Reaccionar tejiendo una red

 «Este libro –Reacciona- demuestra que cuando se intenta algo tiene muchas más posibilidades de salir que cuando no se intenta. Parece obvio pero no lo es, muchas veces nos quejamos de falta de resultados, pero en realidad es que no hemos hecho nada por lograrlos».  Ésa fue la primera idea que esbocé en la presentación de Reacciona.

Fue un acto de altísimo nivel y de cálida armonía. El Teatro del Círculo en Madrid se llenó hasta el último anfiteatro. Y todavía hubo muchas personas que no pudieron entrar.

Acudieron todos los autores salvo José Luis Sampedro y Angels Martínez Castells, y se habló con naturalidad, contenido y fuerza.

Entresaco algunas frases que he podido recopilar. De twits y artículos. Éste y éste, por ejemplo:

Federico Mayor Zaragoza : “Fuimos súbditos, estamos siendo espectadores podemos ser ciudadanos. Por eso es momento de reaccionar”. O “»Nos quitaron la justicia social, la solidaridad y nos lo intercambiaron por los mercados”.

 Baltasar Garzón: “Lo peor que se puede hacer en una democracia es reírse de los ciudadanos. Reírse es no decir la verdad, desprestigiar las instituciones, no debatir, tomarse a broma la corrupción, que se descalifiquen continuamente entre ellos.»

Juan Torres López : “Cuatro principios a evitar: La inmoralidad de llamar inversores a los culpables del crimen organizado contra la humanidad: el hambre. La irresponsabilidad de seguir callados pensando que todo pasará. Hay que empezar a pedir cuentas. La insensibilización de no enrabietarse y solidarizarse con los demás. Y la inhumanidad a la que nos quieren someter los que como Botín y compañía pretenden que vivamos para ganar más a costa de los otros».

Me gustó cuando Juan Torres (hablando en ese momento de las pensiones) mencionó la incongruencia que representa encargar año tras año un puente al mismo ingeniero que, vez tras vez, fracasa en su labor porque el puente de hunde (léase todos los “vaticinios” equivocados, en todos los terrenos, por ejemplo del inefable gobernador del Banco de España). Entonces, Nacho Escolar, le apuntó: «No se les hunde el puente, funciona divinamente para conservar sus propias pensiones y privilegios».

Escolar dijo también: “Tenemos Internet, algo que no tuvieron nuestros progenitores. Pero nos han cambiado el derecho a una vivienda digna por la PS3. El derecho a formar una familia por la descarga de películas».

Yo hablé del periodismo, de la sociedad desinformada, ya sabéis.

Quiero resaltar la enorme armonía que ha presidido la realización de este libro, del acto y de todo cuanto a él se refiere. Ningún autor preguntó ni en qué orden iba a aparecer, y, por ejemplo, terminada la presentación, permanecieron un buen rato firmando libros y hablando con la gente.

Os confieso que yo los estaba viendo y apenas lo creía, a pesar de que por otro lado sabía desde el principio que todo iba a salir así de bien como ha salido. Porque contenía todos los ingredientes para ello.

Por lo demás, portadas en los diarios, información en el telediario, con una Pepa Bueno a la que noté le salía de dentro remarcar los nombres. No ha sido fácil -en realidad estas cosas nunca lo son-, pero se consigue cuando se teje una red. Y lo estamos haciendo. Para sentirnos menos solos y también para construir. Los autores primero. Se sumó entusiasta la editorial, luego los lectores del libro, todos cuantos llenaron ayer la sala. Y cada día se unen más personas que presentan sus propias iniciativas. Somos más y pronto lo demostraremos.

  ¿Por qué esta sucediendo todo esto? Porque estamos perdiendo todo lo que ganamos. Lo cuento en un Tribuna que hoy me publica El País: «Vuelve el panfleto«.

Por cierto, muchas gracias a todos.

Apaga la campaña electoral

Sé que pueden acusarme de poco demócrata al esbozar esta propuesta, pero eso sería si realmente viviéramos en una de ellas, con todas las garantías sin faltar una. Si sugiero apagar televisores, diales y periódicos (en los mensajes de propaganda política) durante los días que faltan hasta el 22 de Mayo es por salud, mental sobre todo. Llevamos años ya de permanente campaña electoral en los medios, disfrazada de información. Estimo por tanto que sabemos de sobra lo que nos van a decir (además en las campañas se avinagran e insultan nuestra inteligencia aún más que de continuo). No os preocupéis que si alguien formula algo nuevo nos enteraremos. Sería tan insólito que la noticia –noticia real- daría la vuelta al mundo.

 Mis -pese a todo- inevitables contactos con la campaña me han llevado a saber que Rajoy dice que “es la hora del cambio”. Y cambio, innovación, modernidad, imaginación, creatividad suprema rezuma esta foto.

No he podido evitar tampoco escuchar a Esperanza Aguirre decir que “Madrid no se merece a los socialistas”. Y yo me pregunto qué he hecho yo para merecerme estos vecinos ¿Debería ir casa por casa con enciclopedias, ensayos, y un extractor de antifaces? La encuesta del CIS antes del inicio de la campaña nos muestra que el PSOE va a llevarse un merecido varapalo, así verán que la sumisión a los “mercados” ni gusta a su electorado de presunta izquierda, ni mucho menos a la derecha que prefieren la marca original. Pero, señores, que ¡Aguirre en Madrid y Francisco Camps en Valencia aumentan sus mayorías absolutas!

Otra propuesta. Si Camps o cualquier otro imputado es culpable según la justicia (y si acometemos a fondo que nadie quede libre por “prescripción del delito” que es una burla monumental a la democracia) hay que actuar en dos sentidos: que nos devuelva el dinero el condenado o el partido que “nos lo presentó” y que queden invalidados los votos de quienes apoyaron a los corruptos, al menos hasta que hagan un cursillo de criterio y ética.

Yo aconsejaría al candidato que quisiera triunfar en unas elecciones… que dijera la verdad. Que fuera tan original como para decir la verdad y muy clara. Y que se atreva a un programa innovador que comience por destinar el presupuesto para campaña y manipulación a educación en vena. Por ejemplo, hay un amplísimo listado para hacer otra política y otros modos de publicitarla.

Bildu estará en las elecciones. Es la buena noticia que nos acerca a una normalidad democrática. Clama el quiosco con frases aterradoras “El TC avala a los proetarras” dice ABC con su escaso 3,8% de lectura que refleja el CIS, o “ETA gana, España pierde” con su exiguo 1,7%. Las TDT ultras tampoco andan mucho mejor de audiencia, pero ¡Qué ruido hacen todos ellos!

Entretanto, la noticia más vista de El País es que Marcilla le ha copiado a Nesspreso las cápsulas de café, y la de El Mundo una que habla de una podrida catacumba social que casi desconozco: ·Guti entra en directo en Telecinco para defender a Marta López. A los de Público sí parece que les interesa más el asunto del TC y Bildu.

Gime España y el mundo en noticias verdaderas que nos afectan (que somos campeones en ricos/riquísimos y en parados, y casi en sueldos bajos a mermar aún más, por ejemplo), pero la primera medida a acometer es la desintoxicación: apaga la campaña electoral, o, al menos tradúcela a la realidad, a lo que esconden las palabras. Obliga a algunos políticos a sentir vergüenza de sí mismos cuando dicen lo que dicen tomándonos por tontos. Ellos deberían ser los primeros en adoptar esa actitud.

Yo me voy con mi adorado Gary Cooper que ya hace medio siglo que «está en los cielos». No encuentro a estas horas mejor forma de desintoxicarme. Regenerarme, diría más bien 🙂

Presentación de Reacciona

«Hasta completar el aforo» que se dice 🙂

¿Es inocuo alegrarse de una ejecución?

“La sociedad que está amaneciendo al siglo XXI esconde en sus entrañas profundas brechas. Lo insólito de los ataques suicidas de aquel 11 de Septiembre es que quizás son el trágico final de una etapa y el comienzo de otra no menos trágica. Lloro por los casi tres mil muertos -sin sangre ni cuerpo- que esconden los escombros de Manhattan , pero también lloro por los otros más de cuatro mil civiles inocentes que se llevan las bombas americanas en Afganistán. Seres extraídos de la Edad media que -carentes de televisión y periódicos- nunca vieron el rostro del oscuro ser que origina su muerte, ni del lejano poder que les bombardea”. Esto lo escribí en 2002 en una novela (romántica). Respecto al último párrafo, acababa de ver una inadvertida noticia donde mostraban a ciudadanos afganos diarios con la foto de Bin Laden y no sabían quién era.

El 11S fue la excusa perfecta para que el neoliberalismo triunfante diera una nueva vuelta a la tuerca. En mi libro anterior al actual, un ensayo de 2008, también apunté:

“Los atentados del 11 de Septiembre “justifican” acciones bélicas y conservadoras. Desde entonces se ha extendido en el mundo la involución. Se abandonan valores imprescindibles. El recorte de los derechos civiles se acepta y no mueve revoluciones. Se borran periodos históricos intermedios. Se cuestiona la ciencia y se sustituye por la creencia. Los conservadores ya no tienen complejo de mostrarse. Incluso se denominan con un -maquillado, paradójico y contradictorio en sus términos- nombre: “neocons”. Conservadores, sí, pero “nuevos”.

Y, como Nacho Escolar hoy, también me preguntaba cuántos países firmarían hoy la Declaración Universal de los Derechos Humanos –incumplida por cierto, aunque meta a conseguir permanentemente-. También debo ser una demócrata trasnochada.

Si cito todo esto, es porque con la ejecución de Bin Laden –un fanático terrorista cuya vida no hizo otra cosa que sembrar dolor y confusión- se ha apretado la tuerca un poco más. Albéniz lo traduce a la vida cotidiana, a escenarios más cercanos: imaginemos que esto hubiera pasado en Getxo (Vizcaya) y no digamos ya si alguien hubiera mentado que de por medio andaba Rubalcaba. Y hay que avisar para cuando venga todo lo que vendrá.

Entonces ¿Los GAL fueron unos patriotas a quien subir a los altares? Espeluzna ver la alegría desbordada de los norteamericanos en las calles, y las declaraciones de los líderes políticos. ¿El mundo es hoy más seguro? ¿Se ha hecho justicia? ¡Por las narices¡ Volvemos a la Ley del Talión y con el beneplácito general. La ciudadanía está anestesiada, manipulada.

Hoy es el día mundial de la libertad de prensa. ¿La tenemos? Hace poco, dos periodistas más murieron en la guerra de Libia. Altamente cualificados –por eso supimos algo más de ellos que de otros abatidos incluso en el mismo escenario-. Estos eran el fotógrafo nominado a un Oscar Tim Hetherington y Chris Hondros, nominado a un Pulitzer. Se han contabilizado 80 ataques a la prensa en Libia en poco más de dos meses. Informar de lo que ocurre en los conflictos que arrojan la precariedad y la humillación por la tiranía, no es un capricho practicado por periodistas románticos, sedientos de aventura. Es una necesidad. Para todos nosotros. El mundo entero cuece en la misma olla.

Frente a estas realidades, un día, algunos cotillas aireando en muy alta voz amores, sexo y escándalo, osaron llamarse periodistas. Otros se avinieron a un trabajo funcionarial que dé de comer y “virgencica que no lo pierda”, a servir opiniones por doquier a cambio de noticias. De lo que fuera la épica del periodismo, la sociedad comenzó a considerarnos la profesión menos valorada. Con la de quienes ejercen la justicia.

Hierven en el puchero conflictos menos cruentos en apariencia. Un sistema social degradado por la voraz codicia de los especuladores, una España que tolera y apoya la corrupción política -que es el robo del dinero de todos-, la demagogia y el interesado culto a la personalidad de líderes que nos pondrán a todos en serios aprietos, o la huída de la realidad de una ciudadanía apuntada a la consigna decretada de entretenerse –mejor, distraerse en su más profundo significado- y no pensar. Ahí deben volver a ganar terreno los periodistas. Sin el lustre de medallas post morten, ni el equivoco de cobrar (mucho) por chismorrear de asuntos ajenos, o (poco y en precario) por llenar un espacio informativo como quien colma una caja de galletas. La sociedad nos necesita. Mucho más de lo que cree. “Informar, formar y entretener” es aún el lema de los medios. Reivindiquémoslo. Por el bien de todos.

Contra el pragmatismo, utopías porque con ellas siempre se avanza, imaginación.

Manifiesto para que me muevan

1) Sé que las cosas están mal. Soy una persona informada y lo sé. Exijo, por tanto, que otros me aporten iniciativas y me marquen el camino a seguir. Soluciones, caminos concretos. Alientos abstractos no me sirven, reclamo la formulación de acciones claras y específicas. Luego ya veré qué hago.

2) Indispensable que me traigan la revolución a casa. Algo cómodo y que no tenga el menor riesgo ni peligro para mi integridad personal ni la de cualquiera de mis bienes.

3) Gratis como es obvio. Yo ya pongo el portátil de 300 euros, el IPad de 600 y algún dispositivo de telefonía móvil de alta gama (hasta otros 600 euros puedo llegar a pagar cuando lo cambie) para ir leyendo qué me proponen según donde esté. Como primer paso. Estudiaremos también que con la idea venga regalado todo el pack para leerla.

4) Me moveré si la propuesta, formulada con las premisas que anteceden, no tiene ni una sola coma fuera de sitio o puedo yo, haciendo un esfuerzo, cambiarla. Con el hastag que pida por supuesto. El mundo es Internet.

5) Tanto si el mundo es Internet como no lo es (en esto hay incomprensibles ombliguismos contrapuestos), que ni se les ocurra invitarme a moverme si retransmiten un partido de fútbol. Con un Real Madrid-Barça sería suicida intentarlo.

6) Lo mismo digo si es una de las múltiples horas del día en los que habla Belén Esteban o asimilados por la tele. O hay un rifirrafe político, o de tertulianos.

7) Advierto que si mi tertuliano o gurú favorito me dice que no me mueva o me mueva en otra dirección, haré lo que él opine y decida.

8 ) Mejor, que me inviten a moverme por la tarde que por las mañanas me levanto de mal humor. Imposible un lunes, un fin de semana o un puente. Que no llueva o haga demasiado calor, por supuesto.

9) Si cumplen escrupulosamente todas mis condiciones y alguna más que tengo la seguridad de que irán surgiendo, estoy dispuesto incluso a manifestarme en defensa de mis derechos y por lograr un cambio, pero –como esas concentraciones en la calle son horrendas, están plagadas de gente violenta, y duelen los pies de andar- lo haré en mi casa, pulsando un clic con el ratón. Siempre, naturalmente, que el liderazgo de quien convoque las concentraciones me guste, y no descubra que está manipulando a favor de intereses espurios.

10) Recordad, que si ese cambio social, político y económico que ansiamos triunfa “fui yo” quien inició el movimiento. De hecho soy el autor intelectual de la Revolución Francesa, el Mayo 68, y la Transición española. No tenéis que agradecérmelo, yo soy así.

Sintiendo los colores del parado 5.000.000

Rostros desencajados… y exultantes; llantos, desgarro… y saltos, brazos en alto para atrapar la gloria. Cara y cruz que dicen. Mucho. Dicen mucho. El parado 5 millones de España ha entrado en la portería. En la suya. En la que le roba presente y futuro. La sociedad española se cubre de mantos negros. Una parte, la otra festeja el triunfo del neoliberalismo, de sus dioses en la tierra, y la parcialidad del árbitro. Los mercados más cerca del cielo. El parado, todos los 4.999.999 anteriores, han perdido. Ha sido un absoluto robo, en un partido podrido, sucio, bronco… ¿bronco en serio? Sí, el empresario le ha clavado el tacón al parado en el gemelo derecho, aunque involuntariamente –al decir de los comentaristas parciales-. La estrategia era de una importancia vital –digo vital- pero ha fallado. Veamos otra vez la escena, ralentizada, el parado cinco millones entrando irremisiblemente debajo del larguero, entre los dos palos, en puerta, ante la mirada desolada de sus compañeros de equipo, y la desbordada alegría del rival.

El juego no ha sido brillante. Al fin y al cabo, parados atraviesan todos los días el marco de su infortunio, se esperaba algo más de espectáculo. Se esperaba del parado una remontada, algo más de raza. Pero no. Ahora se entiende tanto salir a pasear la sin hueso en las vísperas. Por uno y otro lado. Intentaban los hombres amenizar esto en vista de lo que luego se iba a ver: nada, la nada más absoluta, una bacalá de encuentro arruinado por la actitud de los contrincantes. Así que ruina total, con la audiencia en un bostezo gigante y escasas, por no decir ninguna, ocasión de escapar al destino prefijado.

Al parado le bastaba empatar aceptando una merma del sueldo pongamos por caso, solo que con eso corría el riesgo de meterse un tiro en el pie. Dejar la iniciativa en posesión de los mercados y el árbitro, sin presionar al doscientos por cien, dejándoles hacer y sin morderles las canillas era comprar papeletas al por mayor para que en una de esas apareciese la UE y mandase a la cuneta los planes de cualquier asalariado.

El parado ha sido requerido por todos los medios informativos para servir sus impresiones a una audiencia ávida. Conocemos a sus novias, su familia completa, lo que come y lo que compra, necesitamos saber más: cuantas hipotécas, créditos, tarjetas y manos han intervenido en su caída, cuantos puntapiés. Ahora faltaba conocer qué pensaba de su entrada en el paro: “No quiero hacer declaraciones, porque si digo lo que pienso acabaré ya no solo mi carrera de parado, sino de posible futuro contratado por un sueldo de mierda”.

Del vencedor también sabemos qué restaurantes y amistades frecuenta, dónde adquiere o le regalan los trajes, adónde evade sus ganancias para no pagar impuestos, cómo ha labrado su poder. “No es una final limpia, los mercados cuentan con favores arbitrales”, se lamentan quienes esta noche no dormirán porque han perdido los asalariados, porque ya ha entrado en meta el parado 5 millones. Están de luto. Ha sido la sentencia final. Al menos hasta el próximo encuentro.

El dinero que dilapida el fútbol es similar al PIB de algunos estados y serviría para pagar fuentes de trabajo que harían remontar a cualquier país. Pero tiene emoción y conocemos todos sus entresijos. Sabemos del ceño fruncido de algunos de sus entrenadoras horteras o del señorío de otros, el mecanismo de las jugadas, la gloria suprema de ver entrar un balón en portería empujado –o no evitado- por alguna de los 22 jugadores sobre el césped. Sabemos de qué hablamos –yo no, realmente, pero me fijo mucho- y sentimos los colores de los nuestros. ¿Tanto costaría informarnos de lo que realmente nos afecta y vivirlo con pasión? El fútbol inoculado en altas dosis, nos está costando tan caro, tan sumamente caro. Nos distrae (una barbaridad), nos evade… mientras nos devalijan posesiones y derechos.  Suelo mantener que tenemos derecho a la felicidad pero procurando que no nos dañe la conciencia. ¿Qué nos queda sin el fútbol? me han preguntado en twitter de donde he sacado por cierto –además de otras crónicas desgarradas de los perdedores- alguno de los lastimeros tópicos del enésimo Barça-Real Madrid… ¿Qué nos queda? la cordura, la dignidad, el coraje dos dedos de frente ¿Los hay? De momento ya somos campeones del paro.

La noticia y los políticos

Me quejaba ayer, sin ir más lejos, de tener a Dolores Cospedal en desayuno, comida y cena si sintonizo TVE –o cualquier otro medio-. Y no solo ella, a toda una hilera de políticos servidos a veces hasta cuatro y cinco en la misma tanda. Y va Cospedal y se queja del tratamiento parcial que da al PP la televisión pública. Nacional, naturalmente, las que controla su partido (a través de autonomías o licencias concedidas por ellas) sí que saben hacer adularles y publicitarles como Dios y el PP mandan. En su intervención en los desayunos de RTVE, con una Ana Pastor que ejerce el periodismo, la número 2 del PP se retrata ampliamente. “TVE no es imparcial. Una televisión pública pagada con los impuestos de todos los ciudadanos debería ser de una objetividad y una imparcialidad meridiana…”, dice. Para quejarse también de cómo los restantes medios no se han hecho eco de su “campaña” contra RTVE. De su propaganda, no de información alguna. Están muy mal acostumbrados, pero las costumbres se pueden cambiar.

Lo mejor fue cuando acusó a “la dirección política de TVE” de ser la culpable de la supuesta parcialidad. Señora, los medios informativos carecen de “dirección política” en democracia. La página del PP, insiste en esa idea sin el mejor sonrojo: la dirección política, y titula: El Partido Popular manifiesta su indignación por el trato recibido por Cospedal en RTVE. El maltrato consistió en no decir “amén”, que -aunque lo hayamos olvidado- es la obligación de todo periodista. Veamos esta joya de la desfachatez y de lo que entiende Cospedal y el PP por información.

En Reacciona, hablo de este punto. Copio y pego el fragmento titulado “La noticia y los políticos”:

«Tras haberme criado viendo a Franco inaugurando pantanos y a todos sus ministros y altos cargos en actos de propaganda, mis ojos se anegaron de emoción al escuchar de los entonces responsables de los telediarios en la transición –y de ideologías tan distintas como Ladislao Azcona, Eduardo Sotillos, Pedro Macía y Luis Mariñas-: “el hecho es la noticia, si hay un político y, lo encuentras justificado, lo citas al final del texto.” Los políticos tenían que ganarse su aparición en televisión. La experiencia apenas duró. El sabroso caramelo se volatilizó a las puertas de la escuela del poder.

Hoy sus comparecencias son diarias. No es noticia lo que opinen –por muy jocoso o patético que a veces resulte-, lo son sus hechos. No lo es en absoluto la repetición machacona de su ideario –sabemos qué van a decir antes de que abran la boca ¿cómo va a ser eso una noticia?-. Los medios no son oficinas de prensa de los partidos en permanente campaña electoral. Pero así parecen actuar –las televisiones sobre todo- . De hecho, los políticos intervienen medidos y pesados según sus votos. Y, como no hay tiempo, la opinión se reduce al bipartidismo (al que refuerzan), cuando España es plural y, en justa lógica, tendrían que habilitar espacio para todos los partidos y colectivos sociales… en informativos eternos y tediosos ¿Sería eso periodismo? No.

La clase política representa el tercer problema para los españoles, quizás porque les vemos y oímos demasiado. ¿Sabemos de este modo lo que piensan en realidad? Escasamente. Ahí tenemos el simulacro de los debates en los que el periodista es mero controlador de tiempos y de temas pactados sin su intervención; a diferencia de lo que ocurre en otros países, donde el moderador inquiere y precisa. El periodista debe incomodar, insistir, buscando la verdad. Los políticos se han acostumbrado, asimismo, a la insólita figura de la “rueda de prensa sin preguntas”. ¿Cómo se atreven? ¡Son servidores públicos! Se deben a la sociedad. Y sus ojos, oídos y cerebro en esas comparencias son los periodistas… que se ven obligados a asistir para tomar nota sin abrir la boca.

Con la Televisión Digital Terrestre, TDT, llegó la invasión de cadenas entregadas por los políticos (autonómicos sobre todo) a medios de ultraderecha mayoritariamente. Aquí realizan programas “low cost”. Lo más barato es sentar a tertulianos en una mesa y, de la mañana a la noche, destripar al gobernante opositor, incluso al propio si no manifiesta una extrema radicalidad reaccionaria. El manual de la manipulación exhibiría como prototipo a estas cadenas.

Los debates pueblan los medios. El que contrapone a Rajoy y Zapatero (o cualquiera que ocupe la cúpula de los partidos), cargando sobre uno de ellos todos los males de la humanidad, es estéril cuando manda la UE y el reinado neoliberal está garantizado por vocación genética o por pragmatismo. Apenas se diferencian -y no es poco-, en el rancio conservadurismo ideológico del PP, necesitado de una urgente modernización al servicio del progreso de todos.

El periodismo de declaraciones (vacías y repetitivas en su mayoría) y tertulias con el mismo espíritu, tiene un efecto devastador. Porque –no nos confundamos- la Política es imprescindible en un sistema democrático. Con tropiezos, avances y errores, la humanidad persigue disfrutarla desde los griegos, cinco siglos antes de la Era cristiana. Para dignificar el papel del ciudadano, de un ser libre sujeto a derechos y deberes. Para regular una actividad humana cuyo fin es gobernar y dirigir la acción del Estado en beneficio de la sociedad. Hemos de obligar a nuestros representantes a regenerar la Política».

TAREA DEL DÍA (y de los días siguientes hasta la resolución del problema): Cambiar de cadena o de dial, pasar página cada vez que aparezca un político con declaraciones opinativas. Se notan en las primeras palabras, el tiempo justo para «apagarlos». No son noticia. Todo lo que no es noticia, es propaganda, oí decir y coincido. Si conseguimos bajar las audiencias de este odioso entretenimiento que nos sirven, igual los medios dejan de macharnos con políticos no diciendo nada que no sepamos. Ganaríamos mucho: ellos (los políticos) y nosotros. Incluso los medios que dispondrían de mayor espacio para dar noticias.

Algo huele a podrido en España

 Absolutamente ahíta de ver, oír, leer y casi hasta oler a Cospedal y sus oportunistas conspiranoias, a los políticos opinantes en general, no puedo entender –es un decir- cómo no ha sido un clamor el último informe del GRECO (Grupo de Estados contra la Corrupción del Consejo de Europa) sobre la corrupción en España. La agenda “institucional” de los medios está demasiado preñada de “rifirrafes” para entretener y, mejor, distraer al personal, no hay espacio para menudencias. Así, portada de El País este 25 de Abril, pocos más medios se han hecho eco. Radiocable y La Voz de Barcelona, según veo.

España suspende en lucha contra la corrupción, según el GRECO. ¿Por qué? Entresaquemos ideas.

1) Opacidad en las cuentas de las corporaciones locales (especialmente las mayores de 20.000 habitantes). El informe ve «malas prácticas» en un punto en donde «los riesgos de corrupción son particularmente altos». Le preocupa doblemente porque, según los informes del Tribunal de Cuentas, el 25% de los ingresos de los partidos proviene de sus sedes locales.

2) Peligroso endeudamiento de los partidos. Sus deudas en 2005 ascendían a 144 millones de euros en créditos, y no hay signos de que se hayan reducido. (¿Al contrario?). Según, éste y anteriores informes del GRECO las formaciones españolas “están en una posición muy vulnerable/dependiente de los bancos”.

3) No existe una regulación para determinar el límite de endeudamiento o las condiciones con las que se negocian los créditos, de forma que estos pueden llegar a confundirse con donaciones, sobre todo cuando se producen cancelaciones. (No les regalarán el dinero ¿verdad?).

4) Ausencia de información sobre las fundaciones vinculadas a partidos y las deudas de estos con las entidades de crédito. “No existe seguridad de que créditos negociados en condiciones muy favorables puedan servir para eludir la ley”. (¿Condiciones «muy favorables» también?).

5) No se presentan cuentas consolidadas (claras) de los partidos. «No hay una concepción única de las cuentas de un partido», señalan fuentes del Tribunal de Cuentas que ha colaborado con el GRECO. «Los hay que consideran como entidades diferentes el partido y a su grupo parlamentario», explican.

6) El GRECO señalaba en anteriores informes que los partidos carecían de un control interno de sus finanzas y no realizaban auditorias externas. El GRECO concluye que “no hay evidencias de mejora en ese aspecto”.

7) Fuentes del Tribunal de Cuentas confirman que no han podido cruzar datos con el Banco de España. No se los ha facilitado. El Tribunal de Cuentas español ha realizado numerosas recomendaciones para la lucha contra la opacidad que rodea las finanzas de los partidos, pero sus advertencias no tienen carácter vinculante. Deducid.

Por si alguien los confunde, el Consejo de Europa no tiene nada que ver con la UE, aunque fue su alma matriz. Menos, conforme pasan los años. El Consejo de Europa, nacido en 1948, es la más antigua de las organizaciones que persiguen los ideales de la integración europea, y es asimismo la única que integra en su seno a todos los Estados europeos. Excepto Bielorrusia y Kazajistán, excluidos ambos por razón de su régimen político autocrático incompatible con los principios que sustentan al organismo, y el Vaticano al que consideran un estado instrumental. Su fin: promover un espacio político y jurídico común en el continente, sustentado sobre los valores de la democracia, los derechos humanos y el Estado de Derecho. Bastante diferente de la UE económica (neoliberal) como vemos, aunque el Comité de Ministros del Consejo de Europa lo forman los de exteriores de los países miembros o sus embajadores.

Pues bien, uno de sus trabajos es perseguir la corrupción a través de GRECO. Hace dos años, en el blog, hablamos de su anterior informe:

El GRECO recomendó a España en 2009 endurecer las penas relativas a los delitos de corrupción y tráfico de influencias e intensificar el control fiscal de los partidos políticos a través de auditorías internas. Añadía que la legislación española es deficiente a la hora de perseguir los delitos de cohecho en el sector público, y que los sobornos en el sector privado no están perseguidos “en absoluto”.

Ahora dice que España «no ha cumplido satisfactoriamente ninguna de sus recomendaciones» –las citadas y algunas otras-.

Así que sigamos con Sortu y Bildu, con el uso electoral del terrorismo, como primer problema esencial de España, obviando las mil contradicciones entre declaraciones y hechos de sus jaleadores. Con el “y tú más”, con el “rifirrafe” imprescindible, con algunas listas electorales podridas de implicados en corrupción ya perseguida judicialmente, no como todo esto que tanto alarma al Consejo de Europa… que así nos va. Es imposible construir sobre terreno tan fanagoso, y la sociedad que calla, otorga. Por cierto, ¿habéis escuchado a algún político de alguna formación, la que sea, decir ni media palabra sobre este informe? Ser o no ser, he ahí el dilema.

 PD. Por cierto, GRECO insiste en lo mismo informe tras informe. En 2003, Rajoy replicó al Consejo de Europa. El entonces vicepresidente del Gobierno, dijo (antes de que uno de sus militantes denunciara la trama Gürtel) que España es un Estado de derecho en el que “se lucha eficazmente contra la corrupción”, y exhibió como prueba que “ya no es uno de los problemas capitales que tienen planteados los ciudadanos españoles”. Rajoy (tan aficionado a los “juicios” populares fuera de la Magistratura) se refería a que la corrupción ni siquiera aparece citada como problema en las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas. Algo que sigue ocurriendo, prácticamente igual, años después para nuestro escarnio y desgracia. Insisto, Ser o No Ser.

PD2. Esta tarde a las cinco, estaré en El País en una entrevista digital sobre Reacciona.

Claveles de dignidad

 

Hace 37 años ¡Éramos tan jóvenes! Portugal se levantaba en paz contra su larga dictadura. España tardaría un año más en ver morir, en la cama, a Franco, que es una sensible diferencia. Los claveles de la liberación nos inundaron a muchos aquí de esperanzas. La nostalgia solo ¡y nada menos! da calor –o frío- al corazón, lo que cuenta son los hechos que cimientan el futuro. Rabiosamente jóvenes nos inventamos un presente con las herramientas del esfuerzo y la ilusión.

Apalean hoy a Portugal los especuladores. Grecia, la tercera (con España), en el triunvirato de “los sueldos más bajos”, “el menor gasto social” nos muestra de qué sirven los “rescates” de la UE, FMI y asimilados: más y más recortes hasta asfixiar. Hoy dicen que igual cae como Lehman Brothers. Un país entero en bancarrota. Con ciudadanos dentro que en modo alguno causaron la crisis, y mucho menos cuando cobraban “los sueldos más bajos de Europa” y la larga coletilla de la desigualdad. Los manipuladores -como saben que hablan para desinformados- atribuyen la culpa al gobierno socialista griego que se encontró el pastel neoliberal en su reciente llegada al poder. Y ni siquiera es completamente así: el causante final es el sistema degenerado con la UE, FMI, “mercados” y familia al frente, y sí, los neoliberales en los gobiernos nacionales.

De vez en cuando al «atado y bien atado» se les cuela un gesto ante el creciente malestar popular. El Parlamento Europeo aprobó, a primeros de marzo, instaurar la Tasa a las Transacciones Financieras (TTF) en la UE, Es decir, que ese dinero que se mueve en el mundo destinado fundamentalmente a la especulación (sólo el 10% sella acuerdos comerciales o de producción) pague un porcentaje mínimo, 0,05%, para luchar contra el subdesarrollo, el desorden climático y la pobreza.

Pues bien “Bruselas” –denominémosla como un ente- y el FMI están buscando “soluciones alternativas” para descafeinar la Tasa Tobin. Se da ya por perdida, nadie con poder la quiere, G20 incluido. En su voracidad sin límites, ni de la calderilla quieren desprenderse.

Los portugueses son sensatos, buena gente. No sé si volverán a florecer en protestas, pero, de entrada, se han irritado con la oposición conservadora por querer sacar tajada electoral del secuestro de los “mercados” –sí, llamemos a las cosas por su nombre-. Gane quien gane las próximas elecciones el resultado es el mismo, sin embargo. El cáncer está en Bruselas, FMI y el resto del equipo. Es algo que se cambia con los votos. Masivos. Recordemos una vez más que nuestro representante más votado en Europa es… Jaime Mayor Oreja. Así nos va.

El Grandola vila Morena sigue siendo, tantos años después, un motor para ponerse en marcha.

Grândola, villa morena

Tierra de fraternidad

El pueblo es quien más ordena

Dentro de ti, oh ciudad

El pueblo es quien más ordena

Tierra de fraternidad

Grândola, villa morena

En cada esquina, un amigo

En cada rostro, igualdad

Grândola, villa morena

Tierra de fraternidad

(…)

Juré tener por compañera

A la sombra de una encina

De la que ya no sabía su edad

Ya es día (y mes) del libro en El Corte Inglés

Sección de libros del centro comercial El Corte Inglés

Y en Fnac, donde además figuran los libros más vendidos. Allí, naturalmente.

Y en La Casa del Libro


¿Y en el mundo virtual?

Y, en consecuencia, ¿En el mundo real?