Precisiones sobre impuestos y clases «medias»

 La pretensión del Gobierno de subir los impuestos a las rentas más altas, ha provocado una gran convulsión social, a pesar de que la falta de apoyos parlamentarios, pone altamente en cuestión que pueda ser aprobada. PP y adláteres aseguran que afectará a las clases medias ¿60.000 euros anuales es un sueldo de clase «media»? Pues de los innumerables e indignados comentarios de particulares, cabe deducir que en España hay muchas personas que sí ingresan cada año 60.000 euros –que sería el baremo sobre el que se aplicaría la reforma-. Médicos, titulados universitarios de toda condición, no ganan 60.000 euros al año, al menos en nómina. La segunda gran objeción es que los ricos no pagan y, de ello, algunos deducen que es mejor dejar las cosas como están.

Primera cuestión: se estima que la economía sumergida en España supone un 23% del PIB (Producto Interior Bruto), unos 208.000 millones de euros. Esta cifra duplica prácticamente la media de la UE, engrosada con nosotros. Nuestra fama de corruptos se extiende por el mundo entero.

Hay más. Recuerdo uno de tantos taxistas que despotrican del Gobierno socialista pero no reparan en contar su vida y sus trapicheos sin ningún pudor. Éste nos dijo a mi hijo y a mí, que tenía dos taxis y que el otro lo llevaba su hijo que “afortunadamente también cobraba el paro”. Conozco muchos más casos. Añadió el taxista que tenía piso propio, desde luego, y que la pécora de su mujer se había empeñado en pedir una hipoteca para una segunda vivienda.

El país de los invisibles billetes de 500 euros. Aquí circulan más de la cuarta parte de los billetes de 500 euros de toda la zona europea que los utiliza, casi el 70% del dinero en papel en España (actualmente) es en ese formato. Hay para pagar a negros, con dinero negro, negras ruinas inmobiliarias que han endeudado hasta el cuello a los españoles. El país donde se contrata minusválidos psíquicos y no se les paga –mi sobrino con síndrome de Down, por ejemplo, y varios de sus amigos-.

“¿Lo quiere Vd. con factura?… No habrá un español que no haya escuchado esa pregunta. La reparación del coche, el electrodoméstico, la pintura del piso, el cambio de las cañerías, hasta el abogado. Sin factura no te cobran el IVA y te ahorras un dinerillo que luego puede salir muy caro: no puedes demostrar el trabajo que te han hecho si no es satisfactorio. Y él no lo declara.

¿Qué pensar de un colegio concertado que infla el número y horas lectivas de los profesores y el de los alumnos para cobrar más subvenciones? Lo hizo el San Isidoro de Granada, y se le multó por ello. Pero, en un país serio, los padres hubieran retirado a sus hijos de un centro sin ética ¿Qué les van a enseñar a sus criaturas? Cómo prosperar en España, sin duda.

Ésta es nuestra realidad. Y a ella se aferran quienes se consideran clase media, por encima de los «mileuristas» (11 millones de personas según Técnicos del Ministerio de Economía y Hacienda (Gestha), el 58% de la población) y siempre que éstos no defrauden también y trabajen bajo mano.

Porque parece que el español se siente rico, o clase «media», por atesorar un piso hipotecado, un coche pagado a plazos, o disfrutando de vacaciones gracias también a créditos. El sistema les ha amarrado y defienden a su verdugo. Su rapiña (o/y su ignorancia) les engaña: apenas tienen nada en las manos sino deudas.

Pero la clave está en los ricos de verdad. Insisto en lo de ayer: el 86% de las rentas superiores a diez millones de euros (bastante más de 60.000)  no cumplen sus obligaciones fiscales, ni declaraban tampoco el Patrimonio. Datos también de GESTHA.

El periodista Ignacio Escolar lo resumía a la perfección:

“En España los impuestos son progresivos. Un empleado paga hasta el 43% de sus ingresos. Un empresario paga el 30% de sus beneficios (que no ingresos). Y los ricos muy ricos pagan el 1% a través de una SICAV (Sociedad de Inversión de Capital Variable). En 2005, después de que algunos inspectores de Hacienda fisgasen en las SICAV, donde guardan sus dineros las grandes fortunas, el Congreso votó de emergencia y casi por unanimidad que fuese la CNMV, y no la molesta Hacienda, quien las vigilase (es un decir). En España los impuestos son progresivos: cuanto más tienes, menos pagas. Y así progresivamente”. Hoy insiste al preguntarse:» ¿Acaso lo del 1% de las Sicav bajó del monte Sinaí escrito en las tablas de la ley y por eso no se puede tocar

Admito que causa profundo desasosiego el gubernamental ahora doy 400 arbitrarios euros, ahora los quito, ahora los doy a unos sí y a otros no. Y lo mismo con los 2.500 de los cheques bebé. España precisa una profunda reforma fiscal que un gobierno socialista debería afrontar al modo europeo, escandinavo sobre todo –gestionado ahora sin complejos por la derecha liberal-. Y las primeras medidas son que paguen más quienes más tienen, pero de verdad. Empezando por la reforma de la tributación de las SICAV. Este punto es esencial, y el único que puede dar credibilidad al Gobierno en esta materia. El PP -a la vista de sus declaraciones- jamás lo hará.

Y, si todas las clases “medias” que roban y defraudan, quieren trasladar sus vidas, sueldos y negocios a otros países, estaremos encantados. No creo que les acojan más que en repúblicas bananeras, pero nosotros podremos comenzar a construir una España ética. La tarea aguarda desde hace siglos.

A %d blogueros les gusta esto: