El olvido de la cultura

Lo cuenta en los comentarios de la entrada anterior Lorenzo. Anécdota presencial: en una papelería-librería “no les suena” el Lazarillo de Tormes y vendedora ¿de chuches no comestibles? y madre de la criatura forzada a leer la obra preguntan insistentemente por “el autor”. Durante años el espejo de la picaresca española fue de lectura obligada en los colegios, veo que ahora también. Hay que saber qué nos ha tejido, qué nos sustenta, y entendiendo la crítica (anónima por miedo) a un sistema de valores, basado en el robo y la trampa, que hoy provoca orgullo e hilaridad.

Pero ésa es otra historia. Hace tiempo que vengo observando que la cultura se remansa en compartimentos parcelados e impermeables y que quizás más que nunca –aunque resulte paradójico por la divulgación de Internet- la cultura se olvida y, como todo, se impregna de la moda.

Resulta evidente que sólo los grandes creadores traspasaron su tiempo. Mozart, Goethe, Goya y todos los demás, convivieron con artesanos de sus géneros que quedaron aparcados. Lo que me asombra es el olvido durante el tiempo de vida. Conservo el imaginario de mis padres –que no fue demasiado amplio dado cómo tenían que luchar por sobrevivir- y mi propio hijo conocía el nuestro (el de su padre y su madre) con nombres que brillaron antes de que él naciera. Ahora consumimos la cultura con extrema rapidez, como todo lo desechable.

Cuando en 2005 le dieron el Premio Nobel de literatura a Harold Pinter, me quedé petrificada al escuchar en el telediario a Lorenzo Milá (con 45 años entonces) decir que había recaído en un escritor “poco conocido”. Harold Pinter fue un mito en los sesenta tardíos, en los setenta, cuando el Mayo francés pedía luchar por lo imposible, otros países le condecoraron con el más alto galardón de las letras hace bien poco, y aquí había pasado al olvido. Los ejemplos son innumerables y acrecientan una sensación de vejez molesta.

Pero, al mismo tiempo –y regreso al principio-, veo a gente de mi generación anclada en el pasado. No han salido de sus ídolos y formas de juventud. Como las generaciones de menos edad tampoco parecen molestarse en echar el anzuelo a la cultura anterior, se crean parcelas condenadas a no entenderse, y a no crecer en la suma. Viator suele hablar en su blog de cultura -tiene pocas visitas (como esta entrada tendrá menos de lo habitual)-. Es una de las personas más preparadas que conozco, como varios que escribís en los comentarios, Pati_Difusa, altamente a tenor de sus enlaces, y no os cito de uno en uno, porque estáis muchos en esa línea. Ninguno parece acabar de salir del parvulario. Tienen –porque la buscan- esa amplitud de conocimientos exigible para que la cultura no se extinga.

Nunca ha habido mayor acceso a ella. Internet nos la sirve en bandeja, mientras no prosperen completamente los decididos propósitos de cercenar La Red, en aras del beneficio económico de particulares. Quizás hay un exceso de oferta y, por ello, la paradoja de que es mucho más difícil encontrar lo valioso.

Anoche, Iñaki Gabilondo y sus tertulianos (gente con amplitud de miras) se asombraban de esta sociedad que adora a becerros soeces (y según se ha sabido ya de ultraderecha), como el último en aparecer. Sólo Javier Valenzuela habló de la búsqueda de espectáculo a cualquier precio, de la televisión como causa. Coincido absolutamente con él, formateó a la sociedad -con sus mensajes cortos y fáciles- para venderle mejor los productos de quienes –de una forma u otra- la pagan. Los demás concluyeron que seguramente era Internet el origen, el miura que desconocen. Cuando la basura es predominante en la televisión e Internet recoge todo el conocimiento, además –por supuesto- de los excrementos de la sociedad, y de nuevas formas audiovisuales que abren caminos. Y tiene, sobre todo, una ventaja imparable: nos interrelaciona, nos convierte en actores en lugar de espectadores tan sólo.

Sigamos pues comentándonos el Lazarillo de Tormes, y Dune, y No logo, y La doctrina del shock, y la pintura, la música, la arquitectura, el cine -si nos deja tiempo el ruido. Mantengamos, como en la premonitoria Farenheit 451 de Ray Bradbury (1953), la memoria de la cultura. Sólo ella aporta instrumentos de pensamiento crítico para defenderse del masivo adocenamiento al que nos inducen.

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39 comentarios

  1. Víctor

     /  25 febrero 2010

    Magnífica la anécdota de Lorenzo. No es científica pero es muy reveladora de los valores dominantes en la sociedad. En una librería pueden tener esta conversación la dependienta y la compradora sin caérsele la cara de vergüenza. Sin embargo, pobrecillos como no conozcan las últimas ofertas de Zara o quién es el último ganador de la “Champions”. De estas personas no conviene reírse. Son víctimas de estos valores impuestos e impostados. La carne de cañón que van a llevar sobre sus espaldas todos los inmorales juegos de casino de los especuladores financieros. ¿Cómo pueden aceptar esto? Pues con doble ración de incultura, pensamiento acrítico y, como decías en un post, infantilización.
    No deja de ser paradójico como, por un lado a la gente se le incita a consumir desaforadamente (“compre ahora y ya pagara después”) y, por la otra parte, bastante hipócritamente, se les echa en cara su “irresponsable” endeudamiento.

  2. apajerabierta

     /  25 febrero 2010

    Totalmente de acuerdo Victor.
    El sistema funciona a base de un consumo irracional, generado por una publicidad que lo impregna todo y que nos toca fibras muy sensible de nuestro ego y no precisamente las mejores.
    Cuando gracias a los bajos intereses nos lanzamos de cabeza a la piscina del endeudamiento se nos llama irresponsables y en castigo se nos congelarán los salarios y se nos cerrará el crédito. Con un poco de mala suerte hasta te mandarán al paro, pero todos los que han generado esta situación, básicamente los bancos, salen de rositas y con beneficios.
    El otro día en el post del cirujano de hierro criticaba al actual sistema y lo sigo considerando una pseudo- democracia. ¿Por qué?. Pues para que la democracia sea auténtica, una de las cosas que hace falta es que la información que nos llega sea fiel a la realidad. Todos sabemos que no es así y que sin necesidad de decir mentiras, solamente escondiendo, resaltando y dando más importancia o menos a un hecho se puede transmitir la realidad que uno quiere y así es como se hace.
    LOs medios no son independientes, sobre todo los que se declaran independientes.
    Al ciudadano la TV lo embrutece eficacísimamente, tanto más cuanto menor es su cultura, su capacidad de análisis. Y eso no está forzosamente relacionado con el nivel económico. Conozco gente de alto nivel económico que está perfectamente incapacitada para el análisis.
    El otro día no sé dónde oi la frase de que «el que enseña, debe al mismo tiempo enseñar a dudar de lo que enseña» ( más o menos).
    Nuestro sistema, nuestra «cultura» no sigue desde luego esta filosofía y así hacemos ciudadanos facilmente maleables a las consignas. Consignas que al contrario de lo que pasa en las dictaduras típicas vienen perfectamente camufladas, con lo que las hacemos nuestras con total orgullo.
    Lo más triste de todo es que la gente no quiere saber. No quiere pensar, No quiere dudar, tiene miedo a dudar. ¿Y si el otro me con-vence? He perdido el debate y aquí hay que ganar siempre. Incluso en esta página, en la que hay magníficos contertulios y mucho respeto a las opiniones ajenas, de vez en cuando se nota en este sentido algún que otro rebote.
    Es una pena, porque creo que el motor de cualquier conocimiento y de cualquier avance es una sana duda y un ánimo de conocer cada vez más aspectos de la vida. Internet brinda increibles oportunidades de informarse, pero en general solemos tener una cierta actitud sectaria.
    Hay una historia zen en la que se cuenta que un profesosr universitario visitó a un maestro zen con ánimo de informarse sobre el particular. Durante la entrevista mantuvo una actitud de rebatir cualquier opinión del maestro. ëste le ofreció té y aunque la taza estaba llena el siguó derramando té que se salía de ella. El profesor desesperado dijo – ¡basta basta, no ve que esta llena, no cabe más!? -Como su cabeza! que no admite nada nuevo, le contestó el maestro

  3. Desde hace décadas algunos pensadores (aparte, claro de Guy Debord y su tan citado como presumo poco leído La sociedad del espectáculo) vienen avisando de lo que se nos venía. Sí, la paradoja es sangrante. Nunca tanto conocimiento al alcance la mano, para terminar siendo en gran parte despreciado cuando no directamente manoseado a través de versiones ‘light’, fácilmente digeribles y por lo tanto incapaces de generar verdadera y auténtica emoción. Se mire como se mire es un derroche, una tragedia nacida del entontecimiento colectivo.
    Ante este tipo de reflexiones siempre me acuerdo de mi venerado George Steiner y de cómo voces como la suya claman en el desierto. Ante tal inflación de imágenes y de palabras huecas nuestra sociedad solo puede levantarse sobre pilares carcomidos y lo peor es que esta avalancha solo acaba de comenzar.
    La ruptura parece irreversible. No queda más que consolarse con el pensamiento (como usted apunta) de que formaremos islas y con suerte archipiélagos en los que seguir creyendo en libreros que saben de libros (o al menos cómo meter Pessoa en el ordenador); bibliotecarios que tienen constancia de que Plauto escribía comedias teatrales y no novelas (los dos casos citados me han ocurrido); y en definitiva personas que asuman la tarea de ser depositarias de un legado milenario sin el que es imposible siquiera imaginar nuestra civilización (o, simplemente cualquier tipo de civilización).
    Saludos y enhorabuena por el blog.

  4. Neófito

     /  25 febrero 2010

    No es por nada, pero no me gusta echar la culpa a los demás de las cosas que hago mal. ¿ A alguno de vosotros os han obligado a endeudarse más de lo necesario? A mi no. Es más, tengo la deuda que puedo permitirme. Ni más ni menos. Yo os aseguro que también me llamaban ofreciéndome prestamos personales con condiciones muy ventajosas, pero decidí que no los quería, tenía claro que no los necesitaba y no me los podía permitir. Ahora bien, si decido comprarme un adosado y cambiar mi piso de dos dormitorio y cambio mi Opel por una Audi a base de endeudarme, ¿quien tiene la culpa? ¿quien es el irresponsable? Seguro que el sistema.

  5. Viator

     /  25 febrero 2010

    Es cierto que Internet sigue siendo (la Sra. Sinde lo permita) un lugar de encuentro y opiniones divergentes. Pero Internet tiene un problema que un amigo mío me hizo ver: es acrítica. No selecciona, no contrasta, no da un respaldo científico a los millones de informacones, muchas veces contradictorias, mal intencionadas, absurdas o simplemente insustanciales, que flotan en el líquido amniótico de este enorme vientre virtual.
    A pesar de todo, poco más nos queda; así que, con todos sus defectos, sigue siendo el campo donde batallamos con nuestras modestas opiniones. Nos queda la esperanza de que nuestras cabezas no sean como esa taza de té, de que habla Apajerabierta, que desborda porque ya no nos cabe ni una idea nueva, ni una otra mirada sobre el mundo.
    Por cierto, Víctor, muchas gracias.

  6. Total y absolutamente de acuerdo con todo lo leído. Y la historia zen muy buena. Sin duda, se ajusta a los tiempos que corren…
    Por todo lo que leí ayer en la red, por tu entrada de hoy y por lo que yo misma escribí anoche, veo con esperanza, que somos muchos los que estamos reaccionando a la situación actual. En mi caso, más modestamente, también me quejo de lo mismo en mi blog.
    Ojalá se haga realidad el sueño de muchos y de verdad seamos capaces de generar un revulsivo de semejante calibre que nos ayude a sacudirnos todo lo que llevamos encima y que no vale para nada. Así dicho, rápido y sin matices… porque nos entendemos y sabemos de lo que hablamos.
    Creo que ya te lo he dicho en ota ocasión pero no me importa repetirlo: fue un alivio encontarte. Me ayudas a relativizar y a darme cuenta de que no soy la única «rara». Aquí estais tú hablando claro y tus comentaristas igual de sabios y de sensatos.
    Nos seguiremos leyendo.
    Besos de cereza para todos.

    Queralt.

  7. apajerabierta

     /  25 febrero 2010

    Efectivamente nadie nos «obliga» a endeudarnos y es muy cómodo echar la culpa de los errores a los demás o al sistema, pero reconoce que si tú estás inmerso en un ambiente que favorece el consumo y el endeudamiento, será más fácil que entres al trapo. Si, como parece ser en tu caso, tienes suficiente criterio para decidir, el entorno te afectará mínimamente, pero, aunque no he hecho números, creo que mucha gente no tiene tan claras las cosas.
    De todas formas, si la publicidad no tuviese el poder de convicción que tiene, las empresas no se gastarían las millonadas que se gastan en convencer a los demás de que compren su producto o servicio. Por ejemplo, Coca Cola ( no sé si os suena, es un refresco) invirtió en 2007 2140 millones de euros en publicidad. Debe dar algún rendimiento este gasto

  8. Neófito

     /  25 febrero 2010

    De acuerdo apajerabierta, es cierto que todos somos influenciables. Ya que se habla de cultura, es la cultura, la formación, el conocimiento lo que nos permite «aislarnos» de ese entorno y no ser tan permeables a ciertos mensajes. No digo que la cultura o el conocimiento no hará infalibles, siempre nos equivocaremos, pero creo que nos permitirá ser críticos con nosotros y nos ayuda a ser responsables.
    Ya conoceis eso de que la ignorancia es la madre del atrevimiento.

  9. Víctor

     /  25 febrero 2010

    Es triste tener que responder siempre a los brochazos gruesos de Neófito. Desde luego no hablaba de mí. En la vida he pedido dos créditos (ya ando cerca de la cincuentena, para arreglarme mis pobres dientes y para comprar un coche que, por cierto regalé muy a gusto hace 4 años. Los he pagado religiosamente). Por no tener, no tengo ni hipoteca, vivo de alquiler (¿qué será de mi cuando me jubile con la mierda de pensión que me espera?). Estoy hablando de la gente (otro inciso, “gente” es una palabra que actualmente está desprestigiada, se usa como menosprecio, frente al “maravilloso” “yo”. Yo estoy muy orgulloso de ser gente) que se ve vapuleada y potenciada su irresponsabilidad por el bombardeo constante de lo que antiguamente se llamaba los mass-media. Y en lo que incido no es en su irresponsabilidad, sino en la hipocresía de los que, primero fomentan su irresponsabilidad, su falta de criterio, su ignorancia, y, después se escandalizan de ello.
    Sobre el acriticismo de la red no estoy de acuerdo contigo, Viator. Creo que esa es parte de su grandeza. El criterio de lo formas tú, analizando, comparando, buscando, eligiendo. Es la mejor forma de sentirte adulto. Además el problema profundo sería ¿Quién establece los criterios? ¿Quién elige lo que tiene que tener más relevancia? ¡Ah! Gracias a ti por compartir tus conocimientos.

  10. No fue Lázaro de Tormes el de la famosa frase «¡Que inventen ellos!», que esto también nos sitúa con los pies (de la historia) encima del suelo patrio… Aunque, a mi entender, hay algún otro factor de peso: Creo que con la cultura ha pasado como con otras cosas en el mundo actual: ha perdido su característica de valor de uso porque ahora lo importante son losvalores de cambio (en el peor sentido de la acepción, que diría Rosa Díez)…

    Y sucede, precisamente, que lo mejor de la cultura es el uso. Hay, de hecho, dos asignaturas de las que se estudian en la formación más básica que reciben el calificativo de «instrumentales»; Lenguaje y Matemáticas son útiles por sí mismas pero, sobre todo, porque nos abren las puertas del mundo y del conocimiento. Con la palabra no sólo comprendemos el mundo; también lo enunciamos; la expresión matemática nos da la capacidad de la medida y de la fórmula y, también, del entendimiento de un montón de procesos sin los que, por ejemplo, resulta difícil aproximarse a las ciencias sociales (la estadística para la demografía -geografía humana- y para la historia (evolución de los sistemas económicos)… Y eso por no hablar de las ciencias puras.

    Pero hay más, y es que la cultura te abre los ojos, te da perspectiva, fundamentos y criterio, te dice quién eres y, además, ¡¡luego está el placer!!, lo mejor de lo mejor: el que proporciona la lectura, el cine, la música, la pintura…

    Un problema severo que tenemos en España es el de muchos jóvenes que, hace cinco, diez años decidieron dejar de estudiar (sin haber prestado previamente demasiada atención a lo estudiado) para comenzar su vida laboral en empleos de escasa cualificación. El boom de la construcción cuyos lodos nos enfangan, ha traído algo más que paro a esos jóvenes… ¿Les robó el futuro?

  11. Neófito

     /  25 febrero 2010

    Victor, si te entriste responder no se por qué lo haces. Por si aún te quedan ganas: ¿Quienes son los que fomentan la fomentan la ignorancia, la irresponsabilidad y la falta de criterio para luego escandalizarse de ellos? Ilustrame, por favor.

  12. neo

     /  25 febrero 2010

    Al hilo de esto de la cultura y la impostura y gracias al Camarada Bakunin del blog Halon Disparado me he enterado de la manipulación de una frase célebra de Cicerón para consumo propio interno.

    Dejo el link porque él lo explica con más gracia y mejor, no tiene desperdicio:

    http://halondisparado.com/?p=3465

    Anoche casi depierto a medio bloque del ataque de risa que me dio al imaginar a toda esa gente que reenvió y repitió la famosa frase como loritos y haciendo el gestito cultureta.

  13. Soto

     /  25 febrero 2010

    Boas tardes, casi huracandas dende Galicia:
    La cultura ,en muchas vertientes ,parece un producto mas ( es) de este sistema ultraconsumista.una parcela más del ocio,lamentablemente.Uno ve a mucha gente con buenos libros debajo del brazo para…regalar y uno ve a mucha gente con modales muy educados que te invita a pensar en gente culta y después la ves ,coincides con ella en conferencias,cine ,y observas que le hace gracias cosas (pues rien altillo) en las que se debia guardar el maximo respeto.Pongo por ejemplo la pelicula que se echó en el Club de Lectura de la Biblioteca en donde resido (Pontevedra) la pelicula ..(La elegancia del Erizo) de Muriel Barbery.:unos de los personajes centrales (el más) la portera, una señora muy culta (tiene una libreria oculta en el interior de la porteria en la que nadie desconfia)la cual se monta un personaje taciturno para pasar de la gente a la que atiende (la burguesia parisiense de un edificio).en las escenas de la pelicula,cuando se ve a la mujer aceptar muy a su pesar ir cenar junto a un cultisimo y sensible japonés,y, la pobre portera las pasa canutas para estar a las alturas de lo que ella piensa que debe ser ,la mayoria de la gente se mata de risa¿es correcto?..pues no,la mujer lo está pasando muy mal….¿porque no nos adentramos en la piel interior del personajes?¿porqué no ? porque de cultura no sabemos nada ,no intentamos tenerla ni la interiorizamos.
    No se si me «pasé «con esta explicación (creo que si).se nota que la gente consume «la cultura» de una forma no vivida y eso es sumamente penoso.Hoy llegas a muchas librerias y no te dejan «vivirla,pasearla,sentirla» ojeando los libros ,ya te vienen a preguntar que es lo que deseas y con un poco atrevimiento recomendandote libros y mucha gente preguntando al librero que libro le aconsejaria para un regalo(yo ,lo he visto).el verdadero librero(cultura viva en si) va pasando a mejor vida ,como va pasando la verdadera cultura.
    Rosa ,me encanta y suscribo tu final del Post ((«Mantengamos, como en la premonitoria Farenheit 451 de Ray Bradbury (1953), la memoria de la cultura. Sólo ella aporta instrumentos de pensamiento crítico para defenderse del masivo adocenamiento al que nos inducen»)).
    Tengo una mania que es la siguiente,preguntar en los distintos campos de actividad donde te mueves.la gente se queja mucho de que no hay nada decente en la Televisión,que no hay un programa decente de debate(presumiendo de falsos progresistas),bueno pues estos dias de una forma muy sutil pregunto si están viendo el programa de Iñaqui Gabilondo .Hoy,en CNN+ :Casi nadie lo está viendo y eso que es en una franja horaria muy comoda de 22 horas a 24 horas,un programa estupendo,de los que hacen pensar ,sopesar,contrastar .Claro lo presenta un personaje de una calidad humana ,profesional extraordinaria,una persona que nos invita al sosiego,a la empatia del que tenemos al aldo ,un personaje que intenta reflejar lka realidad de una forma admirable.esto ,es cultura,pero no ,no se si la cultura se la tragó el sistema…¿no?.
    Apajerabierta ,muy bien definido (bajo mi punto de vista) el comienzo de tu comentario..((«El sistema funciona a base de un consumo irracional, generado por una publicidad que lo impregna todo y que nos toca fibras muy sensible de nuestro ego y no precisamente las mejores»)).Estupendo….
    moias apertas a todos vostedes …

  14. Víctor

     /  25 febrero 2010

    Neófito, no tengo ganas ni de responder ni de ilustrarte. Digamos que ya me entristece demasiado. Por mi puedes desbarrar lo que desees. No merece la pena el esfuerzo, pues para que un dialogo fluya debe ser enriquecedor por ambas partes. Y para mi ya no lo es.
    Lamento, Rosa, abusar de tu blog para tan estériles polémicas.

  15. Soto

     /  25 febrero 2010

    Rosa ,espero analices antes mi comentario de que salga en «antena».Si lees el Voto con Botas de Fermin Bouza que creo que si(lo mencionas mucho,yo participo en él como en el tuyo),observarás el descontento que existe en Galicia con respeto al comentario que hizo Rosa Diaz en la entrevista que le realizó Iñaqui Gabilondo en su progama Hoy en CNN+ con sus manifestaciones peyorativas hacia el gallego.Extraña mucho que Iñaqui Gabilondo(y me duele mucho que no lo hiciera) no saliese al paso.Con tu permiso Rosa,me gustaria saber como lo «veis» todos lo que estamos en este Blog.
    Moitas grazas,apertas agarimosas
    http://www.publico.es/espana/297725/rosa/diez/zapatero/gallego/termino/peyorativo/bng/guillerme/vazquez

  16. Eliecer

     /  25 febrero 2010

    Soto con respecto a Rosa Díez

    Rosa Díez:

    (Del gr. δημαγωγία).

    1. f. Práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular.

    2. f. Degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder.

  17. Neófito

     /  25 febrero 2010

    Solo una cosa Victor, y con permiso de Rosa. El único que ha dicho que le entristecia comentar mis brochazos gruesos has sido tu. Si no te gusta lo que digo, por lo menos no lo descalifiques. Digo las cosas como las pienso, desde el respeto y no pretendo ir de pseudointelectual por la vida. Es posible que la profundidad de mis opiniones no sea la habitual de un foro como este, pero creo que cierto contrapunto no viene nucna mal dada la gran sintonia que veo entre los participantes. Creo que, en ningún momento, he desbarrado, si alguien lo ha hecho, no he sido yo. En cualquier caso, si te he ofendido en algo, mis mas sinceras disculpas.
    Si Rosa me lo permite, y siempre desde el respeto que creo no haber faltado, seguiré participando.

  18. Joan

     /  25 febrero 2010

    Yo pienso que hablar de cultura nostálgicamente, retratando un pasado más glorioso y una degeneración creciente y progresiva, aunque a primera vista parezca cierto, es una falacia.

    Nunca existió una mayor cultura que ahora en nuestra sociedad, al igual que tampoco existió en el pasado una mayor tolerancia que en la actualidad a pesar de todos los extremismos y extravíos actuales. Simplemente en el pasado no había una organización tecnológica y propagandística tan sumamente compleja y eficaz como la que se ha dotado en la actualidad el poder, y las ideas de aquellos “educados” encontraban mayor reflejo en la sociedad. Ahora lo que refleja la misma sociedad es la basura que se esparce interesadamente por doquier y que en realidad solo se escondía bajo una patina de “cultura”. Por supuesto hay “lacayos” por doquier que están orgullosos de servir de canal a esta orgia.

    Basta mirar el bombardeo constante de correos con archivos pps a cada cual más esperpéntico, difamante, indocumentado e inculto, que sin embargo corren como la pólvora y se aplauden.

    Os dejo este artículo que aunque no tenga una relación directa con el post, en realidad tiene relación directa con todo, me ha gustado:

    http://www.rebelion.org/noticia.php?id=98685

  19. Joan; ¡qué enlace!
    Genial, gracias

  20. tersat

     /  25 febrero 2010

    Lo de Rosa Diez, tiene un nombre -o más- que ni me voy a molestar en escribir porque sonaría muy feo y este espacio -ni ninguno- lo merece; así que me que quedo con lo que tan elegante y sabiamente apunta Eliecer. En cuanto a I.Gabilondo yo no creo que él debiera interpelar por mucho que, casi seguro, le hubiese gustado; él es un buen profesional, un buen entrevistador y seguro sabe que es mejor dejar que las personas se «expresen» en toda su amplitud, esto es lo que nos permite conocerlas. De la abundancia del corazón habla la lengua, dice un dicho…
    En cuanto al tema de La Cultura (y lo pongo con mayúsculas porque ya hay demasiados que se empeñan en hacerla pequeñita), tan sólo dos cosas; una no es más que algo que me ocurrió y que, a días me da risa y otros, ganas de llorar y eso que ha pasado el tiempo… Soy usuaria de bibliotecas; en la que tengo más cercana existe la posibilidad de hacer reserva de libros de manera que, cuando están libres, te avisan por teléfono; bien, pues, hace un tiempo yo tenía interés en leer 2666 de R. Bolaño e hice mi reserva; pasados varios mese sin recibir el aviso, me pasé por allí para saber qué había ocurrido y una amable «bibliotecaria» se dispuso a comprobarlo; tras unos minutos de comprobaciones me dijo, muy satisfecha: Sí, ya sé qué pasó, sólo es que usted hizo mal la reserva y olvidó poner el título ¿ve? aquí sólo pone un número, 2666…
    Después de cosas como estás la esperanza se queda muy menguadita, al menos, la mía.
    La otra cosa. Una cree que «la gratuidad» en la cultura no ha hecho más que devaluar y vaciar de contenido la palabra. Creo en la accesibilidad, me horroriza la gratuidad.
    Perdón por la extensión y un saludo

  21. tersat

     /  25 febrero 2010

    Gracias Joan. Gracias,aunque, estas cosas, me hacen precipitarme sobre un buen vaso de Rioja para hacer que «el trago» sea menos doloroso…

  22. Soto

     /  26 febrero 2010

    Muchas gracias Joan,siempre desconfié de «los poderes ocultos»,mejor dicho desconfiaba que existia un poder oculto.Agradezco mucho que nos enviases este enlace ,el cual pone nombre y apellidos a los integrantes del mismo.El periodico digital Rebelión ,es uno de los medios alternativos a los convencionales y que se debieran leer con más frecuencia y asi tendriamos una visión de la realidad con toda su crudeza.
    Entrañable Tersat,una insinuación ,un guiño sutil de Gabilondo no vendria mal y creo que lo debió hacer.Quizás el mero hecho de ser gallego yo y con mucha honra me saque un poquillo de objetividad en el analise a Iñaqui Gabilondo.Me resisto a cambiar de opinión … de todas las formas
    Apertas agarimosas

  23. lorenzo

     /  26 febrero 2010

    favor con favor se paga: RMA, GRACIAS POR DARME A CONOCER el blog de Ander Izagirre, de donde salió la vivencia de la ¿librería?

  24. lorenzo

     /  26 febrero 2010

    Si entramos en los obituarios de EL PAIS se dedica un maravilloso resumen de la vida de RAFAEL DE PENAGOS(poeta y actor de doblaje de los de antes), 462 palabras y 37 lineas.
    Es una pena que EL PAIS también dedique 428 palabras y 32 lineas a ¡¡ta-chaan!! el socio numero uno de el real madrid (perdonad que no cite su nobre y que al club lo ponga en minusculas)

  25. Romanbender

     /  26 febrero 2010

    Me encanta que hagas referencia a la doctrina del shock. Es un libro maravilloso. Leanlo todos, por favor.

  26. Neófito

     /  26 febrero 2010

    Merece la pena las más de 100 lineas y 1300 palabras que El País, opinión, sección tribuna, dedica a Orlando Zapata Tamayo (Zapata, el irreductible) . También lo podéis leer en el blog http://www.penultimosdias.com.

  27. apajerabierta

     /  26 febrero 2010

    Magnífico enlace Joan. Más claro agua.
    A esto me refería en las opiniones del «cirujano de Hierro» sobre el tema de que nosotros non entretenemos jugando a derechas e izquierdas- en el sentido político de la palabra.
    Es curioso ver que entre los prestigiosos miembros hay tanto presidentes republicanos como demócrtas de EEUU.
    Al final se han cambiado las tornas, en vez de la economía al servicio del hombre, el hombre al servicio de la economía.

  28. apajerabierta

     /  26 febrero 2010

    Abundando en el tema os recomiendo un libro
    «CÓMO LOS RICOS DESTRUYEN EL PLANETA» de HERVÉ KAMPF.

  29. Víctor

     /  26 febrero 2010

    Este contraste de ideas está siendo muy enriquecedor. Lleno de matices. Retomando el tema de la cultura, pienso que la devaluación del concepto y la vivencia de la cultura tiene que ver mucho con lo que se está sugiriendo. Los tejemanejes de los poderosos (¡gracias Joan por el enlace!) solo son posibles sin la existencia de una ciudadanía activa. Para que nos hagan tragar sus medicinas neoliberales necesitan una masa pasiva, acrítica. La banalización de cultura tiene un objetivo muy claro: eliminar al ciudadano. ¿Y cómo hacen esto? transformándonos en consumidores. Dejamos de ser sujetos con derechos a objetos dentro del proceso económico.

  30. Trancos

     /  26 febrero 2010

    “Por otra parte, es ilusorio pensar que el hombre medio vigente, por mucho que haya ascendido su nivel vital en comparación con el de otros tiempos, va a poder regir por sí mismo el proceso de la civilización. Digo proceso, no ya progreso. El simple proceso de mantener la civilización actual es superlativamente complejo y requiere sutilezas incalculables. Mal puede gobernarlo este hombre medio que ha aprendido a usar muchos aparatos de civilización, pero que se caracteriza por ignorar de raíz los principios mismos de la civilización.”

    “El nuevo hecho social que aquí se analiza es este: la historia europea parece, por vez primera, entregada a la decisión del hombre vulgar como tal. O dicho en voz activa: el hombre vulgar, antes dirigido, ha resuelto gobernar el mundo. Esta resolución de adelantarse al primer plano social se ha producido en él, automáticamente, apenas llegó a madurar el nuevo tipo de hombre que él representa. Si atendiendo a los efectos de vida pública se estudia la estructura psicológica de este nuevo tipo de hombre-masa, Se encuentra lo siguiente: l.º, una impresión nativa y radical de que la vida es fácil, sobrada, sin limitaciones trágicas; por lo tanto, cada individuo medio encuentra en sí una sensación de dominio y triunfo que, 2.º, le invita a afirmarse a sí mismo tal cual es, dar por bueno y completo su haber moral e intelectual. Este contentamiento consigo le lleva a cerrarse para toda instancia exterior, a no escuchar, a no poner en tela de juicio sus opiniones y a no contar con los demás. Su sensación íntima de dominio le incita constantemente a ejercer predominio. Actuará, pues, como si sólo él y sus congéneres existieran en el mundo; por lo tanto, 3.º, intervendrá en todo imponiendo su vulgar opinión sin miramientos, contemplaciones, trámites ni reservas, es decir, según un régimen de «acción directa».”

    “El hombre-masa no afirma el pie sobre la firmeza inconmovible de su sino; antes bien, vegeta suspendido ficticiamente en el espacio. De aquí que nunca como ahora estas vidas sin peso y sin raíz — déracinées de su destino — se dejen arrastrar por la más ligera corriente. Es la época de las «corrientes» y del «dejarse arrastrar». Casi nadie presenta resistencia a los superficiales torbellinos que se forman en arte o en ideas, o en política, o en los usos sociales.”

    “El especialista nos sirve para concretar enérgicamente la especie y hacernos ver todo el radicalismo de su novedad. Porque antes los hombres podían dividirse, sencillamente, en sabios e ignorantes, en más o menos sabios y más o menos ignorantes. Pero el especialista no puede ser subsumido bajo ninguna de esas dos categorías. No es sabio, porque ignora formalmente cuanto no entra en su especialidad; pero tampoco es un ignorante, porque es «un hombre de ciencia» y conoce muy bien su porciúncula de universo. Habremos de decir que es un sabio-ignorante, cosa sobremanera grave, pues significa que es un señor el cual se comportará en todas las cuestiones que ignora no como un ignorante, sino con toda la petulancia de quien en su cuestión especial es un sabio.”

    JOSÉ ORTEGA Y GASSET.- “LA REBELIÓN DE LAS MASAS”
    http://www.laeditorialvirtual.com.ar/Pages/Ortega_y_Gasset/Ortega_LaRebelionDeLasMasas01.htm#ind8

  31. Joan

     /  26 febrero 2010

    Me alegro que os haya gustado la información, y agradezco que lo digáis.

    Y la idea que quería trasmitir es que en la evolución de la humanidad, en la evolución personal de cada uno de nosotros no hay vuelta atrás. Realmente si volvemos atrás, si perdemos nuestra “cultura” es porque nunca la tuvimos.

    Yo no he vivido con conciencia la época de los 70, era niño, por tanto no puedo hablar directamente de esa esperanza que en ese momento se respiraba y que impregnaba la sociedad. Y que ahora hemos “perdido” ,no todos claro esta, una minoría la que realmente hizo el “verbo carne” la sigue conservando como no podía ser de otra forma.

    En cada época humana siempre hay solo unos pocos que tienen la altura suficiente para mirar más allá del presente con conocimiento de causa, la nuestra no es una excepción.
    Todos los grandes pensadores, reformadores, pusieron el énfasis en el “conocete a ti mismo”, en la perdida de ego, y aquí no estoy hablando de aquellos que vinieron detrás y usaron interesadamente este principio para mantener encorsetado al pueblo.

    La época que estamos viviendo, lo que no preocupa, y que estamos hablando aquí desde muchas vertientes no es más que la desmesura total y absoluta del ego humano, tanto social como individualmente. Y todos sabemos históricamente como han terminado las grandes epopeyas del ego, mal.

    No creo que eso sea motivo para instalarnos en el pesimismo, otra cosa es el miedo que uno siente humanamente. Me imagino que quien viviera, la guerra civil, la segunda guerra mundial, no debía rebosar optimismo por la raza humana.
    Y la naturaleza de la vida es una madre muy poco consentida, y ya se sabe que la “letra” con sangre entra.

    Bueno (si me permite el autor) queridos contertulios, querida Rosa, es un placer edificante leeros y compartir (aunque reconozco que soy vago para escribir).

    Y con toda esta historia me ha venido un libro a la cabeza: El ciclo humano de Sri Aurobindo , si alguien se anima le aseguro que no le defraudara. El era uno de los que me refería cuando decía que unos pocos atraviesan su época y generan futuro.

  32. Estoy agobiada por el trabajo. Creo que me toca un fin de semana intenso… Pero en cuanto haya hueco, prometo volver a participar.

    Qué interesante está esto…

  33. Neófito

     /  26 febrero 2010

    Ignorancia y adoctrinamiento. Creo que en eso se basa el modelo actual de cultura. Una gran masa “ignorante”, que recibe su formación de manera programada y una minoría, que, creyéndose cultos, no han recibido otra cosa más que adoctrinamiento. ¿Es el “sistema” el que impone a la gente una manera de pensar o son las personas las que se acomodan a ciertos esquemas ideológicos previos?

  34. apajerabierta

     /  26 febrero 2010

    Desde su nacimiento hasta ahora, la Tierra ha sido poblada por miles de millines de especies que en un momento dado desaparecieron. Desaparecieron por varias razones (ha habido 5 grandes extinciones y ahora estamos en la sexta, que parece tener una causa antropogénica).
    Posiblemente es que muchas de estas especies no se puedieron adaptar a una circunstancias para las que no se habían desarrollado.
    La extinción de especies que estamos viviendo en la actualidad es disparatada. Aparte de que se habla poco en los medios (ergo no existe), el ciudadano normal no vive en contacto con la naturaleza. Vive en ciudades asfaltadas se mueve en vehiculos cerrados y vive en espacios cerrados con atmosfera controlada. Luego no puede ser muy consciente de lo que pasa en este sentido. El que desaparezca una especie de mosaca, puede ser hasta placentero, (sobre todo si es la «mosca co…ra), pero resulta que TODO ESTÁ RELACIONADO y esa mosca, aparte de dar el follón al humano, es la comida du un pajaro que a su vez lo es de otros…etc. El último acto es que esa extinción un tanto periférica al principio de especies respecto al «Centro de la Creación», (esa cosa impresentable que llamamos humanidad), acaba con el hombre mismo, por lo menos tal como lo conocemos.
    Podemos culpar a muchos oraganismos ( con razón), pero reconozcamos que nosotros como personas somo engranajes cómplices aun de forma incosciente.
    En mi opinión mucha gente en ete aspecto actúa con bastante irresponsabilidad, entre otras cosas, porque no es consciente de todo lo anterior, (hay otros que no quieren ser conscientes). Es importante, dado el nivel a que estamos llegando que nos «culturicemos» sobre el particular, lo que nos ayudará a evitar comulgar con ruedas de molino de uno u otro signo y a actuar en consecuencia

  35. Laura

     /  26 febrero 2010

    «La escuela de la ignorancia» de Jean Claude Michea.

    http://www.solodelibros.es/06/11/2009/la-escuela-de-la-ignorancia-y-sus-condiciones-modernas-jean-claude-michea/

    Ya he dejado más veces en el blog de Rosa este enlace, pero es que el tema del libro (cuya lectura recomiendo vivamente), encaja perfectamente con el hilo del post.

    En casa hablamos mucho sobre este tema, y siempre concluímos lo mismo: la decisión última de romper con la tónica de aborregamiento generalizada es personal; pero el medioambiente en que vivimos (lease enseñanza, medios de comunicación, familia y sociedad en general), nos condiciona bastante para que esa decisión sea bastante difícil de tomar.

  36. Joan

     /  26 febrero 2010

    Al hilo del comentario de apajerabierta os dejo un link, y os recomiendo esta revista digital:

    http://www.fronterad.com/?q=node/164

  37. Víctor

     /  27 febrero 2010
  1. El olvido de la cultura
  2. El olvido de la cultura | El Noticiero
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