El gobierno que no amaba a las mujeres

Rajoy comparecerá ante el pleno del Congreso, “a petición propia”, a finales de julio o principios de agosto”. Será para “dar su versión” del caso Bárcenas. Cree que es bueno aclarar dudas a la opinión pública. Bien es verdad que se lo han pedido insistentemente los grandes medios de comunicación internacionales y cuatro poderosos grupos financieros que no dan un euro por él. Pero, por fin, el presidente va a hablar. Y de paso se quita de encima la presunta moción de censura. ¿Dirá algo de sustancia? Conociéndole, es muy poco probable. Además, el PP baraja abordar en ese pleno extraordinario “la corrupción en otros partidos”. Luego, lo previsible es que todo se resuma en esto:  “todo son inshidiash pero tú más”. Por cierto, Rajoy se ha dignado por fin decir palabra ante la pregunta de… un periodista rumano que le ha dejado estupefacto. No lo tenía controlado.

Todo un país pendiente de un gestor que se comporta como un reyezuelo, mientras le desvalijan. Porque entre las terribles realidades diarias hay otras noticias más relevantes. El aumento crítico de la deuda pública a la que nos ha llevado este gobierno es una de ellas. Solo Irlanda y Grecia nos superan mientras Portugal está a la par.  Todos los países en los que se ha practicado una tajante política de austeridad. El peligroso nuevo hachazo a la hucha de las pensiones, como huida desesperada.  Pero hay otra más que nos tiene soliviantadas a muchas personas, dado que implica despojar de derechos. A las mujeres en este caso.

El ministerio de Sanidad, en manos de Ana Mato, prepara un nuevo cómputo para las estadísticas de violencia machista. Solo incluirá en 2014 a las víctimas que “hayan sido hospitalizadas al menos 24 horas”. Deja fuera del registro el número de víctimas heridas, ampliamente superior. Del maltrato psicológico ni hablamos.

Ante la ola de indignación que se creó anoche en las redes sociales -esas vocecillas que gritamos jugándonos el tipo ante la pasividad general- , el ministerio ha sacado una nota en la que no desmiente la noticia ni aclara nada. Se limita a hacer la propaganda habitual.  

La principal razón para este cambio, otra “reforma” del gobierno del PP, es maquillar las cifras del maltrato machista evidentemente, pero las estadísticas tienen consecuencias. En asignación presupuestaria, distribución de medios, prevención, actitud ideológica, etc.. Luego volvemos a lo que apuntó Ana Mato al comienzo de su reinado ministerial: la violencia… “en el ámbito familiar”, como dios manda, como toda la vida. Callar y aguantar. Si no dan a la mujer una paliza descomunal que requiere hospitalización de más de 24 horas –y con los recortes hasta operaciones quirúrgicas están siendo ambulatorias- no es maltrato. Evidentemente esa invisibilidad, esa directriz gubernamental, agravará el problema.

La noticia está pasando desapercibida. Nadie en el gobierno ha dimitido –ni mujer, ni hombre-, nadie allí ha dicho ni mú. Se une a las políticas legislativas contra la mujer de Gallardón. A las sociales del ejecutivo y comunidades autónomas del PP al completo. Este gobierno no ama a las mujeres. En realidad tampoco a los hombres. Este gobierno no tiene la menor empatía hacia sus representados. Y, mientras, nos esquilma y utiliza métodos de monarquía bananera en su trato con los ciudadanos. Probablemente es porque gran parte de la sociedad tampoco se quiere a sí misma. De hacerlo, no lo consentiría.

Así se fraguó la conspiración multinacional contra Rajoy y el PP

Por su extraordinario interés, porque un texto tan inteligente esponja el cerebro, reproduzco este artículo de Guillermo López García en eldiario.es:

 

El PP tiene muy mala suerte: continuamente hay gente que, desde las ideologías e intereses más diversos, conspira contra este partido, con el objetivo de quitarle el poder que legítimamente ostenta. Ya ocurrió en las elecciones generales de 2004, cuando una conspiración urdida por Rubalcaba (que se hinchó a enviar millones de sms desde Ferraz), en la que participaron ETA, el grupo PRISA, los servicios secretos franceses y marroquíes y prácticamente todos los medios de comunicación internacionales de referencia, logró hacer creer al pueblo español que el Gobierno de Aznar había mentido cuando afirmó, y después mantuvo contra viento y marea, que ETA estaba detrás de la autoría de los atentados del 11M.

Nueve años después, el PP corre peligro de perder de nuevo el poder. Y, de nuevo, es producto de una conspiración que busca mover al PP del sillón, engañando a los españoles para que no voten al PP. ¡Pero lo llamativo es que, ahora, incluso el diario El Mundo, que denunció la primera gran conspiración del 11M, está en el ajo de la segunda!

En el PP lo tienen claro. O parece que lo tienen claro, porque explicaciones, lo que se dice explicaciones, no es que estén dando muchas. ¿ Acaso hace falta? ¿No es evidente que quienes atacan al presidente del Gobierno atacan a España y buscan destruirla? Pero, por si acaso, vamos a reconstruir los hechos, tal como se infiere que el PP quiere transmitir a los españoles que ocurrieron. Al menos, por ahora, y hasta que Bárcenas se convierta de nuevo en un héroe, como en 2009, o en una víctima, como en 2011:

Luis Bárcenas se introdujo en el PP hace casi treinta años con el único objetivo de tratar de destruirlo desde dentro, quién sabe si comisionado por Rubalcaba o por el propio Pedro J. Ramírez. Esa es la única justificación posible a su malévola actitud a lo largo de todos estos años. Porque, desde el principio, y nada más llegar, Bárcenas se dedicó a crear, mes a mes, una falsa contabilidad B del Partido Popular, en la que entraban donaciones de empresarios y salía dinero destinado, fundamentalmente, a complementar los sueldos de los sufridos líderes del partido (salvo Aznar, quien, dice Bárcenas, nunca cobró nada, a pesar de estar al frente del partido durante 14 años y consentir, como mínimo, este sistema).

Bárcenas se inventó todo esto para hacer daño al PP, y en concreto a Mariano Rajoy, en el supuesto de que este alcanzase la Presidencia del Gobierno alguna vez. Y, hombre previsor, lo hizo desde 1990, 21 años antes de que Rajoy fuese investido presidente. Pero, como las cosas hay que hacerlas bien, no es sólo que Bárcenas apuntase su contabilidad inventada a lo largo de veinte años, no; ¡es que, además, intercaló algunos pagos reales a diversos cargos del PP, que ya han reconocido que los cobraron cuando Bárcenas indica en su contabilidad que cobraron!

Mientras tanto, Bárcenas se hacía pasar por un honrado gestor totalmente comprometido con el partido. Por eso, Rajoy le nombró tesorero poco después de vencer a sus críticos en el Congreso del PP de Valencia en 2008. E, incluso, cuando Bárcenas fue imputado en el caso Gürtel, puso la mano en el fuego por él. ¡Ah, si Rajoy hubiera sabido entonces que todos los movimientos de Bárcenas tenían por objeto perjudicarle!

Pero eso no fue todo: en su bondad, en su fidelidad a quien él creía su amigo, Rajoy continuó comunicándose con Bárcenas durante años, incluso después de que se descubrieran las cuentas de Bárcenas en Suiza (que seguro que consiguió Bárcenas por su cuenta, sin ninguna vinculación con el PP, a lo sumo extorsionando empresarios a espaldas del PP). Bárcenas le comentaba cosas un tanto peculiares en los mensajes, pidiéndole favores sin importancia aquí y allá, a lo que Rajoy contestaba con amabilidad. ¡Si él hubiera sabido que los urdidores de la conspiración utilizarían esos inocuos mensajes (“resiste”, “sé fuerte”, “hacemos lo que podemos”, …) en su contra!

Sin embargo, y ante los problemas judiciales de Bárcenas, el PP no tuvo más remedio que despedirle, en abril de 2010. Lo hizo utilizando una figura muy común en nuestro ordenamiento, la “indemnización en diferido” a lo largo de dos años, que casualmente finalizó justo el mismo día en que aparecieron publicadas unas fotocopias de sus apuntes contables falsos a El País. Bárcenas afirmó que no tenía nada que ver con esos papeles (con el objeto de despistar aún más al PP, que seguro que hasta el día de la publicación ni sospechaba que existían semejantes papeles), se sometió a la prueba caligráfica (no la pasó) y se fue a esquiar.

Al final, con todos los ases en la manga, Bárcenas hizo todo lo posible para que le metieran en la cárcel y, desde allí, hacer su última jugada contra el PP y Rajoy: desvelar todos estos “datos”, que hace unos meses eran fotocopias y ahora… bueno, son originales; ¿y qué? Utilizando sus conexiones con la oposición, con la prensa y con el ala del PP opuesta a Rajoy, así como con prácticamente todos los medios internacionales de referencia (las raíces de la conspiración son densas y profundas, como ocurriera con el 11M), estalló la bomba de los sobresueldos y la financiación ilegal del PP, que también puede ser, además, una bomba de adjudicaciones públicas a empresarios afines a cambio de donaciones.

Entonces fue cuando Rajoy reaccionó como lo haría cualquier inocente al que se le intentan imputar injustamente todo tipo de delitos o malas prácticas: se negó a comparecer en el Parlamento. Se negó a comparecer ante los medios. Pero, cuando tuvo que hacerlo, obligado por el maldito protocolo internacional, aprovechó la oportunidad para denunciar la conspiración, aunque para ello tuviera que someterse al juicio del diario más independiente e irreductible de todos: ABC, siempre dispuesto a hacerle incómodas preguntas al poder que el poder, previamente, le ha dictado a ABC. Rajoy, presidencial, leyó la respuesta espontánea con soltura.

Hay quien diría que, ante un asunto de aparente gravedad, en la que la verosimilitud de los hechos y las pruebas no depende sólo de estas, sino también de la reacción de los afectados, fue mucho más creíble la imagen que dio Dolores de Cospedal, quien al menos salió al paso de las acusaciones y trató de explicarse. Y que sacarse de la manga teorías de la conspiración, eludiendo cualquier explicación o responsabilidad en este asunto, sólo contribuirá a socavar más rápidamente al partido. Pero a eso sólo cabe responder que, si así se piensa, es que también se ha sido víctima de la conspiración contra el PP. Porque ya me dirán qué otra explicación posible hay para la impopularidad (en la calle y en las encuestas) del PP, con lo bien que lo están haciendo, en el caso Bárcenas y en la gestión del país.

 

Un establecimiento acogedor en un país de turismo de primera

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Éste está en Madrid. Y había pensado si será por la crisis y el panorama que tenemos en España. Que estamos todos de un humor de perros hambrientos y con garrapatas. Y nunca mejor dijo. Pero antes de la crisis, encontré en una zona de descanso en la autopista Madrid-León, en la localidad zamorana de Mombuey,  un cutre bar de carretera, regentado, sin duda, por alguien amante de que las cosas funcionen. O no funcionen de otra manera a como él lo tiene previsto. No sabe -como el de Madrid- nada del lema del viejo mayo francés: “prohibido prohibir”. Y así sus poco aseadas paredes estaban  plagadas de letreros. A saber:

“No se sirve en la terraza”

“Perros no”

“No se admiten comidas ni bebidas de fuera”

“Los servicios son exclusivamente para nuestros clientes”

“Las consumiciones serán abonadas al ser servidas”

“Para pagos con tarjeta consumición mínima diez euros”

“No cambiamos billetes de 500 €, ni de 200 €”

“Este establecimiento no dispone de farias, puros o similares”

“Importe exacto” –en la máquina de tabaco-.

…. “Hay zumo natural de naranja”.

Nueve prohibiciones y una sola esperanza: el zumo natural. Los servicios no cerraban la puerta y estaban llenos de pintadas. Una ventana con cristal transparente daba a un aparcamiento más alto, desde donde se podía contemplar sin problema las partes pudendas de los usuarios del water.

Por no hablar de la capital del reino. Un centro sucio que arroja todas las caras de la pobreza. Esta semana el aparcamiento de la calle Sevilla -el más próximo a Sol- tenía cerrados dos de los tres accesos. Uno por obras. El ascensor averiado. Quedaba uno para todos los clientes que tuvimos que aguantar una temperatura insoportable de calor para poder sacar el ticket y huir. Luego en la tele me contaron que tuviera cuidado con los golpes de calor. Hasta que no se queden fritos tres o cuatro turistas por servicios como éste las autoridades no harán nada. En el spa portugués y en los coches oficiales uno no se entera de los problemas ciudadanos.

Menos mal que con el tajo a la investigación –el CSIC está incluso en peligro de cierre– nuestra única fuente de ingresos y de «futuro» como país es el turismo.

Rajoy, el peligro de un mediocre con poder absoluto

En un momento de la noche electoral, Mariano Rajoy quiso corroborar que su triunfo era por mayoría absoluta en un aparte. Su expresión lo decía todo. Tras 8 años de opositar y dos sonoros suspensos, tras toda una vida de hacer lo conveniente, de aguantar hasta ataques de depredadores de su misma piña, había ganado su silla en La Moncloa y todo el poder para hacer y deshacer a su criterio. Fue un gesto, casi imperceptible, que helaba la sangre. Ese día ya estaba claro cuanto iba a suceder. “Los electores nos han dado un mandato claro”, dijo varias veces desde entonces.

Ya no hacía falta responder a los periodistas, ni dirigirse a los ciudadanos –ni para prometerles lo que no iba a cumplir aunque por inercia lo siguiera haciendo-. Ni negociar, ni siquiera hacer como que se dialoga. El Congreso de los diputados en la realidad de nuestra estructura política es innecesario cuando la suma de los escaños da un resultado aplastante. Abrevia utilizar la vía de los Decretos Ley. Los ritos democráticos son accesorios, pérdidas de tiempo que distraen de “lo importante”.

Rajoy entró en el gobierno ya con “el síndrome de la Moncloa” y hoy ha conseguido el récord de ser “un jarrón chino” mientras continúa en el puesto. Es de escarnio mundial verle esconderse de las graves acusaciones que pesan sobre él, secundado por ese gobierno y esa camarilla que eligió a su imagen y semejanza. Algunos más locuaces –incluso en exceso-, portavoces todos de la misma iniquidad. Con insultante perseverancia en la mentira. La parodia de rueda de plasma que Rajoy se marcó el lunes, leyendo la respuesta a una pregunta pactada y amañada, da idea de quién es en realidad este individuo. Por si alguien tenía alguna duda. Parece que todavía queda alguno, bastantes incluso.

Mariano Rajoy, como el resto del equipo, pretenden obviar un entramado de corrupción que se extiende por toda la historia del partido y en el que los datos y hechos oficiales y las denuncias de Bárcenas se entrelazan formando un retrato esclarecedor. No se puede despachar con un “todo es mentira”. ¿Labrada durante ¡20 años!? ¿Con qué objetivo? El eficiente tesorero, tantas veces defendido por todos ellos -incluso cuando ya se le investigaba judicialmente-, hoy es un delincuente que les engañó. ¿Podría gestionar un país una gente tan absolutamente torpe de ser cierta esa explicación? Porque no lo olvidemos, su propósito sí lo están cumpliendo. Mariano Rajoy -y los que eligió para acompañarle-, tenía una meta muy definida y la está culminando con enorme eficacia.

Ante la mirada estupefacta e indignada de buena parte de los españoles y la cómplice o bobalicona -dispuesta a tragarse un elefante con pintas en un solo bocado- de quienes aún le apoyan, Rajoy y los suyos siguen su estrategia sin fisuras. Dicen no poder perder el tiempo para atender a “tareas de gobierno”, y seguir con “el programa de reformas” imprescindible para sacarnos de la crisis. La ambiciosa vicepresidenta de todo es especialmente amante de la frase.

¿Y en qué consiste el programa de reformas? ¿Se lo han preguntado los que confían en el PP y se distraen con el loro que repite “pues el otro más”? En una loca carrera por desmantelar la sanidad pública, destruir la educación para criar trabajadores sumisos sin brizna de pensamiento crítico, abortar el futuro del país al cercenar la investigación y la ciencia sin dar a cambio sino la competitividad de los sueldos miserables, y, desde luego, acabar con el Estado del Bienestar. Rajoy -y sus etcéteras- se lo está merendando con la misma fruición que se oculta para no dar explicaciones.

Cada “reforma” es una merma social y una apuesta por la España del pasado que nos hundió en el hoyo. Ya hemos visto los resultados de la laboral. Pasa lo mismo con la eléctrica, los transportes, la función pública, la justicia. Con la Ley de Costas o la LOMCE. Ahora le toca a las pensiones. Todo. Cada vez que nos cae una “reforma” del PP implica tijera y consolidad privilegios de aquellos para quienes se gobierna a costa de la mayoría. Saben lo que hacen. El modelo de país que añoran, predesarrollado, ultracapitalista, sin futuro como tal, con la masa empobrecida, dependiente y vulnerable, con enormes desigualdades sociales que siempre pasan factura. Grave. Para los ciudadanos. Para el propio país.

Hay ya personas desnutridas, pero para muchos que no lo están cada pago es un una preocupación. Todos reduciendo gastos, vacaciones, aire acondicionado en este tórrido julio, comida incluso, para lograr… ¿qué? ¿Costear los intereses de la deuda que crece sin cuento? ¿Los sobresueldos y todo tipo de lujos, mangoneos y corrupciones?

El gobierno de Rajoy –recordémoslo una vez más- inició su mandato con la deuda pública en el 68,5% y la tiene –a día de hoy- en el 89,5%. Un ritmo de aumento descomunal y sin precedentes. Ya debe más de 20.000 euros por ciudadano. Solo en un trimestre, el primero de este año, se pulió 40.000 millones de euros, 23.000 en Mayo en aceleración ya inaudita. Nadie más que ellos “ven” brotes verdes y flores de invernadero ¿Es posible que aún haya algún incauto que crea que él va a salir de la crisis si no es de los que nunca la padecieron?

Todos entraremos en la precariedad de no variar el rumbo. Cada dolor que nos cuentan, cada ansiedad por lo que viene, cada desesperación, tiene una única respuesta: ya no es un problema aislado, ya no es tu problema, nos va a llegar a todos, sino se erradica… el cáncer. Las revelaciones de estos días nos hablan de uno enormemente dañino y virulento, con extendida metástasis. Arroja sus fluidos purulentos, su cadena de carcoma, sobre el tejido social, sobre los fundamentos democráticos del Estado. Y se va extendiendo ¿hasta dónde? Lo dicen incluso los medios internacionales. El Financial Times habla de un “ venenoso fondo de reptiles” en la España del Partido Popular.

En su delirio, Rajoy llegó a identificarse él mismo con el Estado de Derecho en su comparecencia del lunes. Mediocre pero no solo, también prepotente, enorme embaucador, dios en su pedestal. Mezcla letal cuando se acompaña además de escasos fundamentos éticos, por no decir nulos a tenor de su actitud. Igual que cuantos le secundan. Ni uno nos sirve por eso. Todo lo que no sean elecciones generales, libres e informadas, con compromiso de cambios estructurales que impidan repetir esta situación, es inadmisible ya. España es un país enfermo, casi terminal si no se actúa. Un mal inmenso nos corroe. Y ante eso solo cabe cirugía radical y urgente.

*Publicado en eldiario.es

¿Queda algo no putrefacto en la cúspide de España?

No, no estamos tan mal, España es un pueblo de supervivientes. De no ser por el partido en el gobierno de casi todo y de otros partidos, la Corona, el poder judicial, el sistema financiero, los empresarios, etc.. nadie podría decir que es un país que no funciona. Lo que dudo es que podamos mantener esta consideración de país estupendo con los datos que se añaden a diario. Vamos a ver unos cuantos recién salidos del horno.

El presidente del Tribunal Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos, está incluido en el listado de donantes y afiliados del PP entre 2008 y 2011, según revela El País. La Constitución prohíbe la afiliación política y exige “total independencia” a los magistrados para ocupar cargos políticos. No así estar afiliados. Pérez de Cobos no piensa dimitir. Ha llegado a la presidencia del alto tribunal a propuesta del PP, partido que, dado cómo funciona todo aquí, la separación de poderes y eso, ha logrado colocar en él una mayoría de jueces conservadores. Ha de dilucidar recursos del PP o leyes suyas recurridas, muchas de ellas fundamentales.

Además de en los nombramientos, el PP trabaja por cambios legislativos importantes. La Asociación de la Prensa de Madrid denuncia la involución que puede suponer la «reforma» -otra reforma- de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. “La limitación que más atenta contra la libertad de expresión y el derecho de información”, dice la APM,  “aparece en el artículo 132 que, por primera vez, autoriza a los jueces o tribunales a vetar a los medios noticias sobre investigaciones judiciales, cuando la información pudiera ‘comprometer gravemente el derecho a un proceso justo o los derechos fundamentales de los afectados’”. Este artículo, destaca la asociación de periodistas, introduce un “cambio radical” en la publicidad de las actuaciones procesales al extender a los medios de comunicación el secreto o el deber de reserva sobre la investigación de los delitos. Además, “el incumplimiento de la orden judicial puede tener consecuencias penales”, destaca.

El PP de la Castilla-La Mancha de Cospedal, entre tanto, admite que los 200.000 euros que recibió su gerente no están en las cuentas del partido. Se entregaron en negro  con su recibí correspondiente en este caso –según publicó El Mundo– , pero nunca entraron en la contabilidad oficial. Cospedal mantuvo el lunes que se trataba de una asignación para la «campaña» electoral de 2007. Este miércoles, el partido cambió la versión y dijo que el dinero se gastó en realidad en la «precampaña», lo que no parece muy legal. Lo curioso es que se puedan distraer 200.000 euros tan alegremente. Da idea, presunta, del festín de dinero que ha manejado y maneja el Partido Popular.

La Comunidad de Madrid, por su parte, la que «heredó» Ignacio González de Esperanza Aguirre, ha subido las tasas universitarias en un 65% en los dos últimos años. El 20% ahora de golpe. Los primos hermanos del PP, CiU, han incrementado por su lado en un 87% el costo de los estudios de ingeniería. Mientras Wert se carga la educación de todos los niveles en el conjunto de España y restringe también becas, las Comunidades secundan la labor. Aquí solo estudian los ricos a partir de ahora.

Mientras, otra «reforma», la laboral, además de aumentar el paro -la OCDE previó ayer que llegaremos al 28% en 2014-, de bajar los sueldos y facilitar el despido, ha ocasionado un drástico descenso de la protección laboral que cae por debajo de la media de los países desarrollados.  Y como dato complementario, la deuda pública. Fijó ayer otro récord histórico, el 89.5 -Rajoy la cogió en el 86,5 y esto suele crecer despacio-. El PP la ha subido en un cohete supersónico.

Los medios internacionales ya casi nos toman el pelo, aunque para concluir con un juicio sumarísimo. Dice The Guardian:

“Como siempre, el hombre que consigue toda la atención en España es un deportista. Pero esta vez no es Nadal o Iniesta. Su nombre es Luis Bárcenas . Él es un hombre de alturas, tanto como alpinista como contable – una actividad que se puede considerar como un poco menos glamurosa-. No en este caso. Bárcenas pueden haber escalado el Everest , pero son en realidad sus prácticas contables como ex tesorero del partido gobernante, el Popular (PP), lo que constituye una lectura apasionante. Ahora su lector más ávido es un juez de la corte nacional en Madrid, y si lo que Bárcenas ha estado diciendo es verdad, tiene el potencial para derrocar al gobierno y destruir el PP.

O puede que no.

(…)

Porque lo más extraordinario de este escándalo no es su alcance o su gravedad, sino la extraña forma en la que lo está abordando  Rajoy. O no lo aborda, en realidad. El primer ministro simplemente se niega a hablar de ello. Él ha dominado el arte de no mencionar el nombre del tesorero en público, agotando todos los circunloquios posibles. Una y otra vez repite el mismo plano, negaciones misteriosas, y esto sólo cuando se molesta en responder. Él rechaza el parlamento, rara vez concede entrevistas, incluso a los medios amigos, y huye de la prensa. Desde hace algún tiempo, decidió hacer frente a la prensa por medio de un televisor de plasma para evitar preguntas. Fue definitivamente raro.

(…)

Nadie espera que él renuncie a su trabajo en un país en el que las renuncias por cuestiones éticas son casi inexistentes, pero incluso sus votantes están exigiendo una explicación. No van a obtener ninguna de Rajoy. Bárcenas debe considerarse afortunado, al menos, se publican textos de él.

(…)

Cuánto puede durar esto es imposible de decir. Es un experimento. Lo que estamos viendo es que España aún carece de una sociedad civil fuerte. Años de reformas del “hoy por ti, mañana por mí” han hecho a los políticos invulnerables al escrutinio público y, mientras Rajoy mantiene su partido unido detrás de él, la mayoría absoluta en el Parlamento le protege no sólo de dimitir, sino incluso de responder. Sólo una acusación sería un cambio de juego, y eso es lo que Bárcenas se ha propuesto alcanzar en lo que promete ser el último combate político entre la ira y el silencio.

Ese es el lamentable estado de la política española: la venganza personal desnuda parece haberse convertido en el único sustituto disponible para la rendición de cuentas”.

Todo esto no va con ellos,  el PP está aquí para quedarse, según piensan. Esperanza Aguirre se ha operado los párpados ¿para la carrera presidencial?  En ella están también Gallardón, el de las leyes estas tan progresistas y a quien se acusa de estar poniendo la zancadilla a Cospedal, la propia Cospedal hoy algo más tocada, y Soraya Sáenz de Santamaría, la del programa de reformas, coautora de todas las medidas de Rajoy.

Y hoy es 18 de Julio. Y muchos pueblos aún celebran el Golpe de Estado.

Y en este caldo de cultivo se habla de rumores intranquilizadores.

Ya digo, si no fuera por estas cosas, todo bien.

 

Wert acusa de «ijnorancia» palmaria y pereza mental a los diputados de la oposición

 

Todos los grupos parlamentarios, salvo UPyD, se han comprometido a derogar la LOMCE en cuanto pierda el poder el PP.

La sociedad corrupta que apoya al PP

“En ningún país decente se pide que alguien dimita, es su formación y votantes principalmente quienes le dan la opción de salida medio digna y si no despido fulminante”. Diógenes ha dado en el clavo. Seguí con interés el conocido como “Escándalo de los gastos parlamentarios británicos” en 2009. Buscando hoy documentación -nunca hay que fiarse de la memoria para ser riguroso-, leo que implicó “hasta a 10 políticos”, tanto laboristas como conservadoras. “El laborista Elliot Morley fue uno de ellos, fue secretario de estado de agricultura. Fue suspendido por su partido tras admitir que pidió 16.000 libras (unos 17.800 euros) del erario público para pagar su hipoteca en el año 2007”.  El conservador Andrew Mackay también «pagó la hipoteca de una de sus casas con dinero público”. Fijaos en los montos de lo usurpado. En el número de políticos afectados.

La sensible diferencia es que todos ellos fueron obligados a dimitir. Que sus partidos fueron férreos con eso. Y aún recuerdo las encuestas en las calles de Londres donde la ciudadanía mostraba su enorme rechazo, su irritación, su determinación irrevocable de no tolerancia, a estas prácticas. Eso nos diferencia, sí. ¿Que “todos lo hacen”? Bueno, ya veis que en el Reino Unido también. Pero lo lógico, lo que allí pasó y pasa, es que los corruptos van “todos a la calle”.

No salimos de nuestra estupefacción. Mucha mierda esperábamos del Partido Popular pero esto desborda cualquier previsión. Se acumulan las pruebas que lo convierten en lo que parece ser una organización creada para el lucro sucio. Y con métodos mafiosos de defensa. Y ahí siguen imperturbables los desmentidos que se conoce hay que creer ahora cuando los vídeos de pasadas y flagrantes mentiras pueblan los archivos de Internet.

Ahí siguen también los medios mamporreros, sus periodistas, intentando desesperadamente sembrar la confusión entre mentes de escasas luces. A crear la duda para desactivar una carga que hundiría a cualquier gobierno.

La prensa internacional se llena también de estupor. Hasta el ABC lo cuenta, ¿dando a entender que sería mejor taparlo? porque habla de que «daña» la Marca-España.

Pero me quedo con lo publicado por The Economist: Mariano en un lío.

Recuerda que “La única persona que ha sido juzgada y declarada culpable hasta el momento es el primer juez instructor, Baltasar Garzón, que fue golpeado por sus extralimitados poderes”.  Habla también de la golpeada sociedad española, “los españoles de a pie frente a la caída de los salarios y los recortes del gobierno, que merecen una idea más clara de lo que pasó con el dinero donado por empresas que son, en parte, responsable del desastre económico actual (en gran parte creado por una burbuja de la construcción)”.

Pero lo que más le llama la atención es “la inexplicable tolerancia a la corrupción entre los votantes españoles”.

Y con The New York Times:

«Por el momento, el resultado no es tanto una crisis para el señor Rajoy – aunque ciertamente está dañado – como para España, su moral nacional y la credibilidad de sus instituciones”.

Y para dar idea de la calaña del sujeto que nos gobierna, del que una parte de la sociedad española aupó y sigue sosteniendo -partidos de la oposición incluidos-, la parodia de rueda de prensa que se marcó junto al presidente polaco. Primero solo acepta dos preguntas, luego se salta la elección de los medios sobre quienes debían hacerla, y se la entrega a ABC. Y, ya sin pudor alguno, ¡¡lee la respuesta!!

Ese dedo con el que llama a hablar al “periodista” para que haga su pregunta pactada y amañada, es vista por los medios ultraconservadores como signo de firmeza. En realidad nos está señalando a todos. Todos, de alguna manera, somos culpables de que Mariano Rajoy o cualquiera de sus secuaces esté ahí. Algo hemos debido de hacer mal para tener la sociedad que tenemos. Yo no sé si habría que embutir la letra y la ética en ciertas cabezas, pero su desviación no deberíamos tolerarla.

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«Al final la vida es resistir y que alguien te ayude»

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Al final la vida es resistir y que alguien te ayude, tampoco hacen falta muchos”. Éste es uno de los SMS que, según El Mundo, envió Mariano Rajoy a la mujer de Bárcenas. La comunicación con ambos miembros del matrimonio se ha mantenido, por las capturas de pantalla que ofrece el diario, al menos hasta Marzo de 2013. Moncloa ha validado estos mensajes, demostrando que Rajoy mintió una vez más al negar que se comunicaba con Bárcenas. Ellos lo «explican» de otra manera, claro.

Lo peor es que nadie a esta hora piensa que Rajoy vaya a dimitir como presidente del Gobierno. Su táctica es aguantar. Como el percebe. Apoyarse en la piña a la que usa. Al percebe solo le interesa su propia estabilidad y la consecución de los fines que persigue. “No hacen falta muchos {apoyos]”. No. Voluntades cómplices cerca y votantes con la misma cooperación y escaso espíritu crítico y ético.

Toman posiciones los sospechosos tertulianos. Evaden la atención las portadas de los medios hablando hasta de Sarkozy, a estas alturas. En el mismo periódico que denuncia los SMS, El Mundo, la redactora jefe Lucía Méndez se marca un artículo de opinión titulado “Rajoy es un ingenuo”.  Y, asombrosamente, lo dice en serio.  La eterna «creencia»: los mediocres no pueden ser mezquinos cuando Rajoy es ejemplo paradigmático de esta coincidencia.El País, por su parte, nos ofrece a toda portada los delirios de Luis De Guindos diciendo que «La recesión ha quedado atrás» o que «No hay la más mínima connivencia de este gobierno con la banca». Léase por ejemplo la actitud del gobierno ante los desahucios o las preferentes. La entrevista a De Guindos, por cierto, sería hasta relajante por chistosa.  «La recuperación es una flor de invernadero que hay que cuidar”. “Una metáfora que recuerda a los luego marchitados brotes verdes que tanto persiguieron a su antecesora, Elena Salgado”, explica el periodista. O las plantas alucinógenas que se fuma, igual.

«Claman las redes sociales indignadas» que dice el tópico. Estamos perplejos. Y ahí queda la cosa. Vaya por dónde vaya la investigación judicial, políticamente esta situación es insostenible. Pero ¿qué mandangas son éstas?  que sí se explica o no se explica, la única salida posible es la convocatoria de nuevas elecciones. No dejarnos en herencia a ningún miembro de este partido que apesta y que está subvirtiendo todos los estamentos del Estado, dado que en todos tiene poder omnímodo. Un partido que llegó al poder engañando, que no ha cumplido su programa, que se está merendando el Estado del Bienestar, el Estado. O que trata de imponer, hasta por ley, una involución sociológica que nos retrotrae medio siglo atrás como poco. Porque el pobre «ingenuo» no puede ser más eficaz en esas tareas.

Y mientras…

El Congreso de los diputados cumple un año vallado y blindado.

La Unión Progresista de Fiscales pedirá a Torres-Dulce que explique si pidió disculpas a Cospedal (por haber sido llamada a declarar por un Juez, de esos del poder judicial independiente).

El CSIC a punto de hundirse por falta de financiación, cuando… Salvar el CSIC cuesta menos que dos kilómetros de AVE.

El ministro José Manuel Soria salva de los recortes a una central solar por la que está interesado EEUU y que figuraba en los cables de Wikileaks

O vemos las preferencias de los espectadores de televisión: Lucha sin cuartel en Antena 3 y Telecinco: crimen y sexo con pelos y señales

Y en el mundo, Grecia ficha a los seropositivos. Y alcaldes franceses atizan el fugo del racismo contra gitanos y nómadas.

Se cuecen en Europa nuevos fascismos similares a los desencadenados en los años treinta. Y España es un caos sin precedentes. Sí, en el país del eterno caos, éste es sin precedentes.

¿Al final la vida es resistir? ¿A que vuelva a salir Soraya Sáenz de Santamaría a decir que Rajoy ya se ha explicado ante el mutismo de los periodistas presentes en la sala? ¿A que vuelva a hacerlo  González-Pons utilizando abyectamente a una víctima del terrorismo? ¿A que vuelvan a insultar nuestra inteligencia con desmentidos Cospedal o Floriano? ¿A que Alonso acuse a la «oposición» de ejercer de abogados del delincuente Bárcenas? ¿A que Rajoy decida seguir escondiéndose, huir de los periodistas o comparecer en plasma a decir que él no ha cobrado nada con la credibilidad que tienen sus palabras? ¿Sus mentiras, su cobardía egoísta, su profunda deshonestidad al fin?

¿Estamos locos? la vida es luchar contra las dificultades y disfrutar de los logros. Y cuando uno se encuentra en este fangal o hace algo determinante para salir de él o se hunde sin remisión. Esta gente tiene las espaldas cubiertas, no así la mayoría de los cómplices o tibios que no exigen responsabilidades drásticas.

Pueden hacer cosas miserables pero ¿mentir? Mentir ¡Nunca!

“Es rotundamente falso, rotundamente falso, rotundamente falso y un disparate monumental”. De esta forma pretendía zanjar María Dolores de Cospedal la publicación de parte de los papeles originales de Bárcenas, el extesorero del PP. Con la misma convicción que dice siempre una cosa y su contraria. Con idéntica firmeza con la que hacen lo propio Rajoy o Soraya Sáenz de Santamaría, sus portavoces o voceros ocasionales. Las hemerotecas están saturadas de ejemplos con flagrantes mentiras que los más destacados miembros del partido en el gobierno se echan a la espalda, mientras se calzan la cara de cemento para una nueva intervención ante los medios. Pero quizás es que no lo sabemos ver.

Por dios, cómo van a ellos a mentir. Estamos hablando de un partido que, por ejemplo, ha retirado tarjeta sanitaria a cientos de miles de seres humanos (873.000, según Amnistía Internacional) lo que ya ha producido víctimas mortales y extensión de enfermedades en la población. Del que ha quitado la ayuda a la dependencia a personas que no se pueden valer por sí mismas. Del que ha aumentado el costo de la farmacia y los tratamientos de salud. Del que se ha negado a legislar a favor de los desahuciados de sus hogares porque perjudicaría a los bancos. Del que ha encarecido las tasas universitarias y suprimido becas o el costo de todos los servicios que, a su vez, ha mermado. Del que ha aumentado los impuestos. Del que se los ha quitado a los yates de lujo. Del que ha facilitado el despido y la indefensión laboral de los trabajadores. Del que ha disminuido los subsidios. Del que anima a marcharse a los jóvenes al extranjero a buscarse la vida con una mano delante y otra atrás. Del que insulta a los padres diciendo que si no pagan estudios a sus hijos es porque tienen otras prioridades. Del que se ha cargado la ciencia y la investigación y ofrece por modelo de país el juego, el turismo y el ladrillo origen de nuestros males. Del que se propone dar un tajo a las pensiones para completar las “reformas” que nos sitúen en el camino del crecimiento de sus cifras macroeconómicas y en la ruina de las domésticas ¿Cómo alguien puede creer que mienten en algo personas de esta categoría moral?

Aquel Bárcenas del que nadie  prodá... podrá probar que no es inocente  –como dijo Rajoy con categórica resolución-, se ha convertido en un indeseable que les acusa sin motivo de llevar 20 años financiándose ilegalmente, y enriqueciendo sus bolsillos privados con el cobro de comisiones a cambio de contratos que concedían sus administraciones. ¿Mentir ellos? Por favor, qué disparate. Pero se da la circunstancia de que la justicia ha encontrado indicios de delito en la contabilidad oficial del PP por los cuales se habría financiado ilegalmente. En esa misma contabilidad oficial figuran sobresueldos a la cúpula del partido. Mariano Rajoy en concreto cobró casi 7 millones de pesetas adicionales solo entre 1990 y 1993 que ya es un síntoma. Hemos sabido también por sus propias cuentas, la vida de marajá que el PP ha costeado a Javier Arenas,con residencia madrileña en el exclusivo Hotel Palace, quien llegó a gastarse 2.000 euros en un solo día en restaurantes de lujo. Que Miguel Blesa, expresidente de la Caja Madrid de nuestros dolores, también se llevó lo suyo quizás simplemente porque pasaba por allí, por esa calle Génova en donde fluía el maná. Flagrantes agravios comparativos porque ellos lo valen.

Esto es lo oficial, pero una contabilidad B, con cajas de puros repletas de dinero para Rajoy y buena parte de la cúpula (Rato, Arenas, Cascos, y otros), las comisiones a cambio de favores, bolsas, maleta y maletines preñados de billetes sucios, vaya por dios, esto es rotundamente falso aunque lo muestre el ex tesorero del Partido Popular, harto de cargar con todas las culpas en exclusiva. Qué injusticia. Pero ¿cómo puede pensar alguien en su sano juicio que el PP miente?

Llegó al poder engañando de la A a la Zeta en su programa y lo siguió haciendo al diseñar un futuro basado en que la miseria de la mayoría sea el auténtico motor económico. Aumentan las desigualdades, la desnutrición en la infancia. Ha conseguido el control de todos los poderes del Estado legislando y nombrando personas ad hoc, ha modificado y promulgado leyes para tratar de asegurarse un buen tratamiento judicial y la penalización de la protesta popular. Se ha hecho con los medios de comunicación públicos y con periodistas afines en los privados para difundir sus presuntas bondades y acallar sus desatinos. Nos ha mandado medio siglo atrás como poco. Vale, pero ¿mentir? No, ellos no mienten, es un disparate monumental  siquiera imaginarlo. Pequeñas minucias como las citadas puede, pero ¿mentir? Eso son palabras mayores.

Y siguen sacando pecho. Nada va con ellos. El engrasado de su apisonadora para proseguir su tarea destructora, pero tan rentable para algunos. Una sorda batalla por el poder se libra, por tanto, en el seno del PP y medios afines. Un Rajoy cementado a su roca –que resistirá hasta el final- se enfrenta a quienes postulan a Esperanza Aguirre como sustituta. Ella misma zahiriendo. Ya a diario por ser la mejor situada.  Gallardón maniobra por su cuenta, apoyado por Aznar. Sáenz de Santamaría y Cospedal -enfrentadas en la carrera- moviendo sus equipos. Ahora las voces “oportunas” hablan de un gobierno de concentración como salida, con PP, PSOE y algún partido más (nacionalista de derechas, naturalmente). Con un pacto sobre las corrupciones de cada uno. Para tapar sus vergüenzas. No faltaba ya nada más.

Subestiman hasta la escasa capacidad analítica y el poco escrupuloso espíritu ético de sus votantes que bien avisados estaban. Y desde luego hasta donde puede llegar el supremo hartazgo de una ciudadanía saturada de la suprema desfachatez. Porque si todo esto también se tolera será signo de que la sociedad española habita la misma cloaca que sus dirigentes.

*Publicado en eldiario.es

«Lo importante» es hablar del MOKKA de Figueruelas

Pues vamos a ello. Rajoy ha dicho en Zaragoza, en la fábrica de Opel en Figueruelas, que hay que hablar de lo importante. Ante periodistas mudos de nuevo, por cierto. Era un monólogo sin preguntas. Lo importante es, parece, a juzgar también por el despliegue de la prensa conservadora, el Opel Mokka, que se va a fabricar ahora también en España. Esta “información” local nos orienta sobre… el pensamiento de la empresa.

Vi ayer, casualmente, en directo al jefazo de Opel y a Mariano Rajoy. Lo que yo he entendido es que este modelo se fabricaba solo en Corea del Sur. Y ahora se dan en España las condiciones de lo que ellos llaman “competitividad” para producirlo en nuestro país. Reducciones de sueldos, EREs temporales o totales, o facilidad absoluta en  el despido.

Los trabajadores de Opel en Figueruelas han llevado una épica lucha por mantener los puestos del trabajo. Cediendo mucho. Lógicamente. Les honra su solidaridad con los compañeros. No veo grandes creatividades pues en este acuerdo sino una aceptación por necesidad. Y teñida de amenazas. El menos da una piedra.

Buscando encuentro también que la inversión anunciada por Opel era de 200 millones de euros, y lo firmado han sido 62. También he encontrado que ya en 2008 el gobierno de Aragón avaló a la empresa con, precisamente, 200 millones de euros. Habrá más, supongo.

Los periodistas que ayer, según dijeron, “no tuvieron oportunidad de preguntar al presidente por Bárcenas”, tampoco nos han explicado todo esto. Y la prensa de partido nos obsequia con portadas triunfalistas. Sus ingenuos –o no tan ingenuos- lectores se quedarán con la idea inducida. Todo va sobre ruedas.

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