Aquellas Semanas Santas

calanda 

El viernes era el peor día. Habíamos escenificado la obra desde el domingo, saliendo con ramos a la calle, o lavando pies -previamente enjabonados para no molestar con la suciedad al generoso penitente-. Clamaban los tambores de Calanda en un grito sangriento que tapaba los oídos y acongojaba el alma. Pero el viernes venía el auténtico luto. En las radios sólo sonaba la música sacra más triste que pudiera encontrarse. A las tres de la tarde, tras la comida sin carne, Radio Nacional de España, nos trasportaba al momento exacto de la muerte en la cruz de Jesucristo, que cada año -según las lunas- ocurre en fecha distinta. Le oíamos expirar. El cielo se oscurecía y la tierra parecía abrirse. Seguía el silencio, pianos y chelos rasgados de dolor. No había dónde ir, ni cines, ni bares abiertos. Y la España mísera no podía permitirse vacaciones en la playa. Una procesión. Iglesias.

Menos mal que día y medio después, Jesús resucitaba. Los niños ya podíamos abrir la caja de las golosinas. Os cuento. Durante toda la cuaresma estaba prohibido tomar caramelos o dulces, y uno procuraba buscarlos más que de costumbre para hacerse con un botín. El asunto se ponía arduo cuando, el Domingo de Ramos, las palmas infantiles, rizadas, se llenaban de más y más apetecibles confites. Pero el Domingo de Resurrección llegaba el desquite. Encuentro que tenía un cierto un sentido: de un lado la contención del deseo -que ojala hubiera conservado para hacer lo mismo con el tabaco-, la templanza, y del otro la acumulación de bienes a disfrutar sin medida cuando se abría la veda, que me parece menos positivo.  Podría verse como la recompensa.

Así recuerdo las Semanas Santas de mi niñez. Un trago que había que pasar invariablemente cada año. Porque la fe nace de la inspiración divina y a mí no me dotó con ella. Sospecho que tuvo que ver con un trámite que aplicaban en mi colegio de monjas. Para asegurarse la fe eterna había que acudir a misa y comulgar 7 primeros viernes de mes seguidos ó 9 alternos. Y jamás logré completarlos para disgusto y preocupación de las «sores» -tendría mucho que contar de aquel colegio de inspiración francesa que acogía a alumnas gratuitas, como yo, entre la élite de la ciudad-. En fin, que unas veces me dormía, otras enfermaba mi madre (y la niña de la familia tenía que sustituirle), y nunca conseguí completar el cupo. Tras obtener matriculas de honor en religión, luego vendría racionalizar los conocimientos, cotejarlos con la fe negada, pero aquellos primeros viernes inconclusos seguro que me lastraron.

 
Llueve hoy. Y me gusta. Ayer, Telemadrid, la televisión autonómica, nos obsequió con la retransmisión de una procesión, y dos películas en la velada nocturna: Teresa de Calcuta y Juan Pablo II. Con mis impuestos. En un país aconfesional. Pero en un programa de TVE también dijeron que «no tiene que ser un dolor NO PODER comer carne» y nos sirvieron en los telediarios toda suerte de procesiones. Con mis impuestos también y, lo que es peor, con mi vida laboral dedicada a esa empresa.

Llueve hoy pero no como parecía llover desde las entrañas de la tierra y el universo todo, entonces.  Muchas cosas hay que cambiar aún. Pero ya puedo, al menos, elegir la música que quiero escuchar. Quiero compartir con vosotros dos cantos a la vida. El primero es la esplendorosa felicidad que no puede, ni quiere controlarse, e invita a volar con ella. Y el segundo es «mi» canción. Ambas lo son. Buen día.

Siente a un juez a su mesa

Un juez de Florida (EEUU) se ha lanzado sobre un acusado  (incluye fotos y vídeo) que trataba de agredir a su víctima durante un juicio por violencia machista, y ha logrado parar la agresión.  El juez Ian Richards no titubeó ni un momento en saltar encima de John Charles Reasee, que había perseguido a Nicole Ward por la sala del tribunal aprovechando que le habían quitado las esposas por error. Aterrorizada, la víctima corrió a protegerse junto al juez quien se lanzó desde su banco a salvarla. No sabemos si el bueno del Juez Richards había comido con el agresor machista la noche anterior un plato de frijoles con chiles que le habían bailado en el digestivo durante el sueño, o si el acusado le había obligado, además, a pagar la factura. Si, tras la agresión del Juez, el inculpado ha presentado denuncia por daños y perjuicios, tanto por la actuación en el tribunal del magistrado, como por la escasa utilidad de la cena. Esa cercanía, esa comprensión que se crea compartiendo una mesa con ricas viandas, no cabía predecir que luego el Juez perdiera los estribos y te sacudiera. Ni siquiera porque uno pretendiera seguir maltratando a la mujer que le denunció. 

    Presuponemos que ha ocurrido así, porque es lo que sucede en todas partes -no vamos a ser diferentes los españoles-. Presuntos violadores, asesinos, ladrones, saqueadores, contrabandistas, piratas, defraudadores, malversadores, chantajistas, rufianes, proxenetas, pederestas… y gentes de bien, acusadas injustamente, hacen cola en los restaurantes de todo el mundo para pedir hora y comer con quien ha de dilucidar su inocencia o culpalbilidad, su paso de presunto a autor de un delito. Los jueces no dan abasto, almuerzan, comen, merienda, cenan y hasta desayunan con diversos acusados. Desayuno continental, buffet y chocolate con  churros.  Todo en el mismo día. Y un día tras otro. La saturada justicia española en particular come tête a tête -en lugares públicos y con periodistas en el recinto, eso sí- con todos los encausados. Más que nada para conocer de primera mano sus cuitas y argumentos. Es una excelente medida que pienso aprovechar si alguna vez me veo en un litigio. Estoy convencida de que mis argumentos se verían de otra forma ante un buen plato y un buen vino, y sin molestos testigos.

   El presidente del tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), Francisco Javier Vieira, ha reconocido que habló el pasado lunes sobre la operación Gürtel con el consejero de Presidencia, Justicia e Interior y secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados, durante una comida que mantuvieron en el restaurante Solchaga de la capital, un establecimiento estupendo con precios también estupendos. El Juez ha de juzgar precisamente el caso Gürtel vinculado al PP en Madrid, por casualidad, tras haberle remitido el sumario el juez instructor Baltasar Garzón. No se ha tomado medida alguna, y, ante las quejas suscitadas en otros partidos y algunos medios,  el PP dice que la cacería de Garzón y el ministro Mariano Fernández Bermejo, fue diferente. Sí, en aquella había 30 personas andando por el campo.el Juez no investigaba a Bermejo, ni a ningún miembro de su paritido. Y Bermejo dimitió.

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha emitido un comunicado aclarando que el presidente de este órgano judicial, Francisco Javier Vieira, sólo informó «tangencialmente» al consejero de Presidencia, Justicia e Interior, Francisco Granados, durante el almuerzo que mantuvieron sobre el estado del ‘caso Gürtel’, «sin revelar dato alguno que no pudiera hacerse público».

 La nota señala que, a esa misma hora, justo al lado de Granados y Vieira, almorzaba también «un conocidísimo periodista -quien al parecer se calló como un muerto- que antes de irse del restaurante aprovechó para saludar al consejero de Justicia». «Acto seguido y con la mayor naturalidad, Granados procedió a presentarle al presidente del TSJ, a quien personalmente el periodista no conocía. La reunión, por tanto, no tuvo lugar en una atmósfera secreta, más bien todo lo contrario».

   Hace unos días, otro implicado, Francisco Camps, presidente de la Comunidad valenciana,  también acudió en primer lugar al juez que habrá de juzgarle. Dado que son íntimos amigos ¿quién mejor para comprenderle? Pero las amistades se fomentan, el conocimiento al menos. Comer juntos es un buen principio.

     Pues nada, me he quedado muy tranquila. Esto es humanizar realmente la justicia. Lo que no sé si los jueces resistirán el menú, comer con todos los encausados que han de juzgar es tarea añadida. Ah, que a lo mejor no son iguales todos los jueces, ni todos los afectados por una implicación. No sé porqué me parece que el Juez de Florida no comió en realidad con el acusado.

La vuelta al mundo de J.A.

Laos de primera mano, por José Antonio Rodriguez

Laos de primera mano, por José Antonio Rodriguez

 

Ostento el privilegio de tener un amigo absolutamente fuera de lo común. Se llama José Antonio Rodríguez -JA para mí- y compartimos en el pasado buenos y malos momentos, más buenos que malos, muchos más. Hasta rodajes en Informe Semanal donde era realizador, o la corresponsalía de Londres o un programa en RNE, «Dos en la madrugada», que en alevosía nocturna, y sólo con Concha Villalba -otro ser maravilloso- en el equipo de tres, consiguió que nos divirtieramos sobre manera intentando cambiar nuevamente el mundo, con humor y filosofías de andar por casa.

Fue uno de los primeros en acogerse a un ERE de RTVE -y aquél sí que fue voluntario-. Un día, leyó los consejos de un experto en la Vanguardia, diciendo que en la jubilación es muy aconsejable aprender idiomas para mantener vivas las neuronas y decidió irse a vivir a El Cairo y estudiar árabe. La pensión española le permitía vivir muy bien en la capital de Egipto -mucho más barata- y poder viajar que es su gran pasión. Permaneció allí tres años y maduró una idea: dar la vuelta al mundo.

Regresó a España y se compró un Toyota, que preparó a conciencia para afrontar cualquier eventualidad. Salió de Barcelona el 12 de Noviembre de 2007 y, desde entonces, ha recorrido más de 61.000 kms. Ha visitado a conciencia, atravesando el sur de Francia, Argelia, Túnez, Libia, Egipto -donde volvió a quedarse un par de meses-, Jordania, Siria, Turquía, Irán, Pakistán, India, Nepal, Malasia, Laos, Camboya y Tailandia, por el momento. En Navidad regresó unos días a España pero volvió a Kuala Lumpur a despedir el año.

En su página tenéis toda su peripecia, sus jugosas crónicas en las que un espíritu libre como él dice lo que ve y siente, sin ningún condicionante. A la vez con la enorme sencillez de lo práctico, esos 4 ó 5 euros que puede costarle un hotel en la aldea más remota de la India, sus peleas con el tráfico, sus momentos de relax. Y sus impresionantes fotografías originales, siempre ha tenido pasión -y aptitudes- por la calidad de la imagen.

Viaja solo pero encuentra a muchas personas, fijas y en itinerancia, y a veces comparte trayecto. Nunca está solo si no lo quiere estar. Sabe que la sonrisa es el mejor pasaporte para abrir fronteras, y relativiza penurias para gozar intensamente de los momentos felices. Ahora está de nuevo en Tailandia, y entre problemas con el ordenador, y que anda un poco vago -me parece-, no actualiza demasiado sus crónicas.

Cada vez que pienso en mi querido JA, yo también relativizo por un momento el corto mundo en el que nos limitamos a vivir. Él sigue la actualidad española a través de Internet, pero cuando le cuento lo que parecen problemas insolubles, veo que ya casi no los entiende porque su retina y su corazón están llenos de otras realidades. Que ha salido de una protesta callejera de gentes a quien realmente pisotean, para sentarse en una terraza a contemplar una puesta de sol, que ha comido a su lado sus arroces o sus currys pero también ha entrado en los secretos imperturbables de los monumentos seculares. Bebe JA de la cultura y la vida de muchos pueblos alejados que sienten y padecen igual que nosotros. Y nos lo cuenta de primera mano. Con noticias, a veces, que jamás ocuparán una línea en nuestros periódicos.

El menos convencional de mis amigos, me ha enseñado, sobre todo, que la vida puede empezar cada vez que uno lo desea, que sólo hay que quererlo intensamente y no tener miedo a poner los medios para conseguirlo. En muchas ocasiones le echo de menos para apoyarme en su hombro y disipar fantasmas, porque él lo hace como nadie. Y temo por él en los innegables peligros de su viaje. Pero hace  lo que desea, y así es feliz.

Bucead en su página. Y repetid la experiencia cada vez que el mundo os parezca demasiado sucio o que temáis que se cercenan vuestras esperanzas.

Valle de los Caídos, reducto franquista

 La televisión pública sueca acaba  de emitir un reportaje de una hora en prime time sobre el franquismo y su pervivencia en nuestro país. En él se incluyen unas imprescindibles declaraciones del Abad del Valle de los Caídos, quien rechaza que allí se exalte a Franco y opina que la postura contraria al dictador es minoritaria en España. ¡A saber con quién se junta ese maldito sueco!

   Niega el padre Amando que la cifra de muertos a manos de Franco pudiera ser mayor que la que recoge la dictadura. «No comparto eso, eso es lo que usted oye…» argumenta el abad, hasta que es interrumpido por el periodista, que afirma haberlo leído de un historiador británico «conocido y reconocido». El abad pregunta por la cifra, que el entrevistador sitúa en 200.000 personas. La respuesta es tajante: «Esto es rigurosamente falso. ¡Rigurosamente falso!»

     Copio y pego la información que, entre otros medios, recoge El Plural. Porque lo que es un ejercicio modélico es la entrevista del periodista sueco. El sacerdote español no está acostumbrado a esas preguntas incisivas, a las repreguntas una y otra vez hasta encontrar la repuesta precisa… pero esto es lo que ven los suecos todos los días. Por eso están informados y tienen criterio.

  http://www.elplural.com/macrovida/detail.php?id=31948

  Si alguien tiene la paciencia de atender a todo el reportaje en sueco, pero con todas las entrevistas en español -dado que el sueco habla nuestro idioma además de el inglés y los españoles no-, aquí lo tenéis. Pero hace falta mucha paciencia, dura una hora.

http://svtplay.se/v/1488500/dokumentar/mari_carmen_espa_a_-_tystnadens_slut?cb,a1364145,1,f,103479/pb,a1364142,1,f,103479/pl,v,,1488500/sb,p103479,1,f,-1

Dudas existenciales

     «Que la vida iba en serio

     uno lo empieza a comprender más tarde

     como todos los jóvenes, yo vine

      a llevarme la vida por delante.

      Dejar huella quería

      y marcharme entre aplausos

      envejecer, moir, eran tan sólo

      las dimensiones del teatro.

      Pero ha pasado el tiempo

      y la verdad desagradable asoma:

      envejecer, morir,

      es el único argumento de la obra».

      (Jaime Gil de Biedma -pariente accidental de Esperanza Aguirre- en «Las personas del verbo». Ahora ruedan una película sobre él).

      «Que Dios te bendiga y te proteja siempre
que tus deseos se hagan todos realidad
que hagas siempre por otros
y otros hagan por ti
que construyas tu escalera a las estrellas
y subas cada peldaño
que permanezcas por siempre joven,
por siempre joven, por siempre joven,
que permanezcas por siempre joven.

 Que crezcas para ser virtuoso,
que crezcas para ser auténtico
que siempre conozcas la verdad
y veas la luz que te rodea.
Que seas siempre valiente
seas firme y fuerte,
que permanezcas por siempre joven,
por siempre joven, por siempre joven,
que permanezcas por siempre joven.

Que tus manos siempre estén ocupadas
que tus pies siempre sean veloces
y que tengas una fuerte base
para cuando el viento cambie de golpe
que tu corazón siempre esté alegre
que tu canción sea siempre cantada
que permanezcas por siempre joven,
por siempre joven, por siempre joven,
que permanezcas por siempre joven».

(Bob Dylan y The Band) 

Pobres chicos ricos

Son 793 socios y poseen entre todos 2,4 billones de dólares. Hace sólo un año acumulaban el doble de capital. La crisis también ha sacudido -y casi como nunca- al club de los «milmillonarios» que recoge y resalta anualmente la Revista Forbes. 355 desgraciados se han visto obligados a abandonar el barco como ratas: ya no disponen de mil millones en sus cuentas corrientes.

Bill Gates vuelve a ser el hombre más rico del mundo. Le siguen otro norteamericano, el inversionista Warren Buffett y el magnate mexicano Carlos Slim. Entre los tres, poseen 112.000 millones de dólares, pero todos han perdido dinero. En el top ten dominan los norteamericanos -en toda la lista lo hacen-. Hay cuatro europeos: el dueño de IKEA, el sobrio sueco Ingvar Kamprad -que viaja en vuelos de Aeroflot -la cutre compañía de aviación rusa- para dar ejemplo a sus conciudadanos-, dos alemanes, y un español, Amancio Ortega (Inditex, Zara), que, mira por donde, es uno de los que menos dinero se ha dejado en la crisis y regresa a la cumbre de los más ricos. Su fortuna se estima en 18.000 millones de dólares (14.000 millones de euros).  Nuestros ricos son muy competitivos como se ve, más que los franceses desde luego.

Aunque no tanto. Dos tercios de millonarios españoles han dejado la lista Forbes -pobres-. Y, los que quedan, han mermado su capital al punto que hay que pasar varias páginas para encontrarlos. Pero allí están, Rosalía de Mera, ex mujer de Amancio Ortega, Isak Andic, Alicia Koplowitz, Manuel Jove, Florentino Pérez, Esther Koplowitz, José María Aristrain, Alberto Alcocer, Emilio Botín, Alberto Cortina y Enrique Bañuelos. Acumulan una fortuna de sólo 36.300 millones de dólares.

La media de edad, ha subido a 63 años y ha mermado la presencia de mujeres: 72, cuando hubo 99. Es decir, que para ser rico sin riesgos, es imprescindible ser, también, maduro y hombre.

Las cosas están realmente feas. 2008 nos dejó la escalofriante cifra de 963 millones de pobres -menos de un dólar al día-, a la que se habían sumado 40 millones de golpe. Pero ahora el Banco Mundial nos anuncia que 2009 lanzará por debajo de la línea de la pobreza a 46 millones de personas más en el mundo.

Saquemos una calculara y echemos cuentas. ¿Quién necesita el dinero para algo tan poco supérfluo como comer? ¿Cuánto? ¿En dónde está? Siempre me ha llamado la atención la estructura piramidal de la sociedad. Cada civilización, cada organización, tiende a estrecharse arriba en una casta aristocrática con derechos por encima de los demás. Todo es porque uno no puede ocuparse del teclado, o de la azada, o del mostrador, y al mismo tiempo, del fiasco y el litigio, del banco o del gobierno. Y viceversa. Esa elemental circunstancia y la fea condición humana hacen el resto. Liberales sin frenos y falsos socializadores, jefecillos de tribu e ídolos de barro, sangres púrpuras, azules o sepias, se construyen su pedestal privado. «Amo a la Humanidad, lo que me revienta es la gente», decía Susanita, la amiga de Mafalda. Se diría que ellos no nos quieren sino para usarnos, sin saber que ya no corren tiempos de Olimpos elitistas -porque han fracasado en su labor global-. Ellos son nosotros. Todos somos todos. Y a mayores privilegios, menos digerible la dejación de obligaciones.

Cada vez más voces expertas hablan de establecer un nuevo orden mundial, de forma inaplazable. Líbreme el destino de invocar los fracasos y excesos del comunismo, pero una socialdemocracia, con fuerte control estatal de los negocios y el mercado, pero aún mayor control de los políticos por parte de la sociedad, se aventura como la única salida posible. Que quiebren los bancos que sea preciso, que se hundan las fábricas de coches que no sean rentables porque ya no caben más coches en el mundo o repartamos mejor su ubicación. Nos dicen los empresarios españoles que sólo aceptan subir un 1% nuestros precarios y bochornosos -comparados con Europa- sueldos. ¡Ya vale! La sociedad ha de tomar las riendas. Porque leer que setecientas pesonas poseen 2,4 billones de dólares, mientras millones se mueren literalmente de hambre,  estomaga el desayuno, la comida, la cena, e intranquiliza el sueño. Porque no piensan cambiar. Nada va a cambiar si no nos movemos.

El Roto lo ha editoriliazado hoy en su viñeta de El País.

 

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España: sueldos mileuristas, sueldos millonarios

Lund (Suecia) en el verano de la inflación (2008), para entenderse en euros, hay que quitar un cero. Los tomates cuestan 2 euros, por tanto.

Lund (Suecia) en el verano de la inflación (2008), para entenderse en euros, hay que quitar un cero. Por tanto, un kilo de tomates cuesta 2 euros y uno de naranjas 1 euro.

Francisco González es el asalariado mejor pagado de España. El BBVA que preside ha hecho públicas las retribuciones de sus directos. González ha ingresado 16 millones de euros el año pasado, entre sueldo fijo, variable, y dotación para su fondo de pensiones -apunte este último en el que lleva aculados 72,54 millones de euros-. Además dispone de un blindaje -por si le expulsan del banco- que asciende a 93,7 millones. Y eso que, dada la crisis, ha visto reducidas sus prestaciones en un 5%. Es decir, en 2007 ganó un 5% más.

 Los directivos españoles son los quintos mejor remunerados de Europa. El sueldo medio anda por los 4 millones de euros anuales, con una interesante revalorización anual del 15%, algo más que la inflación, que nos aplican al resto.

En España, hay, al mismo tiempo, 11 millones de «mileuristas» -sueldos iguales o inferiores a mil euros mensuales-. Seguimos ganando un 33% menos que nuestros vecinos de la antigua Europa de los 15. Con un nivel medio de impuestos, una de las más altas elevaciones de precios desde la entrada del euro, nuestro poder adquisitivo ha mermado en los últimos diez años. La OCDE lo ha cuantificado. Dice que el salario real medio español ha bajado un 4% en esa última década.

Con el permiso tácito de mi editorial, FOCA, reproduzco el cuadro orientativo que incluyo en mi libro, «España, ombligo del mundo»:

graficoFuente: EUROSTAT 2008

Pongo ejemplos tangibles: En Dinamarca, los camareros ganan 2.300 euros al mes, más propinas, por jornadas de 37 horas semanales. Por atender, por ejemplo, un restaurante con terraza. Alguien que llegue sin preparación alguna obtiene desde el primer día 1.500 euros mensuales. Más propinas, insisto. Otro caso: uno de los sueldos más bajos de Suecia es el de conductor de autobús: 1.800 euros por 40 horas semanales. Los suecos miran incrédulos a quien les dice que ser «mileurista» en España es casi un lujo, frente a los menos de 600 euros del salario mínimo que se han venido cobrando hasta ahora. En la foto podéis ver que sus precios no difieren tanto de los españoles. Incluso las naranjas son baratas allí que aquí donde las producimos. 1,80 cuestan hoy, en el super de unos grandes almacenes… en oferta.

El paro nos acosa, los empresarios y hasta el ministro Corbacho piden moderación salarial. ¿No es una desvergüenza?

España, ombligo del mundo

Hoy voy a escribir «de mi libro«, para agradecer su apoyo  a  quienes me han ayudado a que se diera a conocer. Soy una privilegiada. Me lo presentaron Iñaki Gabilondo y Luís de Benito. Hoy Javier Pérez de Albéniz, el brillante Descodificador lo hace en soitu. Lo hizo el Plural. Y una joya llamada Juan Pablo Silvestre en Mundo Babel de Radio 3. E Isabel Gemio en Onda Cero. (Además de amigos de la blogosfera)

Quiero darles las gracias a todos. Y también a José Antonio Rodríguez, viajero del mundo, que me escribió desde Bangkok:

«Bien documentado, citando fuentes. Conociéndote, tengo que decir que has estado comedida en tus críticas al PP. Pegas palos a diestro y siniestro, equilibradamente. Te muestras humana e intentas no mirarte el ombligo. No les habrá gustado, a ninguno de los «compañeros de profesión» que `participan en los debates habituales, con los que nos castigan en radio y tv, pero tienes mucha razón, por eso les fastidiará más. Si el libro hubiera sido editado por «El País», algo imposible, por supuesto, se habría convertido en un «best seller» , que incluso, sería recomendado, como libro de lectura obligada, en los colegios. Puedes estar satisfecha».

Y a Nicolás Chamero, un espontáneo cuyo mensaje me emocionó.

Wyoming, Intereconomía, Urbaneja y el periodismo a la deriva

El presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, Fernando Gonzalez Urbaneja ha criticado duramente la llamada «broma de Wyoming» en su programa El Intermedio de la Sexta. Todo el mundo habla hoy del tema, y no pensaba entrar en él, hasta que he leído la protesta de nuestro presidente profesional.

Resumiendo, Wyoming mandó grabar con un teléfono móvil una supuesta bronca  -prepotente y desconsiderada- a una becaria, dedicada expresamente a Intereconomía, según se preocuparon de dejar bien atado. Enviaron la grabación por email, a excepción del final donde se burlaban de la cadena ultraconservadora, por el poco rigor de sus noticias que entonces sólo presumían. Y acertaron: Intereconomía dedicó un programa a emitir el vídeo recibido sin ninguna comprobación de su veracidad. Por supuesto, hoy han dicho que tienen razón y que no han cometido error alguno.

Lo lamentable es que la Asociación de la Prensa de Madrid diga que la actuación de Wyoming «desprestigia la profesión periodística». No es periodista, sino médico. No hace un programa de información, sino de entretenimiento. Y, sin embargo, pone en evidencia el nulo rigor informativo de Intereconomía. Pero a eso, Urbaneja no pone objeción alguna, que «unos y otros» han obrado mal. No se le cae la cara de vergüenza al comprobar que un medio recibe un email con un vídeo y lo da por bueno sin más, lo único reprobable.

La APM cuenta como vicesecretaria con María Jesús Chao Álvarez de Sierra, mano derecha de Urdazi en su nefasta época en TVE, por poner un ejemplo. No he tenido queja hasta ahora de la Asociación, salvo por su orientación conservadora, pero seguramente refleja la composición del periodismo en Madrid. Suelen enviarnos a los asociados información sobre cursos profesionales y pretenden defender a la profesión. Si lo comparo con la Academia de Televisión, ATV, que oferta descuentos en clínicas de cirugía estética y jamones de Jabugo, y que premia con el Talento al creador del «Tomate», hay una marcada diferencia. Pero, esta vez, Urbaneja ha confundido los términos, ha errado el tiro buscando culpables. Lo que denigra a la profesión periodística es emitir un video que llega por correo sin comprobar nada.

El periodismo, hoy, juega a las «equidistancias», al «este dice, el otro dice», y yo me lavo las manos y no trabajo. Está lleno de patanes, y «husmeabraguetas» -genial apelativo,  debido a Luís del Val- que usurpan un nombre que no les corresponde. El periodismo en crisis es uno de los males de nuestro tiempo. Porque no se informa adecuadamente. Porque apenas hay periodismo serio de investigación. Se dejan pasar graves corrupciones con la noticia de un día, que no profundiza. Pero, aún hoy, el periodismo escribe páginas de esfuerzo. Manipuladores, mercaderes, ineptos y cotillas son la espuma visible que tapa el fondo, la capa de grasa viscosa que hay que tirar por el fregadero. No son periodistas. En Rusia se paga con la vida informar verazmente. Por ejemplo. Y medio centenar de reporteros caen muertos cada año por ejercer su profesión. Un periodista debería ser, es, como dijo Ryszard Kapuscinski, «sabio, capacitarse ininterrumpidamente, debería tener sentido de la responsabilidad, debería respetar las normas de la ética, debería amar su trabajo. Pero también debería ser un hombre abierto a otros hombres, a otras razones, a otras culturas, tolerante y humanista». Y los hay, por encima de la bazofia.

La ideología vence hasta a los directivos de las Asociaciones profesionales. La audiencia está con Wyoming, quien  ha hecho más por desenmascarar la basura periodística que aquellos que nos representan.

Actualización 20,30

   Ante el revuelo causado, hoy todos los implicados han hecho declaraciones y son incontables los comentarios surgidos sobre el tema. El Presidente de la APM parece ampliar un poco más las responsabilidades de Intereconomía, pero sigue con la «equidistancia»: ambas partes tienen culpa ¡faltaba más! A Gonzalez Urbaneja se le están reprochando sus anteriores silencios ante temas trascendentales. Por ejemplo, la «conspiranoia» del 11M practicada por El Mundo y la COPE.  O menos silencios, porque premió a Pedro J. Ramirez, por su «defensa de la libertad de expresión». He encontrado, además, una declaración suya al respecto. Muy jugosa: protesta por «el «grave error profesional» cometido por las televisiones públicas al no emitir de forma íntegra la comparecencia de los representantes de las víctimas ante la comisión del 11-M». Atentos, los representantes de las víctimas.

Y aquí está el vídeo completo…

Hasta los mitos económicos caen

Nunca me había interesado especialmente la economía, pero la crisis está afectando a nuestras vidas y, sobre todo, a nuestro futuro. ¿Qué nos espera si hasta los grandes mitos económicos caen? Supimos, no hace mucho, de los problemas de Islandia, el país que -con poco más de 300.000 habitantes- ocupaba el primer lugar mundial en el Índice de Desarrollo Humano de la ONU. Este medidor, fruto de un sesudo y prestigiado estudio, valora riquezas menos tangibles que el dinero -aunque también-, como el nivel en sanidad o educación y servicios sociales. España está, por cierto, en el número 13, tras haberse aupado 6 puestos desde la llegada de Zapatero al Gobierno.

La economía islandesa bullía desde que se privatizaron sus bancos en 2003, el país vivía una orgía liberal y especulativa que atraía a gran número de inversores internacionales. Pero no entró en la UE, ni en el euro. Y, cuando la liquidez falló a escala global, se hundió. En Octubre volvieron a nacionalizarse sus bancos, pero ya era tarde: acumulaban pérdidas 10 veces mayores que el PIB islandés. Sus parámetros económicos echan chispas y la población -victima del paro y de grandes pérdidas- está en la calle pidiendo responsabilidades, hasta con grandes caceroladas. Los míticos países nórdicos alternan con soltura gobiernos conservadores y socialdemócratas, con predominio de estos últimos. La derecha -ultracivilizada- afloja la soga de los impuestos, y, cuando vienen mal dadas, los votantes vuelven al centro izquierda. Es lo que sucede ahora. El gobierno conservador se ha visto obligado a dimitir, y todo apunta que será la líder socialdemócrata la que forme gobierno.

Pero es que California también ha entrado en bancarrota. El Estado más poblado y poderoso de EEUU anuncia suspensión de pagos en Febrero. De verdad, no es una frase retórica, va a paralizar la devolución de impuestos y las subvenciones a familias necesitadas -en concreto, al millón de ancianos o discapacitados que recibían ayudas para vivienda o pago de servicios esenciales-. Todo por un monto de 3.700 millones de dólares. El déficit fiscal de California es superior a los 42.000 millones de dólares. Anuncian que 44 estados norteamericanos -de los 52- están en similar situación. Y en Europa hasta la poderosa Alemania ha entrado en recesión, los paises nórdicos incluso, y Gran Bretaña ve volar también el fantasma de la bancarrota.

Mientras tanto, la población mundial en pobreza extrema se acerca a los mil millones de personas. 2008 ha incrementado la cifra en 40 millones, poco menos de la población española que no podrá ni comer prácticamente. Imaginemos que nos pasara a nosotros -siempre hay que ponerse en el lugar del otro-.

Los datos están ahí. Obama trata de sacar adelante su plan de rescate de la economía norteamericana, todos los gobiernos intentan medidas. ¿Y qué? ¿No resulta clamoroso que algo, en el corazón del sistema, falla?