¿Una plaga de termitas?

Las termitas son insectos. Se agrupan en nidos y se alimentan de la celulosa contenida en la madera. Con enorme constancia y eficacia, horadan su objetivo –un árbol, por ejemplo- hasta dejarlo hueco y muerto, aunque exteriormente parezca que sigue vivo. Saben infiltrarse con gran discreción. Pueden devorar una viga completa atravesando incluso el hormigón, sin que sea perceptible hasta que se cae. Una organización, perfectamente jerarquizada y dividida en castas, les ayuda en sus fines.

 Quienes viven realmente bien son, claro está, los jefes: las reinas y los reyes, como les han llamado los científicos. Son los únicos que se solazan en la labor de reproducirse y no hacen otra tarea para la colectividad. Las termitas obreras realizan todo el trabajo. Construyen y mantienen el nido y los túneles, los limpian también. Comen para ellas y para los demás. Como son las únicas que pueden digerir el alimento, se lo pasan ya deglutido a las otras castas: los reyes y los soldados.  También los cuidan y hasta los acicalan. La mayoría son ciegas. Las pobres tienen un cuerpo poco esclerotizado, poco duro. Y eso cuenta en la especie. Porque el de los soldados sí es esclerotizado. Y mucho. En particular su enorme cabeza. Poseen potentes mandíbulas para morder al enemigo o repelerle con chorros de una secreción viscosa y tóxica.

Hay 3.000 variedades de termitas que se conozca. Lo mismo que existen un millón  de categorías descritas de insectos, especie a la que pertenecen las termitas, y que es la de mayor éxito biológico de la tierra; pero los científicos estiman que podrían existir hasta 30 millones más todavía sin identificar. De momento, al menos. Dado que muchas veces se constituyen en plagas –que destruyen cuanto tocan buscando lo que les interesa- modestamente propongo a los investigadores que evalúen algunos datos de otra variedad que estamos experimentando los humanos.

Son aquellos que se infiltran por el Estado del Bienestar que disfrutábamos en Europa. Con discretas pero firmes dentelladas van engullendo la sanidad, la educación, los transportes públicos, la ciencia y la investigación –por ahí igual les animamos a iniciar el estudio si inicialmente no lo ven claro-, la cultura, el empleo, los subsidios para los parados, las pensiones, la ayuda a la dependencia, a la  cooperación, los derechos de los ciudadanos –del país e inmigrantes-. Los precios asequibles. Los del medio ambiente, en costas, aguas y aire. Todo. Un sistemático y constante triturado en todas las direcciones.

La variedad española del fenómeno, ataca, además, el progreso logrado en múltiples aspectos esenciales. La educación que empezaba a acercarse a Europa y ahora regresa medio siglo atrás. La sanidad que era modelo ejemplar en el mundo. La justicia. Las libertades. A la función pública con la fruición de una colonia de roedores enfebrecidos. Con especial virulencia corroe los derechos de las mujeres, que habrán de volver a pedir permiso y esgrimir justificaciones para comportarse como tales en algunas circunstancias en las que como seres humanos decidían. Los de quienes, en circunstancias más favorables, se embarcaron en comprar la titularidad de una casa que en realidad tenía el banco. Y este banco es alimentado, cuidado y acicalado con los impuestos de la gente, mientras los hipotecados pierden su hogar.

 Se infiltran sin que buena parte del conjunto se dé cuenta, afanados en su tarea cotidiana. El Estado del Bienestar luce con su corteza más o menos impoluta, pero por dentro se está vaciando. Al paso que vamos, por completo. Atraviesan el duro hormigón de muros que parecían sólidos e infranqueables, los engullen y los pudren sin remedio. De ser un mueble de madera maciza se ha convertido en una pila de serrín, aunque parezca conservar su fachada.

 La casta que les sustenta, que construye, trabaja, ordena, asea y protege, es mayoritaria, pero parece tener dificultades de visión o de criterio. O estar permanentemente distraída intentando olvidar sus zozobras. O pensar que “así ha sido toda la vida” y no hay más qué hacer. De una forma u otra, colaboran en la tarea devastadora. No todos. Hay quienes sí se dan cuenta y corren de un lado a otro alertando. Protestan, pero les mandan los soldados a morder y emponzoñar, si es preciso, dado que han pasado a ser considerados sus enemigos. El Estado carcomido solo refuerza lo que llaman seguridad, la capacidad de usar la caja, o la de recaudar impuestos cada vez más elevados y con menos contraprestaciones.

 ¿Son termitas? Los científicos pueden ayudarnos a identificarlas y tratar el problema, estoy segura. Las dimensiones del fenómeno no pueden pasarles desapercibidas. Y urge tomar medidas. Caso de serlo, las termitas, una vez que empiezan, nunca dejan de acribillar sus objetivos para usarlos en su provecho.

*Publicado en eldiario.es

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12 comentarios

  1. Esredoja

     /  2 noviembre 2012

    Buenísimo el simil. Hace años los comparé con los Persas -por aquello de que eran capaces de vender a su madre si podían hacer negocio-, pero esto es muchísimo mejor.

  2. Sergio

     /  2 noviembre 2012

    Hola Rosa,
    Enhorabuena por tu blog lo leo todos los dias, me ha encantado la comparación con las termitas, sobre todo porque trabajo como arquitecto técnico en la rehabilitación de edificios y se de buen tinta el daño que pueden ocasionar dichos seres. No obstante yo pondria otro simil que es el metodo mas efectivo ue se emplea para su erradicación el cual consiste en la colocación de unos cebos de alta tecnologia cuyo secreto es que al comer las obreras transmieten un veneo que genera una modificación genetica en los individuos que ocasiona que su exoesqueleto (los invertebrados no tienen esqueleto su piel o caparazón hace las funciones de este) se debilite quedan blando y ocasionando la muerte… para mi el cebo contra este neoliberalismo imperante es la toma de conciencia colectiva lo cual dejará sin obreras adiestradas a la reina termita neoliberal, y dicha toma de conciencia como bien dice Julio Anguita no es un proceso tan rápido como qusiseramos, pero lo será de eso no hay duda o de lo contrario vamos duirectos al abismo de la crisis mediambiental, energetica y de recursos lo cual si que es un vedadera crisis y no la estafa de la actual “crisis” de deuda.
    Salud y lucha constante.

  3. francisco gomez

     /  2 noviembre 2012

    El Partido Popular llegó al poder en Baleares en 2003 desplazando al Gobierno que formaba el llamado Pacto de Progreso, integrado por socialistas, Unió Mallorquina, partidos de izquierdas y nacionalistas, que habían aprobado meses antes la ecotasa que obligaba a los turistas a pagar un euro por día de estancia en los hoteles. El Pacto de Progreso aprobó esta medida pese a la fuerte oposición de los más poderosos grupos hoteleros de las islas.
    El PP se volcó en 2003 con una inversión millonaria en la campaña electoral y obtuvo, según la investigación judicial, financiación ilegal de al menos cinco grupos hoteleros de las islas. Por escaso margen, las urnas dieron la victoria a la candidatura de Jaume Matas (PP).
    La izquierda, liderada por Francesc Antich (PSOE), hasta entonces presidente balear, hizo “una campaña contra los hoteleros creando una corriente de odio hacia el empresario capitalista y poderoso”, según el PP. La frase quedó anotada así en las actas y argumentarios de las reuniones internas del gabinete publicitario de apoyo a Matas. Todo lo anotaba el publicista Daniel Mercado, dueño de la agencia Over MC, imputado en la causa de supuesta financiación ilegal y malversación de caudales públicos que investiga desde hace dos años y medio el juez José Castro y el fiscal Pedro Horrach.

    Al menos cinco empresas turísticas de Baleares medianas financiaron, de manera alambicada y opaca, partidas de gastos publicitarios de la campaña electoral del expresidente balear y exministro popular Jaume
    http://politica.elpais.com/politica/2012/11/01/actualidad/1351800382_567469.html
    P.D.Esta es la realidad de este país,mientras la delegada en Madrid y el famosos jefe de la policia en Valencia busca al enemigo en otros lugares se pasan la democracia por el arco del triunfo
    Saludos Paco

  4. josemi

     /  2 noviembre 2012

    Vuelves,Rosa,a las viejas y eternas fábulas de mi muy admirado Esopo,de lo mejor del humanismo griego clásico y universal,como la caverna que describía Platón.Intensa reflexión moral y sociológica.Saludos cariñosos.

  5. Pontiaco

     /  2 noviembre 2012

    Como dirían los gringos… You are back!
    Gracias!

  6. Contra termitas…¡ABEJAS!
    Aquí al lado de la Vera, en Poyales del Hoyo, hay un Aula-Museo de las abejas que es digno de visitar y conocer. Gerardo, apicultor y docente en este tema, desarrolla unas clases muy interesantes que son imperdibles. Y yo, aparte de la profusa información que pude recibir, me quedé con una idea básica: EL CEREBRO COLECTIVO DE LAS ABEJAS, SU CONCIENCIA COLECTIVA. Son las abejas, las hembras, las que deciden quién será reina, no por dinastía, ni sangre colorizada, sino a través de la alimentación especial que las obreras le proveen; incluso éstas mantienen a 4 o 5 más posibles reinas en reserva. Todo funciona como un cerebro colectivo y la función principal es mantener el desarrollo y el equilibrio social, haciendo cada individuo su papel, el rol que le corresponde. Ah y la reina no se lo pasa nada pipa, ella ni siquiera sale a matar zánganos (mucho menos elefantes). Depende absolutamente de las obreras y curra de día y de noche sin descanso ya que su cometido es procrear para mantener la colmena.

    ¿Tendremos que ir a una sociedad femenina? – me preocupa por lo que me pueda tocar en mi condición de hombre, pero está claro que algo no está funcionando bien, que venimos arrastrando males seculares (ricos contra pobres, hombres contra mujeres…) y que no somos capaces de resolver estas cuestiones tan básicas en sociedades aparentemente tan avanzadas.

    ¿Tendremos que estudiar más a las abejas?

    Interesante aprender de las abejas, especialmente para desarrollar esa CONCIENCIA SOCIAL COLECTIVA que parece que no logramos obtener, para ser y hacer, en función de la responsabilidad que tenemos como pueblo, ejecutor de nuestro destino, depositario del poder contra quienes nos atacan, con las herramientas que de momento, sí tenemos.

    Un abrazo

  7. Virginia

     /  3 noviembre 2012

    Querida Rosa:

    Hoy , que cosas, he ido infiltrando, con un insecticida especial, agujerito por agujerito, una cuna y una silla de madera, muy antiguas. Como pille a las reinas… les diré: “sus vais a enterar”. Porque encima las termitas van a la madera buena y de calidad, no han ido al “contrachapado”, no.
    Siempre ilustrándonos y contándonos nuestra realidad política desde otras ciencias, eso, nos hace ser más enciclopedistas y menos “especialistas y tecnócratas”. Humanistas.
    Gracias por difundir mi artículo . Y me alegro mucho porque tu gata (admirable) esté restablecida.
    Gracias compañera por ser como eres.

  8. Igualito, igualito que en esta sociedad que nos ha tocao sufrir.
    Lo has clavao.

  9. Espléndida metáfora esta de las termitas para un discurso brillante y completo, Rosa. Genial y pedagógico ejemplo para ser utilizado por cuantos pretendemos abrir los ojos de quienes parecieran estar ciegos.

    Como dicen ahí arriba: “Lo has clavao” Besos.

  10. EtologiaComparada

     /  4 noviembre 2012

    El ejemplo es muy descriptivo, pero no exacto del todo, las termitas cooperan, la división de tareas es fruto de la evolución y un compromiso no escrito que asegura su supervivencia impidiendo la explotación, por algo llevan miles de años a su bola y no se comen unas a otras… ninguna vive mejor, y sus características hacen inviable la explotación, o colaboran todos o palman… la reina está siempre preñada y depende de otros para papear, los soldados son estériles, otros curran pero son adecuadamente indefensos… nuestro problema es por un lado haber sustituido la evolución por la razón (lo que reafirma las teorías de Darwin, ante su error la evolución a optado por darnos la capacidad de aniquilarnos solitos), es por ello que la casta simula ser de nuestra especie, pero no lo es, se parecen más al CUCO, tierno pájaro que pone sus huevos en nidos de urracas y especies varias, eliminando primero los originales, después los tiernos polluelos aprovechan los cuidados paternos en plan camaleón adorable, vamos… como los “políticos”, pero al menos tienen la decencia (más bien el sentido común) de independizarse, no se dedican a domeñar a otra especie de por vida, más que nada porque los bichos no mamíferos/gregarios, pasado un tiempo lo tienen claro: o te buscas la vida o palmas… y a diferencia de los homo sapiens lo de los ídolos no es lo suyo, y eso de la tierna manada que se refugia en el grupo solidario para que casque el viejo o el enfermo como que no… vamos que no tienen dilemas eticomorales tipo aborto, pero el malformado lo lleva claro… nosotros somos piadosos y solidarios, nada que objetar, pero cuando el amor lo impone la casta el mensaje es claro: Todo lo que te ate y doblegue el libre albedrío nos conviene, digo… agrada al altísimo que corresponda, y si dudas… estigma cual campanilla de leproso al canto… y/o sentimiento de culpa (antes divino porque la vida era una mierda siempre, ahora en la fase de poco solidario y derrochador, y de nuevo será divino… porque lo de la tercera edad relajada pasará a ser un mito, y de nuevo algunos pocos serán viejos de mierda, y los elegidos con pasta prohombres a imitar ). Curioso lo de las escenas bucólicas de la familia tradicional, cuando la edad media superó los 45 ya avanzado el SXX, y que los que la inventaron eran célibes y virtuosos mensajeros de la bondad que los ignorantes y apaleados apreciarán en la otra vida, apelando a nuestra virtud suprema, la envidia y el deseo de venganza: Traga que luego estarás de PM con la seguridad de que los que te dominan las van a pasar putas no unos míseros años, sino una eternidad… enternece la evolución del hombre hacia la luz… seremos polillas?

  11. ¿Cómo puede ser esto posible? La verdad es que aún no se conoce a ciencia cierta el mecanismo fisiológico que les permite a estos animales prever tales eventos. Sin embargo, sabemos que el ser humano ha venido perdiendo ciertas capacidades sensitivas, en la medida en que muchas de sus tareas se han vuelto cada vez más rutinarias, mecánicas y realizadas por máquinas. Es más; según el punto de vista de algunos científicos, la telepatía es un don que está presente en casi todos los animales, pero que el hombre perdió cuando desarrolló el habla.

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