Cotización bursatil de los pecados capitales

El Parlamento catalán está debatiendo –con auténtica pasión- prohibir las corridas de toros en la comunidad, como creo que casi nadie ignora en este momento. Un auténtico juicio a la llamada fiesta nacional en el que se pide la opinión incluso de filósofos. Uno de ellos; Jesús Mosterín, ha revolucionado al auditorio con sus afirmaciones (hasta los políticos, cómo no, hacen airadas declaraciones al respecto). Lo que el filósofo catalán dice parte de la distinción entre moral –costumbre adoptada por una tribu- y ética –costumbres de varias tribus adoptada como norma común-. ¡Qué cosas -¡y cómo!- se debaten en Cataluña! La Comunidad de Madrid se ha apresurado a declarar la lidia bien de interés cultural. No sabemos si privatizada o no.

Sea moral o ética, las religiones suelen condenar lo que la católica llama “pecados capitales”. Algo realmente serio, dado que «destruyen la vida de gracia y crean la amenaza de condenación eterna a menos que sean absueltos mediante el sacramento de la penitencia, o siendo perdonados después de una perfecta contrición por parte del penitente». Pues bien ¿nos atreveríamos a asegurar que estos pecados permanecen inmutables a través del tiempo o son tan relativos como los toros?… según los mire una buena parte de Cataluña o la otra parte con Madrid abanderando a un sector español que los estudios cifran en el 26,7%, con mayoría de varones y edad superior a 45 años. Vamos a verlo.

LUJURIA. Vicio consistente en el uso ilícito o en el apetito desordenado de los deleites carnales. Me atrevería a asegurar que este pecado ha sufrido una fuerte devaluación como tal pecado.

GULA. Apetito desordenado de comer y beber. Algún autor moderno ha añadido el consumo desorbitado. No sé si estaréis de acuerdo conmigo pero este pecado es irrelevante en estos momentos, como tal, como infracción.

AVARICIA. Afán desordenado de poseer y adquirir riquezas para atesorarlas. Es evidente que la avaricia lejos de ser hoy un pecado ni venial siquiera se ha convertido en virtud. Más aún, en la raíz de nuestro sistema económico. Sus máximos practicantes, además, gozan del mayor respeto y consideración. Y de gran poder.

PEREZA. Negligencia, tedio o descuido en las cosas a que estamos obligados. Sin comentarios. Demasiado obvio.

IRA. Sentimiento no ordenado, ni controlado, de odio y enojo. Estos sentimientos se pueden manifestar (describe Wikipedia) como una negación vehemente de la verdad, tanto hacia los demás y hacía uno mismo, impaciencia con los procedimientos de la ley y el deseo de venganza fuera del trabajo del sistema judicial, fanatismo en creencias políticas y generalmente deseando hacer mal a otros. Una definición moderna también incluiría odio e intolerancia hacia otros por razones como raza o religión, llevando a la discriminación.  Parece evidente que políticos y medios informativos –paradójicamente con más ahínco los conservadores- se encuentran en gravísimo pecado mortal. Ah, pero resulta que la IRA también cotiza a la baja, siempre como transgresión, no como práctica, ni mucho menos.

ENVIDIA. Tristeza o pesar del bien ajeno. Buena definición también la de Dante Alighieri: «amor por los propios bienes pervertido al deseo de privar a otros de los suyos». En el purgatorio de Dante, el castigo para los envidiosos era el de cerrar sus ojos y coserlos, porque habían recibido placer al ver a otros caer. Cotización irrelevante asimismo. Y menos en España.

SOBERBIA. Viene a ser la madre de todos los pecados. Genéricamente se define como la sobrevaloración del Yo respecto de otros. “En casi todas las listas de pecados”, dice la Wikipedia -lo que me hace ver que esta relativización del pecado no es nueva-, «la soberbia (en latín, superbia) es considerado el original y más serio de los pecados capitales, y de hecho, es también la principal fuente de la que derivan los otros”.

Varias personas, muy conservadoras y defensoras por tanto del capitalismo actual, han respondido a mis requerimientos sobre qué entonces explica las injusticias de tan desequilibrado sistema, con la misma respuesta: la maldad humana. Un concepto moral ¿ético? ¿Le espera la condenación eterna o se resuelve con un supuesto arrepentimiento confesado en privado o no? Porque ya sabemos que tanto El infierno de Dante como los griegos, estas cosas las saldaban de forma mucho más cruenta.

Dado que los pecados ya no son lo que eran, propongo que se llame a las cosas por su nombre: delitos, en varios de los casos. Y que, en consecuencia, se extreme la aplicación de la justicia sobre los infractores.

Y digo yo, el parlamento catalán –que, en mi opinión hace muy bien en enjuiciar a los toros- ¿no podría plantear también algunas de estas actitudes mencionadas? No sé si tendrían el mismo eco mediático. ¿No debería hacerlo la sociedad? ¿O es que las considera virtudes a imitar? ¿Cuál más?

Vamos a echarles una mano, tanto a la iglesia católica (por si decide revitalizar nuevamente la condena vía pecados), como a los poderes públicos y la propia sociedad.

(admite selección múltiple)

Tertulia de Enrique Meneses y 1001 medios

Me invitaron a charlar. En casa de Enrique Meneses, historia del mejor periodismo y uno de los pocos que -tras esa dilatada carrera- sabe ver el presente y el futuro, tanto de los medios como de la vida, con total clarividencia. Con él, los esforzados componentes de 1001 medios, periodistas jóvenes con el inconfundible espíritu que debe imbuir a quienes ejercen esta profesión, con entusiasmo además, buscando innovar. Una delicia de tertulia. Carmen Ibañez, Rosa Jiménez Cano, Paco Torres y Javier F. Barrera. Estamos en buenas manos.

En el primer enlace está el avance. Eso que ellos llaman «teaser» y nosotros «trailer». Después una foto, y finalmente la tertulia completa en audio. De cualquier forma en su página podéis ver y oír todo, y con más fotos.

1001medios: Tertulia con Rosa María Artal from Rosa Jiménez Cano on Vimeo.

Exorcismo musical

Sonia me ha recordado que existe Barbra Streisand. Y a estas horas –a cualquier hora- la música da un cierto calambre en el corazón. Para exorcizarlo, en aquel programa de RNE con José Antonio Rodríguez y Concha Villalba del que os he hablado varias veces -en una sección-, analizábamos el contenido real de las canciones que nos afectan hasta doler. Hay muchísimas, cada uno tiene las suyas, además.

“Y sin embargo te quiero” es el cénit del desgarro, probablemente. Racial y española, la han cantado todos (hasta Sabina). Se lo avisaron mil veces y no quiso poner atención. Tragó lo indecible la mujer, sin un reproche, preguntando como una dulce geisha ¿me quieres? Cuando él llegaba a su capricho, tras esperarle hasta muy tarde… y “de estar con unas y otras”. “No debía de quererte… y sin embargo te quiero”. Y la lógica suele funcionar, si avisaba algún indicio habría del desarrollo predecible, pero todos sabemos que el amor es ciego, aunque imagino que hasta cierto punto. La cosa termina con un niño sin apellidos. Y con la enamorada cantándole a la criatura hasta las claras del día (dado que olvida las nanas): “que se me salten los pulsos si te dejo de querer, que las campanas me doblen si te falto alguna vez”. ¡A un bebé en la cuna! Así hemos salido como hemos salido.

El caso es que ayer, en el coche, zapeé por las emisoras de forma aleatoria y encontré a un caballero latinoamericano que me hizo quedarme. Contaba muy compungido una historia con este comienzo: “Hoy me voy a acostar con otra”. Él quería a una señora pero se disponía a copular con una diferente, tratando de culpabilizar a la primera de tamaña desgracia. Iba a pensar en la amada en cada segundo del refocile pero ni en sueños se planteaba prescindir del evento. Lo peor es que se le veía destrozado. Es que parecía que le hubieran obligado y que su destino le condujera a un funeral en lugar de a un buen sarao entre las sábanas. Me dio que pensar. ¿Este hombre estaba a lo que estaba? Porque muchas veces la raíz de los fracasos se encuentra en la falta de concentración. no gustar del trabajo bien hecho. Porque digo yo que no sería una excusa.

Volviendo a Barbra. You don´t bring me flowers any more. Tú ya no me traes flores, ya no me cantas canciones de amor cuando entras por la puerta al final del día. (Entraba cantando canciones de amor por la puerta, atentos). Y no podía esperar para amarla –eso dice-. Odiaba separarse de ella. Odiar, no lamentar. Pues bien, toda la vida entendí que Neil Diamond –que era su pareja- decía: “It´s good for you”. Es bueno para ti. Y me decía: otro con un eufemismo que suele revestirse de diversas formas verbales: no te merezco (esto es verdad), tienes derecho a ser feliz (pero no conmigo). Esa parte se la calla, aunque la señora no vea otra posibilidad de felicidad en ese momento que ese hombre en concreto. Pero acabo de percibir –gracias a la recomendación de Sonia sobre Barbra  que me ha conducido inexorablemente a repasar lo más florido de la cantante- que ¡faltaba un When! Y el asunto cambia diamentralmente. “Cuando es bueno para ti, vale, si soy yo la cosa cambia”. Y ella insiste una y otra vez con que no le trae flores, no le trae flores –la importancia de los pequeños detalles-. El episodio acaba en ruptura. “Mira lo que voy a aprender es a decir adiós, y tú deberías hacer lo mismo”, concluye la mujer, marcando una sensible diferencia con la que aún debe estar diciendo “Y sin embargo te quiero” a sus nietos, si es que el hijo hizo carrera de su vida con semejante infancia. La letra por cierto es de Truman Capote. Y el despido lo dicta Barbra, con mucha educación, con gran elegancia. Ahora lo escucharéis. Por cierto, el tipo parecía legal, salvo que no le llevaba flores ya, eso sí. Nada que ver con el tarambana patrio.

Antes os explico este post. Llevo no ya un día sino varios viendo a ver si soy tocada por la fe liberal y pienso yo que será más fácil si no me meto donde no me llaman. La fe viene cuando ella quiere, es consustancial a su ser, pero hay que echarle una manita. Creo que ser liberal ofrece enormes ventajas en el mundo actual. Ahí tenéis a Rick Costa rehabilitado en funciones y sueldo. O esta ventajosa oferta de trabajo: La CEOE propone un nuevo contrato precario para jóvenes, sin que a sus impulsores se les caigan los palos del sombrajo. Sobre todo, aquí están, se ven, se sienten,  los votantes ávidos de amar a los neoliberales. ¿A quién no le gusta que le quieran?

You don´t bring me flowers…

Actualización 3/3/2010

Temario para el examen de economía a los ciudadanos

Llevamos ya dos años –algunos más por gajes del oficio y vocación quizás- haciendo un intenso master en economía: ha llegado la hora de acudir a examen para graduarnos. Cierto que los catedráticos que han de evaluar nuestros conocimientos no parecen muy capacitados. No han dado una en el clavo en todo este tiempo, aunque los vemos a diario pontificando sus teorías. Alguno sí, pero vivimos una época en la que hasta los datos son opinables, relativos por tantos, supuestamente inciertos en consecuencia -según dé el aire político-. Así que vamos a organizarnos un poco entre nosotros.

Temario:

1) Las ventas de coches han subido un 41% en la primera de febrero. Nos lo contaron muy contentos ayer los medios informativos. Pero sin relacionarlo, como es habitual, con otra noticia que se produjo de forma simultánea: El humo de los coches causa más muertes que los accidentes de tráfico. El 84% de los españoles respiran aire que excede los niveles de contaminantes recomendados por la OMS. Diagnóstico de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ).

  • Desarrollar esta aparente incongruencia. Análisis de qué debe primar, la industria y “el mercado” o la salud y un equilibrado ordenamiento social.

2) Los sueldos de los diputados se sitúan entre entre los más bajos de sus colegas europeos. También nos informaron ayer, igualmente encantados, con motivo de que el Congreso ha hecho públicos su vida y milagros.

  • Pregunta: ¿Por qué nadie ha relacionado que también los sueldos españoles “se sitúan entre los más bajos de sus colegas europeos”?
  • Análisis comparativo de sueldos.
  • Análisis del papel del periodismo en la información económica.

3) La principal causa de nuestra particular crisis económica se encuentra en el estallido de la burbuja inmobiliaria, que ha hipotecado a media España, y dejado sin trabajo a un alto porcentaje de la población.

4) El Financial Times y España. Lectura recomendada: “la crisis es federal”. En él, se referencia el nuevo artículo de FT diciendo que «los mercados se preparan para castigar a España«.

5) ¿Quién ha retraído el consumo de los españoles? ¿Necesitamos campañas de optimismo para consumir? Relación entre el consumo y el paro (que sigue aumentando).

6) Los periódicos reciben con pitos y aplausos la tímida proposición de arbitrar una suerte de banca pública para facilitar créditos a los PYMES.

  •  Análisis del «¿en qué quedamos?» ¿es saludable la competencia o no?

7) Para aspirantes a matrícula cum laude y doctorado:

«¿Qué es «el mercado»? Componentes. Estructura. Competencias. Responsabilidades.»

Pues nada, a hincar los codos, quien quiera, claro está. Los alumnos optarán por responder a todo el temario, o elegir un tema de desarrollo.

Actualización 19,00 horas:

La CEOE propone un nuevo contrato precario para jóvenes

La idea de la patronal es que tenga «una duración de entre seis meses y un año, sin protección por desempleo y con cuotas empresariales cero». De la cuantía del sueldo que proponen -si es que la proponen- no hay información.

¿Qué es una noticia?

jrmora

La realidad le nubló la fiesta al periodismo anoche en Hawaii. JRMora, no puede expresarlo de forma más gráfica en su blog. CNN internacional, junto a innumerables medios informativos, apostó sus cámaras en las costas del archipiélago norteamericano con la intención de mostrarnos la llegada del tsunami anunciado, en directo. “Las olas pueden llegar de un momento a otro”, “Ya llegan”, “Las olas impactan en Hawaii”, y pasaban las horas y el mar seguía como un plato.

El periodismo está que no se encuentra a sí mismo, descolocado. Vive una zozobra mundial que ofrece singularidades en España, especialmente en la televisión –aún y ya no por mucho tiempo medio masivo de comunicación-.

A simple vista parece que nos fallan las reglas fundamentales de la profesión. Por ejemplo, saber qué es una noticia.

Diferenciar entre información y opinión: es la primera máxima del periodismo. No es lo mismo y hay que marcar esa separación. Aquí yo hago habitualmente opinión a partir de la información. Opinión, por tanto. Esto es un blog, no un canal de noticias. En los reportajes de Informe Semanal hacía información, tratando de aportar todos los datos y guardando lo que pensaba. Toda la vida la objetividad ha sido una entelequia porque incluso la selección de qué se habla y no es subjetiva. Pero se debe tender a ella con honestidad. De hecho, el blog es la válvula de escape a todo lo que he pensado durante años y en rigor no debía decir. No soy un caso único ni mucho menos, observo a muchos compañeros que en blogs y en tertulias se expresan de otra forma, porque lo necesitan. Pues bien, las fronteras entre opinión e información en el periodismo español están seriamente dañadas. Y es esencial acabar con esa confusión. El receptor ha de saber si le cuentan unos datos ciertos, o se trata de la opinión de alguien que en muchos casos ni siquiera está basada en la realidad. La proliferación desorbitada de debates tiende a agudizar esa falacia y pienso que con intenciones distintas al periodismo.

¿Qué es una noticia?

Categóricamente, el rumor no es noticia. El “podría” tampoco es noticia. Y de todo ello se está nutriendo en demasía el periodismo español, las tertulias especialmente.

Definición. A estas alturas de la Historia creo que ni siquiera lo tenemos claro. Noticia se refiere a un hecho novedoso o atípico, que  a interesa a una comunidad, y que se divulga, se comunica. Hay quien añade “algo que alguien está interesado en que no se dé a conocer”, eso es una parte tan sólo de la noticia (la romántica) y no en todos los casos. Nadie parece interesado en principio en que no se divulgue un tsunami. Así que ni siquiera nosotros podemos definir con precisión todo lo que es noticia.

Los hechos son noticia, no las declaraciones salvo que contengan esos elementos novedosos y atípicos. Voy a poner un ejemplo concreto de la deriva del periodismo en España. En los telediarios de TVE me cuentan todos los días todo lo que piensa Rajoy –o en su defecto Cospedal o Saénz de Santamaría- acerca de todo. ¿Se nos muestra alguna novedad en estas declaraciones? ¿Hay algo que no sepamos de lo que nos dice el PP? Y ¡ay! del día que falta la pildorita o sobra algo difundido que les molesta, porque montan la de dios es cristo. Tampoco me interesa todo lo que piensa el gobierno, sino lo que hace o no hace.

Mis viejos y nuevos compañeros andan de manifestaciones y huelgas porque –dicen- no les dejan trabajar y encargan los programas a productoras. Pese a ello, todos estamos muy contentos, encantados de conocernos, –trabajadores, políticos, sociedad- con esa “pluralidad” conseguida por la televisión pública estatal “por primera vez en su historia”.

Veamos, en tiempos de UCD, la máxima de los Azcona, Sotillos o Macía (todos de distinta tendencia política), o Luís Mariñas, y muchos otros, era: el hecho es la noticia, si está presente un político se cuenta al final.  Es decir: «En Segovia se han instalado parquímetros con duchas lavacoches… los construyó el concejal de urbanismo fulanito de tal (ni siquiera es preciso aclarar, en este caso, a qué formación politica pertenece)». Y no había cupos, los políticos tenían que «ganarse» salir aportando una noticia real. Tenían que «hacer algo» para ser incluidos en la única televisión de España, no hablar sin más. Duró poco, por supuesto, pero creo, sinceramente, que fue una positiva medida para la sociedad.

Ahora, al margen de defectos estructurales -como basar las noticias en declaraciones sin aportar todos los datos precisos para que el receptor se informe-, tenemos ese bipartidismo político que parece convertir a los informativos en oficinas de prensa de los partidos en permanente campaña electoral. Para empezar, España es realmente plural. Si me cuentan lo que opina el gobierno y lo que opina el PP, sería necesario incluir también (porque habrá alguien a quien le interese más y no somos un órgano polìtico sino informativo) con IU, UPyD, o el PNV si soy vasco, CiU y ERC si soy catalán, BNG si gallego, Coalición Canaria en su caso, el CHA y el PAR en Aragón, UPN y Nafarroa Bai en Navarra y demás. Pero eso no bastaría, habría que añadir las opiniones de otros colectivos. Tendríamos unos informativos interminables y muy poco clarificadores.

¿Alguien ha visto que en las televisiones norteamericanas salga McCaín cada vez que aparece Obama? ¿Quizás en la BBC Gordon Brown es siamés de Cameron? ¿Sarzoky tiene la sombra del líder socialista francés… si alguna vez lo encuentran?

Partamos de la base que fuera de España los debates políticos son debates políticos, no mítines electorales, y que los periodistas moderadores, son periodistas, y no mudos repartidores de tiempos al gusto de los partidos. Que intervienen para señalar las contradicciones, que preguntan y repreguntan para clarificar las respuestas a la audiencia.

Tampoco llaman exclusivamente a políticos y periodistas para obtener información, sino a expertos, catedráticos, investigadores.

 Por cierto, Euronews que me parece un buen canal de noticias/noticias, emitió el otro día un reportaje sobre la situación económica de España elaborado por una cadena suiza. Chapeau. Eso era claridad y equilibrio. No tenían las servidumbres de los cupos.

Con todo ello logran una ciudadanía algo más informada, algo más adulta, algo más responsable. Estas que he puesto son reglas del parvulario del periodismo que, osadamente -y con cierto rubor-, me he atrevido a esbozar. Y es que pienso que no se practican de forma generalizada, que existe una tremenda confusión a todos los niveles. La que está cayendo en España exige un buen periodismo y, en líneas generales, no lo tenemos. Menos mal que los grandes medios abrumados apuestan apresuradamente por Internet. Ya no seremos un ghetto, aunque… siempre habrá clases.

Actualización con el comentario de Trancos. En él destaca algo de lo que sobre el periodismo dice el Departamento de Estado de EEUU:

La primera obligación del periodismo es decir la verdad.

• Su primera lealtad es para con los ciudadanos.

• Su esencia es una disciplina de verificación.

• Quienes lo practican deben mantener su independencia con respecto a las personas sobre las cuales escriben.

• El periodista debe ser independiente como observador del poder.

• El periodismo debe ofrecer un foro para la crítica y la participación del público.

• Se debe esforzar por hacer que lo significativo resulte interesante y relevante.

• Debe tratar de que las noticias sean completas y no desproporcionadas.

• Se debe permitir que quienes lo practican apliquen su conciencia personal.

Esta ¿utopía? alguna veces se da.

La ciclogénesis humana

La Naturaleza nos sacude con sus iras: dos terremotos esta noche, en Japón y en Chile, este último con la virulencia de 8,8 grados que se sitúa cerca del límite máximo conocido. Una tormenta perfecta, casi un huracán, barre también España para adentrarse en Europa. Suceden muchas más cosas terribles que copan los titulares de los periódicos y entiendo que todas son más o menos importantes. Lo que me cuesta creer es la poca relevancia dada a otra información económica que surgió anoche. Pensé – 🙂 – que hoy estaría en todas las portadas a 5 columnas y que originaría alarmados editoriales, pero no ha sido así. Ni el Financial Times, tan preocupado por las finanzas españolas y griegas, habla del asunto. La mayoría de los medios lo recogen, pero de forma discreta.

Hace pocas semanas, una cena en Nueva York reunió a los gestores de los mayores fondos de inversión de alto riesgo, los “hedge funds”, con el multimillonario Soros entre ellos. Les congregaba urdir un plan contra el euro, aprovechando que pasaba por allí la crisis griega. Con pequeñas medidas, están viendo que ya hay resultados: el euro se cambiaba a 1,51 dólares en diciembre y ahora se encuentra alrededor de 1,35 dólares. La paridad de divisas les sería muy útil para embolsarse una buena suma, y piensan que los problemas de Grecia (veremos si les basta y no apuntan también hacia España), les van a ayudar. «Esta es una oportunidad para ganar mucho dinero«, aseguró al «Wall Street Journal» Hans Hufschmid, un antiguo ejecutivo de Salomon Brothers y actual directivo del «hedge fund» GlobeOp Financial Services”. El periódico de Murdoch es quien ha revelado esta reunión en la cumbre. Y, como vemos, los comensales ya no se ocultan en su inmensa desfachatez, nacida de la impunidad. Porque las “hedge funds” fueron la espoleta de la crisis que hoy padecemos todos. Y lejos de amilanarse -y dado que no ha habido represalia alguna sino por el contrario ayuda estatal y comprensión-, se sienten animados a emprender nuevas aventuras lucrativas. El húngaro George Soros –que pasa por ser un señor «majo» apostando contra Bush u organizando elitistas foros de debate- fue uno de los principales beneficiarios de su acción contra la libra esterlina en 1992, que hundió la moneda, y metió en los bolsillos de los inversores privados mil millones de dólares, que esto no viene de hoy.

¿Cuántas personas se habrán sentado en esa cena para los idiotas? Si necesitan escuchar bien los argumentos de unos y otros, no creo que superaran la veintena. Sobre la mesa países enteros, continentes como Europa, millones de ciudadanos, el planeta maltratado. No es la primera vez, ni son los únicos, aunque varios de ellos sean comodines en estas apuestas neoliberales. Y no ocurre nada. Como vemos, ya hacen hasta declaraciones en los periódicos.

Tampoco los medios de papel –insisto-, ni las radios, ni las televisiones, se han rasgado las vestiduras. Más aún, Ignacio Camacho en ABC, prácticamente culpa de “la borrasca perfecta” a Zapatero. Cuando, de poder salir de su cutrez, sus correligionarios del PP también se sentarían en esas suculentas cenas, porque les inspiran los mismos criterios: la libertad… de negársela a la sociedad. Porque, a ver de qué libertad disfrutan quienes apenas comen, o quienes sufren las drásticas medidas impuestas desde arriba.

Una ciclogénesis explosiva se gesta sobre nuestras vidas, sobre lo más cotidiano de ellas, y nosotros apuntalamos las tejas y retiramos las macetas de las ventanas como nos mandan, tratando de atajar los problemas locales. El epicentro está en esas cenas, en la de Nueva York… para los idiotas, para nosotros, nuestros políticos y nuestros periodistas. Incluso nos han dado un palabro nuevo para que nos entretengamos. Pero, según nos cuentan hasta la exageración, la tormenta perfecta precisa de dos fuerzas opuestas que confluyen. El aire frío en la cumbre, y una masa caliente ascendente, que chocan. Me estoy cansando de decirlo estos días: los poderes no deberían subestimar el hartazgo de los ciudadanos como ha demostrado la Historia.

PD. Con una gran visión de futuro, con esa perspicacia que caza al vuelo el menor atisbo de progreso, el Gobierno español (socialista) traslada a sus socios europeos durante su presidencia de la UE lo qué piensa de Internet: pornografía y pederastia se equiparan a piratería, somos unos “delincuentes”, actores de la “regresión social”. A ellos también les llevará la corriente.

PD2. Los delicuentes y regresivos sociales facilitan esta información sobre el terremoto de Chile:

http://www.ustream.tv/channel/tv-de-chile

http://e-periodistas.blogspot.com/2010/02/terremoto-de-chile-recursos-para-la.html

El olvido de la cultura

Lo cuenta en los comentarios de la entrada anterior Lorenzo. Anécdota presencial: en una papelería-librería “no les suena” el Lazarillo de Tormes y vendedora ¿de chuches no comestibles? y madre de la criatura forzada a leer la obra preguntan insistentemente por “el autor”. Durante años el espejo de la picaresca española fue de lectura obligada en los colegios, veo que ahora también. Hay que saber qué nos ha tejido, qué nos sustenta, y entendiendo la crítica (anónima por miedo) a un sistema de valores, basado en el robo y la trampa, que hoy provoca orgullo e hilaridad.

Pero ésa es otra historia. Hace tiempo que vengo observando que la cultura se remansa en compartimentos parcelados e impermeables y que quizás más que nunca –aunque resulte paradójico por la divulgación de Internet- la cultura se olvida y, como todo, se impregna de la moda.

Resulta evidente que sólo los grandes creadores traspasaron su tiempo. Mozart, Goethe, Goya y todos los demás, convivieron con artesanos de sus géneros que quedaron aparcados. Lo que me asombra es el olvido durante el tiempo de vida. Conservo el imaginario de mis padres –que no fue demasiado amplio dado cómo tenían que luchar por sobrevivir- y mi propio hijo conocía el nuestro (el de su padre y su madre) con nombres que brillaron antes de que él naciera. Ahora consumimos la cultura con extrema rapidez, como todo lo desechable.

Cuando en 2005 le dieron el Premio Nobel de literatura a Harold Pinter, me quedé petrificada al escuchar en el telediario a Lorenzo Milá (con 45 años entonces) decir que había recaído en un escritor “poco conocido”. Harold Pinter fue un mito en los sesenta tardíos, en los setenta, cuando el Mayo francés pedía luchar por lo imposible, otros países le condecoraron con el más alto galardón de las letras hace bien poco, y aquí había pasado al olvido. Los ejemplos son innumerables y acrecientan una sensación de vejez molesta.

Pero, al mismo tiempo –y regreso al principio-, veo a gente de mi generación anclada en el pasado. No han salido de sus ídolos y formas de juventud. Como las generaciones de menos edad tampoco parecen molestarse en echar el anzuelo a la cultura anterior, se crean parcelas condenadas a no entenderse, y a no crecer en la suma. Viator suele hablar en su blog de cultura -tiene pocas visitas (como esta entrada tendrá menos de lo habitual)-. Es una de las personas más preparadas que conozco, como varios que escribís en los comentarios, Pati_Difusa, altamente a tenor de sus enlaces, y no os cito de uno en uno, porque estáis muchos en esa línea. Ninguno parece acabar de salir del parvulario. Tienen –porque la buscan- esa amplitud de conocimientos exigible para que la cultura no se extinga.

Nunca ha habido mayor acceso a ella. Internet nos la sirve en bandeja, mientras no prosperen completamente los decididos propósitos de cercenar La Red, en aras del beneficio económico de particulares. Quizás hay un exceso de oferta y, por ello, la paradoja de que es mucho más difícil encontrar lo valioso.

Anoche, Iñaki Gabilondo y sus tertulianos (gente con amplitud de miras) se asombraban de esta sociedad que adora a becerros soeces (y según se ha sabido ya de ultraderecha), como el último en aparecer. Sólo Javier Valenzuela habló de la búsqueda de espectáculo a cualquier precio, de la televisión como causa. Coincido absolutamente con él, formateó a la sociedad -con sus mensajes cortos y fáciles- para venderle mejor los productos de quienes –de una forma u otra- la pagan. Los demás concluyeron que seguramente era Internet el origen, el miura que desconocen. Cuando la basura es predominante en la televisión e Internet recoge todo el conocimiento, además –por supuesto- de los excrementos de la sociedad, y de nuevas formas audiovisuales que abren caminos. Y tiene, sobre todo, una ventaja imparable: nos interrelaciona, nos convierte en actores en lugar de espectadores tan sólo.

Sigamos pues comentándonos el Lazarillo de Tormes, y Dune, y No logo, y La doctrina del shock, y la pintura, la música, la arquitectura, el cine -si nos deja tiempo el ruido. Mantengamos, como en la premonitoria Farenheit 451 de Ray Bradbury (1953), la memoria de la cultura. Sólo ella aporta instrumentos de pensamiento crítico para defenderse del masivo adocenamiento al que nos inducen.

El hartazgo de los griegos

 Los ciudadanos griegos están muy hartos. Con una poderosa historia que nos ha marcado a todos, sigue siendo el país al que las estadísticas siempre sitúan “a la cola de la antigua UE” (ingresó antes que nosotros, en 1981). Cuando hablamos de sueldos precarios, de gasto social, siempre hemos de añadir respecto a España “salvo Portugal y Grecia”. Los tres países sufrimos largas dictaduras fascistas que frenaron  el progreso que estaba experimentando Europa. Los tres tienen ahora gobiernos socialistas (como me apuntó, excluyendo el resto de las coincidencias, aquel economista aficionado que llevaba el volante de un taxi). Hoy una huelga general ha paralizado Grecia Y el Gobierno griego acusa a la UE de doble moral y a Italia, Francia y Bélgica de falsear también sus estadísticas. Interesante. Se rebelan ciudadanos y Gobierno.

 En España. Francisco Camps declara una cuenta con 900 euros y la mitad de un piso de 110.000. Gana 80.000 euros anuales como Presidente de la Generalitat, más pluses y dietas. El sastre que le hizo los famosos trajes, declaró que le había tomado medidas en el Hotel Ritz de Madrid donde se alojaba (y que entonces no tenía las habitaciones de oferta como ahora “por la crisis”). A sus síndromes debe añadir el de “cenicienta” y necesitar acudir a un palacio cuando uno sale de un hogar modesto, casi un chamizo dados los precios de la vivienda en Valencia. Ahora bien, la habitación en el lujoso hotel la pagan los impuestos de los ciudadanos, no su tarjeta de crédito personal. El portavoz del PP en Las Corts, ve «normal» que declare tan exiguo saldo en la cuenta corriente, porque «cuanto más tiempo lleva uno al servicio de los ciudadanos más dinero pierde«.  En Valencia no hay huelga general, ni de votos.

   Pero llega un día en el que los sufridos ciudadanos se hartan. A los griegos, la dictadura del “mercado” les podría hasta echar de la UE. Y nosotros tenemos las barbas en remojo, por muchas que sean las diferencias estructurales. La receta liberal la marcan en la práctica (además de parcialmente el ejecutivo socialista) tipos como Camps, como Aguirre. Es que la intentan obligar a poner en práctica al Gobierno griego. Hay que aprender de los ejemplos. Lo malo es que en España el hartazgo se manifiesta de una forma extremadamente drástica. Porque según estamos viendo –post anteriores y comentarios- fascistas y golpistas envalentonados por las encuestas están saliendo, sin pudor, del armario, llamando a los temibles «salvadores de la Patria». Pero también ocurre, también lo vemos, que un sector cada vez más amplio de la sociedad está llegando al límite de su paciencia. Será instructivo ver cómo acaban los griegos su batalla.

Más democracia

El cirujano de hierro, como otras entradas del blog, ha suscitado un enconado debate en los comentarios, aunque –también como es habitual- templado y, en mi opinión, enriquecedor. Una evidencia diáfana: no nos gusta “el sistema”. Con mayor o menor fortuna, la mayoría lo expresamos así, en un continuo cuestionamiento de cada postulado que es lo que caracteriza el pensamiento crítico. Ése que con tanto ahínco se combate porque es el que puede lograr cambios.

Es cierto que la sociedad tiende al maniqueísmo en todos los niveles, rojos y azules, buenos y malos. La constatación de la realidad se convierte en ataque que procede del bando contrario, todo es subjetivo. Y no es cierto: ahí están cada día los abrumadores datos del desastre –y no sólo del desastre-. Lo peor es que la crítica al sistema de los ingenuos, de los independientes, de los seres libres, es utilizada a menudo por los medios organizados para arrimar el ascua a su sardina. Hay quien quiere, desde luego, desestabilizar el sistema para hacerse con su control y utiliza a los descontentos. Estimo que muchos aquí lo que pretendemos es mejorarlo, estimulando con la constatación de los errores su solución.

Un preso político cubano, Orlando Zapata, ha muerto en una cárcel de La Habana, tras 85 días en huelga de hambre. Fue capturado en 2003 en una redada que condenó a 75 opositores a largas penas. Nos cuentan periodistas de toda solvencia que Orlando, de 42 años y raza negra, ni siquiera pertenecía a ese grupo, era un espíritu libre que se rebeló contra las injusticias. La diplomacia no ha logrado nada para esa aberración dictatorial que encarcela las ideas y Orlando Zapata ha fallecido el mismo día en el que el meritorio Lula llegaba a Cuba, en apoyo al régimen.

China, la dictadura comunista/capitalista, es el sistema al que mira de reojo el neoliberalismo para lograr mayores beneficios económicos. Las autoridades chinas sojuzgan a más de mil millones de personas. El país ostenta el record de ejecuciones del mundo con más del 80% del total. Pero también hay rebeldías que, de momento, se siguen castigando con la  muerte.

Le sigue en el ranking precisamente Irán, otro país que ha saldado con pena capital las protestas a sus elecciones fraudulentas. Y el poder económico no osa meterse ni con China ni con Irán.

Y sin embargo desde democracias establecidas tenemos todo el derecho a quejarnos de cómo funcionan. Estamos en el mismo barco y no clonados. El Muro de Berlín me enseñó que nada ni nadie puede enclaustrar eternamente la libertad, y la historia de la Humanidad que tampoco se puede mantener sine die la injusticia. “Ningún imperio ha pervivido, decía mi querido José Luís Sampedro, las revoluciones las hacen los pequeños”. Llegan los hachazos de la eterna Edad Media, es verdad, pero la humanidad termina por ir hacia delante. Al menos, por desbordar los controles.

Vivimos momento críticos, en mi opinión y en la de muchos de vosotros, sobre todo por esa sociedad autocautiva que no reacciona. Pero por primera vez estamos comunicados, somos «Ciudadanos en Red”. Por eso los poderes se empeñan con tanto ahínco en cercenar la vía de Internet. Los españoles ya dedican más horas a Internet que a la controlada (para el sistema) televisión. Lo grabamos el otro día para “1001 medios” con Enrique Meneses. El maestro recordaba el baldío intento de encerrar en las manos la arena del desierto en la que, pese a todo, tantos se han empeñado.

Más democracia. Es la única solución posible. La real, la de la participación ciudadana, la del control social de unos políticos que parecen haber olvidado de donde vienen, por qué y para qué. Y confianza en nuestra fuerza, que no nos autoderrote el desánimo por la tarea pendiente. Centrados en el fondo, no en la hojarasca con la que, continuamente, pretenden distraernos.

El cirujano de hierro

“Que nadie se crea nada, una vez demostrado que la política, en democracia, es un simple ejercicio de cara dura para mantenerse en el poder y rebañar lo que se pueda, resulta natural. Nuestra historia sugiere que cuando se llega a esto los españoles añoran –y casi siempre consiguen- un «cirujano de hierro», más o menos benévolo y paternal, que les libre por una temporada de la infección de los políticos”. Así termina un artículo que acaba de enviarme Fermín al contacto directo del blog. Lo firma en La Razón un sujeto llamado José María Marco. Busco su biografía: José María Marco colabora regularmente en La Razón, Libertad Digital, La Mañana (Cadena COPE). Escribe también en Revista de Occidente, Noticiero de las Ideas, FAES Cuadernos de Pensamiento Político, entre otros. Ha sido secretario de redacción de las revistas Dezine (1979-1981) y La Ilustración Liberal (1999-2000). También fue miembro del Consejo de Dirección de ABC y del Consejo Editorial de La Gaceta de los Negocios, así como miembro del Consejo Asesor de FAES. Durante el curso 2004-2005 fue Visiting Researcher en Georgetown University, Washington, D.C. (Sí, donde imparte sus cursos magistrales Aznar).

Marco alude en su artículo (publicado el día 15 de Febrero) a que en La Razón, editada por el Grupo Planeta, gestor también de Antena 3, ya han hablado en la misma línea otros artículos de compañeros de travesía. Un repaso a lo que él suele escribir nos sitúa ante esta defensa del puntazo (que no peineta, que la peineta exige dos punzones) de Aznar: “Quien más quien menos, muchos hemos compartido, más aún que apoyado la higa que Aznar dirigió a las crías fresquitas de fanáticos, que acabarían de terroristas si no fueran a colocarse de funcionarios: es lo que los pedagogos llaman socialización en valores de izquierdas”. Amen de otras perlas como “El «caso Gürtel» es irrelevante políticamente. El grado de corrupción que se conoce de él es el tolerable en cualquier democracia occidental”.

Pero nada comparado con “El cirujano de Hierro” al que hoy invoca.

Contaba ayer El País cómo los “ultras” han conquistado (también) la TDT, gracias a las generosas licencias concedidas fundamentalmente por Esperanza Aguirre. Es una barata «televisión de tertulias» dirigidas a expandir, con éxito, su mierda ideológica. “El pluralismo va de la ultraderecha a la derecha extrema», se queja IU. Y es que la proporción de comentaristas ultraconservadores y de izquierdas suele cifrarse en 5 a 1, siendo este último el muñeco de feria con los que los demás se divierten. Al margen claro está de que nunca se aclara nada en este tipo de tertulias, dado que todo queda en un “éste dice, el otro dice”, sin datos aportados por el moderador, y del que la audiencia se sirve con percepción selectiva (“cree” lo que coincide con su ideología y postulados previos).

Nos cuenta hoy Javier Pérez de Albéniz que en «Veo 7» (televisión de El Mundo que como en un chiste macabro se permite titular un programa como “Dinitrotolueno, el retorno”), se quejaron de ser considerados “ultras”. Preguntaron a su audiencia y concluyeron con rigor que no, que no eran “ultras”.

La escalada y grosor de esta basura amenaza con sepultarnos. Pero creo que con la columna del tal José María Marco ha llegado al límite de lo tolerable –por más que intolerable sea la intoxicación que pagamos con nuestros impuestos gracias al cinismo impune de ciertos dirigentes-. Repito la idea de Marco: “Los españoles añoran –y casi siempre consiguen- un «cirujano de hierro», más o menos benévolo y paternal, que les libre por una temporada de la infección de los políticos”. Esto es apología del golpismo y, desde luego, precisa de una indemorable cirugía democrática, a través de la Justicia.

(Gracias Fermín)

Actualización: Para que lo votes si te gusta http://www.meneame.net/story/el-cirujano-de-hierro