Lo que pasa en España contado a un extranjero

Érase una vez un grupo de personas enormemente subversivo que se reunía en el Parque del Retiro de Madrid para perpetrar sus “acciones delictivas”. Hasta los turistas extranjeros –tú sin ir más lejos- conocen el Parque del Retiro, ubicado en el centro de la ciudad. Lleno de niños, ancianos que pasean en ejercicio diario, ciudadanos de todas las edades y todas partes del mundo que encuentran allí un sano y barato ocio. Por tener tiene hasta un lago y barquitas ¿Recuerdas?

Este grupo subversivo se sentaba sobre el césped, a plena luz del día y rodeado de policías en los últimos tiempos. Ellos siguieron debatiendo. Es que llevan desde el 15M de 2011 haciendo más o menos lo mismo. Ocurre que el movimiento se internacionalizó. Y llegó a la capital del mundo. Y allí decidieron denominarlo “Occupy Wall Street”. En su continua evolución, la protesta ciudadana decidió convocar una manifestación en Madrid el 25S llamándola igual:  “Ocupa el Congreso”. Luego “Rodea el Congreso” ante el lío que se organizó. Y luego, en la práctica, “plántate ante varias barricadas de vallas, lecheras y policías fuertemente pertrechados, que sí rodean el Congreso desde muchos días antes”.

 Tú has visto las durisimas cargas policiales: han llenado las páginas de la prensa internacional. Aquí sabemos que la convocatoria fue seguida masivamente con predominio de personas que se manifestaban en paz absoluta. Hubo sus cosas, sí, disturbios de procedencia muy rara que no ha sido aclarada. Cosas muy feas. Pero resulta que la Delegación del Gobierno dijo que no fue casi nadie. ¿Y para eso tanto alboroto? Mira cómo cuenta el PP los ciudadanos en las plazas. A la izquierda es para “vender” la candidatura Olímpica. A la derecha, los manifestantes del 25S.

Comparativa de Stéphane M. Grueso

Ocho personas son detenidas como organizadores. El Gobierno presiona para que su delito sea considerado “Contra la Nación”. Eso lo juzga la Audiencia Nacional, reservada a cuestiones realmente graves. El juez encargado, Santiago Pedraz, llega a ordenar la investigación bancaria de quienes facilitaron los fondos para pagar los autobuses de manifestantes que venían a Madrid el 25S desde otras provincias. Después, él mismo retira la orden.

La policía había investigado a fondo los movimientos del grupo subversivo. A través de Internet y rodeando las Asambleas del Parque del Retiro, oyendo, y pidiendo identificaciones. Y elabora un informe –sobre cuyo contenido puedes leer aquí– que termina así:

El objetivo de estas reuniones es la de perfilar todos los detalles de la acción delictiva, preparación de medios materiales, reparto de funciones, organización de colectivos, etc.”

Hemos oído muchos disparates estos días en España. Que habría que “modular” el derecho de manifestación por ejemplo. Lo dijo la Delegada del Gobierno en Madrid, una mujer habitual de las tertulias de Intereconomía, cadena de TV de ideología ultraderechista. Y cuyo marido está en “paradero desconocido”, perseguido por algún pufo. Pero sería prolijo darte todos los detalles.

Finalmente, el peligroso grupo subversivo –éste que ves ahí encima- es llamado a declarar a la Audiencia Nacional. Y va el Juez y decide archivar la causa porque no ve indicios de delito. La sesión del Congreso se desarrolló con toda normalidad ese 25 de Septiembre. Pero va más allá. Y añade que no se debe coartar la libertad de expresión, aunque “incluso pongan en cuestión el marco constitucional”, “máxime ante la convenida decadencia de la denominada clase política”.

¿Imaginas qué ha hecho la “clase política”, el partido en el poder? El portavoz adjunto del PP, Rafael Hernando ha llamado “pijo ácrata” al juez Pedraz  y le hace responsable del acoso que puedan sufrir los diputados. Añade que es “indecente e inaceptable” que un Juez hable de la “decadencia de la clase política”. Te aclararé que “pijo” en español se dice de la persona que “en su vestuario, modales, lenguaje, etc., manifiesta gustos propios de una clase social acomodada”, según la Real Academia de la Lengua. Vamos, como este señor, justo el que ha llamado “pijo ácrata” al Juez Pedraz.

Rafael Hernando, portavoz adjunto del PP

Los ciudadanos llevamos año y medio en la calle diciendo lo mismo. No todos, desde luego, pero en las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas, los políticos se sitúan como el tercer problema más importante para los españoles. Pero lo que les ha dolido es que lo dijera un Juez. Y más para dejar libres a los miembros del peligroso grupo subversivo.

¿Y los medios grandes? Pues mira, aquí somos muy objetivos. Es decir, echamos siempre la culpa a los dos bandos. Algunos no, algunos reintepretan la historia: “El juez Pedraz carga contra la policía por evitar el asalto al Congreso”.

 Ah, ese crío de portada parece que quería montar un cisco en una Universidad y ha venido como agua de Mayo. Aunque solo los diarios más conservadores le han dado ese destacado tratamiento informativo. 

Tenemos las cuentas del país hechas un asco. Los ciudadanos ya no podemos más con los recortes, siempre en la misma dirección. Lo saben ya hasta los 58 millones de personas que vieron el Debate para la Presidencia de EEUU, donde hasta un republicano cercano al Tea Party manififestó que “no quiere ser como España”. La democracia también está muy malita aquí. Con tintes surrealistas además.

  Creo que tú sabes, pese a todo, que España es algo más que esta caspa que aflora. Cuando vienes, aprecias nuestra cultura, nuestra creatividad, y el carácter español. Te gusta sobre todo nuestro “saber vivir”. Hay más. Una ciudadanía tan formada como puede ser la tuya, la de tu país, que se duele amargamente de una Historia mal resuelta y de que, durante cinco siglos, hayan mandado los mismos sin pagar ni una sola vez por sus desmanes. No sé si nos puedes aconsejar qué hacer.

*Publicado en eldiario.es

España no es Portugal

En nuestras retinas todavía la brutal carga policial que reprimió la protesta popular en Madrid el 25S en su intento de rodear el Congreso de los diputados pidiendo más democracia. Y, en el ánimo, el estupor por la violencia con la que se quiere castigarla. Pero también la vigilia portuguesa ante el Palacio presidencial de Belém en Portugal que, solo 4 días antes, culminó cantando, en paz absoluta, el Grándola vila morena, himno de la Revolución. La huelga general en Grecia.

“España, junto a Grecia y Portugal… a la cola de Europa”. La frase mil veces repetida nos persigue como un estigma. Y es que nuestras trayectorias se cruzan una y otra vez en la Historia. Los que menor salario cobramos de la UE15 (anterior a la ampliación al Este). Donde menos invierte el Estado en lo que llaman “gasto” social, bien patente en sus resultados. Tres países rescatados, acosados, por la crisis de la deuda especulativa. Tres sociedades recortadas hasta la extenuación que, lejos de ver el final del túnel, cada vez ahondan más su recesión.

Un destino paradójico hace que España y Portugal siempre muevan ficha al mismo tiempo. Los dos se aventuraron al mar en busca de Imperios que terminarían por perder casi simultáneamente, dejando su idioma en millones de ciudadanos. El siglo XX los unió en sendas dictaduras que se prolongaron cuatro décadas. Nuestros vecinos reventaron la suya, sin un solo tiro, con los claveles del 25 de Abril en 1974. Un año después España se abre a la democracia, tras la muerte de Franco, con una “Transición” negociada en precario bajo la bota de los vencedores. De la mano entramos en Europa, en la hoy UE, en 1986. Y, ahora, camino parejo de “reformas” neoliberales para alimentar los bolsillos de unos cuantos a costa de la población.

Grecia tuvo también su Golpe de Estado. Los Coroneles sujetaron al pueblo más tarde y menos tiempo (1967/74) pero dejaron su impronta. A los griegos nos une en particular la corrupción y la tolerancia social a la corrupción que siempre termina por ver emerger su caspa putrefacta, evidenciando cómo ésta pudre las raíces de cualquier Estado.

Los caminos entre España y Portugal son más parejos pero divergentes al mismo tiempo.  No mantienen monarquía para empezar (Grecia expulsó la suya por otro lado). Portugal rompió con el pasado en 1974, nosotros nos apañamos una democracia “ad hoc”, sin dirimir responsabilidad alguna por la dictadura. A Portugal, eso sí, la vendieron por parcelas los sucesivos gobiernos. Y hace muchos años que supieron de las “bondades” del FMI. En España todavía no se ha consumado absolutamente el expolio público, pero ya queda poco.

El premio Nobel de Literatura José Saramago aventuró en “La balsa de piedra” (1986) la posibilidad de una Iberia unida, más fuerte como interlocutor ante Europa y el mundo. En su metáfora, desgajaba del continente la península ibérica que, a manera de isla flotante y símbolo de valores, viajaba unida en dirección a América. Hace cinco años intentó revivir la idea de la unificación que nunca le abandonó. Ganaríamos mucho los españoles inyectándonos algo del carácter y educación portugueses.

Grecia es ya un despojo a manos del neoliberalismo. Empecinado en votar lo establecido, sucumbiendo al miedo, sin dejar de salir a la calle –ahogados- sus ciudadanos. Pero es de nuevo Portugal el espejo donde mirarnos. Su economía se hunde al 3,3% tras soportar, disciplinados, todos los recortes que la Troika ha tenido a bien ordenar. Y el gobierno conservador –también persistieron en el error- de Passos Coelho siguió apretando el cuello de sus ciudadanos muy obediente.

Los portugueses, sin embargo, pacientes y sosegados donde los haya, saben decir ¡basta! Y sus protestas han conseguido que el gobierno se replantee la nueva ocurrencia de rebajar los salarios un 7%. El primer ministro ha dado marcha atrás y empieza a buscar dinero donde sí lo hay pero ningún neoliberal hasta ahora quería tocar: en los impuestos que no pagan las grandes fortunas.

La diferencia fundamental entre las dos caras de Iberia es la actitud de sus “Fuerzas del orden”. La policía portuguesa avisó que no reprimiría la manifestación de Belém. Aunque al final lo hizo mínimamente. Más allá aún fue el ejército portugués, con una carta a la que se ha dado escasa difusión en España:

 “Las Fuerzas Armadas, desde aquí, reiteran su firme convicción de que los militares nunca pueden ser un instrumento de represión para sus conciudadanos, de acuerdo a la Constitución que juraron defender”, escriben. Tras expresar su solidaridad con todas las iniciativas abordadas por la ciudadanía afirman que lo que  “en realidad se está haciendo” es: “Engañar,  utilizando el miedo y haciendo promesas que no se cumplirán, sabiendo que la gente está indefensa ante ellas” o “insistir una y otra vez que debemos aceptar la imposición de sacrificios para alcanzar una supuesta solución que está a la vuelta de la esquina, un poco más allá. Volver a doblar la dosis de estos sacrificios sin llegar a esas soluciones, por lo que siempre pagan las consecuencias los mismos. Mientras que a la vez, tanto en Portugal como en otros lugares, se acumulan riquezas sin límite, evitando que otros puedan obtener los salarios justos que se merecen por su trabajo”.

En nuestra retina sí, la represión en España, la carcundia jaleando, la prensa internacional destacando la brutalidad de las fuerzas de la autoridad. Las felicitaciones cruzadas de la Delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, el Ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz y la propia policía. O Mariano Rajoy en su estreno en la ONU ante un hemiciclo prácticamente vacío… hablando de Gibraltar y la antaño vituperada Alianza de Civilizaciones de Zapatero, mientras se le cae España a pedazos. Conflictos mal enfocados, más recesión y todas las cifras económicas en despeñe.

En el dolor de la caspa patria, aún se puede unir la voz a la de nuestros vecinos y corear lo que ellos cantan con sentido: “ el pueblo es quien más ordena”. ¿O no reside en él constitucionalmente la soberanía?

 *Publicado en eldiario.es

Permitídme que hoy lo dedique. A Zé Moreira y a Pilar del Río.

¿Hablamos del Congreso de los Diputados?

El Congreso de los diputados es la Cámara baja de nuestro sistema parlamentario que se complementa con el Senado –aunque no sabemos para qué sirve, para ralentizar los acuerdos con su paso de mayorías por él quizás-. Ambos ostentan la presentación de la soberanía popular, según reza, canta y fija nuestra Constitución. Luego, según los votos logrados para el Congreso, el partido más votado, o el que logra alianzas, forma gobierno. Ya tenemos dos poderes, el tercero será el judicial. Y así hemos completado los tres que marca el sistema democrático que, además, deben guardar una exquisita separación de funciones.

Dice José Luis Sampedro (en Reacciona):

“Pese a los disfraces, la religión permanece anclada en el siglo XVI, la economía en el XVIII y el sistema parlamentario en el XIX”. Y añade:

Es verdad que el pueblo vota y eso sirve para etiquetar el sistema, falsamente, como democrático, pero la mayoría acude a las urnas o se abstiene sin la previa información objetiva y la consiguiente reflexión crítica, propia de todo verdadero ciudadano movido por el interés común. (…)Se confunde a la gente ofreciéndole libertad de expresión al tiempo que se le escamotea la libertad de pensamiento”.

El Congreso de los diputados está cercado desde hace varios días. El sábado no podían acceder ni los peatones, salvo que fueran al Hotel Palace.  Me ocurrió a mí que tuve que dar un buen rodeo por calles adyacentes para ir donde quería. Es que hoy, 25 de Septiembre, hay convocada una manifestación para rodearlo y exigir reformas. Y el poder político y en gran medida el mediático están muy asustados. Es peligrosa la gente con miedo.

La portavoz kamikaze del PP, Dolores de Cospedal, ha comparado la protesta de hoy con el 23F. Cuando Tejero entró a tiros con fuerzas del ejército armadas y ordenó a los representantes de la soberanía popular tirarse al suelo. Y la delegada del Gobierno del PP en Madrid, Cristina Cifuentes, se ha pasado por el Gato al agua de Intereconomía -de cuyos tertulianos tantos cargos salen ahora- para contar cuántos nazis hay infiltrados en lo de hoy.

Los políticos sí, pero no todos los medios, ni todos los periodistas, ni todos los ciudadanos se atemorizan. Eldiario.es sacó ayer una exclusiva, no recogida hoy –que haya visto- por ningún otro colega. Gonzalo Cortizo se limitó a encontrar los presupuestos que preparan nuestros representantes. Deberían ser públicos pero no lo son.

La partida para viajes tiene reservados 6.750.000 euros, 19.285 euros por diputado. Este año, como novedad, el Congreso también paga el parking en el aeropuerto: 30.000 euros. Están también presupuestados 7.000 euros anuales para las multas de los coches oficiales“. Si no lo habéis leído aún conviene no perderse ni una línea. Porque ved otro ejemplo:

El capítulo de telefonía es otro de los grandes gastos del Congreso. Cada diputado tiene a su disposición un Iphone y un Ipad con conexión a internet. A todo ello se suma el coste de las líneas fijas de Congreso, elevando el gasto hasta el 1.150.000 que se pagó en 2011, los 700.000 euros que se gastaron este año o los 500.000 que se prevé gastar en 2013“.

  Viene a demostrar cuán lejos viven los diputados, nuestros representantes en general (habrá otro presupuesto similar para el Senado, para el Gobierno y gobiernos y sus administraciones) de quienes les hemos conferido nuestra representación.

¿Y nuestro amigo Mariano Rajoy, adalid de la austeridad? la fuente no es de la máxima solvencia -Interviú es lo que es- pero, dado el enfado de los -recortados- funcionarios que sirven el catering presidencial, cabe deducir que la información no debe andar muy descaminada:

Embutidos por valor de 3.427 euros, entre ellos “jamón ibérico de bellota a 190 euros el kilo”, botellas en abundancia de buen vino, Cardhu, Johny Walker, vodka, ron Brugal y ginebra Beefeater, alegran los viajes del presidente en los Falcon y Airbus oficiales“.

Y la gran demócrata Cospedal, la que dice que pide “sacrificios”, quita el agua embotellada a los enfermos pero ella y su equipo beben Numen, que cuesta 5 euros o muy poco menos si se compran 6 botellas de litro.

Ayer, un bendito me dijo que Cospedal bebe ese tipo de agua “porque es gobernanta”. Le parecía lógico. Y es que Numen es “Un estilo de vida. Su agua no es para los amantes de lo exquisito sino, sencillamente, para quienes se atreven a adueñarse de la esencia“.

  No son éstas las razones para exigir reformas, aunque nos irriten. Nos están aplicando unos ajustes durísimos -que nos afectan mucho más- para pagar los desmanes de los poderes financieros y políticos que no ocasionamos. Pero muestran la profunda lejanía que han llegado a alcanzar muchos políticos de sus representados.

 La Política no es lo que están haciendo gran parte de quienes ahora la ejercen. La necesitamos, sin embargo. Regenerada, compartida, participativa. Democrática. Los runrunes fascistas, populistas o tecnocráticos que vemos, no auguran nada bueno. Los primeros que deben saberlo son quienes se llenan la boca con ella y exigen un respeto que no se ganan con sus actuaciones.

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