El poder y la condición humana o Mariano y un señor de Murcia

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Foto. Marcial Guillén. EFE.

La foto está firmada por un anodino EFE, Agencia EFE, pero su autor -que ha resultado ser Marcial Guillén- ha encontrado el alma de los personajes y hasta de la condición humana. Como un Goya de la era masificada y tecnológica. Mariano y un señor de Murcia la ha titulado en un twit la revista Jot Down Magazine -donde lo he visto-, pero va más allá.

De un lado tenemos a un simpatizante del Partido Popular que consigue ver de cerca a su ídolo, Mariano Rajoy. El presidente del Gobierno ha ido a Murcia a un acto electoral. Lo que no ha impedido por cierto que eso se convirtiera en noticia: un acto electoral de un partido. El simpatizante -vestido de forma muy modesta- no piensa en los recortes y subidas de precios. Ni en Bárcenas, ni en Blesa. No piensa, de hecho; siente. Está al lado de alguien a quien admira profundamente. Y tiene oportunidad de estrecharle entre sus brazos. Y, como si fuera el amor de su vida, cierra los ojos en un arrullo.

Un muchacho de la organización, algún NNGG, sonríe al contemplar la escena. Con superioridad, sabiendo que él posee el privilegio de estar cerca del presidente, de forma más habitual. Él se ha ganado ese derecho.

La mujer, también del PP, también de la organización a la vista del cordel que parece indicar está acreditada, muestra expresión condescendiente, de una cierta ternura: pobrecillo, ha podido abrazarle ¡a él! Este gesto por cierto es característico de quien se sitúa cerca de un poderoso. Se encuentra prácticamente en todas las fotos de alguien “importante”.

Detrás de Mariano parece haber o un guardaespaldas, o alguna otra autoridad que no se conmueve por estas familiaridades.

Finalmente, está él: Mariano Rajoy. Poniendo prácticamente cara de asco y llevando a un lado el beso que aborta. Falta total de empatía. Y eso que lleva ¡coderas!, lo han vestido para la ocasión, para rozarse con el vulgo, con el vulgo del PP naturalmente.

Una familia ha muerto en Alcalá de Guadaira (Sevilla) por intoxicación al haber ingerido, presuntamente, comida caducada, como ya era su costumbre. ¿Alguien cree que esta gente de la foto hará algo por ellos y todos los que son como ellos? ¿Piensa alguien que lamentan lo que están causando? Todos ellos, hasta el señor del pantalón de pana y la chaquetilla raída. Basta repasar esta instantánea para entender por qué.

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