Morir entre el sol y el asfalto

A las víctimas hay que ponerles cara, hay que ponerles vida: la que tenían. Pues bien, se llamaba Rafael Luque, tenía 54 años, una esposa y dos hijos –un chico y una chica–. Muchos amigos y vecinos de Arahal, Sevilla, que hoy están desolados. Este miércoles falleció tras haber pasado el día en el tajo echando asfalto a la carretera A-406 en Morón de la Frontera, a 27 kilómetros de su casa. Llegaron a registrarse 45º  en la zona, que aumentan por efecto del calor del propio alquitrán caliente que se pone en 170º. Los compañeros del fallecido, cualquier persona con sentido común, dicen que “es inhumano trabajar con estas temperaturas”.

Los compañeros relatan a AionSur.com que entraron a trabajar a las 7,30 horas de la mañana, a las 18.00 pararon porque se les había terminado el agua y el propio Rafael se acercó al bar donde suelen comer a llenar unas garrafas. Tras reanudar el trabajo, empezó a sentirse mal y fue sobre las 20.00 horas de la tarde cuando notaron que Rafael evidenciaba problemas serios de salud y llamaron al 112 de Morón. Poco después, fallecía. Hagan un cálculo de horas de trabajo. La Consejería de Salud de la Junta de Andalucía confirma que Rafael Luque murió “por un golpe de calor”.

Un representante de la empresa, Construcciones Maygar S.L., declaró a Canal Sur que la obra era muy urgente. Amigos y vecinos insisten que, en ese caso, al menos deberían haber contratado dos turnos. Los sindicatos creen que se ha incumplido la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Maygar no cuenta con representación sindical.

Rafael es uno más en las estadísticas de los accidentes laborales. Todos tenían una vida, y hay que decirlo así aunque parezca una obviedad. Para él y tantos otros no rige la pueril cantinela del verano que se redobla más cuando aprieta en ola de calor. Ésa que nos recomienda ir por la sombra, beber líquidos y no hacer deporte. También es mala suerte.

Rafael no era famoso, ni llenará otras páginas que las de múltiples días de dolor para sus allegados. Sí es ejemplo de cuánto debemos hablar del estado del trabajo en España, que lleva a aceptar condiciones intolerables por la precariedad. Por la amenaza de despido explícita o latente. Excesiva competencia ante tanto desempleo. Concretamente, Andalucía, con Extremadura y Canarias, Ceuta y Melilla, se encuentran entre las 10 regiones con más paro de la Unión Europea, según un estudio de Eurostat.

Pero hay mucho más aún. En el país de la falsa recuperación que vende el Gobierno y su largo brazo mediático se da la paradoja que resumía Belén Carreño: es una recuperación sin empleo, que deja atrás millones de parados. ¿Cómo es posible que se firmen dos millones de contratos como ocurrió en junio y el paro baje en 100.000 personas? Porque el 92% de los “empleos” son a tiempo parcial, muy parcial, y temporales, muy temporales. En el mercado laboral español, casi tres millones de ciudadanos (2,8) trabajan por horas y la mayoría lo aceptan así porque no hay otra cosa. Según el Banco de España, esta anomalía enmascara las cifras del paro que sugiere estarían, de contabilizarse con rigor, en torno al 30%. Certifica sobre todo que con empleos tan cortos y escasos no se puede vivir.

Y mal pagados en muchos casos, no en todos. Hemos llegado a tener salarios que no dan para cubrir las necesidades. Los sueldos en España han bajado con “la crisis”, la crisis de la decencia seguramente.

Rafael murió en su puesto de trabajo. Era su labor diaria, como es la de sus compañeros que siguen ahí echando asfalto, sintiendo el mismo calor y olor. No es una actividad fácil, ni mucho menos. Y encima les añaden dificultades. Son demasiados los trabajos que se están degradando. Cada día se palpa el estrés de quienes han de multiplicarse por dos o por tres para cubrir las necesidades que se les requieren en el puesto. Y con la inseguridad permanente de cuánto durará su empleo. Solo en la mañana de este viernes, he visto a empleados de una operadora de telefonía observando, con estoicismo, la larga fila de clientes que aguardaban la apertura de puertas e irrumpían en algún caso con exigencias. Era como para salir corriendo. Poco después he encontrado a una periodista de cajera en un supermercado. “Pagan tan mal en todas partes”, me explicaba. Se ahorra a costa del bienestar de los asalariados.

Desde luego, se ha perdido en gran medida lo que siempre fue un privilegio y ahora parece una rareza: trabajar en lo que a uno le gusta. Acudir con ilusión, salir satisfechos de lo realizado. Hasta en trabajos vocacionales, duros de por sí, se padece la frustración e impotencia de la tijera que limita. La sanidad pública, la gran pagana de las ambiciones privatizadoras del PP y similares, por ejemplo. España es el país de la OCDE (salvo Grecia) que más ha reducido su presupuesto sanitario. Y no hay justificación alguna. Explicación, sí. Fácilmente deducible.

Lo que está ocurriendo en España compagina mal con carrozas y vestidos y la exultante e insultante frivolidad de los medios. Con la permanente distracción de lo esencial. Porque se puede tener un trabajo que llene aun con todos los contratiempos que puedan aparecer. Un trabajo que satisfaga incluso si la autoexigencia es alta. Se lo digo por experiencia. Y se nota porque el trabajo es una parte esencial de nuestra vida. De tenerlo, su carencia involuntaria es otro drama.

No creo que Rafael eligiera entre todos el trabajo que tenía, aunque llevaba muchos años en obras de carretera. Ni que el horizonte idóneo al despertar sea ir a echar asfalto durante horas a pleno sol, sol feroz, sin apelaciones. Ni ir a pelear con las limitaciones, ni el sobrecargo de trabajo. Todo es necesario para que el engranaje social funcione, pero no hay derecho a tantas trabas. En condiciones tan injustas que obligan a pagar precios irreversibles.

La responsabilidad de esta debacle va contigo

La primera en la frente. El diario.es abre con esta noticia: Interior releva al comisario jefe de los policías que investigan al PP. El elegido para dirigir ahora la Brigada Anticorrupción es un comisario de la total confianza de la cúpula policial. José Manuel García Catalán ocupará el puesto del veterano José Luis Gudiña solo un año después de haber ascendido. Es el tercer cambio en los puestos de mando sobre los policías del caso Bárcenas en lo que va de legislatura.

¿Qué sociedad tolera esto? ¿Qué oposición política se calla o agita levemente los tiernos puñitos sin eficacia alguna? Día tras día, el ministerio del beato Fernández Díez, busca sin el menor disimulo cauces de impunidad. Porque ¿qué otro objetivo puede tener este baile de cargos continuo? Se diría que ninguno “les gusta” dado que no paran de encontrar indicios de corrupción en el partido que gobierna España.

Recordemos que la justicia da por hecho que existe una contabilidad B, de dinero negro, en el PP con distintas “sucursales” regionales. Y la sociedad no solo traga sino que parece dispuesta a seguir votando este estado de cosas.

La encuesta del CIS tiene “cocina”, es mucho presuponer a estas alturas una intención de voto sobre lo que dice el voto directo, pero lo que sí está claro es que el PSOE de Rubalcaba y Valenciano se precipita al abismo electoral, más aún que la empresa de Rajoy y Cañete que ya es decir.  Y eso no se puede consentir. Las “gentes de bien”, los poderes fácticos (mediáticos en cabeza) quieren bipartidismo sin fisuras. Y cada vez cobra más fuerza una coalición PP-PSOE que propician distintas “personalidades” y medios. Un futuro desolador… que aún podemos remediar.

pais.bipartidismo

¿Entramos en detalles menudos? Se preparan para subirnos la luz de nuevo. 

El caos de la administración española llega al punto de subcontratar de tercera mano y encima no pagar a los empleados.

Los datos del paro registrado reflejan un aumento del empleo y de la afiliación, contradiciendo a la EPA que sigue mostrando destrucción de empleo. Ni un organismo internacional prevé una reducción del paro en España a corto plazo. El 91% de los contratos suscritos son temporales y a tiempo parcial, en el exiguo 9% de indefinidos también hay fuerte predominio de los parciales. Rajoy ha creado un millón de parados, pero, eso sí, ha precarizado todo el trabajo. De forma que algunos sujetos del régimen no tienen ni pudor en proclamar que, encima, tenemos que dar las gracias.

Un parado sin ayudas no puede ponerse exquisito“, dice el presidente de la patronal valenciana. O este otro:

gracias,trabajo

Cada uno de nosotros somos responsables de las mermas en la sanidad que ocasionan ya víctimas. De que se haya cercenado la educación y el futuro de niños y jóvenes. De la precariedad consentida de los trabajadores. Del… espectacular aumento de la riqueza de unos pocos desde que gobierna Rajoy.  De una corrupción de tal magnitud y tan soez que ni un país de medio pelo la toleraría.

¿Y quién más lo es? ¿Quién fundamentalmente? Acudo hoy a lo que argumenta un colega. Guillermo López García.  En concreto a la parte de su análisis que se refiere a la responsabilidad de los medios informativos (decisiva en mi opinión):

“El segundo punto fuerte es mediático. Por resumir mucho el asunto, en los últimos dos años el PP ha logrado controlar, directa o indirectamente, casi todos los grandes grupos de comunicación (los que aún no controlaba, quiero decir). Y, sobre todo, ha desactivado a los grupos tradicionalmente afines al PSOE. El primero, Público-La Sexta, desapareció como tal hace dos años, y hoy La Sexta es propiedad de Planeta. Como Antena 3 y como La Razón. El segundo, el grupo Prisa, sobrevive gracias al apoyo de Telefónica y de la banca española y vive desde entonces una notoria luna de miel con Mariano Rajoy.

Un control mediático de esta envergadura, que abarca casi todas las televisiones, radios y periódicos impresos, es crucial para vender, nunca mejor dicho, la historia de la recuperación, que es por el momento una recuperación etérea, que los ciudadanos no ven. O ven, más bien, lo contrario. Que no está ahí aún, pero estará. No es que sea un soporte discursivo muy sólido contra las evidencias en sentido contrario que, día tras día, podemos percibir los ciudadanos, pero con menos se han montado exitosas religiones.

Además, si las religiones pueden aportar milagros, el Gobierno, medios de comunicación mediante, puede aportar encuestas, que acreditan que los españoles se están convenciendo a marchas forzadas del milagro de la recuperación, aunque aún no lo noten; y que, en definitiva, irán en masa a votar al PP, como siempre. ¡O aún más, que con un par de semanas más de encuestas exitosas el PP se planta en un 50%! Claro está que luego uno mira los datos de intención directa de voto (o los sorprendentes saltos, siempre favorables al PP, en apenas unas semanas) y las cuentas no salen, pero eso es porque los votantes son tímidos, o aún no saben que acabarán votando al PP, que también puede ser”.

Por eso asistimos a la manipulación y propagan de los medios grandes, más sutil -y más dañina por tanto dado que se agazapa en una presunta progresía- o totalmente a trasero descubierto.

razon.111.

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A ver,  someterse al poder, la “compra” de la prensa,  sucede en otros países. En Francia la respuesta ha sido diferente a la española que apenas se oye un ruido (aunque sean las lentejas para hoy y la calle para mañana). En Le Monde sus redactores jefes han reaccionado: han dimitido. En su texto reivindican el papel crítico de la prensa que, según ellos, se ha perdido en su periódico. Crítico. Aquí ya vemos qué hay.

¿Y cada uno de nosotros qué podemos hacer ante esta catástrofe continua? ¿Seguir enchufados a los medios que nos venden las “verdades” del gobierno y alimentando sus estrategias y cuentas corrientes? ¿No hay nada más que podamos hacer? Se trata de ser cómplices de todo esto… o apagar ciertos programas de televisión, periódicos impresos e incluso páginas web. Una significativa merma de audiencias, operaría algún cambio. Hay precedentes. A esta gente le interesa más el dinero que nada.

La diferencia es esencial. Siempre se puede hacer algo. Cada gesto cuenta. Lo último -si se aspira a tener una mínima decencia- es permanecer ajenos a problemas tan graves, colaborando en realidad a su gestación y mantenimiento.

Bañez pide a gritos su destitución

bañez

La aún ministra de Empleo, Fátima Báñez, ha pedido a gritos su cese. Ya no es solo por nefasta gestión que ha elevado el paro desde el 22,85% en el que se lo encontró al 26%. El registrado en el INEM, que el real ofrece muchas mayores proporciones. O la destrucción de empleo que se acerca al millón de personas. El incesante flujo de “movilidad” exterior. Ahora va y pide a las empresas que “hagan políticas sociales con sus beneficios y no con cargo al sistema de protección social”.

Todo viene porque otro de sus ineptos colegas, el gobierno en pleno para ser justos, ha visto que necesitaba urgentemente dinero -a pesar de la desbordante “recuperación” a la que dicen asistimos- y ha decidido por sorpresa que coticen como ingresos varias retribuciones en especie: pluses de transporte, aportaciones a planes de pensiones, vales de comida, seguro médico. Las empresas han protestado enérgicamente y han dicho que van a perderse un gran número de puestos de trabajo.  Eso al PP le da igual, lo importante es arramplar con fondos de donde sea para cuajar esta hermosa recuperación que pregonan a los cuatro vientos.

Es cierto que las empresas compensan en complementos -que probablemente obtienen a mejor precio por el número de empleados- lo que debería ser sueldo, pero nadie les obliga a dar esas mejoras y la medida del gobierno no hará en un momento de tan durísima crisis –real- sino que los trabajadores se queden también sin eso. También.

Esta mujer que invoca a la Virgen del Rocío para solucionar la crisis acaba de certificar que su puesto es inútil. Si son las empresas quienes deben hacer “políticas sociales” –que es como pedir peras al olmo- y no el Estado, ella sobra. De hecho ha sobrado desde el primer día porque en lo que la Virgen almonteña y ella han metido mano ha servido para  crear más parados y abaratar todo el empleo español. Hace falta ser una feligresa muy mala para mentir diciendo a toda hora que se está creando empleo cuando ni siquiera ha vuelto a la cifra en la que lo encontró.

A una recuperación grandiosa asistimos. Los bancos  -a los que este gobierno, como el anterior aunque no en tan gran medida,  ha regalado nuestro dinero- piden para dar créditos a buen precio una nómina de 2.000 euros como mínimo.Entretanto, están vendiendo de saldo España a fondos buitre. Y ya me explicarán en qué están pensando como modelo productivo. ¿En la esclavitud de los asalariados? Pues esto es cosa de Báñez precisamente. Y de su jefe Rajoy.

Un gobierno que pidió a Obama hiciera una declaración de condena a Cataluña a lo que éste se negó. Habló del “gran liderazgo” de Rajoy pero luego le regaló chocolatinas. Báñez debería ocuparse en recoger los envases, por ejemplo. No da muestras de servir para ninguna otra labor. Y, en un país serio, ella, como todos sus compañeros, estaría ya sin trabajo. Precisamente para que el resto pudieran tenerlo. Para que el país que tan mal gestionan se ocupara de lo que debe ocuparse. Es la Constitución la que designa a España como Estado Social. No le llama, todavía, Estado Mercantil. Tampoco ha establecido, aún, la “ley de la selva” como modelo de relaciones laborales. Donde cada uno lucha por lo suyo, menos esta cuadrilla de ministros que viven a costa de los demás como marqueses ocupados, única y exclusivamente,  en destrozar lo que teníamos.

Actualización:

Los empresarios dicen que anularán convenios si las retribuciones en especie cotizan.

Y aquí un excelente resumen en números de lo que implica el mordisco de Báñez/Rajoy a las nóminas.

El FMI pide al Gobierno que “profundice” en la reforma laboral

Pero, como no será suficiente, ha pedido a Rajoy alguna cosilla más.

El gran timo de la crisis

Hay una vil estafa de la que apenas se está hablando: cómo los desaprensivos de siempre -a todos los niveles- están utilizando la excusa de la crisis para rebajar sueldos y derechos, y aumentar precios al mismo tiempo.  

 Si ha disminuido en el consumo se podría entender que los comercios mermaran personal o salarios, pero lo están haciendo igual prósperas empresas industriales y de servicios. Los mileuristas, cuya existencia mayoritaria asombraba a los países europeos de nuestro nivel, ya casi son un lujo: ahora se pagan 600,700,800 euros. Con suerte. Son utilizadas argucias como reducir parcialmente la jornada pero exigir la misma producción. Es decir, dar menor remuneración por el mismo trabajo. O despedir y contratar a la misma persona por horas y sin derechos.

Muchos empresarios –privados y públicos- han sacado el látigo del destajo, reduciendo empleos y obligando a quienes quedan a realizar el de los que faltan. La falta de productividad española tiene causas mucho más serias que la supuesta pereza de los trabajadores. Nuestro ejemplar empresariado adolece de falta de organización y de demasiadas reuniones y comidas que, por tanto, inciden doblemente en el asalariado que ahora realiza un trabajo doble.

Otra novedad actual es trabajar gratis. Como lo oís. No quizás en un horario, pero sí por labor. Se está extendiendo como el aceite.

El gobierno –dócil ante los “mercados”- nos ha impuesto además una “reforma” laboral que posibilita poner de patitas en la calle casi por nada. Ya está ocurriendo: inoportunas enfermedades, embarazos, disidencia.

Es decir que ese corazón timador de muchos españoles que avala nuestra historia con la ensalzada y consentido picaresca se encuentra en su pleno apogeo. La crisis ha hecho aflorar a buena parte de los tramposos, embaucadores, estraperlistas, chantajeadores, timadores, trileros y ladrones que siempre han vivido entre nosotros.

Doy por sentado que, en un país con 4 millones de parados, si todos ellos no obtuvieran ingresos realmente, veríamos las calles llenas de barricadas. Sé que muchos desempleados viven de la familia y amigos. Pero otros trabajan en la eufemísticamente llamada economía sumergida, la que nos roba a todos los españoles la cuarta parte de los ingresos del Estado. Añadid los millones que se llevan los políticos corruptos y veréis que aquí se trabaja para que vivan los “listillos”, pobrecitos sinvergüenzas.

¿Y qué más está pasando? Tengo un sueldo decente sin alharacas y estoy viendo mermado seriamente mi poder adquisitivo. Al punto de sufrir un respingo si algo se rompe o de mirar el gasto como en los tiempos de mayores penurias, que de todo ha habido. Todavía no ha llegado el recorte que sí sufren ya varios conocidos que cobran del Estado, como mis amigas enfermeras por ejemplo. Sin entrar en detalles adyacentes, lo cierto es que nos estamos apretando el cinturón al punto de perder un tanto el aliento.

  Sutilmente y sin avisar por completo, ha subido todo. Flagrante el incremento de los impuestos municipales que yo sufro del bienhallado Gallardón. Pero la gasolina se está acercando ya por ejemplo a sus precios récord. El IVA se ha notado, y se ha notado el recargo adicional de algunas tiendas. Estamos viviendo la segunda era del “redondeo”. No entiendo que el salmón fresco de piscifactoría cueste ahora casi el doble. El caso es que la cesta de la compra básica, duele. También se puede no comer, que es tan sano y estiliza la figura. O atiborrarse a pasta como hace tanta gente ya. Y encima nos toman por tontos, seguramente lo somos. Acabo de ver una “increíble oferta” de 3 latas de atún en pack, notablemente publicitadas, en las que habían bajado 14 céntimos. Seguramente les cuesta más el cartel donde se anuncian.

Ah, pero hay quien todo esto no lo sufre. Sin ir más lejos uno de los mayores defensores del sistema que nos ha traído a esta situación. El mismo que asesora a esa prensa tan poderosa que califica y hace sufrir a países enteros. Ante la que tiemblan los gobiernos, al punto de ver en sus salas de juntas a nuestro presidente del gobierno o a nuestra ministra de economía. La empresa de José María Aznar ha obtenido beneficios récord en el peor año de la crisis. Famaztella ingresó 620.000 euros y, descontados gastos, ganó 445.000, según figura en el Registro Mercantil. La sociedad fundada con 3.000 euros de capital en 2004, acumula ya 1,6 millones de patrimonio. Y lo más divertido: el gran patriota invierte en dólares la mayor parte de su activo. Claro, hay una poco escondida ya batalla por cargarse el euro. Mediática y de los mercados.  

¿Lo más? No, todavía hay otro aspecto más sorprendente, el objeto social de la empresa: “la explotación de los derechos de propiedad intelectual en todas sus manifestaciones”. De Aznar y señora, sí. Desde luego, ellos y todos los de su calaña, demuestran ser mucho más inteligentes que quienes les aúpan y consolidan.

Las nuevas bases laborales

Dos imágenes compiten hoy en la actualidad mundial y están rigurosamente unidas: las manifestaciones del 1 de Mayo por el trabajo (en España con cifras trágicas de desempleo) y la recién inaugurada Expo de Shangai. Ha costado esta última 55 millones de dólares. Pero hay más fotos de China a considerar. Vamos a ver la que envió un clandestino activista sindical chino –no tienen sindicatos reales – sobre las condiciones laborales en su país. En concreto en una fábrica para Microsoft. Son adolescentes que se ven obligados a dormir en su puesto de trabajo. “Nosotros somos como prisioneros… no tenemos vida, sólo trabajo”, dice.

Retomo gran parte de un post que publiqué en el caluroso verano. Cuando China despertó nos pilló desprevenidos. 1.300 millones de personas, ubicadas en el cuarto territorio más extenso del mundo, a quienes dejamos abandonados a su suerte, como a tantos otros. Aún asistiendo a las matanzas de Tiananmen en 1989 que sofocaron drásticamente las protestas populares. La férrea dictadura comunista ensayó con éxito la economía capitalista e irrumpió con fuerza en nuestro mercado. Aguardó su momento de expansión y de dominio, y éste llegó.

La liberalización absoluta de todos los mercados, suprimiendo cuotas y trabas, a partir del 1 de Enero de 2005, se acordó para favorecer a los países del Tercer mundo. Ni siquiera estaba entonces China en la Organización Mundial del Comercio, (OMC) pero su entrada en 2001 tras cuarenta años de cierre, cambió todos los planes. China se había preparado a conciencia, se había asegurado su papel de proveedor de mercados, disponía de una fuerza laboral de 20 millones de personas -sólo para el sector textil- y había acaparado maquinaría y tecnología.

Se inició la nueva ruta de la seda. Y del algodón. Y del lino. Trabajado ahora toscamente por las prisas y para ahorrar costes. Los barcos vienen con todo tipo de productos, a unos precios con los que es imposible competir. Una empresa china oferta a un empresario español su mercancía -me facilitó datos documentados, escritos, para un reportaje que hice entonces en Informe Semanal a mi iniciativa-. La fábrica dispone de 260 trabajadores que, por 80 euros mensuales, sacan 200.000 camisas al mes, una productividad insuperable que logra productos a un precio irrisorio. Para cualquier industria china la nómina es un factor poco reseñable. Se ha cifrado en el 1%. Lo dijo textualmente un jefe de personal.

¿Cómo lo consiguen? Con una mano de obra barata, sin derechos laborales, que sin embargo quiere huir del campo donde sólo trabaja para comer. En poco tiempo ha visto a enriquecerse a muchos de sus compatriotas y el Estado, mezcla de totalitarismo proteccionista y liberalismo feroz, subvenciona empresas y facilita créditos que no siempre se pagan. Cualquier chino aspira a esa vida mejor, aunque tenga que empezar por cobrar, como asalariado del textil, entre 50 y 100 euros al mes, en jornadas de 10 a 16 horas y con un día de descanso semanal como máximo. Aún así, les compensa o les venía compensando. Lo mismo sucede ya en la fabricación de juguetes, televisiones, automóviles y ordenadores.

Mil trescientos millones de consumidores, sometidos a un poder dictatorial. Pero todos los países bajan la cerviz ante China, el país que acapara el 65% de las ejecuciones mundiales, según datos de Amnistía internacional. Los dirigentes políticos no materializaron su promesa de no acudir a los Juegos Olímpicos. Prácticamente todos pasaron por taquilla. Igual que en la Expo de Shangai. No pueden arriesgarse a perder semejante negocio. Ése que dicen hacer en nuestro nombre, por cierto. Por nuestro bien.

Desde hace meses los interlocutores válidos en el mundo son China y EEUU, que hasta abordan la remodelación del mundo. “Las relaciones entre Estados Unidos y China determinarán el siglo XXI”, dijo Barack Obama en la inauguración de una conferencia de alto nivel.

Hundido el comunismo, la izquierda socialdemócrata incluso, con el capitalismo sostenido artificialmente por los gobiernos, China aguarda cada vez menos agazapada y más presente, a ocupar su lugar en la Historia. China ya es, según algunos baremos, la segunda potencia económica mundial (era la tercera en Julio, cuando escribí el anterior post).

Los acallados Bloggers chinos cuentan y no acaban sin embargo. Cuando pueden. Según una investigación interna llevada a cabo por varias instituciones autorizadas en Beijing, de los 3.000 mayores multimillonarios en China, más de 2.900 son hijos de cuadros de altos rangos del Partido Comunista Chino; esto quiere decir que más del 95% de los multimillonarios chinos están vinculados al partido único. Estas cifras sirven a los comentaristas neoliberales para asegurar que ya los sueldos chinos no son tan miserables, toman “la media”. No cuentan que en China, el 0,4% de la población posee el 70% de la riqueza nacional. El año pasado, la brecha entre ricos y pobres en China alcanzó su nivel más amplio.

Ahí está la mano de obra barata que el gran empresariado occidental necesita. Ahí, y en otros países eufemísticamente llamados “emergentes”. Hasta ahora China copiaba toscamente los diseños, ahora ya tiene sus propios estilistas. La semana pasada encontré una tienda que, a precio de saldo, vendía ropa “italiana y francesa” me dijo el chino que la atendía. Auténticas maravillas. Seguid en manifestaciones, en desencantos y preocupación, atacad con razón a gobiernos inoperantes, el futuro lo marcan las “nuevas” relaciones laborales. Las que hunden sus raíces en la vieja esclavitud.

Actualización:  Dice el refrán, “cuando las barbas de tu vecino…  “

La baja productividad española no es responsabilidad de los trabajadores

  En mi libro ya contaba como causas la mala organización -responsabilidad de la dirección-, el elevado porcentaje de jefes por número de trabajadores y, últimamente, descubrí que los españoles “se reunen” mucho más que los extranjeros, restando tiempo a la productividad efectiva. Lo que no quita los “cafecitos” y aperitivos de los asalariados durante la jornada laboral, en cuanto tienen oportunidad, sobre todo en el sector público -aunque también son fruto de la planificación de la empresa- . Y que cada día se dan menos, por cierto, a excepción -insisto- del sector público.

  Este artículo de “porantonomasia” señala el conjunto de problemas del sistema laboral en España. Me ha parecido magnífico. Y, asimismo, todos los enlaces que incluye.

“Es común achacar, cuando se habla de la baja productividad española, la responsabilidad a los trabajadores cuando realmente el problema de fondo es otro. Un problema estructural: el sistema productivo español está desfasado y las condiciones laborales son mediocres. De ahí, entre otros, los graves problemas de desempleo actuales”.

Artículo completo aquí.

Atentos a la burbuja turística

El turismo ha descendido en España y se prevé que lo siga haciendo. Lo anticipaba en mi libro: España ha dejado de ser el paraíso encantador que conocieron. En su lugar tenemos playas enladrilladas de cemento en construcción anárquica, precios desorbitados, mal servicio -en algunos casos de no profesionales- y malas caras. Me habían comentado algunos extranjeros especialmente ese punto, la poca amabilidad en el trato en contraste con el pasado: “Parece que te perdonan la vida”.

Berlín me ha sorprendido, después de varios años sin visitarlo, por lo asequible que es cenar fuera en coquetos restaurantes, no de lujo extremo. Estoy hablando de un sólo plato –enorme- que viene con todos los acompañamientos. Y, en concreto, de un cordero en un restaurante turco, una parrillada de carne a la brasa otro día, una exquisita caldeirada portuguesa o un servicio de delicatessen alemanas frías, desde quesos a embutidos con ensalada –de tal tamaño que en España tomaríamos cuatro personas-. Con cerveza y sin postre, sale entre 16 y 20 euros comensal. No cobran el pan. Y estoy hablando de zonas caras, las hay más baratas. Mesa con mantel y velas, ni una palabra más alta que otra en el salón o la terraza (salvo cuando el grupo es numeroso y han tomado demasiada cerveza). Y servicio extremadamente atento. Tardan en traerlo, los platos los hacen al momento, sin recalentarlos.

  Al margen de comparaciones, el problema de España es que hemos matado la gallina de los huevos de oro, o la hemos enfermado seriamente. Los monumentos -y la alegría y espontaneidad españolas también- seguirán atrayendo imperecederamente. Nadie dejará de ir a Toledo, Santiago, Barcelona, Madrid, Córdoba y todo lo que vosotros queráis en esa línea. Pero, para vacaciones de playa o descanso, en Túnez o Punta Cana ofrecen lo que antes ofertaba España. Mejores precios que en casa, belleza sin alterar por la atroz especulación inmobiliaria, y buen trato.

Cuando uno cae en pendiente, dispone de la posibilidad de parar y remontar. Hay que ponerse a la tarea. Fuente esencial de nuestra economía, tampoco nos podemos permitir perder sus puestos de trabajo.

Baleares lee la Constitución

Lo dice nuestra Constitución en su artículo 47:

“Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.

La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos”.

El proyecto se venía gestando desde las elecciones municipales y autonómicas, ahora ha sido aprobado por el parlamento regional: Baleares garantizará por ley comida, ropa y techo a todos los ciudadanos de la Comunidad. No sólo eso, los ciudadanos podrán acudir a los tribunales para exigir el cumplimiento de estos derechos: alimentación, vestido y vivienda.

El PP se abstuvo en la votación, argumentado que no queda claro en la ley quién asumirá el coste de estas garantías.

    Por cierto, la medida de Baleares se dedica a necesidades perentorias. Falta por exigir a todos los poderes públicos que impidan -o hubieran impedido- la especulación urbanística. ¿Algún abogado en el foro?

Leer nuestra Carta Magna es un ejercicio estimulante para conocer nuestros derechos.

Vayamos al artículo 35:

.”Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo”

Articulo 16.3

“Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”.

Y ahora recordad que “la soberanía nacional reside en el pueblo español del que emanan los poderes del Estado”. (Artículo 1.2)

La soberanía reside en ti y en mi, en todos nosotros, no en los consejos de administración privados, ni en las hoy élites –bien degradadas por cierto- que elegimos para representarnos, ni en las normas morales dirigidas desde el extrajero Estado del Vaticano.

Y cada vez que hay una ley que favorece a los ciudadanos de a pie leemos la misma frase… “El PP se abstuvo”.

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