Aberraciones sexuales y algo más

Una de las entradas de este blog con un éxito moderado pero constante es la titulada “Sexo animal”. La escribí el 21 de Mayo y no hay un solo día que falte alguien pinchándola. Y no pocos. Ayer, un domingo de Agosto, la buscaron 80 personas, por ejemplo. Hoy, a las 9 de la mañana, ya hay anotados 25. La encuentran a través de Google tecleando “sexo animal”, “sexo con animales”, “follando con animales”, “famosas follando con animales” y demás combinaciones del torcido asunto. Ciertamente, su desencanto será mayúsculo al encontrar párrafos como estos:

“35.000 niños irlandeses fueron violados, sodomizados, torturados con sadismo, privados de alimentos e higiene, por la Iglesia católica durante 60 años. Casi una década han durado las investigaciones surgidas a raíz de centenares de denuncias. La jerarquía eclesiástica accedió a colaborar en el esclarecimiento del caso a cambio de que no hubiera nombres. Pedimos perdón pero nos garantizamos la inmunidad. No follaban co mo animales, sino como refinados humanos”.

“El Pontífice que perdona los abusos pederastas de los miembros de su iglesia, incapaz de entender –como todos sus predecesores- que la represión del sexo conduce a desviaciones, que la doble moral daña a inocentes, se desplazó a África a decirles que no usaran condón. Quienes trabajan allí a pie de problema quedaron desolados”.

No dejo de preguntarme qué retorcida y enferma mente encuentra placer, siquiera interés, en abusar de animales. Qué lejos se encuentra de la dignidad humana.

Pero aún me alarma más el creciente uso de ¡los niños! como objeto sexual. La compañía aérea francesa Air France acaba de prohibir a hombres adultos que viajan solos sentarse junto a niños menores de doce años que viajen sin compañía. ¿Qué puede estar pasando para que se valore como oportunidad toda coincidencia física de un adulto con un menor? ¿O es otra muestra de una sociedad patólogica metida en la involución y el oscurantismo?

    También hay un debate extendido sobre el nudismo, el desnudo en la playas. Al paso que vamos habrá que acercarse a la arena con burka. No es inocuo. En un reportaje sobre «Los papeles de Salamanca» (archivos catalanes que se guardaban en la localidad castellano-leonesa), encontré a la familia de un represaliado del franquismo sólo por ser naturista y nudista. Un ingenuo naturista, por cierto, cuya familia y él mismo pagaron cara su osadia.  Setenta años llevaba la hija con la espina clavada.

Aquel post de mayo titulado «Sexo animal» terminaba así:

“Sexo animal. Natural. Sin estigmas. En la pradera, en el mar, bajo el sol y la luna, sin tapujos, ni disimulos. Sin violar, sodomizar, torturar, ensañar, exprimir, explotar, doblegar a los débiles. Deberían aprenderlo quienes se obstinan en imponer el cercenamiento de las libertades. A lo largo del ancho mundo, el ojo enfermo ve pecado en el cabello de la mujer y lo tapa o lo tapia, en los pies, o en el busto femenino. Ejercicio de poder en lugares donde el subdesarrollo divide y jerarquiza, tabú patológico en gran parte del mundo. La iglesia católica y muchos de sus seguidores, la sociedad convencional, también tienen un serio problema con el sexo. Pero la suciedad está en su propia mirada, en su corazón, en su mente lastrada por siglos de educación represora, destinada a dominarles. Sexo humano como necesidad animal, enriquecida por el erotismo, el amor, el placer, el respeto, la información y el consentimiento entre iguales”.

Y me quedé corta, ante las aberraciones que hoy comento.

(….)

Lo hago porque estoy en hora de balances: ayer sobrepasé (ampliamente) las 100.000 visitas del blog. Los tímidos comienzos han desembocado en una curva ascendente tal que se acerca a las 12.000 visitas por semana. Aún me sorprende el fenómeno. Las entradas más vistas han sido “Sueldos mileuristas, sueldos millonarios” o los recientes “Eufemismos”. Constantes son también los referidos a naturaleza o ecología. Y hay un sorprendente interés porque “los suecos no quieren pagar la boda de la princesa”. Publicado el 6 de Marzo, no falta un día. Sólo me incomodan, por tanto, los enfermos sexuales –o mentales- que se acercan a éste u otros blogs o webs para degradar el ciberespacio y alimentar ataques interesados.

Gracias a todos por visitarme. A quienes me enlazáis. Y muy en especial a Ignacio Escolar, http://www.escolar.net/, por haberme referido desde el principio y reiteradamente en su web de enorme éxito. Por abrirme puertas y hacerme visible.

 

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«Tratado sobre las islas» de José María Aznar

El ex presidente español cobra 35.000 dólares por conferencia de una hora, según publicó con detalle «20 minutos«, más viaje en avión y alojamiento en hotel de primera clase para dos personas.

(visto en los comentarios de www.escolar.net)

Economía de guerra

“¿Dónde hay que firmar? ¿Dónde hay que ir (físicamente hablando), coger pico y pala, arremangarse y empezar…?” (…) “He llegado a un punto de desánimo tal, que me agarro a lo primero (o al primero) que me dé esperanzas, me merezca credibilidad y sienta que, siguiendo sus ideas, llegaremos a algo sólido y bien hecho”. Lo dice Arturo Espada en los comentarios de la entrada anterior, y me estremezco en el cíclico desconcierto que a todos, con cierta conciencia, nos acomete alguna vez. Está todo previsto y diseñado desde despachos privados que desconocemos.

La escritora y catedrática de economía canadiense Naomi Klein se cansa de dar gritos en el aire –con notable éxito editorial sin embargo- difundiendo el resultado de sus investigaciones. “La doctrina del Shock (el auge del capitalismo del desastre)”, Ediciones Paidós, contiene un cumplido análisis del problema. “Para nosotros, el miedo y el desorden representaban una verdadera promesa”, dice un ex agente de la CIA, Mike Battles, en un artículo publicado en el Wall Street Journal (aludiendo a la invasión de Irak). Para Klein, “sus palabras podrían constituir el slogan del capitalismo contemporáneo: el miedo y el desorden como catalizador de un nuevo salto hacia delante”.

Aquí no ha pasado nada, no nos engañemos. Hasta Angela Merkel alertaba esta semana del regreso a la “vieja arrogancia” de los bancos (léase empresas, gestores del capitalismo, partidos conservadores y hasta socialdemócratas acomplejados). La crisis provocada por ellos nos ha ahogado un poco más en el bolsillo, pero, especialmente, en el ánimo. El miedo como instrumento para desactivarnos, para hacernos más dóciles.

Padecemos hoy una nueva economía de guerra. Vivir como si fuera el último día de nuestra vida en lugar del primero, que son dos actitudes encontradas con las que uno afronta el presente y el futuro. Aceptar trabajos, remuneraciones, condiciones laborales, precios, que jamás se hubieran contemplado en otras situaciones. Agarrarse al clavo ardiendo de los visionarios de todo tipo, políticos y magos. ¿Queréis creer que hasta en El Corte Inglés vi el otro día un cartel que remitía a un puesto de tarot y quiromancia en alguna planta?

El sistema capitalista que vivimos está tan enfermo como el comunista que se escondía tras el Muro de Berlín –lo comenté el otro día en la SER-. Y su nomenclatura se atrinchera en el poder tanto como lo hacían los diferentes “Politsburós”. La enorme dificultad es que a estos prácticamente no les conocemos, no les vemos la cara. Y el dinero parece ser motor más decisivo que el poder aparente. A los políticos les tienen amarrados con créditos. ¿Se puede operar ese enorme cáncer desde un país del sur de Europa, corrupto, analfabeto estructural y con un pasado dictatorial que hunde sus raíces en el presente?

La Wikipedia cita prometedores nombres en el llamado movimiento antiglobalización o antisistema. No os asuste la denominación, ni las imágenes de las teles en las que sólo muestran a exaltados tirando piedras, somos antisistema muchos más de los que creemos. De un saco altamente heterodoxo, entresaco algunos:

Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatique, fundador de ATTAC (Asociación por una Tasa a las Transacciones Financieras Especulativas para Ayuda a los Ciudadanos) y promotor del Foro Social de Porto Alegre.

Naomi Klein, escritora del famoso libro No Logo.

Susan George, directora asociada del Instituto Transnacional de Ámsterdam y vicepresidenta de ATTAC en Francia y autora de «Informe Lugano».

Noam Chomsky, gran lingüista y duro crítico de la política exterior de EE.UU. Web oficial.

José Bové, líder agrosindicalista francés muy crítico con el sistema  alimentario mundial, eurodiputado francés.

Michael Moore, documentalista.

Arundhati Roy, escritora y activista india.

Carlos Taibo, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid y escritor de temas geopolíticos de actualidad.

Jean Ziegler, relator especial de la ONU para el «Derecho a la Alimentación» y profesor de sociología.

Walden Bello, director ejecutivo del instituto «Focus on the Global South» por la democratización de la economía global con sede en Tailandia.

Hazel Henderson, experta en el desarrollo humano sostenible.

Diane Matte, miembro de la «Marcha Mundial de las Mujeres», experta en el impacto que la globalización tiene en este sector de la población.

Trevor Wanek, de Soweto, Johannesburgo, Sudáfrica, es miembro del «Centro de desarrollo e información alternativos por la condonación de la deuda».

Fred Azcárate, director ejecutivo de «Trabajo con Justicia» en EE. UU.

Njoki Njehu, director de la ONG norteamericana «50 years is enough» en EE. UU. Es un colectivo que trabaja por la transformación del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional.

Serge Latouche, es un economista francés, ideólogo del Decrecimiento.

Yo añadiría a José Luís Sampedro y a José Saramago.

Y luego está la gente, la sociedad, aquí y allá, cada vez más harta. El capitalismo caerá con toda seguridad, por la rebelión de los desesperados o por propia consunción como le pasó al mundo irreal que había tras el Telón de Acero. Reavivado hoy, tardará 5 años, 10, 50, o 100, pero caerá. La información libre puede hacer mucho por acelerar el proceso. La sociedad tiene que tomar de una vez por todas, su papel protagonista en la Historia. Vivimos en una economía de guerra, pero la guerra es contra nosotros.

Precisiones sobre impuestos y clases «medias»

 La pretensión del Gobierno de subir los impuestos a las rentas más altas, ha provocado una gran convulsión social, a pesar de que la falta de apoyos parlamentarios, pone altamente en cuestión que pueda ser aprobada. PP y adláteres aseguran que afectará a las clases medias ¿60.000 euros anuales es un sueldo de clase «media»? Pues de los innumerables e indignados comentarios de particulares, cabe deducir que en España hay muchas personas que sí ingresan cada año 60.000 euros –que sería el baremo sobre el que se aplicaría la reforma-. Médicos, titulados universitarios de toda condición, no ganan 60.000 euros al año, al menos en nómina. La segunda gran objeción es que los ricos no pagan y, de ello, algunos deducen que es mejor dejar las cosas como están.

Primera cuestión: se estima que la economía sumergida en España supone un 23% del PIB (Producto Interior Bruto), unos 208.000 millones de euros. Esta cifra duplica prácticamente la media de la UE, engrosada con nosotros. Nuestra fama de corruptos se extiende por el mundo entero.

Hay más. Recuerdo uno de tantos taxistas que despotrican del Gobierno socialista pero no reparan en contar su vida y sus trapicheos sin ningún pudor. Éste nos dijo a mi hijo y a mí, que tenía dos taxis y que el otro lo llevaba su hijo que “afortunadamente también cobraba el paro”. Conozco muchos más casos. Añadió el taxista que tenía piso propio, desde luego, y que la pécora de su mujer se había empeñado en pedir una hipoteca para una segunda vivienda.

El país de los invisibles billetes de 500 euros. Aquí circulan más de la cuarta parte de los billetes de 500 euros de toda la zona europea que los utiliza, casi el 70% del dinero en papel en España (actualmente) es en ese formato. Hay para pagar a negros, con dinero negro, negras ruinas inmobiliarias que han endeudado hasta el cuello a los españoles. El país donde se contrata minusválidos psíquicos y no se les paga –mi sobrino con síndrome de Down, por ejemplo, y varios de sus amigos-.

“¿Lo quiere Vd. con factura?… No habrá un español que no haya escuchado esa pregunta. La reparación del coche, el electrodoméstico, la pintura del piso, el cambio de las cañerías, hasta el abogado. Sin factura no te cobran el IVA y te ahorras un dinerillo que luego puede salir muy caro: no puedes demostrar el trabajo que te han hecho si no es satisfactorio. Y él no lo declara.

¿Qué pensar de un colegio concertado que infla el número y horas lectivas de los profesores y el de los alumnos para cobrar más subvenciones? Lo hizo el San Isidoro de Granada, y se le multó por ello. Pero, en un país serio, los padres hubieran retirado a sus hijos de un centro sin ética ¿Qué les van a enseñar a sus criaturas? Cómo prosperar en España, sin duda.

Ésta es nuestra realidad. Y a ella se aferran quienes se consideran clase media, por encima de los «mileuristas» (11 millones de personas según Técnicos del Ministerio de Economía y Hacienda (Gestha), el 58% de la población) y siempre que éstos no defrauden también y trabajen bajo mano.

Porque parece que el español se siente rico, o clase «media», por atesorar un piso hipotecado, un coche pagado a plazos, o disfrutando de vacaciones gracias también a créditos. El sistema les ha amarrado y defienden a su verdugo. Su rapiña (o/y su ignorancia) les engaña: apenas tienen nada en las manos sino deudas.

Pero la clave está en los ricos de verdad. Insisto en lo de ayer: el 86% de las rentas superiores a diez millones de euros (bastante más de 60.000)  no cumplen sus obligaciones fiscales, ni declaraban tampoco el Patrimonio. Datos también de GESTHA.

El periodista Ignacio Escolar lo resumía a la perfección:

“En España los impuestos son progresivos. Un empleado paga hasta el 43% de sus ingresos. Un empresario paga el 30% de sus beneficios (que no ingresos). Y los ricos muy ricos pagan el 1% a través de una SICAV (Sociedad de Inversión de Capital Variable). En 2005, después de que algunos inspectores de Hacienda fisgasen en las SICAV, donde guardan sus dineros las grandes fortunas, el Congreso votó de emergencia y casi por unanimidad que fuese la CNMV, y no la molesta Hacienda, quien las vigilase (es un decir). En España los impuestos son progresivos: cuanto más tienes, menos pagas. Y así progresivamente”. Hoy insiste al preguntarse:» ¿Acaso lo del 1% de las Sicav bajó del monte Sinaí escrito en las tablas de la ley y por eso no se puede tocar

Admito que causa profundo desasosiego el gubernamental ahora doy 400 arbitrarios euros, ahora los quito, ahora los doy a unos sí y a otros no. Y lo mismo con los 2.500 de los cheques bebé. España precisa una profunda reforma fiscal que un gobierno socialista debería afrontar al modo europeo, escandinavo sobre todo –gestionado ahora sin complejos por la derecha liberal-. Y las primeras medidas son que paguen más quienes más tienen, pero de verdad. Empezando por la reforma de la tributación de las SICAV. Este punto es esencial, y el único que puede dar credibilidad al Gobierno en esta materia. El PP -a la vista de sus declaraciones- jamás lo hará.

Y, si todas las clases “medias” que roban y defraudan, quieren trasladar sus vidas, sueldos y negocios a otros países, estaremos encantados. No creo que les acojan más que en repúblicas bananeras, pero nosotros podremos comenzar a construir una España ética. La tarea aguarda desde hace siglos.

Sí, más impuestos para los ricos

El Gobierno avanza de nuevo su intención de elevar los impuestos a las rentas más altas. En Junio retiró el proyecto por desacuerdos de otra índole con IU. Representaría, previsiblemente, subir los impuestos 8 puntos, hasta el 50%,  a las rentas superiores a 60.000 euros anuales.

El PP y su prensa afín, incluso la supuesta prensa progresista (no olvidemos que todos los medios de comunicación tradicionales están en manos de ricos), braman contra esa subida que para Arenas Bocanegra, generará más paro. Acusan reiteradamente al Gobierno de despilfarro en el gasto público.

Este es un tema muy querido por mí, un auténtico caballo de batalla en el que está la clave de nuestro progreso y nuestra equiparación real con Europa. Por tanto voy a recordar algunos datos, recopilados en mi libro.

  • España está siete puntos por debajo de la media europea en gasto social. Dedicamos el 20,9% del PIB a ese fin, frente a más del 30% de Suecia o nuestra vecina –y conservadora en su gobierno- Francia. Por debajo de nosotros sólo encontramos a Malta, Eslovaquia, Irlanda, Lituania, Estonia, Letonia y Chipre. Nuestros tradicionales compañeros, Portugal y Grecia, ya nos han sobrepasado.
  • La inversión en gasto social implica que algunos países paguen a sus ciudadanos algo tan poco superfluo como las gafas, o el dentista en todas sus prestaciones –los caros implantes incluidos-. En España, la mayor partida del gasto social se la llevan las prestaciones por desempleo, en efecto, aún queda menos para las necesidades de la población.
  • En Dinamarca, Holanda o Suecia las rentas altas llegan a pagar el 60% de sus ingresos. En España, las rentas altas el 42%. Los ingresos de ambos pueden ser muy similares, no así los de los asalariados, en franca desventaja en España.
  • El 34% de tipo impositivo medio es similar al de Francia o Reino Unido.
  • En Grecia, el tramo más alto está a la par que el nuestro, pero los menos favorecidos no llegan a pagar el 10% de sus ingresos.
  • Nuestros sueldos son los más bajos de la Europa anterior a la ampliación al Este, excepto Grecia y Portugal. Los ejecutivos españoles, en cambio, son los quintos mejor remunerados de Europa.
  • Los empresarios y profesionales inscriben una renta anual de 9.400 euros como media, la mitad de la renta media declarada por los asalariados. Es decir, ganan menos que los empleados. Datos de la memoria de la Agencia Tributaria.
  • El 86% de las fortunas que superan los diez millones de euros elude sus obligaciones fiscales, según los propios técnicos del Ministerio de Economía y Hacienda. Disponen de empresas interpuestas, y de excelentes y bien pagados abogados.

        Entonces qué ¿seguimos como estamos?

Actualización requerida por los comentarios:

Con datos de 2007, tengo que Europa ha ido suprimiendo el impuesto sobre el patrimonio y sólo lo mantendrían:

Luxemburgo 0,5%

Finlandia 0,9%

Suecia 1,5%

Francia 1,8%

Los bancos españoles Premio Príncipe de Asturias del Deporte

 Es la campaña que tenemos que promover. Nadie lo merece más. El Banco de Santander concedió al Real Madrid un crédito de 70 millones de euros para fichar a Cristiano Ronaldo (era la cifra máxima que permitían los estatutos del Club). 

Otras entidades bancarias corrieron a ayudar con la cantidad que faltaba hasta los 94 millones de euros de nada que costó el traspaso.  Hoy José Moreno, llamado «el pocero bueno», se queja amargamente: «Caja Madrid me dejó tirado el día que «fichó» a Ronaldo«. Caja Madrid es una institución bancaria de carácter público con un compromiso de obra social -¿algo más social que el deporte… de firmar camisetas?-. Y es que la voluntad de impulsar el deporte español se acomete desde todos los ámbitos bancarios, es un trabajo conjunto.

  Los bancos no apoyan sólo el fútbol millonario, también el automovilismo idem. El Banco de Santander patrocinará con 150 millones de euros a Ferrari. A la Ferrari de -próximamente- Fernando Alonso. La fuente de esta confirmación no es muy fiable, pero tenemos el constante anticipo del proyecto, en todos los idiomas. De cualquier forma, el Santander ya patrocina a McLaren precisamente porque allí corría Alonso.

   ¿Se precisan más méritos que los que ostentan las entidades bancarias españolas para obtener el Premio Príncipe de Asturias del Deporte?

¿Y lo bien que quedarán los premiados o sus promotores al acudir a recoger el galardón?

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El síndrome del vasallo

Acabo de ver “N, Napoleón y yo”, una película recién estrenada de Paolo Virzi, a la que me acerqué sin grandes expectativas. El actor francés Daniel Auteuil suponía para mí un poderoso gancho, completado con el descubrimiento del joven Elio Germano, la envidiablemente bella Monica Bellucci y, como vería, el resto del reparto. Más hallazgos: no es una sesuda recreación histórica sino una comedia cuajada de matices y de ironía que me desató múltiples reflexiones.

Un Napoleón caduco y fracasado llega desterrado a la isla italiana de Elba que se ha convertido en efímero Principado para acogerle. Año 1814. La población babea al recibirle. Todos, salvo un joven profesor radical jacobino, cuya obsesión es matar al emperador pero termina de secretario que le sigue y apunta sus gracias.

Un supremo hartazgo había desembocado en la Revolución francesa que, cortando expeditivamente cabezas, acabó con una época, la de los privilegios de una casta superior y la tiranía. Resulta de partida incomprensible que, tras tamaña convulsión, la sociedad reprodujera los viejos esquemas, corregidos y aumentados con un emperador del calibre de Napoleón Bonaparte. Pero así fue, parece haber una tendencia al vasallaje en los seres humanos.

El encuentro entre el Emperador y su joven secretario que le detesta va a aportar múltiples matices. Napoleón baja un tanto de su pedestal para dar una faz humana, aunque, encantado de haberse conocido, se haga seguir de un ilustrado que anote sus supuestas frases brillantes que, a veces, incluso repite. La camarilla ríe y se asombra de su brillantez, el pueblo le venera desde lejos. Napoleón ha ocasionado miles de muertos, algunos salieron de la sangre de Elba, pero es poderoso y se baja la cerviz con placer, sin cuestionarse nada. Hasta el odio del joven italiano parece ablandarse con el conocimiento. “No más muertos”, le ha dicho el poderoso y él parece creerle. Pero acabará en traición, según la trayectoria conocida.

Napoleón no ha muerto, no han desaparecido los emperadores de todo pelaje. El poder ejerce una influencia sobre la sociedad que debería ser calificada de síndrome, el síndrome del vasallo. Desplazad el foco de vuestra atención cuando miréis una foto o un vídeo de alguien con algún tipo de influencias, desde un político a un artista famoso. Advertiréis forzadas sonrisas de encantamiento en cuantos le acompañan. Y cómo la población se acerca, y se detiene, y de alguna forma admira. Al lado y detrás de la cámara lo he vivido hasta la náusea. Coche oficial que aparta el tráfico y que para a pie de acto, innumerables flashes, perennes sonrisas como digo, silencio y veneración. Preguntas periodísticas. Interesa cuanto diga o no diga, aunque sean estupideces –que muchas veces lo son-. La audiencia seguirá después sus palabras. Querrá escucharles en debates, creyéndoles seres superiores a ellos. El poderoso se ve transportado a un limbo del que imagino hace falta mucha cordura para distanciarse y enjuiciar la situación en su justa medida.

¿Qué sabes de la vida de los famosos? Preguntan periódicos serios. ¿Qué hay que saber? Si es un político quiero verle actuar velando por mis intereses y los de mis conciudadanos, si es un artista aspiro a disfrutar de su obra. No más. Pero es la sociedad quien les encumbra y alimenta su ego, haciéndoles sentir en una cúspide de difícil acceso, a la que –en el caso de los políticos- han llegado con los votos, con el mío también, con el tuyo. No es así en todo el mundo. Al presidente sueco Olof Palme, le mataron en la calle porque seguía viviendo en su domicilio y hacía la vida de cualquiera. A la ministra sueca Anna Lindh, lo mismo. Los ciudadanos alemanes pueden al menos apoyarse en las paredes del Bundestag, con Angela Merkel dentro, porque ninguna medida de seguridad, ni ningún guardia, prevalece sobre su consideración de que el Parlamento y el Gobierno son de los ciudadanos.

“El poder no me cambiará”, dijo José Luís Rodríguez Zapatero al ser elegido en 2004. ¿Le ha cambiado? Sí. Ya anda con camarillas de las que sí se fía para esquivar los cuchillos envenenados. Cambia a todos los engolados portavoces, cambia hasta al más humilde concejal de pueblo.

La raíz podría estar en el síndrome del vasallo de la población que les alimenta. Todos los cometidos para que una sociedad funcione son importantes. Pedid autógrafos a la cajera del supermercado, sin ella puede que no tuviéramos qué comer. Pero el ser humano parece necesitar ser dirigido, admirar fuera de los cauces de la lógica y la moderación. Quizás precise mayor autoestima, mayor conciencia de su papel protagonista de la historia. Seguramente es lo que tienen quienes expresamente tocan el edificio del Bundestag alemán porque sienten que es suyo. También trabajan por él, por su país. Esa actitud –que precisa conocimiento responsable, implicación y madurez- es más patriota que el rendezvous o la crítica desde el sótano que sólo ve los pies del ídolo. ¿Dejaríais abierta la llave de vuestro dinero y vuestra despensa y os pondríais a mirar la televisión? Pues España -sin ir más lejos y a partir de ahí lo que queráis- es tan nuestra como nuestro hogar. El vasallo nunca es un auténtico adulto, por eso pide tutelaje.

Eufemismos para controlarnos

Leo esta mañana que una periodista, Inmaculada Galván, “se desvincula” de RTVE. Van a sustituirla por otra presentadora y un jefe comenta que “no cuentan con ella para otro proyecto”. Es decir, que la echan a la calle sin contemplaciones. Tampoco es tan grave, RTVE prescindió de 4.150 profesionales para pasar a contratar aquí y allá, con criterios tan arbitrarios como los aplicados ahora. Y en ese juego, se gana y se pierde. Pero me ha hecho gracia el puto eufemismo, con perdón. La misma técnica aplicaron cuando nos “desvincularon” de la cadena pública a los mayores de 50 años –y a otros en multitud de empresas- alegando una “regulación” de empleo.

El mundo actual suaviza los términos para que duelan menos. Y, como cita Alex Grijelmo en su libro “El estilo del periodista”, para ejercer un control: ‘Todo el que pretenda imponer su dominio al hombre ha de apoderarse de su idioma», dijo el alemán Hannes Mäder.

Repasemos algunos de los eufemismos más usados, comenzando por los más tradicionales:

Daño colateral = víctimas civiles de guerra, con su sangre, su ataúd y todo.

Reajustar precios = subir precios.

Flexibilidad en el despido = despido sin costo para el empresario.

Recogida de beneficios = pastón que entra en las arcas de los bancos y grandes empresas.

Falta de Liquidez = Ruina

Suspensión de pagos = No hay más dinero para personal o acreedores, otra son mis cuentas en Suiza.

Regulación de plantilla = reducción de plantilla.

Crecimiento negativo = paradoja imposible que habla de crecer para abajo para ocultar problemas en la economía.

Desaceleración controlada = hundimiento inmobiliario y de otros sectores empresariales.

Técnicas avanzadas de interrogatorio = torturas al estilo de la china medieval –así de modernas-.

Limpieza étnica = genocidio

Liberación = invasión con bombas, léase Irak

Fuego amigo = intento de consuelo para los familiares de las víctimas producto de una chapuza del ejército propio.

Teatro de operaciones = campo de batalla

Ministerio de defensa = de la guerra

Acción armada = atentado

Combatientes enemigos ilegales = Prisioneros de guerra en Guantánamo, a quienes no se les va a aplicar ninguna garantía jurídica.

Privación de libertad = cárcel.

Interno = preso

Servicio de inteligencia = espionaje.

Funcionario de prisiones = carcelero.

Trafico de influencias = soborno

Desaceleración = crisis

Neutralizar/desactivar = dejar fuera de juego, incluso sin vida.

País en vías de desarrollo = país pobre.

De color = negro. Hay más colores de piel, pero se utiliza para el negro.

Pasemos a eufemismos políticos locales:

Rueda de prensa sin preguntas = comunicado unilateral o discurso autocrático

No conozco esas declaraciones = No quiero pronunciarme porque es un marrón

Todo el mundo = pensamiento de Mariano Rajoy y los suyos

España = término polisémico que igual sirve para designar el país de D. Pelayo y el de los castizos ahuyentadores de foráneos, como el dolor de estómago por padecer al de ideas diferentes, como el lugar que no es Cataluña ni el País Vasco dentro del Estado español que incluye sus territorios.

Inquisición = actualmente, acción policial y judicial que persigue delitos.

Cruzada = término conservador para definir campaña o supuesta conspiración.

Mala transmisión de la información = incomunicación, chapuza que no puede ser digerida por la población.

Liberalismo = polisémico también: libertad, iniciativa privada, dominio del libre mercado. Es tan multisentido que es aplicado desde a la señora que se acuesta con quien quiere a los conservadores del más rancio abolengo.

Capitalismo = cosa fea a no mentar pero sí a practicar. Un asesor del partido republicano de EEUU, aconsejó sustituirlo por libre empresa y economía de mercado. En España, acción de la que presumir.

Progreso = políticas conservadoras de antiguo cuño para oponerse a medidas innovadoras.

Fuentes progresistas o conservadoras = afines a uno de los dos partidos mayoritarios.

Jueces progresistas o conservadores = afines a uno de los dos partidos mayoritarios.

Finalizar el periodo de sesiones = irse de vacaciones tres meses.

La vida cotidiana y las relaciones humanas tampoco se libran de eufemismos, muchas veces por tabúes, siempre para suavizar y controlar.

Menor = niño a quien no se piensa respetar su condición.

Provida = defensa de los embriones en el útero materno y jamás de las personas cuando salen de él.

Ideal parejas = piso diminuto.

Faltar a la verdad = mentir.

Residuos sólidos urbanos = basura.

Tercera edad = vejez tradicionalmente, y ahora época de jubilación, viajes del Imserso, repesca de ligues y cuidado de nietos.

Polvo africano = viento del sur, aumento de contaminación, idílica imagen de un jolgorio sexual.

Eres una persona muy buena = eres tonto.

Cese temporal de convivencia = divorcio en personas en las que no queda bien divorciarse.

Pasar a mejor vida = morir (valiente vida mejor)

Persona robusta = gorda.

Persona estilosa = anoréxica con ropas caras.

Acompañante pareja = puta o gigolo.

Para adultos = pornográfico

Miembro viril = pene.

Inodoro = recipiente en el que se depositan los excrementos y que huele que apesta hasta pasado un tiempo tras tirar de la cadena.

Donde la espalda pierde su casto nombre = culo.

Tránsito intestinal = cagar.

Siempre seremos amigos y podrás contar conmigo = adiós para siempre.

Esta noche entrevista en la SER

 Esta noche estaré de 9,30 a 10,00 en la SER para dar testimonio de la apertura del Muro de Berlín hace 20 años, de la que fui testigo presencial al frente de un equipo de Informe Semanal. Fue una peripecia bastante interesante, incluso novelesca, y puede que os guste.

  Hasta luego

La derecha alemana

La canciller alemana, Angela Merkel, -la mujer más influyente del mundo según la revista Forbes- ha dado muestras una vez más de su sensatez y de su escaso servilismo con los poderes fácticos. Ha hablado en Berlín para decir que observa con preocupación cómo la “vieja arrogancia” de los bancos ha vuelto a resurgir en medio de la crisis. Para ella, el objetivo es lograr que se creen nuevas normas internacionales que aseguren la liberación de la presión que ejercen los actores de los mercados financieros. ¿Hemos oído algo similar en España?

La líder conservadora de un país que ha crecido un 0,3% en el último trimestre, advirtió que los nuevos síntomas de mejoría económica son sólo pequeños «brotes de esperanza», y que hay que moderar la euforia.

Una de las primeras acciones de Angela Merkel al llegar al poder fue pedir a George Bush que cerrara Guantánamo, mientras Aznar bajaba la cerviz ante el mandatario estadounidense, apoyando su escalada belicista. Merkel gobierna en coalición con los socialdemócratas, algo impensable en España. Y ni una sola voz se opone a los grandes asuntos de Estado, los políticos alemanes trabajan por Alemania.

Aquí en cambio el PP amenaza con enturbiar la presidencia española de la UE que se inicia el 1 de Enero. Seguiría así la trayectoria de sus principales líderes que salen de nuestras fronteras para despellejar al Gobierno español y por tanto a España. Colocados en el escaparate de la presidencia, conocerán en Europa nuestra realidad: corral bananero que produce náuseas. Nada inocuo porque va en detrimento de nuestros intereses como país. Pero parece que a algunos partidos no les preocupa ni el bienestar de la sociedad, ni nuestro papel internacional, sino mostrar el culo sucio -de su propia mierda secular- para ahuyentar a testigos molestos. Mostrar miserias, cerrar fronteras, sólo para ostentar el poder y mangonear a su gusto.

La confrontación política es saludable para crecer y todas las ideas democráticas tienen cabida en el espacio político, pero cuando sigo la trayectoria de Angela Mekel lloro por carecer en España de una derecha como la suya. España sólo tendrá remedio cuando la bochornosa derecha española se regenere. Y no lleva camino alguno de hacerlo. Como en tantos problemas enquistados, es díficil erradicar errores cuando se tiene el apoyo sociológico de una parte de la población, trabajada para ello a conciencia. Ser conservador no es ser del PP, no en Europa, excepto en Italia. «Escuela y despensa» decía el regeneracionista aragonés Joaquín Costa. En el siglo XIX. Con la despensa mejor provista, pero ahí seguimos.