Las piadosas damas del poder

 Las dos mujeres más poderosas del PP en este momento -su Secretaria General y la Vicepresidenta del gobierno- se han ido de excusión al Vaticano para asistir a la condecoración o titulación de un santo. El evento ha sido retransmitido en directo por la televisión castellano-manchega durante 3 horas y media según figura en su programación.

 Las dos mujeres más poderosas de España por tanto, gesto entre místico y doliente, ofrecen esta imagen de país, en un período especialmente crítico.  Religiosidad, peineta, boato, sacristía e incienso rancio.

Han ido “ellas” -y con “ellas” y de entre “ellas” cabrían en la foto muchas más- pero podían haber acudido “ellos”.  Aficiones que marcan y dejan su impronta en las acciones de Gobierno o para ser más precisos de dispongo, ordeno y mando.  A Dios y a su Iglesia venero y dejo sin educación o sanidad a los ciudadanos.

¿Responde esta imagen a la España actual?

Foto facilitada por @Elba_Celo

No fue la única dama del PP en disfrazarse para un acto en el soleado domingo otoñal. Luisa Fernanda Rudi, presidenta de Aragón, apareció así en un acto de la Guardia Civil.

Con collar y todo, como Cospedal… y “Doña Carmen”…

Carmen Polo de Franco

Egoísmo ¿valor en alza?

Así aparca un español egoísta

A Mariano Rajoy sólo le interesa lo que él dice. Y si gana o no a su único adversario: el que ostenta el cargo que él desea. Felipe González lo ha comentado en el mismo sentido: “donde acaba mi propuesta acaba mi interés, lo demás es residual“. En eso se parece mucho a ese “todo el mundo” que él tiene como guía, el que se convierte en losa que arrastrar e impide que este país progrese en todos los aspectos. El del “yo primero, yo y sólo yo” que vemos desde en el uso del coche al acceso en una fila.

  Otro asunto que no deja de ser curioso es que la misma portavoz del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, que ahora justifica y alaba la ausencia de su líder en el debate del Congreso, dijera esto en Octubre de 2008: “El que no quiera ir que renuncie a su escaño“. Ocurre que cuando la sociedad egoísta usa orejeras olvida pronto. su horizonte es escaso. Y no ha habido en España nadie a quien le hayan hecho daño las hemerotecas.

  El liberalismo conservador proclama sin complejo alguno que el progreso se logra con “la búsqueda egoísta del bien individual”. Enormísima falacia –y a las pruebas me remito- que sin embargo ampara que cada cuál arrase con cuanto le plazca con tal de lograr su beneficio. Nadie me negará que los Goldman Sachs del mundo no son “egoístas“.  Lo asombro es cómo el placet al egoísmo gana terreno. Ya nadie parece avergonzarse de pensar sólo en sí mismo. Y obrar en consecuencia, aunque destruya a los demás.  

   Eso le lleva a José María Aznar, por ejemplo, a defender energías contaminantes o peligrosas para la salud general y negar la influencia humana en el cambio climático, admitiendo como mucho que será “un problema que quizá, o quizá no, tendrán nuestros tataranietos”.  Gran visión de futuro la del “estadista mundial”.

  Pensar en los objetivos cortos y particulares y entrar como elefantes en una fábrica de vidrio, sin importar qué se hará después con los cascotes, lleva a que todavía hoy Españe degrade diariamente casi 8 hectáreas de su costa, según ha denunciado Greenpeace en su estudido “Destrucción a toda costa 2010“. “Casualmente”, la Comunidad Valenciana es la que más ha hecho añicos su litoral en la última década. Y dice Greenpeace que la avalancha destructora ya ha llegado -en toda España- a las últimas zonas bien conservadas. Es el ejemplo paradigmático de egoísmo ciego, de aplastar como Atila y la tierra quemada para lograr ganancias personales, sin vislumbrar siquiera qué pasará después. Todavía es el turismo un sosporte fundamental de nuestra economía, no sé si el único que queda, pero el año pasado en la televisión alemana vi un reportaje en el que ciudadanos algo más civilizados que el “todo el mundo” español decían que ya no querían venir aquí de vacaciones porque habíamos llenado de cemento las playas.  

Hay países en los que los ciudadanos sí se preocupan del bien común. Los más educados. Los que saben que es el progreso de la sociedad en su conjunto el que logra avances y mejorar la vida de más personas.

El matemático John Nash, logró el Nobel de Economía (no hay premio Nobel de Matemáticas) en 1994 por sus, ya archiconocidas e incluso mal usadas, aportaciones a la teoría de juegos y los procesos de negociación. Lo que aquí nos interesa es su concepción filosófica: la búsqueda del progreso del grupo logra mejores resultados en cada uno de sus integrantes.

Los niños  no lo saben, si no se les enseña. El embrión del animal humano precisa educación. No sé si el triunfo del equipo logrado hace bien poco por un grupo de españoles indica algún cambio de tendencia.

PD. En las encuestas que dan a Rajoy como vencedor en el debate no figura ficha técnica. En un post antiguo consulté a Fermín Bouza, catedrático de sociología-opinión pública, y cifró el margen de error de las encuestas flash con muestra pequeña en un +/-10%

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