Fundamentos de la magnánima sentencia del Supremo a Jaume Matas

Como las noticias se las lleva la corriente en un soplo, así ha sucedido con la rebaja de condena al ex presidente balear, Jaume Matas, que nos soliviantó ayer. Matas se dedicó a hacer encendidas declaraciones de alabanza a la justicia que había imperado y hasta defiende la labor del Instituto Nóos, aunque pertenece a otro sumario. Anuncia por cierto -y él sabe- que acabará en un problema fiscal sin más. Si todo continúa igual en España, claro.

Pues bien, quizás convenga conocer los argumentos del voto particular que ha emitido el magistrado Alberto Jorge Barreiro. En un prolijo texto legal al uso que desgrana a lo largo de 27 páginas cuanto necesitamos saber para aclararnos. Podemos ver los fundamentos de por qué sus compañeros del Tribunal Supremo han emitido esta sentencia, pero también los que a él le llevan a oponerse en algunas cuestiones. De hecho no objeta la decisión de la mayoría de que no hubo MALVERSARCIÓN DE FONDOS PÚBLICOS, ni FRAUDE A LA ADMISTRACIÓN, pero sí prevaricación y una clara autoría que corresponde al entonces presidente de Baleares. He tratado de resumir lo que me parece más relevante de la opinión de Alberto Jorge Barreiro, pero aquí –y gracias al diario Público- tenéis el texto completo. Es un muy instructivo para ver cómo funciona la justicia y cierta política.

PREVARICACIÓN

» En virtud de lo que antecede, es claro que tengo que discrepar del criterio de la mayoría de la Sala, toda vez que no puedo compartir el argumento de que por el hecho de que Antonio Alemany haya ejecutado realmente los trabajos que le encomendó el Presidente de la Comunidad Autónoma no concurra el delito de prevaricación, o que deje este también de aplicarse por el hecho de que esos trabajos fueran de interés general. Esos argumentos pueden ser válidos para excluir la aplicación del tipo penal de malversación, pero no el de prevaricación.

Y ello porque, en contra de lo que se dice en la sentencia mayoritaria, las resoluciones dictadas por la Directora General  de Relaciones  institucionales cumplimentando las decisiones e indicaciones de algunos de los acusados, sí son injustas y arbitrarias, dado que infringen de forma clara, patente y manifiesta la Ley la Ley 2/1.996 de 19 de noviembre, de Incompatibilidades de los miembros del Gobierno y de altos cargos de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares, y los principios que encarna relativos a la objetividad e imparcialidad a los intereses generales en el ejercicio de la función pública.

Se dictaron unas resoluciones injustas y arbitrarias, ya que con ellas se buscaba incumplir de plano la Ley Autonómica de incompatibilidades, siendo ese precisamente el objetivo que se propusieron los acusados con la convocatoria, tramitación y resolución deun concurso público rodeado de suspicacias por los consejos orientativos y facilitación de datos que se aportaban a un concursante determinado, que a la larga acabó siendo el único.

Y en cuanto al resultado material de la acción delictiva y a la lesión del bien jurídico que tutela la norma penal, es claro que en elpresente caso se dieron tales elementos del delito. Pues, tutelando el tipo penal el recto y normal  funcionamiento de la Administración de acuerdo con los parámetros constitucionales que deben orientar su actuación,centrados en el servicio prioritario de los intereses generales, el sometimiento a la Ley y al Derecho, y a la absoluta objetividad e imparcialidad en el cumplimiento de sus fines, en este caso se han vulnerado esos bienes jurídicos al defraudar precisamente la normativa de una ley de incompatibilidades que está dictada para la rigurosa cumplimentación de tales principios, utilizando para ello la tramitación de un concurso simulado.

Por consiguiente, sí concurren en este caso los elementos objetivos y subjetivos del delito de prevaricación previsto en el art. 404 del C. Penal en la modalidad de continuado (art. 74), ya que los acusados actuaban a sabiendas de la manifiesta ilegalidad en que incurrían.

AUTORÍA

Ello es lo que en gran medida sucede en el caso examinado, en el que la conducta delictiva se ejecuta en el marco de una estructura piramidal y jerárquica de naturaleza administrativa, donde hay un máximo responsable (el Presidente de la Comunidad Autónoma), unos mandos intermedios pero de alta dirección y con diferentes categorías (la Consejera de Relaciones Institucionales y el Director General de Comunicación, Rosa Estarás y Joan Martorell, respectivamente), y en un escalón algo inferior de capacidad decisoria y competencial responsabilidad otras dos funcionarias: Dulce Linares y María del Carmen Umbert.

En este tipo de estructuras jerarquizadas se da la circunstancia de que cuanto menor es la capacidad decisoria y competencial de un funcionario más próximo suele estar a lamaterialización de la conducta delictiva y mayores posibilidades tiene de incurrir en la ejecución formal de la conducta típica, quedando así abarcado su comportamiento por el tipo penal desde la perspectiva de la concepción objetivo-formal de la autoría. Mientras que en los cargos de alta dirección donde se adoptan las decisiones más relevantes, los sujetos máximos responsables de la estructura organizativa no suelen materializar el hecho delictivo con actos formalmente subsumibles en la norma penal,por lo que ha de acudirse a una concepción más objetivo-material de la autoría para abarcar la relevancia real de su intervención delictiva. Se da así en no pocas ocasiones la grave contradicción de que la persona que es la máxima responsable de la acción delictiva es condenada como mero partícipe del delito, y quien es un mero ejecutor de los mandatos de un superior, competencial y disciplinariamente, es condenado como auténtico autor.

Pues bien, descendiendo al caso enjuiciado nos consta como probado en la premisa fáctica de la sentencia que el Presidente de la Comunidad Autónoma era la única persona que tenía un especial interés en que trabajara como su asesor personal el coacusado Antonio Alemany.

Y también figura probado, tal como ya se recordó en el primer fundamento de este voto particular, que era quien concibió la idea de convocar un concurso público controlado por la Administración, de forma que se procurara restringir la asistencia de licitadores y que se facilitara la máxima información a la persona que iba a intervenir como auténtico intermediario para la adjudicación del contrato con el fin de que hiciera llegar el dinero a Antonio Alemany, persona que era la auténtica beneficiaria desde el punto de vista económico del contrato simulado que se iba a formalizar mediante tan singular concurso.

(…)

Por consiguiente, si Jaume Matas era la persona que había concebido y planificado el concurso para otorgar un contrato administrativo simulado, y también era quien convenció a los protagonistas de la operación y dio las órdenes para que lo materializara su hombre de confianza en temas de comunicación, no resulta razonable, siendo como era además el recurrente la persona que dominaba la organización administrativa autonómica por autoridad y competencia, negar que era el autor por dominio del hecho y de la estructura organizativa. Máxime si se sopesa también que despachaba diariamente con la persona a la que había encargado llevar adelante la tramitación del concurso, Joan Martorell, que le gestionaba los temas relativos a las materias comprendidas dentro del nuevo contrato que se iba a adjudicar.

Todo ello significa que el Presidente de la Comunidad, con arreglo a las máximas elementales de la experiencia y a las reglas de la lógica de lo razonable, estaba al corriente de cómo avanzaba la tramitación del concurso. De modo que mantenía por tanto la supervisión de lo que estaba haciendo su hombre de confianza en la fase de ejecución del delito y no solo en la de su preparación, dada la inmediación espacial y temporal que tenía con la materialización del concurso y con sus protagonistas.

Así pues, más que ante un mero inductor estaríamos ante un autor por dominio del hecho. Y ello es precisamente el nombre que le asigna el Ministerio Fiscal en su escrito de alegaciones al recurso, si bien después no desarrolla en detalle tan acertada definición sobre la real intervención del acusado en la trama delictiva.

Sin embargo, al tener el delito de prevaricación la condición de delito especial propio por razón del autor, la Audiencia, siguiendo un asentado criterio doctrinal y jurisprudencial, calificó la intervención del acusado Jaume Matas como una “autoría por inducción” (art. 28 b del C. Penal). A lo que ahora replica la parte recurrente que estaríamos ante una inducción en cadena que resulta vedada por la dicción literal del texto legal, según la interpretación de un sector mayoritario de la doctrina y de algunas sentencias de esta Sala.

Pues bien, aunque la dogmática penal peca en algunas materias de cierto exceso de artificiosidad y tecnicismo, no llega ello hasta el punto de que un supuesto que axiológicamente se presenta como una autoría pueda derivar en atípico por entender que no cabe ni siquiera la participación por inducción.»

El Supremo salva de la cárcel a Jaume Matas

Copio de eldiario.es

El Tribunal Supremo ha dictado la sentencia por la que absuelve al expresidente balear Jaume Matas de los delitos de fraude a la Administración, continuado de falsedad en documento oficial, continuado de falsedad en documento mercantil, y de prevaricación en concurso medial con un delito continuado de malversación, por los que fue condenado en la sentencia de primera instancia.

Le condena por un delito de tráfico de influencias a la pena de nueve meses y un día de prisión, multa en cuantía de 6.000 euros, por lo que Jaume Matas no entrará en prisión.

El Supremo reduce así la pena que había impuesto la Audiencia de Palma, que condenó a Matas a seis años de cárcel y nueve y medio de inhabilitación. En la primera sentencia, el juez consideró probado que Matas benefició de forma arbitraria con dinero público (un total de 483.186 euros) al periodista que escribía sus discursos, Antonio Alemany.

En el caso del articulista, que había sido condenado a 3 años y 9 meses de cárcel, el Tribunal Supremo reduce su pena a dos años, tres meses y un día de prisión. Considera que el periodista cometió delitos de prevaricación, malversación y falsedad documental.

 

 

El gobierno que no amaba a las mujeres

Rajoy comparecerá ante el pleno del Congreso, “a petición propia”, a finales de julio o principios de agosto”. Será para “dar su versión” del caso Bárcenas. Cree que es bueno aclarar dudas a la opinión pública. Bien es verdad que se lo han pedido insistentemente los grandes medios de comunicación internacionales y cuatro poderosos grupos financieros que no dan un euro por él. Pero, por fin, el presidente va a hablar. Y de paso se quita de encima la presunta moción de censura. ¿Dirá algo de sustancia? Conociéndole, es muy poco probable. Además, el PP baraja abordar en ese pleno extraordinario “la corrupción en otros partidos”. Luego, lo previsible es que todo se resuma en esto:  “todo son inshidiash pero tú más”. Por cierto, Rajoy se ha dignado por fin decir palabra ante la pregunta de… un periodista rumano que le ha dejado estupefacto. No lo tenía controlado.

Todo un país pendiente de un gestor que se comporta como un reyezuelo, mientras le desvalijan. Porque entre las terribles realidades diarias hay otras noticias más relevantes. El aumento crítico de la deuda pública a la que nos ha llevado este gobierno es una de ellas. Solo Irlanda y Grecia nos superan mientras Portugal está a la par.  Todos los países en los que se ha practicado una tajante política de austeridad. El peligroso nuevo hachazo a la hucha de las pensiones, como huida desesperada.  Pero hay otra más que nos tiene soliviantadas a muchas personas, dado que implica despojar de derechos. A las mujeres en este caso.

El ministerio de Sanidad, en manos de Ana Mato, prepara un nuevo cómputo para las estadísticas de violencia machista. Solo incluirá en 2014 a las víctimas que “hayan sido hospitalizadas al menos 24 horas”. Deja fuera del registro el número de víctimas heridas, ampliamente superior. Del maltrato psicológico ni hablamos.

Ante la ola de indignación que se creó anoche en las redes sociales -esas vocecillas que gritamos jugándonos el tipo ante la pasividad general- , el ministerio ha sacado una nota en la que no desmiente la noticia ni aclara nada. Se limita a hacer la propaganda habitual.  

La principal razón para este cambio, otra “reforma” del gobierno del PP, es maquillar las cifras del maltrato machista evidentemente, pero las estadísticas tienen consecuencias. En asignación presupuestaria, distribución de medios, prevención, actitud ideológica, etc.. Luego volvemos a lo que apuntó Ana Mato al comienzo de su reinado ministerial: la violencia… “en el ámbito familiar”, como dios manda, como toda la vida. Callar y aguantar. Si no dan a la mujer una paliza descomunal que requiere hospitalización de más de 24 horas –y con los recortes hasta operaciones quirúrgicas están siendo ambulatorias- no es maltrato. Evidentemente esa invisibilidad, esa directriz gubernamental, agravará el problema.

La noticia está pasando desapercibida. Nadie en el gobierno ha dimitido –ni mujer, ni hombre-, nadie allí ha dicho ni mú. Se une a las políticas legislativas contra la mujer de Gallardón. A las sociales del ejecutivo y comunidades autónomas del PP al completo. Este gobierno no ama a las mujeres. En realidad tampoco a los hombres. Este gobierno no tiene la menor empatía hacia sus representados. Y, mientras, nos esquilma y utiliza métodos de monarquía bananera en su trato con los ciudadanos. Probablemente es porque gran parte de la sociedad tampoco se quiere a sí misma. De hacerlo, no lo consentiría.

Así se fraguó la conspiración multinacional contra Rajoy y el PP

Por su extraordinario interés, porque un texto tan inteligente esponja el cerebro, reproduzco este artículo de Guillermo López García en eldiario.es:

 

El PP tiene muy mala suerte: continuamente hay gente que, desde las ideologías e intereses más diversos, conspira contra este partido, con el objetivo de quitarle el poder que legítimamente ostenta. Ya ocurrió en las elecciones generales de 2004, cuando una conspiración urdida por Rubalcaba (que se hinchó a enviar millones de sms desde Ferraz), en la que participaron ETA, el grupo PRISA, los servicios secretos franceses y marroquíes y prácticamente todos los medios de comunicación internacionales de referencia, logró hacer creer al pueblo español que el Gobierno de Aznar había mentido cuando afirmó, y después mantuvo contra viento y marea, que ETA estaba detrás de la autoría de los atentados del 11M.

Nueve años después, el PP corre peligro de perder de nuevo el poder. Y, de nuevo, es producto de una conspiración que busca mover al PP del sillón, engañando a los españoles para que no voten al PP. ¡Pero lo llamativo es que, ahora, incluso el diario El Mundo, que denunció la primera gran conspiración del 11M, está en el ajo de la segunda!

En el PP lo tienen claro. O parece que lo tienen claro, porque explicaciones, lo que se dice explicaciones, no es que estén dando muchas. ¿ Acaso hace falta? ¿No es evidente que quienes atacan al presidente del Gobierno atacan a España y buscan destruirla? Pero, por si acaso, vamos a reconstruir los hechos, tal como se infiere que el PP quiere transmitir a los españoles que ocurrieron. Al menos, por ahora, y hasta que Bárcenas se convierta de nuevo en un héroe, como en 2009, o en una víctima, como en 2011:

Luis Bárcenas se introdujo en el PP hace casi treinta años con el único objetivo de tratar de destruirlo desde dentro, quién sabe si comisionado por Rubalcaba o por el propio Pedro J. Ramírez. Esa es la única justificación posible a su malévola actitud a lo largo de todos estos años. Porque, desde el principio, y nada más llegar, Bárcenas se dedicó a crear, mes a mes, una falsa contabilidad B del Partido Popular, en la que entraban donaciones de empresarios y salía dinero destinado, fundamentalmente, a complementar los sueldos de los sufridos líderes del partido (salvo Aznar, quien, dice Bárcenas, nunca cobró nada, a pesar de estar al frente del partido durante 14 años y consentir, como mínimo, este sistema).

Bárcenas se inventó todo esto para hacer daño al PP, y en concreto a Mariano Rajoy, en el supuesto de que este alcanzase la Presidencia del Gobierno alguna vez. Y, hombre previsor, lo hizo desde 1990, 21 años antes de que Rajoy fuese investido presidente. Pero, como las cosas hay que hacerlas bien, no es sólo que Bárcenas apuntase su contabilidad inventada a lo largo de veinte años, no; ¡es que, además, intercaló algunos pagos reales a diversos cargos del PP, que ya han reconocido que los cobraron cuando Bárcenas indica en su contabilidad que cobraron!

Mientras tanto, Bárcenas se hacía pasar por un honrado gestor totalmente comprometido con el partido. Por eso, Rajoy le nombró tesorero poco después de vencer a sus críticos en el Congreso del PP de Valencia en 2008. E, incluso, cuando Bárcenas fue imputado en el caso Gürtel, puso la mano en el fuego por él. ¡Ah, si Rajoy hubiera sabido entonces que todos los movimientos de Bárcenas tenían por objeto perjudicarle!

Pero eso no fue todo: en su bondad, en su fidelidad a quien él creía su amigo, Rajoy continuó comunicándose con Bárcenas durante años, incluso después de que se descubrieran las cuentas de Bárcenas en Suiza (que seguro que consiguió Bárcenas por su cuenta, sin ninguna vinculación con el PP, a lo sumo extorsionando empresarios a espaldas del PP). Bárcenas le comentaba cosas un tanto peculiares en los mensajes, pidiéndole favores sin importancia aquí y allá, a lo que Rajoy contestaba con amabilidad. ¡Si él hubiera sabido que los urdidores de la conspiración utilizarían esos inocuos mensajes (“resiste”, “sé fuerte”, “hacemos lo que podemos”, …) en su contra!

Sin embargo, y ante los problemas judiciales de Bárcenas, el PP no tuvo más remedio que despedirle, en abril de 2010. Lo hizo utilizando una figura muy común en nuestro ordenamiento, la “indemnización en diferido” a lo largo de dos años, que casualmente finalizó justo el mismo día en que aparecieron publicadas unas fotocopias de sus apuntes contables falsos a El País. Bárcenas afirmó que no tenía nada que ver con esos papeles (con el objeto de despistar aún más al PP, que seguro que hasta el día de la publicación ni sospechaba que existían semejantes papeles), se sometió a la prueba caligráfica (no la pasó) y se fue a esquiar.

Al final, con todos los ases en la manga, Bárcenas hizo todo lo posible para que le metieran en la cárcel y, desde allí, hacer su última jugada contra el PP y Rajoy: desvelar todos estos “datos”, que hace unos meses eran fotocopias y ahora… bueno, son originales; ¿y qué? Utilizando sus conexiones con la oposición, con la prensa y con el ala del PP opuesta a Rajoy, así como con prácticamente todos los medios internacionales de referencia (las raíces de la conspiración son densas y profundas, como ocurriera con el 11M), estalló la bomba de los sobresueldos y la financiación ilegal del PP, que también puede ser, además, una bomba de adjudicaciones públicas a empresarios afines a cambio de donaciones.

Entonces fue cuando Rajoy reaccionó como lo haría cualquier inocente al que se le intentan imputar injustamente todo tipo de delitos o malas prácticas: se negó a comparecer en el Parlamento. Se negó a comparecer ante los medios. Pero, cuando tuvo que hacerlo, obligado por el maldito protocolo internacional, aprovechó la oportunidad para denunciar la conspiración, aunque para ello tuviera que someterse al juicio del diario más independiente e irreductible de todos: ABC, siempre dispuesto a hacerle incómodas preguntas al poder que el poder, previamente, le ha dictado a ABC. Rajoy, presidencial, leyó la respuesta espontánea con soltura.

Hay quien diría que, ante un asunto de aparente gravedad, en la que la verosimilitud de los hechos y las pruebas no depende sólo de estas, sino también de la reacción de los afectados, fue mucho más creíble la imagen que dio Dolores de Cospedal, quien al menos salió al paso de las acusaciones y trató de explicarse. Y que sacarse de la manga teorías de la conspiración, eludiendo cualquier explicación o responsabilidad en este asunto, sólo contribuirá a socavar más rápidamente al partido. Pero a eso sólo cabe responder que, si así se piensa, es que también se ha sido víctima de la conspiración contra el PP. Porque ya me dirán qué otra explicación posible hay para la impopularidad (en la calle y en las encuestas) del PP, con lo bien que lo están haciendo, en el caso Bárcenas y en la gestión del país.

 

Un establecimiento acogedor en un país de turismo de primera

2013-07-16 17.30.53

Éste está en Madrid. Y había pensado si será por la crisis y el panorama que tenemos en España. Que estamos todos de un humor de perros hambrientos y con garrapatas. Y nunca mejor dijo. Pero antes de la crisis, encontré en una zona de descanso en la autopista Madrid-León, en la localidad zamorana de Mombuey,  un cutre bar de carretera, regentado, sin duda, por alguien amante de que las cosas funcionen. O no funcionen de otra manera a como él lo tiene previsto. No sabe -como el de Madrid- nada del lema del viejo mayo francés: “prohibido prohibir”. Y así sus poco aseadas paredes estaban  plagadas de letreros. A saber:

“No se sirve en la terraza”

“Perros no”

“No se admiten comidas ni bebidas de fuera”

“Los servicios son exclusivamente para nuestros clientes”

“Las consumiciones serán abonadas al ser servidas”

“Para pagos con tarjeta consumición mínima diez euros”

“No cambiamos billetes de 500 €, ni de 200 €”

“Este establecimiento no dispone de farias, puros o similares”

“Importe exacto” –en la máquina de tabaco-.

…. “Hay zumo natural de naranja”.

Nueve prohibiciones y una sola esperanza: el zumo natural. Los servicios no cerraban la puerta y estaban llenos de pintadas. Una ventana con cristal transparente daba a un aparcamiento más alto, desde donde se podía contemplar sin problema las partes pudendas de los usuarios del water.

Por no hablar de la capital del reino. Un centro sucio que arroja todas las caras de la pobreza. Esta semana el aparcamiento de la calle Sevilla -el más próximo a Sol- tenía cerrados dos de los tres accesos. Uno por obras. El ascensor averiado. Quedaba uno para todos los clientes que tuvimos que aguantar una temperatura insoportable de calor para poder sacar el ticket y huir. Luego en la tele me contaron que tuviera cuidado con los golpes de calor. Hasta que no se queden fritos tres o cuatro turistas por servicios como éste las autoridades no harán nada. En el spa portugués y en los coches oficiales uno no se entera de los problemas ciudadanos.

Menos mal que con el tajo a la investigación –el CSIC está incluso en peligro de cierre– nuestra única fuente de ingresos y de «futuro» como país es el turismo.

Rajoy, el peligro de un mediocre con poder absoluto

En un momento de la noche electoral, Mariano Rajoy quiso corroborar que su triunfo era por mayoría absoluta en un aparte. Su expresión lo decía todo. Tras 8 años de opositar y dos sonoros suspensos, tras toda una vida de hacer lo conveniente, de aguantar hasta ataques de depredadores de su misma piña, había ganado su silla en La Moncloa y todo el poder para hacer y deshacer a su criterio. Fue un gesto, casi imperceptible, que helaba la sangre. Ese día ya estaba claro cuanto iba a suceder. “Los electores nos han dado un mandato claro”, dijo varias veces desde entonces.

Ya no hacía falta responder a los periodistas, ni dirigirse a los ciudadanos –ni para prometerles lo que no iba a cumplir aunque por inercia lo siguiera haciendo-. Ni negociar, ni siquiera hacer como que se dialoga. El Congreso de los diputados en la realidad de nuestra estructura política es innecesario cuando la suma de los escaños da un resultado aplastante. Abrevia utilizar la vía de los Decretos Ley. Los ritos democráticos son accesorios, pérdidas de tiempo que distraen de “lo importante”.

Rajoy entró en el gobierno ya con “el síndrome de la Moncloa” y hoy ha conseguido el récord de ser “un jarrón chino” mientras continúa en el puesto. Es de escarnio mundial verle esconderse de las graves acusaciones que pesan sobre él, secundado por ese gobierno y esa camarilla que eligió a su imagen y semejanza. Algunos más locuaces –incluso en exceso-, portavoces todos de la misma iniquidad. Con insultante perseverancia en la mentira. La parodia de rueda de plasma que Rajoy se marcó el lunes, leyendo la respuesta a una pregunta pactada y amañada, da idea de quién es en realidad este individuo. Por si alguien tenía alguna duda. Parece que todavía queda alguno, bastantes incluso.

Mariano Rajoy, como el resto del equipo, pretenden obviar un entramado de corrupción que se extiende por toda la historia del partido y en el que los datos y hechos oficiales y las denuncias de Bárcenas se entrelazan formando un retrato esclarecedor. No se puede despachar con un “todo es mentira”. ¿Labrada durante ¡20 años!? ¿Con qué objetivo? El eficiente tesorero, tantas veces defendido por todos ellos -incluso cuando ya se le investigaba judicialmente-, hoy es un delincuente que les engañó. ¿Podría gestionar un país una gente tan absolutamente torpe de ser cierta esa explicación? Porque no lo olvidemos, su propósito sí lo están cumpliendo. Mariano Rajoy -y los que eligió para acompañarle-, tenía una meta muy definida y la está culminando con enorme eficacia.

Ante la mirada estupefacta e indignada de buena parte de los españoles y la cómplice o bobalicona -dispuesta a tragarse un elefante con pintas en un solo bocado- de quienes aún le apoyan, Rajoy y los suyos siguen su estrategia sin fisuras. Dicen no poder perder el tiempo para atender a “tareas de gobierno”, y seguir con “el programa de reformas” imprescindible para sacarnos de la crisis. La ambiciosa vicepresidenta de todo es especialmente amante de la frase.

¿Y en qué consiste el programa de reformas? ¿Se lo han preguntado los que confían en el PP y se distraen con el loro que repite “pues el otro más”? En una loca carrera por desmantelar la sanidad pública, destruir la educación para criar trabajadores sumisos sin brizna de pensamiento crítico, abortar el futuro del país al cercenar la investigación y la ciencia sin dar a cambio sino la competitividad de los sueldos miserables, y, desde luego, acabar con el Estado del Bienestar. Rajoy -y sus etcéteras- se lo está merendando con la misma fruición que se oculta para no dar explicaciones.

Cada “reforma” es una merma social y una apuesta por la España del pasado que nos hundió en el hoyo. Ya hemos visto los resultados de la laboral. Pasa lo mismo con la eléctrica, los transportes, la función pública, la justicia. Con la Ley de Costas o la LOMCE. Ahora le toca a las pensiones. Todo. Cada vez que nos cae una “reforma” del PP implica tijera y consolidad privilegios de aquellos para quienes se gobierna a costa de la mayoría. Saben lo que hacen. El modelo de país que añoran, predesarrollado, ultracapitalista, sin futuro como tal, con la masa empobrecida, dependiente y vulnerable, con enormes desigualdades sociales que siempre pasan factura. Grave. Para los ciudadanos. Para el propio país.

Hay ya personas desnutridas, pero para muchos que no lo están cada pago es un una preocupación. Todos reduciendo gastos, vacaciones, aire acondicionado en este tórrido julio, comida incluso, para lograr… ¿qué? ¿Costear los intereses de la deuda que crece sin cuento? ¿Los sobresueldos y todo tipo de lujos, mangoneos y corrupciones?

El gobierno de Rajoy –recordémoslo una vez más- inició su mandato con la deuda pública en el 68,5% y la tiene –a día de hoy- en el 89,5%. Un ritmo de aumento descomunal y sin precedentes. Ya debe más de 20.000 euros por ciudadano. Solo en un trimestre, el primero de este año, se pulió 40.000 millones de euros, 23.000 en Mayo en aceleración ya inaudita. Nadie más que ellos “ven” brotes verdes y flores de invernadero ¿Es posible que aún haya algún incauto que crea que él va a salir de la crisis si no es de los que nunca la padecieron?

Todos entraremos en la precariedad de no variar el rumbo. Cada dolor que nos cuentan, cada ansiedad por lo que viene, cada desesperación, tiene una única respuesta: ya no es un problema aislado, ya no es tu problema, nos va a llegar a todos, sino se erradica… el cáncer. Las revelaciones de estos días nos hablan de uno enormemente dañino y virulento, con extendida metástasis. Arroja sus fluidos purulentos, su cadena de carcoma, sobre el tejido social, sobre los fundamentos democráticos del Estado. Y se va extendiendo ¿hasta dónde? Lo dicen incluso los medios internacionales. El Financial Times habla de un “ venenoso fondo de reptiles” en la España del Partido Popular.

En su delirio, Rajoy llegó a identificarse él mismo con el Estado de Derecho en su comparecencia del lunes. Mediocre pero no solo, también prepotente, enorme embaucador, dios en su pedestal. Mezcla letal cuando se acompaña además de escasos fundamentos éticos, por no decir nulos a tenor de su actitud. Igual que cuantos le secundan. Ni uno nos sirve por eso. Todo lo que no sean elecciones generales, libres e informadas, con compromiso de cambios estructurales que impidan repetir esta situación, es inadmisible ya. España es un país enfermo, casi terminal si no se actúa. Un mal inmenso nos corroe. Y ante eso solo cabe cirugía radical y urgente.

*Publicado en eldiario.es

¿Queda algo no putrefacto en la cúspide de España?

No, no estamos tan mal, España es un pueblo de supervivientes. De no ser por el partido en el gobierno de casi todo y de otros partidos, la Corona, el poder judicial, el sistema financiero, los empresarios, etc.. nadie podría decir que es un país que no funciona. Lo que dudo es que podamos mantener esta consideración de país estupendo con los datos que se añaden a diario. Vamos a ver unos cuantos recién salidos del horno.

El presidente del Tribunal Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos, está incluido en el listado de donantes y afiliados del PP entre 2008 y 2011, según revela El País. La Constitución prohíbe la afiliación política y exige “total independencia” a los magistrados para ocupar cargos políticos. No así estar afiliados. Pérez de Cobos no piensa dimitir. Ha llegado a la presidencia del alto tribunal a propuesta del PP, partido que, dado cómo funciona todo aquí, la separación de poderes y eso, ha logrado colocar en él una mayoría de jueces conservadores. Ha de dilucidar recursos del PP o leyes suyas recurridas, muchas de ellas fundamentales.

Además de en los nombramientos, el PP trabaja por cambios legislativos importantes. La Asociación de la Prensa de Madrid denuncia la involución que puede suponer la «reforma» -otra reforma- de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. “La limitación que más atenta contra la libertad de expresión y el derecho de información”, dice la APM,  “aparece en el artículo 132 que, por primera vez, autoriza a los jueces o tribunales a vetar a los medios noticias sobre investigaciones judiciales, cuando la información pudiera ‘comprometer gravemente el derecho a un proceso justo o los derechos fundamentales de los afectados’”. Este artículo, destaca la asociación de periodistas, introduce un “cambio radical” en la publicidad de las actuaciones procesales al extender a los medios de comunicación el secreto o el deber de reserva sobre la investigación de los delitos. Además, “el incumplimiento de la orden judicial puede tener consecuencias penales”, destaca.

El PP de la Castilla-La Mancha de Cospedal, entre tanto, admite que los 200.000 euros que recibió su gerente no están en las cuentas del partido. Se entregaron en negro  con su recibí correspondiente en este caso –según publicó El Mundo– , pero nunca entraron en la contabilidad oficial. Cospedal mantuvo el lunes que se trataba de una asignación para la «campaña» electoral de 2007. Este miércoles, el partido cambió la versión y dijo que el dinero se gastó en realidad en la «precampaña», lo que no parece muy legal. Lo curioso es que se puedan distraer 200.000 euros tan alegremente. Da idea, presunta, del festín de dinero que ha manejado y maneja el Partido Popular.

La Comunidad de Madrid, por su parte, la que «heredó» Ignacio González de Esperanza Aguirre, ha subido las tasas universitarias en un 65% en los dos últimos años. El 20% ahora de golpe. Los primos hermanos del PP, CiU, han incrementado por su lado en un 87% el costo de los estudios de ingeniería. Mientras Wert se carga la educación de todos los niveles en el conjunto de España y restringe también becas, las Comunidades secundan la labor. Aquí solo estudian los ricos a partir de ahora.

Mientras, otra «reforma», la laboral, además de aumentar el paro -la OCDE previó ayer que llegaremos al 28% en 2014-, de bajar los sueldos y facilitar el despido, ha ocasionado un drástico descenso de la protección laboral que cae por debajo de la media de los países desarrollados.  Y como dato complementario, la deuda pública. Fijó ayer otro récord histórico, el 89.5 -Rajoy la cogió en el 86,5 y esto suele crecer despacio-. El PP la ha subido en un cohete supersónico.

Los medios internacionales ya casi nos toman el pelo, aunque para concluir con un juicio sumarísimo. Dice The Guardian:

“Como siempre, el hombre que consigue toda la atención en España es un deportista. Pero esta vez no es Nadal o Iniesta. Su nombre es Luis Bárcenas . Él es un hombre de alturas, tanto como alpinista como contable – una actividad que se puede considerar como un poco menos glamurosa-. No en este caso. Bárcenas pueden haber escalado el Everest , pero son en realidad sus prácticas contables como ex tesorero del partido gobernante, el Popular (PP), lo que constituye una lectura apasionante. Ahora su lector más ávido es un juez de la corte nacional en Madrid, y si lo que Bárcenas ha estado diciendo es verdad, tiene el potencial para derrocar al gobierno y destruir el PP.

O puede que no.

(…)

Porque lo más extraordinario de este escándalo no es su alcance o su gravedad, sino la extraña forma en la que lo está abordando  Rajoy. O no lo aborda, en realidad. El primer ministro simplemente se niega a hablar de ello. Él ha dominado el arte de no mencionar el nombre del tesorero en público, agotando todos los circunloquios posibles. Una y otra vez repite el mismo plano, negaciones misteriosas, y esto sólo cuando se molesta en responder. Él rechaza el parlamento, rara vez concede entrevistas, incluso a los medios amigos, y huye de la prensa. Desde hace algún tiempo, decidió hacer frente a la prensa por medio de un televisor de plasma para evitar preguntas. Fue definitivamente raro.

(…)

Nadie espera que él renuncie a su trabajo en un país en el que las renuncias por cuestiones éticas son casi inexistentes, pero incluso sus votantes están exigiendo una explicación. No van a obtener ninguna de Rajoy. Bárcenas debe considerarse afortunado, al menos, se publican textos de él.

(…)

Cuánto puede durar esto es imposible de decir. Es un experimento. Lo que estamos viendo es que España aún carece de una sociedad civil fuerte. Años de reformas del “hoy por ti, mañana por mí” han hecho a los políticos invulnerables al escrutinio público y, mientras Rajoy mantiene su partido unido detrás de él, la mayoría absoluta en el Parlamento le protege no sólo de dimitir, sino incluso de responder. Sólo una acusación sería un cambio de juego, y eso es lo que Bárcenas se ha propuesto alcanzar en lo que promete ser el último combate político entre la ira y el silencio.

Ese es el lamentable estado de la política española: la venganza personal desnuda parece haberse convertido en el único sustituto disponible para la rendición de cuentas”.

Todo esto no va con ellos,  el PP está aquí para quedarse, según piensan. Esperanza Aguirre se ha operado los párpados ¿para la carrera presidencial?  En ella están también Gallardón, el de las leyes estas tan progresistas y a quien se acusa de estar poniendo la zancadilla a Cospedal, la propia Cospedal hoy algo más tocada, y Soraya Sáenz de Santamaría, la del programa de reformas, coautora de todas las medidas de Rajoy.

Y hoy es 18 de Julio. Y muchos pueblos aún celebran el Golpe de Estado.

Y en este caldo de cultivo se habla de rumores intranquilizadores.

Ya digo, si no fuera por estas cosas, todo bien.

 

Wert acusa de «ijnorancia» palmaria y pereza mental a los diputados de la oposición

 

Todos los grupos parlamentarios, salvo UPyD, se han comprometido a derogar la LOMCE en cuanto pierda el poder el PP.

La sociedad corrupta que apoya al PP

“En ningún país decente se pide que alguien dimita, es su formación y votantes principalmente quienes le dan la opción de salida medio digna y si no despido fulminante”. Diógenes ha dado en el clavo. Seguí con interés el conocido como “Escándalo de los gastos parlamentarios británicos” en 2009. Buscando hoy documentación -nunca hay que fiarse de la memoria para ser riguroso-, leo que implicó “hasta a 10 políticos”, tanto laboristas como conservadoras. “El laborista Elliot Morley fue uno de ellos, fue secretario de estado de agricultura. Fue suspendido por su partido tras admitir que pidió 16.000 libras (unos 17.800 euros) del erario público para pagar su hipoteca en el año 2007”.  El conservador Andrew Mackay también «pagó la hipoteca de una de sus casas con dinero público”. Fijaos en los montos de lo usurpado. En el número de políticos afectados.

La sensible diferencia es que todos ellos fueron obligados a dimitir. Que sus partidos fueron férreos con eso. Y aún recuerdo las encuestas en las calles de Londres donde la ciudadanía mostraba su enorme rechazo, su irritación, su determinación irrevocable de no tolerancia, a estas prácticas. Eso nos diferencia, sí. ¿Que “todos lo hacen”? Bueno, ya veis que en el Reino Unido también. Pero lo lógico, lo que allí pasó y pasa, es que los corruptos van “todos a la calle”.

No salimos de nuestra estupefacción. Mucha mierda esperábamos del Partido Popular pero esto desborda cualquier previsión. Se acumulan las pruebas que lo convierten en lo que parece ser una organización creada para el lucro sucio. Y con métodos mafiosos de defensa. Y ahí siguen imperturbables los desmentidos que se conoce hay que creer ahora cuando los vídeos de pasadas y flagrantes mentiras pueblan los archivos de Internet.

Ahí siguen también los medios mamporreros, sus periodistas, intentando desesperadamente sembrar la confusión entre mentes de escasas luces. A crear la duda para desactivar una carga que hundiría a cualquier gobierno.

La prensa internacional se llena también de estupor. Hasta el ABC lo cuenta, ¿dando a entender que sería mejor taparlo? porque habla de que «daña» la Marca-España.

Pero me quedo con lo publicado por The Economist: Mariano en un lío.

Recuerda que “La única persona que ha sido juzgada y declarada culpable hasta el momento es el primer juez instructor, Baltasar Garzón, que fue golpeado por sus extralimitados poderes”.  Habla también de la golpeada sociedad española, “los españoles de a pie frente a la caída de los salarios y los recortes del gobierno, que merecen una idea más clara de lo que pasó con el dinero donado por empresas que son, en parte, responsable del desastre económico actual (en gran parte creado por una burbuja de la construcción)”.

Pero lo que más le llama la atención es “la inexplicable tolerancia a la corrupción entre los votantes españoles”.

Y con The New York Times:

«Por el momento, el resultado no es tanto una crisis para el señor Rajoy – aunque ciertamente está dañado – como para España, su moral nacional y la credibilidad de sus instituciones”.

Y para dar idea de la calaña del sujeto que nos gobierna, del que una parte de la sociedad española aupó y sigue sosteniendo -partidos de la oposición incluidos-, la parodia de rueda de prensa que se marcó junto al presidente polaco. Primero solo acepta dos preguntas, luego se salta la elección de los medios sobre quienes debían hacerla, y se la entrega a ABC. Y, ya sin pudor alguno, ¡¡lee la respuesta!!

Ese dedo con el que llama a hablar al “periodista” para que haga su pregunta pactada y amañada, es vista por los medios ultraconservadores como signo de firmeza. En realidad nos está señalando a todos. Todos, de alguna manera, somos culpables de que Mariano Rajoy o cualquiera de sus secuaces esté ahí. Algo hemos debido de hacer mal para tener la sociedad que tenemos. Yo no sé si habría que embutir la letra y la ética en ciertas cabezas, pero su desviación no deberíamos tolerarla.

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A la espera de acontecimientos, portada de El Mundo de este lunes 15 de Julio

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