Grano tras grano

Veo que nadie está libre. Desde políticos locales a los ubicados allende los mares. Con acento castizo o venezolano. En la judicatura, en el periodismo, en la Agencia Tributaria. En la cadena de mando de cualquier empresa a cualquier relación humana. Lees, oyes, ves, y notas la incomodidad de la quemazón en muchas personas que apenas alcanzan a reprimirla en público. Les entiendo bien. Razonablemente sana y con una alimentación rica en frutas y verduras, nada hacía presagiar una vida sembrada de granos. Aparecen sin previo aviso y algunos son especialmente recalcitrantes. Sufrí uno en el colegio, en forma de niña de ojos verdes felinos empecinada en contar sádicas historias de miedo, con 6 años. Y no han dejado de aparecer a lo largo de mi vida. Esporádicamente, por fortuna. Como a buena parte de los humanos por lo que observo. Algunos asisten a recidivas cuando ya no quedaba ni el recuerdo. Se extienden en contagios, formando sarpullidos. Furúnculos, bubones, pápulas, carúnculas, pupas, abones, granos en román paladino, Tiene el grano una curiosa personalidad: se obstina en su condición al punto de buscarse sus propios tumores con los que irritarse. Se diría que el grano siente al cuerpo al que habita como un inmenso divieso que le tortura. De ahí su carácter, su empecinamiento y su emponzoñamiento.

La génesis es siempre la misma. Irrumpe en tu apacible vida sin que le abras la puerta. Lo notas al principio como un cuerpo extraño. Como esa funda de muela mal colocada a la que continuamente se dirige la lengua queriendo -sin éxito- expulsarla. El grano es igual. Aunque te asista la certeza de no haber hecho nada erróneo –una comida demasiado picante o una avispa que pilla por sorpresa-, se planta allí inmisericorde complicándote la vida. Dependiendo de su ubicación, se aplasta contra el asiento, punza y se extiende en un picor molesto. O afea las partes visibles de tu epidermis –pensad en esos que se implantan en la punta de la nariz-. Porque el grano es una imperfección, antiestético, repulsivo, hasta rídiculo.

Hay momentos del día en el que tira especialmente. Cualquiera sabe por qué, un resorte encadenado del movimiento de los músculos, que presiona justo en el bulto advenedizo que se ha insertado bajo tu piel. Y llega un punto en el que pica, hiere, parece ensancharse, emponzoñarse. Ya no hablas con seres humanos. Aunque los tengas delante, te diriges al grano. El saludo ritual, los datos pormenorizados, van dedicados al grano. Y notas con toda precisión como, el grano, se hace purulento por segundos, presiona, hiende, quema. Es como si como si se burlase de ti y te tuviera acorralado. Uno se queja de nimiedades sin pensar que la vida puede ser mucho peor con un grano. El grano no quiere comer en realidad, persigue que tú no comas. Las luciérnagas no entran en la alimentación de los granos, pero brillan y hay que apagarlas, como dice una amiga. Las sombras que  tapan la propia efigie en el recorrrido tampoco: se impone borrarlas. Ni las otras especies como los vegetales o las piedras. pero el grano se empeña también en atacarlas. De hecho, envenenar, detener, es su objetivo, su razón de ser.

Las personas que te quieren, suelen aconsejarte que lo trates: una buena pomada con antibióticos y cortisona hace milagros, te dicen. No suele funcionar. Al contrario, en ocasiones el resultado ha sido adverso. El grano se irrita, se inyecta en sangre, agudiza sus picores, temiendo su final.

Por eso, balbuceando casi, un día te enfrentas con el grano tratando de dialogar. Y palideces. Y terminas por quedarte mudo. Pero reaccionas ¿Vas a dejarte vencer por un grano?… Hace años que encontré la solución. La condescendencia inclina a olvidarlo hasta que se consuma en su propia miseria. Pero hay hacerle tomar consciencia de su realidad: es una masa de células transformadas, con crecimiento y multiplicación anormales que, a menudo, cría pus. Si el método falla, existe uno muy expeditivo: bien aposentado en la silla, inclinas el peso de tu cuerpo sobre el lugar donde te aprisiona y aprietas con toda tu fuerza interior. Y el grano revienta. Suelta su baba y su putrefacción y queda reducido a la nada. Tu vida vuelve a la normalidad. Puede surgir en cualquier momento, estima estos útiles consejos, porque siempre hay que estar preparado para afrontar un grano.  Y, sobre todo, nunca les des demasiado importancia, nunca un grano duró eternamente.

San Cugat, la BBC española

San Cugat, el centro de TVE en Cataluña, siempre ha sido una isla en el conjunto de la empresa. Últimamente, están mostrando sus trabajos –imagino que no sin esfuerzo- más allá de su territorio. El documental sobre el consultorio de Elena Francis –que emitió Documentos TV- es una auténtica joya de imagen y contenido. Partieron de las miles de cartas –reales- enviadas a “Doña Elena” encontradas en un viejo edificio y trazaron el retrato de aquella España en la que el consejo para el maltrato machista e incluso el incesto era callar. Pero también de aquellos ciudadanos que buscaban respuestas a múltiples cuestiones que no les daba la educación vigente. La España que aún se escandaliza porque se imparta educación sexual por el precio por persona de un cóctel de la Comunidad de Madrid, que sigue sin conocer cuestiones elementales no brindadas aún en condiciones -por mojigatería- ni en colegios públicos ni concertados, es heredera de aquellos lodos.

  La serie que está emitiendo la 1 los jueves por la noche, «50 años de…» representa otra meritoria y brillante producción. En San Cugat, sin el concurso de productoras, han expurgado el rico archivo de TVE para seleccionar y elaborar un montaje nada convencional. Salvo un par de capítulos entregados al convencionalismo de aportar un famoso que lo cuente –cada documental trata un tema concreto-, el resto está siendo un gran hallazgo que congratula con la inteligencia. No hay puntada sin hilo en esta serie.

   El dedicado a “Civismo y buenas prácticas” de Silvia Quer nos situaba frente al espejo de lo poco que se ha conseguido en la educación de los españoles. Es enormemente revelador. Aconsejo pincharlo y verlo durante este fin de semana, por ejemplo. Dura 28 minutos y no encuentro como enlazarlo directamente.

    Lo mismo que este desengrasante repaso por las canciones de estos últimos 50 años, montadas también -sin texto- con toda intención e ironía. Desde el arranque patriotero a los subrayados en color y blanco y negro.  Suelo insistir en que la nostalgia es hacia algo terminado, la memoria sirve para aprender sobre nosotros mismos y sentar bases de presente y futuro.  Una gran diferencia.

Los periodistas somos «de letras»

tvelogotipo

El innovador nuevo logotipo

Siempre se ha dicho eso, que los periodistas somos “de letras” y solemos cometer fallos garrafales con los números. Las anécdotas al respecto se cuentan por centenares.

Casi todos los medios, la propia TVE, nos vienen contando el liderazgo de audiencias de la cadena desde hace 3 años –cuando se libraron del lastre de 4.150 trabajadores mayores de 50 años-. Esa nueva televisión arrasadora, objetiva al punto de informarnos de lo que opinan los distintos políticos que es la mejor forma de que uno se sitúe ante la realidad, o de llevarlos a espacios de opinión –esta vez bajo ese epígrafe concreto- para que se explayen durante 59 segundos o sean preguntados por los ciudadanos, sin intervención de periodistas, y que haría palidecer de envidia a La Clave.

Pues resulta que algunos medios han aportado los datos irrefutables del liderazgo de audiencias de TVE:

Baste decir que cerró 2006 en un 18,3% de share o cuota de audiencia. Con la liquidación de la empresa anterior y su conversión en corporación, concluyó 2007 en un 17,2%. Aunque no lo pone, añado que 2008 tuvo un histórico 16,9%, y que ya anda este año por el 16,4%. Supera a las demás cadenas, eso es cierto, partiendo de un 23,4% a finales de 2003. En el mismo tiempo de ese impresionante despegue de TVE hace 3 años, La Sexta ha ido escalando desde su inició en 2006 con un 2,2% al actual 6,8%. Y Cuatro terminó 2005 con una media de 4,6%,  hasta llegar en 2008 al 8,6% que ha subido más este año hasta descender en octubre al 7,9%.

Esta manera de computar las cifras ocurre, sin duda, ya digo, porque los periodistas somos “de letras”, mentes dedicadas a la ensoñación, con poca memoria también porque es la formación matemática la que aporta mayor concreción y racionalidad. Hitos de la brillante gestión de los últimos tres años han sido –según afirmaron anoche en TVE- “Cuéntame como pasó” –que se lleva emitiendo desde 2001- y que ya no es «la serie más vista de la televisión», sino «la serie más vista de los jueves» o “Amar en tiempos revueltos” –en antena desde 2005-.

Gran Bretaña se toma muy en serio a su BBC que exporta al mundo entero sus reportajes. En Estados Unidos, la televisión pública es residual. Depende de qué modelo básico se quiere y cuánto se quiere primar la libertad.. de negocio. Si Zapatero afrontara los asuntos cruciales del país con el mismo ahínco que el diseño audiovisual de España, muchos de nuestros seculares problemas estarían resueltos. Pero igual es que nuestro presidente va a ser también “de letras”. Un sentimental. Por cierto, impresionante la rapidez del acuerdo con Rajoy para consensuar un candidato a nuevo presidente de la corporación. Pues mira, que también va a ser «de letras», giradas a corto plazo ¿las elecciones? Si es que cuando quieren de verdad, pueden. Todo depende del objetivo a conseguir. Y del delicado balance entre lo que se gana y se pierde. Que… no deja de ser un concepto basado en números.

Y aquí una lectura aconsejada sobre el tema del relevo en RTVE. Javier Pérez de Albéniz, el descodificador.

Y otra. Juan Varela.

Y otra. Enric González.

Paradojas

Alberto Oliart ha sido nombrado presidente de RTVE con el consenso de los partidos mayoritarios. Figura destacada de la transición, perteneció a UCD y a la època en la que mayor libertad de información se respiró en la casa. Tiene 81 años. Los mayores de 50 años hemos sido apartados de la empresa por un ERE, debido a nuestra edad.

El aborto es un asesinato, la mujer embarazada una familia que recibe ayudas y hasta vivienda en Valencia, pero la Comunidad de Madrid ha suprimido de sus presupuestos el cheque bebé a familias numerosas, madres en paro y progenitores discapacitados. ¿Se trata de proteger la “vida” únicamente en los úteros maternos?

La Comunidad de Madrid se gasta casi tres millones de euros en asuntos taurinos. Es casi un millón más de lo destinado para remodelar los centros de mayores y lo mismo que tendrán los municipios para deportes. Aguirre ha recortado también en Empleo, Cultura, e inmigración.

De los palacetes de Matas en Mallorca, a los trajes y bolsos de Valencia, comunidad donde hizo su agosto “el bigotes”. Del pillaje a gran escala del Palau a la bacanal de –presunta, claro está- corrupción urbanística en Cataluña. Entretanto nueve personas están presas en la cárcel de Zuera (Zaragoza) por ser atrapados infraganti vendiendo copias de discos y películas en el top manta.

La FAES de Aznar es la fundación política que más dinero recibe del Ministerio de Educación. «Gota a gota», la editorial de FAES edita, entre otros, títulos como «Planeta Azul (No verde)» o «Una mirada fría al calentamiento global», clamando contra la «nueva religión» del ecologismo. Todo el catálogo es igual de interesante.

José María Aznar nombrado  catedrático de ética de la Universidad católica de Murcia.

El Gobierno recorta un 15% el presupuesto para Ciencia e Investigación. El Estado pagará la mitad de la visita del Papa en 2011, unos 25 millones de euros. Las empresas patrocinadoras tendrán una bonificación fiscal del 80%.

Millón y medio de jóvenes menores de 30 años están en paro. PSOE y PP pactan en los presupuestos 250 millones para las constructoras. Lo más granado del sector como beneficiarios. Repararán las autovías más antiguas. ¿Irán los jóvenes a echar el alquitrán del pavimento por 600 euros mensuales?

El Ayuntamiento de Madrid debe 8.000 millones de euros, es el más endeudado de España. El Ayuntamiento de Madrid acaba de aprobar el -¿imprescindible e inaplazable?- plan parcial de la «Operación Chamartín».  Contará, entre otros edificios, con 20 iconos arquitectónicos en altura, de los cuales cuatro4 edificios serán de 60 plantas. La inversión será de 11.100 millones de euros. El proyecto incluye la remodelación de la M-30 en el norte de la ciudad, soterrando su trazado, por un costo de unos 1.400 millones de euros adicionales.

 Ceder a las exigencias de los etarras es un chantaje inadmisible. Si son somalíes una labor exigible con presiones y patriótica.

Varias profesiones profesiones o actividades están excluidas de las aseguradoras privadas: tripulaciones… aéreas, cuerpos seguridad, submarinistas, toreo, deporte profesional, circo y minería, que tiene su tela. E incluso quienes limpian ventanas exteriores de los edificios.  Proteger a los barcos que faenan en el mar Índico, con algunos españoles dentro -aunque muchos de ellos bajo bandera de paraiso fiscal para que sus dueños eludan impuestos- cuesta 75 millone de euros anuales del erario público.

Los inmigrantes son un asco que vienen a quitarnos nuestro trabajo y todo «lo nuestro»; si -explotados y abandonados-, piratean, unos salvajes.

El pirata desarrapado, presunto menor, dispone de un abogado de campanillas que acude a hacerse famoso -dentro de lo que permite su escasa audiencia- en Telemadrid. ¿Para abrir boca y seguir con otros medios? ¿Qué está pasando aquí?

Todo cuanto rodea a la piratería somalí huele a mafia internacional de altos vuelos. Todos los periódicos culpan ¡a Zapatero!, incluso con acusaciones contradictorias.

Ya lo decía el poeta «todo junto» se escribe separado y «separado» todo junto. ¿Hay mayor paradoja?

Las lecciones del Muro

Empiezo a pensar que nos aqueja una sobredosis de Muro. El histórico acontecimiento se ha convertido en un consumible más que en pocas horas regresará a la historia. No sé qué quedará de los sesudos análisis –los menos- que buscan conclusiones para sustentar cambios de presente y un mejor futuro. Sospecho que, en la dinámica actual, serán barridos por nuevos titulares del espectáculo. Sería deseable que no dejáramos la efeméride en el cajón cerrado de la nostalgia, porque somos hijos de nuestra trayectoria, todo parte de algo que explica sus porqués y anticipa el futuro.

Como en los grandes hitos, todo el mundo tiene una historia que contar de aquella noche del 9 de Noviembre de hace 20 años, según he podido comprobar. La mía fue excepcional -y pocas veces se puede aplicar con más precisión ese calificativo-, pero intentaré resaltar sólo los matices significativos.

visado

Este visado nos habla de un Berlín cerrado, difícil de entender hoy. Llegamos en la noche del 8 de Noviembre. Al frente de un equipo de Informe Semanal, decidí residir en el lado Este del Muro para poder pulsar la vida de la ciudad, su rebeldía que nos había llevado allí, y contarlo aquel mismo sábado, día de emisión del programa. Un opíparo desayuno en el hotel –hasta con frutas tropicales- saludó la mañana. Era lo que se reservaba a los turistas. Por eso resultó tan contradictorio llegar a la calle y ver que todo lo que se ofrecía al ciudadano berlinés eran coles. Largas horas pateando las calles mostraban el mismo paisaje de carencias, y una sola queja en la población: la falta de libertad. Especialmente, para viajar. Las modélicas manifestaciones de protesta les habían dado fuerza. Alemanes y comunistas, no tenían inconveniente sin embargo en responder, más aún se agolpaban ante el micrófono abierto para iniciar nuevos debates en corrillos, casi olvidados ya de nuestra presencia. Muchos habían huido, pero los que se quedaron afirmaban que los cambios se producen desde dentro, y que el patriotismo es impulsarlos.

La suerte nos alumbró sin cesar. Tras la famosa rueda de prensa de Schabowski que, por error, anuncia la apertura de fronteras, y a la que llegamos, asombrosamente, por indicación del Presidente Egon Krentz, nos encontramos por pura casualidad en el Puente de Bornholmer, a la hora oportuna. No es cierto, como escucho en algunas crónicas, que allí hubiera centenares de personas presionando, estaban en otro paso fronterizo cerrado cuando ya había aabierto Bornholmer. La realidad a veces es menos brillante de lo quisieran algunos periodistas. Ni tampoco que hubiera cuatro equipos de TVE en Berlín. Al día siguiente no solo llegaron 3 más, puede que fueran 300.

Está probado que las autoridades de la RDA no tenían intención alguna de derribar el muro, sino de agilizar las normas, aligerar un poco la presión, y ni en sueños pensaban hacerlo aquella noche, nadie dio instrucciones a la cadena de mando. Medio centenar de pacíficos ciudadanos preguntando, una insólita cámara de televisión –la nuestra-, quizás el hartazgo de tanto caos, llevo al jefe del puesto a decir: abran la puerta. Y eso fue todo. La libertad, convertida ya en caudal incontenible, tumbó el muro.

Personalmente, sufrí, sufrimos varios miembros del equipo, a partir del día siguiente, una pesadilla que ha llegado la hora de olvidar. Al menos, y con veinte años de retraso, se ha reconocido que estuvimos allí, se ha contado la verdad, parte esencial como concepto para cimentar el futuro y asentar el pasado.

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Puente de Bornholmer, 20 años después. Foto: Patricia Sevilla

Este verano regresé al puente de Bornholmer, sin vestigio alguno del pasado. Sólo la placa que certifica que allí se abrió el Muro. Y me hubiera gustado volver ahora con un micrófono y una cámara para tejer una historia que partió de allí. Estos días he descubierto aún más compañeros que creo mantendrán vivo el periodismo imprescindible. No son la mayoría. Buena parte de ellos solo parecen preocupados por su estabilidad profesional. Tienen razón, no corren buenos tiempos. Pero, quizás, es que hay demasiados periodistas, demasiados medios, igual que existen demasiadas fábricas de coches, demasiadas inmobiliarias, demasiadas ofertas de consumo.

En un año Berlín oriental se llenó de tiendas y productos… que sus sueldos no podían pagar. El ansía de libertad se tornó en desesperada búsqueda de dinero. El comunismo era el reparto más o menos equitativo de la pobreza –con todas las necesidades básicas cubiertas-; el libre mercado, la distribución desigual de la injusticia, generando necesidades y frustración, con muertos – literales- de hambre.

Con el Muro cayó la izquierda europea, perdiendo votantes en cascada, aunque en modo alguno compartiera sus métodos. El capitalismo se engrosó sin freno, imantando a un socialismo acomplejado. El sistema da muestras evidentes de quiebra, pero ahí seguimos, sujetos al apetito cada vez más voraz de quienes rigen el mundo en Consejos de Administración privados. Se ha inventado una tercera vía: China, la dictadura capitalista… contra los trabajadores, que impregna las relaciones laborales en todo el mundo.

Todos nos unimos aquella noche de 1989 a los alemanes en las puertas abiertas de la libertad, sobre las ruinas de la vergüenza que, sin embargo, no iban a suponer lecciones aprendidas. Oportunidad despreciada para crear una nueva sociedad, tampoco sirvió para erradicar los Muros. Ninguno. Ni libertades, ni justicia, ni pensamiento, ni ansias de progreso social.

Cuando el ERE se anunció en RTVE, 2006, preparé otro reportaje sobre los Muros, los visibles, los de cemento y alambradas. Pidiendo imágenes e información a los corresponsales, entre ellos a Rosa Calaf. Con la impresionante búsqueda en el archivo de la realizadora Outi Sarineen. Por cierto, desde entonces Chipre lo ha derribado, pero surgieron otros nuevos.

¿Es inevitable el futuro que nos han trazado? Hace 20 años tomamos Berlín, ahora hay que tomar Manhattan y todas las Manhattan del mundo, parafraseando a Leonard Cohen. José Luís Sampedro da la clave principal, al final del reportaje:

“Los muros caerán como lo hizo Berlín. La historia, a la larga, la construyen los pequeños. No ha habido imperio que haya subsistido”.

Veinte años de la caída del muro de Berlín

Compañeros de diversos medios me han llamado para contar mis impresiones sobre la caída del Muro de Berlín, aquel memorable momento que tuve el privilegio de presenciar al frente de un equipo de Informe Semanal. Los únicos informadores presentes en el momento en el que los guardias franquearon sin cortapisas, después de 28 años, y para siempre la puerta del paso fronterizo de Bornholmer, el primero que se abrió tal como certifica una placa en la actualidad. Allí estaba el realizador, José Luís Martí (fallecido unos años después), el cámara Laureano González (que salió el mismo día que yo de RTVE a consecuencia de un ERE) y el técnico de sonido Ángel Pedro Lucas (hoy realizador en Telemadrid). Además del embajador español en la RDA, Alonso Álvarez de Toledo que parecía -por su entusiasmo y receptividad- un miembro más de nuestro grupo.

Resulta un poco abrumador, y no es de obligatoria visión o audición, pero paso a detallar las intervenciones previstas. Todos hablan del Muro, de su apertura, de sus consecuencias y os pueden aportar una visión plural. Y con los matices que siguen haciendo imprescindible el periodismo.

Sábado:

  • CNN+ a las 11:45, 18:45 y 22:45, si una noticia importante no lo desplaza.
  • Informe Semanal, TVE en un reportaje elaborado por el actual corresponsal, del que no dispongo de muchos detalles.

Domingo:

  • A vivir que son dos días. Cadena SER. A las 10 de la mañana.
  • CNN+ a las 12:45, 19:45 y 23:45, si una noticia importante no lo desplaza.
  • Telediario TVE a las 3 y a las 9. Sección ¿Te acuerdas?

Lunes:

  • En las radios autonómicas de Valencia y Galicia a las 10 de la mañana.
  • Emisoras latinas de Uníón Radio a las 14.00 hora peninsular española.
  • Canal 24 horas: De 20,30 a 21,00, en el nuevo programa de Beatriz Ariño.
  • RNE, informativo de las 22.00

Y durante todo el fín de semana, y desde ahora mismo, el reportaje de lainformación.com, de excelente factura y muy bien documentado.

Gracias a todos.

REFERENCIAS:

La Vanguardia haciendo periodismo (buscar, informarse y contarlo) aunque hay un errata en la fecha, fue el 9 de Noviembre de 1989.

Un blog  entre citas de los grandes del periodismo.

El símbolo Obama en una sociedad inmadura

Obama está siendo sometido a una severa crítica en el primer aniversario de su elección, ni siquiera de su gestión que arrancó a finales de Enero de este mismo año. Palabras como derrota y decepción aparecen hasta en voces de acreditada solvencia. El problema de inmadurez en la sociedad mundial aparece así como mucho más serio de lo que se atisbaba. Un ordenamiento social que se cae a pedazos aquejado de flagrantes injusticias, esperaba que llegará un superman con una varita mágica de luces fosforescentes y lo solucionara todo en tres meses. No lo ha hecho, y hay que hundirlo. Promovamos mensajes para derribar al ídolo que el circo precisa nuevos fetiches, más espectáculo. Salpicado, por supuesto, de muchos anuncios que inciten a consumir y mantener todo tal cual está.

Esto va en serio. Agota esbozar cada día las lacras del sistema, el adocenamiento ciudadano cuidadosamente promovido por los poderes que hoy nos gobiernan, en la luz y en la sombra. No es una película, ni un programa de televisión en el que nominar y expulsar al concursante; alimentar una nueva figura ilusionante, para después apagar el receptor, cerrar los ojos y dormir. Son reales el dinero que se mueve, el hambre, las injusticias sociales, los servicios sociales, la investigación, la cultura, nuestra propia vida de cada día enfrentada a retos, carencias y, desde luego, pequeñas satisfacciones.

Obama rompió moldes al utilizar nuevos métodos de acercamiento y participación ciudadanas, abrió una brecha importante en el arraigado mito del racismo. Entre sus primeras medidas, levantar la prohibición para investigar con células madre, viviendo en el siglo XXI y no en la Edad Media como su antecesor. Promover la igualdad salarial entre mujeres y hombres. Restaurar a los sindicatos.  Ha puesto coto a algunos abusos económicos, no a todos desde luego ¡a ver quién lo hace!

 “Simplemente no es sostenible tener un sistema financiero del siglo XXI que esté gobernado por las reglas y la regulación del siglo pasado, que permitían que la imprudencia de unos pocos amenazasen toda la economía. No es sostenible una economía donde el 40% de los beneficios empresariales han venido de un sector financiero basado en la burbuja inmobiliaria, tarjetas de crédito al límite, bancos sobreendeudados y activos sobrevalorados; una economía donde los ingresos del 1% más rico se han disparado mientras que la renta media de los hogares ha disminuido casi 2000 dólares”, decía en un discurso en Abril.

Ha lavado algo la cara de un país detestado por los desmanes de su antecesor. Ha apostado por el multilateralismo y no por el Imperio. Se fue a El Cairo a decir lo que ningun otro se había atrevido. Así lo contaba Javier Valenzuela. Por ejemplo esto:

“En cualquier caso, Obama empleó el tono y las palabras exactas para comenzar a poner fin a una relación entre Estados Unidos y ese mundo que él mismo calificó como de “tensión”, “miedo” y “desconfianza” mutuas. Obama también abordó todos y cada uno de los temas conflictivos, sin escabullirse ni al hablar de por qué EE UU sigue en Afganistán, ni de la desastrosa e injustificada invasión de Irak, ni del mucho dolor de los palestinos, ni de la ausencia de democracia y derechos humanos en buena parte del mundo árabe y musulmán, ni de la necesaria igualdad de la mujer”.

Ha prohibido las torturas y las cárceles ilegales ¿otra nimiedad? Se le atraganta cerrar Guantánamo que no parece tarea fácil. Y el polvorín de Afganistán. Y la reforma del sistema sanitario en donde fracasaron cuantos lo intentaron porque la mentalidad estadounidense parece aceptar que sus conciudadanos enfermen y mueran si no pueden pagar.

Es el presidente de un país, no del mundo entero, su interés prioritario se concentra, por tanto, lógicamente, en Estados Unidos. La sociedad debe madurar y no esperar arrellanado en el sofá a que el héroe le saque las castañas del fuego. Obama es humano, es real. Las guillotinas francesas duermen oxidadas en un rincón, y no parece haber otra vía que el pragmatismo, el posibilismo incluso. Eso es lo que, en mi opinión, es realmente Obama, diría que algo más también. Los bebes perpetuos –en que nos han convertido- habrán de tomar conciencia de su responsabilidad. Gorbachov, motor que derribó el telón de acero, y sumamente impopular por ello en su país, advierte sin cesar a Obama que también tiene que arrasar con la piqueta el muro aún en pie en su terreno. Casi a diario lo digo. El sistema en el que nos asentamos es insostenible. Banalizados, desactivados, los ciudadanos y hasta los medios informativos, nos ilusionamos o desilusionamos con el ídolo de ficción de turno. Nos manejan a encuestas, a mensajes. Nosotros pensamos, soñamos, no nos movemos. Mientras, otra nomeclatura similar a la que mantuvo en pie la ominosa valla de Berlín… actúa para mantener sus desorbitados e injustos privililegios.

Avaaz llama contra los diamantes ensangrentados

Copio y pego:

El dictador de Zimbabue Robert Mugabe se ha apoderado de los yacimientos de diamantes del país de forma brutal, y está utilizando los beneficios derivados de los preciados anillos de boda y joyería para financiar una cruel milicia política.

El grupo de países que regulan el mercado global de diamantes se va a reunir esta semana en Namibia para decidir si suspenden o no a Mugabe, impidiéndole así vender sus diamantes manchados de sangre en el mercado mundial.

Sólo tenemos 24 horas para persuadir a estos países para que actúen. Consigamos una auténtica marea de firmas en esta petición para entregarla directamente durante la reunión en Namibia. Firma en el enlace a continuación y envía este mensaje a todo aquellos que se oponen a que regalos que se hacen por amor sirvan para financiar odio:

http://www.avaaz.org/es/diamonds_for_love_not_hate

Todos los países productores de diamantes saben que sus beneficios dependen de la reputación que tengan sus marcas, y que la mayor conciencia pública de la existencia de «diamantes ensangrentados» influye cada vez más sobre dicha reputación. Una petición global gigantesca les mostrará que el público que compra diamantes está exigiendo una acción inmediata.

Los diamantes de Zimbabue solían ser explotados por mineros locales. Pero en los últimos meses, matones al servicio de Mugabe se han hecho brutalmente con el control de estos campos, asesinando a más de 200 civiles. Una investigación internacional realizada en Julio encontró evidencia de «una violencia atroz en contra de la población civil».

Los beneficios de estos diamantes de sangre están siendo utilizados para financiar una milicia política que ya ha provocado la muerte de cientos de ciudadanos de Zimbabue, amenazando la frágil unidad del gobierno del país. Permitir a Mugabe que mantenga el control de estos diamantes podría ayudarle a financiar una nueva guerra.

Todos nosotros estamos aprendiendo de qué manera nuestras decisiones sobre lo que compramos y hacemos puede afectar la vida de muchos seres humanos en otras partes del mundo. Regalar y llevar piedras preciosas es algo que debería hacerse por amor. Exijamos a los reguladores del comercio de diamantes que lo mantengan de esta forma:

http://www.avaaz.org/es/diamonds_for_love_not_hate

Más información:
Zimbabue: los diamantes no son eternos, IPS, 4 de Noviembre:
http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=93843
Informe de Human Rights Watch, «Zimbabue: Poner fin a la represión en los campos de diamantes de Marange» (en inglés):
http://www.hrw.org/en/reports/2009/06/26/diamonds-rough-0
El informe del Proceso de Kimberley sobre Zimbabue (en inglés):
http://www.zimonline.co.za/Article.aspx?ArticleId=5303

La sociedad española deprimida e irritada

El último barómetro que el CIS acaba de hacer público refleja, en mi opinión, un profundo desencanto en la ciudadanía, y, al tiempo, una seria irritación. Y me temo que es mayor el primero, el desencanto, que la rabia que al menos sería motor de cambios. Como sabéis me gusta bucear en los datos de este trabajo sociológico que, por todas las variables que maneja, ofrece mayor credibilidad que la mayoría. Acudo también a dos expertos enlazados en el blogroll. Las prisas de los titulares suelen desenfocar algo la realidad.

Fermín Bouza, catedrático de sociología-opinión pública es una de las mayores figuras en su campo. Y no ve nada claro esa diferencia de 3 puntos entre la intención de voto entres socialistas y populares. De su erudita argumentación, extraigo la fascinante figura de los movimientos brownianos. Vendría a ser que una mota de polen cae en una gota de agua. Y se organiza una auténtica revolución en la que nada es estable: “el movimiento aleatorio de estas partículas se debe a que su superficie es bombardeada incesantemente por las moléculas del fluido sometidas a una agitación térmica”, dice Wikipedia. Imaginad a la sociedad española sometida en una misma mañana –hoy- a escuchar que Rajoy es “un auténtico corredor de fondo” y que ha remansado las agitadas aguas del PP, y poco después que Esperanza Aguirre le ha plantado como a un geranio, antes de que le echara la bronca, y para hacer constar su independencia. Y que el valiente y coherente Manuel Cobo no se retracta y pone sus cargos a disposición del partido. Y que Aguirre dice que ella es una víctima y Cobo su agresor. No sé si la benevolencia extrema que se muestra con el líder popular lo situará a estas horas aún en carrera o no. Pero en breve así volverá a ser.

El otro experto es un hallazgo para mí. Wonkapistas. Haciendo un recorrido histórico nos cuenta que la preocupación de los españoles por la corrupción, el fraude, los políticos y todo lo que les rodea, está volviendo al nivel de 1994-1995, aunque sin alcanzarla. Y que esta inquietud palidece al lado del paro y los problemas económicos que está alcanzando cotas máximas, este último. Aquí está el gráfico.

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Gráfico elaborado por wonkapistas

Y lo que yo veo es que la situación económica la ven mala o muy mala más del 57% y regular el 30% y que la cuarta parte de los españoles creen que el próximo año será peor. Que todo lo desplaza la preocupación por la estabilidad de sus cuentas corrientes. Sanidad, educación, el funcionamiento de los servicios públicos, la violencia contra la mujer, los problemas de la juventud siguen con cifras muy bajas. Hasta un 0,2% el racismo, por ejemplo. O las pensiones amenazadas, de lo que parecen no enterarse ni el 2%. Podéis bucear en todo en el enlace al CIS.

Ahora bien, la diferencia entre cómo creen que están capacitados para resolver los problemas PSOE y PP, se decanta con sólo un punto de diferencia en el caso del empleo, a favor del PP. Y 10% en la economía. Un 34% cree que el PP solucionaría la economía. En todo lo demás (14 aspectos esenciales frente a 2) al PSOE se le considera más apto, hasta llegar a un abrumador 42% y 17% en la igualdad entre mujeres y hombres. O muy similar, en las políticas sociales. Pero un sector muy numeroso -oscila en torno a la cuarta parte y hasta más del 30% en cuanto a empleo y vivienda-, piensa que ningún partido solucionará los problemas.

Ni un solo político español aprueba, aunque en estas encuestas los españoles suelen ser parcos en notas. La calificación más alta es para el ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba con un 4,77 %. José Luis Rodríguez Zapatero inspira poca o ninguna confianza a más del 72% de los españoles, y Rajoy al 80,2%. Un 25% de los españoles no votaría nunca al PP y un 11,7% al PSOE. Y un 10% a IU.

Los datos resultan demoledores a mi juicio. Desánimo, casi desolación, de una ciudadanía muy crítica con sus políticos. Si eso no les sirve de reflexión, cegados –algunos- por el poder, no sé a qué más esperan.

De cualquier forma, insisto: ¿Nadie se cuestiona el sistema?

¿Nadie se cuestiona el sistema?

Nos habíamos acostumbrado a vivir en un sistema que, aún en su injusticia, parecía estable. Las noticias traían imágenes de hambrientos y muertos de pobreza pero con menor frecuencia que diatribas entre políticos locales o hazañas deportivas. Que más de mil millones de personas estén en riesgo de fallecer porque no tienen con qué alimentarse, y tres mil millones mal coman y mal vivan, pasaban por ser daños colaterales de una organización social en la que el resto (muchas menos personas) no sufría mayores problemas. “Siempre ha sido así”, nos decíamos. “No podemos hacer nada además”. El egoísmo innato, la ceguera de ignorar los datos que cada día aporta para prever el futuro, la sensación de impotencia.

Cuando el libre mercado quebró hace un año, tras dar serios síntomas en 2007, asistimos impertérritos a cómo los gobiernos inyectaban miles de millones a las empresas para que mantuvieran el status quo. Con nuestros impuestos.

Si nos centramos en España, al mismo tiempo que esa gran crisis mundial nos aquejaba, se hundía también el edificio sin cimientos de nuestra economía. Habíamos construido casas sin tino, para enriquecer a unos pocos, para endeudar a la mayoría y sujetarla al sistema. El turismo se resentía porque a casi nadie con gusto estético le atrae pasar sus vacaciones entre cemento anárquico, precios elevados, mal servicio y mala educación. Y no había mucho más. Carecemos de un tejido industrial potente. Aquí y en todo el mundo desarrollado, el dinero invierte en aire para enriquecerse aún más, no en sectores productivos para la sociedad.

Aquí estamos. Con un periodismo que se ha banalizado en manos de emporios que persiguen también mantener el sistema. Bombardeados con ofertas de compra, hasta de lo inútil, para seguir consumiendo más y que el libre mercado siga su camino. Para enriquecer a unos pocos, insisto, cada vez es mayor la brecha entre ricos y pobres. Cada vez se empobrece más la llamada clase media.

El sistema sigue inexorable su camino voraz. Dos noticias recientes muestran sendos picos de alarma. El paro sigue subiendo en España más que en Europa, pero aún es más intranquilizador saber que más del 40% de los jóvenes menores de 25 años no tiene trabajo, lo que representa más del doble de la media comunitaria. Unámoslo a esta otra cuestión que hoy plantea El País, tras venir avisando largamente incluso en las voces de los políticos: ¿Una generación sin pensiones? Se pregunta el diario. ¿La misma que ahora está en paro? Añado yo. El sistema público se agota y los privados están en cuestión por la crisis. España avanza hacia el envejecimiento sin una solución en el horizonte para los jubilados. Son habas contadas… mientras las cuenten los mismos.

La caída del Muro de Berlín hace 20 años, supuso llevar a la hegemonía mundial en solitario al capitalismo -hasta entonces, curiosamente, habían sido dique de contención el uno del otro, entre dos formas de organizar el Estado-. La izquierda democrática europea –que nada tenía que ver con las dictaduras comunistas- perdió votantes en cascada. Incluso la UE roja, se tornó azul. Quizás fue porque, acomplejada, la izquierda se dejó imantar por la derecha y sus métodos.

Como bebes eternos, inmaduros mentales, a quienes distraen con dulces piruletas, asistimos a esa degradación de nuestras condiciones de vida orquestada por unos pocos con poder: empresarios, políticos que hacen dejación de sus obligaciones de, únicamente, representar a la sociedad y gestionar unos servicios, medios de comunicación, publicidad. Nos va mucho más que ver quién gana en luchas de partido y de partidos, políticos y de fútbol. Mucho más que seguir la intriga de cómo nos han robado, con alevosía y desfachatez infinitas. Estamos atrapados por unos carceleros de guantes de seda pero inconmovibles, despiadados en la decisión de conseguir sus fines: dinero privado, más dinero, para ellos solos. Y somos más. No me cansaré de repetirlo. Tiene que haber una tercera vía. Pero nadie con capacidad de decisión parece cuestionarse el sistema. Ni la mayoría de nosotros. Que cayera el Muro de Berlín parecía imposible, pero fue barrido por las ansias de libertad -y yo lo vi con mis propios ojos-. Vientos de justicia habrán de derribar también su vertiente occidental, ésa en la que vivimos.