De las destituciones de Rajoy al tropezón de Cospedal

A pesar de sus incesantes mentiras, de las que pueblan el archivo audiovisual, María Dolores de Cospedal podría pasar por ser la más diáfana entre los dirigentes del PP. Denunció a Bárcenas y hoy ha sido la vista oral. Bárcenas, en plasma, desde la cárcel de Soto del Real, ha dicho: «Es mi mano la que entrega el sobre a Cospedal». Acusándola, por tanto, de haber cobrado en B. Ella, por supuesto, lo ha negado.

bárcenas.plasma

Lo curioso es que al salir ha ocurrido un incidente. Cospedal ha abandonado el edificio, sonriendo como mandan los cánones del PP, pero evidentemente nerviosa. Tanto, que ni veía por dónde iba, se ha equivocado de camino y casi se lleva un árbol por delante. Hablando de árboles, la gente decente no hace leña del caído, salvo cuando el árbol está podrido.

Si cobró en B da igual, no le pasará factura. A Rajoy tampoco. Cobran en A y medio complementos del sueldo y Rajoy declara que es «lo justo». En uso de cómo entiende el poder que le fue conferido, el presidente se ha pulido al tercer comisario que investigaba la corrupción «vinculada» al PP. Nada más llegar a Moncloa mandó a tomar viento a toda la cúpula policial que había sacado el casó Gürtel, también a la de la Agencia Tributaria, y, casualmente, el Juez Baltasar Garzón resultó inhabilitado. Por una demanda de Correa, el presunto cabecilla de la trama. Un pleno.

Los policías sustitutos fueron también destituidos de su labor de indagar en delitos de corrupción. Se supone que el tercero fue elegido con mimo, pues no, también lo ha mandado Rajoy a casa.  José García Losada investigaba, como sus predecesores, la Gürtel y Bárcenas. El SUP vincula los cambios en la cúpula policial a las investigaciones que afectan al PP. «Debe ser que no encuentran a nadie que siga sus dictados», señala el portavoz del sindicato policial, en referencia a los tres cambios realizados en este puesto hasta ahora. Hombre, así no hay quien «pueda probar nada», en efecto.

Esta última entrevista salió íntegra en Bloomberg a pesar de que el PP intento censurarla. Así comprobarían la veracidad de sus palabras. Pero, en España, los dictados de Rajoy sí se siguen en muchos estamentos de poder. Máxime cuando hace nombramientos tan certeros como el presidente del Constitucional. Y acabo de oírle por la radio. Anda en Panamá, en la Cumbre Iberoamericana, y ha dicho en tono sobreactuado que los medios de comunicación tienen derechos muy sensibles en sus manos y deben ser responsables de ello. Anda preocupado sobre todo por «la aparición de «nuevos actores» en el sector de la comunicación «que no se rigen por las mismas obligaciones que los medios tradicionales». A esos los tenía ya bien asimilados. ¿Prepara también una ley de censura de prensa? Alguna noticia llegó de que Gallardón andaba en la tarea. Temas acotados, consulta previa. Atado y bien atado.

El PSOE ha registrado una batería de preguntas en el Congreso sobre el caso de los tres comisarios destituidos (esto es como una novela). Anda indignada la gente en la Red, pero ahí queda todo. En Italia, Berlusconi hizo lo que pudo, pero jueces, diputados, hasta el presidente de la República (allí tienen) reaccionaban. Hoy lo tenemos felizmente fuera de órbita. A Berlusconi. Forrado hasta las pestañas pero fuera de órbita.

Un amigo francés me ha dicho esta mañana: los españoles sois muy mansos. A mí me salvaba, claro. Pero va a tener razón. Y son cosas que se pagan.  Así que.. qué menos que echar unas risas por el patético tropezón de Cospedal.

Iñaki Gabilondo: «Lo siento, amigos, me importáis un pito»

La glorieta de los 14 políticos

DOCU_IDEAL

14 políticos reunidos para inaugurar una glorieta, tan pequeña que apenas caben. Ha sido en Alhendín, un municipio de casi 8.000 habitantes de la Vega de Granada. Lo cuenta –con gracia infinita- el jefe de local del Ideal, Quico Chirino:

“La que se inauguró la semana pasada en Alhendín tiene, mientras no se demuestre lo contrario, el guinness del número de cargos públicos que caben dentro de una glorieta. Hasta catorce y de distintos partidos políticos se metieron dentro de un redondel, uno detrás de otro, igual que los elefantes en el seiscientos.

Nótese también la dimensión de la señal de tráfico, que equivale a unas veinte cabezas del diputado de Turismo. Para que después digan que  no se hacen cosas a lo grande.

Ya estoy viendo la publicidad: visite nuestra rotonda, la única en el mundo con 14 políticos de diámetro”.

El País amplía citando algunos nombres de los políticos reunidos para tan magno acontecimiento: “En el acto participaron representantes de la Diputación de Granada y del Ayuntamiento de Alhendín, entre ellos el presidente de la institución provincial, Sebastián Pérez, la vicepresidenta primera (al parecer hay más de una), Luisa García Chamorro, el alcalde de Alhendín, Francisco Rodríguez, y otros miembros de las dos corporaciones, gobernadas por el Partido Popular”.  Aquí, la lista completa que ya se ha conocido.

Este país de rotondas y campos de golf acaba pues de hacer un monumento a la genuina Marca España del momento: la que interrumpe el tráfico con un escaso redondel –que se habrá llevado sin embargo lo suyo- y deja en medio un mojón. La que lleva a la plana mayor de la política local y provincial para hacerse la foto y coronarla, suponemos, con un “vino español” o/y suculenta comida. A costa del erario público también.

La España risible, sin duda, pero no olvidemos que este mismo partido, PP, se dispone a perpetrar una Reforma Local que suprimirá los servicios sociales a los más vulnerables (aunque lo llame de otra manera). Que el esperpento de Alhendín abra ojos. A poco que nos descuidemos serán más grandes que su rotonda.  En lo que hemos quedado: venga a inaugurar carreteras, autopistas, AVEs, aeropuertos, glorietas por miles y miles, y ahora nos contentamos con poco más de una maceta a la que se hacen los mismos honores que a una monumental. Eso demuestra nuestra alegría de vivir: ¡Que no decaiga la fiesta! Sobre todo para esos políticos.

Justo reparto de cargas: más pobreza para la mayoría, más riqueza para los ricos

Soy consciente de que exigimos sacrificios a los ciudadanos, pero somos cuidadosos de repartir las cargas de forma justa«, dice Rajoy al diario austriaco Kurier, practicando su nueva afición de mostrar sus creativas versiones de la realidad a medios extranjeros. El presidente dispone de contundentes datos que avalan su tesis: bajo su égida, ha aumentado en España el número de millonarios y el de pobres. Irrefutable desigualdad en el pago de la crisis… si fuera eso a lo que se refiere, porque pudiera estar hablando de otra cosa.

47.000 personas han pasado a engrosar en España durante el último año el selecto grupo de los millonarios. De los de verdad, de los que tienen como mínimo un millón de dólares de patrimonio. No falta ni uno de los habituales, así que ya sumamos 402.000 individuos a quienes les desborda el dinero hasta por las costuras de sus trajes. Décima potencia mundial España en millonarios y multimillonarios, el crecimiento de este sector durante 2012 ha sido espectacular, aupándose al octavo puesto entre los que han registrado el mayor aumento. La política del PP les ha ido como Dios, si se me permite la expresión. Las políticas neoliberales y la propia crisis, bien es verdad. Desde 2007 los adinerados hasta la obscenidad van en ascenso libre en todo el mundo, con unas pocas excepciones.

Como suele pasar, en España el número de millonarios crece con el mismo vigor que el de los afectados por la pobreza severa: vivir con menos de 307 euros al mes (calderilla para el grupo anterior). Ya son 3 millones de personas. Y ya la pobreza aguda afecta a un 26,7% de los niños, tras aumentar el triple que en la UE. En Cáritas, autores del informe que lo evidencia, mostraron alarma porque las medidas adoptadas han acarreado “el abandono, injusticia y desposesión de los derechos más básicos de las personas”. La “cargas” a los más vulnerables han sido de profundidad y ancha amplitud.

El Consejo de Europa (nada que ver con el Consejo Europeo, el gobierno de la UE) incide en la misma cuestión porque son hechos incontestables. Advierte que los recortes practicados por el PP –atentos a la frase- “degradan los derechos humanos”. También llama la atención sobre el aumento de la violencia policial contra las manifestaciones de protesta. El gobierno recibe a palos ese derecho democrático, dibujando un panorama bien explícito.

Como será de famosa la afilada tijera del PP que hasta el FMI ha entrado a valorarla advirtiendo que tanto tajo a la sanidad va a resultar a la larga “más caro”. El dolor que los recortes están infiriendo a los españoles no, el costo. Que por ahorrar en unas mamografías luego se tenga que pagar el tratamiento de un cáncer, por poner un ejemplo, y ni siquiera sea rentable obligar a los enfermos a cotizar por sus medicinas. Y es que aunque se les abandone a su suerte y se pudran, algún gasto harán que se podía haber evitado.

Y eso que todavía no se ha evaluado cómo afectará la merma del poder adquisitivo de las pensiones. Con ella y los repagos y las alzas de precio de todo, y el paro y la bajada de salarios, se está pinchando el “tradicional” -y tan amado por los partidarios de ahondar en la desigualdad social- “colchón familiar”. Ya no tendremos ni dónde caernos muertos tras las próximas “cargas”.

Un tercio de quienes mueran lo harán con dolor intenso, decían este fin de semana los especialistas en cuidados paliativos. También ha “ahorrado” el gobierno en eso. Y en el CNIO para la investigación del cáncer. Y en todo tipo de investigación. No cabe pues, “cargar” más sobre la mayoría de la población. ¿Y sobre los más ricos qué ha caído? Millones en tropel como si se hubiera desparramado sobre ellos el cuerno de la abundancia. Qué casualidad. ¿Se han vuelto de repente mucho más listos y emprendedores? Será eso y no la evidencia palmaria de para quién y contra quien viene gobernando el PP.

No sabemos verlo, pero las palabras de ese genio del género fantástico que es el presidente del gobierno español suelen traer mensajes subliminales. Cuando habla de un reparto justo o equilibrado de cargas no se refiere a lo que los ingenuos ven a primera vista. Él habla como lo haría un experto… en demoliciones. Su misión es abatir el Estado del Bienestar y la sociedad tal cómo la conocimos en las últimas décadas. Y en eso es una primera figura. Su equipo –de políticos y medios de comunicación- utiliza los nuevos métodos: cizallas hidráulicas rotacionales y machacadoras de piedras silenciosas junto a las tradicionales excavadoras para cortar o atravesar madera, acero y hormigón. Para que los más fieles o escasamente pensantes no adviertan sino “reformas”. Pero, como allanado el camino apenas resta ya el paseo triunfal, el objetivo se ha vuelto urgente, por pura satisfacción propia. Rajoy parece querer advertir que ya ha dispuesto lascargas finales en los cimientos y puntos estratégicos para que el edificio implosione y se vaya al cuerno en segundos. Lo que queda de él. Es importante la precisión en la técnica porque se trata de preservar todo lo que queda fuera del perímetro a derruir. Es bien evidente qué y quiénes en este caso.

Disciplinadas hormigas zombies acuden, por millones, a llevar los explosivos para ayudarle en la tarea.

*Publicado en eldiario.es

Las negras alas del cuervo ultraderechista

12-0.WashintonPost.pg

La imagen ilustra la información del Washington Post sobre el 12-O en España y la ha encontrado Javier Pérez de Albéniz.  Y es que España está inmersa en la peligrosísima ola ultraderechista que está invadiendo el mundo. Una vez más. Sin aprender de los terribles errores pasados, ciegas mentes fanáticas culpan a sus iguales o más desfavorecidos de una crisis que provocaron y mantienen quienes se siguen enriqueciendo con el dolor de los demás. Aquellos dirigentes a quienes defiende la extrema derecha precisamente.

En Francia el partido de Marine Le Pen tiene las mayores expectativas de voto para las europeas y acaba de arrebatar al Partido Comunista la alcaldía de Brignoles, cerca de Marsella. El nuevo alcalde es de origen español por cierto.

Hungria, Holanda, Noruega, la peste parda -como la llama Javier Valenzuela- avanza de forma tan ostensible que solo la despreocupación actual no lo advierte. Algo inconcebible tras los precedentes de los años 30 del siglo pasado y por similares orígenes.

Otra gran periodista,  Soledad Gallego-Díaz, llama la atención sobre cómo la ultraderecha ya no es vista como extremista, sino como alternativa política. Y eso por la similitud que se está dando entre estas formaciones y los partidos conservadores que pasan por ser democráticos. Y, sin duda, por el silencio de los políticos demócratas frente a la bestia que se avecina, o, peor, ya anida en muchas actitudes que hoy vivimos como normales. Dice así Soledad:

“Los dirigentes que aceptan recortar los derechos civiles, los portavoces que comparten el lenguaje autoritario de los extremistas, los grupos sociales que se limitan a realizar débiles intentos en defensa de la democracia, serán los responsables de que esos extremistas lleguen un día a ocupar extensas áreas de poder. Dirán que la culpa la tuvieron los cada vez más furiosos parados o la atemorizada clase media, como ahora acusan a los ciudadanos de haber provocado el hundimiento de los mercados financieros con su consumo descontrolado. Pero la responsabilidad será de quienes, siendo políticos demócratas, una vez más, han caído, y nos habrán hecho caer a todos, en la peor de las trampas: hablar de los temas, de la agenda y de los intereses de quienes no lo son”.

Coincido con ella, sobre todo quiero resaltar también el hecho evidente de que “No tiene por qué ser así“. Pero lo está siendo ya. En muchos países europeos… y en España. Este festín de aguiluchos y proclamas franquistas que se desarrollan con total impunidad.  Cargos públicos que no son repudiados en el acto por mostrarse diáfanamente fascistas. Las actitudes autoritarias del poder in crescendo. El PP impidiendo con la apisonadora de su mayoría absoluta que se persiga la apología del franquismo, tipificada como delito, tal como lo es en Alemania el nazismo. Más claro, un manantial.

Es cierto que “no tiene por qué ser así”. Parece mentira el grado de ceguera e irresponsabilidad de cuantos con un mínimo gesto podrían evitar esta tragedia.

En busca de una izquierda como la derecha dice verla

Cualquiera diría que la derecha ha emprendido una de sus frecuentes campañas para ayudar a que el Partido Popular avance sin problemas en la demolición del Estado de bienestar y se perpetúe en el poder. Con sorprendente unanimidad y coincidencia en días y mensajes –vamos, como si recibieran el mismo e-mail con instrucciones a diario–, asegura que la izquierda está en desuso y que lo fetén es ser como ellos. Uno de sus más brillantes y profundos ideólogos, Esteban González Pons, lo describía en ABC el domingo con esta aguda sentencia: «Ser de derechas es ser de centro». En la portada, un Carlos Marx, llorando pétalos de rosa deshilachada, quedaba aprisionado entre una hoz desvaída y un martillo de medio pelo. Se ha acabado la superioridad moral de la izquierda. Les deprimía tanto sentir ese peso hasta hace cinco días justos, que ahora son felices al haber ahuyentado la evidencia que les acomplejaba.

En profunda contradicción, toda la corte del PP –medios, tertulianos y políticos varios en declaraciones por turnos medidos– nos muestra a una izquierda simbolizada en un solo partido; en este caso, el PSOE. Para la derecha, «la izquierda» es el PSOE únicamente. Conviene acotar bien al enemigo porque el mensaje va para débiles mentales. Y da muchos réditos. Fuera del puño y la rosa, todos son comunistas. Y ser comunista es malísimo. Una de las consignas debe mandar asimilarlo al nazismo y al terrorismo porque ahora lo repiten, textualmente, con frecuencia. Tertulianos innombrables dicen –ante el espectacular auge y tolerancia a la ultraderecha, fascismos y franquismos incluidos, naturalmente– que hay que condenar por igual «la apología» del nazismo que la del comunismo. Como si sus postulados ideológicos tuvieran la menor similitud. Por lo visto es lo mismo propugnar la supremacía de una raza sobre otra que la igualdad de los seres humanos.

Descartados, pues, los diablos con cuernos –tratando de que la ciudadanía se contagie y también los ignore o los menosprecie–, nos queda el PSOE. El de Rubalcaba. Y ahí le vemos convocando todas las manifestaciones que se producen en el Estado español, por ejemplo. Donde no llega la sociedad movilizada, o coartada por los palos y multas que dispone el PP, está el PSOE para ayudarla. Todas las mareas, blanca, verde, violeta, amarilla o fucsia, si se tercia, parten de ese incesante e hirviente foco de agitación en pro de los derechos ciudadanos que es la calle Ferraz de Madrid. El 15M y todos los movimientos sociales, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, son oscuras conspiraciones de Rubalcaba que tejió esos hilos de protesta para lograr su silla en La Moncloa. Hiperactivo, abandonando tareas que le darían más relumbre personal por dedicar todo su tiempo a organizar “algaradas callejeras”. Sin motivo. Los desahuciados por los bancos a los que se da dinero público, los parados, pensionistas, dependientes sin ayudas, las víctimas de la sanidad pública, los escolares y universitarios, todos los ciudadanos que hemos perdido poder adquisitivo como nunca en la historia reciente, son de atrezzo. Los fabrican los militantes del PSOE en cartón piedra o con plastilina. Unos artistas.

Nadie debe dudar que fue el PSOE quien promovió desde sus inicios la interposición de demandas y querellas –que para que no se note presentan otros– destinadas a frenar los abusos y errores de los bancos: Bankia, #querellaparaRato o afectados por las preferentes. Y, desde luego, se han empeñado con ahínco en parar la privatización de la sanidad pública de Madrid. Han logrado hasta su suspensión cautelar. Lasquetty, ese prohombre que solo busca nuestro bien como todo el PP,lo sabe bien.

La izquierda se opone casi con fiereza al código penal de Gallardón y a la vuelta de la justicia a un régimen autoritario y elitista. A las leyes retrógradas o directamente preconstitucionales, como ha llegado a calificarlas el CGPJ, a la venta hasta de nuestro Registro Civil. Y una vez más en cabeza de las reivindicaciones, Rubalcaba y su ejecutiva, exhaustos de tanto desgañitarse por todos los atropellos que está sufriendo la sociedad. Abandonando en plante el Parlamento para que nadie pueda pensar que los secunda. Una oposición férrea, de izquierda radical, como según la derecha hace.

Como será de maquiavélico el PSOE que, sin ser siquiera decidido partidario de celebrar una consulta sobre la independencia de Cataluña sino todo lo contrario, es el autor intelectual de la propuesta. El coleguilla de derechas Artur Mas se vio literalmente impelido a hacer como que el sueño de su vida era la secesión, por imperativo de los socialistas. Solo ellos son los culpables de la ruptura de España; de la una, grande y libre. Es lo que mayor factura ha pasado a la izquierda. El resto de los españoles estamos en un sin vivir por eso.

La crisis financiera internacional, los defectos estructurales de España, las consecuencias del austericidio actual que aplica el PP, todo es culpa del PSOE. Hasta del analfabetismo funcional de los ciudadanos que ha ratificado la OCDE. No está labrado en siglos de disuadir el pensamiento crítico, fue la LOGSE que en oscuro complot se obligó a estudiar ya a hurtadillas hasta en colegios de la época franquista, a la vista de los peores datos en las edades evaluadas por el informe. Algo salió mal en el plan que propiciaba un electorado capaz de engullir todas las patrañas de políticos desaprensivos y, casualmente, acabó dando mayorías absolutas al PP.

Un duelo de titanes se brinda a los ojos de la sociedad atónita. Esa derecha de centro. Esa socialdemocracia comprometida y de gran arrojo. Esa izquierda auténtica ensayando la representación del viejo éxito: «Frente Popular de Judea versus Frente judaico popular», en espera de que esta vez se consiga llegar a un punto de consenso.

Los ciudadanos que bordeamos la desesperación ponemos velas a la Virgen de Fátima (o sea, la de El Rocío) y a la de Génova, a ver si, a base de insistir, por lo menos nos consiguen algo parecido a una izquierda como la que ellos pintan. Más compacta en sus objetivos a ser posible. Porque, mientras, la derecha sigue dictando qué es qué.

*Publicado en eldiario.es

¿Tú también eres un insoportable «riesgo financiero»?

El FMI ha mejorado en dos décimas sus previsiones de recesión para España. No de crecimiento, de recesión. En lugar de caer en 2013 un 1,5%, será “solo” un 1,3%. En 2014 las cosas, dice, irán algo mejor. No el paro que seguirá en el 25% hasta 2018 (el histórico 20N de 2011 no llegaba al 23%). Ni el consumo, ni el crédito. Por tanto, continúa también la “necesidad” de seguir haciendo muchos más ajustes. España precisa bajar aún más los sueldos. Para competir con los trabajadores asiáticos. Las pensiones tampoco nos las podemos permitir. Ni nosotros ni nadie ya. Nada ha contradicho, sino todo lo contrario, aquel informe del año pasado en el que el FMI argumentaba detalladamente, y sin el menor disimulo, que la longevidad es un riesgo financiero.

El periódico 20minutos publicaba el informe completo del FMI sobre las pensiones. Y lo resumía en su artículo. Entresaco frases del Fondo Monetario Internacional:

“Vivir hoy más años es un hecho muy positivo que ha mejorado el bienestar individual. Pero la prolongación de la esperanza de vida acarrea costos financieros, para los gobiernos a través de los planes de jubilación del personal y los sistemas de seguridad social, para las empresas con planes de prestaciones jubilatorias definidas, para las compañías de seguros que venden rentas vitalicias y para los particulares que carecen de prestaciones jubilatorias garantizadas”. Véase aquí la preocupación por las empresas que hicieron mal los cálculos y contrataron “pensiones vitalicias”. El que la gente no se muera en cuatro días fastidia el negocio. Y eso el FMI no lo puede consentir.

Sigamos: “Las implicaciones financieras de que la gente viva más de lo esperado (el llamado riesgo de longevidad) son muy grandes. Si el promedio de vida aumentara para el año 2050 tres años más de lo previsto hoy, los costos del envejecimiento —que ya son enormes— aumentarían 50%”. ¿Será por eso que también están degradando la sanidad? De paso que proporciona lucro privado, la rebaja de su calidad y extensión mata unos cuantos y reduce la esperanza de vida. En España bajó en 2012, primer año de la Era PP, por primera vez en una década.

En fin, el FMI proponía y propone -por si acaso la mortandad no es suficiente- que la edad de jubilación “aumente”, es decir, que se pague más tarde la pensión o más recortada o/y disminuir el monto de las prestaciones. Cobrar aún menos. El que Vd. cotizara treintantos, cuarenta años, no tiene la menor importancia. Añade el organismo de la ONU –el FMI pertenece a Naciones Unidas como sabéis- que urge ya tomar medidas no vayan las empresas a encontrarse con el fiasco de ganar algún dinero menos. No lo dice así, textualmente, pero le entendemos. Y en España han seguido sus indicaciones como acabamos de ver.

Lo tenemos crudo. Los trabajadores en activo a ver reducidos sus sueldos para “competir” con aquellos a quienes llevábamos décadas de avance en desarrollo. No son aún un problema para la codicia, salvo que se empeñen en comer, estar sanos, o llevar a sus hijos al colegio o a la Universidad por encima de las posibilidades que les ha decretado el sistema.  El resto, en particular los ancianos, constituyen “un insoportable riesgo financiero”.

Entraron contritos por el derrumbe de 2008 que ellos mismos habían causado por su avaricia que les llevó a ejecutar muy malas prácticas y para conseguir la ayuda de dinero público que los reflotara. Se les dio y se les da en cantidades escandalosas, pero no tienen bastante. Iban a refundar el capitalismo. Y sí, les dejamos entrar. Y cuando la bestia empezó a dar muestras más que ostensibles de su depravación, seguimos diciendo que había que esperar. Ahora ya la consigna se centra en el “es lo que toca”.

Aunque empleo el plural, en absoluto me siento responsable de la idiocia colectiva, de la pasividad degradante que ha permitido esta situación. Ya hemos llegado al punto de decir que vivir es un gasto insoportable. No las diabólicas personas que perpetran estos atropellos, el resto.

El gran depredador está instalado en casa. Como humano, tiene la posibilidad de usar su cerebro y las cámaras de gas al igual que su antecesor Adolf Hitler. También puede matarnos de inanición, de hambre, enfermedades y dolor.

Le dejaron entrar las masas desinformadas. Le mantienen ahí los pobres de espíritu. Le alimentan -para que se fortalezca y nos siga destruyendo a todos- cuantos siguen mirando para otro lado y quienes aún buscan explicaciones peregrinas y confían en promesas de “recuperación”. En cabeza, quienes difunden datos incompletos para vender un futuro falso. Lástima que no sean ellos solos, todos ellos, su plato de comida. Aunque no es buena la ley de la selva, mejor sería domeñar al salvaje capitalismo que hoy se enseñorea de nuestras vidas. Es cuestión de vida o muerte. ¿Alguien lo duda?

La OCDE certifica el analfabetismo funcional de los españoles

Los adultos españoles tienen el peor nivel educativo de la OCDE. Este organismo ha realizado una especie de Informe PISA para mayores (de 16 a 65 años) y ha encontrado que somos los últimos en matemáticas de 23 países, y los penúltimos en comprensión lectora, solo superados en este caso por Italia.

Tenemos problemas para entender prospectos de medicamentos, una cuenta de la compra con ofertas variadas o para interpretar estadísticas sencillas como por ejemplo analizar gráficas del recibo de la luz o libros como El Quijote. Lo especificaba la secretaria de Estado de Educación, Montserrat Gomendio. Quien, para no variar, echó la culpa de esta situación a la LOGSE, la ley de educación socialista que hizo universal y gratuita la enseñanza. Es probable que ella también tenga comprensión lectora al evaluar este dato y las edades de los estudiados.

Sin embargo, uno de los datos destacados del informe señala que los jóvenes puntúan mucho más alto que los mayores y están más cerca de la media, aunque siempre por debajo. De hecho, la diferencia entre los resultados entre unos y otros, mayores y jóvenes, (30 puntos) es de las más grandes (junto a la de Corea) de todos los participantes en el estudio. Japón  y Finlandia se sitúan en cabeza de la lista también entre los adultos.

El País hace un análisis detallado del estudio  que enlazo para los más interesados. Y también se detiene en la diatriba -desatada por el PP- de si tiene la culpa o no la LOGSE del analfabetismo funcional de los españoles. Llenarán horas las tertulias de tertulianos –valga la redundancia pero es que podían ser de pensadores, de expertos- con este tema para seguir idiotizando al personal. Menos mal que algún profesor dice que no es lo mismo evaluar los resultados de colegios solo para élites que podían pagarlo que la educación para todos que trajo la LOGSE.

En eldiario.es nos dan más detalles: los adultos españoles se quedan, de promedio, en el nivel 2, que equivale a realizar cálculos matemáticos sencillos. Eso sí, no entienden el gráfico de la factura de la luz ni pueden gestionar presupuestos, y tampoco son capaces de encadenar cálculos aritméticos de forma correcta para hallar el precio final de la compra.

Y sus consecuencias:

Lo cierto es que las cifras marcan una relación directa entre el desempleo y el nivel educativo. La tasa de paro para los españoles con competencias matemáticas en los niveles -1 y 1 es del 28%, más de tres veces la que registran quienes tienen competencias en los niveles 4 y 5, que es del 8,4%. El salario de los primeros es menos de la mitad de los segundos.

Y algo más:

Pero el informe PIAAC revela otro dato preocupante en el contexto de la altísima tasa de paro juvenil, que supera el 56%. Los jóvenes españoles no están, de media, al nivel de sus pares europeos. Esto, según el estudio «complica sus opciones de competir por los puestos de trabajo en un mundo cada vez más globalizado». 

El escaso uso de la cabeza para razonar es bien patente en los españoles, depende de la educación adquirida en la escuela pero no solo de ella, por supuesto. Ya Ortega y Gasset destacaba el orgullo patrio por la ignorancia, somos el único país donde se presume de la incultura.

Las razones de fondo las concretaba, con otro motivo, Ignacio Escolar hace unos días al fijar unos antecedentes incuestionables:

“En el caso de España, hablamos de un Estado que solo consiguió acabar con el analfabetismo hace apenas 40 años, casi un siglo más tarde que los países del norte de Europa con los que hoy nos queremos comparar. Nuestro porcentaje de universitarios es hoy alto, pero el factor que más influye en la educación sigue siendo el nivel educativo de las familias: cuántos libros había en la estantería del salón de sus padres. La herencia de un siglo XIX para olvidar y un siglo XX derrotados por una dictadura aún se nota, y mucho, en la España de hoy. Fenómenos antropológicos como el de Carlos Fabra, en Castellón, demuestran que el caciquismo jamás se marchó”.

Una base lamentable, propicia para hacer crecer alcornoques. El deterioro que observa la alto cargo del PP a partir de los 90 podría tener también relación con la nueva era del consumismo y el lucro  y,  sin duda, con la forma de encarar la información y el ocio desde aquella época. Es entonces cuando surgen las televisiones privadas.

Me centraré en esto para poner un ejemplo. Se acaba, hasta en la cadena pública, la producción de obras como D. Quijote de la Mancha, los Gozos y las sombras, Fortunata y Jacinta, Historias para no dormir, Doce Hombres sin piedad, El Rinoceronte, Eloisa está debajo de un almendro, La cabina, El asfalto, Historias de la frivolidad, Mariona Rebull, la Sra. García se confiesa, La bola de cristal, La mandrágora, La edad de oro, Érase una vez el hombre, El hombre y la tierra, que llevaba a cabo a pesar de ser llamada “la caja tonta”. Ha llegado la competencia, que siempre es sana; peor el reparto del negocio, la lucha por él en exclusiva.

A principios de los noventa empiezan a emitir Antena 3 y Telecinco, antes de acabar el año lo hará Canal Plus, de pago por visión, salvo los informativos y algún programa.  El primer día de Antena 3 ofrece, desde las 8 de la tarde, la presentación de su director general Manuel Martín Ferrand, luego noticias con José María Carrascal, la picota, la ruleta de la fortuna con Mayra Gomez Kempt, Y con el bebé son cinco, la tarántula de Antonio Herrero, un show de Juanjo Menéndez y videoclips hasta la despedida y cierre.    Telecinco se estrena el 3 de Marzo, media hora más tarde, a las 20,30. Con una gala inaugural, la película En busca del arca perdida, y boxeo. De cómo siguieron sois testigos.  A peor, a mucho peor aún, impregnando toda la sociedad.

La lectura de titulares en lugar de noticias completas, o de SMS o mensajes apocopados tampoco ayuda. No hablemos ya de la tarea épica que parece representar leer un libro. El último mío está dedicado precisamente a estimular el gozo de pensar. Pero… es escritura, todo es escritura, y esta gente analfabeta que decide solo ve la televisión. Y ya sabemos qué ve en televisión.

En todo caso el informe de la OCDE ha ratificado lo que es una clara evidencia: la incultura de los españoles, su pereza para adentrarse incluso en los razonamientos más simples. Pero, eso sí, explica la situación en la que nos encontramos: con mayoría absoluta del PP y con mucha gente aún engullendo sus patrañas a pesar de los atropellos sufridos y de cómo ofenden a la inteligencia. Por el bien de generaciones futuras, esto debería cambiar de una vez. Es una prioridad nacional sacar a tantos españoles de la burrez.

vergara.existen

La diferencia entre ser ciudadanos o cantamañanas

rajoy.floripondio

Rajoy estuvo en Japón. Para vender a los empresarios nipones que los españoles tenemos ya los sueldos más bajos de Europa. Restó importancia a la catástrofe de Fukushima, demostrando cuán irresponsable es en todas las circunstancias en las que se encuentre. Pero quiero llamar la atención sobre cómo el líder del PP ha conseguido –al punto de presumir de ello- que los salarios españoles puedan competir en miseria con los de países llamados en desarrollo. Pobres, para ser claros. Con sociedades desiguales en las que se agudiza la pobreza de una mayoría, para ser todavía más precisa.

Más de trescientas personas, hombres, mujeres y niños, morían esta semana en Lampedusa al tratar de llegar a la costa de Europa. Por ¿un incendio? No, por las terribles injusticias del sistema, por leyes inhumanas y por la más lacerante hipocresía. Los mejores, aquellos que dejan sus casas para luchar por un futuro mejor. Es decir, como se están viendo obligados a hacer, a volver a hacer, los españoles.

La legislación contra los inmigrantes que puso en marcha Berlusconi –y que algunos nos cansamos de denunciar- propicia este tipo de catástrofes. La de todos los días con su goteo de muertes y deportaciones, y ésta que, por su magnitud, ha sacado los colores incluso a gobernantes y medios que suelen apoyar el trato vejatorio a los llegados de fuera… sin dinero bajo el brazo. Se ve más.

Alberto Ruíz Gallardón prepara una reforma del Código Penal que precisamente penaliza a quienes faciliten la entrada, acojan, ayuden o alojen a inmigrantes indocumentados. Podrán ser castigados con dos años de cárcel. Algunos colectivos de ayuda a los inmigrantes se movilizaron en abril pasado y han recogido más de 100.000 firmas con la campaña “salvemos la hospitalidad”, nos cuenta Cuarto Poder.

También les “hemos” quitado la tarjeta sanitaria para que, caso de sortear todas estas trabas, lleguen a morir como perros si contraen una grave enfermedad. Los españoles sin recursos tampoco andarán muy lejos. Repagar las medicinas está acarreando que algunas personas ya no lleven todo el tratamiento que les sería necesario.

Leo que, entretanto, Suiza va a llevar a cabo uno de sus habituales referéndum donde los ciudadanos deciden sobre cuestiones que les afectan. Ahora se plantear fijar una Renta básica por la que todos los adultos recibirían 2.500 francos suizos mensuales (más de 2.030 euros) que pagaría el Estado. Está creciendo la movilización social para acabar con las desigualdades salariales que también allí se están dando aunque en muchísima menor medida. Como escribía en mi último libro, “en el continente, el país donde los ciudadanos son más ricos (y que no pertenece a la Unión Europea) es Suiza: con 360 143 euros de media por adulto. Aunque también se han reducido sus ingresos”. En España son 80 594 euros. O eran. Porque los datos del informe Global de la Riqueza de Credit Suisse, son anteriores a los grandes tajos dados a nuestro poder adquisitivo por el PP.

Cierto que Suiza con su tolerado papel de paraíso fiscal por excelencia y con su dura política antiemigración –ignoro si al punto de dejar morir a seres humanos como estamos hablando aquí y en toda la UE neoliberal- no es un ejemplo a seguir. Lo es la toma de conciencia ciudadana, el ser un país organizado, terminado y sin cantamañanas del calibre de Rajoy en el gobierno. O de gran parte de su equipo. O de equipos anteriores.

Es lo que hay. Bernardo Vergara lo ha explicado como nadie hoy en eldiario.es

 

vergara.existen

Devuélvannos nuestro dinero

Sres. Gobernantes, tenemos que plantearnos la revisión de nuestro contrato de ciudadanía. Hablo en mi nombre pero también en el de muchos a quienes ni les salen las cuentas, ni justificaciones razonables y éticas a las decisiones que se están adoptando. Verán, yo acepté pagar impuestos porque, según nuestra Constitución, vivimos en un Estado social que iba a ocuparse de necesidades básicas de las personas que lo componemos. De sanidad, educación, trabajo, vivienda, pensiones, transportes, justicia, información, protección a los más desfavorecidos, derechos. Somos un país que históricamente ha dedicado menos dinero que la media europea a estas partidas y podíamos comprender una cierta demora en la obtención de objetivos plenos; lo que es intolerable es que, lejos de avanzar, se hayan recortado hasta los extremos que hoy nos ocupan.

En mi caso concreto, trabajo desde los 13 años. He pagado, por tanto, dinero al Estado como para residir en mi jubilación con todo tipo de comodidades, una sanidad sin cortapisas, y, si nos ponemos exquisitos, hasta para viajar frecuentemente a los balnearios de Baden-Baden o donde quiera que me apetezca. Como soy solidaria y hasta ahora me sentía parte de una comunidad, prefiero que reviertan en mí una cantidad digna, que me libre de sobresaltos, y repartan el resto para cubrir lo que otras personas necesitan. Que jueguen con mi dinero y me ofrezcan un futuro de precariedad no me parece admisible.  En absoluto.

Yo pagué, pago y pagaré mientras viva, también y sobre todo para que mi hijo y todos los hijos de otros padres pudieran tener una vida. Un trabajo de acuerdo con su preparación que les permitiera formar una familia si era su deseo, les pagara casa, un buen pasar y un retiro seguro. Carecen completamente de todo eso. Salvo los hijos, sobrinos, amigos y toda la parentela de Vds.

He cotizado durante décadas para que los enfermos puedan curarse al menos como se hacía hasta que Vds. llegaron a los diversos gobiernos que regentan. Para que niños y jóvenes puedan acceder a una educación en conocimiento y en valores, en espíritu crítico. O para que no dejen en la calle a familias enteras, bancos y cajas a los que Vds. han dado nuestro dinero.

Pido también no romperme la crisma al andar por las calles llenas de socavones cuando son capaces de gastarse 220.000 euros en que la alcaldesa que me dejaron en herencia haga el ridículo internacional alardeando de relaxing cafés con leche.

Es cierto que  España, su España, debe mucho dinero. Mucho más desde que están Vds. en el gobierno. Gracias exclusivamente a su gestión, la deuda pública ha crecido exponencialmente. Los más de 30 puntos de incremento en apenas dos años que aceptan, sin mover un músculo, entran en los anales de la economía ficción, si no fuera tan dolorosamente cierto. No cabe alimentar más el negocio de la especulación que representa cuanto rodea a la gestación, pago e intereses de la deuda pública, a la que Vds. se dedican con especial preferencia.  Costéenlo de su bolsillo, sáldenlo como les parezca, pero no nos esquilmen más.

También he pagado por derechos inherentes a residir en un país democrático. Mi derecho a la información –hoy tan manipulada– o a la libertad de expresión y manifestación, tan legalmente amenazadas. Devuélvannos al menos los derechos que teníamos.

Quiero que no me timen con la Justicia, ya ven. Que los chorizos vayan a la cárcel sea cuál sea su pedigrí. Ya saben de qué hablo, las personas no tenemos pedigrí; me refiero a las alimañas que se aprovechan hasta de la vida de otros para lucrarse.

Vamos a ser razonables. De no cumplir estas demandas con prontitud, hemos de regresar a las condiciones básicas para suscribir un nuevo acuerdo. Comencemos por la devolución del 90% de todos los impuestos que hemos pagado. Es lo justo y se lo explico. Su gobierno –como otros con anterioridad– aprobó una amnistía para las fortunas evadidas a paraísos fiscales, cuentas opacas dentro y fuera del país y dinero negro. No fue muy exitosa porque Vds no dan una más que a derechas, pero a estos delincuentes solo les cobraron un 10% de impuestos. La necesaria igualdad ante la ley exige que todos los ciudadanos recibamos igual trato. Nos sentimos discriminados –y lo que es casi peor– estúpidos por haber pagado lo que los evasores se quedaron íntegra y tan ricamente para ellos.

Con ese dinero, nuestro, podemos organizarnos para volver a tener –mejorado– un Estado del Bienestar como la lógica manda. Apáñense con sus compromisos adquiridos. Ensayen ese hermoso Estado Mercantil y usurero que les gusta en una isla a la que se trasladen todos Vds. y que ahora con el neoliberalismo pueden comprar a buen precio. Déjennos vivir al resto.

Han roto el contrato social, el contrato de ciudadanía. La menor de las reparaciones –igual hay que estudiar más– es siquiera que nos devuelvan nuestro dinero. Lo dice, con especial ímpetu, aquel himno que tiene su origen en los cantos de los estibadores negros más sojuzgados, con este gran énfasis perifrástico: Pay me My Money down. No sé si lo saben, pero la esclavitud se erradicó hace tiempo.

*publicado en eldiario.es