Rajoy y el rescate

«Hemos tomado la decisión de no pedir el rescate, por tanto hemos tomado una decisión. ¿Qué es eso de que no se toman decisiones? El hecho de que no hayamos tomado la decisión de pedirlo no significa que en el futuro no lo pidamos. Pero es de puro sentido común: si es un mecanismo que está ahí y que (el presidente del BCE) Draghi ha puesto a disposición de todos los países, ¿por qué voy a renunciar a él?».

Rajoy, este miércoles en el Congreso.

Hay que impugnar toda la política del PP

Se cumple un año del aciago día en el que Mariano Rajoy empezó a gobernar. Desde entonces todo nos va peor a los ciudadanos, mucho peor. Pero tampoco las cifras macroeconómicas –las únicas que les importan- mejoran. Por el contrario, van en caída libre. Este año se salda con un suspenso, que nos va a hacer perder… la carrera. En sucesivos ejercicios de no operarse un cambio.

Un vistazo general a los incumplimientos del PP, nos lo da estupendamente -como es habitual-, Nacho Escolar. Ningún ser humano decente tendría valor para encima echar culpas fuera y seguir mintiendo con promesas de soluciones que no están avaladas por los datos. Todo lo contrario. El camino que predicen los hechos es ahondar en el despeñe.

Y la estafa continúa. Cada día añade grados. Ahora han decidido “garantizar hasta el 80% de los ingresos de las autopistas de peaje”, ésas a las que dieron paso, sin planes de viabilidad, en su anterior mandato. Es a costa de nuestra salud, nuestra educación, nuestro presente y futuro. Y, mientras -por ejemplo, que los atropellos son diarios y varios-, han situado a las Universidades españolas entre las más caras de Europa… con uno de los sueldos más bajos.

En estos días de balances y paños calientes para que no nos desanimemos del todo, el Tribunal Constitucional nos ha brindado un respiro. No solo eso, un punto de apoyo para demoler toda esta mole y mugre que nos aprisiona. Le ha dado un fuerte varapalo al gobierno del PP que impugnó la decisión del ejecutivo vasco –presidido por Patxi López- de no negar la sanidad pública a los inmigrantes. Dice así, entre otras cosas:

Todos los poderes públicos deben “garantizar a todos los ciudadanos el derecho a la protección de la salud”. El argumento del ahorro, en el que se basó el Gobierno para limitar la atención sanitaria, no puede prevalecer sobre el interés general de preservar la salud. La “conveniencia de evitar riesgos para el conjunto de la sociedad”, y la importancia de mantener el derecho a la salud y a la integridad física de las personas no pueden verse desvirtuadas “por la mera consideración de un eventual ahorro económico” que ni siquiera se ha concretado.

Sí, es el punto de partida. Hay que promover una gran demanda que revise la constitucionalidad de buena parte de los decretos y leyes puestos en marcha por el PP y que afectan a materias fundamentales. Ver qué resquicio legal hay también para exigir responsabilidad por incumplir de principio a fin el programa, es decir, el compromiso con el que se presentaron a los ciudadanos. Existen abogados preparados y batalladores. Existe una Justicia que despierta.

Sería un precedente mundial: echar a un gobierno por demanda ante los tribunales. Por una «moción de censura ciudadana». Muchas veces fuimos pioneros, hay que poner en marcha esta acción.  A mí me parece viable ¿Algún letrado en la sala?

Carta abierta a Rajoy de todas las asociaciones de jueces y fiscales

En la presente Legislatura se está produciendo una indeseable avalancha de reformas legislativas, impuestas por el Ministerio de Justicia en el ámbito de la Justicia. Dicha imposición se está realizando sin consenso con el resto de fuerzas políticas presentes en el Parlamento y despreciando los criterios técnicos de todas las organizaciones representativas directamente implicadas en el posterior desarrollo práctico de la reformas (jueces, fiscales, secretarios judiciales, abogados, procuradores y funcionarios). Por supuesto, despreciando los intereses más legítimos de los ciudadanos, que desconocen alcance social de las reformas puestas en marcha por el Ministerio de Justicia.

De esta forma, se disgusta a la ciudadanía, que cada vez se siente menos representada en las instancias que organizan la vida y la convivencia en el país y más alejada del Ministerio de Justicia, al que día a día viene valorando más negativamente. Pero al mismo tiempo, el Ministerio de Justicia, centrando su actuación en un mero ejercicio del poder por la vía de la imposición sin consenso y sin diálogo, olvida no ya la mejora efectiva del sistema que administra, sino también las condiciones de vida en general de los administrados y de todos los españoles.

La situación se ha agravado sensiblemente en los últimos meses, en los que el discurso oficial ha ido por cauces y derroteros divergentes con los problemas y sensibilidades sociales. En ningún momento se ha atisbado en el ministro responsable la más mínima intención de acercamiento al mundo real de la gente y al papel vital que la Administración de Justicia juega en la democracia y en la defensa de la libertad.

De hecho, el Ministerio de Justicia no ha conseguido organizar un programa de reformas capaz de sintonizar con la realidad social ni con la situación de la Justicia. Y, mucho menos, capaz de entusiasmar a la sociedad con propuestas veraces, transparentes y bien comunicadas para restablecer la estabilidad perdida, la confianza y el empuje necesario con el que superar la gravísima crisis económica, social y política en que está embarcada España. Una crisis que no es necesario describir de manera más prolija, pues está en la mente de todos y en todas las conversaciones.

El cuadro sintomático en materia de Justicia se resume, hasta el momento, en este conjunto de despropósitos:

– Intento de reforma del Consejo General del Poder Judicial, promovido por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, con la finalidad de cercenar la división de poderes y de quebrantar la independencia judicial.

– Ley de tasas, con fijación de cuantías desproporcionadas, que atentan al derecho fundamental a la tutela judicial efectiva.

– Privatización de la justicia, reduciendo las competencias del marco judicial y traspasándolas a otros colectivos.

– Inexistencia de inversiones en materia de justicia, donde se mantienen ratios de población con jueces y fiscales en rangos ínfimos, equiparándolos a niveles de países de segundo orden.

– Ausencia de agilidad en las normas procesales.

– Endurecimiento innecesario del Código Penal, donde se introducen nuevos tipos penales, devenidos de asuntos puntuales con impacto en la opinión pública. Esta reforma sobresaturará las Fiscalías y los juzgados con competencias penales, con una reducción de los medios personales para poder afrontar dichos asuntos.

– Carencia de propuestas que solucionen las problemáticas mas acuciantes de los ciudadanos como serían los desahucios hipotecarios.

– Falta de modernización en la Administración de Justicia.

En relación con la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que cumplirá su tramitación legislativa el próximo martes 18 de diciembre en el Parlamento, denunciamos la falta de audiencia real que han tenido al respecto las asociaciones profesionales correspondientes, su inadecuación a las normativas europeas, su innecesaria tramitación por vía de urgencia y, en definitiva, su imposición mediante un ejercicio de fuerza sin escuchar a quienes, conocedores de primera mano de la situación, van a proceder a su aplicación. Se trata de una interpretación de la política que consideramos carente de sentido de Estado.

Ante la falta de respuesta a nuestros requerimientos por parte del Ministerio de Justicia, solicitamos el voto negativo o la abstención de los grupos parlamentarios en la votación correspondiente. Y anunciamos la promoción de todos los recursos y procedimientos disponibles en derecho para que sea derogada lo antes posible y sustituida por otra ley más razonable, más razonada y debidamente consensuada, en coherencia con nuestro compromiso con la Justicia y en defensa del interés general de la sociedad española.

Instamos tanto al Presidente del Gobierno como al Ejecutivo en pleno que asuman un compromiso real en defensa de la Administración de Justicia, para que esta pueda cumplir las elevadas funciones constitucionales que tiene asignadas. Los representantes de las asociaciones de jueces y de fiscales continuaremos reclamando soluciones para que nuestro sistema judicial pueda seguir garantizando los derechos fundamentales en el marco de nuestro Estado Constitucional.

Madrid, 17 de diciembre de 2012

ASOCIACIÓN PROFESIONAL DE LA MAGISTRATURA

ASOCIACIÓN JUDICIAL FRANCISCO DE VITORIA

JUECES PARA LA DEMOCRACIA

FORO JUDICIAL INDEPENDIENTE

ASOCIACIÓN DE FISCALES

UNIÓN PROGRESISTA DE FISCALES

ASOCIACIÓN PROFESIONAL INDEPENDIENTE DE FISCALES

*Visto en eldiario.es

Mariano Rajoy dice que todo es culpa del PSOE. Todo. «Cargarán con una culpa histórica. Hay que decirlo alto y claro». Y sin despeinarse.

Los talibanes y la sociedad ameba

Uno dice que “gobernar es repartir dolor”, otro admite que incrusta la religión católica en los planes docentes como una cruzada: “Que la religión esté en la escuela es una opción política”, dice Wert. En cualquier país democrático, en cualquier Estado cuya Constitución lo designe como aconfesional, estas actitudes llevarían a un cese como mínimo. Hemos caído en manos de talibanes integristas católicos, sin que la ciudadanía ameba se inmute tampoco. Mejor, la sociedad, que hablar de «ciudadanía» en este caso no cuadra.

Rajoy les apoya. Incluso se permite menospreciar a los representantes de un poder fundamental del Estado, la Justicia, para situarse al lado de ese ministro que no solo quiere infligir dolor, sino establecer la cadena perpetua y una figura que resta todas las garantías: dejar 10 años en la cárcel a los condenados que estime oportuno tras haber cumplido su condena. Más aún, “Gallardón no se contenta con poco, Gallardón quiere convertir a un Poder del Estado, al Tercer Poder, en una parte de la Administración, que el Poder Judicial sea una parte de la Administración del Estado sometida directa o indirectamente al poder político”, escribe Elisa Beni en un muy documentado artículo.

Rajoy tiene el país hecho una ruina, con la cifra más alta de deuda en un siglo, un incremento del paro espectacular debido a su gestión, o los mayores impuestos para las menores prestaciones. “Sor” Fátima Bañez falta a las cumbres europeas de empleo para irse a tomar canapés o invocar a la Virgen del Rocío, mientras las cifras del paro se despeñan. Otra saca la mantilla para mentir con desparpajo sin igual cada vez que aparece en pantalla. Ignacio González, el sucesor a dedo de Esperanza Aguirre, insulta a los profesionales de la sanidad en perdición, por su causa y la de todos sus colegas, Ciu incluido. Y la de la ministra premonitoriamente llamada Mato.  Gallardón y Wert, de nuevo, a los de justicia y educación. Y todos ellos y su prensa, agitan el trapo de Cataluña a toda hora para distraer de lo esencial. Maquiavelo no encontró mejores alumnos.

Por ninguno de ellos ha pasado el desarrollo. Han vivido medio siglo, o desde su nacimiento, ajenos a los tiempos. Con eficacia inusitada (en progresión opuesta a la solución de la crisis) nos han devuelto a los oscuros tiempos de la dictadura franquista. Y las amebas tragan y tragan.

Anoche vi por enésima vez “Un franco, 14 pesetas”, de Carlos Iglesias. Siempre que la proyectan no puedo evitar seguirla porque me recuerda tiempos vividos y que había creído dejar atrás. Carlos Iglesias nos cuenta una historia biográfica de cuando sus padres emigraron a Suiza. La lucha del progenitor por abrirse camino con la mente bastante abierta. La madre, mujer tierra, que solo piensa en volver a España y amarrar la familia a su manera. El chico –el propio Carlos- que, tras cinco años de escuela –gratis- y ya en perfecto alemán, explica en una clase de reproducción humana: “Eso será en Suiza, a los españoles nos trae la cigüeña”. Y que sufre un fuerte impacto al regresar a ese país empobrecido, paleto, en el que oirá decir que “como aquí no se vive en ninguna parte”. Quiere irse, pero se queda. A ser actor y director, a volcar su frustración y su rabia. Ése es el modelo del PP, aquél en el que los señoritos eran ellos o sus familiares. Cuando no se pensaba más que en el bien de éstos.

La programaron en TVE, un día después de “V de Vendetta”. Algún currito de la empresa burla el cerco oficial y nos manda mensajes. Pero con las amebas no va nada de lo que nos ocurre a todos, fundamentalmente por su causa. Basada en una serie de cómics de los 80, también aparece rigurosamente actual.

Cuando vinieron a por mí…

Como todas las frases repetidas, el “ Cuando vinieron a por mí… ya no quedaba nadie que pudiera hablar en mi nombre” se ha convertido en un tópico… desactivado. La reiteración produce esos efectos en el infantilizado y vacuo mundo actual. Pero lo cierto es que responde a un hecho trágicamente real: la pasividad social alemana que permitió el triunfo del nazismo. Y de sus métodos. Curiosa la historia de su auténtico autor, Martin Niemöller. Tras el apoyo y el silencio, reaccionó tarde y… también fueron a por él. La ingenuidad poco experimentada acude, asimismo, a quitar hierro a la amenaza. Hablar de esto es provocar la jocosa alusión a la Ley Godwin. Y, sin embargo, algo muy grave está ocurriendo.

Primero fueron, sí, quizás a por los funcionarios. Inicialmente a los de la Administración. El neoliberalismo, ya sabemos, detesta lo público, en particular lo que puede brindar beneficios privados y, de él, solo adora las fuerzas que guardan… «su» seguridad. Y como no éramos funcionarios de la administración… nos callamos. Luego se lanzaron a por los sindicalistas que –mal o bien- equilibran el poder del empresariado si decide ejercerlo arbitrariamente. Tampoco hicimos nada. Todo lo contrario, teníamos ya sectores del pueblo llano a quienes enfrentarnos y odiar, olvidando a los auténticos culpables.

Los ataques llegaron después a otros funcionarios: los de educación y sanidad. A los servicios esenciales que ellos prestan a todos. La tijera ha funcionado a placer del mando. Algunos, muy conservadores, nunca pensaron que la plaga les alcanzara. Pero ahí está. En la ejemplar defensa de la educación y la sanidad pública que sus profesionales llevan a cabo, aún hay elementos que quitan pancartas contrarias al PP, como si los recortes llovieran del cielo.

Los autónomos y PYMES, tan queridos de Rajoy, tampoco pensaron que tendrían que echar la persiana definitivamente. Y así ha sucedido. En la huelga general del 14N di un paseo por mi barrio comprobando que comercios que abrieron en la anterior (29 de Marzo) estaban cerrados. Para siempre. Por quiebra. Debíeron pensar entonces que el asunto no iba con ellos.

Las exultantes expresiones de muchos ciudadanos el 21N de 2011, se han tornado sombrías, porque disminuyen su dinero, sus servicios, y su esperanza. Los parados que daban por hecho encontrar trabajo –incluso un familiar me lo dijo- siguen desempleados y, muchos de ellos, sin subsidio. Medio millón de personas más se han quedado  en la calle en este año. Nos dicen, sin sonrojo, que el próximo habrá muchas más en esa situación.

    Los emigrantes ¡ay! ellos sí lo sospechaban. Nada gusta más a la mente obtusa que culpar de sus desgracias al igual, y no al poderoso. Los estudiantes, dado que el Estado Mercantil y orweliano no quiere demasiada gente instruida, y mucho menos crítica y que ejerza ese derecho. Hasta a los bomberos han dejado en precario porque es más lucrativo reconstruir que prevenir.  Los enfermos. Dudo que previeran que también “irían a por ellos”. No son rentables. Curar dolencias graves sí lo es… si se paga. Por eso se privatiza. Los discapacitados. Los cuidadores de dependientes. Los mineros. Los niños con menos recursos. Las mujeres, tras tantos años de logros. Larga la lista de agraviados, siempre separados por parcelas y, a ser posible, enfrentados, en la que cada poco cae alguien más. Los ancianos, el nicho electoral de los conservadores, se encuentran con repagos farmacéuticos, merma de su poder adquisitivo en las pensiones… y la Tijera de Damocles sobre su futuro. Todo lo que parece intocable cae, además de personas y servicios fundamentales, Iberia, AENA, RENFE, el Registro Civil, todo es susceptible de lucro y prebendas para los elegidos por el poder. 

 Jueces, fiscales, abogados también han constatado que peligra la esencia de la Justicia para todos. También van a por ella, a por ellos. Y los nuevos códigos de leyes son arma contra todo ciudadano que proteste. Incluso pasivamente. El Penal, en opinión del CGPJ –poco sospechoso de izquierdista-, va más allá de lo que Franco se atrevió a implantar y el ministro explica, como un monarca o inquisidor medieval, que gobernar implica repartir dolor.

Siguen apostando contra las víctimas de la especulación financiera y la corrupción porque estas lacras no se persiguen, se amparan. Lo mismo que la evasión y elusión fiscal, mientras suben los impuestos para el conjunto de los ciudadanos. También han ido a por la objetividad de los medios públicos de comunicación que es la única vía que utilizan muchos ciudadanos para “informarse”. Es más útil a la eficacia del objetivo engañar y manipular.

¿No dijimos nada? Cuando aún no iban a buscarles, jóvenes, funcionarios, profesores, enfermeras, algunos médicos, estudiantes, yayoflautas, empleados y desempleados, economistas, investigadores, profesionales de toda condición, protestaron –protestamos e informamos- por el tsunami que iba a devastarnos. Pero muchos callaron, nos dejaron solos incluso en la defensa de sus propios intereses, y la marea destructora siguió avanzando. ¿Hasta dónde lo hará?

La zanahoria para liebres irreflexivas está colocada ahora en 2014. Pero hace 3 meses tan solo, Rajoy la había puesto en Junio de 2013. El FMI nos había dicho que en 2012. La UE proclamó solemnemente que sería en 2011. En 2010, dijo el entonces Comisario Europeo de la Competencia, Joaquín Almunia.

Y si algún siglo venidero llega esa recuperación ¿cómo será? ¿Macroeconómica o para que la noten el común de los mortales? ¿Volveremos a atar los perros con longanizas como decimos en Aragón? Bueno, el déficit griego y portugués sigue aumentado pese a todas las medidas de austeridad o la venta de todo su patrimonio público a manos privadas. Tanto ellos como nosotros entregamos las mermas al pago únicamente de los intereses de la deuda… que crece y crece. Eso sí, los ricos registran cada vez mayores beneficios. Gravísimos datos de aumento de las desigualdades sociales –con todo lo que implica- y una aclaración neta en el horizonte acerca de las políticas que se nos aplican: “ solo un par de pequeños países bálticos han experimentado pequeñas recuperaciones parciales de sus depresiones económicas, pero siguen siendo mucho más pobres de lo que lo eran antes de la crisis”, explica Paul Krugman. Ah, e Islandia, donde los ciudadanos tomaron las riendas y crece al 3%.   

 Y lo peor…cuando se va a por los ciudadanos y éstos “aguantan” y se dejan hacer y “no quieren saber”, la voracidad no tiene límites. Hay aún mucho con lo que arrasar. Y un día ya no habrá nadie que pueda auxiliarnos.

 *Publicado en eldiario.es

Un informe de Intermon Oxfam abunda en lo que el neoliberalismo imperante entiende por «recuperación». 18 millones de pobres en 2022.

Lo último: pagar a plazos la alimentación

2012-12-11 17.31.45

Me quedé petrificada al leer el gran cartel: El Corte Inglés financia las compras de alimentación en su supermercado en el período de Navidad. Hasta tres meses sin intereses, después con «los de cualquier crédito» en esa entidad: el 18% anual de TAE. En las redes sociales me han contado que hay similares “ofertas” al menos en Carrefour y en Eroski. Es decir, no se prive Vd. del jamón ibérico, los langostinos o el capón, coma un día y digiéralo a lo largo de 2013 pagando cada mes. Son tan entrañables estas fechas.

El ingenio de este país –es casi lo único que tenemos a raudales- imaginó enseguida en Twitter, cómo sería el desahucio de las nécoras ingeridas en diciembre allá por Marzo, si no se ha satisfecho la cuota. O los requisitos para comprar angulas que, sin dudar, exigirían hipotecar al menos el piso. 175 euros el cuarto cuestan, congeladas, según me enteré de casualidad hace poco en una tienda no de las más caras. Hubo también quien vio “una gran oportunidad para que las familias puedan disfrutar de una navidad”… como el consumismo manda.

No, no hemos aprendido nada. Hay quien por más que se dé mil cabezazos contra la pared, seguirá embistiéndola. Se puede entender endeudarse para pagar la carrera universitaria de los hijos –ahora que el gobierno del PP la ha vuelto prohíbitiva-, por una enfermedad, pero ¿para comer de lujo en Navidad?

En un país al que ya ha llegado el hambre textualmente, en el que la precariedad se extiende como marea incontenible, habrá quien sucumba a la tentación de comprar a crédito las gambas y las almejas para comer unos días, ahora sí, “por encima de sus posibilidades”. O quien tenga que aprovecharla para comprar unas tristes patatas o filetes de pollo, lo cual es dramático. No sé con qué frecuencia se dará el caso, pero, indudablemente, la oferta está pensado para un gran gasto, para el lujo, es decir, lo accesorio. 

 Con esta medida se traspasa una barrera que dice muy poco de la “Marca España”. ¿Qué más se puede financiar que la alimentación? ¿Qué más se puede ofrecer al infantilismo y avidez de placeres inmediatos que pagar a plazos una comida, dos o cuatro? Se la merecen, pobrecitos, “está todo tan mal”. Que nos quiten lo bailao. Lo que venga después ya se verá…

Instructivas noticias viejas

Es tal la sinrazón y el agobio de la actualidad en estos días, que recurro a noticias viejas. La hemeroteca siempre ilustra sobre por qué suceden las cosas en el momento que vivimos, cómo se han gestado. Incluso qué cabe prever para el futuro.

Noticias del último verano, primero.

En Septiembre, la deuda pública (que Zapatero dejó en el 68%) subía a su mayor nivel en un siglo: 75,9%. En 800.000 millones de euros de débito nos han metido los sucesivos gobiernos y su complacencia con los «mercados».  Esperan que llegue al 90,3% el año próximo. La gestión del PP, como se ve, está siendo ejemplar.

En el mismo mes nos decían que «El ahorro por los ajustes se destina a pagar intereses». No deuda, intereses tan solo.

¿Quién lo costea? «El 40% de los asalariados ya paga más impuestos que sus jefes«, según datos de Hacienda.

Madrid, Baleares y Valencia (PP) renuncian a 444 millones del impuesto de patrimonio.

El coste de los medicamentos para los pacientes sube un 36% por el copago.

Los alemanes ricos duplican su patrimonio en 20 años y crece la brecha social.

El déficit portugués sigue aumentado pese a las medidas de austeridad.

España. Más de 170.000 empleados públicos han perdido su trabajo en lo que va de año (Septiembre, 3 trimestres.

Ésta es de 2011. El presidente de la patronal madrileña (Arturo Fernández) coloca a la mujer de Ignacio González de vicepresidenta, causando malestar en el gremio. Grandes destinos les aguardaban.

Enero 2010. Almunia, entonces comisario europeo de la competencia: 2010 será el año de la recuperación.

Enero 2011:

UE declara: 2011, año de la recuperación económica y el control financiero.

Esperanza Aguirre: «El año 2011 va a ser el de la recuperación del optimismo«. Un par de meses o tres les duró a los ingenuos votantes del PP. Quiero decir a los ingenuos entre sus votantes.

2012:

Lagarde: 2012 debería ser el año de la recuperación.

Septiembre 2012. «Rajoy pone fecha a la recuperación: Junio de 2013»  

Dos meses más tarde, en noviembre: «Rajoy sitúa en 2014 como el año de la recuperación económica de España».

Para saber «cómo» será «la recuperación» basta volver a leer este artículo. Y «cuándo», ah¡ ése es un misterio insondable. Pero las zanahorias ayudan a caminar.. a las liebres… más tontas.

José Luis Sampedro me contó ayer una «noticia» mucho más vieja (recordando hasta las comas a sus casi 96 años). De comienzos del siglo XIX, que conoce por sus muchas lecturas. La décima que se cantaba en tiempos de Fernando VII. En loor de multitudes –más o menos que esto es España- Adam Smith, y Jean-Baptiste Say, entonces se ensalzaba la «libertad», en lugar de la austeridad y la libertad también, pero solo «de mercado», como ahora. Y aún así, no marchaban las cosas bien para el pueblo.

«Señor Don Martín Garay,

Vd. nos está engañando,

Vd. nos está sacando

el poco dinero que hay.

Ni Smith, ni Bautista Say,

enseñaron tal doctrina,

y desde que Vd. domina

la nación con su maniobra,

el que ha de cobrar no cobra

y el que ha de pagar se arruina«.

Martín Garay era el ministro de Hacienda. Hay cosas que aquí nunca cambian.

Carta de los médicos en defensa de la sanidad pública

Por qué los médicos están en contra del Plan de Medidas de Garantía de la Sostenibilidad del Sistema Sanitario Público de la Comunidad de Madrid, y han pedido su retirada.

Los firmantes, Jefes de Servicio y de Unidad del Sistema Madrileño de Salud hemos pedido la retirada del Plan propuesto por la Comunidad de Madrid porque creemos que compromete seriamente la calidad y la universalidad de la Sanidad pública madrileña con la que estamos decididamente comprometidos por razones éticas y profesionales. Nuestro único objetivo es la salud y el bienestar de los pacientes.

La Consejería ha anunciado un Plan de venta y privatización de seis hospitales y de un número sin definir de Centros de Salud de titularidad y gestión pública a empresas privadas con ánimo de lucro. El único argumento para ello es la necesidad de abaratar costes. Sin embargo,

1- No es cierto que la sanidad privada sea más barata que la pública. En los países en que coexisten ambos sistemas el gasto sanitario por habitante y año es mucho más alto y la aportación de gasto público para ello también. Los ejemplos en España así lo demuestran.

2- Mantener un sistema sanitario público de calidad es costoso porque la población demanda una asistencia de calidad con tecnología y recursos modernos y eficientes, como los que ahora tenemos en nuestros hospitales.

3- La sanidad pública no es gratuita, como se ha dicho, se paga entre todos con los impuestos y ello garantiza la equidad en el acceso a los servicios sanitarios de calidad.

4- Los hospitales que quieren vender están entre los menos costosos de la Comunidad. La aportación económica que la Comunidad de Madrid pretende pagar a los nuevos dueños es superior al coste actual. Por tanto las empresas que los compren van a tener beneficio con el dinero de nuestros impuestos.

5- Los médicos del Sistema Público no estamos en contra de la existencia de hospitales privados, entendemos que la calidad asistencial en ambos es buena y compatible y que su coexistencia favorece la elección a aquellos pacientes que se lo puedan permitir. En lo que no podemos estar de acuerdo es en transferir recursos de la sanidad pública a la privada, como ha venido siendo habitual en los últimos años y como se pretende ahora con este plan que vende hospitales públicos eficientes a la sanidad privada.

Los médicos sabemos que existen todavía medidas y actuaciones que con nuestro concurso podrían optimizar los recursos sanitarios, para lo que ya hemos comprometido repetidamente nuestra colaboración, sin que hasta ahora hayamos obtenido respuesta. Hace falta una mejor gestión de los recursos sanitarios públicos, en la que desde hace años no hemos podido participar.

Pedimos que este ahorro, que en los centros privados se llamarían beneficios, se reinviertan en mejorar la sanidad pública de todos.

Además y muy importante, este plan pone en peligro la calidad de la formación de nuevos médicos, nuestra garantía para el futuro, al vender una parte de los hospitales que forman actualmente estudiantes de medicina y médicos residentes.

Por último, nuestras reclamaciones nada tienen que ver con intencionalidades políticas o con manipulaciones, ni tampoco con reivindicaciones salariales. Los médicos, igual que los demás profesionales de la salud, hemos sufrido recortes en nuestro salario y ampliaciones de jornada laboral y no hemos ido a la huelga porque estamos muy comprometidos con la estabilidad del sistema público de salud. Sólo así se entiende que médicos y profesionales sanitarios, los no sanitarios del sector, Colegio de Médicos de Madrid, Organización Médica Colegial, sociedades científicas, organizaciones profesionales, sindicatos y más de 900.000 firmas de ciudadanos coincidamos en buscar otra solución para garantizar la continuidad del mejor sistema público de salud que nunca hemos tenido.

Todo lo anterior nos lleva definitivamente a pedir la retirada del Plan de Sostenibilidad anunciado porque conduce a una irremisible pérdida de recursos para la sanidad pública y con ello a una pérdida de equidad en el acceso de los pacientes a los servicios sanitarios.

 

¿Nos merecemos a estos líderes?

Son líderes en distintas actividades. Los medios recogen sus palabras. Influyen, son “importantes”. Mucho más que el común de los mortales ¡dónde va a parar! Cada poco alguno de ellos, sin embargo, nos deja perplejo y desata nuestra indignación. Muchos los ven como hijos lógicos de la sociedad que les encumbra. Otros piensan que se han convertido en penosas excepciones de una ciudadanía que merece algo más de talento, ética y dignidad en las élites que le dan visibilidad. 

Cuesta creer que Gerardo Díaz Ferrán –ahora detenido por blanqueo de dinero y alzamiento de bienes- fuese elegido por lo más granado y numeroso del empresariado español para representarles. Que cuando ya atisbaban sus chanchullos y él quería alejarse del foco, no le permitieran ni dimitir para seguir regidos por él. No hacía falta ser un lince para ver por qué vericuetos se deslizaba el caballero, ni cuál era su talla (intelectual y todas las demás). Resulta extraño que una actividad que ama el emprendimiento, la apertura de cauces, pusiera en manos de Díaz Ferrán su imagen, que lo considerara, por tanto, el mejor de ellos. Claro que se comprende si miramos alrededor. A su cuñado, Arturo Fernández, por ejemplo, que escala puestos con verborrea y aspecto similar y que fue hasta consejero de Bankia, caso por el que está imputado. Otro, José Luis Feito, nos quiere mandar a Laponia (y  también es premiado con una consejería en Bankia) o, por poner el caso del ejemplar dueño de Mercadona, declara que el modelo de trabajo es el chino -sin derechos y sueldos miserables-.  

 Cualquiera puede repasar la presidencia de los grandes emporios, los consejos de administración y los “asesores” españoles y se encuentra con un personal que en muchos casos no responde a esos criterios de excelencia que dicen valorar. Ni siquiera se expresan bien, ni en su idioma, ni en otros. Menos, cuanto más alto se sitúan.

 Si pasamos a los desprestigiados políticos sucede algo similar. Es radicalmente imposible que la espuma que aflora sea la de sus mejores efectivos. Tenemos a un ministro que incendia la vida social a la manera de un tertuliano del cupo ultra. Solo que con consecuencias más graves. Empeñado en “españolizar” hasta a las nubes que pasan, retrotrae la educación a hace medio siglo y ha convertido la cultura en una mercancía. A un consejero de sanidad en Madrid, Javier Fernández-Lasquetty y Blanc, que hasta se permite mofarse de los profesionales de la sanidad pública. A la ministra del ramo, la del Jaguar gurteliano invisible en su garaje, que aconseja “remedios naturales” para ahorrar en medicamentos, mientras sin mover ni uno de sus bronceados músculos –seguro que hasta allí han llegado los rayos UVA- destroza uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo. A la que dirige ese empleo que se despeña de mes en mes, mano a mano con la Virgen del Rocío. A un ministro del Interior que habla con Dios y lo cuenta. A otro que también debe hacerlo, aunque con el calvinista de los ricos a juzgar por sus decisiones en Justicia. Al de los gravámenes y regularizaciones de activos ocultos o al que cada mañana se desayuna con una sorpresa viendo que las cifras económicas no son las que él suponía y se empecina el crecimiento… negativo. A una secretaria de Estado de inmigración que atribuye al “espíritu aventurero” la dramática emigración de los jóvenes. A una líder regional, inflada de botox, que protesta con faltas de ortografía. A otra que habla con faltas… de coherencia y mucha desfachatez. A alcaldes y alcaldesas de grandes capitales que uno imaginaría de ediles de pueblos de 500 habitantes apenas tocados por el desarrollo. Por tener, tenemos hasta una diputada, Andrea Fabra, que grita exultante “que se jodan”, encantada con los recortes que nos practica su partido. A muchos otros que, como ellos, insultan la inteligencia cada vez que abren la boca. Un circo. Algo ocurre en nuestro país cuando gozamos en la cúspide de un presidente del gobierno como… Mariano Rajoy, no digo más. Y no andan muy lejos –en distintos grados- varios de sus antecesores y sus equipos.

  Los personajes populares, los que salen en la tele acaparando audiencia, están a un nivel similar. Un rosario del esperpento. Ay, esos que dicen ser “periodistas” por husmear en vidas privadas –con predilección por los fluidos sexuales- y cotillear sus hallazgos, haciéndonos soltar un respingo a quienes adoramos esta profesión. La auténtica.  

 ¿Por qué pues “disfrutamos” de estos líderes de poder y de opinión? ¿Por qué políticos preparados, con discursos coherentes, honestos -como pueden ser Gaspar Llamazares, Uxue Barkos, Ramón Jáuregui y otros diputados- no ostentan la mayoría del Parlamento? ¿Por qué personas que piensan y saben comunicarlo se quedan tantas veces fuera de los centros de decisión y de los medios? Si se acabó la época de los grandes líderes que ilusionaban ¿índica que ahora son más parecidos a la sociedad de la que emanan? ¿Es así la ciudadanía española? ¿Somos aún peores dado que estos son los “notables”?

 No todos. Es cierto que España ha venido siendo un país con una educación y una cultura inferior a la media europea. Pero eso estaba cambiando. La actual juventud española es la más preparada de la historia, el 39%  de quienes tienen entre 25 y 35 años posee un título universitario o de FP de grado superior. En este grupo sobrepasamos la media de la UE  que se sitúa en el 34%. De ahí que el gobierno se apresure a ponerle remedio igualando a la baja, a su propio nivel. Hay científicos españoles a las puertas incluso del Nobel o desarrollando avanzadas investigaciones (trabajando fuera en su mayoría). Creativos que superan las trabas impuestas aquí para triunfar internacionalmente. La gente que salió a las plazas del 15M, tan educada, innovadora, pacífica y constructiva hizo emerger otra España diferente a la del tópico. Mucho mejor. Y así se vio internacionalmente. También quieren silenciarla. Pero todo eso existe.  

 La endogamia, el paquidermismo, los manejos e intercambios de prebendas por encima de los méritos reales, la baja exigencia de la sociedad pueden ser explicaciones más plausibles al bajo nivel de nuestras “fuerzas vivas” e ídolos. El elogio de la mediocridad del que muchos quieren hacer su profesión, también. El que no se enseña a pensar en España, ya sabéis, e incluso se disuade el espíritu crítico.

 ¿Qué hemos hecho para merecer estos líderes? Callarnos. Ahí reside nuestra culpa… y nuestra condena. Permitir encumbrarse a quien carece de méritos o los tiene muy devaluados. Y así seguirá, con la economía y la democracia en caída libre, si no se producen cambios. Mucha caspa flotante en la superficie y un potencial inmenso bajo ella. Nos hace daño, mucho daño, tanto en la vida cotidiana como en nuestro prestigio internacional. Hay espumaderas que pueden apartarla a un rincón donde ni se vea ni moleste. Más aún, el ímpetu de la razón, el talento, el coraje y la dignidad. Un 6 de Diciembre es el mejor día para pensar en recomponer la soberanía popular, ésa que reside en el pueblo y en nadie más, según la Constitución.  

*Publicado en eldiario.es

España, cortijo del PP

Es cierto que les votaron 10.830.693 personas, el 30,2% de los electores, pero el PP cuenta con unos 800.000 afiliados y, de ellos, no serán más de un millar los que poseen capacidad de gestión. La bendita democracia, dicen, que ha otorgado un poder omnímodo a un partido aunque se haya basado en mentiras para alcanzarlo. Como que iba a solucionar la crisis y el paro, por ejemplo, cuando los ha acrecentado. Y eso al parecer no tiene consecuencias. Esperar 3 años más y sin exigir responsabilidades. Algo falla aquí ¿no?

El caso es que tenemos a un exiguo grupo que solo demuestra eficacia en haber convertido de nuevo España en su cortijo, como hicieron sus ancestros.

Cada mañana trae novedades que, no por esperadas, dejan de soliviantarnos. El Ministro Wert actúa de elemento de distracción al provocar innecesariamente a Cataluña con su nueva ley de “educación” y calentar al ultranacionalismo español de paso. Ha generado un problema donde no lo había. Entiendo la indignación en esa comunidad pero tan grave o más es que el tertuliano venido a más devuelve la enseñanza a tiempos muy remotos, incluso del franquismo. Acaba con Educación para la Ciudadanía que, recomendación del Consejo de Europa, imparten sin problemas en todo el continente, incluso en colegios religiosos. También con Ciencias para el Mundo Contemporáneo que se ha contado menos pero era materia decisiva. Vuelve a imponer la religión y la segregación de sexos. En general, acaba con cuanto sea innovación y formación del sentido crítico. La jerarquía eclesiástica católica -en sus horas más bajas- ha ganado la partida según nos cuenta el indignado artículo de uno de mis más antiguos y queridos amigos: Juan González Bedoya. Analfabetismo religioso, lo llama.

El resto de la casta tampoco se queda atrás. El Gobierno balear despedirá o cambiará de isla a los profesores que expliquen a los niños los recortes.  No lo considera educación, sino «opiniones» políticas.  Un tema gravísimo también.

El empecinamiento en destruir la sanidad pública es parejo. Nada puede con el decidido propósito de depositar nuestra salud en manos de empresas privadas ávidas de lucro. Hasta con presiones que apenas entendería la lógica de no ser que escondan muy oscuros intereses. Y con las habituales mentiras, como la de engañar con el costo del servicio. Siguen en huelga sus profesionales. Perdiendo dinero y ánimo ante la impotencia de un maquiavélico plan que continúa adelante. Se comete la barbaridad de cerrar el Instituto de Cardiología, va a ser el primero, y sigue el goteo de despidos. La salud el primer bien que poseemos.

Mientras, corren buenos tiempos para el «sector del lujo«, y en noticia de ABC, hablan de 17 años más para recuperar el empleo, hasta 2022. Se ve que el periódico conservador confía poco en la capacidad de relacionar conceptos de sus lectores. Debe tener razón el estudio, es un año menos de lo que nos da el FMI que lo cifra en 2023. Y De Guindos sigue hablando de «crecimiento negativo» y de que éste va a ser el peor trimestre de la recesión. Hasta ahora, quiere decir. Lo que viene, por este camino, es negro.

Y nos falta aún otro gran pilar de la sociedad: la justicia. Ya no es sólo que este gobierno amnistíe torturadores contra viento y marea, o que haya convertido en delito casi todo -en particular las protestas ciudadanas- o que haya subido las tasas para que solo pueda acceder a un servicio fundamental del Estado de Derecho quien tenga dinero, la guinda la ha puesto otra novedad que paso a relataros. Me habían avisado, pero no podía creer que llegara a tanto la desfachatez de este gobierno.

Se privatiza el Registro Civil y pasa a manos… de ¡los Registradores de la Propiedad!, el cuerpo profesional al que pertenece Mariano Rajoy Brey, aún titular de Santa Pola. Considerado anacrónico en toda Europa como ya hemos hablado aquí otras veces, el dueño del cortijo y sus ejecutores deciden potenciar a los Registradores para que cobren aún por más servicios. En el resto de los países de nuestro entorno son gratuítos. Solo una ciudadanía en Babia puede engullir esto.

No se puede llegar a más ¿no? me temo que la apisonadora es imparable, y sí puede llegar a más, hasta donde quieran.  Y no se entiende. Repito las cifras con las que empezaba. La definitiva: unos pocos ultraconservadores desaprensivos están destruyendo cuanto teníamos y era base de nuestra convivencia. El cortijo, amos, criados sin derechos. ¿De verdad querían esto 10 millones de votantes, al margen de los que viven de ello?