Consumir en tiempos de crisis

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Termina el día de Aragón. Son las 12 de la noche. Un nuevo emporio comercial -con todo lo que se precie de serlo dentro- abre sus puertas a esa hora en Zaragoza. Se llama Puente Venecia. La estrella del lugar: Media Markt aunque ya tiene otro centro en la ciudad. Tres mil personas aguardan en la puerta. Han tenido que dejar el coche incluso a dos kilómetros que han recorrido con nocturnidad y pasión.

 El comercio franquea la entrada. Los consumidores se abalanzan hacia el interior. En una de las ofertas venden televisores de plasma, descatalogados, a 300 euros. Testigos presenciales me cuentan que hay personas que se llevan incluso tres unidades que acarrean como pueden. La tienda está autorizada a permanecer abierta 24 horas seguidas. 22.000 personas -en una ciudad de 666.000- acuden a comprar. En las cajas saturadas se tarda hora y media en pagar. Hasta las 3 de la madrugada se registra esa demora. Horas extras, quitadas al sueño, para consumir. Los televisores de plasma no se comen. Pierden el valor que se ha pagado en el momento mismo que uno sale del centro. ¿Qué les pasaba a mis paisanos?

España tiene fama en Europa de consumir sin tino, de endeudarse por consumir. La crisis y los cuatro millones de parados, el desempleo que amenaza -sin indemnización y sin subsidios como anuncian los probables futuros inquilinos de la Moncloa-, parece no arredrarnos. En las vacaciones de Semana Santa -de las que pocos de los que suelen disfrutarlas se privaron-, nos contaron que ya no se pagaban 4, 5, y 6 euros por hamaca -que es una auténtica barbaridad-. Los veraneantes se bajaban sus acomodos playeros los días que el sol se dignó salir. Pensé al escucharlo que suecos u holandeses -más «austeros» que el baile típico de Madrid- se traerían la hamaca desmontada en la maleta y, adiestrados en la materia por IKEA, la montarían en el apartamento u hotel de tres estrellas como máximo. Hablo del común de la población.

Los españoles destinamos más del veinte por ciento de nuestros ingresos a alimentos, ligeramente por debajo de nuestros primos hermanos italianos, que ocupan el primer lugar en la lista de todos los habitantes de la eurozona. Y nos situamos en cabeza, junto a los portugueses, en salir a restaurantes y a tomar café, destinando más del 8% de nuestras rentas a ese fin, el doble que la media europea. Y este tipo de establecimientos, son ya tan caros como en todas partes. Comemos mucho mejor que buena parte de nuestros vecinos europeos. Nuestro consumo de carne se ha duplicado desde la Transición, y se ha reducido a la mitad el de pan. Las pescaderías de mercados y grandes superficies rebosan género todos los fines de semana, y nunca falta el marisco, en todo el año, a pesar de la crisis, que, quizás, es un poco excesivo. En el norte de Europa se contentan con un plato, no con dos como nosotros, y engañan el hambre con pan untado en mantequilla. Gastan poco en el placer gastronómico. Quienes menos, los holandeses que dedican tan sólo un 15% de su presupuesto familiar a este fin. Es decir, que si ellos ganan de sueldo medio unos 2.300 euros, gastan 345 en comer todo un mes. No muy lejos andan algunos de los países nórdicos.

Probablemente el punto medio es más sensato y más placentero. Y una cosa es comer, y otra ver la tele en un aparato de plasma, o escuchar música en el MP4 más moderno y más «de oferta». Ni la crisis parece frenarnos. Ah, claro, que estamos deprimidos y tenemos que premiarnos para no cortarnos las venas. Miles de zaragozanos nos han dado ejemplo. ¿Consumir en tiempos de crisis? No nos cortamos un pelo. Mala educación, falta de principios, de previsión, no me cansaré de decirlo a ver si alguien hace algo.

Gripe porcina: Nuevos miedos

 

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 (El Roto. El País. 2007)

 Tos, dolor de garganta, constantes perfectas sin embargo, mal día para ponerse enfermo. Las temperaturas han bajado diez grados y vivimos esta primavera en una montaña rusa climática -es decir, como todas las primaveras-, sólo eso justifica los síntomas de catarro. Pero estamos inmersos en una psicosis por una nueva enfermedad transferida a los humanos: la gripe porcina. La OMS reunida sin saber qué hacer pero avisando que puede ser una pandemia y muy grave. Numerosos gobiernos trabajan hoy de urgencia para dar respuestas que tranquilicen a la población.

 Podrían haber muerto un centenar de personas en México -origen del brote- en apenas 48 horas. Acaba de fallecer, con síntomas de gripe, un arqueólogo que se entrevistó con Obama la semana pasada en su visita a su vecino del Sur para asistir a la Cumbre de las Américas, y la Casa Blanca se ha visto obligada a emitir un comunicado asegurando que el Presidente estadounidense no corre peligro. Hay contagiados en California, Texas, Kansas y posiblemente en Nueva York. También se sospecha de afectados en Nueva Zelanda tras haber permanecido de vacaciones en México. En España hay bajo vigilancia tres casos en Almansa (Albacete), Bilbao y Valencia. Esta tarde tres más en Cataluña.  Varios paises estudian posibles enfermos de gripe porcina. Lo cierto es que los virus viajan divinamente en los aviones y ya han partido camino del mundo entero.

La gripe porcina es una enfermedad respiratoria altamente contagiosa que afecta a los cerdos, ocasionada por uno de los virus A de la gripe porcina. Su morbilidad suele ser alta y su mortalidad baja (1-4%). El virus se contagia entre los cerdos por aerobio y mediante contacto directo e indirecto, pero ha mutado y ha pasado a los humanos. La gripe aviar no hace mucho ocasionó similar alarma, que quedó en nada, en unos cuantos afectados a quienes correspondió la china de la mala suerte. ¿Pasará lo mismo con la porcina?

De cualquier forma, caben varias reflexiones sobre las que actuar en lo posible:

1) Durante el siglo XX se produjeron cinco pandemias de gripe debido a la aparición por mutación de diferentes cepas del virus. A menudo estas nuevas cepas han surgido a partir del trasvase de cepas típicas de animales al ser humano, en lo que se denomina salto de especie o heterocontagio. No hay tratamiento para los virus -algunos antivirales específicos-, tomar antibióticos no sirve de nada, pero sí para sus complicaciones. Lo único eficaz son las vacunas preventivas, una vez identificado el virus. Leo que la mayoría de las víctimas han muerto por neumonía no tratada y para ella sí puede haber solución. Hay neumonías fulminantes, pero en general sí existen para ellas fármacos. Ahora bien, sistemas sanitarios deficientes por falta de cobertura universal pueden ayudar a extender la epidemia o pandemia.

2) Sin embargo, los expertos avisaron hace tiempo de que una de las consecuencias perniciosas del cambio climático era la reactivación o aparición de enfermedades. De alguna manera la tierra mantiene su equilibrio (es lo que viene a demostrar la hipótesis de Gaia) pero la mano del hombre -esa que niegan algunos iluminados- ha alterado las condiciones en las que vivimos. Los ciclos de frío y calor se han trastocado. Antes lograban matar los virus y microbios estacionales, ahora permanecen y, vivos, se hacen más fuertes. Cuando leí hace unos días, que había dengue en Argentina con miles de afectados, supe que algo así estaba pasando ya. Es una zona proclive pero su extensión ha sido desmesurada.

3) Nos movemos sin cesar en aviones y los virus, como digo, no vienen sólo en pateras, se alojan también en primera clase de las aeronaves. No podemos detener el flujo. No podemos quedarnos todos en casa o prohibir que vengan a visitarnos por miedo.

4) México que estaba logrando espectaculares resultados económicos va a sufrir un serio revés con su gripe porcina. El mundo le culpabilizará aunque el hecho podía haberse producido en cualquier parte.

5) y conclusión: los humanos no hemos resuelto el incomprensible problema de la muerte. Avanzan estudios espectaculares y esperanzadores para prolongar la vida y en buenas condiciones, pero la realidad se impone y por una simple -o no tan simple- gripe podemos morir. La muerte nos aterra. Lo desconocido nos angustia. Un día, ideamos las religiones para dar consuelo a esa verdad incuestionable. Pero la vida es una aventura impredecible y no tiene que asustarnos. Aunque se puede racionalizar la muerte y lo desconocido, pero no asumir emocionalmente. No sé si más la propia o la de los seres a quienes amamos. También la propia, con seguridad. Pero el miedo sólo añade problemas y dolor. Y ése sería el primer asunto a resolver: erradicar el miedo. Porque, además, casi todos los miedos son utilizados por alguien para empobrecernos.

Felipe González: Una mirada de altura sobre la crisis

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Habló sin hacer ninguna alusión ni a partidos ni a ideologías políticas ni, prácticamente, a elecciones europeas. Felipe González dio una lección magistral el miércoles ante el foro de Europa en Suma que nacía ese día. Sus ideas fueron recogidas por algunos medios pero no con la profusión de  las expresadas por otro ex presidente, José María Aznar, quien llena páginas al decir por ejemplo: «Conmigo no se hubiera producido esta crisis». Correligionario y uno de los pocos defensores de George W. Bush – máximo responsable político de la economía del desastre a la que hemos sido abocados-, de la lluvia de sus políticas en España vinieron estos lodos que enfangan nuestros pasos. Y que su sucesor en la Moncloa, Rodriguez Zapatero, no ha sabido remediar, enfrentado a una de las peores crisis económica de la historia.

 Las palabras de González nos permitieron elevarnos sobre la visión local que implanta orejeras distorsionadoras, para comprender algo más de lo que nos sucede. Allí, en primera fila, estaba Eduardo Madina y me produjo una cierta sensación de alivio. Un joven político que no desecha la experiencia altamente fundamentada y detallada.

Felipe Gonzalez insistio en el carácter global de la crisis. «Si se han volatizado 60 trillones de dólares -que así ha sido- ¿la responsabilidad es de Zapatero o de Esperanza Aguirre? Vd. puede hacer propuestas para aprovechar los márgenes disponibles a nivel local para frenar el efecto de esta pandemia, pero la crisis es global». De hecho, por otro lado, «el 80% de los trabajos del Parlamento español son transposiciones de normativas de la UE«, como había apuntado Juan Cuesta de Europa en Suma.

 
Le preocupa a González que el ciudadano sólo ve datos aislados que no tienen sentido ni orientación y piensa que difícilmente en la campaña electoral se abordará qué papel puede hacer el Parlamento Europeo en la crisis global y en el futuro de Europa. Y eso que la eurocámara es «el escenario mínimo para respuestas coordinadas con EEUU, Obama reconoce que solos no pueden, Europa tampoco puede sin EEUU», vino a expresar el hoy Presidente del «Comité de sabios» de la UE. Hay que coordinar el esfuerzo, arrimar el hombro, y el horizonte nacional es insuficiente para una resolución de la crisis y una definición de un horizonte de futuro.

Una crisis global nacida de una falta de gobernanza ante los ciclos del capitalismo, la caída del Muro de Berlín que trajo la desintegración de los bloques, con su antagonismo y competencia, y-atentos- la revolución tecnológica que cambia la realidad mundial. La crisis ha puesto en evidencia carencias arrastradas desde hace mucho tiempo, «Europa lleva 20 años distraída» y hasta ahora las reacciones han sido nacionales, «un puñetero reino de taifas». Quiero destacar, sin embargo, un apartado que me pareció raíz de muchos de nuestros problemas: el anquilosamiento de Europa.

Decía Felipe González que a la Comisión -el órgano ejecutivo- se le quita iniciativa y el Consejo Europeo -el organismo político formado por los Jefes de Estado o de Gobierno de los Estados miembros de la UE, más el Presidente de la Comisión, que fija las orientaciones políticas generales-, carece de esas iniciativas. «Hace declaraciones de intenciones y de estados de ánimo, no iniciativas. Leemos: el consejo europeo «muestra su preocupación» por no sé qué cosa. Yo pienso que cuando está gravemente preocupado, el Consejo europeo tiene que relajarse, ir a tomarse una copa y cuando se le quite la preocupación decirnos lo que van a hacer con el problema a, be o ce

 El problema viene de muy atrás y no mejora -¿quizás empeora?-. «Llevo 30 años en temas europeos y les aseguro que hay un 30% de las siglas que utilizan, sin desglosarlas, que no sé lo que son. «Ayer me reuní con el BEPA«… si yo no sé lo que son como lo van a saber los ciudadanos europeos, el tío que lo está pasando mal». Nos contó que las ayudas a proyectos innovadores vienen en un lenguaje tan complicado que se precisa un despacho de abogados de altísimo nivel -carísimo- para traducirlas. ¿Qué sucede? Que sólo tienen acceso a ellas quienes pueden pagarlos y muchas veces ni siquiera se adjudican esas ayudas, quedan en el aire porque no se presentan suficientes peticiones. «¿Fallos de comunicación? Si no somos claros comunicando cómo nos van a entender«, concluía González.

Ganamos con nota a EEUU en el sistema educativo y el sanitario, pero si nos preguntamos cuál ha sido ha sido la movilidad del mundo empresarial en EEUU y en Europa desde 1980, nos encontramos sorpresas. González lo explicó así: «Si me ponen una transparencia con las 30 primeras empresas del año 80 EEUU y las del 2009 -que además están en los primeros puestos mundiales-, observo que al menos la mitad han sido sustituidas por algunos pavos que salieron de un garaje -su concepto de PYME no existe-, y que han sido competitivos, imaginativos y han desplazado a los grandes monstruos perfectamente instalados –como ahora se está viendo-. Veámos ahora el mismo cuadro comparativo en Europa ¿Qué hay? los que eran son y seguirán siendo. Y las iniciativas imaginativas, emprendedoras, valientes, competitivas, si surgen ¡hagamos un esfuerzo corporativo entre todos por aplastarles la cabeza! No vaya a ser que desplacen a las grandes corporaciones. Por tanto: tenemos en Europa una rigidez de trasfondo cultural que nos hace funcionar como una corporación, con un corporativismo de intereses en los que se cruzan las élites politicas, empresariales y sindicales».

 Ése problema de rigidez cultural afecta a nuestro sistema educativo. Tenemos a jóvenes con una formación de una calidad y cantidad de conocimientos que nunca tuvieron, pero o no saben o no les dejen transformar esos conocimientos adquiridas en ofertas que añadan valor a los demás. Salen con una titulación muy buena, pero siguen siendo demandantes del Estado, de la Comunidad de Castilla-La Mancha… o de Botín: un trabajo seguro y para toda la vida. Tenemos escuelas de empresariales donde el 78% de los titulados no quieren hacer una empresa, si tuviéramos escuelas de medicina en el que el 78% de los licenciados no quisieran hacer medicina la cerraríamos ¿verdad?», aclaró el ex presidente socialista.

 ¿Su receta? Hacer un pacto social, económico y político entre todos los agentes, elaborando propuestas para aguantar los márgenes de esta pandemia que es la crisis financiera actual. Un nuevo pacto social del Siglo XXI. Transferido a Europa, habrá que despertarla, dinamizarla, y, dentro de ella a España, quitarle las orejeras, para todos «recuperar (¿adquirir?) nuestro papel como potencia económica-tecnológica» que demanda la realidad de los tiempos. Con una cohesión social que se derivará inexorablemente, para ser sostenible, con la capacidad de añadir valor (que reviertan en los demás) a esa economía competitiva en el mundo globalizado». Nada de cambiar el sistema capitalista, parece decir González: «El Estado del bienestar sólo es posible si la economía funciona».

Esto y mucho más dijo Felipe González. Estoy segura de que muchas de sus ideas irán saliendo en sucesivas entradas. Pero quería resaltar, en este largo post, el carácter global de la crisis, el anquilosamiento de Europa que la agrava en nuestro entorno, y el rumbo equivocado de la España enzarzada en minucias disuasorias, mientras miles de personas cada día se suman al paro en un mundo que nos deja escasa capacidad de maniobra.

Gracias, hoy en especial, por prestarme atención, si has llegado hasta aquí.

Cuatro millones de parados: emergencia nacional

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    (Medina. En Público)

Más de cuatro millones de parados, exactamente 4.010.700, la cifra más alta desde que contabilizan datos a partir de 1976. Un 17,36% de la población activa sólo superado en 1998 cuando se alcanzó un 17,99%. Y ya mas de un millón de hogares con todos sus miembros sin empleo, tras incrementarse el número en casi un 30% en el último trimestre. Amanece, por tanto, un viernes negro con alguna previsión negativa más para España.

Nuestro país ha engullido en un año los 3 millones de puestos de trabajo creados durante la primera legislatura de Zapatero. La Encuesta de Población Activa (EPA) es mucho más real que la que ofrece el INEM, porque en ésta se contabilizan las personas susceptibles de trabajar, no sólo quienes acuden a las largas colas de las oficinas de empleo.

Por si faltara poco, el FMI confirma que México supera ya a España como mayor economía de un país de habla hispana. Y que el ascenso de Corea, Canadá y otros países emergentes relegarán pronto al PIB español al puesto número 14. De hecho ya no somos la octava economía mundial, sino la novena, justo detrás de Rusia.

Números expertos señalan que, en las turbulencias actuales, la hegemonía está cambiando de manos. Felipe González en su conferencia para la presentación de Europa en suma, alertaba del peligro reduccionista de culpar y pedir soluciones de forma tan tajante a las políticas “locales” de la crisis “Ya sea Zapatero en España o Esperanza Aguirre en Madrid”. Sólo que con un millón de hogares con todos sus miembros de lunes, martes, miércoles y toda la semana al sol, es difícil pedir contenciones. Los países que están practicando un mayor intervencionismo, un “me salvo yo sin pensar en los demás”, logran mejores resultados pero contribuyen, según los teóricos, a la prolongación de la crisis. Me supera, sigo insistiendo en que lo que falla es el modelo capitalista y los parches de esparadrapo malamente pueden remediar su cáncer terminal.

Pero en España las causas de la debacle sí están claras. Y convendrá tener la cabeza fría. La burbuja inmobiliaria nos ha asfixiado y la inflaron o no la aliviaron todos los partidos que han ocupado puestos de gobierno. Mucho más que nadie el PP con su ley liberalizadora del suelo. Desde la Ley 6/98 y hasta 2004, el suelo urbanizado de vivienda libre se encareció un 200% . Y tanto Aznar, como Aguirre, siguen diciendo que hay que persistir en ello como solución en contra de todos los criterios razonables mundiales. Pero el PSOE tampoco adoptó medidas de contención, embriagado por los empleos que generaba el ladrillo y que se han demostrado ficticios.

Con el cemento enseñoreándose de lo que han dejado de ser nuestras paradisíacas costas, con los precios al nivel de los países de origen de los visitantes, con el empeoramiento del servicio y el trato poco amigable de los españoles –quizás en los inicios fuera servil pero todo tiene un punto medio-, el turismo decae y lo hará aún más.

Ésos eran los pilares de nuestra economía, que falla ostensiblemente en los sólidos cimientos que proporciona la industria. En la impagable conferencia de González supimos que hay, ahora, otras formas de generar riqueza y que las nuevas tecnologías están cambiando también la estructura económica. Dará para una nueva entrada de este blog mucho más elaborada.

Atentos a los cantos de sirena que nos hablarán de soluciones alternativas que en realidad se basan en hacer lo que piden los empresarios: flexibilizar el empleo, abaratar el despido, hacer que la crisis la paguen, la sigan pagando aún más los trabajadores. El barco que hoy gime por su brecha en el costado, ha sido empujado al naufragio por muchos. Por los contratos precarios, por los sueldos miserables, por los precios desorbitados – ¿recordáis? lo tenéis en este blog y en mi libro, también en esta fuente– que España registró el mayor aumento de los precios de la UE con la entrada del euro? ¿Y recordáis quién gobernaba entonces? No olvidemos los ingentes beneficios de un empresariado insolidario que achaca los bajos salarios de los españoles a su falta de competitivad mientras paga a sus ejecutivos -que serían los responsables- sueldos tan generosos que los sitúan en el quinto lugar de Europa. El barco ha sido empujado, también,  por la corrupción, por el ladrillazo, por la falta de memoria de la sociedad española.

Muchas causas y soluciones también se arbitran desde fuera. Habrá que analizarlas más, priorizarlas, pero sobre todo creo que ha llegado la hora de echar una mano, de asirnos fuertemente y empujar hacia adelante porque estamos ante una emergencia nacional. Cuatro millones de personas deambulan buscando un empleo y todo lo que paga, un millón de hogares tienen a todos sus miembros en esta situación. Seamos patriotas. Todos, incluso los que alardean de himnos, banderas y zancadillas impregnadas de cinismo.

Actualización 14,45

Rajoy anuncia una ofensiva contra el Gobierno por el paro. No contra el paro, sino contra el Gobierno. Ha acusado a Zapatero de llevar la economía a una «situación imposible». A Zapatero. El Presidente del PP, acompañado de su secretaria general Maria Dolores de Cospedal,  ha hecho estas declaraciones mientras visitaba al portavoz popular en el ayuntamiento y empresario vinícola y fabricante de calderas Tomás Cabañero de Villarrobledo (Albacete), quien ha echado a la calle a  140 trabajadores (casi la mitad de su plantilla. Los trabajadores le han denunciado por despido ilegal.

Felipe González propone un pacto contra la crisis

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Lleno a rebosar, dieciséis embajadas representadas -mirad las cabelleras de la Europa de más arriba en la primera fila- , Felipe González nos ha presentado esta tarde-noche Europa en Suma.  Elaboraré mis propias reflexiones -ha sido enormemente interesante-, pero os dejo, como anticipo, algunas ideas de urgencia reseñadas -muy bien- por la Agencia EFE.

Felipe González ha propuesto hoy un pacto social, económico y político entre todos los agentes de la Unión Europa (UE) para hacer frente a la crisis global. González, actual presidente del «Comité de Sabios» de la UE, ha resaltado que este pacto debería incluir un primer paquete de medidas anticíclicas y una reforma del sistema financiero.

El pacto, a juicio de González, también debería abordar una «revisión de la agenda de Lisboa» para hacer frente a la pérdida de la competitividad, a las rigideces del sistema y al retraso relativo en la incorporación a la sociedad del conocimiento.

González ha estimado además que el pacto tendría que propiciar «una verdadera revolución energética» en Europa para responder al desafío del cambio climático.

En su intervención, González ha asegurado que si no existiera Europa, habría que inventarla y algunos de los Veintisiete Estados miembros estarían buscando espacios comunes de colaboración para hacer frente a los retos actuales.

Paradójicamente, «tenemos un espacio compartido y cada día lo utilizamos menos», según el ex presidente, quien ha opinado que cada vez hay una tendencia mayor hacia la nacionalización o renacionalización de determinadas políticas o una acción intergubernamental en detrimento de las instituciones, que representan el motor de la construcción europea.

Ha lamentado que, cuando queda más de un mes para las elecciones europeas, difícilmente se debatirá sobre el papel que puede desempeñar el Parlamento Europeo en la crisis global y en la definición del futuro de Europa, que es el escenario mínimo para encontrar una respuesta coordinada con Estados Unidos frente a la crisis.

Ha resaltado que Estados Unidos, a través de su presidente, Barack Obama, ha reconocido que no pueden solos ni contra la crisis financiera, ni contra la crisis de seguridad, ni en la lucha contra el cambio climático.

«Es hora de decir que sin Estados Unidos, no podemos. Ellos solos no pueden, pero sin ellos no podemos», ha dicho González, quien ha subrayado la importancia de coordinar los esfuerzos y no esperar a que «tire del carro» Estados Unidos para ver si en el cuarto trimestre del año hay algún signo de repunte en la crisis.

El ex presidente ha considerado que la UE tiene que intentar corresponsabilizarse y «arrimar el hombro», al considerar que el espacio local nacional es «insuficiente» para ofrecer respuestas a la crisis.

Actualización 23 de Abril. La noticia en otros medios:

Europa press: Felipe Gonzalez propone un pacto europeo para coordinar políticas anticíclicas y «corregir» la agenda de lisboa

El Plural: Felipe González cree “decepcionante” la respuesta de Europa a la crisis y reclama más “coordinación” e “iniciativa”

ABC: Felipe González pide a la Unión Europea una auténtica política anticíclica y un marco regulatorio por la crisis

Estrella Digital: Felipe González «El Estado de bienestar sólo es financiable si la economía funciona»

El Confidencial: González en contra del despliegue del escudo antimisiles en Europa del Este

La experiencia de escribir un blog

Acabo de soprepasar las 30.000 vistas en poco más de tres meses de vida del blog. El primero fueron muchas menos, lógicamente, ahora ya la media está en unas 500 diarias (muchas gracias, por cierto). Cuando me reproduce http://www.escolar.net, salta incluso a las 2.500 y más. Si alguien lo hace en http://www.mename.net suele ponerse, si la noticia marcha bien, en unas 1.500. Otros medios aportan desde 10 a un centenar diario -en el caso, por ejemplo, de El Plural-.

 Toda la vida dedicada al periodismo, me quedo huérfana de trabajo, y un par de personas que me quieren me aconsejan que escriba un blog. Pero yo no sé informar para mí misma o cuatro amigos, como si les sucede a algunas personas que conozco. Así que como una cría con zapatos nuevos, exploro esta maravilla de wordpress donde me cuentan con pelos y señales todo lo que afecta a mi blog, con gráficas y todo, y asisto a los ascensos maravillada.

Entre mis lectores -porque evidentemente tengo lectores- hay con seguridad expertos en este mundo, otros son novatos como yo. A éstos sobre todo dedico algunas reflexiones. Lo primero que me sorprende es el hecho de que te reproduzcan y el cómo. No pongo objeción alguna, al contrario, los derechos de autor que defiende la SGAE por ejemplo, deben ser para soporte físico vendido y cobrado. Ni la información ni la cultura deberían ser una industria, sino un servicio a la sociedad. Así que encantada con ver difundido lo que escribo por este medio. Pero es que me he encontrado algunas entradaa del blog, como artículos aparentemente escritos para un par de periódicos de papel. Creo que uno era de Canarias. Sin hacer referencia al blog. Eso ya no me gusta tanto.

http://www.meneame.net es un mundo en sí mismo. Para los párvulos en la materia les diré que se basa en que los lectores envíen noticias que luego son votadas. Pasar a portada te inunda de visitas. Para fomentar la diversidad, existe un baremo que es la entropía. No puedes repetir los envíos. Dado que casi todos los periódicos cuentan lo mismo y de la misma forma, y que apenas dos o tres elaboran algo más sus contenidos es un problema. Por eso, los lectores y votantes, buscan debajo de las piedras algo nuevo. Y se apresuran a enviarlo antes de que lo haga otro, porque como dupliques la noticia lo llevas crudo, te fríen a negativos. Por una razón o por otra, pueden llegar a echarte del sistema. Pretenden que sea algo muy democrático.

  Entre sus incontables ventajas está que te enteras de todo lo que ocurre al instante. Sólo que la relevancia de las noticias aparece como muy aleatoria. Falla en los primeros estadios, antes de llegar a portada, donde unos usuarios llamados «trolls» (un vocablo de Internet que define a quien quiere provocar y arruinar la conversación) hacen uso de su ideología para desacreditar una noticia. Os pongo un ejemplo. Hoy, he visto que subían las visitas procedentes de meneame. Alguien llamado Lindeloff -a quien no tengo el placer de conocer- me había publicado. Otro usuario que suele enviar noticias de libertad digital pero -a quien el sistema sí tolera- le ha puesto voto negativo acusándole de spam. Mi pobre entrada sobre la sanidad se ha quedado famélica, ya nadie la leerá allí. ¿Pasa algo por eso? No, realmente no, la información ya apenas mueve nada y hay muchas formas de mimar al ego. Sólo que no me parece lógico.

Estoy muy ocupada estos días organizando un acto grandioso -ya os contaré-, pero realmente -de disponer de tiempo- no se puede negar que el que hoy se aburre es porque quiere.

¿Qué pasa con la sanidad española?

Está considerado el séptimo mejor sistema sanitario del mundo. Obama, el deseado, ha consultado expresamente a las autoridades españoles sobre él para tomarlo como modelo y aplicarlo en EEUU. Pero el futuro se tiñe de negros nubarrones que ya llueven sobre el presente.

El declive lo marcó la descentralización. Hoy existen 18 sistemas de salud en España, no uno. Pongamos algunos ejemplos: los médicos reciben distintos emolumentos según donde trabajen. Por eso, más de mil se van fuera cada año (donde además los pacientes les tratan mejor que en España). Por eso, llegan facultativos del extranjero: para cubrir las plazas que faltan. En poco tiempo, la carencia de especialistas dará problemas serios de asistencia. Por ejemplo, no hay suficientes cirujanos generales y del aparato digestivo, anestesistas, radiólogos, pediatras y médicos de familia. Volver a unas directrices estatales lo piden hasta los propios profesionales de la medicina.

La Sanidad es la primera empresa de España: 300.000 empleos directos y más de dos millones indirectos. El 6% de la población trabaja en este sector. Genera enormes gastos, pero también ingentes beneficios: es un negocio. Y un negocio seguro. Y, como tal, es tratado en ritmo creciente por algunas comunidades con gobiernos autodenominados liberales.

Madrid es el paradigma de esta polìtica que se basa en la privatización de la sanidad. Su presidenta, Esperanza Aguirre, rechaza la acusación con vehemencia, «sólo privatiza la gestión», que no es poco, además de estipular contratos por décadas.

Se citan casos en Madrid de clínicas emblemáticas -antaño avanzadas- que pasan estar realmente rezagadas, o despersonalizadas, aún permaneciendo allí profesionales de altísimo nivel. Ha cambiado la gestión. Y la orientación: las empresas se rigen por criterios de rentabilidad, pero la salud no es un bien de cambio. El gobierno regional no admite ese empeoramiento del servicio, presume incluso de lo contrario, y, sin embargo, lo corrobora, de alguna manera, al atribuirlo al aumento de usuarios con la llegada de inmigrantes y de enfermos de otras comunidades. Anuncia que primará a los médicos ahorrativos que reduzcan costes a costa por ejemplo de las medicinas o de las pruebas diagnósticas. Incluso los pacientes son llamados ahora «clientes» -juego léxico como síntoma irrefutable de qué es lo que se busca al entregar la salud a manos privadas-. No es una suposición, lo declaró en rueda de prensa el Consejero de Sanidad de Madrid. También dijo que, sólo los que rechacen operarse en una clínica privada, esperarán más de 30 días. El sistema de salud español peligra.

Privado es el sistema sanitario de EEUU -que ahora Obama quiere cambiar-, el peor del mundo civilizado según estudios internacionales. Cincuenta y cinco millones de personas sin salud pública. Compañías aseguradas con departamentos que estudian cómo dejar de hacer una operación, una prueba diagnóstica imprescindible para un diagnóstico -incluso en enfermedades peligrosas-, el tratamiento de un cáncer ofreciendo a cambio suicidio asistido -de dudosa ortodoxia en las normas del país-, con todas las triquiñuelas legales. Gente que pierde un dedo porque no le cubre el seguro, gente que carece de toda cobertura. Nunca he olvidado a un egipcio que pedía, cada día, dinero en la sexta avenida de Nueva York… para poder operar su pierna gangrenada. El mal avanzaba sin conseguir lo suficiente. Perdería el miembro y, probablemente, la vida. En SICKO, el cineasta Michel Moore superpone a los congresistas el dinero que reciben en subvenciones de aseguradas médicas y farmacéuticas. Allí, al menos, las donaciones a políticos son públicas. No en España. Cobrando de ellos ¿quién les quita el negocio?

Lo que está ocurriendo con la sanidad madrileña -y con la educación- excede incluso lo que ocurre en EEUU, un sistema liberal desde la cuna. No es gratis como se nos dice, pagamos impuestos -algunos incluso con carísimas multas-.

La privatización encubierta puede realizarse gracias a la Ley 15/97 sobre «Habilitación de Nuevas Formas de Gestión del Sistema Nacional de Salud», aprobada con los votos de PP y PSOE. La noticia es que se han recogido casi medio millón de firmas -entre ellas la mía hace meses- que se presentarán en el Congreso el día 7 de Mayo para pedir la derogación de esa ley. No es esperable que prospere la propuesta dado el consenso que hubo para aprobar la norma.

El objetivo de desmantelar la sanidad pública -en algunos casos deliberadamente y en otros podría ser que por desidia- se está cumpliendo, sin embargo. Ante un problema medianamente serio, uno busca ya un hospital privado y si es nuevo y con difícil acceso para que no estén colapsadas las urgencias, mejor. Con la salud no se juega.

Confío en las buenas intenciones y el empuje de la nueva ministra Trinidad Jiménez, pero el cambio a realizar sería drástico: volver a centralizar la mayoría de los criterios. ¿Se dejarán quitar el negocio, las prebendas y el clientelismo algunas de las comunidades? No lo creo. Pero en este punto: la privatización de la sanidad, caminamos en sentido inverso al mundo. Y a la Historia que hoy cruje de dolor por los desmanes del capitalismo.

El Gobierno aplicará una «drástica reducción» de la publicidad en TVE

 Mucho qué decir al respecto, demasiados intereses contrapuestos. Gran parte de lo que tenía que decir lo dije en TVE, en Informe Semanal, en Octubre de 2006, cuando la televisión en España cumplió 50 años.  Creo que tiene una gran vigencia. (Magnífica la realización de Carlos Alonso). Lo rescato de los archivos del programa:

       http://www.informesemanal.tve.es/?go=e5911a8f3a240786c19429278dceea2c54011d4340331c100a811dd8cebcd5cc88c36af9aca51024762f42cf9ae57e40d0f63f197898469de9aea46a2142e76c0802591bccaef003a141466bb04ff24e8c22df979f3bea764e8dfa85ff9d87e16c35977e1c585516964b8c02b2ea069c2a4a9dded99f0a7a83516897cea0b2f68bcc35f7297770cd

¡Por favor, quédense en la playa!

O en la montaña. O en el hotel confortable. O en la incómoda pero pintoresca casa rural. O en la casa familiar del pueblo. Salieron hace sólo 3 ó 4 días. Afrontaron sublimes atascos. Un desembolso económico para encontrar un tiempo desapacible -lo que no les debe extrañar, sucede casi siempre en Semana Santa-. Y hoy toca regresar. Otra vez la congestión del tráfico, embrague, acelerador, freno, acelerador y nervios de punta. Arrostran, además, el peligro de accidentes. ¡No! ¡Deténganse!, dejen tranquilas las maletas, vamos a reflexionar.

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Permitidme que os tutee. Desde que os fuisteis, las ciudades han cambiado. Esta calle, habitualmente embotellada, parece de un barrio residencial. En lugar de cláxones y frenazos se escucha el canto de los pájaros. Abundan los espacios para aparcar. Puede uno cruzar la ciudad en el tiempo cronológico y realizar varias gestiones en un día. En el metro, han desaparecido los agobios y todos viajan sentados.

 Cerraron algunas tiendas pero la ciudad no está desabastecida. ¡Cómo iba a estarlo con la sobreabundancia de oferta que hemos creado!, simplemente ahora es más racional. No hay colas del pan. Se han acabado las esperas en la charcutería, y llega uno a la caja, paga y se va sin malgastar energía. En los comercios de ropa, las dependientas no atosigan, se dedican a la charla porque un par de personas husmeando por la tienda apenas representan la molestia de dos mosquitos revoloteando. En las gasolineras, se pone gasolina al instante y se paga sin más dilaciones.
Encuentras plaza en los restaurantes, no hay demora para entrar en los Museos. ¿Para qué extenderse más? hasta Madrid parece una ciudad habitable. Hemos ganado tiempo y vida.

Por favor, no volváis. Vosotros necesitábais huir, erais vosotros los que precisabais hacerlo afrontando el gasto incluso en tiempos de crisis. Os ha llovido, no se han cumplido los objetivos propuestos. Permaneced ahí. Mañana, o la semana que viene saldrá el sol todos los días. Os lo merecéis. … Y nosotros también.

Las situaciones críticas exigen soluciones imaginativas. ¿De qué vais a vivir? Vamos a verlo. Porque va a ser precisa una negociación: no os queremos de vuelta.

Las oficinas del paro seguirán saturadas aunque vosotros estéis tumbados en la hamaca. Pero, paulatinamente, muchos se irán colocando, sustituyéndoos a vosotros. No se ha hundido el país con vuestra ausencia. Algunos suplentes -que hay cosas que no se detienen- han resultado ser más eficaces y brillantes que los titulares. Hay que dar oportunidades. ¿Quién nos dice que un joven economista, hoy sin empleo, no lo hará mejor que el director del Banco que puede seguir eternamente en Sotogrande?

Imaginad los colegios de las ciudades con un número adecuado de alumnos para que se les preste atención. En la Sanidad, se acabarían las listas de espera. No podemos permitir que regreséis.

La mayoría, sin embargo, no disponéis de medios para permanecer toda la vida de vacaciones. Bien, vamos a estudiarlo. Vuestros lugares de acogida se verán beneficiados con más población. Venderán más pollos «al last«, por poner un caso. Pueden ofrecer contrapartidas. Estimo que lo adecuado es que trabajéis sólo media jornada, el resto del tiempo lo dedicáis a ir a la playa, pasear, pescar, lo que queráis. Es un buen acuerdo. Y en esas horas laborales, podéis ocuparos de cualquier cosa, hasta de pintar las marcas de tráfico en el suelo -que buena falta haría en Madrid-. El sueldo no precisa ser millonario, sirve para un fin loable: pagar vuestro ocio. Es cuestión de negociarlo.

También allí se podrán habilitar clases escolares equilibradas -en algunos pueblos acuden ahora sólo 5 ó 6 alumnos-, hospitales y consultas de atención primaria adecuadas. Pensad que habrá muchos docentes y sanitarios entre los veraneantes. Una nueva comunidad y el apasionante reto de crearla. Con ocio y mar. O montaña. O casa rural, ya digo. Arrinconad las maletas, marchad a la playa para meditarlo, porque nuestra posición es firme y la vamos a vender cara.

A principios del siglo XIX, España contaba con 10 millones de habitantes -menos de la media europea-. Hoy somos 46 millones. La población fue rural hasta el éxodo que impuso el desarrollismo de los sesenta. Hoy, es urbana. Más aún, el 80% de la población se concentra en sólo 1.200 municipios. ¿No resulta insostenible? Más de mil pueblos se han perdido en este camino… ¿hacia el progreso?

Muchos países andan buscando un urbanismo equilibrado, el español se desbordó en la anarquía como en tantos otros aspectos. Ha llegado la hora de volver a nivelarlo. Soluciones drásticas. Dejad quietas las maletas. Quedaos en la playa.

  Joan Nogué, un experto en el cuidado del paisaje, escribía en La Vanguardia, aludiendo a cómo los dioses de la cordura han huido: «Habrá que llamarlos de nuevo para que nos ayuden a crear territorios con cultura, con discurso, con futuro, para evitar que «la deriva de España» se convierta en una «España a la deriva» con un territorio a la deriva».

     Para ayudar a los dioses por tanto -que son buenas también las manos terrenales-, ¡seguid en la playa! Y, si habéis iniciado el viaje, guiados por los cantos de sirena oficiales -«operación retorno», «20 Kilómetros de atasco en la A3», «abróchense los cinturones»-, daos la vuelta. Y, si ya estáis en casa, arrepentíos de la mala decisíón. Id de vacaciones otra vez, mañana, la semana que viene, pronto… El caso es que vosotros -y todos los demás que deban hacerlo- nos dejéis una ciudad habitable.

El espíritu de Layla

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Llegó, hace dos años, procedente de un jardín/vertedero en la zona norte de Madrid. Apenas tenía dos meses y venía a cubrir la dolorosa ausencia de Zara. Mi otra gata, Pili, siempre ha sido otra cosa, algo así como un valor estable. Layla llenó de vida la casa. Desde que se despierta, tiene un apasionado afán por descubrir. Supo de cables que a punto estuvieron de electrocutarla, o cortocircuitarla por dentro cuando se los comía. Peor aún son esos para nosotros imperceptibles trozos de plástico que se desprenden de cualquier envoltorio o envase, constituyen su golosina favorita y nos han llevado varias veces al veterinario.

Ahora está algo más calmada, pero sigue  investigando cada día. Aguarda paciente a que se haga la luz, tras dormir apacible en los pies de mi cama. Y sale gozosa a comer, a ver cómo se abre todo, a saludar a mi hijo. El rito siguiente es subirse a la ventana a inspeccionar cómo andan los pajaritos esa mañana. Paso siguiente: jugar, o incomodar a la ya senior Pili. Mucho más aventurera, mi otra gata se escapa cuando puede por el pasillo y Layla la contempla desde la puerta, sin arriesgarse, admirada y expectante. Es prudente. Mucho más que Pili, maravillosa eterna rebelde.

Todo el día anda buscando con qué disfrutar, qué de nuevo traerá la jornada. Puede ser un paquete, una silla cambiada de ubicación, ambas gatas los disfrutan como un acontecimiento. Es el ímpetu de la vida.

Les robé a ambas una libertad probablemente efímera, por una seguridad sin otras ataduras que no salir a los peligros de la calle, desmesurados para su tamaño. Pero aún dudo muchas veces si hice bien. A Pili no le incomoda otra cosa que haber sido destronada por la pequeña. A Layla, al parecer, no le preocupa nada. Es una gata que conversa, que responde con sonidos a cualquier interlocución, que hace saber de forma contundente lo que quiere. Nunca olvidaré la severa reprimenda que nos lanzó cuando la metimos en el coche. No eran llantos, sino argumentos.

El mundo animal es fuente de grandes enseñanzas. Ningún animal mata por placer, como los humanos. Sus grandes dilemas son muy primarios -comida, agua, temperatura adecuada, atención, cariño incluso, algo en qué ocuparse-. No tienen que resolver los problemas de la especie porque la especie se rige por el equilibrio que sólo perturban intereses ajenos, como los de los humanos. Carecen de la certeza de la muerte que tanto nos condiciona a nosotros.  Antecedente primigenio de especies más elaboradas que terminaron en la humana y todos sus errores. Los gatos, además de su bellísima estética y su armonía, conservan en cualquier circunstancia su libertad e independencia, jamás hacen algo si no quieren, pero se dejan seducir con ternura por una buena razón.

  Sólo sé que, cuando se pone cuesta arriba despertar y afrontar el día, ver a Layla lanzarse a disfrutarlo con pasión es un estimulo cifrado en claves secretas.