El sucio recurso a la conspiración

Algunos pesos pesados del PP – con la aquiescencia del partido-, han resucitado el juego sucio de sembrar dudas en sus menos informados votantes (potenciales y de hecho) aludiendo a tramas conspiratorias y sin aportar prueba alguna. En el río revuelto, que empobrece aún más la política, esperan sacar réditos electorales.

Lo practicaron a fondo cuando perdieron el gobierno en 2004 debido a sus errores en la gestión de los atentados del 11M, como señalaban numerosos medios internacionales, incluido el New York Times. Un libro completo tengo dedicado al tema “11M-14M, onda expansiva” (no os molestéis en buscarlo, la editorial quebró, y no por mí 🙂 ). Lo cierto es que poseo datos abrumadores. Y el respaldo en mis archivos de incontable documentación impresa.

La teoría de la conspiración nació en el diario El Mundo. Por aquellos días brota también el “a lo mejor”, inmortalizado como “alomojó”. Su creador es el exministro y exportavoz del PP, Eduardo Zaplana. Aventura hipótesis. Su fundamento es de lo más sencillo: “no tengo alternativa fundada, no tengo pruebas, pero voy a lanzar una insinuación… y que otros demuestren que no son culpables de lo que les acuso”. Los agujeros negros están en marcha.

Ocurrieron muchas más cosas. Partamos de las 215 preguntas del PP al gobierno el 19 de Abril, basadas en la teoría de la conspiración. El diputado Jaime Ignacio Del Burgo publicando un libro titulado: «11M, demasiadas preguntas sin respuesta». La plana mayor del PP, con Rajoy a la cabeza, acudiendo a manifestaciones de la AVT (Asociación de Víctimas del Terrorismo) con el lema «queremos saber la verdad«. El mismo líder popular, Rajoy, pidiendo la anulación del juicio –y por tanto la puesta en libertad de los implicados- tras leer en El Mundo dudas sobre la mochila de Vallecas (el vídeo está en youtube). O su compañero Eduardo Zaplana apuntando la posibilidad de desenterrar a los muertos para comprobar el tipo de explosivos utilizado. Miguel Ángel Rodríguez, exportavoz de Aznar, exigiendo saber “qué grupo terrorista puso a Zapatero en la Moncloa” en el programa Espejo Público de Antena 3.

Pasó en parte la nube con una sentencia contundente de Gómez Bermudez. El Juez se molesta en desmontar cada punto de la teoría de la conspiración. Lo hace de forma explícita y basándose en pruebas y hechos al definir el modus operandi de los intoxicadores: «Como en muchas otras ocasiones de este proceso, se aísla un dato, se descontextualiza y se pretende dar la falsa impresión de que cualquier conclusión pende exclusivamente de él, obviando así la obligación de la valoración conjunta de los datos -prueba- que permita, mediante el razonamiento, llegar a una conclusión según las reglas de la lógica y la experiencia».

Nadie en el PP hace una declaración explícita corrigiendo sus declaraciones, ni  siquiera se disculpa. Si exceptuamos a Ángel Acebes –un español sin memoria incluso de sus propias palabras-. En una nueva carambola inverosímil, en Abril de 2007, declara en una entrevista de Esther Esteban, en El Mundo: “La teoría de la conspiración es una invención del PSOE, de Zapatero, Rubalcaba y Pepe Blanco. Nadie ha puesto sobre la mesa una teoría de la conspiración, y menos el PP. No hay ni una sola frase que pueda sostener que el PP ha mantenido o respaldado teoría de la conspiración alguna”. Por si no existieran las hemerotecas, «sólo» hay 215 preguntas registradas en el Congreso.

Me harté de decir que los países serios hubieran dirimido responsabilidades por esta contaminación malintencionada, porque, además, no fue inocua. Tal es así que ahora la resucitan. La propia Dolores Cospedal aún “mantiene dudas” sobre la “autoría intelectual del 11” –muchos mantenemos también dudas sobre su capacidad intelectual y ética-, pero ahora toca “tapar” el caso Gürtel que viene con tal carga de pruebas abrumadoras que hacen aún más difícil sostener el globo de helio. Pero es cuestión de intentarlo. Es gratis. No se exigen responsabilidades.

Se acabó. No podemos tolerarlo más. Que vayan Álvarez Cascos, Mayor Oreja, Cospedal, Rajoy y todo el PP a un juzgado y denuncien. Y si no es así, deben dimitir, apartarse la vida política. Y desde el Gobierno, desde la policía, tampoco sirven las declaraciones: acudan a una comisaría, denuncien. Limpien un poco este fango que nos está enterrando a todos.

Ante la corrupción en el PP

El director de El País, Javier Moreno, publica hoy un contundente análisis sobre el PP en Cuarta Página -el más destacado espacio editorial-. A modo de resumen, dice:

«La trama Gürtel muestra en toda su crudeza que el proyecto político de los actuales líderes de la derecha, de no mediar rectificación, embrutece la vida política española y la arrastra lejos de los niveles europeos».

Véamos algunos  párrafos de un artículo que no tiene desperdicio:

«Todo ello comenzó mientras el señor Aznar, a la sazón presidente del Gobierno, casaba a su hija en El Escorial -sarao al que asistieron como invitados distinguidos algunos de estos vividores- y dirigía los destinos de España con tal concentración que descuidó lo que la corte de los milagros organizaba a sus espaldas, según pudieron descubrir atónitos los espectadores que el jueves pasado siguieran la entrevista en CNN+ de Iñaki Gabilondo con la señora Cospedal, hoy secretaria general de ese mismo partido. Sobre que el saqueo se prolongara unos años más en los feudos del PP de Madrid y Valencia quedamos de momento huérfanos de explicación. Nadie en el partido supo nada, ni es responsable de nada, ni asume naturalmente responsabilidad política alguna por nada.

(…)

Los ciudadanos consideran de forma mayoritaria -incluido un notable porcentaje de votantes del Partido Popular-, como publica hoy EL PAÍS, que Francisco Camps y Esperanza Aguirre son también responsables de las tropelías de la trama Gürtel en sus respectivos territorios, y que el líder del partido, Mariano Rajoy, siempre ha sabido más de las andanzas de los corruptos de lo que ha venido en reconocer, a tenor de sus vacilaciones con el ex tesorero del partido, y a día de hoy todavía miembro del Grupo Popular en el Senado, Luis Bárcenas.

Son tantas y tan obscenas las colecciones de relojes de lujo, los bolsos, los trajes, algún yate, los inconfesables negocios inmobiliarios, los millones cobrados en comisiones diversas y las vergonzosas conversaciones grabadas entre los sospechosos que convierten en irrisorios, me parece a mí, los intentos del PP y de sus terminales mediáticas de encapsular al partido de tanto desafuero, y sobre ello no vale la pena seguir discutiendo. Más me interesa, por el contrario, una reflexión en profundidad sobre la venalidad en la democracia española que vaya más allá de la constatación más o menos impotente del lamentable estado en que se encuentra la política en este país. Hay que defender la democracia, sostiene Norberto Bobbio, aun cuando ésta sea ineficiente o corrupta. Y hay que hacerlo también, me atrevería a añadir yo, aun cuando la insensatez y la escasa cultura democrática de gran parte de la clase política, especialmente de una derecha que no logra incorporarse del todo a la gran tradición conservadora del resto de Europa, augure un triste futuro a la tarea.

(…)

No resulta necesaria harta sagacidad para concluir que España no sólo no ha logrado en estas tres décadas situarse al nivel de los países con mejores prácticas, ni por lo que respecta a los partidos ni a los tribunales, sino que ahora se corre serio riesgo de descender aún más peldaños en esta particular escalera al infierno si, como todos los sondeos parecen apuntar, la derecha gana las próximas elecciones sin haber purgado previamente su papel central en el escándalo de Gürtel y otros (Matas, Fabra), y asumido las consecuencias que de ello se derivan.

(…)

Por lo demás, y en lo que respecta a la corrupción, no creo que a estas alturas quepa duda alguna de que un eventual triunfo de la derecha traerá como correlato automático el discurso que ya hemos oído en su versión más arrabalera e iletrada en los mítines de Camps, Fabra o la siempre desaforada Rita Barberá. Los votos cosechados, han dicho todos ellos de una forma u otra, expían los abusos cometidos, y el pueblo, el mejor tribunal en última instancia, les absuelve así de los cargos que de forma atrabiliaria les atribuyeron jueces prevaricadores, fiscales partidistas y una policía manejada a su antojo por un Gobierno socialista constituido en régimen y decidido a liquidar la oposición. Para lograr sus objetivos, los socialistas no paran en mientes, según han afirmado tanto la señora Cospedal como el señor Cascos, vicepresidente con Aznar, respaldados de forma oficial por el partido este mismo viernes. Y así los españoles han tenido que escuchar de dirigentes cuyas declaraciones no toleraría ningún partido democrático en Europa cómo los policías trucan las pruebas del sumario o el Ministerio del Interior monta un sistema de escuchas ilegales contra la oposición política.

El que resulte estrambótica no convierte esta hez en menos peligrosa, y convendría no menospreciar su capacidad de desestabilización. La campaña que orquestaron los dirigentes populares contra Baltasar Garzón desde el mismo fin de semana que el juez encarceló al cabecilla de la trama tiene mucho que ver con el irrespirable clima que se ha creado en los tribunales españoles, sectarios y cargados de ideología, en los que el magistrado puede ver liquidada su carrera ante el asombro del resto del mundo».

Aquí todo el artículo.

  Resulta reconfortante ver defendida en un decisivo periódico la impresión que casi cada día tratamos de hacer llegar -desde posiciones modestas- a la ciudadanía, para que -con la información (argumentada y analizada)- disponga de medios para ser más responsable y más libre, para que -informados- todos lo seamos.

Actualización

Más. Una columna de Antonio Orejudo en Público: La culpa de la corrupción la tienes tú.

Tú coges a un militante del PP de Valencia y le robas la cartera con el dinero que acaba de sacar del cajero automático, y el tío te persigue hasta que te pilla. Lógico. A la gente no le gusta que le roben. Lo que me parece raro es lo contrario, que pilles a un caco desvalijándote la casa y que en vez retorcerle el brazo, pienses que hay una conspiración contra el que te está levantando el televisor de plasma, y que el verdadero culpable eres tú. Eso es más o menos lo que pasa con la corrupción política: nos roban y nos quedamos tan campantes. Nos quedamos tan campantes los que somos normales. Los anormales van un paso más allá y defienden al ladrón de su dinero…. (continúa leyendo).

Y un maestro: Forges.

Han perdido el pudor

La UE –esa «cosa» que nos manda y que ignoramos- acaba de decidir “aplazar” los objetivos sobre educación y pobreza. Prefieren dedicar los esfuerzos a empleo, investigación y clima, tareas esenciales también, sin duda. Ahora bien, parece que la auténtica base para un cambio de tendencia sería dar de comer y de vivir a quien carece de medios y desasnar –con perdón por la expresión- a la ciudadanía infantil y sobre todo a la infantil/adulta. Es cuestión de prioridades. Claro que si prescindieran de dietas, telefonos móviles -muchas veces para uso privado-, coches oficiales, fastos sin fin en sus cumbres, una burocracia que sume su efectividad en el caos y cuantiosas subvenciones a “estudios” muchas veces inútiles (pero que dotan a sus autores de oficina, secretarias y algo más), igual podían dedicar ese presupuesto a hacer algo sobre educación y pobreza. Ocurre igual en nuestro propio país y sus autonomías, textualmente en todos sus extremos. Mirad por ejemplo las subvenciones de la Secretaría de Estado para la UE, que dirige Diego López Garrido. En el apartado 26 encontramos incluso a Europa en Suma que consolida, como tanto os he contado, su vocación de receptor de dinero público, causa de su «reestructuración«.

Lo que ocurre es que, además del norte, han perdido el pudor. Un día más insisto en la desfachatez de reunirse en una cena el selecto club de los poderosos –que nadie eligió para obrar sobre nosotros-, decidir que van a hundir el euro, y encima hacer declaraciones a los periódicos. Antes eran más discretos, pero vista la reacción a sus desmanes ¿para qué se van a ocultar? Viator en los comentarios nos reseñaba el otro día el artículo de Jacques Juliard en Le Nouvel Observateur.”Imagine por un instante lo que podrían ser las consecuencias de un naufragio del euro: la cascada de quiebras comerciales e industriales, el desbordamiento del paro, el ascenso de regímenes populistas o dictatoriales. La factura de la crisis de 1929 fue la Segunda Guerra Mundial. Aprisionada entre Al-Qaeda y Goldman Sachs, dos amenazas diferentes pero complementarias, la democracia tiene el deber de poner los medios para defenderse”.

Añadía Juliard esta otra reflexión que me lleva a la comparación con la derecha española: “El reciente discurso de Nicolás Sarkozy en Davos, el templo del capitalismo financiero, es de una claridad meridiana. Es Nicolás Sarkozy quien afirma: “Al colocar la libertad de comercio por encima de todo, se ha debilitado a la democracia, porque los ciudadanos esperan de la democracia que les proteja”. Es el mismo Sarkozy quien insiste: “En las estadísticas se veían aumentar las ganancias, pero, en la realidad, las gentes veían que las desigualdades aumentaban”.

Puede que sea la derecha española quien más haya perdido el pudor de todo el orbe, si nos atenemos a la política. Ayer, por circunstancias que no vienen al caso, recalé intencionadamente en “La Noria”. Quizás intentaba lobotomizarme para ser una feliz y despreocupada espectadora de Telecinco. En ese obsceno programa se ocupaban de la cadena perpetua como si fuera el calzoncillo de un concursante de Gran Hermano. Sólo que esto es real. El brillante padre de Mari Luz ha decidido sumar su apoyo al PP para impulsar la inscripción de la pena perpetua en el país con el Código Penal más duro de la UE y con menor delincuencia –aseguran las estadísticas-. Le entiendo. Sólo que la democracia estableció que no se puede –porque no es sano- convertirse en juez y parte. La Ley del Talión solo genera violencia.

Allí había un saco de agresivas bilis manipuladoras a la que llamaban periodista y Maria Antonia Iglesias, quien –con todos sus defectos- es una buena profesional de la información, y  me apena ver en esas lides. Porque allí únicamente se trata de exaltar los bajos instintos del auditorio -la demagogia en definición de manual- que estalla en aplausos o abucheos, no de buscar un debate serio, Nunca lo hay cuando nos limitamos al “éste dice, el otro dice” y punto.

Decía el padre de Mari Luz que el ochenta por ciento de la sociedad apoya la cadena perpetua. No es cierto aún, pero quizás llegue a serlo. Ayudada por él mismo, y por los progenitores de Marta del Castillo, la única entre el más de medio centenar de víctimas de la violencia de género anuales que merece atención mediática, por razones distintas a la información y la búsqueda de la justicia y la verdad.

El PP está encantado con el apoyo del brillante Juan José Cortés, y no le hace ascos a instaurar la cadena perpetua. Cuando en «La noria» comenzaron a abordar el aborto y la pederastia, ya no pude más y desconecté. Los populares también han arriado la bandera del aborto, no, casualmente, la de la pedofilia eclesial. Y dicen que retirarán la ley –la del aborto, claro está, que mantuvieron en vigor durante sus 8 años de gobierno-, y que suprimirán Educación para la ciudadanía. Y veremos qué pasa con los matrimonios homosexuales. Y, sobre todo, con las políticas económicas inscritas en el más rancio capitalismo que nos ha llevado al desastre. La mil millonaria consorte Cospedal ya adelantó el otro día que la ley de dependencia es una sangría. Y con su vergonzosa tolerancia a la corrupción -que no es igual en todos los partidos, por mucho que se empeñen- Han perdido el pudor, ya digo. Mientras, el PSOE anda en Babia.

Discutía anoche también con una amiga conservadora -empeñada en hablar de política a toda hora aunque a mí me repatee- que me anunció su intención de votar al PP –de volver a hacerlo, más bien-, algo a lo que tiene todo el derecho, por supuesto, pero quizás no a intentar convencerme de sus argumentos. Cree que Rajoy es “buena persona” y “merece una oportunidad”. La tuvo -incluso como vicepresidente- en los 8 años de gobierno del PP. Y a mí personalmente esta larga oposición me ha permitido conocerle más como ser humano, dado que sale todos los días y a toda hora opinando, salvo cuando no le conviene y se calla, como en el caso de Matas. Y los periodistas tan contentos.

“Una constante del PP –especialmente de su núcleo duro– es ver conspiraciones por todas partes. Hasta conspiran entre ellos como ha sucedido entre Esperanza Aguirre y la mano derecha de su rival Alberto Ruiz Gallardón. Ver una conspiración “entre Rodríguez Zapatero y ETA para debilitar España” es de traca valenciana pero Rajoy no se atreve a contradecir al que sabe es un rival protegido por Aznar al que no quiere enfrentarse cara a cara y del que se libró después del Congreso de Valencia mandándolo al Parlamento Europeo para alejarlo de otras conspiraciones”, dice mi querido Enrique Meneses en “La conspiración de los necios”.

Le dije a mi amiga que -perdida la esperanza de ver una regeneración de la derecha española- empiezo a aceptar la idea de tener en la Moncloa, en las televisiones, en la economía, en la justicia, en la educación, en la sanidad, al actual PP -no han querido ser otro-, porque será lo único que haga reaccionar a la sociedad y reviente de una vez cambiando el sistema. Y es que por algo la UE pospone arbitrar objetivos para mejorar la educación.

Pero no perdamos la sonrisa y la fuerza. Quien no tiene a Messi dispone de un día primaveral para airearse, porque no, con Telecinco no repito.

Actualización 29 marzo

Tan de actualidad el post que, pensando en el atentado del metro de Moscú, repito una de las frases del texto, de Juliard:  «Aprisionada entre Al-Qaeda y Goldman Sachs, dos amenazas diferentes pero complementarias, la democracia tiene el deber de poner los medios para defenderse».

Programación de ocio para hoy

GÜRTEL EN EL PARAÍSO (fiscal).

La acción se inicia en ayuntamientos y gobiernos autónomos de Valencia y Madrid fundamentalmente, pero ya tiene extensiones internacionales: Suiza informa al juez del desvío de 21 millones de euros de la red Gürtel.Correa, dice el magistrado instructor, colocaba el dinero en inversiones sin riesgo. El nombre del ex tesorero del PP Luis Bárcenas aparece vinculado a una empresa para defraudar. Apasionante trama donde ese dinero -21 millones de euros- y mucho más, se volatizan en responsabilidades por posibles y opinables defectos de forma jurídica. El protagonista, Correa, denuncia al Juez que le encausa, y el Tribunal Supremo de un país democrático admite a trámite la querella. El partido político de Bárcenas, el vinculado a Correa, se dispone a gobernar por el voto ciudadano. Argumentan que fueron engañados por los corruptos. La escena donde Correa coloca la pistola en la sien de algunos cargos del PP para que roben y prevariquen está rodada con especial dramatismo. La obra tiene un final previsible –la impunidad- pero, para compensar, cuatro millones de parados (del gobierno, de la oposición, de «el sistema«) sirven palomitas a los espectadores.

EL COLOSO EN LLAMAS

Todo el peso de la historia lo lleva un empresario al que se le hunden los negocios como castillos de naipes por mala gestión. Por cobrar y no pagar. Por diversificar sus empeños y entregarse a grandes tareas en detrimento de sus negocios y sus trabajadores. Aupado a la presidencia del sector por el resto de sus compañeros, el enemigo en el poder disuelve su aseguradora por falta de liquidez. Amigo de sus amigos, regaló el dinero que no tenía a loables apoyos políticos, por eso, su círculo le adora y le mantiene en cargo y consideración. Los más grandes bancos le facilitan créditos que no dan a otros . El héroe ha de resarcirse de su mala racha. Ha de mantener su exclusivo Ferrari que le coloca en el selecto club de las 60 personas que poseen uno igual en el mundo. La máxima tensión se alcanza cuando el empresario de los empresarios dicta lecciones de economía en todos los medios informativos, a los que es llamado como presidente de la patronal. ¿Cómo demostrará la efectividad de sus recetas? El final abre numerosos interrogantes ¿logrará el paladín vencer a las fuerzas oscuras y con su triunfo dar el poder a sus «cojonudos» amigos?

LA INVASIÓN DE LAS PEQUEÑAS BESTIAS

Los niños son el problema. El mal se ataja de raíz. Un colegio inglés mantiene cámaras de vigilancia y graba las conversaciones de los escolares en un remake de “Gran Hermano” de Orwell. En España han descubierto que las peligrosas alimañas vienen pertrechadas de un diabólico invento: Internet. Los padres escudriñan todos los movimientos en la Red de los monstruos que, supuestamente -uno ya no está seguro de nada- han engendrado. El Gobierno se dispone a hacer lo mismo con los alienígenas que lograron infiltrarse en pasadas generaciones en nuestro planeta y que utilizan páginas webs, blogs y redes sociales para comunicarse. Un desarrollo trepidante y lleno de incógnitas para gran parte de la población anclada en el siglo XX, en el XIX incluso. Y un final completamente en el aire.

JUEZ Y PARTE

El padre de Mari Luz «ficha» por el PP para la reforma penal. Juan José Cortés destaca la oportunidad que le ofrecen los «populares» en su lucha por el endurecimiento de las penas y la prisión indefinida revisable. Las viejas máximas de la Justicia están en entredicho en el mundo de hoy, declara el director de la serie –es una serie-, hay que regresar al “ojo por ojo”. Como en “El Príncipe” de Maquiavelo, el fin justifica los medios. La demagogia es la más útil de las armas. Estreno, tras las próximas elecciones, pero ya se pueden encontrar el trailer.

En sesión continua:

  • Más de 25.000 personas mueren de hambre diariamente en el mundo. Se siente, les tocó nacer pobres.
  • Cada hora, un empresario europeo o norteamericano contrata obreros chinos para pagarles 2 euros diarios de salario y vender lo que fabrican en sus respectivos países y a precio acorde con sus respectivos países. Las ventajas de la globalización.

El resto de la programación, en cualquier periódico, radio o televisión.

Recordad: Ya no es tiempo de “watergates”

Vía @buenafuente, canción para animarse:

Actualización 21.00

Si la realidad deprime ¿huimos?

Me gustaría regresar a Canouan, una diminuta isla de apenas 5 kms de largo por 2 de ancho en Las Granadinas. Un sólo hotel cuando estuve. La arena blanca, el agua transparente y cálida.  Multitud de peces, corales, ostras de abrir recién sacadas del agua. Un grupo tocaba música con latas por las noches.  Leo que desde 2004 le han «plantado» un «resort» que ocupa un tercio del territorio. Nos quedan los otros dos tercios. Incluso el «resort» a determinadas horas. Vaya, ¡827 euros diarios! La empresa Canadá/EEUU. ¡Ay!

La ciclogénesis humana

La Naturaleza nos sacude con sus iras: dos terremotos esta noche, en Japón y en Chile, este último con la virulencia de 8,8 grados que se sitúa cerca del límite máximo conocido. Una tormenta perfecta, casi un huracán, barre también España para adentrarse en Europa. Suceden muchas más cosas terribles que copan los titulares de los periódicos y entiendo que todas son más o menos importantes. Lo que me cuesta creer es la poca relevancia dada a otra información económica que surgió anoche. Pensé – 🙂 – que hoy estaría en todas las portadas a 5 columnas y que originaría alarmados editoriales, pero no ha sido así. Ni el Financial Times, tan preocupado por las finanzas españolas y griegas, habla del asunto. La mayoría de los medios lo recogen, pero de forma discreta.

Hace pocas semanas, una cena en Nueva York reunió a los gestores de los mayores fondos de inversión de alto riesgo, los “hedge funds”, con el multimillonario Soros entre ellos. Les congregaba urdir un plan contra el euro, aprovechando que pasaba por allí la crisis griega. Con pequeñas medidas, están viendo que ya hay resultados: el euro se cambiaba a 1,51 dólares en diciembre y ahora se encuentra alrededor de 1,35 dólares. La paridad de divisas les sería muy útil para embolsarse una buena suma, y piensan que los problemas de Grecia (veremos si les basta y no apuntan también hacia España), les van a ayudar. «Esta es una oportunidad para ganar mucho dinero«, aseguró al «Wall Street Journal» Hans Hufschmid, un antiguo ejecutivo de Salomon Brothers y actual directivo del «hedge fund» GlobeOp Financial Services”. El periódico de Murdoch es quien ha revelado esta reunión en la cumbre. Y, como vemos, los comensales ya no se ocultan en su inmensa desfachatez, nacida de la impunidad. Porque las “hedge funds” fueron la espoleta de la crisis que hoy padecemos todos. Y lejos de amilanarse -y dado que no ha habido represalia alguna sino por el contrario ayuda estatal y comprensión-, se sienten animados a emprender nuevas aventuras lucrativas. El húngaro George Soros –que pasa por ser un señor «majo» apostando contra Bush u organizando elitistas foros de debate- fue uno de los principales beneficiarios de su acción contra la libra esterlina en 1992, que hundió la moneda, y metió en los bolsillos de los inversores privados mil millones de dólares, que esto no viene de hoy.

¿Cuántas personas se habrán sentado en esa cena para los idiotas? Si necesitan escuchar bien los argumentos de unos y otros, no creo que superaran la veintena. Sobre la mesa países enteros, continentes como Europa, millones de ciudadanos, el planeta maltratado. No es la primera vez, ni son los únicos, aunque varios de ellos sean comodines en estas apuestas neoliberales. Y no ocurre nada. Como vemos, ya hacen hasta declaraciones en los periódicos.

Tampoco los medios de papel –insisto-, ni las radios, ni las televisiones, se han rasgado las vestiduras. Más aún, Ignacio Camacho en ABC, prácticamente culpa de “la borrasca perfecta” a Zapatero. Cuando, de poder salir de su cutrez, sus correligionarios del PP también se sentarían en esas suculentas cenas, porque les inspiran los mismos criterios: la libertad… de negársela a la sociedad. Porque, a ver de qué libertad disfrutan quienes apenas comen, o quienes sufren las drásticas medidas impuestas desde arriba.

Una ciclogénesis explosiva se gesta sobre nuestras vidas, sobre lo más cotidiano de ellas, y nosotros apuntalamos las tejas y retiramos las macetas de las ventanas como nos mandan, tratando de atajar los problemas locales. El epicentro está en esas cenas, en la de Nueva York… para los idiotas, para nosotros, nuestros políticos y nuestros periodistas. Incluso nos han dado un palabro nuevo para que nos entretengamos. Pero, según nos cuentan hasta la exageración, la tormenta perfecta precisa de dos fuerzas opuestas que confluyen. El aire frío en la cumbre, y una masa caliente ascendente, que chocan. Me estoy cansando de decirlo estos días: los poderes no deberían subestimar el hartazgo de los ciudadanos como ha demostrado la Historia.

PD. Con una gran visión de futuro, con esa perspicacia que caza al vuelo el menor atisbo de progreso, el Gobierno español (socialista) traslada a sus socios europeos durante su presidencia de la UE lo qué piensa de Internet: pornografía y pederastia se equiparan a piratería, somos unos “delincuentes”, actores de la “regresión social”. A ellos también les llevará la corriente.

PD2. Los delicuentes y regresivos sociales facilitan esta información sobre el terremoto de Chile:

http://www.ustream.tv/channel/tv-de-chile

http://e-periodistas.blogspot.com/2010/02/terremoto-de-chile-recursos-para-la.html

Composición del próximo Gobierno del PP

Presidente: Mariano Rajoy

Vicepresidencia 1,5ª: Esperanza Aguirre

Vicepresidencia 1,5ª: Alberto Ruíz Gallardón

Ministra de Economía: Dolores De Cospedal

Ministra del Interior: Ana Botella

Ministro de Hacienda: Gerardo Díaz Ferrán

Ministro de Exteriores: Jaume Matas

Ministro de Justicia: Federico Trillo

Ministra de Defensa: Rita Barberá

Ministro de Fomento: Francisco Camps

Ministro de Educación e Igualdad: Jaime Mayor Oreja

Ministro de Sanidad: Juan José Güemes

Ministro de Administraciones Públicas: Carlos Fabra

Ministro de Trabajo: Celestino Corbacho

Ministro de Industria, Turismo y Comercio: Alberto Ruíz Gallardón (que compatibiliza el cargo con la vicepresidencia 1,5ª)

Ministra de Cultura: Aída Nízar

Ministra de Medios (marinos, agrícolas y ambiente): Soraya, Sáenz y Santamaría

Ministro de ciencia y tecnología: Cristobal Montoro

Ministra de la Unidad y la Política lingüistica: Rosa Díez

Ministros de Vivienda: Esperanza Aguirre, Francisco Camps y Carlos Fabra (que también compatibilizan para ahorrar)

Ministra de inmigración: Ana Botella (igualmente compatibiliza)

Ministerio de la Iglesia: Todos ellos por turno rotatorio

Portavoz del Gobierno y de Relaciones con los medios: Carlos Fabra

Presidente del Congreso: Vicente Martínez Pujalte

Presidente del Senado: Esteban González Pons

Otros nombramientos:

Secretario de Estado de Cooperación internacional:  José Ignacio Munilla -quien en este caso compatibiliza su cargo con el de Arzobispo de San Sebastián (según sugerencia de Francisco Gómez en los comentarios)-.

Alemania no baja los impuestos

Alemania rectifica: no bajará los impuestos como anunció para ganar las elecciones. El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, ha descartado la rebaja fiscal anunciada por el Gobierno de coalición de la canciller federal, Angela Merkel, ante los problemas para la financiación del déficit público del país a causa de la crisis económica. Un déficit del 6% por cierto, pese a su poderosa industria y lo poco que dependen del ladrillo.

Es decir, los alemanes sacaron de la coalición de gobierno a los socialdemócratas –empeñados en mantener los tributos fiscales para asegurar los derechos sociales de los que disfrutan (muchos, muchos)- para votar a los liberales que prometieron bajarlos. Ahora la CDU de Merkel dice que no están las finanzas del Estado para juegos.

¿Adónde mirará ahora el PP? Alemania no baja los impuestos. Mejor dicho, promete que lo hará para ganar las elecciones y luego no lo hace. Es un sistema. Sólo que los ciudadanos alemanes no suelen consentir que les engañen.

Zapatero, entre puñales y lanzas

La UE recela de Zapatero, nos cuenta La Vanguardia en un artículo recopilación de lo que dicen varios medios extranjeros, no sólo europeos. Los foráneos que se sienten superiores a nosotros, siempre han recelado de España. Les divierten nuestras gracietas, venir a tomar el sol y beber vino, pero si se trata de jugar en serio, nos infravaloran. Insisto en el mito autoengullido de nuestro prestigio internacional: no lo hemos perdido, nunca lo tuvimos. Si acaso en los tiempos de los salvajes imperios, cuyos titulares –todos- harían mejor callando. Añadamos la filiación ideológica de la mayoría de los periódicos que “recelan” de Zapatero, con el Financial Times o el liberal The Economist. Es lógico que la Europa azul no simpatice con Zapatero, y engulla sin empacho a Berlusconi.

Fue recibido con expectación sin embargo. Las desnortadas izquierdas italiana y francesa, veían en él una esperanza. Incluso, Time en septiembre del 2004 le dedicó portada: «Spain’s new man» –como recuerda La Vanguardia- y Newsweek en abril del 2006: «Making socialism work».

Eran tiempos de bonanza económica. Reales. Llegamos a crecer un 4,1% en el primer trimestre de 2007, y en la primera legislatura de Zapatero se crearon 3 millones de empleos. The Economist entonces, no tenía más remedio que admitirlo, y nos llamaba la “estrella euro” –parece que nadie está libre de las frivolidades del instante, unas y otras-. Los países del Este incorporados a la UE querían imitar el “modelo español”. Y todo lo que afirmo está documentado.

Parece inútil ya insistir en que nuestro crecimiento se asentaba en la burbuja inmobiliaria –que Zapatero no creó en absoluto pero tampoco abordó que no es igual culpa-, en el escaso tejido industrial and so on, que dirían los ingleses. Tampoco parece escuchar nadie que cada crisis del idílico sistema capitalista supone el mismo enriquecimiento o superior de los empresarios y banqueros, y cada vez menor creación de empleo y mayor merma del poder adquisitivo. Lo explicó muy bien hace unos días Viçens Navarro, otro predicador en el desierto. Que es el sistema lo que falla y que no tiene solución alguna porque nadie osa afrontarlo y porque esas cabezas que nos rigen desde despachos privados –y que cabrían todos en un banquete-, no piensan tolerarlo porque a ellos les va muy bien. ¿Podía haberlo hecho Zapatero con minoría parlamentaria, andando entre zancadillas y campos de minas, y con 17 gobiernos más de las comunidades autónomas?

2009 ha sido el año de la crisis, comentábamos en otro post. La mayoría de los españoles somos más pobres y más austeros, y cuatro millones de personas se encuentran sin empleo. En el mismo período, las grandes fortunas españolas han obtenido un 27% más de beneficio que el año anterior, lo que en su rico estatus vital supone 6.800 millones de euros, repito: 6.800 millones de euros. En 12 meses. No queda ahí la cosa: el conjunto de empresas que cotizan en el IBEX cierra con un 30% de subida y lidera las ganancias de Europa. El Banco Santander un 76%, BBVA 55%. El 2008 había sido el peor año de su historia, pero nunca perdieron, solamente dejaron de incrementar aparatosamente sus beneficios. Y, añado, las SICAV –de donde sacan su sustento estos señores y señoras-, muertas de risa pagando un 1% de impuestos. La ministra de economía dijo que no se las podía tocar porque se irían fuera. Como fuera se van los empresarios ingleses ante la subida de impuestos, y, sin que nadie les suba nada, buena parte de las grandes firmas y empresas que quieren ganar más explotando a los trabajadores del Tercer Mundo.

Mariano Rajoy concede hoy entrevista a El Mundo. Se ve en la Moncloa. Nadie lo hubiera pronosticado, pero así lo vemos todos ya. Tampoco habla inglés y cuando enjuicia Europa -como hizo en Informe Semanal- lo hace con la pobreza intelectual de un poco avisado  jugador de tute de un casino provinciano. “Cuando gobierne bajará el paro” ¿Cómo?, por fin avanza algo: “Apoyo un contrato con menor indemnización siempre que se vincule a más estabilidad”. A esto los clásicos lo llamaban “la cuadratura del círculo”, porque esta admitiendo ya que apoyará abaratar el despido, de los trabajadores peor pagados de la EU de los 15, salvo Grecia y Portugal. “Recortar el gasto requiere coraje, valentía. Yo estaría dispuesto a congelar el sueldo a los funcionarios para deducir el déficit”. Tres apuntes: Con el PP los funcionarios siempre han visto congelado su sueldo. Entre ellos están todos los médicos y enfermeras de la sanidad española, por poner un ejemplo, no sólo los ocupantes de mesa que obstruyen nuestras demandas en la administración. España tiene el gasto social más bajo de la UE –a excepción de algunos países del Este, y Grecia (Portugal nos ha superado ya)-. Zapatero se ha empeñado en mantenerlo al menos, contra viento y marea, y se ha negado hasta ahora a abaratar el despido y bajar los sueldos.

Habas contadas en un gran fiasco mundial y en una España ciega que no parece unir las palabras del PP con el despilfarro de sus ayuntamientos y autonomías. Con las privatizaciones a la contra del tiempo futuro –hoy aún la nomenclatura capitalista se atrinchera en el poder, pero caerá, como caen todas-. A ellos, y también a los socialistas, les son imputables desde luego los agujeros del presupuesto, consecuente a una falta de rigor y planificación.

Entre los puñales, rompo pues estas lanzas de verdad a favor de Zapatero. Pero lo pone muy difícil. Aznar entregó a sus amigos las gallinas de oro de las grandes empresas públicas que privatizó por un plato de lentejas para las arcas públicas, Zapatero ha organizado el fiasco de la comunicación guiado por sus afectos. Para dejar al final el patio como estaba: Antena 3, Telecinco y una TVE menguada, porque veremos si sus competidores se aprestan a financiar esta maravilla que tanto nos gusta de televisión sin anuncios.

Pero hay más. Zapatero se contraprograma. Sólo a él se le puede ocurrir tapar el inicio de la presidencia española de la UE, con el emplasto de la Ley Sinde que no tiene recorrido legal por su incongruencia, para dar satisfacción a un puñado de adictos trasnochados. Y levantar contra él a quienes le apoyaban, y, lo que es peor, al futuro que pasa por formas de comunicación imparables entre la sociedad, ese ente que les sustenta. A Zapatero y a todos los demás.

La sociedad, educada en la ignorancia y la frivolidad, terminará por abrir los ojos, sobre todo cuando se empobrezca definitivamente y cuando, por ello, empiece a prestar atención a otro mundo que, informado, abre nuevos caminos. Es suicida situarlo también enfrente y de uñas.

Balance del 27 de Diciembre de 2009

Mirar atrás –aunque sólo sea un año- únicamente tendría sentido para entender que los problemas que vivimos tienen raíces y no son un esqueje plantado en una tierra de la que no puede alimentarse para crecer sano.

Hoy, siguen ocurriendo cosas que interesan. En España estamos en crisis, con una juventud –que se extiende a mitad de la treintena- en paro, y con la mitad de los mayores de 50 años sin empleo o prejubilados. El resto, hipotecados de por vida. Salvo excepciones notables, claro está.

El sistema mundial hizo aguas hace dos años y medio, y los brotes verdes anunciados se sedimentan casi igual que el esqueje, en este caso en tierra podrida. Indispensable reportaje de Joaquín Estefanía en El País, con todos los porqués y contradicciones. ¿Se avisó? Desde luego que sí, pero no se abrieron los oídos. Se advierte también ahora -muy poco, eso sí, no vayamos a inquietarnos- de que transfusionar dinero a un enfermo con hemorragias descontroladas, sólo prolonga la agonía, y el mensaje se diluye en la equidistancia de las opiniones discutibles. Siempre hay alguien que dice lo contrario y es creído, aunque no tenga razón. Hay a quien «le gusta más» esa versión.

Aquí se añadía, ya sabemos, la burbuja inmobiliaria, la corrupción intolerable, la inexistencia de un tejido sólido. Males estructurales que no nacieron ayer. Pero igualmente nos perdemos en las declaraciones interesadas de líderes políticos, zanahorias agitadas en los ojos de los desinformados, mientras con la mano escondida se hurga en el cajón abierto del poder. Los Gürtell que no importan –o no lo suficiente- a la ciudadanía, la deriva de un gobierno autoderrotado, hojas del rábano que no comemos los votantes.

Juan López de Uralde, director de Greenpeace España, se encuentra hoy incomunicado en una cárcel de la supuestamente civilizada Dinamarca, por entrar en la cumbre de los inoperantes con un pancarta que decía: “Los políticos hablan, los líderes actúan”. Y no debe ser tema de confrontación política, porque allí sigue recordado por unos pocos. Subirán las temperaturas, en España sobre todo las nocturnas, nos coceremos, y no vendrá nadie a hervir en la cazuela entre cemento. El clima airado arrojará lluvias y tornados intempestivos, como ya está haciendo. Y saldrán los pagados por intereses cortos y privados –pero sustantivos- a decirnos que eso es mentira, y que el CO –que no el CO2- se come. Juan López de Uralde se atrevió a irrumpir en la recepción que gastaba dinero a espuertas, con putas gratis a la salida ¡pues a la cárcel!

Siguen secuestrados los cooperantes catalanes, de ese millar de españoles que andan por el mundo intentando resolver problemas acuciantes. Son insultados incluso –llamados «gorrones» por expertos en gorronería-, mientras casi hay un cisma nacional por los marineros de un barco privado de beneficios privados. Todos ellos han sido retenidos por desesperados de las injusticias que nunca se resuelven.

  Un juez sentencia a periodistas de la Cadena SER a cárcel e inhabilitación profesional, por informar verazmente de afiliaciones fraudulentas y masivas en el PP de Madrid, vinculadas al nunca aclarado -¿por qué?- “tamayazo” que cambió el signo político en la comunidad. Además, han osado publicarlo en Internet que no es un medio de comunicación tradicional ¡vaya por dios! Si, como parece por lógica, la sentencia es revocada en instancias superiores ¿pagará este ideologizado juez por su decisión?

“Tengo 6 hijos en mi tierra y llevo 4 años sin verlos”, dice una emigrante anclada en Barajas, porque la línea del Presidente de los empresarios españoles la ha dejado en tierra. Ya hemos pagado con más de 6 millones de euros, el viaje navideño de otros que con su billete en mano se quedaron sin vuelo. El liberalismo acepta que el Estado -al que combate- intervenga para pagar los platos rotos empresariales, otro colega afirma sin rubor que “Díaz Ferrán lo está haciendo realmente bien” y Javier Arenas esta vez no opina.

Un niño rico de la desigual Nigeria, la de la riqueza inmensa tan mal repartida, la que lapida mujeres, sale de su piso de lujo en Londres –donde estudia ingeniería- y pretende volar un avión en cielo estadounidense. Su padre, banquero, ya había advertido a las autoridades sobre la deriva integrista de su hijo. Extremaremos el miedo y la incomodidad de volar en aras de la imposible seguridad perfecta y ahí quedará todo.

Pero Obama ha conseguido ver aprobada su reforma sanitaria, lo que otros presidentes norteamericanos intentaron durante años, sin éxito. Entretanto, la española cae en picado y cruzo los dedos para que sus consecuencias no sean irremediables. Repartimos su gestión entre los 17 gobiernos –España tiene 18 gobiernos, no uno, más la UE-. Y algunos decidieron hacer negocio con nuestra salud. También con ella.

Las grandes marcas de moda de lujo, están deslocalizando –ese precioso eufemismo-; ahora les cosen los trajes en el tercer mundo de obreros explotados. El sistema se supera a sí mismo ante la indiferencia o desconcierto general. Y Austria abre tienda para perros de dueños pijos. Con collares de cristal de Swarovski y demás menudencias. Lo he escuchado en la SER donde Monserrat Domínguez andaba toda la mañana pensando en ir a abrir la espita del gas. Y no encuentro la referencia de la publicación.

Yo había pensado en irme a calmar los ánimos nadando en agua calentita, pero la zona esta tomada por los defensores de “La sagrada familia”, con 40 obispos y nuestro europarlamentario Mayor Oreja en cabeza. Y con el Papa interviniendo por vídeoconferencia. Imprescindible este recordatorio histórico de tamaña falacia de Jesús Encinar (la familia «tradicional» surgió a mediados del siglo XX). Pero sigamos persiguiendo zanahorias disuasorias, hojas de rábano, que si metemos en la cárcel a las mujeres que siempre han abortado, y dejamos que los homosexuales se encamen con quien quieran –siempre que no los veamos-, el mundo se arregla en un pis pas. Por cierto, los obispos protestantes se manifiestan por otros problemas ¿por qué será? ¿Veremos a Mayor Oreja pidiendo la libertad de López de Uralde, la de los cooperantes, protestando por el fiasco de Díaz Ferrán?

Creo que voy a ver de intentar llegar en coche al spa –la combinación de metro es pésima-, me sentará bien. Espero. Igual hasta me cambia el chip y se disuelven en agua mi preocupaciones.

La conjunción planetaria

Los aficionados a repetir que el siglo XX fue un “siglo corto” –de guerra del 14 a caída de muro divisorio en el 89-, deberían estar alerta a amarrar su nuevo tópico, porque quizás el XXI finiquita apenas alumbrado o ha habido un período de transición en limbo para empezar realmente ahora. Es lo que tiene sujetar el pensamiento a las plantillas preconcebidas. Lo cierto es que el mundo se haya inmerso en un profundo cambio.

Atendamos a un ejemplo particular y que nos es muy querido o/y odiado: España. Conocido por su buena suerte, Zapatero se topa en su segundo mandato con una crisis económica mundial, pequeños cataclismos tan anunciados como éste, de mucha mayor envergadura como el agujero en la insostenible burbuja inmobiliaria y, por si faltara poco, el estallido de la sociedad en red. Y aparentemente le noquea. Tampoco se advierten muchas luces en los poderes oficiales a lo largo y ancho del planeta.

La crisis económica era inevitable en un sistema basado en la injusticia, en el lucro de unos pocos, y en decisiones que afectan a toda la Humanidad gestionadas desde Consejos de Administración privados a quienes la Humanidad les importa lo que una pavesa y sí engrosas sus “cuentas de resultados”, ése precioso eufemismo que, como muchos otros, enmascara la realidad. ¿Era imprevisible? Tanto como el derrumbe del Muro de Berlín. ¿”Remontamos” la crisis? Le hemos puesto un parche hasta la próxima.

Los gobiernos –que de alguna forma hicieron dejación de sus obligaciones para con la sociedad- no se enteran o lo hacen demasiado alentando la pervivencia del moribundo, en algún caso lucrándose y favoreciendo a los suyos. Tenemos ejemplos evidentes en administraciones locales o autonómicas. Que el hartazgo por lo que Zapatero no afronta deposite en esas manos nuestro futuro, resulta cuando menos paradójico. ¿No hay nadie más por ahí? Creo que sí: la sociedad.

En 2007, todos cuantos hoy deploran nuestra política económica hablaban de “el milagro económico español”. “ Todos quieren hacer como España», decían en Bruselas, en el londinense The Economist y en medio mundo. Basado en la especulación inmobiliaria y en numeras corrupciones, estalló. Y también se le atribuyó al Presidente del gobierno. ¿Una bola de aire instantánea? ¿Nadie más sopló dentro? 

El planeta se nos cae a pedazos por el cambio climático. Nos avisan de que España va a ser una de las más perjudicadas. Cultivarán tomates en los fiordos noruegos y elaborarán vinos de crianza en el Ártico, mientras nuestro país se seca y llega a ver cómo no viene nadie de turismo a cocerse en nuestras playas. Cuando eso ocurra nos llevaremos –o se llevarán las autoridades- una sorpresa. Vivimos de sorpresa en sorpresa por no analizar los datos ni el conjunto

Aminetu Haidar, la activista saharaui, agoniza por valentía y coherencia. Sólo lleva ¡cerca de cuatro décadas! la antigua colonia española aguardando una solución. Terribles juegos de poderes se libran más allá de su caso. Ceguera de cualquier forma. Ya lo dije: la realidad –investida de monstruosidad o de esperanza- no desaparece por cerrar los ojos. Haidar -y los errores políticos ¿es de recibo que el Rey de Marruecos la admita «si pide perdón»?-  ha logrado que la olvidada causa saharaui tenga una gran repercusión internacional. A un precio muy caro. Algo más se podía haber hecho. Ay, pero es que nos pidieron que recortáramos las competencias en justicia universal, y ya carecemos de instrumentos drásticos -porque drástico es en estos tiempos la defensa de los derechos humanos-. No sé si miembros del PP aconsejarán invadir Marruecos –que no creo- el Sahara tras el muro –que lo hay- o, mejor, el aeropuerto de Lanzarote.

En el mundo globalizado, resulta que nos preocupa si un territorio –poblado de personas con opinión y sentimientos, no lo olvidemos- decide llamarse “Nación”. Y permanecer como una piña con el Estado, también debemos recordarlo. El PP presenta un recurso de inconstitucionalidad. Su tortuosa tramitación reaviva el soberanismo por reacción. El PP puede conseguir lo que tanto dice temer: romper España. Pero saca réditos: mayor intención de voto. Asombroso.

Enterarnos hoy –que es tan agobiante la información diaria que uno no llega a todo- que la poderosa Iglesia católica española, controla, entre otros bancos, Caja Sur y que además haya participado en “demasiados negocios inmobiliarios bajo sospecha”, ya me sobrepasa.

Y, finalmente –pero sólo por no abrumar con un texto aún más largo-, la Red se rebela, por una decisión arbitraria y errónea. Que el PP votante en Bruselas de restricciones a Internet trate de beneficiarse de este incidente, es desconcertante, por no calificarlo con palabras más gruesas. Mofas y vendas sobre los ojos, no cambian este otro hecho cierto: la sociedad está descontenta con el mundo en el que vive, la sociedad no se siente representada por emporios que parecen vivir en el Olimpo, a la sociedad sí le preocupa la crisis o el cambio climático porque los sufren, la sociedad comunicada más que nunca en la Historia por este sencillo objeto –el ordenador- en el que tecleamos y leemos, reacciona. En España y en todo el mundo a no tardar. Los comentarios en este blog a lo sucedido estos días con el manifiesto han reflejado alivio, una brecha abierta en la losa que nos angustiaba. Nadie podrá reprimirlo, no a la larga. Quien se niegue a verlo despertará en la noche y verá que el lobo sí estaba bajo la cama y que durante años lo alimentó sin darse cuenta, por acción u omisión. El problema es que no viven en el mundo real y, paradójicamente, a algunos de ellos (otros se han arrogado esta competencia porque sí) les hemos encomendado la toma de decisiones que nos afectan a todos. ¿Una conjunción planetaria? No. El desarrollo lógico de los acontecimientos.