Quiénes son los responsables

La mayoría de los estudios sobre la ignorancia citan entre sus características la de que induce a obrar en contra de los propios intereses y sin siquiera darse cuenta. Se puede ser conservador, naturalmente, es una respetable opción ideológica. Ahora bien, otra cosa es tener que pedir permiso a jueces y curas para meterse en la cama con quien uno quiera y consagrarlo en un documento si se tiene el capricho. O contemplar como mueren cuatro jóvenes en una fiesta plagada de irregularidades y añadirle una serie de insultos: que la alcaldesa de Madrid y su equipo borren las pruebas de que promocionaron el evento, como harían unos colegiales tramposos, o que todo un Fiscal General del Estado considere que quien se divierte tiene un problema de “estructura familiar”.  O saber que Gallardón y “el gobierno” han decidido que tener hijos no deseados “no daña la salud de la mujer”. Es decir, a uno le puede gustar la Edad Media, visitar los monasterios y leer libros de sectas conspiradoras, tener una reproducción del Santo Grial sobre la cómoda,  pero… no tiene porqué imponerlo a los demás.  

El pack viene con añadidos sustanciales: 128.000 parados más, negros presagios sobre el aumento de la recesión, y más bromas de brotes verdes o promesas de que ahora ya sí, que en 2014 se arregla ¿Pues no iba a ser en Junio de 2013? La privatización de la sanidad con lo que implica para el ciudadano. El drama para nuestro futuro de cerrar el Hospital de La Princesa –que tan magistralmente explicó en este diario Ruth Toledano– es solo un ejemplo. Pagar por estar sano, o morir en el empeño. U oprimir a los ciudadanos hasta la médula de sus huesos, mientras se cambia la ley para que Eurovegas prácticamente no pague impuestos.

 “No hay otro remedio, no hay dinero”, repiten incansables los responsables en buena medida de la situación que padecemos. Prestos a cortarse las venas o meterse debajo de una manta, al ver caer ya en el desempleo y la miseria a parientes, amigos y conocidos, han entendido -parece ser- que esto “no es cosa de un partido u otro”. Y hasta justifican la política de Rajoy y su troupe, convirtiéndose en sus cómplices. Vaya por dios, antes toda la culpa era de Zapatero. En todo caso ¿Qué futuro esperan para ellos y sus descendientes? ¿O no lo piensan? ¿Han mirado a Grecia y Portugal? 

La corrupción endémica española tampoco importa. Cada día nuevas revelaciones de atracos a las arcas públicas, basadas en que se les ha dado la llave en un acto de confianza. “Siempre ha sido así”, comentan mientras se encogen de hombros. Jamás despegará este país en tanto no se solucione esta arraigada lacra.

 O ver a nuestros empleados en el gobierno preparar todo un arsenal, con un estratosférico aumento del presupuesto antidisturbios. ¿Para qué? ¿Vienen las hordas de los Hunos? Igual es para reprimir las protestas por las medidas que imponen y nos perjudican. ¿Se consentiría eso en alguna empresa?

Es más fácil engañar a la gente que convencerles de que han sido engañados, decía Mark Twain pero ya está bien de tener que engrasar los circuitos neuronales y éticos de unos ciudadanos que hacen dejación de serlo. Porque la ciudadanía implica la búsqueda del bien común y saber que las decisiones propias repercuten en los demás. Que vivir en sociedad es pensar en sus miembros y no aprovechar sus sorportes únicamente en beneficio propio.

 O la sumisión de las víctimas. Esos desahuciados de los que hablaba días atrás Ignacio Escolar, helando la sangre del más templado: “La mayoría de las familias que son desahuciadas en España por no poder pagar su hipoteca no lo cuentan. No se atrincheran para aguantar ante la policía que llega con la cruel orden de desalojo. No llaman al 15-M ni tampoco a las cámaras de televisión. No se resisten ni luchan. Les mienten a sus vecinos, les dicen que se mudan a otro barrio o a otra ciudad, que les ha salido un trabajo fuera, que ya escribirán”.

 Vuelvo a traer una de las muchas ideas lúcidas de José Luis Sampedro: “¿Democracia? Es verdad que el pueblo vota y eso sirve para etiquetar el sistema, falsamente, como democrático, pero la mayoría acude a las urnas o se abstiene sin la previa información objetiva y la consiguiente reflexión crítica, propia de todo verdadero ciudadano movido por el interés común. Esos votos condicionados por la presión mediática y las campañas electorales, sirven al poder dominante para dar la impresión de que se somete al veredicto de la voluntad popular expresada libremente en las urnas. En ocasiones, como se ha visto, sirven incluso para avalar la corrupción. Se confunde a la gente ofreciéndole libertad de expresión al tiempo que se le escamotea la libertad de pensamiento”.

 Estamos deteriorando la democracia a niveles tan inconmensurables como nuestra propia depresión. Ignorancia y sumisión, falta de ética, el cóctel maldito largamente labrado en décadas y aun siglos de educación en España. Ellos son nuestras (pesadas) piedras en los zapatos, los que mantienen esta situación insostenible.

 *Publicado en eldiario.es

¿Eres uno de los 500.000 futuros nuevos parados?

Según las previsiones de la Comisión Europea, el paro se incrementará en España en unas 500.000 personas más en 2013. A eso hay que añadir los puestos de trabajo que se destruyan aún en noviembre y diciembre de este año (siendo muy optimistas no menos de 50.000). Dice Bruselas que superaremos los 6 millones de parados. Dado que las cifras reales son las de la EPA –no todo el mundo se registra como desempleado en el INEM en vista de  cómo están las cosas- y ya andan por ese abultado número, podemos acabar 2013 con 7 millones de parados reales.

La Comisión rebate todas los cálculos del PP. La economía caerá un 1,4% y no un 0,5% como cuenta el “optimista” gobierno de Rajoy. Esto suele pagarse en sangre. La población, naturalmente.

Las previsiones para toda la zona de la UE tampoco son muy halagüeñas, ni siquiera en Alemania, ni en Reino Unido, Suecia y Polonia, las tres principales economías con moneda propia, a las que “casualmente” les estaba yendo mejor. Dice Bruselas que la UE crecerá, pero de un modo insignificante (una décima de media) y mucho menos de los previsto.

Los “números rojos”, dice la CE, se disparan en España, Grecia y Portugal.

Lógicamente piden mucha más “flexibilidad” en el empleo, moderación salarial. Sueldos y derechos chinos, para entendernos. Y aún así, llegaremos a los 6 millones de parados oficiales.

Más aún, los durísimos ajustes sufridos hasta ahora en nuestro país (lo mismo que en Grecia y Portugal) no rebajan en absoluto el déficit, que seguirá en el 8%, incumpliendo mandatos europeos. O alemanes, vaya. Todo se lo comen los intereses de la deuda que pagamos a los bancos -alemanes y franceses- y a unos cuantos aguerridos «inversores». Porque la deuda aumenta en recesión… y desconfianza, y porque sin consumir no hay país que se recupere en este sistema económico.

Dicen que a ver si en 2014 se ve alguna luz. Solo que en primavera anunciaron: “la recuperación está a la vista”. Pero no. De águila debe ser la vista. Incluso añadían que, tras esa mejora, “en 2014” tendríamos “una economía robusta”. En la UE naturalmente. También Rajoy dice que a partir de 2014 las cosas mejoran. No dan una, vamos. Es lo que tiene basarse en las creencias religiosas del neoliberalismo y no en realidad, digan lo que digan los datos, las vidas de las personas. Pero no pasa nada. El próximo año vuelven a hacer sus famosas «previsiones a la baja» y nos ponen la zanahoria otro año más allá. Igual el problema es que la zanahoria es de plástico. O de cera para encenderla a alguna Virgen.

Lo importante es, sin embargo, que a lo mejor tú –que aún tienes trabajo- puedes ser uno de los 500.000 nuevos parados. ¿Qué piensas hacer? Cuéntanos.

Cuando Rajoy se hizo esta foto ante una cola del INEM había un 20% de paro, ahora supera el 25%

Obama, reelegido

Obama ha vuelto a ganar. El “empate técnico” del que hablaban los sondeos y, con tanto énfasis, resaltaban los medios, se ha traducido en una abultada mayoría de 303 votos electorales sobre 202 conseguidos por el candidato republicano Mitt Romney. También ha ganado Obama el voto popular, aunque más ajustado y perdiendo apoyos respecto a 2008.

En el triunfo de Obama ha sido determinante el apoyo de la sociedad real: latinos, afroamericanos, jóvenes, los no millonarios. De quienes no votan contra sus intereses, enfadados por logros a medio gas. El globo neoliberal hinchado al completo es siempre mucho peor.

Lejos queda -y se puede palpar la diferencia con las palabras de Obama hoy- aquel discurso encendido con el que inició su mandato:

“Nuestra economía está gravemente debilitada, como consecuencia de la codicia y la irresponsabilidad de algunos, pero también por el fracaso colectivo a la hora de elegir opciones difíciles y de preparar a la nación para una nueva era. Se han perdido casas y empleos y se han cerrado empresas. Nuestro sistema de salud es caro, nuestras escuelas han fallado a demasiados y cada día aporta nuevas pruebas de que la manera en que utilizamos la energía refuerza a nuestros adversarios y amenaza a nuestro planeta.

Éstos son los indicadores de una crisis, según los datos y las estadísticas. Menos tangible pero no menos profunda es la pérdida de confianza en nuestro país, un temor persistente de que el declive de Estados Unidos es inevitable y de que la próxima generación debe reducir sus expectativas.

Hoy les digo que los desafíos a los que nos enfrentamos son reales. Son graves y son muchos. No los enfrentaremos fácilmente o en un corto periodo de tiempo. Pero Estados Unidos debe saber que les haremos frente”. (…) “Hoy nos reunimos porque hemos elegido la esperanza sobre el temor, la unidad de propósitos sobre el conflicto y la discordia. Hoy hemos venido a proclamar el fin de las quejas mezquinas y las falsas promesas, de las recriminaciones y los dogmas caducos que durante demasiado tiempo han estrangulado a nuestra política”.

Cumplió muchas de sus promesas, no todas, y además se añadieron serios errores.

Obama se puso en acción de inmediato. Sin aguardar a los balances de los cien días de gracia, en diez formula importantes decisiones. En primer lugar ordena el cierre de Guantánamo en un año y también prohíbe la tortura y las cárceles secretas. Corría enero de 2009, hoy… Guantánamo sigue abierto, como herida sangrante en su credibilidad.

Obama, en cambio, sí rompe moldes al utilizar nuevos métodos de acercamiento y participación ciudadanas, o al abrir una brecha importante en el arraigado mito del racismo. Entre sus primeras medidas, levantar la prohibición para investigar con células madre, viviendo en su tiempo y no en la Edad Media como su antecesor. Promover la igualdad salarial entre mujeres y hombres y restaurar a los sindicatos. O reducir las emisiones de CO2 y buscar una menor dependencia de los combustibles fósiles.

Da muestras de gran realismo. Apuesta por el equilibrio multilateral en lugar de por el imperialismo. Tiende la mano a los musulmanes, expresando la necesidad de “escuchar antes que imponer”. El nuevo lenguaje con el mundo islámico se afianza en un histórico discurso que en junio dicta en la Universidad de El Cairo. Nunca había hablado igual sobre el tema ningún presidente norteamericano. Llamando a acabar, sin temor a las palabras, con la “tensión”, el “miedo” y la “desconfianza” mutuas.

En enero de 2009 avanza además la financiación de un programa de ayudas que dará cobertura médica a cinco millones de niños estadounidenses sin seguro. Está comenzando a sentar las bases del proyecto estrella de su mandado: la reforma sanitaria, algo que nadie había podido lograr en el país. Consiguió su aprobación, aunque parcialmente descafeinada, en marzo de 2010. Con enorme tenacidad persistió en conseguir al menos mayor cobertura para los estadounidenses a pesar de que —asombrosamente para los europeos—, sólo el 40 por ciento de la población está de acuerdo con la medida y casi el 50 por ciento la rechaza abiertamente. Sus inversiones en el sector público frente a la austeridad neoliberal europea, ha proporcionado mejores resultados económicos que en esta UE hundida en la recesión interminable.

Temprano Premio Nobel de la Paz, procede a la ejecución sumarísima de Ben Laden que ni siquiera le dio mayores réditos electorales. Y sus buenas intenciones en muchos campos chocan con la realidad, esa realidad que nos imponen un reducido grupo de personas a todos los ciudadanos.

La opción de cambio era el partido republicano, «reorganizado» apenas un año después de llegar Obama a la Casa Blanca para lanzar un mensaje ultraderechista y populista a través del Tea Party en pugna con sectores más moderados. No era Romney su peor candidato, demasiado “centrista” para muchos. Hoy esa ideología ha sido derrotada por los norteamericanos y hemos de felicitarnos.

Deseo mucha suerte a Obama por el bien de todos. Espero que ahora “sí pueda”, sí podamos.

Estratosférico aumento del presupuesto en antidisturbios

Privatizan la sanidad, recortan ésta, la educación, los servicios públicos. El Estado –es decir, el Estado del Bienestar- sobra a los gobiernos del PP, central y autonómicos. También al catalán, no nos olvidemos. De él solo quieren mantener el poder de decisión sobre arcas y haciendas… y lo que llaman Seguridad. Para ser precisos, el aparato de reprimir cualquier protesta social por los atropellos causados a la ciudadanía.

El periodista Javier González, en El Mundo, ha escudriñado los presupuestos y ha encontrado estos desproporcionados gastos:

El gasto en antidisturbios y material de protección pasará de 173.670 euros en 2012 a 3,26 millones en 2013 .

El presupuesto a cinco años vista se dispara de 759.330 euros a 10 millones de euros.

Disminuye, entretanto, la partida destinada a Seguridad Ciudadana.

El gasto en reponer la totalidad del material policial pasará de 1,6 millones de euros anuales previstos en los anteriores presupuestos a 4,4 millones en los nuevos.

Se congela, en cambio, el gasto en reposición y nuevo equipamiento de la Policía Científica.

¿Cómo interpretáis estas medidas?

Por cierto, 128.000 personas más en el paro registrado en el INEM.

 

Los desahucios invisibles

El periodista Ignacio Escolar escribe hoy en El Periódico de Cataluña un artículo con datos impresionantes. Por fin hemos encontrado a la «mayoría silenciosa» en la que dice sustentarse Rajoy. Malo es perder la casa, pero achantados por la vergüenza eleva el drama a cotas seriamente preocupantes.

«La mayoría de las familias que son desahuciadas en España por no poder pagar su hipoteca no lo cuentan. No se atrincheran para aguantar ante la policía que llega con la cruel orden de desalojo. No llaman al 15-M ni tampoco a las cámaras de televisión. No se resisten ni luchan. «Les mienten a sus vecinos, les dicen que se mudan a otro barrio o a otra ciudad, que les ha salido un trabajo fuera, que ya escribirán», me cuenta un abogado que conoce de cerca esta tragedia. «Piden al banco entregar las llaves en el juzgado o en la sucursal para evitar que nadie más se entere. No quieren pasar por el oprobio de que la gente les vea como fracasados. No quieren afrontar su derrota».

Seguir leyendo «Los desahucios invisibles»…

¿Una plaga de termitas?

Las termitas son insectos. Se agrupan en nidos y se alimentan de la celulosa contenida en la madera. Con enorme constancia y eficacia, horadan su objetivo –un árbol, por ejemplo- hasta dejarlo hueco y muerto, aunque exteriormente parezca que sigue vivo. Saben infiltrarse con gran discreción. Pueden devorar una viga completa atravesando incluso el hormigón, sin que sea perceptible hasta que se cae. Una organización, perfectamente jerarquizada y dividida en castas, les ayuda en sus fines.

 Quienes viven realmente bien son, claro está, los jefes: las reinas y los reyes, como les han llamado los científicos. Son los únicos que se solazan en la labor de reproducirse y no hacen otra tarea para la colectividad. Las termitas obreras realizan todo el trabajo. Construyen y mantienen el nido y los túneles, los limpian también. Comen para ellas y para los demás. Como son las únicas que pueden digerir el alimento, se lo pasan ya deglutido a las otras castas: los reyes y los soldados.  También los cuidan y hasta los acicalan. La mayoría son ciegas. Las pobres tienen un cuerpo poco esclerotizado, poco duro. Y eso cuenta en la especie. Porque el de los soldados sí es esclerotizado. Y mucho. En particular su enorme cabeza. Poseen potentes mandíbulas para morder al enemigo o repelerle con chorros de una secreción viscosa y tóxica.

Hay 3.000 variedades de termitas que se conozca. Lo mismo que existen un millón  de categorías descritas de insectos, especie a la que pertenecen las termitas, y que es la de mayor éxito biológico de la tierra; pero los científicos estiman que podrían existir hasta 30 millones más todavía sin identificar. De momento, al menos. Dado que muchas veces se constituyen en plagas –que destruyen cuanto tocan buscando lo que les interesa- modestamente propongo a los investigadores que evalúen algunos datos de otra variedad que estamos experimentando los humanos.

Son aquellos que se infiltran por el Estado del Bienestar que disfrutábamos en Europa. Con discretas pero firmes dentelladas van engullendo la sanidad, la educación, los transportes públicos, la ciencia y la investigación –por ahí igual les animamos a iniciar el estudio si inicialmente no lo ven claro-, la cultura, el empleo, los subsidios para los parados, las pensiones, la ayuda a la dependencia, a la  cooperación, los derechos de los ciudadanos –del país e inmigrantes-. Los precios asequibles. Los del medio ambiente, en costas, aguas y aire. Todo. Un sistemático y constante triturado en todas las direcciones.

La variedad española del fenómeno, ataca, además, el progreso logrado en múltiples aspectos esenciales. La educación que empezaba a acercarse a Europa y ahora regresa medio siglo atrás. La sanidad que era modelo ejemplar en el mundo. La justicia. Las libertades. A la función pública con la fruición de una colonia de roedores enfebrecidos. Con especial virulencia corroe los derechos de las mujeres, que habrán de volver a pedir permiso y esgrimir justificaciones para comportarse como tales en algunas circunstancias en las que como seres humanos decidían. Los de quienes, en circunstancias más favorables, se embarcaron en comprar la titularidad de una casa que en realidad tenía el banco. Y este banco es alimentado, cuidado y acicalado con los impuestos de la gente, mientras los hipotecados pierden su hogar.

 Se infiltran sin que buena parte del conjunto se dé cuenta, afanados en su tarea cotidiana. El Estado del Bienestar luce con su corteza más o menos impoluta, pero por dentro se está vaciando. Al paso que vamos, por completo. Atraviesan el duro hormigón de muros que parecían sólidos e infranqueables, los engullen y los pudren sin remedio. De ser un mueble de madera maciza se ha convertido en una pila de serrín, aunque parezca conservar su fachada.

 La casta que les sustenta, que construye, trabaja, ordena, asea y protege, es mayoritaria, pero parece tener dificultades de visión o de criterio. O estar permanentemente distraída intentando olvidar sus zozobras. O pensar que “así ha sido toda la vida” y no hay más qué hacer. De una forma u otra, colaboran en la tarea devastadora. No todos. Hay quienes sí se dan cuenta y corren de un lado a otro alertando. Protestan, pero les mandan los soldados a morder y emponzoñar, si es preciso, dado que han pasado a ser considerados sus enemigos. El Estado carcomido solo refuerza lo que llaman seguridad, la capacidad de usar la caja, o la de recaudar impuestos cada vez más elevados y con menos contraprestaciones.

 ¿Son termitas? Los científicos pueden ayudarnos a identificarlas y tratar el problema, estoy segura. Las dimensiones del fenómeno no pueden pasarles desapercibidas. Y urge tomar medidas. Caso de serlo, las termitas, una vez que empiezan, nunca dejan de acribillar sus objetivos para usarlos en su provecho.

*Publicado en eldiario.es

Destruir el Estado

El candidato republicano a la presidencia de EEUU, Mitt Romney, quería -y quiere- acabar con la Agencia de Atención de Emergencias porque “le cuesta mucho dinero al Estado”. Privatizarla para que los ciudadanos paguen por la ayuda. Si le toca, le tocó, oiga. Un huracán con víctimas mortales y numerosos daños materiales ha venido a demostrar la gravedad de tal medida, pero era igual de peligrosa sin que los vientos huracanados pasaran por USA y un abultado número de ciudadano se dispone a votar estas políticas que les perjudican directamente.

Portugal también se plantea reducir el Estado porque ya no sabe de qué más recortes a la población sacar el dinero que les falta. Les dieron 78.000 millones de euros en el rescate. A los bancos europeos 1,6 billones y sin contrapartidas. Pero esto funciona así, y el objetivo último es acabar con el Estado, con más de un siglo de un ordenamiento social algo más justo. Y volver al “sálvese quien puedas” y si eres pobre te aplicamos la doctrina que patentó en España Andrea Fabra.

El PP avanza en esa dirección con gran entusiasmo. Cada día un pasito más. Desde hoy se puede echar personal laboral de la función pública con escasos trámites y por una miseria (previamente apañada en la Reforma Laboral). Pronto será el personal fijo. AENA y RENFE prestos a ser dilapidados para que se beneficien de sus ganancias empresas privadas.

Lo explica, de nuevo, Ignacio Escolar. Con la brillantez que le caracteriza su artículo comienza así: “No quiero abolir el Gobierno”, decía hace diez años Grover Norquist, uno de los políticos más influyentes en la Administración de George W. Bush. “Me conformo con reducirlo hasta un tamaño que nos permita ahogarlo en la bañera”. Aquel sueño húmedo de los neoliberales se está haciendo realidad. Sarcasmos de la gran depresión: ha sido el flagrante fracaso de sus mitos sobre la desregulación financiera y el Estado sumergible, ese mismo error que nos llevó a la crisis, lo que les ha dado su gran oportunidad».

Mientras, las noticias más vistas en la prensa tradicional hablan de una bronca en una boda entre castellanos y vascos, y de que un subproducto de la prensa de vísceras y atontamiento -María Patiño- propuso entrevistar a un señor que lleva 6 años muerto. Eso es lo que interesa.

En las afamadas Redes Sociales, en twitter, he enlazado esta mañana varias graves noticias. Algunos se han mostrado tan preocupados como yo. La más comentada, sin embargo, hacía referencia a que se prevén 5 millones de desplazamientos este puente y he osado decir que «No todos sufren la crisis». No están de acuerdo, vaya por dios, algunos van a su pueblo a traerse patatas, qué majos. Apasionante tema ¿eh? Es que la gente necesita «distraerse», están pobrecillos tan agobiados. No lo están por las putadas que nos hacen a los demás con su actitud egoísta y sin criterio.

No sé si regresar al estado Zen de ayer o pensar en medidas más drásticas. Por hoy seguiré con el Zen. Animoso y todo.

La acumulación de rabia

Un coche, un SEAT Ibiza, circula por una calle de Madrid. En un semáforo, una pequeña motocicleta se para a su lado y en ella viajan dos jóvenes. Roban por la ventanilla el bolso de la conductora depositado en el asiento. Ella, de 30 años, no se arredra y les persigue. La scotter derrapa, el coche se precipita encima y resulta muerto en el acto uno de los jóvenes, de solo 25 años. El otro huye. La conductora puede ser acusada de homicidio imprudente.

Así pudieron suceder los hechos, según leo en las noticias de prensa. Un chico fallecido, una mujer debe hacer frente a la acusación de homicidio y a su conciencia. Por un bolso. ¿Solo?

A menudo nos encontramos experimentando reacciones muy primarias al volante de un vehículo. Hace pocos días, un movolúmen muy ostentoso me aprisionó en el aparcamiento de un gran centro comercial porque quería el sitio al que yo había llegado primero. Al punto de que para evadirme rocé la chapa que acababa de arreglar. La sujeta que comandaba el “tanque” se comportó con gran altanería, me llamó imbécil y me dijo que si no estoy capacitada para conducir no lo haga. Saqué una foto de su matrícula para denunciarla. En ese momento, hubiera querido desde luego que descargara sobre ella un tornado. Y… a mí apenas me importa mi coche. Me sirve para trasladarme y punto.

Se ha estudiado cómo el conducir refuerza los instintos primarios, envanece, da una falsa seguridad, y anula por tanto la lógica y la razón. Vuelvo al suceso de Madrid. Morir por robar un bolso, matar –accidentalmente o no- por haberse visto agredida. No sé en qué circunstancias se encontraban ambos. Precariedad en el uno con alta probabilidad, ¿ira acumulada en la otra?

Pensaba escribir hoy sobre los preocupantes e incongruentes ataques al periodismo. Os dejo la historia que resumió Nacho Escolar en línea con lo que yo pienso del caso: un periodista griego se enfrenta a pena de prisión por publicar una lista de defraudadores de Hacienda de su país que circula desde hace años sin que haya tenido consecuencias. Al final las ha tenido para él. Y para el empleado bancario que quiso se conociera, afrontando riesgos. Está preso en España. Cada día nos agobian a todos los exabruptos, las majaderías, los atropellos que nos perpetran los políticos. Me produce arcadas ya no solo ver y oír esos ataques a la inteligencia –lo hablamos hace unos días- tan solo mencionar los nombres de los autores. Estoy, estamos, hasta el mismísimo moño de que nos engañen, nos insulten, nos roben hasta la dignidad. De ver a deficientes mentales con un poder inmenso en las manos, incluso sobre nosotros. De la inhibición de la masa tonta y egoísta que los sustenta.

Cada día nos enfrentamos a la realidad con una insólita acumulación de rabia. Y puede llegar a sacar lo peor de nosotros mismos. Con un arma en la mano, la que sea, el coche lo es, podríamos llegar a aniquilar a quien con tanta impunidad nos agrede. Los resultados son fatales.

Debemos cuidar los bajos instintos. Desterrar la venganza, pero luchar por la justicia. Mantenernos templados y lúcidos. Un hermoso día de lluvia, tras el maravilloso sol otoñal de ayer, invita a buscar la calma. Para ser más fuertes, la irracionalidad debilita.

 

Rajoy: «Nos gustan los chiringuitos»

Buceando en mis archivos he encontrado cosas jugosas y menos conocidas que las que suelen difundirse:

La escalada neoliberal, cuáles son sus objetivos, quién la paga y porqué. Inglaterra: en tan solo 10 años el coste de las carreras universitarias han pasado de 1.000 libras a 12.000 libras al año.

La «utilidad» de los rescates. En Irlanda tienen ahora el TRIPLE de paro que cuando estalló la burbuja y la crisis. Y no se la cita entre las víctimas como a Grecia y Portugal.

El mal en origen de España. 94% directivos españoles dicen que sus empresas recurrirían a la corrupción para lograr objetivos de negocio.

La insólita pasión por el cante hondo de un pueblo gallego. El alcalde de Santa Comba (A Coruña) fue considerado culpable de prevaricación al permitir 43 tablaos flamencos en su municipio (de 11.000 habitantes). Autorizó más de los que tiene Sevilla.

Empleo, el ministerio que dirige Sor Fátima Báñez (la que acaba de declarar que «los funcionarios también son personas») gasta 3.700 euros al mes en comidas que celebran sus altos cargos los viernes.

España ocupa el puesto 10 del ranking mundial en gasto militar, pero es el 39 en el ranking de innovación e inversión I+D.

De Guindos, el profeta. En abril descartó que subiera el IVA en 2012. Y dijo que sus políticas no perjudicarían ni al crecimiento ni al empleo. Lo aconsejable es seguir creyendo en que esto se arregla en cuatro días como dice todo el gobierno ahora ¿no?

Pero lo más sublime fue cuando un Mariano Rajoy en la oposición declaró su amor por los chiringuitos. Ya en el gobierno, ha apañado una ley de costas para alentar los de las playas. De lo que no estoy segura es de, con la pasión que lo dice, se refiriera solo a esos.

Golpe a golpe

Cada mañana el mismo mecanismo aproximadamente. Abro los ojos esperanzada porque forma parte de mi carácter el intentar remontar. El día, ayer, acabó en bruma por las terribles noticias que se estaban produciendo, pero la noche suele disipar esa sensación. Con un café, me siento en el ordenador y miro la actualidad en distintas webs. También anda en mis genes el querer informarme… y comunicar lo que encuentro. Y twitter me brinda la oportunidad de ese remedo del periodismo que oficialmente me privaron de ejercer.

Me entero de los detalles que condujeron al suicidio a José Miguel Domingo, un granadino de 54 años que ayer se ahorcó poco antes de que la autoridad competente llegara a desahuciarle, a quedarse con la casa familiar por la que había pedido una hipoteca. No quiso sufrir, vivo, esa vergüenza.

Un informe del Consejo General del Poder judicial, de uno de sus miembros en realidad, denuncia prácticas abusivas de los bancos en el drama de los desahucios: 350.000 desde que se inició la crisis. Propone medidas para resolverlo. Entre ellas transferir a los hipotecados las ayudas a la banca. Pero la mayoría de los vocales del máximo órgano de los jueces decide lavarse las manos y lo rechaza.

Concretamos también lo que hemos venido contando en este blog (y en otros, claro está): que Zapatero sí hizo el trabajo sucio que Rajoy le acusa de no haber hecho y con el que pretende justificar sus recortes: entregar dinero público a los bancos para reflotarlos. Solo en 2010, se les dieron 87.145,47 millones. Es decir, salieron de los bolsillos de cada ciudadano a este fin 1.846,67 euros. Pero no era la primera vez. Ni la última.

Aún me duelen más, sin embargo, los 14 subsaharianos que han perdido la vida en una patera, los 40 al menos que dicen los supervivientes que también viajaban allí y han desaparecido. Esos 17 que han llevado vivos a Motril (Granada), con el horror en los ojos. Inmigrantes valientes, con ganas de lucha, que emprenden tan costosa aventura porque aún están peor en su tierra de lo que esperan estar aquí.

Siguiendo el periplo, veo que la Generalitat de Cataluña, henchida de independentismo populista y oportunista, ha dejado sin renta básica a los más pobres. Ah, sí, cambiáis derechos por jalear el deseo electoral de un partido cada día con más sospechas de pufos a sus espaldas. Dicho sea el «sospechas» por imperativo legal.

Y aún persiste mi indignación porque la funcionaria liberada -en permanente campaña electoral a la presidencia del Gobierno de España-, rescató con nuestro dinero a los hospitales de gestión privada. Iban a funcionar mejor, decía y presumía, pero perdían dinero y había que compensarlo. El objetivo era ése, no la salud de los madrileños que -como en otros lugares, bien es cierto- tenemos una sanidad cada vez más degradada.

El gesto, aún animoso aunque parezca imposible, se empieza a torcer al ratificar que la ultraderecha se abre paso en Europa. En la Grecia, sumida en la pobreza y la anarquía, los canallas de Amanecer Dorado ya han ganado la calle.  «Esto es como lo que pasó en Alemania en los treinta», dice el director de un espectáculo amenazado por los nazis griegos. Pero el ascenso del fascismo no solo ocurre en Grecia.

Casualmente, Isaac Rosa, nos trae a las calles de Madrid, a las calles de España, con la abrumadora presencia policial allá donde vayas. Y se pregunta: ¿A quién protegen? ¿Y de quién?

Un alcalde de Fortuna (Murcia) del PP: cambió votos por trabajo y vales de comida, según acredita una sentencia. Y las felonias descubiertas de Urdangarín, no cesan.

El Rey dice que ya se ven brotes verdes  en la economía y que el PP lo está haciendo de pura gloria. Por ahí, de viaje, a la India adonde ha ido a «vender» la Marca España.

Ya. Pero sale la EPA, y batimos otro récord de desempleo: 5.778.100 personas, 1 de cada 4 que quiere trabajar. Rajoy ha dejado a 835.900 ciudadanos en el paro en solo un año. Y eso que dice Sor Fátima Báñez que la reforma laboral funciona que da gusto.

Hay asuntos que urgen más que el empleo y la economía. El PP impone el trámite de urgencia para aprobar el copago judicial de Gallardón, pese a una y cien mil protestas.

Y, mientras, lo más visto en el ya desarbolado El País, es esto: «Cuando llegué ya estaba desnudo«. Un príncipe o así. De Inglaterra. En El Mundo y ABC lo que interesa es un fraude de consumo en el aceite de oliva virgen. En los dos periódicos. Su empecinado empeño en hablar de Cataluña, independentismo y lo malos que son, no cuaja en los lectores ni de esos medios. En eldiario.es que no pagan a los profesores de la Universidad Complutense por los recortes.

He llegado sin resuello al fin del café y de la lectura de prensa. Como si fuera un saco de boxeo al que aporrea la realidad… que producen personas concretas. ¿Golpe a golpe? Pues no, aún no, mejor verso a verso…