“Zapatero a casa y adelanto electoral”

El último en sumarse ha sido Juan Ramón Quintás, presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros. Es decir, unos organismos controlados por el poder político de las autonomías que han recibido suculentas ayudas del gobierno central para mantenerse y, que ni aún así, facilitan créditos a los pequeños empresarios y ciudadanos asfixiados. Quintás recomienda adelantar las elecciones.

Luís María Ansón -un siniestro personaje amante de las faldas, viejo verde desde su juventud-, suele contar a quien le quiere oír, incluso públicamente, que él y otros próceres de similar calaña como Pedro J. Ramírez y Federico Losantos derribaron al Gobierno de Felipe González. Es cierto. Y también que Felipe les ayudó en el empeño, con las turbias aguas que permitió le enmarañaran el final de su brillante mandato.

La prensa derriba gobiernos en España. Pero no levantando “watergates” de inmundicia, porque aquí el robo y la manipulación tienen el apoyo de las urnas, sino buscando intereses más o menos personales. Ahora le ha tocado a Zapatero, quién también echa una manita con sus sorprendentes medidas y vaivenes. El presidente no tiene un problema de comunicación, como cree, es el mensaje que a veces comunica lo que falla.

  La crítica, sin embargo,  ha de preservar la  justicia. En mi opinión, los fallos del presidente no enmascaran sus aciertos. Y, sobre todo, creo que José Luís Rodríguez Zapatero está siendo víctima de una campaña muy poco limpia. Se está desinformando a la sociedad además y los mensajes calan. Gran parte del “malestar social” es prefrabricado interesadamente. Zapatero a casa, adelanto electoral” es hoy el lema que baja por la ladera en bola de nieve arrasadora.  Trabajar codo con codo por solucionar los graves problemas de España sí arreglaría el malestar social. Pero eso no interesa.

Una prensa de mayoría conservadora o una TDT que divide y que el ciudadano no acierta a entender. Me detengo un segundo en ella. ¿Cómo va a ser “de interés público” pagar por los contenidos de calidad en televisión? ¿No hay asuntos mucho más graves de los que ocuparse? Si hago zapping por los telediarios parece que no. Anoche, me informaron en ellos de lo que opinaba la audiencia a través de mensajes de los telespectadores, de cómo se hace un bocadillo de jamón de Teruel, de que a una señora se la había llevado el agua de una riada, e intentaron contarme resultados y chascarrillos deportivos, pero desconecté. Pues esto es lo que se da gratis y ya no entro en el resto de la vomitiva programación.

Zapatero no ocasionó la crisis mundial, ni tampoco la española, con una economía asentada en terrenos fangosos que alertaban a gritos de su peligro. Tampoco la ha corregido, bien es cierto. Pero algo se ha ocupado de querer remediar la flagrante injusticia de la ciudadanía española, en cuyo gasto social se invierte tan poco que ocupa los últimos lugares de Europa. Por otro lado, la situación real está siendo altamente manipulada. Ignacio Escolar hizo hace unos días un magnífico trabajo sobre el tema, que podéis leer después con calma.

¿Cuál es el recambio? ¿Tienen en mente un candidato socialista quienes, desde un supuesto progresismo, quieren derribar a Zapatero? ¿Y qué tenemos en la derecha? Por enésima vez proclamo que si el PP fuese la CDU alemana y, Rajoy, Angela Merkel, las cosas serían distintas. Pero no es así. Y ni siquiera voy a entrar en su ideología carpetovetónica y anclada en el pleistoceno, sino en una serie de hechos.

El PP habla de bajar impuestos y frenar el gasto público como solución a la crisis, pero Valencia y Madrid –comunidades y ayuntamientos- han subido las tasas y, sobre todo, presentan las cuentas más endeudadas de España. Sus ciudadanos disponemos de unos túneles estupendos en la M30 en Madrid, y de múltiples instalaciones deportivas, la Caja mágica, La Peineta remodelada y varias más, hasta campos de golf privados en parques públicos. ¿Y algo que “se coma” en cuerpo y espíritu? ¿qué se ha hecho por la ciudadanía? Muchas obras en las calles, pero siguen los pavimentos rotos y sin pintar. En Valencia, además del puerto para los amantes de la vela –deporte altamente popular-, se han construido con dinero público un circuito de Fórmula 1 a utilizar una sola vez al año.

Tampoco me voy a detener otra vez en las privatizaciones, en los contratos basura laborales –iniciados con Felipe González y llevados al límite por Aznar-, que dieron el golpe de muerte a los maltrechos sueldos españoles.

Y finalmente: la corrupción. Argumenta el PP que a ellos se les investiga más. Ese triple de encausamientos de los que ya hablaba en mi libro publicado hace un año, y que venían de atrás. Con lo que, primero admite y aprueba, la existencia de esa corrupción. No es un dato negativo a valorar por el PP. No parece molestarle que se infrinja la ley sino que se persiga y se difunda. Suele pensar que les redimen los votos de un país que confraterniza, sin empacho, con la trampa y el robo, la delincuencia de guante blanco. Porque además, el 94% de los detenidos del PP sigue imputado y algún indicio habrá.

Todas las declaraciones de su oculto programa económico señalan a la “flexibilidad” del mercado laboral –Rajoy en el Congreso de los Diputado alabó ese aspecto de China, que lo que ha “flexibilizado” han sido los derechos humanos-, “moderación” de salarios, retirada de subsidios, replantear las gravosas pensiones, o reducir el gasto público, es decir, el gasto social. Lo que ya hizo Aznar. Es decir, la política neoliberal fracasada.

 Hasta la derecha añora hoy a Felipe González, a quien trataron con escarnio no hace mucho, al punto de armarle similar complot que acabó con su gobierno. Y si pudieran rescatar de las entrañas de su significativo olvido a Adolfo Suárez, a quien literalmente machacaron desde todos los ángulos, también lo harían.

  Lo que ocurre es que en la información -hoy tan “modernizada” con la TDT de pago-, además de todo lo dicho, el futuro viene con nubarrones. Muchos periodistas jóvenes sólo parecen vibrar con su sueldo y la permanencia en su puesto de trabajo funcionarial. Y esta mañana las noticias más vistas de los periódicos son éstas:

 El País:

1.Briatore: “Lo dejo para intentar salvar al equipo”

2.Recital de Pau y su orquesta

El Mundo: 

1.España huele a oro

2.Juzgada por ir borracha y exhibirse medio desnuda en un avión

Público:

1.Risto Mejide ‘cuelga’ en Youtube un vídeo de Ana Rosa Quintana censurado por Telecinco

ABC:

1. “Si no llego a encerrarme, me mata”

2. Ortega Cano, sustos y alegrías

La Vanguardia: la segunda tras el asunto del Palau, ésta:

“Satanás concede deseos, pero a la vez pasa factura”: El exorcista de la Archidiócesis de Barcelona ha atendido a más de un centenar de personas con síntomas de posesión maligna.

 Casi me temo que la cuestión más interesante para la reflexión -de todas estas publicadas en los medios- sea ésa de la posesión maligna, maligna de mal pernicioso, claro está, no de ningún príncipe de los avernos.

La experiencia de escribir un blog

Acabo de soprepasar las 30.000 vistas en poco más de tres meses de vida del blog. El primero fueron muchas menos, lógicamente, ahora ya la media está en unas 500 diarias (muchas gracias, por cierto). Cuando me reproduce http://www.escolar.net, salta incluso a las 2.500 y más. Si alguien lo hace en http://www.mename.net suele ponerse, si la noticia marcha bien, en unas 1.500. Otros medios aportan desde 10 a un centenar diario -en el caso, por ejemplo, de El Plural-.

 Toda la vida dedicada al periodismo, me quedo huérfana de trabajo, y un par de personas que me quieren me aconsejan que escriba un blog. Pero yo no sé informar para mí misma o cuatro amigos, como si les sucede a algunas personas que conozco. Así que como una cría con zapatos nuevos, exploro esta maravilla de wordpress donde me cuentan con pelos y señales todo lo que afecta a mi blog, con gráficas y todo, y asisto a los ascensos maravillada.

Entre mis lectores -porque evidentemente tengo lectores- hay con seguridad expertos en este mundo, otros son novatos como yo. A éstos sobre todo dedico algunas reflexiones. Lo primero que me sorprende es el hecho de que te reproduzcan y el cómo. No pongo objeción alguna, al contrario, los derechos de autor que defiende la SGAE por ejemplo, deben ser para soporte físico vendido y cobrado. Ni la información ni la cultura deberían ser una industria, sino un servicio a la sociedad. Así que encantada con ver difundido lo que escribo por este medio. Pero es que me he encontrado algunas entradaa del blog, como artículos aparentemente escritos para un par de periódicos de papel. Creo que uno era de Canarias. Sin hacer referencia al blog. Eso ya no me gusta tanto.

http://www.meneame.net es un mundo en sí mismo. Para los párvulos en la materia les diré que se basa en que los lectores envíen noticias que luego son votadas. Pasar a portada te inunda de visitas. Para fomentar la diversidad, existe un baremo que es la entropía. No puedes repetir los envíos. Dado que casi todos los periódicos cuentan lo mismo y de la misma forma, y que apenas dos o tres elaboran algo más sus contenidos es un problema. Por eso, los lectores y votantes, buscan debajo de las piedras algo nuevo. Y se apresuran a enviarlo antes de que lo haga otro, porque como dupliques la noticia lo llevas crudo, te fríen a negativos. Por una razón o por otra, pueden llegar a echarte del sistema. Pretenden que sea algo muy democrático.

  Entre sus incontables ventajas está que te enteras de todo lo que ocurre al instante. Sólo que la relevancia de las noticias aparece como muy aleatoria. Falla en los primeros estadios, antes de llegar a portada, donde unos usuarios llamados “trolls” (un vocablo de Internet que define a quien quiere provocar y arruinar la conversación) hacen uso de su ideología para desacreditar una noticia. Os pongo un ejemplo. Hoy, he visto que subían las visitas procedentes de meneame. Alguien llamado Lindeloff -a quien no tengo el placer de conocer- me había publicado. Otro usuario que suele enviar noticias de libertad digital pero -a quien el sistema sí tolera- le ha puesto voto negativo acusándole de spam. Mi pobre entrada sobre la sanidad se ha quedado famélica, ya nadie la leerá allí. ¿Pasa algo por eso? No, realmente no, la información ya apenas mueve nada y hay muchas formas de mimar al ego. Sólo que no me parece lógico.

Estoy muy ocupada estos días organizando un acto grandioso -ya os contaré-, pero realmente -de disponer de tiempo- no se puede negar que el que hoy se aburre es porque quiere.

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