Durante las próximas semanas la actualidad va a estar muy condicionada por las elecciones europeas. Se celebran el 25 de Mayo en 28 países con 500 millones de ciudadanos que elegirán a 751 diputados. Son cruciales. El neoliberalismo agudo que reina en la UE es el causante de buena parte de nuestros males (otros tienen origen local).
Leo a iñigo Sáenz de Ugarte que nos cuenta las paradojas que rodean a los principales candidatos, a las propias elecciones y sus juegos de poder, pero me interesa especialmente lo que avanzan los primeros sondeos, aunque sean todo lo dudosos que cabe esperar de unos comicios de tal magnitud. El Parlamento Europeo ha encarga un estudio a la empresa TNS Opinión basado en encuestas hechas en cada país.
Según éste, el Partido Popular Europeo ganaría con 214 escaños. Los socialdemócratas se situarían muy cerca, prácticamente empatados: 208. Pero la mayoría absoluta está en 376 escaños. A la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa (ALDE), le asigna 60 -cayendo estrepitosamente-, y 51 a Izquierda Unitaria Europea. Los Verdes/Alianza Libre Europea 44 escaños -perdiendo alguno- y el Grupo de los No Inscritos (NA) está en 38. Hay un buen porcentaje de votos, cercano al 8%, que irán a partidos que no cuentan ahora con representación parlamentaria, es por tanto la tercera opción,
No veo la Extrema Derecha oficial –digo la oficial- que asiste a un vertiginoso ascenso en distintos países.
Los sondeos efectuados en España otorgan la victoria al PP con un entorno al 33%. Muy cerca del 30% que se llevaría el PSOE. Sube mucho IU, no tanto UPyD, Los dos grandes partidos bajan causando la alarma de los medios tradicionales que dicen temer la caída del bipartidismo. Que el 63% del electorado se disponga a votar a PP o PSOE no parece un despeñe precisamente.
Lo asombroso es que tal cosa ocurra. Hoy nos cuentan que Arias Cañete, anda por ahí con pufos, con alguno más de los conocidos. Nada sorprendente en ese partido. Y habrá con seguridad quien tenga el cuajo de votarle.
Tanto en Europa como aquí se contempla, como solución, la idea de una coalición entre conservadores y socialdemócratas. A la alemana. Mandan “los merkel” con algún tinte progresista (siempre que no sea el francés, o el italiano, o el español, o… ).
Al final el mejor resumen es esta foto que circula por twitter. Pero… podría cambiar. Aún no se ha votado.










