«Zapatero a casa y adelanto electoral»

El último en sumarse ha sido Juan Ramón Quintás, presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros. Es decir, unos organismos controlados por el poder político de las autonomías que han recibido suculentas ayudas del gobierno central para mantenerse y, que ni aún así, facilitan créditos a los pequeños empresarios y ciudadanos asfixiados. Quintás recomienda adelantar las elecciones.

Luís María Ansón -un siniestro personaje amante de las faldas, viejo verde desde su juventud-, suele contar a quien le quiere oír, incluso públicamente, que él y otros próceres de similar calaña como Pedro J. Ramírez y Federico Losantos derribaron al Gobierno de Felipe González. Es cierto. Y también que Felipe les ayudó en el empeño, con las turbias aguas que permitió le enmarañaran el final de su brillante mandato.

La prensa derriba gobiernos en España. Pero no levantando “watergates” de inmundicia, porque aquí el robo y la manipulación tienen el apoyo de las urnas, sino buscando intereses más o menos personales. Ahora le ha tocado a Zapatero, quién también echa una manita con sus sorprendentes medidas y vaivenes. El presidente no tiene un problema de comunicación, como cree, es el mensaje que a veces comunica lo que falla.

  La crítica, sin embargo,  ha de preservar la  justicia. En mi opinión, los fallos del presidente no enmascaran sus aciertos. Y, sobre todo, creo que José Luís Rodríguez Zapatero está siendo víctima de una campaña muy poco limpia. Se está desinformando a la sociedad además y los mensajes calan. Gran parte del «malestar social» es prefrabricado interesadamente. Zapatero a casa, adelanto electoral” es hoy el lema que baja por la ladera en bola de nieve arrasadora.  Trabajar codo con codo por solucionar los graves problemas de España sí arreglaría el malestar social. Pero eso no interesa.

Una prensa de mayoría conservadora o una TDT que divide y que el ciudadano no acierta a entender. Me detengo un segundo en ella. ¿Cómo va a ser “de interés público” pagar por los contenidos de calidad en televisión? ¿No hay asuntos mucho más graves de los que ocuparse? Si hago zapping por los telediarios parece que no. Anoche, me informaron en ellos de lo que opinaba la audiencia a través de mensajes de los telespectadores, de cómo se hace un bocadillo de jamón de Teruel, de que a una señora se la había llevado el agua de una riada, e intentaron contarme resultados y chascarrillos deportivos, pero desconecté. Pues esto es lo que se da gratis y ya no entro en el resto de la vomitiva programación.

Zapatero no ocasionó la crisis mundial, ni tampoco la española, con una economía asentada en terrenos fangosos que alertaban a gritos de su peligro. Tampoco la ha corregido, bien es cierto. Pero algo se ha ocupado de querer remediar la flagrante injusticia de la ciudadanía española, en cuyo gasto social se invierte tan poco que ocupa los últimos lugares de Europa. Por otro lado, la situación real está siendo altamente manipulada. Ignacio Escolar hizo hace unos días un magnífico trabajo sobre el tema, que podéis leer después con calma.

¿Cuál es el recambio? ¿Tienen en mente un candidato socialista quienes, desde un supuesto progresismo, quieren derribar a Zapatero? ¿Y qué tenemos en la derecha? Por enésima vez proclamo que si el PP fuese la CDU alemana y, Rajoy, Angela Merkel, las cosas serían distintas. Pero no es así. Y ni siquiera voy a entrar en su ideología carpetovetónica y anclada en el pleistoceno, sino en una serie de hechos.

El PP habla de bajar impuestos y frenar el gasto público como solución a la crisis, pero Valencia y Madrid –comunidades y ayuntamientos- han subido las tasas y, sobre todo, presentan las cuentas más endeudadas de España. Sus ciudadanos disponemos de unos túneles estupendos en la M30 en Madrid, y de múltiples instalaciones deportivas, la Caja mágica, La Peineta remodelada y varias más, hasta campos de golf privados en parques públicos. ¿Y algo que «se coma» en cuerpo y espíritu? ¿qué se ha hecho por la ciudadanía? Muchas obras en las calles, pero siguen los pavimentos rotos y sin pintar. En Valencia, además del puerto para los amantes de la vela –deporte altamente popular-, se han construido con dinero público un circuito de Fórmula 1 a utilizar una sola vez al año.

Tampoco me voy a detener otra vez en las privatizaciones, en los contratos basura laborales –iniciados con Felipe González y llevados al límite por Aznar-, que dieron el golpe de muerte a los maltrechos sueldos españoles.

Y finalmente: la corrupción. Argumenta el PP que a ellos se les investiga más. Ese triple de encausamientos de los que ya hablaba en mi libro publicado hace un año, y que venían de atrás. Con lo que, primero admite y aprueba, la existencia de esa corrupción. No es un dato negativo a valorar por el PP. No parece molestarle que se infrinja la ley sino que se persiga y se difunda. Suele pensar que les redimen los votos de un país que confraterniza, sin empacho, con la trampa y el robo, la delincuencia de guante blanco. Porque además, el 94% de los detenidos del PP sigue imputado y algún indicio habrá.

Todas las declaraciones de su oculto programa económico señalan a la “flexibilidad” del mercado laboral –Rajoy en el Congreso de los Diputado alabó ese aspecto de China, que lo que ha «flexibilizado» han sido los derechos humanos-, “moderación” de salarios, retirada de subsidios, replantear las gravosas pensiones, o reducir el gasto público, es decir, el gasto social. Lo que ya hizo Aznar. Es decir, la política neoliberal fracasada.

 Hasta la derecha añora hoy a Felipe González, a quien trataron con escarnio no hace mucho, al punto de armarle similar complot que acabó con su gobierno. Y si pudieran rescatar de las entrañas de su significativo olvido a Adolfo Suárez, a quien literalmente machacaron desde todos los ángulos, también lo harían.

  Lo que ocurre es que en la información -hoy tan «modernizada» con la TDT de pago-, además de todo lo dicho, el futuro viene con nubarrones. Muchos periodistas jóvenes sólo parecen vibrar con su sueldo y la permanencia en su puesto de trabajo funcionarial. Y esta mañana las noticias más vistas de los periódicos son éstas:

 El País:

1.Briatore: «Lo dejo para intentar salvar al equipo»

2.Recital de Pau y su orquesta

El Mundo: 

1.España huele a oro

2.Juzgada por ir borracha y exhibirse medio desnuda en un avión

Público:

1.Risto Mejide ‘cuelga’ en Youtube un vídeo de Ana Rosa Quintana censurado por Telecinco

ABC:

1. «Si no llego a encerrarme, me mata»

2. Ortega Cano, sustos y alegrías

La Vanguardia: la segunda tras el asunto del Palau, ésta:

«Satanás concede deseos, pero a la vez pasa factura»: El exorcista de la Archidiócesis de Barcelona ha atendido a más de un centenar de personas con síntomas de posesión maligna.

 Casi me temo que la cuestión más interesante para la reflexión -de todas estas publicadas en los medios- sea ésa de la posesión maligna, maligna de mal pernicioso, claro está, no de ningún príncipe de los avernos.

¿Seguro que esta tierra es nuestra?

 

 La espeluznante secuencia da pie a elucubrar. ¿Inverosimil?

 Malos tiempos para los emigrantes. Desde el EEUU de Obama excluyéndolos de su reforma sanitaria, a España que debate una ley que, en opinión de los afectados, les convierte en mercancía y les criminaliza. Los 4 millones de seres humanos que esta mañana han desayunado telarañas, han de seguir en “su” tierra, que para eso les tocó nacer allí.

A quienes expresan su rechazo a los inmigrantes que osan venir a «su» territorio suelo preguntarles: ¿por qué consideras que esta tierra “es tuya”? Y, un tanto sorprendidos, alguno responde: “porque pago impuestos”. “Ellos también”, concluyo. Es una evasiva. En el fondo, la raíz del rechazo al extranjero está en suponer que su país les pertenece porque han nacido en él, una de tantas pequeñas certidumbres que atesora el ser humano. Pobre de miras. Podrían perfectamente haber nacido en Camerún, o en Sierra Leona, o en Haití y haberse visto obligados a subir a una patera o un avión. Otra cosa es trabajar por la sociedad en la que uno está ubicado. No es el suelo, sino la gente quienes nos marcan.

Cuando de niña abrí los primeros libros de texto sobre historia y geografía –e incluso de todas las materias científicas-, no pude pasar de los primeros capítulos en mucho tiempo. Acudí de inmediato a ampliar conocimientos a las enciclopedias, me intrigaba saber de dónde veníamos, qué nos había pasado. Quizás desde entonces –ampliado con muchos más hallazgos- mantengo la peregrina teoría de que todo el universo puede formar parte de un organismo más complejo, o incluso similar pero de mayor tamaño. En una palabra, que podemos estar gravitando en el dedo gordo de un pie de otro ser, o en un glóbulo rojo que se agita en humores. Por poner un caso, hay muchas más opciones.

romanesco

Me baso en que todo en la naturaleza reproduce sus estructuras. De un lado tenemos las fascinantes fractales, un entramado que se repite a diferentes escalas. Las hojas del pino son pinos en miniatura, las coles también, muy gráficamente. Hasta el sistema circulatorio y el cáncer son fractales. De otro, también toda la materia está constituida por átomos en los cuales los electrones gravitan en tono a un núcleo. No es inverosímil pensar que el universo formara parte de un ser que un día morirá, o de un objeto caduco, o incluso, ambos, imperecederos. A ciencia cierta, nadie sabe nada. Se estudian desde tiempos inmemoriales soles y planetas, todo el sistema cósmico del espacio y el tiempo, pero ¿nos asegura alguien dónde se ubica? Los científicos se obstinan en encontrar el vacío, la nada, y no logran encontrarlos: todo contiene algo ¿hasta dónde?

atomo

Es una elucubración personal. Sin embargo, Gerard ‘t Hooft, ganador del Premio Nobel de Física en 1999, ha formulado esta teoría: “El universo es un autómata celular en el que la realidad es, simplemente, la interpretación de una gigantesca y fantásticamente compleja máquina de computación”. En fin, la hipótesis que os propongo sólo plantea una duda existencial que conduciría nada más a pensar cuáles pueden ser nuestras certidumbres reales. El mundo, ínfima parte del universo, puede acercarse hoy –con la ayuda de la imagen, símbolo de realidad- en Google Earth para palparlo y ver cómo se concentra en nuestro país, apartando el resto, luego en nuestra ciudad para pasar a nuestra calle y a nuestra casa. Todo es “nuestro”, necesitamos esa certeza. Aunque estén aposentados en una tierra cuyas tripas tampoco conocemos a fondo que, de vez en cuando, tiemblan y engullen a unos cuantos. La sólida masa puede ser muy frágil.

Vivimos, asimismo, con la incongruencia que menos podemos digerir: la muerte inevitable. Pero el ser humano necesita seguridades. Por todo ello, se aferra a religiones, proyectos, materias, convencimientos más o menos fundados. La incertidumbre le mata y la obvia. De hecho, las personas más felices son las que tienen menos dudas.

Yo encuentro la plenitud y la seguridad, sin embargo, en el abrazo de un ser querido, por ejemplo. Puede temblar la tierra y llover meteoritos que me siento encapsulada y ajena a todo. Quizás también en la razón que abre pequeñas vías con apariencia de ciertas. En la esquiva energía. No sé si otros experimentan lo mismo al abrazar su coche o su televisor de plasma, su político puesto en la Historia, el cuadro o la música creados, en los dioses que no hablan. Creo que sí, que algunos sí.

¿Esta tierra es mía? ¿Es tuya? ¿Expulsamos a los intrusos? ¿De qué porción? El mundo propio vendría a ser simplemente un sentimiento, un atisbo de razón, un impulso, que, sin duda, anida en alguna parte, quizás en un rincón de algo que la incertidumbre y las búsquedas han ido dando diversos nombres. Comprender la relatividad de nuestras seguridades, ayuda a ampliar horizontes. Sólo ése es el mensaje.

 Como postre opcional, una de mis obras y pasajes eternamente favoritos: soliloquio de Segismundo de “La vida es sueño” de Pedro Calderón de la Barca:

Sueña el rey que es rey, y vive

con este engaño mandando,

disponiendo y gobernando;

y este aplauso, que recibe

prestado, en el viento escribe,

y en cenizas le convierte

la muerte, ¡desdicha fuerte!

¡Que hay quien intente reinar,

viendo que ha de despertar

en el sueño de la muerte!

Sueña el rico en su riqueza,

que más cuidados le ofrece;

sueña el pobre que padece

su miseria y su pobreza;

sueña el que a medrar empieza,

sueña el que afana y pretende,

sueña el que agravia y ofende,

y en el mundo, en conclusión,

todos sueñan lo que son,

aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí

destas prisiones cargado,

y soñé que en otro estado

más lisonjero me vi.

¿Qué es la vida? Un frenesí.

¿Qué es la vida? Una ilusión,

una sombra, una ficción,

y el mayor bien es pequeño:

que toda la vida es sueño,

y los sueños, sueños son.

Récord: más de mil millones de pobres

La ONU anuncia que este año, por primera vez en la Historia, se ha sobrepasado la cifra de 1.000 millones (son 1.020 millones) de personas que se encuentran en pobreza extrema, ésa que acarrea vivir con hambre y, literalmente, morir por no comer. 2008 se saldó con 963 millones, 40 millones más que el año anterior encuadradas en este segmento. Algo así como la población autóctona de España. Despertémonos un día sin disponer ni de «una taza de alimento» -así lo concreta una de las responsables del programa de Naciones Unidas-  que meter en el estómago ¿Pediríamos la solidaridad de los vecinos o nos tomaríamos la justicia por nuestra mano? Existen, además, 3.000 millones de desnutridos.

La –llamada- ayuda alimentaria se ha reducido a la tercera parte este año “por la crisis”, llegando a «mínimos históricos». Sólo se han obtenido 2.600 millones de dólares de los 6.700 millones presupuestados para 2009. (Recordemos que a bancos y grandes empresas en apuros se les han regalado 2 billones, en los cálculos más recatados). La directora del Programa Mundial Alimentario, Josette Sheeran, ha remarcado que, con «menos del uno por ciento» de las inyecciones económicas de los gobiernos para salvar al sistema financiero global, se podría resolver la calamidad de millones de personas que son víctimas de la hambruna. Otro de los problemas nuevos, es que, al mismo tiempo, se les han encarecido los alimentos porque también se han convertido en fuente de especulación. Cuando, a diferencia de otras épocas, hay suficiente comida para todos, pero terriblemente mal distribuida. Naciones Unidas lo califica como “una receta para el desastre”.

Lo escribí en los primeros días de este blog: África –una de las zonas más afectadas- es un continente muy rico: petróleo, oro, diamantes, madera, coltan -para los indispensables móviles-, pescado, que está quedando como almacén de materias primas para las grandes multinacionales, que los esquilman. Los africanos, además, tienen que competir para su comercio con las subvenciones agrícolas que EEUU y la UE destinan a sus terratenientes, mil millones de euros diarios. Es decir, dan a sus ricos ciudadanos mil millones de euros para cultivar maíz y otros productos, y se los niegan a los seres humanos. Son las reglas del comercio internacional.

Cuando escuchamos que, generosamente, a veces se les condona la deuda contraída ignoramos tal vez que es a costa de entregar sus servicios públicos al monopolio de multinacionales extranjeras. Rafael Díaz- Salazar, profesor de Sociología de las Desigualdades Internacionales, de la Universidad Complutense de Madrid, concretaba un caso entre muchos, en un reportaje en el que le pregunté:

“El FMI obligó a Uganda a privatizar todas sus empresas públicas. Los expertos británicos calcularon el valor esas empresas en 500 millones de dólares. La venta se materializó en 2 millones. Y exigieron a los ciudadanos de un país, tan pobre, que pagaran tasas por los servicios, incluidos los de salud”.

Sus gobiernos corruptos –que se esgrimen como excusa- están sustentados por Occidente, por empresas privadas. De vez en cuando, se produce un conato de rebeldía. Un pueblo que asalta una fábrica, noticia que no aparece en los periódicos del primer mundo. Va el Papa y les desaconseja el condón para que las mujeres, sin rechistar -porque están consideradas poco más que animales, de carga y para uso y disfrute del hombre-, sigan pariendo un número desproporcionado de hijos. Ponemos freno a sus pateras, limitamos los derechos que asisten a todo ser humano por el hecho de serlo. ¿Hasta cuándo aguantarán?

Vidal-Beneyto lo concretaba el otro día en un artículo que cito por tercera vez: El patrimonio de las 10 personas más ricas del mundo es superior a la suma de las rentas nacionales de los 55 países más pobres. Y hacía un llamamiento a la sociedad para que no lo consienta.

¿Cómo el sistema en el que vivimos puede mantenerse con mil veinte millones de personas –y en cifras en ascenso- que se mueren de hambre y tres mil millones más que apenas tienen qué llevarse a la boca? ¿Qué libertad invocan nuestros próceres? ¿La de unos pocos que se enriquecen a costa de los demás? ¿Con qué derecho?

¿Qué desastre nos anuncia la ONU? ¿Los aluviones de muertos de hambre o la toma por la fuerza de las “Bastillas” de hoy, las bolsas de valores y los centros de poder? No es caridad, es justicia. No es limosna, es derecho. No es ni tiranía del Estado ni liberalismo, debe ser equilibrio.

Las cuatro Españas

Hay una España que vive en El Corte Inglés. Una voz metálica de fondo les habla de la vuelta al cole, de la nueva temporada, de los pantalones ajustados, de los tonos rojo y gris, de las ofertas del supermercado. Esta España se pasea entre inalcanzables relojes de marca o entre más asequibles pintalabios que satisfagan el gozo de comprar. Algunos, si no les ven, los roban. Y sus ciudadanos salen del recinto, pero siguen viviendo en El Corte Inglés que ahora les da cuenta de la gripe A, de que tienen que lavarse las manos, de que hay crisis, de unos cuantos accidentes y otros tantos sucesos. No suelen explicarles los porqués de todo ello, ya están políticos y expertos para dar su versión a gotas medidas. Siguen caminando entre luces frías, pocas salidas accesibles, y la voz impersonal que anuncia en reclamo adónde deberían dirigirse.

Hay otra España que desarrolla su existencia en un hormiguero. Trabaja. Sale de expedición y busca alimentos y cuanto precisa. Suele marchar en fila reglada, pero a veces se escapa y explora, sobre todo cuando encuentra un impedimento: reacciona buscando nuevas rutas. Cuida su refugio, clasifica. Cree que sus tareas son en bien de la colectividad, aunque algún zángano desbarate los propósitos de la mayoría. El hormiguero es su hábitat, pero también sale a aspirar los olores de la vida y corta flores para su morada. Canta, si puede, como la cigarra. Y ama, de la obrera a la reina, del macho fértil al soldado, instigada por sus poderosas feromonas.

Hay otra España que grita. Reside en un cuadrilátero de boxeo. Con toros que cruzan el ring y piezas de caza a abatir. Buena parte de los contendientes fuman y beben sin control y aporrean a quienes intentan impedirlo. Mandan a la cárcel a todos aquellos que no tienen la misma ideología. Se asoman a las cuerdas para vociferar que han de ir a prisión quienes usen su libertad y su criterio. Todos son hombres, hasta las mujeres. La virilidad extrema les caracteriza.

La cuarta España llora. Se alberga en un paritorio. Lleva siglos allí. Siempre en el crudo momento de las contracciones, las entrañas desgarradas, que, en circunstancias normales, se olvidan por completo con la venturosa llegada del hijo ansiado. Ésta apenas ha llegado a verle asomar la cabeza, pero el bebé que se sueña fuerte y sano se hace esperar.

Y si no lo creéis, recordad, por ejemplo, este poema que escribió Antonio Machado en 1913. Pronto hará cien años.

EL MAÑANA EFÍMERO

La España de charanga y pandereta,

cerrado y sacristía,

devota de Frascuelo y de María,

de espíritu burlón y alma inquieta,

ha de tener su mármol y su día,

su infalible mañana y su poeta.

En vano ayer engendrará un mañana

vacío y por ventura pasajero.

Será un joven lechuzo y tarambana,

un sayón con hechuras de bolero,

a la moda de Francia realista

un poco al uso de París pagano

y al estilo de España especialista

en el vicio al alcance de la mano.

Esa España inferior que ora y bosteza,

vieja y tahúr, zaragatera y triste;

esa España inferior que ora y embiste,

cuando se digna usar la cabeza,

aún tendrá luengo parto de varones

amantes de sagradas tradiciones

y de sagradas formas y maneras;

florecerán las barbas apostólicas,

y otras calvas en otras calaveras

brillarán, venerables y católicas.

El vano ayer engendrará un mañana

vacío y ¡por ventura! pasajero,

la sombra de un lechuzo tarambana,

de un sayón con hechuras de bolero;

el vacuo ayer dará un mañana huero.

Como la náusea de un borracho ahíto

de vino malo, un rojo sol corona

de heces turbias las cumbres de granito;

hay un mañana estomagante escrito

en la tarde pragmática y dulzona.

Mas otra España nace,

la España del cincel y de la maza,

con esa eterna juventud que se hace

del pasado macizo de la raza.

Una España implacable y redentora,

España que alborea

con un hacha en la mano vengadora,

España de la rabia y de la idea.

 

(Si te gusta, vótalo en meneame: http://meneame.net/story/las-cuatro-espanas)

Recordando a ENRON: el capitalismo sí aprendió la lección

burbujas

El mundo conmemora el primer aniversario de la quiebra de Lehman Brothers, considerada como el inicio de la gran crisis económica que padecemos. “No puede volver a suceder, hay que arbitrar mecanismos para evitarlo”. Palabras textuales que se esgrimieron en 2001, cuando el gran escándalo de ENRON. El instructivo y olvidado reportaje “ENRON, los tipos que estafaron a América” (realizado en 2005) debería ser de obligada visión en las televisiones, parlamentos y foros económicos. Porque fue la primera burbuja que estalló -tras la evanescente punto.com-, saliendo de un mar de inmundicia. Hace sólo 4 años, por tanto, se decía que ENRON era “el mayor fraude económico del siglo XXI”. Pasarían sólo dos años para que las hipotecas subprime empezaran a remover las aguas cenagosas que conducirían a la gran debacle de hace un año, saludada como nueva por la desmemoria colectiva.

ENRON era una empresa de energía con sede en Huston, Texas. Ampliaría su negocio con el tiempo a la construcción de plantas hidroeléctricas y gasísticas y oleoductos en todo el mundo. Abordaría pronto también el especulativo mercado de riesgos, seguros y comunicaciones. Tardó 16 años en pasar de 10.000 millones de activos a 65.000 millones de activos, y quebró en cuestión de semanas. Nunca presentó cuentas claras. El despeñe final se produjo por la concesión del “casualmente” recién liberalizado mercado de la electricidad en California. Llegaron a vender a Estados colindantes luz californiana, mientras dejaban sin servicio a los locales. Cortes deliberados para que pagaran más, sabedores de cómo se aprecia un bien imprescindible. Ése, esos, que acaba de liberalizar en España un gobierno socialista… sin mayoría. Las concomitancias con George W. Bush –el eternamente impune- con todo el entramado ENRON son de una evidencia diáfana, sonrojante. De hecho el glorioso paso de Bush hijo por la historia de EEUU y del mundo, se inicia con ENRON y termina con la quiebra de todo el sistema financiero.  El reportaje muestra también lo conveniente que fue para los intereses de la compañía contar con su amigo Arnold Schwarzenegger como gobernador de California. Investigaciones posteriores han revelado que ENRON efectuó considerables pagos a políticos en casi todos los países donde la empresa operaba (cerca de 40 en todo el mundo).

Los directivos de ENRON fueron llevados a juicio, uno se suicidó. 20.000 trabajadores perdieron sus empleos y sus seguros médicos. Por completo sus planes de pensiones, que no pudieron retirar por la pérdida absoluta de su valor, mientras los jefes habían sacado “previsoramente” los suyos, volviendo a ganar. Hasta mil millones de dólares.

“ENRON cuestiona toda la cultura corporativa de este país”, avisan en 2001. “Implicamos a Arthur Andersen –una de las 5 grandes auditoras del mundo-, a los bancos, todos sabían lo que estábamos haciendo. Todo el mundo se había subido al tren. Y eso puede volver a suceder”, reflexiona una ejecutiva de ENRON. Y sucedió, claro que sí.

Arthur Andersen fue condenada por obstrucción a la justicia con su reputación de honradez –que a fe la tenía- completamente destruida. Ahora bien, se fragmentó, cambió de nombre, en España sus herederos fueron Deloitte y el despacho de abogados Garrigues.

Y atención, por el escándalo de ENRON pasaron varios nombres que hoy nos son muy familiares. Por ejemplo, Merry Lynch: 4 de sus ejecutivos fueron hallados culpables de fraude en este caso. ¿Aprendieron? Algo sí. Por supuesto, se arbitraron medidas, se crearon oficinas de control. Ninguna vio nada, nadie olió nada –ni los olvidadizos economistas, con premios nobel al frente- hasta que hace un año todo el sistema se fue a pique: las irregularidades, la ambición, eran generalizadas en todo el mundo occidental, extendiendo sus tentáculos a explotar también el tercer mundo, por cierto. Los gobiernos corrieron a socorrer a los grandes motores económicos del neoliberalismo. Los que atesoran sus beneficios y sólo reparten pérdidas con los ciudadanos.

¿Qué aprendió el capitalismo de ENRON? A diversificar responsabilidades para eludirlas, a no pagar por sus culpas. Al contrario que en ENRON, nadie ha ido a la cárcel ni se ha pegado un tiro. Un ejecutivo de una inmobiliaria estadounidense, alguno más, pero ni uno de los grandes gestores del problema. También han comprobado que el miedo genera docilidad, que controlan la situación. Y ya saben cómo hacerlo, persistir, e ir más allá.

Alan Greenspan, ex presidente de la Reserva Federal estadounidense, en lugar de pedir que le envíen bocadillos a la cárcel -en la que no ha ingresado, ni lo hará-, profetiza una futura crisis financiera por la naturaleza ‘insaciable’ del ser humano. Felipe González alerta también: “Estamos incubando la misma basura que nos ha llevado a esta crisis financiera. El origen de la actual crisis empieza ya a olvidarse. Parece que la culpa ahora la tienen los gobiernos. Pero la causa está en una implosión del sistema financiero, que ha venido funcionando como un casino financiero mundial sin reglas”.

Y Vidal-Beneyto nos recuerda las reglas del neoliberalismo, vendidas con éxito en un libro que no se oculta: “Tu única guía será el egoísmo“, “Violarás las leyes sin que consigan cogerte”, “Los otros serán sólo instrumentos para el logro de tus objetivos”.

Pagan los gobierno a un saco sin fondo para que nos sigan oprimiendo y controlando. Y liberales de mal, sacan tajada de la desinformación general. Lo vivimos dolorosamente hasta en nuestro país. La privatizadora Aguirre dice que aún hay que ir más lejos. Exactamente igual, con palabras textuales, decían los responsables de ENRON. ¿Qué han controlado los gobiernos? ¿La salida de ingentes cantidades de dinero a bancos y empresas extraídas de los impuestos de los ciudadanos y de la pérdida de sus puestos de trabajo? ¿Alguna cabeza medianamente sensata puede pensar que van a velar por sus derechos particulares en las oficinas de un consejo de administración privado de una empresa, de muchas, cuyo único fin es el lucro para sus accionistas? ¿Cómo puede alguien defender que es el modelo correcto cuando han creado un mundo de profundas desigualdades e injusticias, con millones de personas que se mueren de hambre?

Enlazo la historia de ENRON. 104 minutos. Lo siguieron haciendo, a gran escala, cada vez mayor. Su intención es seguir en el empeño. ¿Una sociedad madura lo puede tolerar?

 

Una instructiva mirada fuera

En España no gustan las noticias internacionales, cada vez ocupan un espacio más reducido en los frivolizados medios. En casi ningún país interesan demasiado en realidad. La BBC británica sí ofrece reportajes ajenos a su isla, y es de suponer que lo haga porque tienen un público. En el centro y norte de Europa también interesa lo que sucede en los países vecinos. En un mundo globalizado, cada vez es más necesario mirar afuera por si es necesario “poner las barbas a remojar”. Incluso en la España aislada por los pétreos e impermeables pirineos que no dejaron entrar ni la Ilustración, aunque sí el fascismo.

“La economía cae al 18% y, para evitar la bancarrota, se han cerrado 30 hospitales, los enfermos deberán alquilar a partir de ahora la cama en los centros públicos, el salario de los maestros se recorta a la mitad, el salario mínimo baja el 20% y las pensiones, el 10%.” (…)”El laboratorio neoliberal europeo el único país de toda la UE donde el centro-izquierda no ha gobernado en los últimos 20 años, donde todos los asalariados pagan el mismo porcentaje de impuestos (flat-tax del 23%), donde las empresas apenas tienen tasas que asumir y el despido es en la práctica libre se ha derrumbado como ningún otro país ante la crisis mundial.”

  • Dos países europeos significativos celebran elecciones el día 27 de Septiembre. Portugal lo es para nosotros por vecindad, y por cuánto nos miran ante nuestra enorme indiferencia. Los sondeos dan una ligera ventaja a los socialistas del primer ministro José Sócrates. Pero, por primera vez en la historia del país, una mujer aspira a la presidencia del gobierno: la conservadora Ferreira Leite. Ésta acusa a Socrates de haber convertido a Portugal en “una provincia española” y promete suspender el proyecto del AVE que les unirá a Madrid, por su costo, y porque, seguramente, prefiere alejarse de nosotros, en un aislamiento dentro del aislamiento ibérico. Por lo que intuyo, la población no le secunda, dado que muchos portugueses trabajan en España.
  •  El mismo día, 27 de Septiembre, celebra elecciones la poderosa Alemania, gobernada por una coalición de democristianos y socialdemócratas, con presidencia de la inusual –al menos para lo que gastamos aquí- conservadora Angela Merkel. Pues bien, los sondeos demuestran que ambos partidos pierden votantes. Hasta los años ochenta, los dos grandes partidos cosechaban juntos más del 80% de los votos, y entre ellos estaba solo el FDP (los liberales). Este año, CDU y SPD podrían no alcanzar el 60%. El ascenso de los partidos pequeños, La Izquierda, Los Verdes y los liberales del FDP parece imparable.

 “No obstante, con la crisis aparentemente domesticada y a la espera de su previsible impacto en el mercado laboral, los votantes parecen haber cambiando de preocupaciones. Si la debacle financiera pudo capearse, ahora queda el miedo de muchos a perder el trabajo y a que continúen los recortes sociales, como consecuencia del enorme gasto público en programas de reactivación económica y financiera.

Aquí puntúa La Izquierda, que además cuenta con apoyos tradicionalmente altos en los cinco Estados federados que fueron la antigua República Democrática Alemana. La Izquierda nació en 2007 de la fusión de los ex-comunistas del Este con los disidentes socialdemócratas del entorno de Oskar Lafontaine en el Oeste”.

  •   No quiero saber más qué dicen los políticos españoles, sino lo que hacen. No quiero más declaraciones fuera del tiesto aireadas por los poco eficientes medios.  Incluso los políticos deberían ver que los partidos tradicionales se derrumban en favor de posturas más radicales. La izquierda, pero también la ultraderecha. Si queréis perder 8 minutos instructivos, ved este reportaje de euronews. Tengo la impresión de que nuevas corrientes están en marcha, y que cruzarán incluso los pétreos pirineos, pillando al personal deteniendo su mirada en el propio ombligo. Y a quien se duerme, se lo lleva la corriente, o eso dice el refrán.

Lecturas recomendadas del día

Entre otras cosas, dice:

 «Súbanmelos para desarrollar la red gratuita de escuelas infantiles, levantar un sistema decente de atención para los mayores e invertir lo necesario para combatir las enfermedades degenerativas. Súbanmelos, para que los parados cobren una prestación digna y no esa limosna populista de los 420 euros. Súbanmelos, y creen un parque de vivienda pública accesible en lugar de avalar a los constructores y proteger las viviendas que no pueden vender.

Súbanme los impuestos, pero dejen de aprobar ERE mientras regalan nuestro dinero a las multinacionales del automóvil. Háganlo, pero acaben con los contratos basura y olvídense de «flexibilizar» el despido (lo que el PP llama «reformas estructurales»). Claro que, antes, no estaría mal recuperar el impuesto de patrimonio que ustedes derogaron (18.000 millones anuales), acabar con las asignaciones millonarias a la Iglesia y a la Casa del Rey y derogar la Ley 15/97, que permite privatizar la sanidad y que ustedes votaron».

«El origen de la actual crisis «empieza ya a olvidarse». «La culpa «parece que ahora la tienen los gobiernos». Pero la causa «está en una implosión del sistema financiero, que ha venido funcionando como un casino financiero mundial sin reglas».

«Estamos a punto de repetir el modelo que nos ha llevado a esta crisis. Estamos incubando la misma basura que nos ha llevado a esta crisis financiera».

«Se ha hecho un enorme esfuerzo para reflotar a los bancos de todo el mundo» y las entidades financieras «siguen vendiendo los mismos productos que antes, pero no dan crédito».

El pozo podría albergar el equivalente a cinco años de consumo en España.

Historia:

1981 Creación del INH (Institituo Nacional de Hidrocarburos): Organismo público creado con la intención de integrar las diferentes compañías que operaban en los sectores del petróleo y del gas en las que el Estado español tenía una participación mayoritaria o era el único propietario.

1986 Creación del grupo Repsol: Su accionista único es el INH. Repsol aglutina las compañías en las que el Estado Español tenía una participación mayoritaria, en las áreas de Exploración y Producción, Refino y Marketing, Química y Gas Natural Licuado (GNL).

1989 El Estado (INH) inicia la privatización de Repsol (Gobierno de Felipe González).  Con una Oferta Púplica de Venta del 26% del Capital de Repsol. Las acciones de Repsol, S.A. pasaron a cotizarse en las bolsas de España y en la de Nueva York.

1997 (Gobierno de José María Aznar): El Estado culmina el proceso de privatización de Repsol.

En consecuencia, esas ganancias podrían ser nuestras, de los ciudadanos.

 «El patrimonio de los 10 más ricos del mundo es superior a la suma de las rentas nacionales de los 55 países más pobres. La sociedad debe cuestionar al capitalismo que glorifica la riqueza de unos pocos».

» Todo comenzó con el triunfo absoluto del yo en el universo de los valores y la emergencia de su soberanía en la sociedad con la exaltación absoluta del sujeto» (…) «Ahora, además, ideología y política se han sumado a esta estrategia, que ha hecho suya el liberalismo económico radical, una de cuyas formulaciones programáticas más populares son los Diez mandamientos para el éxito que nos propone Dany Robert-Dufour en su obra La Revolución cultural liberal, de los que pueden servir de muestra estos tres que traduzco del francés: «Tu única guía será el egoísmo«, «Violarás las leyes sin que consigan cogerte», «Los otros serán sólo instrumentos para el logro de tus objetivos».

Test de agudeza mental: busca las diferencias entre las formas políticas de EEUU y España

La política norteamericana está convulsionada por la osadía de Joe Wilson, Congresista de Carolina del Sur, que interrumpió el discurso del presidente Obama sobre la Reforma Sanitaria para gritar: “You lie¡” “¡Mientes!”. La salida de tono fue recibida con abucheos por la Cámara. Tanto demócratas como republicanos han recriminado a Wilson su actitud.

“Creo que deberíamos tratar al presidente con respeto y otra cosa que no sea eso no es apropiado», ha declaro el líder de los republicanos en el Senado, Mitch McConnell al New York Times. En la misma línea, el senador también republicano John McCain y rival de Obama en las elecciones presidenciales, ha calificado la actitud de Wilson como «totalmente irrespetuosa».

El congresista Wilson ha enviado esta nota a la oficina del Presidente: “Esta tarde me he dejado llevar por las emociones cuando he escuchado las palabras del presidente sobre la cobertura de inmigrantes ilegales en la reforma sanitaria. Aunque estoy en desacuerdo con la declaración del presidente, mi comentario fue inapropiado y rechazable. Le presento mis sinceras disculpas al presidente por esta falta de civismo».

Le han sido aceptadas las excusas aunque con esta reprobación: «ningún presidente ha sido tratado así jamás». Aún así, Joe Wilson, podría ser sancionado.

Por si la memoria diaria de años no es suficiente, Fernando Berlín de Radioclable, se molestó en contar las interrupciones de una sesión de control de Zapatero en el Senado, enfrentado al portavoz popular Pío García Escudero acerca de ETA, pidiendo el diario de sesiones de la Cámara:

PP a Zapatero = 101

PSOE al PP = 6

Llamadas de atención del presidente del senado al PP = 29

Yo hice lo propio con los calificativos dedicados por Mariano Rajoy al Presidente del Gobierno, dentro y fuera del Congreso:

 Acomplejado, agitador, ambiguo, antojadizo, aprendiz de brujo, bobo solemne, chisgarabís, cobarde, débil, frívolo, grotesco, hooligan, impreciso, imprudente, incapaz, inconsecuente, indigno, inestable, inexperto, insensato, insolvente, irresponsable, maniobrero, manipulador, mentiroso, oscuro, perdedor complacido, radical, rastrero, sectario, taimado, traidor, turbio, veleidoso y zafio.

¿Se puede llegar al mismo fin -el mejor servicio a la sociedad a la que representan- con tan diferentes maneras?

En el vídeo (minuto 1,21) es interesante observar el gesto sobrecogido y de enorme sorpresa de Joe Biden y el de su colega que materialmente se queda con la boca abierta, y el abucheo inmediato:

Enlazada en meneame.Si te gusta y quieres que se difunda más, vótala.  http://meneame.net/story/test-agudeza-mental-busca-diferencias-entre-formas-politicas.

El imborrable 11 de Septiembre

Uno atraviesa los años deteniéndose apenas en el día en el que nació y en los que lo hicieron los seres queridos, o en los que aquellos murieron.  Encuentros, despedidas, compromisos señalados. Y pasan los años sin saber cuál será la fecha en la que otros te recordarán porque te fuiste. Un día cualquiera para ti hasta entonces, que pasaste decenas de veces sin reparar en él. Uno atraviesa los días sin saber que algunos se fijarán de forma indeleble.

Probablemente el 11 de Septiembre sea para mí un signo imborrable en el calendario. El primero fue el de Chile en 1973. Amanecía un futuro a estrenar con grandes destellos de promesas. Los libros de la Universidad me detuvieron en el caos que padecía América Latina. Bolivia, Panamá, Uruguay, Argentina en ciernes, Cuba siempre, vivían en dictaduras, igual que España. En el resto, la democracia era muy precaria. Había preguntado un día en clase de COU sobre el diferente destino de los conquistados del norte y del sur del continente. “A los del norte los mataron a todos”, comprendí. A los del sur les robamos y les dejamos genes, cultura y escala de valores. Chile era la esperanza: el socialista Salvador Allende y sus reformas… imposibles. Duele amanecer con la esperanza rota por los tiros que cercenan los sueños. Un botarate –como suelen serlo todos los golpistas- acabó con ellos. Vivimos apasionadamente la peripecia, el final de toda confianza en una solución. Los muertos, los torturados, los despojados, los desaparecidos. Las manos cortadas del asesinado Victor Jara solo porque cantaba con candente ingenuidad. Al amor explotado de Amanda, contra el vecino dictador de Guatemala, Rios Montt, por la paradoja mil y ciento repetida: “Mi padre fue peón de hacienda, y yo un revolucionario, mis hijos pusieron tienda, y mi nieto es funcionario”. El dolor mortal de Pablo Neruda que me había descubierto que cualquier noche se pueden escribir… los versos más tristes. Como querer fuera del amor.

Un 11 de Septiembre, Cataluña comenzó a volver a celebrar su diada nacional. Agravio comparativo de los aragoneses, de alguna manera, que veíamos mermado, como tantas otras cosas, nuestro 23 de Abril por su feria del libro. Pazguatos intereses provincianos y absurdos todos, en un mundo global, en una Europa sin fronteras.

Otro 11 de Septiembre, en 2001, presenciamos en directo por televisión como las dos torres del país líder mundial se derrumbaban como si fueran de arena, como en un sueño. Habiamos mirado desde su restaurante en la cumbre el Empire State, como mandan los cánones, maravillados por el esplendoroso Nueva York que se abría a los pies, paisaje urbano del siglo XX desde la cima. Y ya no quedaba nada. Ni los muertos que nunca vimos. Y algunos supimos que venían malos tiempos. Ceguera fanática usada como excusa para un cambio social. Merma de derechos civiles, militarismo, ascensión y desborde del capitalismo, la guerra, la tortura, las invasiones que no encuentran lo que dicen buscar porque no es lo que nos cuentan lo que buscan, la trampa financiera que aún nos ahoga. Un tibio despertar nos alumbra hoy.

Un 11 de Septiembre hace 25 años murió mi madre. Y he conocido sus secretos anhelos, su dolor, sus esperanzas y sus sueños, apenas en signos, unos recortes de periódicos guardados en primorosa carpeta, unos recuerdos mejor hilvanados. Instalando la certeza de que debiste hablar más. No fuimos tan distintas.

Ha transcurrido hora y media del 11 de septiembre de 2009. Quiero despertar al día con buenas noticias, con cambios, promesas, proyectos, gestos, paz, bienestar. Seguramente será un día más. El calendario es un convencionalismo. Y ni siquiera hoy es 11 de Septiembre para todo el mundo.

Entrevista en la caspa.tv

 Antonio Delgado ha colgado en su web la entrevista que hicimos antes del verano, y que le agradezco.  Hablamos de los blogs, del periodismo, de España, de Europa, de los políticos, de la sociedad, de la televisión… Y si me permitís un apunte coqueto:  fue antes de erradicar los estragos de peso ocasionados por mi fallido intento de dejar de fumar. Además, la tele engorda.

Si os apetece echarle un vistazo aquí está: