La extraña benevolencia con Rajoy

Lejos de los encendidos elogios de la prensa afín al PP, observo que se sigue manteniendo una incomprensible piedad hacia Mariano Rajoy, haga lo que haga. Entre las loas y disculpas, he escuchado una crítica radiofónica en la que “se le presume buena intención” (aunque se equivoque). ¿Buena intención destruir la sanidad y la educación en primer lugar? ¿Obligar a los niños a acudir estigmatizados al colegio sin libros y con una tartera frente a quienes tienen de todo? ¿Suprimir la dependencia? ¿Hacer pagar más por menos a quienes son mayores víctimas de estas medidas por disponer de menos recursos? Al niño le podía haber dado por otra cosa.

Mariano Rajoy concedió ayer una entrevista absolutamente prescindible. No dijo nada. En 50 minutos. Y eso que era la primera televisada desde que accedió al cargo. Insistió en comparar un país con una familia que “no puede gastar más de lo que ingresa”. Como si las “familias” no comprasen sus pisos y coches a crédito. Pero es que ése fue el único punto en el que se mostró diáfano al repetir varias veces que “nuestro objetivo como país es pagar el déficit”. ¿El objetivo de un país no es el bienestar de los ciudadanos que lo sufragan?

Lo peor es que tiene razón. Desde la reforma de la Constitución hace un año, ejecutada en tres días entre Zapatero y Rajoy, pagar la deuda tiene prioridad sobre cualquier necesidad social. Así lo mandó Merkel, secundada por Sarkozy, y así se hizo. Solo que en su infinita mediocridad, Rajoy ve en pagar una senda por la que andar en su desconcierto.

No es cierto que gastemos nosotros más. La especulación consentida (por la UE y sus instituciones fundamentalmente, por cualquier gobierno neoliberal) hace que la mayor parte de lo que se recorta a la población, vaya a los bolsillos de los deudores. “Es que sino no nos financian”. Corte Vd de raíz las especulaciones y hablamos.

Y así no se sale. Véase Portugal o Grecia. Irlanda incluso, y su especial tratamiento dado que habla inglés.

Rajoy respondió en diversos tonos sobre las pensiones. Dijo que nadie le había dado instrucción alguna sobre ellas, que «nadie le ha reclamado recortes en las pensiones. Y es mentira. Y ninguno de los periodistas presentes, ninguno de los periodistas que hoy han comentado la entrevista tampoco, recordó o quiso recordar que “Bruselas pidió acelerar la reforma de las pensiones y subir el IVA” con ocasión de permitirle aumentar el déficit -sin contar los rescates posteriores y sus condiciones-. El IVA ya se ha subido. Y ese dramático “la prioridad es tratar a los pensionistas lo mejor posible”, indica que ya podemos pensar en poner nuestras pensiones a remojar. Porque a Rajoy no le cuadran las cuentas ni le cuadrarán por este camino.

Se les resquebraja a nuestro presidente hasta su partido por el ala más a la derecha -aún- debido a su política respecto a ETA. El independentismo catalán ha encontrado en Rajoy su mejor aliado, al punto que unos ciudadanos acosados a recortes, con la sanidad en particular muy mermada, se disponen a seguir a CiU al abismo al que quiera conducirles.

Siembre me llamó la atención la benevolencia hacia Mariano Rajoy. Alerté sobre ella cuando aún era tiempo de prevenir. El señor de los hilillos, el de los lugares comunes, el gris gestor. ¿Por qué esa compasión se mantiene? ¿La tiene él con la sociedad?

Imagino que es por su escasa capacidad, porque parece un señor “normal”, perteneciente al “todo el mundo” que siempre tiene en la boca. Un señor honesto al menos, con «buena intención». El que cobra tres sueldos, uno de ellos por su plaza de registrador de Santa Pola en donde no ejerce desde que la ganara hace 20 años. De arcaico registrador de un país que permite cobrar privadamente por un servicio que en otros lugares es gratuito.

En Europa alucinan con él. Pero en España se permite dar una entrevista en la televisión pública, no aportar soluciones al durísimo momento que vivimos, no mencionar la sanidad, la educación  o las reformas legales, y todavía le ponemos paños calientes. Tenemos lo que nos merecemos. Y cada cuál que tome su dosis de culpa. Y de salidas: el tiempo apremia.

Alicia en la Europa de las maravillas

La frase procede del economista José Carlos Díez. No dejamos hoy de oír, ver y leer la palabra «euforia» a raíz del apoyo de la canciller alemana, Angela Merkel, a Rajoy en su visita a Madrid y de las decisiones anunciada por el presidente del BCE, Mario Draghi. Suben las bolsas, baja la prima y todos nuestros problemas se han arreglado.

Faltan unos «pequeños escollos», la letra pequeña que quiere leer Rajoy antes de pedir el rescate. El rescate, sí. Mario Dragui respondió así a la pregunta de cómo de «suave» iba a ser el nuevo rescate de España: «¿rescate suave? En absoluto. Tiene condiciones estrictas». Rápidamente le han adjudicado otro apelativo: «precautorio», es un rescate precautorio.

Bernardo Elrich ha imaginado la escena en las cocinas de diseño de eufemismos:

 Las estrictas condiciones van a por lo poco que ya nos queda: pensiones y desempleo. Rajoy dijo a la vera de Merkel que no tocaría las primeras… «en este momento».  Y queda más espacio para meter la tijera donde ya hay unos buenos rotos. Ana Mato estudia sacar del sistema de salud o de la gratuidad, mamografías o rehabilitación. Es más lucrativo curar cánceres de mama. Y más acorde con nuestra condición ir doblados de dolor por la artrosis o las secuelas de un accidente.

Rajoy es capaz de, como ya hiciera en las elecciones andaluzas (error que constatan continuamente los periódicos extranjeros), aplazar la petición de rescate y de estas medidas hasta la celebración de los comicios gallegos. Las pérdidas aumentárían.

 Los mercados están contentos, sí. Tienen dinero fresco que esnifar. Hasta que se les pase el efecto de la dosis y pidan más. José Carlos Díez explica el escenario abierto este jueves por Dragui y sus sensaciones. Tras exponer la dureza de los datos, él cree que tiene que haber una luz al final del túnel, que «algún día» se saldrá de esto, no ahora. Yo no por este camino.  O solo a costa de una ciudadanía completamente depauperada. Lo explica muy bien, merece la pena leerlo completo, ver cómo desmenuza las impresiones  y los datos. ¿Euforia? la verdad es que lo que concluye es bastante realista:

«Y luego puramente en clave española, ayer fue un día triste en el que se confirma que nuestros socios europeos nos fuerzan a perder la soberanía y entrar en un programa tutelado. Esto ya ha pasado en Irlanda y luego en Portugal. Primero te ponen alfombra roja para pedir el rescate. Luego quitan alfombra y comienza un proceso político muy complejo en el que entran en juego los parlamentos nacionales y los contribuyentes de cada país. Al final despiertas con un Memorandum largo y espeso en el que nada es sagrado: pensiones, prestaciones por desempleo, sanidad, costes de despido, etc. Cuando piensas que estás al límite de un ajuste fiscal, sólo estás al 50% de tus posibilidades.

En julio discutía sobre economía española con un ex ministro de economía de un país de América Latina que vivió un rescate del FMI. Su consejo fue “deben estar preparados para perder soberanía o el sufrimiento será aún mayor” Y en un intercambio de correos electrónicos con uno de los economistas europeos más prestigiosos se despidió “mis mejores deseos, lamentablemente va a ser un año duro para ustedes”

Este economista observador seguirá contándolo y con la confianza y la seguridad de que hay luz al final del túnel. Pero de momento, el personal ya ve la luz la reunión de ayer del BCE, pero yo sigo pensando que es otro tren que viene arrollarnos. Prudencia y espero equivocarme. Pronto saldremos de dudas».

Otoño… negro como el fondo de un pozo ¿O no?

Comienza curso con las peores perspectivas posibles. De no cambiar el rumbo de las decisiones políticas, porque soluciones diferentes las hay. Desde el 1 de Septiembre nos hemos visto más empobrecidos por las medidas decretadas que han entrado en vigor. Se cumple a rajatabla la tendencia que ya he apuntado en otras ocasiones: cada vez pagamos más por menos.

Es decir, más de 900.000 personas -inmigrantes y españoles- se han quedado sin sanidad gratuita. 417  medicamentos de uso habitual salen desde ahora del Sistema Nacional de Salud, lo que se añade al re-pago en las farmacias. El IVA ha registrado la mayor subida de la historia. Y dice Rajoy – en el mismo pueblo gallego en el que año pasado aseguró que no subiría el IVA- que es “porque no hay otro remedio para pagar los servicios sociales». Casualmente, solo se puede recortar de ahí. Se puebla Internet con los vídeos en los que Rajoy aseguraba que el IVA es “el sablazo del mal gobernante”. O Soraya Sáenz de Santamaría  –cuando lo elevó, menos, Zapatero- planteando -con la misma convicción y firmeza que cuando sentencia lo contrario- que sería «la puntilla para las clases medias.» Tenían razón entonces, es así. «Las mentiras tienen las patas muy cortas», como decía Esperanza Aguirre.

Lo ha ordenado “Bruselas” en realidad, lo mismo que el BCE, el FMI, a cambio del dinero que nos da para rescatar a los bancos.  A los neoliberales solo les interesa que paguemos a los especuladores. Zapatero era responsable por sí mismo cuando empezó a seguir estos mandatos, Rajoy no tiene culpa alguna: la cosa viene desde fuera.

Pero, además de las involuciones ideológicas, del cambio de modelo social en el que se ha aplicado como nadie el Gobierno del PP, tenemos los resultados de las políticas económicas. Estamos en recesión, a punto de un segundo rescate (esta vez para el país entero que obligará a más recortes y más dinero y derechos a exprimir de nuestros bolsillos y de nuestras vidas), las cifras de paro han subido en verano lo que no ocurría nunca y lo harán mucho más en otoño. Es la consecuencia lógica de la reforma laboral.

Dice Rajoy que han gobernado mucho y bien. Jalea sus desastrosos decretos. Pero lo cierto es que también en cuanto a la gestión su labor ha sido nefasta: el déficit del Estado supera en los 7 primeros meses del año, el objetivo propuesto para todo 2012. 4,62% del PIB frente al 4,5 que Europa amplió desde el 3,5%. Ha gastado 48.000 millones más de lo previsto, que es una cuarta parte más que en el mismo tramo del año anterior. Si con todos los recortes y subidas de precios, se han ventilado todo el presupuesto en 7 meses ¿qué más van a necesitar para llegar a fin de año sin sacar de las arcas un solo euro? Rescate, a pagar por la sociedad en general, no nos regalan el dinero, es un crédito. Y más recesión. Y… la cadena interminable que lleva a Grecia.

España hoy, el gobierno de Rajoy, no genera confianza. La salida de capitales en el primer semestre de este año ha sido de 219.817 millones de euros. En el mismo periodo de 2011, entraron 22.457.

Europa en su conjunto no genera confianza porque se han empeñado en una política de huída hacia delante que sin embargo está enriqueciendo “a sus chicos”, como cuenta Juan G. Olivares en el caso de España. Categórico el dato que daba en twitter el economista José Carlos Diez: «En mayo 2010, cuando Europa apostó por austeridad compulsiva, la producción industrial de la Eurozona crecía 12% ahora cae 2%».

Y, en estas condiciones, sale Rajoy de ese planeta en el que parece vivir y habla en Galicia para apoyar a su candidato (y anunciar, a este fin, que el AVE que inició el PSOE llegará ¡¡¡en 2018!!!), y concede una entrevista a ABC (que reproducen 3 periódicos conservadores europeos: Corriere, Le journal de Dimache y Bild) y en cambio niega una presumiblemente no complaciente al director del prestigioso diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, según ha sabido Sol Gállego-Díaz.

¿Y qué dice Rajoy? Que «cumplir con su deber le llevará a ganar las próximas elecciones» (no solamente piensa quedarse ahora tras su estrepitoso fracaso sino añadirle cuatro años más) Que «en Junio de 2013 ya empezaremos a recuperarnos». Palabra de Rajoy tan cierta como las anteriores. O que, como comentaba al principio, «no hay otro remedio» que subir el IVA (cuando sí lo hay por Sí hay dinero… que no quiere tocar). O estos balones fuera: «Yo no tengo varitas mágicas y nunca prometí milagros. Saldremos de ésta con esfuerzo, perseverancia y fe en nosotros mismos». ¿Habéis probado a meter cerezas, melocotones, o tomates podridos en un cesto lleno de estos vegetales sanos? Pues eso pasaría, pasa, con nuestro «esfuerzo» entregado a Rajoy y su equipo.

A Rajoy apenas parecen pasarle mentira sus mentiras, sus políticas que nos llevan a la ruina, ni siquiera su falta de tacto. Porque se ha apresurado a dar otros 4.500 millones de euros más –en contra de la opinión de Bruselas – a Bankia, el mismo día que sube el IVA, y se ponen en marcha los medicamentazos o la exclusión de seres humanos de la sanidad.  ¿Cómo se estima en tan poco tanta gente que aún no relaciona conceptos? ¿Y cómo sigue creyendo que se arreglará algo por este camino? ¿No bastan los hechos y las mentiras reiteradas?

Y entretanto siguen deslizándose peligrosas inducciones de conceptos: «Acoso al Estado«, por ejemplo. El gobierno no es el Estado. El Estado es una organización social compuesta por muchas Instituciones y personas. España no es el PP. Y las protestas contra el gobierno son absolutamente lógicas y legítimas.

No, el otoño no es negro. No puede tener más matices y colores. Sólo hay que quitarle el manto de inmundicia que lo impregna, antes de que lo corroa, si aún estamos a tiempo.

Parque de la Fuente del Berro. Madrid. Desde una ventana de RTVE. 2008.

Rajoy, la estrategia del percebe

Ha basado su vida en la constancia, en aferrarse a lo que consigue contra viento y marea. Su máxima parece ser la que esbozó otro gallego como él, Camilo José Cela: “En este país, el que resiste, gana”. Hipótesis que no siempre se cumple pero que en Mariano Rajoy ha funcionado hasta convertirlo en ejemplo paradigmático. Cabe preguntarse si no encuentra inspiración en las aguas que bañan su tierra natal, si no sigue… la estrategia del percebe.

Hijo del que fuera presidente de la Audiencia Provincial de Pontevedra, el joven Mariano estudió Derecho como él y, ya desde el último año de carrera, preparó oposiciones a registrador de la propiedad. Las aprobó para convertirse a los 24 años en el titular de ese cargo más joven de España. Hecho que desempolva ahora la derecha mediática como muestra de sus virtudes.

En realidad, no es una profesión para pensar y deducir sino para dejar constancia escrita de títulos. Exige perseverancia, no brillantez. En España, los registradores de la propiedad gozan de un estatus insólito y privilegiado que escandaliza a sus colegas europeos. Es el único país en el que cobran directamente al ciudadano que quiere inscribir algo, en lugar de ser funcionarios con un sueldo aceptable que realizan gratis para el contribuyente la misma función. En Europa es un servicio público, aquí privado y con pingües ganancias

Desde hace más de 30 años, Mariano Rajoy se dedica a la política. pero también mantiene su plaza –por más de dos décadas ya sin hacer uso de ella– como registrador de Santa Pola (Alicante), a la que no ha renunciado ni como presidente del Gobierno. Gracias a la peculiar legislación española, su trabajo –es el único registrador de esta localidad– lo hace otro profesional de Elche y existen fundadas sospechas de que se reparten los beneficios cuya cuantía cifran la mayoría de los fuentes en torno a un millón de euros anuales. El periodista Miguel Ángel Aguilar pidió explicaciones a Rajoy en un muy documentado artículo y nunca ha habido respuesta. También ahí Rajoy resiste. Como el percebe.

El percebe es un crustáceo cirrópodo que, tras un breve período nadando en libertad como larva, se aferra a una roca o sustrato duro de adulto y allí permanece de por vida. En su cabeza o uña se insertan sus órganos vitales. Es a través del pedúnculo –recubierto con una piel gruesa– como se mueve y consigue su alimentación. Absolutamente impermeable, no tiene corazón (su función la realiza el esófago), es hermafrodita aunque sin capacidad para autofecundarse, y presenta una baja capacidad para el transporte de oxígeno, debido a que carece de agallas como tales. De ahí que precise para instalarse de aguas turbulentas que al batirse liberan más cantidad de ese elemento esencial. Aunque siempre han de ser poco profundas, que no presenten grandes riesgos y ayudados por su buena adaptación a períodos en seco cuando baja la marea. Algunas variedades actúan como parásitos, por ejemplo de los cangrejos.

En la azarosa vida marina –cruel donde las haya–, los percebes utilizan dos sistemas contra los depredadores, que incluso pueden ser otros miembros de su misma especie. Una es la colonización masiva de una zona: establecerse en gran número y al mismo tiempo, lo que permite sobrevivir, arropados unos con otros, a buena parte de ellos. La otra consiste en el crecimiento rápido que les facilita ascender a niveles más altos que sus competidores y conseguir un tamaño que resista los ataques.

Y ahí tenemos al Mariano Rajoy político. Ahíto de cargos relevantes en los que no destacó, se ve aupado a candidato a la presidencia por el PP, designado por Aznar. Nadie daba un euro por él tras su derrota en 2004, y menos aún en 2008 cuando fue intensamente contestado en su partido y, tanto o más, en la carcunda mediática, pero una vez más se mantuvo. La revuelta marea de la crisis le da aire y lo catapulta a la Moncloa por mayoría absoluta, a pesar de contar solo con los votos del 30,37% del electorado, por los azares de nuestra también peculiar ley electoral. Zapatero no la consiguió con un 32,18% en 2008, ni con el 31,89% del 2004 y más papeletas a su favor que el PP en 2011 en ambas ocasiones.

Mariano Rajoy hoy acarrea el récord de ser el presidente que más rápido ha perdido su aceptación popular. A él y a su Gobierno se debe el agravamiento de la crisis y la pérdida de condiciones de vida y derechos de los españoles. Fuera, según describía pormenorizadamente el semanario alemán Der Spiegel, “está irritando a sus socios europeos con llamadas telefónicas frenéticas”, mientras  guarda silencio en su propio país. La imagen que da Der Spiegel de Rajoy –“mirando desamparado e impotente los gráficos”– le convertiría en un cadáver político en vías de dimitir, si no fuera porque Rajoy  parece seguir, en toda circunstancia, la estrategia del percebe que tan buenos resultados le ha brindado hasta ahora. Por mucho que descarguen tempestades y batan las olas, no hará previsiblemente nada… salvo asirse al cargo.

El percebe marino se aferra, aguanta, persevera, ocurra lo que ocurra a su alrededor. Su único propósito es mantenerse. Si no sucumbe ante un competidor, su destino final es un plato. Múltiples percebeiros se afanan a diario, entre el miedo y el valor, en esa tarea dura y costosa, incluso poniendo en peligro su vida, porque este crustáceo llega prácticamente a soldarse con el lugar que ocupa. No sirven las victorias morales, sino las efectivas. En muchos casos, los mariscadores terminan por hallar un resorte que desprenda al percebe de la roca a la que con tanto ahínco se sujeta contra todo pronóstico y toda lógica… colectiva. El mar y la tierra son de todos, no solo del percebe.

*Publicado en Zona Crítica. Eldiario.es

España en bancarrota política según Der Spiegel

Foto con la que ilustra su reportaje Der Spiegel, destacando el cartel de los bomberos: «Con tantos recortes, nos estamos quedando desnudos»

El prestigioso semanario alemán Der Spiegel dedica un amplio y muy concienzudo reportaje a España en el que hace una durísima crítica a Mariano Rajoy y a lo que califica de bancarrota política de nuestro país que se añade a nuestros muchos problemas. De hecho atribuye a “los errores de los conservadores en el poder” la eventual necesidad de pedir un nuevo rescate.

El reportaje llega a narrar las relaciones históricas de España con Europa o la eterna lucha patria entre conservadores y reformistas que suele saldarse a favor de los primeros. Cuenta, en tono de censura, qué hicimos con los fondos estructurales: «En vez de usarlos para desarrollar las industrias del futuro, los españoles promovieron proyectos de infraestructura, incluyendo carreteras, ferrocarriles, viviendas y hoteles».

Narra la senda de nuestros tropiezos y, completa, la de Rodrigo Rato desde este: «Él era también el que liberalizó las leyes de construcción y se jactó de dar a todos los españoles el acceso al mercado de valores» a su investigación por la gestión de Bankia. Y describe, en fin, los últimos avatares sufridos y la situación económica y social que vivimos hoy, sus contrastes:

“Uno de cada cuatro españoles está sin trabajo (una tasa de paro casi cinco veces más alta que en Alemania), mientras que el 53 por ciento de los jóvenes están desempleados (casi siete veces la tasa alemana).España es un país profundamente herido y desgarrado. Los miembros ricos e influyentes de la alta sociedad, los que hacen sus peregrinaciones diarias al mediodía a los restaurantes caros, donde aún es difícil conseguir una mesa, mantienen sus privilegios. Al mismo tiempo, sin embargo, cientos de pequeños bares de todo el país han tenido que cerrar sus puertas, porque los españoles más comunes ya no pueden pagar los precios normales. Muchos de ellos son demasiado orgullosos para hacer cola en comedores de iglesias”.

«¿Y qué hace el primer ministro Mariano Rajoy? Él no ha dado un discurso por televisión, ni ha dicho una palabra explicativa o tranquilizadora a Europa ni a su pueblo. En su lugar, Rajoy, de 57 años, ha desaparecido en su oficina del Palacio de la Moncloa en las afueras de la capital madrileña. Algunos dicen que él pasa su tiempo allí mirando desamparado e impotente las cifras. Se reúne con los líderes de negocios como el consejero delegado de Siemens, Peter Löscher, en habitaciones decoradas con arte moderno, e incluso se ha reunido con los líderes sindicales españoles, por primera vez, aunque fue después de que ellos ya hubieran hablado extraoficialmente con la canciller alemana, Angela Merkel. Otros dicen que Rajoy está irritando a sus socios europeos con llamadas telefónicas frenéticas.

Este comportamiento no inspira confianza. Parece más una declaración de bancarrota política.

Tampoco es muy útil que el ministro de Economía Luis de Guindos haya restado importancia a los problemas de España en Berlín, diciendo, con firmeza, que Madrid no necesita más de las arcas europeas que los € 100 mil millones ($ 123 mil millones) ya comprometidos para rescatar a los bancos españoles. (…) Entonces, su compañero de partido Esteban González Pons,  alto funcionario de los conservadores gobernantes, culpó a «los europeos del norte» en su conjunto de dejar «al Sur» en la estacada por egoísmo puro”.

Der Spiegel llama la atención sobre la histórica pérdida de popularidad del “registrador taciturno” desde su triunfo solo hace 8 meses, no conocida desde la muerte de Franco en 1975. Y explica:

“Tal vez lo que enfurece a cientos de miles de personas y los lleva a las calles no es que se les pide que hagan sacrificios, sino más bien las mentiras de la clase política. Rajoy, que coinciden en subrayar durante su campaña que es un hombre honesto, ha agotado la paciencia de los españoles con mentiras descaradas y edulcoradas, sobre todo en el tema de los bancos”.

El semanario alemán, el de mayor difusión de Europa, pasa a relatar las protestas de los españoles de las que en todo momento resalta su ausencia de violencia. Habla de los mineros, bomberos, profesores, médicos, enfermeras, incluso de los abuelos (los yayoflautas) hartos de ser “el colchón familiar”:

“Durante meses, los españoles, en una muestra admirable de paciencia, soportaron las noticias peores y peores, con la esperanza de que serían recompensados después de todos los sacrificios que habían hecho, desde los recortes salariales a las vacaciones canceladas. Pero ahora, aparentemente, han perdido su optimismo. Los mineros de Asturias en el norte de España, que salieron a las calles de la capital con sus cascos de mineros, han sido acompañados por oficiales de policía, bomberos y enfermeras. Los jóvenes también han dejado su letargo y ahora están protestando frente a los palacios de vidrio de los bancos».

El durísimo -y muy documentado y elaborado- reportaje lanza esta idea con preocupación a la vista de los acontecimientos:

“¿Es esto una democracia estable, este socio fiable Unión Europea a menudo elogiado como la alianza del «ancla sur», la cuarta economía más grande de la zona euro, después de Alemania, Francia e Italia, se encuentra en una encrucijada? ¿Y no podría incluso ver un retorno a los tiempos autoritarios, nacionalistas, 37 años después de la muerte del dictador Francisco Franco? ¿Habrá un camino real para España, o es la oración a lo largo de la famosa ruta de peregrinación, el Camino de Santiago, la única esperanza del país?

Educación para el «rajoyismo»

Es probable que buena parte de los ciudadanos que votaron al PP en noviembre confiaran en que solucionaría la crisis económica tal como prometía con vehemencia. La carencia de un análisis riguroso les llevó a esa ingenua suposición. Lo que es menos probable es que le dieran mandato para imponer una transmutación ideológica que implica prácticamente un cambio de la sociedad que la catapulta varias décadas atrás. Pero ahí estamos.

Mariano Rajoy es un hombre convencido de que “todo el mundo” es como él. Por eso nombra ministros y altos cargos que son calcos de él mismo. Tal vez con la excepción de Soraya Sáenz de Santamaría a la que ve como una chica lista que ha sabido ganarse su aprecio a costa de lo que sea.  La vicepresidenta es solo una mediorajoy.  O De Guindos que vendría a ser un Rajoy educado en Wall Street. El resto son clones.

En su ambicioso propósito ahora se ha propuesto convertir a todos los niños españoles en “rajoyes”, de la mano de wert-rajoy. La nueva asignatura que sustituye a Educación para la Ciudadanía apuesta con claridad por ese propósito.

Nada de temibles “orientaciones ideológicas”, es decir explicar racismo, xenófobia, sexismo, homofobia… ni mentar las referencias a los afectos o el sexo, las relaciones entre hombres y mujeres o la valoración crítica de la división sexual del trabajo, que han sido eliminados.

Suprime también del temario las referencias a la pobreza en el mundo, la falta de acceso a la educación como fuente de pobreza e incluye en ese apartado lo que denomina ‘conflictos del mundo actual’, es decir, el terrorismo, los estados fallidos, el fanatismo religioso y el nacionalismo excluyente, quedando entendido que el nacionalismo excluyente no es el ultraespañol, ni el fanatismo religioso el católico, que son los que “dios manda”.

Va a ser una asignatura (a estudiar desde el inicio del curso) en la que se enseñen lo que el PP denomina los derechos civiles, políticos, económicos y sociales o los valores fundamentales de la Constitución (ésa que cambió de un plumazo a pachas con Zapatero y Merkel para consagrar que el pago de la deuda especulativa tiene prioridad a cualquier necesidad de los ciudadanos que sostienen el tinglado con sus impuestos y votos). Y sus símbolos, eso que no falte, Entre los grandes valores, con carácter destacado, la supremacía de la propiedad privada (cuyo desarrollo didáctico puede dar grandes aportaciones del tipo «lo mío, es mío»).

El Mundo ha hecho un interesante trabajo de comparación de las asignaturas. Ésta por ejemplo:

Así en la descripción que el Ejecutivo de Zapatero acordó en 2006 se puede leer: «Individuos y relaciones interpersonales y sociales, trata los aspectos personales: la autonomía y la identidad, el reconocimiento de las emociones propias y de las demás personas. Propone un modelo de relaciones basado en el reconocimiento de la dignidad de todas las personas, del respeto al otro aunque mantenga opiniones y creencias distintas a las propias, de la diversidad y los derechos de las personas. A partir de situaciones cotidianas, se aborda la igualdad de hombres y mujeres en la familia y en el mundo laboral. Un aspecto prioritario, relacionado con la autonomía personal, es siempre la asunción de las propias responsabilidades»

Mientras, la modificación aprobada este viernes por el Consejo de Ministros recoge en el mismo apartado lo siguiente: «El Individuo y las relaciones interpersonales y sociales, trata de la libertad de las personas, su autonomía, la asunción de responsabilidades, identidad y condición moral, así como de los hábitos personales y sociales relacionados con la alimentación saludable y el fomento de la actividad física. Todo ello basado en el reconocimiento de la singularidad de todo ser humano y de los distintos caracteres y maneras de ser, así como la dignidad de todas las personas y de manera particular de aquéllas con discapacidad«. Un punto éste último destinado a las personas con malformaciones que quiere obligar a parir a las mujeres Gallardón-Rajoy, para condenarlas al sufrimiento y dejarlas sin ayuda alguna del Estado.

Otro “peligroso” texto eliminado es éste:

..”ayudar a generar un sentimiento de identidad compartida, a reconocer, aceptar y usar convenciones y normas sociales e interiorizar los valores de cooperación, solidaridad, compromiso y participación tanto en el ámbito privado, como en la vida social y política, favoreciendo la asimilación de destrezas para convivir«.

Sanos, deportistas, sin nada en el cerebro, competitivos, egoístas, insolidarios, venerando el lucro económico como objetivo vital, ultrareligiosos, ultrapatriotas de esa España una, grande y “libre” que ya inventó aquel otro señor que tanto añoran. Irreales.

Así es o así se ve Rajoy. Patrón oro de la perseverancia. De lograr lo que se propone, con paciencia, salvo el resolver el problema económico como se le encomendó que, por el contrario, sus políticas han acrecentado. Pecata minuta si un día esta España puede contar con muchos rajoyes, dispuestos a llevarnos a la ruína pero sólidos en valores medievales. A rastrear soluciones, erguidos y firmes, atléticos, mirando donde mira el líder, junta la camarilla en unión y comunión.

Rajoy, vacaciones 2012

Si mientes, destrozas y fracasas, dimite

Ha duplicado el diferencial de la prima de riesgo en solo 7 meses, llegando a la antaño impensable cifra de 612 puntos. Las bolsas registran niveles históricos de pérdidas. España está rescatada con fondos europeos en su sistema bancario y a punto del rescate total. Inspira nula confianza internacional. Cada vez que abre la boca su ministro Cristóbal Montoro se produce alguna catástrofe. La comunidad valenciana, cuya gestión ofrecía como modelo, también pide rescate del Estado. Ha abaratado el despido y la dignidad del trabajo con su reforma laboral. Disminuye las prestaciones e insulta a los parados españoles (récord en el mundo industrializado). Ha cercenado la sanidad que fue ejemplo en el mundo y obliga al copago. Da un tajo a la investigación presumiendo de ello. Nos devuelve –a través de José Ignacio Wert- a una educación de medio siglo atrás, sube las tasas universitarias y hasta el precio de los cuadernos y lápices. Quita los “peligrosos” y “caros” ordenadores de los colegios. Eleva el impuesto de los libros digitales. Reserva la cultura a los pudientes. Sube de precio productos básicos. Y el gas, la electricidad o la gasolina. Nos vende servicios básicos –que son nuestros- como el ferrocarril. O perpetran una reforma del código penal que castiga con 2 años de cárcel por ejemplo convocar manifestaciones por Internet. No se puede pedir más a la gestión de Mariano Rajoy.

 Pero ahora resulta que “no tiene más remedio” porque no quiere tocar ni de broma los privilegios de aquellos para quien gobierna. Que “no hay dinero”, cuando “sí lo hay”.  La prensa afín silencia las protestas multitudinarias de la sociedad contraria a los recortes para que la adormecida no se entere de la dignidad de los demás. Y ha encontrado un nuevo culpable: el BCE. La culpa ya no es de Zapatero ni del chachachá, es de Europa. De la Europa… tan neoliberal como el PP.

   Las mentiras y desdichos de su programa electoral –recogidos con sus rostros, voces y agrios tonos profusamente en youtube- harían avergonzarse a quien tuviera un mínimo de decencia. Ellos dicen que “las circunstancias han cambiado”.


 

Seamos serios. La campaña del PP, como vemos, estuvo basada en la mentira. Y su caótica gestión ha empeorado nuestros problemas. El desconcierto del gobierno no lo salvan ni las clases de arte dramático que debe recibir con gran aprovechamiento la vicepresidenta. El futuro no se nos puede presentar peor en estas circunstancias. Un triunfo basado en las mentiras debe ser revisado: el gobierno tiene que dimitir y convocar elecciones. Es lo coherente, lo digno, lo justo. No hay apenas donde elegir  y el principal partido con posibilidad de gobernar, el PSOE, anda tan perdido como el PP. Pero así no podemos seguir. Nos jugamos mucho. Por mucho que estemos ya agotados de explicar, de luchar, siquiera de pasarlo mal.

 Cada ser humano tiene una cabeza para relacionar conceptos y de ellos sacar conclusiones y actuar. No se puede delegar más la responsabilidad de pensar y reflexionar. Al menos nos quedamos con el gozo de la dignidad.  El Roto nos explica la nueva teoría de la cazuela. La que escribo en Actúa, libro que relanzamos el lunes en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander porque contiene las respuestas de ahora mismo. Con estas reflexiones os dejo, seguramente por unos días.

 

… Y no lo llevaba en su programa

Y no dimite… y no se mete debajo de una cama.

Mineros, una explosión de dignidad

Acostarse -muy tarde- con la retina, el oído y el espíritu impregnados de la marcha minera y despertarse con Mariano Rajoy desgranando en el Congreso un patético discurso, produce shock traumático. Con toda desfachatez -obligado, humillado y empecinado en el error-  ha anunciado nuevos y  durísimos ajustes para la población, diciendo que son “imprescindibles” y demostrando lo grande que le viene el cargo al que se aferra. Habrá más recesión, más paro, y él lo sabe. Espero que al menos lo sepa. Muchos ciudadanos sí están enterados.

Ha dicho el  presidente Rajoy que «al final de los sacrificios habrá recompensa». Es mentira. También lo sabe. Espero. Hace falta mucho cuajo para echar la culpa al depauperado sector público español –uno de los más bajos de la UE que se propone desmantelar además- de nuestra crítica situación. También ha pedido ayuda a los partidos, a los medios –un político no debe pedir “ayuda” a los medios y los medios no deben dársela ni mucho menos porque su misión es la información real y la crítica- y a la sociedad. Cuando en Mayo de 2010 Zapatero se hizo el harakiri como hoy Rajoy, esto fue lo que dijo Rajoy: “Europa ha cantado las cuarenta a Zapatero”. Toda una “ayuda”. Solo quería -él y su partido- trincar el poder. Y para esto. Porque lo peor es que ahora “Bruselas” y toda la trouppe neoliberal, le ha cantado las 400 a Rajoy y somos un país intervenido y tutelado.

La realidad no es este nefasto presidente, hay otra que vivimos ayer en Madrid miles de personas. Llegaban los mineros tras 19 días de recorrer a pie un largo camino desde sus puntos de origen hasta la capital. La plaza de Moncloa estaba abarrotada cuando aparecieron con sus cascos encendidos, el cansancio y la felicidad –por el trabajo bien hecho, por la acogida- en el rostro. Y así siguió todo el trayecto. Eran más de la 1 de la madrugada y miles de personas aguardaban en la Gran Vía a saludarles. Nadie quería irse. El espíritu que allí se vivía era único. Era corear “sí, se puede” porque los mineros lo están demostrando.

Poco antes, cerca de la Plaza de España, ellos comenzaron a decir: “Este pueblo sí nos quiere”, algunos -como armarios- llorando. Desde luego, porque los mineros están llevando a cabo lo que seguramente todos y cada uno de los presentes en el recibimiento quisiéramos hacer. Contra viento y sol, contra la incomprensión y contra el riesgo. Ellos sí tienen coraje y dignidad. Y luchan por su supervivencia y puede que por la de todos, incluso de los que siguen agazapados esperando que escampe, lo que con Rajoy no va a suceder.

Tengo una relación emocional con los mineros. Mi padre era un luchador nato, un “emprendedor” que dirían ahora los políticos plásticos. Y en su búsqueda por nuestra supervivencia recaló precisamente en un pequeño negocio de almacenamiento de carbón y suministro de contratas para calefacción. Ése fue también mi primer trabajo. Desde los 13 años. Y tuve que compatibilizarlo con mis estudios de secundaria y periodismo. Quiero decir con esto que, desde casi una niña, olí el carbón y aprendí la diferencia entre la dura antracita llena de energía, la brillante hulla más blanda y volátil, o el recio lignito, pariente pobre de las anteriores. Y cada enorme camión que venía, llegaba cargado de tormos irregulares, extraídos mano a mano por los mineros. Y tiznaba hasta la respiración. Sólo quería huir de aquello.

No sé si el carbón es viable, pero estoy segura de que hay trabajos que marcan. Otros no, algunos intensamente. No se le puede decir a un minero que el suyo es inútil y desfasado cuando se han enterrado durante años para picar a mano la roca, sin luz natural, a muchos metros bajo el suelo. Y han enfermado sus pulmones, o han visto morir a compañeros por los derrumbes.

Cuando se están dando soluciones a los bancos –tan generosas y a nuestra costa-, no se puede condenar a poblaciones enteras a la ruina. Hay que dar alternativas. Forzosamente. Y es lo que fundamentalmente buscan los mineros. Y luchan por ellas. Y las merecen.

¿Dónde están los cinco millones de parados? ¿Dónde los funcionarios a quienes masacran a conciencia quitándoles la paga de navidad y lo que es más grave: derechos? ¿Dónde, por ejemplo, todos los ciudadanos que tendremos que pagar mucho más por cualquier cosa con la subida del IVA? ¿Los que entregamos la sanidad y la educación a cambio de más pobreza para nosotros y riqueza para los de siempre? Los mineros demuestran que “sí se puede”. Aunque cuesta esfuerzo y seguridad.

El señor de la Moncloa no va a resolver la situación, ningún miembro de su partido. Basta oír la osada irresponsabilidad de Esperanza Aguirre al burlarse de la marcha minera con la enorme indignación que hay en la calle. Hoy, el día de las grandes recortes. No lo hará tampoco Rubalcaba. Dudo prácticamente de todos los partidos, más ocupados por su silla y su poder que por los ciudadanos. Es muy grave: están deteriorando la democracia que precisa de la Política para funcionar. Así estamos en una situación dramática: intervenidos, perdida soberanía, el horizonte con las medidas adoptadas hoy es el caos. Es Grecia. Mirad a Grecia. Hacédselo ver a quienes reniegan de usar su cabeza y relacionar conceptos.

Pero ahí están ellos, los mineros. Caminando firmes por defender su vida. Tras respirarlos de cerca, retomo fuerzas y también sé que, si muchos queremos, se puede. Anoche, protegidos por los mineros, el miedo se evaporó.

 

*Quiero dedicar este post a nuestro amigo Zana. Pregunté por él, no lo encontré entre el enorme gentío. Un beso y gracias a ti y a todos tus compañeros por esta lección magistral de dignidad.

Del sablazo a los «chuches»: el Gobierno del PP va a subir el IVA

Lo ha confirmado el ministro de Hacienda, Cristobal Montoro. Como ellos mismos decían es una medida que detrae el consumo y la economía y perjudica gravemente a los ciudadanos. «Es el sablazo que el mal gobernante les pega a todos sus compatriotas que ya están muy castigados por la crisis», en definición de Rajoy que hasta a apeló al pobre niño al que le subían los «chuches».

Pues ahí los tenéis. Y ni a Mariano Rajoy ni al resto del PP se les cae la cara de vergüenza. Ni la mayor parte de los ciudadanos se «REBELAN» como les pedía Esperanza Aguirre. Imperdible el vídeo para los desmemoriados.

Precisamente, Esperanza Aguirre lo explicó con mucho detalle en otro momento y coreando y todo. ¿Dónde están hoy los asistentes a aquel mítin o los que firmaron en contra del IVA?

También ataca el PP a los funcionarios del escuálido sistema público español, uno de los más reducidos de Europa. El que mantiene en pie el Estado del Bienestar en todos ellos.

Cómo será lo que está ocurriendo que Dolores Cospedal, saturada de decir y participar en planificaciones de mentiras, ha tenido un lapsus donde ha dicho la verdad. Habla de Castilla-La Mancha, el modelo a seguir en toda España. ¿O era la Comunidad valenciana de Camps?