29M, una protesta que sería grave minimizar

Vista área de la manifestación en Madrid

Miles y miles de personas. Desde Madrid, Barcelona, Valencia o Bilbao… a Ponferrada o Logroño. 111 pueblos y ciudades. El gobierno del PP trata de minimizar la protesta ciudadana del 29M. Cometería un grave error si no escuchara a la sociedad a la que representa -algo que como veréis al final de este texto parece que ignoran-  pero por todas sus declaraciones es precisamente lo que va a hacer. Dicen que es la única forma de salir de la crisis y crear empleo. No es cierto. Todos los pronósticos auguran más recesión y más paro por la vía de los ajustes sin estímulos al crecimiento.

 Y ya no es sólo eso con ser mucho. Ni en sus propósitos más queridos aciertan. Lo hablábamos ayer: el ejecutivo de Rajoy ha gastado casi la mitad del déficit que tenía previsto para todo el año en sólo dos meses: enero y febrero. Las autonomías -casi todas en manos del PP o su correligionario CiU- han hecho durísimos ajustes sociales pero no dejan de gastar más de lo presupuestado. Más recortes para equilibrarse -caso de que se logre-  saldrán de la piel de los españoles. 

 Con la Huelga General los ya de por sí «intranquilos» mercados se han sumido en una nueva de sus muchas inquietudes: no les gustan nada las protestas democráticas, desean más dinero y punto. Lo que tenemos que decidir es si queremos un gobierno para los mercados o para los ciudadanos. Cualquier neoliberal -y el PP lo es en grado sumo- no alberga la menor duda. Por eso, ante una cita como la de este jueves, se protegen por encima de todo los negocios privados y el gran consumo.

 Los bailes de cifras no ocultan la verdad: el paro en este 29M ha sido mayor y más significativo que en ocasiones anteriores. Economistas ante la crisis ha calculado, por un riguroso método, que el consumo de electricidad imputable a la actividad productiva había caído hasta las 18h un 86,7%. Cifra superior a las convocatorias de 2010 y 2002. No sólo hay que tener en cuenta el consumo general. Por si acaso numerosos municipios españoles han mantenido las luces encendidas a pleno sol.

Foto: Barahona

Foto: Barahona

    Fruto de una gran comunicación en las Redes sociales, hemos podido conocer el alcance de la protesta y múltiples de sus detalles. Hago pues  un collage con imágenes propias y ajenas. Grandes paros en la industria, la construcción y la recogida de basuras y cumplimiento de amplios servicios mínimos en los transportes o sanidad. Escaso seguimiento en el comercio. Como veréis las tiendas para productos de primera necesidad -pastelerías, loterías, chinos, bares o floristerías- estaban abiertos.

El mercado del Barrio de la Concepción Madrid, barrio obrero, con todos los puestos abiertos y tan vacío como lo está a diario por la crisis.

Mercado del Barrio de La Concepción. Madrid.

En el de Salamanca se ubica un mercado pijo y caro: en la calle Ayala. Lleno, como todos los días también. Esto es solo la terracita exterior para tomar el aperitivo.

Mercado calle de Ayala. Madrid

Una TDT Party encuesta en… ¡la calle Serrano!, al lado de El Corte Inglés y  de boutiques de precios prohibitivos  llenas de gente, como cuenta ABC.

Tampoco hacía huelga la emigrante que pasea a la anciana española. Tener que marcharse de su país -como están haciendo ya tantos españoles por la crisis- tiene estas cosas.

Poco más allá en el Congreso de los Diputados se sumaban a la huelga oficialmente la Izquierda Plural y algunos miembros del PSOE. No el PP, lógicamente. Sin embargo mediada la mañana el aforo se quedó casi vacío. Era jueves y llegan unas vacaciones estupendas de Semana Santa.

Graves incidentes por una minoría de radicales en Barcelona, rompiendo cristales y quemando incluso un establecimiento de hostelería. Piquetes reprimidos violentamente por la policía en un despliegue sin precedentes durante la noche y la mañana. Más detenidos y heridos que en otras ocasiones.  Los medios nacionales y extranjeros han destacado unos u otros.

  Los disturbios en Barcelona…

Y la carga de Santander…

Piquetes y policía. Santander

La inmensa mayoría de los paros y manifestaciones ha transcurrido en calma.

Hasta este punto…

Foto: Salvador Sas

Una ciudadanía así ¿merece lo que le está ocurriendo? Pues existe y parece que ya no va a permanecer callada ante tanto atropello.

¿Escuchará el PP? No. Parte de un grave error de concepto o de una calculada manipulación. Tanto Fátima Bañez como su segunda en el Ministerio de Empleo han repetido textualmente hoy un preocupante meme: que la soberanía nacional reside en el Congreso de los Diputados (Bañez lo ha dicho hasta dos veces de tres en las que insistido). Y no, ¡no!, reside en el pueblo como marca la Constitución que dice en  su artículo 1.2: «La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado».

 … aunque inducir otra interpretación justifica muchas anomalías democráticas, como que la mayoría absoluta lo es para ejercer todos los poderes de una organización social. No saben -o no quieren saber- que representan a los ciudadanos. Que se deben a nosotros y no nosotros a ellos.

 

La modernidad

La ultraderecha mediática está desatada profiriendo durísimos y hasta soeces insultos contra los andaluces que no han dado al PP la mayoría absoluta como habían planeado y apoyado. Lo que se lee, escucha y ve -aunque no quiera uno-, en portadas y columnas de colaboradores, en espacios de radio y televisión, es de tal calibre que algunos de sus autores deberían ser inhabilitados para la comunicación pública. Lo peor es que este gobierno se muestra muy próximo a esa ideología que le sustenta en buena parte de los medios.

Ocurre –y eso es lo más suave que les dicen- que los andaluces en bloque, atrasados e incultos, no entienden “la modernidad”. Y es que, en esta temporada del siglo XXI, “se llevan” los “revivals” de toda la historia de la Humanidad.

De la Edad Media vuelve el que los siervos costeen las pérdidas de los señores feudales cuando deciden hacer lo que les viene en gana en uso de sus más altas atribuciones.

De la preindustralización el esclavismo laboral con despidos arbitrarios, cambios de horario o rebajas de sueldo al arbitrio del amo.

De la tradición española más arraigada, la “picaresca” impune. Es decir, robar a manos llenas las arcas del país sin que tenga consecuencias. A los Quijotes que intentan imponer justicia se les tilda de locos o se les aparta por inhabilitación. Agradecidos deben sentirse por no dar con sus huesos en la mazmorra o el exilio como sin ir más lejos les ocurrió a los hoy afamados impulsores de la Constitución de 1812. Y eso que fueron tan “modernos” como nuestros gobernantes actuales, dicen ellos.

Del franquismo se ha rescatado prácticamente todo: la propaganda y la manipulación de masas a la cabeza, ahora multifocal, y con mucho entretenimiento. Y el “como dios (no sabemos cuál) manda”. El paternalismo. El considerar a los súbditos de la autoridad competente tarados mentales. El poder incuestionable de las élites. Se llevan también los cortijos, las prebendas, los nepotismos y enchufes de los miembros de la casta. La obediencia y la represión de la disidencia.

Vuelve con fuerza la educación y la sanidad de calidad solo para los ricos que pueden pagarla. La sustitución de la ciencia por la creencia. La cultura de la superficie costeada por los mecenazgos que tanto éxito tuvieron en su día, cuando no existían los Estados. La penalización de los derechos de la mujer, la violencia de género a soportar “en el entorno familiar”.

La familia, precisamente, como colchón de ayuda social dado que la inversión pública en esa materia -que ya estaba a la cola de Europa- sufre aún mayores recortes. ¿Qué mejor que la familia para echar mano de los ahorros y ayudar? Aunque  empieza a ser un problema porque lo que realmente está en boga en España es el paro e incluso que todos los miembros del clan consanguíneo  carezcan de ingreso alguno por seguir los dictados del desempleo. Algo poco elegante sin embargo porque, ahora, quien no encuentra trabajo es «un vago»: solo «están al día» los emprendedores.  Queda la mísera pensión de los abuelos ya en los talleres de Alta Costura para ser remodelada

Triunfa el nacionalismo español que traga carros y carretas de potestades superiores, la bandera y hasta comienza a ser tendencia la vistosa peineta local con mantilla, la corbata y el traje, y cualquier atuendo caro. La zapatilla y la ropa cosida en explotación en los países menos desarrollados para los no pudientes. Estudiar – de hecho- chino, ser chino en derechos y libertades. Lo más chic hoy es combinar la ignorancia con la sumisión.

Uno ha de estar a la moda, se impone ser moderno como el que más. Abrazar la cultura de los tiempos y no desentonar. Los diseñadores ya preparan nuevos lanzamientos ¡atentos para no perder el carro de la Historia! ¿Los andaluces? No tienen la menor idea de modernidad, aunque la disfruten irradiada desde los grandes centros de decisión. Como todos los demás atrasados, palurdos y analfabetos carentes de estilismo fashion way of life.

El PP se estrella a tres meses de ostentar el poder absoluto

El PP ha sufrido un severo varapalo solo 3 meses después de ganar el gobierno del Estado -que añadía a comunidades autónomas, ayuntamientos y UE-. Ha perdido desde el 20N casi 415.000 votos, 5 puntos, y su victoria como fuerza más votada sobre la segunda (el PSOE) apenas supera los 40.000 electores. Lo que sorprende es la rapidez del deterioro. No porque no lo haya merecido –ha hecho “méritos” con creces- sino porque la ciudadanía parecía entregada al degüello sin oponer resistencia. Y no es así.

Advierto reiteradamente que Rajoy –el único presidente que ha llegado a La Moncloa con su síndrome de irrealidad incorporado- no conoce la sociedad que gobierna, ni su equipo tampoco. Viven arrullados por sus aduladores mediáticos y políticos creyendo que la mayoría absoluta legitima todo. Pero hay muchas conclusiones que extraer de las elecciones de este domingo.

La primera que tampoco el PSOE ha ganado. Mantener ese porcentaje de votos tras 30 años en el poder es casi asombroso, pero seguramente se debe más al rechazo de los andaluces al PP y muy en concreto a Javier Arenas. Una vez más en España se vota “contra” alguien. Los socialistas andaluces y el propio partido nacional harán bien en ejercer la autocrítica y enterarse de una vez qué les pide la sociedad que les elige. Más izquierda (auténtica), y ni gota de corrupción.

El mayor triunfo es del IU que dobla sus escaños. Y también han de ser conscientes de que empiezan a dejar de ser una opción testimonial y actuar con madurez. Salidas de pata de banco extremeñas no le serían aceptadas más.

Rajoy dice que se siente legitimado con los resultados. Sigue en nube. Y los comentaristas resaltan que en las diversas pugnas en la cúspide del PP, Cospedal (derrotada por Soraya) gana a su rival Javier Arenas. Menos lobos. La secretaria general apostó de tal forma por el triunfo en Asturias que acudió a la campaña no menos de 3 veces, se mofó del puño en alto como veréis en la foto siguiente, y también allí el PP se ha llevado otro buen palo en las urnas.

Con todo, lo más llamativo es la abstención: casi un 40% en ambas comunidades. Un sector amplio de la sociedad sigue pasando de los políticos, enormemente desencantado. Igual deberían estar representados por escaños vacíos en los Parlamentos regionales que además nos supondrían a todos un considerable ahorro de dinero público.

La derecha mediática está que trina e insulta a los andaluces. Pedro J. Ramírez incluso quiere culparles de un recrudecimiento del acoso de los mercados. Existía previamente. Somos un país intervenido, más aún que los rescatados. Y nadie da un duro por nosotros dado que los recortes producen más recesión (hasta el 2,7 nos pronostica Citygroup y eso sería insostenible) y el PP no conoce otra fórmula que seguir recortando. ¿De dónde espera crear empleo? «¿Qué va a reiniciar el crecimiento?»  Se preguntaba el sábado The New York Times, aportando un muy acertado análisis. Del público no le hablen a un neoliberal. El mismo diario alertaba a Rajoy hace unos días de que «tratar a los españoles como a niños» engañándoles y retrasando las medidas duras hasta hacerse con el poder en Andalucía «podía ocasionar una pataleta«. Pues ya está aquí. Con rapidez inusitada.

Ésa es la lectura más interesante de los resultados en Andalucía. Que, pese a los defectos de la ley electoral y pese a la elevada abstención, se rechaza la ola azul y sus erráticas políticas que nos conducen al caos. Si Rajoy no lo entiende el batacazo puede ser mucho mayor en breve.

 

Por cierto, ha muerto Antonio Tabucchi. Hace bien pocos días recordaba aquí su Sostiene Pereira, una de mis obras míticas. En ella un asustado escritor de necrológicas que huye de meterse en líos, se enfrenta a la realidad y saca su coraje de héroe. ¿Para qué? Para contar la verdad a sus lectores. Hay momentos en los que esa actitud resulta inevitable. Andalucía allana el camino. Cuando la ciudadanía actúa con criterio y une fuerzas no son precisos los héroes solitarios y se comparte la carga del riesgo.

Condenado Jaume Matas, un modelo de gobierno para Rajoy

Jaume Matas ha sido condenado a más de 6 años de prisión en el primero de los juicios sobre el caso “Palma Arena”,que tiene 26 piezas separadas (entre ellas una en instrucción que implica a Iñaki Urdangarín). Tres magistrados de la Audiencia de Palma le consideran culpable de los delitos de malversación, fraude, prevaricación y falsedad documental. La acusación pedía ocho años y medio. El periodista Antonio Alemany, que le escribía los discursos para glorificar su imagen, es condenado también a tres años y nueve meses por prevaricación, delito de falsedad en documento oficial, delito continuado de falsedad en documento mercantil en concurso medial con un delito continuado de malversación de caudales públicos. Aquí el texto completo de la sentencia.

 Matas fue presidente de Baleares en dos etapas (1996-1999) y (2003-2007) y ministro de Medio Ambiente con José María Aznar (2000-2003). El caso “Palma arena” se refiere a un velódromo que costó más del doble de lo previsto -pasó de un presupuesto inicial de 41 millones a 110 millones de euros- y que ya había producido 4 sentencias de cárcel a miembros del entonces gobierno del PP en la isla.

 El 25 de Abril será subastada la vivienda de Matas, pendiente de dilucidar si su dueño pudo incurrir en un enriquecimiento patrimonial irregular. El conocido como “Palacete” de 625 metros cuadrados, había sido tasado en 2,47 millones de euros y él pagó menos de un millón. Hacienda devolvió a Matas en 2006, año de adquisición de la vivienda,  866 euros. El ahora condenado a pena de cárcel usaba productos de lujo hasta en las escobillas del váter que costaban entonces 375 euros.

 Para el actual presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, Jaume Matas era el modelo a imitar, dijo y en tono solemne: «Yo quiero un gobierno como el que preside Jaume Matas».

 Dado lo reciente de la sentencia, todavía no se tienen noticias ni de indulto, ni de encausamiento y condena de los tres magistrados de Palma.

Escenas eternas

Esta tierra es mía de Jean Renoir (1943)

Sostiene Pereira sobre el libro de Antonio Tabucchi (1994)

La Pepa: la España que pudo haber sido y no fue

Hace 200 años España marcó el camino de lo que pudo haber sido y no fue. El 19 de Marzo de 1812 las Cortes de Cádiz aprobaban la primera Constitución española, y una de las más progresistas de aquél tiempo de inmensos cambios. La soberanía reside en el pueblo, se establece la separación de poderes, el sufragio universal (aunque solo masculino, no andaban los tiempos para alharacas), la instrución para todos… Sigue siendo, sin embargo, un estado confesional católico. Con todo, un hito impensable en un país por el que no se daba un duro fuera. Como recuerda hoy José María Lasalle (Secretario de Estado de Cultura del Partido Popular), el pensador, escritor y teólogo español Blanco White escribió: “Se enuncian y examinan los principios políticos en una nación a quien todavía Europa creía, por larga y continua opresión, ajena enteramente de semejantes investigaciones y sumida en la más profunda ignorancia”.

Una España levantada contra el ejército invasor francés, buscó en Cádiz la salida democrática que los más avanzados países también intentaban con las Constituciones de EEUU o Francia. Había atravesado el siglo XVIII en lucha por abrirse a la modernidad, zancadilleado por coronas, crucifijos, sotanas o caspa que apenas habían dejado entrar la Ilustración por los Pirineos. A pesar de ello también aquí soplaron parcialmente los vientos del progreso. Con coraje y riesgo. La Constitución que hoy celebramos estuvo sólo dos años en vigor porque el «deseado» Borbón Fernando VII se la cargó de un plumazo. Sus autores sufrieron exilio o cárcel, como dios manda.  El involucionismo español jamás ha pasado por esos trances. Más aún, sus desmanes y delitos siempre han quedado impunes. Pero La Pepa aún tuvo una consecuencia positiva más como tal: impregnó al Imperio español que se extendía entonces más allá de la otra frontera del Atlántico: aquí y allá los ciudadanos dejaban de ser súbditos. Y hay avances trascendentales que nunca asisten al retroceso completo. La resucita el trienio liberal (1820-23) -“trienio” y pare Vd. de contar- y después el final de la II República en el 36. Jalonados de dictaduras y hasta golpes de Estado fascistas, del predominio de un conservadurismo atávico, no tuvimos otra Constitución hasta 1978 y con los defectos (entre otros) que señala Enrique Gil Calvo: presidencialismo por parlamentarismo

Es verdad que el Parlamento tiene reservado el poder de elegir al jefe del Gobierno, pero una vez investido este, sus poderes respectivos se invierten, quedando el legislativo sometido al ejecutivo. De ahí que los ministros solo sean responsables ante el presidente que les nombró, quien además dispone de la iniciativa legislativa y de la facultad de disolver las Cortes a discreción. Un reforzamiento del poder ejecutivo que la Constitución de 1978 estableció para evitar la inestabilidad política, pero que se sitúa en las antípodas del modelo liberal de 1812”

Ofende que la derecha española intente apropiarse también de la Constitución de 1812. Manosear las palabras (es decir, las ideas) lleva a pensar que aquellos “liberales” tienen algo que ver con éstos. El colmo de la desfachatez ha sido la nueva boutade de Rajoy al declarar, manipulada e interesadamente, que busca un cambio en Andalucía “como el que supuso La Pepa”. Porque espero que realmente no se crea que las medidas de su gobierno implican alguna senda de progreso.  Aunque él es capaz hasta de eso, de creerse el creador de «un tiempo nuevo», positivo se entiende. De hecho también emplea esa expresión. El colmo.

Doscientos años perdidos, de perseguir y hasta masacrar toda idea de avance. Cierto que al calor de los tiempos llegamos a tener una democracia formal, pero aquella instrucción o educación que siempre se propugnaba en las “primaveras liberales” como defecto y solución de los problemas de España sigue bajo mínimos. Solo así se explica lo ocurre en España.

Si de verdad quieren festejar a La Pepa habrán de cambiar la Ley Electoral para que sea verdad que la soberanía reside en el pueblo como marca la Constitución vigente. Y en aras de esa soberanía que deje de imponerse el criterio del poder económico y la mano dura para reprimir la disidencia hacia las actuaciones arbitrarias de nuestros representantes (que no son otra cosa aunque desde el Olimpo no lo tengan en cuenta). A modo de comienzo. Porque también se precisa mantener y acrecentar la enseñanza pública, y la sanidad pública, y los derechos que ostenta el pueblo soberano que, además, paga y costea a las élites. De entrada, lo mejor es que quiten sus sucias manos de La Pepa: el mejor símbolo de su cutrez y mala intención está en la portada que encabeza este artículo y que el buen gusto me impide reproducir.

¿Es posible aún reconducir este país? Yo creo que sí. Por aquellos valientes demócratas de Cádiz sabemos que, aunque lo parezca, no todo es mugre en España.

España S.A.

Pues ya tenemos la emblemática estación de metro en la Puerta del Sol rebautizada con una marca publicitaria. Somos muy modernos y le ponemos anuncios. Más aún, para obtener mayor beneficio, los dirigentes del suburbano madrileño van a proponer a los grandes centros comerciales colocarles una parada en la puerta, previo pago naturalmente. Nuestra vida, la vida decretada por los neoliberales, gira en torno al dinero… y al consumo.

Aunque cada vez sea más difícil consumir y obligue a malabares o frustraciones. Incluso encender la luz o usar un ordenador conectado a la corriente para comunicarnos va a ser un lujo inaccesible: calculan que las tarifas eléctricas españolas –las más caras de Europavan a subir un 17% por cierto, tras la oportuna sentencia del Supremo. Copago en sanidad, por pernoctar en un hotel, en Cataluña y pronto donde toque porque “total es un euro o dos y lo pagamos entre todos”. ¿Sí? Ni de broma, valientes incautos, pero para eso ya nos tienen entretenidos con neones publicitarios, con burda propaganda por las pantallas del metro, y distracción absoluta en las de casa a través de eso que ahora se sigue llamando televisión.

La inmensa creatividad de twitter lleva varios días elaborando una lista de estaciones patrocinadas. Los medios lo cuentan y, con su habitual desconocimiento de las Redes sociales, lo hacen aparecer como chistes de frikis. Profundizar puede producir infarto cerebral. Vamos a ver algunos ejemplos que han citado como posibles #estaciones patrocinadas, no tan ingenuos:

Rajoy Callao.

Tribunal Orange Market

Retiro a los 67

Delicias Gürtel

CruzCampo de las Naciones.

SEAT Ibiza

Barrio Dell Pilar

Libertad Digital

Durex Barrio de la Concepción

Port Aventura Rodríguez

De momento, sin embargo, esta crítica populariza la medida de Aguirre y opera el efecto contrario al deseado.

En La energía liberada cito el consumismo como una de las causas que nos hace tapar nuestros ruidos y permanecer en el limbo de una superficie que pese a todo nos cruje:

El consumismo nació como vocablo en el siglo XX —una de sus grandes aportaciones— como consecuencia del capitalismo y el nacimiento de la publicidad. Se liga a la acumulación de bienes o servicios considerados innecesarios. Etimológicamente, la palabra consumismo proviene del latín “consumĕre” que significa gastar o destruir. ¿No lo vemos al revés, adquirir, construir?

De la mañana a la noche, día tras día, el gran motor y colaborador del sistema, la publicidad, nos bombardea. Todos enormemente contentos —y en tono más elevado que el resto de la programación— nos crean necesidades que no tenemos. Esa sucesión chirriante es nociva para la salud. Especialmente —pero no sólo— la mental. Calculada, premeditada.

En cada esquina, en cada carretera… cadenas de tiendas, centros comerciales. Hay calles urbanas que ya parecen también centros comerciales. Peatonalizadas, ofrecen entretenimiento y las mismas marcas de los espacios cerrados. Estaciones de tren y aeropuertos; fuera de casa, todo es un lugar especializado donde comprar. Mueren los cines —además de por el cambio de modelo audiovisual— por más y más comercios, todos iguales, en todas las ciudades del mundo. Los integran en el mercado del ocio y el gasto. Entrar y consumir, adormecida la voluntad por la música ambiente. Comprar, comer, defecar, comprar, solazarse, olvidar, sin salir del recinto. El mundo termina siendo un enorme centro de venta. Todos son iguales. Una vez dentro, uno no distingue si se encuentra en Vallecas (Madrid) o Colonia (Alemania) salvo por el idioma. Y ni eso que ya hemos aprendido hasta sueco en Ikea. Y en las calles se tumba un teatro y emerge otra tienda más. O se conserva con el nombre de un producto comercial para que compense su falta de “utilidad” anunciando algo.

 Y así es. Esta sociedad de epsilones que lucra a los listos y manipuladores del sistema camina hacia un modelo de vida altamente peligroso sin apercibirse en absoluto de ello. Mi amigo Javier Valenzuela nos alerta también de la otra gran estrategia programada: el juego. Y merece la pena leer su análisis detallado de qué es y qué reprenta. Un anticipo:

Porque no es sólo que el modelo del capitalismo de casino haya triunfado en el mundo, es que el casino en sí mismo, el negocio de la ludopatía universalmente identificado con Las Vegas, disfruta de un crecimiento como no se conocía desde los tiempos en que Meyer Lansky se dedicaba a blanquear el dinero de la Mafia.

 España se va a convertir, como comentábamos en casa, en la Florida del Museo Europeo (que hacia ahí camina también Europa: un parque temático de monumentos sin la mayor vitalidad social ni económica). Un lugar para jubilados preferentemente extranjeros, para mirar lo que ellos compran con los ojos verdes de envidia o vidriosos de ceguera y sumisión.

No olvidemos que, puestos a cambiarlo, hay otro posible nombre para la Estación de Sol.

Foto: Mirentxu Mariño

¿Dos Españas? No, una y la rémora

El aniversario de los atentados islamistas del 11M ha vuelto a escenificar lo que aparentemente se llama “las dos españas”. Una de ellas es la que manda ahora. En casi todos los centros de poder. Este domingo se fue a secundar la teoría de la conspiración que con tan machacona habilidad (e impunidad) viene defendiendo el diario El Mundo y que tan lucrativos resultados le produce (en términos económicos y también de poder). Allí estuvieron nada menos que el Ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, o la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, que de nuevo repite el lunes con otro acto oficial. A Pilar Manjón que perdió un hijo adolescente el 11M la insultan hasta el vómito. Un gobierno serio no lo consentiría. Lo peor es que, por las muestras de sus actos, lo comparte.

La instrucción y sentencia del magistrado Gómez Bermúdez sobre los atentados de Madrid se estudia en judicaturas y universidades extranjeras, por el método empleado, su minuciosidad y el equilibrio de sus conclusiones. Pero a esa España la verdad no le importa. Igual que anda «instruyendo»a los embajadores acreditados en Madrid a ver si les embrolla y consideran justa la sentencia que ha expulsado a Baltasar Garzón de la carrera judicial. Repiten así la estrategia de la manipulación que les costó el gobierno en 2004. El propio New York Times lo dijo entonces, lo mismo que ahora considera un ataque a la justicia lo que se ha hecho con Garzón. El ex juez tiene sin embargo más prestigio internacional que todo el gobierno junto.

Esta España ha votado mantener el nombre de Guadiana del Caudillo en un pueblo de Extremadura, contraviniendo la ley de Memoria Histórica. Y también dará igual. Como tampoco pasa nada con las denuncias de vergonzosos latrocinios y despilfarros del erario público. A la vieja usanza, la mugre ideológica se acompaña de más que dudosas actuaciones económicas y sociales, tendentes siempre a rebajar derechos de la sociedad en general en beneficio de unos pocos. El programa Salvados de Jordi Évole solivianta cada noche de domingo a una audiencia que apenas ve esas realidades más que en ese presunto programa de humor. La Ciudad de las Artes y Las Letras de Valencia, presupuestada en 300 millones de euros, pasó a costar 1.300 millones y buena parte de ellos están sin pagar. Por ejemplo.

Y, por si faltara poco, esa España odia. E insulta. Y sigue odiando e insultando aunque copen los centros de poder y desde ellos se preste atención a insidias de la extrema derecha.

Cada día nos sorprenden con nuevas erupciones de caspa que, tanto tiempo guardada en el armario, hiede. Resulta incluso antinatural. La vida y el desarrollo pasan ante los ojos humanos igual para todos. ¿Cómo es posible que esa España no se haya enterado de nada? Parece trasplantada inalterada de los días más negros… del caudillo.

Hay otra España que sí ha vivido estos 40 años transcurridos desde la muerte del dictador. Muchos ni siquiera saben ya quién fue. Con los ojos abiertos y más comunicada que nunca en la historia, asimila conceptos. Puede ser más conservadora o más progresista, pero vive en el siglo XXI.

¿Hay dos Españas? No, una múltiple, y la rémora, la losa que nos hunde. ¿Por qué nos ocurre esto a los españoles? ¿Por qué toleramos la corrupción y el involucionismo? Por una secular trayectoria que disuade la educación, la información y el pensamiento crítico. Pero, sobre todo, porque no se dirimieron nunca las responsabilidades por los golpes de Estado y las largas dictaduras. Esos trágicos errores consagraron la impunidad. La grande, la que ataca a nuestros cimientos. Cualquier conducta delictiva puede frenarse con la Ley, pero nuestra patética historia nos ha acostumbrado a que en España no es así. Pagará el del top manta, o el que alce la voz de la disidencia, pero el cáncer no se toca. Son un reducto sin embargo, enormemente poderoso y visible. Esa España auténtica de la que quieren echarnos puede volar algo más alto, desnudar el problema, y aislar la enfermedad hasta que se consuma y se corroa en sí misma.

Cuadro de Verónica Rubio

Revista de prensa

Constatamos a diario la desinformación que sufre la sociedad actual. Y las gravísimas consecuencias que acarrea. Aún así, es posible, bucear entre el mar de la masificación -e incluso de la manipulación- para seleccionar algunos temas esenciales que ofrecen un diagnóstico eficaz. Es preciso sin embargo una guía, una brújula. Nosotros vamos a coger el periscopio.

En Islandia lo pasaron muy mal. El “tigre”, o “león”, o “leopardo” del zoológico neoliberal, la niña de sus ojos, el ejemplo a mostrar, entró en bancarrota precisamente por aplicar tan erráticas políticas. En la senda de sus horrores, llegaron a verse tan mal que ni siquiera les servía su moneda al ser suspendido su cambio internacional: no podían ni emigrar. Ahora enjuicia a banqueros y gobernantes responsables de la crisis, y crece. Mucho, casi un 3%. El gran John Carlin nos cuenta su secreto: han tomado el mando las mujeres. Las de verdad, sin testosterona añadida. Ha de llegar el día (muy lejano aún, lo sé) en el que no tengamos que hacer distinción entres seres humanos según su sexo. Quizás Carlin se muestra apasionado por su hallazgo en el artículo. Lo cierto es que aporta datos interesantes. Sobre todo de cómo se pueden hacer las cosas de otra manera.

Habla El País de desencanto en sus editoriales. Juvenil (con una generación sin trabajo a quien ser mileurista ya le parecería un lujo)  y europeo (con la debacle de la UE). Y el catedrático aragonés Julián Casanova dibuja el panorama que nos estamos fabricando, que hay que leer entero. Entresaco una idea:

«Frente a las políticas de desorden que surjan de ese escenario, el Estado, el Gobierno y los medios que los sustentan pedirán mano dura y acciones represivas de control social. Muchos ciudadanos se convertirán en súbditos y los trabajadores en clientes del capital, mientras que los sectores sociales más marginados y empobrecidos por la crisis económica achacarán a la democracia y a la política establecida el fracaso de un sistema que ya no les proporciona prosperidad material»

Su artículo, Miedo a la protesta, es paradigmático hoy con la repulsa en la calle a la «Reforma» (merma) Laboral tan acribillada por los medios de la derecha. Y por la derecha misma. Las manifestaciones, sí, la huelga general, su España privada va a ver cómo lo para.

En un 11 de Marzo. En el día el que, 8 años después de los atentados, algunos siguen con su sucio y lucrativo (en términos económicos y de poder) juego de explotar a las víctimas. Ahora tienen aliados que mandan. Por todos los órganos de este desgraciado país.

La involución se ha henchido de fuerza. A todos los niveles ya. Así, la ultramontana jerarquía católica española ya ve posible sajar un grano progresista que les molesta desde hace años: el teólogo Juan José Tamayo.

 El Roto ve así la mandíbula neanderthal, aquellos homínidos o prehomínidos de la Prehistoria.

 

Veamos, Europa va del caos actual a la bancarrota absoluta, sobre todo de las condiciones de vida de la ciudadanía que es lo único que debería importar, aunque está claro que les da lo mismo a nuestros dirigentes. Está causando un problema mundial.

En nuestro país tenemos gobernando a los abanderados de este error histórico. ¿Islandia? ¿Mujeres al poder? En las poltronas españolas se sientan thatcherianas mujeres repletas de férrea testosterona. Con un toque de mantilla española, rosario y mohín si se tercia. A juego con los hombres de mueca y crucifijo. Ya estamos otra vez en la Champion League. Ahora también de la involución.

¿Y tiene consecuencias? Manuel Rivas se plantea algunas en su ¿Gana Al Capone? Así empieza: «Al Capone va ganando en España en el caso más grave de corrupción. Por lo menos, si no me engaño en las cuentas, tres a cero»…

Vamos contra la historia, contra el progreso, incluso contra su amado “crecimiento”. Hay otras salidas. Las marcan por el norte. «La sociedad islandesa está estructurada de tal forma que las mujeres no tienen que escoger entre el trabajo y la familia«, dice Carlin en el artículo citado. Vamos que son cívicos, democráticos. Hombre, así cualquiera. «Escuela y despensa» pedía Joaquín Costa hace más de un siglo.  Pero volvieron a ganar los castizos, aquí siempre terminan ganando los castizos.

Y para postre ha muerto el enorme ilustrador  Jean Giraud, Moebius,          algunos medios lo recuerdan, otros prefieren hablar de «lo que interesa«. Asistimos a diario, sí, a la desinformación continua de la sociedad.

 

El nuevo diseño del ciudadano español

Un viejo chiste contaba –con múltiples variantes- algo así como que el cielo es un lugar donde la policía es británica, los cocineros franceses, los mecánicos alemanes, los amantes italianos y la organización suiza. El infierno, en cambio, es un lugar donde la policía es alemana, los cocineros británicos, los mecánicos franceses, los amantes suizos y la organización italiana. Muchas cualidades y defectos habría que añadir al mundo de nuestros días. Los empresarios españoles (apoyados naturalmente por su correligionario, el PP) ya han encontrado sus modelos de excelencia y nos están diseñando uno perfecto para los ciudadanos de este país.

Juan Roig, Presidente de la cadena de supermercados Mercadona, dice que “los chinos dan lecciones de esfuerzo”. “En España ya hay 7.000 bazares chinos que nos causan una gran admiración y estamos aprendiendo de ellos”, explica encantado Roig. Pequeños negocios familiares donde se acarrean a mano las mercancías, se come y se duerme en el local, para estar abiertos casi todo el día, con una productividad estupenda.

Tanto es así que un empresario autónomo asturiano, Juan Antonio Álvarez, inicia con gran entusiasmo una huelga a la china para sacar adelante su negocio de óptica: estará 24 horas en la tienda, a dieta de arroz, manzanas y agua.

 

Los empresarios españoles ven también con muy buenos ojos al trabajador asalariado chino, en el tajo de sol a sol por una miseria de sueldo y sin derechos laborales, ni siquiera el cívico de protestar. Lo mismo que el PP que nos ha aplicado una reforma laboral del Siglo XXI, dice. Es decir, a la china.

El director de fabricación de Ford España ha puesto sus ojos en las vacaciones: en las de los japoneses que trabajan 20 días más al año que nosotros, dice. En su opinión las vacaciones de los españoles son “excesivas” –algo que no avalan los datos: trabajamos más horas que la mayoría de los europeos-. El bueno de Adés, que así se llama el gerifalte de Ford, ha añadido que la mano de obra española es cara (a pesar de cobrar los sueldos más bajos de la UE15) y que “habrá que trabajar más por menos». Quien obtenga un empleo, vamos, que el gobierno no tiene ya ni pudor en decir que nos disponemos a llegar a los 6 millones de parados este año.

Para el modelo de educación y sanidad nos vamos al norteamericano, las hay para quien las paga. La Universidad es solo para ricos o para quien acepte endeudarse con un banco de por vida.

En cuanto a la mujer, el PP se inclina por el modelo afgano. Abrir las piernas, parir, cuidar de la prole y callar ante los palos. Salvo las ricas, temerosas de dios, y trepas, que llegan a altos cargos.

Entretanto, la gasolina en un récord de 1,44 euros. Como en Europa, nos dicen. Solo que en Europa ganan el doble y el triple que nosotros.

El modelo informativo se acercaría al de Venezuela o Ecuador: la opinión del gobierno y palo y tentetieso a la disidencia. El chino ya sería el ideal: solo propaganda y censura.

Este es el “infierno” que nos diseñan los poderes, pero también hay un “cielo”. Parece que está en el Norte. Finlandia ha elaborado una nueva reforma laboral que es justo al contrario de la española de Rajoy, pese a que allí también cuentan con un gobierno conservador. Protección a los trabajadores y a los parados cuyo subsidio aumenta. Crece también la ayuda a la vivienda (que allí tienen). Y cuando se usa la cabeza y la justicia social resulta además que el país crece cerca del 3% y apenas tiene desempleo.

También podríamos adoptar el modelo finlandés de educación que, con su apuesta por la pública, registra los mejores resultados mundiales. En general cualquier país escandinavo nos sirve: civismo, menores desigualdades salariales (aunque se premie la preparación y el esfuerzo) y también entre mujeres y hombres, proyectos de desarrollo pensados. El de su «gasto» (inversión) social que también comparten Francia o Alemania aún.

Incluso está por allí arriba el ejemplo de cómo salir de la crisis ecónomica (hablo también de un crecimiento del 3%) y de la democrática: Islandia lleva a juicio a los responsables de su bancarrota.

El nuevo diseño del ciudadano español pergeñado por el PP y los empresarios elige lo peor de cada casa. Con un desparpajo que nos deja atónitos (a los que pensamos naturalmente). Hay otro, el que optaría por lo mejor de cada país,  pero se precisa saberlo y defenderlo, el diablo (español en organización, educación y egoísmo) no tiene piedad con quienes se lanzan ciegos a las llamas… aunque paradójicamente ardan además en los fríos hielos de Laponia adonde otro listo nos quería mandar. Lo cual igual no estaba tan mal, porque -educados- regresaríamos a España a correrlos a gorrazos (con perdón).