Un inmenso hedor a podredumbre

«El Partido Popular presionó para impedir que Gómez Bermúdez interrogase a Bárcenas». Lo cuenta Gonzalo Cortizo, un periodista absolutamente sólido. Añade que “Rajoy llamó personalmente en la mañana del jueves al CGPJ para interesarse por el reparto judicial del caso Bárcenas y manifestar su preocupación por la imagen que está trasladando la Audiencia Nacional”. En el PP cundió el pánico ante la posibilidad de que Gómez Bermúdez dictase un auto de ingreso en prisión para Bárcenas, explica Cortizo.  La alarmante noticia no ha producido mayores reacciones.

La Fiscalía Anticorrupción, por otro lado, ha encontrado  partidas concretas de cuatro ingresos de dinero sospechosos en las cuentas del PP entre 2002 y 2003 tras cruzar la contabilidad de la trama de Francisco Correa, imputado como cabecilla de la Gürtel,  con los extractos del depósito para donaciones facilitados por el partido al Tribunal de Cuentas. Luis Bárcenas y Jesús Sepúlveda, marido de la ministra Ana Mato, aparecen presuntamente implicados en estas entregas. Ambos han estado a sueldo del PP hasta que se desató la «cierta» alarma social y Sepúlveda ha recibirá una indemnización por despido improcedente de  229.000 euros. Recordemos que el 95% de los ingresos del PP proceden de dinero público.

Al PP le ha desaparecido su contabilidad anterior a 1995. No la guarda. Enorme casualidad. Confianza en su gestión.

Y frente a todo esto, apenas encontramos una respuesta en la buena dirección: IU estudia querellarse contra los jueces que impidieron la declaración de Bárcenas ante Bermúdez. Es toda la sociedad quien debería implicarse.

EREs andaluces, caso Fabra, Urdangarín campante, los trapicheos que implican a CiU, las amistades entrañables del propio Rey, tenemos un grave problema. Pero tal vez el mayor en estos momentos sean las alarmantes actuaciones del partido en el Gobierno de un país, de su presidente. Han recibido las llaves de la caja fuerte, de la aprobación de leyes, de nuestro presente y futuro. Las presiones a los jueces que, como se ve por la evidencia, dan frutos.

“La corrupción es incompatible con la democracia y hiere gravemente a los propios fundamentos del sistema”, escribía hace tiempo Carlos Jiménez Villarejo, el primer fiscal anticorrupción. Ese cáncer está carcomiendo España. Las pruebas de esa realidad son también palmarias.

El programa que el PP tuvo que haber contado

Mariano Rajoy ha reconocido que tendrá que revisar las previsiones económicas que había hecho su gobierno para 2013. Y se ha quedado tan ancho. Sus cálculos fueron tachados de optimistas a todas las bandas. Todos los organismos internacionales y fundaciones de estudios españolas les dijeron que no era creíble una caída del PIB del 0,5%. Estimaban que andaría entre el 1,3% (FMI, por ejemplo) y el 1,4% (OCDE).  Un error de estas características influye –para mal- en toda la economía. De serlo. El objetivo último es presentar mejores registros aunque sean ficticios y tengan un elevado coste. Han hecho lo mismo con el déficit, al que ha maquillado retrasando pagos a enero. Y la deuda se les ha disparado del 68,5% en que la dejó Zapatero al 85,3% llegando al mayor endeudamiento en más de un siglo. Una gestión rotundamente nefasta.

Lo asombroso es que Rajoy ni se inmute –ni lo haga tampoco la sociedad- al quedar en evidencia, tanto la gestión como los cálculos presuntamente fallidos. Las mentiras a fecha fija tienen este recorrido. Cuando caduca el plazo marcado emerge la verdad. Entonces se vuelve a mentir y se mira para otro lado. Hasta ahora les ha funcionado. Pero ¿Qué pasará cuando la recuperación que sacan de la chistera cada poco se estrelle de igual modo contra la realidad?

Si un partido político no es honesto, la verdad debería ser exigible por el propio sistema democrático. El PP tenía que haber contado lo que pensaba hacer. Ayudémosles en la tarea. Cuanto sigue son actuaciones –reales- del Partido Popular de las que no dijo ni palabra en campaña. Esto es lo que debió contar:

Haremos una reforma laboral del gusto de los empresarios para que puedan pagar menor salario y despedir sin apenas costo. Una economía “competitiva” se labra con bajos costes salariales. Que luego no sea tampoco competitiva da lo mismo, mientras unos cuantos -quienes deben- ganen más.

Solo en el primer año elevaremos el paro en más de 800.000 personas y reduciremos los subsidios de desempleo que «desestimulan» de buscar trabajo. En particular, iremos contra los parados mayores de 55 años que tengan algún familiar del que tirar porque “la familia” está para eso. Un nuevo empleo no lo van a encontrar en su vida.

Lo mismo haremos con los jóvenes a los que animaremos a hacer las maletas y marcharse de España para que nos bajen un poco las cifras del INEM. Son los más molestos si se ponen a protestar.

No creemos en lo público. Cuando uno enferma, si no lo puede pagar, ha de recurrir de nuevo a la familia o buscarse la vida como pueda. La sanidad –que tan bien funcionaba hasta nuestra llegada- es cara –diremos-, y, sobre todo, muy rentable gestionada por amigos de beneficios privados. Pondremos repago farmacéutico, sacaremos de la sanidad pública más de 400 fármacos, haremos pagar por las sillas de ruedas, las muletas y hasta las ambulancias. Suprimiremos pruebas diagnósticas, incluso de prevención en los bebés. Como lo que importa es reducir el déficit –aunque no lo consigamos ni hasta arriba de anteojeras y rímel- nos cargaremos también la formación de médicos para trasplantes. De toda la vida los pobres han muerto más que los ricos.  Privatizaremos cuanto podamos. Nos obstinaremos hasta volver a quedar en evidencia porque da igual.

Subvencionar la ayuda dependencia es un regalo innecesario, cuando hay familiares –particularmente mujeres- que pueden cumplir esa función. Esto lo recortaremos hasta el chasis.

Suprimiremos médicos y maestros en el ámbito rural, y servicios de transportes. Lo bucólico se paga. Una nueva Ley de Costas, con ladrillos por doquier, hará emigrar al secano y eso no puede ser gratis. Nada es gratis.

Ya hemos avisado –esto sí- que nos sobra la asignatura de Educación para la Ciudadanía y también la de Ciencias para el Mundo Contemporáneo. Hacen pensar. Hacinaremos las aulas para fomentar la comunicación de los escolares. Pondremos a trabajar el doble y en materias que no dominan a los profesores a ver si se estrellan. De universitarios nada. Solo los ricos estudian, aunque tengan pocas luces.

Como no creemos en lo público, los funcionarios son nuestro principal objetivo. De todo tipo. Fuera pagas extraordinarias, más horario, puteo sin fin a ver si se hartan. Si protestan, campañas de desprestigio, que los españoles suelen tender a culpabilizar más a sus iguales. Fuera sindicatos, por lo mismo.

Buena tijera a la ciencia, la investigación, la cultura. Cuanto más burros, mejor. El modelo es el ocio, el juego, el lavado de dinero de negro, las prostitutas, que -si logramos apañarlo- exigirá importantes créditos bancarios que se detraerán de otras cosas. Pero contaremos que proporciona puestos de trabajo inmediatos aunque luego todo se vaya a pique.

Las pensiones son cosa del pasado. Que se acojan a un plan privado o que les atienda la familiacomo dios manda también.

Elevaremos el IRPF, el IVA, el precio de los transportes. Hay que pagar “la herencia” que permitía tener todo lo que antecede, procurando que no se note que pagan más por menos servicios, ni adviertan cómo habremos hundido la economía y aumentado el déficit y la deuda a pesar de mermas y recobros. A los bancos de la jefa Merkel –a todos en general, a los nuestros que nos subvencionan- esto les gustará.

Subiremos las tasas judiciales. Disminuiremos el número de jueces y de inspectores fiscales aunque nos llenaremos la boca de palabras como “transparencia” y «lucha contra la corrupción». Para el Registro Civil tenemos una idea mejor: entregarlo a los Registradores de la Propiedad para que amplíen el negocio y cobren también por esto como por el resto de sus gestiones que en toda Europa son gratis para los usuarios. Es el gremio del presidente y la vida puede dar muchas vueltas.

Estableceremos una nueva ley del aborto que obligue a las mujeres a volver a ser tuteladas en sus decisiones. Y una a modo de cadena perpetua que tan bien queda de cara al exaltamiento de pasiones populares. La resistencia a la autoridad será muy penada. No nos atrae de lo público más que las Fuerzas de nuestra seguridad. La de permanecer en el cargo por más tropelías que cometamos.

Cuando no nos gusten las leyes –que en Europa se envician con tachar de ilegales tantas de nuestra querida España- sacaremos la “ingenieria judicial” y las dejaremos niqueladas. Al menos hasta la próxima reclamación.

Seguiremos colocando a familiares y parientes en todos los puestos que den dinero y aseguren un vivir como corresponde a nuestra estirpe superior.

Les trataremos a Vds., sobre todo eso, como a tontos. Ya sabemos que no todos los españoles lo son ¡ni mucho menos!, pero nos bastan con unos cuantos millones que nos den mayoría y que traguen con cuanto se les haga. Los medios afines echarán una mano. Sacarán al Papa nacido santo y sencillo. Fútbol, escándalos, lo habitual. Plantearán las manipulaciones de la economía –previsiones, déficit o deuda- como un “rifirrafe” entre gobierno y oposición. Y enviaremos a tertulianos de confianza las consignas que interese cada día difundir.

Hay muchos tontos. Que incluso nos defenderán, repetirán que «todos hacen lo mismo», creerán que nuestras medidas van encaminadas a la resolución de la crisis y seguirán esperando que “ya pronto” todo cambiará.

Y, nada, hasta las próximas campañas electorales (europeas, municipales y autonómicas, generales). Les volveremos a contar a Vds. las mismas milongas. Y volveremos hacer lo mismo.

Lo más triste es que, incluso contando lo que iban a hacer y han hecho, igual muchos les hubieran votado y les volverán a votar. Pero, insisto, un sistema democrático debe prever estas eventualidades.

*Publicado en eldiario.es

 

Convincente Ana Botella ante el COI

Rajoy necesita un asesor de imagen

Un señor que llega a la presidencia del gobierno de un país (aunque ese país sea España), tarea para la que se ha preparado durante años,  ha de guardar no solo los fondos, sino las formas. Tenemos a Rajoy en Roma. Primero fue localizado encantado y boquiabierto “como un turista más” en una de sus calles.

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Luego se ha ido a la inauguración del papado (sí, así he leído que lo han llamado) y el hombre, aburrido, ha mirado el sol y se ha cegado.

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  Un presidente de un país ha de contar con un asesor de imagen. Entre los tropecientos que tiene Rajoy no debe tener ni uno que le diga que no se abre la boca ni se cierran los ojos si hay una cámara cerca. Ya sabemos que él huye como de la peste de cualquier periodista, pero es una eventualidad con la que ha de contar por su cargo.

La patética imagen que da Rajoy de nuestro país allá donde va, se corresponde con sus actos. Eso es lo peor. Hoy José Manuel Soria ha contado que De Guindos, o sea, España, tuvo un papel esencial en que se le haya rebajado el “castigo” a los ahorradores chipriotas. Y ayer Javier Arenas dijo que lo peor de la crisis ya ha pasado y que el PP va a poder aplicar su programa. No nos han mostrado aún las fotos del corifeo de beatas con cargo que acompañan al presidente en el viaje protocolario. Igual han ido estas dos que vimos así de contentas el día que quitaron el subsidio de desempleo a los mayores de 55 años y endurecieron la jubilación.

soraya.fatima

Enlutadas, por supuesto. Tal que así, como en una anterior visita al Vaticano. Les gusta mucho ir allí.

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Así que Rajoy precisa también un asesor de contenidos. Que lo rehaga completo. Claro que por lo ímprobo de la tarea y por ahorrar, lo mejor sería un presidente nuevo, ya terminado.

Acaban de imputar a Oriol Pujol por tráfico de influencias en el caso de las ITV. La UE anda noqueda por su mala gestión en Chipre. Por la general y por la de Chipre. Se cumplen 10 años de la invasión de Irak perpetrada –entre otros- por el colega Aznar. Andan por aquí los del COI agasajados por los paletos con ínfulas gobernantes de Madrid. Y  con este panorama Rajoy pasea su prestancia, la prestancia de España, por el mundo. Bueno, y la de su gobierno.

 papa.gobierno.

¿Sacamos todo el dinero de los bancos como vía para negociar un armisticio?

 Son tantos los fuegos que arden hoy por las esquinas que resulta difícil elegir a cuál se acude con la manguera, pero probablemente sea lo sucedido con Chipre lo más apremiante. Este diminuto país, de peso irrelevante en la UE, acaba de sufrir el duro peso de la férrea mano que nos gobierna a todos: Merkel, la UE y el FMI, en téntaculo común. Estas altas instancias han decidido dar un “rescate” de 10.000 millones de euros a Chipre, pero también que el fiasco de su sistema financiero lo paguen sus ciudadanos. Sin ningún eufemismo ya. Al margen de los recortes que nos practican a todos, han entrado en sus cuentas corrientes, las han congelado (es decir, el corralito ya en Europa) y han dispuesto cuánto les sustraen. Cuentan las crónicas que Merkel y el FMI querían un “castigo” más ejemplar: una quita mayor.

 A los bancos europeos la generosa UE les ha dado ya 1,6 billones de euros confesos, sin ninguna contrapartida. Más aún, tienen el grifo abierto para el crédito del BCE a pagar al 1% mientras ellos lo prestan, incluso a los Estados, al 5 o al 6%. Solo a Bankia y los pufos españoles se les han entregado ya 37.000 millones de euros. 78.000 fue el rescate de Portugal que pagan en sangre y precariedad sus ciudadanos. Y Chipre, tan pequeño, por 10.000 se convierte en “castigo” –repito- ejemplar. Es que Merkel tiene elecciones pronto.

 El salto cualitativo dado por la UE con Chipre nos sitúa en un momento crítico. Las bolsas se están despeñando, en particular las españolas, sube nuestra prima de riesgo y hay que pagar más (fundamentalmente a los bancos… alemanes, qué casualidad). Si la hija del cura presbiteriano alemán decide que también hay que entrar a saco en nuestros ahorros, así se hará. El panolí neoliberal que nos gobierna y su troupe circense no opondrán el mínimo problema. De hecho, el viernes, cuando se perpetró lo de Chipre, dijeron que era “una buena solución”… no extrapolable a España. Para echarse a temblar.

 La más elemental prudencia (hasta Forges lo propone hoy) es sacar el dinero que se tenga de los bancos, antes que se nos “MERKELee» lo allí depositado. Esta medida drástica, si es masiva, supone, sin duda, la quiebra de todo el sistema financiero, de todo el sistema. Tabla rasa y vuelta a empezar. Los ricos ya llevan tiempo haciéndolo, están sacado dinero de España a espuertas. En cifras récord. ¿Qué pasaría si lo hiciésemos todos? No somos menos “antipatriotas” que las grandes fortunas ¿Verdad?

La masa ameba que se evade con esta programación, en cuanto vea que hay colas en los bancos, deja el sofá y se va a sacar la pasta para meterla debajo del colchón. Eso con seguridad. Es lo que tiene el egoísmo y el espíritu gregario que les caracteriza. Pero es que es la guerra. Lo de Merkel, la UE y el FMI con los chipriotas es una declaración de guerra a los ciudadanos.

 ¿Sería tan impensable responder al pulso vaciándoles los bancos? No solo en España, en toda la Unión o en los países acosados al menos. Como petaría todo, seguro que, al menos, cambiaban de actitud y se podía negociar un tratado de paz. Poner condiciones. Ahora todas las tortas son para los ciudadanos. Y encima osan hablar de “castigos” ¿quién los merece más? ¿No será más fácil que salten Merkel, los jerifaltes de la UE y hasta el FMI a que lo hagamos todos los ciudadanos europeos? De momento van ganando. Por K.O.

 forges.chipre

Afectos

Hace muchos años leí acerca de un experimento psicológico que se había realizado en una Universidad norteamericana –cómo no- que me pareció curioso. Cada alumno anotaba los compañeros por los que sentía aprecio, y los que creía sentían aprecio por él. Y no coincidía. Coincidía muy poco. Gente a la que creían “caer bien” no contaba con ellos en absoluto. Sus afectos no eran correspondidos. Lo que no incluía la referencia era la conclusión práctica de semejante decepción.

 Lo he recordado muchas veces. Y más, quizás, estos días. Por muchas razones. Porque estamos dolidos de las continuas putadas del PP –y no uso eufemismos porque cualquiera sería demasiado suave para que dejara “a gusto”-. Y en esas circunstancias cualquiera está más sensible. También a veces confluyen circunstancias evidentes. Y a la vez, cuando uno cumple años,  descubre cosas, por muchas que sean las fechas en las que ha sucedido ese mismo aniversario. Los que llegan incluso por sorpresa, con enorme cariño que no se espera. Los que faltan. Aunque sean muchos más los venidos y bienvenidos. Y sus “detalles” enternecedores.

 Dejo por un día las tropelías a los parados y jubilados que perpetró el último consejo de ministros del PP, por mucho que sean auténticamente miserables. La confirmación facinerosa de la UE que ya aprieta a un nuevo país, Chipre, que llega a sacar directamente el dinero de las cuentas corrientes de sus ciudadanos para pagar los fiascos de los bancos de marras. Lo dejo para hablar de los afectos.

 El refrán “No ser profeta en tu tierra” nació probablemente en Aragón. Así me siento yo con esa comunidad en la que nací y que no deja de mostrarme su ninguneo. La Asociación de la Prensa de Aragón me concedió en 2008 un premio muy bonito. Realmente emocionante por lo que argumentaba. Pero eso ha sido todo. Absolutamente todo. Se van a los confines del planeta si hace falta para buscar quien les hable por ejemplo de temas que una cree dominar y ser relevante en ellos. Por no decir más –que podría-, en la famosa Expo pasó medio mundo por allí y a mí ni me sugirieron acercarme a visitarla. Es una queja tonta pero surge de días… tontos.

 Luego está esa sensación de los afectos no correspondidos. De las valoraciones no correspondidas. La de tener que estar empezando una y otra vez “a ganarse el puesto” en cualquier lugar que se vaya. Esa nota que uno escribe con nombres y que no encuentra el suyo en la otra. Como en la Universidad norteamericana.

 O gente que llega a mentir y desfigurar logros, probablemente por la turbación de sus propias contradicciones.

 La mayor parte de la gente a la que quiero, me quiere también. Y lo demuestra. No hay problema. Y, sin embargo, se añade esa reflexión: por qué se tiene en cuenta siquiera esas gotas aisladas de quienes no te corresponden. En el amor sentimental, locura transitoria, esto se da de forma desorbitada: llorar por quién te ha plantado. Hace falta ser tonto. No es lógico. Lo sensato es poner el puente de plata que se inventó para estas contingencias, con un delicado empujoncito que acelere el viaje. Complicados que somos los humanos. A veces. Cuando pasa la nube. Menos mal que de habitual escampa.

 En RNE hice –con Concha Villalba y José Antonio Rodríguez- un programa bastante singular en el que, por ejemplo, analizábamos racionalmente los afectos. No todas las personas tienen la misma capacidad de sentir, nos dijo un profesor español, una eminencia, a quien llamamos a Nueva York, dado que trabajan allí en la eterna fuga de cerebros española. Ni recuerdo el nombre aunque podría buscarlo. Es decir, hay gente que es incapaz de sentir apenas un afecto, salvo por él mismo, claro está. Lo malo es que esta sociedad está perdiendo la empatía social también. Acorralados por alimañazas de distinto pelaje, la mayoría se refugia en sí mismo sin dolerse de lo que le ocurre al prójimo, incluso cuando ha sido por su causa, por una decisión electoral equivocada fruto de su poco juicio. Complicados que somos los humanos. Ya digo 🙂

 Fin de semana y puente. Me puedo permitir la licencia de este texto ¿Verdad?

Cuando el periodismo sale por la ventana

Ha pasado más de una semana desde que agentes de seguridad de la ministra Ana Mato agredieron a la periodista de Antena 3 Soledad Arroyo y le rompieron la muñeca derecha y… no ha ocurrido absolutamente nada. Empieza a ser normal que un servidor público eluda a la prensa incluso con el uso de la violencia de sus escoltas. Antes, a Soledad le habían empujado contra la pared –tal como ella  contó en twitter en tiempo real- utilizando como punto de apoyo su estómago. No es el primer caso ni será el último dada la reacción: ninguna. Es que la ministra en persona se disculpó por teléfono, qué detalle.

Apenas unas horas antes, los corresponsales de los medios españoles en Nueva York habían plantado precisamente a Ana Mato por que lo que se había convocado como una de “rueda de prensa” no admitía preguntas. Mato rectificó y se mostró encantadora diciendo lo mucho que le gusta atender a los periodistas que transmiten las inquietudes de la sociedad. De vuelta a casa, sus guardaespaldas atentaban contra la integridad física de una informadora.

 Una salvedad. Múltiples ciudadanos se las han visto ya con los dulces métodos de quien se escuda en la mayoría absoluta que le han otorgado el 30.2% de los españoles con derecho a voto para cometer toda clase de tropelías contra la sociedad. Si destaco a los periodistas –que también han probado profusamente estas técnicas- es, por que en efecto, son, o deberían ser, esa voz de los ciudadanos ante el poder. Concretamente, por eso se llamó al periodismo el “Cuarto Poder”, algo que muchos de quienes lo ejercen o no saben o no comparten.

 Los corresponsales de Nueva York se arriesgaron a actuar como cualquiera de sus colegas allí hubiera hecho. En España asistimos al bochornoso espectáculo de ver a periodistas tomando notas ante un televisor de plasma de respuestas mudas. Lo utilizó Rajoy y siguió la tónica María Dolores de Cospedal, la ejemplar. Y nos contentamos con el #sinpreguntasnohaycobertura de nula efectividad, mientras se continúa acudiendo a las convocatorias como convidados de piedra de los gobernantes que así lo decidan.

 Las causas de esta realidad ignominiosa exceden por su extensión a lo que se puede tratar en un artículo. Un escueto resumen hablaría de los compromisos de los dueños y gerentes de los medios y de la precariedad de la profesión que registra una brutal cascada de despidos y EREs, viendo caer incluso las más altas torres. Pero no es solo eso, los propios periodistas tienen una responsabilidad en lo que ocurre. ¿Cómo es posible que no crujan los profesionales y las asociaciones de la prensa contra todo lo que está sucediendo y atenta contra el derecho a la información? Hablamos de periodistas agredidos, de los que tienen que ir con chaleco distintivo (como en las zonas en guerra) a las manifestaciones, a veces para servir mejor de blanco a los palos, de rizar el rizo del menosprecio hasta cubrir comparecencias unilaterales de un monitor de plasma. O de plasmados varios, como Montoro el martes, que también habló el solo para no responder a cómo había maquillado el déficit.

 La sociedad también tiene su cuota en lo que sucede. Ocurre, sí,  que, como en una maniobra hábilmente dispuesta, nos sirven no menos de media docena de “watergates” semanales y se anulan unos otros. Hace ya mucho tiempo que la información se convirtió en espectáculo. De distracción, como es inherente a él. El escándalo es plato fuerte en los estrenos y precisa nuevos impactos para no decaer. Lo más jugoso pasa desapercibido mientras nos llenan los ojos de Papas vaticanos y de declaraciones que llevan a la confusión, cuando no de folclóricos que saltan en traje de baño con faralaes. Esa inercia persiste aunque el periodismo nos esté brindando últimamente informaciones de trascendencia. Hace falta una cabeza sólida -y ganas- para no perder la perspectiva y separar los gatos de las liebres.  Cuando el espectáculo informativo entra por la puerta, el periodismo sale por la ventana.

 El poder que no piensa en los ciudadanos -sino en su oscuro plan- pesca en el río revuelto cuantas piezas se quiera cobrar. Y la degradación aumenta. Los ciudadanos deben saber, deben buscar saber lo que les afecta, adónde nos llevan las políticas que se están siguiendo. Jordi Évole ha logrado en Salvados que sea la crueldad de los datos la que produzca un revulsivo utilizando formas amables – incluso un aparente humor- que no espanten siquiera a los que  “necesitan distraerse”.  En el último programa mostró con precisión que también peligran las pensiones públicas, y las costosas privadas están sujetas a riesgos. Y eso se añade a repagos varios y subidas de precios, a todas nuestras posibilidades mermadas. Aunque “mejoren” las cifras macroeconómicas, no será para nosotros. Y para adquirir esa certeza basta … estar informado.

 Por mucho que nos distraigan los escándalos bien tramados y ambientados, las puñaladas (y eso es lo que nos están infiriendo) no suceden en una pantalla, ocurren en la realidad. Y duelen. Y lastran nuestras vidas. Está muy estudiado. El Joker, antes de matar a sus víctimas, les decía para despistarles: ¿Alguna vez has bailado con el diablo bajo la pálida luz de la luna? Ahí estamos. Músicos y directores de orquesta nos marcan el ritmo de una debacle segura, mientras la mayoría danza.  Cuando el periodismo huye –o lo arrojan- por una ventana, los enemigos invaden la estancia.

PD. Si hubiera titulado este artículo -como pensé inicialmente- « ¿Alguna vez has bailado con el diablo bajo la pálida luz de la luna?»… ¿lo hubiérais leído más o menos? Pues eso.

El Tribunal de Justicia europeo tumba la ley española de desahucios

El Tribunal de Justicia de la UE  ha dictaminado que la ley española sobre los desahucios es abusiva e ilegal. Viola la Directiva 93/13 de la Unión Europea, dice, al permitir la introducción de cláusulas abusivas en los contratos de préstamos hipotecarios que establecen los bancos y que, en caso de incumplimiento, acaban en la ejecución forzosa del desalojo. Es decir, permite que las familias que no pueden pagar una hipoteca puedan quedarse en la calle y con la deuda pendiente. Esto vulnera los derechos de los consumidores que protege la directiva comunitaria y así lo ha plasmado el tribunal en su sentencia.

Según El País, el fallo del tribunal europeo será directamente aplicable a partir de ahora y en los procesos que están vivos, así como en las sentencias pendientes de dictar. El diario analiza las claves y señala a este respecto: «La sentencia no conlleva una obligatoriedad de cambio en la legislación española, aunque el Gobierno ya ha anunciado ajustes. La decisión del tribunal sienta jurisprudencia y podrá ser utilizada por las defensas de los desahuciados en los procesos en marcha».

 En todo caso, una y otra vez leyes españolas son puestas entredicho. El actual ministro de Justicia acelera medidas cambiando normativas para darles aspecto legítimo, pero cuando chocan con derechos reconocidos son puestos en entredicho por instancias superiores.

 Un pulso interesante. Evidencias palmarias que desenmascaran a quienes nos gobiernan. Hay que seguir denunciando todos los atropellos.

Rajoy en estado puro: No a la Dación en Pago

El PP aceptó tramitar la Iniciativa Legislativa Popular sobre vivienda –avalada por casi millón y medio millón de firmas- por pura presión popular, pero no lleva idea alguna de aceptar su reivindicación fundamental: la Dación en Pago. Rajoy ha dicho en el Congreso, a preguntas de la Izquierda Plural, que “podría dañar sin remedio la garantía hipotecaria e impedir en el futuro el acceso de las familias a los préstamos hipotecarios”. Existe en otros países y no “daña” nada, salvo las ganancias desmesuradas de los bancos, pero el PP gobierna para ellos, no para los ciudadanos, como es bien evidente. Añadamos la nueva trampa de capear la embestida de los Afectados por la Hipoteca y de multitud de ciudadanos con una dilación cuando no pensaba aceptar sus peticiones.

“No voy a hacer una política como la de los últimos años que nos ha llevado hasta aquí”, ha respondido a Rubalcaba que le exigía un cambio de rumbo. Recordemos que Rajoy ha aumentado el déficit más que Zapatero y que encima ha maquillado las cifras. La deuda por otro lado ha registrado una elevación sin precedentes: del 68,5% que la dejó el gobierno socialista, al 85%. Con su carga de intereses.

Hablaban del paro. Y ahí nuestro presidente ha dicho impertérrito que “sin la reforma laboral se hubiera destruido más empleo”. Incluso ve signos positivos y dice que “este febero ha sido el menos malo en destrucción de empleo de los últimos 5 años”. Sí, sin duda, es lo que esperaban sus incautos votantes.

El hombre se ha levantado esta mañana seguro y prepotente. Una ya no sabe si Rajoy se cree lo que dice o se enroca según costumbre. En cualquier caso, con este elemento al mando el futuro es negro, aún más que el presente.

Que un año no es nada. O mucho. O demasiado

Andaba mirando qué escribí el mes de Marzo de hace un año. Los atentados del 11M ya estaban tomados por el PP y su prensa afín, a pesar de su nefasta gestión de los terribles hechos de 2004. El gobierno del PP estaba iniciando también su labor devastadora sin pausa. Ya había anunciado la amnistía fiscal y aprobado la reforma laboral que motivó una huelga el 29M. De Guindos declaró que la protesta «no la modificaría ni un ápice». Y así ha sido, aumentado los parados en progresión acelerada. Sus voceros seguían coaccionando y mintiendo con el mismo desparpajo de antaño. Cuando rechazaban la que hizo Zapatero. Por cierto, ved cómo hablaba la hoy dulce Soraya.

Ahora que veo, Ana Pastor, ya no esta en TVE que pierde prestigio y audiencia a borbotones. Andalucía y Asturias dieron la espalda al PP en sus elecciones, en esas que retrasaron la publicación de los grandes presupuestos de la tijera. De Guindos, de nuevo, dijo que se iba a recortar en un 40% el gasto social. Y así ha sido. Y lo sentimos en nuestras carnes. En sanidad, educación, cultura, ciencia, desarrollo. Empezaron a contar que Las Vegas venía a Madrid o Barcelona, ante nuestra incredulidad. Y, salvo que el propio Adelson decida no traerlo, ahí lo tenemos también. En Madrid. Mas dijo preparar algo similar en Barcelona.

El New York Times escribía que el gran error de Rajoy era tratar a los españoles como niños y que estaba haciendo lo contrario de lo que prometió en campaña y que le costaría caro. Pues nada. Lo que sí ha producido es un despliegue de la prensa internacional para denunciar nuestras desgracias, átonita viendo que el susodicho, Rajoy, aún sigue ahí. Tan campante, para ser exactos. Hoy ha declarado a Cospedal «ciudadana ejemplar» con una «gran vocación de servicio público». Para cargárselo es única, y mira qué suerte tiene que buena parte de los bocados más jugosos le caen en casa, vía marido bien colocado. Porque estas cosas son pura casualidad.

Jaume Matas era condenado a más de 6 años de prisión en el primero de los juicios sobre el caso “Palma Arena”, que tiene 26 piezas separadas (entre ellas una en instrucción que implica a Iñaki Urdangarín). Y ni siquiera ingresó en la cárcel, cuando ciudadanos que protestaban contra las medidas del gobierno han dado con sus huesos en ella. Más aún, ha aflorado el caso Bárcenas/PP y nos sentimos viviendo en un lodazal.

Toca ahora atacar las pensiones públicas y muchos no tenemos dinero para pagarnos un plan privado. El que me facilitó mi empresa, tuve que sacarlo para afrontar un curioso episodio con Hacienda que no he podido recurrir por no contar tampoco con los medios que exige meterse en largos pleitos. Mientras, veo robar impunemente a mansalva.

No sé si es que lleva demasiados días lloviendo (con lo mucho que me gusta a mí) pero ver esta progresión, que todo lo que venimos denunciado se cumpla inexorable, baja el ánimo. El futuro es tan malo o peor y no tengo una bola de cristal para mirarlo, sino la lógica.

También incluí en marzo del año pasado un vídeo muy revelador. Cuando se construye sin tino se dejan los cimientos huecos y todo se desmorona. Los de este país están podridos en buena medida. No sé si será positivo vaciarlos, de verdad, a fondo,  pero no estamos aún en ello. No suficientes personas.

[vimeo http://www.vimeo.com/36549221 w=400&h=225]

Escalade from Birdo Studio on Vimeo.

Había en aquel marzo otra imagen esperanzadora. Una de la huelga. Con esta ciudadanía sí es posible edificar, pero la masa silente o la descerebrada apenas la dejan.

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La tengo guardada como hecha por Salvador Sas