Soltera y sola en la vida el día de San Valentín

Me vais a perdonar que hoy cambie radicalmente el sentido del post. Una es tan humana como los demás y este fin de semana viene demasiado cargado de amenazas a la integridad emocional. Es San Valentín. No soy la única que se siente afectada:  en mi sin igual twitter –no sabéis con que gente tan maja lo comparto-, contemplo a veinteañeros desolados porque se van a perder el evento. No tienen pareja. Todavía no han aprendido que “la de la vida”, como toda las salsas, viene con fecha de caducidad.

Descubro que los comercios ya han establecido su propio “logo” –que no falte un logo- para la conmemoración. Y asalta como un disparo directo al ojo. Y luego están las cenas románticas, las flores –que tengo cerca varias floristerías-, las canciones, las películas. Anoche mientras mis amigas salían a celebrar el carnaval –que ésa es otra-, vestidas de cariocas invernales –quiero decir con ropa, mucha ropa, no como en Brasil-, zapeé por los canales de cine. Y sí, no estaban dispuestos a dar tregua. ¡El príncipe de las mareas!, ni siquiera es mi favorita para llorar y la sé de memoria, pero me quedé. Me quedé a ver al atractivo Nick Nolte –antes de que supiéramos su pasión por el alcohol- y a la pobre Barbra Streisand a quien no le sale una a derechas. Porque pase perder a Nick Nolte pero ¡a Robert Redford! “Tal cómo éramos” (del certero Sydney Pollack ), me sacude más con aquella inolvidable frase: “Es que eres demasiado intensa”.

Cuando mis amigas no se visten de cariocas, bucean –a veces- por portales de encuentros. Sin resultados en general. Los hombres de nuestra edad buscan mujeres mucho más jóvenes –en España no más arriba de los Pirineos en general-. Y, si quedan con ellos, no les gusta verse en el espejo de sus arrugas. El encuentro se diluye en gaseosa. Y no solo por esa razón. A una amiga le separó del caballero enamorado como un colegial en tres días, el Caso Gürtell. Como lo oís. Fue él quien desapareció ante la elegante objección de ella a su proclama conservadora y complaciente con la corrupción.

Así que anoche probé yo también. Se despliega el menú disponible y eliges características. A la carta. Pinché 16 páginas de señores, a razón de 6 por hoja (casi un centenar de hombres).  Y, en efecto, con 55 años, las buscaban –ellos también tienen acceso al menú del local- hasta de 35, no más de 45. Siempre menores de su edad, salvo un señor catalán que admitía hasta ¡un año! más que él.

Abundaban los anuncios de este tenor:

“La belleza de una puesta de sol, de la luna cuando aparece al anochecer o de mil luceros colgados en tus cabellos que desean acompañar al brillo de tus ojos. La armonía y la belleza nos rodean y son un continuo canto a la vida. Sigo aprendiendo a vivir. Feliz porque cada día llega a mí un hálito nuevo, en forma de un soplo de aire o de la mirada alegre de un niño, una sonrisa cómplice de un adulto o las preguntas de mi pequeña princesa de cuatro años”.

Y en la misma línea, otro poeta de altura:

“Si al mirarte en el espejo amas lo que ves en él;

si tu cuello una sala de confortable mobiliario sustenta; (inciso, este tópico parece estar de moda, la variante más utilizada: cabeza bien amueblada)

si el corazón te empuja a ayudar a los demás;

si rezumas dulzura y grata estela dejas;

si tu rostro permite a tu sonrisa enseñorearse;

si con la vida, tras lo malo, haces las paces;

Si con tu hombre te gustara conversar de lo Humano y lo Divino;

si co-inspirarte y co-aprender con él te sedujera;

si te atrajera del Plan a la Acción saltar juntos;

si a Noble Reto te sonara el hacer -juntos- un mundo mejor;

si desearas que tu paladar de gourmet él tentara;

si Chaval de 50 es platillo que no has degustado aún;

si Ternura y Virilidad son sazones que de ese platillo esperas;

y si tras lo Humano y lo Divino, tu corporeidad quisieras devorada,

entonces puedes buscarme”.

¡Dios mío! ¿existen personas así? Debe ser un gozo la convivencia.

De repente salta algo más sugestivo:

“Soy docente de historia del arte, y tengo la suerte de hacer un trabajo que me satisfacen enormemente. Vivo en Barcelona, pero viajo mucho, por trabajo y también -aprovechando- por diversión. No veo la tele, me encantan los libros y todo lo que tiene que ver con la «cultura». Para mí, es importante la atracción, en todas sus vertientes: física, intelectual, sentimental… Lo ideal -como siempre- sería encontrar a alguien con quien experimentar una…. «afinidad electiva». Ahí queda eso, sobre todo lo de la «afinidad electiva«.

Pues bien, además, era vegetariano, “no le gustaba el humo” y pedía –como tantos otros- que la mujer viviera “sola”, de hijos nada.

Y tenía muy determinado el modelo apetecible:

 De 52 a 56 años. Su altura de 168 a 172 cm. Su peso de 62 kg a 66 kg

Pues no encajo; por ejemplo, soy más alta.

Más adelante se anunciaba este otro:

“Persona sincero, simpático, animado, divertido, extrovertido, bien parecido. Con ganas de encontrar su compañera ideal, dispuestos a andar juntos, sin apoyarnos el uno con el otro. Complicidad diria que es la palabra adecuada. Dispuesto a compartir los dias de mi vida con sinceridad. Amigo de mis amigos, incapaz de traicionar a nadie. Dispuesto a escucharte cuando tengas ganas de hablar y a guardar silencio cuando sea conveniente. Me gustara acompañarte cuando quieras ir de compras y presumir de ti ante todo el mundo”.

Olvidó anotar una característica importante: elevada autoestima. Lo sé porque adjuntaba foto y se había definido como “bien parecido”.

Ah, y los “amigos de sus amigos”, una invasión. En el programa clandestino de RNE del que ya os he hablado varias veces, cuando alguien mencionaba lo de “muy amigo de mis amigos”, o quien lo completaba con “busco una mujer sencilla y sincera y muy amante de sus amigos”, nos echábamos a temblar: se había arruinado la divertida sección.

Porque ésa es otra. No os podéis imaginar la cantidad de hombres que “odian la mentira” en este mundo nuestro.

Avanzaba la noche, y lucía el sol en todo su esplendor al otro lado del atlántico, al parecer. Súbitamente se despierta el chat del portal, y me aparecen al mismo tiempo tres señores estadounidenses. Miré sus perfiles, y elegí al más alto, sin más. Pues bien, resultó ser un Mayor de la US Army, viudo, muy interesando en si había contactado yo en alguna ocasión a lo largo de mi vida con cualquier otro miembro del ejército norteamericano, vaya Vd. a saber por qué. Es escaso el cómputo de posibilidades de que una mujer en Madrid haya hablado alguna vez con un soldado estadounidense, menos aún con un Mayor. Me despedí pronto y le dije que volvería más tarde. No lo hice. Me fui a dormir.

Y he soñado con este castillo irlandés (Dunguaire). No sé bien si para pasar una velada romántica donde las haya con un desconocido o… para no enterarme de que es San Valentín.

Los políticos que nos merecemos

Dos tercios de los ciudadanos desconfían tanto de Zapatero como de Mariano Rajoy. Es la primera vez en la historia de nuestra joven democracia que el retroceso de la popularidad de un presidente de Gobierno, no catapulta a su opositor. Nunca ha habido mayor desencanto de la ciudadanía por la política. Estas ideas fueron algunas de las expresadas por expertos, anoche,  en Hoy, el programa de Iñaki Gabilondo en CNN+, un espacio tan poco masivo y promocionado que hoy ya no es posible encontrar, por ejemplo, los nombres de los sociólogos que participaron. Y es el mejor Gabilondo, el del análisis sosegado, el de la búsqueda de las causas que desencadenan noticias. Necesitamos, imperiosamente además, foros públicos con esa filosofía. Jornadas en las que –en lugar de contar “Los retos del parlamento europeo”, pongamos por caso- se hable sin prisas de todos nuestros porqués.

A Fernando Vallespín, catedrático de ciencia política, sí le conozco –no personalmente-. También estaba allí. Él, los sociólogos, y las preguntas perfectas de Iñaki, ofrecieron un diagnóstico certero. Veamos. A Zapatero la ciudadanía le reprocha sobre todo su ingenuidad, ése que llaman optimismo antropológico, que le hace quitar importancia al más terrible temporal, dejando a la sociedad a la intemperie, porque le ha disuadido de coger chubasquero y paragüas. A la gente le enfada su irrealidad. Y también creen que no tiene un plan trazado, que improvisa. En ese punto, lo mismo que Rajoy, los ciudadanos piensan que carece de ideas claras, y le reprochan sobre todo su negatividad. Que se opone sistemáticamente a todo lo que hace y propone el gobierno, y sin dar soluciones alternativas que despierten esperanzas. La crispación política es lo que ha hundido definitivamente la confianza de los ciudadanos en sus políticos.

Comentaban los expertos que en otras democracias más consolidadas, los debates parlamentarios tienen mucha más altura y elegancia. “En el británico, pueden hasta soltar carcajadas ante la intervención del contrario, pero no hay mala fe, saña, deseo de aniquilar, y eso la sociedad lo percibe”, vino a decir Vallespín, según recuerdo más o menos textualmente. Pero todos convinieron que más arriba de los Pirineos, los ciudadanos también son mucho más civilizados, más participativos en la obtención del bien común. En definitiva, que en el país de la saga «belenestebanjaneiroanarosaquintanaydemás», tenemos los políticos que nos merecemos. Es un círculo que se retroalimenta, pero por alguna parte habrá que enderezarlo. La desafección a la política, el divorcio entre dirigentes y sociedad, resta.

Uno de los intelectuales que más admiro –de los pocos, realmente- es Federico Mayor Zaragoza, ex director general de la UNESCO, ex UCD. Precisamente este jueves publicó una tribuna en El País, con ese espíritu constructivo a envidiar. Todos, pero mucho más los españoles, tenemos pendientes pasar “De súbditos a ciudadanos, la gran transición”. Entresaco algunas de sus espléndias ideas y propuestas:

“La solución a los gravísimos desafíos que enfrentamos es más democracia, mejor democracia. Y ello exige participación activa y conocimiento profundo de la realidad, que se dan especialmente en los «educados», es decir, los que actúan en virtud de sus propias reflexiones y nunca al dictado de nadie”.

(…)

“El artículo primero de la Constitución de la UNESCO establece que el resultado del proceso educativo deben ser personas «libres y responsables». Educación para todos a lo largo de toda la vida. Para todos, no para unos cuantos. Y todos es muy peligroso, porque los educados no permanecerán impasibles, resignados, sometidos. No serán espectadores, sino actores. No receptores adormecidos, distraídos, atemorizados, sino emisores. No permanecerán silenciosos ni silenciados. Expresarán, con firmeza y perseverancia pero pacíficamente, sus puntos de vista.

Con ciudadanos educados ya no habrá dogmatismo, extremismo, fanatismo, ya nada será «indiscutible» ni se obedecerá de forma inexorable. La educación vence la apatía, induce a la acción.

Sí, la educación es la solución. No hay democracia genuina si no se participa, si los gobernantes y parlamentarios no son, de verdad, la «voz del pueblo». Educación, pues, para la ciudadanía mundial, teniendo siempre presente el artículo 21/3 de la Declaración Universal: «La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público».

(…)

“La historia de la humanidad va unida al temor: temor al poder, temor a los dioses, en lugar de amor. Es preciso vencer al miedo con la palabra.

Es esencial «escuchar» el mundo. Observarlo, que es mucho más que verlo y que mirarlo. Tener esta visión planetaria, esta consciencia del conjunto de la humanidad, que es lo que nos permitirá reaccionar sin esperar a tsunamis que nos emocionen, que nos pongan en marcha”.

(…)

“¿Y la gente? ¿Cuándo se «rescatará» a la gente? Es indispensable un multilateralismo eficiente, con instituciones internacionales dotadas de los medios de toda índole que requieren para el ejercicio de su misión”.

(…)

“Y la transición de una economía especulativa, virtual y de guerra (3.000 millones al día en gastos militares al tiempo que mueren de hambre más de 60.000 personas) a una economía de desarrollo sostenible global, que amplíe progresivamente el número de personas que pueden acceder a los servicios y bienes”.

Federico Mayor Zaragoza, que tiene 76 años, es otro de los lúcidos ancianos con visión de futuro, y partidario de no cercenar libertades. Las circunstancias han cambiado: los ciudadanos tenemos Internet.

“Los poderosos, que han ahuyentado desde siempre a los ciudadanos que, con mayor atrevimiento, ocupaban el estrado, no contaban con la «revolución virtual». La capacidad de participación no presencial (por telefonía móvil. SMS, Internet…) modificará los actuales procedimientos de consulta y elecciones. En síntesis, la democracia”.

Pues eso, cambiemos nosotros para que cambien ellos. Ayudémosles impidiendo que prolonguen el tiempo de la espera hacia una sociedad mundial educada -por todos los medios a su alcance-. Hoy el consejo de ministros debate cortar las alas a Internet. Los autores y firmantes del #manifiesto estamos inquietos por ello y así lo expresan algunos en sus webs y blogs. Acabo de darme cuenta de que – con la ayuda de las valiosas reflexiones que enlazo en el texto- ésta podría ser mi contribución a señalarles a los políticos que están -en numerosos aspectos esenciales para la sociedad- en el camino equivocado.

«Escribo sobre un naufragio / … sobre lo que hemos destruido /ante todo en nosotros… Pero escribo también desde la vida… / de un tiempo venidero».

José Ángel Valente en

Sobre el tiempo presente.

Contra la inhabilitación del Juez Garzón

Con enorme preocupación contemplamos muchos el proceso que puede llevar a la inhabilitación –entre 12 y 20 años- del Juez Baltasar Garzón por supuesta prevaricación en la causa que inició contra los crímenes del franquismo. El juez instructor de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha rechazado archivar su caso y el Consejo General del Poder Judicial ha iniciado los trámites para apartar al magistrado de su cargo como medida cautelar.

En 2008, el Comité de Derechos Humanos de la ONU recomendó al Estado español la derogación de la preconstitucional Ley de Amnistía de 1977, invocada en la prevaricación. Numerosos países han revocado a lo largo de su Historia sus leyes de la impunidad dictadas en momentos de presión y han encausado a culpables de golpes de Estado y subsiguientes dictaduras –es el caso de la ley de “Punto Final” en Argentina, entre otras-. En Alemania que, mucho más allá de una guerra civil, padeció el totalitarismo causante de una contienda mundial, sus estrictas leyes prohibirían formaciones ultraderechistas como las que han presentado la querella contra Garzón y han sido escuchadas. Toda comprensión del nazismo es penada con cárcel en Alemania.

Rencillas personales y envidias enturbian el caso, en un sucio espectáculo de miseria. El carácter de un magistrado e incluso si se admitieran como discutibles sus actuaciones en otras causas, no pueden esgrimirse para anularle como Juez por tratar de enjuiciar el franquismo. Máxime en un momento en el que se tergiversa la Historia. Ningún error de un gobierno democrático justifica levantarse en armas para conseguir el poder y ejercerlo totalitariamente bajo su ideología durante 4 décadas. Y quien inicia una contienda ha de afrontar que su decisión desencadena en su bando y provoca en el agredido las peores reacciones de la condición humana. No se ha inventado “la otra mejilla” en las guerras. No existe la equidistancia para la guerra civil española, en base a quién inició y padeció el levantamiento.

Formaciones política españolas siguen sin condenar el golpe franquista y los 40 años de dictadura, y evitando con su mayoría que lo haga el Parlamento europeo. Si las intocables heridas de la guerra no han cicatrizado en tres cuartos de siglo, su única esperanza de curación es la cirugía, que, por añadidura, restablecería la Justicia. Siquiera testimonial, siquiera disuasoria de actitudes fascistas.

El proceso contra Garzón ha tenido eco en el exterior. Más de medio centenar de prestigiosos juristas internacionales, además, mostraron su preocupación por su encausamiento y las razones que lo han motivado. Están dispuestos a declarar a su favor. Los países democráticos no pueden entender la condición de intocable del franquismo en España. Ningún demócrata lo comprende. Y los recursos contra una posible condena de Garzón, tras agotar las instancias judiciales españolas, acabarían probablemente con una superior sentencia condenatoria del Tribunal Europeo de Derechos Humanos contra el Estado español.

Entre otros, Fernando Berlín en radiocable.com, se suma.

Y Enrique Meneses, el maestro.

Otras iniciativas en defensa de Garzón y la cordura democrática, junto al deseo de que la sociedad tome conciencia de lo que está sucediendo:

Manifiesto por la Justicia de Garzón en Facebook

y otra versión simultánea.

PD. Un ejemplo de lo que yo considero suciedad en el caso, por rencillas, creando extraños compañeros de viaje.

Actualización 12/2/2004

Imprescindible para ampliar conocimientos sobre el caso, el artículo de Ignacio Escolar:

http://www.estrelladigital.es/ED/diario/312463.asp

Actualización 14/2/2010

Imprescindible también: La mierda que esconde la vendeta contra Garzón de Ana Cañil.

¿Puede un periódico dictar la política económica de un país extranjero?

A tenor de la visita de la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, al Financial Times, sí. Y era realista. Este prestigioso diario crea opinión en “los mercados”, es decir, en quienes dirigen el mundo y pueden hundir o salvar un país.

El editorial de hoy del Financial Times, tras la visita de Salgado, parece que nos da un margen de confianza. Lo titula: “Déficit de molinos de viento”. En él, aseguran que “España es muy diferente de Grecia” y la situación española se parecería más a la del Reino Unido. “Ambos países entraron en la crisis con una deuda pública que ronda el 40 por ciento del PIB. De hecho España estaba mejor preparada: su gobierno había acumulado sabiamente un superávit durante el auge de los bancos y mantenía una base mucho más sólida”, escribe.

Diagnostica lo que ya sabemos: “El fuerte crecimiento de España, impulsado por un enorme auge inmobiliario, no era sostenible y se ha ido para siempre” o “la pérdida de puestos de trabajo es terrible: el desempleo es ahora 19,5 por ciento. El gasto deficitario rara vez se justifica más que ahora”.

Entienden que el plan del gobierno es serio. Pero se hace dos preguntas:

“¿Son realistas los durísimos recortes? El Gobierno puede tener la autoridad legal para imponer la mayoría de ellos (incluso en las regiones recalcitrantes), pero lo que importa es si tiene el estómago para una lucha política inevitable”.

La segunda pregunta –o aseveración- vendría a ser que si rebaja el gasto, pone en peligro las previsiones de crecimiento.

Y aquí vienen los consejos:

“Sra. Salgado, los planes a mediano plazo requieren medidas drásticas de inmediato”. “Lo que España debe lograr es crecimiento – sostenible. Para ello, el subempleo crónico en la rigidez de los mercados de trabajo es un problema mayor que los déficits altos”.

Recetas liberales, como se ve. Aunque, al mismo tiempo, se refiere a las “regiones recalcitrantes” como problema. en donde, las más endeudas, no están nada lejos de política liberal, si es que alguna se escapa de ella.

A quien quiera ir más allá de la traducción (en la que he hecho lo que he podido), le aconsejo buscar, en Financial Times, «Deficit windmills». Tiene copyright y prefiero no enlazarlo.

10 propuestas básicas para sanear la economía

Los sabios expertos en economía –esos que tan sagazmente alertaron de la crisis para atenuar su impacto y proponen, sin cesar, medidas para salir de ella- no pueden estar solos en tan decisiva labor. Cada ciudadano puede ayudar a los gobiernos con soluciones por más modestas que sean. Nunca serán tan efectivas como las que vemos a diario salidas de las prodigiosas mentes de quienes saben de esto, pero grano a grano también nosotros podemos contribuir a sanear la economía.

1) Vacaciones de Navidad de 15 días para los parlamentarios. Sus señorías vuelven hoy al Parlamento tras las vacaciones de aquella fiesta que vivimos en el remoto pasado: la Navidad. Propongo que diputados y senadores disfruten de 15 días libres en este período –como los más privilegiados-, y no de mes y medio.

2) Plenos de un representante por partido. Una medida más operativa que la actual sería que acudieran a los plenos un solo miembro de cada partido, dado que cada formación vota lo que le dice la dirección. El resto podría emplear el tiempo en trabajar por los ciudadanos en pequeñas y múltiples comisiones. Podrían incluso hacerlo desde sus circunscripciones –para evitar dietas- por medio de emails y teléfonos fijos con tarifa plana.

3) Racionalización de los móviles. La comunidad valenciana gastó en un solo año 451.753 euros en teléfono. Algunos incluso se descargaron politonos y llamaron a concursos. Se han denunciado otros muchos casos a lo largo de nuestra geografía. Parece un práctica general y, probablemente, extensible a los parlamentarios europeos. Se propone un control exhaustivo del uso de los móviles pagados con cargo al erario público.

4) Reducción en actos protocolarios.La Comunidad de Madrid se gastó 1,200.000 euros en el acto de inauguración del Teatro del Canal de Isabel II. En el desglose había 126.000 euros para el cóctel a los 900 invitados y 57.000 para las bolsas regalo personalizadas. La Comunidad luego justificó su necesidad. No es fijación, es uno más de los saraos ostensosos. Con enorme frecuencia, todos los estamentos, de todos los partidos, celebran diversos festejos. Una medida de choque sería servir patatas fritas y panchitos, con un buen vino español. Para empezar.

5) Extrema reducción en publicidad. Madrid y Andalucía -por este orden- gastaron el año pasado en publicidad más de 14 millones de euros cada una. La Comunidad de Madrid ha hecho un considerable esfuerzo de austeridad dado que en 2007 invirtió en publicidad más de la mitad que toda la Administración central; 169 millones de euros 268 millones la Administración Central. Innecesarios: Todos sabemos ya lo maravillas que son los entes que nos gestionan.

6) Racionalización o supresión del Plan E, arbitrado por el Gobierno. Ni como excepción sería tolerable: el Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz, Madrid –sí, uno de los que ahuyenta inmigrantes- construyó, con cargo a esta partida, reproducciones de la Puerta de Brandenburgo, la Fontana de Trevi o el Taj Mahal. En el enlace las fotos de la indispensable obra.

7) Exhaustivo control de las subvenciones, especialmente a las asociaciones autodenominadas “sin ánimo de lucro”. En este post os di cumplida cuenta de unas cuantas que encontré. Un ejemplo: 500.000 euros  en Baleares “destinados a fundaciones, personas jurídicas privadas sin ánimo de lucro, iglesias, confesiones, comunidades religiosas y entidades que les están vinculadas, y cualquier otra persona jurídica privada sin ánimo de lucro, que promuevan una actividad pública mediante actuaciones de interés general…”

8 ) Supresión parcial de Grandes Superficies y prohibición de establecer sucursales de tiendas de las mismas cadenas de venta a menos de 4 kms una de otra. La medida tendería a disuadir del consumismo en lugar de incitarlo.

9) Reciclaje de los trabajadores de las fábricas de coches para efectuar otras labores de elementos más precisos a la sociedad. Eliminaríamos la hiperconcentración de vehículos en la calle, estimularíamos el aprovechamiento del coche para quien lo posea, y el transporte público.

10) Conversión de las Cajas de Ahorros en bancos públicos. Competirían con los privados en concesión de créditos y facilidades para el usuario. Condición inexcusable: eliminar el «mamoneo»  -con perdón- de los partidos en sus cargos directivos. Observad en el enlace la composición del Consejo de Administración de Caja Madrid –el más recientemente remodelado- y decidme qué saben de economía algunos de ellos.

  Hay muchos otros sectores donde actuar, y os invito a proponer nuevas medidas.  No sabemos de economía como los grandes y eficaces expertos, pero toda idea sensata, toda ayuda constructiva, habrá de ser bien recibida.

Composición del próximo Gobierno del PP

Presidente: Mariano Rajoy

Vicepresidencia 1,5ª: Esperanza Aguirre

Vicepresidencia 1,5ª: Alberto Ruíz Gallardón

Ministra de Economía: Dolores De Cospedal

Ministra del Interior: Ana Botella

Ministro de Hacienda: Gerardo Díaz Ferrán

Ministro de Exteriores: Jaume Matas

Ministro de Justicia: Federico Trillo

Ministra de Defensa: Rita Barberá

Ministro de Fomento: Francisco Camps

Ministro de Educación e Igualdad: Jaime Mayor Oreja

Ministro de Sanidad: Juan José Güemes

Ministro de Administraciones Públicas: Carlos Fabra

Ministro de Trabajo: Celestino Corbacho

Ministro de Industria, Turismo y Comercio: Alberto Ruíz Gallardón (que compatibiliza el cargo con la vicepresidencia 1,5ª)

Ministra de Cultura: Aída Nízar

Ministra de Medios (marinos, agrícolas y ambiente): Soraya, Sáenz y Santamaría

Ministro de ciencia y tecnología: Cristobal Montoro

Ministra de la Unidad y la Política lingüistica: Rosa Díez

Ministros de Vivienda: Esperanza Aguirre, Francisco Camps y Carlos Fabra (que también compatibilizan para ahorrar)

Ministra de inmigración: Ana Botella (igualmente compatibiliza)

Ministerio de la Iglesia: Todos ellos por turno rotatorio

Portavoz del Gobierno y de Relaciones con los medios: Carlos Fabra

Presidente del Congreso: Vicente Martínez Pujalte

Presidente del Senado: Esteban González Pons

Otros nombramientos:

Secretario de Estado de Cooperación internacional:  José Ignacio Munilla -quien en este caso compatibiliza su cargo con el de Arzobispo de San Sebastián (según sugerencia de Francisco Gómez en los comentarios)-.

La banda sonora de mi vida

 Quizás se mezclan múltiples sonidos que entraban por las ventanas de una calle cuyas casas tocaban con los dedos las de enfrente. Los gritos de los vecinos pugnaban con la música de las radios. Y, ésta, hablaba de España (y de España y de España), de amores, de guitarras andaluzas (en Zaragoza)… y yo no sabía qué me molestaba más. Mi madre cantaba haciendo las camas. Adoraba el cine y había aprendido todas las canciones que le gustaban de sus películas favoritas. Una me atrajo en especial. Llegada al colegio de monjas (inolvidable experiencia que algún día tengo que contar), las hermanas preguntan por nuestras habilidades (va a haber un festejo) y muestro la mía. Aquél día acabó mi incipiente carrera de cantante y estrella del espectáculo ante el espantado «hija mía ¿dónde ha aprendido Vd. eso?» que me abochornó.

   La radio como imán, el periodismo que empieza a esbozarse como pasión al leer los periódicos que mañana y tarde llegan a casa. Voces, ideas, innovaciones, progresismo, cambio, en una Radio Popular (de la COPE) en Zaragoza, que en nada se parece a la actual.  Sus oyentes/participantes, aprendimos a pensar, a luchar, a saber que allá afuera estaba Europa y el mundo.  Amigos para siempre, afinidad, descubrimientos de sensaciones, corazones que laten al ritmo de la música… anglosajona.

Suzanne y Leonard Cohen se cruzaron en mi camino regando macetas a la hora equivocada. Aunque no tanto, en absoluto,  por los frutos que nacieron.   

  Hubo elecciones, una Constitución, una liberación. Y una boda familiar (de cuñados) se fija en mi memoria en júbilo y esperanza que emergían en canto coral sobre las mieles. Apenas habíamos tirado de ella en realidad, pero la estaca había caído.

 Repasando la memoria musical, compruebo que la banda sonora de cada vida -al menos de la mía- no encontraría acomodo en un CD con tapas de plástico.  Le encaja más un servidor de canciones como spotify donde añadir y suprimir selecciones, incluso cada hora del día. Porque está viva, cambia.  El «hola» indeleble pierde peso, al pensar que quizás, el cantor, no pasó de la puerta en varios años.

  La música rememora a veces momentos concretos, paisajes, asoman canciones insospechadas. Playas sin arena y lazos sólidos que se desataron. Conciliar, elegir, comprometerse, simplemente vivir. En esta selección faltan canciones que parecieron esenciales. Anoche pensé que casi todas se resumían en ésta:

  El sol de la mañana repara un olvido imperdonable en la noche, anemia de voluntades. Lema de vida desde que la descubrí, que, además, me une a personas a las que aún quiero mucho. Pere me la mostró muchos años atrás. Con Concha Villalba y José Antonio Rodríguez, la difundimos ampliamente en aquel programa que hicimos casi clandestino en RNE. La incluí en mi primer libro.

Esto dice «Tocando enfrente»:

Ando despacio porque ya tuve prisa, y llevo esta sonrisa, porque ya lloré demasiado.

Hoy me siento más fuerte, más feliz ¡quién sabe! sólo llevo la certeza de que muy poco sé, nada sé.

Conocer las mañas y las mañanas, el sabor de las masas y de las manzanas, es preciso amor para poder pulsar, es preciso paz para poder sonreír, es preciso la lluvia para florecer .

Pienso que cumplir la vida sea simplemente comprender la marcha, e ir tocando en frente. Como un viejo vaquero llevando el ganado, yo voy tocando los días por la larga carretera. Yo voy, carretera soy.

Todo el mundo ama un día todo el mundo llora, un día llegamos, en el otro nos vamos. Cada uno compone su historia, y cada ser, acarrea en sí el don de ser capaz y de ser feliz».

¡Aquí estamos!

Entre sueño y vigilia he escuchado esta mañana al despertarme al ministro de educación Ángel Gabilondo decir que pedirá dinero para el pacto sobre la educación y que, si la política falla, acudirá a la sociedad para exija a todos los implicados en el acuerdo que cumplan con su trabajo. Una actitud positiva, con el realismo de la utopía –que lo tiene si uno se empeña-, que se abría paso entre tanta hecatombe. He buscado sus declaraciones exactas pero no las encuentro en ningún periódico. Nadie considera reseñable, al parecer, ese propósito.

Nuestro debate de estos días sobre “el sistema” (la entrada anterior y, sobre todo, sus comentarios) ofrece una altura intelectual y de actitud que merecería mayores audiencias. Uno de los errores de esta sociedad apresurada, que engulle mensajes en diminutas píldoras, es que apenas se dan foros para ahondar en el pensamiento crítico mediante el intercambio de ideas. Ocurre, sin embargo, en algunos rincones de Internet. Y con libre acceso para quien quiera verlo.

Lo cierto es que la política parece ir por un lado y la sociedad por otro. Y resulta alentador saber que un ministro lo sabe. Y que buscará espitas a su impotencia apoyándose en los ciudadanos, si las vías que serían lógicas fallan.

El Ibex sigue en caída a esta hora. Los “mercados” –otro oscuro ente que, con “el sistema” nos domina- se asustan ante la ola de descrédito. Porque hay razones objetivas para preocuparse por nuestra economía –no de hoy, desde hace mucho tiempo, desde su gestación errónea al salir de la nada del subdesarrollo, y en todos los pasos dados-, pero ahora está de moda hundirnos. Muchos españoles se apuntan a la tarea, incluso desde atalayas de gran decisión. Caso del Aznar influyente en medios ultraconservadores. O del comisario socialista Almunia, afecto al síndrome de Bruselas.

En Internet precisamente podemos encontrar este análisis centrando el problema de Ignacio Escolar (que comparto) “Han olido sangre”. Un par de ideas:

“A diferencia de otras timbas, casinos y bingos, los mercados financieros tienen una peculiaridad: que los jugadores de chica ganan tanto o más que los que juegan a grande; que uno se puede forrar apostando a que un valor, un bono, una moneda… un país entero se despeñará”.

(…)”España es hoy ese ratón con el que juguetean los grandes gatos especuladores. Por medio de complejas herramientas financieras, como los credit default swaps, los señores del dinero están apostando a que la deuda pública española –y por ende, toda nuestra economía– irán a peor. Como toda puja respalda por ingentes cantidades de dinero, su profecía se está convirtiendo en realidad. La fiebre ha llegado también a la bolsa, a pesar de que la comparación con Grecia es injusta. La deuda española (55% del PIB) es menos de la mitad de la griega (115%). A medio plazo, es probable que el problema español desaparezca en cuanto los grandes gatos encuentren otra presa mejor a la que lanzar sus zarpazos, pero sus arañazos nos van a salir carísimos. ¿Refundar el capitalismo? Pues toma dos tazas”.

Este es un país en el que “El juez Varela recaba el respaldo del Supremo para liquidar a Garzón” y el Supremo se lo da (para perplejidad del mundo entero). Y todo por tratar de enjuiciar al franquismo. Y el instructor anticipa que «le llevará a juicio para inhabilitarle hasta 20 años». Un país en el que un economista al volante de un taxi asegura que el nexo de unión de entre España, Portugal y Grecia es que tienen gobiernos socialistas (en el caso de Grecia desde hace muy poco) pero no ve relación entre otra coincidencia: los tres países soportaron prolongadas dictaduras fascistas. Ni distingue tampoco entre el potencial y realizaciones de los tres países del Sur con tal de reforzar su ideología. También es la España donde una chica lista (sabe venderse) asegura sin rubor: «A Lisbeth Salander la creé yo antes que Larsson». O la que refleja que todos los audios de la SER más escuchados son de deportes. O en la que la política más valorada por los ciudadanos es hoy Rosa Díez.

País de “hijoputas” impunes (y discernamos quienes realmente lo son). Pero con un creciente número de ciudadanos que apuesta por pensar, que aporta soluciones positivas o que, con gran criterio, señala nuestros errores.

¡Aquí estamos! Tomo unas ideas del último –hasta ahora- comentario a la entrada anterior. De Trancos. Por ser el último, podría haber elegido cualquiera, todos son igual de útiles: «¿Hacia dónde vamos? No lo sé. A algún autor (Umberto Eco, creo) he leído que afirma que hacia un neofeudalismo: habrá que irse buscando un señor (un carter, una mafia, una pandilla, una secta, una religión…) a quien jurar fidelidad a cambio de la seguridad y el amparo que dejen de prestarnos los Estados” (…) Tétrico panorama que cambia en la conclusión: “Las cosas sólo cambiaran cuando sólo tengamos miedo al miedo”

E

¿Nadie se cuestiona «El sistema»?

Eneko en "20 minutos"

A la vista de las portadas, editoriales y debates de hoy, ha llegado el Apocalipsis. No es para menos: más de cuatro millones de parados, se miren en el cómputo que se miren. Especialmente significativa es “La España insostenible” con la que titula a toda página El Mundo. Ahí se dice bien claro –entre todas las alarmantes cifras económicas-: “Ya sólo hay 17,5 millones de cotizantes, los mismos que hace 5 años”. Es decir, que Zapatero ha visto comerse todo el empleo que se creó en su mandato, para volver exactamente  adonde empezó, adonde dejó la ocupación el PP -caso de ser los gobiernos y no los empresarios quienes en el libre mercado facilitan trabajo-.

La dramatización de la realidad con la que El Mundo trata este dato no puede ocultar sin embargo los palos de ciego dados últimamente por nuestro gobierno. Herido y acosado, se dispone a plegarse a las exigencias del “mercado”, de “el sistema”: no sólo disminuir las pensiones, sino afrontar la eufemísticamente llamada “reforma laboral”, para adaptarse a lo que le pide el capitalismo.

El FMI –ése sólido pilar democrático que ha hundido con sus consejos ultraliberales las economías más pobres- afirma que España habrá de bajar sus salarios. Ayer, en “La ventana” de la SER –no sé en Intereconomía porque ni la veo ni la escucho- dos expertos economistas, se preguntaban, muy sueltos, y sin atisbos de duda o réplica, que ¿hasta cuánto? “Los trabajadores marroquíes siempre serán más baratos que los españoles”. Pues ni les cuento en China, Taiwan o Corea, que puedes tenerlos en el tajo 12 horas por 50 euros y 6 días semanales. Argumentan como explicación la baja productividad española que –además de no ser tan flagrante como dicen- parece ser no compete en absoluto a quienes organizan y dirigen las empresas, sino a que los españoles de  a pie somos muy vagos.  Esos empresarios honestos y preparados que tienen a Díaz Ferrán como presidente, son modélicos.

  Otro organismo internacional, de profundo contenido social, la OCDE, aplaude la idea de prolongar la edad de jubilación, y va más allá: debemos hacernos seguros PRIVADOS de pensiones.

¿Estamos hablando del mismo país, España, donde las grandes fortunas españolas han ganado en 2009 un 27% más que el año anterior (6.800 millones de euros en 12 meses y parece que no son más de 300)? ¿El mismo donde el conjunto de empresas que cotizan en el IBEX lideraron las ganancias de Europa con un 30% de subida? ¿Aquél en el que las SICAV cotizan un 1% de impuestos? ¿El que también lidera la economía sumergida europea? ¿El de la corrupción endémica? Todo ello es intocable, e incuestionable, e innombrable, el problema son los trabajadores peor pagados de la antigua Europa y Zapatero.

¿Nadie se cuestiona el sistema? El que rige en el mundo, el de los 4.000 millones de personas –la mayoría de la población- que se mueren de hambre, y para los que no parece existir la libertad que esgrime el capitalismo para existir. El que inyecta dinero a los bancos para que todo siga igual. El que pide a un presidente noqueado que haga pagar el coste de la crisis a los trabajadores, a la población en general, como hacen todos los demás países. Para que todo siga igual. ¿Hasta cuándo? El sistema no puede ser más egoísta, injusto y desequilibrado, pero giramos en una rueda de molino en la que ya solo vemos las hojas del rábano. Tranquilos, que hay más, a partir de ya vamos a tener fútbol todos los días, sí, de lunes a domingo. ¿Qué mal, que paro, se resiste a un gol de Cristiano Ronaldo, el bien pagado?

Manel Fontdevila, en Público

  Por cierto, hace 2 meses me hice la misma pregunta y, lejos de mejorar la perspectiva, ha empeorado.

Actualización 4/3/2010

El Banco de Santander ha obtenido en 2009 «los mejores resultados de su historia«. Casi 9.000 millones de euros e importantes cifras de conjunto.

El día de la marmota

“La lucha del hombre contra el poder,

es la lucha de la memoria contra el olvido.»

Milan Kundera

EEUU (Canadá también) celebra hoy una pintoresca tradición: “El día de la marmota”. Famoso por dormir, ese animalillo se supone predice la duración del invierno, según su comportamiento. Aquella película, “ATRAPADO EN EL TIEMPO”, protagonizada por Bill Murray -que en su estreno fue una más-, se ha convertido en símbolo. Con razón. Sin pretenderlo nos sitúa ante la condición humana, que se da permiso con gran benevolencia para olvidar lo que le incomoda. Incluso lo que puede inducirle a un pensamiento crítico, que uf¡ cuesta elabora y, peor aún, compromete. Ciertamente, encuentra entusiastas colaboradores a su misión, en todos aquellos que le dicen, con insistencia, lo que debe y no debe pensar. Como nada nace de la nada -ni el bebé que abre por primera vez los ojos a la luz-, la historia aporta datos imprescindibles para vivir el presente y anticipar, o saber afrontar el futuro.

Uno de los peores defectos españoles es la falta de memoria social. Si, individualmente, hay auténticos genios de la retentiva, como país nos posee la amnesia colectiva. El “día de la marmota” se reproduce una y otra vez, cada amanecer todos se despiertan con la mente virgen a lo vivido la jornada anterior pero con su personalidad inalterable. Sólo el protagonista tiene la oportunidad de rectificar los errores a tenor de la experiencia. Él corre con ventaja, porque los amnésicos cometen una y otra vez los mismos errores. Origen o consecuencia, eslabón de una cadena, la débil memoria colectiva de los españoles ocasiona muchos problemas al cuerpo social. Sin ese vital elemento, España no puede basarse en la información de su Historia, para elaborarla, asimilarla, y decidir en consecuencia.

EL FRANQUISMO

Mal que le pese a Mayor Oreja -nuestro más votado representante en Europa-, el franquismo no fue una etapa “de extraordinaria placidez”. No es opinable. Ahí están los hechos. Además de perder el tren del progreso, y obviando -que es mucho obviar-  algunas minucias como encarcelamientos, torturas y asesinatos, sólo quien compartiera el ideario de la dictadura podía sentirse a gusto cuando cualquiera se veía obligado a quejarse en voz baja no fuera a escucharle “alguien” y lo pagase caro. Ésa es la sensación más latente de mi niñez. Amén de otras peores.

ADOLFO SUÁREZ

Adolfo Suárez es hoy la figura mitificada de la modélica transición. No creo que ningún presidente haya sido crucificado de tal manera por ajenos y propios. Y una transición negociada bajo la bota de los vencedores tiene poco de modélica. Aún la pagamos. España es el único país –repúblicas bananeras incluidas- que ha dejado impune un golpe de Estado y una dictadura de 4 décadas. Y eso se nota. Aún se habla de paridad de bandos cuando uno fue el que se levantó en armas contra el pueblo español, y lo machacó durante 40 años.

FELIPE GONZÁLEZ

Felipe Gonzáles modernizó España. Hizo universales y gratuitas, sanidad y enseñanza. Firmó nuestra entrada en Europa. Hoy, hasta la derecha se rinde a su brillantez, le añoran. Olvidan, olvidamos, que le montaron un complot –confesado por sus autores (los de siempre Ansón, Pedro J., Losantos)- para echarle del poder. Y que, coherentes, muchos progresistas le dieron la espalda por la corrupción que acompañó el final de su mandato.

JOSÉ MARÍA AZNAR

 Si alguna vez me sentido incómoda por ser española –además de con Franco-, ha sido con Aznar. Y sus gobiernos. Emoción basada en hechos: su servil apoyo a la infame guerra de Irak que, además, lejos de erradicar el terrorismo, ha convertido al país en su Universidad cualificada. Blair, el laborista híbrido, –inmerso en críticas que le invalidan– anda dando cuentas por ello en el Parlamento. Aznar da… conferencias remuneradas. Añadamos la consolidación de los contratos laborales basura y privatizaciones de empresas públicas. Así engroso las cuentas del Estado hasta yo que soy “de letras”, sólo que él, al mismo tiempo, mermó el precario gasto social español y no tocó el tercermundista salario mínimo. Su ley del suelo, jaleada por Rajoy -el futuro presidente si alguien no lo remedia, alguno de los suyos incluso-, sopló la burbuja inmobiliaria hasta asfixiarnos. Tampoco es opinable, los datos lo atestiguan. La manipulación de los terribles atentados del 11 M –solo o “en compañía de otros” (medios informativos)- le costó el gobierno al PP pero ningún país serio hubiera pasado por alto tamaño ataque a la democracia, al que se añadieron las insidias para buscar réditos electorales –y económicos y de poder en el caso de los medios implicados- con el terrorismo de ETA.

JOSÉ LUÍS RODRÍGUEZ ZAPATERO

Zapatero ha emprendido una senda suicida, tras la buena gestión de su primer mandato. Apacigüen las risas los desmemoriados, también están ahí los datos. Llegó una crisis mundial. Explotó la burbuja española. Le llueven los enanos y, en lugar de calzarlos, da palmadas al aire. Se ha lanzado en plancha a improvisar por reacción a las críticas. Rectifica en horas lo que anuncia con precipitación. Los medios internacionales que azuza en buena medida la derecha (Murdoch/Aznar a la cabeza) le machacan. Y Obama le da plantón en su cita europea. Imperdonable. Realmente. ¿No hay un Moratinos que cesar? ¿No hay algo que hacer muy contudente en muchos terrenos?

«EL SISTEMA»

Las recetas están claras. Lo decimos todos los días en todas partes. En este blog también, en sus lúcidos y documentados comentarios. El FMI que manda reducir los insultantemente precarios sueldos españoles y las pensiones, mientras los ricos incrementan con obscenidad comparativa sus beneficios; los “mercados” que piden rebajar los salarios y las pensiones, los medios informativos que vapulean interesadamente, son los patrones de “el sistema”. Y, “el sistema”, tolera pocas bromas. Hay unos pocos que se juegan mucha pasta.

EL PP ACTUAL

El PP sube en las encuestas. Con los Gürtell, espías, nepotismos, cacicadas, despilfarros y manipulaciones.  Con su realidad administrativa frente a lo que predican.Con la desfachatez de la que hacen gala algunos de sus más prominentes líderes  Con esas damas de hierro que ofenden la inteligencia y el decoro ético. Con ese gran economista, resoluto, que cumple lo que promete, definido, brillante donde los haya, propagador incansable de los refranes de hace un siglo en su lenguaje actual  por toda forma de cultura. Con la mugre franquista que aún tiene enquistada en sus filas.

ESPAÑA Y NOSOTROS

Aguirre dice que Zapatero no reduce el paro, cuando ella tiene competencias en la creación de empleo en Madrid. Por cierto ¿el paro lo crea un gobierno con escasas empresas públicas -ya sabemos que Aznar las liquidó para entregarlas a cercanas manos privadas-… o los empresarios?

El escándalo de este país a todos los niveles deja perplejo al más avisado. Y la culpa… ¿es sólo de Zapatero? ZP se merece un varapalo. Vamos a castigarlo. Para que se fastidie el Prior me quedo sin cenar. Pero el Prior sí ha perdido el rumbo. ¿Qué hacemos?

Creo que solo Bill Murray tiene la respuesta.