Del neoliberalismo a San Valentín: crónica de la vida misma

Nos sobra la educación. Los 1.800 millones de euros que se han recortado del presupuesto en este departamento, empiezan a mostrar sus frutos. Varias comunidades de todo signo –Madrid por supuesto- han decidido no convocar oposiciones para el cuerpo de maestros. Algunos llevaban dos años preparándose para la convocatoria: están que arden. Pero nada oigo de los progenitores de esas criaturitas que van a ver devaluado su futuro, al recibir al menos una enseñanza más masificada.

Los directivos de Caja Madrid entretanto han tenido el detalle de aplazar el cobro de unos bonos estupendos que se prepararon en la época del anterior presidente, Miguel Blesa, por los que se iban a embolsar entre 10 personas 25 millones de euros. Los percibirán una vez que devuelvan las ayudas públicas que recibió la entidad. En eso andan al menos.

  Esteban González Pons, vicesecretario de comunicación del PP -con esa querencia que tiene la derecha española por pasarse la democracia de las urnas por el arco del triunfo-, ha relacionado la caída del presidente de Egipto, Hosni Mubarak, a la situación que vive nuestro país:  «los españoles hartos del paro, de la crisis económica, de la crisis de valores, social y política y de la depresión institucional», también quieren un cambio y, el pueblo, «cuando quiere, puede». «Y el pueblo español, quiere», aseguró enardecido.

  Pues mira, bonito, lo que atenaza a España y a todo el mundo occidental (nuestro particular Mubarak) es el neoliberalismo que tú representas y al que se ha apuntado Zapatero no vaya a ser que tus correligionarios de vocación nos hundan el país. Así que pide revoluciones populares e igual te llevas una sorpresa.

 Hay otros caminos, el de Islandia: «Islandia se negó a socializar las pérdidas y dejó que la banca irresponsable simplemente quebrase«, resume Nacho Escolar en este asunto del que llevamos hablando aquí desde hace tiempo.

  Y, entretanto, Alex de La Iglesia se ha despedido voluntariamente de su cargo como Presidente de la Academia del cine, rebosando coherencia y sentido común. Le bastó enterarse de lo que estaba hablando para cambiar de postura. Y ahora dice: «Intenet no es el futuro, como algunos creen. Internet es el presente. Internet es la manera de comunicarse, de compartir información, entretenimiento y cultura que utilizan cientos de millones de personas. Internet es parte de nuestras vidas y la nueva ventana que nos abre la mente al mundo». Los aposentados le ponen cara de asco.

La protesta de internautas por la Ley Sinde -que le ha costado el puesto a Alex de la Iglesia- en el exterior del Palacio Real donde se entregan los Goya, ha sido trivializada y distorsionada, mientras, en la línea habitual de los grandes medios. No saben aún dónde está el presente. ¡Madre mía el día que se enteren!

El mío, mi presente, en laboriosa y satisfactoria labor. La que fuera mi fiesta -comercial- favorita, pasa sin pena ni gloria de nuevo en ese aspecto. Apenas nada ha cambido del anterior 14 de Febrero. Quizás sí, que no me mueve ni un músculo. El mar de hombres disponibles o semi disponibles  no merece ni la molestia de preparar los aparejos específicos de pesca. Dejemos las margaritas servidas con amor para otros objetivos. Sabrosos bocados de vida aguardan en cada esquina.

Andaba toda la mañana con el brindis de Marina en la cabeza. Viator (gracias) me envía este vídeo… brindando, pequeños y grandes, pues eso, por la vida.

Y van dos… ¿Quién será el próximo?

Mubarak ha caído. Trató de quedarse contra viento y marea, contra el pueblo. La sociedad unida le ha vencido, con sus mártires a la espalda. La sociedad firme, decidida, sumida en el más profundo hartazgo y consciente de adónde querían ir y de su fuerza.

 Javier Valenzuela ha hecho, en el El País, a diario, un seguimiento antológico de la revolución árabe.  

«La revolución democrática árabe arrancó el 17 de diciembre, cuando el universitario tunecino Mohamed Buazizi se suicidó a lo bonzo para protestar porque la policía le había arrebatado el carrito de verduras con el que se buscaba la vida. En menos de un mes ya había derrocado a Ben Ali. No se detuvo ahí y, el 25 de enero, llegó al valle del Nilo. Ayer envió a Mubarak al basurero de la historia.

Para una revolución son precisas condiciones objetivas y subjetivas. Estas se dan hoy en el mundo árabe. Más de 100 millones de jóvenes. Hartos de apreturas vitales, dotados de instrumentos tecnológicos para comunicarse y organizarse, contrarios a la autocracia y la teocracia, sedientos de libertad y dignidad.

Adaptar el análisis a los cambios de la realidad requiere esfuerzo, por ello hay quienes siguen apegados a la foto fija del ascenso del islamismo político. Perezosos que no acaban de enterarse de que no estamos ante Teherán-1979, sino ante Berlín-1989. El islamismo parece estar en reflujo y, en todo caso, ésta no es su revolución…»

Seguir leyendo

¿Quién manda? ¿Políticos o banqueros?

La pregunta viene formulada en el editorial del diario británico The Guardian, uno de los grandes periódicos del mundo. Y, como se espera de un honesto creador de opinión, aporta datos y respuestas. Andan los ingleses a vueltas con un contrato que su ministro de Hacienda –el conservador George Osborne- ha suscrito con los grandes bancos. Le llaman Proyecto Merlin (el mago, qué casualidad). Y dice The Guardian que esa solución “es en realidad una creación de los banqueros, no de los políticos”. O que fue negociado por el ex jefe del banco Barclays, John Varley. O que es muy grato a los banqueros. ¡Un periódico, con su papel, con su web, en su editorial, diciendo eso!

Alude el diario a que “el contribuyente británico tuvo que salvar hace tres años un sistema financiero en su conjunto”… y, según añade, financiar a los bancos con cientos de miles de millones, y con las garantías y los préstamos que se mantienen hoy en día. Los banqueros británicos se encuentran todavía en funcionamiento gracias a los contribuyentes británicos: «para decirlo crudamente, ellos (los bancos) nos deben, no al revés».

The Guardian analiza al detalle el contrato que los bancos se han fabricado a su medida pero que ha aceptado y firmado el gobierno, y asegura que ni dará créditos ni dinamizará a las empresas. “No hay manera de cumplir ese objetivo”. “Esto es poco más que una carta blanca a los bancos para seguir comportándose exactamente como son en la actualidad”, continúa.

Nos cuenta también que ayer en el Parlamento británico, conservadores y laboristas se tiraron los tiestos a la cabeza… para decidir cuál de los dos «había sido más débil contra los bancos». Un inciso ¿Os imagináis ese debate en el Congreso español?

Con lágrimas en los ojos casi ya, leo la conclusión:

«La verdad es que Gordon Brown y David Cameron han fracasado en mantener en pie los intereses públicos. Menos de tres años después de la peor crisis financiera de nuestra vida, los ministros de todas las tendencias se han limitado a dejar que los banqueros vuelvan a la normalidad.”

 Esto, como digo, lo publica un gran diario en su editorial, no un medio marginal. Después de tres años de atropellos continuados y en crescendo, un periódico empieza a hablar claro a sus lectores. No hay que desesperarse, nos van a informar, solo que lo hacen con un poquito de retraso.

El mismo largo tiempo que el FMI ha invertido en denunciar que ese poderoso organismo no vio la crisis ni de lejos y que la tropelía fue perpetrada por el español Rodrigo Rato, que se plegaba a los intereses de EEUU, llenó de insidias, censuras y desorganización al ente o defendió con ahínco la política neoliberal de Islandia que terminaría por sumir al país en la bancarrota. Rodrigo Rato, el gran economista, laureado autor de la burbuja inmobiliaria española, y hoy presidente de Caja Madrid.

Os confieso que hay días en los que me dan ganas de tirar la toalla. El sistema está tan guarnecido que no parecía haber forma humana de encontrar una rendija para regenerarlo. Es un bloqueo pétreo que te devuelve dolor cuando pretendes llamar a su puerta. Pero estos tímidos signos que anoto igual suponen un cambio de tendencia.

 El FMI admitirá que toda su política neoliberal ha sido un error y ha causado la crisis. Y rectificará. Gobiernos y países darán una patada en el trasero a bancos, mercados y agencias de calificación, a la UE podrida e inoperante y a Merkel, y pensarán en los intereses de los ciudadanos. ¡Y los grandes medios nos lo contarán! ¡A todos! Despertarán con realidades a la audiencia que con tanto tesón han entontecido. Dejarán de bailar alegrías ficticias en las pantallas, páginas y ondas para informar a la sociedad de lo que se le están haciendo. Y le dirán que tiene un reto.

 Cada día leo al levantarme, lo primero, a Javier Pérez de Albéniz y a Ignacio Escolar. Para activar las neuronas. Ven nuestro panorama tan negro como yo. No, no, amigos, ya no seremos ciudadanos basura que solo anhelan comer basura mediática. Tenemos un Cuarto Poder que se libera de sus lastres. Siguiendo el ejemplo de The Guardian van a informar de la verdad y llamar al espíritu crítico. Con algo de retraso, bien es verdad. Igual para 2014, ó 15, ó 16, ya se enteran también los españoles que las políticas que defienden los Rato, Rajoy, Aguirre, Cospedal y su santa parentela, las que aplica con fruición ahora también Zapatero y su corte posibilista ¡son un error! ¿Quién manda? ¿Políticos o banqueros? Banqueros. Pero esto va a cambiar.

      

¿Un país de amebas?

 Cada poco una vuelta de tuerca más. Tal como hablábamos estos días, la canciller alemana Angela Merkel vino a pedir a Zapatero que desligue los sueldos del IPC, que no se aplique la revisión salarial de acuerdo con el alza de los precios. Leo en ABC que ésa es nuestra asignatura pendiente, y que los más grandes portavoces de los especuladores –a saber Banco de España, FMI y OCDE- exigen “desde hace años” suprimir las cláusulas de revisión. Parece que el más entusiasta de la medida es nuestro bien pagado MAFO (Miguel Ángel Fernández Ordoñez), situado en tan alto y decisorio puesto por el Gobierno socialista.

Nacho Escolar –una vez más- resume certeramente, y con extrapolación irónica,  unos datos de los que solemos hablar aquí:

«A falta de conocer todos los datos anuales, las empresas del Ibex 35 ganaron en los nueve primeros meses de 2010, en el peor infierno de la peor crisis, un 16,7% más que en el mismo periodo de 2009. Repito: un 16,7% más de beneficios en un año en el que los salarios subieron, de media, un 1% (y la inflación, un 3%). Los beneficios de Telefónica crecieron un 65,6%. Los de Repsol, un 32,5%. Los de Inditex, un 42%. Los del BBVA –que ya ha cerrado el año– un 9,4%. Hable con los presidentes de estas empresas, señora Merkel, que usted tiene mucha mano. Hable con ellos, a ver si puede convencer al señor César Alierta, al señor Amancio Ortega o al señor Francisco González para que suban el sueldo a sus trabajadores en idénticos porcentajes. Si esto pasa en plena crisis, ¡imagine cuando acaben las vacas flacas!

Dos datos de la OCDE: entre 1995 y 2005, el salario medio real de los españoles perdió un 4% de poder adquisitivo; entre 1999 y 2006, los beneficios empresariales crecieron un 73%.»

Recuerdo un par más:

Los españoles son los trabajadores peor pagados de la Europa anterior a la ampliación con los diezmados países del Este. Junto con Grecia y Portugal, naturalmente. Pero sus ejecutivos son los quintos mejor remunerados de Europa. Y éstos si tienen “cláusula de revisión salarial”: diferentes estudios coinciden en que sus emolumentos se revalorizan un 15% anual.

Del último #contrattacando, ayer, destaco algunas frases:

“Sí hay dinero, lo que pasa es que los ricos no pagan impuestos”. Arcadi Oliveres.

«El Banco Central Europeo es cómplice de la banca privada financiándola a bajo coste”. Juan Torres.

“La Caixa (por ejemplo) dedica un 20% a obra social, 40% reservas y 40% a especulacion financiera. La mejor obra social de la Caixa son los cajeros en los que duermen los vagabundos cuando hace frío». Arcadi Oliveres.

“Sra Merkel: las políticas que uds aplicaron fueron las que causaron la crisis y ahora tratan de imponerla a otros. Su coraje contra los países más débiles se convierte en humo cuando se enfrenta a los bancos. Se ha producido una acumulación de renta del capital que no ha beneficiado a los salarios y ciudadanos alemanes” Juan Torres

“El gran creador de la burbuja inmobiliaria, Rodrigo Rato, pasa por ser hoy un gran financiero”. Arcadi Oliveres.

“La receta de Merkel es muy antigua: basta leer La Doctrina del Shock. A ver si somos capaces de reaccionar al shock y perder el miedo escénico de salir a la calle”. Carlos Martínez (presidente de ATTAC España.

En el coloquio, intervenciones de gente “absolutamente harta”, aunque exigiendo que “otros” hagan, ATTAC, por ejemplo. En los comentarios de Escolar en esta página de multiplicación de noticias, doctores en economía que ejercen su cátedra neoliberal de bolsillo, probablemente, desde el volante de un taxi, o desde la barra de un bar. Carne de cañón entusiasta. Y como manto dominante una sociedad amorfa y desactivada que no mira al futuro, sino a un presente en el que –aún- dispone de algo. Se diría que una sopa boba que sorbe encandilada. Y el PP, neoliberal por vocación, en paseo triunfal hacia La Moncloa, mientras su Correa del alma –que tantos beneficios presuntamente les dio- ha robado nuestro dinero público para poseer  y mantener 25 fincas, 30 casas, 22 coches, 18 garajes y 2 barcos, y decenas de millones de euros en cuentas opacas. Cada día una vuelta de tuerca más… para que me sea ya casi imposible entender a este país.

Y un día más…

¿A quién sirven los políticos?

 

La ministra de Economía y vicepresidenta del gobierno, Elena Salgado, ha reaccionado con prontitud a la histórica sentencia de un juez de la Audiencia de Navarra que considera saldada la deuda de una hipoteca impagada con la entrega del piso. España es uno de los pocos países donde rige la leonina condición de que el prestamista tasa la vivienda por la mitad de su valor y obliga a la víctima a seguir pagando aunque se haya ido a la calle. La vicepresidenta –que tanto apego siente por su cargo que obliga a sus colaboradores a que se dirijan a ella con ese apelativo- se ha apresurado a rechazar hacer cambio alguno en las condiciones hipotecarias, al hilo de esta sentencia. Menos mal, además, que no sienta jurisprudencia porque eso compete al Supremo: los bancos pueden estar tranquilos con la vicepresidenta.

«Nuestras hipotecas están fundadas en unas condiciones. Los cambios bruscos de un día para otro serían perjudiciales para nuestro sector financiero y para futuras hipotecas y eso es algo que debemos tener en cuenta«, ha dicho Salgado. De este modo “tranquiliza” a sus jefes, a la prestigiada Agencia de calificación Moody´s que, desde EEUU, sí se ha permtido opinar sobre la sentencia española. Advierte que los inversores en bonos hipotecarios temen. si la practica se extiende, «un incremento de los impagos y la pérdida de valor de estos activos por la caída del precio de los inmuebles«. Y eso no se puede consentir. Ni lo consiente Moody´s, ni los especuladores en general, ni la vicepresidenta española, faltaba más.

Entretanto José Luis Burgos, en huelga de hambre contra el Banco de Santander, precisamente por una de esas irrelevancias como que le van a subastar su piso el día 9, tuvo ayer que irse a casa porque se sentía enfermo. Sí se están incrementado los apoyos populares a su causa. En esta página podéis firmar. Y en ella enteraros –si no lo habéis hecho ya- de cómo el nuevo banco surgido de la Caixa, regaló a los periodistas asistentes al acto de presentación –no menos de 150- un televisor de plasma Sony Bravia de 22 pulgadas. A cada uno por supuesto. La noticia esta confirmada por otras fuentes. La de los televisores. Pero no creáis que mucha gente se ha rasgado las vestiduras tampoco por esto. Aunque da alguna clave de los ominosos grandes silencios informativos ¿a que sí?

  La vicepresidenta tiene este jueves visita de campanillas. Y Zapatero. Y todo el Gobierno. Y con seguridad allí se planta también la oposición siquiera sea para saludar. ¡Viene Angela Merkel a Madrid! Y con una propuesta -entre otras varias- bajo el brazo que a algunos países consideran «polémica«: Berlín exige eliminar la legislación y las prácticas que vinculan el aumento de salarios a la inflación. Es decir, que aunque suban los precios -que suben y subirán por esa preciosa política neoliberal que nos están implantando- no haga falta elevar los sueldos. A ver qué dicen los alemanes que no suelen tolerar estas cosas, aunque ganen casi el triple que los españoles. Nosotros, ya se sabe, en su mayoría a callar y obeceder. Por la tarde, a las 7, ATTAC prepara una contracumbre, con alemanes y todo. En Maldonado, 53m Madrid. #contrattacando.

   Ayer en el AVE de regreso de Málaga había un ratero practicando «hurtos menores» dijo el interventor. A mí me correspondió en el turno un pequeño neceser, en el que acabo de comprobar no había nada importante, pero a otros viajeros se les llevó ordenadores, cargadores, y demás pertenencias, abriendo los bolsillos de las maletas. El interventor de RENFE no hizo absolutamente nada en un espacio cerrado donde todavía se encontraba el ladrón. Lo peor fue que, salvo una señora que me preguntó, nadie más, en dos vagones, dijo ni media palabra. Discretos y elegantes, demostraron hasta qué punto de borreguez e insolidaridad puede llegar un español. El mismo que discute de si es mejor ZP o Rajoy en el salón de su casa o en la barra de un bar. Menos mal que existe José Luis Burgos. Y quienes le apoyan. Porque, sin ellos, estamos más perdidos que Carracuca, que decía mi padre.

La revolución árabe y las redes sociales

Vivo expectante y emocionada la rebelión que se gesta en el mundo árabe. Por muchas razones. Una de ellas, por cuánto se parece a la que derribó el Muro de Berlín hace poco más de 20 años a la que tuve el privilegio de asistir en directo. Para cuando Alemania del Este, la RDA, cayó, ya lo habían hecho gran parte de sus vecinos: una llama prendió en un reguero sembrado por todo el suelo de influencia soviética, en el corazón de sus ciudadanos sobre todo. Igual está sucediendo en el Magreb primero, en Egipto ahora. Túnez ya ha expulsado a su dictador, mientras hierve Egipto, y se mueven Argelia, Yemen, Jordania…

Todos los muros los derriba el ansia de libertad. Y de justicia. Y de dignidad. Y, también, el hambre o la penuria y la riqueza mal repartida, tan relacionada con los anteriores conceptos. Se está dando una importancia desmesurada a “las redes sociales” en la revuelta árabe. Como os he comentado alguna vez, me encuentro a caballo de dos mundos que quieren hacerse antagónicos sin serlo: “creadores versus internautas”, decía hace nada la ministra de cultura. Como si los “creadores” se comunicaran por señales de humo, escribieran en papiro o elaboraran música con latas. Frente a ellos, los herederos de Luis Candelas, van a ver cómo les chupan la sangre porque todo lo quieren gratis. O se unen en la indignación sorteando censuras. Es muy peligroso esto de las “nuevas” tecnologías. Hay mucha gente, intelectuales incluidos, gobernantes -que es lo que peor- que no entienden Internet, y, como no lo entienden, le tienen miedo. Y temen perder el control. Y extienden su miedo para atemorizar a la población, con el único deseo de no perder su poder.

Cuando cayó el comunismo no había ni móviles, ni casi teléfonos fijos en aquellos países sojuzgados. Pero igual se enteraron sus ciudadanos de qué les pasaba y qué querían hacer. Porque, insisto, hay un deseo irrenunciable cuya carencia se hace insoportable: la libertad. Y con ella, repito, justicia y equidad, dignidad. Y hay, también, otra sensibilidad humana inscrita en los genes que busca comunicarse con los otros, especialmente cuando sufre y ansía, cuando ve una salida.

¿Qué las redes sociales han mejorado la comunicación? Vaya si lo han hecho, de forma portentosa. Por eso quieren coartarlas desde el poder. Menudo riesgo los ciudadanos unidos y hablando entre sí. Pero solo es un instrumento. Empleado por realidades diversas.

En una impagable conferencia que dieron Ramón Lobo, la presidenta de la Casa árabe de Madrid y Javier Valenzuela, para presentar el libro de este último, Javier dijo que las dictaduras se derriban en la calle, con sangre y con muertos –y bien lo están sabiendo tunecinos y egipcios-, no haciéndose “amigo” de tal o cual iniciativa en una página de Facebook. Ahora bien, para comunicarse y unir voluntades es fantástico.

Es la sociedad en Red la que está logrando encontrar resquicios al sistema del atado y bien atado. Wikileaks es un ejemplo. Ciudadanos asiduos de este blog, sin ir más lejos, están intentando también detener la ejecución del embargo de la casa de José Luis Burgos en huelga de hambre contra el Banco de Santander. Sorteando el entramado oficial.

Hace 20 años intuí que tan podrido estaba el Muro de Berlín por su fachada oriental como por la occidental. Acribillado por los mercados neoliberales y todos sus sostenes, ese otro cerco que nos aprisiona engrosó su basura en dos décadas hasta apestar desde lejos, y muestra hoy la inmundicia de sus cimientos. Llegará también el día en el que sus víctimas reaccionarán. Es nuestra hora. Con redes sociales o con tambores de montaña a montaña. Es que, normalmente, los humanos con dignidad la reivindican, más pronto o más tarde.

¿Está pasando? ¿Lo estoy viendo?

Nunca creí que viviría esto. Una nació a la consciencia responsable entre revoluciones ingenuas de flores e ideales, tras sentir una especie de tenaza difusa en la niñez que obligaba a no hablar de ciertas cosas con nadie y a hacerlo en casa en voz muy baja por si las paredes oían. Vi después que, con esfuerzos y tropiezos, algunas cosas comenzaban a marchar. Y fui testigo privilegiada de la caída del Muro de Berlín que tanto recuerdan hoy las revueltas del Norte de África. Solo éstas, porque también fui descubriendo los graves defectos estructurales del lado occidental del Muro que, llegados al paroxismo, son asumidos por los afectados con una pasividad que enerva a gente como yo y muchos otros.

Hablábamos ayer del insultante acuerdo sobre pensiones y del paro juvenil. Los datos de la EPA de hoy, profundizan en el descalabro. 20,33% de paro, casi 4.700.000 personas, la más alta desde 1997. Crece el desempleo, precisamente, en el tramo de los menores de 35 años. Muy pocos de ellos se jubilarán con el subsidio completo, si es que llegan a trabajar alguna vez. Aumenta el trabajo de las mujeres (las peor remuneradas). El número de hogares con todos sus miembros activos en paro aumenta en 35.600 en el trimestre y se sitúa en 1.328.000. Lo que deja entrever que, sí, que hay que recurrir a la “red social” de Caldera –es decir, la familia como en los países subdesarrollados- y que cada vez más gente se pasa a la economía sumergida, evaluada hace tiempo en el 23% Esta gente, por necesidad o no, nos roba a todos los demás. Y han de existir leyes y parlamentos que pongan coto a tanto desmán. Pero no parecen estar por la labor.

De hecho, me tiene auténticamente irritada el plan que nos prepara el CGPJ para consagrar que, todavía más que nunca, la justicia sea solo para los ricos. Esto dice El País:

El Poder Judicial avala recortar derechos ciudadanos para acabar con los atascos de los juzgados 12.000 recursos contra la Agencia Tributaria esperan desde hace años que el Supremo los resuelva . El anteproyecto legal, supone, en la práctica, un recorte de garantías ciudadanas, puesto que restringe y endurece la posibilidad de los ciudadanos de que sus casos lleguen hasta el Tribunal Supremo. Obliga a los ciudadanos a pagar tasas para interponer demandas, suprime recursos e impone que los ciudadanos que pierdan un pleito contra la Administración (por ejemplo, un recurso contra una multa) paguen las costas del proceso (las minutas de los abogados).

Miro más abajo y veo que han desaprovechado la oportunidad de oro de solucionar el abuso de los bancos en los desahucios. Esto dice el anteproyecto:

«En ningún caso podrá el acreedor ejecutante adjudicarse los inmuebles por una cantidad inferior al 50% del valor por el que fueron tasados». Inferior al 50%, pero sí al 50%.

¿Y los políticos? Las durísimas medidas económicas, el estrangulamiento de nuestros derechos adquiridos, no han servido para crear empleo. Hugomabarca me apunta en twitter: han servido para que suba el IBEX, ayer lo hizo, hoy sigue por el mismo camino. ¿»Tranquilizan» los parados a los inquietos mercados? Los sumisos, sin duda.

Y, entretanto, nos están vendiendo el Estado en el mercadillo. Una vehemente y extraordinaria tribuna del catedrático Antón Costas, dice que, con las Cajas, estamos ante “El mayor desmán financiero de nuestra historia”. Traducidlo a todo lo público que están vendiendo y que, caso de dejar algo los socialistas, el PP terminará de liquidar. Desde el espacio aéreo que les han colado a los indignados y sufridos veraneanetes fastidiados por los controladores, a RENFE y transportes públicos que figuran en el punto de mira del PP, si antes no se les adelanta el PSOE.

Así empieza Costas:

“Tengo en el cuerpo la incómoda sensación de que estamos a punto de cometer el mayor desmán financiero de nuestra historia: la entrega de la mitad, ¡la mitad!, del sistema financiero español, a precios de saldo y desguace, a bancos, inversores privados y «fondos buitres», como les llama un conocido y reputado analista financiero, José Carlos Díez, en su blog».

Ayer unos cuantos salieron a la calle a protestar por el pensionazo. Las teles nos mostrarán hoy a “los violentos jóvenes radicales antisistema» Solo. Cometieron varios delitos, sobre todo éstos: ser radicales, antisistema y jóvenes, ése el peor. La “gente de bien” se asustará que es el objetivo. Pero lo que pasó de verdad, mayoritaramente, fue esto:

Copépodo nos relata la experiencia de convertirse en un «violento antisistema» que vivió ayer. «Yo y el jubileta que tengo al lado, y la señora con una niña (que probablemente sólo pasaba por allí) y se apretuja en un portal. ¡Somos violentos antisistema!» Solo que muestra las técnicas policiales ya ensayadas en Londres, por ejemplo.

¿Será eso lo que nos muestre la tele? Y con lo feo que está criticar y protestar. Es que, como dice el propio hugomabarca, «nunca nos mean a gusto de todos».

http://www.youtube.com/watch?v=bVbk5zeeGYw

Este largo post es porque me voy unos dias e igual escribo menos o nada. Así que hasta añado encuesta. Admite varias selecciones.

[polldaddy poll=4461023]

José Luis Burgos: «No podría quedarme en mi casa con los brazos cruzados»

José Luis Burgos

La historia ya la conocéis o deberías haberla conocido. Ciertamente, solo medios minoritarios la han contado. Para los de gran cobertura no existe. Una cadena de ámbito nacional inició gestiones, con la salvedad de que no podrían decir el nombre del banco, finalmente no rodaron la noticia. Otra, autonómica, contestó que “casos como el suyo los había a montones, y, si tuvieran que cubrir todas las esquinas de Barcelona en donde alguien se pusiera como él en huelga de hambre, no harían otra cosa”.

José Luis Burgos, 48 años, discapacitado físico, se enfrenta al Banco de Santander que va a subastarle su casa. Por cómo relata su peripecia, se ve que repasa continuamente los detalles de un absurdo cuya dimensión solo es capaz de sentirse cuando se vive en primera persona. Si aquel director de sucursal en su pueblo cursó honestamente el papeleo de la hipoteca, y sobre todo del seguro –quid de la cuestión-, si uno se fió en exceso en aquel festín de crédito fácil que ha hundido a tantas familias.

Con polio desde pequeño, una escoliosis de columna hace apenas 3 años, le sujeta a una silla de ruedas. Y se termina su trabajo en el despacho de profesor mercantil, y hay que pedir y conseguir una pensión por minusvalía.

Se levanta a las 5,30 de la mañana y a las 7 de la madrugada ya está en el banco, con toda la parafernalia que precisa un discapacitado para trasladarse en coche y silla de ruedas. Regresará a casa pasadas las 9 de la noche. Como no come, el principal problema operativo es ir al lavabo. Para evitarlo restringe las bebidas, lo que ha agravado una incipiente insuficiencia renal. Se está jugando su salud.

-Yo soy una persona que por suerte o desgracia estoy acostumbrado a luchar por las cosas, a apreciar la vida. Falta que tengas una desgracia, cualquier tipo de discapacidad como la que yo tengo, para que muchas veces valores detalles en los que otras personas no ponen nunca atención.

En las largas horas la gente se para o no se para. Algunos le piden que se encomiende a Dios, que él le ayudará. Uno, que acudió varios días seguidos, le pidió el móvil y desapareció con él. Se lo robó. La mayoría le muestran, sin embargo, su solidaridad. E incluso le dan las gracias.

-Al final llegas a pensar si no serás un bicho raro ¿te comportas tú de manera normal o es la gente la que se comporta de manera normal? No me cabe en la cabeza que gente que rompe a llorar por atropellos que está sufriendo, no haga nada más ¿Dónde están los parados de este país, donde está todo el mundo? Me dan las gracias, porque dicen que mi lucha es en beneficio de todos. ¿Por qué no coge una silla y se sienta a mi lado?

Su mujer le apoya absolutamente “tenemos ya un histórico de haber pasado peripecias y estas cosas nos unen más que nos separan”. Sus dos hijos, 18 y 22 años, sufren al verle en esta situación y tratan de disuadirle de que continúe.

-Sé que es un palo duro ver a tu padre en estas condiciones, en la puerta de un banco. Y aún así pienso que es una lección importante de realismo y democracia lo que yo estoy haciendo y me gustaría que se quedasen con esa enseñanza”.

El seguro, cuya validez no admitía el Banco de Santander que le hizo suscribirlo -y pagarlo, por supuesto-, ahora sí sirve ya para la entidad, justo tras la primera huelga de hambre. Solo que le dan 90.000 euros y, solo de gastos, le reclaman 110.000. No ha querido firmar el finiquito, y ha emprendido una nueva huelga. Y el banco ha respondido con una notificación del juzgado en la que se anuncia otra vez la subasta para el 9 de Febrero. No piensa ceder. Y puede perder el piso. Se arruga levemente al responder por esa más que probable posibilidad.

-Será un palo muy fuerte, no es algo de lo que yo pueda reponerme en las condiciones en las que estoy ahora. Allí está el trabajo de toda una vida. Y es más el sentimiento que va en ello que no los bártulos que hay en una vivienda. No nos moriremos nadie, yo tengo mi pensión, pero sí consideraré que esta vida es una mierda –con perdón de la expresión-. Esto es una dictadura en todos los términos, nunca la había sufrido tan directamente en mis carnes. Además, con una arrogancia, una falta de educación, una falta de respeto y de sensibilidad de esta gente (los directivos del banco) que están viendo que estoy aquí en unas condiciones climáticas casi inhumanas, y te diría que hasta se ríen entre ellos cuando pasan y hacen algún comentario. Es que algunos aprovechan para pisar el cartel.

-¿Por qué te merece la pena… jugarte la vida?, le pregunto.

-En mi casa no podría quedarme con los brazos cruzados. No puedo soportar una injusticia, ni propia ni ajena, y por supuesto no me voy a quedar quieto viendo como esta gente se queda con el esfuerzo de toda una vida, de esa forma tan ruín. Al final lo que más te decepciona no es que ellos hagan eso, porque ladrones y sinvergüenzas los hay por todos los sitios, lo que te decepciona de verdad es el comportamiento de nuestros políticos e incluso de la ciudadanía, somos nuestros propios enemigos al aceptar con esta pasividad la situación que estamos viviendo sin oponernos.

El 9 de Febrero es la fecha de la subasta. Miles de personas pierden su casa cada mes por las condiciones leoninas que rigen en España –y no en otros países- en los desahucios de hipotecas impagadas. José Luis Burgos tiene un seguro. 23 días sin comer, en la calle y en silla de ruedas, han obligado al banco de Santander a admitirlo. Pero su casa aún pende de un hilo. Su salud también. Su coraje y ejemplo, en absoluto.

Como decíamos ayer…

La asesora de energía y cambio climático de Obama, Carol Browner,deja su cargo «sin una razón especial». En EEUU se interpreta como «una renuncia a avanzar esta legislatura en objetivos ecologistas».

El Gobierno español nacionalizará las Cajas de Ahorros con problemas. La recapitalización necesaria no superará los 20.000 millones de euros, según la vicepresidenta Elena Salgado. El Ejecutivo quiere que el sector busque ese dinero por sus propios medios: si no lo consigue -y eso es poco probable en algunos casos-, inyectará dinero público a través del fondo de rescate (el FROB) de forma temporal, con un plazo máximo de cinco años, y siempre que las entidades con problemas sean o se hayan transformado en bancos.

Algunas reacciones: el candoroso líder de IU, Cayo Lara, cree que así, con una banca pública (como tantos pedimos), se reactivará el crédito (le escuché decirlo en la tele). Esperanza Aguirre tiene una visión más realista: «El que pasen a tener dueño me parecerá muy bien. ¿Que las nacionalice el Gobierno? Pues bueno, si lo hace como lo ha hecho el Gobierno inglés para luego privatizarlas… Ahora, si es para que ahora el Gobierno se convierta en banquero, pues no me parecerá bien».

Por lo demás, el imperio norteamericano quería que se aprobara la Ley Sinde (para proteger su poderosa industria). Lo contó wikileaks. Y ayer despejó su camino en el Senado, por un empecinamiento en su aprobación como en pocos asuntos se ha dado. Y con el estupendo consenso entre PSOE y PP, tan caro de lograr (repasad para qué cosas se ponen de acuerdo). No sé por cuánto tiempo podremos poner enlaces en los blogs. Ni por cuánto hablaremos con libertad. Son los tiempos que corren.

PD.

Interesantísimas, sin embargo, la razones por las que dimite Alex de la Iglesia como director de la Academia de Cine, en protesta por la Ley Sinde. Él mismo lo cuenta aquí.

Salto cualitativo: la gran banca se cuela en los gobiernos

El salto cualitativo es de importancia: los bancos están situando sus peones en los gobiernos, para mandar ya directamente y sin tapujos. Dos años después de la debacle financiera que ellos propiciaron (y que salvaron con la inyección pública), nuestros representantes políticos ceden a toda presión del dinero organizado, al punto de sentar en la mesa que toma decisiones para todos a miembros de los grandes emporios financieros.

La historia viene de atrás, nombres como Robert Rubin con Clinton o Henry Paulson con Bush Jr. ya habían desembarcado en los gobiernos estadounidenses ocupando el puesto clave de Secretarios del Tesoro, y con consecuencias devastadoras. Público en esta imprescindible información de Pere Rusiñol nos da cuenta de la llegada de una veintena de ex altos ejecutivos del sector bancario a dirigir la política en gobiernos tanto americanos como europeos.

Paradigmático es el último nombramiento del derrotado Obama. Así lo explica el artículo de Pere Rusiñol:

El 29 de enero de 2009, el presidente de EEUU, Barack Obama, escandalizó a Wall Street al calificar de “vergonzoso” el reparto de bonus entre los ejecutivos de la gran banca, que acababa de ser rescatada para evitar otra quiebra como la de Lehman Brothers.

Justo dos años después, Obama estrena jefe de Gabinete: se llama Bill Daley y procede de la cúpula de JP Morgan Chase, cuyos directivos al completo acababan de repartirse, pocos días antes del famoso discurso de Obama, 8.600 millones de dólares en bonus tras obtener una inyección de dinero público de más de 25.000 millones.

El fichaje de Daley para un puesto tan importante (nada menos que el filtro entre el presidente de EEUU y el mundo) coincide con la marcha de la Casa Blanca, a principios del próximo mes, de Paul Volcker, el respetado economista que Obama situó al frente del panel de expertos creado para afrontar la crisis y el que más ha insistido dentro de su equipo económico en la necesidad de poner en cintura a la gran banca de inversión.

Economistas de todo signo se muestran alarmados. “Esto no es una crítica de la derecha o de la izquierda. El problema Bill Daley nos muestra que la Casa Blanca no ha entendido que en el corazón de nuestra economía tenemos una enorme bomba de relojería”, afirma un ortodoxo: Simon Johnson, ex economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), quien añade: “Bill Daley ahora controla cómo se presenta la información y el presidente toma las decisiones. El ex jefe de Daley, Jamie Dimon, es el banquero más peligroso de América y previsiblemente ahora tendrá incluso mayor acceso al Despacho Oval”.

Datos relevantes que también aporta el artículo: En 1995, los activos de los seis primeros bancos de EEUU equivalían al 17% del PIB de EEUU; en 2006, eran el 55%. Ahora suponen ya el 64%.

Y este otro: desde que estalló la crisis ha habido muchos nombramientos políticos de ejecutivos del sector bancario fuera de EEUU: desde el Gobierno conservador en Reino Unido, donde David Cameron ha fichado a Stephen Green, ex jefe del HSBC; hasta el eurocomunista de Chipre, cuyo ministro de Finanzas procede de la banca privada, o el socialdemócrata austriaco, que ha colocado al frente del banco central al jefe de un banco privado. Es decir, «los mercados» empiezan a tener nombres propios.

Con una UE azul entregada al neoliberalismo, con un gobierno socialista en España que sitúa a entusiastas amantes del libérrimo mercado como Salgado o Campa en la toma de decisiones o Miguel Ángel Fernández Ordoñez al frente del decisivo Banco Central, dispuestos a insuflar más dinero público a las Cajas para luego venderlas a intereses privados… Con un PP eufórico por el triunfo que van a entregarle los votantes desinformados o cómplices y que dice por boca de Cospedal por ejemplo que “la economía está excesivamente planificada y regulada”, nos podemos dar… por definitivamente jodidos. La diferencia entre ambos grandes partidos, sin embargo, aún es notable. Con el PP nos espera la España una, grande y libre, demagoga, con graves ejemplos de corrupción y reconquistada por sus » legítimos» dueños.

Todas estas noticias no abrirán ningún telediario, y el personal seguirá “debatiendo” sobre pinganillos, fríos, calores, hojas de rábano o zanahorias. Inyectados sus ojos en ira si alguien intenta informarles con datos que éste no es el camino. La Islandia hundida por el neoliberalismo decidió no “salvar” a su banca, y ahora su economía crece. No pertenece a la UE, ésa es su suerte. Se ubica en el civilizado norte de Europa con ciudadanos de pleno derecho y no cómplices (por la circunstancia que sea).

Mientras las grandes torres financieras se hundían ante nuestros ojos hace dos años y poco, Naomi Klein explicaba –con datos, datos, datos- la larga historia de este asalto al poder que nos está dejando en cueros, en cuerpo y cerebro.


http://vimeo.com/18758226