Un barco sobre la arena

Hace un par de días soñé que viajaba en un barco pero éste no navegaba por agua, sino por arena. Un pasadizo de piedra natural –discontinuo, con aberturas que permitían ver muy cerca el mar-, guiaba sus pasos, mansamente, eso sí, sin ninguna violencia ni sensación de peligro, a pesar de la extraña singladura. Esta noche –a demasiado temprana hora- me ha despertado otra imagen onírica: estaba con varias personas en la explanada junto a un gran edificio –me recordaba las sedes de varios periódicos- y sí experimentábamos una cierta intranquilidad o de hastío –ambos quizás-. Virginia P. Alonso, directora adjunta de 20 minutos, me ha hecho reparar en las medidas de seguridad del recinto. En lugar de verja, o barra protectora, había una cadena pintada a trozos de blanco, de rojo, y de nada, sin pintura. Es decir, una chapuza. “Así ¿adónde vamos?” ha dicho ella alarmada y asqueada (lo siento Virginia, así ha sido).

Grecia vive momentos amargos, sentenciada por los mercados. En seis meses ha revisado tres veces al alza su déficit público, y, al parecer, hasta mintió a Bruselas sobre su situación real. Los inversores juegan con la deuda del país heleno. La rentabilidad del bono a 10 años se situó ayer en el 8,78%, lo que supone que los griegos deberán pagar 5,73 puntos porcentuales más de interés que los alemanes para colocar su deuda en los mercados. Grecia se va a pique.  Parecería que está en venta y que, ni aún así, la quiere nadie. Y, dicen los expertos, que arrastra a Portugal e incluso a España –a pesar de que nuestra deuda es inferior a la media europea-. En otra división juega Gran Bretaña que, ella sola, se dice que igual quiebra y nadie se inmuta. Una periodista esta mañana en la SER ha comentado que Grecia estaba “acosada por las huelgas“. no sé si entiende la diferencia entre causa y consecuencia. A los griegos, plagados de islas maravillosas, los han metido en un barco que navega por barro y protestan. Les va bastante en ello.

Mientras, Obama intenta sacar adelante su reforma financiera, basada sobre todo en la regulación estatal. Dijo anoche que cree en el libre mercado, pero que “no es una carta blanca para hacer lo que a cada uno le dé la gana, como ocurrió muy a menudo en los años que nos llevaron a la crisis. Algunos en Wall Street se olvidaron de que detrás de cada dólar con el que ellos comercian hay una familia que intenta comprar una casa, pagar una educación, abrir un negocio o ahorrar para la jubilación”.

Xavier Sala i Martí, un viejo conocido por sus tesis liberales de manual, estuvo anoche con Iñaki Gabilondo. Profesor de Economía en la Universidad Norteamericana de Columbia, y no sé cuántas cosas más, seguro de sí mismo al punto de decir: “yo y otros colegas de Davos llevamos avisando de la situación una década”, hizo las delicias de mi admirado y querido periodista –un caramelo para una entrevista es Sala-. Ha publicado un libro que a Iñaki le había interesado. Describe a la perfección, dijo, todo lo que ha sucedido. Pero ¿cuál es la solución?

Resumo parte de los argumentos del economista: los gobiernos se han equivocado al ayudar a bancos y empresas y acrecentar su déficit público. Había que haberlos dejado caer. No hubiera pasado nada diferente. La misma angustia y falta de crédito se hubieran dado con los grandes monstruos pagando sus errores. El sistema no ha fracasado. Es la condición humana -“entonces ¿sólo queda rezar? apuntó Gabilondo-. No cabe otra solución que meter a los chorizos en la cárcel en cuanto se les detecte. Cuantos más chorizos -que no dejarán de aparecer- más cárcel -¿Y más negocio para los caros abogados que les libren?- Pero regulación ni media, Obama se equivoca. Y en España todos los gobiernos llevan 20 años de errores. El principal no abordar juntos los principales partidos las soluciones, como hicieron en el pasado otros países en crisis. A Suecia, citó.

La España de la crisis económica se enfrenta hoy y ahora a posiciones ideológicas radicales, sobre todo por cómo afloran las engarzadas en el pasado más negro de nuestra Historia. Nunca se fueron, según se ve. Ríos revueltos en donde pescar que podrían acabar, como en Grecia, en la desesperación de los ciudadanos.

Yo borraría del mapa todas las fronteras, todas las barreras, pero –muerta de sueño- me inquieta esa endeble cadenita tan chapuceramente elaborada. Prefiero mi barco. Patina, baila de puntillas por la arena, y quiero creer que el mar es su horizonte. Preferiría que sus bodegas fueran cargadas de cultura, que corriera por su cubierta la libertad, el sano juicio y la búsqueda del bien común. Y que no le hundiera y le anclara la pesada losa económica. “Detrás de cada euro con el que ellos comercian hay una familia que intenta comprar una casa, pagar una educación, abrir un negocio o ahorrar para la jubilación”.

 

¡Feliz día del libro! ¡Feliz día del Aragón real!

7 comentarios

  1. Galgo de Casalarreina

     /  23 abril 2010

    Creo qe la intervención del Estado en el mundo financiero ha sido necesaria, y además inevitable para mitigar el impacto, sobre el ciudadano, de la quiebra incontrolada de muchas entidades financieras.
    Pero, si el Estado aporta, lo debe recuperar, con garantías y con intereses similares, o mayores, a los que el ciudadano paga, por ejemplo, un crédito personal.
    También el Estado, si pone dinero, debe sentarse, con voz y voto, en el Consejo de Administración de las entidades soportadas.
    En España corren vientos de enfrentamiento excesivamente huracanados, y no precisamente proyectados por el drama de la crisis, sino por otro drama, creado también por los políticos, y tan activo, que hasta ha sido capaz de hacer revivir al virús criminal que se adueñó de la sociedad española y europea en los años 30, y que acabó con la mayor castástrofe provocado por el ser humano: La SGM.
    ¿Quién ha proporcionado las condiciones ambientales para ese virús, más letal que la peste negra cobre de nuevo vida?
    No lo sé, pero ahí está, y en lugar de buscar culpables, creo que es más sensato buscar soluciones, y pasterizar de tal manera a ese virús, que jamás pueda volver a campear por la aires de España, e inocular los corazones de los españoles.
    En España todos tenemos pasado, hasta Samaranch, que en su juventud falangista, en su juventud, en los años 30.
    Seguir removiendo en el pasado, cuestionar la Ley de Amnistía del 77, un error. Olvidar otro.
    Yo me quedo con el artículo de Ramón Jauregui del País del día 20 del corriente.

  2. …y sin embargo no es cierto. Es falso de toda falsedad. Si buceas un poco en Internet (es un personaje entre admirado y odiado en la caverna libeggal, por un lado por su posicionamiento económico de libro y por el opuesto por su nacionalismo periferico), Sala i Martín nunca vio venir nada. Como todos los demás apóstoles de la mano invisible…

  3. Escuché una entrevista con Sala i Martí hace poco; en La Ventana, creo, que le debe unir a su equidistante conductora la pasión por el Barça. No es una razón, sino una opinión personal: me cayó fatal, sobre todo porque busqué sobre él y encontré que va de ultraliberal por la vida. Así, y durante aquellos momentos de efervescentes burbujas inmobiliarias encadenadas y pimpates, respondió en una entrevista en el diario capital [6] en junio de 2004, tras ser preguntado sobre el papel del gobierno sobre los precios de la vivienda:

    Si ahora los precios de las casas bajaran a la mitad, todos los obreros de los barrios de Barcelona, que son propietarios de sus casas, perderían una millonada. Es decir, cuando las casas suben, los propietarios de las casas, que son casi todos, se enriquecen. ¿Qué hay de malo en ello?

    Otro más de los que viven en la cresta de la ola y no tienen vértigo, que ya le tocará sufrir a otro.

  4. Víctor

     /  23 abril 2010

    Al señor Sala i Martí me lo encontré en la TV hace 3 o 4 años presentando un documental sobre África. Desde entonces se me quedo grabado este sujeto. En dicho documental (de más de media hora) se dedicaba a ensalzar las actividades de las corporaciones multinacionales en ese continente. Destacando la labor benéfica de entidades como Nestlé. Su enfoque era que el progreso en África solo podía venir del desarrollo del libre comercio y la penetración de las multinacionales. Sin cortarse un pelo.
    Por cierto, este sujeto es el ideólogo que hay detrás de la posible carrera de Laporta en la política (pobres catalanes)

  5. rosa maría artal

     /  23 abril 2010

    La Web de Sala i Martín. Muy definitoria:

    http://www.columbia.edu/~xs23/Indexmuppet.htm

  6. Soto

     /  23 abril 2010

    Hola Rosa Maria y amigos contertulios.

    Me he metido un momento,en un Ciber aqui en Barcelona pues no resistia el mono del Periscopio. Estoy pasando unos dias ,me iré el martes para mi Pontevedra.Hoy ,dia de San Jordi en Cataluna,una maravilla lo bonita e interesante que esta la ciudad con su libros y sus rosas.
    Pues ,si,me mete miedo Grecia y sus posible contagios debidos a los movimientos especulativos,mejor llamados ,asesinos, por los dramas humanos que causan.No es de sorprender que Espana no estee muy lejos de esa linea roja.Obama ,dice que hay que regular el mercado financiero y el Presidente del FMI responde que no se vaya tan de prisa.
    Hasta ,que por lo menos,el mercado no estee regulado en condiciones,creo que no hay nada que hacer y somos conscientes de que ello es muy dificil,la regulación ,debido a lo implantado que está la citada especulación financiera.
    Xavier Sala y Marti,siendo la primera vez que lo vi,me pareció un personaje nadando mucho en el yo , en el egocentrismo.Me extranó que lo trajese Inaqui Gabilondo,por supuesto que sus razones tendria.
    Estamos viviendo unos tiempos inciertos con tendencia al maximo peligro y, la prudencia y el aprender de los fallos parece una quimera y eso es triste.
    Apertas agarimosas para todos.

  7. romeo

     /  26 abril 2010

    La treta del neoliberalismo es “dar” como soluciones las mismas medidas que produjeron la catástrofe, apoyados en la desmemoria general. Aquí en España aún hay mucha gente esperando que se vuelva a liberalizar el suelo para cementar aún más el territorio y crear pleno empleo (tan fugaz como precario) otra vez.

    Lo de Grecia es un espejismo, si suspende pagos la banca alemana (principal acreedora) y la fracesa (2ª) se hunden al día siguiente. Es puro teatro, Merkel y Sarkozy se hacen los duros frente “al moroso y mal alumno griego” para apretar su electorado, pero cuanto más tiempo tarden en darle dinero, más daño harán a la sociedad griega y más dinero (nos) costará ayudarla. Meter al FMI por medio sólo ha conseguido en dos meses aumentar un 50% la cantidad a financiar y dar la excusa perfecta a los grandes especuladores para actuar como piratas y pedir a Grecia que en vez del 4% les den el 8% de intereses por su deuda pública (igualito que en Argentina en los 90 o África en los 70-80).

    Ya de traca es ver el orígen de esta situación, Grecia (al igual que Estonia) aplicando medidas neoliberales por un gobierno conservador y “fabricando” datos macroeconómicos asesorado por los grandes bancos de inversión se ha ido al traste, y ahora como solución se le propone tres tazas más del mismo neoliberalismo pero acrecentado que le ha llevado a la supuesta ruina. (Mediante reformas laborales y sociales que nada tienen que ver con el desastre, y que empobrecerán aún más la población, lastrando la economía futura y el bienestar del país.)

    Y mientras mucho gañán de las finanzas, viviendo de las rentas y de las “oportunidades de negocio” que consisten en obligar a los más débiles a pagar más por sus deudas. Todo muy ético y respetable.

    El crecimiento desmedido y sus convulsiones sólo favorece a quien presta dinero, no al ciudadano. La volatilidad de las bolsas y de los mercados existen para ganar dinero comprando barato y vendiendo caro, y cuanto más dinero se quiere ganar ràpido más capacidad de daño potencial sobre más personas (regiones, estados, etc) se tiene.

    Así que no nos dejemos engañar por tanto lobo con piel de cordero (desde el “amable Soros” hasta otros más repugnantes) porque ellos sólo plantean SU solución al problema, es decir, aquella que más dinero les va a reportar, independientemente de las vidas y el bienestar de los ciudadanos del mundo.

A %d blogueros les gusta esto: