Secuestrados por «los mercados»

Los rehenes, representados por sus ministros de economía, se han pasado la noche reunidos en Bruselas, a ver si llegaban a tiempo de un acuerdo antes de que abrieran… “los mercados”. Y lo han hecho. Y “los mercados” parece que “han reaccionado bien”, y los medios informativos oficiales también, y a ver, si con suerte, podemos respirar unos días tranquilos. Los rehenes, los gobiernos, “van a defender al euro”. Por lo que yo veo, se proponen seguir exprimiendo el dinero público, el de los ciudadanos, para poner miles de millones de euros en la mesa y fortalecer el euro frente al ataque de los especuladores (que deben estar frotándose las manos con la savia nueva). Medidas de control o de sanción, ni una. Y eso que el euro se ha depreciado frente al dólar un 15% desde Noviembre, según estrategia diseñada y hasta con declaraciones públicas.

Más aún, en Marzo, nuestra ministra de economía, Elena Salgado, precisamente, fue la que decidió aplazar la regulación euroepea de las “hedge funds” –que son los tiburones del embravecido mar de “los mercados”, no los únicos pecers- pensando, con toda probabilidad, que es mejor se trague otro el marrón de irritar al monstruo. Esta noche ni han vuelto a mentarlo, no hay nada de ello en su resolución. Y sí para actuacione nacionales sobre el déficit público, como el nuestro, que pasan por apretar más el cinturón de los ciudadanos que no causaron la crisis.

El PP, en casa, en lugar de denunciar el atropello al que estamos siendo sometidos, echan carnaza a los mercados para que nos devoren más a gusto, al fin y al cabo son corregilionarios, el capitalismo salvaje es la política del PP, en la práctica y en incontables declaraciones públicas.

Recordemos que Cristobal Montoro, portavoz de economía del PP, dijo hace pocos días: “los especuladores son gente a la que debemos dinero” (el que previamente les han entregado los gobiernos y ha endeudado a los Estados, en algún caso, otros especulan por deporte). Ayer, fue Cospedal quien vomitó de nuevo sus mentiras habituales, en una campaña que pretende asimilarnos a Grecia para ganar el poder aún a costa de hundir a la sociedad española. Según ella y sus poco informados seguidores, el gasto público socialista causó la crisis griega. Es obsceno, miserable, irresponsable, antipatriota. Su incontinencia intelectual, la de sus compañeros del PP, está basada en errores cuya realidad deberían conocer. Como cuenta este magnífico artículo, el socialista Papandreu llevaba dos meses en el cargo cuando se destapó el pastel griego –él mismo lo denunció-. Había cocido durante años y la guinda la pusieron los seis de gobierno liberal-conservador. El de Costas Caramanlis, con la connivencia de Wall Street.

  ¿Igual que en España? En cierto modo sí. Pero no en el sentido que apunta esta impresentable derecha. También aquí gastamos alegremente en hipotecas para pagar los pisos más caros de la UE anterior a la ampliación al Este. O construímos como si quiséramos  dar cobijo a medio mundo. No veas cómo nos animaron las políticas liberales.

En lugar de a indocumentados manipuladores, aconsejo leer a profesionales preparados. Carlos Berzosa explica extensamente las claves de lo que está sucediendo en “los mercados financieros contra la democracia”, incluso las soluciones propuestas como la Tasa Tobin. Así comienza:

«En diciembre de 1997 Ignacio Ramonet publicó un editorial en “Le Monde Diplomatic” con el título “Desarmar los mercados financieros” en el que decía, entre otras cosas muy sabrosas, lo siguiente: “El desarme del poder financiero debe convertirse en un interés cívico de primera magnitud, si se quiere evitar que el mundo del próximo siglo se transforme en una jungla donde los predadores impongan su ley”. Ya entrados en el siglo XXI podemos contemplar que estas palabras han resultado premonitorias y que, efectivamente, por no haber desarmado ese poder financiero se ha desatado la gran crisis que estamos atravesando, y lo que es peor, que los mercados siguen imponiendo su ley a la hora de buscar una salida a esta situación».

Curiosamente, dentro del PP, Miguel Herrero de Miñón también alertaba en 1994, -antes de que su partido llegara al Gobierno- sobre lo que llamó «El liberalismo de asalto«. En este caso, extraigo la conclusión:

«Los efectos no queridos de este liberalismo (hace especial hincapie en el peligro de las privatizaciones) pueden ser tales que abran el portillo a soluciones nada liberales. Imprudentes medidas de choque pueden provocar la reacción victoriosa de la izquierda intervencionista y proteccionista. Así ha ocurrido en el Este y podría ocurrir en España. Y, en sentido contrarió, un autoritarismo que ningún liberal debe desear. El pinochetismo sería un liberalismo de asalto.

Burke era partidario del mercado, pero, como buen conservador, recomendaba, a la hora de poner la mano en el Estado para reformarlo, hacerlo sólo «con miedo respetuoso y con licitud temblorosa». Ese miedo, decía un romano ilustre, el miedo a poner en peligro la seguridad y la libertad, es la raíz del coraje ciudadano».

   Pues bien, ya vemos, Gobiernos europeos secuestrados, de «izquierda intervencionista» ni el recuerdo, aliados de «los mercados» que oprimen países y personas, hasta en casa. Y buena parte de la sociedad absolutamente desactivada e infantilizada. Pero ¿merece la pena hablar de esto casi a diario? Digo yo que los raptores, pan, agua, televisión, fútbol, «debates«, programas del corazón y toros, ya nos darán ¿O no?

1,30 pm.

Y, entretanto, Rajoy animando la tramposa partida de tute: Europa ha cantado las cuarenta a Zapatero«.

Pero… 

CIS: El PSOE el recorta 2,5 puntos al PP. Se quedan a 1,5

Europa ¿un sueño fallido?

9 de Mayo. Día de Europa. He dudado si volver a escribir sobre mi viejo sueño –eterno, creo-, que tanto me ha frustrado. Esta fiesta se celebra desde 1985 en conmemoración a la llamada Declaración Schuman, por la que, en 1950, el entonces Ministro de Asuntos Exteriores francés daba el primer paso para la creación de una comunidad interestatal, la Comunidad del Carbón y del Acero, precedente de la actual UE. El inspirador había sido otro francés: Jean Monnet. Pensaban en conceptos como calidad e incluso en la mejora de las condiciones de los trabajadores de ambas industrias, pero, por encima de todo, que esta unión alejaría la posibilidad de otra gran guerra. Como todos los movimientos trascendentales de aquellos años –Declaración Universal de los Derechos Humanos-, nacieron como reacción a la terrible contienda, en el deseo de trabajar porque nunca más se repitiera. Un gran inicio. Contrasta deprimentemente con los momentos que vivimos.

Derribamos las fronteras físicas pero buena parte de los países integrantes de la UE siguieron, de espaldas, mirando sólo hacia dentro del propio territorio. Como tantas veces he dicho, las instituciones comunes llevan 30 años intentando solucionar “un problema de comunicación con los ciudadanos”. Y no se lo miran, vaya. La UE se ha convertido en un paquidermo burocrático que, eso sí, dirige con más influencia de la que creemos nuestra vida cotidiana. Este año hemos estrenado la novedad de contar con tres presidentes tres para aumentar su inoperancia. Durao Barroso, calificado como el peor presidente que ha tenido la UE, Van Rampoy, del que si la cara es el espejo del alma se puede esperar bien poco, y el del país de turno. En este momento, Zapatero.

Felipe Gonzáles anda refundando la UE, algo que tiene el aspecto de llevar el mismo camino que la refundación del capitalismo. El brillante y bien intencionado González, no cesa de avisar de lo mal que van las cosas y propone soluciones lógicas pero sólo paliativas a un sistema injusto que ningún político se cuestiona. Hasta energía nuclear, estamos buenos.

Promoví una asociación, Europa en Suma, de la que fui presidenta hasta que me dieron un golpe de mano. Pretendía imbuir otra forma de afrontar lo que constituye el problema: la unión de los ciudadanos de este continente, que bajara a la calle y abordara los temas que interesan a las personas, lo que nos acerca y nos separa. Pero el “paquidermismo” de la UE parece contagiar todo lo que toca, con la ayuda de la miopía institucional. Aunque me sirvió para conocer el percal que nos gastamos con las asociaciones que rodean la idea de Europa. Subvencionadas muchas de ellas con dinero público, organizan actos que a veces se reducen a juntar a una docena de personas, ya convencidas, para charlar un rato. Una vez al mes, como mucho y sobre temas apasionantes y decisivos, de los que enganchan al más apático. El tratado de Lisboa o los retos del Parlamento europeo, de ese cariz. Salir de lo institucional produce urticaria. Y eso sí les da para local, teléfono, secretaria y/o contable en su caso. La camarilla de la fallida Europa en Suma, no pensaba en otra cosa. Lo ha conseguido. También he conocido a auténticos maestros en exprimir el jugo de Europa. Hay uno en concreto que me admira por su capacidad de trabajo: preside o vicepreside prácticamente todas las incontables asociaciones europeas, y habla en todo acto al que asisto o así lo parece. Un día espero verlo en alguna jornada culinaria sobre la sopa. Europea, por supuesto.

Nos sentó bien Europa en su día. Nos hicieron carreteras y peinaron algo el hispano pelo de la dehesa. Los progresistas españoles siempre miraron a Europa como escapada. Proscritos “afrancesados” reclamaban más cultura e incluso más glamour, pero triunfaron los castizos. En España siempre triunfan los castizos. Saturno goyesco que se alimenta de sí mismo y no deja crecer ideas nuevas. Empiezo a pensar que en Europa comienza a suceder lo mismo.

Lluís Bassets se pregunta hoy en su blog de El País ¿Pero quién manda aquí? Y nos detalla un par de asuntos cruciales: cómo son las relaciones entre gobiernos y bancos en los sistemas chino, norteamericano y europeo, o lo que pasó en la última Cumbre del Clima, citando a Der Spiegel:

“ Los datos del crecimiento económico mundial tienen un reflejo en lo que sucedió en las tempestuosas reuniones para la reducción de emisiones a la atmósfera en las que fueron China e India quienes marcaron el paso, Europa dejó de existir y Obama tuvo que colarse a última hora para no quedar al margen del acuerdo entre los países emergentes. Y según el semanario alemán, quien llevó la batuta en todo momento y se llevó el gato al agua fue nada menos que el señor He Yafei, el viceministro de Exteriores chino, un diplomático del tercer nivel del Estado”.

Lo peor es que el triunfo chino –que envía a un currito a debatir con jefes de Estado- se basa en la explotación de los trabajadores y en el férreo control dictatorial de la sociedad. En el drástico aumento de los desequilibrios sociales también.

¿Día de Europa? Mi añorado Vidal-Beneyto no dejaba de espolear a la sociedad para que reaccionara:

«Sólo una movilización popular e intelectual, insistida y de gran calado, podrá ayudarnos a acabar con tanta patraña y tantas desvergüenzas. (…) ¿Cuándo dejaremos de tolerar tanta ignominia, cuando pondremos fin a tanta abominación?»

Lo que no sé discernir bien es lo que el otro día dijo nuestros ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. Con su reflexión os dejo. Pincha aquí. No dejéis de escucharla. Algún colega de twitter lo interpretó como una invitación a tomar la Moncloa, o Bruselas y Estrasburgo. La cosa empezó invocando Berlín:

Políticos, tenemos un problema

Vergara en Público

Zapatero y Rajoy están a punto de reunirse por fin. Y esa noticia que como tal nos sirven los medios, provoca la mayor indiferencia ciudadana que pueda esperarse. Hasta un 95% de los lectores de “El Mundo”, piensan que no servirá para nada. Uno se imagina a Zapatero ensayando su optimismo irreductible  y a Rajoy redactando ya el catastrofista y victimista mensaje que soltará en las escalerillas de La Moncloa. Nunca antes hubo mayor desafección a la política de la que vivimos ahora, según reflejan encuestas con tan elevados porcentajes de hastío que uno no entiende cómo los dedicados a esa profesión no se meten debajo de un ladrillo… o reaccionan.

Como es muy lógico, algunos ciudadanos niegan a los políticos autoridad moral para cargarles el coste de la pandemia económica, contemplados en sus sueldos, pensiones y prebendas, y el espectáculo de los hemiciclos semivacíos. O en la crispación artificial, tan alejada de los problemas reales de la sociedad. Para mí no son «todos iguales«, aprecio sensibles diferencias, pero entrar en el saco de la mierda que unos más que otros propician, embadurna al conjunto. La política cae en barrena en la desesperada búsqueda del héroe justiciero que restablezca al menos la aparente estabilidad anterior, aunque era absolutamente ficticia. ¿Quién lo hará? Por primera vez en nuestra reciente historia democrática, nadie desata esperanzadoras pasiones. Un gobierno desbordado (y acosado) y una oposición mayoritaria predicando lo que no cumple en las corporaciones que gobierna, ya que, en ellas, ostenta importantes cifras de paro, además de prácticamente liderar la Comunidad –Valencia- y el Ayuntamiento –Madrid- más endeudados de España. Sin contar el altísimo grado en el que le atañe el engrosamiento de la largamente inflada burbuja inmobiliaria y especulativa, talón de Aquiles de nuestra economía. En el desasosiego, surgen tentaciones populistas (desde un híbrido ideológico a la reina del desparpajo y el cinismo). Siempre sucede así cuando la política defrauda. Y aún puede ser peor. Todavía más.

El ciudadano tiene que lidiar con una corrupción insostenible pero aceptada; prácticamente, la mayor economía sumergida de la UE y un  grupo que parece lucrarse, a gran escala, sangrando nuestros impuestos. Y le asalta la duda, a tenor de los datos, de si la persecución del fraude fiscal deja fuera los bocados más gruesos.

Victor Lapuente, un joven español, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Gotemburgo, Suecia, vuelve a escribir del tema del que es experto, la corrupción con esa visión comparativa imprescindible que da las auténticas dimensiones del problema.

Tras explicar las reacciones ante la corrupción en diversos países del mundo (nosotros estamos al nivel, dice, de Italia, India, Tailandia, y México, donde el corrupto gana votos),Lapuente habla de lo que en realidad lastra todo nuestro sistema político:

 1) El clientelismo. “Los políticos corruptos sobreviven en sus cargos gracias a que ofrecen bienes particularizados a miembros de redes clientelares, ya sean legales, como puestos en la Administración pública, o ilegales, como tratos de favor en contratos públicos. Los países donde los políticos corruptos se consolidan a perpetuidad en el cargo suelen tener términos específicos -padrino, cacique, o jao pho (en Tailandia)- reservados para designar a los cabecillas de las redes clientelares que distribuyen trabajos en la Administración, accesos preferenciales a servicios públicos, contratos públicos o licencias de negocios. Los políticos corruptos exitosos electoralmente son aquellos que, cuando llegan al poder, no llegan solos sino que son capaces de colonizar la Administración pública con los miembros de una red clientelar. Y en España es bastante sencillo”

2) El sistema electoral. “Tenemos lo peor de cada sistema electoral: listas cerradas y escasa proporcionalidad”. Así lo argumenta Lapuente: Si los votantes te pueden echar a ti directamente, intentarás mantener tu reputación intacta. Esta es una característica buena de los sistemas electorales denominados «mayoritarios» (como los anglosajones) y que nosotros no tenemos, pues votamos a una tribu entera. Por otra parte, la falta de responsabilidad individual se compensa en muchos países europeos -que, como nosotros, tienen sistemas electorales denominados «proporcionales»- con un instrumento para limpiar la política de partidos corruptos: diseñar circunscripciones electorales que elijan simultáneamente a muchos representantes. En otras palabras, en esos países hay pocas «barreras de entrada» para que una opción política nueva pueda entrar en la vida política, pues incluso un modesto porcentaje de voto te garantiza representación. Esa característica está muy limitada en España, donde abundan las circunscripciones electorales minúsculas y los incentivos para favorecer el bipartidismo.

3) Los medios de comunicación. “El mayor paralelismo entre medios de comunicación y partidos políticos que existe en España hace que, al contrario que en otros países, las noticias de corrupción se perciban como el resultado de intereses políticos encubiertos. Podemos discutir cuáles son las causas -aunque, la alta discrecionalidad política que tienen los Gobiernos, sobre todo autónomos, para moldear a su imagen y semejanza canales públicos regionales y para asignar subvenciones, licencias de radio y televisión u otras vías de subsistencia a grupos privados de comunicación es una seria candidata-.

¿Soluciones?

“Si los dirigentes políticos españoles estuvieran realmente interesados en eliminar la corrupción, deberían proponer tres acciones opuestas a las que han estado implementando en los últimos años y que, en un ejercicio de ignorancia o de cinismo, siguen postulando hoy día como solución. En lugar de «prestigiar la política», deberían aspirar a prestigiar la Administración. Y enfatizo que eso no nos acercaría al franquismo, sino a las democracias más avanzadas. En lugar de dar más fuerza a los partidos, deberían dar más peso a los políticos individuales. Y en lugar de fomentar una pluralidad externa y sectaria de los medios de comunicación, deberían mimar la pluralidad interna. O esto o, sin ánimo de ser Casandra, nos deberíamos ir preparando para una tragedia griega”.

   Es decir, ellos conocen la soluciones, pero la corta visión de mantener y conseguir más poder, les ata a mantener las cosas como están. Mientras, a los ciudadanos nos va mucho en la historia. Islandeses y griegos ya lo están viendo.

TDT, informar, formar y entretener

Visto en la programación de tarde de VEO. Ya sabemos el objetivo de la televisión y de cualquier medio: informar, formar y entrener.

La publicidad comenzó a hacerse en directo, dado que entonces no había medios técnicos de grabación. Ahora, en el gran avance tecnológico de la TDT, también. Sólo que antes se especificaba que se trataba de un anuncio, aquí, aparentemente, es información sobre salud. Libertad digital Tv:

¿Existe la libertad de información?

Hoy es el día internacional de la libertad de prensa, tan vinculada a la libertad de información y de expresión. Las principales referencias a la efeméride, a la exigencia, las encuentro en periódicos latinoamericanos. México se queja de sus 61 periodistas asesinados en la última década, de los límites que sufren.También se preocupan en Colombia, Honduras, Venezuela. En Cuba, ni pueden abrir la boca.

El primer mundo, al que pertenecemos, apenas ve amenazas a la libertad de prensa, o no de ese calibre. El informe anual de Reporteros sin Fronteras nos presenta el mapa de sus 40 “predadores” mundiales. España está en al lista por ETA que, es junto a la mafia italiana, la única organización europea reseñada en tan amargo capítulo.

Ahora bien ¿gozamos de libertad de información? La búsqueda del beneficio máximo a cualquier precio, ha abaratado los costes del periodismo. Cada vez menos inversión, cada más copia y pega en lugar de elaboración propia. Y cada vez sueldos más precarios y más despidos. ¿Sirven, con esos condicionantes, la mejor información?

El periodismo, como todo, sufre de la sobreabundancia de oferta. Son tantos los medios que quien ha de responder, no parece disponer de tiempo –o de ganas- para todos. En algunos acontecimientos importantes, la organización exige el establecimiento de un “pull”, un pequeño grupo que entra y sirve lo que ve a los demás. Lógicamente, no elige a la Gaceta de Bollullos del Condado, y mucho menos a casi nadie de Internet. La masificación resta poder al periodismo. Lo diluye. Y también la asunción de responsabilidades por las disfunciones que es de lo que se trata.

Noticias repetidas, seleccionadas con el criterio de la venta, en los grandes medios, para una sociedad cuya infantilización se busca premeditadamente para hacerla más manejable.

Y al otro lado la gran esperanza blanca: Internet. La veo cada vez más sumida en un gueto. Tan obsesionada por el medio y las formas que casi parece ignorar los contenidos. Inventa palabras: nube, tractor, para viejos conceptos, en la idea de expedir carné a los socios, excluyendo al resto. Incluso algunos altos representantes de la cosa, elevan su tiernos puñitos para despreciar a quien no conoce la jerga.

Salvo gloriosas excepciones -algunas de las cuales reseño a menudo en el blog-, se diría que a las nuevas generaciones de periodistas la objetividad y el compromiso en la información les parecen conceptos trasnochados y tópicos. Prefieren la “objetividad” y… el funcionariado. Pero ni unos ni otros tienen voz, audiencia, no la suficiente. Todo se cuece más arriba, como en cada parcela del mundo en el que vivimos. Y la libertad se coarta por el miedo, en forma de autocensura, incluso mental. El miedo a perder el puesto de trabajo, influencia, y, de alguna manera, el favor de los poderosos -que lo son y mucho-.

Leo con pasión estos días a José Vidal-Beneyto, a cuyo homenaje asistí hace unos días. Demócrata practicante, permanente crítico, siempre esperanzado, confiado en el criterio de la sociedad, la única que ya tiene la llave del cambio (en la que habrá de madurar con información y educación, añado, siguiendo también el contexto de Vidal-Beneyto). Aterrado por el triunfo de la desmemoria. La última palabra que escribió fue –nos dijo otro intelectual de gran talla, Federico Mayor Zaragoza- Camus. Por esto: “los desprecio porque pudiendo hacer tanto han hecho tan poco”. No sé por qué, me parece que todo guarda relación. Yo me voy a abrir la mañana del lunes, como Passolini.

 ABRO LA MAÑANA

Abro a la mañana de un blanco lunes

la ventana, y la calle indiferente

roba entre su luz y sus rumores

mi presencia infrecuente entre las hojas.

Este moverme… en días totalmente

fuera del tiempo que parecía consagrado

a mí, sin regresos ni paradas,

espacio lleno todo de mi estado,

casi prolongación de la existencia

mía, de mi calor, del cuerpo mío…

y se ha truncado… Estoy en otro tiempo,

un tiempo que dispone sus mañanas

en esta calle que yo miro, ignoto,

en esta gente fruto de otra historia.

Pier Paolo Passolini Italia, 1922 – 1975

 

El sueño español

 George Carlin fue un humorista norteamericano que murió va a hacer ahora 2 años, a los 72, después de haber dejado páginas memorables en sus monólogos y en sus cinco libros.

 Él habla de «El sueño americano», pero creo que intuía que gran parte del mundo -si no todo- tiene sus propios penes de colores. El sueño español lo pinta de rojo y gualda. Y el europeo, azul con estrellitas blancas.

Gracias, Víctor, por recordarnos esta pieza antológica. Pongo todas las etiquetas disponibles, porque a todas afecta.

Los errores de la televisión pública

Leo que “El PP da por roto el consenso sobre RTVE”. Los dos grandes partidos tuvieron que remontarse a los inicios de la idílica transición para encontrar un candidato aceptable para ambos: Alberto Oliart, de 81 años, era el único sobre el que ponerse de acuerdo. Pero ahora el PP se siente intensamente decepcionado. Denuncia la «manipulación y el sectarismo» de los telediarios y considera que TVE ha «ha dejado de ser la televisión pública española para convertirse en telezapatero«. Los populares dicen sentirse «defraudados» y «traicionados» por Oliart. «El PP exigirá su inmediata dimisión si no la presenta por su propia voluntad, ya que fue nombrado fruto de un acuerdo y ese acuerdo se ha roto”.

No puedo salir del pasmo. Cada día y casi cada hora he de tragarme –si caigo en la tentación de poner los telediarios de mi antigua empresa- todas las opiniones, sobre todas las cosas susceptibles de ser valoradas y algunas más, de Rajoy, Cospedal, Sáenz de Santamaría o quien caiga por allí. Todos los días, a todas las horas. No sé qué opinará Rajoy de la cogida de José Tomás pero es probable que también se lo pregunten, siempre que brinde una oportunidad de confrontación política.

Sigo leyendo, ya en la más absoluta estupefacción, que el detonante ha sido “el tratamiento en TVE de una información sobre el Estatuto de Castilla-La Mancha”. Y que, en su indignación, el PP ha presentado una batería de preguntas en la comisión de control parlamentario sobre la imparcialidad e independencia de los informativos. Oliart deberá responder el martes en el Congreso, y, como vemos, pedir su baja en el cargo.

Debe constar por ahí un tuiteo en el que comentaba a una periodista de Castilla-La Mancha que no había entendido nada de la información del TD2 –el mejor telediario del mundo, según una firma comercial-. La periodista se limitó al “este dice”, “el otro dice”, y, como no había seguido el tema, no supe qué había pasado en realidad. Y ahora comprendo que la pobre chica era otra informadora secuestrada por los cupos.

En este país en el que tantos conceptos democráticos se confunden, los partidos no han comprendido que las televisiones públicas no son sus oficinas de prensa. Ninguna de ellas, y de ninguno de ellos. Y que tanto los partidos políticos como los sometidos –por su voluntad o por el autobenevolente posibilismo- gestores de los medios públicos nos están hurtando la información.

Insisto en lo que he dicho ya otras veces. Los hechos son noticia, no las opiniones, salvo que por su singularidad se conviertan en algo relevante. No las opiniones a peso ¿Alguien ha visto que en las televisiones norteamericanas salga McCaín cada vez que aparece Obama?  ¿Sarzoky tiene sobre sí la permanente sombra de Aubrey, la líder socialista francesa? ¿Quizás en la información británica  Gordon Brown es siamés de Cameron? ¿Y que harán ahora con el liberal Clegg? ¿La BBC alargará sus telediarios? Además, España no es bipardista, tendría que salir hasta la Chunta aragonesista -con perdón por si parece menosprecio a mis queridos paisanos- en cada telediario. Aunque fuera para decir «oh! o ¡ah!, si ha de valorarse la noticia -¡dios, la noticia!- en función de los votos.

En uno de sus peores errores gubernamentales, Zapatero cedió a las servidumbres afectivas -como tantos de sus colegas en otros campos y en otros momentos (léase Telefónica, etecé)-, para descafeinar RTVE, y repartir un pastel que finalmente se comerán los mismos. Y esa medida ha dado un golpe de muerte a la información, y por tanto a la formación de una opinión responsable en la ciudadanía (son muchos los que, aún, se surten fundamentalmente de la televisión para estar al día de lo que sucede). Sólo un medio público no sirve a intereses privados, aunque parezca una perogrullada. Y, mejor, en competencia con las habituales informaciones sesgadas, eufemísticamente llamadas “línea editorial”.

El telediario del fin de semana sí hizo ayer información al hablar de las manifestaciones contra la impunidad del franquismo. ¿Habrá también quejas del PP? Al final, todo quedará en el cese de Oliart, probablemente. En el adelgazamiento aún mayor de RTVE. Y no sé si Zapatero y Rajoy encontrarán en algún general de las guerras púnicas otro candidato de consenso, lo que es seguro es que seguiremos sabiendo, cada día y cada hora, lo que opinan el propio Rajoy, Cospedal, Saénz de Santamaría, la campechana Aguirre, Arenas -no nos olvidems-, o quién toque, y, en su caso -aunque menos-, Zapatero, Blanco, Pajín, and so on, hasta de la mayor o menor clorofila de las lechugas, aunque sin datos, por “convicción moral” si nos atenemos a lo que domina los “argumentos” del PP. No, mire Vd, llame a un catedrático de botánica, preferiblemente especializado en fitoquímica.

Una lástima.  Y la sociedad no es consciente de en cuanto le afecta la desinformación. En cada punto de su vida cotidiana, incluso. Ya dije que nadie lloraría por nosotros. Otras servidumbres ajenas lastraron la televisión pública, pero no por completo. Todo se perdió el día en el que en las redacciones entró la báscula de precisión para servir en el plato la propaganda política.

Actualización (lunes) con tres artículos recomendados:

Valiente, documentado, claro «Cabellos velados, miradas veladas» de Javier Valenzuela.

Demócratas de toda la vida. Ignacio Escolar.

«Decenas de miles de carcamales resentidos asistieron el pasado sábado a los aquelarres»…  así comienza hoy en «Ensuciar la memoria»  Javier Pérez de Albéniz, el descodificador.

Y una viñeta de Cuarto Poder.

Y una foto que hicimos en la manifestación del sábado de algunos «carcamales resentidos»:

Si es que van provocando…

«Las funcionarias culpan del escándalo sexual en Madrid I a la Ley de Igualdad«. Aclaran que, desde su aplicación, hombres (con pene, con lujurioso cerebro, en clara competencia desleal) pueden estar en contacto con las presas. Hábrase visto.

Transgénicos y hormonar a los pollos causan calvicie y homosexualidad. Evo Morales, Presidente de Bolivia, dixit. De hecho, aclara, «en Europa casi todos son calvos por lo que comen».

«Muchos psicólogos, muchos psiquiatras, han demostrado que no hay relación entre celibato y pederastia, pero muchos otros han demostrado, y me han dicho recientemente, que hay relación entre homosexualidad y pederastia». Cardenal Bertoni, secretario de Estado del Vaticano, en comunicación constante con «muchos» psicológos y psiquiátras.

Los terremotos son culpa de la impudicia de las mujeres. «Muchas mujeres no se visten recatadamente… llevan a hombres jóvenes por el mal camino, corrompen su castidad y diseminan el adulterio en la sociedad, lo que, en consecuencia, aumenta los terremotos”. Lo dijo un clérigo iraní:  Hojatoleslam Kazem.

«Eyjafjallajökull es un castigo de Dios por aprobar la reforma sanitaria«. Rush Limbaugh, polémico locutor, y lider republicano. «Creo que la Tierra se está abriendo. Dios ha respondido. Dios está castigando a Europa por el proyecto de ley de atención de salud en Estados Unidos.», explicó. Poca puntería tiene este dios que se ha saltado de un plumazo el Atlántico.

«La causa de que los niños (perdón, los menores) sean hoy problemáticos es que esta sociedad alienta su prematura sexualidad. Luego no es de extrañar que haya pederastia y violaciones». Ángela Vallvey, escritora y comentarista de La Razón, en Telemadrid. «España no es como otros países, Afganistán, por ejemplo, donde las niñas se casan a los 5 años», añadió con un par de ovarios, reprobrando la lascivia de esas criaturas afganas que van tan contentas y tan libres al matrimonio con hombres que podría ser sus padres y sus abuelos, y que las van a tener como reinas.

Enterrar a los muertos, ley de Memoria Histórica, procesamiento de Garzón ¿quién tiene la culpa?  «Si hemos de atender a lo que dicen los parientes de los muertos, el Gobierno ha hecho muy poco. Quizá por eso algunos deudos fueron a llamar a la puerta de Baltasar Garzón, quien, creyéndose competente para el caso, acabó por meterse en un lío de incierto destino». Joaquín Leguina, socialista resentido sin cargo.

 «En cualquier caso, ha quedado bien claro que en los dos bandos se practicó una enfurecida «limpieza étnica», sentencia Leguina «equidistaní». ¿La derecha española es heredera y añorante del franquismo?  «¿O sea, que casi la mitad de los votantes españoles prefieren el franquismo? No sé si los ideólogos que sostienen tal mensaje y tal barbaridad, son conscientes del disparate que perpetran con este tipo de propaganda sectaria«, sigue diciendo Leguina para concluir que todos aquellos que no piensan como él carecen de rigor intelectual.

 Tras todas estas teorías suficienteme probadas y avaladas por datos, con referencia documentada de los mismos, no me queda más que pensar que la culpa siempre es de los otros que van provocando. Hasta los pollos provocan ¡Quién lo diría!

Pero no termino de saber si los terremotos y erupciones son culpa de las mujeres iraníes o de la reforma sanitaria de Obama. O de la perniciosa sexualidad. Aunque no tengo claro si obecede al desenfreno de las niñas afganas, a la «condición humana» de los funcionarios de prisiones masculinos, a la Ministra Aído, a los calvos, o a los pollos de criadero.  La Guerra Civil fue, seguro, culpa de Zapatero, y la puesta a flote de posturas ideológicas extremas, de los asesinados que yacen en las cunetas. Hartos de provocaciones estamos.

(Por cierto, aquí mapa de todas las manifestaciones -en España y fuera de ella- «contra la impunidad del franquismo»)

Actualización:

Aconsejado por Víctor. Antonio Elorza en El País:

Los auténticos muertos vivientes del día son las organizaciones fascistas que plantearon las querellas y seguirán obrando así, sirviéndose de las complicidades en el seno del Estado de derecho. Su resurrección ha sido además posible por la supervivencia larvada de una mentalidad filofranquista que ahora encuentra la posibilidad de repuntar, nada menos que rehabilitar un genocidio y eliminando a quien pretendió hacer justicia sobre el mismo.

Artículo completo sin desperdicio.

Actualización:

Apoyo a Garzón. Quienes susbriben Solidaridad con Garzón. Los principales medios internacionales (New York Times, The Guardian, Financial Times, The Economist….).   La ONU y 26 Estados (EEUU entre ellos) que han firmado una declaración de apoyo a Garzón.        

 En contra: Falange, Manos Limpias, Libertad e Indentidad. A favor de  que «todo el mundo sea igual ante la Ley»¿en especial Garzón? PP y medios afines. Y el Wall Street Journal de Murdoch.

Un barco sobre la arena

Hace un par de días soñé que viajaba en un barco pero éste no navegaba por agua, sino por arena. Un pasadizo de piedra natural –discontinuo, con aberturas que permitían ver muy cerca el mar-, guiaba sus pasos, mansamente, eso sí, sin ninguna violencia ni sensación de peligro, a pesar de la extraña singladura. Esta noche –a demasiado temprana hora- me ha despertado otra imagen onírica: estaba con varias personas en la explanada junto a un gran edificio –me recordaba las sedes de varios periódicos- y sí experimentábamos una cierta intranquilidad o de hastío –ambos quizás-. Virginia P. Alonso, directora adjunta de 20 minutos, me ha hecho reparar en las medidas de seguridad del recinto. En lugar de verja, o barra protectora, había una cadena pintada a trozos de blanco, de rojo, y de nada, sin pintura. Es decir, una chapuza. “Así ¿adónde vamos?” ha dicho ella alarmada y asqueada (lo siento Virginia, así ha sido).

Grecia vive momentos amargos, sentenciada por los mercados. En seis meses ha revisado tres veces al alza su déficit público, y, al parecer, hasta mintió a Bruselas sobre su situación real. Los inversores juegan con la deuda del país heleno. La rentabilidad del bono a 10 años se situó ayer en el 8,78%, lo que supone que los griegos deberán pagar 5,73 puntos porcentuales más de interés que los alemanes para colocar su deuda en los mercados. Grecia se va a pique.  Parecería que está en venta y que, ni aún así, la quiere nadie. Y, dicen los expertos, que arrastra a Portugal e incluso a España –a pesar de que nuestra deuda es inferior a la media europea-. En otra división juega Gran Bretaña que, ella sola, se dice que igual quiebra y nadie se inmuta. Una periodista esta mañana en la SER ha comentado que Grecia estaba «acosada por las huelgas«. no sé si entiende la diferencia entre causa y consecuencia. A los griegos, plagados de islas maravillosas, los han metido en un barco que navega por barro y protestan. Les va bastante en ello.

Mientras, Obama intenta sacar adelante su reforma financiera, basada sobre todo en la regulación estatal. Dijo anoche que cree en el libre mercado, pero que «no es una carta blanca para hacer lo que a cada uno le dé la gana, como ocurrió muy a menudo en los años que nos llevaron a la crisis. Algunos en Wall Street se olvidaron de que detrás de cada dólar con el que ellos comercian hay una familia que intenta comprar una casa, pagar una educación, abrir un negocio o ahorrar para la jubilación».

Xavier Sala i Martí, un viejo conocido por sus tesis liberales de manual, estuvo anoche con Iñaki Gabilondo. Profesor de Economía en la Universidad Norteamericana de Columbia, y no sé cuántas cosas más, seguro de sí mismo al punto de decir: “yo y otros colegas de Davos llevamos avisando de la situación una década”, hizo las delicias de mi admirado y querido periodista –un caramelo para una entrevista es Sala-. Ha publicado un libro que a Iñaki le había interesado. Describe a la perfección, dijo, todo lo que ha sucedido. Pero ¿cuál es la solución?

Resumo parte de los argumentos del economista: los gobiernos se han equivocado al ayudar a bancos y empresas y acrecentar su déficit público. Había que haberlos dejado caer. No hubiera pasado nada diferente. La misma angustia y falta de crédito se hubieran dado con los grandes monstruos pagando sus errores. El sistema no ha fracasado. Es la condición humana -«entonces ¿sólo queda rezar? apuntó Gabilondo-. No cabe otra solución que meter a los chorizos en la cárcel en cuanto se les detecte. Cuantos más chorizos -que no dejarán de aparecer- más cárcel -¿Y más negocio para los caros abogados que les libren?- Pero regulación ni media, Obama se equivoca. Y en España todos los gobiernos llevan 20 años de errores. El principal no abordar juntos los principales partidos las soluciones, como hicieron en el pasado otros países en crisis. A Suecia, citó.

La España de la crisis económica se enfrenta hoy y ahora a posiciones ideológicas radicales, sobre todo por cómo afloran las engarzadas en el pasado más negro de nuestra Historia. Nunca se fueron, según se ve. Ríos revueltos en donde pescar que podrían acabar, como en Grecia, en la desesperación de los ciudadanos.

Yo borraría del mapa todas las fronteras, todas las barreras, pero –muerta de sueño- me inquieta esa endeble cadenita tan chapuceramente elaborada. Prefiero mi barco. Patina, baila de puntillas por la arena, y quiero creer que el mar es su horizonte. Preferiría que sus bodegas fueran cargadas de cultura, que corriera por su cubierta la libertad, el sano juicio y la búsqueda del bien común. Y que no le hundiera y le anclara la pesada losa económica. “Detrás de cada euro con el que ellos comercian hay una familia que intenta comprar una casa, pagar una educación, abrir un negocio o ahorrar para la jubilación”.

 

¡Feliz día del libro! ¡Feliz día del Aragón real!

¿Quién ha abierto la caja de los truenos?

Nos vemos obligados a escuchar que en España se ha desatado “el frentismo”, “la revisión de la Transición”, “el guerracivilismo”, y el argumento de la extrema derecha y la derecha más extrema, es que esta argucia es obra del PSOE «y sus grupos de presión» para distraer a la sociedad de la situación económica. «Garzón es una anécdota», aseguran. Y en ese terrible juego de los falsos debates donde no se busca la verdad, nos quedamos con el “éste opina”, “el otro opina” y sírvase Vd. de quien más le guste.

Medio mundo está escandalizado porque organizaciones ultraderechistas -una de ellas directamente vinculada al franquismo-, vayan a lograr llevar a juicio e inhabilitar en sus funciones a un magistrado, Baltasar Garzón, por osar meter la nariz en ese tema tabú en nuestra patria que fue el golpe de Estado y los 40 años de dictadura. Ignoran -los extranjeros- que en realidad las “Hedge Funds” internacionales y todos los promotores de la construcción y miembros de corporaciones corruptas que inflaron la burbuja inmobiliaria, todas los políticas liberales que nos han sumido en esta crisis -y lo harán en las que vengan- están afiliadas al PSOE. Desconocen también que fue la Ministra de Economía, Elena Salgado, quien presentó las querellas contra Garzón, y no Falange o Manos Limpias, o un intachable ciudadano apellidado Correa.

Ignacio Escolar publica en su blog el auto por el que Luciano Varela amonesta a Falange por no haber hecho bien los papeles. No se acusa así hombre, hágalo Vd bien, con las correctas normas procesales, o no vamos a poder seguir con el asunto, la correción formal ante todo. Vamos, que si -como en el chiste- añaden una «hache» a esta frase «ijo de puta» ya sirve. Alentados por la comprensión recibida, los demandantes no se han molestado ni en cubrir las formas.

 Varela dice a Falange que hace demasiadas valoraciones que dificultan entender la descripción de los hechos. Que incluyen constantes referencias personales del acusado que son ajenas al hecho del que se trata. O que su escrito podría entenderse más como una exposición para el debate ideológico que no es lo que dilucida el proceso. Y alude a que no quiere hacer del proceso un escenario para actos propagandísticos.

Y es que, entre otras cosas, Falange llama a Garzón «redentor del bando vencido«. Pero no, ha sido el PSOE quien ha desatado el «guerracivilismo».

¿Esto esto no invalida por si sólo el proceso? ¿No muestra la intencionalidad de sus promotores? ¿Va a ser el Supremo cómplice de esta jugada? Porque ya sabemos cómo acaban «los debates ideológicos» de Falange.

En Alemania está prohibida toda apología del nazismo y el uso de sus símbolos. Y sin cesar estudian como ilegalizar a los partidos neonazis que se han colado en el comprensivo sistema. En España el PP no ha condenado siquiera el franquismo, y Mayor Oreja evitó que lo hiciera el grupo Popular del Parlamento europeo, aunque el resto de la Cámara sí reprobó (de forma devaluada por la ausencia de la derecha) el régimen padecido en España.

Pero disponemos de una Ley estupenda que tenemos por ahí arrinconada: la llamada Ley de partidos.

En su artículo 9, prohíbe «complementar y apoyar políticamente la acción de organizaciones terroristas para la consecución de sus fines de subvertir el orden constitucional o alterar gravemente la paz pública, tratando de someter a un clima de terror a los poderes públicos, a determinadas personas o grupos de la sociedad o a la población en general».

 Solo es por ayudar, porque si no fue el más desatado terrorismo y subversión del orden constitucional dar un golpe de Estado y mantener a una sociedad 40 años bajo dictadura, no sé qué más se le puede pedir. Por no hablar de cómo todo esto ha alterado la paz pública o la de varias personas, en particular Baltasar Garzón. Ah, vaya, que no, que no ha sido Varela, que no ha sido el Supremo, que ha sido el PSOE quien ha abierto la caja de los truenos.