“No hay que esperar, hay que insistir”

Era el lema de mi padre, como sabéis los habituales. Su legado. Una particular actitud ante la vida que practica la tenacidad contra viento y marea. Obama ha logrado sacar adelante su reforma de la sanidad que habían intentado sin éxito otros 7 presidentes. El capitalismo que asola EEUU también insistía… y lo seguirá haciendo poniendo ahora trabas legales. La ley rebaja las expectativas iniciales y sigue dando de comer en gran banquete a las poderosas aseguradoras médicas estadounidenses, pero es un paso de gigante que empieza a convertir en civilizado al –aún- país más poderoso de la tierra. Hasta 2014 no empezará a entrar en vigor, debido a la inmensa maquinaria a mover, pero se ha producido un cambio en la dirección correcta.

Obama ha recuperado su iniciativa, la que enamoró a los ciudadanos, y ha sido pragmático para saber que –quizás- más vale algo que nada, cuando el “algo” es mucho.

Sin dar un ruido mediático, en la misma sesión del Congreso también se aprobó –y a propuesta de Obama- la mayor revisión de ayuda federal a los préstamos para estudiantes, arbitrando becas para los más necesitados. Otra medida “socialista” que también levantará ampollas en cuanto se den cuenta de su existencia. Y es que, en la inercia que llegó a Europa con “el plan bolonia”, los universitarios se endeudan seriamente para sacar adelante sus estudios. De forma que, según el último documental de Michel Moore, brillantes investigadores acaban trabajando en Wall Street para pagar sus créditos. El capitalismo no deja de insistir. Obama también. Todo viene a ser una desproporcionada lucha de insistencias. Y acomodaticias esperas que, en sí mismas, suponen otra insistencia.

En Francia, los votantes le han dado un palo épico a Sarkozy –una derecha civilizada que para nosotros querríamos- porque, aunque bienvenida sea una izquierda con poder, los electores también insisten en su torpeza de no ver las auténticas razones de la crisis que les afecta. Y, en realidad, esperan que alguien, no ellos mismos, arregle el desaguisado. Confíemos en que la izquierda francesa tampoco insista en mantener un programa casi ultraliberal, como hace en España.

Piano piano, Esperanza Aguirre y su séquito también persisten en su trayectoria. Lo último: adjudicar un contrato de un millón de euros al perito que usó para desmentir el espionaje a miembros de facciones rivales de su propio partido. La Comunidad de Madrid ha otorgado un concurso para traductores en los juzgados a la asociación que preside ese perito, Castor Iglesias, que se presentaba por primera vez y que reconoce su escasa experiencia en la labor. Manda “güevos” que diría su colega Trillo, otro incombustible empecinado impune. Ellos insisten. Y sus votantes también: en la estupidez. Ésa que alimentan las televisiones ad hoc previsoramente adjudicadas por Madrid, y que –con igual constancia- se mantienen día y noche con el mismo mensaje manipulador. Claro que el PSOE también insiste en no hacer nada efectivo para combatir su aceptada derrota en –de momento- las municipales y autonómicas. Ser socialistas igual no les venía mal. Y nos venía a los demás.

Y el Papa. Y los obispos. “El que esté libre de culpa, que tire la primera piedra”. Pues mire Vd, miren Vds. No, la mayoría de la población no somos pederastas. Y nos resulta indiferente que esa aberración sexual, con un gran componente de dominación al débil, sea pecado o no: es un delito. Pero ellos perseveran. La ciudadanía también: en su limbo.

En realidad, hoy hubiera sido más importante hablar del agua. Ese líquido que corre hasta por nuestro cuerpo y que, dentro y fuera de él, es razón de vida. También se especula con él. La injusticia, la avaricia, el egoísmo, insisten. Y los muertos por su carencia o contaminación, son daños colaterales del resistente sistema. Ha estallado una estrella en el espacio y los ciudadanos orientales paran su trabajo para celebrar la primavera. Pero, sí es cierto que, mientras no se aborde la regeneración total, hay que vivir cada día con lo que tenemos. Insistir. Con pragmatismo. Gota a gota. Quizás así la tarea canse menos. Porque hay días en los que la falta de respuestas que se aguardan pone las cosas muy cuesta arriba. Y es más fácil dejarse llevar por la corriente.

Hubris, el síndrome de los políticos

Soberbia, desmesura, huida de la realidad. Son los males que invaden a los políticos en el ejercicio del poder. David Owen, antiguo ministro de exteriores británico y neurólogo en su vida cotidiana, invirtió seis años en estudiar el cerebro de los líderes de la clase dirigente.  Con los resultados publicó un libro titulado “En la enfermedad y en el poder” -Abril de 2008-. Según el político inglés, hay una razón para el desvarío de quienes alcanzan altas cotas de mando o/y notoriedad: el “síndrome Hubris”, no admitido por la medicina pero con una larga historia en nuestra civilización. Y con ejemplos tan palpables que deberíamos proponer se estudiara como enfermedad… y contara finalmente con un tratamiento.

Bush, Blair y Aznar se reunen en las Azores, con el portugués Barroso como convidado aquiescente de piedra, y deciden invadir un país: Irak. Están poseídos por Hubris. Les acomete una exagerada confianza en sí mismos, ya no escuchan a sus asesores ni a sus ciudadanos, se creen en posesión absoluta de la verdad, con capacidad para hacer y deshacer según su voluntad, no reconocen sus errores. Para Owen el poder intoxica al punto de afectar la mente. Todo se ha gestado con técnicas de manual. En otras profesiones y áreas de relevancia, se suele llegar a la cima por méritos. También se ven afectados por Hubris –ahí tendríamos a estrellas de la música y el cine pidiendo agua del Nilo para desayunar-. Pero los gobernantes con mayor motivo porque no se han impuesto solamente por su valía personal, sino por una lucha de intereses, triunfo sobre sus contrarios, más palpable que en otros campos. No está asegurado que sean los mejores de su partido, sólo se presupone.

La mecánica es prácticamente igual siempre: salen de sus hogares anónimos, de sus cátedras, de un despacho de abogados –con frecuencia-, o de una fábrica, y en un principio se sienten incrédulos de su propia capacidad. Una nube de aduladores se apresura a convencerles de sus excelencias. La mayoría espera sacar provecho.

El líder ya está seguro, llega la megalomanía, acometer obras faraónicas –desde desatar una guerra a taladrar media ciudad-. La M30 de Gallardón en Madrid, como ejemplo palpable de lo segundo. Los hay a cientos. Se construyen edificios “emblemáticos” que lleven su nombre y su sello para la posteridad. Los rascacielos de Manhattan inmortalizan poderes económicos. La Torre Trumps, el edificio Chrysler, MetLife Building -nacido como Pan Am Building- entre los más conocidos. El placer de entrar allí y decir: “Es mío”. En su vida personal, se dotan también de lujosos chalets e incluso palacetes. Lo primero que proyectó el ex presidente de la Corporación RTVE, Luís Fernandez, nada más llegar al cargo, fue una nueva sede que se identificara con él. Las clínicas,  distintos organismos, cuentan al menos con una lápida de quien los inauguró. Para las posteridad -o hasta que llegue la piqueta-.  Ellos ya no son “iguales” a los demás mortales, son superiores.

Es entonces cuando se desata el miedo a perder lo obtenido. Todos son enemigos a evitar, incluso en los consejos. Rodearse de mediocres en su círculo más cercano, apenas atenúa su temor. El rival brillante, precisa su desactivación por cualquier método. Esperanza Aguirre y su “inexistente” red de espías para controlar a oponentes de su propio partido. Los “hijodeputa” a desplazar. El “¿Qué arma tenemos contra él?” “¿En la caja?” “Contra él”.

Nerones, Calígulas, Claudios que se encierran en su castillo. El síndrome de la Moncloa, de Génova, de Ferraz, de la última planta de cualquier empresa. Por eso José Luís Rodríguez Zapatero dijo la noche de su primera victoria electoral: el poder no me va a cambiar. Por eso, tampoco lo ha cumplido.

Los expertos aseguran que afecta más a los varones y a personas de corta capacidad intelectual. El varapalo de las urnas, el cese, la pérdida del mando o la popularidad en definitiva, sume al afectado por el Hubris en la siguiente fase: desolación, disimulada con rabia y rencor en algunos casos. El ex presidente Aznar, abrupto correcaminos del odio, es una clara muestra.

Hubris -Hibris para el español- nació, como casi todo, en Grecia. Esa vanidad desmesurada –que competía con los dioses- acarreaba un castigo que proporcionaba Némesis, la diosa de la justicia retributiva. Sin piedad, volvía al descarriado a los límites de su realidad. No se andaba con miramientos. Sus afectados podían llegar a ver cómo un águila se comía a diario su hígado –regenerado, inmisericordemente, por su condición de inmortal-. Es decir, véase Vd. en esa desagradable tesitura una mañana, para que se repita todos los días, eternamente. Le sucedió a Prometeo, benefactor de la Humanidad, pero que se extralimitó de sus funciones, invadiendo el terreno de las deidades; entes, que como ya se sabe, no se caracterizan por tolerar críticas o sublevaciones. Hubris en sí mismas, son las únicas con derecho a hacer lo que les plazca. No así los titanes, ni, mucho menos, los mortales. El cristianismo, en la misma línea, habla de pecado y opone sanción a la soberbia. Claro que es un pecado capital, mortal, que conlleva la condenación eterna.  Y desde luego al ángel arrogante lo convirtieron en demonio y lo mandaron a los infiernos para siempre jamás. O los generales romanos que -con técnicas de prevención- , eran seguidos por una corte de esclavos en su entrada triunfal a la ciudad, los cuales les iban repitiendo: “Memento mori” que significa “¡recuerda que eres mortal!”. No es necesario aclarar, que no les hacían ningún caso. Véase Julio Cesar.

 2.700 años desde la primera formulación, multitud de avances técnicos, y el ser humano y sus relaciones no han cambiado absolutamente nada. Solo que hoy, la sociedad hueca y hedonista ha suprimido la despiadada “Némesis” e incluso el “Recuerda que eres mortal“, mucho menos cruento. El castigo de las urnas a lo sumo, el cese, la pérdida del favor del público en los famosos, como mucho… y como poco. Y lo peor es que los rivales políticos, o los nuevos ídolos actuarán previsiblemente igual. Ya lo hacen en muchos casos antes de alcanzar la cota máxima a la que aspiran. Sufren de Hubris hasta  depredadores de intrascendentes ideas. Ningún águila justiciera pide cuentas. En nuestros días, reina la impunidad. Salvo la pena que lleva implícita su propio síndrome: el miedo a perder lo conseguido.

( Este texto, que he actualizado, lo publiqué el 19-04-2008 a las 12:23, en el malogrado SOITU, que estimulaba el bien hacer y al que tanto añoramos).

PD. Escuchando el debate del Congreso, me temo que Rajoy padece de Hubris prematuro, desde ya.

Nueva teoría sobre los africanos y el preservativo

Se llama Rafa García de Cosío. Tiene 142 amigos en Facebook, entre ellos “El gato al agua”. Alterna sus piezas en Intereconomía –el grupo ultraderechista a quien conceden licencias de emisión Esperanza Aguirre y Francisco Camps-, con esta profunda y trascendental noticia –que él “edita” y ni siquiera traduce, es decir, copia- en donde comunica a la Humanidad que Brad Pitt y Angelina Jolie van a sacar una colección de joyería “de lujo”.  Moreno y repeinado para el trabajo, moldeado el cabello con secador y sujeto con laca, y más “casual” para la foto de la red social, ojijunto, de gruesas cejas y nariz prominente, se ha permitido –desde su incultura y ego de superioridad racial- dictar un discurso nazi contra los africanos, presentado con fruición por otra morena con cara de luna llena. Y, desde luego, autorizado –en la cadena de mando implícita- por Esperanza Aguirre y Francisco Camps. Éste:

Sería una pieza de humor, de no concurrir otras circunstancias: las que con frecuencia apunto. La mujer africana -a quien se niega sistemáticamente educación- tiene escasa voz en sus relaciones sexuales. Las ONGs escucharon aterradas como el Papa condenaba el preservativo, desbaratando su labor de años. No es un continente precisamente católico, pero si una autoridad les suprime la molestia del condón, bienvenido sea. ¿Que se extiende el SIDA? Nada como la abstinencia sexual ¿Que ni por esas? Siete niños por pareja. Para que se mueran de hambre. Para que crezcan –un poco- y se hagan malvados piratas. Y la mujer a callar.

Pero, vaya, que Rafa García de Cosío, sí debe hacerse la manicura, y guardar los profilácticos en un frigorífico. Y no los usa si viaja el trópico. Y, sobre todo, lee cada vez que tiene un apretón –con amor, eso sí- el prospecto del preservativo. Es un ser superior. Y no sólo por su físico. Una mente privilegiada que elabora nuevas teorías apoyadas en el conocimiento y en argumentos científicos. Yo le pediría encarecidamente que use siempre, siempre, condones. No vaya a ser que en su esperma difunda sus genes. Y al director del grupo. Y a cada uno de sus trabajadores. Y a Francisco Camps. Y a la nena de cara de luna llena que jamás se quede embarazada. Todos morenos, más o menos verdes, más o menos amarillos, mala suerte. Que nunca les pillen los nazis. Es que la superioridad racial es ¡tan relativa!

De cualquier forma, resulta llamativo el tesón de todos estos sujetos, empeñados una y otra vez en regresar a las cavernas. Vamos, en llevarnos a todos, con ellos, al Pleistoceno.

¿Qué será del caso Gürtel?

Esperanza Aguirre acaba de realizar una jugada maestra. La Presidenta de la Comunidad de Madrid ha obligado a dimitir del Grupo Popular de la Asamblea a los 3 diputados imputados en el caso Gürtel: Alberto López Viejo, Benjamín Martín Vasco y Alfonso Bosch. Pero no dejan su acta, se integran en el Grupo Mixto. De esta forma, siguen siendo tanto diputados como aforados, y el caso se mantiene en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Aguirre pasa a ser la única dirigente popular que toma medidas contundentes respecto a la trama de corrupción, dado que también fueron apartados de sus cargos implicados de diversos ayuntamientos. De nuevo marca las diferencias con la inactividad de Mariano Rajoy. Y ya se alaba su actuación.

No importa que el Gobierno de Madrid “troceará” 358 contratos que, según el sumario, otorgó el Gobierno de Madrid a empresas relacionadas con la trama entre los años 2004 y 2008, cuyo importe superaba los tres millones de euros de dinero público, y que la Comunidad considera perfectamente legales. O que nombrara a Martín Vasco, este mismo año, presidente de la Comisión que, supuestamente, investigó el espionaje a miembros del PP de Madrid y que terminaría cerrándose sin encontrar signos de tal práctica, pese a las pruebas físicas existentes. Si algo posee Esperanza Aguirre es habilidad política. Sólo tiene un problema que frene sus aspiraciones: su feudo lo tiene en Madrid, los barones regionales recelan de ella, como quedó demostrado en la solapada crisis desatada tras las elecciones generales. Más aún, varios van a muerte contra Aguirre, aunque alguno de ellos, como Camps, no atraviese, precisamente, sus mejores momentos. De ahí también la dependencia de Rajoy del líder valenciano. Y del gallego.

De cualquier forma, faltan como poco diez años para ver un resultado al caso Gürtel. El Gescartera, por ejemplo, surgió en 2001. De mucha menor envergadura, empezó a juzgarse en 2007 y se dictó sentencia un año después. Es decir 7 años de demora. Una sociedad de gestión de valores que esfumó 120 millones de euros, de más de 2000 afectados, incluyendo mutualidades públicas, fundaciones, ONG, congregaciones religiosas, y empresas públicas de los gobiernos del PP, en cuyo círculo e influencias se movía la empresa. Finalmente, fueron 14 los imputados. El principal, Antonio Camacho Friaza, fue condenado a 11 años de cárcel. Hubo otros cuatro condenados a penas menores.

Filesa fue otro sonado caso de corrupción, vinculado a la financiación ilegal del PSOE. Saltó en 1991, por la denuncia de algunos medios de comunicación. Varios bancos y empresas pagaron cientos de millones de pesetas a pequeñas sociedades, relacionadas con la financiación del PSOE, a cuenta de unos estudios que jamás se realizaron. El juicio se desarrolló en 1997 (6 años después) con 39 imputados, de los que se condenó a 5. a penas mínimas. Y a otros 3, el diputado Carlos Navarro y los responsables de Filesa, Luis Oliveró y Alberto Flores, a 11 años de prisión a cada uno. En diciembre de 2000 el Gobierno de José María Aznar decretó su indulto parcial, de tal forma que se redujeron a la mitad sus condenas que hoy están ya extinguidas. El Gobierno socialista actual no tiene relación alguna con los implicados en aquella trama.

Mario Conde. Presidente de Banesto, a quien el Banco de España detecta un agujero de alrededor de 450 mil millones de pesetas. En marzo de 1997 es condenado a seis años de prisión por apropiación indebida de 600 millones de pesetas y por falsedad en documento mercantil. En 2001 la Audiencia Nacional falla contra Conde y le condena a 14 años por los delitos de estafa y apropiación indebida y le obliga a devolver 7.200 millones de pesetas a Banesto. Las defensas recurren al Supremo, y Conde evita la cárcel con una fianza de 500 millones de pesetas.

Luis Roldán. Ex director de la Guardia Civil con el PSOE. Detenido en 1993. Juzgado por la Audiencia nacional y condenado en 1998 (5 años de demora en un caso simple). 28 años de cárcel es la pena, por malversación de fondos públicos, cohecho, fraude fiscal y estafa. Quedó demostrado que se llevó 435 millones de pesetas de los fondos reservados y 1.800 millones en comisiones. Por ello se le impuso una multa de 1.600 millones de pesetas y una indemnización al Estado de 578,9 millones. Ya está en la calle. Y hasta concede entrevistas en televisión.

En ningún caso se tienen noticias de que hayan devuelto el dinero robado.

La amplitud y envergadura del caso Gürtel, los miles de millones -de euros en este caso- de dinero público, insisto, implicados en la trama aún sin atribución de responsabilidades, el hecho de que todavía esté en 3 tribunales distintos y queden pendientes de resolver los recursos a la decisión exculpatoria del Tribunal Superior de Justicia de Valencia, le auguran un largo camino judicial. Entre tanto, y de no exigirse responsabilidades políticas, seguirán celebrándose elecciones con los mismos candidatos y, cuando llegue el juicio, la frágil memoria española habrá olvidado hasta el nombre del sastre de Milano. Será, es,  instrumento de manipulación política interna. La insistencia de los medios, acabará. Esto es España. Su justicia, su política, su periodismo, su ciudadanía.

Actualización 18,30

No os perdáis: A los diputados imputados de Madrid les van a regalar un grupo mixto, según alerta de piezas en los comentarios.

Terrorismo: la razón y el corazón (o el oportunismo político)

  • Esperanza Aguirre: “Cuando los demócratas no caigan en la tentación de negociar con los terroristas y apliquen toda la ley y sólo la ley, será posible acabar con ETA”
  • Gobiernos de los últimos 50 años en España:
  • Dictadura de Franco hasta 1975

    Arias Navarro hasta 1976

    Adolfo Suárez 1976-1981

    Leopoldo Calvo Sotelo 1981-1982

    Felipe González 1982-1996

    José María Aznar 1996-2004

    José Luís Rodríguez Zapatero: Desde 2004

    ” Primero: cuando 10 presos del Ejército Republicano Irlandés (IRA) se pusieron en huelga de hambre, no se impidió que murieran en la cárcel. Segundo: años más tarde, el Gobierno británico liberó a más de 500 terroristas, la mayoría de ellos mucho antes de que hubiesen completado el cumplimiento de sus condenas. En ambos casos, el Gobierno en el poder en Londres contó con el apoyo del principal partido de la oposición”.

    (…)

    ” A finales de los años sesenta se desató un conflicto que duró 30 años y se cobró casi 4.000 vidas.

    Londres nunca mantuvo una actitud pasiva. Decenas de miles de soldados británicos fueron enviados a Irlanda del Norte durante este periodo. Y después, cuando se pudo, hubo un decidido empeño negociador para llegar hasta el Acuerdo de Viernes Santo de 1998, que puso fin al conflicto, aunque no fue hasta el año pasado cuando el IRA entregó sus armas. En todo momento se mantuvo el consenso entre los principales partidos en el Parlamento de Londres”.

    Un informe para dañar los intereses de España

    El liberalismo neocon cabalga de nuevo y lo hace de forma virulenta. Un informe titulado “Efectos sobre el empleo público de las energías renovables” está dando la vuelta al mundo y, según algunos medios, ha minado la inicial confianza de la Administración Obama sobre el modelo español de estas fuentes de energía. Lo cierto es que ha contado con un despliegue mediático sin precedentes. Su autor, Gabriel Calzada, 37 años, economista, fuertemente vinculado a Aznar, FAES y Aguirre –según Público que describe todas las conexiones– e, internacionalmente, con la petrolera Exxon Mobil y el Partido Republicano estadounidense, ha sido entrevistado por la Fox norteamericana, y el Wall Street Journal lo ha elogiado en sus editoriales. Hasta ahora su campo de acción había sido “Libertad digital” donde colaboraba.

    España partía con ventaja para beneficiarse del gigantesco plan del cambio de modelo energético de EEUU, cifrado en 600.000 millones de dólares. De ellos, casi 100.000 irán a impulsar las inversiones en energías renovables. Y… Obama ha dejado de referirse a España.

    51 páginas avaladas con el membrete de la Universidad Rey Juan Carlos que esgrime la “libertad de cátedra” -Jesús Huerta de Soto es su titular- para haberlo autorizado, en las que se niega el cambio climático y plagado de mentiras intencionadas. Otros contra-informes -os recomiendo éste por ejemplo- las ponen al descubierto, ya que no sólo le rebate, sino que lo descalifica como trabajo serio. Pero no tienen los medios para alcanzar la misma repercusión.

    El joven Calzada es ya un veterano en la defensa de sus ideales. En 2007 -Era Bush-  ya presentó otro informe ante el Senado norteamericano, que publicitó en la página web de la Institución que preside, Juan de Mariana: “Nuestro país, puesto como ejemplo en el Senado americano de la pérdida de empleos por deslocalización que supone adoptar el Protocolo de Kyoto”. Es decir, que la crisis española no se ha debido a la “burbuja inmobiliaria” impulsada con pasión por el PP, ni a la globalización que ha llevado las fábricas a donde puedan explotar mejor a sus empleados en países con sueldos más baratos, sino a intentar reducir en España los gases contaminantes. Y eso que todavía somos el país europeo que más incumple Kyoto.

    Si alguien pensó que los neoliberales iban a cejar en su empeño, andaban equivocados. Yo no lo pensaba, había que reformar realmente el sistema, para desactivarlos. La “reconquista” parte de España, de ese grupo ultramontano, harto de dinero, hambriento de más, que no se detendrá ante nada para lograr sus propósitos. Lo asombroso es que Obama les haya prestado oídos. Ya lo advirtió -porque lo estudió con detalle- la ensayista canadiense Naomí Klein, en su libro “La doctrina del shock” donde habla de la “economía del desastre”: grandes emporios, dirigidos por economistas neoliberales, que obtienen mayores beneficios en las crisis. El inspirador del movimiento, el economista Milton Friedman, llegó a decir “sólo una crisis real o supuesta, puede producir un auténtico cambio”.  Con el poder en las manos, ese cambio, siempre es en la misma dirección. Esas mentes en la sombra utilizan tontos útiles que ponen el cazo, rentabilidad a corto plazo, ideología ultraconservadora, sin pensar en el futuro del planeta.

      Realmente, al lado de esto, lo que “El PP rechaza…”, -mi entrada anterior- cobra otro sentido. Y todo lo que insisto en la indiferencia de la sociedad también.

     Aquí tenéis la indignante entrevista de Fox News. Son una apisonadora.

    Madrid: último reducto liberal

    No conozco Cuba. Los planes trazados para visitar la isla caribeña alguna vez se desbarataron siempre por una razón u otra. Y sé lo que me estoy perdiendo: ver de primera mano el último reducto comunista. Mi actividad laboral me otorgó el privilegio de ser testigo de excepción en el desmoronamiento de todo el bloque soviético –de la URSS, al pacto de Varsovia-, incluso asistí en directo –sin ningún otro periodista occidental al lado- a la caída del símbolo: el Muro de Berlín. Mantengo que realmente nadie lo tiró, cayó por su peso y sus cimientos podridos.

    Ahora resido en el último reducto del liberalismo mal entendido, del ultracapitalsismo feroz: Madrid. Sistema tan contra la corriente y la lógica como en su día fue el comunismo. Se ramifica en Valencia, pero allí aún palpita un alma moderada que se rebela, lo que apenas sucede en la Comunidad que alberga a la capital de España.

    Turbios métodos llevaron a la Presidencia de Madrid a Esperanza Aguirre tras una meteórica carrera en el PP. Dos corruptos diputados regionales del PSOE cambian su voto a última hora para privar a su partido de la mayoría absoluta que le han dado las urnas. Cadena de errores de planteamiento -Tamayo y Sáez nunca debieron ir en las listas-, el hecho pasa decisiva factura a los socialistas, pero queda en el limbo averiguar a qué y a cuánto asciende el cambio de postura, y a quién beneficia. Año 2003 y hasta ahora, 2009, no se había investigado. Hoy sabemos, gracias al periodista Nacho Escolar, de una sociedad Fundescam, creada entonces, para producir estudios según sus estatutos, cosa que prácticamente no ha hecho. En cambio canalizó ayudas a la campaña electoral de Esperanza Aguirre aportadas por una serie de nombres significativos. El actual presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, propietario de viajes Marsans, según la información de Público, contribuyó con 246.000 euros, pese a que la ley prohíbe hacer donaciones cuando se tienen subvenciones estatales como era el caso. Otros destacados empresarios completaron una cifra cercana a los 800.000 euros para sufragar la campaña de Aguirre. Posteriormente lograron contratos con el gobierno regional. Atención a cómo Díaz Ferrán se hizo con Aerolíneas Argentinas a través de Air Comet, filial de Marsans. Propiedad de Iberia, Aerolíneas fue privatizada por el Gobierno de José María Aznar en 2001 y Díaz Ferrán se la adjudicó por el precio simbólico de un dólar. Ese mismo año, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) dio a Marsans 300 millones de dólares para cancelar las deudas de la compañía. El caso está siendo investigado por delito fiscal desde 2005.

       Todos los empresarios españoles eligieron después a Diaz Ferrán como su presidente. Los empresarios sustentan a Esperanza Aguirre, su máximo representante la considera incluso “cojonuda”. No son neutrales.

    Un repaso por el entramado de asociaciones, organismos dependientes de la Comunidad de Madrid, fundaciones y demás entes abstractos –que os aconsejo hacer con la ayuda de Google- nos muestra siempre los mismos nombres que se reparten cargos y asesorías –y sueldos por tanto- como en un club de amigos.

    Esperanza Aguirre, con su estilo populista, goza de gran éxito en Madrid. Una encuesta sobre la persona con la que desearían los ciudadanos salir a tomar copas, la situó en primer lugar, seguida de Ruíz Gallardón y de Joaquín Sabina. Y, desde luego, todos los sondeos la garantizar seguir revalidando la mayoría absoluta. A la descafeinada oposición socialista ni se la ve, ni se la espera.

    Cuando el presidente estadounidense dice que se ha acabado la era del Hummer –el carísimo todoterreno dilapidador de gasolina- Esperanza Aguirre subvenciona a los coches más contaminantes. Devuelve 1.500 euros a quienes compren un Porsche Cayenne y no da nada a los ecológicos.

    El gobierno anuncia que suprimirá la desgravación fiscal por vivienda a las rentas más altas. Aguirre –dentro de sus potestades- aumenta al 20% la exención de impuestos por este apartado. Los empresarios del ladrillo tienen muchos pisos sin vender.

    Ha entregado la gestión de la sanidad de Madrid a empresas privadas, fundamentale a Capio, la misma que gestiona el pan de molde Panrico.

    La educación sigue sendas paralelas beneficiando a la iglesia católica en su gestión u organizaciones ultraconservadoras como el Opus Dei. También favorece los colegios que segregan niños y niñas. Profesores que acudieron a una prueba escolar con una camiseta en defensa de la educación pública fueron amonestados, porque debían ser neutrales.

      Sabe como promocionarse. La vergonzosa cadena de manipulaciones de la televisión pública regional llega al punto de censurar la frase “cambio climático”, en un reportaje en defensa de Gas Natural. ¿Noticias contratadas? Sus licencias de radio y televisión para Madrid recaen siempre en las mismas manos: El mundo y Federico Jiménez Losantos.

      Además, Aguirre ha multiplicado el gasto por publicidad institucional en un 369%, hasta llegar a los 169 millones de euros, más de la mitad de toda la Administración central.

        Hambrienta de poder, es conocido su desencuentro con el alcalde de la capital, Alberto Ruíz Gallardón que pugna con ella por un hipótetico control del PP, una vez superada la etapa Rajoy contra el que también presumiblemente maniobra según numerosos episodios conocidos. Sus declaraciones a favor del ultraliberalismo son constantes: “la crisis es consecuencia de un exceso de intervencionismo estatal”. En la línea de Aznar, y en contra de la tendencia generalizada. Hasta Obama pretende moderar los excesos del capitalismo. Él ha sido el causante de los males que padecemos, que sufragan los trabajadores mientras la misma selecta élite de siempre se sigue beneficiando.

         El último reducto del liberalismo salvaje: Madrid. El muro de Berlín cayó abatido ante mis ojos, pero la España de charanga y pandereta puede reedificar desde el corazón de su territorio un sistema caduco.

    Desprecio de la cultura

    A Esperanza Aguirre le sobra la cultura. Tan campechana ella, ha anunciado con su cercano tono de sargento cuartelero, que “al igual que hacen los hogares en dificultades” suprimiendo lo que estiman más superfluo -eso se deduce de sus palabras-, elimina la consejería de cultura, turismo y deportes. Sus competencias pasan al vicepresidente Ignacio González, un hombre muy ocupado porque, a las labores propias de su alto cargo, añade viajes -grabados- a Cartagena de Indias, llevar y dejar bolsas, guarecerse de los espías, o celebrar con sus familiares su súbito enriquecimiento con contratas suscritas con la Comunidad de Madrid. Pero es que los madrileños ya disponen de la contemplación pasiva del fútbol como deporte, los turistas vienen igual, encantados, a las sucias y desconchadas calles de Madrid, y la cultura es prescindible. Así lo ve una antigua ministra… de cultura. Nombrada para ese cargo pese a que creer que Saramago -Sara Mago- era una bailaora, que no es una leyenda urbana porque yo misma la escuché.

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    El problema es general. El actual gobierno de la nación, como todos los anteriores, prima la industria sobre la cultura. Los medios informativos relegan sus espacios culturales que siempre, salvo muy escasas excepciones, han servido de una forma desastrosa. Presentan la cultura como tocho infumable que disuade de acercarse a ella.

    Somos un país rematadamente inculto, de provocar vergüenza en muchas de sus manifestaciones. Donde los ciudadanos ni siquiera sienten pudor de decir que ni leen libros ni periódicos, ni de hablar mal -porque a hablar, a expresarse, se aprende leyendo-. Os recuerdo que, antes de la crisis de la prensa escrita, los periódicos apenas vendían en España 100 ejemplares por cada 1.000. Justo la cifra que la UNESCO marca en el umbral del desarrollo, y que supone menos de la mitad de la media europea. Finlandia y Suecia alcanzan, por ejemplo, más de 400 ejemplares por 1.000 habitantes. Y sólo Portugal, Grecia e Italia, como siempre, están a la par o por debajo de nosotros. Y los libros más vendidos son en su mayoría pura basura.

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    Una industria musical mediocre -en la que podíamos calificar “de consumo”- que dudo permita a los buenos valores hacerse un hueco en ella, porque lo que prima es el negocio fácil. Con unos pocos valores sólidos que se presentan como excepciones. España -en el cine igual- es país de individualidades culturales, de excepciones, porque tienen que luchar con la cultura reinante, la verdadera cultura, la que significa a los pueblos. ¿Que tenemos un actor excepcional, Bardem, o un director al menos, Amenabar, en las más altas cotas de la calidad, o a otro rompedor como Almodovar? Sin duda. Pero nos nombran ministra -Ángeles González-Sinde- a la autora de un guión -“Mentiras y gordas”- que es un monumento al mal gusto. Y que, además, defiende a la industria y no entiende que la tecnología lo ha cambiado todo.

     No quiero ser exhaustiva, sino dar una semblanza de conjunto. En Brasil han aprobado pagar una asignación mensual del equivalente a 16 euros a 12 millones de trabajadores para que la gasten en teatro, cine o libros. Van a invertir en ello casi doscientos millones de euros anuales. Hasta esperan que con ello obtengan “mejores puestos de trabajo”. Aquí suprimimos la consejería de cultura… para ahorrar, mientras se dilapida en obras y hasta cócteles y se privatizan servicios básicos para obtener dividendos. No entienden qué es la cultura ni para qué es útil -la utilidad que no falte-, o sí lo entienden pero no les interesan los ciudadanos maduros y responsables.

    La UNESCO definió la cultura hace muchos años, decidme si esto es lo que nos sobra:

    “La cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo. Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones. A través de ella el hombre se expresa, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones, y crea obras que lo trascienden”.

    (UNESCO, 1982: Declaración de México)

    Aguirre y el espejo de la cara

    La tensa sonrisa del botox que detiene el movimiento natural de los músculos. Ironía, desafío, burla, sin embargo en la expresión. Ni una mácula en el caro traje con el que se viste. La mirada es la que lo dice todo: fría como noche de lobos en Siberia. Un punto desalineada. Cínica. Torva.  Huellas de ojeras delatan, sin embargo, algún desasosiego. No es -en principio- el rostro de una víctima. Dice en ABC que “caminamos a pasos agigantados a un paro del 22%” -no en las empresas privadas a las que ha encomendado nuestros servicios, supongo-. Y, en otro titular del periódico, que -a pesar de las abrumadoras pruebas, opongo- (en el asunto del espionaje)… “todo acabará en nada”. Sobre Esperanza Aguirre, la portada del periódico anuncia que regala “Apocalipsis Now Redux”. Hasta los espiados confesos como Alvaro Lapuerta -“criticó algunas adjudicaciones en Madrid porque las creyó sospechosas”, argumenta como sospecha para ser seguido y fotografiado-, la exoneran. Pocos Apocalipsis pues son esperados, en un asunto flagrante que apesta y daña la democracia. Pero ya pasó -casualmente- en el “tamayazo”.

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