El Colegio de médicos denuncia la situación de la sanidad madrileña

No era una impresión personal. El Colegio de Médicos de Madrid, institución poco dada a criticar públicamente las políticas sanitarias del Gobierno regional (dice con acierto El País), ha suscrito las quejas que buena parte de sus colegiados llevaron a la asamblea general la semana pasada. El colegio habla de «descontento generalizado» de los médicos que trabajan en la sanidad pública en un documento en el que enumera algunos de los problemas a los que se enfrentan y advierte de una posible huelga. Respecto a los nuevos hospitales dice: «Se han abierto utilizando plantillas de los antiguos hospitales sin reposición de las plazas vacantes», lo que lleva a disponer de “recursos humanos y técnicos precarios». El colegio (compuesto por 36.000 colegiados) lo ha hecho público días después de que las dos vocalías con más peso de la institución, la de primaria y la de hospitales, suscribieran un manifiesto en el que alertaban del «deterioro» y la «mercantilización» que sufre la sanidad pública madrileña debido a los recortes de financiación, la escasez de profesionales y la Ley de libre elección y área única, recién aprobada. El sistema sanitario «está sufriendo un proceso de privatización y mercantilización que cambia los objetivos del modelo diseñado en la Ley General de Sanidad», aseguran.

Por mi experiencia, no es mucho mejor la sanidad pseudoprivada de las compañías y conciertos profesionales. Masificación, avidez por cobrar el talón o pasar la tarjeta, para luego oír decir a algún médico a quien uno confía su salud: “¿sabe Vd. lo que me pagan por esta consulta en…?” Esforzadas excepciones como siempre mantienen el sistema, pero el malestar se palpa.

Acabo de quedarme sin ginecólogo después de 20 años y coincidiendo con un problema que, por las continuas dilaciones, había llegado a aparentar ser grave, aunque afortunadamente no lo es, según acabo de saber, pero me ha traído en jaque –y en dolor- 8 meses. La mercantilización que propicia la sanidad de la comunidad de Madrid ha agobiado de tal manera a los profesionales que quien fuera mi querido doctor ya no atiende, ni por favor, a nadie del colectivo de la Asociación de la Prensa de Madrid. Creo que no lo entiendo, aunque quizás debería estar agradecida por haber gozado de su saber durante dos décadas en un cupo similar al de “Beneficencia”.

En un reportaje de Informe Semanal, de costosa elaboración, al que dedicamos mucho tiempo y mucha documentación, descubrí que en los pueblos y pequeñas ciudades, el médico todavía tiene tiempo de atender a los pacientes, recordar su historial y hasta sus manías, todavía les visita en casa si enferman seriamente. La sanidad de Madrid sume a veces en el desconcierto y por tanto en la indefensión. Imagino que no para un infarto o algo acuciante, espero que sea así. Quizás es que vivimos demasiados ciudadanos aquí y no se prioriza la inversión en lo que realmente afecta. Quizás es que descentralizar la sanidad fue un error garrafal, como aseguran muchos profesionales, que, como mínimo, ha ocasionado sustanciales diferencias entre comunidades.

Por fortuna, estoy básicamente sana y la tenacidad pone por fin en vías de solución algunos problemas largamente irresolutos. Pero no podemos depender de la suerte. Hasta de la de topar con profesionales cuyo hastío y decepción aún no les impida atender a cada paciente como si fuera un ser humano único.

5 comentarios

  1. Jareta

     /  29 diciembre 2009

    ¡Mecachis en la mar!, me vuelve a surgir la pregunta suscitada en la entrada anterior, ¿a quién beneficia esto?

  2. rosa maría artal

     /  29 diciembre 2009

    Ya sabes, a la media docena de siempre.

  3. Soto

     /  29 diciembre 2009

    Hola Rosa Maria y amigos bloqueros:
    Está claro a donde lleva la Sanidad en La Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre.Que el Colegio de Medicos de Madrid (de indole conservadora )critique la Sanidad madrileña me lleva a pensar que existe caos en la misma.
    De vez en cuando copio algun fragmento de tus Post ,hoy señalo este((«El sistema sanitario “está sufriendo un proceso de privatización y mercantilización que cambia los objetivos del modelo diseñado en la Ley General de Sanidad”, aseguran»)).¿Como es posible esto?,; en lo de las Autonomias hay que poner orden y concierto:Las leyes que se aprueban en el Congreso de los Diputados no las pueden modificar (su filosofia)las Comunidades.;se podran ajustar pero no la esencia de la Ley,asi lo creo yo,puedo estar equivocado,no creo,pero bueno..
    Apertas agrimosas

  4. Florián Yubero

     /  30 diciembre 2009

    Los territorios autónomos correspondientes a las Administraciones del PP, y sirvan ejemplo Madrid y Valencia que tienen transferidas la Sanidad, están modificando el sistema humano de modelo social asistencial, al de explotación privada. Estos cambios significan que se construyen sanatorios por parte del Gobierno autónomo que son cedidos a sociedades particulares para su explotación, con lo cual surge un intermediario especulador que tiene un objetivo el: MAXIMO BENEFICIO POSIBLE.

    Ante este aspecto todo empieza a deteriorarse, médicos y enfermeras ven aumentado su trabajo y las guardias de 36 horas que antes eran optativas se tornan obligatorias, sin contar el estado anímico y físico del sanitario. Los profesionales antiguos tienen la consideración de funcionarios, los actuales llegan contratados por tres o seis meses. En estas condiciones hace que los más capaces busquen salidas en otras autonomías o en el extranjero, y ocurre que los profesionales de salud que en España están muy bien preparados sean sustituidos por otros de diferentes nacionalidades, donde considerando que pueden ser eficaces, a veces la dificultad idiomática hace difícil las entrevistas médicas, en Valencia dieron plaza a un especialista polaco, que no entendía el español ni el valenciano y los pacientes no lo entendían a el con un vocabulario del 50 % en su idioma natal.

    La asistencia sanitaria “privada” bajo el aspecto económico, tanto del facultativo por cobrar lo justo como el de las sociedades por no gastar, lleva a un deterioro de la calidad asistencial. Lo que provoca que los profesionales éticos estén insatisfechos en su trabajo. Entretanto millonarias cantidades de beneficios circulan a bolsillos de “EMPRESARIOS” sin capital, aprovechando las vacas gordas y cuando vaya mal, dejaran el negocio con cantidades inmensas de deudas, como reciente caso de empresario dirigente de empresarios, y además criticando al Gobierno al que con satisfacción se unirá la oposición creadora del desconcierto sanitario.

  5. apajerabierta

     /  30 diciembre 2009

    La sanidad debería ser un servicio público. Cuando es así, el objetivo es prestar la mejor atención. Un costo razonable y controlado, es también un objetivo, pero supeditado al anterior. Es decir, el sistema debe ser económicamente eficiente, para poder dar ese servicio de calidad.
    El objetivo de toda empresa privada es maximizar sus beneficios y si al cliente te lo regalan es reducir costos. La calidad asistencial queda en un segundo plano.
    Desgraciadamente la sanidad pública, (aparte de sus muchas ventajas), adolece de gran cantidad de fallos. Lo puedo decir porque la conozco en la doble faceta de usuario, que tuvo un hijo con parálisis cerebral motivada por un fallo en el sistema y como proveedor, que tiene que sufrir la desfachatez de tener que cobrar en muchos casos a más de una año de haber presentado la factura y comprobar la corrupción existente en muchos concursos públicos en beneficio de multinacionales del sector que tienen comprados a los que deciden las adjudicaciones, en gran cantidad de casos.
    En este campo, como en todos el problema base es que el egoísmo personal, institucional o empresarial, es la fuerza que mueve la máquina. Mientras YO (persona, institución o empresa) sea lo más importante, las cosas funcionarán, pero con bastantes deficiencias

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