España ha entrado en una deriva tenebrosa

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Ultras a las puertas de la concentración en Zaragoza. Foto: Eduardo Santos (Podemos)

Creo que España vive una de las mayores crisis de su historia. Han confluido los lastres del momento mundial con los peores genuinamente patrios dibujando un retrato desolador. Algunos arrancan desde los confines del tiempo para llegar a esta instante preciso de explosión. La noticia, aún peor, es que no es el final, por este camino queda mucho dolor por sufrir, mucho deterioro por experimentar. Una crisis que tiene culpables, incluso entre las víctimas. Muchos deberían mirarse en el espejo a ver si se reconocen y reaccionan.

La involución que ha sobrevenido a este país con la excusa de la crisis catalana debería hacer sonar los tiembres de todas las alarmas. Tanto como el retrato deplorable de una parte de la sociedad, irracional y vengativa, que ha emergido. La factura va a ser impagable. Si son de los que prefieren el Viva España que no reconoce como himno ni la propia hija del cantante que la popularizó, pueden seguir tomando el soma. ¿Qué es el soma? Lean. “Un mundo feliz” de Aldous Huxley les será muy instructivo. Mejor aún -más corto y da menos trabajo-, las amargas reflexiones del ex simpatizante nazi Martin Niemöller, autor del famoso “Cuando vinieron a por mí”. Ya han venido, y vendrán a por más, a por los soplagaitas también.

Porque el problema español es la deficiente educación, no la erudita –que también- sino la que enseña a discernir y actuar en valores. Y la que no engulle, a diferencia de aquí, fallos estructurales como la corrupción. Si hay unos cuantos millones de personas, en la calle y en los partidos, a quienes les gusta retozar en el fango, sepan que eso no ayuda a ningún crecimiento. Y que son responsables del daño que infieren a otros conciudadanos con principios éticos más exigentes y del golpe desestabilizador que dan a la democracia.

 Un atentado al Estado de Derecho”, la “corrupción en estado puro”  del PP que aflora en la Gürtel. Así de claro lo acaba de decir en el Congreso Manuel Marocho, inspector jefe de la UDEF, la unidad de investigación de la misma policía a la que aplauden muchos cuando apalea a ciudadanos por orden del gobierno. Marocho afirmó además que sufren presiones y que Rajoy y la plana mayor del PP cobraron sobres en negro. Dinero que se retrae de los derechos de los ciudadanos. Los medios “concertados” con el PP no publicaron nada  de esta noticia en las portadas como una nueva página en la historia de la manipulación. Y RTVE, la televisión pública estatal, lo censuró de su minutado.

Esta política de los medios contrasta con la de gran parte de sus viñetistas que muestran el sentido crítico del que el periodismo está careciendo. De ahí que varios hayan sido despedidos de los diarios en los que trabajan. Un manifiesto con la firma de cien ilustradores denuncia el  #HumorAmenazado

¿Y los partidos que sostienen a un PP en minoría para que gobierne como lo está haciendo? ¿Y lo que supone de caldo de cultivopara múltiples arbitrariedades? El PSOE,  Ciudadanos, nacionalistas varios, ¿Qué explica el apoyo? No cuela ya ninguna excusa o evasión. No, en personas que piensan. El maquiavélico “fin que justifica los medios” se dejó bajo la silla muchos principios. Sepan para quién trabajan y el país que forman.

Tenemos a numerosos dirigentes catalanes en la cárcel. No hagan caso a The Times que los llama “ Los prisioneros de Rajoy” en un editorial, no;  sigan haciendo caso a los voceros del bloque que son los más entusiastas en considerarlo muy justo y respetuoso con la ley.  O a sus tripas que les piden ensañamiento. Y sobre todo, pasen horas en la disquisición semántica de si son presos políticos o políticos presos. Recuerden que a estos ya los han trincado -con las justificaciones que sea-, y que van por más. Y denle un par de vueltas a la idea.

  España no es Turquía, dicen. Pues camina hacia a ella a pasos agigantados. Con presos políticos, políticos presos, por su actuación política. Y sigan desgranando la madeja. ¿A qué viene la intervención de las cuentas del Ayuntamiento de Madrid por parte del reprobado ministro Montoro? ¿Porque su gestión es mejor y les deja en evidencia? Llevan tres años incumpliendo el déficit.  El Samur y los colegios infantiles, les molestan.  En particular la gestión del gasto (o inversión) en los ciudadanos. Los gráficos claman. Y los detalles. Usar medidas coercitivas y autoritarias como batalla política es sucio. Quien lo apoya, se pringa.

  Se está judicializando la política hasta terrenos abusivos. Plantean querellas desde el Fiscal General reprobado hasta sindicatos policiales hacia compañeros de profesión como el cesado Mayor Trapero de los Mossos o la alcaldesa de Barcelona a quien acusan de “desobediencia”. No hay querella alguna hacia los participantes en la guerra sucia de “Las cloacas del Estado”. Hay que volver a preguntarse quién manda aquí y cómo siguen tragando los socios del PP también el paquete de altos cargos que ellos mismos reprobaron.

Llaman a comparecer ante el juez hasta unos jubilados – dice al menos la noticia de prensa– que se sintieron injuriados por ser calificados de “nazis” –sigue diciendo la noticia de prensa- durante una manifestación ultra que cercó la Asamblea de Unidos Podemos en Zaragoza el 24 de Septiembre. Concentración que impidió a los reunidos, más de 400 cargos públicos, salir del recinto durante horas y en la que fue agredida la presidenta de la Asamblea de Aragón. Impunemente. La investigación de los hechos se encuentra en “ un limbo legal” que puede acabar en nada y que contrasta con la celeridad otorgada a los denunciantes ofendidos por la calificación de “nazis”. Vean en este vídeo el talante de los congregados y sus gritos pidiendo la ejecución de los acosados.

 El caso es que se ha citado –dice la noticia de prensa de El Periódico de Aragón, difundido por gran número de sus colegas- a Alberto Garzón y a Pablo Echenique. A otras personas y también a Javier de Lucas, Catedrático de Filosofía del Derecho y de Filosofía Política de la Universidad de Valencia, y a mí,  según la nota de prensa sin que nadie lo haya confirmado con nosotros . Ni Javier De Lucas ni yo estuvimos en esa asamblea, ni en esa ciudad, ni hicimos otra cosa que manifestar en Twitter la opinión que nos merecía ese cerco. Como otros miles de personas. Como Garzón y Echenique con todo el derecho. Si se va a penalizar la opinión –ya se está haciendo en algún caso- pasamos a otra dimensión. Y si se trata de amedrentar, también.

Ni Javier de Lucas ni yo hemos recibido la citación que afirma la prensa hemos recibido. No sabemos si sus fuentes les han anticipado un proyecto antes que a los interesados o se ha repensado la inaudita admisión a trámite o ni siquiera existe. Y aún he de añadir algo más. Mi profesión no es haber sido transitoriamente, durante apenas un mes, “candidata número de 2 por Zaragoza por Unidos Podemos”. Como independiente, que nunca explicitan. Mi profesión es el periodismo que vengo ejerciendo desde hace casi medio siglo con algunos resultados a constatar. Nunca ser “candidata” es una profesión o el título de por vida y menos cuando ni salí elegida. Algo que no lamento, por un balance de variables, aunque no reniego de aquella experiencia. Ni soy ni fui militante de Podemos ni de ningún partido y no he participado en actividad política alguna desde entonces. No así otros informadores que actúan de claros voceros de algunas formaciones. La ley del embudo siempre es injusta.

Pero parémonos un poco ¿La querella o lo que sea es por tuits o retuits? Ahí tenemos a toda una presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, llamando fascistas a 5 millones de personas. Fascistas, facción Fake Winston Churchill en una cita falsa que se le atribuye. Para ella no rigen las denuncias. Ni siquiera las de corrupción que anegan al partido que preside en Madrid. Cifuentes, eso sí, demuestra su incapacidad para un trabajo en favor de una ciudadanía a la que, según su ideología, desprecia e insulta.

Lo que sí está clara es la guerra emprendida por quienes detentan el poder, tantas veces con trampas –el dinero B es una trampa-  y sus soportes en otros estamentos para mantener sus abusivos privilegios. Se llega a la conclusión del profundo deterioro de la política, el periodismo “concertado” con el poder (en definición ultranatura de nuestra profesión), una parte de la justicia y un sector decisivo de la propia sociedad.

Y a otra más personal a la que, a pesar de múltiples avatares, no había llegado a aproximarme tanto: Es inútil informar a los que no quieren oír, ni ver, ni saber.  Quien no se haya enterado de lo que ocurre, ha tenido tiempo sobrado de hacerlo. Serán ellos quienes deberán explicar a sus familias, a sus vecinos, al resto de sus conciudadanos, por qué nos han traído y mantienen en este lodazal. Sepan las víctimas inocentes a quien se lo deben. Las culpas están perfectamente definidas. España ha entrado en una deriva tenebrosa, que no acaba aquí.

Péguense entre ustedes y recojan sus despojos. La vida es demasiado importante y corta para malgastarla en batallas inútiles, e inútil es ocuparse de la gente tóxica. De la vida, forma parte hacer lo que creemos en conciencia. Informar también, a pesar de todo.

*Publicado en eldiarioes 

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Adoctrinamiento neoliberal desde el colegio

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El artículo (de Mario Saavedra en Economikon) es  modélico. Documentado, con testimonios. El resultado nos sitúa ante una realidad muy preocupante: están abduciendo a los niños desde los 15 años para entregarlos al neoliberalismo más desaforado. La enseñanza en España estrena asignatura de Economía, a raíz de un Real Decreto del Gobierno del PP de enero de 2015. Optativa para Ciencias Sociales. En Formación Profesional cuentan con otra llamada “Iniciación a la Actividad Emprendedora y Empresarial”, cuenta Saavedra. De ella, aún no tenemos noticia. Distintas editoriales se han puesto a la tarea de cumplimentar el mandato del gobierno. El mensaje está claro.

  •   Hay que ir pensando en un plan de pensiones privado desde la temprana adolescencia.

“Son muchas las razones para contratar un plan de pensiones cuanto antes”, se lee en el libro de economía de 4º de ESO de McGraw Hill, una de las editoriales más reputadas en España. “Un caso especial es el de las mujeres, que necesitan planificar mejor la jubilación”, dice el texto para chavales de 15 años, coordinado por Anxo Penalonga”,  añade Saavedra.

  • El gasto social daña el crecimiento económico. No aclaran de quién. Yendo mucho más allá que hasta ahora en esa senda que considera “gasto”, algo lesivo por tanto, a lo que es inversión en los ciudadanos.
  • El “paro se produce porque el mercado de trabajo no funciona libremente” y si “los salarios fueran flexibles para bajar o subir en función de la oferta y la demanda, no habría paro”. Escribe otra de las editoriales, dando una de los no muy diferentes versiones del problema.

El artículo, excelente como digo, ha consultado a profesores de distintos colegios. Algunos tratan de compensar el profundo mensaje ideológico con otros datos de la realidad. Con los efectos secundarios que no figuran en los textos. Pero eso depende del profesor por lo que vemos y en desequilibrio: no es lo mismo un libro homologado que recortes de prensa. Y merece la pena leerlo completo aquí, viendo las ilustraciones. Vuelvo a enlazarlo 

En este mundo que se deshace en desigualdades y crueldad, sus gestores han dado un salto cualitativo de envergadura: instruir a los niños en las presuntas bondades del neoliberalismo. En su “sálvese quien pueda” que tantos beneficios produce a unos pocos.  Y tanto daño a muchos más. Basta leer los postulados de la nueva asignatura. Al final, pagaremos impuestos solo para sustentar políticos y fuerzas de seguridad.

¿Realmente saben los ciudadanos lo que están haciendo con los niños? Un gobierno del PP, votado por 8 millones de personas, y apoyado por Ciudadanos y PSOE con su abstención, lo hace posible. Con el impagable -o sí- apoyo de una abrumadora mayoría de medios y periodistas a su favor.

 

Un gobierno con desgana

 
El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, en la tribuna de oradores del Congreso. /EFE
 

Es como si Rajoy pretendiera dar a su Gobierno un carácter transitorio, como si lo hubiera abordado con la misma indolencia que imprime a todo lo que no sea el fútbol y algunos otros intereses. No ha presentado grandes novedades, ni propone un ápice de renovación. Equilibrios de poderes en el PP. Salen Jorge Fernández Díaz y García-Margallo, como aconsejaban a Rajoy algunos de sus diarios de apoyo a los que tanto debe. Deja en Hacienda a Montoro, sin atender a las mismas recomendaciones, y no hay cambios notables.

Entre las caras nuevas, el ministro de Exteriores, Alfonso María Dastis. 61 años. Diplomático de carrera, funcionario con gran experiencia, era hasta ahora el Embajador de España ante la UE. Uno de los más jovenes es Íñigo de la Serna, 45 años, actual alcalde de Santander. Tras diez años en el cargo, gobernaba ahora en minoría gracias a la postura de los concejales de Ciudadanos. El Supremo acaba de tumbar su plan urbanístico, considerado irreal en sus proporciones y con fuerte recalificación de suelo no urbanizable. Lo más apropiado para hacerse cargo de Fomento con todas sus obras.

Soraya Sáenz de Santamaría sigue siendo la mano derecha de Rajoy. Y en justo pago, mantiene la Vicepresidencia y añade Administraciones Territoriales. Puesto clave para controlar lo que llaman “la deriva catalanista” y la financiación autónomica. Hasta el último momento ha estado en pugna con María Dolores de Cospedal, nueva ministra de Defensa, estirando de la cuerda cada una de las dos rivales de poder, por el control del CNI. El Centro Nacional de Inteligencia parece haberse convertido en una codiciado instrumento. Lo mantiene la vicepresidenta; del mal, el menor.

Cospedal viene avalada por ser la más activa con la tijera en su etapa como presidenta de Castilla-La Mancha y ahora le toca gestionar el legado de Morenés con sus grandes compras de armamento. Por fin cumple su gran sueño de ser ministra y seguro que, dado su carácter de dureza inapelable, se sentirá cómoda en la función.

Interior le ha correspondido a su amigo Juan Ignacio Zoido, juez de profesión y sin ninguna experiencia en las labores que ahora se le encomiendan. Exalcalde de Sevilla, fue delegado del Gobierno en la comunidad manchega. Los indicios apuntan a que será un Fernández Díaz con acento andaluz; comparte con su predecesor el fervor religioso y una ideología fuertemente conservadora. Amigo también de la jueza Alaya entró por ello en algunas controversias, precisamente con el PSOE andaluz, el gran artífice de que Rajoy siga en el gobierno. Activo en Twitter y hasta discutidor, en este punto representa una cierta novedad respecto a sus colegas. Rafael Catalá se queda con Justicia donde ha prestado grandes servicios a la causa del PP.

La voz amable  de Íñigo Méndez de Vigo será la encargada de la Portavocía del Gobierno. Cargo que va a compatibilzar con Educación, Cultura y Deporte. Asuntos baladíes para el PP, se conoce, que no merecen ministerio individualizado. Méndez de Vigo fue, casualmente, el anterior Embajador ante la UE. Barón de Claret, de los de verdad, de la nobleza.

Mujeres pocas, las fieles escuderas de Rajoy como García Tejerina que repite en otro multiministerio: Agricultura, Pesca y Alimentación y Medio Ambiente. En cambio Fátima Báñez se queda solo con su Empleo y… Seguridad Social en lugar de Servicios Sociales. Su trágica Reforma Laboral es la prueba de cómo Rajoy siempre puede contar con ella.

Servicios Sociales e Igualdad han recaído en Dolors Montserrat, una abogada y diputada catalana perteneciente a una sólida saga del PP en la Comunidad. Y que, por cierto, debe un par de millones largos de euros a Hacienda. En esta lotería de intereses, le ha correspondido también Sanidad, nada menos. El modelo catalán de salud es a menudo más duro que el del resto del Estado, no es la mejor inspiración. Sanidad tampoco merece un Ministerio propio pese a su vital importancia. Transferida la gestión a las Comunidades Autónomas, precisa de directrices generales.

Luis de Guindos, que soñó con ser presidente del Eurogrupo, se queda en el gobierno. Bien servido, eso sí. Mantiene el Ministerio de Economía, sin Vicepresidencia. Y añade Industria que es un buen bocado. Álvaro Nadal, del clan de los “sorayos”, gran apoyo de Rajoy y hasta ahora jefe de la Oficina Económica del Gobierno, se ocupará de Energía, Turismo y Agenda Digital. Como se puede apreciar, tres sectores íntimamente relacionados de igual modo.

La desgana puede ser contagiosa, fundamentada. La ardua noticia fue ya que Rajoy volviera a formar gobierno en sí y  ésa ya la tragamos, aunque permanezca sin digerir. Parecía inconcebible que un partido encausado por corrupción y con sus tesoreros y múltiples miembros sentados también en el banquillo, continuara gobernando. Pero ocurren cosas en esta España nuestra como que el partido nominalmente socialista, PSOE, haya llegado a niveles de ruptura y escarnio por darle de nuevo el gobierno. De los regeneradores de Ciudadanos –que hasta han impedido una comisión para investigar al PP de Aznar en la Guerra de Irak– poco más se puede decir. El bloque ha levantado un muro de apoyo, defensa y exclusión de los enemigos. La apariencia de transitoriedad no implica que no vaya a durar 4 años más. O 5.

Insistir quizás en que no es cierta la consigna que repiten en los medios: Rajoy no tenía mayoría. No le votaron 16 millones de personas, algunos de esos millones (los de PSOE y Ciudadanos) votaron precisamente para que no gobernara.

No hay novedades. Las que siguen la línea del PP. Más recortes y subidas de impuestos. De algún lado han de salir los 5.500 millones que, nos dicen, “Bruselas exige”, como consecuencia de la gestión de Rajoy incumpliendo el déficit. La Deuda Pública sigue impagada y casi impagable tras el extraordinario aumento registrado en estos años. Las pensiones en el punto de mira. Los trabajos precarios no dan confianza alguna en su mantenimiento por esta vía. Y veremos qué pasa con la Ley Mordaza con un PSOE que multa y cesa con saña a sus miembros coherentes por negarse a hacer presidente a Rajoy.  Siquiera de forma testimonial.

Nada cambiará a mejor para los ciudadanos, para los jóvenes emigrantes que seguirán sin poder volver, o hacer planes de futuro en España. Para los trabajadores entrados en la pobreza, “pese” a la recuperación, como suelen decir. El 28% están en riesgo de exclusión social por la bajada de salarios, según Intermon Oxfam. Para el conjunto  de la sociedad en sí. Esto va de otro palo.

*Publicado en eldiarioes

Umberto Eco y Harper Lee, ruiseñores e ideas

Ha muerto Umberto Eco. Este viernes 19 de Febrero. En Milán. En su casa. A los 84 años. Y ha sido como si se fuera con él esa cuña perfecta que mantiene asombrosamente equilibrios en este mundo a la deriva. Una cabeza prodigiosa, cordura matemática, integridad sólida, azote de corruptos, despertador de perezas mentales,  un ser total, un hueco desolador.

Apresurados gacetilleros nos cuentan que fue un escritor y filósofo italiano, experto en semiótica… y célebre sobre todo por su novela El nombre de la rosa. Lo que son las cosas, Eco , leo, “no alcanzaría la verdadera fama ante el gran público hasta 1980 con la publicación de su más conocida novelas ‘El nombre de la rosa’, con la que obtuvo varios premios y que fue llevada al cine. Otra de sus obras más conocidas es ‘El péndulo de Foucault’ publicada en 1988″.

Añada usted unas frases del autor. Diez, es mejor cuando vienen en packs de fácil retención (7 o 11 dan mucho menos juego), y tiene lista la noticia cultural del día.

La profundidad y singularidad de la obra de Eco resulta inabarcable en somera descripción. Solo para invitar a zambullirse en ella y tratar de seguir las ideas con las que el gran pensador explicaba el mundo y despertaba curiosidades y rebeldías. Pero estaré cayendo en el otro lado que deja la cuña ausente: la de competir en las formas con la grandeza de Eco para servir las ideas a una sociedad que en buena parte no quiere enterarse. Solemnizar en justicia a quien no quiso ser solemne.

“Umberto Eco era una inteligencia imparable, un hombre imponente. Su memoria parecía una máquina nueva siempre, su discurso era a la vez apocalíptico, risueño e integrado; no dejaba que la melancolía que persigue a todo semiótico le rompiera la velocidad del pensamiento, y se reía del mundo a la vez que explicaba su podredumbre”, escribe Juan Cruz que le entrevistó varias veces.  Es quien mejor explica su último libro, Número cero (2015) (objeto de otras frívolas interpretaciones, dado que habla de Internet):

En este libro, Número cero, integró algunas de sus columnas, que llamaba burstinas, para construir un fresco insolente pero real de los peligros a los que se asoma este oficio de explicar la realidad. El periodista puede ser corrupto sin saberlo y sabiéndolo, y puede ser sumamente farsante e ignorante, puede el poder utilizarlo y él puede utilizar al poder, y no necesariamente las nuevas tecnologías de que dispone van a mejorar su relación con las bases viejas en las que se sustenta el oficio. El resultado de esa mescolanza de imaginación y columnas incluyó a Mussolini y a Berlusconi en una especie de fresco divertido e inquietante que nosotros, los periodistas, no leímos con vergüenza ajena sino con la propia vergüenza de estar ante un análisis y un aviso del abismo que nos conmueve”, escribe Juan Cruz dando en una de las claves esenciales que influyen en este tiempo.

En El País también, en ese diario que se pierde por las alcantarillas, leo sin embargo otro ejercicio de brillante retórica acerca de Umberto Eco, firmado por Borja Hermoso. Algún lector precisará diccionario, que así están las cosas.

“Con los dedos de una mano hay que contar fiscales de la estulticia y la ignorancia tan solventes como él, tan trabajadores, tan insistentes en la preocupación por la estupidez y la patraña”, describe.

Ahonda Borja Hermoso en El Nombre de la Rosa, esa novela “llevada al cine e interpretada por Sean Connery” con la que resumirán a Eco buena parte de los medios, ya lo están haciendo:

Cuidado: son posibles múltiples lecturas —la narrativa, la filosófica, la moral, la histórica— , es un libro que acuña un género fascinante, el thriller medieval, pero también un pasquín revolucionario frente a los profesionales de la verdad absoluta, lleven en el macuto metralletas, biblias, coranes o banderas: “Huye, Adso, de los profetas y de los que están dispuestos a morir por la verdad, porque suelen provocar también la muerte de muchos otros, a menudo antes que la propia, y a veces en lugar de la propia”. Y de ahí, seguidito, a las cruzadas de los cruzados de uno u otro signo.

Umberto Eco ha muerto el día en el que Europa se desmoronaba un poco más. Tras el austericidio decretado por Merkel y el resto del lobby neoliberal, ejecutaron a Grecia y ahora se rinden ante el Cameron británico para que Reino Unido no se vaya de la UE.  En el camino de las concesiones se dejan derechos que fueron razón de ser de la Unión. Las derivas neofascistas de varios países del Este ahondan en la debacle, aunque la firma ha sido unánime, los 28. Ya venía bastante muerta: Europa  –como leí ayer- “se ahogó este verano en el Mar Mediterráneo”. Sí, y en todas las vallas que ha levantado para aislar su egoísmo y canto a la desigualdad social.

Este 19 de Febrero se nos fue también Harper Lee, la escritora estadounidense que escribió una de las mejores novelas de la historia: Matar a un ruiseñor. Menos mal que igualmente se llevó al cine para que se enteraran más personas. Y con un inolvidable Gregory Peck de ojos inmensamente limpios y tenaces.  Escrita en 1960, su personaje, Atticus Finch, mantiene la vigencia de la integridad, la honradez y la firmeza frente a los ataques de la intolerancia. Esos que han vuelto a recrudecerse.

Umberto Eco se ha llevado la cuña que mantenía medio en pie este equilibrio que todavía no ha derrotado el alma y la inteligencia. Era un referente -quizás el último- de la Europa de los valores que apenas respira ya. La razón y la belleza son necesarias para andar el camino. Imprescindibles. Algo se va, pero todavía viven ruiseñores, incluso cargados de ideas, a pesar de todas las dificultades.

Reaccionados, el libro que no quieren que leas

Hoy firma Zana, J.Carlos Lorenzana, a quien no pudo sino mostrar mi agradecimiento, y sobre todo mi admiración por su constante lucha por los derechos desde un puesto tan inhóspito como la minería. Gran perspicacia en el título, sí da la sensación de la alfombra de la que hablaba José Luis Sampedro en el primer Reacciona quiere también tapar las ideas recogidas en este libro. Salvo excepciones, claro está, el silencio sobre él es notable e incluso se está dando el caso de una entrevista realizada hace más de un mes que no ha salido publicada. Igual es que todavía no ha tenido tiempo la periodista de elaborarla y la vemos cualquier día. Estuvimos una hora con ella Federico Mayor Zaragoza y yo.

Adelante, Zana, muchas gracias.

 

Ver lo que está delante de nuestros ojos requiere un esfuerzo constante (G. Orwell)

En estos tiempos  convulsos, de saqueo continuo y ya indisimulado, como si todos los días fuesen uno más en ese “otoño permanente de los saqueos”, como nos recuerda Rosa María Artal, era, es, necesario, un libro como Reaccionados.

1reaccionadosQuizás su mayor virtud sea que está escrito en un lenguaje, y con un código, llano, claro, preciso y conciso, con sabor a Pueblo y con la intención de “tejer un tapiz”,  así lo denomina Federico Mayor Zaragoza, que culmine en una Federación de pueblos que tenga alguna posibilidad de tener una mañana distinto. Un mañana distinto donde instaurar un nuevo  modelo social, con dos pilares básicos, la igualdad y la libertad, que se entrelacen, que se concatenen entre sí. Un mañana distinto al que, para tener alguna posibilidad de llegar, hay que empezar por cambiar el concepto mercantilista de la Educación.

Pero es imposible construir ningún futuro diferente si, la Justicia, uno de los derechos básicos adquiridos con mayor esfuerzo, está siendo demolida desde dentro. No hay sociedad que pueda considerarse tal si su “Consejo del Poder Judicial, su Tribunal Constitucional y su Tribunal Supremo, están  en entredicho”, como muy bien apunta Baltasar Garzón. La Justicia debe ser imparcial y objetiva, debe estar libre de coacciones y “no puede ser moneda de cambio para garantizar impunidades”. Es sencillo de entender que si la justicia cae, no va a haber posibilidad alguna de limpieza, ni de combatir la corrupción, el egoísmo y la miseria moral que, en jugada perfecta, son causa, y a la vez efecto, de la crisis.

La crisis, y más concretamente las decisiones tomadas para salir de ella, están siendo aprovechadas para “salvaguardar los privilegios de quienes la han provocado”. Los mismos que nos hablan de que aquellos “brotes verdes” están, ya, dando frutos. Pero, como apunta Juan Torres López, lo que parece más cercano y probable es una nueva recesión en Europa. Ante los demoledores datos estadísticos, ya no hay justificación alguna para mantener el “austericidio”, basado en los recortes, que ha generado, entre otras cuestiones, que la demanda sea más débil, la deuda haya subido un 21%, o que haya aumentado, espectacularmente, la desigualdad.1angels-martinez-castells-marchanegra

“En el lado oscuro de la globalización”, así titula su capítulo Ángels Martínez Castells, (por quien, es sabido, tengo debilidad, por sus creencias y su impagable pedagogía). Con esa naturalidad que nos hace entendible lo que sucede en las grandes, y oscuras,  esferas, Ángels  nos alerta sobre las doctrinas que, de manera sigilosa, imponen las empresas auditoras y consultoras, (que ya no están bajo sospecha de servir al capitalismo, porque, esto, se ha confirmado), doctrinas todas ellas dirigidas a cumplir los requisitos del FMI.

“Cuando nos enteramos de las condiciones laborales y de vida, de l@s trabajadores del textil en Asia, el mundo miró hacia atrás horrorizado y se dio cuenta de lo poco que había avanzado desde el incendio, de 1911, el que dio lugar al Día internacional de la mujer…, pero no hizo nada”. Esta quietud y el incremento de cinismo de los saqueadores,  públicos y privados, es la mayor alarma…, y parece que, aquellos a los que una vez nos convencieron de que éramos Clase media,  no la queremos oír.

Acierta Ignacio Escolar  cuando nos denomina “menguante clase media”, cuando cuantifica que la caída del PIB, en un 6%, ha repercutido mucho más negativamente en todos nosotros. “La crisis ha golpeado la economía y esta ha devuelto el puñetazo a la sociedad con una potencia aún  mayor”, se podrá explicar en más palabras lo que ha significado esta crisis, que en realidad es un problema de distribución y de concentración de poder, pero no se podrá hacer mejor que con esta frase.

Nos han convencido de que no hay lucha de clases, de que es absurdo, incluso, tener conciencia de clase, y nos han convencido también de que, este mundo es el único posible y sin alternativa.  Con su propaganda, cargada de falsedades, han conseguido que hasta el incremento de la desigualdad y el aumento real y manifiesto de la pobreza, pasen desapercibidos. Y que si esto llegase a ser cierto, en absoluto es culpa de un sistema basado en la  avaricia y el egoísmo, nos han  convencido,  también, que  es porque  hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Ése es el poder de su propaganda.

Propaganda difundida, de manera continua y diversa, por sus medios de información, o, como dice Rosa María Artal (otra de mis debilidades reconocida), por el sucedáneo del periodismo.

1artalHan convertido en una tendencia, y así lo solicitamos y  defendemos, que deseemos “ver, a través de intermediarios”, que sean estos quienes nos muestren el mundo que queremos ver, no el  real, si no aquel que se parezca más al mundo propio deseado, aunque sea falso. “Cuando se estudie este periodo, se verá el papel que los medios han tenido en la consolidación de las injusticias y de la corrupción”, se verá que no son ni independientes, ni imparciales, que son, y muy activos, actores de primera línea pagados, en la mayoría de los casos, con el eufemismo de la publicidad institucional.  A los medios tradicionales (conservadores) también  les ha “arrasado esta plaga”, ya no es necesario informarse en ellos, afortunadamente estamos en la era digital donde, en algunos medios independientes, y a través de Twitter, (y, de momento), se “cuenta lo que no interesa al poder”. Y, ahí, en ese no control de la información nace su miedo.

Sí preocupantes son los recortes en derechos y libertades, tanto o más, aunque a primera vista no lo apreciemos, es “la poda en el árbol de la Ciencia”, una poda hecha por el PP con  motosierra, como nos explican Carlos Martínez (que fue vecino durante años de Ciñera y cuya Casa de la Cultura, mediante una moción de I.U, lleva su nombre), y Javier López Facal, profesores de investigación del CSIC, Esta política de los recortes en I+D, (no olvidemos que este apartado depende, desde Rajoy, de Economía), esta política  de la especulación y del beneficio rápido, “alejadas de la generación del conocimiento y de la innovación” pasarán factura a la sociedad española.

“España está secando un prometedor árbol de la ciencia, que ya estaba empezando a dar frutos”, esto solo es posible porque, gracias a estas políticas erróneas, la fórmula completa es I+D=0.

“El día que el PP ganó las elecciones se produjo, culturalmente hablando, la tormenta perfecta”. Rajoy ya tenía la oportunidad de vengarse de quienes bajo el lema No a la guerra, les situaron, a él y al PP de Aznar, en el centro de las matanzas, hoy sabemos fehacientemente que basadas en mentiras, de Iraq. Si en I+D no hay feeling porque los rendimientos económicos no suelen ser rentables, en el corto plazo, con la cultura y la educación, no iba a ser menos. El PP sigue pensando, como expone Javier Pérez Albéniz, que “invertir en cultura y educación, es tirar el dinero, algo irracional y por tanto implanteable”. Para ellos, para el PP, es muy buena noticia que, en España, cada “vez se vea más televisión y se lea menos”. Saben del poder de convicción que la tele tiene, y también saben que, siendo ellos los que deciden qué  se emite, y con qué intensidad, podrán seguir saqueando sin miedo. Para el PP la cultura es algo1avisoabominable, porque es “el tamiz que nos ayuda a separar el grano de la inmundicia”, nos ayuda a distinguir la verdad de las mentiras y, esto, reconocerles como mentirosos,  es algo que, como en el pasado, puede hacerles perder las elecciones y, a nosotros,  sacarnos de la pobreza.

Aún nos extraña utilizar la palabra pobre, como si esta situación siguiese siendo una exclusividad de países lejanos. Y, sin embargo, hoy, ser pobre aquí, en palabras de Lourdes Lucía,  “ya no es sólo un problema para la persona que sufre la miseria, también se ve obligada a dar las gracias por serlo y a pedir perdón por quejarse”.

Gracias a su propaganda y sus coacciones juridocopoliciales “las víctimas se han convertido en culpables”. Pero por mucho que mientan, por mucho que intimiden, hay una fractura social, la hay, y cada vez va a ser más difícil, para aquellas personas que hayan caído en la exclusión, salir del pozo. Cambiar las cosas “no es fácil,  nunca lo ha sido, pero hay momentos en la historia en los que, por  razones muy diversas el cambio es posible”.

Y llegamos al final, o como dice Javier Gallego, Crudo, “ha llegado la hora”. La hora  de hacer política por y para las personas. La hora de desechar el bipartidismo, con todas sus ramificaciones. La hora de despertar, ya que dormíamos. La hora de que tomemos “conciencia de que la política la hacemos entre todos, cada día”, de pasar de “la protesta a la propuesta”, porque eso siempre ha dado más, mejores y más  duraderos frutos.

Es la hora de que leas este libro, Reaccionados,  el libro que no quieren que leas, el libro en el que encontrarás casi todo lo que aquí, en este escrito has leído, y mucho más, mucho, mucho más. Te aseguro que no te defraudará.

*Todos los entrecomillados son citas textuales que aparecen en el libro.

Zana.

El texto original está aquí. 

La herencia de Stéphane Hessel y José Luis Sampedro por Juan Tortosa

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Estoy seguro que José Luis Sampedro yStéphane Hessel, allá donde se encuentren, deben estar observando con cierta satisfacción lo que está pasando en nuestro país desde hace ya unos cuantos meses.

Buena parte del nerviosismo que acusa la derecha, de la histeria de tanto periódico con el norte perdido y del miedo que les ha entrado a quienes se las prometían tan felices turnándose en el poder por los siglos de los siglos… buena parte de todo eso se debe al impulso de estos dos ilustres nonagenarios quienes, antes de abandonarnos en 2013, contribuyeron con su pensamiento y sus escritos a remover conciencias, nos ayudaron a vencer la pereza e hicieron crecer un sentimiento generalizado de que había llegado el momento de pasar a la acción.

En enero de 2011 apareció “Indignaos” en las librerías, editado por Destino. Apenas 40 páginas que se convirtieron rápidamente en un auténtico best seller. El escrito de Hessel lo prologó Sampedro en su edición española, y apenas dos meses después Aguilar puso a la venta “Reacciona” un libro con 10 trabajos que recogían el testigo de Hessel. Eran reflexiones, entre otros autores, de José Luis Sampedro, Mayor Zaragoza, Baltasar Garzón, Juan Torres, Ángels Martínez i Castells y Rosa María Artal, esta última motor de la iniciativa y responsable de la edición de un libro que se mantuvo durante muchas semanas en los primeros puestos de las listas de venta.

Y en esPrevia-Carne-Cruda-Reaccionados_EDIIMA20150302_0810_13to llegó el 15-M. Una inédita movilización popular en la que dos libros, aparentemente modestos pero muy ambiciosos, formaban parte en cierta manera de aquel paisaje preñado de esperanza. Indignaos y Reacciona tuvieron algo de libros pancarta, de bandera para la entusiasta y contundente movilización en aquella primavera de hace cuatro años donde todo acabó explotando y empezó a crecer una semilla cuyos frutos parece que ya están germinando.

Desde hace poco menos de un año, los “instalados” de siempre han dejado de prometérselas tan felices y empezado a intuir que igual se les acaba el chollo. La inminencia de las elecciones andaluzas y la cercanía de las municipales y autonómicas permite imaginar, a tenor de los sondeos y de otras evidencias, que las urnas esta vez pueden ser más elocuentes que nunca.

Y en medio de todo esto, surge “Reaccionados”, la segunda parte de Reacciona, con los mismos autores de hace cuatro años menos sus dos principales inspiradores, Hessel y Sampedro quienes, antes de marcharse, parece que pusieron buen empeño en que la mecha de su pensamiento prendiese. Y ha prendido, vaya si ha prendido.

“Toca unirse a quienes están ya reaccionando para cambiar los métodos y poner a prueba y a punto nuevos dispositivos que combatan las jerarquías escleróticas de los corruptos insaciables”, escribe Ángels Martínez i Castells en esta segunda entrega de Reacciona.

“Solo el futuro nos dirá si las turbulencias que presagian las encuestas, los resultados electorales recientes y la indignación que se percibe en el semblante de las gentes normales y corrientes se siguen traduciendo en silencios legitimadores o en una respuesta distinta que les haga frente”, concluye por su parte Juan Torres, compañero en Público y autor junto a Vicenç Navarro del programa económico que Podemos presentó el pasado mes de noviembre.7036741

“Los tiempos en que la sociedad española vive están marcados por la incertidumbre y la desconfianza, -escribe Baltasar Garzón en Reaccionados“. Y continúa: “Solo con una firme decisión por parte de las instituciones y una enorme autocrítica por no haber estado a la altura de las necesidades del pueblo podrán recobrar la confianza de los ciudadanos”

Por su parte, Federico Mayor Zaragoza insta en el libro a inventar el futuro: “Juntos podemos iluminar los caminos del mañana”, escribe. Y remata su aportación citando el Popol Vuh maya: “Que todos se levanten, que nadie se quede atrás”

“Cada vez es más intensa la toma de conciencia de una parte de la sociedad, que se organiza para buscar las respuestas que la política tradicional le niega, escribe Rosa María Artal en el prólogo. Es el momento de plantearse -continúa- cuestiones clave: ¿cuánto más estás dispuesto a perder? ¿cuanto más estás dispuesto a permitir que le quiten a tus hijos? ¿tan difícil es hacer algo por evitarlo?”

Algo parece que se ha hecho y continúa haciéndose. La siembra ha surtido efecto y empieza a verse que todo lo vivido, sufrido y luchado está mereciendo la pena. El primer aldabonazo tendrá lugar en Andalucía. Será solo el comienzo: De la reflexión, a la calle; de la calle a las instituciones; y de las instituciones… al cambio.

Todo lo que está por venir en los próximos meses seguro que proporciona suficiente material para que Artal, siempre inquieta, promueva en su momento una tercera aventura de Reacciona. Porque, por mucho que las cosas puedan mejorar, siempre quedará tarea por hacer. Hessel y Sampedro, los dos grandes ausentes, así lo entendieron siempre.

J.T

*Publicado por Juan Tortosa en Público. 

Gracias, Juan.

 

Mis mejores deseos para 2015

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Jornada de reflexión

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La caída del Imperio romano fue culpa del socialismo

Así lo enseña a sus alumnos el catedrático Jesús Huerta de Soto, un neoliberal cum laude según vemos en su biografía. De ella extraigo este encendido elogio a su persona: “Profesor de Economía Política en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid desde 1979. Desde 2000 es catedrático de Economía Política en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, y desde octubre de 2007 imparte en esta misma universidad el único Máster Oficial en economía de la Escuela Austríaca acreditado con validez en toda la Unión Europea, en un esfuerzo por expandir su paradigma en toda Europa y en el resto del mundo”.

Pues bien, esto asegura pasó con el Imperio Romano ¿los bárbaros? ¡Qué va!, ¿la degeneración? no, fue el socialismo. Esto ocurre en la Universidad PÚBLICA Rey Juan Carlos. Sin que nadie le ponga coto.

Si aparcamos la indignación, es mucho mejor, más fidedigna y más agradecida la versión de los Monty Python. Solo que al catedrático le pagan por otra cosa.

Educación: Estampas del franquismo

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La foto –que me han enviado por twitter varios usuarios- muestra a los antidisturbios en el Campus de la Universidad de Zaragoza. No sé si será el día lluvioso o la tragedia que vive este país –algo se mezclan- pero inmediatamente han venido a mi vente recuerdos del pasado. Del que creímos lejano pasado.

Yo veía a “los grises” allí mismo en los convulsos 70´, en el final del franquismo. Pero como advenediza. No era alumna. No fui a la Universidad cuando debí hacerlo. Sí lo hacían algunos amigos a quienes detenían un par de días o tres cuando se acercaban períodos o días conflictivos tratando de evitar que eso desanimase al resto. Alguno acabo de abogado de la patronal, pero ésa es otra historia.

A la Universidad terminé yendo por mi propio empeño -y simultaneándolo con trabajo- algo más adelante. A la Complutense, aunque solo a examinarme, dado que no residía en Madrid. Terminé mi carrera de Ciencias de la Información y emprendí la de Sociología y Ciencias Políticas. Pagando claro está. Pero creciendo y feliz, la verdad es que pocas personas en mi familia son universitarias.

Tantos años después ha vuelto la desigualdad de oportunidades, el clasismo en una palabra; la segregación, la devaluación de la enseñanza. En lugar de al servicio prioritario del catolicismo, ahora la educación se somete a dos religiones simultáneas: la de siempre para la peculiar derecha española y… “los mercados”. Las razones para la huelga son sobradas y con colmo. Que haya salido adelante la “ley Wert”, con lo que implica de la personalidad del sujeto que la ha perpetrado, da idea de los tiempos que vivimos. Se explican muchas cosas con estas frases para la historia del Ministro de Extinción, Asfixia y Deportes  como lo llama hoy Forges.

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Otra periodista escarmentada del franquismo, Maruja Torres, también echa hoy la vista atrás, a muy atrás… y a hoy mismo. Hay que leer los prolegómenos  que llevan a Maruja a este alegato final. Lo suscribo:

“Haber tenido que dejarme examinar por las muy bien intencionadas señoras, en busca de piojos del alma –según sus prédicas–, o de la castidad y la decencia –según sus represiones–, me ha blindado contra la caridad, cualquiera que sea el título bajo el que se la camufle. Puedo seguir apretando los dientes, como entonces, pero ahora prefiero tener entre las mandíbulas una víscera del enemigo. A ser posible, vital.

No soporto la humillación de los pobres, sean sanos o enfermos, ni la relegación de los más débiles al saco de los desechables. Milito en la igualdad de derechos y oportunidades para todos, incluso para los perversos. Pero, dado que los perversos han ganado, estoy a favor de la discriminación positiva de los perdedores. Lo cual, continuando con el símil de los molares, consiste en morder la mano que te obliga a pedir y que insiste en robar para no darte de comer. O de estudiar.

Las palabras mecenazgo, padrinazgo y donación me revuelven las tripas, porque son una burda maniobra para camuflar la más ofensiva de las beneficencias. Después del expolio, el patronazgo. ¡Becas, becas para los pobres! Como en un capítulo de Oliver Twist.

No me gusta que los jóvenes y decepcionados estudiantes desbecados elijan como protesta ponerse un sombrerito y escribirse algo en el rostro y escenificar una pantomima en la calle. No necesitamos más teatro.

Salvo un teatro que arda por los cuatro costados. Metafórica y supuestamente. Faltaría más”.

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