El problema es que faltan muchas abdicaciones

 Todo cuanto nace es fluido, dúctil, al principio pero luego se torna en rígido. Como ejemplo más gráfico, el cuerpo humano que se va anquilosando con los años. Hay que tener muy regado por el uso el cerebro para que no le ocurra también. No todas las personas lo consiguen. José Luis Sampedro lo logró, sin duda. Y no es el único, evidentemente. Por lo general, la vejez pierde elasticidad además de en el físico, en su mente, en el encaje de las situaciones, en el esbozo y resolución de proyectos. A ello, ha apelado el Rey Juan Carlos para abdicar en su hijo Felipe al justificarlo así: “Hoy merece pasar a la primera línea una generación más joven, con nuevas energías, decidida a emprender con determinación las transformaciones y reformas que la coyuntura actual está demandando y a afrontar con renovada intensidad y dedicación los desafíos del mañana”.

 La vejez. La más convencional, se impresiona, se aferra a lo que le presta seguridad, se repite a veces hasta la extenuación del contrario. Apenas han transcurrido unas horas desde el adiós del Rey a su cargo y ya estamos anestesiados de tanta historia repetida, tanta loa oficial sin fisuras, tanto debate en buena parte estéril porque se huye del que tiene trascendencia. Ganan por abultado tanteo a la información sobre asuntos cruciales que, sin duda, se precisa conocer ante un hecho histórico de estas características. Y luego vendrá el turno de su sucesor, con los mismos pasos. Es como la vida diaria de un anciano sin horizontes que se levanta, desayuna; si no le duele mucho alguna parte del cuerpo, sale a dar un paseo, y se compra la comida. Y charla con quien sea. Y repite, repite y repite, clavando mil batallitas. Para luego acostarse soñando que se despertará vivo y podrá ejercer las mismas rutinas. A ese esquema reduce sus proyectos. Una vejez que –con matices- se produce casi a cualquier edad porque hay ancianos de 40, 30 y hasta 20 años.

 El problema no es en este caso la edad provecta de las personas porque nadie es insustituible, la cosa se complica cuando el anciano decrépito es un país, una sociedad. No pueden abdicar en busca de soluciones. Nos encontramos en un periodo ampliamente descrito en la decadencia de las civilizaciones. Y es de manual. En las sociedades estratificadas, anquilosadas, hieráticas, no se mueve nada, no surgen proyectos ilusionantes. Quienes desempeñan algún tipo de poder dedican su esfuerzo a que todo siga igual. A levantarse, comer como esté establecido, dar un paseo por los canales encauzados, o distraer la espera con lo que no comprometa, con lo que aburra -al punto de desconectar- a la tercera repetición. Huyendo de estímulos para huir de riesgos.

 …O para mercarse leyes constitucionales de gran trascendencia sin consenso y por simple mayoría. O lo que es lo mismo, para dejar todo atado y que ese pueblo, al que consideran inmaduro y necesitado de instrucciones para decidir lo que quiere querer, no se desmande, no se aleje de sus planes.

 A estas alturas del periodo “abdicacional” ya no recordamos  con precisión que la familia real está inmersa en un proceso por corrupción contra Iñaki Urdangarín y la Infanta Cristina. Y que ello ha pesado notablemente en la decisión de Juan Carlos. No se trata tanto de vejez, ni de cambio generacional, sino de salvar los muebles que se pueda. Y de hacer la mudanza cuando la mayoría parlamentaria ofrece un servicio al gusto del consumidor, no vaya a ser que luego algo se estropee. Y las recientes noticias electorales no pintaban demasiado bien.

 La sociedad española en cambio sí se encuentra constreñida por tantas estructuras podridas que le atenazan. Acaba de dar muestras -precisamente, qué coincidencia- de una pujante vitalidad en algunos huecos del sistema pero se aprestan a enfundarle un traje. De nueva hechura, naturalmente. Hay que cuidar cómo lo emplea no vaya a ser que le apriete y termine por perder facultades ante la carencia de oxígeno.

  El Rey Juan Carlos se va pero se queda una forma de hacer política de antiguo régimen, agudizada por la involución impuesta por el actual gobierno. Algunos partidos, judicatura, iglesia, sindicatos, empresarios, periodismo, son sectores que presentan serias averías. Y ya el colmo es poner la televisión o la radio y ver aparecer a apolillados pontificadores que intentan formatear a la sociedad con sus criterios trasnochados. Todos ellos sí que precisan un cambio generacional, o con más propiedad, neuronal, de actitud ante la vida, no privativa de la juventud del calendario. Poco arreglaremos si no “abdican” también.

 Y así estamos. O nos libramos de los corsés, respiramos y hacemos acopio de savia nueva o vamos al asilo de países a esperar el final. En este Centro de Mayores de Madrid, los hombres juegan interminablemente a las cartas. Tras una puerta, las mujeres sentadas en idénticas mesas conversan o distribuyen monólogos. Ésa es su esperanza de vida. La nuestra se debate entre ese tipo de futuro o rejuvenecer. Un jefe de Estado por ser hijo de otro muy innovador no parece.

Centro de Mayores Comunidad de Madrid

Centro de Mayores Comunidad de Madrid

*Publicado en eldiario.es

El adiós del rey, ese soplo de aire fresco

2014-06-02 13.07.05

Se le conocía como “el breve” y se va por su voluntad tras 39 años de reinado, a los 76. Toda una vida para generaciones de españoles. Hasta hace apenas una década Juan Carlos de Borbón y toda la familia real vivían en una cápsula informativa a salvo de toda intromisión. “Lo institucional” era preservarlos, callarse. Costaba trabajo introducir dudas o la más leve crítica en los reportajes que hacíamos, por ejemplo, en Televisión española. A lo sumo deslizar la sonrisa cómplice de Santiago Carrillo al hablar de sus amoríos, silenciados como todo cuanto le concernía. La enrevesada trayectoria familiar que le llevó al trono. La mención a que llegó con un par de agujeros en los bolsillos y luego se hizo con un buen vivir. Era general, ningún medio publicaba nada en contra de los Borbones españoles. Los medios internacionales resaltaban durante décadas –y eso es cierto- el carácter moderno y estable de la monarquía española ¡quién nos lo iba a decir! Fue abrir la puerta y entró un vendaval.

Ocurrió quizás a partir del “cese temporal de la convivencia” de su hija mayor, la infanta Elena, con su marido. Poco a poco, se empezó a abrir la veda. Luego todo fue en cascada al punto de que el rey evidenciara explícitamente su disgusto en varias ocasiones. Su fortuna, su azarosa vida sentimental, su al menos poco claro papel en el golpe de Estado del 23F de cuyas rentas, en cambio, ha vivido tantos  años.

Luego va y le sale un yerno bien turbio y su mujercita, la infanta, del palo de las que –nos dicen en un insulto- no se enteran. Y el pobre oso ruso al que –según cuentan– emborracharon para que llevara mejor el trance de su caza y pase a la vida nula. El elefante de Botsuana. Y la rubia vividora con título marital. Y los huesos que ya no aguantan tanto trajín. Y el “lo siento mucho, no lo volveré a hacer”. Y la reina con alma en pena y cara de poker. Y Felipe tranquilo y como ausente. Y Letizia cada vez más inquieta. Un vodevil. Y no para un Oscar.

Tarda, pero la verdad es que abrir la puerta a la información, a la verdad, termina por dar frutos. Este país y esta sociedad se derrumban en su entramado oficial, ya no queda nada limpio. La abdicación del rey, de la cabeza del Estado ahogada en sombras, no puede ser sino el principio de una renovación total. Lo ha comunicado el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el presidente de un partido al que la justicia encuentra cajas sucias y las hemerotecas flagrantes falsedades. Está de acuerdo el líder de la oposición mayoritaria, Alfredo Rubalbaca, que se va con su hálito de polilla bien patente. Gracias por este ¿último? servicio.

Es hora de cambiar la política siguiendo la estela de lo que ha evidenciado desear la gente ya de forma explícita porque ya no aguanta más recortes, ni más mentiras, ni más naftalina, ni más caspa. Hora de que nuestros representantes obren por el bien de la sociedad, su presente y su futuro tan incierto. Hora, sin duda, de regenerar la justicia comenzando por todas las trabas en las ruedas que le ha puesto el PP. Hora de reedificar tanto como se ha destruido en nuestro tejido social. El momento también de que el periodismo podrido deje sitio a la información veraz.

Santiago Carrillo me dijo en uno de los reportajes sobre el rey que Juan Carlos se hacía el tonto deliberadamente para mantenerse durante su etapa de príncipe. Para lidiar con la cueva de fieras del franquismo. Un superviviente. Que sabe cuándo ha de irse. Quizás con un cierto retraso. Le imaginamos consciente de que su hijo Felipe no lo va a tener fácil. Una vez que el aire entra con fuerza es complicado cerrar las ventanas y se abre paso la idea de la República. Se pide, al menos, un referéndum que el inmovilismo conservador del gobierno se negará a convocar y que puede querer evitar también la tan prudente oposición socialista. Veremos cómo se desarrolla todo.

De momento, una brisa fresca, saludable y constante nos roza la cara, preludio podría ser de vientos de cambio y progreso. Mantengámonos en alerta y firmes para que la vieja jaula española se oxide en un rincón sin darnos nunca más nuevos sobresaltos.

Mossos encapuchan a manifestantes y les fotografían

Parecía inverosímil, pero se ha confirmado. La policía catalana ha deparado un trato insólito (en un país democrático) a un numeroso grupo de manifestantes por el caso del desalojo y derribo de Can Vies.

El sábado por la noche encapsuló, encerró, a más de doscientas personas en la Gran Vía de Barcelona durante más de tres horas, y luego les obligó a cubrirse con capuchas y otras ropas para fotografiarles (que además los agentes elegían al azar). Ved.

El País nos cuenta la crítica de algunos juristas a esta actuación de los Mossos, aunque -en división de opiniones- otros la ven bien. Dado el estado en el que ha dejado el PP a la justicia en España ya veremos en qué queda todo esto.

Recordemos la consideración que para el Ministerio del Interior español reciben las prendas que sirven para cubrirse. A preguntas de diputados socialistas sobre un anuncio, el departamento que dirige Jorge Fernández Díez respondió que «los pasamontañas son prendas que se identifican con actividades delictivas«. A este nivel estamos viviendo en España, sí.  Esto explicaría que los Mossos quisieran hacerse con «pruebas» de la malignidad de los manifestantes.

Alguien tiene que dar explicaciones de esto y adoptar alguna medida.

(Ved entrada anterior de esta misma mañana y que algo explica de las cosas que nos pasan en este país).

 

Los intolerables niveles de suciedad de especímenes políticos

Junto a dos millones de espectadores que dieron al programa de los sábados noche de La Sexta un histórico récord del 15,2%, asistí a su desarrollo por primera vez en mucho tiempo. Soy contraria a esos presuntos debates que no tratan de clarificar sino de montar espectáculo para vender. Pero esta vez, sí dejó las cosas claras: hasta qué punto se puede ser miserable por un puñado de votos… o de audiencia.

Trasciende el «entretenimiento» televisivo, para situarse en las entrañas de este país y de esa «casta» política que tanto se ofende por ser así calificada.

Aún no doy crédito a que un tal Antonio Miguel Carmona, asiduo a las tertulias por parte del PSOE, utilizara nada menos que al gran Ernest Lluch -asesinado por ETA- para tender una trampa a Pablo Iglesias, el líder de Podemos. No doy crédito tampoco a que, a estas horas, ese sujeto no haya sido desautorizado por el partido aunque esté sumido en su catarsis. Y tampoco a que una buena parte de miembros del PSOE justifiquen en las redes la deplorable actitud de Carmona y la difundan, orgullos, con el epígrafe «Brutal lección de Antonio Miguel Carmona a Pablo Iglesias», en donde -por si faltara poco- cortaban la respuesta de Iglesias-. Esta es la versión íntegra.

Eduardo Inda, alto cargo de El Mundo, también hizo lo suyo para ponerse a la altura del betún. Él acude como periodista, en realidad está vendiendo una opción política. Y manipula que es un primor. Así lo vio Javier Pérez de Albéniz, el descodificador:

«Inda acusa a Iglesias de jugar con el dolor de las víctimas del terrorismo por sentarse en una conferencia “con dos etarras”. El mundo al revés. Un periodista del periódico que durante años ha utilizado los atentados del 11-M de manera miserable, no sólo se atreve a hablar del dolor de las víctimas, sino que muestra una agresividad brutal con el líder de Podemos. Seguramente tiene razón Le Monde cuando dice que “El éxito de Podemos en España suscita el resentimiento del resto de partidos”. Yo añadiría que también el de unos medios de comunicación que, tan incapaces y corruptos como los grandes partidos, le ven como un enemigo».

Entretanto en algún lugar de España, Benicio Alonso, miembro del PP tinerfeño analiza con esta profundidad y altura la crisis del PSOE: la clave está en «el cojito de ETA».

Yo la basura la tengo en la cocina, guardada en un cubo. Voy a procurar no volver a desparramarla por el salón donde está el televisor y a veces el ordenador.

 

 

 

¿La Razón es un periódico?

larazon.desgobierno

Ésta es la portada del domingo 1 de Junio. Podría firmarla The New York Times ¿a que sí? El director de La Razón, en los ratos libres que le deja su permanente presencia en las tertulias de televisión, la acompaña de un editorial en el que asegura: El bipartidismo se rompe por la izquierda.  Y en él concluye alertando de los graves peligros que nos atenazan por la debacle del PSOE, él y solo él (nada que ver con la abultada pérdida de votos del PP) es el culpable:

El carácter de formaciones antisistema de IU, Podemos y Equo se comprueba con la lectura de sus respectivos programas, los planteamientos de sus dirigentes y el apoyo que han mostrado a movimientos radicales como el 15-M o los okupas. No se trata de provocar el miedo, sino de constatar la realidad a que conducirían a uno de los países más desarrollados del mundo si consiguieran gobernar o condicionar al Gobierno. Al igual que surge preocupación en Europa por el auge de las formaciones de ultraderecha o ultranacionalistas debería producirse la misma reacción con lo sucedido en España con el éxito de la izquierda radical. La Europa del progreso es incompatible con los planteamientos de estas formaciones. Por ello, la recuperación del PSOE es muy importante. Firma Francisco Marhuenda.

Según el EGM, Estudio General de Medios, La Razón tiene 341.000 lectores y ha perdido el 10% en un año. Es el octavo periódico en ventas y le sobrepasan hasta varios locales: La Vanguardia -si puede considerarse local-, el Periódico, La Voz de Galicia y el Correo.

El gobierno del PP le trata muy bien con las regalías que le permite distribuir el estar en el poder. Sin datos globales, baste de ejemplo la publicidad que le proporciona el Ministerio de Sanidad: 7 veces más a La Razón que a otros medios con mucha más difusión. 

Menos mal que tenemos a ese caballero prudente, arrojado, trabajador, honesto como pocos que jamás dijo una mentira, solidario en permanente búsqueda del bien de los ciudadanos, un hombre de Estado en una palabra, frente a esa chusma que se desmembrana en un collage y encima se ríe (menos un par de ellos, Pablo Iglesias y Ada Colau, lo más peligrosos). Todos unos antisistema, unos desgraciados que pretenden alterar el idílico momento que vivimos en España de la mano de Rajoy.

Este hombre que queda así cuando él se deja ver tal como es, al lado de sus amigos y protegidos, tan natural…

rajoy.cañete.

Los dioses políticos no merecen este trato

Este artículo podría ser –y es- continuación del anterior: las sectas destructivas andan muy revueltas desde el domingo 25 de Mayo. Parece que hubiera pasado una eternidad. Y un ciclón. Y todavía no llega a tanto.

5 diputados. Bien majos. El cabeza de lista lleva coleta y se viste en Alcampo critican en el Olimpo escandalizados. Es profesor. Un gran comunicador. Como me decía un amigo, un ejército de inquisidores escudriña su pasado a ver si un día, a los cinco años, le quitó un helado a un compañero. Entretanto con lo que ven y se imaginan están verdes y soltando espumarajos. Es divertido. A no ser por el miedo que da el fascio cuando se pone a odiar porque teme que le muevan el asiento. Y ya es hora, que llevan en él cinco siglos más o menos.

El PSOE es quien anda dando el espectáculo más patético (al margen de los insultadores profesionales de las carcundias mediática y política). Jesús Maraña, director de Infolibre resumía esta mañana la secuencia que se va quedando vieja cada hora por el afán de los socialistas de competir en ver quién mete más la pata en el menor tiempo.

Así concluía:

“En 48 horas pueden cambiar muchas cosas en un partido abierto en canal y condicionado por los movimientos, acuerdos y desacuerdos entre aparatos. Alguien ganará y alguien perderá, pero difícilmente se recupera así la credibilidad. Alguien interpretará como un éxito que los militantes puedan votar directamente a su secretario general, aunque se trate de un paso atrás respecto a las primarias abiertas comprometidas. Lo que no cambia de este modo es lo que este mismo miércoles ponía en evidencia el Informe sobre la Democracia en España elaborado por la Fundación Alternativas: la “ruptura progresiva entre la ciudadanía y la élite”. El estudio confirma que la sociedad “está muy movilizada”, pero absolutamente distanciada de unas estructuras políticas en las que la ciudadanía no se ve representada. La abstención o la aparición del fenómeno Podemos son señales rotundas. Aunque ciertas élites no las quieran ver”.

A estas alturas del día ya se han producido muchos más episodios, y ya no sabemos quién acuchilla mejor al oponente y quién preserva con más habilidad la espalda de las agresiones de los “compañeros”. Si creen que así van a recuperar la credibilidad perdida es que han subido a la parra el Olimpo en el que viven.

Al margen de la batalla interna, sí, de momento, Felipe González es quien más está evidenciando el enfado por el destronamiento del PSOE. Ése que advierten ahora, vamos, aunque lleve tiempo en marcha. Brillante como pocos políticos españoles, es cierto que edificó el Sistema nacional de salud, y extendió la sanidad y la educación para todos. Pero ahora no es quién fue. El Felipe rompedor de entonces no atacaría de esta forma a Podemos. Mucho menos cuando todos los dirigentes españoles tienen en su álbum de fotos algunas bien impresentables. Y cuando también errores de bulto jalonan su trayectoria. Lo peor siempre es exigir el reconocimiento cuando la gente es parca en elogios. Uno mismo, pues igual no. Y si no te gustan los cardos -que los hay- te vas y te callas.

Mi amigo Juan Tortosa explica muy bien –apoyado en su larga experiencia- cómo se  sienten los políticos de siempre. Apoyados férreamente en los “aparatos” ahora les ha llegado su ocaso, de hecho ellos mismos lo han propiciado. Escribe Juan:

“¡Ay, los aparatos, los pobres aparatos del bipartidismo! El tsunami del 25M los ha dejado con el culo al aire sin piedad alguna. Al psoe y al pp, pero también a iu, donde se han quedado con cara de dios mío, y ahora qué va a ser de mí. Muchos aparatistas de toda la vida han empezado a sospechar que sus días en la poltrona tienen fecha de caducidad y no acaban de dar crédito.

Se les había olvidado que todo lo que tienen es prestado, que no solo no les pertenece sino que les fue dado para ser útiles, para servir a quienes los votaron y no para servirse de los votantes ni de su dinero. Nos estafaron a todos y se han estafado a sí mismos. ¿Por qué demonios no volvió Felipe a ejercer de abogado laboralista cuando dejó la presidencia del gobierno? ¿Era necesario que él, como tantos ex del psoe y del pp, tuvieran que dedicarse a ir dando el cante por el mundo de cargo en cargo y tiro porque me toca?

¡Ay, el aparato! El aparato engrasa las puertas giratorias, agradece siempre los servicios prestados y no deja a nadie tirado, el aparato es la madre generosa bajo cuyo regazo nunca se pasa frío. El aparato, como en el caso del pp, forra los riñones con generosos sobres de empresas agradecidas por los servicios prestados o por prestar. El aparato, si no has sido díscolo, claro, siempre tiene un puesto para ti, el catálogo de mamandurrias es amplio: cargos en instituciones o empresas internacionales, diputado en el congreso o en Europa, senador…, cementerios de elefantes donde hasta te pueden mantener la inmunidad por si, es un decir, hubiera por ahí algún juez o jueza canalla que te tenga enfilao y te quiera empurar”.

No se queda ahí claro. Juan Tortosa tiene un cariñoso recuerdo para el resto de formaciones tradicionales, para unas cuantas.

Uno de los párrafos para el PSOE:

“Los aparatos, como las empresas, no tienen alma. Las empresas administran recursos y los aparatos votos. Por eso el mayor activo de Susana Díaz son los votos de Andalucía, la cuarta parte del total de “la empresa psoe”. Esas son las “acciones” que lleva a Ferraz a las reuniones del “consejo de administración”, donde no hay lugar para la piedad”.

Y fijáos si tiene razón: los barones se aprestan a apostar por los activos de la empresa. 

También le dedica unas palabras Juan Tortosa para la pobre Chacón que a mí sí me cae bien -igual porque va más a cara descubierta-:

“Cuando veo y escucho a Carme Chacón, que no es que sea precisamente santo de mi devoción, llorando por las esquinas y denunciando lo mal que la tratan, verifico la falta de sensibilidad de los aparatos, implacables con los aparatistas que se salen del tiesto, con los que asoman tímidamente la patita, con los que apuestan por la funesta manía de pensar”.

U otros…

“Cuando escucho a Patxi López despejando balones para evitar explicar las verdaderas razones de su dimisión me deprimo”..

Y concluye con una frase demoledora, tanto que prefiero la leáis en su artículo. Lo merece.

Aviados estamos si todos estos van a arreglar algo. La culpa es nuestra, de los ciudadanos, los dioses políticos no merecen este trato.

roto.maquinaescribir

El voto de las sectas destructivas

 En Cantabria, según escuchaba esta mañana muy temprano en Hoy por hoy de la SER, ha subido el  índice de pobreza 5 puntos en solo un año. El 70% de los hogares tienen dificultad para llegar a fin de mes. No son las tasas más altas de España, incluso está Cantabria por debajo de la media. Sin embargo, Cruz Roja ha contado, alarmada, que a estas alturas del año, Mayo, ya ha atendido al mismo número de personas que en todo 2013. La mayoría son por carencias alimenticias. En las elecciones del día 25 ganó el PP: le votaron 74.379 individuos. Aunque muchos de ellos -no todos, seguro- lleguen a fin de mes sobradamente, su vida también se degrada con el deterioro de la vida de quienes les rodean. Tarde o temprano sucede. Por no conocer la gestión que avalan no es. A ellos, a los empecinados votantes cántabros del PP, dedico, como símbolo, este artículo que publico en eldiario.es. Casi como ejemplo al azar pero evidente. Respetando su voluntad, aunque tratando de analizar su actitud.

Theon Greyjoy de Juego de Tronos que deviene en el personaje de Hediondo tras ser torturado

Theon Greyjoy de Juego de Tronos que deviene en el personaje de Hediondo tras ser torturado

Sí, algo está cambiando. El bipartidismo se ha llevado un sonoro batacazo. Esperanzador resulta como promesa de renovación el triunfo de Podemos en España o de Syriza en Grecia. En el conjunto de Europa se produce un voto de castigo a la política tradicional –bien es verdad que en algunos casos con tintes altamente preocupantes-. La llave sigue estando, sin embargo, en manos de las sectas destructivas de la sociedad. Y son capaces no solo de mantener la degradación actual sino de incrementarla como indica el resurgimiento del fascismo votado en las urnas.

 “Somos los únicos que hemos ganado de todos los que han hecho reformas en Europa”, repiten en un PP que ha perdido un tercio de sus apoyos y 8 diputados. Pero tiene razón, han sacado más votos que el PSOE, el partido que realmente cae en barrena. No tanto por los porcentajes que son similares a la otra pata del bipartidismo,  sino porque este resultado se produce estando presuntamente en la oposición y con las políticas de destrozo seguidas por el PP, conocidas por el eufemismo de  “reformas”.

 3.981.956 individuos han votado al PP. Evidentemente hay entre ellos beneficiarios de sus actuaciones, pero en un número necesariamente reducido porque el pastel no es de proporciones infinitas. En consecuencia existen en España casi cuatro millones de personas que avalan cuanto hace el PP, sin preguntarse nada más.

 Dada la parquedad que con la realidad de este partido emplean los medios grandes, insistiré en un repaso –siquiera somero- de sus hitos reseñables. Se trata de una organización con Caja B y sueldos B procedente de donantes contratantes de obra pública, como ya ha certificado el juez instructor de la causa por corrupción de Gürtel/Bárcenas. Un partido que ha dado tales hachazos al Estado del Bienestar español que resulta irreconocible. Concretamente, el daño inferido a la sanidad pública –que era de las mejores del mundo- ocasiona ya víctimas reales y los repagos han convertido la salud en producto de consumo sujeto a precio y vaivenes del mercado. Los daños ocasionados en los derechos laborales son prácticamente irreversibles. El tandem interior/justicia se ha empleado a fondo en modificar los códigos con leyes francamente represivas e involucionistas. Y de sus acciones contra la mujer baste de ejemplo la elección de un candidato machista de manual que, por cierto, sale ya tan campante para Europa en nuestra representación.

 Todo esto y más lo aprueban y secundan casi 4 millones de personas. Individuos aparentemente normales se comportan de forma que daña al conjunto de la sociedad. Es verdad que en sus feudos tradicionales, Madrid y la Comunidad valenciana, los apoyos al PP han bajado casi a la mitad. También en Galicia sufre un importante retroceso. Pero todavía hay en esos lugares tan asolados quien va a una urna y dice: venga, adelante con ello.

 Las sectas destructivas no funcionan con lógica, les han programado para comportarse como soportes del líder al que siguen ciegamente. Para justificar sus atropellos con inverosímiles argumentos que en muchos casos ofenden a la inteligencia. Para amar a sus verdugos aunque llegaran a ejercer sobre ellos la tortura, y sin siquiera ser conscientes de ello. El personaje de la realista serie Juego de Tronos, Reek, Hediondo -desollado y mutilado, alojado entre los perros- que venera al tirano, sería un símbolo muy gráfico. Llevado al extremo, naturalmente.

 Por supuesto las sectas destructivas se dan, con mayor o menor nivel de abducción mental, en otras formaciones. En quienes buscan justificaciones a derrotas empecinadas como ocurre en seguidores del PSOE. En ese clima, Rubalcaba que se va diciendo que el nuevo Congreso seguirá el trabajo. ¿Ha entendido bien lo que pasa? ¿Lo han entendido sus compañeros? O entre quienes consideran un buen resultado el obtenido por Izquierda Unida que, ni con la debacle del PSOE y aun subiendo, consigue siquiera el  resultado de 1994: 13,44% entonces, ahora 9,9%. Su quinto puesto en la Comunidad de Madrid es definitorio. Izquierda Unida debe hablar… con Izquierda Unida en primer lugar.

 Mucho más terrible aún es el ascenso de la extrema derecha en Europa. Esa Francia que, con el Frente Nacional, emprende una contrarrevolución bajo el lema: Répression, inégalité,  haine et impunité ( Represión, desigualdad, odio e impunidad).  Dinamarca, Finlandia, Grecia, Hungría, Reino Unido, o Alemania con un escaño para un  partido directamente nazi, dibujan el desolador panorama.

 ¿Un voto de castigo? ¿A quién? ¿A ellos mismos? Les han programado para olvidar quiénes causaron la crisis, ya no se habla de los poderes financieros. Ni de las ayudas de dinero público que se les ha dado para mantenerse. Ni de las condiciones privilegiadas de las que gozan en sus préstamos. La culpa la tiene, oh, milagro, el pobre que vino en patera, o saltando una valla de cuchillas, a buscarse una vida mejor. Con enorme valentía, frente a la poca airosa actitud de los culpables de la crisis. O de quienes secundan desde sus casas la descomunal estafa. Votándola o absteniéndose como hicieron la mitad de los españoles y la mitad de los europeos.

 ¿Y quién programa a las sectas destructivas incapaces de ver la realidad?

  En algunas formaciones son simplemente sus líderes o la endogamia que les hace dar vueltas a una habitación sin ventanas a la calle. Pero el mayor peligro para la sociedad está en esas masas de abducidos que cierran los ojos ante toda amenaza aunque –como la peste fascista elegida en las urnas este 25 de Mayo- augure tiempos mucho peores. Los que se vivieron en los años 30 del siglo pasado. No es una entelequia: están aquí, los han votado personas como Usted o como yo.

 La historia estudiará la enorme responsabilidad de los medios de masas en la programación de la sociedad. Hurtando la realidad. O los datos objetivos que forman criterios. Inyectando –como el atracón de fútbol servido este fin de semana en particular por la televisión pública- evasiones que les liberen de pensar y les induzcan vivir despreocupados hasta de su propia vida. Con algunos de sus debates distorsionadores. Señalando a quien odiar. Alentando su pasividad.  Con su frustrante modelo social. Con pocos escrúpulos éticos.

Ejércitos organizados de zombies ya comienzan a atacar el espectacular éxito de Podemos. Les ha descolocado. Podemos, claro que Podemos. Queremos, debemos, es nuestra obligación imperiosa, desprogramar a las  sectas destructivas. Por el bien de la propia sociedad. Se hace con información, educación y apelando a su dignidad. Algo está cambiando, desde luego. Si a mejor o a peor dependerá de nosotros. Lo último, mirar cómo otros deciden la historia.

 

Floriano y la caverna mediática descubren Podemos

pabloiglesias.podemos

Habráse visto, ciudadanos normales ¡Qué digo!, chusma sin clase, en los Parlamentos donde solo deben estar los señores de toda la vida. La caverna política y mediática anda descolocada por el arrollador triunfo de Podemos. Carlos Floriano ha sido, quizás, el más expresivo.  Ha declarado que “tienen como modelo a la Venezuela de Maduro o el Castrismo de Cuba”. Purita extrema izquierda. Hombre, donde esté la corrupción y la tijera social, el autoritarismo, no hay color.

Sin poder reprimir el asco que Pablo Iglesias y sus compañeros de candidatura le producen (entre ellos, en tercer lugar está el primer Fiscal Anticorrupción Carlos Jiménez) Floriano ha llegado a decir: «Estos son los que rodearon mi casa, no me cabe la menor duda. No digo una persona en concreto, pero este perfil. Este es el que nos rodea por la calle». Lo ha dicho, naturalmente, en sitio de confianza la Cadena COPE. Ese perfil, gente sin corbata ni nada, que no acude a restaurante de cinco tenedores y con los que no te topas en Sotogrande.

Enternecedora ha sido Rosa Díez al calificar de “populista” a Podemos. Más aún de que con ellos se inauguran en España los partidos populistas. ¡Rosa Díez!

Enlazo (que por puro asco no pongo en portada) cómo anda la caverna con el tema Podemos. Lo peor de cada casa, estómagos agradecidos y de duras paredes, andan revueltos. Todo estaba perfectamente delimitado, había que tirar al degüello al PSOE  a diario y ya está. Y entretenían al personal, y hacían su labor de propaganda del PP. Es su oficio. Digo, los mal llamados periodistas. Pero van unos advenedizos y se cuelan en el cortijo tan bien delimitado. ¿Y qué hacemos?

Resulta que Pablo Iglesias es “el televisivo”, “el tertuliano”. Pablo es, entre otras cosas, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de Madrid pero eso no les importa. El programa de Podemos dice cosas muy razonables. Para la gente. Y muy molestas para los autoproclamados dueños del chiringuito. Tras dedicarse los medios a hablar exclusivamente de PP y PSOE ahora resulta que ha sido la televisión la que ha catapultado a Pablo Iglesias y a los demás miembros de la candidatura.

Esto no funcionaba así, no señor. Los señoritos no tienen que dar cuentas a nadie. Floriano reprime las arcadas, González Pons –a su lado- lo mismo. Son representantes de la soberanía popular que reside en el pueblo como consagra la Constitución, pero la tuercen tanto que ya ni lo recuerdan. Esto de la democracia igual hay que mirarlo.

floriano.pons

 

Se hunde el bipartidismo, irrupción arrolladora de Podemos y ascenso de la ultraderecha en Europa

Tiempo habrá de reflexionarlo. De momento, de urgencia, los resultados:

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El PP ha perdido un tercio de sus votantes pero dice que ha ganado y es verdad. 4.022.395 individuos españoles apoyan sus atropellos. El PSOE lleva tal varapalo que no se comprende cómo sigue aún de secretario general Rubalcaba. A mí modo de ver los 6 diputados de IU son -aunque haya subido- un pobre resultado para el desgaste del PSOE. La sociedad consciente quiere otra cosa, la que representa Podemos con una irrupción tan espectacular que consigue 5 escaños. 4 para UPyD,  menos de lo que esperaban. En Cataluña ERC ha ganado a CIU por primera vez desde la Segunda República, 3 diputados. También obtienen representación, 2, Coalición por Europa, los nacionalistas de CiU, PNV, CC. Uno para Compromís/Equo. Otro para Los pueblos Deciden: Bildu y el Bloque Nacionalista Galego. 2 para Ciudadanos. El total escrutado aquí.  Y los diputados concretos que van estos.

Y en Europa victoria del PPE -con descenso y por la mínima- que lleva de candidato a la presidencia de la comisión al luxemburgués Jean Claude Juncker. Lo más grave el ascenso de la ultraderecha. Francia coloca al fascismo del Frente Nacional como la fuerza más votada. Grandes resultados para la extrema derecha y los populismos, en Dinamarca, Finlandia, Grecia (aunque allí ha ganado Syriza, los nazis de Amanecer Dorado se sitúan en tercer lugar), Hungría, Reino Unido, y hasta en Alemania parece que consigue un escaño un partido nazi.

Tiempos terribles que exigen muchas reflexiones y afrontar con decisión los problemas. Ese Podemos en España vuelve a marcar  la senda de que el camino es la participación ciudadana. Syriza como ejemplo de que las izquierdas pueden unirse. La amenaza es espeluznante. Ya se supo en los años 30 en circunstancias similares.

Hay quien seguirá sin enterarse de lo que pasa, seguirá mirando la tele y el fútbol que le sirven, a las nubes, a las moscas que vuelan. Hay que tener mucha fuerza para que no nos arrastre su inercia.

borregos

 

Jornada de reflexión

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