El escandaloso silencio de las buenas personas

Vivimos tiempos de tinieblas y crueldad, como cada vez que la codicia encuentra vía para expandirse. Ni el hambre, ni la guerra y su destrucción detuvo a sus actores definitivamente, cuando ven oportunidad se rearman y actúan sin importar qué dejan a su paso. La tormenta lleva mucho tiempo gestándose y ya ha descargado muerte y barbarie por doquier. Avisar no ha servido de mucho porque millones de víctimas siguen prestas a colaborar con los verdugos. Una de las principales causas es la que planteó Martin Luther King y recogía José Luis Sampedro: “No nos parecerá lo más grave las fechorías de los malvados, sino el escandaloso silencio de las buenas personas”. De las buenas, o no tan buenas. Porque lo cierto es que, a todos los niveles, vivimos un profundo deterioro de la condición humana. Se percibe desde los detalles intrascendentes a los de mayor calado.

Aylan no fue el final, fue el principio. De la impunidad. De la deshumanización. Aquel cuerpecito del niño sirio ahogado en la playa pudo ser el símbolo que marcaba un giro en el rumbo. Fue a peor. Ha habido miles de Aylan abatidos en todos los campos de la justicia. El drama de los refugiados lejos de solucionarse se ha apartado de la actualidad. De repente en un suelto de una página perdida vemos que han aparecido otros 41 ahogados en otra arena. Que el mar se traga vidas sin alterar ni un segundo el discurrir cotidiano. Especialmente de quienes tienen poder para solucionar o estancar los problemas.

 La UE en concreto entregó los refugiados errantes, previo pago, a la Turquía de Erdogan. Por eso mira para otro lado ante el flagrante triturado de los Derechos Humanos que allí se está perpetrando. Lo último ha sido el cierre de más de un centenar de medios informativos. Tras detener a periodistas, jueces y fiscales, profesores, funcionarios, militares, miembros de ONGs. Amnistía Internacional dice que se está torturando y violando en las cárceles. Y no hay plenos parlamentarios, editoriales, artículos, pronunciamientos, notas siquiera, evidenciando una vez más la inmensa hipocresía en la que se mueve esta sociedad.

Enfebrecidos dirigentes, con el apoyo de unos medios al servicio del mismo plan, buscan yihadismos en brutales matanzas. Sin mirar en el pozo de la injusticia y la desesperación que alimentan sus políticas. ¿Cree alguien que por este camino vamos a algún puerto seguro? ¿No ven de verdad lo que está pasando?

Esa mezcla de egoísmo, idiocia e ira que se ha adueñado de la sociedad tiene como candidato a ocupar la silla de la Casa Blanca con todos sus botones de poder a un energúmeno del calibre de Donald Trump. En Europa, el húngaro Viktor Orbán saluda su posible llegada con alborozo, según declaró. Esa ultraderecha que se ha colado en los Parlamentos está de nuevo vigorosa, como sucedió en los años 30 del siglo XX. Y a pocos parece importarles. La historia no viene por capítulos de fácil consumo.

La evidencia está demostrando que a millones de personas no les incomoda la corrupción o la tiranía, la pérdida de la democracia, los ataques a los derechos humanos. Les basta enchufarse el soma de distintas distracciones. Obviando lo que siembran con esa actitud.

El espectáculo de la formación de gobierno en España se inscribe en los mismos parámetros. En un país serio el PP de Rajoy no estaría en la disyuntiva de formar gobierno, sin depurarse a fondo. El PP en sí, con todas las aquiescencias de sus miembros. No sería un planteamiento, no sería de partida una opción electoral para votantes laxos. Y ahí anda con sus apoyos.  Este jueves nos brindaba un nuevo sainete con la aceptación o no de ir a la investidura. Sembrando la admiración al parecer cuando es bien fácil seguir su táctica: hay que aferrarse al cargo, contar con asideros bien precisos en espacios fundamentales, no ser demasiado exigente con los escrúpulos y trabajarse exclusivamente la piña: la Estrategia del Percebe como escribí en los primeros días de eldiario.es. La urgencia de los editoriales mediáticos dolidos de perder unos euros en la demora de lo que llaman indefinición, volverá a ayudarle.

Las noticias diarias del saqueo al que miembros del PP nos han sometido, las arbitrariedades continuas, las escuchas, el espionaje y publicación de comunicaciones privadas,  la fabricación de pruebas falsas entre Interior con la colaboración de algunos difusores de bulos, lo que no quiere ver la Fiscalía nombrada por el Gobierno. ¿Alguien cree seriamente que todo esto es inocuo y no tiene consecuencias?

La vergüenza de unos medios al servicio del poder con ejemplos que sonrojan cada día y cada hora parecen ser un objeto de consumo más. ¿De qué brillante gestión económica nos hablan con cifras récord de deuda, déficit, desigualdad y…  desfachatez? Hay un grupo, nutrido, de pobrecitos ciudadanos que están muy cansados para pensar y además tienen miedo de perder… su remo en la barca de la inmundicia. “Todos son iguales”, según aseguran. No deja de resultar llamativo que en el opaco pozo de la economía sumergida del servicio doméstico solo haya encontrado el “periodismo de investigación” un fallo en Pablo Echenique, secretario de organización de Podemos. Solo en él. Toda selección implica intenciones. Aquejado de una minusvalía física que no merma la voluntad de su carácter, el tiempo informativo dedicado al “caso Echequique” como ya se le llama es todo un símbolo de la sociedad en la que nos movemos. La que se deja mover por unos hilos que le maniatan sin oponer resistencia. Incapaz de elegir sus batallas o distinguir a sus enemigos.

O con decidida voluntad de participar en cacerías, con fundamento o sin él. Un excelente trabajo de la periodista Myrian Redondo detalla la propaganda política encubierta de la comunicación nacional e internacional, con el uso de Bots y trolsen las redes sociales. Se puede seguir el rastro de cómo actúan. Su objetivo: la desinformación. Idéntica a la de los presuntos debates a los que concurren, para distraer, mercenarios del mismo ejército aunque con carné de prensa. En la escala ínfima de la cruzada, ahí están en Twitter, cobrando o no, auténticas plagas de ratas rabiosas con el odio irracional como guía. En esos rastros de sordidez que deja su bilis, se aprecia la misma irracionalidad que está llevando a este mundo a la deriva. A la Europa que se desintegra sobre todo. A una España que apuesta por perpetuar sus más graves errores.

Hablar de esto en el tránsito “vacacional” entre Julio y Agosto es casi inútil. Cualquier día si se mira, a la vista de los resultados. Aunque la realidad se impone. Y con ella los locos, fanáticos, asesinos de bomba y cuchillo en ristre o mando en firma. Los encarcelados, violados y torturados en cárceles en la puerta de Europa, sufragada y contratada por la UE para arrinconar responsabilidades. Los que nunca pensaron verse nadando literalmente para buscarse la vida y encontrarse nuevas barreras. Las personas y las familias que a diario arroja este sistema corrupto al arcén de la pobreza.

¿Cuánto tiempo más van a estar creyendo que bastará seguir cerrando los ojos para que no les llegue? ¿Cuánto tiempo más van a continuar tantas buenas personas arruinando la vida al resto?

*Publicado en eldiario.es

pastora.buenaspersonas

Gracias, Pastora Gallardo por este montaje gráfico.

El triunfo del terror y del cinismo

tintin.atentados

Bélgica no es el único eslabón débil de Europa en la lucha contra el ISIS:

guerraeterna.hollande.saudí

armas.recordarabia

atentados.m30

El 87% de los atentados de organizaciones islamistas fueron en países de mayoría musulmana

Casi nueve de cada diez atentados perpetrados por organizaciones terroristas de corte islamista entre 2000 y 2014 se produjeron en países de mayoría musulmana

Más de 72.000 personas murieron en estos atentados, 63.000 en países donde el Islam es la religión mayoritaria.

roto.atentados.armas

pp.atentados.podemos

rivera.atentados.podemos

tapias.ciudadanos.interior

kiosko.atentados.bruselas

 

refugiados.medicossinfronteras

guardans.gerardotece

VIÑETA.ALEX.CUARTOPODERTERRORISMO

jrmora.terrorismo.bola

tintin.pis.love

*Gracias a todos los autores que buscan la verdad. Gracias a los políticos que no intentan pescar en este espantoso río del terror y el cinismo.

Ahogados en el mar de la banalidad

Se nos están llenando los parlamentos europeos de neonazis, mientras la UE que dijo nacer para combatir los estragos de la dañina ideología muere a manos de sus dirigentes. En EEUU, un perturbado de ultraderecha avanza hacia la Casa Blanca y sus mandos decisivos, por votación popular. España también arroja los monstruos creados por la sinrazón y la podredumbre ética incrustados en el cuerpo del Estado. Las aguas de la codicia arrastran a miles de seres humanos desamparados, hundidos en el barro de nadie y de todos, mientras solo unos pocos voluntarios les prestan ayuda sin manos ni medios suficientes. Cada uno de estos temas merece atención informativa preferente pero hemos de dedicarnos a la urgencia de las inundaciones que nos cuela la banalidad. Achicando mugre, se nos va el tiempo y el norte.

Falla el método. Hay que detenerse y reflexionar, ir al origen, a la raíz de donde todo parte. Analizar el decisivo papel de la sociedad del espectáculo como caldo de cultivo. Utilizar esos minutos preciosos que se nos llevan los reclamos, para establecer las coordenadas en las que nos encontramos y ver lo que realmente nos afecta. Y partir de ahí fijar la trayectoria y la meta. Dilapidemos el tiempo en pensar.

Una banda de seres inanes puebla el escenario político y mediático. Mezclada con algunas cabezas de peso que pueden terminar siendo engullidas. La desfachatez intelectual lo llama el sociólogo Ignacio Sánchez-Cuenca. Harto, como tantos otros, no duda en situar el foco sobre ídolos de pandereta cuyas sentencias sientan cátedra en esta sociedad aturdida. Pero basta apagar el ruido y mirar el circo completo de la superficialidad que nos invade: a los payasos y equilibristas, la orquesta, las casetas de tiro al blanco, a pelota o dardo, según los gustos. Allí, el personal dispone de muñecos, ninots, espantajos, para desahogarse un rato y ganar una piruleta mientras le roban la cartera.

Atruena escuchar a políticos que acusan a otros de sus propios errores, con una desfachatez que corta el aliento. A vacuos comentaristas empecinados en alimentar la ceremonia de la confusión, con salida a los intereses que representan. Encuestas reiteradamente inverosímiles. El embudo, siempre el embudo, como guía de trato ideológico. Es imposible rebatir o centrar cada estupidez o dardo envenenado lanzado para enmarañar más la madeja. Identificar los pies que cojean y marcan el paso torcido. Y, mientras, pasa la vida y no dejan de aumentar las graves sombras que se ciernen sobre nosotros.

  No nos engañemos, no hace falta que nos expliquen en un minuto la Física cuántica. Tenemos tiempo suficiente para prestar atención incluso unos cuantos segundos más, si el tema lo merece. Es prioritario. El picado  de imágenes e ideas, el no permitir apenas esbozar un argumento completo, no teje hilos sino impresiones. En momentos tan críticos necesitamos más reflexión que nunca. No extender las caras de la insoportable levedad.

Hace justo una década, se cumplía el 50 aniversario de TVE. Uno de los programas de éxito era 59 segundos. Un formato letal. Los intervinientes tenían que apretar sus argumentos en ese tiempo -inferior a un minuto como símbolo- porque en caso de no hacerlo les bajaban el micrófono. Y les dejaban hablando a la nada. Esto ha llegado ya al Parlamento. Sucedió varias veces en los debates de investidura.

Todo tiene un principio. Cuando el tiempo de la información se supedita a la venta, a lo que capta seguidores, marca una dirección precisa. Los políticos se fueron acostumbrando a pronunciar frases lapidarias –y cortas, sobre todo muy cortas- para que las incluyeran los telediarios o las titularan radios y periódicos. Los asesores han hecho de esto una industria. Y, como la rueda pide cada día más, retuerce los contenidos.

Hemos ido alcanzado estas cotas a través de un proceso. Hace diez años ya me lo explicaba así Fermín Bouza, catedrático de Opinión Pública, para un reportaje sobre el aniversario de RTVE: “La televisión ha contribuido a un proceso de debilitamiento de las ideologías porque ha impedido el discurso ideológico. Es un discurso de píldoras, sintético, rápido. Y ha formateado a todo el resto de la sociedad a su manera”.

El fenómeno ha crecido exponencialmente y lleva visos de sepultarnos. Twitter, un instrumento de enorme valor, lo acentúa con sus 140 caracteres si se desvirtúa su sentido. Imprescindible en alertas y agilidad, es puerta y no fin. Un titular no es una noticia, pinchar y leer hasta el final no hernia. Pero a este ritmo que llevamos, la memoria se pierde y los más graves atropellos son objeto de consumo de un día que apenas se recuerdan unas semanas después. Y exige volver a repetir para volver a repetir, mientras asuntos esenciales quedan en la cuneta.

¿Se cansa Usted de oír, ver y leer? ¿Tiene prisa por pasar a otra cosa? ¿Para qué, para atender a otro festejo igual de apresurado ¿Para entender por qué a sus hijos les espera un futuro caótico le sirve un careo entre varios fantoches y alguien que parece decir algo coherente antes de que le interrumpan?  ¿Si le detectaran un cáncer le gustaría que le explicaran estado y tratamiento en 59 segundos?

Se nos llena Europa de ultraderecha electa. Bruselas asesta cada poco un golpe más a la UE moribunda, ahora mismo le está dando una puñalada de crueldad, tiranía e injusticia. Pasean su desgracia los refugiados como alertas dolientes que no se escuchan. Estados Unidos apuesta por el suicidio de la razón. Estamos en manos de un gobierno que aprueba incluso hipotecas a 60 años vista y que se niega a dar cuentas. Contemplando las altas esferas españolas, toda la merdeperfumada, dan ganas resetear el país y volver a construirlo con otro sistema operativo. Hace tiempo ya. Solamente va a peor como cabía esperar por la inacción. Todo termina diluido en la prisa y la falta de análisis. No hay espacio suficiente para informar sobre lo fundamental, la futilidad marca la agenda como arma de distracción. El mar de la banalidad nos ahoga. Que cada cual saque su periscopio, vea y reflexione con él, porque va a haber muchas víctimas.

*Publicado en eldiario.es

Los que han dejado incapacitado a un joven emigrante

emigrante,discapacitado

Se llama Diara Mamadou y tiene 21 años. Este  joven, nacido en Mali, se encaramó una mañana de Noviembre a la valla de Melilla para cruzar a España y Europa. La valla cedió –dicen que por el peso de otros compañeros o el viento- y Diara cayó desde una altura de 6 metros. Sobre él se precipitaron 3 personas más. Estuvo en coma, en la UCI, dos meses internado. Recuperó bastante movilidad, pero se ha quedado con secuelas psíquicas y también físicas que le imposibilitan ocuparse de sí mismo.  El gobierno español ha tenido la deferencia de trasladarlo a la península y depositarlo en algún centro en el que siga llevando su vida más o menos vegetal. Seguro que con profesionales competentes que intentarán ayudarle a superar parte de sus secuelas. Pero nadie le devolverá la vida que tenía, los sueños que le empujaron a arriesgarse a superar las trabas que le oponían. Esa mano que trepó, llena de coraje, y que hoy puede que no sepa contar a su dueño que tiene cinco dedos.

UN CENTENAR DE INMIGRANTES PERMANECEN ENCARAMADOS EN LA VALLA DE MELILLA

He buscado su nombre en Google a ver si me daban algún dato más.  Pero solo remiten a otro joven de nombre muy similar: Mahamadou Diarra. Este es un futbolista de éxito. Una valla es lo que a veces separa un destino de otro.

Y hay culpables. La culpa es de quien levanta las vallas y las mantiene. De quien autoriza desde despachos de Bruselas las “devoluciones en caliente”, prohibidas hasta hace poco por ser contrarias a las Derechos Humanos. Pasó el tiempo de denunciar lo gravísimo que era. La culpa es de quienes cierran fronteras. De quienes propician la desigualdad social. De los que incendian albergues, de los políticos que jalean a estos fanáticos racistas afirmando que están defendiendo la patria del invasor como haría el más riguroso nazi. De todos los que callan. De cuantos votan para que todo esto siga tal cual está, que es decir en el mismo camino de degradación. Los accidentes no existen como tales cuando se entra en semejante madeja, son el resultado lógico. Y va tocando a unos o a otros en diferentes formas.

Leo esta mañana a cronistas de la corte alabando las hazañas del devenido en excelso negociador del PSOE. Que igual utiliza la técnica del escorpión transportado por la rana. O que igual se estrella, sin que los aduladores hagan otra cosa que cambiar el sujeto de sus glosas. La pertinaz elevación a los altares de la política de mercado de otro eficaz vendedor del sistema. La parafernalia de los autobombos. Inmensas hipocresías. La hemorragia de inmundicia que arroja el PP. El reparto de culpas al que siempre se la echan, no vaya a ser que cambie el vertedero por algo más aseado, algo, tampoco lancemos cohetes. Becerros siguiendo la campana en el sentido que otros decidan marcar el camino.  Y sigo mirando a Diara en su silla, inmóvil e incapacitado como todo el que quiera, parece ser, echar luz, coherencia, siquiera dignidad a este emplasto.

Umberto Eco y Harper Lee, ruiseñores e ideas

Ha muerto Umberto Eco. Este viernes 19 de Febrero. En Milán. En su casa. A los 84 años. Y ha sido como si se fuera con él esa cuña perfecta que mantiene asombrosamente equilibrios en este mundo a la deriva. Una cabeza prodigiosa, cordura matemática, integridad sólida, azote de corruptos, despertador de perezas mentales,  un ser total, un hueco desolador.

Apresurados gacetilleros nos cuentan que fue un escritor y filósofo italiano, experto en semiótica… y célebre sobre todo por su novela El nombre de la rosa. Lo que son las cosas, Eco , leo, “no alcanzaría la verdadera fama ante el gran público hasta 1980 con la publicación de su más conocida novelas ‘El nombre de la rosa’, con la que obtuvo varios premios y que fue llevada al cine. Otra de sus obras más conocidas es ‘El péndulo de Foucault’ publicada en 1988″.

Añada usted unas frases del autor. Diez, es mejor cuando vienen en packs de fácil retención (7 o 11 dan mucho menos juego), y tiene lista la noticia cultural del día.

La profundidad y singularidad de la obra de Eco resulta inabarcable en somera descripción. Solo para invitar a zambullirse en ella y tratar de seguir las ideas con las que el gran pensador explicaba el mundo y despertaba curiosidades y rebeldías. Pero estaré cayendo en el otro lado que deja la cuña ausente: la de competir en las formas con la grandeza de Eco para servir las ideas a una sociedad que en buena parte no quiere enterarse. Solemnizar en justicia a quien no quiso ser solemne.

“Umberto Eco era una inteligencia imparable, un hombre imponente. Su memoria parecía una máquina nueva siempre, su discurso era a la vez apocalíptico, risueño e integrado; no dejaba que la melancolía que persigue a todo semiótico le rompiera la velocidad del pensamiento, y se reía del mundo a la vez que explicaba su podredumbre”, escribe Juan Cruz que le entrevistó varias veces.  Es quien mejor explica su último libro, Número cero (2015) (objeto de otras frívolas interpretaciones, dado que habla de Internet):

En este libro, Número cero, integró algunas de sus columnas, que llamaba burstinas, para construir un fresco insolente pero real de los peligros a los que se asoma este oficio de explicar la realidad. El periodista puede ser corrupto sin saberlo y sabiéndolo, y puede ser sumamente farsante e ignorante, puede el poder utilizarlo y él puede utilizar al poder, y no necesariamente las nuevas tecnologías de que dispone van a mejorar su relación con las bases viejas en las que se sustenta el oficio. El resultado de esa mescolanza de imaginación y columnas incluyó a Mussolini y a Berlusconi en una especie de fresco divertido e inquietante que nosotros, los periodistas, no leímos con vergüenza ajena sino con la propia vergüenza de estar ante un análisis y un aviso del abismo que nos conmueve”, escribe Juan Cruz dando en una de las claves esenciales que influyen en este tiempo.

En El País también, en ese diario que se pierde por las alcantarillas, leo sin embargo otro ejercicio de brillante retórica acerca de Umberto Eco, firmado por Borja Hermoso. Algún lector precisará diccionario, que así están las cosas.

“Con los dedos de una mano hay que contar fiscales de la estulticia y la ignorancia tan solventes como él, tan trabajadores, tan insistentes en la preocupación por la estupidez y la patraña”, describe.

Ahonda Borja Hermoso en El Nombre de la Rosa, esa novela “llevada al cine e interpretada por Sean Connery” con la que resumirán a Eco buena parte de los medios, ya lo están haciendo:

Cuidado: son posibles múltiples lecturas —la narrativa, la filosófica, la moral, la histórica— , es un libro que acuña un género fascinante, el thriller medieval, pero también un pasquín revolucionario frente a los profesionales de la verdad absoluta, lleven en el macuto metralletas, biblias, coranes o banderas: “Huye, Adso, de los profetas y de los que están dispuestos a morir por la verdad, porque suelen provocar también la muerte de muchos otros, a menudo antes que la propia, y a veces en lugar de la propia”. Y de ahí, seguidito, a las cruzadas de los cruzados de uno u otro signo.

Umberto Eco ha muerto el día en el que Europa se desmoronaba un poco más. Tras el austericidio decretado por Merkel y el resto del lobby neoliberal, ejecutaron a Grecia y ahora se rinden ante el Cameron británico para que Reino Unido no se vaya de la UE.  En el camino de las concesiones se dejan derechos que fueron razón de ser de la Unión. Las derivas neofascistas de varios países del Este ahondan en la debacle, aunque la firma ha sido unánime, los 28. Ya venía bastante muerta: Europa  –como leí ayer- “se ahogó este verano en el Mar Mediterráneo”. Sí, y en todas las vallas que ha levantado para aislar su egoísmo y canto a la desigualdad social.

Este 19 de Febrero se nos fue también Harper Lee, la escritora estadounidense que escribió una de las mejores novelas de la historia: Matar a un ruiseñor. Menos mal que igualmente se llevó al cine para que se enteraran más personas. Y con un inolvidable Gregory Peck de ojos inmensamente limpios y tenaces.  Escrita en 1960, su personaje, Atticus Finch, mantiene la vigencia de la integridad, la honradez y la firmeza frente a los ataques de la intolerancia. Esos que han vuelto a recrudecerse.

Umberto Eco se ha llevado la cuña que mantenía medio en pie este equilibrio que todavía no ha derrotado el alma y la inteligencia. Era un referente -quizás el último- de la Europa de los valores que apenas respira ya. La razón y la belleza son necesarias para andar el camino. Imprescindibles. Algo se va, pero todavía viven ruiseñores, incluso cargados de ideas, a pesar de todas las dificultades.

Grecia, el corazón herido de una Europa muerta

Más de mil refugiados, alojados en un buque en la isla griega de Kos

Están en la calle, a la intemperie, sin recursos ni apenas atención. Son hombres, mujeres y niños llegados a las costas griegas huyendo de sus países en conflicto –Siria sobre todo-. El ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados, se desgañita pidiendo ayuda. No menos de 125.000 personas se encuentran en esas condiciones: muy precarias.  Grecia, la puerta grande de Europa, no deja de verlos llegar. Hasta un 750% más que el año pasado, según cifras del ACNUR. Los que consiguen la meta. En este verano de muerte los naufragios han segado la vida de muchos que se arriesgaron a intentarlo.

El anfitrión está desbordado. Recibe a refugiados con las arcas y las despensas vacías. Porque Grecia también ha sufrido un golpe mortal este agosto. La tragedia se consumó. Ante la indiferencia general, Alemania ejecutó su venganza con la aquiescencia del resto de los mandatarios de la UE y castigó con dureza inaudita la osadía del nuevo gobierno griego de convocar un referéndum.

Se acabó la democracia en Grecia –dado que se limitan a cumplir órdenes– pero también la que formalmente existía en Europa. No tiene explicación racional alguna convertir a Grecia en un protectorado por consultar a los ciudadanos afectados. La UE no es un colegio donde el matón impone su ley, debería ser un club de socios. Lo seguro es que está lleno de personas dentro. El ministro de finanzas, Varoufakis se fue, y Tsipras firmó su derrota y rendición. Es increíble que siga al mando del gobierno, después de haber defraudado de tal forma a los griegos a los que consultó. Dijeron OXI, no, en modo alguno acataron lo impuesto como se están obligando a hacer. Y si no hay otro remedio que acatar -como dicen- se dimite.

Las noticias que llegan de Grecia nos hablan de que no son libres ni de comprar aspirinas, hasta que no devuelvan el rescate. Con intereses, por supuesto. Pero llega el dinero, y lo primero es pagar a la UE, y después a los bancos, siempre los bancos. Y no queda apenas nada para la gente. La UE, o quienes mandan en ella, se dispone además al proceso habitual: recortar pensiones y vender o malvender cuanto quede de valor en infraestruras y servicios. Y hasta su territorio: han puesto a la venta islas. Lo que representa una medida medieval a los vencidos en la cruzada. Y mientras Alemania “ahorra” 100.000 millones de euros con la crisis griega. El FMI se ha desmarcado. Dice que la deuda es impagable y que tampoco este rescate funcionará. No para Grecia, no para los griegos, sí para los bancos y “mercados” y quienes dirigen sus asuntos en la UE.

Así está el corazón de Europa. Con los parias del continente, sojuzgados, recibiendo sin medios, sin casa, cama y comida, a los expulsados del Orden desordenado impuesto. Abofeteando con su injusticia y su dolor a quien tenga un gramo de conciencia. Todo esta condena es para que la empresa Europa S.A. funcione. Solo para quien manda en ella. Si las personas descuadran sus balances, se les tacha.

Cuesta creer que se esté consintiendo esta macabra historia. Y aquí al lado nuestro. Que miremos para otro lado, que sigamos disfrutando del verano como si fuera normal lo que no lo es en absoluto. Se afana Rajoy en dejar el trabajo hecho para la convocatoria electoral: el Estado del Bienestar en los huesos, las pensiones a punto de caramelo como denuncia hasta el PSOE, y desde luego la soga de la Deuda Pública con 300.000 millones más de como la tomó, en récord histórico hasta sobrepasar el billón de euros. Será impagable. Habrá que hacer recortes. Más. Vender. Más. Acallar. Más. Morir al palo.

Con Grecia han sembrado la idea de que no hay otra solución que tragar este cúmulo de arbitrariedades. Que Alemania decide y ordena por mandato divino. Y que siempre será así, cada vez peor. Cada vez comiendo más vidas y futuro del Monopoly que se juegan con nosotros como fichas. “Deutschland, Deutschland über alles”  (Alemania, Alemania, por encima de todos).

Víctimas de distintos orígenes laten, con muchos jirones, en el corazón de Europa. Pero ese corazón está vivo en cada uno de los que se echan al mar para salir adelante o al trabajo para cambiar los designios de la que quieren profecía autocumplida. Un corazón que palpita en la Europa muerta de los carroñeros y sus súbditos silentes.

*Publicado en eldiario.es 

  • Hoy martes han comenzado las privatizaciones de los aeropuertos -requeridas como condición del Eurogrupo para conceder un tercer rescate- y se las ha llevado… una empresa alemana. Entre ellos los de las islas turísticas de Corfú, Mikonos o Santorini. Pues bien, desde hoy mismo, serán gestionados  por el grupo alemán Fraport, según ha confirmado una resolución del consejo de política económica griego publicada el martes. Es tan solo un primer paso. Tsipras había paralizado el concurso para tratar de introducir cambios en los términos de las ofertas. En abril tuvo, sin embargo, que dar marcha atrás en sus pretensiones.en los términos de las ofertas. En abril tuvo, sin embargo, que dar marcha atrás por lo que ya sabemos.
  • El grupo  Fraport (Aeropuerto de Fráncfort),  tiene como accionista principal al estado de Hesse y a la ciudad francfortesa,

Periodismo: cómplice del poder o al servicio de la sociedad

Es una constante: las grandes tribulaciones que está padeciendo la sociedad remiten una y otra vez al papel de los medios que en muchas ocasiones se convierten en instrumentos de manipulación masiva, y no de información. Creo que en todos mis últimos libros o capítulos de libros he llamado la atención sobre ello.

Cuando se estudie el tenebroso periodo que estamos viviendo, se verá el papel decisivo que los medios de comunicación tuvieron en la consolidación de un sistema que cada día añade mayores injusticias y mayor corrupción de sus ejecutores, en endulzar la estafa para hacerla tragar. (ReaccionaDos 2015) Porque es cierto que la gran diferencia con otras épocas de la historia es que ahora la comunicación es global y puede lanzar mensajes idénticos como bombas expansivas.

Maruja Torres en su artículo de este jueves para eldiario.es se fija también en este hecho. Se diría que el asalto neoliberal disparó la táctica. Se lanzaron al abordaje, sin dar ni tiempo a respirar tras la caída del Muro de Berlín dado que el Consenso de Washington se promulgó el mismo mes de Noviembre de 1989.

Esto dice Maruja Torres:

He tardado en leer al joven y emblemático periodista de izquierdas británico Owen Jones, y al principio de su segundo libro, El Establishment, la casta al desnudo, cuenta por qué se produjo el éxito del thatcherismo, de qué modo trabajaron las fuerzas conservadoras para recuperar un poder que creían haber perdido a partir de una posguerra en la que se abrió mano a los derechos de las clases consideradas como inferiores. La idea de que la revolución conservadora era inevitable, y de que también lo era poner en su sitio a sindicatos y trabajadores para asegurar el bienestar del país, fue penetrando la malla social gracias al trabajo de numerosos think tank de derechas y a un montón de dinero que fue invertido en colocar en puestos clave de los organismos de manipulación de masas a jóvenes despiadados y ambiciosos. Fue una operación lenta pero brutalmente eficaz que condujo a la desregulación de los mercados y la corrupción que finalmente ha sido descubierta en todos los países que se entregaron al neoliberalismo inaugurado oficialmente por Thatcher y su compinche Reagan: incluido el nuestro. Leed el libro, si no lo habéis hecho ya, vale la pena.

Recalquemos: “un montón de dinero que fue invertido en colocar en puestos clave de los organismos de manipulación de masas a jóvenes despiadados y ambiciosos”. Y coló, cómo no iba a hacerlo.

La ejecución de Grecia como castigo ejemplar a navegantes que pretendan intentar otra cosa, una política para la ciudadanía, nos ha vuelto a mostrar a qué extremos puede llegar el poder para defender su… negocio. Se obliga a comprar armamento a Alemania, se cortan pensiones, sí o sí, y encima se les humilla con recochineo. Como no haría un animal, sino un ser de los que caminan a dos patas.

grecia.eurogrupo.Dijsselbloem

Lo de Grecia es un escándalo. Tanto políticamente como en su tratamiento informativo. Acudo ahora a Íñigo Sáenz de Ugarte  que comienza así su, de nuevo, excelente artículo.

Primero, fueron los líderes de la eurozona en la noche del martes y a partir de ahora serán los demás los que señalen con el dedo a Grecia y a su Gobierno. No se toma una decisión de consecuencias tan dramáticas e imprevisibles como la expulsión de un país de la eurozona sin preocuparse antes de que no aparezcan tus huellas dactilares en la escena del crimen y de armar un relato en el que las culpas vayan dirigidas a la víctima.

Finalmente os remito al economista Juan Torres López que, mira por dónde no es llamado prácticamente nunca a las pizarras del espectáculo informativo. De su documentada reflexión ( La Europa totalitaria en evidencia) destaco estas ideas:

 Al pueblo heleno no le van a perdonar que haya tirado de la manta para poner en evidencia a la Europa totalitaria que con palabrería vacía gobierna en contra de lo que quiere la mayoría de los europeos.

Las autoridades europeas y los economistas que defienden las políticas que se vienen imponiendo en Europa en los últimos años se empeñan en presentar las cosas como resultado de una disyuntiva: o se hace lo que dicen ellos, o vendrá el caos. Basta oírlos día a día en los medios de comunicación, donde aparecen sin descanso.

Por un lado, se presentan ellos y sus propuestas sensatas y cargadas siempre de una lógica que a primera vista suena como indiscutible: hay que moderar los salarios y eliminar derechos laborales —aunque a esto lo llaman flexibilizar— para que se creen puestos de trabajo, hay que reducir los gastos del Estado en servicios públicos o en pensiones porque suponen una carga que no nos podemos permitir, los impuestos son innecesarios y es mejor bajarlos, hay que privatizar las empresas y servicios públicos porque los privados funcionan mejor y todo eso es todavía más imprescindible ahora porque hemos de reducir la deuda por encima de todo… En ese bando están Merkel o Rajoy y los economistas que los acompañan con su fundamentalismo ideológico para justificar estas medidas que a la postre solo están beneficiando a las grandes empresas y patrimonios. En el otro lado estamos todos los demás, los que no sabemos nada —según dicen—, los que solo vamos a traer el caos y la pobreza, los que con nuestras propuestas haremos que salgan capitales a montones, los que arruinaremos a los pensionistas y haremos que el paro se multiplique. Ahí están ahora, Syriza o Varoufakis.

Da igual que junto a estos últimos se encuentren premios Nobel de Economía como Krugman o Stiglitz y muchos más como ellos, de primera fila y de valía reconocida desde hace años en las instituciones académicas más rigurosas del mundo. Da igual que los datos demuestren sin ningún tipo de dudas lo que es evidente: que quienes dicen que no saben nada han sido los que supieron predecir lo que ocurrió, mientras que quienes han producido una crisis gigantesca, millones de desempleados, quiebras bancarias, huida de capitales, destrucción de cientos de miles de empresas, la ruina de pensionistas y de millones de familias son los que ahora se presentan como los únicos sabios capaces de solucionar los problemas que tenemos. Y da igual que las hemerotecas demuestren sin lugar a dudas que todos ellos se equivocaron, que negaron la crisis o dijeron que sería pasajera o sin importancia, y que no supieron prever lo que iba a suceder. Ahora, los que más erraron en sus predicciones se empeñan en decirnos que saben lo que hay que hacer para afrontar con éxito el futuro”.

Sí, da igual. Porque siempre habrá una “noticia” o tertuliano que siembra la duda, o que entretenga lo suficiente para distraer la atención. Un político, como el nuevo portavoz del PP, que utilice una información de atracos en Grecia durante el gobierno de Samarás para decir que Syriza es un caos y que donde esté su partido no hay color. Y no se puede competir. Ni ya desde las redes sociales apenas.

Ando hablando con algunos compañeros de RTVE. Estamos preocupados por la salud de un gran realizador y la charla se va a otras inquietudes. Convenimos que nunca la televisión pública estatal ha vivido una etapa peor. Nunca. Porque durante toda su trayectoria hubo profesionales que no se conformaron. Informe Semanal nació en 1974. Vivo aún Franco. Yendo siempre un poco más allá de lo admitido por la censura. El esperpento que hoy se sigue emitiendo con el mismo nombre da idea de lo que estamos hablando.

Es cierto que ahora las empresas periodísticas, quebradas o en el borde del precipicio por sus muchos errores (empresariales y de los otros), parecen un téntaculo más del poder, de ese poder que está aprisionando a los ciudadanos ya hasta sin disimulos. También resulta evidente que en ese maravilloso mundo que nos vendieron desde Thatcher, el paro se ha agudizado. Y que comer es una necesidad perentoria, incluso para los pensionistas griegos hoy sacrificados. Este gobierno que aspira a repetir y que contará con medios de “información” que le ayuden a conseguirlo nos ha atizado hasta leyes y códigos mordaza. Pero sí se puede. Que nadie crea que no entrañaba riesgos informar en tiempos pasados. Siempre ocurre en mayor o menor medida. Es que el periodismo es, entre otras cosas, informar de lo que el poder no quiere que se sepa. Y por algo no quiere.

Se ven portadas, editoriales, titulares que sonrojan. Se escuchan y se ven auténticas barbaridades sembradas para hacer un daño devastador. Y luego hasta les quitan a algunos el plato de lentejas por el que se han vendido. Les he visto bajar la cerviz y besarles los pies  y… salir luego despedidos en un ERE. De los de una mano delante y otra detrás, los duros.

Siempre se puede ir más allá. Hay que elegir, ésa es la clave. Entre ser cómplices de un poder cuyas acciones avergüenzan a poco que se tenga un atisbo de ética, o informar verazmente como servicio a la sociedad. Todos nos jugamos mucho en ello. Otro periodismo, el periodismo en realidad, asiste a un momento brillante en Internet, eso es cierto. Los caminos existen. Y quien quiera puede saber lo que ocurre.

Pero la auténtica disyuntiva es por qué camino opta el periodista o el lector: manipular o informar. A quién sirve, a la codicia y sus trampas o a la verdad.

fontdevila.malentendido.grecia

La ejecución de Grecia: no es economía, es política

Esta ocurriendo ante nuestros ojos y no parece dársele la atención que merece: el ultracapitalismo que defiende ahora mismo la UE está ejecutando a Grecia y a los griegos para dar un escarmiento ejemplar a España e Italia por si pretenden escapar del yugo de la austeridad, sus beneficiarios y víctimas.  No es una cuestión económica, es política. Y se lleva a cabo en nuestros nombre.

Un nuevo y extraordinario trabajo de Íñigo Sáenz de Ugarte, Guerra Eterna, subdirector de eldiario.es, aporta numerosas claves: Es una Operación de castigo:

Un boligrafo con muy clara intencionalidad tacha las propuestas griegas

Un boligrafo con muy clara intencionalidad tacha las propuestas griegas

Los negociadores han rechazado punto por punto las propuestas del gobierno de Tsipras. En esta línea:

“Las instituciones [antes llamadas troika] han presentado una nueva propuesta que transfiere la carga [de la austeridad] sobre los asalariados y jubilados de una forma socialmente injusta, mientras al mismo tiempo evita aumentar la carga sobre los que más tienen”, dijo el comunicado de respuesta del Gobierno griego.

Y así es como demuestran los hechos y detalla Guerra Eterna:

Lo que vemos en esos cinco folios tachados es un rechazo completo de las propuestas de Tsipras. El Gobierno estaba dispuesto a obtener 7.900 millones de euros en dos años, pero en más de un 90% la diferencia procedía de aumento de ingresos vía impuestos. Pero el FMI exige dar la vuelta al cálculo. Quiere que los ingresos extra procedan en un 80% del recorte de gasto, y sólo el resto del aumento de impuestos. La negociación continúa en la noche del miércoles y continuará en la mañana del jueves.

Los folios tachados por la troika exigen que el “complemento de solidaridad” que reciben los jubilados más pobres queden eliminados a final de 2017. Tsipras proponía empezar a recortarlos a partir de 2018 y acabar con ellos en 2020. Y eso que Olivier Blanchard, del FMI, dijo hace unos días que los planes del Fondo suponían recortar el gasto en pensiones pero sin tocar a los pensionistas más pobres.

Lo que la troika propone es endurecer la austeridad para obtener a cambio los fondos que permitan a Grecia seguir pagando los intereses de una deuda insostenible.

Tras aportar muchos más datos y argumentos (recordemos que la quiebra de Grecia se produjo con el gobierno conservador de Nueva Democracia y tras el maquillaje -falseo- de cuentas de la Goldman Sachs de Dragui), Sáenz de Ugarte concluye con esta clave:

Al final, el problema de Grecia continúan siendo el mismo que había el primer día. No era el único país en una situación financiera desesperada por los problemas estructurales creados por la moneda única, además obviamente por sus propios errores. Otros países se encontraban en una situación similar y tenían el tamaño perfecto, es decir, no demasiado grande, como para gastar dinero en ellos para que siguieran pagando sus deudas. Sólo había dos que podían caer en la misma situación, pero que eran demasiado grandes como para ser digeridos, España e Italia. El principio (moral e ideológico, no económico) de que las deudas hay que pagarlas, aunque supongan una carga insostenible, obligaba a sostener a Grecia moribunda en la UVI, pero sin aplicar la cirugía habitual en la deuda en estos casos, la que el FMI siempre ha aplicado en Asia, África y Latinoamérica, para impedir que España o Italia abandonaran sus habitaciones de planta.

Una reestructuración de la deuda griega sería ahora un ejemplo terrible para cualquier otro país europeo, para sus habitantes, porque se da la molesta circunstancia de que esos estados son democracias en las que los ciudadanos pueden exigir en las urnas soluciones diferentes a las impuestas desde Bruselas.

Múltiples datos cruzan hoy España. El brutal ataque del PP a la educación con la elevación de tasas que contabiliza ya 86.000 alumnos menos en solo tres años. Un gobierno volcado en privatizar la sanidad pública a base de entregarle millones. ¿Todavías hay algún incauto que crea que las empresas de sanidad privada son ONGs y que su fin prioritario no es la búsqueda de beneficio económico y que de algun lado sale? Perfectamente admisible como opción, mientras no lo subvencionemos y quitándolo de la pública.

Y por si faltara un detalle en la ecuación, Linde, el gobernador del Banco de España, avisa otra vez que el tajo a las pensiones es un hecho, que se acabó  revertir en los ancianos dinero que puede mplearse en otra cosa más lucrativa para algunos. Al ultracapitalismo le gusta mucho ese bocado. Ahorre Vd para la vejez con 1.200 euros brutos de sueldo -es el salario mayoritario en España- o estando en el paro.

Los correligionarios del PP y el PSOE (Nueva Democracia y PASOK), causantes de la bancarrota, tragaron. Syriza sigue batallando contra una pétrea ideología que no ha hecho otra cosa que aumentar las desigualdades. España en cabeza con su liderazgo en el incremento de multimillonarios que son para quienes trabajan.

Con malnacidos varios que se apuntan a defenderlos y masacrar a los griegos solo porque gobierna Syriza y por mantender su plato de lentejas, es nuestra sociedad la que también está en el tablero. ¿Les han explicado a los partidarios del “hay que pagar lo que se debe y como los señores gusten mandar” que Rajoy nos ha metido en un billón de euros de Deuda Pública tras un aumento histórico y nada casual? Que vayan ahorrando.

“¿Promesas que no se pueden cumplir?”¿por qué no habla esta paniaguada mediática, una más de las que trabajan por el sistema viciado, del bolígrafo de la UE y Lagarde?

De cualquier forma, la ética que se definió precisamente en Grecia, no permite a ningún demócrata alentar este atropello evidente que se está perpetrando con grecia. Los datos hablan. Las trampas también. No es economía, es política. Contra los ciudadanos.

Por cierto, Rajoy y De Guindos, con su largo historial en la materia, también están con la pala, aguardando la muerte de una Grecia que quiso luchar por sus ciudadanos y que aún respira.

grecia.merkel.lagarde

Todo para los bancos, nada para los griegos y asimilados

varoufakis.efe

La UE le ha ganado una primera batalla a Varufakis. El presidente del gobierno griego, Alexis Tsipras, ha nombrado un nuevo equipo negociador en el que su ministro de finanzas está pero con un papel más atenuado. Varufakis es polémico. Un hombre que no cejaba en sus desafíos a la UE, persistiendo en su irracional actitud de no querer rebajar (más) la vida de los griegos. Se negaba a dar otro tajo a las pensiones, renunciar a la paralización de los desahucios o a aceptar el ajuste fiscal al modo que le reclaman.

Varufakis argumentaba que ya han cedido a algunas exigencias como las privatizaciones (que es mucho ceder), pero a los mandos de la UE no les basta. El Eurogrupo “ redobla sus amenazas a Grecia por no aceptar más recortes”, insistieron en la última y muy tensa reunión del Eurogrupo. Probablemente el nuevo gobierno no rebajara sus exigencias, pero Varoufakis no puede estar solo en primera línea porque la gente pobre o que procede de países pobres ha de ser humilde y sumisa. Recordemos que en los tres meses transcurridos desde las elecciones, Syriza no ha parado de retar a sus socios (o a los socios de sus antecesores de Nueva Democracia y el PASOK) osando querer paliar la crisis humanitaria que aquellos causaron con la ayuda de la Troika. Incluido el BCE de Draghi, antiguo asesor en maquillajes contables dado su alto cargo en Goldman Sachs.

 Grecia les está sacando de quicio. De nuevo un editorial de un periódico español riñe al gobierno de Tsipras por haber cruzado “las líneas rojas”. Y es cierto que las grandes fortunas griegas, esos grandes patriotas que se forraron con gobiernos como dios manda, huyen. Amenaza una crisis de liquidez que en opinión de El País “resulta peligrosa, por cuanto podría generar en cualquier momento un accidente indeseado”. Al menos, que lo parezca, que parezca un accidente. Aunque ni siquiera hace falta.

  Por cierto, también aquí disponemos de patriotas que tienen fuera de España ahorros, libres de impuestos, por valor del 12% del PIB. Algunos de los cuales los han conseguido de forma no ética pero legal como andamos viendo. Ignacio Escolar, en ReaccionaDos, cuestiona las cesiones fiscales en este terreno –además de aportando argumentos técnicos- con esta disyuntiva: “Es como decir que la mejor manera de evitar los robos es legalizar el hurto”. En ello andan.

 Las fuerzas vivas de España están utilizando Grecia como reflejo en la política local. Resulta enternecedor escuchar a la jefa de opinión de El Mundo decir en los encuentros políticos televisados de los sábados:”El BCE financia las cosas de los ciudadanos” para oponer a Pablo Iglesias, secretario general de Podemos, que sus supuestos afines griegos le están haciendo un feo a tan benéfica institución: el BCE. En realidad y, según su estatus, la entidad “financia las cosas de los bancos” que prestan a los gobiernos y con el margen suficiente para que se ganen unos buenos dineros.

 Y es que la Europa neoliberal también utiliza a Grecia para influir en España. Al punto de preferir que caiga si con ello nos salvan a nosotros. El BCE de hecho emprendió una nueva política de compra de deuda pública como para una boda, en Marzo, casualmente. Y mira por dónde al PP de Rajoy le ha tocado un buen pellizco. Nada a Grecia. Pero es que el gobierno español ya supera el billón de euros de endeudamiento y eso es muy rentable. También en términos de sumisión por hipoteca.

Fuente: BCE

Fuente: BCE

 Ese gobierno español que da por perdidos 40.000 millones del rescate bancario (oficialmente, porque diversas fuentes lo cifran en más). De ése hablamos. Mientras seguimos echando pérdidas a la hucha del olvido. La última por el momento es que enterramos 12.000 millones para “recapitalizar” CatalunyaBanc y hemos recuperado solo 216, el 1,7%. CatalunyaBanc es el banco que compró a buen precio el BBVA.  Como ocurriera con Nova Galicia, adquirida por venezolanos buenos.   Igual que La Caixa se quedó en su día, aún más barato, por 1 euro, el Banco de Valencia. La misma cantidad que pagó el Sabadell por la CAM. Este lunes el juez Gómez Bermúdez pide el procesamiento de la antigua cúpula de la Caja mediterránea por saquear la entidad. Lo cierto es que el rescate millonario previo para sanearla ya lo hemos sufragado nosotros.

Conviene no olvidar que la UE “ayudó” a sus bancos con 1,6 billones de euros en los primeros momentos, hasta 2010, y que luego abrió un grifo crediticio muy favorable. Al tiempo que acudía a inyectar dinero público cada vez que estornudaban.

 Por no extenderse en las políticas del PP en el sector, como la la ley arbitrada en 2014 por la que “las deudas impagadas de las empresas pasan a ser inversiones de los bancos acreedores en el capital de las empresas”, como explica Juan Torres López también en ReaccionaDos. Con lo que se matan varios pájaros de un tiro, según el catedrático de economía: ya no necesitan establecer costosas provisiones o aumentar su capital,  porque ahora ya no son deudas de improbable o imposible cobro sino inversiones.

 Como se ve, los partidarios de “pagar lo que se debe” sin mirarle ni los dientes y plantear intolerables retos para paliar crisis humanitarias, tienen perfectamente claro que tan cumplidora medida rige para los ciudadanos y no para los bancos. De hecho, como no cesa de decir el propio Varufakis, más del 90% del rescate europeo fue a parar a entidades financieras, no al Estado ni a los ciudadanos griegos. Es emocionante ver a españoles de bien dispuestos a entregar su pensión, su sueldo o su futuro para figurar como buenos pagadores en un sistema tan ecuánime.

No soy la única que se pregunta a qué precio nos sale que los bancos financien a la mayor parte de los partidos. Parece que no tienen suficiente con las subvenciones públicas y los hay que ni con los regalos de empresarios como en el caso del PP.

Menos mal que The Economist se ocupa de España. No da un euro por Rajoy. Lo ha sentenciado: “Su futuro es tan incierto como el de los trabajadores españoles”. Y, como pasó con Zapatero, ese veredicto implica entrar en el corredor de la jubilación. A la espera de que nos obsequien con un artículo laudatorio sobre el nuevo valor neoliberal, Albert Rivera, -que el líder de Ciudadanos podrá añadir a su nutrida egoteca– condenemos a los osados Varufakis del mundo empecinados en desafiar el poder de los que con tanto esmero cuidan… de sí mismos. Todo para los bancos, nada para los griegos. O españoles. O portugueses. Pasen, señoras y señores, al carril y depositen su voto libre e informado.

La madrastra de Grecia

Lo que está ocurriendo con Grecia y la UE parece causar ciertas dificultades de comprensión a algunas personas. Por eso igual es conveniente explicarlo de una forma accesible.

La Unión Europea es una gran familia. No unida por lazos de sangre sino por proximidad; sus miembros son socios, por tanto. Pero no se encuentran en igualdad de condiciones. Alemania es la que manda y el resto lo acepta. Y, no solo no lo esconde, sino que se encuentra encantada -sus ciudadanos parece ser que también- con esa hegemonía, esa manía alemana que, en el pasado, trajo al resto de Europa y más allá tantos sinsabores.

alemania.satisfecha

Los vástagos del Sur, con eso del sol y el desorden, enfadan mucho a la UE de Merkel. O a Merkel y su UE. O a la UE sin más porque antes de la llegada de la hija del prebisteriano de la Alemania Comunista -o sea Angela- ya tenían a los chicos del Sur en el punto de mira. Grecia era de antiguo un hijo descarriado pero muy zalamero con el poder. Sus jefes, para ser más precisos. Así que como las cuentas no cuadraban para entrar en la familia, se las apañó una empresa muy solvente: Goldman Sachs que, casualmente, contaba en la vicepresidencia con Marrio Draghi. El mismo que hoy preside el BCE, el Banco Central Europeo, a la gente lista le pasa. Y Grecia entró en la Casa y siguió gastando.

Un día, los que mandan en el mundo y en la UE decidieron ir más allá en el negocio (aunque hay otras versiones para esta parte del cuento) y llegó una crisis. Y luego la austeridad (para el grueso de la población) y la quiebra de Grecia ( y de otros, pero sobre todo de Grecia). Papá y la madrastra, la UE, les dieron un castigo ejemplar. Y los pobres entre los griegos se hicieron mucho  más pobres.  Y llego un presidente griego, socialista -que algo había tenido que ver en el empasto aunque no tanto como Samarás, el conservador amigo de Rajoy- y dijo: Oye, que como esto es una democracia casi voy a preguntar a los ciudadanos griegos si quieren tanta tijera como piden la UE, y su BCE, y su FMI. Y no sabéis cómo se enfadaron. Papandreu había previsto que igual le dejaban sin paga del domingo, sin pescado (que a la derecha no puede soportar que los griegos coman pescado aunque lo tenga al lado) o algo así, pero es que le quitaron la silla, le echaron de presidente. Tal cual. Y toda Europa guardó silencio.

Y entonces los griegos votaron a Tsipras, que es un señor muy malo que hace gobiernos de izquierda radical a manos de su coalición Syriza. Lo intentaron una vez y los papás les encerraron en el cuarto oscuro. Pero a la segunda no les importó y encargaron con sus votos el gobierno a Tsipras.Se dijeron, mira vale cualquier cosa antes que la miseria o la falta de atención médica cuando estamos enfermos, dado el alto porcentaje de griegos a los que habían dejado sin Seguridad social.  Había que pagar. Lo que habían suscrito sus predecesores.

Ahora toda la UE es madrastra. Su brazo económico, el BCE, de Draghi que tanto les quería, está comprando deuda de países y personas. Con Rajoy se está portando -ya recordareis aquello de “hay que dejar caer a Grecia para salvar a España”, que no es España sino Rajoy y similares-. Mucho dinero para Rajoy para que se lo gaste en más deuda pública que la tiene que se sale de robusta y nada para Grecia, nada, dado que se han buscado alguna excusa “legal” para no darles nada al menos por el momento. Datos oficiales de esta semana.

bce.deuda

Esta fea esta discriminación con los chicos, pero la UE-Madrastra es que está que se sube por las paredes. Toda ella, gobiernos neoliberales, los medios a sus servicio… Jamás pensé leer esto, y que además siguiera sin pasar nada…

pais.desafia.ue

Por más que lo he leído desde su publicación en El País no he podido digerirlo.  Un “desafío “.. “paliar la crisis humanitaria” que tantos culpables han provocado y no precisamente Syriza que acaba de llegar. Unos socios que se enfadan por semejante osadía y vetan que Tsipras insista en arbitrar medidas contra la pobreza. Cuando han callado como meretrices de fábula ante el regalo que han hecho de nuestro dinero a los bancos y, en impuestos, a las grandes fortunas.

A pesar de que Varoufakis, el ministro de finanzas de Syriza que tiene de extrema izquierda radical lo de Keynes por poner un ejemplo -leed su libro- se haya hartado de explicar lo que pasó y pasa. Pero es que es arrogante, y eso sí que ya no lo tolera la madrastra. Cuando uno necesita dinero hay que ser humilde y servicial.

varoufakis.fragmento.rescatebancos

Este mismo martes que pasaban tantas cosas, El País ha vuelto a dedicarle un editorial. Ahora “Syriza contra Alemania”.

Están muy enfadados. Hasta el más esmirriado y feo va de acusica a mentir diciendo que “Todos están contra Tsipras”. Los griegos, cosa que no es cierto. Los hay muy hartos pero no es tanto con su gobierno como quien les pone a todos tantas zancadillas.

razon.todoscontratsipras

Se ha dado dinero, sin retorno, a los bancos, por cantidades escandalosas, repito, y no lo hay para las personas. Son los amigos de la madrastra, los que vienen a cenar los sábados mientras mandan a los niños a ver la tele y seguir aprendiendo a ser buenos muchachos. Hay que pagar la deuda, la que Rajoy engorda como sino hubiera mañana. Y no arriesgarse, no hay que arriesgarse nunca, no vaya a ser que se gane.

Y es que Tsipras se ha ido a Rusia en un nuevo “desafío”.  A ver a Putin que no es precisamente el bondoso niño rico del barrio. Y ahí sí que le han dado un disgusto mortal a la madrastra y a todos los parientes “de bien”.

La cosa se plantea en estos términos: No te damos dinero, pero tampoco puedes ir a pedirlo a Rusia. ¿Entiendes? Nosotros no damos euro, tú no buscas ni muerto rublo. El dinero para devolvernos  has de sacarlo de la piel de tus ciudadanos. ¿Crisis humanitaria? Y a mí que cuentas. Comeos los unos a los otros. Que mira igual a ti te lo hubierámos pasado pero como los españoles espabilen nos echáis de casa entre todos.

Esto no lo hace una madre. Vamos, esto no lo hace ningún unión de socios , con la de “errores” -así lo dicen los abducidos- que han cometido en el diseño. Para los bancos sí, a trenes de mercancias, para echarle una manita a Rajoy a camiones, y a Grecia y a los griegos, ni agua. Si no estuviera ocurriendo en la realidad y esto fuera un cuento acabaría con la madrastra recibiendo su justo castigo…

Angelica Huston, una de las grandes madrastras del cine.

Angelica Huston, una de las grandes madrastras del cine.

A %d blogueros les gusta esto: