La banda sonora de mi vida

 Quizás se mezclan múltiples sonidos que entraban por las ventanas de una calle cuyas casas tocaban con los dedos las de enfrente. Los gritos de los vecinos pugnaban con la música de las radios. Y, ésta, hablaba de España (y de España y de España), de amores, de guitarras andaluzas (en Zaragoza)… y yo no sabía qué me molestaba más. Mi madre cantaba haciendo las camas. Adoraba el cine y había aprendido todas las canciones que le gustaban de sus películas favoritas. Una me atrajo en especial. Llegada al colegio de monjas (inolvidable experiencia que algún día tengo que contar), las hermanas preguntan por nuestras habilidades (va a haber un festejo) y muestro la mía. Aquél día acabó mi incipiente carrera de cantante y estrella del espectáculo ante el espantado “hija mía ¿dónde ha aprendido Vd. eso?” que me abochornó.

   La radio como imán, el periodismo que empieza a esbozarse como pasión al leer los periódicos que mañana y tarde llegan a casa. Voces, ideas, innovaciones, progresismo, cambio, en una Radio Popular (de la COPE) en Zaragoza, que en nada se parece a la actual.  Sus oyentes/participantes, aprendimos a pensar, a luchar, a saber que allá afuera estaba Europa y el mundo.  Amigos para siempre, afinidad, descubrimientos de sensaciones, corazones que laten al ritmo de la música… anglosajona.

Suzanne y Leonard Cohen se cruzaron en mi camino regando macetas a la hora equivocada. Aunque no tanto, en absoluto,  por los frutos que nacieron.   

  Hubo elecciones, una Constitución, una liberación. Y una boda familiar (de cuñados) se fija en mi memoria en júbilo y esperanza que emergían en canto coral sobre las mieles. Apenas habíamos tirado de ella en realidad, pero la estaca había caído.

 Repasando la memoria musical, compruebo que la banda sonora de cada vida -al menos de la mía- no encontraría acomodo en un CD con tapas de plástico.  Le encaja más un servidor de canciones como spotify donde añadir y suprimir selecciones, incluso cada hora del día. Porque está viva, cambia.  El “hola” indeleble pierde peso, al pensar que quizás, el cantor, no pasó de la puerta en varios años.

  La música rememora a veces momentos concretos, paisajes, asoman canciones insospechadas. Playas sin arena y lazos sólidos que se desataron. Conciliar, elegir, comprometerse, simplemente vivir. En esta selección faltan canciones que parecieron esenciales. Anoche pensé que casi todas se resumían en ésta:

  El sol de la mañana repara un olvido imperdonable en la noche, anemia de voluntades. Lema de vida desde que la descubrí, que, además, me une a personas a las que aún quiero mucho. Pere me la mostró muchos años atrás. Con Concha Villalba y José Antonio Rodríguez, la difundimos ampliamente en aquel programa que hicimos casi clandestino en RNE. La incluí en mi primer libro.

Esto dice “Tocando enfrente”:

Ando despacio porque ya tuve prisa, y llevo esta sonrisa, porque ya lloré demasiado.

Hoy me siento más fuerte, más feliz ¡quién sabe! sólo llevo la certeza de que muy poco sé, nada sé.

Conocer las mañas y las mañanas, el sabor de las masas y de las manzanas, es preciso amor para poder pulsar, es preciso paz para poder sonreír, es preciso la lluvia para florecer .

Pienso que cumplir la vida sea simplemente comprender la marcha, e ir tocando en frente. Como un viejo vaquero llevando el ganado, yo voy tocando los días por la larga carretera. Yo voy, carretera soy.

Todo el mundo ama un día todo el mundo llora, un día llegamos, en el otro nos vamos. Cada uno compone su historia, y cada ser, acarrea en sí el don de ser capaz y de ser feliz”.

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13 comentarios

  1. romanbender

     /  6 febrero 2010

    hermoso post.

  2. Víctor

     /  6 febrero 2010

    Qué maravilla volver a ver el bayón de la gran Silvia Mangano. Recuerdo mi primera adolescencia (primeros setenta, antes de que Franco la palmara), educado en un colegio de curas. Lo frustrante que era su mojigata educación, sus continuos sermones sobre la maldad de nuestros deseos, de lo aberrante que era el sexo, de nuestra obligación de considerar al cuerpo de la mujer como sagrado (“como un templo “decían los desgraciados). Y entonces, vi por televisión esta fantástica escena. Y estos tres minutos fueron un shock. Con su sexualidad alegre, con su gozosa celebración pudieron con horas y horas de palabrería mojigata charla de capilla. Desde entonces nada fue igual. Nada de qué avergonzarse. Para mí se acabó tanta mentira y tanta falsedad.
    Magnifica la canción de María Bethania. El año pasado me pase un mes perdido por Brasil. Fue algo de iniciático para mis más de 40 años. Aunque siempre se destaca su naturaleza, que por supuesto es muy hermosa, lo mejor es su gente. Pese a la gran desigualdad, su pobreza, siempre con una enorme sonrisa, buscando su trocito de felicidad. Su música, única, refleja esa forma de ser. Única en su grandeza. Desde entonces es una obsesión para mí. Recomiendo, además de los clásicos (Vinicious, Gilberto Gil, Toquinho,…) los más jóvenes: Lenine, Gabriel o pensador (grandioso nombre), Papas Da Lingua, Ivan Lins,… y tantos otros.

  3. La música es la propia vida. No me imagino vivir sin música y mis playlist son algo más que mi maleta, ahí va impresa mi identidad más que en otras cosas que hago diario. Silvio pertenece a los autores que he escuchado tanto que casi nunca pongo su música, porque me suena por dentro como mi propio latido.
    Me doy cuenta ahora, mientras escribo, de que, como Silvio, hay mucha música en mi vida que parece que se quedó fuera y en realidad se posó en lo más hondo.

  4. Soto

     /  6 febrero 2010

    Hola Rosa Maria y amigos ciber-contertulios:
    Hermosisimo Post lleno de sensibilidad,ternura y el “poso interiorizado de nuestro ser”.creo ,que la musica es un verdadero balsamo para nuestro espiritu,nuestra verdadera terapia,la mejor de las terapias ,nos purifica,nos hace soñar ,imaginar,volar ::::¿que mejor medicamento?.despues de un dia atrajeado ,con un cabreo monumental,hecho una fiera ,ponemos musica,y ,poquito a poco la fiera interior va desapareciendo ,calmandose,cogiendo otro vuelo,suave ,sereno, y, “este viaje” nos va volviendo calmoso y ayudandonos a la busca de la objetividad y haciendonos exlamar¿porque me he puesto furioso?¿que justificación habria para ello?
    Espero que Vuesas Mercedes ,me disculpen por esta especial forma de explicaros mis sensaciones con la musica y los efectos terapeuticos que me reportan.muchas gracias por sus estupendos y bellos comentarios,amigos
    Que teñan vostedes moita lidicia ,apertas agarimosas
    (Que tengan ustedes mucha belleza,abrazos cariñosos)

  5. Qué entrada más bien plantá. Gracias por regalarnosla.

  6. Choni

     /  6 febrero 2010

    Rosa, magnífico post. La canción de Maria Bethania hermosísima.
    Que todos ustedes compongan bien su historia, y sean felices.

  7. Víctor

     /  7 febrero 2010

    Aquí os dejo la traducción de la hermosa canción de María Bethania. Creo que merece la pena que se entienda
    Tocando em frente

    Camino lento porque ya tuve prisa
    Y llevo esa sonrisa porque ya lloré demás
    Hoy me siento más fuerte, más feliz quien sabe
    Solamente con la certeza de que sé muy poco o nada sé

    Conocer las mañas y las mañanas
    El sabor de las masas y de las manzanas
    Se necesita amor para poder palpitar
    Se necesita paz para poder sonreír
    Se necesita la lluvia para florear

    Pienso que vivir la vida sería simplemente
    Comprender la marcha pisando el terreno
    Como un viejo ganadero
    Llevando su ganado voy pisando los días
    Por el largo camino voy, camino soy

    Conocer las mañas y las mañanas
    El sabor de las masas y de las manzanas
    Se necesita amor para poder palpitar
    Se necesita paz para poder sonreír
    Se necesita la lluvia para florear

    Todo el mundo un día ama, todo el mundo llora
    Un día alguien llega, el otro día se marcha
    Cada uno se inventa su historia
    Cada uno lleva encima el don de ser capaz
    y ser feliz

    Conocer las mañas y las mañanas
    El sabor de las masas y de las manzanas
    Se necesita amor para poder palpitar
    Se necesita paz para poder sonreír
    Se necesita la lluvia para florear

    Camino lento porque ya tuve prisa
    Y llevo esa sonrisa porque ya lloré demás
    Cada uno se inventa su historia
    Cada uno lleva encima el don de ser capaz
    y ser feliz

  8. rosa maría artal

     /  7 febrero 2010

    Victor… en el post estaba la traducción. 🙂

  9. Víctor

     /  7 febrero 2010

    Lo siento. despistado que es uno (aunque creo, modestamente, que esta es más completa)

  10. lenguaescuela

     /  8 febrero 2010

    Me ha gustado el post. Te imagino cantando, dando lo mejor de ti, la canción de Silvana Mangano. Y me imagino a la monja… ¡Pobres niños! ¡Cómo les robamos la inocencia!. En fin.

    Por cierto, creo que la canción de María Bethania merecía una traducción mejor. Víctor lo ha hecho, pero deja el título sin traducir. NO sé portugués pero mi traductor de google traduce tocando como “jugando”.

    Un saludo.

  11. Padre

     /  8 febrero 2010

    Cuidado con estos posts, Rosa, que la SGAE no perdona!

  12. Víctor

     /  9 febrero 2010

    “Tocando em frente” es una expresión brasileña que significa “Siguiendo adelante”

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