En el Día Internacional de los Derechos Humanos #HumanRightsDay

 

Esta declaración en 1789  inspiró la Revolución Francesa y  daría lugar a la Constitución de 1791. A su vez, estaba inspirada en la Declaración de Independencia de Los Estados Unidos de 1774. La lucha por la libertad y de los derechos tiene una larga tradición y una fuerte oposición de la intolerancia de todos los tiempos. Tras la segunda guerra mundial en el siglo XX, se estableció esta redacción, supuestamente vigente aún:

Artículo 1.

Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Artículo 2.

Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.

Artículo 3.

Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

Artículo 4.

Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.

Artículo 5.

Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

Artículo 6.

Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica.

Artículo 7.

Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.

Artículo 8.

Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la constitución o por la ley.

Artículo 9.

Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.

Artículo 10.

Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella en materia penal.

Artículo 11.

1. Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa.

2. Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueron delictivos según el Derecho nacional o internacional. Tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito.

Artículo 12.

Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

Artículo 13.

1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado.

2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país.

Artículo 14.

1. En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país.

2. Este derecho no podrá ser invocado contra una acción judicial realmente originada por delitos comunes o por actos opuestos a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.

Artículo 15.

1. Toda persona tiene derecho a una nacionalidad.

2. A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad.

Artículo 16.

1. Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia, y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio.

2. Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse el matrimonio.

3. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado.

Artículo 17.

1. Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente.

2. Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.

Artículo 18.

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

Artículo 19.

Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Artículo 20.

1. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas.

2. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación.

Artículo 21.

1. Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos.

2. Toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país.

3. La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto.

Artículo 22.

Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.

Artículo 23.

1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.

2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.

3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.

4. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.

Artículo 24.

Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.

Artículo 25.

1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.

2. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social.

Artículo 26.

1. Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos.

2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos, y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.

3. Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.

Artículo 27.

1. Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.

2. Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.

Artículo 28.

Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos.

Artículo 29.

1. Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad.

2. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática.

3. Estos derechos y libertades no podrán, en ningún caso, ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.

Artículo 30.

Nada en esta Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración.

Este texto fue aprobado por la Asamblea General de la ONU 10 de diciembre de 1948, hace hoy 70 años. Varias generaciones hemos vivido con este convencimiento que hoy, de nuevo, vuelve a estar  amenazado. No solo por la ultraderecha, sino por cuantos la lavan y amparan.

En Francia de nuevo, el director Jean Renoir filmó y firmó en 1.943  “Esta tierra es mía” (This land is mine).  Charles Laughton encarna a un profesor tímido y acomplejado que un día se ve en la imperiosa necesidad de reaccionar. El final de la película, leyendo a sus alumnos la Declaración francesa de los Derechos del hombre y del ciudadano, en una Francia ocupada por el ejército alemán, es una pieza memorable. Nunca la he olvidado. Nunca deberíamos olvidar las libertades, los derechos, la dignidad, la valentía para defenderlos.

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40 años de Constitución con ultraderecha incorporada

España celebra los 40 años de su Constitución -tras una dictadura de otros 40- sentando a la ultraderecha en las instituciones. Pocas imágenes más gráficas. Más rotunda, si le añadimos otra marcadamente grotesca: la pugna por el Gobierno de Andalucía puede dar la presidencia al candidato que pidió el voto a una vaca. Como Calígula y su caballo Incitatus en el antiguo Imperio Romano, marca el descarnado rostro de la decadencia. Incluso del desvarío. Bovino, en nuestro caso. De cualquier forma quién accederá al puesto e incluso si hay nuevas elecciones por falta de acuerdo, está por ver.

Los fastos de este 6 de diciembre, envaradas poses, rígidos cuerpos erguidos al límite de la verticalidad, marcan otro símbolo del régimen que se alumbró en el 78. Aquella vía de escape a una larga experiencia traumática que hace tiempo se desintegra en cascada. Por una razón esencial: el franquismo impune, el fascismo, ha seguido pudriendo las raíces de esta sociedad. Y, aunque le inyecten oxígeno y silencios, precisa inaplazables reformas.

De poco ha servido alertar hasta desgañitarse ante los evidentes signos que anticipaba la catástrofe. De algo, algunas cosas cambiaron. Por eso, en la hora de la verdad, hay que seguir señalando las fallas por las que el fascismo cuela su ponzoña. Sobre todo a esa población de número, inerme, de la que se sirve.

El lavado de la ultraderecha es una de las principales amenazas. Políticos y periodistas lo hacen. En los medios o en las redes desde su think tank a sueldo, fácilmente rastreable. Desde la misma noche electoral le llamaron centroderecha. Evitan el nombre que responde a su definición auténtica.  Sitúan al fascismo al mismo nivel del conglomerado que se han inventado como izquierda.  El periodista  José Antonio Zarzalejos –lo citó como ejemplo de otros muchos- escribe: “Si es aceptable recibir el voto del ‘abertzalismo’, del independentismo y del populismo izquierdista, ¿por qué no habría de serlo también que la extrema derecha concurriese al festín político nacional?”. Ningún demócrata se haría esa pregunta en Europa. Con mínimas excepciones, ningún demócrata en Europa se plantea pactar con la ultraderecha. Desde Alemania a Suecia. Les hacen un cordón sanitario aunque pierdan el gobierno. Es imprescindible insistir. Lean a Andrés Gil. Por si alguna duda quedará la felicitación más efusiva es de un  ex líder del Ku Klux Klan  “La Reconquista empieza en Andalucía”, dice.

En España no se inmutan. Reforzando la táctica, la derecha extiende la idea de que el ideario de Vox es equiparable al de Podemos en la izquierda.  Pablo Casado no deja de repetirlo. El líder del PP no ve ningún problema en Vox y sí en Podemos. Lógico porque nacen de su costilla. Se atrevió a decir que Podemos ha defendido lahistoria criminal etarra. En el Telediario de RTVE lo metieron tal cual, sin contraponer ninguna réplica. Veamos, son todo lo contrario. Exactamente, todo lo contrario.

Vox plantea un rechazo frontal al feminismo. Quiere derogar la Ley de Violencia de género, suprimir “organismos feministas radicales subvencionados” y otra serie de reivindicaciones de las mujeres. Sus líderes andaluces han dicho hasta que las escuelas adoctrinan a los niños para ser gays. Francisco Serrano, el juez expulsado por prevaricación, habla así de las mujeres:

Francisco Serrano@FSerranoCastro

Desde luego lo que no hay son mujeres liberales que se proclamen putas, brujas y bolleras.Eso está reservado para piojosas d ultraizquierda

927 personas están hablando de esto

Machistas, racistas, homófobos, decididos a acabar con la Ley de Memoria Histórica, suprimir las autonomías, volver poco menos que al pleistoceno ideológico. Un programa represivo, de ultraderecha nata, al que se han suscrito casi 400.000 andaluces. Los bienpensantes varios quieren hacernos creer, por cierto, que votar fascista no tizna de fascismo. Lavado del lenguaje. Que comparte en buena medida la marca madre de Vox, el PP, con esas altas dosis de paternalismo insultante que despliega. Por si había dudas,  Maroto dice: “Lo mejor que le puede pasar a un latinoamericano en España es que su hija se case con un español”. No dejan de abochornarnos fuera.

La otra gran pata de apoyo culpa al independentismo catalán de que en Andalucía hayan dado 12 escaños a la ultraderecha. Preclaras cabezas, con prestigio algunas, difunden la idea que contenta a los ejércitos del “a por ellos”, a los que tanto alimentaron. No había que despertar a la bestia. Lleva ahí metida un siglo como poco. Hay que mimarla para que no se ofenda. Eso sí, a la mínima te monta un golpe de Estado. De los de verdad. Con guerra, represión y muertos. Ese canto alViva las caenas de la España atascada y servil es trágico.

Se trata de manipular el lenguaje como anticipó George Orwell en su libro ´ 1984´. En el caso de los nacionalismos catalán y español o cuando se analizan nuestras más terribles lacras. Ejércitos disciplinados juegan a otra sibilina táctica. Confunden explicar y justificar y  explicar con culpabilizar. Hemos llegado a los niveles de comprensión intelectual de un geranio que, según dicen, escuchan voces de aliento mientras se les riega. Básicamente esta confusión es malintencionada, pero hay gente que se lo cree.

Errores muchos. La abstención de un 41,3%. Los 36 años de clientelismo PSOE. La disuasión del espíritu crítico, con programas en Canal sur como aquel deleznable canto de un repelente niño al señorito de la Casa de Alba, conde de Salvatierra. Quien ve eso, se traga lo de Vox y sus acólitos con un vaso de manzanilla. Lo explica mejor que mil tratados.

El PSOE tiene que definirse y limpiar sus susanismos varios diseminados por los reinados de taifas y por altas alturas de su partido. Unidos Podemos, hacer no solo autocrítica,  sino cambios fundamentales.  La ciudadanía debe exigirse una buena información y estar avisada.

“Os exprimiremos hasta la saciedad y luego os llenaremos con nuestra propia esencia”, escribía precisamente George Orwell en 1984. Lo han aplicado con pericia extrema.

La frustración no se combate con fascismo. Las soluciones no llegan de los programas y medios manipulados. El lobo gris bajo la cama no se va por cerrar los ojos. La ultraderecha en las instituciones es una tragedia. Sin paliativos. Hay que abordar con valentía, por supervivencia, el remedio.

Sí se puede. “Cuando creas en conciencia que tienes que hacer algo, hazlo. No pidas permiso porque no te lo darían”. Se lo dijo a Federico Mayor Zaragoza su padre. Es decir, saca a Franco de su mausoleo sin más. Formula leyes que impidan el fascismo. Deroga de una vez en la legislación las mordazas autoritarias del PP. Cierra, insisto, los grifos que surten de vida y munición al fascismo.  No hay más tiempo.

Ahora bien, aquí estamos nosotras, las mujeres. Si creen que van a volver a meternos en su misógino baúl, van listos. ¿No se han enterado? Qué cerrazón.  Somos miles, millones, y no lo vamos a consentir.

Nosotras, las mujeres, vamos delante si quieren. “Putas, brujas, bolleras y piojosas” como dice el imbécil Serrano, o con sombrero y zapatos de tacón. Anímense que esta vez el fascismo ha dado en hueso.

Andalucía ¿para qué sirven las viejas campañas?

Comienza la campaña para los comicios en Andalucía con la única duda de cómo serán las pequeñas variaciones del tablero fijo. España vive en una campaña electoral perpetua. Por todos los medios, por todas las trampas. Con todos los sondeos y todas las interpretaciones. Los ciudadanos debe expresarse, por supuesto. Pero sería bueno que llegaran a las urnas con menos ruido y más reflexión. A estas alturas de la comunicación y la multiplicidad de fuentes, las campañas sirven para poco. A veces, para deteriorar imágenes.

Susana Díaz elige a Felipe González para el pistoletazo de salida. A ese ex presidente que se ha dejado a jirones la leyenda de su prestigio. Elige, sobre todo, al pasado, al establishment, a un recuerdo que se deteriora. Demasiados vídeos, barcos, casas y negocios equívocos, demasiadas declaraciones estentóreas. Dice en Doñana que –frente a la petición de Podemos, siempre Podemos, la fijación perenne- “prefiere la actual jefatura del Estado, incluso la anterior”.  La jefatura, que no el jefe, es una Institución. La monarquía es la actual, con dos reyes sucesivos. La anterior fue la dictadura franquista, aunque seguro que González no quiso decir eso.

Hay otra incógnita más a despejar en la campaña: ¿cuántos y de qué calibre serán los despropósitos que oiremos? Han vuelto desde luego todos los tópicos. Líderes nacionales, de presente y pasado, “arropan” a los andaluces. En algunos casos, puede que en la mayoría, el abrigo supletorio parece más un peso que un cálido capote. Y una prenda reversible: en la permanente contienda desde cualquier punto se lucha también por la Moncloa.

Pablo Casado y Juanma Moreno. Foto: Iñigo Anduriz
Pablo Casado y Juanma Moreno. Foto: Iñigo Anduriz

Pablo Casado entra fuerte: Reivindica el voto útil al PP en al arranque de campaña frente a las “SS” de Pedro Sánchez y Susana Díaz. ¡Las SS!  Con toda probabilidad  no se refiere al brazo armado del nazismo que él no utilizaría como insulto. Igual le suena más al código postal SS de Southend en el Reino Unido. A un manga japonés de su adolescencia. Y, con más probabilidad, al Chevrolet SS deportivo, o al SS Cars Ltd de Jaguar en 1945, cuando el mundo hizo alguna otra gesta que, seguro, él admira. El líder PC del PP dice cosas a las que hay que buscar el sentido. Y eso que, de todos, es quien más  se juega su liderazgo en estas elecciones.

Villergas, Imbroda y Arrimadas
Villergas, Imbroda y Arrimadas

Arrimadas, ejerciendo de andaluza de toda la vida, y Rivera de catálogo del flamenco para los remedos de almanaques siguen la Cruzada de la reconquista, ahora en competición con Abascal que emprende la tarea a caballo y con traje de señorito. Almería, según los sondeos, dará a España la lacra de meter la ultraderecha declarada en un parlamento. Un hecho gravísimo, “porque normaliza un discurso tóxico para la democracia“, como escribe Ignacio Escolar.  Eso sí, es la única capital a la que ni siquiera llega el tren. Si es el caso, Ciudadanos pactará con el PP. Se lo ha ofrecido Rivera.

Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo. EFE
Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo. EFE

Teresa Rodríguez, candidata de Adelante Andalucía, domina la precampaña en Twitter. Según un estudio de la agencia Innn, tiene la misma repercusión que sus tres rivales juntos. La tarea es ingente y hace falta mucho peso, aunque cueste verlo en cualquier dirección.

Antonio Maíllo, de IU, es un buen y digno integrante de la candidatura. Un político insólito: habla idiomas y se le ocurrió traducir  a Platon al castellano y, más aún, declarar que “es uno de los ejercicios intelectuales más placenteros que he hecho”.

Un vídeo de un programa de Canal Sur irrumpió poco antes del inicio de la campaña en las redes. Como un mazazo. Producido en 2015, lo reemitieron el sábado 3 de este noviembre. Menuda noche, se llama, y está basado en la participación de niños. En él contemplamos a Alejandro, 9 años, ahora tendrá 12, rindiendo pleitesía al señorito, a Cayetano Martínez de Irujo, Duque de Salvatierra.  Acompañado a la guitarra, entre oles, reverencia al aristócrata iniciando un horripilante discurso rodilla en pie. Ante la sonrisa  condescendiente y un punto incómoda del homenajeado. Ni media palabra han dicho quienes acusan a TV3 de adoctrinamiento.

Video insertado

Strambotic@Strambotic

Antología del Vasallaje: hoy, el repelente niño Alejandro loa a Cayetano de Alba (y olé).

El resto del programa presenta niños casi igual de redichos. Aquí pueden comprobarlo. Andalucía no se merece un programa de televisión así.

Poco cambiarán las elecciones. Nuestros humores al afrontar la campaña con sus muy previsibles zancadillas.  Una de ellas es apelar al victimismo de una España que insulta la cultura andaluza, tema en el que se ha especializado la presidenta Susana Díaz. Andalucía es Séneca, y Trajano, y Averroes. Y Góngora y Castelar. Y Lorca. Me lo recuerda esta lista en la que no hay má mujeres que las cantantes Lola Flores y Rocío Jurado.

Tuvo que rescatar de las cunetas del olvido a andaluzas decisivas el Tren de las Mujeres. A algunas, la historia las tapó como a tantas otras. María Zambrano, Mariana Pineda, Maria Bellido, Zenobia Camprubí. Y las hay y los hay que lucha cada día, ahora mismo, desde labores diversas, por una sociedad mejor.

El siglo XXI, cuando ya han caído las fronteras para el conocimiento, debería desterrar los tópicos. Ésa es la primera medida para abordar un futuro prometedor. Suerte y atentos.

Crónica perpleja de la España en cueros

Flota en el aire un descrédito de la política que suele resaltarse más cuando no gobierna la derecha de todas las letras. Potente. Va por barrios e intereses. Por ojos tuertos, de los de mirar. Hay cronistas, solventes además, a quienes molesta que la nueva generación de políticos sean guapos. Tal cual. Otros espantos más responsables indican que algo pasa. Personalmente estoy experimentando la sensación de conectar la tele, una radio o una web y ver a Pablo Casado pongamos por caso, no solo, y sentir que me hacen engullir una tarta de merengue con chantilly después de haberme comido un pavo entero relleno de salchichas.

Puede ser peor. Abrir la puerta y encontrarse al propio Pablo Casado con su sonrisa Colgate vendiéndonos la Biblia de los testigos de la España franquista.  Ha anunciado su intención de ir casa por casa buscando el voto, no invento nada. Mientras su fiel Teodoro García Egea nos hace una demostración de lanzado de huesos de aceituna al tiempo que recita poemas épicos de la dictadura: “España es el limpio orgullo de la historia de la raza”, “el Padre Nuestro que rezas por la mañanas y el rojo y gualda que pone ese nudo en tu garganta”.

Pedro Sánchez entretanto se desdecirá de algo. Y, ya puestos, aconsejará a Theresa May que repita el referéndum del “brexit” a ver si ahora sale bien. Posibilidad que será cortesmente rechazada, incluso no tan cortesmente: “Londres responde a Pedro Sánchez que “ nunca aceptará un segundo referéndum sobre el Brexit“.

La venta de la regeneración de los órganos del Poder Judicial recorre todo lo  que llaman el espectro y empiezo a entender –a estas alturas- porqué. Desde que es un CGPJ escorado a la izquierda a que los hábiles gestores han logrado una mayoría progresista. Han  elegido ya hasta al presidente. Adivinando el sentir de los vocales todavía ignotos que tendrán como primera misión decidir que el jefe sea precisamente ése.  Y va y se cae la magistrada Victoria Rosell que iba por Podemos. O la tiran. Se dice que Marchena ya tiene ese poder y que lo habría ejecutado vía PSOE, lógicamente, ya que figuraba en su cupo. De nuevo. Mire no, es un pufo. Seguimos en las mismas. Con algo menos de peso de togas con telaraña y látigo justiciero que igual no es lo mismo que justo.

La izquierda, o sea Podemos en este caso, aprovecha que puede rentabilizar algunos logros de política sensata y que se acercan unas elecciones para tirarse los trastos a la cabeza en zonas sensibles de las cúspides. Con gran despliegue informativo. Es conocida esa especial sensibilidad de gran parte de los medios por dar cuenta de cuánto hace mal Podemos. Exhaustivamente.

A Artur Mas y otros ex consejeros de la Generalitat les condenan a pagar lo que estiman fue el coste de la consulta del 9N de 2014. Lo ha evaluado el Tribunal de Cuentas, al que Soraya Saénz de Santamaría encomendó el trabajo. Y por esa vez el organismo obró con celeridad para que no hubiera prescripción –como con las privatizaciones de Aznar, caso de interesar-. A Esperanza Aguirre nadie le pide que devuelva los  100 millones de euros que dilapidó en la Ciudad de la Justicia. Ni todo lo demás. Un catálogo que incluye hasta campos de Golf urbanos. De los pufos de la M30 de Gallardón tampoco sabemos nada. De los fastos de las relaxing cups olímpicas de Botella –perdón por lo tosco de la coincidencia- ni media palabra tampoco. Ni del aeropuerto de Castellón. Ni de tantas cosas. Del Castor del bipartidismo ni hablamos. Que al menos se le pagó -rápidamente- a Florentino Pérez para que no siguiera provocando terremotos en Levante y  es una tranquilidad.

Inés Arrimadas hace de Inés Arrimadas en la televisión autonómica que tanto detesta: TV3. Y es que para sentarse ante el periodismo no sirven los guiones traídos de casa. Albert Rivera continúa salvando España de los malvados y desayunando cada día, alternativamente, con las reinas del sensacionalismo televisivo. Y el otro, al que andan publicitando con ahínco, cabalga por las llanuras reconquistando Andalucía. Como El Quijote de Cervantes. ¿O será de Kant? ¿De Francisco Franco tal vez?

Al fascista que quería atentar contra el presidente del gobierno lo tenemos bien protegido, a punto de ser canonizado. A la Audiencia Nacional, de tapadillo. Dos artistas se enfrentan a penas de cárcel por grabar en la cripta del Monumento a los Caídos de Pamplona para un documental sobre las catacumbas del franquismo. A 14 personas detenidas en la noche el 15 de mayo de 2011 en Madrid, les piden la pena máxima prevista en la legislación, hasta 6 años en algunos casos. Un duro varapalo para un movimiento que dio la vuelta al mundo y que algunas perspectivas cambió.

Cruzan el aire, como cometas, los sobres en el PP, los sobornos, las escuchas, los chóferes dobles y hay quien sigue viendo el cielo nítido por alguna rendija. En el terreno inmobiliario, es mucho más noticiable un chalet comprado en hipoteca con dinero propio, que una  casa presuntamente regalada con dinero público de los fondos reservados, según denuncia un lenguaraz comisario encarcelado. Todo depende de los inquilinos. Entre Inda y Villarejo se lo guisan y su prensa compra y distribuye. Ay, Felipe de mi vida.

El rey sonríe, por fin, en Perú. Y ofrece al país andino apoyo para luchar contra la corrupción. Sobran las palabras, sobra todo.

La capacidad de contemplar la venta de motos online on air y en papel de toda la vida para leer en los bancos al sol de las mañanas, me satura. Y es que todavía asombra que algunos planteamientos lleguen siquiera a formularse. Y que cuelen. Si a mí, que tengo verdadera pasión por el periodismo, se me cierra el píloro para tragar una más de estas noticias, de la desfachatez mayúscula que se ha adueñado de este país, qué no será a los demás. Cómo lo llevan epiglotis menos curtidas.

 

  • Publicado en eldiarioes 13/11/2018 – 

Podemos: Cinco millones de votos proscritos

Desde hace meses las informaciones de los medios han venido reduciendo el grueso del espectro político a tres partidos: PP, PSOE y Ciudadanos. Se intensificó cuando decidieron llamarse “constitucionalistas” frente al independentismo y cuanto les pareció. Subió aún más de tono al calor de las encuestas –que por un momento parecía iban a sustituir a las urnas – y en ocasiones el elegido por la demoscopia, todavía con Rajoy –Albert Rivera – encabezó el triunvirato hegemónico de los partidos. Ni los cupos de resultados se mantuvieron. Los cupos  no deberían determinar las noticias como tales pero así terminó siendo convenido. Hasta que surgió la excepción: Podemos fue  notoriamente relegado. Unidos Podemos, en adelante Podemos como dicen las sentencias y los contratos. (*)

No faltó más que la desaparición forzada –e imprescindible – de los dos principales líderes de la formación, Pablo Iglesias e Irene Montero, por circunstancias personales. El parto prematuro de sus hijos gemelos con difícil pronóstico de supervivencia. Han salido adelante por fortuna, con esfuerzo y la ayuda de la sanidad pública,  y Pablo Iglesias ha vuelto provisionalmente al trabajo –alternará el permiso de paternidad con Irene-. El lunes Pedro Piqueras lo entrevistó en Telecinco, como comienzo de lo que llaman curso político. Y como los distintos medios hacen con los distintos líderes.

Para escribir de Podemos hay que hacerlo con cautela. Con el ceño fruncido y echando por delante los errores para salvaguardar una imagen de objetividad. Sin éxito. Y con paraguas. Los ojos de los vigilantes siempre están tiznados de mugre, y siempre ven turbio. Los errores de Podemos, de Unidos Podemos, de Pablo, de Errejón, de Espinar, de quien sea, bien destacados. Como si PSOE, PP y Ciudadanos,  Pedro, Pablo, Albert o Inés y compañía no los tuvieran.

Lo cierto es que hay en España cinco millones de votos proscritos. Y es hora de hablarlo, afrontarlo y ver de buscar remedio.

Si por cupos fuera, la desproporción de la relevancia mediática sería flagrante El PP obtuvo 7.906.185 votos. PSOE: 5.424.709. UNIDOS PODEMOS + Confluencias 5.049.734 y C’s: 3.123. 769. Hablando solo de los cuatro más votados. Pero ni siquiera es el número de veces que se aparece, sino cómo. La última, para recibir la vuelta de Pablo Iglesias tras la dura experiencia, fue el comentario de un cómico trasnochado en La Sexta Noche. Josema Yuste dijo que Pablo Iglesias tenía aspecto sucio, como si no se hubiera lavado en tres días.  A él “le encantan Ciudadanos”, dijo. Yuste es un ser irrelevante ya, atildado e higienizado, pero muestra un sentir más amplio. El que enarbola una cierta supremacía del blanco, trajeado, repulido, rico, que hace furor en el trumpismo como mejor representación, a salvo de la española cerril. Al presidente de EEUU le dan arcadas cuando ve a alguien fuera de ese modelo, negros y mujeres en particular. Como allí se estudia todo, también se ha hecho.

Estará basado el rechazo en el aspecto físico diferente, más pegado al común de la calle. Será por la forma de hablar, por los caracteres. Será por el peligro que sintieron y sienten los adalides del Sistema inamovible por más podrido que esté. El caso es que la corriente de oposición visceral a Podemos es un hecho. Del mismo modo que una corriente a favor que en ocasiones evita ser crítica por compensación. No es el camino, ninguno de los dos caminos lo es.

Para los propios políticos el camino puede ser tan duro como para pensar que no compensa y marcharse. Es lo que en la noche de este martes ha anunciado por sorpresa Xavier Domènech. El Secretario general de Podemos en Catalunya y coordinador general de En Comú Podem deja todos sus cargos, su escaño y la política.  Y se comprende.

Y ahí tenemos a esos cinco millones de votos proscritos. Los votantes de Podemos se asemejan a los Intocables de la India, a la casta de los parias con los que no se puede tener contacto ni físico –de ahí el nombre de Intocables. Los independentistas catalanes tienen similar consideración para el españolismo de todo el Estado. Pero en su tierra con más queridos.

Periodistas con el carné de otros partidos en la boca circulan sin el menor problema. La mínima proximidad a Podemos se convierte en un estigma.  Se quita del hombro con un gesto de los dedos como los excrementos de un pájaro. El ser independiente no existe verdaderamente como concepto en la España oficial, muy dada a etiquetar, salvo a los etiquetados de fábrica. Y cada vez acarrea más riesgos.

Cuesta creer que personas afectadas por los recortes del PP, en sanidad, en pensiones, en servicios esenciales de su vida, rechacen con esa virulencia a quienes les proponen soluciones. Cuesta creer que un partido expulsado del gobierno por su vinculación con la corrupta Gürtel, según sentencia judicial, haya hecho borrón y cuenta nueva en muchas cabezas. O que funcione con tal éxito la estrategia de la confrontación y la bronca interesada. Pero ocurre en general.

Asusta ver a personas que han convertido quitar lazos amarillos en la razón de sus vidas. Asusta por sí solo y en el conjunto de las carencias a las que dan prioridad. Dos minutos de reflexión serena y libre, dos horas si quieren, bastarían para poner en su justa proporción la importancia  de los símbolos sobre las leyes de la convivencia.  Pero hay quien come de eso –muy bien– y no soltará la presa.

Ni las sectas destructivas dedican tantos efectivos y tantos esfuerzos a adoctrinar en las fobias y filias del sistema. Sin piedad. Se pueden seguir las trazas de los intereses puestos en juego de forma nítida. Y tiene consecuencias visibles. La poderosa maquinaria ha logrado que salten reflejos condicionados. ¡Venezuela!, dice el entrevistador y se levantan decenas de zombies como tocados a rebato. Piqueras, que estaba haciendo una buena entrevista a Pablo Iglesias, acudió al clásico.

A ver cuándo preguntan por Argentina a Albert Rivera que –en sonoro desliz- dedicó encendidos elogios a Macri como modelo, apenas tres días antes de que pidiera el primer rescate al FMI tras dejar al país en quiebra. Crítica ya, hoy, con intereses bancarios del 60%. Imperturbable, Rivera –por el contrario- acusa depodemización de la economía al gobierno del PSOE.  Dado que podemización opodemita es un insulto y mucho mayor que corrupto, vendido o estúpido.

Y es verdaderamente digno de estudio cómo la oposición mediática y sus partidos de apoyo culpan a Podemos de todo, por ejemplo, los cambios en RTVE cuando se ha borrado todo vestigio de sus propuestas iniciales. Cambios necesarios sin duda, sin entrar en detalles, pero que en rigor competen a la iniciativa del PSOE.

De momento, hay cinco millones de votos que parecen huérfanos a veces. De tan relegados y cuestionados. Que existen. Como opción política legítima.  Nacidos de la indignación, sin siglas, por los graves defectos estructurales en la sociedad, a causa las políticas que se han aplicado. No es posible racionalmente echar el malestar con fundamento que sienten, como poco, 5 millones de personas. No lo es en democracia denigrar a 5 millones de ciudadanos.

Porque aumenta el paro, a niveles récord este mes que la gallina de los huevos de oro del turismo se resiente, y siguen los desequilibrios, las diversas taras de nuestra precaria decencia institucional. De aquellos barros -reforma laboral, precariedad, nulo proyecto de desarrollo- estos lodos. Esos sí fueron errores de bulto que ahora se pagan. Como de la demagogia en vena, la distracción del criterio. Lo malo es cómo afectan a los virajes del gobierno las críticas.

En realidad, los cinco millones de españoles “descarriados” constituyen un segmento muy deseado por todos los partidos. Personas de carne y hueso con una papeleta por depositar en una urna. Y ahí están y estarán con unos u otros dirigentes, mientras se mantengan las mismas circunstancias en España. A unos y otros combatirán porque se combate la idea de cambios decisivos. Este martes el PSOE, con PP y Ciudadanos tumbaban que el Congreso investigue las graves declaraciones grabadas de Corinna sobre el rey Juan Carlos.

Lo que parece improbable es que los electores de Unidos Podemos, cualquier elector crítico, se dejen embaucar con eslóganes sin contenido. O con medias tintas. O con ultraderecha apenas disfrazada. La batalla no cesará, todo lo contrario. Empieza el curso. Atentos a las zancadillas. A esquivarlas y evidenciarlas. Sin complejos.

(*)

Matizo. Por no alargar más el artículo, no lo he incluido en el texto. Pienso que la visceralidad en contra es sobre todo hacia Podemos. Sin duda, EQUO no inspira ese rechazo. Las plataformas ciudadanas tampoco. Izquierda Unida en su conjunto, menos que Podemos, aunque Alberto Garzón ha sufrido también ataques en grado sumo. Suele tener un alto grado de valoración en los medios.

   Los votantes proscritos son esos cinco millones, hacia Unidos Podemos pero con estos matices. He creído que no era prioritario explicarlo en el conjunto del artículo, porque lo que quería reflejar era lo injusto del rechazo.

Lo peor del bulo está por llegar

Éramos pocos y el bulo entró en tromba. A dañar la información y la convivencia, creando confusión. Existe un gran sector de la sociedad que se presta como terreno fértil para su propagación. Perezosos intelectualmente, ya apenas leen ni los titulares de las noticias sino el chisme que vuela en las redes y en WhatsApp y que precisa de emociones fuertes, de sal gruesa para reaccionar. Nada convencerá a los adictos a los bulos de su error, se irán a la tumba jurando que son verdad las trolas que hayan adoptado.

  Los políticos sin escrúpulos aprovechan esa impagable red de transmisión y lanzan mentiras como las máquinas de palomitas de maíz.  Entusiastas del franquismo han puesto en circulación los supuestos grandes logros del dictador. En su país multicolor Francisco Franco habría inventado la Seguridad Social y  las vacaciones pagadas y habría gestionado un crecimiento económico envidiable en un mundo que nos abría la puerta de par en par. Cuando hasta la ONU nos dio con la puerta… en las narices por ser una dictadura de corte fascista. Carlos Hernández da cumplida cuenta este viernes en eldiarioes de los hechos que pulverizan la demagogia. Algunas de las patrañas han sido aceptadas sin cuestionamiento alguno, dado que políticos revisionistas las repiten como un mantra. No son ciertas, pero cuesta más tiempo documentarse con seriedad y es mucho más aburrido que tragar y difundir, escandalizarse y escandalizar.

  La responsabilidad de políticos y periodistas en la generación y propagación de bulos es enorme. E intolerable en democracia. Es la marea de fondo sobre la que se desarrollan múltiples disfunciones. Francisco Marhuenda, director de La Razón y tertuliano pertinaz, dijo que Franco solo había fusilado a quienes tenían delitos de sangre. Y sigue dirigiendo el diario, y sigue participando en mesas de debate. Múltiples. Como otros de la misma cuerda que están llenando la información deFake News, interesadas por definición.

  Pablo Casado viene especialmente dotado para los nuevos tiempos, como ya nos anticipaba su máster milagro. Lanza bulos descomunales en la seguridad de que su público los comerá con deleite y los expandirá cuanto le sea posible. El  último por el momento cuenta que Pedro Sánchez ha practicado una subida de impuestos de “1.000 euros por español”. Usa datos  falsos y la mentira le cuadra. De nuevo, como hizo con los de la emigración. Al igual que su colega y rival Albert Rivera.  Luego los bulos entran en las cadenas wasaperas y son imparables.  Habría que oponerle los datos reales, pero se hace menos, y cala menos.

En el caso de los líderes de Ciudadanos, su especialidad son las manipulaciones de la realidad.  Pillados en renuncios de calado, ni se inmutan. Y es que ellos no ven más que españoles y lazos amarillos. Lo grave es que les ocurre lo mismo a medios y periodistas.  La concentración por la agresión a una mujer en la Ciudadela fue una preocupante demostración de histeria y agresividad. Al punto de resultar agredido un cámara de Telemadrid.  Al ser confundido con alguien de TV3 a quien al parecer es lícito pegar.

   Albert Rivera fue entrevistado en numerosos medios para desplegar sus razones e ideario. El PP porque asistía. Y punto. En un periodismo tan basado en declaraciones, escasean las de quienes  ponen los lazos amarillos.  Por supuesto, cada  persona vio en las mismas imágenes algo completamente distinto. La otra faz que levanta bulos. La periodista Cristina Fallarás logró llevar a TT mundial su campaña #RiveraQuitameEste (lazo amarillo) que dio voz a muchas que no suelen oírse.

 El debate político debería ser una confrontación de ideas por el bien de la sociedad pero no lo está siendo ni por lo más remoto. Las noticias vuelven a estar copadas por declaraciones de alto voltaje, no fundadas muchas veces, muchas, en hechos ciertos. O notablemente deformadas, lo que es lo mismo. No basta con soltar  las declaraciones. El nefasto “este dice, el otro dice” que se creó como remedo de la objetividad. Hay que dar instrumentos de verificación. Si alguien miente se indica y se muestra cómo. Con datos. Entretanto, descerebrados violentos ya salen a impartir “su justicia” con su propia mano enardecidos por los engaños.

El bulo cuenta con víctimas crecientes. Y con alocados defensores. Un hombre ha sido detenido  a causa de sus amenazas al Boston Globe por criticar a Trump. Utilizó las mismas palabras con las que el inquilino de la Casa Blanca había calificado de “enemigo del pueblo” al acreditado periódico. La defensa de medios estadounidenses serios frente a las Fake News del Presidente Trump está siendo contar la verdad. Decir en qué ha falseado la realidad. En España varios medios lo hacen también. Pocos. Y los comebulos se enfadan con distintas reacciones.

  En México, en el Estado de Puebla, dos hombres fueron linchados ayer porque se corrió el rumor de que eran robaniños. La Fiscalía ha descartado por completo la acusación. Como cuentan numerosos medios locales, en estos términos.  Eran labradores y estaban borrachos. El bulo les condenó. A muerte. Y apaleados por la turba. Fue en Acatlán de Osorio, un pueblo de casi 35.000 habitantes, no una aldea perdida.  La víspera había habido otro linchamiento en el mismo Estado y parece que ocurre con frecuencia.

  Aquí, el bulo que triunfa está prioritariamente dirigido a dañar o ridiculizar a una persona o idea progresista. A menudo entran en el terreno de la difamación. Los bulos de más éxito tienen el mismo sesgo ultraconservador. Como otros periodistas incómodos, lo he vivido personalmente al ver troceados y descontextualizados algunos de mis tuits. Y sin embargo entran también en las cadenas de la prensa seria cuando el interés es desprestigiar y desbancar a alguien molesto. El bulo supone siempre una agresión.

   El bulo sirve también a la propaganda política. Mentir para ganar.  En lo alto del ranking está el lanzado por Casado y Rivera junto a sus partidos y periodistas adscritos oficiosamente: “A Pedro Sánchez no le ha votado nadie”. Decenas de miles de personas lo creen como creen en que hay día y noche. En una democracia parlamentaria lo que importa es la suma de escaños. Rajoy no tenía mayoría pero nadie le cargó el “no le ha votado nadie”.

Si ahora asombra lo que se pueden llegar a creer personas hechas y derechas –a nivel del tradicional ver burros volando- lo que viene les parecerá irrefutable.  Estamos llegando a un punto en el que la irrealidad se está adueñando de nosotros. La simulación para ser más precisos. La tecnología acude en ayuda de progreso para mejorar resultados pero no siempre es empleada en esa función o no siempre lo será, como no siempre lo ha sido. Es un avance, bienvenido lógicamente. Pero debe saberse y estar alerta.

   El progreso de la tecnología es vertiginoso. Ya no hace falta cantar bien, o tocar bien los distintos instrumentos para sonar como el más consumado músico. Varias técnicas como el  Autot une o el Vocoder, corrigen desafinados, colocan notas que no se han dado, multiplican la voz principal para hacer coros logrando modulaciones perfectas. Los interesados tienen aquí, para ver después, una pequeña joya del youtuber, compositor y divulgador Jaime Altozano, con su compañera y colega Ter, que lo muestra con ejemplos. Afirma que prácticamente toda la música está afectada de ese maquillaje.  Profesionales de la música lo corroboran.

   Se han publicado también simulaciones de danza. Podríamos grabarnos bailando como Plisetskaya o Nureyev solo con dar unos cuantos pasos a voleo por la sala. La máquina los coloca con armónica precisión.

  Existe el FakeApp, el programa “de moda” para crear vídeos falsos de porno. Se ha difundido hasta el de alguna famosa actriz protagonizando un vídeo sexual que nunca hizo. Sirve para cualquier personaje y cualquier situación, para simular que personas hacen lo que no hacen. No solo pornografía sexual. Podría llegar y a no  tardar su aplicación  a la pornografía política de la que ya no están muy lejos algunos representantes.

  Imaginemos a las tribus wasaperas y todo comedor de bulos viendo con sus propios ojos las acciones más abyectas de políticos odiados. Darían su vida antes de aceptar que es un engaño porque lo están viendo. Ahora, también oyen y leen hechos que nunca ocurrieron y ya los dan por buenos.

  La tecnología es el medio en este caso. Lo importante es ser conscientes de que precisaremos estar más atento. Y precisamente en un mundo que camina hacia el sesteo intelectual en capas decisivas de la sociedad. Habría que empezar por detectar la realidad de hoy en algunos casos: cuando se simula la política, el periodismo, la decencia, la solidaridad, la justicia, los objetivos reales.  Equivocarse y tomarlos por lo que no son puede llevar a errores fatales.  La comida, la casa, lo que cubre las necesidades esenciales, son reales y , en principio, lo  seguirán siendo.

Ciudadanos a través de las crónicas amarilla, rosa y sepia

Este miércoles, Albert Rivera estará, según sus propias palabras, “defendiendo la libertad, la convivencia y la democracia“. Pide “tolerancia cero frente al totalitarismo nacionalista” y pregunta a los ciudadanos con minúscula si estamos hartos de lazos amarillos. Mucho. Estamos hartos bastantes de nosotros de ver políticos encarcelados por el ejercicio de la política. Sin juicio, en una larga prisión preventiva que se acerca ya a los 10 meses en algunos casos. Y también del pueril pero nada inocente juego de ir quitando lazos amarillos con los que se pide la libertad de esos presos. Es opinable, sin duda. Unanimidad no hay ni por lo más remoto.

A Albert Rivera le sobran, con demasiada frecuencia, los datos, las comprobaciones. Son numerosas ya las acusaciones que han sido rebatidas por la realidad. Concretamente, la que motiva la manifestación está en entredicho. No se ha demostrado en absoluto la raíz independentista de la agresión a una mujer en la Ciudadela, por mucho que la mantengan; grandes medios también. Hasta la foto difundida es una manipulación, se trata de una cirugía nasal publicada en 2013. La Policía Local de Oliva (Valencia) también les ha desmontado la supuesta agresión de independentistas a un hombre de 75 años.

Pero todo es perseverar, que habrá víctimas. Informan de que  un grupo de encapuchados con palos y cúteres arrancó lazos amarillos en Vinyols i els Arcs. Los Mossos les requisaron el material. La Fiscalía ha iniciado investigación… a la Policía autonómica.

Punto y aparte es haber convertido al juez Llarena en un asunto de Estado. A pesar de las críticas a cómo ha llevado la instrucción de su juicio al independentismo y de que la querella presentada en Bélgica se basa en sus declaraciones en una conferencia privada y muy bien pagada. Los titubeos del Gobierno en el tema han dado alas de nuevo a la demagogia más desbocada. La antigua ministra de Sanidad del PP y ahora portavoz de Casado, Dolors Montserrat, no lo ha podido dejar más claro. Profundamente crispada, chillando en una rueda de prensa, ha exigido “ el cese inmediato de Delgado y disculpas por no defender a Llarena”.

El gobierno y sus aliados –todos de “istas” feas en la genial definición de Antón Losada- tienen ahora a dos partidos de oposición que libran su propia batalla por el liderazgo en su ideología. Cada vez más a la derecha, más a la extrema derecha. Y, si nos atenemos a lo que se lee entre líneas, la apuesta de ciertos poderes vuelve a ser Ciudadanos, partido al que intentan espabilar del noqueo que le ha ocasionado el nuevo gobierno.

No se pierdan el relato de Carmen Moraga sobre los virajes ideológicos del partido de Rivera. Doce años, desde un desnudo al que había que vestir, o unas mentes que había que llenar. El partido de Arrimadas, tan coincidentes, tan clónicos.

Pero es hora ya de abordar los jugosos datos que aporta el otro relato, las crónicas rosa y sepia que distribuyen numerosos artículos. Uno de los periodistas de cabecera de Albert Rivera nos contaba el domingo los planes para convertir a Manuel Valls en alcalde de Barcelona. Con las mismas pautas utilizadas con Rivera y sin duda con varios otros líderes. A los grandes dueños del dinero les gusta conocerlos. En privado. En secreto, suelen decirnos para que sepamos lo importantes que son esos contactos. Empiezo por esto.

 Los presidentes del Ibex 35 se reúnen en secreto con Rivera por el auge de Cs”, titulaba en marzo El Confidencial. “José María Álvarez-Pallete, Borja Prado e Ignacio Sánchez Galán han mantenido reuniones con el líder de Ciudadanos, al que las encuestas dan ganador de las próximas elecciones”, añadía. El imparable ascenso era demoscópico nada más. Luego llegó la moción de censura de Pedro Sánchez y La Moncloa se alejó.

No sabemos en qué quedará sin embargo “ el ‘feeling’ eléctrico de Albert Rivera con su principal embajador del Ibex 35”. Dado que, nos decía la crónica, “el candidato de Ciudadanos había sembrado una especial relación con Borja Prado, presidente de Endesa y el empresario que le organizó el encuentro secreto con Nicolas Sarkozy”. Todo secreto. Esto era en abril. A Rivera le organizaron una gira internacional. No he leído nada de feelings mutantes o compartidos con Pablo Casado, aunque seguro que tiene los suyos. Y ahora las giras las hace Pedro Sánchez, como presidente del Gobierno.

Lo de Manuel Valls es todavía más bonito. Una historia de amor, lujo y poder para salvar a Barcelona del nacionalismo, el separatismo, los supremacismos y los totalitarismos. Es conocida la imaginativa prosa de al menos uno de los autores del artículo, pero se edifica sobre hechos constatables. Veamos.

 Manuel Valls resucita en la política y encuentra el amor con la ex ‘primera dama’ de Pronovias”. A toda línea en este caso, relatan que la exmujer del exdueño de Pronovias hace reuniones en “su magnífica residencia de estilo colonial a la que cada año acuden numerosas personalidades nacionales e internacionales, cuya identidad nunca trasciende gracias a la discreción”. En secreto, vayamos entendiendo. Y en Menorca.

La anfitriona invitó al expresidente francés y exsocialista Manuel Valls a iniciativa del clan. Congeniaron y salen juntos. Las reuniones en casas coloniales y de vanguardia, áticos, chalets o palcos de estadios de fútbol son un clásico. Allí se fabrican negocios, líderes y políticas si es preciso, lejos de la gente a la que va a afectar. Muy lejos también de la cárcel, de los lazos amarillos, de las agresiones que dispara el odio, de las declaraciones para los medios.

Albert Rivera ofreció a Valls ser candidato a la alcaldía de Barcelona, y Valls, tras Menorca se fue a Marbella. Pero, atentos, a lo que relata la crónica cortesana:

“Manuel no acudió a Marbella a disfrutar de sus playas y espetos de sardinas, sino a trabajar a destajo. A reunirse con esas personalidades políticas, como José María Aznar, y empresariales que siguen apostando cada verano por este municipio para descansar”. Marbella, llena de amigos que organizan más reuniones, cenas y comidas, en hoteles de lujo, es el lugar ideal para pensar en ganar la alcaldía de Barcelona. “Allí había constructores, empresarios hoteleros, farmacéuticos, directivos de grandes grupos de comunicación, productores de cine y televisión, lobbystas… Mucho poder”, escriben. Le han prometido a Valls, según los cronistas, “financiación para la campaña, logística y contactos”.

No he dejado de pensar en rellenar con nombres las casillas de esas profesiones tan definidas.

La campaña sigue por este otro flanco mediático. Los independentistas hacen aquelarres pensando en las municipales, el ‘Ciudadano Valls’ tiene dudas razonables. Por cierto, las tiene, no lo ve claro aún. Sus soportes le animan entusiastas, como se ve.

Ahora ya podemos volver a leer en su contexto las proclamas por la libertad, la convivencia y la democracia de Rivera y Arrimadas y su impenitente lucha contra los totalitarismos nacionalistas, supremacistas, separatistas.

Y “todas las istas feas” también.  No están solos. La oposición embarca a la política española en la enfermiza senda de convertir los debates en un agrio cuadrilátero en el que prima el golpe sucio. Lo malo es saber cuántos hilos se mueven fuera de las cuerdas, fuera de las urnas. Aunque mucho peor es no saberlo.

El Robert Redford que nos perteneció

    Robert Redford anuncia que se retira de la interpretación, cuando -en breve- concluya algunos proyectos en marcha. El inexorable paso del tiempo marca sus ritmos. El 18 de agosto cumple 82 años y ya ha hecho cuanto debía hacer por el cine y algo más. El adiós de Robert Redford bien merece una pausa en el discurrir cotidiano, conflictos y gozos incluidos. Por cuánto vivimos juntos. Por su inmenso atractivo y su sólida personalidad. Por su arte y por su compromiso social.

Con él fuimos Descalzos por el parque en los exultantemente jóvenes y hermosos años 60. Para seguir una senda de éxitos e impactos estéticos durante 6 décadas, o el espacio en el que se haya coincidido. Estéticos y emocionales.

Robert Redford en Tal como éramos
Robert Redford en Tal como éramos

Se parecía a la tierra en la que había nacido, todo le era fácil, decía una Barbra Streisand rendida a su talento sobre todas las cosas en Tal como éramos, dirigida por Sydney Pollack en 1973.  El escritor brillante y la activista tenaz hormiga obrera, empeñada en compaginar lo que no puede aunarse por mucho tiempo. Cómo no hacerlo ante un Redford maravilloso, de uniforme blanco, en un reencuentro del que él apenas se entera.  “Eres demasiado intensa”, le explica cuando aún están a tiempo. Y ahora es ella la que no lo comprende.

Seguramente muchas mujeres de mi generación quisimos poner las zapatillas al Denys Finch Hatton de Memorias de África al que interpretaba. Quisimos sobrevolar la sabana en su avioneta por supuesto, pero también verle sentado en el hogar de manera más estable. Como la propia Merry Streep, que daba vida a la danesa Karen Blixen y su peripecia en Kenia con el ruido de fondo de la I Guerra Mundial.  Sidney Pollack de nuevo exploraba ese tipo de alma femenina, tan frecuente, proclive a forzar amores imposibles. Por pura morfología química.

Siempre he mantenido que apagado su vuelo, Redford hubiera acabado cogiendo setas en familia, pero se estrelló en aquella avioneta para mejor gloria de la ficción. En aquella avioneta en la que tantas y tantos flotamos con él. Ellos también, sí, los que se dicen independientes vocacionales. Lo más cierto es que “No nos perteneció”. Ni a Karen, ni a nadie. Denys, claro está. La pista más clara la dio la propia Karen: “Cuando los dioses quieren castigarnos atienden nuestras súplicas”. Y, en esta ocasión, no las atendieron.

Hay quien se identifica más (buena parte de los hombres aunque no sólo ellos) con el Robert Redford que encarnó las aventuras y las desventuras de Jeremías Johnson. Otra película Pollack para él y de él para Pollack. La búsqueda de uno mismo por las montañas rocosas de Utah, por la cultura india sin prejuicios, por la senda de la autenticidad.

Robert Redford y Paul Newman protagonizaron juntos varias películas míticas
Robert Redford y Paul Newman protagonizaron juntos varias películas míticas

Dos hombres y un destino. Desde los inicios, Robert Redford y Paul Newman compitieron en los atributos que convierten a un actor en mito: rotundamente sugestivos, intérpretes singulares, con alma que traspasa la pantalla. Atracadores del lejano oeste, protagonizan, con Katharine Ross, recién escapada de los brazos de El graduado, una de esas huidas históricas hacia lo no convencional. El golpe(1973) reunió de nuevo  a Newman y Redford dando vida a otra inolvidable pareja de estafadores en su peripecia para vengar la muerte de un amigo a manos de un gánster. David contra Goliat en la eterna epopeya de la literatura.

El Gran Gatsby, sobre la obra maestra de F. Scott Fitzgerald, otra enorme leyenda de la ficción. Años veinte del incipiente sueño americano. Un gran embaucador, un gran aparentador, y el joven que, atrapado, lo descubre en un juego fatal.  La selección de las películas de Redford no ha sido casual. Política y periodismo le han interesado siempre como los grandes pilares que son para hacer y deshacer. El candidato, en 1972, traía ya una crítica mordaz a la propaganda política.

Todos los hombres del presidente. El Watergate.
Todos los hombres del presidente. El Watergate.

Todos los hombres del presidente, nos devolvía a la utopía épica que por esta vez fue cierta, esta sí, para narrar el gran hito que añoramos de continuo los periodistas. Cuando dos colegas, Bob Woodward y Carl Bernstein, lograron desde el Washington Post, desenmascarar el Watergate de Richard Nixon, obligándole a dimitir como presidente de Estados Unidos pese a todas sus trampas. Los tres días del cóndor, espionaje al límite, otra vez bajo la dirección de Pollack . Íntimo y personal en el periodismo y el amor generoso. A Michelle Pfeiffer sí le perteneció.

Como director Robert Redford también ha venido seleccionando con precisión sus temas:   Gente corriente, La leyenda de Bagger Vance, El hombre que susurraba a los caballos, Quiz Show (El dilema) Un  lugar llamado milagro muestran preocupaciones serias del mundo actual y, de alguna forma del mundo de siempre. Los dramas familiares, las reivindicaciones, las trampas de la televisión o del hipnotismo embaucador, las proezas, las soluciones lógicas, tratados de forma crítica y con una especial sensibilidad.  El río de la vida que siempre nos recuerda dónde empezó lo importante.

Redford, director, Brad Pitt, actor, en el Río de la vida.
Redford, director, Brad Pitt, actor, en el Río de la vida.

Creó el Sundance Film Festival, un programa del Sundance Institute, para estimular el trabajo de los creadores de cine independiente. Una organización sin ánimo de lucro. Es ecologista, apoya los derechos de los nativos americanos y a los colectivos LGTB.  Muy discreto en su vida privada, las dos mujeres con las que ha compartido su vida no han tenido nada que ver con el  cine. Su primera esposa fue la historiadora Lola Van Wagenen,  y la segunda la pintora Sibylle Szaggars. Sufrió grandes contratiempos. La muerte, súbita, de su primer hijo a los 5 meses le marcó para siempre. Da la sensación de que se perdió y se encontró y se fue sosegando con los años. El cine no notó sus zozobras.

Sus muchos premios no llegan a la intensidad de lo que Robert Redford nos lega que es la gran esencia del cine. La capacidad de contar historias, de luchar con ellas por los derechos y los sueños y por encima de todo de emocionarnos. En los complicados momentos que vivimos, la pausa con el cine de verdad es, si se sabe elegir, una cita con  nosotros mismos para tomar impulso. Para valorar lo que merece la pena y no se encuentra en las mezquindades hambrientas de poder, ni en la vaciedad que nos empequeñece. Robert Redford ha sido todo eso en el cine. En el fondo es que sí nos perteneció. Como protagonista imprescindible de la cultura que nos llena.

 
 

El dilema del Mal Menor

Es un mal muy español, como corresponde a un país con cimientos podridos que se resisten con fuerza a ver alterado su poder. Por eso mismo, existe temor a emprender una limpieza efectiva. Demasiados intereses en juego y presiones inasumibles. España intenta maquillajes, en el mejor de los casos, cuando precisa jabón por kilos, exfoliantes, y que corra el agua para que arrastre la suciedad. Sin duda alguna, la ciudadanía española merece ese esfuerzo.  Mucha gente decente lo precisa como el aire para respirar.

A menudo se interpone el mal menor sin embargo. El gobierno de Pedro Sánchez ha cosechado este viernes un contundente fracaso. Sus principales socios de investidura, Unidos Podemos, ERC, PDeCAT y  Compromís han rechazado los objetivos de déficit público y la senda de estabilidad presupuestaria que forma el techo de gasto.

Por supuesto que, de forma inmediata, es preferible disponer de dinero para remediar problemas urgentes. La oposición de los aliados en la moción de censura se basa fundamentalmente, según explican, en que viene a ser un nuevo parche. Unidos Podemos pide ir a bases más profundas en reformas y en derogar decretos de racionalización del gasto “que ahogan la sanidad, la educación y la dependencia”.  La falta de diálogo es otra queja fundamental. Marina Estévez sintetiza aquí, en eldiario.es, las posturas concretas.

Igual no eran incompatibles ambas medidas pero, es un hecho, que el acuerdo en echar al PP del gobierno, como mal mayor, no se extiende a todas las decisiones del  gobierno del PSOE.  Y que hay divergencias y ha habido errores. Estrategias a clarificar.

Ese gobierno y esos apoyos son posibles. Tienen una mayoría superior a la que formaban el PP de Rajoy y Ciudadanos, más nacionalistas de su sector ideológico estricto. Las críticas a la inestabilidad del ejecutivo de Sánchez lanzadas por todos ellos – más la ingente masa mediática que vela por sus intereses-  no son tan decisivas como las fricciones dentro de la mayoría que hace posible el gobierno. Que hace imposible sin el conjunto su continuidad, si se entiende mejor.

Por descontado cada una de las formaciones tiene sus intereses, más prioritarios o menos, más negociables o menos. Difíciles de aunar pero no imposibles. El principal problema radica en que existen como mínimo dos PSOE.  Fácilmente detectables, además. De forma que los acuerdos de un día pueden verse alterados a la mañana siguiente en una versión política del Día de la Marmota. La negociación es indispensable en democracia pero no cabe descartar que se haya tensado en exceso la cuerda.

Hay hechos que no se asumen. Matemáticos. El PSOE cuenta con 84 diputados. Insuficientes para gobernar. Con los de sus socios de moción lo suple con creces. No puede ignorarlo. La formidable maquinaria mediática tampoco.

Pedro Sánchez ha ejecutado una jugada brillante. Durante varios meses presenta lo que podría ser su gobierno con mayoría absoluta. En el panorama político español difícilmente lo conseguirá, seguirá necesitando a otros partidos. Seguirán necesitándose unos de otros. Al igual que PP y Ciudadanos, partidos en crisis sin precedentes en este momento, por mucho que intenten disimularlo. Aunque serán votados, algo menos quizás.

Aciertos y carencias, promesas que no se terminan de materializar, las necesidades y las esperanzas ciudadanas siguen ahí. Con más ilusión en la espera en muchos casos. No lo olvidemos: el PP de la Gürtel era el Mal Mayor. Pero están pujantes un cúmulo de males menores, medios, grandes y descomunales que son los que afectan a nuestros cimientos.

Este desquicie democrático de la justicia que toma atajos inverosímiles como en el caso de Llarena, o el nombramiento de Lamela para el Supremo. Siguiendo la senda. Con el anterior jefe del Estado metido en líos de cama y de dinero, según su ex amante grabada por un policía estrella en las cloacas del Estado y la guerra sucia, que a su vez tiene como vocero al rey español de las fake news con inamovible soporte mediático.

La desigualdad. Los privilegios hasta de trato. La impunidad. Las manadas de violadores sexuales y de derechos. El machismo. Las víctimas maltratadas en las sentencias de la justicia patriarcal. Las familias. Las familias devastadoras de la coherencia. Que mueven sus hilos tan desinhibidas que se ven cruzando el aire, con sus amores y sus odios, sus campañas, sus intereses.

Abrazar el Mal Menor como norma y dogma ha hecho estragos en la historia de España. Por el Mal Menor se firmó una Transición que dejó cabos sueltos o mal cosidos, nudos atados bien atados, y una impunidad insana. Los crímenes y  abusos de la Dictadura, las ejecuciones, los encarcelamientos, los trabajos forzados de presos políticos, las cunetas, los robos de niños, la corrupción. La permanencia e incluso glorificación del franquismo. La revisión de la Historia. Socialmente, el Mal Menor nos sujeta y debilita en los acatamientos, en tragar las trampas de grueso y fino calibre, en la cobardía, en los silencios, en las prelaciones.  Y así años, décadas, siglos. Y la casa sin barrer, sin fregar. En la que vivimos.

Es posible. Sí, se puede. Pintaría hasta bien sobre el papel. Es tanto el deseo que se vuelve a pasar  por mermas, adaptaciones, trampas, por dejarse usar, por aguantar la cuerda tensa, callar. En pro de alejar el mal mayor. Un dilema eterno. Pero es la constante historia de edificar sobre lacras.  Limpien, limpien por favor. Limpien los ciudadanos con rechazos explícitos a acciones deshonestas. Con exigencias a las que tienen derecho.

Libertad de difamación y de extorsión

No se puede negar que el cambio de gobierno ha supuesto un terremoto. Aun aguardando ver materializarse las medidas anunciadas, muestra un cambio notable en la poza de corrupción y retroceso en la que hemos vivido.  Pero esa podredumbre sigue ahí, no hemos salido, y persiste en su actitud como las arenas movedizas que succionan y empujan hacia el fondo.

RTVE ha sido la prueba. Las casualidades apenas caben en tema tan serio y menos por parejas. Podría ser pero suena especialmente raro. En todo caso, utilizable. Aviso a navegantes. Ya redoblan, por supuesto, las alusiones a la “fragilidad parlamentaria” de Pedro Sánchez, en busca de la profecía autocumplida.  El gobierno podría caer, por más “despistes” de estos o de otros. Ésa es la clave.

Curiosamente, ocurre con un PP al que el impacto de su expulsión del gobierno -por la sentencia de la Gürtel-  ha dejado con todo su hedor al aire. En su línea, caminan tiesos y perfumados como si nada ocurriera, pero los navajazos entre las distintas facciones rasgan el aire. Completan el cuadro sus militantes de quita y pon y su competición por la derecha de la derecha.

Los Ciudadanos de Albert Rivera hacen cabriolas cada vez más estentóreas siquiera para que se les vea. También a ellos los ha desplazado el nuevo gobierno, de ministras y ministros con peso propio, y un tono del siglo XXI.  Con apoyos parlamentarios de progreso. Para una mayoría de ciudadanos que aspiran a ver sus problemas resueltos y que no participan del soez sostén de las tramas que nos invaden.

RTVE era la clave, quién no los iba a decir. Ni Defensa con su costoso armamento siquiera. En la que dicen nefasta gestación del Consejo, metieron la cuchara para agitar las aguas muchos más de los que parece. Y la alucinante campaña de desprestigio para derribar a los candidatos brinda todo un tratado de las formas que imperan en este país. Merece la pena analizarlo como fenómeno en sí mismo, como muestra del modus operandi.

En España funciona algo que no tiene que ver con la libertad de expresión: es la libertad de difamación y de extorsión. Le pasó desde al Juez Castro a los denunciantes de la Gürtel, y a cualquiera que tuerza mínimamente su posición dominante. Y en impunidad. Una especie de Omertá cuajada de silencios. Se da por aceptado que, a quien le toca, le tocó. Siempre a los mismos, con preferencia a las mismas. Mencionar ciertos temas es como pinchar en un nido de avispas.

Son ataques destinados a destruir el honor de las personas a quienes contemplan como obstáculos. El problema no es solo el PP, es todo el entramado que rige en España. Que se siente incómodo con el nuevo gobierno y sus apoyos. O solo con sus apoyos. O con una parte del PSOE.

De ahí que, como fugaz consejera de RTVE -llegaron a enviarme por carta certificada el nombramiento del Congreso-,  te puedas ver en el renovado diario El País con un artículo en el que reducen tu extensa biografía profesional a los tuits recopilados por Inda y similares hace un par de años, manipulados o descontextualizados de los hilos de Twitter. Ni siquiera se menciona tu trabajo en el propio diario desde hace más de 30 años. Ni siquiera el conjunto responde a la estricta realidad.

Las agresiones diarias en forma de “alertas de Google” –que ya ni lees pero guardas, según la moda – llegan a este esperpento, nada inocente.  “Comunicado de prensa” de todo un conglomerado televisivo por un tuit de hace 4 años, difundido ya hasta el colmo.

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Son un par de ejemplos, entre decenas. No se acierta a entender por motivaciones profesionales tanta inquina. El sistema –como en otras muchas víctimas–  se ayuda de la difusión por las tribus wasaperas. La maledicencia de toda la vida propagada por las zonas del oscurantismo social. En tiempos de Fake News y con esa falta de criterio el daño que se infieren a sí mismos se amplifica. Cuesta creer que seres adultos no se hagan preguntas esenciales. Incluso sobre su participación activa en los matonismos.

Habría alguna cuestión más que lanzar. Los recolectores de tuits, los vendedores y compradores de ecografías que porta en la mano una joven embarazada y tantos otros colegas ¿Cómo les explican a sus hijos a qué se dedican y consiguen el dinero que traen a casa?

La afinidad de muchos periodistas con el PP y, sobre todo, con la corrupción, nunca se menciona como apellido de múltiples periodistas. Marhuenda y poco más. Tampoco demasiado las afinidades del PSOE u otros partidos. Solo las presuntas con Podemos. El concepto “independiente” no se contempla.

A estas alturas de la historia, con las revelaciones o reediciones mejor diseñadas, de cómo operan las cloacas del Estado, cualquier ciudadano racional tiene las respuestas a casi todas las preguntas. Mafias policiales enfrentadas. Dosieres. Grandes fortunas edificadas ofertando, textualmente, “medidas mediáticas y judiciales”. ¿Hace falta traducción para este servicio?

Y ya nos hemos “olvidado” de la trama Ausbanc y Manos Limpias, por la que, presuntamente, durante una década -¡una década!- se extorsionó a bancos y grandes empresas. Que pagaron. Por algo.

Hasta en El Corte Inglés, tan familiar, nos relatan tramas de dosieres.

Y en medio el rey emérito y su amante convertida en testaferro, según las grabaciones “que desvelan”, nos dicen, dos adalides del periodismo de investigación y la ética profesional como Eduardo Inda y Pedro J. Ramírez.

Y voces oficiales diciendo que es mejor dejarlo todo como está. Incluso hemos leído que España no está preparada para una República. Lo que implica que estamos mucho más preparados para los Borbones.

Un viejo amigo sueco, al que menciono a veces, profesor de Ciencia Política, se asombraba del gran número de periodistas conservadores que detecta en España. Es una excepción en democracias avanzadas. El periodismo real actúa como vigilante del poder y es difícil asistir impávido a las injusticias que se producen. Colaborar con ellas se aleja por completo del espíritu del periodismo.

El panorama es como para echar a correr y no parar hasta Copenhague. No he dejado de insistir en mis artículos en la dificultad de salir de este sucio pozo que tan gravemente ha afectado a la sociedad española. Pero no a toda, hay muchas personas con ganas de cambio e ilusiones. Con derecho a tenerlas.  Y lo maravilloso es ver que sí es posible.

La osadía y la reinvención de Pedro Sánchez y la unión de políticos para echar la corrupción de las Instituciones siguen siendo prometedoras. Pero el enemigo acecha, lo lleva en su ADN de escorpión, en las cuentas corrientes permanentemente hambrientas.

RTVE se ha convertido en la pieza del engranaje que más temen, al parecer. En ningún otro ministerio u organismo ha habido tanto ruido. Ojalá sea cierto que nada tuerza un concurso público y  que sea una mayoría de progreso, con ganas de limpieza y reconstrucción, quien decida.

 
 
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