Y qué hiciste de la felicidad que me juraste

Faltaba apenas un mes para las elecciones del 20N y Mariano Rajoy -en su tierra y al calor de una empanada, mejillones y carne a o caldeiro bien regados de Ribeiro a buen seguro – llegó a prometer en comida-mitin multitudinaria que su objetivo iba a ser hacer todo lo posible por  “devolver la felicidad” a los españoles. Respondía a una mujer que se lo había pedido. Se sentía triste y agobiada por la situación que vivíamos en 2011 y soñaba con la felicidad perdida que iba a reintegrarle el paisano.

Paradojas del destino, si hay un sentimiento que domina hoy sobre todos entre los españoles es la tristeza, la desolación para ser más exactos. Se advierte hasta en los actos más triviales de nuestra vida: los ciudadanos cargamos con una losa que nos aprisiona y nos hunde el ánimo. Apenas el escape del sarcasmo o el bastante más positivo enfado. Cuando la depresión convive con la rabia aún hay posibilidades de cambio, porque la indignación es un sentimiento activo frente a la tristeza que induce a la pasividad.

El 15 de Mayo representó el triunfo de una actitud de lucha frente a las políticas de austeridad neoliberal que nos decretaba “Bruselas” y el despiadado ente que la posee. Pero si miramos atrás, aquello era casi el Paraíso comparado con lo que nos sucede ahora. Hastía el repaso constante a los extremos de una debacle que adquiere caracteres de mayor esperpento casi a cada minuto. Cuando creemos que no se puede llegar a más, se sobrepasa con toda tranquilidad, con total impunidad. No se escribiría otra cosa que una enumeración de las atrocidades cotidianas que dejan estupefacta un momento y son casi sepultadas por la siguiente. Cansa, quizás porque la denuncia parece -quizás no lo sea- infructuosa. ¿Qué más tiene que pasar?

¿Qué sentirá ahora la admiradora gallega de Rajoy? Es bastante probable que sea una de lasaforradoras afectadas por las preferentes o por las medidas sin par adoptadas por el gobierno del PP. Desconocemos su reacción aunque sabemsos que la mente humana olvida cuando no se usa, mucho más fácilmente que al tener engrasados los circuitos neuronales por la práctica de razonar y, si creyó que el Sr. de los Hilillos, iba a llevarle al nirvana le faltaba utilizar el mecanismo elemental de relacionar conceptos. Igual le canta el viejo bolero del despecho amoroso: Y qué hiciste de la felicidad que me juraste. Y qué excusa puedes darme si mataste la esperanza que hubo en mí.

No nos engañemos, felices solo son los actores principales de este drama. Los ejecutores por propia voluntad del dolor de la mayoría. De existir un mínimo de empatía en su interior, no osarían burlarse de tal forma de la inteligencia y la dignidad de sus víctimas. Están deprimidos hasta los componentes del corifeo que les mantienen en el puesto para que sigan cometiendo atropellos. Los fieles al PP todavía creen a quienes, disfrazados de periodistas, actúan como propagandistas políticos a sueldo –material o en prebendas-. Todavía meten ruido y cacarean que todo se debe “al despilfarro de Zapatero”, aunque muten y señalen a Merkel como causante de nuestros males, o a esa Europa hoy madrastra. Difícil coautoría que no cabe en una mente racional. O no en la progresión ilógica que se propone.

Y también están apesadumbrados los del palo “no pensar para no sufrir” que se embuten igualmente de basura a ver si un milagro consigue evaporar la realidad, el día a día negro como un túnel. Hasta ellos son capaces de dudar de esa luz en su final que con tanto desparpajo prometenpara ya los dueños del cotarro, por la gracia de los votos y algunas cosas más bastante menos lustrosas.

Me leyó el pensamiento Javier Gallego con su artículo “Rajoy morirá en la cama”. Nos sucedió a muchos. Dan ganas de tirar la toalla, arrinconar escrúpulos y buscarse un buen abrevadero como tantos otros, ante cómo se convierte en irresoluble un problema que no lo es. Con la cabeza por delante, con el corazón a flor de piel, terminamos por darnos  contra el mismo muro una y otra vez: esa masa acrítica, apercebada, dispuesta a aguantar lo que les echen a ellos y –por ellos- nos echen a todos. Los que pierden la memoria, los que han guardado su dignidad bajo siete llaves, los que usan la cabeza solo para peinarse, los que “creen” que la crisis pasará y todo volverá a ser como antes.

Por mi edad acarreo mayor memoria vivida que Javier o que muchos que luchan aún contra el Muro hoy imponderable por pura inacción. Tuve la suerte de ir creciendo en un mundo que abría horizontes. Abandonar un pozo y respirar. Desgañitarnos empujando L´estaca que estaba a punto de caer y ya quemábamos con las manos. O porque EEUU se empecinaba en una guerra en Vietnam en la que algo vencimos porque salió trasquilado. Aún quedaba por buscar bajo los adoquines la playa imposible en un París renovador. Y, si seríamos ingenuos, nos adornábamos con flores… precisamente para reivindicar la felicidad y el amor. Construimos unos años, unas décadas y luego… se acabó. Paulatinamente se vio cómo. Si Berlín abrió la puerta al monstruo, en Maastricht se consolidó. La caída de Lehman Brothers en 2008 representó el asalto definitivo. El mal crece si no se le combate… hasta que muere por el peso de su inmundicia.

Por eso sé con certeza que nos encontramos ante el fin de una civilización y lo siento por quienes no están conociendo otra cosa. Marca desarrollarse de una u otra manera. Lo que diferencia a esta época es la falta de ilusiones de presente y futuro. Estar atrapados en la Europa abatida por la irracionalidad y en la España que nos retrotrae al pasado más nefasto desenterrando toneladas de caspa e inmundicia. El sistema muestra todos los signos de la degradación. Es ya una bestia que fenece y nos puede sepultar entre sus estertores. Usar la cabeza. Para huir del hundimiento por cualquier método o –aún- para luchar en la formación de un espíritu crítico. Este mundo que conocemos se derrumba. Habrá otro. Seguro. Incluso representa una oportunidad que se abre. Lo decía José Luis Sampedro quien añadió a renglón seguido: Si mejor o peor, dependerá de nuestra reacción. 

*Publicado en eldiario.es

Realidad española: acostarse deprimida, levantarse optimista

Ayer fue un día especialmente duro por los hechos noticiables que se producían. La Audiencia provincial de Madrid atendía el recurso de la Fiscalía del Estado español –o sea la que debe obrar en favor de los intereses de los ciudadanos- y anulaba la causa contra Miguel Blesa por haber facilitado desde Caja Madrid a Díaz Ferrán 26 millones de euros en créditos que avaló con una empresa quebrada. El ex presidente de la patronal CEOE está ahora en la cárcel e inmerso en varios procesos acusado de todo tipo de actividades fraudulentas. Blesa saldrá a no tardar. Hasta ha sido amonestado el juez que osó entrullarle.

Seguía el sainete con el carné de la infanta, las atribuciones de la Hacienda Pública y las no-explicaciones de Montoro.

El Gobierno “reformaba” la Administración para dejar en la raspa el servicio público y ponía a la venta 15.000 edificios de nuestro patrimonio. Hace poco la alcaldesa de Madrid “liquidó” unos cuadros por el 40% de su valor.

Ignacio González andaba viendo de adjudicar nuestros hospitales públicos en su persistente tarea de dar negocio con nuestra salud a inversores privados. Los sindicatos denunciaban también que reducía la seguridad en el Metro de Madrid en un 40%.

Y, entre otras muchas tropelías, el FMI nos recetaba las medidas de “estar en el buen camino”: bajar los sueldos, despedir gratis, bajar pensiones, etc..

Y encima, por esta manía mía de querer estar informada, me fui a dormir con esta horrible visión en las portadas anticipadas. Ese temple, esa seguridad, esa resolución, ese poder, ese circo ambulante…

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Hoy me he despertado, afortunadamente, algo más tarde lo habitual y como ya en la radio andaban tertuliando, se me ha ocurrido mirar en la cama las noticias más destacadas que ofrece el servicio de mi móvil. No estaba ninguna de todas éstas que os cito. Todo había sido un mal sueño. Como también he podido comprobar al hacer un repaso ya a los medios. Una que creía que se habría abierto el suelo en canal y estarían los españoles en las barricadas ante tanto atropello y ¡nada! Lo que anoche me preocupaba no ocupa lugares dramáticos.

Pero me centraré en ese fascinante despertar informativo vía móvil Samsung por más señas. Entre las noticias destacadas del mundo, hablan del pacto de Rajoy y Rubalcaba. “Orgullosos de ser españoles, a pesar de todo”, titula otra que remite a ABC. “El gobierno –de España imagino- despliega un plan contra incendios”. ABC. “Un defensor férreo de la Constitución presidirá el TC”. La Razón.

Me paso entonces a las noticias más importantes de España para este servicio que –como digo- se facilita a  miles o millones de usuarios. Encabeza de nuevo el pacto Rajoy-Rubalcaba. “La infanta vuelve a un acto institucional en pleno revuelo por el…”. El Mundo. “Un avión de 25 millones contra el fuego”. El País. “El Vaticano beatificará 500 mártires españoles”. ABC. Y como insisten con lo del orgullo de ser españoles, no tengo más remedio que pincharlo a ver qué es para reforzar ese naciente optimismo matutino.

“Nuestro patrimonio cultural y la selección de fútbol nos llenan más de orgullo que las multinacionales o que Baltasar Garzón”, apunta de subtitulo la noticia. Promete. Es un Barómetro del Instituto Elcano. Y por él descubro que Garzón –al que ABC trata de forma peyorativa por no producir tanto orgullo como la Selección de Fútbol-  compite con Instituciones completas como el Ejército. A título individual, únicamente están Ferrán Adriá con un 6,8 y Amancio Ortega con un 6,2. Garzón “solo” tiene un 5,4. El diario aclara: es el único que hace sentir más orgullosa a la izquierda que a la derecha. ¡Acabáramos! Por cierto en la lista de razones para el orgullo patrio -puestos a comparar que tanto les gusta- no está ni el resoluto Rajoy de sus portadas, ni la sencilla y sincera Soraya Sáenz de Santamaría, ni siquiera alguno de sus periodistas.

Pues nada a seguir con esta esperanzadora jornada. ¿La realidad? ¿Y eso qué é?

España: aumenta la mortalidad… y el número de millonarios

Aunque no lo parezca, este extraño título muestra una gran relación causa-efecto. Del cúmulo de atropellos diarios me han llamado la atención dos índices de lo menos llamativo mediáticamente –por escandaloso- que certifican la gravedad de lo que nos está sucediendo. 2012, con España en manos del PP a todas la bandas, consagra un enorme retroceso como país. Pocas cosas hay más significativas que la esperanza de vida para medir el desarrollo. Pues bien, hemos perdido dos décimas. Y  a costa de las mujeres –que es bien relevante como tendencia-. Y hemos registrado el mayor aumento de la mortandad en una década durante 2012.

“Durante el año 2012 fallecieron en España 405.615 personas, lo que supuso un 4,6% más que en el año anterior. Se trata del mayor incremento anual de la década”, dicen los fríos datos del INE. Así mismo hay un fuerte descenso en el número de nacimientos.

Hablamos pues de un país que envejece por momentos y a cuyos ancianos se les ha restado poder afrontar sus enfermedades con repagos y mayor precariedad económica. Un país que expulsa a los jóvenes y donde se piensa mucho más traer hijos al mundo, dado el futuro  que les espera. Eso sí que es traspasar todas las barreras. Esto es recortar… el desarrollo.

Pero hay otra noticia mucho más “alentadora”. Porque demuestra que hay quien sí se beneficia y mucho de esta estafa que llaman crisis. España sumó más de 7.400 nuevos millonarios en 2012. Los estándar internacionales considera “millonarios” ahora a personas con más de un millón de dólares en «activos susceptibles de inversión», sin contar la residencia principal, los objetos coleccionables,  los bienes consumibles y los de consumo duradero. Lo que les sobra después de un buen vivir, vamos. De un vivir estupendo. De esos hay ya en España hay 144.600 personas. Para ellos se gobierna.

La tendencia al enriquecimiento de los más adinerados es mundial y con grandes perspectivas. De no cambiar nada, seguirán acumulando riqueza en cantidades obscenas.

Es otro de los exponentes del brutal aumento de las desigualdades sociales. Lo peor para nosotros es que sitúa a España a la cabeza de Europa en todos los estudios. Pasa factura. Y mucha. Pero cuando solo se mira por los ojos de un tertuliano manipulador, por ejemplo, o cuando simplemente no se mira no vaya a hacer pupa, es lo que pasa.

Homenaje a José Luis Sampedro en el Ateneo

Algunas intervenciones de un recuerdo emocionado, una explosión de cariño sincero. Eso fue el acto. Todo el Ateneo de Madrid. Desde el escenario a lo más alto del anfiteatro.








Almunia: «Si todo tuviera el tipo de IVA general, España recaudaría el doble»

Lo ha dicho en RNE. Eso y muchas otras cosas… en la misma línea.

Le dejo el comentario a Trancos quien apunta en el blog:

Elemental, señor comisario de la incompetencia: con el pan, la leche, los huevos, la fruta, las verduras, el agua, las medicinas… con un tipo impositivo del 21%, (en vez del 4%) mientras hablamos de niños malnutridos y de abrir comedores escolares en verano para que coman por lo menos una vez al día porque la cosa del papeo no sabe de vacaciones, se recaudaría mucho más (o no, como se ha demostrado con la última subida). Lo que sí es seguro es que mucha más gente se estaría c****** en la madre que los parió (a ustedes, señor Almunia, en general, sin entrar en detalle).

Este tipo milita en el partido que aspira a gobernar cuando le toque, en régimen de alternancia, cuando la plebe se canse del PP. El partido cuya máxima preocupación al día de hoy es pactar algo con los otros. Para tener una sola voz contra Europa, dicen. O sea, contra usted, que por lo visto es Europa, y a la vez milita en el partido que pide un pacto contra usted (¡Uy, que dolor de cabeza me está entrando! ¡no entiendo nada!)

No vamos a tener ni dónde caernos muertos

Perdida en una noticia local, encuentro que Ana Botella -la alcadesa de Madrid a la que nadie votó para el cargo- ha acordado disolver la Sociedad Mixta de Servicios Funerarios. La gran privatizadora consorte nos está vendiendo todo el sector público, y hasta los cuadros para pagar pufos, pero esto de no tener donde caernos muertos me parece ya concluyente.

Un rosario kilométrico de nuevos atropellos nos sacude esta mañana como sucede a diario, de todo signo, pero quizás convenga hablar de esto. Morirse es cosa seria, definitiva sobre todo. Y las políticas que sigue el PP nos abocan conminatoriamente a ello.

 

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No puede expresarlo mejor El Roto. El recorte de pensiones se ha “argumentado” así: la culpa es nuestra por vivir demasiado. Muénrase antes, todos, e igual mantenemos lo que teníamos, no más, claro. La gente pobre, aunque se haya empobrecido por medidas erráticas deliberadas, es cara. Por eso empezamos desde niños a matarlos de hambre. Cuenta Fernando Berlín cómo los medios internacionales están alarmados por los datos del incremento de la pobreza infantil en España. El prestigioso ‘British Medical Journal’ ha elaborado un informe afirmando que los recortes en sanidad en nuestro país están poniendo vidas en peligro, que aumentan las enfermedades. Ellos andan a lo suyo, con sus sobres y sobresueldos y, como nos cuenta un juez afectado, presiones a la Justicia en busca de dificultarla. La Fiscalía entregada a conseguir que se declara nulo el juicio a Blesa. ¡La Fiscalía!

Y la masa de apoyo a estas atrocidades , el percebismo congénito,   imperturbable.

Botella heredó la alcaldía de Madrid como Ignacio González la Comunidad de manos de sus edificantes antecesores y mentores Gallardón y Aguirre. González, entre su “reforma” de la sanidad pública y la drástica retracción del fomento del empleo, también trabaja por la causa: un Madrid para gente de bien. La que puede pagar lo que sea, desde el lujo al tanatorio de última hora. La chusma que palme.

No sé si Botella reactivará las fosas comunes que por Ley –todavía y hasta que se cambie si es menester- todavía han de mantenerse en la competencia municipal. Pero igual no estaba de más plantar a los muertos en las aceras hasta que alguien reaccione. Ella misma podría sentir un absceso de asco ante tamaño ordinariez e irse de por vida a consolarse en un spa portugués.

Por el momento, esta señora ya ha firmado la supresión de la Empresa Mixta de Servicios Funerarios. No tendremos dónde caernos muertos. Literalmente. Y desde luego este estupendo  “ahorro”, esta sólida fuente de riqueza privada, pronto se extenderá a toda España. Otra cosa no, pero la muerte está asegurada. ¿Quién se priva de explotarla para el lucro de quien convenga? Así que, mientras tanto, a disfrutar de la vida, queridos.

Carta abierta al 24,5% de los españoles que aún sigue apoyando al PP con posdata para el resto

Está Vd. entre los 8.112.582 de personas que, según una encuesta de Metroscopia, votarían de nuevo al PP allá donde se les convoque. Representan Vds. el 24,5% de los ciudadanos con derecho a sufragio y el 17,2% de los residentes en España. Apenas 6 puntos más de electores otorgaron la mayoría absoluta a Mariano Rajoy, el 30,2%. La primera cuestión es saber si esos porcentajes le parecen democráticamente significativos para respaldar un cambio del modelo de Estado como el que se está dando en nuestro país. Pero hay muchas más que le planteo siempre que no sea beneficiario del sistema creado. Es decir, marido, mujer, hijo, primo, tío, amigo, vecino, chofer, o simple siervo clientelar del PP. No es previsible que ese grupo alcance ni al millón de personas, así que todavía se encuentra Vd. en un sector muy amplio cuyas motivaciones nos interesan.

¿Qué piensa cuando asiste a diario al rosario de robos de dinero público a gran escala que muestran las investigaciones judiciales y periodísticas? Ya sé que me dirá el consabido “todos lo hacen” pero ¿de verdad cree que son lo mismo de “iguales” todos o que no es punible un solo euro sustraído por parte de quien sea? Más aún ¿Vd. apoyaría a quienes atracan su propia casa? ¿Estima que un país puede funcionar con gente que, como Vd., avala la corrupción?

Nos gustaría saber también cómo se le queda el cuerpo al conocer que con el dinero de todos –el presupuesto del PP procede en un 95% de subvenciones públicas- sus favoritos se están llevando impresionantes sobresueldos, “indemnizaciones” y “becas” de alojamiento. Hasta un millón de euros más ha cobrado el propio Mariano Rajoy solo en un quinquenio, según las propias cuentas del partido presentadas al juez Ruz, y así buena parte del staff y durante años. ¿Sabe cómo se nos queda a la gente decente conocer estos datos? ¿Le importa algo?

¿Le da igual que le mientan? Porque Vd. sabe que nos han mentido a todos y reiteradamente. A la mayoría no nos da igual. ¿Confía en sus afirmaciones actuales que anuncian futuros prósperos? ¿En qué basa su confianza a la vista de la trayectoria?

Imagino que no ignora cómo ha crecido la desigualdad social en nuestro país. Estamos a la cabeza de Europa en esa progresión desde el inicio de la crisis. Y debe conocer que ya hay muchos niños que solo comen lo que les dan en el colegio. Una comida al día. No desayunan, ni cenan. Y que se están habilitando soluciones individuales para que durante las vacaciones la caridad les nutra al menos con esa ración mínima: una vez al día. O que han aumentado escandalosamente los juicios de faltas por hurto de comida. ¿Que siempre ha habido ricos y pobres? ¿Tanto? ¿De nuevo? ¿Se le ha ocurrido relacionar esta amarga realidad con las respuestas a las preguntas precedentes?

Es interesante que nos cuente qué le parece que haya gente que no paga apenas impuestos, que evade capitales mientras los demás cotizamos escrupulosamente, y que se les haya regalado, encima, una amnistía fiscal. La secretaría general del PP en su día consideraba una barbaridad algo similar.

¿Tampoco le importa que con el repago farmacéutico y la reducción de servicios de salud pública haya seres humanos que ya no siguen en la medida necesaria sus tratamientos médicos?  ¿Sabe que es por su culpa? ¿Es Vd. votante en Madrid? ¿Qué sensación le causa que empresas especulativas extranjeras estén pujando por nuestros hospitales como en una subasta? ¿Tampoco eso le mueve un músculo?

¿Y qué miles de familias pierdan sus casas por impago de créditos mientras se subvenciona con dinero público a los bancos? ¿Y que Europa pida también la dación en pago y el PP, al que Vd. apoya, se niegue?

¿Sabe que el PP ha creado en su mandato un millón de nuevos parados? ¿Que en las positivas cifras de empleo registrado de Mayo hay gente que figura 4 veces porque solo tiene un contrato de un día a la semana? ¿Y que el otoño se llevará los contratos estacionales? ¿Le parece que una reforma laboral que facilita el despido y la bajada de salarios es la solución? ¿Qué solución? ¿No recuerda lo que nos dijo la hoy Vicepresidenta de todo con otra mucho más tibia?

Cuando el partido que Vd. vota le dice que estamos “en el buen camino” ¿se ha preguntado en qué dirección va ese camino? ¿Qué modelo de país se ha previsto cercenando la investigación y devaluando sueldos o echando a la gente más valiosa hacia la emigración. ¿Eurovegas? ¿Conoce por cierto que el proyecto está parado acosado fuera de España por sospechas de corrupción?

Sabemos que Vd. es sobre todo una persona a quien le gustan las cosas “como dios manda”. Y parece ser que ese dios manda que la iglesia católica imponga sus normas en la justicia y en la educación de este país, que nos las imponga a todos. ¿Le compensa eso del desastre económico que nos aflige? ¿En qué dios cree que, según le dicen, propicia todas estas atrocidades?

¿Quiere Vd. para sus hijos una educación de asalariados precarios o la emigración?

¿Se ha enterado que la nueva Ley de Costas permite construir al lado del mar y que eso inflará de nuevo la burbuja inmobiliaria creada por José María Aznar y Rodrigo Rato –causa fundamental de nuestra crisis particular-  y puede alejar el turismo que es casi lo único que nos queda? ¿Tiene noticia de que también quieren acabar con los parques naturales para dedicarlos al lucro especulativo?

¿Se ha planteado que igual sus tertulianos gurús también le están mintiendo porque actúan más como propagandistas del PP (del cupo beneficiarios) que como periodistas o analistas? ¿No ha notado Vd. nada raro?

Sabemos que, si no vota al PP, no sabe a quién votar. Les ocurre algo parecido  a los 7.119.387 (el 21,5% del electorado) que también mantienen su apoyo al PSOE. A ese que suscribe pactos para secundar las políticas del PP y que espera que Vd. por ejemplo termine votándoles a ellos. ¿Ha pensado que hay otras soluciones?

Tampoco ignoramos que a Vd. le da miedo “lo difícil” ¿es más fácil sobrellevar los recortes actuales y futuros?

¿Cree que a la larga esto se arreglará por este camino? ¿Ha mirado cómo les va a los ciudadanos de Grecia y Portugal? Si “cree” que nosotros somos «diferentes», debería revisar la diferencia entre considerar cierto lo que no se ve y valorar la razón y los datos. Debería por fin enterarse de que los Reyes Magos y Santa Claus son los papás.

¿A Vd. le importa lo que le pase a la sociedad o solo a Vd. y su familia? En el segundo de los casos ¿Qué hace en un comunidad constituida en lugar de vivir en una isla para Vds.  solos? ¿Sabe que hay personas que se están jugando la vida por ayudarle? ¿Conoce por ejemplo lo que está haciendo -y lo que le cuesta- a Hervé Falciani?

Posdata para el resto de los españoles no adictos a PP y actual PSOE:

Dado que somos mayoría ¿Es lógico lo que nos está ocurriendo? ¿Qué mecanismos lograrían acabar con este insostenible desvarío?

El círculo de la deuda pública (ATTAC)

ATTAC ha elaborado este gráfico tan expresivo. Los datos de sus consecuencias los vemos a diario. Aquí, el porqué. Círculo viciado que la mayoritaria ignorancia social permite y alimenta en una nueva rueda… de molino.

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La cultura ¿un bien superfluo?

Fue entender por qué cuando lo miraba “se me llenaban los huesos de espuma”.  Gabriel García Márquez me llevó en volandas al universo mágico de Macondo y nada volvió a ser exactamente igual. Fue, también, comprobar que en el  “Mundo Feliz” pergeñado y controlado por otros, la división de clases llega a fabricar incluso “epsilones” apenas sin cerebro para los trabajos duros. Aldous Huxley abría las páginas de mi mente en la brillante metáfora. Solo unos pocos cuestionaban el orden establecido, el resto “Sin esfuerzo excesivo ni de espíritu ni muscular, siete horas y media de un trabajo ligero, nada agotador, y enseguida la ración de soma, deportes, copulación sin restricción, y el Cine Sentido”. Y fue leer para saber, para querer emular y buscar ideas y palabras que enriquecen y hacen sentir y pensar. Y fue escuchar a Luciano Pavarotti en el espacio abierto para todos del Hyde Park londinense en una noche de lluvia intensa e integrarse en un Nesum Dorma colectivo. O querer parar un avión en Casablanca para que Ilsa Laszlo hiciera lo que realmente deseaba en una película perfecta. Mil manifestaciones más que hemos paladeado para ser más felices y mejores ¿Cómo es posible que la cultura no se aprecie ni se proteja, que se apueste incluso contra ella en estos días amargos?

Con el mismo empeño que el PP va contra la sanidad pública, la educación o la ciencia y la investigación arremete contra la cultura. Y, en este caso, sin rechazo popular masivo. España soporta ahora el IVA cultural más caro de Europa, un 21%. Incluso el Portugal -que nos antecede en el calvario y que aplica un 23% a casi todo- reserva el 6% para los libros. Los recortes han supuesto un ataque frontal a cuanto suponga cultura. La ley Wert desprecia en el bachillerato las artes escénicas y restringe la música y la plástica. Ni un solo euro se destina a la compra de libros para bibliotecas públicas. Se resienten los museos con importantes mermas, hasta El Prado (“turístico”, “Marca España”) ha visto reducido su presupuesto en un 30%. El Teatro Real de Madrid el 23%. Teatro e igualmente cine, música y festivales asisten a momentos críticos por la tijera depredadora. Ni la Convención de la UNESCO DE 2005 que manda proteger y promover las expresiones de la diversidad cultural se tiene en cuenta a pesar de que España la suscribió.

De hecho, la estrategia del ministro liquidador de la Educación y la Cultura ha sido que cine, teatro y conciertos dejen de ser arte para meterlos en el saco del espectáculo, el entretenimiento. De este modo justifica la elevación de su precio. España ha pasado a ser  uno de los pocos países que considera la cultura una mercancía más.

Mariano Rajoy que acudió recientemente a la Biblioteca Nacional por primera en su mandato –puede que por primera vez en su vida- se refirió a ese concepto. Habló de que «el nuevo ecosistema de consumo cultural se encuentra ya en el cibersepacio». Ése al que, por cierto, quieren controlar también con subterfugios por su “peligrosidad”, creo que para la Seguridad Nacional que es cosa seria. El presidente del gobierno lo que valora es la lengua española como “producto más internacional y prestigiado de España». Y quiere que ley de educación -que ha perpetrado a medias con su ministro- impulse la cultura como «sector clave para adaptar lacompetitividad y transmitir una marca de vanguardia». Así ve el PP la cultura.

Lo peor es cómo la ven los ciudadanos que engullen este enorme retroceso sin problemas. Los mismos que no leen o, si compran un libro, lo hacen preferentemente de los autores que  “salen por la tele” y que -como decía, el premonitorio Huxley-  con los deportes, la copulación sin restricción y todo el soma que arrojan sobre todo las pantallas de plasma tienen bastante. Y, encima, cuando la ración de soma de comer, de estar sano, de tener una vida digna empieza a escasear tan alarmantemente.

El domingo el predecesor de Wert, Ángel Gabilondo, se refirió en un homenaje a José Luis Sampedro a cómo “se empieza por leer libros y, claro, se acaba queriendo arreglar el mundo”. De eso se trata, sí. Dóciles epsilones de carga, percebes sumisos, y casi ni eso, una masa krill para usar y deglutir.

Es entrar en la Cuevas de Altamira. En la Catedral Gótica de León. En el románico Castillo de Loarre oscense. En el diseño de vanguardia. En la desarmada derrota del “Ne me quitte pas” de Jacques Brel.  En la alegría de vivir de Singing in the rain. Es tanto… Sentarse ante El jardín de las delicias de El Bosco o ante cualquier cuadro de Goya que tan bien reflejó España. Es leer a Saramago y a Sampedro, y a Calderón y  a Gioconda Belli y a Richard Dawkins. Cada cuál tiene su imaginario, sus preferencias, pero un país de ciudadanos libres no puede reducirlo a la bota de Messi o el cerebro de Cristiano.  La cultura no es un bien superfluo. Y no es tolerable que un gobierno de epsilones venidos a más con mando en tijera se empeñe en embrutecer a la mayoría de un país.

*Publicado en eldiario.es

Si eres pobre o empobrecido, muérete

Bajan las pensiones y las becas para ir a la universidad hasta convertirlas en inaccesibles. Suprimen incluso las de transporte. Un ser como Mariano Rajoy –que se dice pronto-  acumula en estos momentos un poder omnímodo: la mayoría absoluta en el parlamento que le dio la ley electoral (en realidad es quien se la dio), en el gobierno, en las comunidades autónomas… y en la Justicia. Acaba de blindar el Tribunal Constitucional con mayoría ultraconservadora para que avale sus políticas. Rajoy, el gran percebe, acumula en estos momentos los tres poderes del Estado de Derecho. Soraya Saénz de Santamaría respondió, muy sentida -como se muestra en las ruedas de prensa del Consejo de Ministros-, que estos magistrados, éste por ejemplo,  han sido elegidos «por razones técnicas». Es decir, todo el gobierno y ella a la cabeza secunda esta situación.

No es país para pobres, ni para empobrecidos por este desvarío consentido. Nos preparan por ejemplo otra subida de la luz en Julio, un 5%.

Tras este desolador panorama con el que nos despertamos cada día –plagado además de robos, inmundicias y mentiras políticas- me detendré en las pensiones. Los medios afines –que son casi todos- están vendiendo pianos al personal, hasta comparándolas con las de otros países, para evidenciar lo europeos que somos. Aunque sean las nuestras de mucha menor cuantía y tras sueldos ínfimos. Con un par, el representante de CCOO en el grupo de “expertos”, Miguel Ángel Garcia, ha suscrito el informe y encima trata de justificarse. Y, más grave si cabe, la dirección confederal del sindicato también.

Representantes de Economistas Frente a la Crisis publican en eldiario.es un detallado e imprescindible análisis sobre la viabilidad de las pensiones. Os aconsejo leerlo completo. Pero voy a entresacar algunas frases:

  • La forma en la que se está vinculando la evolución de los ingresos del sistema público de pensiones, derivada de la crisis, y el desfase entre estos y el gasto en pensiones con una supuesta inviabilidad del sistema está plagada de errores conceptuales sobre los cuales se realiza una construcción argumental que carece de sustento para avalar un recorte.
  • El gasto del sistema público de pensiones español es, en relación al PIB, tan bajo cuando lo comparamos con el de la mayoría de los países de nuestro entorno que no cabría hablar de que su viabilidad esté en cuestión. Destinamos a ello el 10% del PIB, mientras que la media de la eurozona tiene un gasto del 12,2%, y el conjunto de la UE, el 11,3%.
  • El hecho de que los ingresos por cotizaciones sean en este momento inferiores a los gastos en pensiones, si indica algo es que lo insostenible en esta coyuntura es la caída de los ingresos debida a la recesión, y que, por extensión, lo verdaderamente insostenible es la propia recesión. Y el planteamiento urgente que se debería estar haciendo consiste en adoptar las medidas que permitan superar, de una vez por todas, la caída del PIB y del empleo.
  • La voluntad de decidir en este momento si es preciso realizar o no y, en su caso, dónde y cómo, recortes de gasto público es solo una decisión política coyuntural que nada dice acerca de la viabilidad de nuestro sistema de pensiones (que, como hemos dicho, requiere menos recursos que la mayoría de los países de la eurozona).
  • De tal forma, que en ningún caso se puede afirmar que la viabilidad del sistema de pensiones pueda estar siendo “seriamente cuestionada” por la severidad de la crisis económica. Lo que está en cuestión es la recesión y la caída de ingresos públicos que ocasiona.
  • Asimismo, vincular la viabilidad del sistema público de pensiones a la coyuntura actual de crisis, en la que la caída brutal del empleo (provocada en parte por la propia política económica adoptada a nivel europeo y nacional) ocasiona una caída de ingresos por cotizaciones, carece tanto de sentido como pretender que fueran inviables por ese hecho, por utilizar un ejemplo exagerado y expresivo, las instituciones democráticas del Estado como el Parlamento o cualesquiera otra.

Y añado yo ¿No se tratará de eso, de que la democracia es “cara”?

En pocas palabras, el empobrecimiento al que nos somete este partido y sus correligionarios con continuas mermas de ingresos y subidas de precios, hará muy difícil ahorrar. Y luego quedará una pensión miserable. Lo más práctico y lo más rentable para los sucios directores de esta empresa en la que han convertido España es morirse. El “sacrificio” último a aceptar como sugerían los “expertos”, entre ellos el del sindicato “de clase” CCOO. Ahora que ya estamos más preparados para tragar lo que sea, decían. Borregos al matadero vamos. Claro que digo yo que, antes de eso, habrá otras soluciones.