El discurso del Rey sin eufemismos

Buenas noches.

Como cada fin de año me toca dirigirme a vosotros en esta fecha para felicitaros la Navidad y lanzar frases a modo de oráculos que serán interpretados desde distintos ángulos. Ocurre cuando no se dicen las cosas del todo claras. Haremos un esfuerzo por una vez de ser algo más diáfanos. Lo primero que me interesa resaltar, lo primero, es que tenemos un “futuro en común”. De aquí no se apea nadie que igual se cae todo el entramado. Tanto hablar de solidez y a veces resulta que las uniones son muy endebles.

“España continúa sufriendo los efectos de una crisis económica y financiera de una duración y magnitud desconocidas en la historia reciente de la Unión Europea, con efectos muy negativos sobre las personas, las familias y las empresas”. Sobre las causas y motivaciones no me voy a pronunciar pero daros por saludadas afectuosamente todas las víctimas. “Gracias por vuestra ayuda”.

Si esto fuera un Estado social como proclama la Constitución no tendríamos que volver a hablar de que “es extraordinaria la fuerza de la  familia en España, y fundamental el papel que está jugando en esta grave crisis”. Tendrías derechos y no sería la familia el sostén como ocurre en las sociedades menos desarrolladas. Bien injusto es además. ¿Y si uno no tiene familia que pueda ayudarle? pues se fastidia. Pero yo sí tengo familia, de rancio abolengo: soy Rey. A mí ese problema no me afecta y no me toca sino decir “Gracias, en definitiva, al conjunto de los ciudadanos por vuestro ejemplo de responsabilidad y de civismo en tiempos ciertamente difíciles”. Algunos se contentan con esto.

Sé que hay gente realmente indignada con esta situación. Basta ver como pitan a los políticos y a la familia real incluso cuando acudimos a eventos. Os fastidia que os estemos oprimiendo mientras “casos de falta de ejemplaridad en la vida pública han afectado al prestigio de la política y de las instituciones”.

Ay, mis asesores creen que con esta frase os vais a quedar tranquilos como siempre, pero es que hasta a mí me da hasta la risa. «Ejemplaridad», ay, leed latrocinio, prevaricación, abuso, estafa, atraco… Veamos:

Tenéis más razón que un santo. Empecemos por el chorizo de mi yerno y la nena que me está costando un Imperio librarla de imputaciones, pero es que es “una infanta” –está por encima de vosotros-  y en eso están de acuerdo hasta buena parte de los órganos de Justicia que os habéis dado. Ay, perdón, otra vez por la carcajada.

De los políticos qué os voy a contar que no estéis viendo todos los días en los medios. De Bárcenas a Blesa, del amigo Matas a los turbios dirigentes de Madrid. El partido en el poder borrando ordenadores y correos, pruebas en definitiva. A ratos esto parece la Mafia siciliana, una organización creada para delinquir. Tenemos los EREs andaluces, chorizada muy patria, que la derecha quiere equiparar a la podredumbre troncal del PP. Pero, vamos, es que entre todos os estamos robando a manos llenas y aún os venimos con milongas.

Como éstas que me han escrito: “la sociedad reclama hoy un profundo cambio de actitud y un compromiso ético en todos los ámbitos de la vida política, económica y social que satisfaga las exigencias imprescindibles en una democracia. Es verdad que hay voces en nuestra sociedad que quieren una actualización de los acuerdos de convivencia”.

Lo que reclama realmente cualquier persona con dignidad, cualquier país serio, es que todos los ladrones sean enjuiciados sin ayuditas disuasoras de la hoy tan manoseada justicia. Y que vayan a la cárcel sin son condenados. Que devuelvan el dinero. Una purga espectacular de todo cuanto enrarece la vida pública y ha convertido España en un país con tan mala fama internacional, que tanta vergüenza produce a muchos ciudadanos decentes. Entre unas cosas y otras –añadamos mis elefantes y Corinas- nadie da un euro por la Marca España. Ya no ha faltado más que la regresión ideológica del PP a tiempos en los que mandaba “el abuelo”, a quien tanto debo.

Vuelvo al papel y no doy crédito. Me pone que esto se resolverá, entre otras cosas, “con la generosidad de las fuerzas políticas y sociales representativas”. ¡Con la generosidad! Os han degradado la vida, os están robando muchos de ellos, y aún –dicen- habéis de aguardar que tengan a bien ser magnánimos e intentar algún paño caliente. Más paciencia que nadie en el mundo tenéis. Claro, tantos años de idiocia programada.

Me toca decir ahora que hay “indicios de recuperación que se están empezando a ver”, no es cierto, pero voy a quedar muy bien –lo de Rajoy y cía no se lo traga nadie… con cerebro- concluyendo: “Para mí, la crisis empezará a resolverse cuando los parados tengan oportunidad de trabajar”.

La cosa está cruda. Para vosotros en particular pero cuando nos pasamos de rosca termina por afectar un poco a todos. A mí no dejan de presionarme con la abdicación, me resistiré como un Rajoy cualquiera. Os tengo que convencer de que durante mi reinado España ha ido como una seda. Diré, sí, “he visto momentos malos y buenos y siempre hemos sabido los españoles salir juntos de los malos y construir juntos los buenos”. Esto une mucho, le pasa «a todo el mundo». A los países que son «como familias» pero en los que unos mandan y otros sirven, unos comen bien y otros no.

Para resumir y no provocar vergüenza ajena, vengo a sentenciar que los españoles somos la leche, o eso se creen los ciudadanos con poco sentido crítico. Una confluencia cósmica impactó sobre la península ibérica, sus islas y comunidades autónomas, para hacernos superiores al resto de los mortales.  Somos únicos, la leche, como digo. Y salimos de todo como en los anuncios de Campofrío. «¿Se proclama una supuesta decadencia de nuestra sociedad y de nuestras instituciones?» No es un invento, es algo real. Y se cuenta bastante menos de lo que se debería para lograr una reacción que convirtiera a España en un país decente, aunque habría víctimas en el camino del lado que nunca toca y eso no puede ser. ¿Qué queréis? Viene de serie con la monarquía la consagración de privilegios.

En una palabra, “yo he dedicado mi vida” a esto y haré lo que pueda por mantenerme. Hasta deciros que la culpa es compartida, de todos, incluso vuestra –¡os funciona tan bien almas cándidas!-. “Esa crucial tarea de modernización y regeneración no es competencia exclusiva de los  responsables políticos. También lo es de los agentes económicos y sociales y de la sociedad en su conjunto a través de sus estructuras organizativas”.

Reitero que hemos de ir “juntos” sin fisuras y poco más me queda por añadir. Que ni el Santo Job se os puede comparar. Gracias, a veces se nos saltan las lagrimas de emoción e incredulidad. ¡Con generosidad! lo arreglarán los políticos y mandos en insituciones,  decía, ay.  Son un sol estos españoles, tragan con todo.

De nuevo, Feliz Navidad y buenas noches.

Cuento de Navidad

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Esta noche podría fácilmente irrumpir el Fantasma de la Navidad Pasada. ¿De cuál? La niñez de los más viejos, maduros sin más, nos hablará de lluvia, quizás nieve, y de frío por encima de todo. Sin otros medios económicos para paliarlo sino un brasero o una estufa de carbón. Del extraordinario en la cena de Nochebuena que apenas llega para un pollo de corral –un lujo entonces- y una sopa sabrosa, una buena verdura. Los dulces que han hecho las mujeres de la familia y el Anís del Mono.

La vida cotidiana se detiene por unas jornadas y se trata de no pensar en la precariedad del trabajo, la salud o la educación solo para ricos, la burda manipulación en los libros de texto. O la mendicidad de los más desfavorecidos a quienes ni techos les cobijan. La mordaza y el palo a toda reivindicación de justicia; el autoritarismo, el miedo.  La Miseria y la Ignorancia surgen ahora, hoy, del reloj del pasado para imbricarse en el presente. Vuelven las estrecheces y los privilegios. El frío engañado con forros polares dentro de casa. Tiempos de posguerra española redivivos, tiempos eternos del Dickens que criticó y evidenció –como tantos otros- qué es para el poder laestabilidad que solo trabaja para los obscenamente ricos.

El Fantasma de muchas otras Navidades Pasadas, las que ha vivido la mayoría, nos llevará sin embargo a tiempos en los que se luchó -y algo se logró- por disminuir la brecha social. Hubo sanidad y enseñanza para todos, una cierta igualdad de oportunidades. La mujer ya no era considerada retrasada mental por la misoginia con mando en plaza y paquete. Navidades de langostinos y regalos por doquier que traían a la vez el Papa Noel extranjero y los Reyes Magos del oriente local. De las calefacciones liberadas de la codicia de las empresas eléctricas y sus puertas giratorias con los políticos. Incluso del amor que brindaba con cava o champaña por un futuro que tenía algún color más que el negro.

El Fantasma de la Navidad Presente nos ha encogido el corazón, la luz y el calor y hasta las entretelas de los abrigos que ya no son de lana y cosen por dos perras los esclavos del consumismo. Algo más allá; pronto aquí, el país de los sueldos menguantes. De los derechos mermados, de tantas libertades anuladas. Ni las pensiones se respetan. Se vende y se compra incluso la salud, todo nuestro suelo y patrimonio. Habrá que calibrar el menú extraordinario para que no se desequilibre más el de todos los días. Cuesta sonreír… salvo a los idiotas, a los que no piensan en nada porque –dicen- no quieren sufrir aunque se chupen el hambre. A los que no piensan… en nada.

No nos negamos a celebrar ni la Navidad ni la vida, ni a brindar por todas las ilusiones. No somos el avaro y solitario Ebenezer Scrooge del cuento de Dickens. Por el contrario, estamos muy hartos de estar hartos pero vemos que, si el presente ya es angustioso, el Fantasma de la Navidad Futura se cierne amenazador. Y, lo que es más ridículo, lleno de paradojas. Somos los castigados, mientras el cruel austericida come y bebe a dos carrillos con sueldos, sobresueldos y contabilidad B. Con las redes clientelares de la trampa continua.

Aquí y ahora sigue la ceremonia de la normalidad plagada de anormalidades. El castigo ejemplarizante de la literatura, en cambio, se ceba en quien termina por recibir el trato que cabe esperar de sus actuaciones, lo que merece: “Jamás le paraba nadie en la calle para decirle con alegre semblante: «Mi querido Scrooge, ¿Cómo está usted? ¿Cuándo vendrá a visitarme?» Ningún mendigo le pedía limosna; ningún niño le preguntaba la hora; ningún hombre o mujer le había preguntado por una dirección ni una sola vez en su vida”. El que finalmente verá su casa saqueada y se enfrentará a la hora de la verdad de la muerte solo y mísero. Claro que entonces había más libros y ninguna tele, más lucidez y menos marhuendas, más conciencia y menos conveniencia.

No vamos a pedirles a los deleznables codiciosos de lo ajeno que nos compren un pavo, pero tampoco debemos prestarnos a seguir siendo sus guindas. Pueden celebrar las navidades en sus saraos o en Soto del Real, mejor allí las siguientes. Ni en la ficción jugamos a la caridad, sino a la justicia. Pero nuestra única esperanza para disipar los fantasmas atroces de la realidad es dedicar unos minutos al menos a la revisión de vida que proponen, por ejemplo, los cuentos de navidad. A lo que tuvimos y no tuvimos, a lo que hemos perdido, a los que nos queda por perder.

Como propone el cuento de Dickens aún se está a tiempo de detener la desgracia total que nos hemos venido fabricando. Hay una forma de organizar la sociedad más equitativa. Hay dinero al menos para lo que ha habido durante tantos años: sanidad, educación, pensiones (a mejorar), sueldos, dependencia, transportes, servicios sociales todos. Y cultura, y ciencia. Y calefacción. Y luz. Y agua. Tiene que haber -si somos… personas-  un modo de organizarse sin pisotear los derechos de nadie por cerriles talibanismos religiosos o de clase autocrática.

Brindo con una copa de razón, coraje y dignidad a partes iguales porque esta sociedad entre en la cordura y la acción. En esas condiciones, Feliz Navidad.

*Publicado en eldiario.es

Gallardón reinstaura las Cruzadas

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La viñeta se propaga en twitter desde Francia donde parece tener su origen. La ley española para restringir el aborto está causando alarma y estupor también fuera de España. Incluso entre la derecha civilizada a la que jamás ha pertenecido la española. Numerosos medios internacionales, hasta el conservador liberal Wall Street Journal hablan de la involución ideológica registrada en España con diversas leyes, todas en el mismo sentido. La reacción también se ha suscitado en niveles políticos.

La Ministra de Derechos de las Mujeres y portavoz del gobierno francés, Najat Vallaud-Belkacem, ha llegado a escribir una carta al llamado Ministro de Justicia español, Alberto Ruíz Gallardón para mostrarle su “honda inquietud” por lo que está haciendo. «Es terrible ver que en un país como España, que en estos últimos años se había convertido en una referencia para quienes luchan contra la violencia contra las mujeres (…) vaya a disponerse a conocer un retroceso en materia de derecho a disponer del cuerpo propio», recoge ABC de las palabras de Vallaud-Belkacem. Es «inquietante» y un ejemplo de que «los derechos de las mujeres nunca están conseguidos de forma definitiva», añade.

El integrismo católico –máxime el español- viene acompañado de fuertes dosis de sadomasoquismo. También de hipocresía, la que tan magistralmente definía Machado al decir “aquel trueno, vestido de nazareno”. Pues eso, Gallardón a pesar de sus “asuntos personales”, es un retrógrado católico. En esta línea, ha decidido contestar a la Ministra francesa para dejarnos en un ridículo aún mayor. También es ABC quien saluda la gallardía de Gallardón al enfrentarse él solo –y su partido, no lo olvidemos- al infiel venga de donde venga.

Así le dice a la ministra francesa que “las tesis de los socialistas sobre el aborto «son cosa del pasado» y que están en minoría en Europa, como se comprobó en el Parlamento Europeo el pasado 12 de diciembre, cuando perdió la propuesta de la diputada socialista portuguesa”.

En efecto, el Partido Popular Europeo, aliado ya sin tapujos en algunas votaciones particularmente de los españoles con la extrema derecha oficial, tumbó la propuesta de Edite Estrela sobre salud y derechos reproductivos, al considerar  que compete a cada estado miembro. Sin mojarse más, como son ellos.

Gallardón se ve ya enarbolando el estandarte medieval por el ancho mundo. Dice ABC que “el propósito del Gobierno de Rajoy es «internacionalizar» el debate sobre la reforma de la ley del aborto para que el resto de legislaciones europeas se adapten también” a lo que… dicen que dice “la Convención de Naciones Unidas sobre los derechos de los discapacitados, uno de los principales ejes de la reforma del Gobierno, en la que se elimina el tercer supuesto previsto en la ley del aborto de 1985: las discapacidades o malformaciones en el feto ya no son una causa por sí solas para poner fin a la vida del no nacido. El Ejecutivo también quiere explicar a Europa el reconocimiento del nasciturus como bien jurídico y cómo sus derechos han de equilibrarse a los de la mujer embarazada”.

Por cierto, el tiro les puede salir por la culata. Lo contaba hoy Iñaki Gabilondo: “Hemos vuelto a entrar en el furgón de cola del mundo

Porque, en efecto, la ley de Gallardón/Rajoy/Mato y los demás del PP pretende obligar a parir a niños que hayan registrado en su gestación como embriones graves malformaciones tanto físicas como psíquicas. Y, atención, entre las medidas que prevé para la madre obligada -como digo- a serlo está la de “dar al niño en adopción”. Un gobierno que ha propinado un tajo mortal a las ayudas sociales y ha precarizado la vida de la mayoría supone que alguien adoptará a un minusválido y si no es así se crean de nuevo los hospicios para huérfanos y tarados. La mejor solución es que ellos, desde Gallardón a Mato, pasando por Montoro, Rajoy, De Guindos, Báñez o Sáenz de Santamaría adopten a las criaturas. Dados sus sueldos, sobresueldos y contabilidades B al menos podrán dedicarles los cuidados materiales que necesitan. Aunque lo lleven a cabo sus sirvientas.

Gallardón considera que “lo que se lleva” es la ultraderecha y razón no le falta a la vista de los sondeos. Aunque, menos lobos: el nivel de caspa e involución del PP es raro de encontrar. Puede que ni entre los seguidores de Marine Le Pen. Ahora bien, este parlamento europeo está a punto de caducar. En Mayo hay nuevas elecciones. Nuestra batalla absoluta es luchar porque esta gentuza no vuelva a repetir mayoría en Bruselas. Los partidos neoliberales-conservadores europeos son los responsables del mal que nos aqueja a todos.

 

Gallardón desafía a la OMS y legisla contra las mujeres

Es tal la indignación, inquietud y tristeza que me han producido los nuevos atropellos del Partido Popular que he preferido no escribir. Capaces los miembros de este partido y este gobierno de hacer aflorar los peores instintos del ser humano por su infinita maldad, conviene más la reflexión y el sosiego para buscar soluciones positivas que pongan freno a tanto descalabro que puede llegar a un hundir a una sociedad completa. Una persona no puede degradarse ni siquiera para ponerse a su nivel.

Como el artículo de Ángels Martínez Castells me ha encantado y refleja lo que pienso, lo incluyo en sus partes fundamentales y lo enlazo para que lo leáis completo. Solo una salvedad: en mi opinión son todos los miembros del gobierno los coautores de estas leyes y esta involución. En la rueda de prensa del Consejo de Ministros Carlos E. Cue de El País preguntó a la vicepresidenta si se sentía cómoda con esta ley del Aborto y dijo que sí. No hay que olvidar que esta señora se fue a trabajar como segunda de Rajoy nada más parir. Que buena es la conciliación laboral y el papel activo de la mujer y otra cosa es eso.  Indican formas de ser. De todos ellos, si no alguno dimitiría.  Todos los miembros del Partido Popular, pues, nos recuerdan lo peor de nuestra historia, ese siniestro medioevo al que nos quieren devolver.

inquisición

Tiempo ya para Ángels… Aquí el texto completo.

Nos han transportado, sin quererlo, a tiempos de Cruzadas contra infieles, a una Edad Media que se cree especialmente fría porque las supersticiones y los prejuicios no dejaban alumbrar ni la ciencia ni la razón. Nos quieren persuadir que la vida es cruel, porque es manifiesta la crueldad de quienes nos gobiernan. Los ministros del PP, con Gallardón en cabeza y Rajoy sin identificar por Bruselas, se mostraron ayer de nuevo insensibles a los incrementos de enfermedades mentales, a la menor esperanza de vida registrada, a las mayores tasas de suicidio, y fueron con saña a por las mujeres embarazadas que reclaman el derecho a su propio cuerpo: fingiendo horror por lo que dicen es sacrilegio (en quienes no son sus hijas ni pertenecen a su familia), guiñan un ojo a su electorado más reaccionario mientras escupen sobre las mujeres. En un gesto especialmente cruel porque es gratuito, Gallardón promueve una ley machista, clasista y que en si misma es violencia de género. Una ley, además, que atenta contra la salud pública.

Publico nos recuerda que según advertencias hechas por la Organización Mundial de la Salud, el aborto inseguro es una de las cuatro causas principales de mortalidad y morbilidad materna. En la guía para “Aborto sin riesgos” podemos leer:

“Las causas de las muertes maternas son múltiples. Las mujeres mueren como consecuencia de complicaciones del trabajo de parto y del parto que no son reconocidas o que son tratadas inadecuadamente. Mueren de enfermedades tal como la malaria, que se agravan durante el embarazo. Mueren porque algunas complicaciones se desarrollan en etapas tempranas del embarazo, a veces aun antes de que la mujer se entere de su embarazo, como por ejemplo en el caso de un embarazo ectópico, y mueren porque buscan interrumpir embarazos no deseados, pero carecen de acceso a los servicios apropiados. (…) A pesar del notable aumento de uso de anticoncepción en las últimas tres décadas, se estima que 40-50 millones de abortos ocurren anualmente, cerca de la mitad en circunstancias inseguras. Globalmente, alrededor del 13% de todas las muertes maternas se deben a complicaciones de abortos inseguros.” Y más adelante añade:“Casi todas las muertes por el aborto inseguro ocurren en países donde el aborto está rigurosamente prohibido por la ley. Cada año, aproximadamente 47.000 mujeres mueren debido a complicaciones del aborto inseguro”

Pues bien, Alberto Ruiz-Gallardón, el ministro de Justicia de este Gobierno que ya se ha convertido en una camarilla indeseable de sospechosos habituales, hace caso omiso de las recomendaciones de la OMS. ¿Por qué debería ser más respetuoso con la salud publica que su compañera de Gabinete, Ana Mato, alias “la ciega del Jaguar”? Ambos se han dejado envolver en los cantos gregorianos de la Conferencia Episcopal y los Foros de los No-dos para restringir la ley del aborto a términos que devuelven a las mujeres a hace más de 30 años. Y aunque ya sé que la responsabilidad fóbica es de Gallardón que en versión desplegable es un meapilas misógino, no puedo por menos que considerar a Ana Mato (que a fin de cuentas cobra por hacer ver que ejerce de Ministra de Sanidad) su cómplice necesaria.

Puede que Gallardón aún se arrepienta de haber incluido el supuesto de violación, (hasta las 12 semanas de gestación), puesto que ya algún cafre ordenado afirma que no se puede concebir si la violación no es consentida, pero bien que se ha ocupado de inventar obstáculos para el supuesto de riesgo de salud física o psicológica de la madre, donde se incluye la malformación fetal siempre y cuando el embrión sea inviable y ello pueda suponer trastornos psicológicos para la gestante. Y todo ello con “consentimiento informado” y permiso paterno si se trata de una menor, y con la opinión de dos equipos médicos diferentes de los que (si se supera la carrera de obstáculos al ejercicio de los derechos de las mujeres) lleguen a practicar la interrupción del embarazo (de preferencia, en la sanidad privada).

(…)

La OMS alerta sobre todas las tácticas dilatorias cuando una mujer ha decidido abortar (pero Gallardón se inventa multiplicar los informes dilatorios previos). La OMS reconoce que no es saludable para la mujer, en muchos casos, tener que pasar por la verguenza de reconocer que ha sido violada para poder abortar. Pero Gallardón insiste en humillarla para demostrarlo. Y Gallardón y Mato saben perfectamente que obligan a llevar a término el embarazo de un feto con malformaciones que después será abandonado a su suerte, sin ninguna atención especial por parte de las autoridades incompetentes.

Vuelven los tiempos de los abortos clandestinos, de los viajes al extranjero (si se puede) para abortar, de que la sensación de pecado y culpa impida vivir, amar, sonreír y sentirse libres. Este Gobierno del PP no nos condena sólo a la precariedad laboral, a contar cada céntimo de euro, a escoger entre comer o medicarnos, a andar por las casas (si aún pueden pagarse) casi a oscuras y ateridas de frío… este Gobierno del PP quiere acabar con nuestrros derechos, nuestra dignidad y que nos podamos despertar cada mañana con una sonrisa. Si ellos no disfrutan de la vida (basta ver la cara de Fernández Díaz o de Soraya Sáez de Santamaría para entenderlo) nadie pueda sentirse feliz por estar vivo. Y en esta cacería a la felicidad, como siempre, los niños y las mujeres, primero.

Gallardón tiene que ser consciente que ni las mujeres (ya muy al límite) ni la ciudadanía responsable, aceptarán esa contrarreforma del aborto. Como gritaban ayer por las calles de toda España: “Recuerda que somos las nietas de las brujas que nunca pudiste quemar”.

Desafío en el alto ático

Son una pareja de éxito y con grandes amistades. Él, actualmente, preside la Comunidad de Madrid porque así lo decidió la candidata electa Esperanza Aguirre cuando dijo que se retiraba de la política. Ignacio González, siempre ha sido su número 2, su colaborador más directo. Su mujer, Lourdes Cavero, trabajó en la Patronal de las Eléctricas hasta 2010, saliendo con una indemnización de 700.000 euros. Muy preparada, enseguida encontró un nuevo empleo como vicepresidenta de los empresarios madrileños, puesto que creó para ella, otro gran hombre, Arturo Fernández, el gran Arturo que consigue ventajosos contratos de restauración, aunque algunas veces se sospeche hace alguna trampilla.

Esta glamurosa pareja  se compró como no podía ser de otra forma un ático en Marbella, de acuerdo a su rango. Nada, 257 metros cuadrados construidos, más amplias terrazas y un solarium de otros 238 metros. 3 amplias plazas de garaje y tres trasteros. Después de muchas vicisitudes y desmentidos nos dieron a conocer que habían alquilado esa vivienda por 2.000 euros al mes, una ganga. Y que luego la adquirieron en propiedad  por 770.000 euros. Otro precio estupendo de esta gente tan hábil que lo mismo actúa de lobby de las eléctricas  -ella- que se empecina en privatizar la sanidad pública –él-.

El tema del ático de los González colea desde hace tiempo. Es ponerse alguien a investigar y es apartado de su puesto. Hasta el Ministerio del Interior reconoce que ésa fue la causa de la destitución de una de las cúpulas policiales cercenadas por el PP durante su corto –pero eterno mandato-: perdieron la confianza del ministro por meter las narices en el ático.

Pues va ahora una juez de Málaga, Mariana Peregrina, y osa resucitar el asunto. Ha imputado a Lourdes Cavero en un auto en el que, además de apreciar indicios de delito fiscal y blanqueo de capitales -procedentes de supuestas comisiones- en la adquisición del ático, imputa a la sociedad radicada en Delaware que primero alquiló y luego vendió el ático a Ignacio González y Lourdes Cavero. Ah, porque claro, esta gente cosmopolita usa paraísos fiscales para sus operaciones.  No como los muertos de hambre que pagamos impuestos en España y bajamos a comprar a Caprabo.

Cuenta Ernesto Ekaizer, detalla de hecho, cómo la jueza pidió comisiones rogatorias que es algo que se utiliza en delitos cometidos en el extranjero. Y ya desde hace un año. Pero tiene mala suerte. No se las tramita el Ministerio… de Justicia, en este caso.  Leed, leed, para que veáis las amistades de tanta alcurnia que tiene la pareja. Lo emprendedores que son.

Y ya no nos faltaba más que la llamada Fiscalía Anticorrupción. Perdiendo el culo, literalmente, y perdonadme este lenguaje tan coloquial, ha iniciado los trámites para recurrir inmediatamente el auto de la juez a las pocas horas. Algún defecto de forma debe tener, vaya por dios. Y sobre todo no vayamos a darles las navidades a nadie que precise descansar de las arduas tareas a las que se dedica a favor de la Comunidad. Ignacio González, el presidente heredado y en posesión de una extraordinaria credibilidad,  ya nos había anticipado esta mañana que “El auto está plagado de presunciones sin aclarar”.  Por si acaso la Justicia ésa que tenemos recurre ipso facto para que no se aclare, o eso parecería ¿verdad?

Qué ganas de enredar las de esta jueza molestando a gente decente y de tanto pedigrí. Y mira que no aprenden. Tienen ahí a Baltasar Garzón, a Elpidio José  Silva, el juez  Castro también podría contar. Que viene la navidad y quien sabe si los González no tienen preparada alguna celebración frente al mar en compañía de algunos amigos.

Y nada, mientras escribía esto, nos acaban de vender Novagalicia, la entidad que se cargó la mala gestión -y alguna cosilla más- política. Metimos en ella 9.050 millones de euros de dinero público para reflotar la entidad y ahora que está saneada se la hemos vendido al mayor banco privado venezolano, Banesco. Para que haga negocio.  Han pagado un dineral 1.000 millones que nos restan de la factura, pero a nosotros nos queda la deuda de los otro 8.050. A ver qué calderilla nos dan en su día por Bankia que ya dijo Soraya Sáenz de Santamaría que volvería a su estado natural: privado.

Dice la OCDE que hay que abaratar más el despido y cargarse privilegios de los funcionarios que son unos malcriados. Evidentemente, los funcionarios y el resto de los trabajadores españoles somos los culpables de la crisis.

Qué estrés por dios. Necesitamos un respiro.Frente al mar. Ah, vaya, que eso no nos toca. Una pena, porque cada día veo a más gente trabajando enferma. Y hasta hay personas que mueren de precariedad. Qué diferentes somos de nuestros representantes políticos ¿verdad?

Intoxicados de injusticia

Calle de los Derechos Humanos/Propiedad Privada

En Madrid, en el Barrio de la Concepción, hay una calle que se dedicó en su día a los Derechos Humanos. Alguien (Miguel @Genko en Twitter) descubrió que, torpemente, le han colocado debajo del rótulo otro letrero: Propiedad privada. Me acerqué a comprobarlo y hacer fotos. Parece aludan a la zona que circunda las casas y utilizan de aparcamiento. Pero simboliza lo ocurrido con nuestra sociedad: ya ninguno de nuestros derechos tiene prioridad sobre el reinado oficial de la codicia, apenas nos pertenecen. Figura así en la Constitución reformada en tiempo récord, y en la práctica de los días.

La Troika (Comisión Europea, FMI y BCE) ha comunicado este lunes que aprueba las reformas hechas por España pero –siempre hay un pero- piden más. Concretamente quieren una “segunda vuelta” de Reforma Laboral (más precariedad), otra Reforma para la Administración Pública(menos Estado), otra más para los servicios profesionales (para liberalizarlos y que sean un coladero), suprimir el déficit de tarifa en el sector eléctrico (para pagar más, aún más) y una revisión en profundidad del sistema fiscal (que difícilmente irá encaminada a que paguen más quienes más tienen porque ellos están en posesión de una bula).

Estamos ante un renovado envite de esa doctrina que desde tiempos inmemoriales trabaja para una casta sin importar el daño que causa al resto. Mariano Rajoy es el –muy complacido- ejecutor en España de la nueva ofensiva. Escuchamos a  diario a su gobierno como caza al vuelo signos de recuperación. Hemos leído que él mismo deja en manos de Angela Merkel nuestro destino, el de los españoles. “Lo que más me preocupa es que Alemania tenga claro adónde vamos”, se atrevió a decir, al tiempo que mantiene que ha preservado el Estado del Bienestar y que los recortes se han practicado de forma equitativa. Está muy claro el plan de Alemania: seguir apretando las tuercas a los países del sur en beneficio suyo. El mantenimiento de Wolfgang Schäuble en la Hacienda del nuevo gobierno de coalición no indica otra cosa.

Calle de los Derechos Humanos, Madrid

Calle de los Derechos Humanos, Madrid

Pero hay más. Lo contó en otra entrevista Klaus Regling, Director Gerente Del Mecanismo Europeo De Estabilidad, un hombre con un sin par currículo de compromiso social precisamente: “Trabajó en el FMI antes de enrolarse en un hedge fund. De ahí pasó a la Comisión Europea, y después asesoró a Angela Merkel en asuntos de regulación financiera”, según nos lo presentan.  ¿Qué quieren así que hagan el alto cargo europeo y su jefa Merkel? “Las recetas de la troika en Europa, y anteriormente las del FMI en Asia y América Latina, son las adecuadas para volver a una senda sostenible”, dice Regling. Sí, normalmente empiezan a funcionar cuando los países, tras mucho dolor, echan muy finamente a puntapiés al FMI y toda su parentela neoliberal. Solo así funcionan sus “reformas”. Un pequeño gesto que ayuda grandemente a la estabilidad. El puntapié.

Resulta hasta indignante que la Troika se felicite porque, según ellos (que está por ver), “España ha superado los graves problemas que tenía en partes de su sector bancario”. Aunque haya añadido un millón de parados más, aunque se desangre el país en precariedad y tantos ciudadanos se vean obligados a emigrar. Eso es secundario.

Como si esto fuera “lo normal”, políticos y algunos medios de comunicación, nos llaman a admirar“el éxito” de Irlanda, el alumno aventajado, al que le cuadra alguna cifra aunque su población sea mucho más pobre y esté mas desatendida que antes de se iniciara lo que llaman crisis.  Nosotros pues, los españoles, nos ubicamos también en esa categoría de educandos ejemplares. Portugal ha aprobado igualmente, habrá que hacer más reformas, eso sí, y a los ciudadanos apenas les falta comerse las raspas del bacalao para subsistir. Si usted bombardea una ciudad y luego la reconstruye, los datos muestran un pasmoso pico de crecimiento económico, se explica en diferentes versiones. Aunque deje un reguero de dolor incalculable. Aunque sus ensangrentados balances sean a costa de las personas.

Han hecho creer a los ciudadanos dóciles y desmemoriados que fueron los servicios públicos los causantes de la crisis. Por eso hay que reducirlos. Las hipotecas basura, los fondos arriesgados (hedge funds), Lehman Brothers y toda su parentela o la burbuja bancaria y las trampas financieras (CDS y similares),  el ladrillazo español y la inconmensurable corrupción, no tienen nada que ver, pasaban por allí. En jet privado. Los planes de austeridad, las ayudas a los bancos, también son una pura casualidad. Algunos han comprado la falacia. No sé si también se echan a la espalda de su conciencia las victimas que estas aberraciones están ya ocasionando.

Andamos dudando si fue un pescado podrido, yogures caducados, una lata como dios manda -de tienda y todo-, o un agente tóxico inhalado quien ha destrozado a la familia de Alcalá de Guadaira. No hacen falta demasiados análisis bioquímicos para diagnosticar que está sociedad está muriendo por una masiva intoxicación de injusticia. Hace tiempo que está prendiendo y quien más quien menos nota síntomas. Cada vez cerca el mal a más personas. Las que ya no comen lo suficiente, las que ya no encienden la calefacción, las que no saben qué será de sus vidas -de esas vidas que tenían-, con el tajo sin piedad y sin freno a sus sueldos o pensiones y tantas otras cosas. Eran derechos humanos. Ahora son propiedad privada de alguien. Y con ellos, especula y se lucra. Pero estamos tan intoxicados que apenas discernimos la realidad.

*Publicado en eldiario.es

El poder y la condición humana o Mariano y un señor de Murcia

rajoy.señormurcia

Foto. Marcial Guillén. EFE.

La foto está firmada por un anodino EFE, Agencia EFE, pero su autor -que ha resultado ser Marcial Guillén- ha encontrado el alma de los personajes y hasta de la condición humana. Como un Goya de la era masificada y tecnológica. Mariano y un señor de Murcia la ha titulado en un twit la revista Jot Down Magazine -donde lo he visto-, pero va más allá.

De un lado tenemos a un simpatizante del Partido Popular que consigue ver de cerca a su ídolo, Mariano Rajoy. El presidente del Gobierno ha ido a Murcia a un acto electoral. Lo que no ha impedido por cierto que eso se convirtiera en noticia: un acto electoral de un partido. El simpatizante -vestido de forma muy modesta- no piensa en los recortes y subidas de precios. Ni en Bárcenas, ni en Blesa. No piensa, de hecho; siente. Está al lado de alguien a quien admira profundamente. Y tiene oportunidad de estrecharle entre sus brazos. Y, como si fuera el amor de su vida, cierra los ojos en un arrullo.

Un muchacho de la organización, algún NNGG, sonríe al contemplar la escena. Con superioridad, sabiendo que él posee el privilegio de estar cerca del presidente, de forma más habitual. Él se ha ganado ese derecho.

La mujer, también del PP, también de la organización a la vista del cordel que parece indicar está acreditada, muestra expresión condescendiente, de una cierta ternura: pobrecillo, ha podido abrazarle ¡a él! Este gesto por cierto es característico de quien se sitúa cerca de un poderoso. Se encuentra prácticamente en todas las fotos de alguien “importante”.

Detrás de Mariano parece haber o un guardaespaldas, o alguna otra autoridad que no se conmueve por estas familiaridades.

Finalmente, está él: Mariano Rajoy. Poniendo prácticamente cara de asco y llevando a un lado el beso que aborta. Falta total de empatía. Y eso que lleva ¡coderas!, lo han vestido para la ocasión, para rozarse con el vulgo, con el vulgo del PP naturalmente.

Una familia ha muerto en Alcalá de Guadaira (Sevilla) por intoxicación al haber ingerido, presuntamente, comida caducada, como ya era su costumbre. ¿Alguien cree que esta gente de la foto hará algo por ellos y todos los que son como ellos? ¿Piensa alguien que lamentan lo que están causando? Todos ellos, hasta el señor del pantalón de pana y la chaquetilla raída. Basta repasar esta instantánea para entender por qué.

Periodistas ¿De qué os sirvió tragaros el plasma?

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Cuando creemos que no puede ser mayor el lodazal en el que andamos metidos –véase, caso Miguel Blesa-, ni llegar a más la iniquidad del individuo que ocupa La Moncloa, el PP da otra vuelta de tuerca. Sin duda Mariano Rajoy accedió a la presidencia del gobierno con la legitimidad que otorgan, unidos, los votos y la ley electoral española, pero cabe preguntarse si todo lo que está sucediendo desde entonces tiene el mismo sentido democrático.

Con unos síntomas de corrupción realmente aberrantes que comprobamos a diario, el gobierno del PP ha ido cortando servicios esenciales que son derechos ciudadanos. Estamos viendo actuaciones judiciales increíbles en un país serio y decente. El gobierno anda acotando también las libertades con sus leyes represivas –Reforma Código Penal, Seguridad Ciudadana, Seguridad Privada-. Faltaba el derecho a la información.

Los periodistas que tragaron con su comparecencia en plasma –y allí vimos hasta a representantes electos de este colectivo-, ahora ven consolidada la tendencia apuntada: Rajoy elige quién le pregunta (ABC en general, como ya pasó) y… ¡¡lee la respuesta!! ¡¡La trae preparada!! Dentro de poco se hará el mismo también la pregunta. Leída, naturalmente.

Eldiario.es en el que me honro en colaborar ha anunciado que no asistirá a estas falsas ruedas de prensa. Así lo aclara su director, Ignacio Escolar:

Desde eldiario.es nos reafirmamos en lo que ya dijimos hace unos meses a nuestros lectores: no vamos a acudir a ninguna falsa rueda de prensa donde los periodistas no puedan cumplir con su trabajo con libertad. Si el presidente del Gobierno quiere leernos algo, que nos mande la nota por correo. Si La Moncloa quiere público en la sala de prensa para aparentar normalidad, que contrate unos extras”.

Está siendo bastante debatida esta nueva humillación inferida a los periodistas. Pagan en muchos casos las servidumbres políticas y/o los agobios financieros de sus medios. Los auténticos responsables son los dueños y directores de esos medios, pero ¿y los periodistas? Les disculpan y se autodisculpan porque son trabajadores que tienen que comer, no héroes. Pero…

¿De qué les sirvió el acatamiento y la dejación de sus deberes a los trabajadores de la Radiotelevisión valenciana? ¿De qué les ha servido a todos los de los medios cerrados y ERE-rizados? ¿De qué sirvió tragarse el plasma?

Pues es bastante evidente, para que ahora el individuo de La Moncloa y todos sus cómplices en el gobierno se sirvan de los mamporreros para cortar la libertad de información. Esta progresión no se detiene nunca cuando se traga, siempre va un paso más allá y otro y otro. Lo previsible por tanto es quedarse sin el pan para mañana y, en ese mismo paquete, sin dignidad.

No es fácil, lo sé. Por experiencia incluso. Y a veces se sale magullado en algún sentido. Este país con una democracia de rigor tan laxo nos ha brindado estas experiencias prácticamente siempre. En general el poder tiene esa tendencia, lo que ocurre es que en los países democráticos, con sociedades maduras, se sobreponen a sus instintos y no sacan tanto la mordaza. Aquí las están aplicando todas.

La táctica Berlanga de la dictadura española, entre otros métodos, solía ser una buena guía de evasión de la censura en los tiempos más duros para la información libre. La precariedad actual de los periodistas, la complica. Pero ceder ante los atropellos es siempre la peor de las salidas. No es una salida, de hecho.

no hay salida

Enero 2013: se destapan los papeles de Bárcenas y se firma un acuerdo para paliar los desahucios

Parece que fue ayer y fue… este mismo año. En enero saltaban a la luz los papeles de Bárcenas, el extesorero del PP, hablando de sobresueldos en B para los dirigentes del partido y de empresas donantes. Es decir que ya lleva todo un año el PP desplegando una estrategia de defensa que en enero descubrimos era un plagio.

Lo hermoso fue cuando, la vicepresidenta Soraya Saénz de Santamaría anunció un acuerdo trascendental por el que se facilitaba la astronómica cifra de 6.000 viviendas que iban a paliar el drama de 400.000 familias desahuciadas. Calla, que 400.000 no caben. Bueno, ella se emocionó mucho. Cuando mandaron fan culo que dicen los italianos el millón y medio de firmas de la ILP para solucionar realmente el problema, mucho menos. Éste era el anuncio de la medida que presentó, acompañada de 3 ministros. Dije entonces que sus profesores de interpretación la habrían regañado por sobreactuar. No existe un Oscar para culebrones.

Tarde o temprano podría llegarle el galardón, porque ha progresado mucho desde sus tiempos de recitar el Tenorio…

La meta, sin embargo, es que Sáenz de Santamaría continúe su progresión hasta llegar a cuajar la actuación que se dio en Corea del Norte cuando murió Kim Jong II. Es un vídeo muy relajante. De tan sentido, realmente relaja.

¿Nos vamos a Goa? A Goa, no a Gol

Vayamos con la primera parte. Exposición de motivos. Cuesta encontrar cuál de las noticias del día que genera el Partido Popular es más deleznable. Puede que sea ésta: Madrid se quedó con el dinero de 3.999 dependientes que había recibido del IMSERSO. 2011. Gobierno de Esperanza Aguirre y de su sucesor Ignacio González. PSOE en el gobierno central.

O, probablemente, los detalles de cómo el PP anda cerrando el círculo de la represión y la vuelta a algo muy parecido al franquismo. Esas medidas que con el Código Penal y la Ley de Seguridad Ciudadana están espantando a Europa. Lo nuevo es otra ley, no menos peligrosa. De Seguridad Privada la llaman, y faculta a unos empleados con uniforme -y ninguna preparación específica como sí tiene la policía o la guardia civil- a pisotear los derechos ciudadanos. Esto lo ha hecho el PP a pachas con CiU y PNV.  Un alto cargo ha dejado bien clara la razón, además de por esa querencia al autoritarismo: para favorecer al sector… en el que tienen tan buenos amigos.

Hay muchas derivaciones en todo esto. De un lado la privatización de la seguridad. Iñaki Gabilondo alerta de esta nueva muestra de lo que llama la enfermedad privatizadora del gobierno. Del otro ese círculo que se cierra y en el que Gallardón fue sentando las bases al elevar de forma prohibitiva las tasas judiciales para defenderse de los atropellos de la autoridad competente.

Autor: Puebla

Autor: Puebla

Tenemos una nueva tanda de correos de Blesa, que esta vez saca eldiario.es. Jugosa. El mangoneo de las preferentes. Los atajos de familia con dinero ajeno. El conchabeo de Caja Madrid con una fundación de Esperanza Aguirre (qué casualidad, otra vez), que llevarían al estupor a Rafael Spottorno, actual jefe de la Casa Real. Al punto de decir: “La desvergüenza y el despilfarro están llegando a unos límites que no resultan aceptables aun con anchas tragaderas”. Spottorno era entonces (2009) director de la Fundación Caja Madrid, y se quejó ante Miguel Blesa por la transferencia millonaria de fondos a medios de comunicación a través de uno de los entes estrella de Esperanza Aguirre, la Fundación Dos de Mayo, Nación y Libertad.

Infolibre insistía en el tema publicando un documento que prueba cómo Caja Madrid conocía que las preferentes eran un engaño.

No nos perdamos un trio de resoluciones en Justicia salidas en las últimas horas.

El juez Gerardo Martínez Tristán se quedará a decidir sobre la privatización de los hospitales de Madrid a la que es manifiestamente favorable, además de estar casado con una consejera nada menos que de Cospedal, cuyo gobierno ha dado fuertes palos también a los servicios públicos. No se ha tenido en cuenta  la recusación del PSM y la dimisión del Senado de Tomás Gómez. Tristán, además, ha entrado a formar parte del CGPJ, órgano de gobierno de los jueces, con la aquiescencia del PSOE de Rubalcaba. Han negociado con el PP y en el paquete entraba este señor. Por su mucha valía, seguramente.

Albiol, el alcalde de Badalona ( PP ) que repartió planfletos vinculando a los rumanos con la delincuencia, ha sido absuelto. Es libertad de expresión dice el juez. Lo asegura Alicia Sánchez-Camacho, la señora que tiene entre sus máximas prioridades vitales embutirse la cara de Botox. Alguien pregunta que si mandamos planfletos vinculando al PP con la corrupción será también libertad de expresión y no nos mandarán a las fuerzas represoras o esto no funciona así.

Y el Tribunal Superior de Justicia -dicen- Valenciano ha suspendido la entrada en prisión del alcalde de Torrevieja, condenado por corrupción a 3 años de cárcel, hasta que el Ministerio de Justicia -dicen- no decida sobre…. ¡su indulto!, sí, ése que pidieron prácticamente todos sus compañeros del PP valenciano.

No falta un detalle ¿eh? Pues solo que he tomado lo más sobresaliente. Bien, pues vamos con la segunda parte. A estas alturas del artículo, una amiga que dice me quiere mucho habrá comentado: “Ya está La Artal riñéndonos”.  La verdad es que una misma se aburre del monotema: los atropellos que se están produciendo en España en este negro período. Ya os lo dije un día -suscitando también interpretaciones un poco cogidas de trasmano-. No soy la única. Carlos Elordi se preguntaba hoy por qué no interesa como antes lo que sucede fuera, lo que sucede en el mundo, con lo que influye en nuestras vidas. Estamos demasiado ocupados apagando fuegos que no dejan de encenderse.

¿Y cuál es la solución? ¿Callarse? ¿Pasar? ¿Aburrir al personal? ¿Llorar en grupo?

Hay una estupenda de poder -y querer realmente- llevarse a cabo: marcharse de este desgraciado país. España tiene muy difícil remedio, se ha destrozado demasiado en este período. Y esa ola de podredumbre que invade los cimientos terminará por enfangarnos completamente. Hasta llegar a la precariedad económica quien no lo haya hecho ya. Hasta verse acallado y castigado solo por respirar disidencia. Hasta que la rabia y/o la tristeza nos pasen factura en salud. Tendría remedio pero en este pueblo de bueyes no parece que hoy por hoy sea posible. Vaya, ya estoy “riñendo”.

Me han hablado de Goa. No de Gol, aunque sean tantos quienes emigran allí también. Me refiero a un estado al sur de la India. Es barata la vida, dado su escaso desarrollo. Para irse a Suecia empieza a ser corto el poder adquisitivo y al paso que vamos acabaremos en los suburbios de Dehli. O… en los de Madrid o cualquier ciudad española. Mejor, mientras se pueda, en Goa, Entre playas, elefantes, mangos, aguacates y papayas. Y, supongo, pocos estímulos intelectuales. Si acaso nos vamos unos cuantos y fundamos allí una España decente en el exilio. Sin llorar.

Goa. India. Playa

Goa. India. Playa