G20: «Compóntelas como puedas»

Fantástica foto de EFE portada de Público: Antidisturbios en Toronto.

El G20 primero, el G8 antes, reunidos en Toronto (Canadá), han acordado que las soluciones a la crisis que atravesamos sean «ajustadas a las circunstancias nacionales”. Es decir, que cada uno se las apañe como pueda. Y, al mismo tiempo, los países emergentes –que sí tienen dinero y ya sabemos a costa de qué la mayoría- logran que no salga adelante una regulación financiera. Pésimas noticias en su conjunto: la política ha abdicado. Las reuniones de Toronto así lo certifican. Estamos en el peor de los escenarios posibles entre los que podían darse.

Creado arbitrariamente en 1973, a petición de EEUU, el G8 consiste en la reunión de un grupo de países industrializados del mundo que poseen peso político, económico y militar. Pero no son ni los ocho países más industrializados, ni los de mayor renta per cápita ni los que tienen un mayor Producto Interior Bruto. Nació como G7, con Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido. Un día llamaron a Rusia, tras caer el telón de acero. Durante unos años fueron G7 más, Rusia. Ahora ya son G8. Nadie los ha elegido más que en sus respectivos países, pero ellos deciden por todo el mundo de alguna manera.

¿Alguien podría citar qué ha conseguido el G8 en sus cumbres? Por ejemplo, reducir cada vez más la aportación a los países pobres para cumplir “los objetivos del milenio” que dictó la ONU en el año 2000. ¿Algo más? A mí me llamó poderosamente la atención cómo exoneraron de condena al dictador de Zimbabue, Robert Mugabe, en una histórica reunión, la de Hokkaido (Japón) en 2008. Histórica, porque fue la primera en la que, además de ver las grandes limusinas y paradisíacos hoteles, supimos que comían los líderes mundiales: un menú de hasta 19 platos, regados con sake y champán francés. Allí tenían que resolver qué hacían con la crisis alimentaria: dijeron que no sabían como ponerle coto. Y marcharon hacia sus casas tan tranquilos.

Se preguntan ahora cómo han podido gastar 800 millones de dólares en una reunión de fin de semana. Evidentemente no han cambiado su dieta, ni sus hábitos, y ahora ya son G20, muchos más. Añadamos el costo de la seguridad para un nutrido grupo de líderes y sus séquitos. El caso es que se han gastado 800 millones de dólares para no encontrar soluciones. Ese dinero es nuestro, nunca debemos olvidarlo. La grandilocuente declaración del año pasado ha quedado en nada. No se ha llevado a término apenas ninguna de las medidas acordadas para resolver la crisis. En lugar de «refundar» el capitalismo, el capitalismo se ha «enfundado» en su más cruda versión.  Por tanto, en esta ocasión ni se han molestado en hacer el paripé.

G20. Territorio Vergara. Público

 Obama es partidario de aumentar el gasto público (para estimular el consumo y el crecimiento) y quienes mandan en la UE de reducirlo, a costa de graves mermas en el estado del bienestar. El EEUU de Obama, y los gobiernos conservadores de Alemania, Francia y Reino Unido apuestan por regular por su cuenta el mercado financiero. Poco harán. No mandan. Quizás algo, ya veremos.

En España entretanto vemos a Zapatero entusiasmado con la nueva religión del “mercado”, no más incremento del gasto público, del gasto social. Y a Rajoy que, en lo poco que dice de su “programa” económico, se muestra no partidario de la tasa bancaria. ¿Un visionario? ¿Un rebelde emergente? No, el mayor y más desvariado colaborador del “sistema” neoliberal… más aún que el renovado Zapatero, que ya es decir. Al menos, al presidente le gustaría, dice, ir a un impuesto bancario.

Se nos están llevando el dinero a manos llenas. Sin controles, ni impuestos, con el llamado “secreto bancario”, atesoran en los paraísos fiscales una cantidad de dinero obscena e impronunciable. Pero que en estimaciones de Merryl Linch, equivale a 3 veces el PIB de EEUU, o de la UE, o a 13 el de la India. En España hay 143.000 personas, según el mismo informe, que guardan libres de cargas en opacas cuentas 175.000 millones de euros, según los técnicos de Hacienda, Gestha, en este caso. Echad un vistazo a estos gráficos de Expansión. Y a mí, sin ir más lejos, la Agencia Tributaria se me ha llevado casi todo el plan de pensiones, por no tener dinero para reclamar los errores judicialmente. Tú y yo, además, pagamos las carreteras, calles y servicios que estas grandes fortunas usan pero eluden contribuir a su creación y mantenimiento.

Con todo, lo más inquietante es el escenario en el que todo esto se desarrolla. La crisis partió de la quiebra de los bancos por prácticas fraudulentas. Los gobiernos les “inyectaron” dinero, tanto que, en ejemplo gráfico de Susan George, “si cada dólar fuese un segundo, en el reloj pasarían 400.000 años”. Y ahora son los que deciden y ordenan medidas a nuestros representantes políticos, caídos en una profunda sima.

He escuchado esta mañana a desmemoriados periodistas decir que con Obama acaba la hegemonía de EEUU, a manos de los países emergentes. En mi último libro, 2008, escribí esto, basada naturalmente, en lo que leía aquellos días:

“Con Bush hijo, acaba la época de mayor prosperidad económica e incluso –aun persistiendo grandes desigualdades- social de EEUU. Su gestión ha tenido importancia decisiva en el hundimiento económico de su país, en la quiebra del sistema. El mundo tardará muchos años en reponerse del mandato de George W. Bush”.

Las recetas de China, India o Brasil se imponen y aún en estos dos últimos países tienen un rostro humano, no así en China. Pero sobre todo se impone el desconcierto mundial. De todos, el más preocupante futuro es para la UE a la deriva, y, en ella, uno de los países peor parados es España. Sigamos preocupados por el Estatut, el burka, por la trascendental disyuntiva de una parte del periodismo joven entre «web y papel», y por lo que llaman “rifirrafes” políticos. O por ver lo bien qué marcha mi ONG u organización progresista por sí sola. A mí comprobar que el inexorable cumplimiento del plan que se atisbaba y en sus peores salidas previstas, me asusta realmente. Por lo que ha de venir, lógicamente.

Restaurar la democracia

Tengo un dilema. O dos. Uno lo refleja Elrich en su viñeta de El País. El otro… sí, lo analizaré en partes.

Aznar quiere “restaurar” la democracia. Sin demasiado eco mediático, el ex presidente español, dijo hace unos días «Debemos restaurar el verdadero sentido de la democracia y sus límites. “El poder político ha traspasado todos los límites razonables y ha invadido terrenos que no deben ser de su competencia, porque no es asunto suyo iluminar verdades sino generar y gestionar consensos como instrumento de la paz social”. “Está pendiente una tarea liberal para devolver al poder político a su lugar y para que la vida pública se apoye en un liberalismo de raíz ética cristiana». «Que el Estado sea sólo eso y no haga de escuela, familia o iglesia”.

Hablaba desde la tribuna de FAES, esa organización que subvencionan los poderes públicos. El dinero de todos sirve para que este individuo que rigió los destinos de España durante 8 años y alma del futuro gobierno del PP, si no su presidente salvador, se cuestione la democracia. A precio de oro (para su bolsillo privado), Aznar dicta su doctrina en importantes foros neoliberales de todo el mundo. No es inocuo lo que dice. Puede hacerlo porque alcanzó su estatus a través de unas elecciones democráticas. ¿Sin restaurar?

Me entero ahora, lo confieso, que Caja Sur pertenece a la iglesia católica. Los órganos de gobierno de las cajas los elije –que yo sepa- el poder político autonómico. Lo que sí es cierto es que, para salvar los platos rotos de su mala gestión, se le va a inyectar más de 500 millones de dinero público. Javier Arenas dice que la culpa es…. de Zapatero.

Camps –que no deja de reír ni bajo el agua- dice que Valencia merece “una medalla mundial interplanetaria”, mundial e interplanetaria a un tiempo. A su lado, Rita se despeña en carcajadas. Van a revalidar y aumentar su mayoría absoluta en la desquiciada comunidad valenciana. No es para menos.

Rajoy entretanto no estaba ni delante, ni detrás, ni al lado, ni encima, ni debajo de Camps, tal como prometió: comió caracoles en Lleida.  Por lo menos, sonreía. Es el de atrás, el de las gafas. En la Lleida del estatuto impugnado, se le veía feliz. ¡Menos mal!

   La Razón ha hecho una encuesta, con su empresa de consulting y todo. El 23 % de los espaloles querrían ver como debate estrella, uno a celebrar entre Zapatero… y Belén Esteban. El 23%.

Vivimos uno de los momentos más graves de la Historia. Los “mercados” –con sede en Wall Street, el Pº de la Castellana y grandes arterias internacionales- ha dado un golpe de Estado, imponiendo sus normas al poder político. Al que elegimos los ciudadanos, al que entregamos en impuestos el fruto de nuestro trabajo y nuestros ahorros. Una cuadrilla de desaprensivos lo succionan, pero no se conforman: quieren más. Incluso –hablando con dinero y público y beneficios –muy altos- privados, pretenden “restaurar” la democracia por completo (aprovechando los resortes de la misma si salen elegidos). Este golpe de mano, esta dictadura, tiene también poderosos ingredientes de involución ideológica. Como todas realmente.

Y todo ello ante la estupefacción de unos y la ignorancia supina de una gran mayoría. Hasta una amiga, buena periodista, se entretiene en la maraña de ramas del rábano que le sirven los medios conservadores que escucha para culpar de todo “sólo” a Zapatero. La información está ahí para todo el mundo, pero no, mejor lo remedia, lo aclara, un debate entre el presidente y Belén Esteban.

Y aquí viene mi dilema que trato de aclarar. Buena solución no tiene, lo sé.

   Si España no fuera una monarquía, el presidente electo de la República, sería José María Aznar, con toda seguridad. El que tomaría el dinero público para cumplir los deseos del capital (aún más que Zapatero, que ya es decir) y duele pensar esto a una republicana.

El festín que se están dando los políticos con las Cajas de Ahorros, ruboriza. La “renovación” de Caja Madrid fue un ejemplo: se repartieron el cortijo tan a gusto. Y ya vemos lo que ocurre con las que tienen problemas: nuestro dinero para salvarlas, y escuchando maldades demagógicas.

Y Camps y Rita muertos de risa.

Tengo un grave conflicto, sí. Igual también yo creo que hay que “restaurar” la democracia. Hace unos días, Piezas decía aquí –en un ejercicio sano de querer entender- que, si hay que suprimir el Estado y que cada uno se las apañe como pueda, partamos al menos de la igualdad de oportunidades (dado que los que más tienen se han aprovechado del resto y, digo yo, así lo mandará la «ética cristiana liberal», que viene a ser lo mismo que la «medalla mundial interplanetaria»). Hacemos un saco con todo el dinero y propiedades que existen actualmente en el mundo, y lo repartimos equitativamente entre los 6 mil millones de ciudadanos que lo habitamos. A partir de ahí que cada uno gestione su parte como quiera. Pero aprovecharse del dinero de todos para fines particulares, pues no, esto no.

Por mi parte, solicito una medida complementaria: inyectar educación e información en toda la ciudadanía. En vena. En sesiones intensivas. Toreros ensartados, fútbol y programas del “corazón” en los recreos. El resto del tiempo a hincar los codos. Periodistas incluidos. Clases de recuperación extra para el 23% de los ciudadanos que lee y vota en La Razón, o en su empresa de encuestas. Enérgica y firme terapia psicológica añadida a los votantes del PP en la comunidad valenciana.

Y, si es lo que queremos, a partir de ahí, pistoletazo de salida y barra libre para todos. Pero que todos paguemos la ignorancia y/o la desvergüenza de un sector va a ser que no me parece democrático. Ya anticipé que era un dilema.

Actualización:

   Aznar sigue en su gira neoliberal y de desprestigio de España: «El problema es la falta de credibilidad, porque más responsabilidad en esta crisis es la responsabilidad del gobierno (español)”, ha dicho -así de mal expresado- en la CNN.  Aquí la grabación de la entrevista completa. Una mezquindad más de este gran «patriota».  ¿Y si recuperásemos las empresas públicas que él vendió (a sus amigos)? ¿Y si algún periodista le preguntara por su responsabilidad en el incremento de la burbuja inmobiliaria, causa determinante de nuestra crisis? ¿Vendría Bush a España a desprestigiar a Obama y decir que no se puede confiar en EEUU?

  Enrique Meneses lo comenta en su blog.

Zapatero admite que los gobiernos no pueden con el poder financiero

Medina. Público.

 Tenía razón Zapatero al decir que la sociedad probablemente no entendería las duras (e injustas) medidas de ajuste que la UE e incluso Obama (saliendo de su desinterés por Europa) le han exigido y él ha acatado. Pero ha habido un momento en el que sí ha explicado por qué era «imprescindible» adoptarlas. En parte alguna figura aún la trascripción literal de la sesión del congreso. Ni por supuesto hay espacio en los medios informativos para incluir todo lo que se ha hablado. Esto va por cupos políticos, no por información.

Ha sido en respuesta a la réplica de los portavoces de las dos formaciones catalanas de izquierda (ERC e ICV). En un indignado grito le han enumerado gran parte de las medidas que faltaban en ese ajuste (control financiero, impuestos a las rentas más altas, etecé) y el presidente ha respondido más o menos textualmente:

Podría suscribir lo que me han dicho sus señorías, pero cuando uno llega a la responsabilidad de gobierno, maneja otras variables. Estamos viendo cómo grandes potencias, incluso la más grande, EEUU, tienen problemas de relación con las entidades financieras y no pueden hacer nada. Las entidades financieras buscan el beneficio económico que, por definición, tiene poco de solidario. Las cosas SON así, ha recalcado.

Bajar el sueldo de los funcionarios un 5%, congelar las pensiones, eliminar el ‘cheque bebé’, la retroactividad de la Ley de Dependencia o reducir la ayuda al desarrollo y la inversión pública en 6.000 millones. Forman parte del grupo de medidas a adoptar, en donde faltan las que realmente aportarían contundentes ingresos pero afectarían a poderes intocables.  Suponen echar por tierra las apuestas de la primera legislatura. Las que nadie había llevado a cabo antes. Las que intentaron paliar el gran déficit de confort social que teníamos en España frente a nuestros socios europeos. Alemania y Francia – con gobiernos conservadores- aún dedican casi el 30% del presupuesto a esas partidas, no hablamos de cómo se vuelcan los nórdicos, mientras nosotros seguimos en el 21% y el eterno “a la cola de Europa (la anterior a la ampliación al Este)… salvo Grecia y Portugal”.

A su lado, Rajoy -que en modo alguno corregirá esas medidas de ajuste si llega a la Moncloa e incluso por declaraciones previas las endurecerá- pide se reduzcan las subvenciones a partidos, sindicatos y organizaciones empresariales. Pilares de un Estado democrático en teoría, sí, como vemos, sirven sólo a los intereses de grandes emporios privados, en efecto, deben pagarse ellos mismos su funcionamiento. El PP ya no es que se vea obligado a acatar lo que manda el mercado, señor y amo, es que forma parte de él y lo fomenta.

Lo que Zapatero no entiende es que no ha cumplido el mandato de los ciudadanos. Es muy frecuente entre quienes secundan tramas sucias autoconvencerse de que con otros hubiera sido peor. No sirve. La sociedad no ha elegido a los mercados para que dirijan sus vidas. Si los políticos se ven con la bota en el cuello por ese poder que se quiere presentar como abstracto –cuando no lo es-, que pidan ayuda a los ciudadanos o que dejen lugar a otros que sí se atrevan a afrontar la realidad. Dudo que haya alguno, al menos con capacidad de maniobra. La sociedad les elige pero ¿auténticamente informada y con criterio?

Nos oponen muchas opiniones desactivadoras del país «equidistaní«, pero la realidad es terca. Si el sistema que nos han organizado o consentido funcionase, los ciudadanos anónimos no se verían cada vez más empobrecidos e inseguros. No estarían dos tercios de la población mundial muriendo de hambre. No sería tan precario nuestro futuro. El sistema sólo funciona para quienes lo han creado y los asimilados que se ven sustentados por él.

Tenemos mucho poder que reglamentar, mucho dispendio que recortar o anular, mucha demagogia que filtrar. Las élites representan un porcentaje mínimo de personas, al resto solo le falta organizarse. Lo vienen pidiendo personas con enorme criterio. Lo decía sin cesar José Vidal-Beneyto, se lo he leído y oído a Federico Mayor Zaragoza, a un gran número de intelectuales que se reúnen aquí por ejemplo, sigue siendo el discurso que ayer mismo escuché en Cuenca a José Luis Sampedro, lo decís en el blog, conmigo, muchos de vosotros.

Ayer Sampedro aseguró también: Europa no existe, está muerta. No, son los tentáculos del monstruo. Sólo que todavía sus ciudadanos viven mucho mejor que nosotros, y no tienen tan gravísimas deficiencias como las que están sacudiendo estos días la Justicia en España. En esa Europa que cada día empeora, todavía respiran ciertos aires justos y democráticos. Aquí, lo dudo ya. Pero nos han vendido el mundo. Los ajustes de hoy son el aperitivo de la dieta que nos espera. No hay solución por este camino.

Políticos, tenemos un problema

Vergara en Público

Zapatero y Rajoy están a punto de reunirse por fin. Y esa noticia que como tal nos sirven los medios, provoca la mayor indiferencia ciudadana que pueda esperarse. Hasta un 95% de los lectores de “El Mundo”, piensan que no servirá para nada. Uno se imagina a Zapatero ensayando su optimismo irreductible  y a Rajoy redactando ya el catastrofista y victimista mensaje que soltará en las escalerillas de La Moncloa. Nunca antes hubo mayor desafección a la política de la que vivimos ahora, según reflejan encuestas con tan elevados porcentajes de hastío que uno no entiende cómo los dedicados a esa profesión no se meten debajo de un ladrillo… o reaccionan.

Como es muy lógico, algunos ciudadanos niegan a los políticos autoridad moral para cargarles el coste de la pandemia económica, contemplados en sus sueldos, pensiones y prebendas, y el espectáculo de los hemiciclos semivacíos. O en la crispación artificial, tan alejada de los problemas reales de la sociedad. Para mí no son «todos iguales«, aprecio sensibles diferencias, pero entrar en el saco de la mierda que unos más que otros propician, embadurna al conjunto. La política cae en barrena en la desesperada búsqueda del héroe justiciero que restablezca al menos la aparente estabilidad anterior, aunque era absolutamente ficticia. ¿Quién lo hará? Por primera vez en nuestra reciente historia democrática, nadie desata esperanzadoras pasiones. Un gobierno desbordado (y acosado) y una oposición mayoritaria predicando lo que no cumple en las corporaciones que gobierna, ya que, en ellas, ostenta importantes cifras de paro, además de prácticamente liderar la Comunidad –Valencia- y el Ayuntamiento –Madrid- más endeudados de España. Sin contar el altísimo grado en el que le atañe el engrosamiento de la largamente inflada burbuja inmobiliaria y especulativa, talón de Aquiles de nuestra economía. En el desasosiego, surgen tentaciones populistas (desde un híbrido ideológico a la reina del desparpajo y el cinismo). Siempre sucede así cuando la política defrauda. Y aún puede ser peor. Todavía más.

El ciudadano tiene que lidiar con una corrupción insostenible pero aceptada; prácticamente, la mayor economía sumergida de la UE y un  grupo que parece lucrarse, a gran escala, sangrando nuestros impuestos. Y le asalta la duda, a tenor de los datos, de si la persecución del fraude fiscal deja fuera los bocados más gruesos.

Victor Lapuente, un joven español, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Gotemburgo, Suecia, vuelve a escribir del tema del que es experto, la corrupción con esa visión comparativa imprescindible que da las auténticas dimensiones del problema.

Tras explicar las reacciones ante la corrupción en diversos países del mundo (nosotros estamos al nivel, dice, de Italia, India, Tailandia, y México, donde el corrupto gana votos),Lapuente habla de lo que en realidad lastra todo nuestro sistema político:

 1) El clientelismo. “Los políticos corruptos sobreviven en sus cargos gracias a que ofrecen bienes particularizados a miembros de redes clientelares, ya sean legales, como puestos en la Administración pública, o ilegales, como tratos de favor en contratos públicos. Los países donde los políticos corruptos se consolidan a perpetuidad en el cargo suelen tener términos específicos -padrino, cacique, o jao pho (en Tailandia)- reservados para designar a los cabecillas de las redes clientelares que distribuyen trabajos en la Administración, accesos preferenciales a servicios públicos, contratos públicos o licencias de negocios. Los políticos corruptos exitosos electoralmente son aquellos que, cuando llegan al poder, no llegan solos sino que son capaces de colonizar la Administración pública con los miembros de una red clientelar. Y en España es bastante sencillo”

2) El sistema electoral. “Tenemos lo peor de cada sistema electoral: listas cerradas y escasa proporcionalidad”. Así lo argumenta Lapuente: Si los votantes te pueden echar a ti directamente, intentarás mantener tu reputación intacta. Esta es una característica buena de los sistemas electorales denominados «mayoritarios» (como los anglosajones) y que nosotros no tenemos, pues votamos a una tribu entera. Por otra parte, la falta de responsabilidad individual se compensa en muchos países europeos -que, como nosotros, tienen sistemas electorales denominados «proporcionales»- con un instrumento para limpiar la política de partidos corruptos: diseñar circunscripciones electorales que elijan simultáneamente a muchos representantes. En otras palabras, en esos países hay pocas «barreras de entrada» para que una opción política nueva pueda entrar en la vida política, pues incluso un modesto porcentaje de voto te garantiza representación. Esa característica está muy limitada en España, donde abundan las circunscripciones electorales minúsculas y los incentivos para favorecer el bipartidismo.

3) Los medios de comunicación. “El mayor paralelismo entre medios de comunicación y partidos políticos que existe en España hace que, al contrario que en otros países, las noticias de corrupción se perciban como el resultado de intereses políticos encubiertos. Podemos discutir cuáles son las causas -aunque, la alta discrecionalidad política que tienen los Gobiernos, sobre todo autónomos, para moldear a su imagen y semejanza canales públicos regionales y para asignar subvenciones, licencias de radio y televisión u otras vías de subsistencia a grupos privados de comunicación es una seria candidata-.

¿Soluciones?

“Si los dirigentes políticos españoles estuvieran realmente interesados en eliminar la corrupción, deberían proponer tres acciones opuestas a las que han estado implementando en los últimos años y que, en un ejercicio de ignorancia o de cinismo, siguen postulando hoy día como solución. En lugar de «prestigiar la política», deberían aspirar a prestigiar la Administración. Y enfatizo que eso no nos acercaría al franquismo, sino a las democracias más avanzadas. En lugar de dar más fuerza a los partidos, deberían dar más peso a los políticos individuales. Y en lugar de fomentar una pluralidad externa y sectaria de los medios de comunicación, deberían mimar la pluralidad interna. O esto o, sin ánimo de ser Casandra, nos deberíamos ir preparando para una tragedia griega”.

   Es decir, ellos conocen la soluciones, pero la corta visión de mantener y conseguir más poder, les ata a mantener las cosas como están. Mientras, a los ciudadanos nos va mucho en la historia. Islandeses y griegos ya lo están viendo.

Enhorabuena, Congratulations, Tillykke

CAMBIO CLIMÁTICO.

Enhorabuena a los dirigentes y expertos en clima de los 192 países participantes en la cumbre de Copenhague. Dos años preparándola, dos semanas de trabajo conjunto y en vivo. Los planes eran reducir la emisión de gases contaminantes entre un 25% y un 40% de aquí a 2020, para que la temperatura del planeta no subiera 3 grados. Y, extrapolando, 12 grados en 2050, tiempo de vida para hijos y nietos, ciudadanos desconocidos también. Es decir que en Sevilla para entonces puede haber 54 ó 57 grados en verano. Y en algunos lugares de México como Baja California 64. Pues no han llegado a un acuerdo. Lo han dejado para ver si deciden algo el año próximo. No era un banco. No era la amenaza de Internet. El consenso, así, es difícil. Mi enhorabuena va dirigida a los 192 mandatarios y sus acólitos, porque, sumidos en el silencio a partir de ese momento, sospecho que están pensando en dimitir.

COPENHAGUE.

Enhorabuena a Dinamarca, el mitificado país nórdico, por la excelente organización del evento. Por sus pacíficas y eficientes medidas de seguridad. Por meter en la cárcel, incomunicado, al director de Greenpeace España, Juan López de Uralde, que es un peligroso alborotador. Muchos más que los 192 mandatarios, sin duda. La cercanía del período oficial de paz y amor, me inclina a pensar que reflexionarán y tomarán las medidas acertadas. De todos modos, por si acaso, sigue, por favor, esta petición.

PERIODISMO.

Premio cum laude en excelencias de la nueva comunicación al periodista de AFP, la prestigiosa agencia francesa, por la exclusiva de las primeras declaraciones de Ban Ki-Moon, en el aeropuerto de Copenhague, cuando el Secretario General de la ONU se encontraba aún en Nueva York e iba tardar dos días en llegar. El avezado reportero confundió a un turista con Ban Ki-Moon, y éste le tomó el pelo hablando sin parar y afirmando estar “prudentemente optimista” por los resultados de la Cumbre. France Presse, ha respaldado al periodista, porque “actuó de buena fe”. Otra enhorabuena para AFP. Hasta las más altas torres abrazan las últimas tendencias.

EUROPA.

Congratulations a Francia, Inglaterra y la inefáble Bélgica, y su servicio de ferrocarril bajo el Canal de la Mancha por dejar atrapados durante 12 horas a 2.500 pasajeros del Eurotúnel, pelados de frío, sin agua, sin comida y con un solo water para todos. Les han hecho aprender a los viajeros las excelencias de la planificación y la eficacia europea, las continuas innovaciones del sistema «que nos hemos dado». Con nuestros votos, sí.

MARIANO RAJOY.

Diploma a la bien intencionada ingenuidad por creer –e intentar hacer creer- que la UE resuelve la firma de un convenio –con Marruecos o con quien sea- en dos días, ni siquiera en 32 días. Ése es el espíritu que falta en Bruselas y en Estrasburgo.

Me quedan muchos más parabienes y medallas que otorgar. Le daría uno con dos orejas, rabo y cuernos a Javier Arenas por afirmar sin rubor que el toreo “es la fiesta nacional y forma parte de nuestra libertad” ¿¡?, ¿Qué haría España, su cultura y su libertad sin él?  pero, por hoy, es suficiente. Además, el trofeo idóneo para todos es el que recoge, emocionado,  nuestro insigne jefe de la oposición mayoritaria, Mariano Rajoy. Éste:

Actualización 1,00 21/12/2009

Un pingback me avisa que esta entrada y este blog estan entre los más destacados en el día de wordpress (de los 241.218 que albergan), en todos los idiomas, el segundo en español. Disculpad el autobombo, pero gusta.

Enfangados en la Gürtel

Quiero pensar que hoy, como tantos otros días, militantes y cargos de los distintos partidos españoles acudirán a sus agrupaciones locales o a sus despachos de gestión para intentar, honestamente, hacer algo por la sociedad. Un poco más cariacontecidos, mucho más irritados. Quiero pensarlo porque necesito y necesitamos creer que no estamos en manos de una inmundicia generalizada.

La inquietante, bochornosa y afamada corrupción española se ha superado a sí misma. 17.000 folios de sumario liberados para el conocimiento social que no llegan ni a la mitad de los redactados de los que seguiremos teniendo noticia. Datos, encuentros, conversaciones, cartas…. reales, que no se pueden ignorar. Podrá haber interpretaciones, atenuantes, pero la evidencia es sangrante.

La amplitud y extensión de la trama Gúrtel la sitúa como el mayor escándalo de la democracia, pero no es más que la lógica evolución de un cáncer que no ha sido extirpado. Contratos a cambio de sobornos, trocear los presupuestos para eludir el control público, regalos insultantes, cuentas secretas en paraísos fiscales, putas de lujo, no faltaba un detalle. Y un rico anecdotario de la España de soez desvergüenza que llega a su máxima degradación. Como en un sainete de mafia casposa, aparecen personajes más parecidos a la caricatura que al retrato de un país del primer mundo: el bigotes, el curita, el Rick. Y coches, y trajes, y bolsos, y relojes de 20.000 euros. Intrigas, presidenciables de tres al cuarto, espías, el homenaje a las víctimas del 11M organizado en Madrid por la trama corrupta, más contratos dudosos del ex Ministro del AVE a Barcelona,  jueces que no ven, amiguitos del alma, Don Vito, bodas de alcurnia. Y la única esposa de jefe de gobierno que en España ha querido ejercer de Primera Dama, enamorada -“en el buen sentido” nos aclaran-, de el bigotes, mostacho de burdel, baba, marido de una “mamachicho”, para quien pide le sean facilitados favores. Y el yerno (cita el sumario) en la contabilidad B –oculta, en negro- de la trama. Y la mierda que salpica a Valencia, a Madrid, a Galicia, a Castilla León… que sepamos.  Sin contar las sucursales baleares de otras tramas.

¿Cómo puede osar María Dolores De Cospedal, número dos del PP, afirmar –y reiteradamente- que es un montaje? ¿Cómo Javier Arenas asemejar España a una dictadura y hablar de un Estado policial? ¿Cómo Mercedes de la Merced, tertuliana de mejores pasados, vuelve a mentar la que considera desigualdad de la actuación judicial contra ETA y el PP? ¿Cómo puede Rajoy volver a pedir olvido y distancia? Y sobre todo ¿Cómo pueden seguir todos en sus puestos, gestionando en muchos casos el dinero de todos?

Con todo, lo peor es que cunde la sensación general de que no pasará nada. Habrá, probablemente, un dilatado juicio, algunos irán a la cárcel, pero una buena parte de la sociedad seguirá avalando con sus votos la corrupción, porque la corrupción corre por la sangre española. Y una sustancial mayoría se encogerá de hombros, porque “todos son iguales” o “no hay nada que hacer”.

Enfangados en la Gúrtel no vemos que el mundo debate cambiar un trascedental signo económico: si sustituye al dólar por el euro y el yen como moneda de referencia. Que Italia –que nos gana por la mano en corrupción- dilucida si son inconstitucionales las amañadas leyes de impunidad. Hoy hace 8 años que se invadió Afganistán buscando a un Bin Laden que nunca fue encontrado. Unicef denuncia que el machismo está frenando el desarrollo. Y que más de la mitad de las mujeres que viven en países pobres, aceptan agresiones masculinas porque niñas y adultas admiten la superioridad del hombre. Y, hoy, como todos los días, cuatro mil millones de personas se han levantado sin apenas tener nada que comer. Brindemos también a todo esto nuestro indiferencia.

Y afrontamos este panorama con la sangre infectada de Gürtel, corriendo por órganos vitales del cuerpo social. Y, por tanto, poniendo en peligro la supervivencia de todos.

Sigue el sumario del caso y ramificaciones que quizás nunca conoceremos completamente. Tal vez, algo quepa predecir de esta crónica social para una boda con un millar de invitados. Disfrutad de las fotos, los trajes, los complementos, hasta de los coches de gran lujo que con seguridad les llevaron. Pinchando en el sumario a la izquierda aparecen todas las instantáneas. Cada apartado contiene varias fotos. Está galería es hoy altamente ilustrativa.

Actualización 13,oo

  Dice ahora Rajoy que exigirá responsabilidad a quien haya hecho algo que no debía hacer ¿Va a dimitir con toda la cúpula de su partido y todos los cargos de las comunidades implicadas? Pero aún mejor es esto: «se trata de una trama corrupta para aprovecharse del PP y utilizarlo en su contra«. Añade que «ha quedado acreditado»  ¿Estarán los autores intelectuales en desiertos lejanos? Y los pobres inculpados, incautamente, recibiendo regalos, sobres y concediendo contratos con trampas, sin darse cuenta. Alguien urdió el complot -¿Rubalcaba?- sabedor de las debilidades humanas, de que en España donde haya un euro se pone el cazo y el halago derriba cualquier resistencia moral. Luego nos confesamos en las urnas y arreglado.

  Acutalización 21.00

Camps declara que las Justicia les ha dado la razón. «De momento todo va bien», como en «Los 7 magníficos». Relatan que un tipo que cae desde el piso décimo de una casa y mientras va pasando por el noveno, octavo, séptimo, sexto… Dice «De momento todo va bien».

 ¿No sería mejor asumir la porquería y dimitir del primero al último?

Que tres años no es nada

vanguardia

Lo apuntó Celebes en un comentario. Hart@ de la actualidad que vivimos, iba a leer un periódico viejo para buscar análisis más sosegados. La inmediatez bombardea y resta proyección y percepción. Una buena idea que le agradezco. Elijo el 22 de Septiembre de 2006 y busco las facilidades que ofrece la excelente hemeroteca de La Vanguardia permitiendo leer en el diario hasta los anuncios.

Abre en portada con este titular destacado: “Europa censura la política de inmigración de España”. Alemania, Austria y Holanda habían recriminado a nuestro país por la regulación de los “sin papeles”. El Ministro de Justicia pedía a los socios europeos “dinero, medios y recursos”. Hoy España aprueba una ley de inmigración restrictiva, mientras sabemos que los muertos de hambre han llegado a 1.020 millones en el mundo y 3.000 más pasan serios apuros. Entre ellos, los hijos de la madre patria, los latinoamericanos, muchos de los cuales se acuestan por la noche con el estómago vacío.

Hungría vivía revueltas debido a la difícil transición desde el comunismo. El populismo se abría paso. Hoy tiene diputados de extrema derecha en el Parlamento Europeo y la crisis ha acrecentado sus problemas económicos previos.

El entonces ministro del interior francés, Nicolas Sarkozy había desatado una crisis institucional por su represión de la revuelta de los barrios periféricos. La mano dura le llevó al poder.

Italia había descubierto una vasta red de escuchas ilegales para espiar a políticos y empresarios. Hoy Berlusconi reina impune en su país, mientras otros bien cercanos siguen sus pasos. También el populismo acecha a pueblos que no sufrieron el comunismo.

Un comisario europeo por Italia, Frattini, afirmaba que “las amenazas contra el Papa afectan a toda la Humanidad”. Ratzinger acababa de hacer un polémico discurso contra el mundo musulmán que había suscitado críticas. Y ahí seguimos. Pura solidez inalterable.

En plena campaña electoral para el Parlamento catalán, Rajoy había declarado que «secundaba la labor de oposición de Zaplana sobre el 11M», en apoyo de la teoría de la conspiración. La Vanguardia dedicaba una página-dentro de una serie-  a desmontar tal patraña apoyada en la investigación que luego revalidaría la sentencia del juicio. Hoy Rajoy y la cúpula de su partido acaban de salir de secundar la teoría de las escuchas a su partido, de la que acusaban al gobierno. Ni entonces ni ahora han pagado precio alguno.

Se ocupaba el gran periódico de un civilizado pueblo de las “alternativas cívicas para un mejor desarrollo ambiental”. De dejar el coche y viajar en autobús, aunque fuera en un anuncio. Y en su editorial principal de la Ley de Investigación en biomedicina que acaba de aprobar el Consejo de Ministros.

El socialista Juan Carlos Rodriguez Ibarra abandonaba la presidencia de la Junta de Extremadura diciendo que no quería sueldo de ex. Hoy se prodiga en la actualidad política pidiendo, por ejemplo, que la sanidad sea solo para españoles.

“La mala educación escolar” era el título de un artículo de opinión de Monserrat Domínguez. Junto a los males tradicionales no resueltos y aún acrecentados en la actualidad, un niño le preguntaba a su padre mientras le llevaba al colegio «si era legal» lo que estaban escuchando por la radio. La hoy periodista de la SER destacaba, de un informe llamado Cisneros, que “el acaso mediático al adversario político ha comenzado a adoptar tintes de “mobbing” y “bullying”, es decir, de matonismo”. Hoy,  los medios españoles  se dedican a la similar tarea, y el fuego amigo se entrecruza con bombas enemigas de bajo y superior calibre, en un panorama que induce al desconcierto a los menos avisados.

El defensor del pueblo Enrique Múgica –histórico miembro del PSOE- acababa de presentar recurso de inconstitucionalidad contra el Estatut. Márius Carol lo comparaba a Carrie la protagonista de “Sexo en Nueva York” cuando dijo: “Supongo que hacemos una buena pareja. Yo soy adicta a la moda y él a la política. Y la verdad ¿cuál es la diferencia? Ambas adicciones vienen de ideas recicladas y las hacen parecer más frescas e inspiradoras”. el defensor de los españoles sin voz -a quienes el Estatut les preocupa en la cuantiosa cifra de un 1% según las encuestas del CIS- había coincidido en tiempo y espacio en Madrid con Milla Jojovich que venía a presentar su campaña para la firma Mango y compartían lugar en los periódicos. Carol les veía similar pasión por sus cosas, y pensaba si también él añoraba perderse en una isla desierta como la actriz. Hoy Múgica sigue en activo, tanto que preconiza para solucionar el problema de la insurrección de la infancia, el uso del Vd. en las escuelas, igual que el PP.

No sabíamos nada aún de las «subprimes» y no queríamos saberlo de Lehman Brothers y sus colegas. La bolsa española subía y sobrepasaba los 12.000 puntos.

Sufrían los catalanes las obras del AVE que hoy transporta al Rey de Suecia para aprender lo que es un tren en condiciones. Una terrible tormenta sacudía Galicia, Bill Clinton se afanaba en recoger dinero para luchar contra el cambio climático y para ayudar –mediante la caridad, por supuesto- a los desheredados de la fortuna liberal, que hoy engrosan y engrosan su número.

Y Yosu, un senegalés que entonces tenía 28 años, abordaba su séptimo intento de llegar a Europa, las penalidades no le habían disuadido, y seguía empeñado en lograr su objetivo. Llevaba 12 meses en Nuadibú, en Mauritania -donde por cierto existe un escondido y olvidado Guantánamo de los emigrantes-. De esa actualidad pasada, instructiva pero desalentadora para presente y futuro, sólo me gustaría saber que fue de Yosu. ¿Alguien tiene noticias de él? ¿O lo tenemos en el fondo del mar? De todo corazón espero que no, y que su tenacidad y la de tantos como él nos ayude y regenere.

Para todos los detalles, pasen y lean.

Test de agudeza mental: busca las diferencias entre las formas políticas de EEUU y España

La política norteamericana está convulsionada por la osadía de Joe Wilson, Congresista de Carolina del Sur, que interrumpió el discurso del presidente Obama sobre la Reforma Sanitaria para gritar: “You lie¡” “¡Mientes!”. La salida de tono fue recibida con abucheos por la Cámara. Tanto demócratas como republicanos han recriminado a Wilson su actitud.

“Creo que deberíamos tratar al presidente con respeto y otra cosa que no sea eso no es apropiado», ha declaro el líder de los republicanos en el Senado, Mitch McConnell al New York Times. En la misma línea, el senador también republicano John McCain y rival de Obama en las elecciones presidenciales, ha calificado la actitud de Wilson como «totalmente irrespetuosa».

El congresista Wilson ha enviado esta nota a la oficina del Presidente: “Esta tarde me he dejado llevar por las emociones cuando he escuchado las palabras del presidente sobre la cobertura de inmigrantes ilegales en la reforma sanitaria. Aunque estoy en desacuerdo con la declaración del presidente, mi comentario fue inapropiado y rechazable. Le presento mis sinceras disculpas al presidente por esta falta de civismo».

Le han sido aceptadas las excusas aunque con esta reprobación: «ningún presidente ha sido tratado así jamás». Aún así, Joe Wilson, podría ser sancionado.

Por si la memoria diaria de años no es suficiente, Fernando Berlín de Radioclable, se molestó en contar las interrupciones de una sesión de control de Zapatero en el Senado, enfrentado al portavoz popular Pío García Escudero acerca de ETA, pidiendo el diario de sesiones de la Cámara:

PP a Zapatero = 101

PSOE al PP = 6

Llamadas de atención del presidente del senado al PP = 29

Yo hice lo propio con los calificativos dedicados por Mariano Rajoy al Presidente del Gobierno, dentro y fuera del Congreso:

 Acomplejado, agitador, ambiguo, antojadizo, aprendiz de brujo, bobo solemne, chisgarabís, cobarde, débil, frívolo, grotesco, hooligan, impreciso, imprudente, incapaz, inconsecuente, indigno, inestable, inexperto, insensato, insolvente, irresponsable, maniobrero, manipulador, mentiroso, oscuro, perdedor complacido, radical, rastrero, sectario, taimado, traidor, turbio, veleidoso y zafio.

¿Se puede llegar al mismo fin -el mejor servicio a la sociedad a la que representan- con tan diferentes maneras?

En el vídeo (minuto 1,21) es interesante observar el gesto sobrecogido y de enorme sorpresa de Joe Biden y el de su colega que materialmente se queda con la boca abierta, y el abucheo inmediato:

Enlazada en meneame.Si te gusta y quieres que se difunda más, vótala.  http://meneame.net/story/test-agudeza-mental-busca-diferencias-entre-formas-politicas.

¿Pide el PP impunidad?

Veréis… pocas personas habrá que como yo ejerzan una mayor militancia a favor de respetar las normas de tráfico porque creo que benefician al bien común. Pues bien, un día me pusieron una cuantiosa multa y me quitaron dos puntos del carné por circular ¡a 68! Kms por hora en ciudad. Está marcado a 50 como máximo, y prácticamente nadie lo cumple, pero me tocó la lotería del cupo recaudatorio municipal. Salía yo, como una moto, de la Delegación de Hacienda donde me habían perpetrado lo que considero un atropello. Demostrar que lo que es exige enfrentarse a una maquinaria burocrática y judicial de gran calado y anticipar unos ingresos –abogados, procuradores- que no harían sino aumentar el desembolso con muy dudoso pronóstico de éxito. Son un par de incidentes y casi ninguno nos vemos libres de casos iguales o similares.

Y voy y me encuentro con que a un señor, a la sazón Presidente de la Generalitat valenciana por parte del PP, le regalan trajes –que se los regalan parece probado- y que van a tomarle medidas a una suite del Hotel Ritz que es donde se aloja cuando viaja a la capital. Y que la dádiva procede de “un amiguito del alma” que, casualmente, logra contratos millonarios con la institución que el dandy de los trajes regenta, y que está implicado en un caso de corrupción. Y que interviene una docena de jueces, el tribunal supremo y los de Madrid y Valencia, y, finalmente, este último archiva la demanda. Por pura coincidencia, lo sé, el presidente del Tribunal es también “más que amigo” del inculpado.

Ya no hablamos de este caso, claro que no. Tenemos para disfrutar de las jornadas estivales un furibundo ataque del PP, con toda su artillería en acción, contra el Gobierno de mi país, y del tuyo, y contra todas sus instituciones –jueces, fiscales, fuerzas de seguridad-, porque se ve víctima de una conspiración. Así que para mí es un «asunto personal»: están agrediendo a mi país. 

La investigación del caso Gürtel procede de las grabaciones y denuncia de un miembro del PP, descontento en el reparto. Ha atravesado todo el entramado policial y judicial hasta alcanzar un centenar de imputados. Amén de otros casos ejemplares como del Sr. Fabra en Castellón, nos ocupa ahora la trama balear por la construcción del velódromo Arena –que muchas más obras se acometieron bajo mandato del popular Jaume Matas, aquel que salió por propia voluntad a aún mejores destinos -¿por piernas?-. Y leemos que la fiscalía ha documentado d-o-c-u-m-e-n-t-a-d-o pagos por 70.000 euros en dinero negro del PP de Baleares. Mi paciencia tiene un límite, y ya la paja ha roto la espalda del sobrecargado camello.

La señora de los carísimos bolsos Vuitton –regalados también por “El bigotes”- es aludida en una investigación que intenta saber que más se hizo cuando el equipo del PP presidía la Federación de Municipios y Provincias. Y sale otro sujeto y suelta que se investigue también la etapa del PSOE. ¿Vivimos en una cueva de ladrones?

Gran lío porque se espose a unos presuntos delincuentes. Error o no, yo veo a los chorizos de menor cuantía con los grilletes cuando son llevados a declarar, tampoco es para tanto. 

Y el insigne Federico Trillo, ejemplo de lo que para el PP significa la justicia –dado que es su portavoz en el Congreso- ,abriendo la boca, cuando, tras todo el asunto del Yak42, debía estar cultivando tubérculos en silencio en un huertecillo murciano.

Y De Cospedal, y Arenas, y Rajoy bramando desde chiringuitos de playa. Y Cristobal Montoro pidiendo que aporte pruebas la policía, los jueces y el gobierno de que no se les ha espiado. La práctica en la que el reo es culpable mientras no se demuestre lo contrario sólo rige –que yo sepa- en la dictadura china. La furibunda derecha española olvida algo fundamental: no los detienen por pertenecer al PP, sino por ser presuntos delincuentes.

El PP es especialista en suicidarse cuando mejor le van las encuestas electorales. Esto escribía el New York Times en su editorial, tras los convulsos días de Marzo de 2004: «Al parecer, Al Qaeda ha conseguido derribar a su primer gobierno democrático. Por supuesto ha estado ayudado por la actitud furtiva, asustadiza e inepta con la que el gobierno de Aznar ha manejado la investigación de los atentados del pasado jueves. En el desesperado intento por mostrar que el terrorismo vasco de ETA era el responsable, ofendió a muchos votantes que se sintieron manipulados».

Las teorías conspiranóicas siguieron con el terrorismo en la pasada legislatura, aún con la autoría del 11M rondando. La jauría se llama Acebes o Zaplana, Trillo siempre, siempre. Ahora De Cospedal y el resto de la troupe. Detrás siempre, siempre,  está el mismo: Mariano Rajoy. Tácticas suicidas, sí, pero no lo suficiente, no para regenerar la bochornosa derecha española.

Ahora es el Estado contra mí. Ofende la inteligencia. Y preocupa. E irrita. Todos estos señores se alojan en el Ritz , reciben trajes y bolsos de regalo, se forran con dinero negro de los ciudadanos, acreditado por investigaciones judiciales. Grandes prebendas, barra libre, borrados los límites de la legalidad, porque nuestros votos les han proporcionado los suculentos empleos de los que disfrutan. Sin nosotros, cobrarían peajes en las autopistas, despacharían embutido en la charcutería,  pelearían en despachos de abogados, registrarían propiedades en polvorientos despachos –es la profesión de Rajoy, por ejemplo-, o en el caso de las elegantes damas se casarían –también- con señores de posibles. No serían nada sin nosotros.

Entretanto, cada uno tenemos que apechugar con lo que nos toca.  Sin patentes de corso, estupefactos. Soñando que “más que amigos” se apiaden de nuestros casos o, mejor, los resuelvan con Justicia. Y a precios asequibles.

Por cierto ¿qué pide el PP? ¿Impunidad?

«Todos los políticos son iguales»

Esta mañana al despertarme he conectado -como suelo hacer-, la radio y, al no encontrarme en la zona habitual, han salido emisoras para mí desconocidas. En una tertulia –y al hablar de los casos de corrupción que salpican al PP- decían: “todos los hacen”. También entre algunos de mis amigos cunde la frase: “todos los políticos son iguales”. Me sorprende porque no solían prodigar esas afirmaciones. Puede ser la edad. El desencanto. La experiencia. La mayor parte de la población piensa exactamente lo mismo e incluso lo expresa en las encuestas del CIS: en torno al 70% dicen siempre que los políticos sólo piensan en sus intereses. Muy desprestigiada está la casta de nuestros representantes y gestores, pidiendo a gritos una regeneración, pero yo mantengo que “unos son menos iguales que iguales que otros”. ¿Son todas las enfermeras iguales? ¿los médicos? ¿los taxistas? ¿los chinos? ¿los españoles? Cuando a mí me dicen que todos los periodistas somos iguales me enervo.

La ciudadanía responde de manual a una estrategia calculada: esparcir mierda, fabricarla y sacudirse el excedente, acusar a otros de los propios errores, para que en el río revuelto se atenuen responsabilidades: «todos lo hacen». Ya.

En mi último libro barajé una exhaustiva documentación recogida durante años. Si nos atenemos al festín de la corrupción urbanística, decidí no incluir los casos porque, dada su abundancia, iban a quedar desfasados, pero conservo un registro de buena parte de ellos. Por eso, escribí: “Los casos del PP casi triplican los del PSOE y son por cantidades mucho más abultadas, y a Izquierda Unida apenas se la ha acusado de un par de asuntos. El suspenso a la ética de todos ellos, del primero al último, es la misma”. Pero hay que reconocer que unos partidos cosechaban en ese punto más suspensos que otros.

Ahora bien, hace falta desfachatez, tras cómo se ha saldado en Valencia el caso Camps, salir con que se ataca al Estado de Derecho por mentar a la Fiscalía, y acusar al gobierno del PSOE de usarla con fines partidistas. Eso, por sí sólo, enciende la sangre. Pero ¿ha olvidado el PP a su ínclito Fungairiño? Entonces no estábamos hablando únicamente de bulos malintencionados: Eduardo Fungairiño fue expedientado -y sería en efecto sancionado, junto a otros fiscales de la Audiencia Nacional-, por faltar al deber de imparcialidad al ocultar al Juez el resultado de una investigación que exculpaba a un sospechoso de haber participado en el atentado sufrido años atrás por el entonces jefe de la oposición José María Aznar.

Una de las tareas más urgentes en España es separar realmente los poderes que tradicionalmente definen la democracia, el Estado de Derecho. No se pueden seguir eligiendo cargos de la carrera judicial según cupos de ideología política. Mal siempre cuando los gobiernos utilizan a jueces y fiscales, mal siempre, incluso en Valencia, pero usemos, por favor, las proporciones al medir.

De Cospedal denuncia escuchas ilegales a dirigentes del PP. ¿Después de lo sucedido con los espías de la Comunidad de Madrid? La Secretaria General del PP lo hace, eso sí, sin pruebas.

Me ha venido una palabra a la mente por todas estas actuaciones:

Cinismo.

(Del lat. cynismus, y este del gr. κυνισμός).

1. m. Desvergüenza en el mentir o en la defensa y práctica de acciones o doctrinas vituperables.

2. m. Impudencia, obscenidad descarada.

3. m. Doctrina de los cínicos (‖ pertenecientes a la escuela de los discípulos de Sócrates).

Y otra me bulle sin cesar: patriotismo.

Os hablé de ello en otra entrada: A finales de Abril, Rajoy se fue a la capital de Polonia para perfilar con otros lideres de la derecha -entre ellos 13 Jefes de Estado y de gobierno y el Presidente de la Comisión Europea, Durao Barroso-, las estrategias para las elecciones europeas. Le permitieron expresarse únicamente durante 2 minutos, únicamente dos minutos. Y los aprovechó a conciencia: para plantear un panorama desolador de la economía… española.

Rajoy habló del “descontrolado” gasto público, del número de parados. Sin ninguna autocrítica a sus propias responsabilidades en la gestión anterior. Como suele hacer Aznar, salió de España con el único objetivo de criticar al gobierno español. Algo que no suelen practicar otros políticos europeos. Ni de ningún país serio. Obama está desmantelando la política de Bush pero ¿le ha oído alguien decir una palabra en su contra dentro o fuera de EEUU?

La última hazaña del líder conservador ha sido asustar a los españoles en un vídeo en el que, muy campechano, anunciaba que se iba de vacaciones, y que, a su regreso, iba a ver de endereza la política económica porque “éste nos va a meter “en un corralito”, aludiendo a la retención de los ahorros particulares de Argentina y llamando «éste», al presidente del Gobierno de España. ¿Todos los políticos son iguales? “Yo o el caos”, sólo lo dice el modelo Bush.

Pero no nos ha explicado que opone al caos. Lo sabe. Pero no lo ha contado. El PP le debería ser exigido que explícitara qué va a hacer con el despido, los sueldos , el gasto social y las pensiones cuando la desmemoria española le lleve al gobierno. Se deducen muchas cosas de sus actuaciones y declaraciones, pero debería manifestarlo claramente.

El “todos son iguales” y “todos lo hacen” es, como digo, el resultado de una estrategia calculada que beneficia a quien más infringe las normas. Ha calado sin embargo. La política española precisa regeneración, otro nivel. Va en camino opuesto. Pero nosotros deberíamos exigirlo. Yo lo hago. Y ahora, como Rajoy, aplazo los problemas que estoy de vacaciones. Sólo que yo no cobro por representar a la sociedad. Ni dejo a mis validos para que cumplan consignas.

Actualización 7 de agosto

   Gran revuelo por las acusaciones de Dolores de Cospedal, Secretaria General del PP,  quien llegó a decir que España vive hoy bajo «un Estado policial» y responsabilizó de ello al Gobierno por, según dijo, «utilizar» de forma partidista «a la Fiscalía General, a la Policía judicial, a los servicios del Ministerio del Interior y al CNI». (Copio los entrecomillados de El Mundo).  Todos los afectados por estas acusaciones -de las que no ha aportado prueba alguna- han protestado enérgicamante. No usan las hemerotecas. De Cospedal, recién nombrado ya rechazó la sentencia del 11M y toda la investigación policial y judicial.

   Pero alguien le apoya. El portavoz del PP de Baleares, Carlos Simarro, considera  también que el PP está siendo injustamente perseguido y pone como ejemplo «algunas actuaciones de la Policía y de la Fiscalía en las islas, con la detención de miembros de su partido».

Es tremendamente injusto, cometen presuntos delitos -que en Baleares son un clamor por cierto- y van y les detienen. ¡Adónde vamos a llegar!