1) Nuestros sueldos son un 25% inferiores a la media después de la ampliación al Este. De la Europa de los Quince sólo superamos a Grecia y Portugal. Excepto los ejecutivos, que son los quintos mejor remunerados de la UE.
2) Trabajamos 2 horas mensuales más. Y disfrutamos 3 días menos de vacaciones anuales. A la cabeza, Francia con 38 días por año. Y sin puentes zanahoria.
3) Nuestra productividad, eso sí, es un 15% inferior. Los descabellados horarios –abrir por la tarde cuando otros cierran- pueden influir, además de la falta de planificación, en un país con sobreabundancia de puestos directivos.
4) Los impuestos se sitúan en la media de la tabla, pero –a pesar del considerable aumento de los gobiernos Zapatero- invertimos siete puntos menos en gasto social que la media.
5) Ocupamos uno de los primeros lugares… en fracaso escolar.
6) El 60% de los españoles no recicla la basura. Media UE 41%.
7) Sólo el 36% de los españoles conoce otra lengua distinta de la materna. Por debajo, únicamente los británicos que justo hablan inglés, el segundo idioma del resto. La media europea está en el 56%.
8 ) Pagamos las tarifas más caras de ADSL y telefonía móvil.
9) La rentabilidad de los fondos de pensiones en España es un tercio de la de Suecia.
10) El 31% de los jubilados españoles roza el umbral de la pobreza, debido a sus bajas pensiones. Ahí sólo nos “supera” Chipre.
11) La vivienda se ha abaratado en el Reino Unido el triple que en España, después de los pinchazos de sus burbujas inmobiliarias.
12) En toda Europa se estudia sin problemas “Educación para la ciudadanía” y son legales la píldora postcoital y el aborto en diferentes plazos. Salvo en Malta que lo prohíbe y en Irlanda que sólo se admite cuando existe riesgo de muerte para la madre.
13) Europa no tolera la corrupción de sus políticos. El último ejemplo: Gran Bretaña.
14) A pesar del actual ascenso de la extrema derecha en la UE, Alemania pena con cárcel la apología de su dictadura nazi y se esfuerza en borrar todos sus vestigios. Y Francia condena a su Le Pen por minimizar el nazismo.
15) En Europa, el terrorismo es asunto de Estado, ningún partido lo utiliza políticamente.
¿No sería deseable, por tanto, ser REALMENTE europeos?
Mira su cara, su expresión: frío, noche, miedo –pasado, presente y futuro-, cansancio, impotencia. Ha hecho una dura travesía en una barca neumática, enfrentada al bravo océano. Vio morir a otros compañeros, al menos -entre ellos- a 8 bebés. Y no pudo hacer nada, le desbordaban los elementos. Apenas un crío. Sabe que, seguramente, será deportado, enviado de vuelta a la casa de la que huyó porque no resistía más la miseria. La Europa que despreciamos sus usuarios es para él, y para muchos como él, un paraíso de oportunidades. Aunque lleguen con el que va a ser considerado “hándicaps” del color y del origen. Una nueva tragedia en el Estrecho de la inmigración clandestina. Pongan al lado del Papa, o de Florentino Pérez, o del coche de gran cilidranda,o de las últimas vacaciones en la playa, está foto en sus mesillas, quienes les niegan sus derechos, quienes se los han extirpado.
Un discurso histórico de Barack Hussein Obama en la Universidad de El Cairo que no tiene la repercusión debida en el país que –como empiezan a hacer casi todos- sólo sabe mirar adentro sin entender, ni apreciar, los hilos que mueven el mundo y le afectan. Hussein, Obama, está construyendo un nuevo EEUU, con otra dialéctica, lo que Nacho Escolar llama el uso de la palabra. Aún en la hegemonía del planeta, resulta esperanzador.
Un experto, que ya dio todas las claves hace unos días, nos subraya qué ha dicho Obama y qué representa, relatando la experiencia de escuchar el discurso con muchos de quienes crean opinión en España. Os dejo con Javier Valenzuela.
“En cualquier caso, Obama empleó el tono y las palabras exactas para comenzar a poner fin a una relación entre Estados Unidos y ese mundo que él mismo calificó como de «tensión», «miedo» y «desconfianza» mutuas. Obama también abordó todos y cada uno de los temas conflictivos, sin escabullirse ni al hablar de por qué EE UU sigue en Afganistán, ni de la desastrosa e injustificada invasión de Irak, ni del mucho dolor de los palestinos, ni de la ausencia de democracia y derechos humanos en buena parte del mundo árabe y musulmán, ni de la necesaria igualdad de la mujer”.
“En la posterior ronda de comentarios, sólo un conocido radiopredicador muy de derechas le puso un pero a la totalidad del discurso. En su opinión, Obama había hecho todo una exhibición de «debilidad» ante el, para él, peligrosísimo universo islámico. Al radiopredicador le había dolido en particular el que hubiera hecho una referencia a Al Andalus como modelo de convivencia, para lo que era la Edad Media, de culturas y religiones. Al Andalus, vino a decir, era una espantosa dictadura musulmana”.
“El 11-S y los días que siguieron todos nos sentimos neoyorquinos. Luego Estados Unidos se extravió, se hizo irreconocible, se convirtió en una potencia que recortaba derechos y libertades en el interior y se comportaba agresiva y autoritariamente en el exterior. Pues bien, Obama siguió este jueves intentando recuperar el gran capital de simpatía que su país recibió el 11-S. Y lo hizo ante el público más difícil: un mundo árabe y musulmán receloso no sólo por las políticas de Bush sino por décadas de doble rasero norteamericano. Y tal vez, como observaron tres de los participantes en el encuentro en la embajada de Estados Unidos en Madrid, consiguió su mayor punto de credibilidad cuando dijo: «La situación del pueblo palestino es intolerable».
La ultraderecha, según un sondeo, se coloca como segunda fuerza política de los Países Bajos (Holanda). Era peligrosamete previsible. Veremos qué sucede en el Reino Unido, en el resto de la UE. No son descartables otras «sorpresas» similares. No sigamos de espaldas a lo que acontece. La información puede seguir teniedo opciones a cambiar los desastres del sistema. Trivializada, controlada, aún es posible encontrarla. Nosotros tenemos una pequeña llave en las urnas. No importa lo que digan algunos impresentables políticos españoles: hay que votar. Europa a la deriva, mientras EEUU resurge de la mano de Obama -si le dejan-.
Estos días, los medios se dedican profusamente a publicitar los libros de sus colaboradores. Parece que todos hayan escrito algo. Con editoriales propias, algunos de ellos, sólo hablan de los suyos. Excepto RTVE. Quizás será porque no posee editorial. La Feria del libro de Madrid está abierta y, como siempre he dicho, es más una feria que un libro, más industria que cultura en un mundo –y sobre todo un país- que protege a quienes producen objetos culturales que a su contenido presuntamente enriquecedor.
70.000 libros se publican al año en España, la mayor parte en torno a Navidad porque es un regalo barato y socorrido, aunque, probablemente, se arrincona en la estantería, por falta de tiempo. Otro pico importante es, ahora, en torno a la feria del libro de Junio, dirigido a compradores que se proponen leer en vacaciones. Porque, me parece, estos lectores sí eligen y si pasan de la primera página. El 58% de los españoles se declara lector de libros, o al menos comprador. Una cifra muy baja comparada con otros países. Lo curioso es que casi la mitad de los españoles escriben y, más aún, dicen eso de “esto es para escribir un libro”.
No saben que buscar editor es una tarea ímproba –salvo los consagrados o quienes pertenezcan a un grupo mediático- y que, en el caso de conseguirlo, luego viene la gran epopeya de vender. Los grandes centros sólo ponen a la vista los libros de escritores que les garanticen con absoluta seguridad las ventas… o famosos por otra circunstancia, por “salir” en televisión. O aquellos promocionados por la propia editorial. Es decir, buena parte de las novedades de las isletas responden a un pago de la editorial, en dinero o en especie.
Uno de mis libros –“Ellas según ellos”- lo encontré siguiendo a un empleado en el Corte Inglés hasta… la sección de Medicina. Abrí mucho los ojos y pregunté qué hacía allí. “Como habla de la mujer”, evidentemente no lo hacía en el aspecto biológico.
Todos los escritores de renombre han de tener su libro listo para los grandes picos de venta. Allí pelean por el liderato desde premios Nobel a médicos de primera fila. Y con los sempiternos libros de fantasías pseudocientíficas –llamados de autoayuda- o pseudohistóricas –todas las familias templarias del mundo habido-. Sólo por milagro, de vez en cuando, surgen niños vestidos con pijamas de rayas, que se escapan a las férreas leyes del mercado y sobresalen sin medios, sin que su editorial cotice al gran centro para que ponga el libro visible. La mayor parte de los escritores reciben un 10% del valor del libro. Hay que vender muchos para que rente. Por eso, concentran los esfuerzos en media docena.
Este jueves comprobaré cómo anda el mercado este año. Y pensaré en quienes han depositado joyas literarias, pasión e ilusión en unas páginas que muchos no verán. El mercado tiene sus favoritos, reales o inducidos. Pero un escaparate como ése ofrece, sin duda, tesoros a quienes los sepan buscar. Igual tienen que apartar la maleza, pero los hay.
Con cierto pudor, y ganas de encontrar conocidos en la sombra o en el aire, estaré allí. Jueves 4 de Junio. Feria del libro de Madrid. En la prestigiosa Librería Alberti. Caseta 57. España, ombligo del mundo, es el mío.
“Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.
La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos”.
El proyecto se venía gestando desde las elecciones municipales y autonómicas, ahora ha sido aprobado por el parlamento regional: Baleares garantizará por ley comida, ropa y techo a todos los ciudadanos de la Comunidad. No sólo eso, los ciudadanos podrán acudir a los tribunales para exigir el cumplimiento de estos derechos: alimentación, vestido y vivienda.
El PP se abstuvo en la votación, argumentado que no queda claro en la ley quién asumirá el coste de estas garantías.
Por cierto, la medida de Baleares se dedica a necesidades perentorias. Falta por exigir a todos los poderes públicos que impidan -o hubieran impedido- la especulación urbanística. ¿Algún abogado en el foro?
Leer nuestra Carta Magna es un ejercicio estimulante para conocer nuestros derechos.
Vayamos al artículo 35:
.”Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo”
Articulo 16.3
“Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”.
Y ahora recordad que “la soberanía nacional reside en el pueblo español del que emanan los poderes del Estado”. (Artículo 1.2)
La soberanía reside en ti y en mi, en todos nosotros, no en los consejos de administración privados, ni en las hoy élites –bien degradadas por cierto- que elegimos para representarnos, ni en las normas morales dirigidas desde el extrajero Estado del Vaticano.
Y cada vez que hay una ley que favorece a los ciudadanos de a pie leemos la misma frase… “El PP se abstuvo”.
Decía anoche Iñaki Gabilondo: “Imaginemos a dos entidades bancarias intentando captar a un cliente. Imaginemos que ninguno de los bancos le dice nada de lo que va a hacer con su dinero, ni le propone nada, ni le presenta plan alguno. Imaginemos que en lugar de eso cada banco le ofrece detalles tenebrosos del banco rival, de sus marrullerías e irregularidades, acusándole de todo tipo de indecencias financieras. Pregunta ¿Qué creen Vds que haría el aspirante a cliente? ¿Examinar cuidadosamente todas las acusaciones y depositar sus fondos en el que le pareciera menos canalla de los dos?. O por el contrario ¿poner los pies en polvorosa, rumbo a su casa, para esconder su dinero en una caja de zapatos?”
La metáfora no puede ser más ilustrativa. Pero en mi impenitente rechazo de la “equidistancia” –con comillas- el hecho de que dos personas se enfrenten no implica necesariamente que ambas mientan. Los periodistas debemos buscar los datos fidedignos que orienten al ciudadano. Los datos. Algo que suele hacer Gabilondo, por cierto. Bien es cierto que los fanáticos los ignorarán si contradice sus creencias (lo que creen al margen de la realidad).
No vi el debate. Me propongo huir de los pozos de mierda por si me impregnan. Europa ha perdido la batalla en España en este nuevo round electoral: no les interesa ni a los implicados en la contienda. Sólo que somos todos, no sólo los candidatos oficiales. Escribe Blanca Vila, magistralmente, en El País, lo mucho que necesitamos Europa. Sí, los españoles en particular. Y ya no son las carreteras, sino su espíritu democrático. Una transición política desde la dictadura, vigilada en opción de poder por los vencedores, sin dilucidar responsabilidad alguna por los atropellos –España es el único país desarrollado que no lo ha hecho-, no podía traer otra cosa.
Aunque acudan dos mil personas a votar, es seguro que volveremos a mandar a representarnos en Europa a un señor -Jaime Mayor Oreja- que considera peor el aborto –legal en toda la UE- que los abusos sexuales a menores, penados en todos los ordenamientos jurídicos. Ahora dice que no lo dijo. Lo hizo.
O a Vidal-Quadras que considera que el error estuvo en la Segunda República que fue la que trajo el golpe de Estado y los cuarenta años de dictadura. Sí, la democracia funciona así: no nos gusta cómo funciona el gobierno elegido por los ciudadanos en las urnas, y sacamos los tanques y las bombas, fusilamos a unos cuantos y ya podemos vivir en “extraordinaria placidez”. En Alemania quienes defienden esas soluciones tendrían serios problemas con la ley. Aquí se les vota. Porque el problema reside en realidad en la sociedad española. La más atrasada culturalmente del mundo desarrollado, a excepción de la norteamericana. Un sólo ejemplo pero muy gráfico: mientras en Francia la película más popular fue en 2004 “Los chicos del coro”, en España fueron los Torrentes… de mal gusto.
La dictadura nos castró y supuso un atraso en todos los ámbitos del que no nos hemos recuperado. La aclamada transición enseñó a sus artífices que en España sí es posible dar un golpe de Estado y oprimir a la ciudadanía durante cuatro décadas con total impunidad. Por eso tenemos esta derecha que espeluzna en particular a la derecha francesa, y a la del resto de Europa a excepción de la Italia de Berlusconi. Por eso tenemos esta sociedad.
Necesitamos Europa, subamos a su tren en la próxima estación: el 7 de Junio. Costará buscar asiento, mucho, pero al menos debemos emprender la marcha.
Amanece brumoso en Roses (Girona) después de una semana de sol amable. Un barco blanco de vela blanca –como corresponde- surca la bahía, junto con algunas pequeñas motoras. Las gaviotas –esa sabia especie inmisericorde con las jóvenes inexpertas- graznan llamando a la vida porque por algo estamos en primavera. Con una insistencia realmente digna de encomio -entre angustiada, gozosa y provocadora- revolotean buscando pareja, como si sólo eso les importara. 20.000 habitantes, la mayoría –sí, la mayoría- emigrantes. El comercio –muy retrasado respecto a la vecina Figueres en el interior-, ha mejorado en los últimos tiempos, con boutiques regentadas… por franceses. En casi todas, tallas grandes porque hay un turismo senior que se refugia en España, sobre todo en invierno.
Amenaza a Roses un proyecto urbanístico apoyado por los partidos mayoritarios, contra el que clama la población informada. A cuatro pasos, tres parques naturales donde se prohíbe edificar. Calas, de diversos tamaños y accesos, para elegir. Y las montañas del pirineo a tiro de excursión de un día. Aquí saben cuando sopla el viento del mar o de tramontana. Y cómo repercute en el color del agua. Si las nubes amenazan lluvia o pasarán de largo. Se ven por la noche las estrellas, un lujo que no se disfruta en la capital de España. No hay atascos. Ni pitan desaforados los cláxones de los coches. El aire está limpio, se respira. Realmente se nota, hasta en los sufridos pulmones de los fumadores, que no entra veneno.
En el puerto de pescadores, se puede adquirir el pescado que pocas horas antes nadaba en el mar. El gallo de San Pedro o las escórporas. Y las deliciosas gambas autóctonas llegan moviendo sus patas a la sartén. El cordero es de primera calidad. Frutas y verduras como en muchos otros lugares.
Aquí saben a quién llamar –con rostro, nombre y apellidos- cuando algo deja de funcionar y presumiblemente acude sin grandes demoras. Se afanan en su trabajo, pero disponen de la riqueza del tiempo. Una barbacoa improvisada reúne a un grupo de amigos. Uno pesca en el mar con su hijo porque es festivo, pero se acerca en poco tiempo aportando las piezas logradas. Pioneros del turismo en su día, en la reducida mesa hay cuatro nacionalidades distintas. Rica conversación, apasionada en diferentes criterios, pero sin crispación. Y otros puntos de vista. Una gran relativización. Recelos del centralismo. Agravios del dedo permanente introducido en el ojo. Hasta el “cuando llueve en Madrid, llueve en toda España”.
Decía mi sociólogo de cabecera, Fermín Bouza, que es en Madrid donde existe la crispación, quizás porque es donde se ubican las sedes de todos los partidos nacionales, y de todos los medios informativos. Porque alberga el poder con todos sus males. Pero también, para el ciudadano de a pie, porque en la capital hay demasiada gente, demasiados coches, demasiadas tiendas, demasiadas ofertas y un dinero desigualmente repartido para adquirirlas.
Madrid espejo y agujero negro que nos engulle. El mayor de los pueblos españoles, sin ninguna de sus ventajas. Tendemos a definir España por lo que sucede en Madrid, en efecto. E ignoramos el clima vital de otros lugares, desde la paradisíaca Cádiz, a la austera Usón en Huesca, a esa Roses de los paraísos accesibles. A principios del siglo XIX, España contaba con 10 millones de habitantes, menos de la media europea. Hoy somos 46 millones. La población fue rural hasta el éxodo que impuso el desarrollismo de los sesenta. Hoy, es urbana, predominantemente. Más aún, el 80% de la población se concentra en sólo 1.200 municipios. Más de mil pueblos se han perdido en este camino hacia lo que se entendió por progreso.
Definitivamente hoy el sol huye para despedirme, pero siempre nos queda el “Si us plau”, el clásico local al borde de la playa, que aún conserva el sabor del vanguardismo de sus inicios.. Seguir mirando el mar, con los surcos de las pequeñas embarcaciones desplazándose despacio, sin prisa. Definitivamente, España no es Madrid. Por fortuna.
Nunca le faltan flores frescas, ni recuerdos españoles de sus visitantes. Hace 70 años que fue enterrado en esta humilde tumba del cementerio de Collioure, Sur de Francia. Hoy, Antonio Machado, recibía a un instituto de Barcelona y reconforta ver que no le hemos olvidado. Una veintena de jóvenes leían sus poemas con cierto nerviosismo por ser escuchados. Retomo los pasos del caminante que sabe que sólo así se hace camino, del que se fue ahíto de equipaje sin ambicionar la gloria, del intelectual que dejó España porque aquí nos estábamos matando y él mismo no era visto con buenos ojos. No era cosa de andar con bromas, Lorca acabó en una fosa común. Aunque fue llegar a Francia y morir, y no regresar ni en cenizas. Esas tumbas de ignominia que molestan y que llevan al Juez Garzón ante los tribunales, con la bendición del Partido Popular.
En el viaje hasta Coilluore, los pirineos catalanes hablan de Historia. Ancestral. Por aquí pasó el cartaginés Aníbal con sus 37 elefantes –200 años antes de la era cristiana-, vigilando la flota, perfectamente visible desde lo alto para conquistarnos tal como suena. De los exiliados españoles a Francia en el “apacible” franquismo, de los que vinieron huyendo de los nazis -aunque camino de Portugal-, que incluso tienen un monumento en la pista entre forestal y asfaltada que separa Francia de España en ese punto. Ya no hay aduanas en parte alguna, mucho menos donde nunca las hubo. Quizás entre un país que huele a terminado, pintado, ordenado, y otro al que le falta mucho por llegar a ese estado.
Querer enjuiciar al franquismo es materia de demanda al que lo promueve, me entero aunque –de vacaciones- quiera desconectar. Y la jurisdicción universal se suaviza, se abandona, porque molesta a muchos países esas inquinas de los jueces españoles, que –como la de Garzón- amargó los últimos días del dictador chileno Augusto Pinochet. Gracias a eso, a que otros sí “abren heridas”, otros países considerados por nosotros menos desarrollados tomaron fuerzas para acabar con la impunidad, y, por ejemplo, van a procesar al asesino de Víctor Jara, 36 años después de los hechos. Acuerdo de Psoe y PP, anunciado cuando Israel protestó -o así lo vimos el 1 de Febrero-, ya podremos dedicarnos a nuestras cosas que no es cierto lo del mundo globalizado y cada país entierra su mierda o le pone un marco, según le interese.
Pero El Ampurdá es maravilloso, el agua azul, verdosa, y transparente, y vivir aquí el triple título del Barça fue una experiencia impagable: la visualización de la felicidad. ¿Qué más se puede pedir?
Un periodista puede enorgullecerse de una exclusiva cuando es fruto de la investigación. Pero, a veces, la suma de datos despierta el olfato y uno acude al lugar preciso pudiendo -si las cosas van bien- encontrarse a la hora oportuna, con las personas y medios necesarios, justo en el sitio adecuado, para ser testigo de un hecho excepcional y poder contarlo. No es más que eso.
9 de Noviembre de 1989. Han pasado 20 años y aún me estremece el recuerdo de aquel paso fronterizo del puente de Bornholmer, en Berlín, cuando el Muro de la vergüenza se abrió. Y el pensar que sólo estábamos allí para dar testimonio del hecho el equipo de Informe Semanal, compuesto por el realizador Jose Luís Martí –prematuramente fallecido-, el cámara Laureano González y un fugaz ayudante de sonido que dejó la profesión; el embajador en la RDA, Alonso Álvarez de Toledo y Kerstin, la intérprete.
Ayer mismo recordaba lo que apenas he contado y, hoy, es Arcadi Espada quién lo reseña en El mundo y en su blog. Le llaman la atención muchas cosas de aquella noche. Y creo llegado el momento de ir comentando algunas -lo haré más próximamente-. Arcadi ve ahora a Alonso Álvarez de Toledo como «un embajador de la época post Flandes», pero debo decir que hoy y entonces era también un lúcido representante de nuestro país en una zona difícil a quien apasionaban los cambios que estaba viendo en Alemania y en todo el bloque del Este y que se moría por darle trascendencia. Como si alguien conociera un secreto que va alterar la historia y no encontrara quien le escuchase. Por eso me brindó toda su ayuda, cuando le llamé con un visado en las manos -largamente demorado por las autoridades de la RDA- que de repente y sin saber porqué se convertía en apremiante urgiendo a acudir aquel mismo día –miércoles 8 de Noviembre- a Berlín. Tras hacer maleta de emergencia, llegamos sobre las 11 de la noche.
Aprendí mucho aquellas intensas 24 horas que siguieron. Fui de sorpresa en sorpresa. La mayor, quizás, no entender cómo ese comunismo había podido mantenerse tanto tiempo en esas circunstancias. Insisto, nadie derribó el muro –visualización del telón de acero-, cayó por consunción, podrido. Habrá tiempo de ir explicando porqué llegué a ese rápido convencimiento, corroborado por ya dos décadas de distancia.
El caso es que acudimos a una rueda de prensa, en la que apenas se entiende nada –aunque lo tradujera textualmente Kerstin-. Habla el portavoz comunista de una ley de viajes -tenían prohíbido salir y el Muro se construyó para impedirlo-, pero apenas concreta detalles. Contesta, a una pregunta imprecisa sobre esas medidas que intenta saber cuándo se van a hacer efectivas, un «ahora» que, sin embargo, no parece significar nada. Nos vamos a casa del Embajador, escuchamos las noticias, tampoco son explícitas, pero pensamos que lo mejor es darse una vuelta por el Muro. Álvarez de Toledo dice: aquí mismo tenemos un paso, Bornholmer. Por eso fuimos a ese punto y no a otro y fue el primero que se abrió. Apenas había 50 personas curiosas y expectantes. Laureano enciende la cámara y el foco. Comienzo a hacer preguntas. La pequeña antorcha de potente luz enfoca, detrás, a los guardias poco acostumbrados al periodismo viviendo en una dictadura y ¡abren la puerta! Nadie me quita la idea de que la llave fue aquél foco. Porque el resto de los pasos fronterizos se franquearon después y no había -la historia lo ha confirmado- una orden precisa de apertura, no en ese momento. Mi corazón, lo confieso, galopa. Casi me cuesta hablar. Sé lo que está pasando. A Arcadi le sorprende la mesura. En efecto, nada mejor que las imágenes vivas. Éste es el vídeo.
“¿Sabía usted que las cámaras de Informe Semanal fueron las únicas que grabaron el acontecimiento aunque luego nunca hicieron gala de aquel éxito periodístico?”, escribe Arcadi Espada. Y eso tengo que explicarlo. En el periodismo español hay mucha gente que vive de las rentas incluso de hechos en los que no ha participado, os lo aseguro. Se aúpan y se promocionan a sí mismos. Y establecen redes. También existen redes en esta profesión. En consecuencia: siempre he tenido un tonto pudor por un lado, admitía la dosis de suerte en haber estado allí en el momento justo y no creía que fuera una exclusiva buscada como otras, y , asimismo, mantenía la ingenua esperanza de que exista una cierta justicia que pone las cosas en su sitio. Eso no pasó. En absoluto. Tampoco estaba inscrita en ninguna red o partido. Añadamos que esos días en Berlín entendí la obra de Jean Paul Sarte en donde dice que el infierno no es una caldera en llamas, sino “los otros”.
Un día, muchos años después, empecé a pensar que TVE sí tenía derecho a presumir de su exclusiva en la apertura del Muro de Berlín -y que se había obstinado, seguramente por desidia, en ignorar-, incluso libros alemanes han relatado que éramos allí, en Bornholmer, los únicos periodistas presentes. Y nadie me escuchó. Cuando se buscan en youtube vídeos de la caída del Muro de Berlín, aparece el primero uno sobre un programa llamado «La imagen de tu vida», emitido por TVE, que tuvo gran éxito. Pusieron un trozo del telediario hecho en Madrid. Ese programa recordatorio lo elaboró una productora. Más abajo en las búsquedas está «Documentos TV». Otra productora. Ni una mención a la exclusiva de la empresa. Un día, con ocasión de los 30 años de Informe Semanal en 2003, Curro Aguilera me llamó y me invitó a contarlo entre otros muchos reportajes destacados. Al poco conseguí regresar al programa desde el «exilio». Y volver a hacer reportajes. Llegó así el aniversario de los 50 años de la televisión en España. Me correspondió elaborar -con Carlos Alonso- uno de los tres temas programados, una visión sociológica del cambio que había supuesto para nosotros. Marga Gallego contó la historia en sí, en cuanto a programas, y Maite Pascual se encargó de concretar los hechos más reseñables de esos 50 años con entrevistas.
Ahí ya no me callé. Insistí en que se contara la historia tal como había sido e incluso invité a Maite –tras agrias reuniones con la dirección incluida- a que llamara al menos a Álvarez de Toledo. El caso era difundir -¡por fin!- que TVE estuvo allí. Pero ella se negó categóricamente. Y nadie pudo hacerle cambiar de idea. Tampoco sacó otras exclusivas notables, de Rosa María Calaf por ejemplo. Rivalidades femeninas. Pascual habló del Muro, sin duda, pero invitando creo a un profesor y sin decir ni media palabra de la exclusiva de TVE.
El reportaje sí está en los archivos, pero mal etiquetado -a pesar de los excelentes profesionales que hay en ese departamento-, aunque también me he agotado de decirlo. Responde a aquel infierno de “los otros” que se vivió en Berlín en 1989. A veces aún me llaman para encontrarlo. Hay que poner en el ordenador la fecha exacta de emisión y el título: “De la vergüenza a la libertad”. Escribiendo «caída del muro de berlín» o similares, salen imagenes de agencias y posteriores al momento de la apertura. Por cierto, Laureano y yo salimos el mismo día de TVE con el ERE, el mismo día.
Ha sido de nuevo Alonso Álvarez de Toledo el que ha removido el asunto -del que otros dan conferencias sin haber estado allí, pero, indudablemente, basados en sus muchos conocimientos-, con sus cartas y llamadas. Para él fue el hecho más importante de su vida profesional. Para mí también. Gracias a Arcadi Espada por recordarlo.
El próximo 4 de Junio firmo «España, ombligo del mundo» en la Feria del libro de Madrid del parque del Retiro. Será de 7 a 9 de la tarde en la prestigiosa Librería Alberti.
Me gustaría que os acercaráis los que podáis. Así nos conocemos.