La voz de Constantino Romero

Constantino Romero ha muerto a los 65 años. En twitter, donde era muy activo hasta hace muy pocos días, él mismo destacó su lectura de un poema de Leonard Cohen: Cualquier sistema…

Éramos pocos y parieron el LAPAO y el LAPAPYP

Con un Aragón que se les cae a pedazos –tanto o más que el resto de España- por su mala gestión política, leo que las Cortes de Aragón con su mayoría PP/PAR han decidido “bautizar” al catalán que se habla en la franja (que limita con Cataluña) y en otros lugares de la comunidad como LAPAO. Igualmente, el aragonés (la fabla) pasa a llamarse LAPAPYP, que ya tiene mérito. Este editorial de El País  califica  la hazaña de Creacionismo lingüistico”. Y cita que, concretamente el Lapao es “el nombre de un dialecto del naxi que hablan más de 300.000 personas en China y Myanmar”. Una de entrada, se pregunta si los políticos conservadores aragoneses disponen de tanto tiempo libre como para parir cosas de este cariz. Y sí es porque consideran que gobiernan una Comunidad sin problemas reales.

Ante las continuas mofas que tal decisión ha provocado, el Partido Aragonés Regionalista se aprieta el cachirulo y decide soltar esta perla: “El PAR desafía a la Generalitat a enviar a los Mossos si quieren ‘imponer el catalán’”. En una nota de prensa, el PAR del Aragón Oriental critica a las formaciones nacionalistas catalanas también por “los insultos y vejaciones que están recibiendo los aragoneses”, cuenta El Mundo. Los aragoneses no, este desvarío fue rechazado en la cámara por PSOE, CHA e IU. Recuerdo los tiempos de la fundación del PAR. Era un partido regionalista conservador pero jamás hubiera secundado este bochorno. Producen vergüenza… propia, dado que el resto de España pueden pensar que todos los aragoneses somos como los del PP y el PAR. Y fuera de aquí, hasta en China.

Mal deben andar las cosas en previsión de votos para meterse en este jardín. El sentimiento anticatalanista (no recíproco) es muy fuerte en Aragón, como sucede en territorios vecinos a los que se considera más privilegiados. Sobre todo en los sectores más conservadores y menos informados. Destino prioritario Cataluña de la emigración aragonesa, hubo tiempos en los que en efecto  “se nos llevaban el agua” con aquella pretensión –política- de trasvasar el Ebro sin hacer en Aragón los mil veces aplazados planes de regadíos. Los ríos aragoneses se poblaban de presas hidroeléctricas para alimentar a la Comunidad vecina. Por decisión de políticos de nuevo y de empresarios que operaban a sus anchas. Mantenemos un largo litigio por bienes eclesiásticos que el episcopado catalán se niega a entregar pese a sentencias en su contra. Y tampoco han gustado nunca los mapas que anexionan territorios aragoneses a los Países Catalanes, elaborados por una minoría ultranacionalista.

Pero estamos buenos si hay que resucitar el anticatalanismo para ganar votos apelando a sentimientos ultramontanos. Y valerse de ello “bautizando” idiomas.

En mi último libro, Salmones contra percebes,  dedico un capítulo completo a eso de “ser de un país”. Y en el párrafo dedicado a esta Europa a la que han destrozado los nacionalismos también, escribo:

«En definitiva, en un mundo presuntamente globalizado, los límites por países permanecen sólidamente consolidados, parapetados en su casa como los percebes. Aunque los nacionalismos y localismos varios terminen siendo una frontera que se cierra sobre sí misma con un lazo y distorsione realidades propias y ajenas. Incluso en tiempos de comunicación masiva. La diferencia se engrandece o se enfrenta, apenas se utiliza para sumar la siempre rica diversidad. Los nacionalismos exagerados —tanto de Estado como de comunidades— son profundamente percebes, cementarse a la roca sin ver mucho más allá. Pero algún sentimiento atávico existe cuando, tras recorrer miles de millas, el espíritu salmón regresa a casa a llevar a cabo sus más preciadas gestas. Dicho todo ello, apuntemos el otro gran sentido del nacionalismo empecinado: poder odiar al que compite con él en intensidad. Cuanta más cerca esté, mayor es la rivalidad. Más encono, más animadversión, más deseo de aplastarlo y someterlo. Más intransigencia. Los ejemplos son múltiples. Cuando lo cierto es que hasta en los núcleos más pequeños hay personas distintas que no responden a los patrones de la etiquetas del grupo o país. De ahí lo cierto de la frase atribuida a tantas voces en diferentes versiones: “¿Le gustan los franceses? No lo sé, no los conozco a todos”».

Políticos catalanes y del nacionalismo español entretienen al personal para distraerlo de su mala gestión, de la ruina insostenible que nos han provocado,  con las animadversiones nacionalistas. Ahora se suman los aragoneses, los conservadores aragoneses. Es una muy mala noticia. Porque en definitiva, en Aragón, en Cataluña, en España, en Europa y en todo el mundo, los amos de nuestra tierra son como El perro del Hortelano que cantaba La Bullonera: ni se atreven a salvarla, ni nos dejan defenderla.

La Bullonera (F) – Jota del perro del hortelano / Jota de la Virgen del Pilar

Nadie ha dicho que sea fácil

Nadie hubiera imaginado que una sociedad fuera capaz de soportar tantos atropellos –y de tal calibre– sin estallar masivamente de rabia. Nada más injusto que juzgar a una ciudadanía en bloque, sin tener en cuenta las distintas actitudes que en ella conviven, pero sí es cierta la existencia de una mayoría decisiva que no se mueve. Prácticamente la misma que solo ve dos únicas alternativas convencionales y piensa que ya no hay salidas y ahora toca “aguantar”, en lo que he venido en denominar actitud percebe.

El problema –nos dicen– es que “no es fácil” encontrar otras soluciones. Esta sociedad se ha apuntado a la ley del mínimo esfuerzo como a un dogma inapelable. No solo la nuestra, está ocurriendo en buena parte del mundo sojuzgado por el neoliberalismo. Una ideología que, en sus inicios, propugnaba precisamente el arrojo y la asunción de riesgos como filosofía de vida y ahora expande el miedo a la libertad. Islandia es ejemplo paradigmático. Cuando ya tocaban con la mano el final de su amarga travesía, olvidan el origen de sus sinsabores y vuelven a votar a los causantes de su derrumbe. Es que lo están pasando mal, han de aceptar sacrificios para salir del atolladero y se aferran a un pasado que se idealiza. Los años en los que se mantuvieron haciendo cabriolas en el aire sin pisar tierra y gestando lo que inevitablemente iba a producirse: darse de bruces contra el suelo.

Sea o no sea una maniobra calculada, lo cierto es que gran parte de los ciudadanos tienden a comportarse como si estuvieran condicionados a eludir cualquier sufrimiento inmediato aunque sea mayor el que habrá de venir si no se toman medidas, o con mucha más precisión: cualquier responsabilidad. Una educación en el infantilismo que en España se agrava por su historia y los cuarenta años de dictadura dedicada concretamente a ese objetivo. El de crear seres dependientes, incapaces de salirse del cauce marcado y precisados de tutela. A la altura de quienes lo diseñaron. Dirigentes de tan escasas luces como profundamente mezquinos. Eso es lo más patético: la infinita  mediocridad de los caudillos que nos sojuzgan, hoy como ayer.

Imbuida la mayoría en la búsqueda de soluciones “fáciles”, asistimos a preguntas en las que se pide dar en un minuto o dos la salida a la crisis. Rápido, claro, y que no cueste mucho trabajo entender. Si hablamos de ponerlas en práctica, entonces invade un agotador cansancio preventivo.  Esfuerzos ni uno, yo quiero que me traigan a casa el remedio y empaquetado con un lazo para que me haga más ilusión. El percebe en su roca abriendo la boca para comer el plancton que pasa.

Claro que no es fácil. Se trata de revertir por completo las políticas que se están siguiendo. Solo para empezar a hablar hay que arbitrar que todos paguen impuestos proporcionales a su renta. Prohibir los paraísos fiscales y perseguir a los defraudadores. Si estamos hablando de entre 16 y 24 billones de euros el monto de lo evadido, ¿cómo puede nadie practicar el mínimo recorte a los ciudadanos permitiendo ese escandaloso agujero negro? Un tercio de la riqueza mundial. ¿Cómo pueden consentirlo personas hechas y derechas para ellos y para sus hijos?  Ni un euro público más a los bancos por otro lado. Si tienen problemas, se toma el control para ponerlos realmente al servicio de los ciudadanos y que faciliten préstamos. Fin de los créditos del BCE al 1% mientras ellos los cobran en torno al 10%. Si es libre mercado que lo sea de verdad. Devolución y pena a los robos de la corrupción, con responsabilidad subsidiaria del partido que “nos los presentó” incluso. Cobro a la Iglesia católica de los impuestos que le corresponden como cualquier institución o ciudadano. Control y un buen expurgue de “asesores de libre designación”. Inversión en el sector público que no solo proporciona empleo, sino bienestar a las personas. Recuperación también de todo el patrimonio y servicios públicos privatizados. Inversión del dinero recobrado en medidas de estímulo a la economía. Solo con alguna de esas medidas –ni siquiera con todas– no sería preciso recorte alguno y el conjunto de la sociedad viviría mucho mejor. Se propiciaría el crecimiento cuyos beneficios han sido taxativamente probados. Tanto como la perversión del austericidio o la imaginaria autorregulación del mercado.

¿Una caricatura? ¿Una ingenuidad? ¿Mayor que la de tragar sin obtener sino palos y tijera? No es fácil, no. Una vez trincado el botín, no quieren soltarlo, sean cuales sean las víctimas de estas políticas. Pero todavía parece más difícil soportar que resten la sanidad –es decir, el cuidado de la salud– con resultado de enfermedad, malestar, infelicidad o muerte. Y todo para crear una nueva burbuja especulativa, nido de nuevas corrupciones, como alertaba The New York Times, a costa de algo tan preciado e insustituible como la vida. O la educación. O la Seguridad Social y las pensiones. ¿Hasta dónde se puede poner el listón de “aguantar” las mermas? ¿Hasta la muerte? ¿Hasta el futuro de las nuevas generaciones? Y en derechos civiles ¿hasta la rendición absoluta de la condición de ciudadanos libres?

Esa minoría depredadora que está destrozando la sociedad en su provecho, está organizada. Y sabe lo que quiere. Las víctimas no. Tampoco les hubiera sido fácil a ellos lograr su objetivo a no ser por la inacción de los ciudadanos. Deben reír asombrados de que se engulla todo, hagan lo que hagan.  Hay algo rigurosamente cierto: cuantos más sean quienes se pongan a trabajar por el cambio preciso… más fácil será lograrlo. Ya hay algunos, muchos, que nadan para remontar los acontecimientos… cargando a sus lomos con el peso de los inertes. Dejen, encima, de ofenderlos. Y sepan que cuanto más se tarde en reaccionar, menos fácil, más difícil, será restituir siquiera lo perdido.

 *Publicado en eldiario.es

Rajoy lo dice… sin ningún ánimo de triunfalismo

Me ha gustado mucho este artículo de Ignacio Escolar, con sus correspondientes enlaces…

Las frases salen todas ellas de su último discurso en el Congreso de los Diputados. Los enlaces son míos. Con ustedes, el presidente del Gobierno, don Mariano Rajoy Brey, en su más absoluta literalidad.

«Estamos realizando la mejor política de empleo posible«.

«Las cosas están cambiando en España, afortunadamente, y están cambiando mucho. Tal vez, el mejor signo de la recuperación lo representa la facilidad con que nos olvidamos de todo lo que hemos dejado atrás«.

«¿Le importa mucho a quien no encuentra un puesto de trabajo que el interés de nuestra deuda haya caído al 4 por 100? Sin duda, señorías, muchísimo».

«¿Y qué ha cambiado en nuestra financiación exterior? Algo sorprendente, señorías: queEspaña ya no necesita más«.

«No es que estas cosas las imponga Bruselas, señorías; es que las exigimos los europeos porque así queremos que sea Europa

«No es tampoco un milagro que nos ofrecieran hasta 100.000 millones de euros para superar la crisis financiera en unas condiciones extraordinarias: un plazo de quince años, al 0,5% de interés, con diez años de carencia».

«Afortunadamente, gracias a lo que algunos critican la España de hoy tiene poco que ver, poco, con la de hace un año».

«Afortunadamente, España está ya en una situación nueva, más sólida y con más futuro que hace un año».

«En suma, señorías, esto empieza a funcionar. Nos queda todavía mucha tarea que atender, pero llegará la cosecha«.

«No estamos en el camino equivocado, ni hemos perdido el tiempo, ni tenemos las manos vacías. Hemos salido de lo peor, hemos detenido la caída, vamos a empezar a mejorar y los resultados llegarán, porque todos sabremos recorrer, con firmeza, el camino que nos falta».

«Y todo esto, señorías, lo digo sin ningún asomo de triunfalismo«.

*En la entrevista con Pepa Bueno, en la Cadena SER esta mañana, también he hablado de este singular personaje como germen de mi libro Salmones contra Percebes.

 

La España de Rajoy y la real

Rajoy habla en el Congreso, satisfecho, encantado, exultante con su gestión. Previó una recesión para 2013 del 0,5% y la va a triplicar. Y no pasa nada. Ha levado la deuda del 68,5% y la al 84,2%. Y no pasa nada. Ha creado... un millón de parados hasta completar el récord histórico de 6.202.700. Los empleos de Abril -que siempre suben en ese mes- son precarios, a tiempo parcial y temporales. Y no pasa nada. Todo lo contrario. Rajoy dice que «Se ha hecho la mejor política de empleo» o que va a persistir en la misma dirección, «no hay cambio de rumbo». El percebe de manual siempre «persiste», en su idea fija, aunque todo  se hunda a su alrededor. En la corta visión que le proporciona su asidero perpetuo a la roca, no ve más que su mundo. Y su mundo es estupendo. Vive como dios. Tanto él como sus amigos.

Se juntan en la España real, la desimputación de la Infanta Cristina -perseguida con ahínco por los más altos cargos del PP-, con las declaraciones del Ministro del Interior diciendo que «el aborto tiene algo que ver con ETA». Varios admirables compañeros escriben hoy sobre estos temas:

Pepa Bueno (entre otras cosas que podéis ver aquí): «La segunda instantánea tiene como protagonista al ministro del Interior y su frase en la que citaba aborto y ETA. «El aborto tiene algo que ver con ETA» ¿Hace falta añadir ofensas de este calibre al estupor que ya provoca saber que el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, planea devolver a las mujeres españolas al siglo pasado? ¿Pero en qué mundo viven algunos miembros de este Gobierno para comparar el aborto con el terrorismo? Y, por si no había sido suficiente, anoche la diputada popular Beatriz Escudero soltaba en el Congreso que «las mujeres que se ven abocadas al aborto tienen menos formación».

La reforma de la ley de plazos , la primera de nuestra historia que dejó en manos de las mujeres la decisión sobre su maternidad y que tiene apenas tres años, provoca ya grietas dentro del propio PP, nos aleja de Europa (Holanda, Italia o Francia tienen ley de plazos) y no responde a ninguna demanda social. De hecho, en el CIS de la semana pasada, ni siquiera aparecía en el panel de las 35 principales preocupaciones de los españoles».

Javier Pérez de Albéniz: «Usted es ETA o tiene algo que ver con ETA. Sí, usted, el que lee este post como si nunca hubiese roto un plato, mientras se toma un café con leche. Es ETA. Y también usted, el que se manifestó ayer por la sanidad, hoy contra los desahucios y mañana por la enseñanza pública, es ETA. O tiene algo que ver con ETA. No demasiado, pero algo. Si le duelen los seis millones de parados es ETA, si defiende la memoria histórica es ETA, si no cree en la violencia es ETA. Si no volvería a votar PP es ETA, si está dispuesto a protestar en las calles es ETA. Si le repugnan las mentiras, la hipocresía, la mediocridad, la estupidez o la prepotencia… es ETA, o tiene algo que ver con ETA. Porque ETA es todo eso, y también el ingrediente que da contundencia a un potaje insípido, que confiere carácter de incontestable a una frase vacía, que añade contenido a los insultos, que aliña las maldades. Si quiere emponzoñar, menospreciar, insultar, faltar al respeto o a la verdad, añada unas gotas de ETA a su discurso. Porque  ETA es un comodín. ETA es una varita mágica. ETA es el sinónimo perfecto. ETA es la palabra universal. ETA es la chispa del combinado, por delante incluso del pepino».

Ignacio Escolar apunta un análisis muy interesante, a partir de aquí: «En el Palacio de la Zarzuela deberían guardar el champán; no tienen muchos motivos para brindar. Aunque parezca lo contrario, la decisión que ayer tomó la Audiencia Provincial de Palma es una pésima noticia para la infanta, para su esposo y para toda la familia real. No solo porque estemos ante la demostración empírica de que no todos somos iguales ante la ley: no se conoce ningún otro imputado que cuente con la ayuda de la Fiscalía, de la abogacía del Estado y hasta del ministro de Exteriores. También porque el propio auto de la Audiencia está plagado de trampas que sin duda van a complicar el futuro judicial de los duques de Palma. De los dos.»

Y mientras…

La policía confirma las prácticas de financiación ilegal en el Partido Popular.

El PP ataca al Juez Ruz... tras preferirlo a Gómez Bermúdez que aún le gustaba menos. ¿Quién le gusta al PP?

Puertas giratorias. 34 directivos del IBEX han sido altos cargos de la Administración. Vamos, la España estupenda que conoce Rajoy.

La real tiene…  Los derechos de 3 millones y medio de trabajadores, en vilo. Gracias a esa reforma laboral tan maravillosa de Rajoy y Báñez.

Y para postre, se habla de la «Marca España», de la Real y real, hasta en Australia. El diario The Australian dice:Cristina, la hija del rey español, evita ser cuestionada en una investigación por corrupción.

Por cierto, este jueves, a las 9,30 tenemos previsto que Pepa Bueno me entreviste en el Hoy por Hoy de la SER, para hablar de mi libro «Salmones contra percebes». Tan actual.

La codicia del PP llega hasta a nuestra salud

Hace unos días, The New York Times dedicó un reportaje en portada a la corrupción española. De su contenido llamaba la atención su previsión de  que –tras agotar el ladrillo como fuente de lucro corrupto- ahora se va a por nuestra salud, a por nuestra vida. Palabras mayores. «Pronto, otros sectores comenzarán a ocupar el lugar de la construcción», decía uno de sus entrevistados, “el sistema sanitario, que está siendo sometido a la privatización, fácilmente podría tomar este lugar en el futuro, a menos que se realicen cambios».

Cada día asistimos estupefactos a un reguero de las graves consecuencias que está acarreando la política del PP -o la de CIU- respecto a la sanidad pública. Estamos hablando ya incluso de muertes. Varias personas con aneurisma diagnosticado que se consumen –literalmente- en largas listas de espera por los recortes  y que terminan entregando su vida al “austericidio”. Seres humanos que fallecen sin tratamiento porque carecen de tarjeta sanitaria. El último derecho que debería quitarse.

Se han mermado, precarizado,  culpabilizado e insultado a  las plantillas. Nos hacen repagar en farmacia lo que ya costean nuestros impuestos. Ya hay también quien espacia o suspende tratamientos por su elevado coste. Han cortado la ayuda a la Dependencia. Y la sombra de que a quién le caiga una enfermedad “cara” o paga o muere, es más que una sospecha de futuro.

Nos dan menos servicios por más impuestos, Mientras asistimos a los lujos y prebendas de esa “mayoría absoluta” votada… por la cuarta de los españoles, están acabando con el Estado del Bienestar. Es una de las máximas del pensamiento neoliberal.

La alerta de The New York Times va más allá y ha pasado desapercibida. No se trata solo de restar servicios a los ciudadanos en esa idea del “sálvese quien pueda” que representa esta ideología, es que se practica deliberadamente. Y con un objetivo. El empecinamiento de Ignacio González en Madrid –heredero en cuerpo, mente y alma de Esperanza Aguirre- en privatizar hospitales y centros de atención primaria, debería ser llamada de alerta hasta de los más adictos al PP. Un 70% de los españoles se opone a esa privatización, la mayoría real, pero un 30% no. Casi un tercio está dispuesto a poner su salud en la mesa del casino y para lucro de otros. Aunque vean el trasiego de puertas giratorias por las que varios consejeros de la Comunidad de Madrid, aunque no solo, han pasado a cobrar jugosos sueldos de las empresas a las que beneficiaron. La consulta imprescindible a mantener es la de la agudeza visual, la del cerebro.

Les veía estos días por la muerte de una colega. Todos (y todas). Cospedal, Soraya… Ana Mato. La autora de tanto sufrimiento no muestra empatía alguna, en cambio, hacia sus víctimas.  El Estado del Bienestar lo creó Europa tras la segunda Guerra Mundial, para reconstruirla y lograr mayor equidad entre las personas. Contribuyentes además, de una forma u otra. Ninguno de sus pilares puede ser objeto de especulación, pero, probablemente, el que menos la salud. Es lo que nos mantiene vivos. Así de simple.

Los profesionales de la sanidad pública y los usuarios racionales  están en pie. En Madrid se están recogiendo firmas para intentar parar esta loca usura. Se la pasarán por el forro de sus ricos trajes, probablemente. Lo seguirán intentando. Hasta que la marea blanca, la de todos los colores, llegue a barrer sus inmundicias.

Entrevista en Onda Regional de Murcia sobre Salmones contra Percebes

Ésta es la entrevista que me hizo Antonio Escolar

Cospedal se acerca a la sociedad

Cada poco –en particular durante los fines de semana- el PP suelta a alguno de sus miembros para mantener ocupado al personal en los días de ocio, no les vaya a dar por pensar. Una de las más asiduas en la labor es María Dolores de Cospedal, por uno de sus cargos: el de secretaria general del partido.

Los medios gubernamentales nos han informado que Cospedal (y Gallardón, y Basagoiti) celebraban un acto para “acercarse a la sociedad”. Muy preocupados ellos porque la última encuesta del CIS consolida el profundo hartazgo de los ciudadanos con los políticos.

Cospedal se “ha acercado” pues a la sociedad para llamarnos  “demagogos y populistas” a quienes protestamos y dice que  ser «demagogo y populista» es “peligroso”. Sabe bien de lo que habla. Significativamente titulado el encuentro de “acercamiento” ¿Nos representan? Es decir, “ellos” ¿nos representan?«, ha cargado en particular contra Ada Colau y la PAH (o sea los «nazis» actuales, según ella). “Si quieren representar una forma de ver la sociedad deberían participar en el juego de la representación porque si no, se estarán aprovechando del sistema, pero no estarán aceptando los compromiso y la responsabilidad».

A Cospedal quienes le gustan son los que ha llamado “la gente (que) “sufre una gran resignación» como consecuencia del «drama» del desempleo”. A esos son a los que se quiere “acercar” a ver si siguen manteniéndola a ella y a su partido en el poder, a pesar de todos los fraudes de su programa electoral incumplido y de las nefastas políticas que han ahondado la crisis.

 La soberanía reside en el pueblo, dice nuestra Constitución, ésa que todos deberíamos leer e interiorizar como hacen en otros países. Pero “el pueblo” no puede hacer otra cosa que votar y callar –como ya hemos hablado otras veces-. Millón y medio de firmas recogidos por la PAH para cambiar la ley hipotecaria y poner fin al drama de los desahucios, no son “representativos”.  Lo son mucho más los bancos que desalojan a las familias pese a haber recibido dinero público para salir a flote.

Pero ella sabe que en este país con grandes bolsas de ignorancia, basta convencer a unos cuantos millones de que su deber es guardar silencio y… depositar en la urna el voto al PP. Desde el púlpito de su infinita soberbia, de las prebendas que acumula por los cargos públicos que ocupa, Cospedal se ha “acercado” a sus votantes, dando un sonoro sopapo al resto de la sociedad.  Una forma excelente de “aproximación” a esa ciudadanía inmensamente harta. No le ha faltado decir más que la frase que se atribuye a María Antonieta días antes de subir al cadalso: “No hay pan, entonces que coman pasteles”. Gran propósito de enmienda.

cospedal.demagoypopulista

Un Big Brother para los parados

Preclaras mentes neoliberales han ideado en el Reino Unido un test “de orientación” a suscribir por los parados que cobran subsidio. Por cierto, tienen 2,5 millones de desempleados, un 7,8%, una de las tasas más bajas de la Unión Europea. Ya se está comprobando que rellenarlo es requisito indispensable para recibirlo.

Deben responder a 48 cuestiones marcando una casilla entre 4: está muy interesado, me gusta, soy neutral, me desagrada. Por ejemplo sobre si les despierta curiosidad lo que ocurre en el mundo. Con otras opciones más perversas en distintas preguntas que llevan a poder elegir aptitudes como éstas: “Nunca he ido a visitar un museo” o ‘No he creado nada que pueda considerarse bello en el último año”.

Un equipo de psicólogos y economistas lo ha elaborado. Para los expertos en estas materias es inútil pero, sobre todo, intimidatorio. Siguiendo la amarga advertencia del también británico –pero bien diferente- George Orwell, un Gran Hermano afianza su control para llevar y acrecentar mayor precariedad. Incluso culpabilidad. “No he creado nada bello en el último año”, equivale a soy un negado que no merezco nada si uno admite que no. Estoy segura de que todos los miembros del gobierno responderían orgullosos que sí, con el gran percebe Rajoy a la cabeza, pero el resto de los humanos podríamos tener algunas dudas.

Porque, sí, imaginemos España con más de 6 millones de parados, y más del 27% de tasa. Nuestros inútiles gobernantes, son infinitamente más eficaces en estas tácticas de amenaza y crueldad. Recordemos que esas bellísimas personas a quienes crujía de forma intolerable Zapatero –los parados- ahora son unos vagos y un molesto gasto. Más aún: un gasto inasumible.

No creo en modo alguno que Báñez, asesorada por Wert, Montoro o el propio Rajoy, el resto del partido, y sus equipos de “sabios”, prepararan un test similar. No.  Jamás preguntarían si están interesados por el mundo que rodea a los parados y todos los demás, no fuera a ser que cayeran en la cuenta de que es un instrumento muy útil para la reflexión. De visitar museos no hablemos que para eso están podando a base de bien sus presupuestos. La cultura en general no es “útil” para el trabajo.

Me inclino por pensar en otro tipo de cuestiones:

¿Cuántas veces ha ido a misa este año?

¿Cuánto y a qué vírgenes ha rezado?

¿Cree que “sí, se puede” remontar… un resultado adverso en el fútbol porque es Vd. un ser positivo convencido de que con ilusión se logra todo?

¿Sabe que las reformas aplicadas por el gobierno nos conducen a la resolución de la crisis “más pronto que tarde”? ¿Es consciente deque está en buenas manos y que este equipo «sabe lo que hace»?

¿Está de acuerdo en que las pequeñas corruptelas, avaladas por la picaresca española, son solo presuntas  y que “todos lo hacen”?

¿Le parece que el franquismo fue una época de extraordinaria placidez y hay que gobernar “como dios manda”?

Hablando de otra cosa… ¿Qué sentimientos le inspira ser un parásito que cobra el paro a costa de sus semejantes? ¿Le gusta mucho, poco, nada o le es indiferente? Medítelo bien antes de responder.

¿Cómo se llama la mujer del presidente del gobierno?, ah, no que esto es para los inmigrantes.

Bien pensado esto abre una veta insospechada para evaluar la personalidad y estado anímico de los españoles. Así se puede preguntar cómo se sienten a las madres de niños nacidos con graves malformaciones por la gracia de dios y Gallardón. Y a otros muchos colectivos: ¿No ve que Vd. suscribió una hipoteca por su propia voluntad y se está quejando de vicio cuando, en justicia, le apartan delicadamente de su casa por no pagarla? ¿Está de acuerdo en que se “acose” a los políticos? ¿Es la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) ETA? O bien, para los dependientes ¿No tiene Vd un familiar –preferentemente una mujer- que le cuide en lugar de querer ser gravoso para el Estado? O los pensionistas: ¿No le da vergüenza cobrar una pensión con lo mal que está el país? ¿No le gustaría morirse de una vez y dejar de ser una carga? Ya sabe: Muy interesado, poco interesado, nada interesado, indiferente.

El periodista del diario británico The Guardian que ha dado la voz de alarma en Londres nos brinda un análisis más completo de la brillante idea de los conservadores británicos. Puede ser de gran utilidad a nuestros gobernantes para resolver los problemas que nos aquejan y de los que, como sabemos, no tienen culpa alguna.  Todo lo contrario. Están trabajando en ello.

El PIB se hunde desde la llegada del PP

Un 2% de caída interanual ha registrado la economía española, según datos del INE, que revela un progresivo, constante y acelerado deterioro. Superando todas las previsiones. El periodista económico Javier Ruíz ha difundido el revelador gráfico (oficial, como vemos). Cuando ya empezábamos a remontar llegó el PP y sus «reformas imprescindibles«. Una imagen para reflexionar.

pib.evolución.javierruiz