Nos estaban dilapidando el Estado… y ahora nos reducen la dieta a la mitad

La noticia es de hoy y habla del dinero de todos.

El Gobierno impone un límite del 50% del gasto a los ministerios hasta que haya presupuestos.

Los criterios de la prórroga de los presupuestos para 2018 incluyen una cláusula para que los distintos departamentos no puedan comprometer la mitad de lo presupuestado el año pasado. Los gastos adicionales tendrán que contar con el visto bueno del Ministerio de Hacienda. El Ejecutivo aumenta así el control del gasto respecto a otras prórrogas presupuestarias.

Esto quiere decir que Montoro reduce a la mitad el exiguo “gasto” público español, a pesar de todas las advertencias. Debe preferir forzar a sus socios políticos para demostrar quién manda.

A costa de lo que sea. La limitación del presupuesto afectará , entre otras, a las inversiones, ayudas a la dependencia y políticas de género.

Esta misma semana publiqué en el diario.es este artículo. Grandes ahorros ha hecho con nosotros el PP, solo que las cuentas no nos cuadran, pero nada. Ahora la mitad.

Decía Rajoy en 2012, su primer año de mandato, que planeaba lograr “ el Estado más barato de Europa Occidental” y, desde luego, se ha dedicado con fruición a la tarea. Alguien como él, tan aficionado  a los dichos y refranes, debería saber que lo barato es caro. Y no solo para el bien público sino para la pura marcha económica. De ahí que grandes soportes del poder financiero y mediático estén empezando a advertirle que por ese camino están agostando el futuro de nuestro país y nuestra sociedad.  Así lo decía el editorial de El País del lunes, aun con toda su mirada neoliberal. Hablan de medidas de ajuste equivocadas, cuando no fue tanto “la crisis” –eterna excusa – como la decidida voluntad de recortar lo público. Causas distintas para un diagnóstico que comparto: Están dejando el Estado bajo mínimos y es peligroso. El paciente puede morir de inanición.

El Banco de España vuelve a reflejar que el descenso continuo de la inversión pública en España situó a 2017 en el mínimo de los últimos 50 años. Ha sido el 1,9% del PIB, la más baja proporción desde 1970 y la menor de toda Europa. Salvo Portugal que –con un gobierno de izquierdas – anda reponiéndose con sus propias recetas y con éxito. Aquí, Rajoy sigue encantado de su labor. Dando una versión desbordadamente triunfalista de su gestión. El PP ha reducido en un 60% la inversión en infraestructuras. Un 50% las educativas y un 37% las sanitarias.  Abultado porcentaje, aún descontando la previsible corrupción de aquellas obras. IVIV, la Fundación del BBVA, también alerta de los riesgos de tan enorme recorte.

El caos de la nevada, ejemplo del recorte en servicios públicos

El escándalo desatado por la nevada del día de Reyes guarda estrecha relación con haber minimizado el Estado. Con las privatizaciones. Muchos ciudadanos que no siguen la actualidad se habrán enterado de que depende de por dónde circulen para que el Estado se responsabilice de su seguridad.

Hemos llegado a la alucinante situación de ver al Director General de Tráfico culpar a los conductores de haberse quedado por miles – tirados en la nieve durante horas, hasta 18 horas. En carreteras a su cargo y en una autopista, la AP-6, Villalba-Adanero, abierta, no cerrada en su acceso, que se cortaba en un punto, abandonando a los viajeros a su suerte.  La diatriba entre a quién correspondía activar los quitanieves y distintos recursos quedará probablemente en nada o en poco. No puede decirse que el PP apriete a las concesionarias de autopistas que rescató con nuestro dinero. Obligados por los dadivosos contratos que suscribieron previamente sus administraciones.

La España tabernia y cuñada lo tiene claro: los conductores son culpables…  porque lo dice la autoridad ante la que solo cabe sumisión. En el siglo XXI existen medios para no tener que quedarse en casa a esperar que escampe, como en el XIX, si se van a utilizar carreteras nacionales.

El caos de la nevada es el ejemplo más gráfico de lo que está sucediendo en todos los sectores a los que el PP ha venido aplicando el rigor de su tijera cuando no su guadaña. Porque hay más. La inversión en carreteras ha caído a niveles de los años ochenta. Se preguntan por qué ha vuelto a crecer el número de víctimas de accidentes de tráfico. El deterioro de la red viaria influye decisivamente. Y la antigüedad del parque automovilístico que ha alcanzado la peligrosa media de 14 años. Solo el 35% tiene menos de 10 años que es lo aconsejable. El “pese a la recuperación” les queda muy lejos a buena parte de la sociedad. Abrir los ojos a mucha más.

Sanidad y educación, los otros dos grandes paganos

Hablamos también de recortes drásticos en las infraestructuras de Sanidad. No tienen más que ver el estado en el que se encuentran las  urgencias del Hospital de La Paz de Madrid que era un centro de referencia. Como ejemplo de muchos otros. Y el descenso en las valoraciones internacionales de nuestro Sistema Público de Salud considerado, hasta la llegada del PP, uno de los más eficientes del mundo. O en educación.

Recordemos que el recorte del monto global de estos ministerios fue el primer gran decreto del PP junto con la reforma laboral. Tres grandes pilares, tres grandes bocados. Los dejó temblando. Pero, oiga, si es usted un buen ultraliberal, ahorrando se puede pagar en EEUU  un tratamiento , por ejemplo, para evitar la ceguera por degeneración de la retina. Quién no tiene a mano 850.000 dólares para dedicarlos a ese fin. Además, el laboratorio lo vende a plazos.

Invertir en deseducación

Se preocupan de cómo afectará la falta de inversión en infraestructuras en nuestro futuro. Aún más nos dañará como sociedad la implacable apuesta por la deseducación, cuando no por un puro fomento de la burricie. Ha encontrado un campo fértil. Les salen cuatro charlatanes en la tele salpicando datos en una pizarra y hablando de lo malo y antiguo que es Papá Estado y lo compran. No cuentan entretanto que a Papá Estado lo tenemos a cuerpo de rey con nuestros impuestos y Papá Estado nos devuelve migajas. Pagamos más dinero por menos servicios y encima quienes pagamos, porque también hay privilegiados para el ministerio de Montoro.

Deuda pública en máximos

El gobierno de Rajoy ha logrado unos niveles de inversión en los ciudadanos mínimos y, paradójicamente, tiene la Deuda Pública en máximos. Más de dos tercios de la deuda pública española procede de gestores del PP, municipales, autonómicos y estatales. Medio billón de euros de los 753.000 millones que ha crecido el endeudamiento institucional en la última década. Los presupuestos de 2017 asignaron casi un 10% del total (un 9,4%) a pagar los intereses.  32.171 millones, solo en intereses, además de la amortización.

Pero no son temas que, como otros, colonicen los medios. Presumir de esta gestión y que se la aplaudan es un buen índice de la España de hoy.  El FMI acaba de alertar al gobierno del peligro que representa la descomunal deuda de España. Les recomiendo ver los  gráficos de su evolución comparada y así podrán admirar el garbo de esa flecha casi vertical al techo desde que manda Rajoy.

Crear un agujero en el sistema de pensiones de 100.000 millones de euros –no es un error: 100.000 millones de euros- es otro de los grandes logros de la gestión de este PP que ha llevado la inversión pública en España a mínimos.  Zapatero dejó la hucha con superávit:  de  66.815 millones de euros.

¿Por qué intentan imponer que no es sostenible ya el Estado del Bienestar?

Ignacio Escolar escribía en Actúa, uno de los libros que compartimos: “Si la Europa arruinada de la posguerra fue capaz de construir el Estado del bienestar, ¿por qué la Europa próspera del siglo XXI va a ser incapaz de mantenerlo?”.  Es hora de responder que porque volvió a cruzarse en nuestro camino la codicia de unos pocos, la desinformación, y el miedo y credulidad de una mayoría suficiente de ciudadanos.

Anticorrupción tiene bajo su foco a los cuatro políticos del PP que han presidido la Comunidad de Madrid: Gallardón, Aguirre, González y Cifuentes. Solo este dato, enorme, aunque gota de agua en el océano de la corrupción en España, da idea de lo que para las arcas del Estado supone el saqueo al que vienen siendo sometidas. No hay pan para tanto chorizo. No lo había, y sigue sin haberlo. Pero cada vez parece haber, también, menos ciudadanos hambrientos de dignidad. Y alguna trápala más se cuece en la sombra cuando contemplamos el silencio y la colaboración de partidos y personas en teoría progresistas.  De quien comparte al 100% la ideología del PP poco hay que esperar.

Se está aplicando con tan sistemática eficacia la destrucción del Estado que apenas  va a quedar ya remedio.  Con grandes complicidades.  Nunca pagamos tanto a cambio de tan poco. ¿Para qué sirven ahora nuestros impuestos? Se diría que, básicamente, para mantener los gobiernos varios, las oposiciones varias, la Monarquía y las fuerzas de seguridad. Recordemos que en este momento de inversión mínima en gasto social, el ministerio de Defensa se ha comprometido con la OTAN a aumentar el gasto militar en un 80% hasta 2024.

El recorte en educación, se paga. El PP y sus socios han sabido encumbrar a la España oscura que tiene su razón de ser solo en símbolos y tradiciones inamovibles. Esta etapa ha potenciado la caspa, la ha hecho emerger en sectores que ya la escondían por pudor. Lo cual es una condena para el conjunto si no adopta una actitud activa. Algo incumbe a la propia sociedad, dado que no toda ni mucho menos muestra carencias cognitivas y éticas que cada vez se airean más y con mayor orgullo. Se la culpa se quedarse atrancada en la nieve desoyendo que no hay gobierno serio que la ampare. Pero todavía es más grave que lo acepte y que dóciles colaboracionistas lo aplaudan.

Lo más grave es esta sociedad que se está dejando quitar las bases de un Estado social a cambio de nada, porque se ha dejado convencer de que este estatus de corrupción e ineficacia es a lo mejor que puede aspirar.

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La ejecución de Grecia: no es economía, es política

Esta ocurriendo ante nuestros ojos y no parece dársele la atención que merece: el ultracapitalismo que defiende ahora mismo la UE está ejecutando a Grecia y a los griegos para dar un escarmiento ejemplar a España e Italia por si pretenden escapar del yugo de la austeridad, sus beneficiarios y víctimas.  No es una cuestión económica, es política. Y se lleva a cabo en nuestros nombre.

Un nuevo y extraordinario trabajo de Íñigo Sáenz de Ugarte, Guerra Eterna, subdirector de eldiario.es, aporta numerosas claves: Es una Operación de castigo:

Un boligrafo con muy clara intencionalidad tacha las propuestas griegas

Un boligrafo con muy clara intencionalidad tacha las propuestas griegas

Los negociadores han rechazado punto por punto las propuestas del gobierno de Tsipras. En esta línea:

“Las instituciones [antes llamadas troika] han presentado una nueva propuesta que transfiere la carga [de la austeridad] sobre los asalariados y jubilados de una forma socialmente injusta, mientras al mismo tiempo evita aumentar la carga sobre los que más tienen”, dijo el comunicado de respuesta del Gobierno griego.

Y así es como demuestran los hechos y detalla Guerra Eterna:

Lo que vemos en esos cinco folios tachados es un rechazo completo de las propuestas de Tsipras. El Gobierno estaba dispuesto a obtener 7.900 millones de euros en dos años, pero en más de un 90% la diferencia procedía de aumento de ingresos vía impuestos. Pero el FMI exige dar la vuelta al cálculo. Quiere que los ingresos extra procedan en un 80% del recorte de gasto, y sólo el resto del aumento de impuestos. La negociación continúa en la noche del miércoles y continuará en la mañana del jueves.

Los folios tachados por la troika exigen que el “complemento de solidaridad” que reciben los jubilados más pobres queden eliminados a final de 2017. Tsipras proponía empezar a recortarlos a partir de 2018 y acabar con ellos en 2020. Y eso que Olivier Blanchard, del FMI, dijo hace unos días que los planes del Fondo suponían recortar el gasto en pensiones pero sin tocar a los pensionistas más pobres.

Lo que la troika propone es endurecer la austeridad para obtener a cambio los fondos que permitan a Grecia seguir pagando los intereses de una deuda insostenible.

Tras aportar muchos más datos y argumentos (recordemos que la quiebra de Grecia se produjo con el gobierno conservador de Nueva Democracia y tras el maquillaje -falseo- de cuentas de la Goldman Sachs de Dragui), Sáenz de Ugarte concluye con esta clave:

Al final, el problema de Grecia continúan siendo el mismo que había el primer día. No era el único país en una situación financiera desesperada por los problemas estructurales creados por la moneda única, además obviamente por sus propios errores. Otros países se encontraban en una situación similar y tenían el tamaño perfecto, es decir, no demasiado grande, como para gastar dinero en ellos para que siguieran pagando sus deudas. Sólo había dos que podían caer en la misma situación, pero que eran demasiado grandes como para ser digeridos, España e Italia. El principio (moral e ideológico, no económico) de que las deudas hay que pagarlas, aunque supongan una carga insostenible, obligaba a sostener a Grecia moribunda en la UVI, pero sin aplicar la cirugía habitual en la deuda en estos casos, la que el FMI siempre ha aplicado en Asia, África y Latinoamérica, para impedir que España o Italia abandonaran sus habitaciones de planta.

Una reestructuración de la deuda griega sería ahora un ejemplo terrible para cualquier otro país europeo, para sus habitantes, porque se da la molesta circunstancia de que esos estados son democracias en las que los ciudadanos pueden exigir en las urnas soluciones diferentes a las impuestas desde Bruselas.

Múltiples datos cruzan hoy España. El brutal ataque del PP a la educación con la elevación de tasas que contabiliza ya 86.000 alumnos menos en solo tres años. Un gobierno volcado en privatizar la sanidad pública a base de entregarle millones. ¿Todavías hay algún incauto que crea que las empresas de sanidad privada son ONGs y que su fin prioritario no es la búsqueda de beneficio económico y que de algun lado sale? Perfectamente admisible como opción, mientras no lo subvencionemos y quitándolo de la pública.

Y por si faltara un detalle en la ecuación, Linde, el gobernador del Banco de España, avisa otra vez que el tajo a las pensiones es un hecho, que se acabó  revertir en los ancianos dinero que puede mplearse en otra cosa más lucrativa para algunos. Al ultracapitalismo le gusta mucho ese bocado. Ahorre Vd para la vejez con 1.200 euros brutos de sueldo -es el salario mayoritario en España- o estando en el paro.

Los correligionarios del PP y el PSOE (Nueva Democracia y PASOK), causantes de la bancarrota, tragaron. Syriza sigue batallando contra una pétrea ideología que no ha hecho otra cosa que aumentar las desigualdades. España en cabeza con su liderazgo en el incremento de multimillonarios que son para quienes trabajan.

Con malnacidos varios que se apuntan a defenderlos y masacrar a los griegos solo porque gobierna Syriza y por mantender su plato de lentejas, es nuestra sociedad la que también está en el tablero. ¿Les han explicado a los partidarios del “hay que pagar lo que se debe y como los señores gusten mandar” que Rajoy nos ha metido en un billón de euros de Deuda Pública tras un aumento histórico y nada casual? Que vayan ahorrando.

“¿Promesas que no se pueden cumplir?”¿por qué no habla esta paniaguada mediática, una más de las que trabajan por el sistema viciado, del bolígrafo de la UE y Lagarde?

De cualquier forma, la ética que se definió precisamente en Grecia, no permite a ningún demócrata alentar este atropello evidente que se está perpetrando con grecia. Los datos hablan. Las trampas también. No es economía, es política. Contra los ciudadanos.

Por cierto, Rajoy y De Guindos, con su largo historial en la materia, también están con la pala, aguardando la muerte de una Grecia que quiso luchar por sus ciudadanos y que aún respira.

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Madrid anula las citas de pedriatría a “bebés irregulares”

Ignacio González, presidente heredado de la Comunidad de MADRID, inaugurando

Ignacio González, presidente heredado de la Comunidad de MADRID, inaugurando

Desde que lo he leído, hace ya unas cuantas horas, tintinea en mi estómago como algo que se resiste a ser digerido. La Comunidad de Madrid ha decidido cambiar la normativa de atención a recién nacidos sin avisar previamente ni a los administrativos ni a los padres. Esto no supone, nos cuenta eldiario.es, que los bebés se queden sin atención médica, pero sí dejan de tener un seguimiento por parte del pediatra o pierden la opción de acudir a un especialista. La medida va dirigida principalmente contra los hijos de emigrantes que no tienen regularizada su situación en España.

Dicen en la Consejería de esta comunidad regentada por el PP de Aguirre y sus sucesores, que es solo un trámite administrativo. Con graves inconvenientes para los niños y sus familias. Los trabajadores administrativos confirman que los problemas comenzaron el viernes 13. Desde entonces la Consejería de Sanidad ha comenzado a dar de baja a recién nacidos mayores de tres meses en el sistema informático. “Hemos ido constatando casos de padres que venían a por citas y no se las hemos podido dar porque los niños estaban borrados”, explica Elisa, portavoz de SOS Racismo y trabajadora sanitaria.

El PP ha llegado a esta bajeza sin límites que apoyan con su voto miles de personas nacidas, al parecer, con su misma catadura moral.  Irregular es ser del  PP y ayudar al PP en estas políticas. Y aún andan decidiendo si presentan a Aguirre o a Cifuentes para proseguir la labor en la Comunidad y en el resto de España.

Desde que gobierna Rajoy la pobreza infantil llega a afectar al 33% de este colectivo cuando la encontró en un ya insostenible 17%. Decenas de miles de niños. También deben ser todos ellos “irregulares”. Criaturas con un futuro por escribir que se inicia lleno de carencias que siempre pasan factura.

Lo que cuenta para el PP son los complejos de lujo (ahora preparan uno frente al Bernabeu), sus propios áticos (por poner un caso) y reprimir la crítica con leyes como la que han aprobado con la firma del PSOE. Esas leyes y código Mordaza que impiden calificar, bajo amenaza de gravísima tipificación, como realmente se merece a esta gentuza.

 

Bebé-patera. Ojalá haya tenido suerte.

Bebé-patera. Ojalá haya tenido suerte.

 

El PP sin freno

Omar.leymordaza

Es un aquelarre, una orgía de despropósitos, que el PP ejecuta sin contemplaciones. Como si no hubiera mañana. Como si mañana fuera también un tiempo ya colonizado, que les pertenece. La mayoría absoluta que gentes poco previsoras -es de suponer que a saña dura no fue-  les otorgaron se ha convertido en una apisonadora sin frenos que arrasa con todo.

Y contra todos, nacionales y extranjeros, contra la voluntad del 82% de la población, aprobaron este jueves la Ley Mordaza que supone un drástico recorte a la libertad de manifestación en España, un recorte de libertades en toda regla. Es cierto que en un futuro hipotético en el que se restablezca la separación de poderes, indispensable en una democracia, se declarará la ilegalidad de algunos de sus puntos, de su espíritu -espero-, o un gobierno decente la derogará.

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Bravo y apoyado, el ministro -del círculo íntimo de Rajoy- tan responsable como él y como el motor del gobierno Soraya Sáenz de Santamaría- no se conformó con eso. Como hasta comisarios europeos han criticado la “legalización” de las ilegales devoluciones en caliente de emigrantes, va y reta así a cuantos ponen el grito en el cielo por lo que está haciendo: “Que me den su dirección y les mando a esa gente“.

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Debe ser que a ciertos caracteres pisotear derechos y hacer sufrir les estimula (ya lo dijo Gallardón en su día: “gobernar a veces es repartir dolor”), y por eso se lanzaron sin frenos a meternos el dedo en el ojo, en la inteligencia y en la paciencia.

El sucesor de Javier Rodríguez en la consejería de sanidad de la comunidad de Madrid, un tal Maldonado y médico también, dedicó un rendido homenaje a su antecesor y la bancada popular le secundó con una larga y cerrada ovación. De enmendella nada. Y no contentos con eso, el presidente heredado de la inefable Aguirre, contestó al líder socialista que no abriría los comedores escolares en Navidad porque el problema de los niños madrileños era la obesidad. Con un par de nísperos, si se me permite.

El tipo que preside el gobierno y este ejemplar partido se ha ido a América a decir que la crisis es ya una historia del pasado. Con su desfachatez habitual. Casi cinco millones y medio de parados de los cuales tres millones no cobran prestación. Peores sueldos y pérdida de derechos y seguridades. La deuda pública disparada al billón de euros a causa del fortísimo incremento registrado durante su gestión. Dilapilado el patrimonio por las privatizaciones y aún así sin recursos al punto de saquear la hucha de las pensiones. La confianza del consumidor cae 3,2 puntos y la demanda eléctrica es un 9% inferior a la de 2008. Entre otros muchos indicadores.

Uno de sus más descarados órganos de propaganda, RTVE, soltó ayer un “pero” demoledor, según advirtió el periodista Juan Tortosa. Es un inmigrante, sin trabajo, que devuelve dinero perdido. Un emigrante “pero” persona honrada. Mucho más que quienes en mi antigua casa propiciáis esto.

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Ayer, en una consulta abarrotada, salió un médico y se estableció una pequeña charla sobre los recortes: “Huy, con otros será peor”, dijo. Un médico, como los JavierRodriguez y Maldonados de turno. Lógicamente, le argumenté alguna cosilla. La sala, llena de esas “mayorías silenciosas” que adora Rajoy, evidenciaba querer desaparecer para no tener que pronunciarse. Y entonces una viejecita sentada a mi lado, puede que cercana a los 80 años, le dijo al médico: “Pues yo lo quiero ver”. Y me sonrió cómplice. Fue la luz en el día.

Un PP sin freno, a ver si es camino a desaparecer de nuestras vidas.

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Demasiado jóvenes para ser TAN infelices

Café Chulapas, C.C. Alcalá Norte, Madrid

Café Chulapas, C.C. Alcalá Norte, Madrid

En lugar de poner la oferta del desayuno, el matrimonio que regenta un café en un pequeño centro comercial de Madrid gusta escribir una frase que sirva para algo. A mí me atrapó esta: Somos demasiado jóvenes para ser TAN infelices, sí. Y demasiado mayores también para vivir sin esperanzas de ver un cambio. Cualquier edad es inoportuna para tanta incertidumbre. Demasiada infelicidad para que una minoría se lucre sabiendo que lo hacen tan injustamente  a costa de provocar carencias en la mayoría.

Empezamos nuevo curso tras el verano. Desde hace seis años cada uno supone una vuelta de tuerca. La incorporación del Partido Popular a apretar con la llave inglesa en 2011 nos ha traído a un punto en el que ya nos sentimos atenazados y casi sin respiración. Tan infelices. Y no queremos ni merecemos estarlo. Cada uno de acuerdo con sus circunstancias aspira a realizar sus objetivos y cuesta hacerlo cuando pende sobre nosotros la amenaza de la arbitrariedad, una profunda sensación de inseguridad, abuso y desafuero. De estafa.

Cada recorte ha supuesto un tajo a las expectativas de mucha gente. Demasiado jóvenes para haber tenido que abandonar España, casa, familia y amigos. Para no poder emanciparse aquí. Para cometer la locura de hipotecarse y quedarse sin trabajo o rebajado el sueldo que  no permite afrontar ese compromiso-argolla. Para emprender un negocio viendo cuántos echan la persiana a los pocos meses, quedando entrampados. Demasiada precariedad para tener un futuro.

Cuanto toca este gobierno parece estar destinado a no dar la puntada sin el hilo que teje el lucro de unos pocos, aunque se prive de servicios públicos y derechos esenciales a la ciudadanía. Todo cuanto nos hace felices es considerado por el PP un lujo al que no tenemos derecho y se nos da por caridad. Así obra con la educación, a todos los niveles, la universitaria en particular. Con la salud, introducido ya el concepto de que hay medicamentos demasiado caros para enfermedades que amenazan la vida. Y, eso, además, cuando asistimos al incalificable espectáculo de ver cómo regalan nuestro dinero a bancos, empresas concesionarias de autopistas, o sus propios sobresueldos. Los enfermos son tan infelices. Los agraviados son tan desgraciados.

Anuncia el gobierno del PP una ley de Mecenazgo para la cultura y de nuevo nos encontramos con la conversión de esa materia -que sin duda proporciona disfrute, elevación del espíritu, satisfacción- en un negocio. Para las empresas que, graciosamente, decidan subvencionar proyectos como se hacía en épocas en las que no existían ni los Estados ni la democracia o como hoy sucede en EEUU. Se hace el esfuerzo presupuestario –dice algún órgano periodístico- pero no para crear cultura directamente, sino para que los mecenas se desgraven impuestos. Para que lo hagan a la manera española que tantas dudas arroja sobre la honestidad de sus empeños. ¿Se imagina alguien qué y por qué subvencionarían por poner un caso grandes figuras del empresariado y su cúpula CEOE como Gerardo Díaz Ferrán o su cuñado Arturo Fernández? ¿Quizás ese Rosell que da muestras de tan elevado pensamiento? La cultura para Wert el imposible ministro de este imposible gobierno es algo totalmente accesorio, subordinado.

Lo que está ocurriendo a la sociedad española es de no creer. Aún tiene el valor la jefa oficiosa de Europa de venir a avalar semejantes atropellos. Las cajas B, las mentiras y manipulaciones, el pucherazo electoral destinado únicamente a beneficiarse como partido, como individuos. Pasando por encima de los deseos de mayor democracia que manifiesta la sociedad española cada vez con más intensidad.  En una palabra, lo que los alemanes no le tolerarían. Rajoy le dará a cambio… más tijera para los españoles. Ahí está la clave, pocos países con más necesidad de educarse en ciudadanía y en trabajar por el bien común como la española. Ellos, los incívicos egoístas y los despreocupados, nos hacen infelices a todos, sin parecer que disfruten por ello de un excelente nivel de bienestar. Sin que sentados sobre nuestros derechos y aspiraciones, les haya caído el maná.

Tan infelices. No es solo una sensación incómoda, es la intensidad que crece al mismo ritmo que disminuyen nuestras esperanzas. Queremos volver a ver a los niños iniciar el curso sabiendo que serán educados en calidad e independencia. Que comerán (a lo que hemos llegado ¿eh?). A los jóvenes trazar su vida con bases sólidas, en el país que elijan, no obligados al exilio económico. Tenemos derecho a que nuestros impuestos se inviertan en nuestras necesidades. A medicinas y tratamiento si estamos enfermos, a una pensión digna para que la cotizamos.

No soportamos la idea de la caspa renacida, de este inmenso retroceso, de esta involución que creíamos ya superada. Resulta imperioso erradicar este agobio de vivir entre los fantasmas que pensábamos habían quedado muy atrás.

Queremos sentirnos seguros con el gobierno que la mayoría –la real- elija, sin temer que nos estafe, nos engañe, nos robe y nos insulte. O apalee y multe arbitrariamente la crítica. Queremos tener un gobierno íntegro, decente. Y queremos que la justicia se limpie de contaminaciones políticas para que ataje las conductas desviadas y erradique esta aplastante, inmovilizadora, sensación de que muchos delincuentes gozan de enorme impunidad. Queremos verlos responder ante lo que han hecho.

No es irremediable, no es una condena a acatar. Ya está bien de replegar las alas, buscar paliativos, confiar en el posibilismo, templar gaitas a los insensatos que nos mantienen en esta situación, temer o despreciar a quien deberíamos respetar como ejemplo de ciudadanía.

Demasiado humanos, con nuestro cerebro, sensibilidad, fuerzas y quebrantos para ser tan infelices porque así lo decide gente a la que no le importamos. Por la indiferencia y el incivismo de quienes son capaces de aceptar cuanto les echen. Precisamos volar sobre tanta miseria, remontar la adversidad que nos han impuesto. El horizonte es ser TAN felices como podamos.

*Publicado en eldiario.es

Mariano Rajoy, récord histórico en demolión de un Estado Social

Autor: Artsenal

Autor: Artsenal

Quienes acusan a Mariano Rajoy de ser tonto, decir insensateces o “no haber tomado la medicación”, confunden conceptos con tierna ingenuidad. Se puede ser mediocre, acumular muy escasa cultura y curiosidad intelectual, poseer incluso poco criterio en asuntos generales y tener muy claro el objetivo de sus esfuerzos. Existen numerosos ejemplos de este tipo de personalidad, en la historia de España en particular. Mariano Rajoy sabe perfectamente lo que hace: lo que se propuso, ha conseguido destruir el Estado social y el modelo de convivencia que teníamos, en apenas dos años y medio. Un maestro con la piqueta. Va quedando menos tiempo y como, a tenor de sus actuaciones, el Parlamento le sobra, ha comenzado a esprintar.

 En el último Consejo de Ministros, el 5 de Julio, el gobierno llegó al colmo del abuso del Decreto Ley al aprobar de golpe decenas de medidas sin pasar por el Congreso. El Decreto Ley está previsto, según la Constitución, solo para casos de “extraordinaria y urgente necesidad”. Ni siquiera existe en los países con gran tradición democrática, y, cuando como Obama estos días se utiliza, piden excusas. Pero el equipo de Rajoy lo ha usado con profusión hasta llegar a este macropaquete de 172 páginas del BOE, como si hubiéramos sufrido el impacto de un meteorito de monumentales proporciones y hubiera que hacer frente a graves emergencias. Entre el sinfín de medidas, hay algunas de tan extrema y perentoria necesidad como privatizar el Registro Civil. Y de paso privatizar nuestros datos para que el Libre Mercado, o quien sea, tenga una sólida base de información. Y casi nadie se ha inmutado, eso es más alarmante aún. Algunos sí, calificando los hechos de “ escándalo democrático”. Lo es. Luego, a lo largo del martes, la oposición se plantó exigiendo al gobierno que tramite esas leyes -26- por el procedimiento ordinario. Veremos.

Curiosamente, mientras leía esta noticia, los informativos irrumpieron con la vomitona propagandística de Rajoy en FAES que los medios compraban sin rechistar. Vivimos, con su gestión, en el mejor de los mundos. La sanidad es hoy más universal que nunca. No ha acabado con el Estado del Bienestar, sino que lo ha potenciado. Más aún, en España, gracias a él, disponemos de uno como no lo tiene casi nadie en el mundo. A Rajoy no le importa pasar ni por tonto ni por mentiroso -lo revierte  a su favor-, sabe a quién dirige sus palabras. Con asegurar los votos precisos para ganar, el resto no cuenta. Nada, ni nadie cuentan, solo sus fines y los de los suyos. Y eso lo viene cumpliendo con la máxima eficacia. Inigualable.

La demolición del sistema social en el que vivíamos ha sido sistemática, programada e inapelable. La primera gran andanada se produjo en febrero de 2012, apenas iniciada la gestión, con la Reforma Laboral. Un año después 691.700 personas habían engrosado el paro y se habían destruido 850.500 puestos de trabajo, según la Encuesta de Población Activa (EPA). El número de personas ocupadas se había precipitado a mínimos, al nivel de 2002. Y así siguió.

 Todavía padecemos hoy más paro que cuando Rajoy llegó al poder, pero el gran objetivo se ha cumplido: todo el trabajo en España se ha degradado y ya es  “competitivo”, ya proporciona los beneficios necesarios a quien los tiene que tener. Somos la mano de obra barata, tirada, que ya ha descendido a rivalizar con la de los países en desarrollo. Es suprimir derechos laborales, regalar el despido y rebajar los sueldos como no suele tolerarse. Por mucho que quieran creer a Rajoy, todos cuantos hoy cobran menos que hace 4 ó 5 años mantendrán siquiera alguna duda. Un titular encantador resumía la paradoja: “Los salarios vuelven a bajar en el primer trimestre [2014] pese ala recuperación”. Sí, y los ricos son cada vez más ricos, sorprendente ¿eh?

 Rajoy, de la mano de Fátima Báñez, ha convertido en basura el empleo en España. Hemos llegado a la profunda anormalidad de que los contratos indefinidos y a tiempo completo ya no sean mayoría, como lo eran. Temporales y por horas ¿quién organiza así su vida? Trabajar ya no da para vivir, ya no saca de la pobreza. Por algo nos encontramos con la aberración de tener a un tercio de los niños españoles con necesidades incluso alimenticias. Hablamos de desnutrición (la de los niños) y de hambre (de los padres por quitárselo ellos para dar de comer a sus hijos) ¿Cómo se atreve a presumir de nada Rajoy? ¿Cómo se atreven a amparar los medios sus mentiras no aportando los datos completos? Esa indiferencia ante el daño causado aumenta el agravio.

 El siguiente paso fue empezar a desmontar la sanidad y la educación públicas. Con enorme prisa, con decisión. No les tembló la mano, no. Los prepuestos de 2013 -presentados en Abril de 2012 para no perjudicarse en las elecciones andaluzas- les daban fuertes tajos a ambos conceptos. Pero es que 6 días más tarde, añadieron 10.000 millones de merma. 28.500 empleos ha perdido la sanidad española. 24.000 profesores en los colegios, 8.000 en las universidades públicas.  Cifras récord, desconocidas en España, y solo entendibles si nos hubieran caído encima miles de obuses.  Así ha sido. Rajoy dice mantener en España un Estado del Bienestar como pocos. Siempre muy modesto, solía situarse 6 o 7 puntos por debajo de la media europea, a años luz de los países nórdicos, Francia o Alemania. Zapatero lo incrementó ligeramente, ahora no quedan ni los restos y menos dejarán si pueden.

El copago en dependencia crece un 68%… desde la crisis, nos vuelve a contar una noticia. No, todos los repagos parten de Ana Mato, otra de las ejecutoras de Rajoy. Los mismos que han llevado a pensionistas y parados a tener serios problemas para re-pagar medicamentos y por tanto se ven privados de elementos esenciales para su salud. Para dos años y medio de labor, no se puede pedir más.

 El PP que comanda Rajoy reúne una explosiva amalgama: derecha aguda e integrismo religioso, una falta de escrúpulos de dejar atónitos, ultraliberales en lo económico y con acentuadas dosis de populismo y manipulación. Son los perfectos representas del “padre estricto”, autoritario y paternalista, que definía George Lakoff en “No pienses en un elefante”. Él, ellos, saben lo que hacen. Reconstruir lo devastado por Rajoy será muy costoso. Añadamos las privatizaciones y ventas de saldo de cuanto era nuestro o el insostenible palo asestado a la investigación, al futuro, al modelo de país. Épica labor… si llega la ocasión. Porque ¿cuánto tardará en decir que la democracia ha alcanzado con él la cota del ideal soñado? ¿Se atreverá a alguna “reforma” más para que nadie, a través de “sorpresas” en las elecciones, tuerza la misión que parece creer le ha reservado la Historia?

*Publicado en eldiario.es

El gobierno decidirá quién está enfermo para trabajar y quién no

Las ministras Ana Mato y Fátima Báñez acompañadas de otros miembros del gobierno del PP

Las ministras Ana Mato y Fátima Báñez acompañadas de otros miembros del gobierno del PP

Dos portentosos cerebros como son los de las Ministras Fátima Báñez y Ana Mato decidirán quiénes están lo suficientemente enfermos como para no ir a trabajar y quienes no. Dotadas ambas también de una especial sensibilidad hacia los afligidos –como lo demuestra por ejemplo la retirada de la tarjeta sanitaria a seres humanos perpetrada por Mato- ya no serán los médicos sino unas tablas del BOE las que marcarán la duración de la baja laboral.

Según lainformacion.com, “el Gobierno prepara un Real Decreto sobre incapacidad temporal que incorpora tablas con la duración media de las bajas por enfermedad en función del diagnóstico, la ocupación y la edad del trabajador, con el objetivo de luchar contra el absentismo laboral injustificado y ahorrar dinero al sistema”. Ahorraremos, permitidme el inciso, para pagar a los bancos intereses de la deuda pública que Rajoy ha hecho crecer como nadie en más de un siglo. O para pagarles sobresueldos en A, que en B ya se los apañan ellos.

Como ya dejaron intuir desde su llegada al poder, el PP se dispone a dar un poder casi omnímodo a las Mutuas. Su subida en el escalafón será aprobada por el gobierno en Julio, y en el Real Decreto –que sancionará ya Felipe VI, mira por dónde- figurará la tabla de enfermedades y tiempos pergeñada por Báñez y Mato. Personas ambas que no han trabajado en su vida, por cierto, a excepción Mato de unas tutorías en la UNED. Y con un criterio de toda solvencia las dos, igualmente. Báñez encomienda a una virgen el trabajo de su departamento, el empleo, y Mato, a la sazón responsable de sanidad, recomienda el uso de tisanas para algunas dolencias.

Es decir, con unas cuantas avemarías y una tila después de cada comida, uno deberá ir a trabajar aunque sea mediomuerto. Y si no, a la calle, a la tumba, y sitio para otro.

Al margen de todas las bromas macabras que podamos inventar, la osadía de este gobierno de caja B -impune por el momento hasta políticamente-, no tiene límites.

 

¿Cuántos botones estamos dispuestos a apretar?

desenchufado

El español era hasta hace muy poco el quinto sistema de salud más eficiente del mundo, pero las noticias sobre su profundo deterioro son cada día más alarmantes. Sobre todo se aprecia un profundo cambio de concepción: hay que guiarse por criterios de rentabilidad y no todos los ciudadanos merecen el gasto de curarles. Lo incomprensible sigue siendo por qué lo acepta la sociedad.

Fuentes médicas alertan de instrucciones en el Hospital de Toledo para no ingresar a los mayores de 80 años, dos ancianos murieron en pasillos en ese mismo centro en diciembre. Crecen las denuncias por el aumento de las listas de espera, por el traslado de enfermos a la sanidad privada, por la privatización encubierta. Hasta por trampas como la de ofrecer el adelanto de una operación pagando más de 9.000 euros. Podrán marear los datos pero uno elige los que presentan mayor verosimilitud y proceden de fuente fiable y rechaza la propaganda. Desde el poder están hundiendo la sanidad pública.

Los profesionales libran una dura batalla. Saldada con éxito espectacular en Madrid al lograr detener la privatización de 6 hospitales. La maquinaria arrasadora continúa, sin embargo. Al punto de que algunos médicos, metidos a gestores, se están dejando influir en toda España por la política del recorte. Ya afinan presupuestos y deciden que los tratamientos caros no se pueden malgastar en ciertos pacientes. Ya dicen que no llegan los recursos para proporcionar a todos lo que precisan. Parece que no se preguntan qué viene después, qué vida les espera.

Se empieza con los ancianos y débiles, se sigue por los malos pacientes que no tienen un estilo sano de vida frente a los buenos que se cuidan, se pasa a distinguir entre enfermedades caras y baratas, y se continúa –se está llegando ya- con los pobres, con los que no pueden pagar y repagar. El neoliberalismo ha abierto una especie de cámara de gas para las víctimas del sistema. Los sanos y ricos –clase que consideran superior- se libran de ella.

De alguna manera, la mayor parte de la sociedad está aceptando que la tijera ha venido para quedarse y anda “ahorrando”. Sin preguntarse qué ha cambiado en realidad a partir de aquél día que nos contaron que una financiera norteamericana, Lehman Brothers, quebraba. Desde una comunidad de vecinos a lo vital como es la salud, todos recortando gastos… o inversiones en los seres humanos. El gasto se pierde, la inversión en salud o educación por ejemplo es una ganancia de presente y futuro.

¿Crisis? Esto es un plan perfectamente diseñado para que unos pocos se enriquezcan obscenamente a costa de la mayoría de la población. En eso y nada más se basa el sistema. A eso y nada más se encaminan todas las reformas y se entregan nuestros derechos. Los recortes en prestaciones esenciales se van a pagar esa deuda pública, por ejemplo, que Mariano Rajoy ha aumentado del 68.5% al 94% en un tiempo récord. Nadie en la historia logró semejante récord, y ahí está él y están sus voceros diciendo que España va como un tiro.

La gente sabe y siente que su vida ha empeorado y mucho. Descerebrados que atribuyan a Zapatero esta bancarrota, posterior incluso en dos años a su gestión, ya van quedando pocos. Y así  llegamos una y otra vez al mismo punto: ¿por qué se acepta? ¿Por qué se acepta si nos va la vida en ello?

Habrá que recurrir a la psicología, más allá de todos los condicionantes que nos marcan históricamente.  A aquel experimento revelador de Stanley Milgram, publicado en 1963, en los tiempos en los que indagar en estos comportamientos importaba. Un estudio con voluntarios en los que el maestro –que es en realidad el sujeto analizado- llega a infligir insoportables dolores alalumno que yerra. Escuchando sus gritos, alguno quiere parar, pero le ordenan que siga y continúa apretando el botón de las descargas eléctricas. El 65% de los participantes llegaron a aplicar 450 voltios a sus víctimas aunque se sintieran incómodos al hacerlo, aunque los vieran fingiendo –eran actores- estertores. Ni uno solo de los convocados exigió detener el estudio. La autoridad le mandaba seguir. Y lo hacía. Como lo habían hecho los alemanes ante el nazismo.

Y como explicación complementaria alguna variante de la indefensión aprendida, aquellos perros que otro psicólogo, Martin Seligman, demostró incapaces de saltar una pequeña valla que les libraba de descargas eléctricas arbitrarias.  La pasividad, el sentimiento de impotencia, subjetivo,  ante los atropellos que uno cree no puede cambiar. Esas personas que aceptan cuanto castigo tengan a bien inferirles como está ocurriendo ahora. También aprietan botones de dolor y muerte. No solo para sí mismos, para otros.

Todo el que hoy se inhibe está dejando sin cama a los mayores que acuden al hospital de Toledo, está dejando morir a ancianos en los pasillos, prolongando las listas de espera, matando a los que vayan quedando fuera del círculo de los buenos pacientes para el neoliberalismo. O los buenos estudiantes dóciles. O los niños de buena familia. O los corruptos cum laude autores del diseño.

¿Dónde para esta deriva? ¿Cuántos botones más estamos dispuestos a apretar?

*Publicado en eldiario.es

Y añadiría este estudio que acaba de salir publicado. 

La mitad de los españoles cree que sus condiciones laborales en prestaciones sociales, servicio médico y vacaciones empeorarán en el futuro. Que “habrá que trabajar más horas, ganando lo mismo”.

El 57,1% de los entrevistados tiene problemas para hacer frente al pago de las cuotas de la tarjeta de crédito y a la devolución de otros préstamos no hipotecarios. El  80,6% reconoce problemas para el pago de facturas y compromisos similares y un 76,4% sufre porque no se considera independiente financieramente. Las dosis de estrés que revela el estudio de una compañía aseguradora, Genworth,  son muy notables, pero…

Justo reparto de cargas: más pobreza para la mayoría, más riqueza para los ricos

Soy consciente de que exigimos sacrificios a los ciudadanos, pero somos cuidadosos de repartir las cargas de forma justa“, dice Rajoy al diario austriaco Kurier, practicando su nueva afición de mostrar sus creativas versiones de la realidad a medios extranjeros. El presidente dispone de contundentes datos que avalan su tesis: bajo su égida, ha aumentado en España el número de millonarios y el de pobres. Irrefutable desigualdad en el pago de la crisis… si fuera eso a lo que se refiere, porque pudiera estar hablando de otra cosa.

47.000 personas han pasado a engrosar en España durante el último año el selecto grupo de los millonarios. De los de verdad, de los que tienen como mínimo un millón de dólares de patrimonio. No falta ni uno de los habituales, así que ya sumamos 402.000 individuos a quienes les desborda el dinero hasta por las costuras de sus trajes. Décima potencia mundial España en millonarios y multimillonarios, el crecimiento de este sector durante 2012 ha sido espectacular, aupándose al octavo puesto entre los que han registrado el mayor aumento. La política del PP les ha ido como Dios, si se me permite la expresión. Las políticas neoliberales y la propia crisis, bien es verdad. Desde 2007 los adinerados hasta la obscenidad van en ascenso libre en todo el mundo, con unas pocas excepciones.

Como suele pasar, en España el número de millonarios crece con el mismo vigor que el de los afectados por la pobreza severa: vivir con menos de 307 euros al mes (calderilla para el grupo anterior). Ya son 3 millones de personas. Y ya la pobreza aguda afecta a un 26,7% de los niños, tras aumentar el triple que en la UE. En Cáritas, autores del informe que lo evidencia, mostraron alarma porque las medidas adoptadas han acarreado “el abandono, injusticia y desposesión de los derechos más básicos de las personas”. La “cargas” a los más vulnerables han sido de profundidad y ancha amplitud.

El Consejo de Europa (nada que ver con el Consejo Europeo, el gobierno de la UE) incide en la misma cuestión porque son hechos incontestables. Advierte que los recortes practicados por el PP –atentos a la frase- “degradan los derechos humanos”. También llama la atención sobre el aumento de la violencia policial contra las manifestaciones de protesta. El gobierno recibe a palos ese derecho democrático, dibujando un panorama bien explícito.

Como será de famosa la afilada tijera del PP que hasta el FMI ha entrado a valorarla advirtiendo que tanto tajo a la sanidad va a resultar a la larga “más caro”. El dolor que los recortes están infiriendo a los españoles no, el costo. Que por ahorrar en unas mamografías luego se tenga que pagar el tratamiento de un cáncer, por poner un ejemplo, y ni siquiera sea rentable obligar a los enfermos a cotizar por sus medicinas. Y es que aunque se les abandone a su suerte y se pudran, algún gasto harán que se podía haber evitado.

Y eso que todavía no se ha evaluado cómo afectará la merma del poder adquisitivo de las pensiones. Con ella y los repagos y las alzas de precio de todo, y el paro y la bajada de salarios, se está pinchando el “tradicional” -y tan amado por los partidarios de ahondar en la desigualdad social- “colchón familiar”. Ya no tendremos ni dónde caernos muertos tras las próximas “cargas”.

Un tercio de quienes mueran lo harán con dolor intenso, decían este fin de semana los especialistas en cuidados paliativos. También ha “ahorrado” el gobierno en eso. Y en el CNIO para la investigación del cáncer. Y en todo tipo de investigación. No cabe pues, “cargar” más sobre la mayoría de la población. ¿Y sobre los más ricos qué ha caído? Millones en tropel como si se hubiera desparramado sobre ellos el cuerno de la abundancia. Qué casualidad. ¿Se han vuelto de repente mucho más listos y emprendedores? Será eso y no la evidencia palmaria de para quién y contra quien viene gobernando el PP.

No sabemos verlo, pero las palabras de ese genio del género fantástico que es el presidente del gobierno español suelen traer mensajes subliminales. Cuando habla de un reparto justo o equilibrado de cargas no se refiere a lo que los ingenuos ven a primera vista. Él habla como lo haría un experto… en demoliciones. Su misión es abatir el Estado del Bienestar y la sociedad tal cómo la conocimos en las últimas décadas. Y en eso es una primera figura. Su equipo –de políticos y medios de comunicación- utiliza los nuevos métodos: cizallas hidráulicas rotacionales y machacadoras de piedras silenciosas junto a las tradicionales excavadoras para cortar o atravesar madera, acero y hormigón. Para que los más fieles o escasamente pensantes no adviertan sino “reformas”. Pero, como allanado el camino apenas resta ya el paseo triunfal, el objetivo se ha vuelto urgente, por pura satisfacción propia. Rajoy parece querer advertir que ya ha dispuesto lascargas finales en los cimientos y puntos estratégicos para que el edificio implosione y se vaya al cuerno en segundos. Lo que queda de él. Es importante la precisión en la técnica porque se trata de preservar todo lo que queda fuera del perímetro a derruir. Es bien evidente qué y quiénes en este caso.

Disciplinadas hormigas zombies acuden, por millones, a llevar los explosivos para ayudarle en la tarea.

*Publicado en eldiario.es

¿Sueños o despertares?

roto.sueños

“Cuando este diario habló por primera vez con Xabier Etxeberria, guipuzcoano de 47 años, en junio pasado, su lucha particular era conseguir que Osakidetza, el servicio público de salud vasco, le administrara el tratamiento que más posibilidades tenía de curar su hepatitis C, la llamada triple terapia. Un mes antes había reclamado por escrito porque consideraba que se le denegaba “por razones económicas”. Osakidetza contestó, y vino a darle la razón. Le decía que, como su hígado aún tenía un grado 2 de fibrosis, no se le podía administrar, puesto que el criterio consistía en tratar con triple terapia los casos más avanzados, de grado 3 y 4 —el 4 equivale a cirrosis—.

Etxeberria, monitor de enfermos psiquiátricos, casado y con tres hijos, cuenta esta semana desde su casa en Oiartzun que ya está recibiendo el caro (30.000 euros; dura entre seis y doce meses) tratamiento que aumenta la tasa de curación del 45% al 75%. ¿Buena noticia? En realidad, no. Lo que ocurre es que, mientras esperaba — “totalmente agotado, sin energía”, cuenta—, Etxeberria ha empeorado y su hígado ya tiene una fibrosis de grado 3. Ahora sí, Osakidetza financia su tratamiento”.

Así comienza un reportaje de El País sobre la preocupante situación que vivimos. Se están escatimando medicamentos caros para enfermedades reales. Todas las medidas van en el mismo sentido. El Gobierno ha establecido ya también el copago farmacéutico hospitalario para dolencias muy graves como el cáncer o el SIDA. Hace falta tener mucho cuajo para hacer eso, pero se tiene y ya está. No pasa mucha factura. Gasas y tiritas van a pasar de tener un IVA del 10% al 21%. Parece ser que obedece a algún mandato europeo –que estos siempre están para “ayudar”- pero el resultado es el mismo.

Me he quedado muy pensativa con la viñeta de El Roto tras leer estas cosas. Mi vocación es despertarlos, pero prefieren sueños. Tampoco están mal si son constructivos, si sientan las bases de algo mejor. Docentes y padres de Baleares ya han despertado, quizás porque soñaban con una educación que no sea torticera y reaccionaria. La marea blanca sanitaria sigue dando guerra y éxitos en Madrid, habiendo logrado parar de momento la privatización de hospitales en la que tan empecinado está el PP local. Y eso que Gallardón el ultra entre los ultras se ha mercado un Código Penal que castiga hasta los twits que hablan de manifestaciones. Los portugueses han mandado a galeras al partido del conservador Passos Coelho en las municipales. Aunque, según nos cuenta la prensa, están “creciendo” y van tan bien. Evidentemente no lo ciudadanos. Como aquí. O es que son francamente desagradecidos con los amos de la tijera.

Hay quien se empecina en no abrir los ojos. Alguien me ha dicho en Twitter sobre mi queja de la elevación del precio en gasas y tiritas que “de toda la vida” se hizo con trapos desinfectados en agua hirviendo y no pasaba nada. Lástima que la fibrosis hepática no le haya tocado a ese ser tan comprensivo con la bota en el cuello.

Yo me voy a inclinar también por un sueño esta hermosa mañana de otoño. Por este sueño que esbozó Rafael Alberti.

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