Federico Mayor Zaragoza: ¡Basta!

Federico Mayor Zaragoza es un hombre que siempre se ha empeñado en construir desde los cargos que, por su extraordinaria brillantez, ha ocupado. Por ejemplo, Director General de la UNESCO durante 12 años. Con las armas del diálogo y la convicción por las ideas. Profundamente demócrata. Pieza fundamental de los libros que coordiné Reacciona y Actúa, autor de muchos más, incluidos poemarios, publica ahora “¡Basta!” en el que propone “Una democracia diferente, un orden mundial distinto”.

Se trata de una recopilación -muy pensada, con un hilo conductor definido con precisión-, de artículos y fragmentos de libros, conferencias y entrevistas. En su pensamiento, siempre, la lucha por la defensa de los derechos humanos y el rearme ético.

Empecemos ya. Yo creo en el futuro. Y tú ¿a qué te resistes? va desgranando en el prólogo de un texto que cuenta desde cómo hemos llegado a esto, al trabajo estrella que ahora le ocupa fundamentalmente: conseguir una… “Declaración Universal de la Democracia”.

Os dejo la referencia del libro pero quiero añadir que Federico Mayor Zaragoza es uno de los intelectuales vivos en la cumbre del pensamiento, la democracia, la libertad de criterio y el afán de construir. Inaccesible al desaliento, al día de cuantas innovaciones aparecen, es un lujo que tenemos en España y que, por tanto, apenas reconoce como tal el pensamiento oficial.

No sé cuánto sabes de él, de lo que piensa y promueve, te invito a bucear más en ello. Conocer a Federico Mayor Zaragoza es un privilegio. Es quererle, de inmediato.

Exigimos un referéndum

Comisión proreferéndum

Se acaba de poner en marcha una iniciativa interesante: pide exigir un referéndum al gobierno de Mariano Rajoy sobre la política que está aplicando «porque no se puede concurrir a las elecciones con un programa y gobernar con otro«. Esta Cumbre Social reúne a personas y organizaciones que no suelen verse juntas, unidas en ese objetivo común. Ésta es la comisión promotora. Acabo de apuntarme.

El propósito es recoger firmas para que ese referéndum se celebre.

Y ésta es la carta…

«Señor Presidente del Gobierno de España:

Nos dirigimos a usted en nombre de la ciudadanía y del profundo malestar que experimenta ante la situación de deterioro político, económico e institucional en el que nuestro país parece a punto de naufragar.

No cuestionamos la legitimidad de su gobierno, pero queremos hacer constar que la legítima victoria electoral que el PP obtuvo el 20 de noviembre de 2011, se fundó en un programa donde no constaba ninguna de las medidas que usted ha aplicado desde entonces, con el pretexto de resolver la atroz crisis económica que padecemos sin lograr otra cosa que agudizarla aún más.

En su programa electoral ni siquiera se insinuaban los brutales recortes que han sufrido las inversiones y servicios públicos de nuestro país. Tampoco se anunciaron en el debate de investidura, y a partir de entonces, los miembros del gobierno que usted preside se han dedicado a desmentir sistemáticamente sus propias políticas, en un ejercicio de hipocresía sin precedentes desde la instauración de la democracia española. Como consecuencia de sus prácticas, amplios sectores de la sociedad sentimos que nos hallamos ante un flagrante incumplimento del «contrato electoral» establecido entre el PP y sus votantes. Y consideramos que esta situación sólo puede resolverse democráticamente si el programa de gobierno que antes ignorábamos y ahora padecemos se somete a consideración de los mismos electores que le llevaron al poder.

El deterioro al que están siendo sometidos los derechos sociales y laborales y las redes de protección, los recortes en materia educativa, sanitaria y de servicios sociales, el deterioro y abandono al que se ve sometido el medio rural, el empobrecimiento de la mayoría de la población, la eliminación de derechos de las mujeres, la injusticia de las medidas que se vienen adoptando y la constatación de que los más ricos y poderosos de nuestro país no sólo no contribuyen a paliar esta situación, sino que están consiguiendo eludir sus responsabilidades, y hasta enriquecerse aún más a costa de todos, están alimentando un sentimiento de indignación popular que se traduce en una profunda animadversión hacia quienes aplican unas políticas que agreden a los ciudadanos en lugar de proteger sus intereses. En esta situación, afrontamos un serio y creciente riesgo de desafección democrática -como ha quedado reflejado en la última encuesta del CIS-.

Parte de la desafección que siente la ciudadanía hacia las instituciones democráticas se justifica por la distancia que se percibe entre lo que los representantes políticos dicen cuando están en campaña electoral y lo que hacen cuando llegan al poder, en cómo se ejerce la actividad política y en la relación que instituciones y formaciones políticas establecen con los ciudadanos.

Por estas razones, y amparándonos en el artículo 92.1 de la Constitución española, que establece que: «Las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos», reclamamos que se celebre una consulta popular vinculante acerca de los recortes que están cambiando la realidad de nuestro país y la vida cotidiana de sus habitantes.

Su gobierno no puede seguir escudándose en el argumento de que los ciudadanos les votaron para superar la crisis y que las medidas que ahora aplica van en esa dirección. Porque si los ciudadanos queremos que se supere la crisis, también queremos y tenemos derecho a saber cómo se hará, qué supondrá en nuestras condiciones y expectativas de vida, y si los esfuerzos a realizar se practicarán de forma equilibrada.

El 20 de noviembre nadie pudo pronunciarse sobre el abaratamiento del despido, sobre la individualización de las relaciones laborales, sobre los recortes en educación, sanidad y servicios sociales, entre los que figura la atención a la dependencia, sobre el incremento de los impuestos, sobre la reducción de salario y pérdida de empleo en las administraciones y empresas públicas, sobre los recortes en dependencia, sobre la reducción de las prestaciones por desempleo… Esos son los temas responsables de que muchos de sus votantes se sientan estafados por su gobierno. Nuestra iniciativa pretende darles la oportunidad de opinar sobre lo que su campaña y su programa electoral les escamoteó hace un año.

No estamos planteando nada estrafalario. Ningún gobernante democrático debería temer las consultas populares, y además, existen precedentes. En la década de los ochenta el Gobierno socialista, pese a contar con una mayoría absoluta de 202 diputados, sometió a referéndum la entrada de España en la OTAN. Se trataba entonces, como ahora, de una decisión política de especial trascendencia que no había figurado previamente en su programa electoral.

Volvemos a encontrarnos ante «decisiones políticas de especial trascendencia», ya que pueden limitar drásticamente el ejercicio de derechos civiles garantizados por la Constitución de 1978. Si entonces los ciudadanos fuimos llamados a aprobarla en referéndum, ahora nadie debería negarnos la oportunidad de volver a opinar sobre las modificaciones que, de hecho, los recortes imponen a aquel texto. Si a esto le añadimos el efecto universal de unas medidas que padecemos todos los españoles sin que ninguno de nosotros haya podido opinar sobre ellas, nadie puede extrañarse de que pidamos al Gobierno que usted preside que convoque un referéndum en el que la ciudadanía pueda expresar libremente su opinión sobre si este es el camino a seguir para superar la crisis.

Octubre 2012″

 Se instalarán mesas para recoger firmas pero también se puede descargar aquí.

Había mucha gente en el aula inmensa y muchos medios. Con algún ex compañero he hablado. Excéptico. Espero supere esa sensación. En el acto han hablado Carlos Berzosa, Máximo Pradera y Almudena Grandes quien ha dicho: Los medios dirán que somos irresponsabes. Yo estoy aquí por responsabilidad

Las firmas ya han comenzado. Con gran expectación mediática. Veremos, en efecto.

¿Todavía alguien espera soluciones por este camino?

  • El 1% de la población con más ingresos en el mundo ha pasado de detentar el 10% de la riqueza al 20% en los últimos treinta años, según cuantifica The Economist. Es decir, desde el planificado asalto neoliberal.
  • El salario en Wall Street ha crecido en los dos últimos años un 17% alcanzando los 281.000 euros anuales de media.
  • Se está dando una salida de capitales de los países en crisis sin precedentes en la historia. El que encabeza el ranking es España. Los inversores extranjeros han retirado dinero equivalente al 27% del PIB de España entre junio de 2011 y junio de 2012. La mayor parte de esa huída de capital se produjo entre enero y junio de este año, bajo gobierno del PP.
  • España se ha convertido en el país de la eurozona con mayor nivel de desigualdad social.
  • Los servicios sociales ya atienden a más de ocho millones de personas en España . Los usuarios se incrementaron un 20% solo desde 2009 a 2010 que es el tiempo computado. En los dos últimos años, el presupuesto para ayudas de emergencia ha caído un 65,4%.
  • Además de los más de 5 millones de parados, y el 1,7 millones de hogares con todos sus miembros desempleados, cerca del 30% de los ocupados vive ya por debajo del umbral de la pobreza, según un estudio de CCOO. Esa tasa de pobreza relativa solo la superan en la UE, Rumanía y Grecia.
  • Miles de personas no volverán a trabajar, aunque hubiera una recuperación del empleo, porque será lenta y parcial, según previsiones de expertos en la Comunidad Valenciana, extrapolables al resto del país.
  • Portugal -que nos lleva un año de ventaja en las «reformas» neoliberales- se propone practicar la mayor subida de impuestos de la Historia. Equivale a entregar al fisco una mensualidad cada año.
  • Rajoy, extrañamente locuaz cuando se trata de participar en campañas electorales, dice que «En España las cosas se están haciendo bien«.
  • La unidad de España copa el discurso electoral. O la no unidad.
  • Impunidad y trampas sin fin sustentan el entramado político, económico, ético y social de este país. Agravando la situación mundial.

El gozo de pensar

Últimamente he asistido a un par de actos que han supuesto auténticas explosiones de ingenio. De ésas que, no solo emocionan, sino que abren horizontes desconocidos y te hacen ser más persona.

El actor Juan Diego Botto nos habla de “Un trozo invisible de este mundo”, ése que, confundiendo inmigración y exilio, tapa de todos modos a una serie de seres humanos que habitan nuestro suelo. Autor del brillante texto, destaca por igual su contenido, la forma de decirlo y la impresionante presencia física sobre el escenario.

Cinco monólogos sueltos… y unidos. Drama, comedia, humor y reflexión con un mismo objetivo. El cínico del “yo no soy racista, pero..”. El inmigrante que llama desde un locutorio a su mujer evidenciando cuánta distancia pone la distancia. La subsahariana que pasó todos los tormentos habituales y ata nudos en el estómago en su visibilidad. El exiliado argentino que desgrana los matices de la ignominia del golpe militar de los setenta. Y un soliloquio final que rompe todos los tabúes para reivindicar la razón. Realismo puro destrozando tópicos. Por ejemplo, ese «las cosas [las malas] siempre pasan por algo» para exculparlas. El gozo de encontrar en otro y otros lo que uno piensa. Aún está en cartel en Madrid.

 

También estuve en Segovia, en el Foro social de escritores que organiza un grupo de ciudadanos esforzados y rompedores. Gente que realmente vale la pena. El recinto era una vieja iglesia desamortizada que fue Universidad Popular y en la que dio clases, entre otros, Antonio Machado. Todo un presagio. Desde la presentación, invitando a la desobediencia con textos del Siglo XVI, al moderador con otros de varias décadas atrás, supe que aquello se salía de lo habitual.

Creo que ha sido la mesa más insólita, brillante y divertida en la que he participado. Éramos todos muy diferentes, con afán provocador, estimulador, en distintas direcciones. Yo les hablé de mis tres libros del año, Reacciona, Actúa y La energía liberada. Y por tanto de esa actualidad que nos está tocando vivir. La sorpresa –también para mí- vino después.

 Con Gustavo Duch nos adentramos en el decrecimiento, en cómo se precisa otra forma de vivir. Lo insólito era el planteamiento. Esos datos que nos cuentan que cada año se van de España 35.000 cerdos a la exportación y vienen otros 35.000 de la importación, en innecesario gasto. Y desde luego en las propuestas. Duch invita a no lavarse las manos antes de comer, ni cerrar la boca al ingerir los alimentos como dicen siempre las mamás, ni evitar cantar en la mesa si eso nos divierte. Sobre todo… no lavarse las manos ante la ruina que ha creado el sistema: a los derechos, a las mujeres, al medio rural, a los pueblos indígenas, a la Naturaleza, a todos y todo.

Finalmente, el filósofo Carlos Fernández de Liria. Reflexionó sobre “Para qué sirve un filósofo”. Con tal brillantez, humor inmenso, agudeza y provocación que podía notar cómo se iban barriendo las últimas telarañas del cerebro para usarlo a plenitud. Para buscar más allá incluso. Era un desmontar tópicos uno tras otro. ¿Qué es eso de que la Universidad está “al servicio de la sociedad”? O esa revisión de los lemas de la Revolución francesa: Ante la verdad somos iguales, ante lo intolerable somos libres, ante la belleza somos hermanos. Más o menos, porque estar en la mesa no permite tomar demasiadas notas. Menos mal que pronto sale un libro suyo con ese título: ¿Para qué sirve un filósofo? Parece que para mucho.

La conclusión es que tenemos que estar atentos a los estímulos que invitan a desempolvar ese cerebro que, tan reiteradamente, nos invitan a no emplear. Que así corre el aire y uno se siente más oxigenado hasta en su propia vida.

De la seducción al castigo

Montaje: Manuel Ansede

Enero 2009. Soraya Sáenz de Santamaría aparece en la portada del diario El Mundo en actitud sugerente. Es una entrevista de andar por casa, personal, en la que quien llegaría a ser vicepresidenta del Gobierno español está sentada en el suelo, envuelta en vaporosos tules, descalza, intensamente maquillada y retocada y con expresión –digamos- seductora. Poco más de tres años después, la vemos ataviada con vestido monjil hasta el cuello, mantilla cubriendo su pelo púdicamente recogido y un desmesurado recato. El tránsito es todo un símbolo del aparente cambio del PP.

Como en el cuento de Caperucita, antes de las elecciones el partido mostraba patita de cordero. No era la derecha rancia de toda la vida sino una moderna y liberal. Después emergió el lobo completo, ultraconservador, más fiero aún de lo previsto.

En Abril de 2011, Mariano Rajoy prometía de nuevo que su máxima prioridad sería el empleo. Añadía una solución que no pasó inadvertida a ciudadanos atentos: Hay que trabajar unas poquitas horas más o ganar un poquito menos.  Los medios recogieron la frase entre líneas, no se atrevieron a reflejarla textual en toda su inmensa profundidad.  Pero, en efecto, la reforma laboral demostraría que la pezuña con photoshop correspondía al lobo. Menos sueldo, más horas, y mayor facilidad para el despido. El paro nos cruje, va a más, y asistimos al doloroso desgarro de EREs dramáticos, y en condiciones miserables que ha posibilitado la ley del PP.

La memoria viva de los vídeos de Internet nos muestra la seducción que acabó en maltrato. La subida de impuestos era profundamente insolidaria con las clases medias. Del todo “inaceptable” pagar las “gracietas” del gobierno (del PSOE). El IVA se constituía en el mayor “sablazo” imaginable. Congelar el sueldo de los funcionarios suponía un inadmisible recorte. La sanidad y la educación jamás los tocaría un gobierno del PP. Los pobres tenían que ser menos pobres y la clase media dejar de ser perseguida. Decían: “que se hunda España, nosotros la levantaremos”. Y aseguraban que su gobierno daría “confianza” y se solventaría la crisis.

Aún aleteaban las pestañas y entreabrían la boca, agitaban el tul y marcaban atributos, aún arrullaban con cantos dulces cuando la realidad llegó una vez más disfrazada: las “subidas temporales”, los “gravámenes”, la “regularización de activos ocultos”, los copagos y repagos en sanidad, las exclusiones, el hacinamiento de las aulas, las fiambreras para comer, la subida de tasas en la Universidad,  el desplume de la cultura, la ciencia y la investigación, la bajada de sueldos y acoso a los funcionarios que sostienen uno de los sistemas públicos más depauperados de Europa.

De negro riguroso ya, el PP enarbola el látigo para declarar delito –incluso contra el Estado- las protestas de los ciudadanos sojuzgados. Para enclaustrar a la mujer en el papel secundario que tuvo en tiempos de aciago recuerdo: tutelada en sus decisiones y abocada a regresar al hogar por los precisos recortes que se han estipulado. Para envolvernos en toros, inciensos, mantillas, sacristías, recato, escasez, penitencia, cilicios, lutos, la españolización por decreto. Para educar en la ignorancia, la sumisión y el infantilismo. Para culpar a los ciudadanos de los males que les aquejan y eludir toda responsabilidad en los hechos. Para ignorar el llanto y el desamor.

Esta España nuestra –quizás por la educación recibida durante siglos- muestra una especial querencia por el sadomasoquismo. Y por desenfocar la raíz de los problemas. El civismo no toleraría flagrantes mentiras, ni mucho menos el castigo social. Pero todavía hay quien gusta de ser flagelado y humillado. Y rechazar ser ciudadano libre y con dignidad.

De las sugerentes transparencias al embozo mojigato.  De los pies desnudos a la gota malaya. Nos pronostican años de recesión y aumento del paro. Y los amos culpables se ensañan con la víctima rellenando de lucro botas ajenas. El mal sueño ha de acabar. No era seducción embriagadora, era photoshop. Y bajo los disfraces queda un desnudo que solo se mantiene para los crédulos por la elevada y desproporcionada autoestima de sus propietarios. Por su inmenso cinismo.

*Publicado en eldiario.es

Doctor, el enfermo agoniza

El FMI acaba de presentar un informe demoledor sobre las previsiones económicas mundiales, augurando “riesgos alarmantemente altos” de frenazo global. La culpa, explica, la tiene Europa. España es el penúltimo de la fila de 105 países valorados. Sólo estará peor en 2013 y en adelante Grecia. Hasta Croacia, San Marino o Sudán van a comportarse mejor. No digamos ya Kirguistán, Ghana,  Bostwana o Senegal que se encuentran en el grupo de cabeza.

Resulta que el FMI nos había pronosticado el año pasado que en 2013 ya estaríamos recuperados y creciendo al 1,8%. Ahora dice que no, que vamos a bajar un 1,3%, que se añade al 1,5% de este 2012. Y que hasta 2017 no cumpliremos el control del déficit para dejarlo en el 3%. Y que eso va a llevar el paro español a la estratosfera.

El FMI es un médico que sabe diagnosticar el estado del enfermo una vez que lo ve amarillo y con los ojos vidriosos. Pero parece incapaz de reconocer cómo le agravan los tratamientos que le receta. Y en los que sigue insistiendo con pertinaz ceguera. A la manera de la medicina medieval, prescribe sangrías a un paciente aquejado de anemia. En cada visita, lo encuentra más depauperado, pero ladea la cabeza y pincha y recorta un poco más. En aquella época –como en ésta- el índice de mortandad era muy elevado.

Lo peor es que el FMI es solo uno de los portavoces de esta corriente mágica. Aún sale el Eurogrupo a pedir a España que “continúe con su estrategia de consolidación fiscal”, es decir, con las sangrías. El organismo que dirige Lagarde culpa a la UE de la recesión mundial. Es cierto, hasta Alemania –que viene a ser la multinacional farmacéutica que se beneficia de la epidemia- va de capa caída. Pero todos ellos se empecinan en el tratamiento: recortes, sangrados (de la población).

¿No saben lo que tanta gente vemos? Salvo, bien es cierto, la categoría “encuestados de los telediarios”, que vienen a ser los homólogos a “votantes de Bush o Romney”… o del PP. Ay, cuánto dolor nos hubiéramos evitado si nos hubieran hecho caso, si, siquiera, hubieran abierto los ojos y usado la cabeza para algo más que para peinarse.

Algunos parece que no. Así tenemos aquel inefable “tendría» que funcionar… pero no funciona, de Luis De Guindos, que aún debe estar preguntándose cómo se les hundió la empresa, Lehman Brothers si “tendría” que haber ido todo de perlas. O cómo es ministro de economía, aunque seguro que se lo explica conociendo a Mariano Rajoy.

Otros sí lo saben. No tienen más que leer, por ejemplo, entre cientos, a Juan Torres López cuando explica las consecuencias de este “desfase” entre los presupuestos de Rajoy y las previsiones reales:

“En primer lugar, los Presupuestos 2013 están basados en un escenario macroeconómico completamente irreal. Es materialmente imposible que, con las políticas que se están aplicando y con las previstas, así como con la evolución presente de nuestra economía se pueda conseguir que la caída del PIB sea solo del 0,5% en 2013. Como también lo es que el consumo privado disminuya tan escasamente como se prevé (-1,4%), que la inversión solo descienda un 2,1%, frente a la caída de quizá más del 10% que va a tener en 2012, que las importaciones disminuyan tan poco (-1,5%), cuando lo más seguro es que el precio del petróleo suba bastante, o que las exportaciones crezcan un 6% (frente a un 1,6% estimado para 2012) cuando sabemos que nuestra producción de automóviles, por ejemplo, está cayendo un 22%, que las pernoctaciones turísticas disminuyeron un 10% en este verano, o que la economía europea se va a resentir cada vez más por el efecto de las políticas de austeridad.

Lo que hace el Gobierno es recurrir a un viejo truco: se infla la proyección de crecimiento y así las cifras presupuestadas de ingresos son mayores, pudiendo presentar entonces mejores registros de saldo presupuestario”.

 Es eso. En la receta funciona, no en la realidad. El enfermo agoniza. Yendo a lo práctico: el triple de caída de nuestra economía indica que… serán precisos más recortes, dirán los médicos medievales. El paciente está ya desahuciado. Solo queda rezar. A lo mejor por eso se han apuntado a la tarea con tal fruición las piadosas damas del PP.

Las piadosas damas del poder

 Las dos mujeres más poderosas del PP en este momento -su Secretaria General y la Vicepresidenta del gobierno- se han ido de excusión al Vaticano para asistir a la condecoración o titulación de un santo. El evento ha sido retransmitido en directo por la televisión castellano-manchega durante 3 horas y media según figura en su programación.

 Las dos mujeres más poderosas de España por tanto, gesto entre místico y doliente, ofrecen esta imagen de país, en un período especialmente crítico.  Religiosidad, peineta, boato, sacristía e incienso rancio.

Han ido «ellas» -y con «ellas» y de entre «ellas» cabrían en la foto muchas más- pero podían haber acudido «ellos».  Aficiones que marcan y dejan su impronta en las acciones de Gobierno o para ser más precisos de dispongo, ordeno y mando.  A Dios y a su Iglesia venero y dejo sin educación o sanidad a los ciudadanos.

¿Responde esta imagen a la España actual?

Foto facilitada por @Elba_Celo

No fue la única dama del PP en disfrazarse para un acto en el soleado domingo otoñal. Luisa Fernanda Rudi, presidenta de Aragón, apareció así en un acto de la Guardia Civil.

Con collar y todo, como Cospedal… y «Doña Carmen»…

Carmen Polo de Franco

Lo que pasa en España contado a un extranjero

Érase una vez un grupo de personas enormemente subversivo que se reunía en el Parque del Retiro de Madrid para perpetrar sus “acciones delictivas”. Hasta los turistas extranjeros –tú sin ir más lejos- conocen el Parque del Retiro, ubicado en el centro de la ciudad. Lleno de niños, ancianos que pasean en ejercicio diario, ciudadanos de todas las edades y todas partes del mundo que encuentran allí un sano y barato ocio. Por tener tiene hasta un lago y barquitas ¿Recuerdas?

Este grupo subversivo se sentaba sobre el césped, a plena luz del día y rodeado de policías en los últimos tiempos. Ellos siguieron debatiendo. Es que llevan desde el 15M de 2011 haciendo más o menos lo mismo. Ocurre que el movimiento se internacionalizó. Y llegó a la capital del mundo. Y allí decidieron denominarlo “Occupy Wall Street”. En su continua evolución, la protesta ciudadana decidió convocar una manifestación en Madrid el 25S llamándola igual:  “Ocupa el Congreso”. Luego “Rodea el Congreso” ante el lío que se organizó. Y luego, en la práctica, «plántate ante varias barricadas de vallas, lecheras y policías fuertemente pertrechados, que sí rodean el Congreso desde muchos días antes».

 Tú has visto las durisimas cargas policiales: han llenado las páginas de la prensa internacional. Aquí sabemos que la convocatoria fue seguida masivamente con predominio de personas que se manifestaban en paz absoluta. Hubo sus cosas, sí, disturbios de procedencia muy rara que no ha sido aclarada. Cosas muy feas. Pero resulta que la Delegación del Gobierno dijo que no fue casi nadie. ¿Y para eso tanto alboroto? Mira cómo cuenta el PP los ciudadanos en las plazas. A la izquierda es para «vender» la candidatura Olímpica. A la derecha, los manifestantes del 25S.

Comparativa de Stéphane M. Grueso

Ocho personas son detenidas como organizadores. El Gobierno presiona para que su delito sea considerado “Contra la Nación”. Eso lo juzga la Audiencia Nacional, reservada a cuestiones realmente graves. El juez encargado, Santiago Pedraz, llega a ordenar la investigación bancaria de quienes facilitaron los fondos para pagar los autobuses de manifestantes que venían a Madrid el 25S desde otras provincias. Después, él mismo retira la orden.

La policía había investigado a fondo los movimientos del grupo subversivo. A través de Internet y rodeando las Asambleas del Parque del Retiro, oyendo, y pidiendo identificaciones. Y elabora un informe –sobre cuyo contenido puedes leer aquí– que termina así:

«El objetivo de estas reuniones es la de perfilar todos los detalles de la acción delictiva, preparación de medios materiales, reparto de funciones, organización de colectivos, etc.”

Hemos oído muchos disparates estos días en España. Que habría que “modular” el derecho de manifestación por ejemplo. Lo dijo la Delegada del Gobierno en Madrid, una mujer habitual de las tertulias de Intereconomía, cadena de TV de ideología ultraderechista. Y cuyo marido está en “paradero desconocido”, perseguido por algún pufo. Pero sería prolijo darte todos los detalles.

Finalmente, el peligroso grupo subversivo –éste que ves ahí encima- es llamado a declarar a la Audiencia Nacional. Y va el Juez y decide archivar la causa porque no ve indicios de delito. La sesión del Congreso se desarrolló con toda normalidad ese 25 de Septiembre. Pero va más allá. Y añade que no se debe coartar la libertad de expresión, aunque «incluso pongan en cuestión el marco constitucional», «máxime ante la convenida decadencia de la denominada clase política».

¿Imaginas qué ha hecho la “clase política”, el partido en el poder? El portavoz adjunto del PP, Rafael Hernando ha llamado «pijo ácrata» al juez Pedraz  y le hace responsable del acoso que puedan sufrir los diputados. Añade que es “indecente e inaceptable” que un Juez hable de la “decadencia de la clase política”. Te aclararé que «pijo» en español se dice de la persona que «en su vestuario, modales, lenguaje, etc., manifiesta gustos propios de una clase social acomodada», según la Real Academia de la Lengua. Vamos, como este señor, justo el que ha llamado «pijo ácrata» al Juez Pedraz.

Rafael Hernando, portavoz adjunto del PP

Los ciudadanos llevamos año y medio en la calle diciendo lo mismo. No todos, desde luego, pero en las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas, los políticos se sitúan como el tercer problema más importante para los españoles. Pero lo que les ha dolido es que lo dijera un Juez. Y más para dejar libres a los miembros del peligroso grupo subversivo.

¿Y los medios grandes? Pues mira, aquí somos muy objetivos. Es decir, echamos siempre la culpa a los dos bandos. Algunos no, algunos reintepretan la historia: «El juez Pedraz carga contra la policía por evitar el asalto al Congreso».

 Ah, ese crío de portada parece que quería montar un cisco en una Universidad y ha venido como agua de Mayo. Aunque solo los diarios más conservadores le han dado ese destacado tratamiento informativo. 

Tenemos las cuentas del país hechas un asco. Los ciudadanos ya no podemos más con los recortes, siempre en la misma dirección. Lo saben ya hasta los 58 millones de personas que vieron el Debate para la Presidencia de EEUU, donde hasta un republicano cercano al Tea Party manififestó que «no quiere ser como España». La democracia también está muy malita aquí. Con tintes surrealistas además.

  Creo que tú sabes, pese a todo, que España es algo más que esta caspa que aflora. Cuando vienes, aprecias nuestra cultura, nuestra creatividad, y el carácter español. Te gusta sobre todo nuestro «saber vivir». Hay más. Una ciudadanía tan formada como puede ser la tuya, la de tu país, que se duele amargamente de una Historia mal resuelta y de que, durante cinco siglos, hayan mandado los mismos sin pagar ni una sola vez por sus desmanes. No sé si nos puedes aconsejar qué hacer.

*Publicado en eldiario.es

El aplauso y la guillotina

Pocas veces hemos visto en María Dolores de Cospedal una expresión más sincera. De placer en este caso. Le están aplaudiendo. Es la forma más plástica de expresar reconocimiento y admiración. Un sonar de palmas destinado a producir ruido. Tanto a veces, que ensordece y termina por convertirse en la melodía que transporta a una suerte de Olimpo alejado de la realidad.

Hay una masa acrítica que parece nacida para aplaudir. Las referencias en vídeo se llenan de intervenciones que culminan con aplausos. Una vez tras otra, aunque se diga una cosa y su contraria. Basta la entonación adecuada para recibir la ovación, sin que el público se cuestione que está oyendo un mensaje vacío e incluso ridículo y patético como el memorable ejemplo del presidente balear, José Ramón Bauzá.


¿Aplausos? El político vive entre ellos. De su grupo y de sus fervientes seguidores. Se lleva al menos la mirada de cualquiera que pase por la calle y le reconozca. Irrumpen en los lugares públicos tras descender del coche oficial y entre una nube de flashes. Cualquier decisión que adopten es premiada por sus colaboradores con expresiones próximas al éxtasis. Lo vimos, como ejemplo entre miles, el día en el que Ana Mato, Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, llevó adelante el copago farmacéutico. De hecho es habitual ante un poderoso.

En un parlamento guiado por lo que llaman “disciplina de voto”, se aplauden recortes y mermas sociales en ambiente auténticamente gozoso. Incluso vengativo.

Cuánto más poder, más aplausos. Debe hacer falta cordura para mantener la templanza y controlada la vanidad cuando uno camina entre banderas, vítores y aplausos aunque se despida del gobierno dejando a su partido en el camino de la derrota segura.

Mariano Rajoy  ha experimentado el aplauso profusamente, sobre todo en aquellos tiempos en los que manifestarse era lo fetén y se veía ensalzado por plazas llenas –de esas que antes se contaban por millones de capacidad y ahora por miles o centenares-. Y le rendían a aplausos y le coreaban el Himno Nacional. Aquellos tiempos en los que semana sí, semana no, convocaba protestas para rechazar la excarcelación de un preso de ETA por razones humanitarias.

Ahora, tras toda una vida en espera y dos derrotas electorales, tiene “un mandato claro” de sus electores para dirigir los destinos del país. Y  va la “mayoría silenciosa” y viene a aguar la fiesta. Una parte cada vez mayor decide salir a la calle a mostrar su profunda indignación. Y los estudios sociológicos afirman que, quienes se quedan en su casa por diversas causas, tampoco apoyan la acción del gobierno. Ah, no, que es de todos los políticos. Con razón. Harta e inmensa razón. ¿En el mismo saco todos? Porque nos hemos topado codo con codo en las manifestaciones con diputados de la Izquierda Plural, o políticos de Equo, incluso algún socialista.  Y alguno hace lo poco que puede desde su minoría.

Una vez más el PP consigue desviar la atención de las culpas que hoy por hoy le competen. De su propia herencia del pasado. No sólo eso, el descrédito de la política le favorece, por eso lo fomenta. Con la aplaudida Cospedal suprimiendo los sueldos de sus parlamentarios regionales en medida profundamente demagoga, deja sin salario a sus parlamentarios (a los de la oposición en realidad dado que los del PP ostentan diversos cargos remunerados) y, sin embargo, la masa acrítica vuelve a aplaudir.

En el fondo, gran parte de los políticos no entienden lo que ocurre desde su opaco Olimpo curtido en aplausos. Ahora acuden a un acto y les increpan. No pasa nada, son elementos “antisistema”, herederos de la “conspiración judeo-masónica” y pagados con “el oro de Moscú”. Por si acaso, será mejor ocultar las protestas, como dice el eurodiputado Jaime Mayor Oreja, no vayan a crear un efecto contagio. O “modular” el derecho de manifestación como propone la delegada del gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes. No explica aún si hay que rasparlo, torcerlo o sostenerlo en Fa Mayor para intentar anularlo con porrazos y la petición de penas inverosímiles. A ver si desisten. Y aún se empecinan más. Se suma el Fiscal General del Estado a pedir que se «reprima» el uso de las manifestaciones que «socaven los cimientos del Estado de Derecho». Habrá que cambiar la ley, hemos cambiado ya tantas. Y sin estipular nuevas o aplicar las existente por incumplir de la A a la Z el programa, llevar el país a la bancarrota de aquí a generaciones venideras, o “modular” tanto la democracia que ya empieza a parece irreconocible como informan alarmados los medios internacionales.

Aún les ensordecen los aplausos. Aún se refugian más en su Olimpo. Igual le pasó a María Antonieta sin saber que hay amores que mutan. “¿Se quejan porque no tienen pan? ¡Pues que coman pasteles!” es la frase que se atribuye a su actitud. No cierta al parecer, pero sí absolutamente verosímil. Está de moda aquella Reina de Francia. Y la guillotina. Más de 4.230.000 referencias obtiene la palabra en Google. Con los años que han pasado. Y aunque también se guillotinan los papeles las anotaciones directas de esta maquinaria no pasan de la cuarta parte. En cambio “nuestro castizo garrote vil” apenas llega a  255.000 cuando se aplicó hasta 1974. Cosas de las modas.

Atentos, apaguemos los aplausos y hagamos un hueco entre los mensajes airados para oír el ruido sordo que crece. No vaya a ser que lo que se esté guillotinando hoy sea la Democracia. Y,  como decía The Guardian , no precisamente por la gente que sale a la calle.

* Publicado en eldiario.es

Run-run en nube

Escalofriante lesión de Pujol. Rajoy. Presidentes. Austeridad. Derechos. Manifestación. Comida. Caro. Mourinho. Ladrillo. Bankia. Consenso autonómico. Corrupción. Juicio. Rabat. Negocios. Artur Mas. Pujol se vuelve a lesionar. Rescate. Déficit. Morosidad. Cospedal. Lagarde cree que las medidas del Gobierno son «muy, muy valientes». Necesarias. Cifuentes. 29S. Vídeos. Antidisturbios. Cielos despejados. Argentina es mala. Venezuela peor –si cabe-. Campaña electoral. Marca España. Romney. Obama. Prima de riesgo. ‘The New York Times’: los recortes traerán más miseria a España. Mossos. Tortura. Prisión. Investigado. Corrupción. Recapitalizar. 29S. Correos electrónicos. Investigar. Datos personales. Judicial. Pedraz. Derechos. Manifestación. Dictadura. Televisión. Manipulación. Cospedal. Rajoy, Rajoy, Rajoy. Financiación autonómica. El gobierno. De Guindos. Informe. FMI. Universidad. Caro. Cifuentes. Derechos. Crisis. Paro. Fracaso. FMI. Rajoy. Valiente. Muy. Mourinho. Trama. Corrupción. Ministro de Economía alemán. Crisis. Eurozona. Economía. Stop a las prejubilaciones. Muy, muy valientes. El 25-S pinchó en el extranjero. Cifuentes. Derechos. Cataluña es mala. Wert relaciona el sistema educativo con el auge del independentismo. El gobierno ama a Madrid. Mou. Caro.

 Ruido. Tedio. Derechos. Escalofriante lesión de Pujol. Muy, muy valientes. Cielos despejados. Nube. Pain. Ruido de tijeras. Ruido de amenazas. Ruido envenenado. Pain.