La batalla de Wisconsin

 “Shame of you¡” ¡avergüenzate de ti!, gritan miles de manifestantes en el Senado de Wisconsin. En este Estado del Midwest norteamericano se ha iniciado una revuelta de gran calado que comienza a extenderse por otras zonas del país.

Enardecido con el triunfo ultraconservador en las elecciones de mitad de mandato de Obama, el Gobernador de Wisconsin, el republicano Scott Walker, decidió proponer una ley que facilita la privatización de los servicios públicos y recorta los derechos de los funcionarios para paliar el abultado déficit público (que sin duda ellos no causaron, sino las políticas de sus gobernantes). Los sindicatos son prácticamente apartados de la negociación de los convenios colectivos (tal como se pretende hacer también en Europa).

Todos saben que el debate es sobre todo ideológico: el que libra el neoliberalismo para acabar con el sector público. Al gobernador le apoyan pesos pesados del ultra conservadurismo norteamericano, como los hermanos Koch, y los demócratas tenían en Wisconsin y en sus sindicatos un importante soporte. La ley ya está aprobada por la Cámara baja estatal, y para evitar su paso en el Senado los representantes demócratas huyeron al vecino Illinois, para no ser obligados a asistir al pleno y hacer imposible la votación por falta de quorum.

Lo cierto es que la población se ha levantado contra sus gobernantes. Las leyes les permiten entrar en las cámaras legisladoras y, dentro y fuera, protestan airadamente. La revolución no es sólo árabe, y de hecho desde Egipto se apoyó al Estado norteamericano y viceversa.

La mayor manifestación popular desde la guerra de Vietnam, con entre 70.000 y 100.000 personas en un pequeño estado donde hay registrados poco más de 200.000. El pulso ya es nacional, entre demócratas y republicanos, entre defensores de lo público y de lo privado. Incluso Obama ha intervenido. Y los grandes medios se aprestan a sembrar encuestas a ver qué opina la ciudadanía: se inclinan de momento por los trabajadores.

Otros estados en manos conservadoras han anunciado ya recortes en los servicios públicos: Indiana, Tennesse, Iowa o New Yersey (el colmo que sea republicano el barrio obrero de Manhattan). Lo último: el gobernador de Wisconsin persiste en su actitud, pese a las protestas. La derecha ha encontrado en Walker un nuevo ídolo, le animan a apostar por la Casa Blanca.

Europa está haciendo la misma política neoliberal, sin que los ciudadanos se inmuten. España es ya un festín en el que se enajena lo público, mientras los líderes del PP anuncian sin sonrojo su pasión por lo privado, es decir, todos, por vender nuestro patrimonio a empresarios que pensarán en sus bolsillos, y los llenaran a nuestra costa. Un día más hay que contarlo.

De momento, las políticas neoliberales –las que practican ahora los socialistas- han logrado otro récord: 68.260 parados más. No, chicos, no es esto. ¡Avergüenzate de ti!, tanto si eres político como votante.

(Gracias Víctor -el viejo, el de toda la vida-, por el vídeo)

Objetivo prioritario: ganar dinero

En el Reino Unido se están planteando gravar con impuestos la comida basura, el fast food. Lo más curioso es la razón: argumentan que quien ingiere estos alimentos de baja calidad tiene peor salud… y es más costoso para la sanidad pública.

El truco secreto para el éxito de estos comestibles es su bajo precio. Dudo que alguien prefiera una hamburguesa a un solomillo. Regularmente, otra cosa es hacerlo de ve en cuando por variedad o capricho.

¿Y por qué la comida basura es más barata? Perogrullo acude en mi ayuda: porque contiene lo peor del segmento alimentario. Así que los usuarios habituales enferman más y, ¡habrase visto! hay que curarlos con cargo al erario público.

Tengo por ahí un artículo que escribí en 1993. Un tal Harry Elphick fue la primera víctima conocida de la búsqueda prioritaria de la rentabilidad en la medicina, impuesta por Margareth Tachtcher. Ocurrió en Manchester. El hombre fumaba. Y tenía sobrepeso y colesterol alto. Y le dio un infarto, del que sobrevivió. Pero precisaba una operación posterior, y los médicos le dijeron que no lo harían hasta que no dejara al menos de fumar. Y el bueno de Harry murió sin conseguir su empeño.  Por aquel entonces la sanidad británica comenzaba a postergar en sus listas de espera a los chicos malos que no practican hábitos de vida sanos. Si uno ingiere hasta el colmo grasas de cerdo de primera, bebe D. Perignon (a más de 100 euros vi la botella el otro día pasando por una tienda de “ofertas”) y esnifa heroína pongamos por caso, para eso tiene médicos privados que le curarán. Y además sin demoras.

En la retina aún el Día de las enfermedades raras. Un día en el año (ellos los padecen los 365) nos cuentan que hay gente por ahí que deambula de médico en médico, hasta que llega a sufrir síntomas incluso invalidantes. Pero no tienen cura. Porque no se han investigado. Les ha tocado en la ruleta rusa que sus males solo afecten a una persona entre 2.000, que tampoco es una nadería. Y no es rentable invertir dinero en buscar soluciones. Se siente.

Palabra que puedo llegar a entender que una empresa farmacéutica privada decida no gastar dinero en fabricar medicamentos con los que no se va a forrar. Es mucho entender, pero intento hacerlo. Ahora bien ¿no hay nadie más por ahí que se ocupe de estos asuntos? Para eso está el sector público que pagamos con nuestros impuestos.  Ya, que mientras no me toque a mí… ¿no?

Los ejemplos se multiplican en otros sectores. Leo de vez en cuando que no se investiga en modelos superiores de aviones, por ejemplo, por lo mismo… porque no son rentables. Si el viajero ya vuela, para qué darle mejoras que cuestan dinero. Y los dueños están para ganar cuanto más mejor. Pero ¿no hay nadie más que lo haga? El desarrollo se detiene por el beneficio inmediato.

Y ya llegamos a la honda preocupación de los especuladores (dejémonos ya del eufemismo “mercados”) por las revueltas árabes. Señores, aguántense con su hambre, su humillación y sus dictaduras, que nos fastidian el negocio.

Lo más asombroso es la falta de criterio de una buena parte de la sociedad que todo esto lo ve muy bien. En twitter tengo yo unos “cons” (abreviatura cariñosa de “neocons”) que discuten y todo las bondades del neoliberalismo, de buscar el lucro privado contra viento y marea. Más aún, lo que deje vivo Zapatero del sector público, se lo ventilará en dos días el Partido Popular. Y les votaremos para que lo hagan, y nos quedaremos tan anchos.

No consigo recordar el autor de un cuento que me impactó sobremanera hace muchos años. Era del realismo mágico sudamericano. Creía que de Cortazar pero lo busqué y no lo encontré. La historia hablaba de una ciudad para cuyo obligatorio acceso y salida, para vivir simplemente en ella, se debía atravesar un túnel. Cada cierto tiempo, las compuertas de ese túnel se cerraban y gaseaban a quienes se encontraban allí en ese momento. Todos lo sabían, pero era inevitable atravesarlo. Si te tocaba morir, mala suerte. Cada día pues atravesaban el túnel la mayoría. Y unos cuantos perecían en el intento. Y la cotidianidad seguía. Lo tenían asumido.

Ahora también nos está ocurriendo. Salud, justicia, víctimas de los bancos… al que le toca, con su pan se lo coma. El egoísmo elevado a los altares por el neoliberalismo es la causa. Lo peor es que no sé si todos los sabemos. Si estamos dispuestos a hacer algo por las víctimas, aunque no seamos nosotros mismos o seres queridos. Pero pasen, señores, el túnel de la suerte o la desgracia nos espera.

Libia paso a paso

 Mi amigo José Antonio Rodríguez (ex realizador de TVE) lleva ya cerca de cuatro años dando la vuelta al mundo en coche. Se me ocurre que podría interesaros la crónica de Libia que realizó en Noviembre de 2007, en una de las primeras etapas de su periplo. Es el relato cotidiano de un viajero. Demasiados detalles quizás para un artículo periodístico, que no pretende ser. La ventaja es que recorre paso a paso numerosas carreteras, ciudades y pueblo, y desde luego lugares de interés cultural. Las fotos son una maravilla. Cuando descubráis el truco de la página podéis realmente deleitaros.

 

 Todos los pueblos tienen electricidad, grandes redes de torres metálicas se encargan de distribuir energía eléctrica por todo el país. Las antiguas medinas de adobe han sido abandonadas, se mantienen solo como recuerdo histórico. Nuevas ciudades, casas y pisos, más confortables se han levantado junto a las antiguas.

Hablamos de un país que es más grande que media Europa, dos veces mayor que Egipto, el 95% de su territorio es desierto, el 20% lo ocupan las dunas. Solo viven en ese gran territorio unos 6 millones de personas. Gracias al proyecto de “Nahr Sinai” han desarrollado la agricultura ganando terreno al desierto. Son casi autosuficientes alimentariamente. Desde luego los inmigrantes, legales e ilegales, son mano de obra necesaria para seguir el ritmo de crecimiento. El país esta creciendo rápidamente, una vez finalizado el embargo internacional. Se ha renovado el parque automovilístico, aunque todavía ruedan por las carreteras viejos Peugeot 504. Toyota, Mitsubishi, Kia, Hiunday, sobre todo, sin olvidar Mercedes, se reparten el goloso pastel.

Hoy, mientras cenaba en un restaurante del pueblo, he visto, en una mesa cercana, a un grupo de trabajadores chinos uniformados. Te los encuentras por todas partes, sobre todo si hay petróleo cerca.

 

 Me lavo y afeito en el servicio de la gasolinera. Con mi propio espejo ya que ¿para que se necesita un espejo en los lavabos de hombres de una gasolinera? Excuso decir que allí lo mas que se hace por mantener limpios los retretes y lavabos es regar con manguera. Imaginad el color que ha ido tomando todo con el paso de los años. Gran Reserva. Por supuesto no hay lavabos para las mujeres.

 Benghazi

 Salgo a las nueve y media. Nublado y fresco. Compro kilo y medio de plátanos, menos de un euro. Son de Ecuador, muy buenos. ¿Quién me lo aclara? ¿No estamos en un mercado de libre competencia? ¿Si no es competitivo el plátano canario, por que se cultiva? O nos fríen a impuestos o los intermediarios se forran, o las dos cosas a la vez. Por favor, iluminadme. Seguro que hay explicación lógica que a mi se me escapa.

Quiero visitar Tolmeita, ciudad fundada por los griegos en el siglo I, luego la ocuparon y desarrollaron los romanos. En el siglo VII, con la invasión árabe, fue abandonada. Solo se ha excavado una decima parte del área que ocupa y así continuara durante mucho tiempo. Sigo la carretera paralela a la orilla del mar, a ambos lados se extienden campos de cultivo planificados. Las viviendas son iguales, las distancias entre ellas semejantes, agua corriente, electricidad, tractores y, que no falten, parábolas para recibir tv vía satélite. Como ya es habitual, falta señalización en la carretera. Tengo que ir preguntando para encontrar el camino que me lleve a las ruinas. Desde el pueblo, una calzada infame, polvorienta, con muchos socavones que hay que sortear. Encuentro la entrada, pago por el museo, por las ruinas y por la cámara de fotos.

El museo es pequeño pero guarda en su interior unos mosaicos espectaculares, algunas estatuas y fragmentos de sarcófagos. Al salir, pregunto donde están las ruinas. Me señalan una puerta abierta, lejana, en medio del campo. Creí que estarían cerca del mar….

Toda la crónica aquí.

 

Nueva propuesta de permuta

A grandes males, grandes remedios. Ando profundizando en la serie de medidas radicales para erradicar problemas. A la propuesta revolucionaria de permutar Valencia por Dinamarca y Madrid por Suecia, añado nuevas proposiones de cambios.

Exposición de motivos:

Camps ya es candidato a la presidencia de la Comunidad Valenciana. Lo pidió en todos los tonos, y Rajoy I El Resoluto, ha terminado por ceder. A quienes mientan la presunción de inocencia consagrada en todas las Constituciones democráticas, habría que preguntarles si creen que ha sido ésa la razón para la designación de Camps. Porque ni aún en la más recalcitrante derecha presumo tamaña ingenuidad. El señor de las trabillas ejerce un sospechoso poder sobre el líder del PP que escamaría a cualquiera. Pero la ciudadanía valenciana se dispone a premiar a su Presidente encausado, otorgándole más votos aún de los que tiene y le han permitido hacer y deshacer a su antojo en su feudo.

Por el contrario:

En Alemania –según nos cuenta  Ignacio de la Torre–    un financiero corrupto ha terminado por suicidarse ante el rechazo social a su conducta.

“La empresa alemana para la que trabajaba había pagado sobornos generalizados para la obtención de contratos. Él había satisfecho muchos de estos pagos, pero había pedido y obtenido retrocesiones de dichos pagos. Cuando el escándalo salió a la luz cayó la cúpula de la compañía. Él pasó por la cárcel, aunque poco tiempo. Al salir, acudió a jugar al golf a su club de toda la vida. Terminó su último hoyo, y entró a comer en la cafetería social. Al verle, los presentes se pusieron en pie y abandonaron el recinto, dejándole solo. Él acabó su comida. Volvió a su casa. Se suicidó”.

Los ciudadanos alemanes tienen muy claro a quiénes le encienden la luz roja.

 No es el único caso. Chorizos los hay en todas partes, especialmente punibles entre la casta política. La sociedad británica montó en cólera y exigió responsabilidades (que se arbitraron), al conocer los chanchullos de sus diputados. La Ministra francesa de Exteriores, anda en serios apuros para permanecer en el cargo debido a unas sospechosas vacaciones en Túnez. La opinión pública se lo exige.

Argumentos:

La UE moribunda no es Europa. A Europa se la ama, a pesar de Bruselas. Por el civismo de sus ciudadanos. Habremos de aprenderlo.

Proposición:

   Traer a los europeos transpirenáicos a España. Diseminarnos a todos nosotros por Europa. Nada de lo que nos está ocurriendo sucedería si la sociedad no quisiera. A los males generales que asolan a esta generación enferma, España suma… unas tragaderas con la corrupción que nos engullen a la población entera. No todos son iguales, no todos lo hacen, si lo hacen todos, es porque nosotros lo permitimos.

 De momento, yo me pido Berlín.

Muertos por contaminación

   Ésta es la masa de porquería con la que despide el día Madrid. 16.000 muertes prematuras se producen anualmente por esta causa y numerosas enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Lo dice, no sólo el Ministerio de Medio Ambiente, sino la Sociedad Española de Neumología. Un estudio internacional afirma que en Madrid y Barcelona podrían evitarse un 5% de infartos, si se cumplieran unas normas mínimas de limpieza del aire. Ya sabemos que, con los medidores situados en todos los parques de Madrid, las cifras que dan no son las reales, y aún así reciben la reprobación de Bruselas, que en eso, sin multas (con su habitual eficacia) sí lo mafiniesta. La verdad la muestran las fotos ¿Quién vive con esto entrando a los pulmones?

   Una cifra 7 veces superior a la que acarrean los accidentes de tráfico. 858 son los muertos por el terrorismo de ETA en 50 años. Y llena informativos, debates, sesiones del Congreso. Con razón. Pero ¿nadie va a rendir cuentas de las 16.000 víctimas, 3.000 anuales en Madrid, de la codicia que antepone el beneficio (económico y electoral) a cualquier fin y la mala gestión política?

   Ay, los daños que no se ven, que no se airean. En esta podredumbre en realidad nada se «airea». Es solo un desahogo. Mientras pueda respirar.

Precio del petróleo: soberana hipocresía

Las gentes de bien están muy preocupadas por el alza en el precio del petróleo que ha ocasionado la parada de la producción en Libia, debida a su vez, a que andan por allí a machetazo y bombardeo limpio y así no hay quien trabaje en la extracción del crudo. Lógicamente, extienden su inquietud a todos nosotros. El ministro de Industria español, Miguel Sebastián, sir in más lejos, explicó que “una subida del 10% del barril de crudo tiene un impacto de 6.000 millones en la economía española y, en el ámbito europeo, el equivalente a todo el presupuesto de la UE”. He leído también que a los «mercados» ha vuelto a darles su enésimo ataque de intranquilidad. Así que podemos echarnos todos a temblar. No es para menos, Repsol, la antigua empresa pública española, triplicó su beneficio neto el año pasado hasta alcanzar los 4.693 millones de euros. 

Veamos, en el año 2003, el precio del petróleo rondaba los 25 dólares barril. Como curiosidad, caben en él 159 litros. En Agosto de 2005, había más que duplicado su costo: estaba a 60 dólares. A partir de entonces comenzó una escalada vertiginosa para llegar a su máximo histórico en Julio de 2008: 147.25 dólares.

Casualmente, por aquellas fechas, los alimentos básicos también habían llegado a precios nunca conocidos. ¿Qué ocurría? En ambos casos lo mismo: especulación. Los nerviosos “mercados” se estaban poniendo las botas –si se me permite la expresión- a costa de millones de personas y gracias a eso que llaman invertir y provocar alzas en los precios con afán de lucro. Se da la circunstancia de que esto se lo manejan entre unos poquitos avisados. 

Por aquella época, sí nos contaban también cómo subían el petróleo y las cosas de comer, pero las declaraciones, noticias y opiniones plañideras no señalaban culpables con la intensidad que lo están haciendo ahora.

Porque, señores, ahora sí los hay: los ciudadanos de las “petrodictaduras” y aledaños, se han hartado. Y se han echado a la calle. Se calcula que Gadafi se ha cargado ya a 10.000 manifestantes. Si ése hubiera sido el balance de un terremoto, tendríamos allí cámaras y enviados especiales para contarlo. Porque también el tirano les hubiera dejado entrar. Ahora no.

Nadie duda ya de que el encarecimiento del trigo fue una de las causas de la rebelión contra Mubarak. Voces alarmadas –en este caso con razón- vuelven a alertar de que los precios de los productos básicos alimentarios se han disparado a niveles insostenibles. Se ha evaluado ya su impacto: 44 millones de pobres más en apenas medio año. Hablan de malas cosechas, del socorrido recurso del tiempo: que llueve mucho o hay sequía. En 2008, Vicente Romero entrevistaba a Jean Ziegler, relator especial de la ONU, para un reportaje de Informe Semanal. Sus datos fueron concluyentes: 8 empresas controlan el 80% de los alimentos en el mundo.

Volvemos a las andadas. Estamos como dos meses antes de la caída de Lehman Brothers, primer derrumbe del entramado financiero mundial, ocurrido en Septiembre de 2008. Se han recuperado divinamente. Han hecho saber a sus empleados en los gobiernos mundiales que no pueden ponerse nerviosos. El petróleo ya estaba subiendo. Hace un mes sobrepasó eso tan bonito de “la barrera psicológica”, en este caso de los 100 dólares por barril. La sangre árabe lo ha subido, al parecer, 11 dólares más, 11. Por el momento, ya sé. Aún faltan 36 dólares para llegar al nivel que lo situó la codicia silenciada.

La Comunidad Internacional sigue un día más “muy preocupada”, cada vez más preocupada… y sin mover un dedo para detener la carnicería desencadenada por su amigo Gadafi. Más aún, la inoperante UE, no sabe si está más inquieta aún porque les va llegar una avalancha de desgraciados. Y ahí sí van a tomar alguna medida: ver como les ponen barreras para detenerlos. La Comunidad Internacional sigue reunida. Preocupada. Deliberando.

Tenemos un problema: estamos en manos de inútiles

Es un vídeo casero que muestra cómo actúan los mercenarios de Gadafi. En Libia no se permiten periodistas. Y, mientras centenares de libios se desangran literalmente por la represión que sobre ellos ejerce el diabólico tirano, la llamada Comunidad Internacional debate si quizás pudiera ir a por vendas para contener la hemorragia, siempre que no le moleste a nadie y encuentren el adecuado consenso. Pocas veces como hoy llego al absoluto convencimiento de que estamos en manos de discapacitados, de unos seres que viven en un limbo artificial que se han fabricado con nuestro permiso tácito y lo que es aún peor: con muy turbias inclinaciones en sus escasas y envanecidas neuronas.

Mantenemos una organización, la ONU, que reúne a 192 países (prácticamente todos los del mundo) y alimenta suntuosas sedes y presupuestos. Amplias delegaciones se juntan en Asambleas. Por lo que cuenta la crónica de Clarín, el embajador adjunto de Libia en la ONU, Ibrahim Dabbashi, –que se ha posicionado en contra de Gadafi- imploraba ayuda a la sala: “¡Están disparando contra toda la gente que está en las calles de Trípoli!”. Pero no hubo consenso más que para aprobar “una declaración de condena”, nada de sanciones, ni acción alguna. A lo sumo, poner mala cara al primer embajador libio que sí apoya al dictador. Eficacia suprema.

Toda la Comunidad Internacional está haciendo lo mismo. Dudan los demócratas estadounidenses de si tal vez se podría meditar la conveniencia de pensar en la posibilidad de estudiar, prudente y meditadamente, algo que tal vez hacer. Algo más que llevarse de Libia a sus nacionales. Es el mismo país que, como contaba ayer, se cargó a 70 civiles en 1986 bombardeando Trípoli para parar los pies “al terrorista Gadafi”.

Lo de la UE es tanto o más patético. Pasea por el mundo Lady Ashton (la Alta Comisionada la llaman) su cortedad infinita, pareja a la del Presidente permanente Van Rompuy. Y no muy lejana al inoperante y turbio Barroso. Así los eligieron premeditadamente. Huecas palabras de condena salen de la UE, mientras eso sí, se aprestan a reunir a sus ministros de interior en Roma  -a todo trapo, viaje, alojamiento, comidas y dietas-, para ver «cómo hacen frente a la inmigración árabe» que va a llegar al paraíso europeo. Qué asco. Ayer un periodista del periódico francés Libération, a quien escuché en euronews, fue bien contundente y definitorio: “La UE no habla con una sola voz, es una cacofonía. Están como conejos asustados en una carretera cuando de noche les deslumbran los faros de un coche”.

 Viven fuera de la realidad. Todos. No estoy oyendo ni a un solo gobernante que se esté dando cuenta de a qué se enfrenta. Fluye la sangre a borbotones abandonando la vida en Libia y otros países árabes, hartos de tanta desvergüenza y tanta tiranía. Pero en la anquilosada Europa, en el mundo occidental, sufrimos hemorragia similar y nadie hace nada por remediarlo. Estos bastardos inútiles bajan la cerviz ante los especuladores que exigen cada día más cuotas.

Un instituto alemán dice hoy, por ejemplo, que España tardará 10 años en crear empleo, y eso siempre que se acometa en serio la “reforma laboral”, porque ésta que nos implantan es demasiado tibia. “Hay toda una generación perdida de españoles jóvenes que carga con la losa de tener que trabajar toda su vida para pagar una vivienda que vale la mitad de lo que pagaron«, dice un experto para Reuters, en un reportaje que demuestra el dramático timo del que hemos sido objeto. Y el pillaje prolonga sus tentáculos hasta el futuro. Y, entretanto, el BBVA hace un acuerdo con la OCDE –otro de los portavoces del “sistema”- para que el Informe PISA evalúe conocimientos financieros en los chavales. Que aprendan a usar talonarios y cuentas corrientes, que aprendan los mecanismos de su futura y eterna servidumbre.

Llevo ¡30 años! recordando el 23F, 30 veces en mi vida, como mínimo, viendo al chusco militar con bigote irrumpir en el Congreso de los Diputados español. ¡Ya vale! Nos están comiendo vivos, aquí y ahora, en este barco a la deriva en el que vivimos. Los patrones deliberan en el puesto de mando en una burbuja con una copa de ceguera e incapacidad en la mano. El horripilante y acartonado muñeco sanguinario que amenaza –y cumple- sus desvaríos desde Trípoli no es sino un símbolo más de las marionetas a quienes hemos entregado nuestros destinos. Y no hay derecho: han devaluado la Política, imprescindible en un sistema democrático.

Gadafi: sangre, petróleo, armas e hipocresía internacional

 

Este fantoche que afirma su presencia en Trípoli frente a las “mentiras de las emisoras de los perros” y que termina diciendo que «llueve«, ha llenado las calles con la sangre de sus conciudadanos. Centenares ya de manifestantes han sido abatidos incluso por cazabombarderos. La llamada Comunidad Internacional está “muy preocupada”. Se reúnen en cómodas estancias para expresar lo preocupados que están. Concretamente, la Alta Representante Catherine Ashton se ha pronunciado así en nombre de la Unión Europea sobre los acontecimientos en Libia:

«La Unión Europea está extremadamente preocupada por el desarrollo de los acontecimientos en Libia y la muerte de un número muy elevado de los manifestantes. Condenamos la represión contra los manifestantes pacíficos y deploramos el uso de la violencia y la muerte de civiles. Expresamos nuestras condolencias a las familias y amigos de las víctimas.

La UE insta a las autoridades a la moderación y a la calma, y pide que se abstengan inmediatamente de seguir haciendo uso de la violencia contra manifestantes pacíficos. La libertad de expresión y el derecho de reunión, tal y como se establece en la Convención Internacional de Derechos Civiles y Políticos, son derechos y libertades fundamentales de todo ser humano que han de ser respetados y protegidos”.

A las autoridades”, según la excelente cadena de noticias Euronews, Italia y Chekia se opusieron a la condena expresa a Gadaffi (De hecho Berlusconi está muy preocupado con los problemas de Gadafi). En parte alguna figura esa referencia, ni siquiera en las notas de prensa que regularmente me envía la Oficina de la Comisión Europea en Madrid.

34 aviones norteamericanos, 34, bombardearon Libia con misiles en 1986. Los mandó el presidente republicano de EEUU Ronald Reagan porque entonces Gadafi era considerado un terrorista. Se decía –parece que con gran fundamento- que estuvo implicado en los atentados de los aeropuertos de Viena y Roma en 1985, que apoyó al terrorista palestino Abu Nidal, y que también tuvo que ver en el atentado (1986) contra el vuelo UTA 772, entre Brazaville y París, que dejó 170 muertos. La gota que colmó el vaso fue el atentado dirigido contra la Discoteca La Belle de Berlín en 1986, frecuentada por norteamericanos, y en el que murió un sargento –uno- de esa nacionalidad. Los misiles de Regan descargaron sobre Libia 11 días después.

Gadafi, que había perdido una hija de año y medio en el bombardeo norteamericano, quedó noqueado una temporada, pero en 1988 también fue acusado de haber intervenido en el atentado del vuelo de la Pan Am sobre la localidad escocesa de Lockerbie con un balance de 270 víctimas mortales, de 21 países, con mayoría norteamericana.

Los tiempos cambian. Gadafi se ha codeado ya con los principales líderes internacionales. Libia produce el 2% del petróleo mundial. De muy alta calidad, puede ir directamente a las gasolineras. Es clave en el suministro de Europa. Tercer proveedor de crudo para España, la mitad del petróleo que consumen Francia o Alemania, más del 40% del de Italia, es libio. Las petroleras están muy preocupadas por la rebelión de los ciudadanos libios. Sus empleados empiezan a dejar el país y son entrevistados, por ejemplo por el TD2 de TVE, a su llegada a los aeropuertos, para que veamos lo malísimas que son las rebeliones que desembocan en “guerra civil”. Más aún, la mayor parte de los medios informativos destacan hoy cómo se ha “disparado” el precio del crudo. Ha llegado a los 108 dólares esta mañana. En Julio de 2008 este mismo referente registró su precio máximo de 147.25 dólares. Sin revoluciones populares ni nada. Nadie se alarmó, ni recriminó, ni entrevistó víctimas por tanto. Dos meses después, se derrumbaba Lehman Brothers y todo el sistema financiero internacional. Hoy reedificado, con mando en plaza, sus culpas las pagamos nosotros.

Pero también tienen nuestros gobernantes y las empresas que les dirigen algunos otros negocietes con dictadores: las armas. Javier Pérez de Albéniz se ha molestado en recopilar algunos datos:

«¿Dónde consiguen los dictadores las armas con las que matan a la población civil? En los países democráticos. España aumentó un 44% su venta de armas durante la crisis, exportando en 2009 material militar por valor de 1.346 millones de euros. Durante años, casi la mitad de las armas que hemos vendido han tenido como destino países no democráticos.

Los estados del Magreb y Oriente Próximo, esos cuyas poblaciones se están rebelando contra la tiranía, la corrupción y la injusticia social, son unos excelentes clientes. Por si usted no lo sabía, Libia e Irán suman el 50% del material de doble uso, militar y civil, vendido por España en 2009. Y el país de Gadafi utiliza tecnología vasca para sus armas y programas nucleares. Es más, en estos momentos España está a punto de cerrar la venta de 250 carros de combate a Arabia Saudí, otro país sin elecciones y con manifestaciones y disturbios, por 3.000 millones de euros, el mayor negocio armamentístico de la industria militar española. Finalmente le recordaré que las exportaciones de armas a Marruecos, un país en el que soplan vientos de cambio, crecieron un 923% durante 2008, pasando de 11,13 a 113,90 millones de euros, aumento que convirtió a la dictadura más próxima a nuestro país en el tercer cliente de la industria militar española, con el 12,2% del total de exportaciones».

   Derrocar dictadores que controlan materias primas y lucrativos negocios le sienta mal a la economía, a la UE, a España, a quien por ignorancia o no perder la poltrona en los poderes mediáticos, nos venden una historia hecha a su medida.  Solo que, por lo que parece, esta vez no la podrán parar.

En nuestro país entretanto…

Más de 200 personas han muerto en Libia, según Human Rights Watch, y la crifa de víctimas va en aumento. Arde el mundo árabe, revelando la diferente calaña de sus dictadores. Gadafi no duda en enviar al ejército a cargar contra los manifestantes con ametralladoras y morteros. No por ello, los ciudadanos dejan de exigir sus derechos. “La generación árabe que espera se ha cansado de esperar”, dice Ramón Lobo en este documentado análisis.

El boletín radiofónico sigue diciendo esta mañana que se despiertan focos de rebelión también en China. De la represora maquinaria china cabe esperar igualmente auténticas atrocidades. Siquiera basados en la experiencia.

En nuestro país entretanto”…, cambia de tercio el informativo. Y nos habla del candidato a la alcaldía de Barcelona para las municipales.  Rezuman los periódicos, todos los medios, sabores añejos (el 23 F), o redivivos y muertos, como la inefable Rumasa. Cumplido detalle de la moda que, supuestamente, va a llevarse la próxima temporada. En nuestro país entretanto, en Europa entretanto… nada se mueve, o poco con sentido. La historia nos dejará en la cuneta.

La donna

Tenemos mejor conexión entre los hemisferios cerebrales, aunque las mujeres poseemos un 11% más de neuronas en la zona izquierda dedicada a las emociones y a la memoria, también más neuronas espejo que crean afinidades. La diferencia –incuestionable- enriquece a la especie. Diría que contamos también con más capacidad de amar. Y es un privilegio.

Dos protuberancias mamarias, nacidas de la sabia genética que conoce la necesidad de alimentar a las crías, o una cavidad que encaja con el apéndice exterior masculino, marcan nuestros signos, distintos, corporales. Muchos otros aspectos no son exactamente iguales en ambos sexos. ¡Vive la difference!, como dicen los franceses.

Otro privilegio impagable: somos las únicas capaces de desarrollar una vida en nuestro vientre, al menos hasta la extensión masiva de la fecundación in Vitro, si llega a darse. Nuestras hormonas se vuelcan para alimentar y cuidar al incipiente hijo, sensibilizándonos. Los nueve meses que el feto permanece en el interior y el espíritu maternal que nos ata en gozosa misión cuando, ya en este mundo, precisa nuestra atención para ayudarle a crecer física y mentalmente, en su entorno, y en su afectividad, nos han situado en una incomprensible inferioridad frente al hombre. Ellos, cazadores y dueños del universo exterior, la decretaron. Y, aun con el enorme esfuerzo que en las civilizaciones desarrolladas ha logrado cambiar algo la mentalidad, todavía la mujer es discriminada por las mínimas bajas laborales de su embarazo y parto.

No nos concedieron ni alma ni inteligencia durante centurias. Tuvimos que ser hermosas y utilizar artes sinuosas para conquistar al hombre. El macho posesivo todavía tortura y mata –y mucho- a la mujer que un día amó. Gran número de hombres ya saben querernos y respetarnos, sin embargo. Nosotras también hemos aprendido a hacerlo con nuestro propio ser.

El peligro número uno… porque la fascinación y la atracción turban. Turbadas, nosotras cargamos menos la culpa sobre el objeto de deseo.

Ah, las protuberancias femeninas, nuestras curvas, qué inquietantes… ¿tanto como todo el ser masculino para nosotras?  Y pasan los años, y aún a pie de tumba, laten corazones y deseos.

La Italia descarriada vive y exporta el modelo que de dia en dia se afianza y degrada en las pantallas de la televisión “berlusconiana”. Pero en todo el mundo proliferan ya las tetas globo, los –escuetos, bien es verdad- jamones al aire, labios de pato embuchado y estirados rostros de la secta de la cirugía estética y plástica (muy plástica).

Una mujer italiana realizó, hace al menos un año, un reportaje de 24 minutos sobre la utilización del cuerpo de la mujer en la televisión. En la televisión y fuera de ella, realmente, nos están venciendo por la espuma de la frivolidad.