Y un día el ordenador fenece

Cuando hace 15 meses me decidí a seguir los consejos que me animaban a escribir un blog, pensé que no sería capaz de afrontar la técnica necesaria para llevarlo a cabo. Luego resultó que era mucho más fácil de lo que parecía. Un paso lleva al otro y se puede incluso hacer incursiones en el vacío (lo desconocido) para mejorar el resultado.

Me confieso una enamorada apasionada de Internet. Un inmenso océano se abre, con toda su riqueza –a desbrozar desde luego- de conocimiento, estética, innovación, y –especialmente- una población marina de todos los colores. Parece posible hasta llegar a la última sima de los Montes submarinos de los Músicos, en el Pacífico –que según miré una vez- pasa por ser el lugar más profundo de la tierra. Por eso saqué El Periscopio, para mirar sobre las aguas y zambullirme una y otra vez. Por eso comparto la opinión de Eduardo Punset.

Ahora bien, el “medio” para navegar, el ordenador, sigue siendo un objeto que miro con ciertas reservas. No conozco todos sus resortes y, a veces, me sobrepasa. Grito entonces en extraña vena religiosa “Ay, dios mío”, que es la versión hispana del “Oh, my god” de una vieja pariente: la novia de Indiana Jones cuando andaba el susodicho por El Templo maldito.

Hace unos días, mi ordenador se vio afectado por un grave percance. Lo tenía yo tranquilo y relajado en la mesa, sin mirarlo siquiera, cuando sufrió una succión de más de la mitad de los iconos del escritorio. Intenté abrir Internet y me salió un aviso que decía poco más o menos: ¿Desea activar el programa de suplantación de personalidad? (Opción recomendada). Creo que esta vez dije incluso “My god” ¿Cómo me proponía semejante barbaridad? Suplantación de personalidad, y encima como opción recomendada. Una tiene sus principios. Lo apagué de inmediato y lo llevé al servicio técnico habitual. Uno de los chicos, Manuel, me ha adoptado y cada vez que me ve aparecer con mi bolsa de ruedas muda de color.

Cuando lo traje supuestamente reparado, observé todas las desgracias que le habían ocurrido en su enfermedad. Adiós a los favoritos en donde cada vez guardaba más cosas esenciales por aquello de no dañar a los árboles con la impresión en papel. No había hecho una lista con ellos, no creo que vuelva a recordar qué tenía allí. Había desaparecido casi todo en realidad. Ni siquiera aparecía spotify que surge por generación espontánea allí donde me conecto con el portátil.

Pero faltaba descubrir lo peor: mi preciado archivo, todo lo que he escrito –los originales de 6 libros incluso, el avance del séptimo-. Sé que debía haber hecho un backup, guardarlo en alguna parte, pero siempre me ha dado pereza. Abrí mis documentos y los primeros archivos figuraban con un prefijo: una culebrilla y el signo del dólar. Palabra. Sé que esto los expertos lo entenderán muy bien, pero yo no.

Le doy a la tecla para abrirlo y me pregunta en qué idioma lo quiero. Varias modalidades de finlandés y japonés, o en turco. No perdí la calma. Lo intenté con otro y esta vez la oferta era más amplia, amplísima incluso, se añadía hasta el cirílico y el nórdico -que es una lengua arcaíca-, pero allí no figuraba el español por parte alguna. Le di a “europeo”. Y mi texto se abrió en cuadraditos. Únicamente cuadraditos ilegibles.

Fin de semana de inicio de Semana Santa. Apagué el ordenador. Lo volví a encender al cabo de un rato y, en esta ocasión, se puso a regurgitar palabras y signos blancos, sobre fondo azul claro. Al terminar, transcurrida hora y media, se quedó muerto y ya no hubo forma de volver a abrirlo.

Esta mañana he vuelto a coger la bolsa de ruedas para llevarlo a la tienda de reparaciones. Manuel dice que el disco duro se salvará. Espera. Y le va a practicar una cirugía drástica que lo dejará de nuevo operativo. No sé como saldrá de la operación. Confío en unos buenos resultados.

Ahora bien, el ordenador juega muy malas pasadas, tiene vida propia y hace cuanto se le antoja, máxime si alguien ajeno le incordia desde los confines de la Red. Hay que ser previsor y diligente y copiar y guardar lo indispensable, fuera de sus tripas. Pero no es un instrumento perfecto. Sólo un incendio o una inundación se lleva el denostado papel –que por cierto a mí no me huele a nada, salvo en los libros antiguos, los recortes de periódico amarillean con el tiempo y apena se leen-. Y, sin embargo, el ordenador sólo es un medio, Internet sigue allí, para el portátil, para otros accesos. Luego sólo es el almacenamiento en un único cesto lo que entraña peligro. El Periscopio puede salir desde otros puertos. A encontrar todo, hasta peces de colores.

Actualización 1 de Abril:

  Ordenador reparado y con prácticamente todo dentro. Gracias a vuestros consejos, creo que no volverá a darme un susto.

Han perdido el pudor

La UE –esa «cosa» que nos manda y que ignoramos- acaba de decidir “aplazar” los objetivos sobre educación y pobreza. Prefieren dedicar los esfuerzos a empleo, investigación y clima, tareas esenciales también, sin duda. Ahora bien, parece que la auténtica base para un cambio de tendencia sería dar de comer y de vivir a quien carece de medios y desasnar –con perdón por la expresión- a la ciudadanía infantil y sobre todo a la infantil/adulta. Es cuestión de prioridades. Claro que si prescindieran de dietas, telefonos móviles -muchas veces para uso privado-, coches oficiales, fastos sin fin en sus cumbres, una burocracia que sume su efectividad en el caos y cuantiosas subvenciones a “estudios” muchas veces inútiles (pero que dotan a sus autores de oficina, secretarias y algo más), igual podían dedicar ese presupuesto a hacer algo sobre educación y pobreza. Ocurre igual en nuestro propio país y sus autonomías, textualmente en todos sus extremos. Mirad por ejemplo las subvenciones de la Secretaría de Estado para la UE, que dirige Diego López Garrido. En el apartado 26 encontramos incluso a Europa en Suma que consolida, como tanto os he contado, su vocación de receptor de dinero público, causa de su «reestructuración«.

Lo que ocurre es que, además del norte, han perdido el pudor. Un día más insisto en la desfachatez de reunirse en una cena el selecto club de los poderosos –que nadie eligió para obrar sobre nosotros-, decidir que van a hundir el euro, y encima hacer declaraciones a los periódicos. Antes eran más discretos, pero vista la reacción a sus desmanes ¿para qué se van a ocultar? Viator en los comentarios nos reseñaba el otro día el artículo de Jacques Juliard en Le Nouvel Observateur.”Imagine por un instante lo que podrían ser las consecuencias de un naufragio del euro: la cascada de quiebras comerciales e industriales, el desbordamiento del paro, el ascenso de regímenes populistas o dictatoriales. La factura de la crisis de 1929 fue la Segunda Guerra Mundial. Aprisionada entre Al-Qaeda y Goldman Sachs, dos amenazas diferentes pero complementarias, la democracia tiene el deber de poner los medios para defenderse”.

Añadía Juliard esta otra reflexión que me lleva a la comparación con la derecha española: “El reciente discurso de Nicolás Sarkozy en Davos, el templo del capitalismo financiero, es de una claridad meridiana. Es Nicolás Sarkozy quien afirma: “Al colocar la libertad de comercio por encima de todo, se ha debilitado a la democracia, porque los ciudadanos esperan de la democracia que les proteja”. Es el mismo Sarkozy quien insiste: “En las estadísticas se veían aumentar las ganancias, pero, en la realidad, las gentes veían que las desigualdades aumentaban”.

Puede que sea la derecha española quien más haya perdido el pudor de todo el orbe, si nos atenemos a la política. Ayer, por circunstancias que no vienen al caso, recalé intencionadamente en “La Noria”. Quizás intentaba lobotomizarme para ser una feliz y despreocupada espectadora de Telecinco. En ese obsceno programa se ocupaban de la cadena perpetua como si fuera el calzoncillo de un concursante de Gran Hermano. Sólo que esto es real. El brillante padre de Mari Luz ha decidido sumar su apoyo al PP para impulsar la inscripción de la pena perpetua en el país con el Código Penal más duro de la UE y con menor delincuencia –aseguran las estadísticas-. Le entiendo. Sólo que la democracia estableció que no se puede –porque no es sano- convertirse en juez y parte. La Ley del Talión solo genera violencia.

Allí había un saco de agresivas bilis manipuladoras a la que llamaban periodista y Maria Antonia Iglesias, quien –con todos sus defectos- es una buena profesional de la información, y  me apena ver en esas lides. Porque allí únicamente se trata de exaltar los bajos instintos del auditorio -la demagogia en definición de manual- que estalla en aplausos o abucheos, no de buscar un debate serio, Nunca lo hay cuando nos limitamos al “éste dice, el otro dice” y punto.

Decía el padre de Mari Luz que el ochenta por ciento de la sociedad apoya la cadena perpetua. No es cierto aún, pero quizás llegue a serlo. Ayudada por él mismo, y por los progenitores de Marta del Castillo, la única entre el más de medio centenar de víctimas de la violencia de género anuales que merece atención mediática, por razones distintas a la información y la búsqueda de la justicia y la verdad.

El PP está encantado con el apoyo del brillante Juan José Cortés, y no le hace ascos a instaurar la cadena perpetua. Cuando en «La noria» comenzaron a abordar el aborto y la pederastia, ya no pude más y desconecté. Los populares también han arriado la bandera del aborto, no, casualmente, la de la pedofilia eclesial. Y dicen que retirarán la ley –la del aborto, claro está, que mantuvieron en vigor durante sus 8 años de gobierno-, y que suprimirán Educación para la ciudadanía. Y veremos qué pasa con los matrimonios homosexuales. Y, sobre todo, con las políticas económicas inscritas en el más rancio capitalismo que nos ha llevado al desastre. La mil millonaria consorte Cospedal ya adelantó el otro día que la ley de dependencia es una sangría. Y con su vergonzosa tolerancia a la corrupción -que no es igual en todos los partidos, por mucho que se empeñen- Han perdido el pudor, ya digo. Mientras, el PSOE anda en Babia.

Discutía anoche también con una amiga conservadora -empeñada en hablar de política a toda hora aunque a mí me repatee- que me anunció su intención de votar al PP –de volver a hacerlo, más bien-, algo a lo que tiene todo el derecho, por supuesto, pero quizás no a intentar convencerme de sus argumentos. Cree que Rajoy es “buena persona” y “merece una oportunidad”. La tuvo -incluso como vicepresidente- en los 8 años de gobierno del PP. Y a mí personalmente esta larga oposición me ha permitido conocerle más como ser humano, dado que sale todos los días y a toda hora opinando, salvo cuando no le conviene y se calla, como en el caso de Matas. Y los periodistas tan contentos.

“Una constante del PP –especialmente de su núcleo duro– es ver conspiraciones por todas partes. Hasta conspiran entre ellos como ha sucedido entre Esperanza Aguirre y la mano derecha de su rival Alberto Ruiz Gallardón. Ver una conspiración “entre Rodríguez Zapatero y ETA para debilitar España” es de traca valenciana pero Rajoy no se atreve a contradecir al que sabe es un rival protegido por Aznar al que no quiere enfrentarse cara a cara y del que se libró después del Congreso de Valencia mandándolo al Parlamento Europeo para alejarlo de otras conspiraciones”, dice mi querido Enrique Meneses en “La conspiración de los necios”.

Le dije a mi amiga que -perdida la esperanza de ver una regeneración de la derecha española- empiezo a aceptar la idea de tener en la Moncloa, en las televisiones, en la economía, en la justicia, en la educación, en la sanidad, al actual PP -no han querido ser otro-, porque será lo único que haga reaccionar a la sociedad y reviente de una vez cambiando el sistema. Y es que por algo la UE pospone arbitrar objetivos para mejorar la educación.

Pero no perdamos la sonrisa y la fuerza. Quien no tiene a Messi dispone de un día primaveral para airearse, porque no, con Telecinco no repito.

Actualización 29 marzo

Tan de actualidad el post que, pensando en el atentado del metro de Moscú, repito una de las frases del texto, de Juliard:  «Aprisionada entre Al-Qaeda y Goldman Sachs, dos amenazas diferentes pero complementarias, la democracia tiene el deber de poner los medios para defenderse».

La otra cara de la noticia

  • La DGT prevé 14 millones de desplazamientos en Semana Santa. Es decir, sólo por carretera.  Teniendo en cuenta los viajes en tren y en avión, y que pocos se van de vacaciones solos ¿implica que cómo mínimo 30 millones de españoles de los 46 que andamos por aquí se van de vacaciones 10 días en tiempos de tan aguda crisis? 
  • La Comunidad de Madrid ahorrará 2 millones de euros prescindiendo de 48 coches oficiales fijos de los que disponían cargos de menor rango y de 23 conductores eventuales. Si sólo a ese apartado dedicaba 2 millones de euros (más de 133 millones de las antiguas pesetas) ¿cuánto invierte en los transportes de los cargos relevantes?  ¿ y en otros conceptos igual de prescindibles que desconocemos?
  • Los bancos españoles ganaron en 2009, un 9,8  menos que el año anterior: 14.943 millones de euros. No encuentro noticia alguna donde me digan también a cuánto ascendieron sus beneficios en 2008. Bien, el 20% más en 2007 . ¿Algún autónomo o asalariado -a excepción de los directivos de los bancos y grandes empresas- ha ganado más de un 10% más sobre el año anterior? ¿y ha visto su caso reflejado con alarma en los periódicos?
  • «The Times» británico comenzará a cobrar por visitar su web a partir del 1 de Junio. Es un gran periódico pero ¿podremos vivir sin lo que nos cuente teniendo a mano tanta información disponible y tan similar?

Y ahora unas preguntas tontas en la misma línea:

Sobre lo de Garzón y sus coletazos, dice Ignacio Escolar

«Con su casi segura caída ganan los franquistas, que dejan claro que el atado y bien atado no era ninguna metáfora. Gana el PP, que demuestra que la Justicia es suya y que lo suyo no se toca. Gana Jaume Matas, que ya apunta a la nulidad de sus escuchas con la Gürtel como ejemplo. Y por supuesto gana Correa, gana Pablo Crespo, gana el Bigotes, gana Bárcenas y ganan el resto de los imputados en uno de las mayores casos de corrupción de la década, una ciénaga donde hoy ya respiran mucho mejor».

  • Con la información unidireccional ¿Gana el periodismo? ¿Sabremos hoy también qué «opina» Rajoy y toda su corte, y unos cuantos socialistas cuando enchufemos la tele o accedamos a otros medios… o nos darán noticias elaboradas para disponer de una opinión formada que induzca una acción responsable? Las cadenas ultras de la TDT de la ahorradora Aguirre ¿cambiarán su programación para dotarnos de datos y de datos objetivos?
  • ¿Importará algo a alguien tumbado en la hamaca de la playa?

Víctor, leyendo (como también aconsejo) periodismo humano, dice que sí.

Manel Fontdevila es más escéptico. Pero ambas posturas coinciden. Hay medios para solucionarlo:

  • ¿Te vas de vacaciones como la mayoría de los españoles? Yo no. Como dice Paula Moro, nos quedamos en Madrid » buscando el mar por las calles de esta ciudad cargada de impaciencia».

Jornada negra para la democracia

 El Supremo abre la vía para enjuiciar a Garzón por tratar de investigar el franquismo, al confirmar la decisión del Juez Varela y rechazar el recurso del magistrado:
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/03/25/espana/1269520675.html

La Sala de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha anulado  todas las escuchas autorizadas por el juez Baltasar Garzón a los imputados del ‘caso Gürtel’ que se encuentran en prisión con sus abogados defensores, incluidas las mantenidas con letrados que están imputados.
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/03/25/espana/1269517806.html

A la pesada apisonadora sólo le queda inhabilitar a Garzón -no tardarán-.

Mientras tanto, Rajoy compara a Grecia con España, haciendo patria y animando a los sacrosantos mercados a huir de nuestro país.

¿Nos mudamos a Groenlandia o los echamos a gorrazos? (acatando las decisiones por supuesto, que lo uno no quita la otro)

… el espejo del alma

Este señor era Robert Culp. Ha muerto.  Actor muy popular en EEUU, nos dicen, cuando he visto su rostro, no le he reconocido. La dictadura de la juventud –la estética, la superficial, no nos engañemos- debió obligarle a someterse a plancha y bisturí para intentar borrar las huellas del paso del tiempo. Con escaso éxito. Esa tensión junto a las aletas de la nariz, esa mueca en la sonrisa que no tiene piel para explayarse, revela que la falta de arrugas no implica necesariamente juventud.

El rostro es nuestra tarjeta de presentación. En alguna parte leí que uno envejece conforme ha vivido, que –sobrepasada apenas la veintena-,la cara muestra lo que somos. Refleja por ejemplo reiteradas sonrisas o enfados que dejan marca, placidez, zozobra, indiferencia. Pero una nueva raza se abre paso: los operados. Todos con la misma fisonomía. El cine, sobre todo el norteamericano, está lleno de muestras. Casi todos los estamentos de la vida social.

El líder republicano McCaín tuvo al parecer un problema de piel. Pero lo solventaron al modo que lo hacen con los demás. Observad en todas las voluntarias víctimas del quírofano cómo, la piel estirada de la cara, se repliega en el cuello, mostrando la verdadera edad.

Muchas veces, al ver a la presidenta argentina, Cristina Kirchner, me pregunto si un ciudadano se puede sentir satisfecho con esa representación. Qué personalidad reflejan los labios de pato o de embutido. Luego vemos que los ingresos particulares se engrosan del mismo modo.

O los atuendos y aditamentos elegidos para aparentar ser alguien distinto de quien se es, o precisamente, quién sí se es.

La ideología parece marcar una fisonomía también. Origen o repetición del modelo deseado.

No sé si el alma, pero el carácter, las intenciones, todo lo que nos configura, sí suele salir a la cara. ¿Qué nos dice ésta?

Lamentable, otros sufren por su aspecto no convencional. El rostro, el atuendo, la piel, marcan para ser detenidos en un andén sin preguntar más, para obstaculizarles el paso a algún lugar adonde quieren ir. El nazismo fue el máximo defensor de la envoltura. ¿Hasta qué punto refleja cómo somos en realidad? ¿Quién traduce con acierto lo que ve?

De cualquier forma, lo auténticamente generalizado, es el ansia de parecer joven, que ya ataca casi por igual a hombres y mujeres. Porque lo demanda la sociedad vacía en la que vivimos. Porque también eso está programado con fines económicos y políticos. Y pocos se libran de su tiranía, máxime si de ello dependen ciertos logros –profesionales, sentimentales-. El tal Robert Culp se ha ido a la tumba con su cara de muñeco. Hace unos cuantos siglos, el genial escritor alemán Johann Wolfgang Goethe (1749-1832), tan preocupado por la eterna juventud como demuestra su obra cumbre, Fausto, dijo «Al envejecer, el hombre construye su rostro y la mujer lo destruye«. Ahora es regla para todos, y quien «construye» es la cirugía. Y a donde no llega o «deconstruye«, corre en auxilio el photoshop.

Borrar los años de una cara de mujer {y de un hombre} es borrar su identidad, su poder y su historia«, escribió Naomi Wolf en «El mito de la belleza». Pero el mito nos lo han incrustando en el alma. Hoy, más que nunca, la cara es su espejo.

cirujía + photoshop extremo

La "vejez" de la plástica

La clave: derribar los pirineos

Actualización 16,30

             Los periódicos franceses atribuyen la derrota electoral de Sarkozy al debate suscitado en el país vecino por el llamado “impuesto del CO2”. Lo he escuchado en el resumen de prensa internacional de la SER e inmediatamente he buscado información. En resumen: Sarkozy pretendía gravar a las empresas contaminantes, pero la oposición de izquierdas pensaba que dejaba fuera los casos más graves. Una vez perdidos los comicios, el presidente francés ha dicho: pues ahora ni para unos ni para otros, nada de impuestos, el futuro del planeta que se apañe por sí solo, que además mientras no lo regule Europa –que se eternizará en ello y no llegará a ninguna conclusión- ¡quién me manda a mí hacerme el héroe!, que ni me lo agradecen. En traducción libre y coloquial, por supuesto. Las pesquisas me han llevado por ejemplo al periódico conservador Le Figaro que dedica todo esto a informar del tema.

En la extrema precariedad democrática que representa vivir en España, la realidad francesa me ha dejado perpleja y, al mismo tiempo, esperanzada. Existe un país, nada más cruzar los pirineos, donde a los ciudadanos les influye el medio ambiente en su voto. Poseen una derecha que plantea al menos un impuesto a las industrias contaminantes. Sus periódicos conservadores dan todas las claves de ese debate arduo de asimilar -al menos en España-. La ciudadanía reacciona.

Nuestros asuntos noticiables van por otros derroteros, nuestra realidad es muy distinta. Dejemos al margen –que es mucho dejar- las paridas malintencionadas del máximo representante de España en Europa, el más votado, el que considera el franquismo una etapa de extraordinaria placidez, el que sale mano en pecho a protestar por leyes españolas al lado de la extrema derecha, dejémoslo que la capacidad de resistencia no es infinita. O las peleas de declaraciones de los políticos con las que nos bombardean los medios en tarea desinformadora. En particular las televisiones públicas.

Lo que llena de estupefacción hoy es enterarse de que “El Tribunal de Madrid anula el grueso de las escuchas en la cárcel del ‘caso Gürtel’”. Asunto al que se le está quitando importancia a lo largo de la mañana, pero que es síntoma claro del espíritu que impregna el esclarecimiento de la verdad. ¿El proceso por la trama corrupta vinculada al PP podría llegar a quedar sobreseído por defectos de forma? Existe un pendrive milagroso –fruto del trabajo policial y judicial- con sustancial información, esperemos que no se pierda. Y las grabaciones que dieron lugar a la investigación efectuadas por un miembro del PP que fue quien denunció la trama -esta maldita memoria que olvida ese dato fundamental-. La única persona realmente en apuros hoy por investigar la Gurtëll y por el intento de enjuiciar al franquismo es Baltasar Garzón. Muchos de sus colegas “se la tienen jurada”, y la imparcial justicia española lo consiente.

 Justicia, política y periodismo son las profesiones peor valoradas por los españoles. En uno de mis reportajes “de despedida” de Informe Semanal, abordé el tema: “Los jueces y magistrados en activo, consultados por el Consejo General del Poder Judicial, le dan una nota de 2,7 sobre 10 al propio órgano director de la judicatura como garante de su independencia”. El CGPJ, hoy renovado, con la misma estructura de reparto político y con la oportuna elección del beato Dívar como presidente, debida a Zapatero, prepara las maletas para dilapidar 80.000 euros en viaje de cinco estrellas, como informaba ayer El Mundo.

  Me pregunto si todo esto lo consentirían los franceses, sin ir más lejos. Y me respondo: no.  Pero se puede. Ellos lo hacen. No hay más que derribar los pirineos y dejar que pase el aire. O, más civilizadamente, con pico y pala, abrir unas buenas brechas al efecto.

2 + 2 = 4

Tenemos hoy butaca preferente para asistir a la declaración de Jaume Matas. El ex presidente balear comparece en el Juzgado para hacer frente a las acusaciones por 9 graves delitos y a explicar las virguerías que hizo con los exiguos ingresos que declaró para afrontar fastuosos gastos. No es la primera vez que hablamos de ello. Todavía es presunto. Casi tanto como sus colegas que hicieron de Mallorca un festín –quizás de las islas baleares si incluimos los desmanes de Ibiza-. Hasta en botes de Cola Cao, enterrados en sus jardines, han llegado a guardar el dinero robado a los ciudadanos. El dinero y sus recipientes no son presuntos, sólo hay que dilucidar de donde vinieron y adonde fueron, la mano ejecutora. Eso compete a la justicia que hace lo que hace, que este país no da para más.

La novela negra que nos fascina en papel, sucede en la realidad sin que nos conmueva mínimamente. Porque ante la realidad hay que actuar y eso da trabajo y entraña riesgos. El caso es que Mallorca no es un caso aislado. La bancarrota de ayuntamientos y comunidades autónomas nos alerta de que cómo se enriquecieron –privada y colectivamente- con la ubre de la especulación y corrupción urbanística, hoy agotada. Millones de trabajadores tuvieron con ella un empleo ficticio, a cambio de sueldos en muchos casos miserables, del paro de hoy, y de la vida regalada de un número significativo de nuestros representantes políticos. No era una novela, vaya por dios.

Pasemos a otra cosa, que es la misma. Nos asombra que en EEUU no sea un clamor el derecho de los ciudadanos a la salud, que haya costado un imperio sacar la ley adelante, y que varios estados se apresuren a tumbarla antes de entrar en vigor. Allí asumen como natural que sólo tenga asistencia sanitaria –y con ella vida incluso- quien pueda pagarlo. Aquí el PP, con la mil millonaria consorte Dolores Cospedal, dicen que “la ley de dependencia es una sangría para las autonomías”. Si ella misma enferma gravemente, tendrá a sus disposición los mejores médicos y la mejor asistencia, 3 enfermeras diarias en turnos, pero el pobre que se joda –con perdón-. Es lo que manda la libertad, la libertad de mercado. El Estado no debe injerir en asuntos particulares de toda la vida.

Pero resulta que el mercado no funciona. Que hace un año justo el G20 se propuso regenerar el capitalismo y no han hecho absolutamente nada. A quienes deciden por todos, les va bien. Y no encuentran contestación.

Volvamos a nuestra administración, a nuestros gobiernos. Con el dinero robado, con los botes de Cola Cao apretados de billetes, los palacetes, los gastos suntuosos, se pueden pagar muchos asistentes para aplicar las leyes de dependencia, o para todo lo que implica elevar el precario gasto social español, vergüenza de la Europa civilizada.

España tiene un caos organizativo en su Administración, por la que escapa en fluido caudal el dinero de todos. Otro día habrá que detenerse seriamente en ello. Pero por poner un ejemplo de hoy, tenemos que el Consejo General del Poder Judicial, ése que tiene a su cargo que la Justicia funcione, por ejemplo para que las sentencias no se eternicen, va a enviar a 14 de sus miembros a un congreso en Montevideo (Uruguay). Según informa El Mundo, se van a gastar 80.000 euros en 4 días. Y mientras hay ya 4 millones de parados. Y cada hora –estadística propia- un empresario del mundo occidental contrata a un chino por 2 euros diarios, 6 días a la semana, dejando sin empleo a uno local. La libertad de mercado, ya sabéis.

 La suma es redonda para quien se moleste en ejercer una cualidad que en los humanos es prioritaria: asimilar y relacionar conceptos.

  Ayer Felipe González volvió a alertar sobre lo que viene en una conferencia en Nueva York. Se lamenta de que «no se esté aprovechando la ocasión de la crisis para «poner un poco de orden que permita la reforma del funcionamiento del mercado financiero, que salve a la economía de mercado de implosiones sociales que en el futuro no serán contenibles como esta vez». En este sentido, ha afirmado que no puede confiarse en la «mano invisible» de soluciona todo por si solo. «La próxima será una crisis de rebeldía destructiva«.

Una vez más, estoy absolutamente de acuerdo con él. Cuando el «criminal» interrumpa la lectura, audición o contemplación de la trama negra llamando a nuestra puerta, igual las cosas cambian. Bueno, así, al menos, lo hicieron los franceses en acontecimiento histórico.

(No os perdáis los comentarios y enlaces de hoy, son especialmente recomendables)

«No hay que esperar, hay que insistir»

Era el lema de mi padre, como sabéis los habituales. Su legado. Una particular actitud ante la vida que practica la tenacidad contra viento y marea. Obama ha logrado sacar adelante su reforma de la sanidad que habían intentado sin éxito otros 7 presidentes. El capitalismo que asola EEUU también insistía… y lo seguirá haciendo poniendo ahora trabas legales. La ley rebaja las expectativas iniciales y sigue dando de comer en gran banquete a las poderosas aseguradoras médicas estadounidenses, pero es un paso de gigante que empieza a convertir en civilizado al –aún- país más poderoso de la tierra. Hasta 2014 no empezará a entrar en vigor, debido a la inmensa maquinaria a mover, pero se ha producido un cambio en la dirección correcta.

Obama ha recuperado su iniciativa, la que enamoró a los ciudadanos, y ha sido pragmático para saber que –quizás- más vale algo que nada, cuando el “algo” es mucho.

Sin dar un ruido mediático, en la misma sesión del Congreso también se aprobó –y a propuesta de Obama- la mayor revisión de ayuda federal a los préstamos para estudiantes, arbitrando becas para los más necesitados. Otra medida “socialista” que también levantará ampollas en cuanto se den cuenta de su existencia. Y es que, en la inercia que llegó a Europa con “el plan bolonia”, los universitarios se endeudan seriamente para sacar adelante sus estudios. De forma que, según el último documental de Michel Moore, brillantes investigadores acaban trabajando en Wall Street para pagar sus créditos. El capitalismo no deja de insistir. Obama también. Todo viene a ser una desproporcionada lucha de insistencias. Y acomodaticias esperas que, en sí mismas, suponen otra insistencia.

En Francia, los votantes le han dado un palo épico a Sarkozy –una derecha civilizada que para nosotros querríamos- porque, aunque bienvenida sea una izquierda con poder, los electores también insisten en su torpeza de no ver las auténticas razones de la crisis que les afecta. Y, en realidad, esperan que alguien, no ellos mismos, arregle el desaguisado. Confíemos en que la izquierda francesa tampoco insista en mantener un programa casi ultraliberal, como hace en España.

Piano piano, Esperanza Aguirre y su séquito también persisten en su trayectoria. Lo último: adjudicar un contrato de un millón de euros al perito que usó para desmentir el espionaje a miembros de facciones rivales de su propio partido. La Comunidad de Madrid ha otorgado un concurso para traductores en los juzgados a la asociación que preside ese perito, Castor Iglesias, que se presentaba por primera vez y que reconoce su escasa experiencia en la labor. Manda “güevos” que diría su colega Trillo, otro incombustible empecinado impune. Ellos insisten. Y sus votantes también: en la estupidez. Ésa que alimentan las televisiones ad hoc previsoramente adjudicadas por Madrid, y que –con igual constancia- se mantienen día y noche con el mismo mensaje manipulador. Claro que el PSOE también insiste en no hacer nada efectivo para combatir su aceptada derrota en –de momento- las municipales y autonómicas. Ser socialistas igual no les venía mal. Y nos venía a los demás.

Y el Papa. Y los obispos. “El que esté libre de culpa, que tire la primera piedra”. Pues mire Vd, miren Vds. No, la mayoría de la población no somos pederastas. Y nos resulta indiferente que esa aberración sexual, con un gran componente de dominación al débil, sea pecado o no: es un delito. Pero ellos perseveran. La ciudadanía también: en su limbo.

En realidad, hoy hubiera sido más importante hablar del agua. Ese líquido que corre hasta por nuestro cuerpo y que, dentro y fuera de él, es razón de vida. También se especula con él. La injusticia, la avaricia, el egoísmo, insisten. Y los muertos por su carencia o contaminación, son daños colaterales del resistente sistema. Ha estallado una estrella en el espacio y los ciudadanos orientales paran su trabajo para celebrar la primavera. Pero, sí es cierto que, mientras no se aborde la regeneración total, hay que vivir cada día con lo que tenemos. Insistir. Con pragmatismo. Gota a gota. Quizás así la tarea canse menos. Porque hay días en los que la falta de respuestas que se aguardan pone las cosas muy cuesta arriba. Y es más fácil dejarse llevar por la corriente.

La primavera y la ensalada afrodisíaca

Frauke Rotwein – Early Spring Birds

La primavera es una estación cuya llegada impele a ahondar en nuestros más recónditos baúles para buscar la cursilería. Aún ocurre así, a pesar de actualmente el acontecimiento no se produzca hasta que no sea primavera en El Corte Inglés. Trinan los pajaritos –en reclamo sexual, que no es otra cosa- y florecen las flores –sí, así, con redundancia-. Florecen también las alergias, los males del ánimo y las dolencias estomacales.

 Pero nada se parece a aquel “La primavera ha venido y yo sé por qué ha sido”, que adoraba mi madre en la voz de Luís Mariano. Lo busco en youtube, y en ese pozo de la memoria, el presente y ¿el futuro? que es Internet, resulta que está. La lozana muchacha que lo colgó nos dice: LUIS MARIANO NACIÓ EN ESPAÑA. POR MOTIVOS QUE NO VIENEN A CUENTO, TUVO QUE SALIR DEL PAIS Y SE UBICÓ EN FRANCIA. Los motivos que no vienen a cuento eran su orientación homosexual. Un tenor magnífico, un español como pocos que tenía siempre a España, Granada y la Alhambra, las flores, la primavera, los ruiseñores -que no es lo mismo que gorriones-, el amor, las princesas y las gitanas, y tuvo que salir del suelo patrio porque le gustaban los señores. En su tumba francesa siempre hay flores, eso decía mi madre. Igual las llevan aún las biznietas de sus muchos admiradores, como la chica que ha colgado el vídeo.

 Os lo pongo para que veáis un cachito y sepáis de qué hablo. Una primavera como no hay otra igual:

Siguen pertinaces todos los desmanes locales y mundiales de los que hablamos a diario. Pero eso no le importa a casi nadie. Hoy, primer día de la primavera 10, he reparado por casualidad en el top mundial y local –también- de las búsquedas de Internet, los más populares, que me ha saltado solo en la lectura cotidiana de periódicos. Obama, Bush, y Susan Boyle por este orden. Y después futbolistas, como Cristiano Ronaldo –en el mundial- y desde luego Britney Spears. En España figuraba en lugar destacado Chiquito de la Calzada, el cuarto, creo. Y Hermman Tertsch. Es un servicio de la web de El País, pero, ni llamándoles por teléfono, me han sabido dar razón de dónde la tienen para enlazarla o ser más precisa. Y eso que quien me ha atendido parecía muy responsable y se ha quedado un tanto preocupado por desconocer los recónditos misterios de su web.

¿Qué es eso para un día en el que comienza la primavera? Nada. No me apeo de los sentimientos florales y exuberantes de la estación. Nada de pesimismos. Quiero contribuir a la celebración con mi receta de la “Ensalada afrodisiaca”, de probado resultado (sobre todo cuando se advierte a los comensales de su nombre).

Ingredientes:

6 champiñones frescos (y crudos) pelados y cortados muy finamente en láminas.

1 endibia (yo la pongo roja)

1 aguacate

el corazón de un apio blanco

1 puñado de rucola

1 sobre de surtido de ahumados

Salsa:

2 cucharadas de pasta de rábano picante

2 cucharadas de: aceite de oliva

Y 2 de nata

Sal, limón, tabasco y pimienta negra molida

Y unas huevas de sucedáneo de caviar o mujol coronando.

Con un emplatado mejorable, éste es el resultado:

 Y como hecho en falta que, en primavera, no me hablen de nenúfares y su irresistible encanto. Aquí van unos de Monet, del que hay, por así decirlo, dos exposiciones estupendas en Madrid. Una monográfica y otra dentro de los impresionista del Museo D´Orsay:

Claude Monet. Nenùfares.

Fuera del mapa

Una de mis principales lagunas educacionales ha sido históricamente la geografía. Un día tendré que contar mi traumático paso por el colegio. El caso es que una señora de la alta sociedad de Zaragoza, nos daba esta asignatura al cupo de gratuitas del Sagrado Corazón, leyendo el libro con tono monocorde, sin levantar la vista, sin contestar una sola pregunta. No me enteré de nada. He tratado de solucionar el problema pisando la tierra, aviones y barcos que cruzan aire y océanos, pero sé que me fallan los cimientos. En otro día caótico de la realidad local y mundial, donde todo anda tan manga por hombro que hasta la sacrosanta policía francesa confunde bomberos con etarras, me ha fascinado un reportaje de El País que habla de mapas. Ampliemos miras hasta para entender pequeñas miserias.

«No solamente es fácil mentir con mapas; es esencial», señala el experto estadounidense Mark Monmonier en su libro Cómo mentir con mapas (How to lie with maps, 1996), donde revisa cómo los mapas han servido históricamente para hacer propaganda», dice el artículo. En él se nos dan los antecedentes cartográficos de quienes han tratado de dibujar el mundo en el que nos movemos, con mejor o peor intención, y a menudo cometiendo graves errores, especialmente en el tamaño -no real- de los países que se quería destacar.

De lo que no cabe duda es que durante siglos y, concretamente en 1988 que se hizo un estudio serio, el centro del mundo era Europa, y así lo dibujaban niños de cualquier origen. La apasionante historia de la tierra se remonta a aquella Pangea primitiva, el supercontinente formado por la unión de todos los continentes actuales que se cree que existió durante las eras Paleozoica y Mesozoica, antes de que los separaran en su configuración actual los movimientos de las placas tectónicas. Si uno lo mira bien, los continentes encajan como un puzle.

El mapa se extienden en una esfera desde luego, pero nuestra mente –al menos la mía- lo ve plano. Así, Europa está en el centro, América nos queda a la izquierda -con la inmensa separación del Atlántico-, África se encuentra en el Sur, a Oceanía ni la contamos, y a la derecha tenemos Asia. Tan a la derecha, que produce un shock contemplar los mapas estadounidenses, que, por supuesto, sitúan a su país en el centro del orbe, y pegado al continente asiático que parece haber dado un monstruoso salto en su ubicación. No si lo pensamos. Sabemos de las expediciones soviéticas a Alaska –que les quedaba al lado-, si, pero yo al menos no lo había interiorizado. Ver el mundo desde ojos norteamericanos todavía no me encaja.

El problema que nos cuenta el brillante artículo de Álvaro de Cózar, es que Europa se borra del mapa. Y lo hace por la importancia estratégica de países emergentes, sobre todo de China que a punto está también de desplazar a EEUU. Y por su propia desidia. “Un mapa no es más que una mirada, trazada históricamente con una carga ideológica, a veces inocente, que suele generar controversia. Mientras el mapa del poder real en el mundo está cambiando radicalmente, desplazando a Europa cada vez más al oeste y colocando en el centro a Estados Unidos y China, las viejas polémicas sobre el eurocentrismo siguen vivas”. Sí, Europa se muere víctima de su vanidad y anquilosamiento. Y estar en el mapa cuenta, porque de su lugar dependen muchas otras variables.

Temo el mundo que sitúe en su centro a China, con su desprecio de los derechos humanos todos, desde laborales a cívicos, incluso biológicos. A ese sistema chino que miran relamiéndose los autores del golpe de Estado económico que dominan nuestra sociedad. En un reportaje para el que pedí entrevistas a la corresponsalía, un director de empresa afirmaba que el coste laboral, la nómina, era inapreciable en la cuenta de resultados, que sólo representaba el 1% del gasto. Carlos Berzosa, rector de la Complutense y miembro del Consejo Científico de ATTAC España, se pregunta si se producirá un giro social en China, si será una vez más la sociedad desactivada en todo el mundo quién cambie la situación. Es interesante. Pero todo está en el aire.

Decía Pessoa que «la gramática es la gente«, la geografía también. Somos motor y receptor en el mundo que nos mueven otros. Los bomberos, los etarras, el inefable paleto Rajoy, el periodismo ¿cuentan en la mirada global? El periodismo sí. El que cubre desde la caja del supermercado y la hipoteca bancaria a la Red que nos une o la elevación del juicio sobre el mapamundi con tierras y mares pobladas de seres humanos que laten y viven todos los días. O eso creo. A veces. Pisamos una tierra que parece sólida pero se está desplazando en realidad al albur de intereses que nos sobrepasan. No está de más, al menos saberlo. ¿O no?

Actualización:

Mientras escribía esto llega un comentario de Joan al post anterior con un poema de Pedro Casaldáliga:

«Esta es la tierra nuestra:

¡la libertad,

humanos!

Esta es la tierra nuestra:

¡la de todos,

hermanos!

La Tierra de los Hombres

que caminan por ella

a pie desnudo y pobre».

Confluyen las deducciones. Aunque, junto a la libertad, añadiría: justicia y equidad.