Mucho más que unos ingenuos regalos

Francisco Camps se sentará en el banquillo acusado de un delito de cohecho. Está acusado de haber recibido prendas de vestir de la trama Gürtel. El Juez instructor considera –y conviene recordarlo porque algún medio lo olvidó en la información inicial- que «El propósito de los trajes era ganarse, con el agasajo, el favor de los obsequiados«.

   De regentar una agencia de viajes, Francisco Correa -el «presunto» cabecilla de la trama corrupta- pasó a mantener una treintena de casas ó 22 automóviles y 2 barcos. En esta “Biografía no autorizada de Correa”, Álvaro Llorca en el desaparecido Soitu, daba cuenta de algunos extremos: según el auto, “Correa daba instrucciones para realizar dádivas a funcionarios públicos, con el fin de obtener un provecho económico para él y el grupo que dirige o para conseguir la paralización de procedimientos sancionadores que afectan a su patrimonio».  Al ser una información publicada cuando se destapó el caso –la memoria es indispensable en el periodismo-, resulta en extremo interesante ver los problemas del Juez Baltasar Garzón por haber iniciado su instrucción. Hoy el magistrado está suspendido.

 Lucía Méndez, una excelente periodista, contaba la historia de “El hombre que quería vivir como los pijos y a quien la diosa fortuna le hizo instalar su negocio cerca de la sede  nacional del PP en la calle Génova de Madrid. De esta forma Correa “se hizo un hueco en el partido a base de ofertar viajes a precios de saldo”. Después llegarían los contratos.

  Cada cuál puede sacar sus conclusiones sobre si los trajes fueron un ingenuo regalo. Por más que la corrupción pública –y como demuestra el sumario de Gürtel en la comunidad valenciana la hubo y en cantidades astronómicas- sea dinero que se roba al resto de los ciudadanos y, además, desde las instancias que menos deberían osar hacerlo, las que nos representan, en las que hemos depositado nuestra confianza: los gestores políticos. “La corrupción es incompatible con la democracia y, por tanto, aquella hiere gravemente a los propios fundamentos del sistema”, afirma Carlos Jiménez Villarejo, nuestro primer fiscal anticorrupción, en un documentado estudio en el que, entre otros, cita este párrafo de la obra “Corruzione e Democracia”, de dos auténticos expertos, el politólogo Yves Mény y la socióloga Donatella Della Porta: «la corrupción pone en peligro los valores mismos del sistema: la democracia es herida en el corazón; la corrupción sustituye el interés público por el privado, mina los fundamentos del Estado de Derecho, niega los principios de igualdad y de transparencia favoreciendo el acceso privilegiado y secreto de ciertos agentes a los recursos públicos«.

  Lo que reviste caracteres de extrema gravedad es que el PP, además, reitere que las urnas avalan a Camps. La portavoz de la Generalitat valenciana se ha apresurado a esgrimir ese argumento siguiendo la tónica de muchas otras declaraciones, incluidas las del propio Rajoy que se ha pronunciado varias veces en ese sentido. O la recién elegida alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, a pesar de estar imputada en otro chanchullo. Castedo dijo en su toma de posesión: ‘lo que las urnas han dicho no puede modificarse en otros lugares’.

 Alguien habrá de hacer ver al PP que los votos no bastan –sino todo lo contrario- para lavar delitos (de una “presunción” que hiede). No en un país democrático. Tajante y radicalmente es así: no en democracia. Las mayorías no están por encima de la Ley, como la aquiescencia de la grada no legitimaba el asesinato de los gladiadores en el circo romano. Y hacer llegar ese mensaje a todos los votantes de todos los presuntos corruptos.  No dejo de preguntarme también –e incluso me respondo altamente incómoda- qué hemos hecho mal al formar e informar a una sociedad con esa tolerancia y apoyo a la corrupción. El daño nos lo hacen a todos, a la democracia tan herida en estos tiempos por otros ataques. Que a nadie le extrañe el profundo hartazgo de la ciudadanía. Estamos absolutamente saturados de tanta inmundicia y no vamos a consentirla más.

Bailar pegados

 

«Bruselas» abrió de nuevo la boca y -como siempre- nos echamos a temblar. Los recortes que sufrimos aún no son suficientes. Ahora la UE pide que España aumente el IVA y los impuestos sobre la luz, el gas y las gasolinas «para poder bajar las cotizaciones a la seguridad social de las empresas, que así podrían ser más competitivas». Es decir, pagamos entre todos que los empresarios ganen más. También apremia con esa «reforma» laboral que quiere que la revalorización salarial en los convenios no sea automática, sino que se ajuste a lo que los jefes entiendan por productividad. En ropa interior nos van a dejar.

Recomienda también establecer «techos de gasto en todas las administraciones públicas» (siguiendo ya se sabe la doctrina neocon y no la del tambien liberal, aunque decente,  Keynes) y finalmente se entrevé que le gustaría mayor entendimiento entre ganadores y perdedores por la gracia de los votos, a la vista de las barbaridades que estamos escuchando.

El mejor editorial lo ha he hecho Forges:

Esenciales los delfines y los calzones quitados.

PP: ¿Que les den por dónde? ¿A quiénes?

De un lado tenemos a Mariano Rajoy, líder del PP arrasador en las municipales. Los comentaristas analizan concienzudamente sus trascendentales declaraciones de hace nada, tras largo tiempo de no dar ruedas de prensa verdaderas, es decir, con preguntas. La más relevante es ésta: “Podría estar hablando durante horas, pero creo que la mejor aportación que puedo hacer es no decir nada. Yo doy ruedas de prensa cuando tengo algo importante que decir”. ¿Avanzó cómo va a acabar con el paro tal como no deja de prometer? No. Anunció “un plan de austeridad “y que auditaría las comunidades que han pasado a sus manos desde el PSOE, las que gestiona no.

De otro lado, tenemos estas declaraciones de Francisco Granados, el número tres del PP en la Comunidad de Madrid, ante el conflicto de los bomberos (que ha rescatado ventanas de falcón). Vivo cerca de un parque y siempre digo que iré a verles para que me cuenten, sus carteles suelen ser dramáticos: tienen Vds. 10 bomberos para medio millón de personas, o así. Conocí la problemática de este sufrido cuerpo en algunos reportajes y me preocupa. Pues bien, esto dijo al respecto el Consejero de Interior de Madrid (en 2009 según compruebo aunque el conflicto con los bomberos se mantiene en las mismas condiciones):

Y a la vez, según denunció UGT y publicó 20minutos, Aguirre y su equipo se  subieron el sueldo en tiempos de austeridad, en 2009. Muchísimo. Pero ya incluso eso es lo de menos. Lo alarmante es que la presidenta de los madrileños se lleva, de ser ciertos los datos de UGT, 108.000 euros anuales, y, por ejemplo, el propio Granados, 99.364,08. Esto viene a ser 9.000 euros mensuales, poco menos los consejeros. Cantidades por otro lado, similares las percibidas por los regidores del resto de las autonomíass.Yo aún necesito «traducir» estas cantidades: ¡Millón y medio de las antiguas pesetas cada mes!, más dietas, prebendas y complementos. Aunque en 2010 se los bajaron entre un 15% y un 10%, queda una cantidad muy apañada, muy por encima del salario medio español. Yo creo, no sé qué pensaréis vosotros, que no nos lo podemos permitir. Su trabajo es necesario, pero cualquiera se prestaría a hacerlo por menos. Incluso los bomberos, me parece. E igual nos sobraba prepuesto para dar un curso de educación y decencia a Francisco Granados. Ah ¿y el plan de austeridad de Rajoy? ¿y sus auditorias selectivas? Eso queda para que le crean imbéciles varios.

Actualización:

Impagable el avance del programa que aplicará Rajoy (si, como cree él y muchos otros, gana las generales), formulado ante empresarios catalanes:

“Tendremos el Estado del bienestar que podamos permitirnos»… “Un país africano puede querer tener un gran Estado de bienestar pero no puede». Para ello seguirá el guión de «la austeridad» neoliberal que se aplica a la mayor parte de la población (para que ganen unos pocos), aunque un premio Nobel de Economía, hablando antes que él, le contradiga.

Rajoy también se propone reactivar la burbuja inmobiliaria que infló su partido. De hecho, en su programa para las elecciones de 2004 volvió a introducir la liberalización total del suelo. Según El País (vuelvo a enlazar el artículo) ha defendido también algo que le ha criticado un empresario: la deducción por compra de vivienda. El Gobierno la quitó porque cree que fomentaba la burbuja inmobiliaria, Rajoy promete recuperarla. “Es algo tradicional en nuestro país”, ha dicho el líder del PP, que ha negado también la responsabilidad del PP en la burbuja inmobiliaria por su modificación de la ley del suelo. “Andar buscando responsabilidades ahora es absurdo, la burbuja depende de mucha gente, también los bancos. Yo creo en el sector de la construcción para el futuro, es muy importante. Habrá que corregir errores, pero tiene futuro. El mundo va a ir a mejor y mucha gente en Europa quiere adquirir aquí vivienda para estar seis meses. Y el turismo también tiene futuro”. Rajoy insiste mucho en esta idea, que los sectores tradicionales en España, construcción y turismo, tienen futuro, mientras el PSOE insiste en la idea de cambiar el modelo productivo.

Rajoy no se ha movido un ápice de sus posiciones tradicionales con la crisis. De hecho mantiene que hay que hacer en el Gobierno algo parecido a lo que ya hizo el PP en 1996. Y en esa línea, mientras en toda Europa se produce un giro de alejamiento de la energía nuclear, Rajoy mantiene su apoyo: “Debemos contar con la energía nuclear, lamento las decisiones que han tomado algunos países europeos”.

Elecciones ¿qué ha cambiado?

Es importante no perder la perspectiva. Lo que los españoles hemos votado es a quiénes entregamos la gestión del dinero de nuestros impuestos, para que la lleve a cabo según su criterio o ideología. La llave de la sanidad, la educación, los servicios sociales con sus políticas sociales naturalmente, el agua, el transporte público, las televisiones autonómicas y las concesiones a las TDT, la adjudicación de obra y obras a determinadas empresas, la venta de lo que sea menester, la promoción de la cultura, la publicidad institucional o esa apenas conocida adjudicación de dinero público para subvenciones. Los mandos de las tuneladoras, naturalmente. Por ejemplo.

Y lo hemos hecho en momentos de precarios presupuestos que, además de la crisis general, llegan con el ladrillazo desinflado que tan buenos réditos dio en el pasado. ¿Cómo apañamos ese problema? ¿Con el derroche habitual? ¿Y cómo se conjuga? ¿Quienes están en el poder en las corporaciones han dicho que lo vayan a hacer de otra forma a como ya lo hacen? Pues igual hay que seguir vendiendo a manos privadas el patrimonio público, el costeado por los ciudadanos.

 

Cuando Rajoy dice, emocionado, convencido y orgulloso, que “El PP ha cosechado el mayor triunfo de su historia” en unos comicios locales, me preocupa. Me preocupa muchas veces Rajoy, para que voy a negarlo. ¿Haciendo qué ha obtenido el PP ese innegable y clamoroso triunfo? ¿Leña del árbol caído? ¿Es capaz alguien de recordar algo más? Seamos precisos: ha perdido el PSOE, justa y… clamorosamente.

Hoy España es más azul que casi nunca. Democráticamente, por supuesto, al menos en esta democracia secuestrada por «los mercados» y sus colaboradores varios. El imputado Camps, como tantos otros imputados, revalidada su mayoría absoluta. Las listas con imputados de Aguirre en Madrid y diversos municipios, también. La Murcia que ha visto caer en un terremoto de escasa intensidad algunas de sus casas podridas por la especulación inmobiliaria, más de lo mismo. Baleares olvida la era Matas que edificó aquel palacete para su uso y propiedad privados con angelotes meones y todo. Alicante premia el trapicheo –hoy encausado- de las basuras del caso Brugal. Castilla-La Mancha regala un sueldo más a ese ejemplo de trabajo, prudencia, coherencia y agudo discurso que es Dolores Cospedal. Barcelona se va al azul barretina de los chicos de CIU para privatizar hasta las aceras, cuando tiene en la calle a miles de personas ya protestando por los recortes en Sanidad de la Generalitat convergente. Y allí mismo, en Cataluña, obtiene cargos un partido ultraderechista y xenófobo e incrementa sus votos el similar PP catalán dirigido por el “embotoxado” rostro de Alicia Sánchez-Camacho.

Casi un millón de votos nulos y blancos, que se situarían como la cuarta fuerza más votada de computarse. Once millones de abstencionistas. Izquierda Unida sube 200.000 votos en toda España en una oportunidad única de triunfo arrasador… y no parece que se lo esté haciendo mirar. Ni Tomás Gómez en Madrid con una derrota histórica que atribuye a que “algo hemos hecho mal los socialistas”, sin mentar la primera persona del singular. Y para completar el pastel, sube como la espuma el “Partido de Rosa Díez” –así se conoce a UPyD- subproducto político del populismo y el rencor. Estamos aviados.

Y lo estamos doblemente. Zapatero acudió a su comparecencia ante los españoles para reconocer la derrota, en su coche oficial, en el que va sentado a su lado el consejero de Telefónica, Javier de Paz. Ya ni disimular.

Y dice que se queda y ¿para qué se queda? “Para completar el proceso de reformas”. Es decir, para seguir haciendo el trabajo al PP, dejar expedito su camino, y arrasar en tierra quemada el de su sucesor en el PSOE. Mientras –que es lo importante- ajusta un poco más el nudo gordiano sobre el cuello de la sociedad en general.

No perdamos la perspectiva, ésta es la misma “clase política” que los españoles sitúan como tercer problema del país, solo por debajo de los lacerantes problemas económicos. Nada ha cambiado. No mucho. No os dejéis deslumbrar por las grandes portadas de un día -o todo lo que lo quieran estirar- que piden el cambio, ni por la euforia del PP. ¿Qué cambio? ¿Rajoy, Arenas, Aguirre, Camps, Rudi y demás… son “el cambio”? Solo falta Fraga. Seguimos sin tener «pan para tanto chorizo» diseminado por el país, ni políticos que se lo merienden y defequen.

¿Arreglará no sé qué crisis  ya  (nos asolan muchas) un partido neoliberal-pata negra? Hace falta ser incautos. O inconscientes. O sabe dios qué. ¿Desinformados?

Una marea azul -tan uniforme- gritaba en la calle Génova que “esto sí es democracia”, cargada de temible odio en sus voces, por cierto.

Otra marea ciudadana se asienta en decenas de plazas de España. Dicen que “no van a comentar lo resultados electorales porque tienen otras prioridades”. Y es cierto que hay más lucidez, interés y realidad en cualquiera de estos corrillos para discutir lo que nos interesa que en ningún debate que nos retransmiten del Parlamento. Igual a puerta cerrada sí ponen los codos sobre la mesa. ¿Sí? Pero no olvidemos que corre la Historia demasiado de prisa, apenas nos queda tiempo para Reaccionar. Y el caprichoso criterio de los medios puede dar ya por amortizado el movimiento.

Probablemente el PP se quemará bastante en su poder omnímodo (ayuntamientos, comunidades, en la UE neoliberal que decreta los «ajustes» donde es mayoría ya) porque además no presta oídos a la realidad. Esperemos que alguien en el PSOE lo haga y además aparte del poder a ese insensato que se propone “culminar el proceso de… mermas”.

Entretanto, la tarea más urgente, muy urgente, es inyectar en vena en este país educación e información. Educación lo primero para saber que sin información uno es poco más que un vegetal. Una vez educados e informados –como se ve están los ciudadanos de los “soles” esparcidos por las plazas de España- que voten lo que quieran. El voto nos afecta a todos. Pero, por favor ¡Dejen de mirarse el ombligo!

Davalon Art. Proyecto de portada "España,ombligo del mundo"

Felices y entre banderitas, directos al abismo

La viñeta de El Roto es demoledora: felices, entre banderitas de fiesta, nos dirigimos al abismo. Sorprende la dejación que hacen muchos seres humanos de una capacidad que nos es inherente: acumular datos y relacionar conceptos.

 El Gobierno socialista ha cometido graves errores. A mí me resultan insuperables, por mi propia dignidad. Zapatero tuvo que haber dimitido antes de ceder a la presión de los poderes que gobiernan realmente el mundo. Pero la alegría con la que los españoles van a entregar el poder, todo el poder, al PP, asusta por su irreflexión. Es pura visceralidad. Es un acatamiento de la manipulación sin cuestionarse nada.

España se dispone a encomendar todos los presupuestos y decisiones al PP en ayuntamientos, comunidades autónomas, gobierno central y Europa. En realidad, salvo el gobierno de España, ya los tiene en gran parte. Los ciudadanos, enfadados, trivializando la importancia de votar al parlamento de la UE, enviaron en carroza de oro alada nada menos que a Mayor Oreja. El Partido Popular Europeo es mayoritario en Europa y dicta leyes y “ajustes”. ¿Alguien espera seriamente que Mariano Rajoy se enfrente a “los mercados” y cree empleo? ¿Cómo? ¿Por qué no dice cuál es su plan? urge que lo haga ¿No son los empresarios los que dan trabajo? ¿Quiere decir que habilitará empleo público con nacionalizaciones para cumplir su “promesa”? ¿No leen los ciudadanos a diario cómo está organizado el mundo hoy? ¿Lo cambiará Rajoy? ¿Quizás Dolores De Cospedal? ¿Camps?

Hablo de los ciudadanos bien intencionados, quienes se disponen a entregar su voto a políticos encausados por la justicia tras investigación policial y judicial deberían ser invalidados para ese derecho porque sus decisiones nos afectan a todos. Hasta ese punto. No queremos la berlusconización de España y hacia ella caminamos. ¿No leemos a diario el respeto que muestran hacia la Justicia y el resto de las instituciones los actuales dirigentes del PP? 

 El PP hubiera necesitado una catarsis para homologarse como un partido conservador europeo. Avalar a este PP lastrado por la caspa milenaria de un atroz conservadurismo es un grave error. La manipulación de la que están haciendo gala los dirigentes del PP por otro lado ofende la inteligencia. ¿La tienen sus votantes? ¿Zapatero ha ocasionado 5 millones de parados? ¿Ni la crisis financiera mundial, ni la burbuja inmobiliaria que infló el PP con su ley liberalizadora del suelo de 1998 tienen nada que ver? ¿Qué va a cambiar el PP para arreglarlo?

 Ciertamente, tras 7 años en el Gobierno, el PSOE tiene una seria responsabilidad en lo sucedido. Hubo de afrontar medidas que paliaran el desaguisado, pero pensar que Rajoy tiene una varita mágica para solucionarlo de un plumazo hace dudar de la cordura de muchos españoles. ¿Qué haremos después cuando no sea así? ¿Una nueva frustración? ¿Más pasividad y apatía?

Es mi opinión, si tienes otra que, por favor, sea informada y apelando a la lógica de las conclusiones a las que llevan los datos.

 Felices y contentos, entre banderitas, sin reflexionar. Somos los únicos animales con esa capacidad que exige cuatro pasos fundamentales: curiosidad, información, relacionar conceptos y sacar conclusiones. Preguntas imprescindibles son ¿Por qué? ¿Qué? ¿Para qué? ¿A quien beneficia?

 Es la hora de la sociedad. Una ciudadanía harta pero constructiva sale de las catacumbas y las alcantarillas donde nos han recluido para reivindicar la democracia real, la Política con mayúsculas que enfangan los partidos, algunos hasta el colmo de la porquería y la caspa secular de esta desgraciada España. Sería bueno reivindicar también la inteligencia, por propia dignidad al menos. Libres, autosuficientes, juntos.

Nos vemos esta tarde a las 18,00 Democracia Real Ya.

El PP Reacciona

 

 

Me envían esta fotografía  donde el PP de Rubí (Barcelona) -municipio en el que el PP propuso la delación de inmigrantes «sin papeles»-, utiliza la palabra Reacciona, con similar tipografía a la de nuestro libro (en minúsculas), para un mensaje xenófobo y racista.  La intención del PP en Rubí fue rechazada por el pleno municipal.Así se maneja este partido.

ETA: demagogia y desmesura

Vivimos en un país que impide construir futuros positivos porque de continúo precisa dedicar todas los recursos a apagar fuegos ficticios.

Vuelve ETA con fuerza ¿a matar? No a dar réditos políticos a una derecha sin escrúpulos –en este caso- que no duda en utilizar el terrorismo para manipular aún más de lo que está a la opinión pública y acaparar poder. De repente, un faisán y unas actas de reuniones redactadas por los terroristas, copan debates, páginas, ondas y las conversaciones de unos ciudadanos, algunos, que tienen problemas reales mucho mayores. Pero hemos –han- resucitado el «dime a quien odiar, dime a quien temer, no mires cuánto me beneficio».

 ¿Probamos a mirar las cosas desde otro punto de vista?

ETA ha asesinado a algo más de 800 personas durante los últimos 50 años. Y ha dejado heridos y mutilados. Terrible y condenable en todos los casos.

 Cada año la ley del beneficio económico y la mala gestión política arrebatan violentamente la vida de 16.000 personas, por efecto de la contaminación ambiental, según un informe de Ecologistas en Acción. La mitad de los españoles respira agentes peligrosos que dejan secuelas. En Madrid, la comunidad más afectada, el 80% de los ciudadanos. De haber sido ésa la tónica durante el último medio siglo, habrían muerto exactamente 800.000 personas por esa causa, sin ocupar más que un breve en los medios informativos. Y sin motivar tampoco protestas sociales. Ni un «rifirrafe» he visto u oído al respecto.

Todos los años una media de mil trabajadores muere por accidente laboral. Las víctimas con secuelas, apoplejías incluidas, multiplican desorbitadamente esa cifra. Falta de formación y/o medidas de seguridad influyen de manera decisiva en este balance. De nuevo, la ley del máximo beneficio y la precariedad laboral arrancan vidas y salud.

En los accidentes de tráfico (llegó a haber 4.000 muertos anuales) cabe alguna responsabilidad de quien va al volante en muchos casos, no de quien se los «encuentra». En los más de 3.000 silenciados suicidios que se producen cada año (por ejemplo, el suicidio es la principal causa de muerte de las mujeres entre los 30 y los 34 años) habría muchas culpas que repartir, sociales, políticas, económicas, no solo personales.

El caso es que cada vida vale lo mismo. ¿Usar pistola o bomba para acabar con ella marca una diferencia? ¿Tan abismal en su tratamiento político y mediático?

Dicho todo esto, aquí tenemos información real sobre el caso Faisán, el auto. No hubo presiones políticas para no perseguir el terrorismo. Notad que lo llama “hechos”. Aquí, cómo respira la derecha, en el editorial de ABC por ejemplo, en línea con el enardecido discurso del PP. “No hay precedentes en el mundo democrático de un Gobierno capaz de ofrecer la rendición del Estado a una banda de asesinos. Lo ocurrido coloca al Ejecutivo de Zapatero en el filo mismo del abismo”.

Un resumen de la hipocresía suma del PP y la prensa conservadora en el blog y columna de Ignacio Escolar con el que, como tantas veces, coincido.

«Zapatero apenas se movió: ni derogó la ley de partidos para legalizar a Batasuna ni dejó de detener a etarras ni acercó a ningún preso a Euskadi ni mucho menos entregó Navarra. Y eso que había precedentes: durante la penúltima negociación, la de Aznar con esa ETA a la que calificó como “Movimiento de Liberación Nacional Vasco” en 1999, el Gobierno excarceló a 180 etarras, 135 presos más fueron acercados a Euskadi, disminuyeron las detenciones y se invitó a volver a 304 prófugos. Uno de esos etarras liberados por el Gobierno de Aznar durante aquella negociación, Iñaki Bilbao, volvió a matar: asesinó poco después al concejal socialista Juan Priede. Y a nadie se le ocurrió acusar a Aznar de colaborar con ETA».

 Pero ya estamos de nuevo en harina para fabricar el pastel de la demagogia, utilizando el terrorismo como arma electoral. Arma electoral, repito. Tienen mucha práctica. En 2007, en un período en el que el único atentado en mucho tiempo fue el de la T4, el PP, la derecha mediática y grupos de extrema derecha varios, emprenden y desarrollan una campaña sin precedentes para protestar -dicen- por la política antiterrorista del Gobierno. Campaña tan ficticia -y obscenamente aprovechada- como ésta. Trece manifiestaciones cuento, pudieron ser más.

El diario ABC publica una tribuna del escritor Juan Manuel de Prada, titulado “Alta traición” que terminaba así: “»Llamemos a las cosas por su nombre: esto es alta traición. Cabría preguntarse si un gobierno que humilla el honor de un Estado no merece algún tipo de castigo. En épocas menos confusas esta pregunta habría obtenido una respuesta inmediata y severísima”. ¿En 1936 por ejemplo?

Lo contaba en mi libro España, ombligo del mundo, (y guardo impresa la tribuna hoy más difícil de encontrar en Internet) donde dedico amplio espacio a este tema. Por ejemplo, a la manifestación del 10 de Marzo de 2007, víspera del tercer aniversario de los atentados del 11M, que ni se nombran, porque en esta ocasión “no toca”. El PP fleta 760 autobuses para hacer llegar gente de toda España.

Mariano Rajoy, en el comunicado final, reitera sus teorías sobre las cesiones que le presupone al Gobierno e incluye tres interesantes puntos.

Uno mesiánico:

“Volved a vuestras casas y contad a todo el mundo lo que ha pasado aquí, lo que habéis hecho, lo que habéis sentido. Que os vean en pie, con la cabeza alta y fuertes como yunques. Orgullosos de ser españoles que no se resignan”.

Otro en el que parece desechar por fin la autoría de ETA en los atentados del 11M, aunque los manifestantes sigan gritando allí mismo “queremos saber” o “¿quién ha sido?”:

“La España que consiguió que ETA no matara porque no podía matar, porque la estábamos derrotando”.

Y un llamamiento que nos heló la sangre a muchos españoles:

“Necesitamos recuperar el consenso. Si no es posible alcanzarlo con el Gobierno yo quiero establecerlo con la gente, con los españoles. En ese espíritu, convoco solemnemente a todos los españoles, a los que les importe España, a poner fin a esta situación”. ¿Cómo? ¿Como en 1936? Pues ya están de nuevo igual.

¿Se da cuenta el PP y sus acólitos de cuántos votos dan al PSOE con esta actitud? ¿Se dan cuenta, sobre todo, de cuánto ofenden la inteligencia y el sentido ético?

(Vídeos de la manifestación aludida. El segundo, amplio, con un anuncio delante y no por casualidad. Son muy instructivo ¿dónde quedaron las acusaciones sobre Navarra por ejemplo? ¿Dónde está la responsabilidad por hacer estas acusaciones sin fundamento?)

Déjeme Vd. en paz, estoy saturado

¿Que científicos de la NASA van a anunciar que hay vida extraterrestre? Déjeme Vd en paz, estoy saturado. ¿Que no era vida extraterrestre sino una bacteria rara en aguas de nuestro propio planeta? Pues vaya birria. Para quienes amamos la información, sabedores de su importancia vital para ser ciudadanos con criterio, estos días son, gracias a las revelaciones de wikileaks un festín. Las críticas llueven incluso de periodistas. “Son demasiados impactos, la gente se cansará -¿yo me canso?-“. “Total no dicen nada nuevo, ya lo sabíamos”. “¿Alguien pensaba que la diplomacia y el mundo funcionan de otra manera?”. La facción entusiasta les argumenta: “El hecho de que las élites de poder (e incluso cierta prensa) estén reaccionando violentamente parece confirmar que la teoría política del hacker australiano (Assange) es correcta, y que los poderes fácticos se sienten verdaderamente amenazados”, resume Pepe Cervera. Así es. Enemigo público número 1, políticos que quieren matarle por su “justicia” expedita, el portal boicoteado.

Wikileaks nos ha contado, en cables con el sello de las embajadas estadounidenses, como poco la corrupción que impera en muchos países, en muchos gobiernos, sus miserables servidumbres. Pero es que, además, los medios traen más noticias, vaya por dios. Vamos a ver que, concretamente en España, son nefastas. Como los tres millones de euros que se embolsó la trama Gürtel, vinculada al PP salvador, solo con la visita del Papa a Valencia. De nuestro dinero, del que yo misma necesito, sin ir más lejos.  Y este chico,  Zapatero, abdicando de su ideología si alguna vez la tuvo, junto a todos los socialistas con responsabilidades públicas que se refugian en el “sentido de Estado” para privatizar empresas muy rentables -obteniendo el pan de hoy y el hambre para mañana- y quitar 426 euros a los parados de larga duración. Pues no,  cuando se incumple un programa hay que dimitir. Y dejar paso a la derecha titular, afín absoluta de los mercados, para que la ciudadanía desinformada sepa lo que vale un peine.

¿Y el PP? Nada, que Aznar dijo que igual si la cosa se pone muy fea vuelve a la política para salvarnos. Que no le gusta Rajoy, su elegido. Y Gallardón, el amado dilapidador de dinero público, se postula para sustituirle. ¿Y Aguirre? De ella y sus obras hablo al final del texto.

Tanto a los políticos como a la audiencia, le sobran ya los 26.000 parados más del último recuento. Los cuatro millones, o así, oficiales. Lo mejor sería meterlos en una bolsa o en una balsa, librarnos de ellos e iniciar un nuevo punto de partida ahora que parece que, una pizca y por unos días, hemos tranquilizado a los mercados. Son tan molestos. Un auténtico lastre.

¿No es esencial la información? Ah, pero es que «es demasiada». «Yo de esas cosas no entiendo, no me interesan, quiero divetirme. De mi vida y mi futuro… no entiendo». Tampoco lo hacen los telediarios, la fuente donde bebe una mayoría votante. La jugada de Zapatero para dar negocio y poder a sus amigos a costa de la televisión pública, ha acabado en fiasco. Cuatro y La Sexta –sus apuestas- desaparecen engullidas por las clásicas: Antena 3 y Telecinco. Sus informativos, cargados de sucesos y banalidades, son programas de entretenimiento para masoquistas morbosos. Y TVE, especialmente en el TD2, el reino de Poncio Pilatos.

Si ante todo lo que está sucediendo y se está revelando, presenta a la audiencia: “Éste dice que ha ocurrido esto, pero el otro, el implicado, contesta que no y, yo que soy la repera de objetiva, no les doy ni un dato para que tengan una base como es la obligación del periodista”. Y a ver que opina el PP que tiene que salir todos los días. Y ponemos a Llamazares un cachito que parece que tiene una opinión “como diferente”. Y si alguna vez nos mojamos que sea para mostrar una gracieta como esta parábola neoliberal:

949297.shtml

Ay, pero los medios conservadores, apartados de la tarta de wikileaks, la ultracaverna cuyas cadenas de televisión propició fundamentalmente la imprescindible Esperanza Aguirre que aguarda su momento para vender hasta el suelo bajo nuestros zapatos, son bastante menos «objetivos«. Uno de sus mejores amigos y protegidos, Federico Jiménez Losantos pide hoy en El Mundo, de Pedro J. Ramírez un golpe de Estado. Lo hace mucho, pero parece que ahora nos pilla un poco más enfadados. Y, además, estamos en grave peligro de “rescate” en cuanto los mercados vuelvan a “intranquilizarse”. La inefable «bienpagá«, Cospedal, declara también en El Mundo: “Con este Gobierno, la democracia está en peligro”. ¿Peligro? Hay que actuar. La solución la tiene alguna otra bacteria con cianuro:

Escribe Jiménez Losantos (en El Mundo de Pedro J, ya digo y mentando la cuando menos oscura jugada de la Zarzuela):

“España está tan horriblemente mal que cualquier remedio, venga de donde venga y llegue hasta donde llegue, es bienvenido. Sin embargo, lo que tenemos, por encima de esta crisis económica que nos puede llevar en un par de meses a la suspensión de pagos es una auténtica crisis de régimen, que debe ser abordada como tal y cuyo único remedio es el que los grandes empresarios y amigos del Rey han elevado a su consideración, seguramente porque lo había pedido”

(…)

Pese al descrédito del concepto, que recuerda las vísperas del 23-F, España necesita mucho más que el entonces famoso «golpe de timón» de Tarradellas y el «Gobierno de gestión» que aborde las reformas económicas e institucionales que nunca hará un candidato electoral. Con un gobierno presidido por un independiente que forme un gabinete de emergencia y unidad nacional -con Mas a prudente distancia-, España podría atisbar alguna posibilidad de salvación en 2012. En una campaña electoral de dos años es rigurosamente imposible. La suspensión de pagos impondrá soluciones de emergencia. Hagámoslas antes de que nos las hagan”.

 

PP: la ciega viga en ojo propio

Rajoy comienza, por fin, a avanzar el programa que piensa aplicar cuando llegue a la Moncloa. Preocupados por las pensiones –como todos o casi todos- los populares proponen una serie de recortes para poder aumentarlas un 1%. Se precisan 1.500 millones de euros, las cuentas del PP alcanzan solo a la mitad 750 millones. ¿De dónde los saca? Reduciendo las ayudas al desarrollo, ciencia y RTVE. 

Leía ayer que Irán va a reprimir la enseñanza de Filosofía, Derecho, Ciencias Políticas, Estudios de la Mujer o Derechos Humanos. Ya no se abrirán nuevos departamentos, y los ya existentes “tendrán que adaptar sus contenidos a los principios islámicos”. Es lo que tienen los fundamentalismos.  Nosotros vivimos en el neoliberal. La ayuda –o restitución en justicia- a los desfavorecidos del sistema no es rentable, y la ciencia y la información libre de intereses privados resulta peligrosa a los postulados del libérrimo mercado. Lo peor -peor aún- es cuando los fanatismos tan extremos conviven. El día que seriamente explote el polvorín nos vamos a enterar. Nosotros.

   El líder del PP planea también adelgazar el Estado de las autonomías –labor en la que encontrará gran número de seguidores- porque “tenemos una administración excesiva”, y profundizar en la senda de las privatizaciones con laliberalización” de aeropuertos y trenes.

   Su predecesor en el gobierno conservador de España, José María Aznar, se ventiló las llamadas 5 joyas de la corona que había empezado a privatizar Felipe González, aunque conservando siempre la mayoría y titularidad del Estado. A saber, ENDESA, Tabacalera, REPSOL, Telefónica y Argentaria (ahora dentro del BBVA que sólo este año que ha ganado «poquito» se ha llevado más de 3 mil millones de euros y lleva bastante más de una década privatizado). Con ellas, y otras menudencias, obtuvo 30.000 millones de euros. ¿En qué se invirtieron?  ¿en el milagro económico? ¿el que mantuvo los 8 millones de pobres en nuestro país hoy elevados a 9 millones? Las arcas públicas han perdido desde entonces las cuantiosas ganancias –hoy privadas- de estos suculentos negocios. Pero hay que privatizar más. Los aeropuertos y los trenes. ¿El metro y los transportes públicos? La realidad va más deprisa que la ficción.

   Ahora bien, resulta que Madrid –con  alcalde del PP- disfruta del ayuntamiento más endeudado de España, a pesar de que la basura se amontona en las calles por otras prioridades del presupuesto (túneles, ciudades deportivas fantasmas para un 2016 que se esfumó). Y la Comunidad –gestionada también por una mayoría popular- ha disparado un 9% sus «austeros» presupuestos. De dinero público, recuerdo. De autonomías a restringir. De administraciones del PP que critica despilfarros.

Unos y otros se aplican sin embargo en fortalecer a esas empresas privadas que se nos van a llevar nuestro patrimonio, para ingresar en sus cuentas privadas los beneficios. La CEOE  mueve 587 millones al año y de cada diez euros que ingresa siete son de subvenciones públicas.  Hay que mermar la ayuda al desarrollo, a la ciencia, a sindicatos y partidos, pero no a los empresarios.

    Y el colmo de la desfachatez: la FAES de Aznar, altavoz del neoliberalismo más extremo, ha recibido más de un millón de euros para difundir su ideología en el exterior. Lo cuenta El Plural, que incluye el enlace al BOE. Poned en la búsqueda del PDF FAES y ahí tenéis el presupuesto concedido por el gobierno a la organización: más de un millón de euros. Está clarísima la subvención que le damos -nosotros- a FAES para que «promueva SUS libertades«. ¿Este derroche no lo critica el PP?

   En consecuencia, solo de las «ayudas» a empresarios y a FAES sale el mantenimiento de las pensiones, sin recortar en ciencia y demás. Pero repasad la lista de regalías por la que se escapa nuestro dinero y no os cortéis las venas que hay mucho trabajo por hacer.

«¡Que vienen, que vienen!»

“¡Que vienen, que vienen!” era el grito en las manifestaciones del tardío franquismo –el que yo conocí-, y la Transición –también en la mitificada Transición-. El aviso para evitar persecucciones y palos. Cuando, por ejemplo, un militar íntegro y vicepresidente del gobierno con Adolfo Suárez era insultado y agredido por la ultraderecha. Se trataba del General Gutiérrez Mellado. No vienen, están aquí y nunca se fueron. Ahora han vuelto a envalentonarse ¿Sabemos por qué?

  Las crónicas del desfile en la Fiesta Nacional del 12 de octubre, hablan de que nunca se había visto un clima de tanta tensión. De banderas preconstitucionales. De niños de 15 años, vestidos con polos de marca, ideando como insultaban mejor al presidente del gobierno de su país. Estos festejos patrióticos nos dicen muy poco a muchos de nosotros, quizás por que a ellos acuden como mosca a la miel tanto impune fascista.

   Hay muchas formas de criticar a Zapatero y seguramente lo merece. Pero qué curiosa casualidad, que año tras año e in crescendo, la tierra ruja cuando el presidente se encuentra en tan grata compañía: los amantes del desfile.

   El PP en pleno, por lo que se ve, entiende que esos gritos son “libertad de expresión”. Y van mucho más allá. Cospedal ha dicho que a «unos les reciben con aplausos y a otros con abucheos«. Sí, depende en el que campo en el que se juegue. Jamás la abuchearía a ella la ultraderecha, no le abuchean en sus mítines de adeptos, y, en cambio, soy la primera en censurar su aplastante desfachatez. Es la razón, su desfachatez continuada, de que la abuchee por escrito. No sé si queda en el PP alguien que juegue en campo contrario al de la ultraderecha. O en el demagogia más sucia. Si lo hay, debería decir algo.

   Vienen. Están aquí. Y algunos guardamos muy amargo recuerdo de cuando sentaron sus reales soberanos durante parte de nuestros años y 40 seguidos de nuestros padres y abuelos.

   Pero, claro. Se ha resucitado también el discurso racista y xenófobo contra la inmigración. Lo ha hecho el PP que espera sacar réditos de la demagogia de un pueblo mal informado, poco educado y sin un gramo de memoria, a lo que se aprecia.

   Lo hace Durán i Lleida el admirado y sensato demócrata… hasta que un día salió del armario. Ya dijo hace poco que había que llevar al médico a los homosexuales para corregir su desviación. Hoy reivindicaba para CiU la paternidad de la idea de hacer un censo de inmigrantes. La coalición electoral con una masa electoral que gana 100.000 euros al año, y no quiere más impuestos. El de esos votantes, como los del PP, que temen que unas personas, casi con el culo al aire de pobreza, venidas de fuera de esa tierra que –al parecer compraron en propiedad para ellos solos por ser paridos en ella, en mala hora- les quiten algunas prebendas. 

   Nada, nosotros a seguir, fascinados, viendo salir mineros del pozo por la gracia de Dios y de la tecnología. Los dichosos mercados nos aprietan el cuello mientras tanto. Y si mucho ha cedido Zapatero, el PP y sus socios catalanes –de charlas en la intimidad- les pondrán alfombra roja.