Todos los ministerios reunidos para elaborar leyes Sinde

      Visto el increíble éxito de crítica, medios, equidistancia y público, de la Ley Sinde, los distintos ministerios del gobierno, se encuentran reunidos para elaborar nuevas normas legales siguiendo el mismo brillante modelo.

    Bibiana Aído, apura las horas -con una gran ronda de cafés- en el Ministerio de Igualdad, para crear de inmediato una Comisión. Todos los acusados de maltrato a la mujer, dispondrán de 4 días desde la formulación de la denuncia, para presentar alegaciones. Si no les da tiempo –que no les dará-, o se da cualquier otra circunstancia de las tantas que se producen en España en cuestión de Justicia y gobernanza, el maltratador será encarcelado y quedará a la espera de juicio durante el tiempo habitual (años).

   De igual modo, todos los acusados de machismo, serán encerrados y apartados de la vida social, hasta que se vea la causa. Media España en chirona.

   Pérez Rubalcaba y Caamaño no duermen esta noche, ni dormirán en unas cuantas. Cuatro días después de que alguien sea sospecho de corrupcíon ¡A la cárcel! Ladrones de todo pelaje, violadores, pederastas, narcotraficantes ¡todos entre rejas a los 4 días de ser mentados! Aquí entran políticos y jueces arbitrarios y prevaricadores… todos apartados de sus cargos, y encerrados, hasta que demuestren si había motivo o no.

   Los periodistas que conspiran, manipulan, incluso los que no informan –porque atentan contra el derecho fundamental de la sociedad a la información- ¡a la trena!, o clausurados e inhabilitados.

   Y, sobre todo, quienes tengan aspecto de terrorista. La Comisión de Interior –en este caso- patrullará las calles para decidir, según su particular saber y entender, quienes tienen mala pinta y merecen ser considerados culpables, a la espera de que demuestren su inocencia. En España, como en China habrá que demostrar la inocencia, nada de que la justicia pruebe su culpabilidad.

  Quienes atentan contra el medio ambiente… ¡ahí está Elena Espinosa formando su Comisión cediendo horas al sueño!

  Celestino Corbacho medita su Comisión, que sea presentable, digna, homologable, para paralizar a todos aquellos empresarios que están destruyendo empleo y no creándolo. A los Bancos que no facilitan créditos. Se halla reunido con la Ministra de Economía. Ambos toman decisiones conjuntas, en unión de la Vicepresidenta. La primera, inhabilitar a las dos vicepresidentas, y al tercer vicepresidente porque ni sabe que Comisión formaría. Y también a los ministros que no están formando su Comisión y su ley, salvo a José Blanco que para eso lo aprueba el PP. En cuanto llegue el PP al gobierno, por cierto, se autoinhabilitarán ellos solos.

   Enterado de las intenciones de sus colegas, Manuel Chaves ha corrido al Ministerio/vicepresidencia de política territorial y afina varias comisiones: para descartar de la escena pública a vascos y catalanes (cediendo a las presiones del Partido Popular) y a todos los causantes de las disfunciones que jalonan este país. Todos a la calle, o, mejor, a esperar encerrados un juicio que llegará cuando toque.

   Beatriz Corredor, tiene ya lista su Comisión para sacar fuera del mapa a los que obstruyen el acceso a una vivienda digna infringiendo el derecho que nos otorga la Constitución.

   Ángel Gabilondo, afila sus medios para poder apartar a quienes obstruyen la educación en España que tantos pesares nos cuesta. No ve la hora de lograrlo, y Sinde ha marcado el camino. Con Zapatero al mando del buque, con esa cincuentena de brillantes autores afamados en tres cuartos de mundo, remando. Secretamente se propone deportar a Sinde, porque cultura y educación están muy unidas.

  Trinidad Jiménez, mujer sensata,  sabe que, pese a lo que parezca, le ha tocado la papeleta más difícil: ha de inhabilitar –por supuesto con su  Comisión- a todos los ciegos que pilotan nuestros destinos, a todos los –entre ellos- enfermos de soberbia y autocracia.

   Queridos míos, sin Internet desde luego, pero nos vamos a quedar solos. Solos y juntos. Usaremos señales de humo para comunicarnos que eso no es aún motivo de sanción –entra en el acervo cultural de nuestros gobernantes-. Es duro aceptar una ley como la Sinde/Zapatero/Autores de la SGAE, pero ¿y lo bien que va a marchar este país con todo lo que sobra para que funcione?

  Actualización 9/1/2010:

   Malas noticias para la Ley Sinde. Nicolás García Rivas, catedrático de derecho penal, publica en El Correo, un interesante análisis. Entresaco el nudo de la cuestión:

…»Sin embargo, el sistema explicado por el ministro parece ideado por un enemigo del Gobierno o, lo que es peor, por los asesores de las entidades gestoras de los derechos de autor.

En efecto, aunque Caamaño ha calificado reiteradamente la propiedad intelectual como derecho ‘fundamental’, lo cierto es que la descarga ilícita de contenidos protegidos afecta sólo a derechos ‘patrimoniales’ de los creadores, que carecen por completo de esa categoría. Por muchas vueltas que le dé el Gobierno, el cierre de una página ‘web’ es una medida restrictiva de derechos individuales que debe adoptarse con los criterios previstos en nuestra legislación para este tipo de asuntos.

Sin embargo, para sorpresa de cualquier jurista, el Gobierno ha decidido aplicar a estos casos el procedimiento de tutela de los derechos fundamentales, que nuestra legislación arbitra a los ciudadanos cuando un órgano administrativo lesiona sus derechos. En una pirueta jurídica de escaso recorrido (el Tribunal Constitucional lo derogará, a buen seguro), el Ejecutivo da la vuelta a la cuestión y sostiene que el propietario de los derechos de autor debe ser tutelado por el órgano judicial ante la conculcación de sus derechos (‘fundamentales’) por un particular.

La Constitución no lo permite. Por el contrario, el derecho a la libertad de expresión del propietario de la página ‘web’ sí podría protegerse mediante ese procedimiento ante una intromisión ilegítima de la Administración (por ejemplo, la Comisión de Propiedad Intelectual). Se trata, claramente, de un fraude de etiquetas».

  Los reunidos en los ministerios, aunque no suelen leer estas cosas, han sido avisados. Tras unos minutos de titubeo, han dicho al unísono (en cada sede por supuesto): «Nosotros afrontamos delitos, no defensa de intereses patrimoniales, nosotros queremos detener las disfunciones, que España marche. ¡Seguimos!-2 Y ahí continúan trabajando en sus Leyes y Comisiones.

Nada que decir

Protestaría por el cambio climático, pero temo que vengan un grupo de civilizados daneses y me metan en una cárcel 20 días, incomunicada con el exterior, sin juicio que sentencie este castigo.

Informaría de trapicheos políticos pero no vaya a ser que venga un juez, un fiscal de Madrid y el del Estado y me digan que es delito informar.

Pondría algunos enlaces para documentar de qué estoy hablando pero me da miedo que la nueva ley del gobierno me cierre el blog.

Emprendería algunas acciones judiciales contra atropellos pero una no tiene abogado ni pelas para pagar costas.

Me iría a dar una vuelta para pensar de qué escribo con tantas cortapisas, pero cualquiera sale con la que está cayendo.

Afrontaría el frío pero si enfermo o sufro algún percance de salud –alguno más-, he de enfrentarme a la sanidad de Madrid.

Así que os cuento que mañana hará más frío, estamos en ola de frío polar. Y nieva en muchos lugares. En una pila de pueblos de España, en capitales, en Madrid que eso es ya la repera, fuera de España incluso.

Ahora me explico el espacio dedicado en los informativos serios –en los que no incomodan a la justicia- a la meteorología, a si hace frío en invierno y calor en verano.

Liberado Juan López de Uralde

 La noticia ha llegado a la concentración frente a la embajada de Dinamarca en Madrid: el Presidente de Greenpeace España ha sido liberado, después de 20 días en prisión. Sus primeras palabras critican «el desproporcionado e innecesariamente cruel» castigo inferido -sin juicio- a unos activistas en protesta pacífica, pero que sin duda evidenciaron las fallos de seguridad de la Cumbre de Copenhague, entre los muchos otros errores puestos de manifiesto en su organización. Desde Greenpeace se ha agradecido la cercanía de la Embajada española en Dinamarca. Y de cualquier modo, es una libertad «con cargos» y han quedado a la espera de juicio.

   Hoy más que nunca hemos de repetir, además, y dedicado a todos quienes, por nuestro mandato, rigen nuestros destinos que «los políticos hablan, los líderes actúan».

Libertad, manoseada palabra

Es una de las palabras que contaría con los dedos de una mano como mis favoritas –con libertad, amor, justicia, esperanza y ética, quizás me salieran algunas más-. Porque las palabras están llenas de contenido. Quienes lo saben, tratan de vaciarlas, para manipular y dejar a la población sin referencias. Hace tiempo que se estudia la tergiversación semántica. Hoy coincidía en el diagnóstico Manel Fontdevila en Público.

Pues bien, en tiempos de la exaltación máxima de la «libertad«, nos van a hacer entrar en los aviones tras pasar por un escáner que nos desnuda. Las peores bombas -o las igual de mortiferas- del huidizo y casi incontrolable –al menos por estos medios- terrorismo se han colado en trenes y metros que no gozan apenas de medidas de seguridad. Se trata nada más que de aportar la sensación de ella, o de miedo –el miedo es el máximo instrumento de control social-. Y de paso favorecer a algún vendedor de los aparatos.

   Y también se hace urgente cortar los hilos de «La Red«, no vaya a ser que los ciudadanos se comuniquen entre sí y espabilen e igual lleguen a actuar.

Pues bien, Juan López de Uralde y otros tres compañeros de Greenpeace, llevan 20 días en una cárcel de la civilizada Dinamarca, tratados como perros, según afirma el afectado, por haber irrumpido en la cumbre de los inoperantes mandatarios del mundo diciendo: “Los políticos hablan, los líderes actúan”. El Gobierno español, por cierto, ha tardado 19 días -que se haya informado- en preguntar a su colega nórdico qué pasa. Y la oposición política y mediática tampoco se exaspera porque no hay un patrón privado cuyo negocio preservar, y -para los retenidos- los guardianes daneses son mucho mejores y más de fíar que los somalíes. Escarmiento ejemplar a quien se sale del tiesto enarbolando la justicia y la verdad.

Pediremos libertad para los líderes que actúan –los de Greenpeace, organización de acreditada solvencia-, frente a los políticos que callan, censuran y encarcelan.

Será de 19.00 a 20.00 horas ante la embajada y consulados daneses. En Madrid, Calle Serrano, 26 –en obras-.  En el cruce con Jorge Juan, al lado del Museo Arqueológico. Para otras poblaciones, aquí está la lista.

La Red

Viven en mundos endogámicos regidos por sus leyes. Apenas atisban lo que sucede alrededor, salvo para rechazarlo y combatirlo con miedo o con soberbia. En alguno de ellos aún andan empecinados en limitar el hecho social a normas morales que marca un dios desvirtuado por sus supuestos herederos en la tierra. Todo su horizonte se reduce al aborto, el matrimonio homosexual o los símbolos religiosos. En otro, se les observa atrincherados en un teórico poder de decisión, creyendo que cuatro leyes progresistas (aunque bienvenidas sean) solventan el gran caos en el que estamos viviendo. Recelosos, solo escuchan las voces de los amigos que piensan pueden sostenerles. Estos y muchos otros cuerpos celestes, etiquetados como políticos, se caracterizan por una gran cortedad de miras. Ven únicamente, como digo, los extremos de su territorio, su propia ordenación social. Hay también pequeños planetas ocupados por intereses sectoriales. Atesoran viejos privilegios y no piensan en que cada día giran sobre sí mismos y, aún menos, que lo hacen en un conjunto sideral. Se dedican a muy diferentes menesteres, pero todos se comportan de similar manera. Sobre todos ellos circula un sistema de astros habitados, enlazados entre sí en este caso, con una exigua pero poderosa población que se mueve entre el lujo y el boato. Ellos sí saben el universo en el que viven. Y lo usan.

Nunca antes existieron estos submundos aislados, o no de esta forma, porque nunca antes, tampoco, estuvieron sin saberlo tan conectados. La sociedad entre tanto sobrevive como puede. Unos se mueren literalmente de hambre sin tener qué llevarse a la boca, otros caminan como autómatas de tienda en tienda porque todas las Rosas Márquez cósmicas les ordenan consumir. Ninguna novela o película de ciencia ficción llegó a imaginar este escenario. Pero la mente humana no se detuvo como deben creer, a tenor de sus actos, esos mundos paralelos. Gracias a la innovación y la creación, hemos llegado a conectarnos en Red. Y hoy es posible saber, por encima de todos los reglamentos oficiales, que en cada crisis de este injusto sistema universal, la élite se forra mientras se empobrece más la ciudadanía, mermando de crack en crack su poder adquisitivo.

Los mundos endogámicos siguen girando a su aire. Sordos, ciegos, inútiles. Pero algo sospechan y por eso, movidos por los viejos esquemas, quieren destruir la trama social. Censurar Internet, acabar con ese molesto incordio. Cerrar páginas como prevé la nueva ley de Zapatero/Sinde/autores. Considerar más delito enlazar una información –para que cada cuál se surta a su critero- que “refritar” noticias, sin elaboración propia, como hacen cada vez más los periódicos oficiales. Los editores de prensa piden al gobierno que prohíba google news y los agregadores. Un juez sentencia cárcel e inhabilitación a dos periodistas de la SER que cuentan la verdad, pero lo hacen en una web.

Este gobierno y todos los demás. Puertas al campo, como reflexiona hoy el en teoría socialista –tan en teoría como casi todos los demás- Rodríguez Ibarra. Una joya, no os lo perdáis.

Hoy hace un año que empecé este blog. Justo hoy. Fue una gran idea. Porque hoy hace dos años, exactos también, firmé mi último reportaje en Informe Semanal. Hay regalos en serie, y hay regalos perfectos. Aquella noche de Reyes de 2008, recibí una brújula. Clásica, para orientarse. Tenía que encontrar mi camino en la dura tormenta. Hoy, gracias al blog, siento que sigo ejerciendo el periodismo, aunque mi empresa, como tantas otras, decidiera prescindir de los servicios de los mayores de 50 años y condenarnos a jugar a la petanca o aprender inglés y mandarín. He descubierto a gente, a vosotros, que me habéis llenado intensamente. He afianzado relaciones con otros a quien intuía, que se mueven en el siglo XXI, mucho más sanos y menos resentidos que algunos viejos colegas. La brújula servía, entre otras muchas cosas, para… navegar en la Red, y en la vida.

Esos mundos que se mueven tan ajenos a nosotros, a todos nosotros, a la sociedad en general, son nuestros cánceres en realidad. Estamos enlazados y podrán intentar torpedearnos con sus bilis putrefactas, pero no acabarán con lo que nos une, porque es imparable. Somos la argamasa que mantiene en pie el tinglado, su tinglado. Ha llegado la hora de salir también de ese planeta donde los sombreros son en realidad serpientes boas que digieren elefantes y los corderos se comen -o no- las rosas. Mundos de ocupantes únicos, hay que seguir dándose la mano. Virtual y real. Somos el tejido, el que forma músculos, órganos, huesos y conduce la sangre, la respiración, la vida. Y, por tanto,  quienes dictan las normas.

Por cierto, ¡gracias! 🙂

Propuestas de nuevas privatizaciones

No importa que cada nueva crisis de ese maravilloso sistema basado en la economía de mercado que se regula a sí mismo -con fuerte ayuda estatal cuando fracasa-, empobrezca más a la ciudadanía y salve -con ganancias siempre- a los que sí saben de esto. Llegada el agua al cuello, hay que saltar por la borda y afrontar decisiones. Es lo que se propone hacer la ahogada Grecia, según nos cuenta este reportaje. Privatizar lo que quede, agarrar los eurillos que sea y tapar agujeros, que mañana ya veremos como seguimos.

La España en crisis también se plantea ver qué dejo vivo Aznar con beneficio para las arcas públicas. Lo he recogido aquí –y en donde puedo- muchas veces. La primera fase privatizadora la abordó Felipe González conservando en todo momento el control de las empresas de las que vendía una parte. Así ingresó 13.200 millones de euros. Aznar tiró la casa por la venta: ¡fuera las cinco joyas de la corona! – ENDESA, Tabacalera, REPSOL, Telefónica y Argentaria-. Con ellas, y otras menudencias, obtuvo 30.000 millones de euros. ¿Dónde está todo ese dinero? Nos lo comimos –suele pasar cuando se vende-. Y las privatizadas empresas proporcionan ganancias -nada desdeñables- pero ahora sólo para sus gestores y accionistas.

  Apenas queda nada ya que privatizar nos dicen los expertos. Pero no estoy de acuerdo, en casa vemos mucho campo donde actuar. Estamos en crisis y hay que seguir privatizando. Ahora con cabeza, con rigor, en nuestro provecho. Los ciudadanos nos tenemos que organizar en una especie de cooperativa y pujar también por la compra. Pongamos 45 millones de personas en España -dejamos fuera sólo a ese puñadito de actuales beneficiados del sistema-. ¿10 euros no podemos poner? 450 millones de euros para comprar. 4.500 millones si nos estiramos con 100 euros cabeza. Para empezar, nos llega. Aquí van mis propuestas, abiertas a vuestras sugerencias:

  • CARGOS PÚBLICOS. Podremos de este modo ser alcaldes de Madrid o de donde os parezca oportuno. Poner multas, perforar el suelo, dilatar el pago de la deuda acumulada aunque sea de muchísimos millones. Parece productivo e incluso muy ameno de realizar. Y desde luego hay que privatizar las diferentes concejalías que dan dinero. Deberíamos concentrarnos prioritariamente en la de Obras Públicas y Urbanismo para disponer de medios desde el principio y seguir optando a más privatizaciones.
  • LA JUSTICIA. Este apartado es imprescindible. Privatizar a los jueces para poder elegir quién decide sobre potenciales encausamientos en el caso de que el nuevo sistema los siga produciendo. Igual para asesinatos, violaciones y secuestros, aún es necesario. No creo yo que para robo, corrupción o prevaricación.
  • BANCOS. Aquí no podemos apenas privatizar porque ya están privatizados, pero ¡Quedan las Cajas de Ahorros! ¡Privaticémoslas! En ello están nuestos gestores precisamente. Adelantémonos. Pujamos y compramos. Coloquemos en los cargos con sueldo al padre de la vecina del cuarto que se ha quedado en el paro, y desde luego a todos mis amigos, que para eso es mía la idea (con ayudas lo reconozco).
  • POLICÍA Y DEMÁS FUERZAS DE SEGURIDAD. Aquí no privatizaría que nos jugamos hasta la vida. Pero hay que rentabilizarlos. Privaticemos el usufructo de la marca. Coches de bomberos con publicidad de El Corte Inglés, la policía con hamburguesas de Mac Donalds, y en los gorros de la Guardia Civil las últimas ofertas de Media Mark. Este capítulo es importante, porque tenemos que seguir incitando al consumo, es básico para mantenernos.
  • EJÉRCITO. Lo mejor sería suprimirlo como en Costa Rica, y contratar eventualmente a empresas ya privadas, como hace EEUU con Blackwaters.
  • CASA REAL. La privatización brindaría la oportunidad a Telecinco de oficializar la candidatura de Belén Esteban como Princesa del pueblo. Pero ahora pagaría a las arcas del Estado por ese honor en lugar de sólo cobrar.
  • MEDIOS DE COMUNICACIÓN PÚBLICOS. Como apenas quedan, deberíamos privatizar la concesión de licencias. Nosotros pujamos, nosotros decidimos.
  • LA SGAE. Cobrémosles un canon por suplantar la gestión pública.
  • ROSARIO FLORES Y ARTURO PÉREZ REVERTE. Que salgan a bolsa. Que reciban sus apoyos reales y den beneficios a quienes les sustenten.
  • LA REAL ACADEMIA DE LA LENGUA. Privaticémosla. Podemos optar por hacer un mixto entre catedráticos de literatura y filósofos, con Belén Esteban en sus ratos libres como princesa y presentadora. La sapiencia y la lengua de la calle.
  • LAS CABALGATAS DE REYES. Privaticémoslas absolutamente. Y así podremos poner una carroza laica, como hace una de Madrid para promocionar su manipulado concepto del aborto con nuestro dinero.
  • LA UE. Como la tendencia privatizadora es mundial, privaticemos la presidencia de la Unión Europea, la de turno, la permanente, la Comisión y el Parlamento. Que se abran las opciones a Turquía que sí sabría darle dinamismo… y emoción.

¿Que no quedaba nada que privatizar? ¡El aire! ¿No podemos privatizar el aire también? El de Madrid es de calidad suprema. El camino es prometedor. Abordemos el nuevo año con cambios. ¿Algo más que privatizar?

El salmón ya no remonta

“El salmón ya no remonta”, leo en este reportaje. Y me produce una cierta inquietud. Uno adquiere a lo largo de su vida extraños parientes con lazos más entrañables a veces que los de sangre. Y el salmón, en mi caso, se sitúa entre ellos. De hecho, he sido realmente consciente de esta cercanía al saber que está en peligro de extinción. Ha sido un titular de los que te salta ante los ojos.

Veamos, el salmón tiene la costumbre de nadar contra corriente, una agotadora tarea que, sin embargo, aborda con tesón. El 90% de los salmones patrios se encuentran en los ríos asturianos. De allí salen, aleteando por alta mar, para cruzar el Atlántico, llegar hasta Groenlandia y luego volver. Un viaje de envergadura. Antes, las dificultades se limitaban a los inconvenientes naturales que pudieran encontrar en tan largo periplo, ahora, la cosa se complica. El cambio climático ha aumentado la temperatura del agua, y no es lo mismo hacer ejercicio con fresquito que cociéndose, no conocemos el termostato de los peces pero podemos imaginar la situación. El ser humano ha añadido impedimentos: presas, turbinas y agentes contaminantes. Pase por sortear toboganes, sumideros y demás amenazas, pero poneos en la circunstancia del salmón: obligado a nadar sin descanso y ¡encima! medio envenenado por lo que ha ingerido. Poneos a bracear entre altas olas con gastroenteritis o similares.

Y falta lo peor: la pesca. Por si no tuviera poco, este animal es presa codiciada, no sólo como alimento, sino también como trofeo de los pescadores deportivos. El Gobierno de Asturias ha decidido que de Marzo a Mayo, va a imponer la “captura sin muerte”. Se le lanza la caña con el anzuelo, se apresa, fuera del agua nos hacemos la foto atestiguadora de la hazaña y luego devolvemos el ejemplar al agua. Parece que es práctica común en Europa, en la de más arriba. El gobierno de Asturias va a enseñar cómo desclavar el hierro para dañarle lo menos posible y que sobreviva en su vuelta a casa.

En fin ¡a ver quién nada así hasta Groenlandia! No es extraño que la población salmonera se esté diezmando. Son sabrosos y ricos en colesterol del bueno, del que equilibra la balanza, pero –aunque no de tanta calidad- también se producen en criaderos. Salmones sin ambiciones que no nadan contra corriente, ni cruzan el Atlántico –quizás porque ni se lo plantean-, y que, epsilones adoctrinados, se siguen unos a otros en manada gregaria.

El salmón ya no remonta, dice la inquietante noticia. Ésa era su principal característica. No sólo abrir caminos propios frente a la fuerza del agua. También “remontar”. Ser arrastrado por la dificultad pero saber superarla incluso para avanzar el doble. Solo que esa actividad continuada cansa. Puede llegar a agotar. Lo siento, colega pez, a ver quién puede más, pero maldita la gracia ¿eh?

El año de la crisis… repartida como siempre

Parece que uno no puede abstraerse de realizar balances a fin de año, como es difícil evitar la magia de las uvas para conjurar la suerte. Martillean los medios con análisis, con declaraciones, a todos los niveles… y apenas estoy de acuerdo con ninguno. Extiendo el puzzle sobre la mesa y vayamos a ello también.

2009 ha sido el año de la crisis. La mayoría de los españoles somos más pobres y más austeros, y cuatro millones de personas al menos –los distintos baremos aplicados para evaluarlas hacen imprecisa la cifra- se encuentran sin empleo. En el mismo período, las grandes fortunas españolas han obtenido un 27% más de beneficio que el año anterior, lo que en su rico estatus vital supone 6.800 millones de euros, repito: 6.800 millones de euros. En 12 meses. No queda ahí la cosa: el conjunto de empresas que cotizan en el IBEX cierra con un 30% de subida y lidera las ganancias de Europa. El Banco Santander un 76%, BBVA 55%. El 2008 había sido el peor año de su historia, pero nunca perdieron, solamente dejaron de incrementar aparatosamente sus beneficios.

Están en su derecho, nos dicen, arriesgan su dinero. Nosotros también, sólo que en este caso textualmente. Muchas de estas empresas con ganancias han despedido a buena parte de su plantilla, han “racionalizado” gastos, y han seguido por tanto atesorando más riqueza. El sector empresarial español, por otra parte, es uno de los que menos invierte en innovación de toda Europa, al contrario que el gobierno. Recoge el dinero y no piensa en el futuro.

¿Ha sido Zapatero quien lo ha hecho tan mal, el culpable de toda la crisis? En mi opinión, España flotaba en varias burbujas que él no creó en absoluto pero cuya solución tampoco afrontó.

En los tiempos de la bonanza, escribí y publiqué estos datos en mi último libro:

• Cada día se transformaba en España una superficie de suelo equivalente a 45 hectáreas.

• La superficie edificada aumentó un 40% en los últimos diez años.

• En 2005 se levantaron más de 800.000 viviendas que equivale a las edificadas durante el mismo período en Reino Unido, Francia y Alemania juntas, aunque estos países suman cinco veces la población de nuestro país.

• España cuenta con el mayor parque inmobiliario de la UE, hasta hace poco con el ritmo de construcción más alto, y –punto importante- el acceso a la vivienda más difícil.

Anoto algunas conclusiones al respecto incluidas por ejemplo en un informe del Parlamento europeo en 2007: “El urbanismo que está padeciendo España es un atentado contra derechos fundamentales, movido por intereses bastardos de constructores sin escrúpulos conchabados con alcaldes de poca monta, enfeudados unos y otros en la codicia y la avaricia. El fenómeno alcanza su paroxismo en la costa mediterránea, y en particular la valenciana, donde la construcción supone con demasiada frecuencia el expolio de una comunidad y una cultura».

¿Era sostenible basar la economía española en esa falacia, con esos ingredientes de turbia corrupción además? No. E igual sucede –y sucederá más- con el turismo. No tenemos un tejido industrial productivo. Nunca lo hemos tenido. No lo dinamitó Zapatero. Y no somos competitivos en el exterior y nunca lo hemos sido. Falta otro gran “pilar”: el consumo. El consumo desorbitado… de los trabajadores peor pagados de Europa, si exceptuamos a los de Grecia, Portugal y los países del Este que partían de mínimos. De los más endeudados porque su incultura no les permitió saber que en Europa nadie se hipoteca para comprar una vivienda por más de un tercio de su salario. Es una irresponsabilidad hacerlo. Y una vergüenza consentida los desorbitados precios de los pisos en España. 

Alemania y Francia se recuperan, mira qué bien. Comparemos sus puntos de partida. Y comparemos a sus políticos. Conservadores y socialistas llegaron a gobernar juntos en Alemania para salir de la crisis. También porque saben que no pueden jugar con los ciudadanos, ellos no lo consienten.

¿Qué podía hacer Zapatero con una crisis económica mundial y el estallido en plena cara de la española? Seguramente la única solución era aplicar una drástica política de izquierdas que atemperara esas diferencias insultantes entre los beneficios y las inversiones en innovación de las empresas y el empobrecimiento de los trabajadores. Pero está en minoría parlamentaria, y no conseguiría los votos que precisa para una política progresista. Es lo que quisieron los españoles. Pero también decidieron en el resto de las elecciones colocar a otros partidos en los 17 gobiernos autonómicos y en la mayoría parlamentaria de la UE. España no tiene UN gobierno, tiene 19.

Al de Valencia dedicaron, en particular, esos cariñosos epítetos los informes de Bruselas sobre urbanismo. ¿Qué comunidad ha solucionado el paro, el despilfarro, la corrupción endémica? No tienen suficiente autonomía, vaya por dios otra vez. Sí para privatizar a manos llenas y muchas otras acciones.

Dice Mariano Rajoy que “alberga serias dudas” sobre la salida de la crisis en manos de Zapatero. Sobre lo que él hará –porque según los sondeos llegará a la Moncloa- yo no albergo ninguna. ¿Subirá los impuestos a las SICAV? Ya dijo Elena Salgado que de hacerlo las empresas se irían fuera.Se lo han hecho a Brown en Gran Bretaña: se llevan las empresas a las Islas Salomón, y sus dueños disfrutan en Londres de lo que pagan los impuestos de los ciudadanos. Se las llevan aunque no les suban los impuestos en todo el mundo, porque el objetivo es uno solo: ganar dinero. Y lo que sí ha repetido es que es inaplazable una “reforma” laboral, de las pensiones y en su programa figura la “liberalización” del suelo. Menos mal que “ha tomado nota” de Gürtell, con eso ya nos damos por satisfechos, mientras llega la Justicia, que tampoco funciona como debería.

Es demasiado largo ya este post para anotar aquí los agujeros por donde se va el dinero en los presupuestos iniciales. Echad un vistazo a esto, simplemente, cuando tengáis un rato. Aquì lo que hace falta es una limpieza general: vaciarlo todo, airearlo, limpiarlo a conciencia, y volverlo a colocar con criterio. Con criterio social. Somos los ciudadanos quienes sustentamos a los políticos.

Han sido muchos los errores de Zapatero, pero al menos ha mantenido el exiguo gasto social, y resiste los envites de la “reforma” que empobrecerá y precarizará aún más a los trabajadores en favor de los siempre enriquecidos empresarios. ¿Qué los hay pequeños y autónomos que han tenido que cerrar? Sin duda. Las habas son contadas, y algunos las sustituyen por caviar para despedir el año. Es el sistema lo que falla, repito un día más, con otros muchos que lo advierten.

Con todo, el principal problema del presente radica en la oposición que ejerce el PP, ocupado en ganar votos para ocupar la Moncloa y hacer “su” política –la que hace en las comunidades en las que gobierna y que ya conocemos-, que en el beneficio de los españoles. Hasta el Rey llamó a olvidar las peleas partidistas porque España necesita el empujón de todos. Han de cesar las zancadillas desde todos los sectores -¿falta alguien por interponer el pie?-, si queremos sacar el proyecto adelante. Y soluciones imaginativas. Comparto las planteadas por un octogenario lúcido: Enrique Meneses.

Es un convencionalismo pero de todo corazón

                                       ¡Feliz año 2010 para todos!

 

Hoy, en el Puente de Piedra: el hombre de las orejas

Cada 30 de Diciembre, aguardaba a que mi padre me contara la historia que me había fascinado desde la primera vez que me la relató: “Hoy es el día en el que si vas al Puente de Piedra con una camisa mojada, verás pasar a un hombre que tiene tantas orejas como días el año”. El 31 se podía asistir al tránsito del “hombre de las narices”, tantas como el año. La propuesta era sumamente sugerente, y aún no sé cómo en mi osada curiosidad no me arriesgué a empapar una camisa y arrostrar el frío y el cierzo de Zaragoza en Diciembre para contemplar aquellos singulares fenómenos. Lo cierto es que un hálito de sensatez se imponía: la condición era suicida y habría de esperar contingencias mejores.

Hoy se aguardan 17º de temperatura en Zaragoza y lluvia. 24º en Murcia, o 20º en Bilbao. Apenas entrañaría riesgo de pulmonía buscar al hombre de las orejas, y al hombre de las narices en unas horas. Muere el planeta saqueado, mientras encarcelan a sus defensores, y nuestros dirigentes se lavan las manos tras los banquetes de las cumbres internacionales.

Rechazo los balances de simple efeméride, pero no los que nos sitúan ante realidades sostenidas. 2009 ha registrado un aumento del número de periodistas asesinados, perseguidos o censurados (en este caso más en Internet, el medio que no existe para un juez de Madrid). También ha crecido el de despedidos y prejubilados. No eran ésos que vemos gritar en los debates, ni los que sacan los trapos sucios de los famosos de cuarto pelo y que han ensuciado el prestigio de la profesión. Eran algunos de los muchos que aún pueden contar lo que pasa, si se les presta oídos y ojos.

En Internet, o en una esquina del periódico que fundó se puede ver también, este resumen de “El año de la crisis” de Ignacio Escolar: “Fueron doce meses tan terribles, tan dramáticos, que las grandes fortunas españolas se volvieron un 27% más ricas. El patrimonio empresarial de Amancio Ortega creció un 37%; el de Emilio Botín, un 71%; el de Esther Koplowitz, un 24%… El déficit se multiplicó por cinco, el PIB perdió un 3,6% y el paro alcanzó el 18%. Pero que la miseria no avinagre el champán, que el 2009 tampoco ha sido para tanto, que la bolsa ha subido un 30% y ayer alcanzó su máximo anual. Desde lo alto de los 12.000 puntos piramidales del Ibex 35, doce meses de mierda nos contemplan. La crisis es así, asimétrica. Relativa. Los pobres son más pobres, los ricos son más ricos y el capitalismo nunca cambia, que la vida sigue igual”.

Un anciano sociólogo polaco, Zygmunt Bauman, nos da todas las claves también en reservados reductos de la Red, o de esos pintorescos lugares donde además de best Sellers venden libros: “Del capitalismo como «sistema parásito». Así comienza a argumentarlo.

“Tal como el reciente «tsunami financiero» demostró a millones de personas que creían en los mercados capitalistas y en la banca capitalista como métodos evidentes para la resolución exitosa de problemas, el capitalismo se especializa en la creación de problemas, no en su resolución.

Al igual que los sistemas de los números naturales del famoso teorema de Kurt Gödel, el capitalismo no puede ser al mismo tiempo coherente y completo. Si es coherente con sus propios principios, surgen problemas que no puede abordar; y si trata de resolverlos, no puede hacerlo sin caer en la falta de coherencia con sus propias premisas. Mucho antes de que Gödel escribiera su teorema, Rosa Luxemburgo publicó su estudio sobre la «acumulación capitalista» en el que sugería que el capitalismo no puede sobrevivir sin economías «no capitalistas»; puede proceder según sus principios siempre cuando haya «territorios vírgenes» abiertos a la expansión y la explotación, si bien cuando los conquista con fines de explotación, el capitalismo los priva de su virginidad precapitalista y de esa forma agota las reservas que lo nutren. En buena medida es como una serpiente que se devora la cola: en un primer momento la comida abunda, pero pronto se hace cada vez más difícil de tragar, y poco después no queda nada que comer ni tampoco quien lo coma…”

No sé cómo recordará la Historia este tiempo, necesariamente finito, que nos ha tocado vivir. Lo peor es que si, tomando ese vertiginoso tren habilitado, me fuera hoy al Puente de Piedra de Zaragoza, quizás comprobara que ya no acude el hombre de las orejas, porque carece de ellas o las tiene taponadas. Pero aún es una tentación desplazarme. Tal vez… el año próximo… una vez más. Salvo que quieras venir conmigo, que vayamos todos a gritar serenos sobre el Ebro, para reabrir conductos auditivos que trasladan ideas al cerebro.

(A David, a quien también fascinaba la historia que le contaba su abuelo).

(He encontrado siete entradas al  blog traducido al alemán . A mi «xenofilia» le ha encantado).

El Colegio de médicos denuncia la situación de la sanidad madrileña

No era una impresión personal. El Colegio de Médicos de Madrid, institución poco dada a criticar públicamente las políticas sanitarias del Gobierno regional (dice con acierto El País), ha suscrito las quejas que buena parte de sus colegiados llevaron a la asamblea general la semana pasada. El colegio habla de «descontento generalizado» de los médicos que trabajan en la sanidad pública en un documento en el que enumera algunos de los problemas a los que se enfrentan y advierte de una posible huelga. Respecto a los nuevos hospitales dice: «Se han abierto utilizando plantillas de los antiguos hospitales sin reposición de las plazas vacantes», lo que lleva a disponer de “recursos humanos y técnicos precarios». El colegio (compuesto por 36.000 colegiados) lo ha hecho público días después de que las dos vocalías con más peso de la institución, la de primaria y la de hospitales, suscribieran un manifiesto en el que alertaban del «deterioro» y la «mercantilización» que sufre la sanidad pública madrileña debido a los recortes de financiación, la escasez de profesionales y la Ley de libre elección y área única, recién aprobada. El sistema sanitario «está sufriendo un proceso de privatización y mercantilización que cambia los objetivos del modelo diseñado en la Ley General de Sanidad», aseguran.

Por mi experiencia, no es mucho mejor la sanidad pseudoprivada de las compañías y conciertos profesionales. Masificación, avidez por cobrar el talón o pasar la tarjeta, para luego oír decir a algún médico a quien uno confía su salud: “¿sabe Vd. lo que me pagan por esta consulta en…?” Esforzadas excepciones como siempre mantienen el sistema, pero el malestar se palpa.

Acabo de quedarme sin ginecólogo después de 20 años y coincidiendo con un problema que, por las continuas dilaciones, había llegado a aparentar ser grave, aunque afortunadamente no lo es, según acabo de saber, pero me ha traído en jaque –y en dolor- 8 meses. La mercantilización que propicia la sanidad de la comunidad de Madrid ha agobiado de tal manera a los profesionales que quien fuera mi querido doctor ya no atiende, ni por favor, a nadie del colectivo de la Asociación de la Prensa de Madrid. Creo que no lo entiendo, aunque quizás debería estar agradecida por haber gozado de su saber durante dos décadas en un cupo similar al de “Beneficencia”.

En un reportaje de Informe Semanal, de costosa elaboración, al que dedicamos mucho tiempo y mucha documentación, descubrí que en los pueblos y pequeñas ciudades, el médico todavía tiene tiempo de atender a los pacientes, recordar su historial y hasta sus manías, todavía les visita en casa si enferman seriamente. La sanidad de Madrid sume a veces en el desconcierto y por tanto en la indefensión. Imagino que no para un infarto o algo acuciante, espero que sea así. Quizás es que vivimos demasiados ciudadanos aquí y no se prioriza la inversión en lo que realmente afecta. Quizás es que descentralizar la sanidad fue un error garrafal, como aseguran muchos profesionales, que, como mínimo, ha ocasionado sustanciales diferencias entre comunidades.

Por fortuna, estoy básicamente sana y la tenacidad pone por fin en vías de solución algunos problemas largamente irresolutos. Pero no podemos depender de la suerte. Hasta de la de topar con profesionales cuyo hastío y decepción aún no les impida atender a cada paciente como si fuera un ser humano único.