Últimas anotaciones para la Carta a los Reyes Magos

tazas-positivas

Las tres semanas españolas de la Navidad tocan a su fin. Muchos españoles apuran las últimas horas entregados a la tarea de comprar con encomiable entusiasmo. Los grandes parques temáticos de centros comerciales llenos desde primera hora de la mañana. Pasillos y tiendas en alegre festejo. Apenas nadie tiene, como nosotros, doble visita de forasteros obsequiosos que entran de noche por las ventanas a traer regalos. Uno, procedente del norte; tres, de Oriente. Como en España no se vive en ninguna parte repetirán algunos.

Las librerías registran una inusual actividad, auténtica aglomeración. Es fácil comprobar la presencia de neófitos que no distinguen entre las cajas de pagar y los pupitres de información. Loado sea el espíritu que los introduce en los templos del saber –y del merchandising, todo hay que decirlo- piensas por un momento, solo un momento. Dos tendencias sobresalen entre los libros: los de autoayuda y los de cocina.

Cualquiera cara conocida por salir en una pantalla cocinando ha debido sacar su libro. Y así encontramos Cocina para familias o personas solas, vegetariana, verde, sana y de fritos y tapas. Innovadora y tradicional o casera, rápida y de baja –y lenta – cocción, para adelgazar –comiendo -, para aumentar la longevidad o para Peter Pan que todavía deben ser los hombres que se resisten a crecer. Probablemente con un rico surtido de papillas o platos de pasta. Rizando el rizo es posible aunar las dos preferencias de moda y adquirir libros de cocina para vivir mejor.

Se unirá así a toda la suerte de consejos en formato libro, cartel, taza, cepillo de dientes o adorno en donde recuerdes que tú puedes con todo, has de perseguir tus sueños –éste se lleva mucho -, y seguir andando aunque no puedas más porque es lo que te diferencia de otros. Que rendirse no es una opción, que saldrás de está, que esto también pasará, que cada día cuenta contigo y que en definitiva tienes que ser feliz. No deja de ser curioso en un país que registra cifras récord en consumo de ansiolíticos y antidepresivos. Quizás piensen que tomando el desayuno con esa frase positiva no será necesario el tranquimazín o el orfidal. Uno ponía Not, no en inglés, que explica muchas cosas.

La España de Campofrío en su apogeo, la maniquea, la que hace las delicias de esa simpleza fanfarrona y persistente que ha dado en llamarse “cuñadismo”. Lo peor es que muchos niños participan de la ceremonia con similar júbilo. Papa Noel o Santa Claus han caducado por este año como el yogur y esperan ya a Melchor, Gaspar y Baltasar. Y los caramelos que se cogen con paraguas del revés para que los otros no pillen ni uno.

Pobres de nosotros. Quienes viven así y quienes sufren sus decisiones. Porque mirar la deriva de esta sociedad lleva a preguntarse si estamos preparados para afrontar lo que se nos viene encima.

Nos encontramos en uno de los momentos más preocupantes de nuestras vidas. Todas las piezas del caos construidas a conciencia están a punto de ensamblarse. No quisieron evitarlo antes y ahora tampoco. Se están afrontando los alarmantes cambios con la habitual despreocupación, con insensata irresponsabilidad.

Estados Unidos y Rusia reactivan la guerra fría. Reactivan sus negocios para ser más precisos. Disponiendo ya material de defensa ante amenazas, cuando precisamente confluirán en la cabeza de ambos países dos personas con muchos puntos en común y gran afinidad y simpatía el uno por el otro. Trump, el inminente presidente norteamericano, defendió a Putin, frente a Obama. El mundo en estas manos vive en un polvorín. Y las empresas empiezan a tomar partido. Por el poder. La automovilística Ford ha cancelado una inversión millonaria en México por las amenazas de Trump.

Pero aún habría que añadir a Theresa May en el Reino Unido del Brexit que no pasa por ser la más razonable, ni progresista. Varios más aguardan la salida. Sin olvidar a unos cuantos sátiros diseminados por puntos neurálgicos, como Al Asad en Siria o Erdogan en Turquía que está encarcelando a medio país con la excusa del presunto golpe de Estado que sufrió. Y sin duda los atentados terroristas que -sean fruto de asesinos solitarios u organizados por ISIS que los reivindica todos-, crean una gran alarma social. Añadan la siembra permanente del miedo. Seguridad es la palabra del inicio de 2017, la que cuentan proporcionan los controles y las armas.

Entretanto, muchos ciudadanos, en su nube. Vistas las tendencias de consumo de estos días, igual piden, en la carta a los Reyes Magos, una máquina de croquetas para comer la cuarta parte de proteínas envueltas en harina. Con la ventaja añadida de que son blandas y fáciles de pasar. Y varias tazas de pensar en positivo.

Pero convendría más demandar que sus hijos no lleguen a saber cómo, entre las decisiones de unos y otros, les va a ser más difícil estudiar y conseguir un trabajo bien remunerado. Y que emigrar empieza a no ser una salida cuando se levantan las fronteras y en el Reino Unido, o en los Estados Unidos de Trump, solo quieren a los nacionales. Tenemos tanto que contarles. Imagínense a quienes ni siquiera les alcanza muchas veces para croquetas.

Prueben a pedir a a los reyes magos justo lo contrario: saber lo que está sociedad está haciendo y por qué. Han de estar preparados. Una reflexión acerca de lo bien que se traga la corrupción del PP. El constante olor a trampa de muchas de sus decisiones. El sabor a impunidad llegada al culmen en el caso de las responsabilidades por el accidente del Yak 42, con 62 militares muertos, que hubiera sido evitable.

Los privilegios de unos sobre otros. Los apaños para no pagar impuestos. El “cerebro financiero” de la Gürtel se lo amañó a Supermercados Alcampo, según su propia confesión. Los indultos del gobierno del PP, como a ese “promotor inmobiliario” que estafó a numerosas familias vendiendo casas que nunca construyó. Imaginen que la corrupción organizada fuera de un partido de izquierdas. Piensen qué pasaría y qué dirían usted, sus conocidos y los medios. Reflexionen sobre cómo está sociedad engulle la corrupción letal y se atraganta con fantasmas de odios inducidos.

Recapaciten sobre qué hay de verdad en toda esta patraña, en quién se beneficia. Cómo el mundo ha llegado a las puertas de Trump, y de Putin, y todos los demás de una larga lista. A un segundo gobierno de Rajoy y a una Gestora del PSOE que da el gobierno a Rajoy. Cómo se lo han contado o cómo no se lo han contado. Y por qué. Calibren esa influencia sobre los hechos. Y, sobre todo, piensen qué van a hacer ustedes.

Para empezar, todos los niños -y mayores- del mundo harían bien en pedir a los Reyes Magos que les saquen de debajo de la cama al lobo ComeCaperucitasyPeterPanes. Es lo primero para ser autónomo. Aunque mucho mejor será que lo saquemos nosotros mismos.

*Publicado en eldiarioes

Los cabizbajos

cabizbajos-2

Se está convirtiendo en la imagen que definirá a los seres humanos de esta época: los cabizbajos. La testa marcando un ángulo con el tronco de 45º, idéntico al del toro para el descabello. Cualquier lugar de espera, las filas, los semáforos, las calles, si se tercia mientras se camina, los transportes públicos, se pueblan de ellos. Miran el móvil, la Tablet, el ordenador, absortos. Con la variante en largos recorridos de quienes, vencidos por el sueño, se tumban a dormir tronzados hacia adelante para apoyarse en los brazos sobre la mesa. Algunos, en trenes, se tapan la cabeza con el abrigo. La costumbre de la cabezada situaba la columna con la espalda alineada al respaldo, no plegada como una camiseta.

Un modelo estético tan rotundo no es casual. Responde, como casi todos, a hábitos que van cambiando, a necesidades, aspiraciones, incluso a la actitud ante la vida. La reacción a factores externos cuenta y mucho en los cambios morfológicos de cualquier especie también. No es descubrir nada nuevo, los humanos se pusieron de pie porque les venía mejor que andar a cuatro patas como muchos de sus colegas mamíferos. Disponer de las extremidades superiores para múltiples usos o poder otear el horizonte desde mayor altura condicionaron, entre otros factores, esa evolución. Y fue un gran avance. Resultó que las manos servían para acarrear objetos, para fabricar y modelar, para estampar la creatividad o, como capacidad sublime, para acariciar.

Cada época tiene su prototipo. Por poner un ejemplo, aquellos años en los que ser realista consistía en pedir imposibles o surgía El País para consagrarse como un periódico excelente y progresista, el modelo definitorio era sensual e ingenuo, antibelicista y en busca del amor y la justicia. Los cambios se rigen a menudo por el mecanismo del acordeón.

Nos encontramos pues en los primeros estadios del Homo Cabizbajo. La inclinación descendente de la testuz la asocia el diccionario a abatimiento, tristeza o preocupación como causa. Y esos son sus principales sinónimos, además de alicaído que le encaja gráficamente a la perfección.

En realidad, la posición obedece solo al uso de estos instrumentos tecnológicos, a su mayor comodidad. Y produce aislamiento del entorno sin duda, abstracción, ensimismamiento. Por mucho que se wasapeé a distancia. O al lado mismo, en grupos, tecleando en lugar de hablar. Es cierto que para leer libros o periódicos también se pierde la verticalidad, aunque en ángulos menos forzados y pocas veces se ha visto a multitudes, de la mañana a la noche, en todas partes,  ensimismados, al unísono como se está ante las pantallas.

La postura hace la actitud en gran medida. Y no deja de ser curioso que, así, esta humanidad concentrada en la mirada hacia abajo esté alcanzando unos niveles de sometimiento y sumisión incompatibles con la dignidad. Acepta quebrantos en sus condiciones de vida, sus derechos, sus perspectivas de futuro, recortes que matan y privilegios que envilecen, como no harían los seres conscientes, racionales, las personas. Admitir que se impida una subida de pensiones de tan solo un 1,2% (por decisión de PP y Ciudadanos en el Congreso) el mismo día que el Gobierno anuncia el rescate de autopistas por 5.500 millones de euros, escapa a la lógica.

Y no exigir la derogación inmediata de La Ley Mordaza y  la reforma del Código Penal, como hizo la ONU hace ya tiempo, es estimar en muy poco la condición de ciudadano libre. Para sí y para los demás. Se diría que en la práctica han convertido en delito lo que es libertad de expresión, más o menos afortunada. Hay actitudes que podemos no compartir, como romper fotos del Rey o insultar a la Reina entre otras muchas, pero detenciones y cárcel por ello no ocurría hasta ahora en los países democráticos. Se está convirtiendo en delirante la persecución judicial de tuits mientras campan a sus anchas auténticos facinerosos.

Y no acaba ahí. El nivel de insensibilidad colectiva hacia el daño ajeno se sitúa ya a niveles de barbarie. Nunca imaginamos que se dejara morir a tanta gente, niños, adultos, en el agua o en la tierra. Que se les abandonara hasta condenarles a vagar en total desprotección, que se les encerrara incluso sin haber cometido delito alguno. Que fueran utilizados a extremos que cuesta definir por su crudeza. Es que la sociedad hoy mira a su ombligo haciendo creer que lo hace a una pantalla.

El Homo Cabizbajo mira para otro lado básicamente en las cuestiones fundamentales que escapan a su egoísmo. Se aísla de los problemas de otros. Hasta de los suyos, según se demuestra empíricamente. Engulle lo que le echen y canibaliza su propia decencia al aceptar la corrupción, condena de propios y extraños. Estamos hartos de “irregularidades”, “casos aislados” y subterfugios, del latrocinio asfixiante. Cada día, dentelladas a nuestra entidad como pueblo, si hablamos de esa parte sistémica de una España pervertida en robos, soborno, cohecho, mentiras, manipulaciones, prepotencia e infinita desvergüenza, suciedad inconmensurable.

Pegarse a pantallas en dirección descendente y oblicua no implica lógicamente ser ese tipo de persona. Es una figura útil para señalar el repliegue y la derrota. Su logo. La imagen de esas masas de humanos con la cabeza vencida sí la están convirtiendo en el  símbolo de nuestro tiempo. El ser humano se levantó para ver más alto y más lejos y ahora se encoge e inclina de nuevo hacia el suelo.

*Publicado en eldiarioes

Muere Fidel en la era de la posverdad

castro-silueta-grande

Al leer la noticia sentí la sensación de lo inabarcable y de la tarea pendiente largamente aplazada que abruma abordar. 90 años de vida y 60 formando parte de la historia. Las redes mostraban preocupación por lo que dirían unos y otros, por lo que dirían:  Fidel Castro había muerto en la era de la posverdad. Y ésa era la principal disuasión. El maniqueísmo, el blanco y el negro, los prejuicios, el hablar de oídas o la pereza y la prisa para informarse con datos fidedignos de tan extensa trayectoria. Artículos inevitablemente “largos” para el lector que prefiere nutrirse de titulares. O de espectáculos con “zascas”, mucho más entretenidos.

 Así pues, al enterarme de que había muerto Fidel Castro, tuiteé la noticia, remití a la extraordinaria obra del fotoperiodista Enrique Meneses, a un reportaje de TVE de Vicente Botín de 1984 y me puse a Pablo Milanés: Los días de gloria se fueron volando (..)Los días de gloria cerraban esperas, abrían ventanas donde iban entrando dolores de antaño hacia el porvenir. (..)Los días de gloria los dejamos ir.

Lo explica como nadie Ramón Lobo en eldiarioes, porque llena de contenido las luces y sombras de las que los más eclécticos hablan: “El personaje que encarnó desde los albores de los años 50 sobrevivirá a los aciertos y errores de la revolución. El principal, incumplir dos de las promesas motoras del llamado Manifiesto de Sierra Maestra: regeneración democrática y libertad. En Cuba hay presos políticos, personas que pagan con la cárcel los delitos de opinión.

Es cierto que no existe malnutrición infantil, ni violencia callejera, ni crímenes de todo tipo, ni pobreza extrema. Tampoco existen los feminicidios como en México y Guatemala. Es vedad que las cifras de escolarización son ejemplares y que ocupa el puesto 68 en el índice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas, dos por delante de Costa Rica, considerada un paraíso por Occidente.

Es cierto que la revolución no lo ha tenido fácil, con un enemigo tan poderoso como constante. EEUU cercenó con el embargo el desarrollo inicial de la revolución. Con el tiempo ha servido paradójicamente de excusa para justificar los errores del sistema.”

El libro que Enrique Meneses dejó escrito para publicarse cuando muriera Fidel, revela desde el primer capítulo que adelanta eldiarioes la portentosa habilidad de Castro para moverse en las circunstancias más comprometidas. Sembrando para el futuro en cada aprieto que se encontró.

“El periodista español Enrique Meneses, el primer extranjero en informar de los jóvenes barbudos desde Sierra Maestra, decía que aquel primer Fidel revolucionario era cristiano y que llevaba una cruz al cuello”, relata Ramón Lobo. “Años después, Meneses cenó en Cairo con Ernesto Che Guevara. (..) El Che le informó de que Fidel le quería “dar paredón” porque había escrito que había comunistas en Sierra Maestra, algo que les restó apoyos en EEUU. Ahora podrán conversar en paz. Meneses se defendió: “Tu lo eres, y lo es Raúl”. “Ya, pero no nos convenía”, replicó el Che. Meneses, periodista de los pies a la cabeza, hizo lo que tenía que hacer, sin atender a conveniencias.

Lobo explica los errores que los adversarios de la Cuba de Castro cometieron. Empezando por  Eisenhower quien “no supo leer las posibilidades que le ofrecía la llegada de Fidel Castro al poder y terminó empujándolo en brazos de la URSS”, cita. Todo pudo ser distinto, pero no lo fue.

La densa historia tiene sus hitos y sus porqués. No puede resumirse en las proclamas interesadas que, por ejemplo, traen las portadas de la prensa convencional española hoy, por poner un ejemplo bien gráfico. Y menos cuando la censura y la represión de las tiranías están a la orden del día, aunque ya deberíamos olvidarnos de los “y tú más” que forman parte del juego de la farsa. Lo peor es que la verdad apenas importa en el magma de intereses que se cuecen. Mientras, la ciudadanía víctima se distrae de salto en salto mediático sin advertir cómo le saquean la casa y mucho más que la casa. Incluso portando estandartes que equivocan el bando. Incapaces de ver alcances de daños reales y motivaciones.

Mirar atrás solo sirve para entender el presente y cimentar el futuro. Es imprescindible recordar los despertares de esperanza en la justicia y la equidad que fueron cayendo a golpe de guadaña en aquella América Latina que se pobló de golpes de Estado y consecuentes dictaduras en los años 70 del siglo XX. Cayó Salvador Allende en Chile a manos de un Pinochet que lo sembró de muerte. Videla en Argentina hizo lo propio sobre los restos del Peronismo.

Bolivia cerraba esperanzas con Hugo Banzer, militar llegado trabajosamente a Coronel. Brasil se deslizaba de dictadura en dictadura. México se encontraba inmerso en los 60 años consecutivos de mandato del PRI, mientras se descomponía el Estado tomado por las mafias. En Nicaragua reinaba el dictador Somoza, que junto con Batista, gobernando en Cuba gracias a un golpe de Estado, o la Venezuela de los oligarcas hacían las mejores migas con del vecino del norte.

La Cuba de Fidel era una notable excepción. Alentadora, entonces. Y trajo en jaque a los países más poderosos, a extremos inauditos. Ningún otro país de su entorno fue tan tenido en cuenta.  Enemigo a abatir como lo fueron otros de Estados Unidos y muestran informes desclasificados que detalla Íñigo Sáenz de Ugarte: La CIA, Fidel Castro y Bahía de Cochinos.   Era como un David contra los Goliat, lo que acrecentaba su mito, para bien y para mal.

Los días de gloria los hemos ido perdiendo y no parece fácil recuperar el rumbo en un camino que se empecinan en borrar. Ahora tocan los Trump y los Rajoy, los Rajoy también. Con sus Cortes y voceros. Los payasos, los sicarios, los trepas útiles, los fachas ortodoxos y sus embriones clonados, los posibilistas, los sembradores de bulos y discordia, los vendedores de todo, la disuasión organizada del pensamiento. Y suena con toda intensidad la fanfarria, los platillos, el bombo, el ruido. La orquesta de la posverdad para amplificar la mentira y desarmar a los inocentes.

*Publicado en eldiarioes

Las tribus de la Sociedad del Espectáculo

rajoy-plasma-lateral-jpgt

Van de sorpresa en sorpresa. De conmoción en conmoción. Si hace unos meses fue el Brexit británico, ahora es el Plan de Paz del gobierno colombiano con la guerrilla de las FARC. Tras 54 años de conflicto, 250.000 muertos y 6 millones de víctimas, ha acudido a votar solo el 37% de la población y por unas décimas ha ganado el NO. Los ejemplos se suceden y nos queda mucho más por ver. Son consecuencias, en mayor o menor medida, de la Sociedad del Espectáculo.

Hay numerosas. En España acabamos de asistir a la representación completa de la tragicomedia del PSOE –televisada, radiada, escrita e interpretada– de cuyo cómputo de víctimas destaca sobre todas la credibilidad. Y empieza el juicio de la Gürtel que será manufacturado según convenga. Mejor que no se vea mucho que igual alguien considera una desvergüenza tener y apoyar para que repita el gobierno de un partido procesado por corrupción. A qué punto habrá llegado esta sociedad para que tal aberración este ocurriendo.

La frivolidad es la característica dominante de esta nueva comunidad de adictos a hacer de la vida un show. Cada vez se lee menos y se profundiza menos en los análisis. Parecen haberse sustituido por opiniones ajenas de confrontación, a ser posible, surtidas de lo que llaman –sin ninguna inocencia– “rifirrafes” y “zascas”. Se evidencia pereza para siquiera elaborar los argumentos que les sirven precocinados. Y, sobre todo, para seleccionar el grano de la bazofia. Borrado de la memoria por la sucesión de impactos que llenan el disco duro de los cerebros. Y pasión por el espectáculo.

En el caso de Colombia, vemos a dos políticos que afrontan de muy diferente forma el problema del terrorismo. Álvaro Uribe con mano dura y acción militar, Santos negociando. El expresidente Uribe –a quien se llamó el Aznar de Colombia y mantiene excelentes relaciones con Felipe González– ha hecho campaña por el NO. Con todo el argumentario clásico: con el sí se daría pie a un gobierno del “castrochavismo” y se haría presidente a un terrorista. Ocho años lleva repitiéndolo a diario Uribe, dos meses mostrando Santos los pormenores y ventajas del trato. Un acuerdo de paz  no es fácil, presiones y errores se añaden; lo que no se puede es abordarlo superficialmente y manipulado.

En el Reino Unido ocurrió esta misma simplificación. El aspecto más destacado por analistas serios fue la extrema frivolidad con la que se presentaba algo de tal trascendencia como la salida del país de la Unión Europea. Con cuanto implica desde todos los puntos de vista. Después, siempre, la sorpresa. ¿Y si repetimos votaciones hasta que salga de nuestro gusto? Es que mucha gente no se enteró o no se enteró bien.

En poco tiempo, los ciudadanos pasaron a ser consumidores y ya se han convertido en espectadores. Muchos de ellos se agrupan en tribus gregarias –o grupos fijos de abonados– de efectos negativos para el bien común. Los departamentos comerciales les eligen candidatos con los que puedan identificarse. Lo que esté de moda en el momento. Ahora se llevan los modelos de madres amantísimas de sus electores, buenas perversas, impúdicos sabelotodo, mucho cortesano, cínicos de toda la vida, y escasa cultura para dar cercanía a la baja exigencia. Despunta en tendencia el hombre gris y presuntamente sensato y moderado. Siquiera para animar el cartel, el argumento y los protagonistas amenazan con ser idénticos. Las tribus apuntalan los cimientos del teatro, no se saldrán del guión.

La tribu de los idiotas

Idiota no nació como insulto, pero es así como se llama desde la antigua Grecia a “aquel que no se ocupaba de los asuntos públicos, sino sólo de sus intereses particulares”. En Atenas, su desinterés y aislamiento llevaban al idiota a perder derechos que le correspondían. De ahí que el idiota terminara por ser a asimilado a un ignorante que renuncia por voluntad propia a la política que le afecta. Son los que repiten: bastante tengo con ocuparme de buscar el sustento, atender a mis hijos y qué menos que distraerme con el fútbol o lo que echen por la tele. Y por tanto se inhiben de cualquier responsabilidad social.

La tribu de los “a mí”

Son vástagos de los anteriores. La diferencia apenas radica en que sí prestan atención a los asuntos de la vida pública, pero situándose en el centro de todo argumento. “A mí’ no me han bajado el sueldo. “A mí” que me arreglen lo pedí, “a mí” la calle. “A mí” me atienden en hospitales muy limpios y bonitos. Y un sinfín de visiones absolutamente egoístas que no contemplan ni el daño ni el bienestar de otros.

La tribu de los cuñados

Mucho más definida y popular. Son los que todo lo saben, dan argumentos pueriles y, sin embargo, se dicen y se creen sapientísimos. Sin rastro de pudor para mostrar bien alto su ideario. Con osadía infinita.

*La variedad Hater nos presenta a un cretino integral que no se cortaría en discutir e increpar, sintiéndose en el mismo nivel, al reciente premio Nobel de Medicina sobre su hallazgo: la autofagia. La especie abunda en Twitter y en el periodismo de zascas.

La tribu de los “así ha sido toda la vida”

El voto conservador se nutre de ellos en particular. Amantes de las tradiciones, llama la atención que hayan permanecido impermeables a los cambios y avances que se producen en un mundo en constante evolución. De Heráclito ya, ni hablamos. Ajenos a los hechos que han mutado y obligan a otras respuestas. Incrustados en el blanco y negro, tras varias décadas desde que llegó el color a la televisión. Pueden salir a votar con el rosario en la mano a quienes condenan a la pobreza y la desesperanza a muchos seres humanos y roban el dinero de todos. Son capaces de afirmar –por miles, por millones–  que, el PP, por ejemplo, “ al margen de la corrupción lo hace bien“.

Al margen, como si pudiera deslindarse, en el caso de ser cierto ese “hacerlo bien” para el conjunto de la sociedad. Es de suponer que en la planificación de sus cuentas del mes incluyen un apartado para la “mordida” que se llevan los corruptos.

Alas de mariposa

Tendríamos que hablar de muchas otras tribus. Etiquetas para una sociedad cómoda que no sabe prescindir de ellas. Del “me gusta” y “no me gusta” como base de decisión en asuntos trascendentales para la convivencia de todos. De los serviles y de los que siempre apuestan a caballo ganador aunque caigan bajo sus herraduras. De quienes se fían de toda la pléyade de predicadores del ultraliberalismo que pueblan ya las pantallas; idiotas para idiotas, en la terminología griega. Y de los manipuladores. Y de los Jockers para odiar y vender más.

De ese público que se apasiona, apuesta, sufre y se divierte con la realidad hecha ficción y festejo. Piensas: no se comprarán un coche o un piso con tan poco criterio. En la práctica sí, más: confían su salud y la de su familia, la educación de sus hijos, el futuro de todos, guiados por el político o tertuliano que les cae bien. O por cualquiera que les diga lo que quieren oír para justificarse: “ que otros lo harán peor”. Odian más a quienes les señalan, aunque ni le conozcan, que a quien les hace daño.

El problema es grave. No ha hecho sino aumentar desde que se dieron las primeras voces de alarma. No lleva camino de frenarse salvo que los propios ciudadanos tomen conciencia de lo que está ocurriendo. La Sociedad del Espectáculo, creada a conciencia, se ha hecho un monstruo incontrolable. Pero la principal responsabilidad es de quien la traga. Cuesta entender que seres adultos se sienten a dejarse hacer tinte, champú y corte con sus cerebros.

Los hechos tienen consecuencias. El Efecto Mariposa, con aquel suave aleteo que provocaba tornados al otro lado del mundo, es cosa de niños al lado de la destrucción que está causando ya la Sociedad del Espectáculo.

*Publicado en eldiarioes

Diccionario Sampedro, hoja de ruta

Barbarie

“¿Qué es un ataque preventivo? Es la ley del más fuerte, es la barbarie, es la ley de la selva. Estamos en una barbarie.  Este sistema de organización se desmorona y tiene que pasar por una barbarie, igual que Roma se desmoronó, pasó por una barbarie y dejó paso a otra cosa”.

Pregón de San Jordi 2010

 

Compromiso

“Hay una frase de Martin Luther King que me ha impresionado muchísimo y que pienso utilizar como lema de cabecera del libro que estoy escribiendo ahora. La frase es la siguiente: “Cuando reflexionemos sobre nuestro siglo XX, no nos parecerán lo más grave las fechorías de los malvados, sino el escandaloso silencio de las buenas personas”.

                                                                                  Escribir es vivir, 2005

“Mi mensaje a los jóvenes es que ha llegado el momento de cambiar el rumbo de la nave. Aunque sus líderes sigan en el puesto de mando y al timón, aunque desde allí sigan dando órdenes anacrónicas, los jóvenes puestos al remo pueden dirigir la nave. Sólo necesitan unirse y acordar que a una banda boguen hacia adelante  mientras en la otra cíen hacía atrás y el barco girará en redondo, poniendo proa hacia un desarrollo humano”.

                                                            Debajo de la alfombra, en Reacciona, 2011

Decadencia

“Un hormiguero humano, en fin, flotando tiempo adelante en este navío. El OCCIDENTE: ése es su nombre. Legible en la popa, en grandes letras de oro, algo deterioradas.

Viajando ¿hacia dónde? ¿Cuál es nuestro destino?”

                                                        La senda del drago, 2006

Felicidad

“La felicidad es hacerse plenamente lo que se es, luchar por conseguirlo. No me interesa la felicidad de este modelo de sociedad: prefiero una vida intensa a la felicidad idiota que quiere imponer el poder”.

                                                                 La vida perenne, obra póstuma, 2015

Miedo

“Pues así es: hay dos Ahram. Todo es dos, ya lo dijo otro filósofo… Siempre somos dos, pero uno es clandestino; la gente tiene miedo de su otro”.

                                                                                             La vieja sirena, 1990

Lo que pasa es que nos educan en el miedo y con frecuencia no penetramos en nuestra propia mina ni somos arqueólogos de nuestro propio secreto.

                                                                        Quince años de Semanas de Autor, 1999

Libertad

“La libertad es una palabra que casi siempre demanda cualificaciones, a veces no expresadas. Hay libertad controlada, reprimida, condicionada, selectiva, simulada… rara vez libertad integral”.

                                                         El río José Luis, Sala de espera, obra póstuma, 2014

Utopía

Los espíritus prácticos son imprescindibles, como lo son quienes, en un navío, saben como manejar las velas y llevar el timón para navegar. Pero el rumbo no puede ser cualquiera sino ha de conducir a nuestro puerto y para eso hay que orientarse mirando a una estrella”.

                                                            Annals de la Universitat d´Estiu d´Andorra, 1993

  • Feria del Libro de Zaragoza, Olga Lucas y Susana Aperte, presentarán el Diccionario Sampedro, este sábado, a las 19:00 en la Sala Joaquín Costa del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza.
    Prometemos, dicen, terminar para que los amantes del fútbol podáis ver el partido y agradeceríamos mucho que nos ayudaseis en la difusión del acto entre vuestras amistades de Zaragoza.
  • Y cada día en las librerías.

 

 

 

 

 

La cultura de la riqueza y el hombre que recogía calderilla al pie de la ladera

viñeta.pep.contenedores

Un taxista me condujo una vez de una ciudad a otra distante más de 70 kilómetros para tomar un tren al volante de un gran Mercedes. Durante el camino me contó con profusión de detalles y una cierta dosis de suspense su teoría sobre la Cultura de la Riqueza. Lo resumo. Él prefería juntarse con los ricos porque “cuando se caían por una pendiente” se soltaban monedas de sus bolsillos. “Los pobres no llevan nada, es mejor arrimarse a quien tiene”.  El chófer aspiraba pues a recoger la calderilla que los ricos perdían. Lo he recordado mucho estos días. Van a ver por qué.

Los papeles de Panamá han generado en algunos países un debate profundo. Por cuanto implican, por las reacciones que provocan y por el futuro que se vislumbra. En el Reino Unido, el diario conservador The Telegraph fue el primero que se lanzó a disculpar las veleidades fiscales de su presidente, David Cameron. “Se oye hablar a menudo de personas que están “atrapadas en la pobreza”, pero también es posible quedar “atrapado en la riqueza”. Este es el destino de David Cameron. Él no es un hombre codicioso financieramente, o un maloliente rico, pero proviene de un entorno en el que la riqueza hereditaria es la norma”, firmaba Charles Moore uno de sus principales comentaristas políticos. Qué iba a hacer el pobre David si su mamá –como debiéramos hacer todas las mamás-  le regaló a temprana edad por dos veces 100.000 libras esterlinas: uno se sabe rico y eso tiene unos privilegios y unas normas que guardar. Una pesada carga.

El artículo recibió una avalancha de críticas en las Redes sociales, en los periódicos, en otras columnas de prensa escritas en todos los tonos. Desde la ironíaa los análisis densos  se advierte la fuerza que ha llegado a tener esa élite que se otorga todos los derechos. Hasta el de no pagar su contribución a la comunidad como el resto. Hasta el de ser comprendidos. Hasta el de obviar que no hablamos solo de escamotear obligaciones fiscales. Los refugios offshore esconden en muchos casos dinero de procedencia ilícita o de uso ilícito. Eso explica las cuentas de reconocidos sátrapas reveladas en Panamá que no quieren tensar más la cuerda de sus sufridos pueblos, si lo pueden evitar.

Esta España nuestra, sumida en una corrupción escandalosa, ni siquiera ha abierto ese debate con seriedad. Los medios continúan “con sus cosas” y  entre los pocos que se animan a opinar encontramos sobre todo la disculpa a los evasores. El manual manda, primero, despreciar el periodismo de investigación, verle oscuras intenciones, y después sacar la lanza para defender, por ejemplo, a los Borbones en Panamá como hacen en ABC. “Fue ETA” , vaya por dios. Pero nadie manda no pagar en el país de residencia, del que se usan desde sus servicios a sus aceras que es imagen bien visual. Pilar de Borbón, hermana de Juan Carlos I, ha pagado por esa fortuna offshore 150 euros anuales durante 40 años. Pobrecilla. Debemos recordarlo estos días que los ciudadanos con minúscula hacemos la Declaración de la Renta.

La ola de comprensión se extiende. El ultraliberalismo en boga llega a hablar –y firmar- conceptos como “terrorismo fiscal” o “infierno fiscal”. Y esas gentes simpáticas del espectáculo inspiran una cierta piedad, siempre que sean de derechas, que esto ayuda. La piña se apoya entre sí, como las familias de sangre o dinero. Es curioso ver además lo fácilmente que algunos se dejan “atrapar en la cultura de la riqueza”. Borja Thyssen, uno de los implicados según la investigación del Consorcio Internacional de Periodistas, se encontró de repente con una lluvia de millones por la boda de su madre. Y ni aun así parece tener suficiente. En la jaula de la riqueza se produce demasiada adicción a la codicia.

La opacidad de estas maniobras financieras no permite saber con exactitud cuánto dinero nos están restando al bien común: se habla del 20% del PIB mundial. Lo que sí se puede asegurar es que se trata de una cantidad  que podría resolver las necesidades de millones de personas. Propiciando una sociedad más equilibrada y más libre. Menos excusas. Los grandes evasores son gente dedicada a la ingeniería financiera preferentemente, no es un drama que se vayan. Nos quitan más que nos dan, dada su influencia offshore en la política por lo que vamos comprobando. De hecho no es hayamos de temer que se lleven el dinero, es que ya se lo han llevado.

La evasión fiscal es punible; la elusión, no. Puede ser legal pero a estos inmensos niveles no es ética, ni justa y debe ser sacada de la ley, como cada vez más voces decentes piden. Contra la élite de la mafia: tratemos a la riqueza offshore igual que al dinero del terrorismo llega a proponer en theguardian/eldiario.es Paul Mason, una de las voces potentes del periodismo progresista. Porque la desigualdad fiscal está en la base de la desigualdad en sí, la que ha crecido exponencialmente desde que se iniciara aquello que llamaron crisis en 2008. En la que está marcando con fiereza la distancia entre seres humanos “atrapados en la pobreza” y los que se aprovechan de su riqueza para aumentar sus prerrogativas. La que nos ofrece esas imágenes de pavorosa crueldad en esta Europa que tiene tantos pozos negros fiscales que limpiar.

Así murieron otras culturas, otros imperios. Para renacer, tras dejar mucho dolor atrás. La diferencia con anteriores momentos históricos es la reacción de las víctimas. En Islandia se echaron a la calle y en 24 horas tenían fuera a su primer ministro evasor. En España no. Esa sociedad capaz de salir a manifestarse por un equipo de fútbol o los concursantes de un programa banal de televisión permanece indiferente a cuanto nos está ocurriendo. A esa ristra de nombres que no han tributado como hacemos los demás. A los que han robado como si el dinero público fuera un saco sin fondo. A los que se burlan de todos con sus herencias, sus padres, hijos, hermanos, primos, secretarios… o con sus comisarios de guardia presumiblemente  interpuestos. A los que se emplean a fondo para que nada cambie hurtando datos. ¿ Qué más tiene que hacer el Ministro Soria, el PP, sus votantes y los partidos que le quieren en gobiernos para provocar una reacción?

Si el enorme esfuerzo de investigar, los riesgos varios que se corren cuando las informaciones afectan a poderosos, no encuentra respuesta en los afectados, se dejará de hacer. La apatía también trabaja a favor de los privilegiados. “Si una revelación no provoca indignación, y los delincuentes no son castigados, escribió Efimeros [Costas Efimeros, editor de una web de investigación griega] “entonces la constante revelación de escándalos provocan exactamente el efecto opuesto: derrotismo, sensación de vulnerabilidad, aceptación fatalista del gobierno de los poderosos”, recogía Mason.  Y, así, las hirientes corrupciones que nos sepultan llevan camino de perpetuarse, de crecer como no han dejado de hacerlo.

El hombre que aspiraba a recoger calderilla al pie de la ladera debería saber que los ricos no se caen por la montaña y ni mucho menos sueltan monedas. Si nos atenemos a los usuarios de Paraísos Fiscales, le quitarán las suyas a poco que se descuiden. La cartera completa. Pero sobre todo quienes opinan como él deben ser conscientes de que nos están haciendo rodar a todos con ellos. Con su insensibilidad, egoísmo e insensatez. Y esto en “la Cultura de la Riqueza” no pasa. Por eso van ganando.

viñeta.capitalismo.pesca

*Publicado en eldiario.es (sin viñetas que, con mi agradecimiento, utilizo en CC como es este blog)

En cartel hoy: “Sánchez no tenía un plan” y “La vida es un cruasán liso”

Pedro-Sanchez-pasillos-Congreso-sonrisas_EDIIMA20160303_0668_4

Una de las principales cadenas de supermercados del Reino Unido, Tesco, ha dejado de vender cruasanes, porque sus clientes encuentran dificultades en untar la mantequilla en sus formas curvas. La leyenda más creíble data el nacimiento del cruasán en el siglo XVII, pero no corren buenos tiempos ya para las estructuras complejas. No para todos, la brecha del conocimiento es una nueva burbuja. Absolutamente determinante.

Una noticia significativa en el día que se iniciaba en el Congreso español la investidura del candidato del PSOE, Pedro Sánchez. Notables cifras de audiencia acompañaron el desarrollo de una sesión con nuevos actores, tras las elecciones de diciembre. Quien siguiera toda la peripecia alternando fuentes, se encontró con un aluvión de palabras e imágenes, amplificado al infinito por las interpretaciones. Desde Luna nueva, de Howard Hawks (1940) y Primera plana, de Billy Wilder (1974) y otras versiones, hemos ido asistiendo a la evolución del periodismo que convierte en espectáculo la realidad, sobre todo los sucesos de la realidad.

primeraplana.wilder

Primera Plana (1974)

La secuencia de personas hablando a un micrófono delante de cualquier acontecimiento, como coro interminable, clónico y mecánico, se está viendo superado por días. Y ha llegado a la política. Con políticos y periodistas en escena. La sesión de investidura de Sánchez, sin ir más lejos, se precipitó sobre  nosotros con impactos audiovisuales múltiples a ritmo inasumible. Una lluvia de chorros de agua caliente, fría y templada, acompañados de luces de todos los colores y sonidos entrecortados.

En la televisión ya es difícil que se pueda esbozar una idea completa y, eso, en ardua pugna con tertulianos carcas o agitadores del espectáculo. Salvo en la televisión del PP, TVE, a cuyos (presuntos) debates solo les falta el té con pastas sobre tapetes de organdí. Es la televisión que aún entiende los “De matute” y “Bálsamos de Fierabrás” de su candidato, Rajoy. Y tampoco es eso.

Es difícil mantener la cabeza lúcida ante esta avalancha. Parece claro que Pedro Sánchez no tenía un plan, y así se veía venir. No otro que firmar un acuerdo con Albert Rivera y conminar a Podemos a suscribirlo con la presión abrumadora de los medios de más peso. A lo largo del día, le iba menguando a Sánchez la arrogancia hasta llegar a las amargas quejas tanto de él como de su portavoz que daban paso a la votación. No había más. 130 escaños y una estrategia errónea.

En ayuda del designado culpable, Pablo Iglesias, acudió todo el arco parlamentario, salvo lógicamente, Ciudadanos, evidenciando que el viejo truco de la pinza se convierte en cepo para la improvisación. ¿Todos votaron “con” el PP? En fin.

Rajoy, tras unos pases de ironía paternalista, se fue a caminar por los pasillos de su obra, repitiendo el dudoso mantra de la recuperación. Prácticamente, solo Albert Rivera se ocupó de él. A fondo, con dureza. Traía el mensaje de los poderes de la derecha que quiere al PP con todas sus mugrientas mochilas, pero ha desechado por completo a Rajoy. Ese Rivera que llama a los españoles “accionistas” de una empresa, España, con tal desigual reparto de cargas y beneficios.

El brillante discurso de Pablo Iglesias demostró que el pasado sin resolver no se puede enterrar por mucho que se empeñen y que el futuro tendrá que abrirse paso con uñas y dientes. Alberto Garzón dio oportuna clase de matemáticas e izquierda. Y los portavoces de los nacionalistas catalanes y vascos, grandes dosis de madurez. Por primera vez, hubo muchos diputados que se quedaron a escuchar a los minoritarios.

Atónitos contemplamos sin embargo cómo el espectáculo se adueñaba también del Parlamento. Ver levantarse como tertulianos aludidos a un par de ministros fue su mejor demostración. El propio tono del presidente de la Cámara, Patxi López. Esta deriva es mucho más inquietante que los excesos verbales, aunque también haya que anotarlos.Esto es lo que yo vi. Pero en el potro de tortura mediática, volvieron a contarme que “habían ganado” Sánchez y Rivera, aunque la votación no lo reflejara. Y perdido, naturalmente, Iglesias y Rajoy. Que Sánchez “tendió la mano a Iglesias”.  Que “Podemos no está preparado para gobernar”.  O, y esto fue lo más, que “ahora la papeleta es para el rey y le puede perjudicar siendo el mejor rey que hemos tenido desde Recaredo”.

Fracasada la primera investudra y a falta de improbables sorpresas en nuevas convocatorias, Sánchez no será presidente. Dicen que su plan era reforzarse como secretario general –cierto- y que lo ha logrado. Lo dudo. Una persona sensata se cuidaría de cantos de sirena que mutan al olor de la pérdida de poder. El fracaso no es carta con futuro, la imprevisión tampoco. Sánchez está en un momento definitivo de su carrera. El poder busca recambio en Albert Rivera, como largamente anticipamos, y ayuda precisamente el pacto suscrito con el PSOE.

sanchez.rivera.abrazofinal

Sánchez se acerca a saludar a Rivera tras fracasar su investidura

En la sesión se colaban este jueves invitados no previstos como Manuela Carmena, pidiendo el apoyo para Sánchez. El PSOE, por boca de su portavoz Hernando, aprovechó la ocasión para presionar con los “alcaldes del cambio”, advirtiendo que lo son con su apoyo  “sin pedir nada a cambio”. 

Ni el fondo del pacto –cuando había otras opciones-, ni su gestación son admisibles tal como están. La doctrina del mal menor ha causado demasiados estragos desde la propia Transición y hora será de dejar de tragarla.

La política está experimentado un cambio que se percibe nítidamente en el Congreso. Los viejos esquemas quedan en evidencia. El periodismo precisaría también una auténtica catarsis, como no nos cansamos de alertar.   “Estamos obligados a subrayar los peligros que acechan”, “el periodismo es una responsabilidad social”, escribía Olga Rodríguez. El mayor problema está en el modelo que se está imponiendo. Más, no es mejor. A veces, todo lo contrario.

Una gran parte de la sociedad también necesita regenerarse, pensar por sí misma y sacudirse los miedos. Aunque no le resulte fácil, ha de intentarlo: le va mucho en ello. Educada en no soportar un argumento mayor a lo que cuesta tragarse una píldora, en cadena y en collage, su cerebro se resiente. Empieza a ser notorio que muchos ya no saben qué es  información, ni qué es el Congreso, ni cuáles son sus derechos: quizás ni qué son derechos. La vida es una continua evolución, no todas las formas y modelos son para conservar. No los estereotipos.

El futuro, el presente ya, va por otros derroteros. El futuro viene con cruasanes cuadrados y lisos para que sea abordable la complicada tarea de untarles mantequilla. Todo empieza a ser un cruasán liso, salvo las angustias y los anhelos de todos y cada uno de nosotros.

*Publicado en eldiario.es

#BlackFryday en España

BOLSAS.SUELO-JPG

Hemos importado -como hacemos siempre con todo cuanto fomente el consumismo- el Black Fryday norteamericano: las rebajas prenavideñas.

fryday.anuncio.

 

Y, como me gusta ver los fenómenos sociológicos por mí misma, me he acercado a un centro gran comercial situado en el barrio de Vallecas, Madrid.  El aparcamiento rebosaba anticipando el interior.

fryday.parquking

Bolsas

BOLSAS

Bolsas

bolsas.mujwe

Bolsas

BOLSAS.SUELOCHICA

 

El carrito lo mismo sirve para el bebé que para más bolsas.

fryday.desigual.carrito

En el gran templo de la baratija, uno que ha llevado su impronta a la Gran Vía de Madrid para convertirla definitivamente en un mercado de saldos, parece encabezar la lista de éxitos del día.

fryday.bolsas.prim

Montones… de gangas.

fryday.montón

 

Zapatos que por 13 euros indican cuánto habrán cobrado quienes los fabricaron y que aseguran un cuidado extremo de esos pies que renovamos cada año ¿o son los pies para toda la vida?

fryday.zapatos

Y navidad, para los niños, para educar a los niños en el gusto exquisito.

fryday.niños

Y después… bolsas. En el suelo para tomar un respiro.

bolsas.señor.sentado

Es Black Fryday. Descuentos. Más barato o más caro, en todos los rincones. #AhoraQueNosEstamosRecuperando

bolsa.desdibujada

 

 

El partido que sustenta al Gobierno a juicio por la trama de corrupción Gürtel

El Juez Ruz ha abierto juicio oral por el proceso de corrupción Gürtel contra 40 personas, buena parte de ellas cargos del Partido Popular, entre ellos 3 de sus 4 tesoreros. Recordemos que a Naseiro, el cuarto,  le declararon en su día juicio nulo por defectos de forma.  También imputa los que llama “beneficiarios a título lucrativo” (que “se lo han llevado crudo”, decía para entendernos el periodista José Mª Izquierdo en la SER). A saber: el PP, Ana Mato y la exmujer del alcalde de Majadahonda.

El PP está al frente del gobierno de España, de numerosas comunidades autónomas y de un sin fin de ayuntamientos. No hemos oído decir nada a Angela Merkel, o Draghi, a Juncker que estuvo justo ayer en Madrid (aunque él, presidente de la Comisión Europea, anda también librándose de la trama LuxLeaks). De fuera que yo sepa, a nadie.

La prensa se presentaba así este viernes:

portadas.gurtel.6marzo.La sociedad, informada, la que mira periódicos al menos, mostraba estos intereses fundamentales, en los medios que se han molestado en llevar la Gürtel y el PP a portada:

pais.visto.6marzo

vanguardia.+visto.6marzo.

Ya lo dice el gran Cesc

Cesc

Cesc

 

ReaccionaDos, en la senda de Reacciona

En Abril de 2011 se publicó Reacciona, el que sería el libro español de ensayo más vendido de aquel año con 6 ediciones y cerca de 100 mil ejemplares. Una ola de indignación empezaba a recorrer numerosos países. El ex diplomático francés Stéphane Hessel  comenzaba a hacer historia con su libro “Indignez vous”, prologado en España por nuestro gran humanista José Luis Sampedro. Ambos participaron también en Reacciona, invirtiendo los papeles.  En el acto de presentación de Reacciona en Madrid unos jóvenes pidieron subir al escenario del Círculo de Bellas Artes para anunciar una gran manifestación que se preparaba para poco después: el 15 de Mayo de 2011. Estaba naciendo el 15M.

Así se inicia el prólogo de ReaccionaDos, que llega a las librerías este jueves 19 de Febrero. Hemos vuelto. No, por desgracia, Sampedro ni Héssel, pero sí todos los demás. Mayor Zaragoza, ex director general de la UNESCO, el juez Baltasar Garzón, los economistas Juan Torres López y Àngels Martínez  Castells (especialista también en salud pública), los científicos Carlos Martínez (ex presidente del CSIC) y Javier López Facal, Lourdes Lucía, cofundadora de ATTAC España. Los periodistas Ignacio Escolar, Javier Pérez de Albéniz, yo misma, Rosa María Artal. Y nos hemos traído a Javier Gállego Crudo para que pusiera el epílogo. Y todos llenos de propuestas y de ideas. Con ganas de hacer algo, de seguir haciendo algo.

“NUNCA SE VIO MAYOR DESTROZO EN MENOS TIEMPO” título ese prólogo. Unos pocos datos como ejemplo. El paro juvenil había alcanzado en España, según contaba el periodista Ignacio Escolar en Reacciona, el 40,06%, hoy, poco más de tres años después, está en el 53%. La tasa de pobreza infantil se situaba en un insostenible 17,2%, algunas estadísticas la cifran ahora en torno al 33%. Los dueños de las empresas que cotizan en el IBEX son, en cambio, un 67% más ricas desde que gobierna Rajoy. La deuda pública ha aumentado en 265.000 millones de euros, hasta alcanzar 1 billón de euros y un récord histórico.

Recortes, privatizaciones con los jugosos bocados de la sanidad,  o de tal desvergüenza que se ha llegado a vender y desahuciar (en Madrid) pisos de protección oficial porque las autoridades los vendieron a Fondos Buitre. Para llegar a la paradoja de contar con menos prestaciones que en 2011 pagando muchos más impuesto. Mientras, se ha rescatado con dinero público a los bancos, y a los concesionarios de autopistas. Los despilfarros y prebendas de muchos políticos suponen un serio agravio comparativo que ha disparado el divorcio entre política y sociedad. En corrupción salimos casi a escándalo diario.

El deterioro en derechos y libertades es de tal profundidad que cuesta creerlo. Ley Mordaza, Reforma del Código Penal,  retroceso en los avances logrados por las mujeres. De protestar por las ruedas de prensa sin preguntas, se pasó a la comparecencia del Presidente del Gobierno a través de un plasma. Y como gran condena, fondo y diseño de futuro:  el  brutal aumento de la desigualdad en el que la España de Rajoy figura en los puestos estelares. ¿Recuperación? ¿Para quién? ¿Desaparecerán la pobreza y la desigualdad cuando regrese el crecimiento? ¿Escapará el capital, si subimos los impuestos? ¿Cabe alguna esperanza de mejora para el común de la sociedad? ¿Tenemos un proyecto de país para confiar en el futuro?

Y, sin embargo,  ReaccionaDos vuelve a ser, es más aún que el primero, el libro que busca la reflexión, los argumentos, sosiego y afán constructivo. Esa base para tomar impulso.

Es cierto que el cambio ha sido dramático, pero tuvo una doble vertiente. Porque también creció un Poder Ciudadano que –tome la forma que tome- permite vislumbrar esperanzas de cambio. Porque lo saben, lo combaten con fruición en cuanto descuellan cabezas. Y asímismo una red de periodismo digital que permite conocer las noticias que no interesan al poder. También al mediático.

Estamos ante una encrucijada. Podemos seguir por el mismo camino en el que tantos se van quedando atrás o, como proponemos, buscar vías que permitan reducir las desigualdades, rescatar a las personas, regenerar el sistema y salvar de la quema a la Cultura, la Educación, la Ciencia, la Justicia y la Sanidad. La Democracia. Muchos siguen la senda de la resignación, pero cada vez son más, somos más, quienes no queremos aguantarnos. La gente se ha cansado de perder siempre y ha decidido que puede ganar. Muchos han resuelto que ha llegado la hora.

reacciona.dos.grande

 

 

 

A %d blogueros les gusta esto: