alguien imagina cómo es la imagen de un ser humano tras esa práctica?. Plácido Alonso Peña, el abogado de Diego, habría hecho estas declaraciones a Telecinco –y por la hora- al programa de Ana Rosa Quintana. Espero que ello no indique que está ya entrando en el circo.

Diego, a tenor de lo dicho por su letrado, tiene temblores y vómitos, está hundido, y es la causa por la que ha sido ingresado en un centro hospitalario. No parece nada extraño si consideramos que ha perdido a un ser querido y al tratamiento inhumano que él mismo ha recibido.

Fue juzgado de forma sumarísima por quienes no tienen capacidad de hacerlo. Y fue víctima de una cadena de errores imperdonables. Un médico que vio desgarros vaginales y anales donde no los había. El primer facultativo que mandó a casa a la cría porque “los niños son de goma” tras sufrir la caída de un columpio, cuando fue la causa de su muerte. Y la policía que decidió la culpabilidad de Diego sin pararse en barras, aplicándole la tortura de mostrarle la foto  de la pequeña autopsiada, y alimentándole con pan y agua, como en sus mejores sueños represores. Las autoridades sanitarias canarias –como revela este excelente reportaje que El País se ha molestado en elaborar a diferencia de otros medios-. Y el periodismo como veíamos en el post anterior. El director de ABC se disculpa hoy en su vídeo blog, “metimos la pata”, vaya qué mala suerte. También es culpable la sociedad que consume morbo y mentira mediática.

Ya se han empezado a escuchar voces también sobre que, “a lo mejor” no está descartado algún tipo de culpabilidad de Diego, a pesar de la autopsia ha certificado que no hubo malos tratos –remito al mismo reportaje de El País- y que el Juez decretó la libertad sin cargos del injustamente detenido. El daño está hecho. Diego es víctima de una pesadilla kafkiana porque llevó a la niña al hospital cuando, tres días después de la caída fatal, se desvaneció. Y era un hombre. Y joven. Y, quizás, no vestía de Armani.

Asistí como espectadora privilegiada al nacimiento de la basura mediática en el crimen de Puerto Hurraco. Era el estreno de las televisiones privadas. La primera vez que estaban presentes en un suceso. Había más informadores en el pueblo que vecinos y así lo mostré en el reportaje. Luego vendría Alcasser. Y todo lo demás. Había que repartir la tarta, y lograr la mayor porción.

El problema es que no parecemos distinguir entre ficción y realidad. Esto es auténtico. Hay una niña muerta, una familia desolada, un chico que ha sido linchado por todos los flancos. Ha sucedido, no es una película, no una serie de televisión. Todas las víctimas tendrán que afrontar el terrible hecho. Los errores médicos y policiales también son auténticos. Las portadas condenatorias existen. No se ha elaborado para entrenernos. Lo peor es que, si nos guiamos por la experiencia –y es racional hacerlo-, en cuanto esta familia deje de estar de moda, les dejaremos solos con su pena. Sin haber aprendido ninguna lección. A la espera, simplemente, del próximo “error” o “metedura de pata”. Impunes.

Para ello existe la legislación. Y su aplicación. En un reportaje en el que me interesé por los juicios paralelos, Manuel Camas, Decano del Colegio de Abogados de Málaga, aportó muchos datos. “Hoy, tanto la legislación como la jurisprudencia se han volcado en la protección del derecho a la información por encima de otro fundamental con el que colisiona: el de la presunción de inocencia. El sistema jurídico belga considera delito los juicios paralelos de la prensa y Francia promulgó en el año 2.000 una ley para proteger la presunción de inocencia. Por ejemplo se sanciona con una fuerte multa a quien publica fotografias que estan inmersas en una investigación judicial, se obliga a la administración de justicia a tomar todas las medidas para que no haya imágenes de personas esposadas, se puede llegar -ordenado por el juez- a la rectificación de una noticia que no sea exacta y que impute culpabilidad cuando todavía lo que hay es una investigación”.

   Hay salidas a los desmanes. No tanto, parece, a ese limbo en el que viven los consumidores de información basura.

¿Quo vadis periodismo?

Estamos sobrecogidos por el linchamiento mediático al que fue sometido este chico, Diego, a quien el periodismo –en la cúpula de la escala- consideró autor de la violación y asesinato de su hijastra de 3 años. Llegué a escuchar por la radio los detalles más sórdidos sobre desgarros en el cuerpo de la pobre niña. Suelo burlarme del uso indiscriminado y erróneo del “presunto”, pero en este caso hasta se saltaron el trámite. La verdad estropeó la noticia: la niña murió víctima de una caída y de más que “presuntas” negligencias médicas, y un Juez se apresuró a exculpar al chico, rogándole –imagino- que perdonara el error. El mal ya estaba hecho, Diego, de 25 años, cargará con el lastre, aunque solo sea porque las rectificaciones no ocuparon portadas a toda foto. Lo cual es indignante.

Han secuestrado a 3 cooperantes españoles en Mauritania. Se supone que Al Qaeda. Habían acudido, desinteresadamente, a distribuir ayuda humanitaria, no a lucrarse por un sueldo y para los bolsillos privados del patrón del pesquero expurgando las aguas somalíes. ¿Asistiremos al espectáculo dado a todos los niveles por el secuestro del Alakrana? ¿Pediremos bombardear Mauritania de punta a punta dado que no sabemos dónde se esconden con sus rehenes los secuestradores por la idiosincrasia del terrorismo? ¿Exigirán sus familias agriamente que se pague un rescate? ¿Se acusará de negligencia al Gobierno? ¿Llenaremos portadas y debates? Hay poca carne morbosa por el momento para que merezca la misma atención de los medios.

Ordeno estos días papeles en casa. Ayer encontré varias jugosas carpetas olvidadas.

“La prensa no es el cuarto poder, pero puede llegar a ser una dictadura”, decía el profesor Luka Brajnovic, en Zaragoza el 15 de Febrero de 1978, en Heraldo de Aragón. Lo recogí en mis ilusionantes comienzos en esta profesión, al parecer. De un año más tarde, 11 de Marzo de 1979, guardo una tribuna, tambien del Heraldo, en la que Miguel Delibes hablaba de la servil prensa durante el franquismo, publicando materialmente las consignas del régimen. Una joven Consuelo Álvarez de Toledo, se preocupaba, en Diario 16, por las dificultades que encontraban los periodistas, vistos por la ciudadanía como “unos seres un tanto enloquecidos, frívolos, ensoberbecidos, cachondos, bohemios, puñeteros, mentirosos y osados. Algunas veces, pocas, héroes de película americana, las más, como currantes de la pluma que pasan por la actualidad como el caballo de Atila”.

En 1984, El País –leo en el propio diario- “se consolida como el periódico español más leído”. Había alcanzado una difusión media de 340.998 ejemplares. La Vanguardia –el segundo- tenía 193.402, y ABC –el tercero- 145.597. Ese mismo año, en un curso de verano, Antonio Alemany, Antonio Asensio y Miguel Torres coincidían en que “el futuro del periodismo está en la concentración de empresas, en los grupos multiinformativos”. También mostraron coincidencia en la necesidad de la televisión privada. Y eso a pesar de que por aquellos días, la OIT (Organización internacional del trabajo) aseguraba con rotundidad: “La concentración empresarial y las nuevas tecnologías, graves amenazas para la Prensa escrita”. «Los periódicos tendrán que asumir las exigencias de una sociedad familiarizada con la información instantánea», añadía.

Llamo la atención sobre las cifras de ventas de periódicos -a las que casi han regresado sin llegar a caer tanto-, y a que ya entonces la UNESCO nos consideraba a los españoles bajo el umbral del desarrollo en materia tan sensible como la información en prensa escrita. Es decir, que sin la táctica acaparadora del monopoly que se ha venido practicando, los problemas quizás serían menores.

Porque la historia siguió su curso inexorable. Los periódicos se convirtieron en grandes grupos multimedia, en efecto. Radios, editoriales de libros y la ansiada televisión, con todas sus posibilidades de negocio: digitales de pago, todo lo que Vd quiera.

Y las que eran nuevas tecnologías en los años 80 y a las que siguen denominando exactamente igual -“nuevas” tecnologías- vinieron a complicar el panorama. No hacía falta ya “privarse del café para comprar un periódico en un quiosco”, como seguía diciendo Álvarez de Toledo en el artículo citado, llamando a la responsabilidad de lo que ello implicaba por parte del periodista.

El descenso de ventas y de publicidad, ha “sorprendido” a los grandes emporios –pese a todos los avisos y a toda la antelación con que se formularon- con todos los huevos en el mismo cesto. Y si se rompe el digital, o la editorial, la huevera se tambalea. Y, señores, hay que vender, regresar a las cifras millonarias, aumentarlas. A cualquier precio. Abaratar los costes. Reducir la plantilla despidiendo, prejubilando o “ERErizando” a los periodistas. Y ya no hay tiempo ni medios para comprobar y diversificar las fuentes. Ni la sociedad lo exige, por cierto. Educados en el espectáculo adocenador, lo que piden es entretenimiento.

Víctimas autoderrotadas, a buena parte de los periodistas actuales sólo parece preocuparles, en consecuencia, si van a mantener o no su puesto de trabajo. Si el futuro está en el papel o Internet. Si la culpa es del papel o de Internet. No creo que la bohemia o la osadía les encajen como calificativos. Hay grandes excepciones, sin embargo, pero, casualmente, algunos de los que yo más valoro se encuentran en este momento sin trabajo fijo.

En este panorama ¿a alguien le extraña que regresemos al sensacionalismo y falta de rigor de “El Caso” y a suprimir cualquier autocrítica? Pero ¿Cuál es el paso siguiente?

Nueva teoría sobre los africanos y el preservativo

Se llama Rafa García de Cosío. Tiene 142 amigos en Facebook, entre ellos “El gato al agua”. Alterna sus piezas en Intereconomía –el grupo ultraderechista a quien conceden licencias de emisión Esperanza Aguirre y Francisco Camps-, con esta profunda y trascendental noticia –que él “edita” y ni siquiera traduce, es decir, copia- en donde comunica a la Humanidad que Brad Pitt y Angelina Jolie van a sacar una colección de joyería “de lujo”.  Moreno y repeinado para el trabajo, moldeado el cabello con secador y sujeto con laca, y más “casual” para la foto de la red social, ojijunto, de gruesas cejas y nariz prominente, se ha permitido –desde su incultura y ego de superioridad racial- dictar un discurso nazi contra los africanos, presentado con fruición por otra morena con cara de luna llena. Y, desde luego, autorizado –en la cadena de mando implícita- por Esperanza Aguirre y Francisco Camps. Éste:

Sería una pieza de humor, de no concurrir otras circunstancias: las que con frecuencia apunto. La mujer africana -a quien se niega sistemáticamente educación- tiene escasa voz en sus relaciones sexuales. Las ONGs escucharon aterradas como el Papa condenaba el preservativo, desbaratando su labor de años. No es un continente precisamente católico, pero si una autoridad les suprime la molestia del condón, bienvenido sea. ¿Que se extiende el SIDA? Nada como la abstinencia sexual ¿Que ni por esas? Siete niños por pareja. Para que se mueran de hambre. Para que crezcan –un poco- y se hagan malvados piratas. Y la mujer a callar.

Pero, vaya, que Rafa García de Cosío, sí debe hacerse la manicura, y guardar los profilácticos en un frigorífico. Y no los usa si viaja el trópico. Y, sobre todo, lee cada vez que tiene un apretón –con amor, eso sí- el prospecto del preservativo. Es un ser superior. Y no sólo por su físico. Una mente privilegiada que elabora nuevas teorías apoyadas en el conocimiento y en argumentos científicos. Yo le pediría encarecidamente que use siempre, siempre, condones. No vaya a ser que en su esperma difunda sus genes. Y al director del grupo. Y a cada uno de sus trabajadores. Y a Francisco Camps. Y a la nena de cara de luna llena que jamás se quede embarazada. Todos morenos, más o menos verdes, más o menos amarillos, mala suerte. Que nunca les pillen los nazis. Es que la superioridad racial es ¡tan relativa!

De cualquier forma, resulta llamativo el tesón de todos estos sujetos, empeñados una y otra vez en regresar a las cavernas. Vamos, en llevarnos a todos, con ellos, al Pleistoceno.

Cataluña es… un pueblo libre

Los nacionalismos preocupan a un 0,4% de los españoles, y el Estatut de Cataluña, al 0,1%, según el último barómetro del CIS. Se refieren al nacionalismo de los distintos pueblos de España. A mí me preocupa mucho el nacionalismo español y me atrevo a asegurar que también les ocurre a muchos ciudadanos, pero sobre ése no nos suelen preguntar. De hecho, me resbala cualquier nacionalismo. Hay algo en la tierra en la que uno nace que atrapa pero se han hecho demasiadas tropelías en nombre de sentimiento tan primario.

Decía George Bernard Shaw: “Patriotismo es tu convencimiento de que este país es superior a todos los demás porque tú naciste en él”. No parece razón muy objetiva, razonada y fundamentada. Casi todos los pueblos creen tener un dios dentro, en realidad. Algunos griegos estaban convencidos de que la luna de Atenas era más hermosa que la de Éfeso. El chauvinismo –creencia de que el país al que uno pertenece es el mejor en todos y cada uno de los aspectos- nació, no por casualidad, en Francia. Suele coincidir plenamente con el nacionalismo, al que descoloca que los límites de la Nación y el Estado no se superpongan sin que sobre o falte un milímetro. Erich Fromm, entre otros, asoció estos conceptos –chauvinismo y nacionalismo- a regímenes totalitarios, racistas y xenófobos.

Tomando fragmentos de mi último libro, citaré que España o las Españas existen a pesar de los Reyes Católicos –que forzaron una unidad ficticia, provisional y, además, por puros intereses personales y monárquicos-. Los defensores de la España unificada, una y sin par que, según ellos, formaron Isabel y Fernando, ésa que les llena la boca, la paz maravillosa de5 siglos que tuvimos –dicen- cuando toda la historia posterior nos indica que nos liamos –con perdón- a gorrazos a la mínima oportunidad, no recuerdan -o desconocen- que cada territorio conservó sus leyes, lenguas, instituciones políticas, banderas y costumbres. Incluso sus fronteras.

 El cantautor, político y –no lo olvidemos- profesor de historia, José Antonio Labordeta me contó en una entrevista lo que todos parecemos ignorar:

“Cuando muere Isabel la Católica, lo primero que hace Fernando de Aragón es casarse con una Navarra. En Castilla decían: “vale mas un mal francés que un buen aragonés”. Fue Felipe V, nieto de Luís XIV, un Borbón, el que estableció la unidad a semejanza del Estado francés. Y no podía ser. Hubo un periodo que vamos a llamar de Reconquista, para entendernos, en el cual todos los territorios habían ido cobrando una gran personalidad. Para avanzar en la Reconquista había que dar fueros, había que dar privilegios a los territorios, había que dar derechos. Y en 1714, hace trescientos años ¡viene un señor y se carga todo lo que había habido durante siglos! Naturalmente, cada vez que hay un periodo de libertad, un periodo democrático, vuelve otra vez el sentimiento federal de la verdadera historia de España”.

¿Qué Cataluña quiere llamarse nación y seguir aportándonos su clase, su dinero y su modernidad? ¿Qué problema hay? Un zapping nocturno me ha deparado escuchar que Cataluña es la Hungría que acogotó a no sé quién en el pasado, y a un presentador de TVE (24 horas) llamar a su gobierno la Generalidad, con “ghhhhe”, casi «yehhhh» en un ejercicio imposible que le torcía la lengua. Pero ¿a qué estamos jugando? ¿La derecha no preconiza la libertad sin límites?

La caverna induce a boicotear sus productos, hay un rechazo latente y de mayor amplitud social al diferente, envidia quizás, pero de verdad, como decía al principio, casi nadie pierde el sueño porque se llamen de una forma u otra. Pero los catalanes sí sienten el agravio. Les preocupa porque no dejan de nombrarlo. Casi nadie mienta lo que no le duele, y a ellos les duele, y se rebelan. Si se consuma la invalidación del Estatut, que por cierto obedece al recurso de inconstitucionalidad presentado por el PP salvador de todas las Españas, va a haber una reacción seria. Verán que no juegan en la tabla de la demagogia sino en la realidad. Mira que si ahora sí se rompe España que no llevaba ninguna intención. Los políticos catalanes son antes catalanes que políticos y harán frente común. Y la sociedad catalana está hasta el moño de los españoles que les vilipendian. Y, en mi opinión, les asiste todo el derecho. ¿Cómo llamar a quien obliga a permanecer en el hogar con las reglas del patriarca y sin una sola concesión a la lógica? ¿Dónde, repito, está la libertad sin demagogia?

Es una pena, porque Cataluña en los tiempos de la Transición era Europa y el nacionalismo reactivo quizás les ha aprovincionado un poco; limitar, reducir, siempre tiende al catetismo. Claro que la España nacionalista corre camino de regresar a las catacumbas. El futuro está en las fronteras abatidas, pero si Cataluña se harta, creo que yo me mudo. Espero que dejen entonces de lamentarse de lo poco que les quieren el resto de los españoles. Y es que en el fondo, pués sí, hay conceptos atávicos. España es la mejor porque yo nací en ella. Ni catalanes, ni vascos,ni segovianos, ni sorianos, ni nacionalistas españoles, ni el presentador de TVE, ni nadie… ¡ yo! Yo sola soy España. Bueno, y tú para ti, y el otro. Hasta los catalanes. No, la verdad es que el territorio mínimo para crecer es Europa. Y, mejor, el ancho y desgraciado mundo.

Hay vida más allá

Hoteles nicho baratos y prácticos

Hay vida más allá del Alakrana aunque nos parezca mentira. Hay incluso potenciales noticias en ese mismo mar de los tormentos, con peces saqueados por la “globalización” a unos ciudadanos cuya esperanza de vida no alcanza más allá de los 48 años y el 98% de las mujeres -que paren hasta 7 hijos por cabeza- son analfabetas. Pero… “Es que son negros. Se siente”.

También hay mareas intensas bajo el gallinero político. Actitudes tan nauseabundas que desecho resaltar para no contaminarme -que hoy estoy de un humor excelente-. Solo que… escuchar esta mañana a los bufones circenses que mandan en Valencia, al presidente del PP -el oficial-, o a Pizarro recitando los 10 mandamientos de la Ley del dios católico para acabar con la corrupción, produce demasiada vergüenza ajena. Pero también distrae del fondo, de las piruletas agitadas atrapando la atención de los inmaduros y en busca de intereses muy nítidos. Y, enfrente, la piopilita Pajín, cuyo discurso ruboriza igualmente.

Y la prensa, las noticias que nos cuentan, siguen siendo una pura paradoja.

Arden en la calle agricultores y ganaderos cargados de razón. De sol a sol y día tras día en el tajo. Para ver que sus productos llegan al consumidor aumentados hasta en más del 2.000 por ciento –caso de los limones-. Cada poco nos lo cuentan. Que el kilo de patata se paga en el campo a 0,18 euros y en el supermercado cuesta –o costaba- 0,95, un 528% más. En el enlace más datos sobre la queja, y es antigua. Ha aumentado el problema. La tajada se la llevan las grandes superficies, los intermediarios, tierra sin ley. (Por cierto, la noticia estaba redacta por Colpisa, una agencia que está expulsando periodistas, como tantos otros medios; el periodismo se va a hacer ahora sin periodistas o así lo parece)

Ciertamente, y esto no nos lo cuentan los afectados -agricultores y ganaderos-, Bruselas les compensa con subsidios. Pero temen, con gran previsión, que les corten el grifo. Tampoco nos detallan qué pagan a sus asalariados. Viví una recogida de aceituna en Jaén. Con inmigrantes ilegales a quienes daban cuatro cuartos –si se los daban- y que se veían obligados a dormir a la intemperie con un frío de pelarse. Antes de la crisis, claro está. No todos los propietarios actuaban así. Sólo la mayoría.

Se van a reunir con Cospedal. Una excelente elección. El PP pertenece al grupo mayoritario en la Europa Azul. La misma que merma derechos y apoya a quienes mantienen –para sí- el sistema, y que pinta más que preocupante. A su tradicional anquilosamiento ha sumado ahora la elección de una cúpula con apariencia de dócil, mediocre sin duda alguna, dos típicos Sres. Cuesta, apoyados por europeos en puag. Europa cada vez más española, homologando a la baja, en la línea del jorobado de Notre Dame cuando pedía «igualdad, igualdad». En la merienda de blancos, Francia y Alemania se han dicho: consolidemos mando en plaza. En la práctica parece que el jefe será Sarkozy y la “Alta Comisionada” Merkel, que es menos y para eso ella es chica.

 Aguas revueltas también en lo que parece un tema menor: las loterías españolas. Somos uno de los paises que más gastan en este sector. El dinero fácil, la fortuna del azar. Con desmentidos y no, parece haber leyes aprobadas ya. Y, sobre todo, una filosofía: Extender el negocio. A los centros comerciales. En máquinas expendedoras. Incontenible, irresistible, oferta de gasto. Más desembolso ciudadano en entelequias. Los privilegiados loteros trinan también, cómo no.

Pronto viviremos –ya lo dije otro día- en los centros comerciales. Sí, esos que incrementan el precio de origen. Liberalizado todo, puede que incluso instalen hoteles nicho como en Japón para pernoctar. Y que venga el Presidente de la UE, Rampoy, a inducirnos al sueño con esos «Haikus» tan bonitos que compone. Salimos y tenemos limones, naranjas y patatas a precio de oro, compramos ropa que cosen en Taiwan explotados asalariados, entramos en un cine –dado que prácticamente ya solo existen salas de exhibición en las grandes superficies- y adquirimos lotería para escapar. O para comprar más.

Hay vida más allá del comercio y el consumismo. ¿O no? No sé por qué me temo que los próximos en sacar las guillotinas a la manera francesa, van a ser los africanos. Y no precisamente para establecer una sociedad justa e igualitaria.

Algo encontraremos ¿no? Hay vida más allá…

El 20N que algunos no olvidan

 La edición del ABC de Sevilla ha publicado hoy esquelas recordando la muerte de Francisco Franco y José Antonio Primo de Rivera. Son «un grupo de españoles fieles a su memoria», a la del autor del golpe de Estado del 36 y los 40 años de dictadura. Y ABC les ha dado cobertura en lo que algunos llaman apología del fascismo. 34 años hace y aún seguimos así.

 Visto «el ojo del tuerto» y en Madrid progresista

Más lamentaciones por la muerte de fascistas en Diario Vasco.

En Alemania, estos periódicos serían expedientados o cerrados, y los contrantes de las esquelas enjuiciados.

El poeta Rafael Alberti también recordó en vida, y desde el exilio, a Franco.  En su poema «Consonancias y disonancias de España», dice:

«Cuádrate, necrófilo sitrviente,

Que el gran toro de España está impaciente,

Por enviarte fulminantemente

Al infierno delante de la gente.

Mas óyeme un momento atentamente:

¿Qué ves? El vacío.

Sobra y desvarío.

La sangre hasta el río.

Un sueño baldío.

Cuádrate, marrajo,

Triste renacuajo.

El Arriba España

Salió para Abajo.

Muere cabizbajo

Todo era mentira.

El Azul Imperio

Paró en cementerio

Que el turista admira.

Muere, cerradura,

Censura, captura,

Tortura, locura.”

“Con tu propia espada

De miedo orinada,

Te mando al infierno

Donde el fuego eterno

Quemará con saña

El sueño terrible

Del rostro de España

Más aborrecible”.

Lo escribió en los años 70…. Con santa ingenuidad, a la vista de dónde estamos. Con medios de comunación nostálgicos. Con un Mayor Oreja – nuestro político vas votado para representarnos en Europa-, calificando ese período como de «extraordinaria placidez» y oponiéndose a que la UE lo condene.