Periodistas ¿De qué os sirvió tragaros el plasma?

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Cuando creemos que no puede ser mayor el lodazal en el que andamos metidos –véase, caso Miguel Blesa-, ni llegar a más la iniquidad del individuo que ocupa La Moncloa, el PP da otra vuelta de tuerca. Sin duda Mariano Rajoy accedió a la presidencia del gobierno con la legitimidad que otorgan, unidos, los votos y la ley electoral española, pero cabe preguntarse si todo lo que está sucediendo desde entonces tiene el mismo sentido democrático.

Con unos síntomas de corrupción realmente aberrantes que comprobamos a diario, el gobierno del PP ha ido cortando servicios esenciales que son derechos ciudadanos. Estamos viendo actuaciones judiciales increíbles en un país serio y decente. El gobierno anda acotando también las libertades con sus leyes represivas –Reforma Código Penal, Seguridad Ciudadana, Seguridad Privada-. Faltaba el derecho a la información.

Los periodistas que tragaron con su comparecencia en plasma –y allí vimos hasta a representantes electos de este colectivo-, ahora ven consolidada la tendencia apuntada: Rajoy elige quién le pregunta (ABC en general, como ya pasó) y… ¡¡lee la respuesta!! ¡¡La trae preparada!! Dentro de poco se hará el mismo también la pregunta. Leída, naturalmente.

Eldiario.es en el que me honro en colaborar ha anunciado que no asistirá a estas falsas ruedas de prensa. Así lo aclara su director, Ignacio Escolar:

Desde eldiario.es nos reafirmamos en lo que ya dijimos hace unos meses a nuestros lectores: no vamos a acudir a ninguna falsa rueda de prensa donde los periodistas no puedan cumplir con su trabajo con libertad. Si el presidente del Gobierno quiere leernos algo, que nos mande la nota por correo. Si La Moncloa quiere público en la sala de prensa para aparentar normalidad, que contrate unos extras”.

Está siendo bastante debatida esta nueva humillación inferida a los periodistas. Pagan en muchos casos las servidumbres políticas y/o los agobios financieros de sus medios. Los auténticos responsables son los dueños y directores de esos medios, pero ¿y los periodistas? Les disculpan y se autodisculpan porque son trabajadores que tienen que comer, no héroes. Pero…

¿De qué les sirvió el acatamiento y la dejación de sus deberes a los trabajadores de la Radiotelevisión valenciana? ¿De qué les ha servido a todos los de los medios cerrados y ERE-rizados? ¿De qué sirvió tragarse el plasma?

Pues es bastante evidente, para que ahora el individuo de La Moncloa y todos sus cómplices en el gobierno se sirvan de los mamporreros para cortar la libertad de información. Esta progresión no se detiene nunca cuando se traga, siempre va un paso más allá y otro y otro. Lo previsible por tanto es quedarse sin el pan para mañana y, en ese mismo paquete, sin dignidad.

No es fácil, lo sé. Por experiencia incluso. Y a veces se sale magullado en algún sentido. Este país con una democracia de rigor tan laxo nos ha brindado estas experiencias prácticamente siempre. En general el poder tiene esa tendencia, lo que ocurre es que en los países democráticos, con sociedades maduras, se sobreponen a sus instintos y no sacan tanto la mordaza. Aquí las están aplicando todas.

La táctica Berlanga de la dictadura española, entre otros métodos, solía ser una buena guía de evasión de la censura en los tiempos más duros para la información libre. La precariedad actual de los periodistas, la complica. Pero ceder ante los atropellos es siempre la peor de las salidas. No es una salida, de hecho.

no hay salida

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